Situación Actual
21º-14º // 5 octubre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Apolo MasbecthMejor PJ ♂
Circe MasbecthMejor PJ ♀
Alexandra B.Mejor User
Denzel S.Mejor roler
Ashanti ButtonMejor nuevo
Joshua EckhartMejor jugador
Sam & HenryMejor dúo
Eva WaldorfPremio Admin
Afiliaciones
Hermanas [2/4]
Expectro PatronumExpectro Patronum
Directorios [8/8]
Élite [36/40]
1zp6r0z.jpgSaint Michel UniversitéMagic WordsBelovedHogwartsExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro Patronum
Redes Sociales
2añosonline

Stolen Dance [Derek L'oree]

Abigail T. McDowell el Jue Oct 02, 2014 2:02 am

Recuerdo del primer mensaje :

Mansión Beyond
21:58 pm
Derek L'oree

La suave y delicada tela de mis medias subía lentamente por mis piernas, hasta llegar a la parte superior de mis muslos, en dónde la enganché con una tira a un ligero. Me levanté de mi cama y me miré al espejo, vestida únicamente con unas braguitas de encaje y esas medias, no me molesté lo más mínimo en hacerme nada en el pelo, siempre me había gustado mucho más llevarlo suelto. No tardé en buscar en mi vestidor un vestido para la ocasión, una ocasión monótona como otras muchas a las que ya había asistido: un baile. Un baile en dónde sonreír, preguntar banalidades, preocuparse por temas en dónde yo soy la máxima preocupación y fingir diversión mientras bailas con un jefe de departamento que pesa el triple que tú o está buscando la manera de pasar una buena noche porque su matrimonio sólo le produce incontinencia sexual. Era patético y asqueroso. Era, sin duda, una fiesta del Ministerio en todo su esplendor.

Elegí un vestido sencillo, cuya espalda quedase descubierta. Eran mis favoritos, con total diferencia. Me lo pongo sin sujetador, puesto que obviamente sería una horterada ponerse uno y total… no destaco precisamente por mi gran volumen delantero, algo que no me hace demasiada falta para impresionar a la fauna que me interesa, por lo que menos me hace falta ponerme un sujetador.

Tras maquillarme con apenas una fina línea negra debajo de mis ojos para resaltar lo verdes que eran y un poco de brillo de labios, me desaparecí desde mi casa, apareciendo directamente en la puerta de aquella gran mansión. Parecía una especie de castillo en miniatura, pues incluso en la entrada había una gran fuente redonda rodeada de plantas y en dónde se escondían algunas luces para iluminar la entrada. Había magos que venían en coche al desconocer la ubicación exacta, por suerte para mí (o desgracia) ya había asistido anteriormente a fiestas en aquel lugar. Entré tranquilamente a través de la gran puerta, pasando las dos listas sin tener que pararme para ver si estaba entre los invitados. Siempre estaba entre los invitados y los que vigilaban ya reconocían mi trasero perfectamente como para saber quién era sin hacer que perdiera mi tiempo en banales conversaciones que realmente eran inútiles.  

Una vez en el interior, no sé exactamente cuánto tiempo me pegué saludando a todos aquellos peces gordos que se encargaban descaradamente de sobrepasarse con sus halagos, cumplidos y roces innecesarios. Me encantaba ser el objeto de deseo de tanta gente, pero me resultaba patético que lo demostrasen tan deliberadamente. Cuando por fin pude librarme de ellos, me acerqué a la barra libre que nunca faltaba, pidiéndome algo refinado, pues beber Whisky resultaba sin duda demasiado bruto para la imagen que pretendía dar. Un Martini termina justo delante de mí y sujeto con una mano la aceituna, para beberme el contenido de aquella bebida casi de golpe, ya que esa bebida era bebida de nenazas. Tras eso, me meto seductoramente la aceituna en la boca mientras me giro al escuchar a un joven muchacho, el cual había recibido un Bourbon seco.

¿Puedo invitarle a una copa?
Es barra libre, querido. —Este tío era Hufflepuff. Para los de la LOGSE: gilipollas.
Pues déjeme acompañarla. ¿Cómo le gusta el whisky? —Por lo menos tiene buen gusto.
Sólo.
¿Sin hielo? —preguntó, con ingenuidad.  
No, sin nadie. —le guiñé un ojo y cogí su vaso de Bourbon para levantarme y darme la vuelta.

No me van los niños pijos repeinados con medio bote de gomina y sin una pizca de vello facial que los haga hombres. Seguro que es el típico sobrino de algún pez gordo que está por pura conexiones. Sin embargo, de camino a ningún sitio, caminando cerca de las mesas, siento nuevamente la presencia de ese niñato con el ego demasiado alto para lo que realmente es. Pongo los ojos en blanco por su persistencia.

Es usted una mentirosa. —me dijo desde un lado, intentando llamar mi atención.
Me hago responsable de lo que digo, no de lo que usted entienda. —le sonreí de medio lado, con cierta ironía.

Por favor, incluso prefiero estar hablando con algún estúpido jefe, que por lo menos me habla de cosas interesantes y no tengo que presenciar el intento fallido de un tío que intenta ligar y no tiene siquiera la materia prima del físico. Que por lo menos si no sabes ligar pero estás bueno, tienes un pase.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 29
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 36.600
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 626
Puntos : 451
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Invitado el Sáb Feb 21, 2015 2:32 am

Derek empezaba a sentirse un poco cansado  y exasperado de aquella situación que le estaba llevando más tiempo del que él había pensado, aunque para ser sinceros sin la ayuda de Abi sacarlo de la fiesta le habría llevado mucho más tiempo, ya que él no contaba con los encantos de la pelirroja y por eso después de terminar con aquello tendría que invitar a la chica a cenar para agradecérselo aunque también por el mero hecho de pasar un poco más de tiempo con ella, porque hacía bastante que no coincidían o hablaban de algo que no tuviese que ver con misiones para el Señor Tenebroso, y aunque el interés del uno en el otro era posiblemente solo fuese sexual, Derek consideraba a Abi una de las pocas personas en las que confiaba así que su amistad era algo que valoraba y apreciaba.

Escuchando la conversación entre el tipo en cuestión y la pelirroja Derek se apartó dejando que Abi pusiera un poco de su parte porque aunque a ella le gustaba más matar que jugar con sus presas el hecho de infligirle daño físico al Auror era algo que le agradaba muchísimo, teniendo claro que aquel juego se había convertido en el típico de "Poli bueno, poli malo" como en las novelas policíacas de los muggle, algo con lo que Derek no estaba muy familiarizado más que por el hecho de haberlo escuchado alguna que otra vez, -Tocó mi pitillera hechizada dejándolo fuera de combate- le contestó con una sonrisa ingeniosa en la cara ya que sabía que armar mucho escándalo lanzandole ataques o amenazando al tipo con algunos utensilios afilados no era lo más conveniente para el ambiente en el que se encontraban en la fiesta, -No es algo muy propio de mí pero es que el traje vale demasiado como para mancharlo de sangre- bromeó dedicándole una mirada furtiva al Auror que aún seguía sentado sin pronunciar palabra y sin la más mínima intención de hacerlo, dejándole claro que había tenido mucha suerte de haber estado en una fiesta ya que de no ser así otro gallo cantaría y la sangre correría al río

-Todo tuyo- le dijo a su compañera extendiendo la mano hacía Stephen, alejandose un poco para prevenir las consecuencias de lo que fuese a hacerle la chica, dejándole algo sorprendido al ver que lo desnudaba cortándole la ropa dejándolo tan solo en ropa interior, -Pensaba que nunca mezclaba el trabajo con el placer Abi- bromeó con la muchacha sacando de contesto aquella acción, buscando la varita del hombre cuando está se la pidió para dársela recapacitando sobre lo que era mejor hacer con aquella cosa

-Espera- le dijo, -No la rompas, seguramente ya sabrán donde está así que lo mejor sería o mandarla lejos o largarnos nosotros, pero teniendo en cuenta que este es uno de nuestros refugios más usados la primera opción es la más acertada- cogió la varita de las manos de su amiga y de su mano las tres pulseras que siempre llevaba puestas tomaron forma de aquellos pequeños seres que Derek había creado por accidente y que siempre iban con él, -Llevadla a otro sitio, tal vez a Escocia, lejos, pero no salgáis del país- les ordenó a las tres criaturas conjurando un Portus no verbal convirtiendo a uno de ellos en un traslador para que se pudieran mover con facilidad ya que a su paso tardarían semanas en poder llegar a algún sitio consiguiendo que el resto de Aurores le perdieran la pista, -Cuando terminéis volved a casa- terminó de decir dándose la vuelta notando como los tres seres desaparecían de la habitación para estar ahora mismo a saber donde.

Se volvió a sentar en la silla frente al tipo con la varita en la mano, tocando la punta con la otra, -En vista de que no hablaras y de que como bien has dicho tu vamos a matarte creo que seguir prolongando lo evidente sería una bobería ¿no crees?- le apuntó con el gesto firme y pronunció une Legeremens indagando sin permiso alguno en los recuerdo y la mente de la victima, casi sin ser una prueba muy difícil para Derek ya que al parecer no se había equivocado mucho con aquel hombre, no solo no era un Auror condecorado si no que se notaba que no era el mejor instruido, dos factores que hacían dudar de si era él la persona a la que estaba buscando.

Vagando entre recuerdo de hacía un par de semanas, de repente Derek apareció en el ministerio de magia, en uno de los pasillos que él nunca había visitado tal vez en alguna planta inferior o en alguna zona restringida a personal no autorizado, sintiendo que estaba llegando al fondo del asunto empezó a caminar por el pasillo topándose de frente con el Stephen de ese momento, ignorándolo obviamente ya que aquello era un recuerdo en el que Derek era un mero espectador invisible a pesar de poder notar y sentir lo que le rodeaba, cosas de la memoria de la persona, siguió al tipo hasta que entró en una sala después de pasar la varita por la puerta haciendo que las múltiples cerraduras de esta se abrieran, ahora se encontraban en una sala más grande llena de archivadores aglomerados que se interrumpían los unos con los otros impidiéndose a sí mismo poder abrirse. Sin detenerse mucho siguió al hombre hasta que este se paró en una pequeña mesa escondida tras unos cuantos archivadores y de uno de los cajones sacó una carpeta azul oscura, con un grosos que dejaba a entender que no había nada, pero al abrirla Derek vio un papel en ella, -Un informe, tiene que ser esto- acercándose para leerlo con rapidez, leyendo los dos primeros nombres de una lista bastante amplia antes de que Stephen cerrará la carpeta al notar la presencia de otra persona en la sala, -Mierda, vuelve a abrirla pedazo de imbécil- dijo en voz alta sin temor a que lo oyesen, pero su petición no fue relevante ya que después de una conversación a la que Derek no fue capaz de prestar atención, empezaba a notar el recuerdo difuso y sabia perfectamente por que era, aquel tipo estaba empezando a ofrecer resistencia eso o se lo habían borrado pero si era lo segundo no había sido un buen trabajo a no ser que lo verdaderamente importante fuese la conversación.

Derek abrió los ojos y volvió a estar en la habitación de la cabaña del bosque con el tipo en frente desnudo, exhausto por intentar echar al Mortifago de sus pensamientos -Muchas gracias por tu ayuda amigo- le dijo levantándose de la silla volviéndose a Abi.
--------------------------------------------------- * ---------------------------------------------------
Un grupo de Aurores en ese momento, buscaban a su compañero desaparecido temiendo no solo por su vida si no por al información que este tenía, -Sabía que era una mala idea dejarle esta misión a ese estúpido- dijo uno, -¡Oid!- exclamó otro, -La señal ha cambiado de lugar, se ha movido-... -O quizás sea una táctica de despiste- propuso otro, -Igualmente tenemos que encontrarlo, vosotros dirigios al lugar donde se supone que está ahora, yo iré a donde estaba antes- ordenó refiriéndose a la cabaña.
--------------------------------------------------- * ---------------------------------------------------
Un sonido de alerta por la barrera indicó a Derek que alguien andaba cerca, -Abi arráncale los recuerdos de esta noche al tipo guárdalos y encárgate de él, luego lárgate, yo me encargo de la compañía extra- le dijo a la chica conjurando la marcara de Mortifago y cubriendo su cuerpo con una densa capa de tela oscura, -Y por favor ciñete al plan no quiero inconvenientes- sabía que aquella frase está de más en cuanto a Abi se refería básicamente por la chica era una de las mejores en lo que no dejar rastro se refería pero nunca estaba de más repetírselo y en vuelto en humo negro dejó la habitación.

Se apareció en el bosque fundiéndose con la noche, esperando impaciente que apareciese aquel que había cometido el error de entrometerse en los planes del chico, -¿Donde estás?- dijo el chico esperando en las sombras .



Off:Voy a tirar dado de iniciativa ya por si encuentro alguien con quien pelear de no ser así pues nada, pa´casita nos vamos.
avatar
InvitadoInvitado

Maestro de Dados el Sáb Feb 21, 2015 2:32 am

El miembro 'Derek L´oree' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados

'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 2492
Puntos : 1162
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Jue Feb 26, 2015 3:16 am

Mezclar trabajo y placer… Pero si eso era lo mejor. Lo cierto es que no solía hacerlo porque normalmente me dejo llevar demasiado por el placer. De siempre, la pasión ganaba a la responsabilidad y me había obligado a mí misma a no hacer que eso pasase. Ahora era una mujer responsable cuando debía de serlo y una amante del placer cuando debía. No era adecuado mezclar, lo ideal es saber dosificar. Primero una dosis de responsabilidad y luego una dosis de placer. Y Derek también sabía perfectamente cómo trabajaba yo. Aunque nunca hemos trabajado lo suficiente como para compartir la segunda parte.

Cuando le pedí la varita y me la tendió, él mismo llegó a la conclusión de que podía ser un localizador. Teniendo en cuenta lo que usábamos esa cabaña, que la encontraran no era una buena idea; ni tampoco nada inteligente. Se la volví a dar y él se encargó de quitarla de en medio. Aún así, estaba la posibilidad de que ya hubieran visto el lugar en dónde estaba, por lo que de venir alguien, continuaría hasta saber qué había en dicho lugar. Aunque pensándolo fríamente… Si este tío no es tan importante, ¿por qué iban a tomarse tantas molestias en alguien como él? Pero bueno… mejor prevenir que curar. Personalmente no tenía ganas de meterme en líos con aurores. Me gustaba matarlos, pero  cuando estaba bajo la protección de una máscara por si algo sale inesperadamente mal.

Date prisa —dije, sin mucha urgencia en la voz. Era más una recomendación que una orden.

Derek se acercó al hombre y conjuró un hechizo mental. Stephen intentó resistirse y sus ojos casi se quedaron en blanco. Por mi parte, me acerqué a las ventanas de la cabaña, con la única intención de mirar si había alguien alrededor de esta. Si los aurores venían, no tardarían mucho en dar con este lugar.

Tras unos minutos, volví a escuchar la voz de Derek detrás de mí, por lo que me giré hacia dónde estaba. No sabía que habría visto y lo cierto es que en aquel mismo momento me daba exactamente igual. Escuché lo que me decía y, aunque no me gustara que me dieran órdenes, no las veía así viniendo de Derek. Era un buen compañero, aunque no supiera todavía que recalcarme que no quería errores era redundante en alguien como yo.

Ten cuidado —le dije sin objetar absolutamente nada cuando dijo que él se encargaba de la compañía. No dudaba de él, más bien de los aurores. Podría venir más de uno y, aunque nos neguemos a reconocerlos, son más duros de matar de lo que creemos y ni él ni yo somos capaces de zafarnos de más de dos si vienen dispuestos a coger a encargado de capturar a su amigo.

Me desaparecí con Stephen al primer sitio que se me pasó por mi mente: las afuerzas de una torre abandonada en el bosque que rodeaba Godric. Dejé caer al tío al suelo y, cuando intentó levantarse, coloqué mi tacón en su cuello, presionando para que se quedara inmóvil en el suelo en base a la amenaza. Me saqué la varita y le apunté a la cabeza, sacándole los recuerdos de esa noche, al igual que los de las últimas dos semanas. Si todo aquello había sido premeditado, era porque había algo detrás. Y quería enterarme de lo que estaban tramando los aurores para ir en contra de los mortifagos y pillarnos desprevenidos.

Cuando tuve los recuerdos y los hube metido en un frasco que hice aparecer, me lo guardé en el bolsillo de cremallera de mi chupa. Miré al pobre hombre y… realmente, ¿por qué debería dejarlo vivo? Además, si lo dejaba allí, los animales del bosque se encargarían de hacer mi trabajo y de comérselo sin dejar rastro. Pero no, no debía de hacer eso. Había estado conmigo toda la noche y si desaparecía de repente era demasiado sospechoso y yo sería la primera persona a la que buscarían.

Le volví a apuntar con la varita, indignada por no poder matarlo, hice que se desmayara y le implanté con un Legeremens lo que yo quería que recordara de aquella noche. Puesto que no puedo matarlo y librarme de pruebas, haré que Abi McDowell sea la chica más inocente de todo el planeta. Nuestro encuentro en la fiesta no lo toqué, ni tampoco el hecho de que yo volviera  a coger mi chaqueta. Lo que cambié fue el encuentro con Derek. Derek ya no existía en su mente, sino que existía un ave migratoria nocturna, la cual le robó la varita, pues había sacado para iluminarse el camino y la cual se llevó volando hacia Escocia. Stephen corrió tras el ave y se perdió en el bosque, quedando exactamente dónde está después del ataque de un animal. Le vestí con un esmoquin desmejorado, parecido al que tenía antes de desnudarle y lo dejé inconsciente allí. Si por algún casual viene un animal y se lo come, será cosa del destino. Si no, todo pasará tal cual debió haber pasado de yo ser una dama con buenas intenciones y él lo que es, un imbécil.

Me podría haber aparecido en casa después de terminar con aquello y terminar mi noche, pero no hice eso, sino que me aparecí por la zona en dónde estaba Derek, con cierta incertidumbre por lo que podría encontrarse en frente. Pasé mi mano por delante de mi rostro por pura precaución, colocándome mi mascara de mortifago, la cual tenía un matiz verde en su tono metálico. Caminé por las sombras de manera silenciosa. Tenía la varita en la mano y sabía que no estaba sola. En cierta ocasión, una varita se posicionó en mi cuello y de entre las sombras, detrás de un árbol grande y grueso, salió Derek. Conocía mi mascara, por lo que sólo me miró con esa mirada altanera de: “te pillé, McDowell” que siempre tenía.

Yo no dije nada, pues hablar podría delatar nuestra posición. Saqué el botecito con las memorias de Stephen y se la enseñé, luego uní el dedo índice y gordo de mi dedo en señal de que todo había salido bien. Por lo menos por el momento. A lo lejos, detrás de Derek, vi como una sombra, seguida de otra, corría de un árbol a otro, por lo que sujeté el traje de Derek rápidamente y lo atraje para escondernos nuevamente en las sombras.

Vámonos. Estamos encubiertos, tanto tú como yo. Y estando en desventaja tanto estratégica como probablemente numérica es estúpido enfrentarnos —le susurré, antes de mirar a través del árbol.

Si quería irse, encantada me iba, pues era consciente de lo que era una locura y lo que no. No obstante, me he enfrentado a cosas peores que esta. Si quería quedarse… sin ninguna duda me quedaba con él, por eso había vuelto.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 29
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 36.600
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 626
Puntos : 451
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Invitado el Dom Mar 01, 2015 10:05 pm

La situación se había desarrollado tan bien como el joven Mortifago esperaba averiguando algunos datos gracias a la poca voluntad y falta de practica en cuanto a resistencia se refería, que aquel Auror le había puesto a Derek para poder indagar por sus recuerdos, pero a pesar de haber conseguido lo que en un principio necesitaba e iba buscando había tardado más de lo esperado un inconveniente que podría perjudicarles. Después de conseguir distraer a los que lo buscaban enviando la varita a Escocia seguramente ganó unos cuantos minutos pero no fueron los suficientes y ahora se encontraba en la precaria y delicada situación de pasar a la acción y  por mucho que le gustase prefería salir de allí sin ninguna marca de guerra.

Le explicó con detalle a Abi lo que debía de hacer para poder salir de allí de rositas, intentando no parecer muy autoritario si no más bien necesitado de su ayuda ya que no le importaba mostrarse así con su compañera. Estaba seguro de que ella más que nadie sabia que Derek la consideraba muy especial para él, ya que siempre se apuntaba a sus macabros planes a pesar de no tenerlos en mente en ningún momento.

-Vaya Abi no me esperaba eso de ti- le dijo sonriendole mordaz con picardía ante la preocupación del comentario de su amiga, fuese falsa o no aquello no se lo esperaba de verdad pero no por ello no le gustaba, -Tranquila, tengo a la mejor cubriéndome las espaldas- le guiño un ojo y salió de la habitación desentendiéndose por el momento del Auror sabiendo que estaba en las mejor manos posibles, eliminando cualquier duda que tuviese sobre la chica sobre si podría hacerlo sin problema alguno, sabiendo que Abi no tenía nunca margen de error a pesar de ser algo impulsiva.

Pasaron unos cuantos minutos tal vez diez, en los que Derek no movió ni un musculo esperando impaciente que sus enemigos, esos que querían pillarlo dieran un paso en falso y pillarlos por sorpresa pero no sin antes reconocer el terreno y analizar como estaban las cosas, ya que lo que menos le convenía era estar en inferioridad numérica, porque a pesar de haberse enfrentado a Aurores en otra ocasión el chico no pecaba de arrogante al pensar que podía con todo lo que le echasen, sabia cuales eran sus puntos débiles y cuando podía ser más fuerte y en una confrontación donde lo superaban en número no era una de ellas. Logró controlar su respiración para mover el pecho lo menos posible, mirando de un lado a otro con los ojos bajo la mascara intentando no delatar su posición, adecuando la vista a la oscuridad que reinaba en el bosque, cuando algo captó su atención, una sombra se movía entre el follaje de los arboles con elegancia y sin hacer ruido. Una sonrisa picarona se dibujo en su cara que cualquiera hubiese visto por el blanco de sus dientes si no llevase la mascara. Se acercó a la figura por la espalda sin ser oído, visto o presentido posando la varita en el cuello de su amiga. Abi ya estaba de vuelta y con ella tenía los recuerdos embotellados del imbécil de Stephen, "Pobre diablo, le acabamos de joder y no se acordará" pensó el chico dedicándole una mirada de aprobación a la pelirroja, cuando esta lo agarró del traje para de nuevo camuflarse entre las sombras. Alertado el joven Mortifago miró a sus espaldas viendo claramente dos figuras que se movían bastante rápido, de forma torpe y sin darle importancia alguna a que alguien los oyesen o viese, "Mandan a cada aficionado, que dan hasta pena" el chico consideró la posibilidad de caerles de sopetón desarmandolos casi al instante y enseñarles lo que les pasaba a los que se metían donde no debían, pero Abi fue más rápida al proponer su plan.

Derek consideró por un instante el no escuchar a su compañera y lanzarles un par de hechizos a aquellos paletos con los que se habían topado, un par de bajas para los Aurores significaba un margen de tiempo para los Mortifagos, pero al final cedió ante su amiga, quitándose la mascara y asintiendo con conformidad con su plan.

Ambos se desvanecieron en un humo negro dejando libre el espacio que ocupaban antes entre los arboles para aparecer de nuevo uno al lado del otro de un acantilado en la costa oeste de la península de Gower el lugar más alejado de todo Reino Unido al menos para los Aurores. El chico se quitó la mascara y acabo con el encantamiento que lo envolvía en sombras para ocultarse mejor en el bosque, acercándose ala chica con el rostro descubierto también. -Te dije que tenía a la mejor cubriéndome las espaldas- le volvió a recalcar lo que le había dicho antes pasándole la mano con la cara retirándole un mechón de pelo suelto con  una sonrisa picarona y un brillo en los ojos que hacía mucho que no dejaba ver. -Al final ha salido todo a pedir de boca ¿no estás de acuerdo?- le preguntó.
avatar
InvitadoInvitado

Abigail T. McDowell el Mar Mar 03, 2015 2:47 am

Me había enfrentado a mucha mierda durante mis ocho años de lealtad a Voldemort. De la gran mayoría de batallas no me arrepiento, ya que como podéis ver, estoy viva. Pero sin duda alguna, he cometido más locuras que aciertos durante estos ocho años. Sobre todo en los primeros. Luego también había tenido mala suerte… como aquel día en el que fui a tomarme una copa con Caleb en el famoso local The Ripper. Había sido una simple noche en dónde nos podíamos al día “inocentemente” el uno al otro. Justo ese día, a esa hora y en ese sitio, cuatro aurores apareciendo en una inspección rutinaria -he de decir que ese bar no tenía demasiada buena crítica-. Un imbécil que fue cogido, nos delató a Caleb y nos vimos envueltos en un cuatro contra dos. Estuve a punto de morir y, cosas como esas, son las que intento evitar a toda costa.

Esta situación no se alejaba demasiado de aquello. Éramos dos y los enemigos no sabíamos cuántos eran. Podría ser sólo uno y no sería absolutamente ningún problema. ¿Pero y si eran tres? ¿Cuatro? ¿Y si lo sabían de hace tiempo y ya nos tenían rodeados? No me gustaba jugar con la suerte y mucho menos tentarla, por lo que le dije las cosas claras a Derek. No teníamos por qué jugárnosla así, ya que no hacía falta. Él tenía lo que quería para lo que fuera que tenía en mente y arriesgarnos era algo innecesario.

Por un momento pensé que iba a pasar de mi sugerencia, pero no, la aceptó. Se quitó la máscara y nos fuimos de allí. Dejamos de estar rodeados de oscuridad, maleza y árboles y lo primero que sentí cuando nos aparecimos nuevamente fue una fuerte brisa marina azotándome el cuerpo. Hice desaparecer mi máscara y observé a mi alrededor. Mar y riscos por una lado. ¿Un acantilado? ¿Qué narices es este sitio…? Miré para el otro lado y no se veía nada, más que una larga explanada antes de llegar al principio de un bosque. Fruncí el ceño y miré hacia arriba. Había mucha más iluminación que en el bosque, ya que los árboles no tapaban la luz de la luna, la cual estaba creciente.

Fruncí el ceño y le miré cuando se acercó a mí, repitiendo lo que me había dicho antes de que se fuera de la cabaña. Curvé una sonrisa altanera.

Es la encargada de no hacer que pierdas la cabeza por matar aurores —dejé caer, ya que si no llego a aparecer seguramente él se hubiera encarado valientemente contra todo lo que venía a por él.

Se acercó a mí y me apartó un mechón de pelo, mirándome con una mirada -obviamente- cargada de picardía. Me cogió por sorpresa. Derek solía presentarse, por lo menos al principio, en frente a mí, algo subido y arrogante, por lo que ambos solíamos chocar bastante y si nos soportábamos era por pura profesionalidad. Aun recuerdo la primera vez que nos encontramos en las filas del Señor Tenebroso y que el muy cretino me vendió como una puta para engañar a nuestras víctimas. Ahora era distinto y después de casi siete años ya habíamos aprendido a lidiar con el otro. Había costado, pero finalmente daba gusto poder ver en los ojos del otro algo que no fuera esa mirada por encima del hombro o esa reprobatoria mirada por haber hecho algo mal. Ahora había confianza y eso se notaba. Hace siete años no hubiera dejado que yo me encargara de su botín mientras él limpiaba las pruebas. Ante sus palabras, ladeé una sonrisa.

Depende de lo que tuvieras en mente. Aún no me has contacto exactamente para qué querías a ese tío… —me metí la mano en el bolsillo de la chaqueta y cogí el bote con los recuerdos de la víctima, enseñándoselo a la vez que me acercaba a él— Ni tampoco para qué querías guardar sus recuerdos —Fui a dárselos, pero los retiré en el último momento.

Tenía tacones, pero aún así él medía aproximadamente uno ochenta si no era más y yo era una enana, por lo que al estar cerca de él miraba hacia arriba para poder mantener el contacto visual. Tenía barba y si mi mente no me traicionaba… no recordaba haberlo visto sin desde que nos reencontramos fuera de Hogwarts.

¿Los quieres? —pregunté con referencia a los recuerdos, bajándome sensualmente la cremallera de la chupa de cuero. Cogí el frasquito y lo introduje sensualmente por mi escote, formado por una prenda con algo de corsé— No sé si a ti te ha salido la noche como tenías pensada, pero yo tenía en mente terminarla de otra manera.

Verás, andarme con rodeos no me iba. Pero las indirectas tan directas me encantaban. Esbocé una pícara sonrisa y volví a cerrarme la chupa delante de él. Entonces subí la mirada y giré el rostro ligeramente juguetona, con un brillo de lo más travieso en mis ojos.

¿Sabes dónde vivo, verdad? —Era una pregunta totalmente retórica, ya que yo sabía perfectamente que él sabía dónde era mi casa, ya que había estado anteriormente aunque fuera de manera momentánea para algunos asuntos de trabajo. Sonreí maliciosamente.

Y me desaparecí de allí, apareciendo en mitad de mi salón. Él quería los recuerdos y yo… yo sólo quería jugar.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 29
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 36.600
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 626
Puntos : 451
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Invitado el Miér Mar 18, 2015 4:34 pm

El chico no pretendía sonar con dobles intenciones, sobre todo después de la larga noche, porque aunque no había sido muy complicado llevar a cabo su plan este se demoró más de lo que pensaba, pero para bien o para mal todo había salido a pedir de boca. Una sonrisa se dibujo de inmediato en el gesto de Derek al escuchar hablar a Abi, sobre todo cuando esta se le insinuó de una forma bastante provocativa y que obviamente surtía efecto, desabrochándose la chaqueta para luego meterse el pequeño frasco con los recuerdo del chico por dentro del corsé. -La curiosidad mató al zorro Abi- le dijo tentando a la chica a ir a más, esperando que su descaró le mostrara a Derek lo que tanto llevaba deseando desde hacía tiempo, o eso era lo que pensaba él. A pesar de no dárselas de un casanova el castaño sabía su condición frente a las mujeres, y algún que otro hombre en algún momento de su vida, todo por puro interés egoísta pero con hombre al fin y al cabo, pero no sentía eso de Abi ya que era notable la tensión que habían entre ambos, tal vez fuese porque cuando estudiaban no hicieron nada más que insultarse o porque ambos estaban en el mismo bando cubriéndose la espaldas el uno al otro haciendo que la relación creara un sentimiento por parte de ambos que ninguno se había atrevido a desvelar, esas opciones eran viables posibles pero la más realista sería que ambos disfrutaban del sexo, ambos estaban muy bien físicamente y que ambos sentían atracción por el otro, elementos indispensables para hacer lo que en sus mentes estaba pasando en esos momentos, rodeados de mar rocas y un viento furioso y salitrado que soplaba sin importar que se llevaba por delante. -Claro que lo sé- dijo viendo como su amiga se desaparecía ante sus ojos.

Una carcajada a sus espaldas le hizo alarmarse, por un momento hasta que reconoció aquella voz que se había acercado a él con sigilo, -Vaya, vaya, vaya L´oree, veo que eran ciertos los rumores, buen ojo- dijo el moreno de pelo largo que se ocultaba bajo la mascara, -Vaya, vaya, vaya Karkarov, veo que tus rumores de que eras un mirón también eran ciertos- contraatacó el chico, sintiendo autentica rivalidad con aquel Mortífago, -¿Qué quieres?- le preguntó. El otro Mortífago echó a reírse mientras se quitaba la mascara dejando su cara al descubierto, -Has tardado más de lo que tenían planeado y quien tu ya sabes se está impacientando, por tu bien te aconsejo que no te demores más o-...-¿O qué?, ¿me vas a castigar Igor?- le preguntó con todo condescendiente y molesto interrumpiendo al otro en su discurso, -Ya hemos demostrado quien de los dos es más fuerte, y no eres tu precisamente, así que guárdate tus amenazas para los niños y las viejas porque conmigo no funcionan- le dijo el chico acercándose un poco, -Y ya que eres un mero pájaro mensajero, ve y diles que enseguida iré con lo que me fue asignado- le terminó de decir con la mirada áspera, cargada de fuerza y el gesto retante esperando que el otro se atreviera a coger la varita primero y poder darle una paliza, ya que después de haberse quedado con las ganas con los aurores, a Derek no le importaba partirle la cara al imbécil que tenía delante.

Al ver que el otro asintió y se esfumó, Derek se echó el pelo hacía atrás repeinándose el fleco un poco desapareciendo él también en la casa de Abi.

Las luces estaban apagadas y la ropa de Abi reposaba entre el piso una silla, y la mesa que había en la habitación, con el frasco intacto de los pensamientos de aquel Auror flotando pausadamente inscribiendo movimientos que se repetían una y otra vez como su fuese un ciclo. Derek cogió el frasco, cuando Abi salí del baño, -Lo siento querida pero esto tendrá que esperar- dijo mirando a la pelirroja de arriba a abajo con ganas de quedarse maldiciendo al jodido tiempo por aquello. Se giró para irse antes de que Abi pudiese decir nada pero entonces volvió hacía ella para arrancarle de sus labios un beso.

El primer beso que ambos se habían dado desde que se conocían, el primer beso que desencadenaría en lo que Derek esperaba que fuese una de las noches más salvajes y sensuales que haya vivido porque aunque nunca lo confiese le tenía muchas ganas a Abi desde que se reencontró con ella en aquel bar descubriendo que ambos serían compañeros de misión.

Un beso largo y sin pausa, haciendo que el aliento de ambos faltase en más de una ocasión, con los labios cálidos pero húmedos del chico avasallando los de la chica sin darles tiempo a reaccionar, acabando con una leve mordida cariñosa y juguetona en el labio inferior de Abi mientras Derek se separaba de ella estirándole un poco el labio, -Tendremos que repetirlo- le dijo sonriendo desapareciendo en un parpadeo de la joven.
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.