Situación Actual
21º-14º // 5 octubre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Edward W.Mejor PJ ♂
Abigail GreyMejor PJ ♀
Henry KerrMejor User
Zoe LevinsonMejor roler
Circe MasbecthMejor Mortifago
Fiona ShadowsOrden del Fenix
Alex & ZoeMejor dúol
Denzel S.Premio Admin
Afiliaciones
Hermanas [2/4]
Expectro PatronumExpectro Patronum
Directorios [8/8]
Élite [36/40]
1zp6r0z.jpgSaint Michel UniversitéMagic WordsBelovedHogwartsExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro Patronum
Redes Sociales
2añosonline

TRAMA GLOBAL: Baile de Navidad II

Albus Dumbledore el Sáb Dic 20, 2014 9:44 am

Recuerdo del primer mensaje :




La Navidad se acercaba un año más a Hogwarts, y todos los alumnos habían sido avisados para la celebración del baile de Navidad que tenía lugar cada año entre los muros del Castillo. Alumnos y profesores, ataviados con sus mejores galas, se agrupaban en el Gran Comedor, adornado especialmente para tal festividad. Luces tenues, un cielo abierto en el techo y nieve cayendo por todos los rincones que se desvanecía antes de tocar sus cabezas. La decoración había sido preparada minuciosamente para que todo fuera perfecto, con las mesas necesarias para que todos los alumnos pudieran compartir tal celebración al mismo tiempo que disfrutaban del baile en el que únicamente ellos eran los protagonistas.

El director, con su natural sonrisa iluminando el rostro pasó entre las mesas, aún vacías, esperando a que fuera la hora acordada. Cuando el sonido del reloj del campanario indicó que eran las nueve, alzó la varita haciendo que las puertas del Gran Comedor se abrieran de par en par, mostrando a los alumnos que esperaban en el hall de entrada la decoración Navideña donde pasarían la noche previa a su marcha a casa. Carraspeo para hacerse notar, a sabiendas que la mayor parte de los alumnos ya se había volteado para mirar el interior del Comedor y giró sobre sí mismo, pasando entre las mesas vacías y esperando a que los alumnos lo siguieran al interior de la estancia. Giró sobre sí mismo sin borrar la sonrisa del rostro. - Pasen, pasen, todo está listo para que comience la celebración. - Guiñó un ojo a un grupo de alumnos de primero que contemplaban ensimismados la decoración y subió hasta la platea donde, posteriormente, los músicos comenzarían a tocar.

- Que raro no veros con uniforme. - Bromeó el hombre, con su habitual tono ambiguo, dando la impresión de estar en su propio mundo. Escuchó a uno de los profesores toser, indicándole que no era manera de empezar un discurso, y no tardó en comenzar a hablar, aunque manteniendo el mismo todo. - Como cada año, la Navidad llega a Hogwarts, y con ella nuestro habitual baile. Las mesas están llenas de la cena que nuestros queridos Elfos nos han preparado para esta peculiar noche, y las bebidas están repartidas por toda la sala. Incluso tenemos nuestros particulares camareros para disfrutar de la velada. - Señaló hacia un rincón, donde un grupo de hombres rubios de trajes negros y pajarita no hicieron mueca alguna. - La pista de baile está lista para que todos disfrutéis de la noche y nuestra particular banda de música nos deleitará durante toda la noche. - Hizo una leve reverencia y se dispuso a bajar de la platea. - Y que comience el baile. - Y en dicho momento, la música comenzó a surgir de todos los rincones, inundando la sala y animando a los asistentes a bailar y disfrutar de la noche.


OFF ROL:
A partir de este momento queda libre la entrada para el baile y este permanecerá abierto hasta el día 20 de enero, dando un mes de margen a todos los personajes para rolear en esta zona.
A su vez, para facilitar las interacciones durante este post grupal, nos gustaría que al principio del post hicierais una breve especificación de con quién estáis y en que zona, para que todo usuario sepa si se está interaccionando con él y no existan problemas a la hora de pasar por alto el post de otra persona por no haber leído los posts de todos los asistentes. Aquí un ejemplo:

Spoiler:

Con Lord Voldemort en la pista de baile.

Texto del post.
Moderador
Expecto Patronum


avatar
Imagen Personalizada :
RP : 17
PB : Michael Gambon.
Edad del pj :
Ocupación : Fugitivo
Pureza de sangre : Mestizo
Lealtad : Orden del Fénix.
Patronus : Fénix (Parlante)
Mensajes : 321
Puntos : 9
Ver perfil de usuario

Invitado el Sáb Dic 27, 2014 7:04 pm

Nunca antes había ido al baile de navidad… bueno mentira si había ido pero solo me colaba con cualquier ropa que encontraba, nada de arreglarme y me ponía a zampar como si no hubiese un mañana pero este año había decidido que sería distinto desde un principio me había planteado que después de toda mi aventura con mi “querida” Rhea… ya era hora de probar lo que era llevar a alguien al baile de navidad. Aunque seguramente a ninguno nos gustase demasiado bailar o tal vez ella como yo ni supiese bailar, pero me encantaba pasar tiempo con ella y si en un futuro me estaba empezando a plantear el ser… algo más “formal” que amigos que se han besado y se continúan besando, el siguiente paso era que la gente nos viese juntos en un evento de este estilo.

Si no hubiese estado Rhea, seguro que acababa avisando a Danny para que se uniese a mí a la hora de devorar cada uno de los aperitivos del baile, la verdad es que llevaba sin ver a la rubita un tiempo no sabía dónde se metía, pero tampoco la buscaba. Estaba más preocupado por que llevar a la fiesta, no sabía si una de esas estúpidas túnicas de gala que había visto a algún compañero de cuarto o si acaso ir a lo clásico…. Muggle pero clásico esmoquin. El esmoquin siempre me había parecido una buena prenda de vestir y siempre he querido que en el futuro me pueda poner uno cada vez que vaya a trabajar a diario. Después de comentarlo con varios compañeros, los cuales la mayoría iban a llevar esas horrendas túnicas de “gala” que prácticamente era un vestido de mujer con una pajarita dibujada, algo horrendo. Así que me decidí por llevar un esmoquin y pajarita pero no uno negro normal sino uno azul, por lo que le escribí a mi madre para que me comprase uno con el poco dinero que había ganado vendiendo un par de maquetas que hice en verano por encargo.

Cuando llego el día del baile se me hizo tarde como era normal en mí ya que me puse a terminar una shotgun de plasma que había empezado el día anterior, y cuando me quise dar cuenta mis compañeros ya estaban dejando la habitación tirándome su ropa a mi cama para que saliese de mi trance y cayese en la hora que era. Me vestí a la mayor brevedad que pude y me ate la pajarita lo más rápido que pude.

Por suerte Rhea aún no había llegado a la sala común donde le había dicho que la esperaría ya que lo que menos quería después de hacerla enojar por la última vez era que se quedase esperándome o pensando que le he dado plantón o algo por el estilo. Mientras esperaba que se reuniese conmigo otra compañera de clase se acercó y me comento que tenía la pajarita inclinada por lo que me ayudo a ponérmela bien. Así estaría perfecto para cuando llegase Rhea.

Entonces la vi, mi preciosa Rhea aún más imponente que de costumbre acercándose a mí, si normalmente me volvía un poco loco nada más verla y me tropezaba…. Hoy no sabía cómo me podía mantener en pie y no me derrumbaba y caía de bruces contra el suelo. Mientras se acercaba me dedico una sonrisa… como siempre perfecta.

-Hola Rhea, ¿qué tal, nerviosa?-respondí, al notarla extrañamente más cortada de lo normal. De repente ella me pregunto si nos íbamos mientras note que me rozaba el brazo, así que me gire hacia ella. –Claro, vamos a pasárnoslo bien.-comente acercándome un poco a ella para darle un tímido beso en los labios, luego me acerque a su oído.-Estás espectacular esta noche.

Le di la mano y le hice señas para empezar a caminar hacia el gran comedor, una vez allí comento que se tenía que haber traído la cámara… era normal ya que el gran comedor estaba genial, mas de lo normal. –Tranquila, siempre podemos volver a venir otro año juntos y ya te recuerdo que la traigas por si se te olvida lo de este año.-le susurre al oído y al finalizar pose un suave beso en su mejilla.

Me puse a observar a mí alrededor y conseguí ver a Danny sentada atiborrándose de comida, vi como coincidían nuestras miradas y le dedique una amplia sonrisa. La verdad es que estaba muy guapa, no me hubiese imaginado nunca a Danny con traje y allí estaba ella, creo que hasta le quedaban los trajes mejor que a mi. Ya le preguntaría luego quien le había invitado.

-Bueno Rhea, ¿qué quieres hacer?, ¿bebemos algo o prefieres verme hacer el ridículo en la pista de baile?
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Dic 27, 2014 10:59 pm

Pista de baile.
Danny & Gabriel.

La presencia del chico hizo la conversación más fluida. Danny yo yo teníamos mucho que contarnos, pero ese no era el momento. Así al menos podía entretenerme viendo como ambos discutían por tonterías y se tiraban cosas a la cabeza. Aunque en realidad no me habría gustado esa escena, porque habría que tenido que ponerme del lado de Danny y no se si eso habría mejorado las cosas. En el fondo yo estaba casi segura de que se gustaban. ERA UN AMOR SECRETO, UNA LLAMA DE PASIÓN INFRENABLE QUE OCULTABAN TRAS OLEADAS DE INSULTOS, PERO LAS MIRADAS NO MENTÍAN. Me gusta el drama. Pero en el fondo solo parecían conocidos discutiendo sobre tonterías. Escena típica de la vida de Danny Maxwell. Casi tan típica como que estuviese en la sala de castigos, o por ahí perdida comiendo galletas. Era una de las muchas cosas que me hacían adorarla.

-Bueno, si ella te cazó primero yo debería retirarme. -bromeé, haciendo un amago de darme la vuelta. En el lenguaje femenino tirar algo a la cabeza de un chico podía significar dos cosas: te odio o necesito que me hagas el amor desenfrenadamente encima de la mesa. Pero en el lenguaje de Danny podía significar una sola cosa: quita bicho. O puede que hubiese sido una de sus bromas. Pero en cualquier caso, seguro que no se trataba de un reclamo amoroso.

A los pocos instantes, antes de darme cuenta, el chico ya me había arrastrado a la pista de baile. Sonreí, algo desorientada. No estaba acostumbrada a que los hombres tomasen esa iniciativa conmigo, y solo quería resultar simpática. -No pasa nada. Siempre puedo bailar subida a tus pies, así sería imposible pisarte. -bromeé, pesaba demasiado para hacer eso. No quería destrozarle los zapatos y que acabase con los pies morados. ¡Pero es que lo había visto en las pelis y yo nunca había tenido un padre con él que hacerlo! La vida era injusta. -Así es. ¿Tanto se me nota? Debe ser porque la mitad de los slytherin aquí presentes me están fulminando con la mirada. -dije con la voz baja, burlándome un poco de aquella aura de superioridad que les rodeaba. -Apesto a sangre sucia. -Puede que aquel último comentario hubiese desconcertado al chico. No solo había personas en contra de la sangre sucia en sly, la había en todas las casas. Pero confiaba en haberme topado con un buen chico. POR UNA VEZ.

Sentí su pisotón y miré hacia el suelo. Luego volví a levantar la mirada y sonreí, ladeando la cabeza. ¿Mi culpa? -Oh, perdona. ¿Me disculpas? -dije con voz exagerada, atribuyéndome las culpas. Luego dejé que su mano me guiase para dar una vuelta sobre mi misma y volví a pegarme a su cuerpo para seguir bailando. -Así que eres un raven que prefiere vivir su vida en lugar de pasarsela con la nariz dentro de un libro. Eso está bien. -comenté. -No me juzgues mal. Amo leer. Pero no quiero perderme ciertas cosas. -dimos una vuelta y volvimos a agarrarnos. Debíamos pareces auténticos patos mareados.

avatar
InvitadoInvitado

Danielle J. Maxwell el Sáb Dic 27, 2014 11:09 pm

SOLITA PORQUE GABRIEL Y ALICE ME ABANDONARON Y FREN ES UN SUCIO, RHEA, NO ES TRIGO LIMPIO >:
Por ahí entre las mesas mientras bebo zumo

Reí divertida ante la súper explicación de porqué soy guay de Alice. Estaba claro que yo era muy guay, pero la verdad es que no me había dado cuenta de que tan poca gente dice guay actualmente. Es una palabra similar a chachi, aunque chachi se quedaba obsoleta mucho antes que guay. Imagínate a un adulto diciendo: “qué chachi está la cena”, pierde toda su seriedad. Aunque para mí guay y chachi quedarían bien en la boca de todos.

Antes de poder contestarle a Alice, apareció Gabriel, ese Ravenclaw que me motivaba en dibujar monigotes feos y activaba mi capacidad de crítica verbal. Como por ejemplo grandes insultos como “Tonto quién lo lea” o cosas así. Toda una proeza imaginativa. Bueno, pues Gabriel me inspiraba esas cosas. Por ejemplo Damon me inspiraba a nuevos insultos más ofensivos, al igual que Circe. Tenía de todo en Hogwarts. Tenía a Alice, que me inspiraba amor y abrazos de gomaespuma amorosa, tenía a Rhea, que me inspiraba siempre calidez y felicidad y luego Fren… que ese ya no me inspira nada, pero bueno…

¿La pareja ideal de Chewbacca? Qué cosas más bonitas me dices, Gabriel. —parpadeo divertida los ojos como si hubiera sido un halago— No sé si me estás llamando mujer excesivamente peluda o me estás diciendo que grito cual retrasada, cual wookie —le di una patada, suave, en la espinilla de la pierna.

Era raro que después de seis años en Hogwarts no tuviera un traje con el que poder venir al baile sin que pareciera que viene de Hogsmeade, yo tenía todos mis trajes guardaditos en el armario con intención de repetirlo en algún momento de mi vida, a pesar de que era consciente de que no los volvería a utilizar para un baile de navidad. No obstante, los hombres tienen más suerte con eso… pueden ponerse siempre el mismo traje negro típico y cambiar simplemente la camisa o la corbata, así parece que va totalmente diferente cuando en realidad sólo ha cambiado una mierda.

¿Has venido seis años en vaqueros o ya te quedó pequeño el traje de los primeros cursos? ¡Ya era hora de que pegaras el estirón! Siempre pensé que te quedarías bajito —sonreí de lado antes de poner una falsa mueca sorprendida ante el “secretismo” que se traían. ¡Los secretos en multitud son de mala educación! Pero por suerte para mí, Gabriel habló igual de alto que siempre. Le miré con los ojos entrecerrados—. Dato irrelevante —zarandeé la mano, restándole importancia— Además, tenía que vengarme del “Danny cara culo es”, tonto —imité divertida la voz de Yoda, sacándole la lengua la final, ya que seguro que había leído el “tonto quién lo lea” de la bolita de pergamino que le tiré.

He de decir que me encanta escribir “tonto quién lo lea” aquí porque lo lee mucha gente y todos sabéis lo que sois, ¡tontos!

No pasaron más de algunos segundos antes de que Alice se animara a bailar con Gabriel. Era un chico guay (#concepto) y seguro que se lo pasaban bien. Lo único malo era que… ¿Y qué hacía yo ahora?

Y, de repente, el abismo… ¿Cómo podía estar sola tanto tiempo, que viniera gente conocida y de repente quedarme otra vez sola tan rápido? No sabía si me gustaban los bailes de navidad o estaba empezando a cogerles tirria. Les tenía un amor-odio, a veces me lo pasaba realmente bien y otras veces no tanto. Suspiré tranquilamente y me levanté de aquella silla, con la intención de buscar algo qué hacer con mi vida. Me comí la galleta que Gabriel me había dado, arracandándole, primeramente, la cabeza de un mordisco.

Después de eso volví a mirar hacia dónde estaba Fren y vi que me miraba. Me sonrió, pero yo NO le sonreí porque me caía mal. Me di la vuelta cual señora indignada y fui a servirme algo de beber, ya que no tenía ni hambre y esa galleta había saciado toda ganas de atiborrarme de comida. Observé a Alice y Gabriel y se estaban pisando mutuamente mientras reían. ¡Qué monos! Curvé una sonrisa. Lo veo claro, mi propósito para el próximo año: hacer de celestina.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 18
Ocupación : Universitaria (Pociones)
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 36.370
Lealtad : Neutral
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1255
Puntos : 684
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t87-baul-de-danny-maxwell
Danielle J. MaxwellUniversitarios

Gabriel J. Blumer el Dom Dic 28, 2014 12:30 am

Pista de baile.
Con Alice y Danny.

No era una persona con muchos amigos, más bien con muchos conocidos y con poca confianza con todos ellos. Pero con Danny no necesitaba tener demasiadas confianzas, pues siendo como era la rubia, era fácil comportarse como si ningún comentario pudiera causar daño alguno. Y eso hacía en aquel momento, seguir la conversación como si de dos personas que habitualmente hablan, y no de dos personas que viven en un mismo castillo y que se ven de vez en cuando por los pasillos o en los partidos de Quidditch.

- O que necesitas un Han Solo para que esté a tu lado en todo momento. – Dijo con tono dramático como si fuera un tipo de comentario apto para ligar cuando entre ellos lo único que iba a pasar iba a ser un trozo de pergamino arrugado o una bludger fuera de control. –Aunque luego te deje por alguien con ensaimadas en la cabeza. – Finalizó manteniendo el mismo tono de voz.

Llevar traje no era algo que fuera con él. Ni llevar la ropa medianamente arreglada. Prefería ir cómo antes que bien vestido, lo que le había causado problemas con una de sus compañeras de casa. O más bien, más que problemas, ya que acabar durante horas encerrado en un centro comercial comprando ropa que valía más que el presupuesto anual de toda su familia, era todo un suplicio. Y más ver como luego la persona se ofrecía a pagar, demostrándote que tu nivel adquisitivo no es bajo, sino que está a la altura de la fosa de las Marianas. – No, un año me quedé en pijama en la Sala Común porque el Gran Comedor estaba a demasiados escalones de distancia. Pero los otros cuatro si vine en vaqueros. – Se encogió de hombros. Por mucho que en las invitaciones pusiera que debían acudir con traje, nunca lo había hecho. Si se gastaba el dinero, que al menos fuera en algo a lo que dar uso. Y por eso mismo se había comprado una chaqueta de traje, y nada más.

Dejando a Danny a un lado, ambos se aproximaron hacia la pista de baile, donde el resto de parejas había comenzado a bailar demostrando las horas y horas de clases de baile, mientras que ambos ya avisaban de los posibles pisotones que podría llevarse el otro. No sabía si Alice sabría bailar realmente o lo decía por decir, pero él no tenía ni la más remota idea de bailar. Sabía sujetar a su pareja y mover los pies a algo parecido al ritmo de la música, pero no mucho más. Por lo que estaba más pendiente de no tirar a su acompañante o pisarla que del resto de parejas a su alrededor. – O porque estabais juntas y di por hecho que os conoceríais de la Sala Común. ¿También vas a quinto? – Si hubiera sido una persona atenta hubiera caído en la cuenta que se habían cruzado en alguna que otra clase, pero entre que siempre llegaba tarde y acababa ocupando la última fila y que no era de prestar demasiada atención a su alrededor en horas de clase, no podía relacionar a la chica con alguna de las clases que ambos compartían. – Los de Slytherin tienen un palo metido por el culo, creo que es su cara habitual no es por nuestro olor no puro. – Afirmó el castaño sin borrar la sonrisa del rostro. Él no tenía procedencia muggle, pero para el caso era lo mismo, pues se había criado con su madre sin conocer a su padre, quien había resultado ser el mago de la familia.

El primer pisotón no tardó en llegar, pero al parecer tampoco había sido un gran pisotón, por lo que siguieron con el baile, dando alguna que otra vuelta algo patosa, imitando al resto de parejas. – Una cosa es leer y otra pasarse la vida estudiando. – Afirmó el chico antes de dar una nueva vuelta. – Nuestra Sala Común parece un cementerio del silencio que hay siempre con todo el mundo estudiando. Parece que si no estudian ocho horas al día, su día ha sido inútil. – Dijo exagerando totalmente en sus palabras.

Dio una nueva vuelta con la chica, haciendo que ambos girasen sobre un mismo eje e hizo un esfuerzo por no perder el equilibrio con tal audacia. – Creo que somos los dos únicos inútiles en todo el Gran Comedor que se perdieron las clases de baile. – Comentó dando por hecho que su acompañante tampoco era una experta con los pasos de baile. Dio una nueva completa llevando a la chica al ganar confianza, viéndose capaz de hacer tal audacia sin darse de bruces contra el suelo. – No es por ser indiscreto… O sí, la verdad es que no soy muy discreto. – Se encogió de hombros. – Pero, ¿No tenías pareja o te he alejado de ella pidiéndote bailar? – Preguntó con sinceridad. – Me extraña que alguien como tú no tuviera pareja, la verdad. – Bajó ligeramente la mirada apartándola de la chica y en aquel momento llegó el drama. O más bien el golpe inesperado por no ver por donde pasaban. Al ir a dar un nuevo giro sin mirar hacia el frente, hizo que la espalda de Alice chocara contra la de otra pareja que bailaba tranquilamente, los cuales, horrorizados, salieron despavoridos farfullando sobre los pocos modales de los jóvenes, como si ellos tuvieran veinte años más o algo.

No ha sido para tanto… - Murmuró mirando a la pareja, y en ese instante, sus piernas se entrelazaron entre sí, cayendo de bruces contra el suelo y llevándose a la chica en su caída hacia este.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Nico Mirallegro
Edad del pj : 19
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : -
Lealtad : Neutral.
Patronus : -
Mensajes : 203
Puntos : 4
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t827-gabriel-j-blumer

Ian Howells el Dom Dic 28, 2014 12:52 am

Pista de baile.
Circe, Alice y Gabriel

Finalmente lo más lógico había sido cambiar de tema, ambos se llevaban mejor si no hablaban de temas en dónde tuvieran que recalcar quién es mejor, quién está por encima de quién y quién es más guapo. En lo de belleza Ian podía ceder, pero en lo demás… Sólo por molestar le llevaba la contraria, ya que en ningún momento él se creía superior a la chica, sólo que tampoco molaba que te degradasen con tanta facilidad.

La verdad es que Ian era de esas personas que actúan y luego piensan en las consecuencias. Cuando mandó las cartas no pensó en ningún momento qué podría sobrellevarle aquello. A Damon le conocía desde los once años y se llevaban extremadamente bien, aunque estos últimos años estaba mucho más serio en algunos asuntos. Probablemente se cabrease la primera hora, le amenazase una o dos veces y después finalmente se riera de la situación. O eso esperaba, Damon en muchas ocasiones había hecho pasar a Ian por situaciones peores. Bueno, parecidas… Peores de bochorno era bastante difícil. Con Edward era otro cantar… realmente no sabía qué tipo de relación tenía con él, pero por lo menos conocidos eran e Ian no necesitaba confianza para poder joder un poco la paciencia de sus compañeros.-Tenía que buscar una pretendiente a la que no rechazara.-Se encogió de hombros cuando habló precisamente de Natalie. Luego notó en su mirada un brillo curioso cuando preguntó sorprendida sobre si Zack y Natalie estaban juntos. Ian curvó conversamente sus labios, negando con la cabeza sin tener mucha idea.-Me refiero a que es su pareja de baile, ignoro si están juntos. Aunque ultimamente pasan mucho tiempo juntos. ¿Tú eres amiga de ella, no? Deberías preguntarle.-Ian no le preguntaba, le daba corte. Era una mujer intimidante. Podría preguntarle a Zack, pero le parecía muy poco machote preguntarle en plan cotilla si estaba saliendo con Natalie, además de que realmente le daba un poco igual.

El chico sonrió cuando Circe comentó sobre la carta hacía Edward.  No tenía ni idea sobre la relación que se traían entre manos, ya que con Edward no hablaba, ya que repito, no sé si son amigos o qué y a Circe debería darle tan igual que ni nombraba lo mal que le caía.-Vaya, tú no soportando a alguien, qué novedad.-Ironizó divertido, sonriendo de tal manera que sobresalió su travieso colmillo.-¿Qué te hizo para que le odies? Aparte de existir, claro.-Volvió a exagerar con ironía, dando por hecho, de broma, que odiaba a todo el mundo. Que no era así, pero casi.

Fue entonces cuando la chica confesó haber hecho lo mismo que había hecho el Slytherin: mandar cartas falsas. El chico sonrió ante su intento de comparación, pero estaba claro que ni tratándose de eso iba a ponerlos en el mismo nivel. Circe, qué orgullosa eres, aunque en el fondo a Ian no le molestaba, de hecho le parecía muy de ella, por lo que en parte le gustaba. Cuando Circe tratase a otra persona de igual, no sería Circe.

Empezó a explicarle al Slytherin qué había hecho e Ian miró hacia dónde le señalaba. Era una chica de piel morena, con un pelo alocado y un rostro muy atractivo. Ian alzó la cejas. Sabía que era Robin, la conocía porque eran del mismo curso, por lo que van a las mismas clases, pero apenas había intercambiado palabra con ella. Afirmó con la cabeza lentamente para él mismo, dándose cuenta de que estaba realmente bien. Al lado vio a Luke, el Hufflepuff con el que le encantaba meterse.-El chico que le has elegido es un personaje, seguro que se lo pasará bien. O se ríe con él, o podrá reírse de él.-Tuvo que decir, con una altiva sonrisa.-Oh, sí… adorable. Aunque creo que le has hecho más un favor a él que a ella… ya sabía yo que por sí solo no iba a encontrar nadie decente.-Añadió, rodando los ojos.

Circe le señaló a una chica, la cual bebía con la mirada perdida en un lugar totalmente aleatorio, estaba sola y en vez de llevar un vestido, como cualquier chica normal, llevaba un traje. Le quedaba bien, no vamos a ser fantasmas. Pero aun así seguramente le hubiera quedado mucho mejor un vestido. No tenía ni idea de quién era esa chica, probablemente pasara muy desapercibida. Además de que rara vez Ian prestaba atención a personas de cursos inferiores, tanto por falta de interés como porque era un despistado.-Con esa ropa es normal. No sé ni quién es, pero no parece muy solicitada.

Sin poder añadir nada más, sintió como algo chocaba contra sus pies. Ian se quedó extrañado, al fin y al cabo, ¿qué podía en un salón de baile chocar contra sus pies? Imagináos su sorpresa cuando paró de bailar, miró hacia atrás y abajo y vio la cabeza de una persona. Le salió inconscientemente una carcajada, sobre todo al ver a Alice junto con...  ese chico en vaqueros. Muy elegante.-Vaya, ¿os perdísteis la  clase de vals para ir a la breakdance? No creo que sea el atuendo más adecuado, pequeña.-Dijo mirando a Alice, con un guiño más travieso que malicioso. Luego miró a su acompañante.-El tuyo si, no te preocupes, es el adecuado para tirarte y limpiar el piso con él.-Añadió sonriente, como si hubiera dicho algo normal.

Alice le caía bien, tenía  un no sé que qué sé yo que le gustaba a Ian. Quizás ese carácter alocado, mezclado con esas uñas de gatita enfadada. Solía meterse con ella -como con todos, no es nada nuevo-, aunque, con diferencia, solía tratarla bastante diferente que al resto.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 19
Ocupación : Universitario (Legislació
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 13.800
Lealtad : Págame.
RP Adicional : +2F
Mensajes : 699
Puntos : 427
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells
Ian HowellsUniversitarios

Circe A. Masbecth el Dom Dic 28, 2014 11:19 am

Pista de baile.
Con Ian Howells.
+ Gabriel/Alice

Si existía alguien en Slytherin con menos paciencia incluso que Circe, ese era Damon. Y cuando descubriese que todo había sido una farsa tras pasar semanas soñando con una noche maravillosa en la que luciría su mejor traje y posaría sus manos en la cintura de Natalie para, posteriormente, quizá llegar a algo más. Seguramente el chico habría pasado horas frente al espejo arreglándose, intentando que su pelo luciese perfecto y su traje mejor que nunca. Lo más probable es que ni hubiera soñado con recibir una invitación de Natalie, pero ahí la tenía, guardada cual tesoro bajo la almohada, deseando que llegara el momento. Y ahora estaría fuera, esperando, con cara de cordero degollado. O con una cara de querer matar al primero que se pusiera en su camino digna de ver. – Deberías disfrutar la noche, posiblemente sea la única que te queda antes de que Damon de contigo y te abra en canal. – Afirmó con total indiferencia. ¿Ian muerto? Era una persona prescindible. Le caía bien, sí, pero sería no había en el castillo personas como él.

No sabía si entre Natalie y Zack había algo, y en caso de haberlo, desde cuándo. Era una persona curiosa por naturaleza, pero prefería no inmiscuirse en asuntos donde aquel gilipollas estuviera de por medio. – Creía que Natalie tenía el listón un poco más alto. – Afirmó la rubia mientras los pies de ambos seguían moviéndose al ritmo de aquel baile, acompañando con la música sus propias palabras. – Deberías preguntárselo tú con la excusa de pedirle una noche juntos. Con esa cara de pajillero que tienes seguro que no sospecha que lo que eres es un cotilla. – Dijo con la misma indiferencia que antes. Podían llevarse bien, sin duda, pero los comentario de Circe no serían amables ni aunque Ian suplicase por ellos.

Si existía una escala del odio, Edward era el merecedor de la cúspide. Por encima de cualquier sangre sucia del castillo, ahí estaba Edward. - ¿Verdad? Con lo bien que me llevo yo con todo el mundo. – Respondió con la misma ironía que su acompañante. – Sólo intentar ser quién no es. Si de por sí es una persona insoportable, cuando intenta cambiar para agradar a los demás es incluso peor. – Un nuevo giro en el baile como hacían el resto de parejas. - Me besó delante de Damon para dárselas de macho alfa. – Al parecer, aunque Damon estaba un curso por debajo, resultaba ser el macho alfa de Slytherin, o todos lo trataban como tal. A Circe no le desagradaba, era divertido ver cómo su mejor amigo tenía el control de aquella manada de ovejas.

Al pasar a hablar de las cartas de Circe, la conversación se centró en Robin y Luke, aquel chico que había conocido en el tren a principio de curso y que parecía no llevarse especialmente bien con los de Slytherin, como bien estaba demostrando Ian con sus palabras en aquel preciso instante. – El día que vea a Robin reírse con alguien y no de alguien, cambiará el mundo. – Robin se alejaba del prototipo de Hufflepuff. Era la oveja negra en aquel rebaño de ovejas ataviadas con aquellos feos uniformes, y no intentaba aparentar lo contrario. Odiaba su casa, y a cada día que pasaba lo demostraba más. – Y ella no iba a venir si no era conmigo, así que Luke ha resultado perfecto para que no se quede encerrada en su Sala Común contando baldosas. – Se encogió de hombros. Era una persona peculiar, por mucho que fuera su mejor amiga, era para darle de comer aparte. – Seguro que al final se lo pasa bien amargándole la noche a su perfecta pareja.

En otra esquina se encontraba Danny, desentonando, como siempre. Al menos aquella noche no había elegido ir disfrazada de soldado del imperio o algo por el estilo. Aunque para las pintas que llevaba, hubiera sido casi mejor ir disfrazada, al menos tendría excusa para dar pena.

Antes de poder seguir con la conversación en la que, por una vez, habían dejado a un lado los insultos el uno contra el otro, para centrarse en meterse con todos los que se encontraban a su alrededor, algo chocó contra ellos. Circe se encontraba de frente a la situación, mientras que Ian se encontraba de espaldas y fue quien sufrió el golpe contra sus pies. Vio toda la situación sucederse tras la espalda de Ian, vio como ambos chicos caían como si se tratara de una escena a cámara lenta. La rubia alzó una ceja con desdén mirando a la peculiar pareja y no tardó en reconocer a la chica. Había quedado separada de su pareja y en lugar de estar enfrente el uno del otro, ahora estaban al lado. Circe colocó uno de sus brazos sobre el hombro más cercano de su amigo, extendiéndolo hacia delante mientras reía. - ¿Qué te pasa Alice? ¿No veías el suelo con tantas cejas? – Preguntó retóricamente entre risas sin darle demasiada importancia a lo que realmente hubiese pasado.

Giró sobre sí misma, dando la espalda a la pareja tirada en el suelo e hizo un gesto con la mano para llamar a Ian. Miró hacia atrás, viendo a su compañero aún parado cual estatua y soltó otra risita. – Sé que es apasionante ver tales especímenes fuera de un zoológico, pero deberíamos ir con el resto de gente civilizada. – Y sin decir nada más, siguieron con el baile como si nada hubiese sucedido, pero aún riéndose de aquellos dos.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Kristina Bazan.
Edad del pj : 19
Ocupación : Universitaria (Medimagia)
Pureza de sangre : Mestiza.
Galeones : 12.790
Lealtad : Lord Voldemort.
Patronus : -
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 1172
Puntos : 920
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t908-circe-a-masbecth http://www.expectopatronum-rpg.com/t911-at-this-moment-you-mean-everything-circe-s-rs http://www.expectopatronum-rpg.com/t910-it-s-time-to-begin-isn-t-it-circe-s-cronos http://www.expectopatronum-rpg.com/t914-a-box-of-sharp-objects-circe-s-box
Circe A. MasbecthUniversitarios

Axel S. Crowley el Dom Dic 28, 2014 10:46 pm

Lluna, cerca de una de las mesas laterales



Recordaba, cómo día tras día, habían obligado al más pequeño de los Crowley a aprender a bailar junto con su hermana. Por suerte para él, no tuvo que asistir a clases, sino que su hermana favorita fue la encargada de enseñarle. La verdad es que Axel se llevaba bien con casi todos sus hermanos, menos con el mayor porque simplemente apenas tenía contacto con él. Sin embargo, con la que mejor se llevaba con diferencia era con su hermana, la cual le sacaba cuatro años y, recién empezando a trabajar, se había independizado, motivo por el cual Axel podía pasar tanto tiempo en Londres alejado de su familia. Pero bueno, él siempre solía mirar las cosas buenas de la vida y, aunque le hubieran obligado, en contra de su voluntad a bailar, ahora mismo tenía una apariencia mucho más elegante gracias a esas enseñanzas. Y Axel era una persona que suele tener muy en cuenta la apariencia.

Sonrió de medio lado cuando Lluna comentó que no dudaba de su inteligencia. El chico no solía alardear, pero era consciente de que en realidad era no sólo inteligente a la hora de memorizar y saber, sino que también era una persona capacitada para resolver cualquier tipo de problemas. Por decirlo de alguna otra manera, se consideraba un buen estratega, un pensante en busca de soluciones. Su matización hizo que el chico alzara una ceja y pronunciara su sonrisa.

-Bueno, ya que tengo que pasar otro año aquí mejor hacerlo en buena compañía.-Contestó a la vez que se encogía de hombros levemente.-Menos mal que lo has explicado, alegrarse por las desgracias ajenas suele ser un poco ofensivo.-Sonrió.-Aunque bueno, dicen que no hay mal que por bien no venga. Supongo, o quiero suponer, que de este último curso gratuito puedo sacar algo decente con lo que formarme. Aunque si no encuentro nada, seguiré con mi idea de ver mundo. Ya habrá tiempo para ponerse serios.-No le apetecía lo más mínimo terminar como sus hermanos, encerrados en despachos de alta categoría mandando a los que están por debajos de ellos entre papeleos y formalismos. Eso no iba con él y esperaba no terminar así o menuda depresión.

Axel señaló con la cabeza a una pareja que salían de la pista de baile debido a que el tacón de la chica probablemente casi decapita a uno de los dedos del chico. El Ravenclaw sonrió y miró a Lluna ante su ofrecimiento.

-No, gracias. Prefiero alardear de buena bailarina.-Contestó jovial.

Fue entonces cuando la chica ofreció dejar de bailar para ir a tomar algo. No le parecía para nada mala idea, desde el almuerzo que no comía, por lo que en realidad tenía el apetito abierto. Axel paró de mover los pies y, tras una sonrisa y darle una última vuelta, elevó su mano para dejarle pasar a ella primero hacia la zona en dónde estaban las mesas, yendo él detrás de ella.

Habían muchas mesas redondas ocupando la gran parte del gran comedor. Los chicos se acercaron a una posicionada en la parte izquierda, cerca de la pared. El chico no se sentó, sino que se estiró para coger dos vasos, además de la bebida. Una bebida muy divertida, oh sí, zumo o refresco. Sin duda los profesores de Hogwarts sabían cómo mantener la fiesta en un acto como este.

-¿Zumo o refresco? O quizás prefieras suicidarte.-Bromeó.-Ya que es un día especial, deberían poner bebidas especiales.-¿Nadie ha pensado en una cerveza de mantequilla? A todo el mundo le gustan y no son típicas de todos los días, porque el ponche no cuenta; suele tener un sabor muy extraño.

Y hablando de bebidas especiales, alguien que debería de estar pasándoselo en grande con su usual reserva de alcohol escondida, era Tea. ¿Dónde estaría metida? Teniendo en cuenta que cuando Axel salió ya estaba casi preparada, debía de haber llegado ya. ¿Tendría pareja? Era una chica rara, sería todo un honor conocer al chico que la soporte y al cual ella soporte. Axel elevó la mirada en busca de Tea, aunque desde fuera simplemente se le veía en busca de alguien, de ceño fruncido. Era una chica que le caía especialmente bien, no por su forma de ser, simplemente porque era tan diferente y especial al resto que era digna de observar con detenimiento a ver de dónde venía toda esa locura. Podría decirse que era una de las pocas sangre sucias con las que Axel tenía tanto trato, probablemente porque era indudablemente diferente. Un espécimen raro.

No la encontró, aunque tampoco se esforzó demasiado.

-Bueno, tendremos que conformarnos.-Cogió un bizcocho de uno de los platos. El típico bizcocho que tiene una pinta tan deliciosa como su sabor. No quedaban muchos, y con razón.-Aunque nunca dejará de sorprenderme la increíble habilidad culinaria que tienen los elfos domésticos.-Dijo con una infantil sonrisa en el rostro, nostálgica porque recordaba perfectamente cuándo comió por primera vez un bizcocho igual a aquel en su primer año.

Axel se hizo hacia adelante, con intención de acercarse a la chica y no tener que alzar mucho la voz, ya que en dónde estaban, al haber más gente, la típica gente que no tenía pareja y se quedaba sentada a la espera de que algún caballero o dama con iniciativa se acercara a ellos a pedirles bailar, pues había bullicio.

-Bueno cuéntame. ¿Qué expectativas tienes para la noche? ¿Bailar hasta que duelan los pies? Tengo la esperanza de que pongan algo más movido en dónde poder llevarte con estilo.-Le señaló con el dedo índice, en un divertido gesto. Le encantaba volver loca a su bailarina y que se divirtiera siguiendo sus pasos. A su hermana siempre le hacía reír intentar seguir sus pasos, entre vuelta, vuelta, movimiento inesperado y ritmos muchos más divertidos.-O más bien, ver si eres capaz de seguirme.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Xavier Samuel
Edad del pj : 20
Ocupación : Estudiante de criaturas m
Pureza de sangre : Pura
Galeones : -
Lealtad : ¿Esto se come?
Patronus : No tiene
Mensajes : 347
Puntos : 6
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Invitado el Lun Dic 29, 2014 3:14 am

Con Joahnne Herondale,
Mesa de comidas.



La noche avanzaba y con ella los momentos junto con el baile. La música parecía estarse calmando y tomando un tono más lento al célebre del comienzo. Aun así los zapatos seguían sonando en la pista de baile, las sonrisa permanecían en los estudiantes y la alegría se contagiaba solo con la mirada. El tan esperado baile era todo lo que ellos querían, era una experiencia única que solo se podría disfrutar una vez al año y todos sabían eso, por lo que no había minutos para perder. Sin embargo allí estaba Rubén sentado junto a Joahnne, sin hacer nada más que comer. ¿Comer era perder el tiempo? Al parecer la respuesta se encuentra en el con quien y el momento, realmente ¿se pierde el tiempo cuando sales a cenar con alguien?, la respuesta es no y Rubén no quería perderlo por lo que decidió por hacer lo que tenía en mente.

Con una mano en sus bolsillos observaba a Joahnne degustar un rico pastelito de frutilla. –Te vez bien… pero creo que te falta algo- Le menciono mientras miraba su cuerpo. El chico se levantó captando la mirada de la pelirroja y un tanto nervioso saco una pequeña caja negra, cerrada con una cinta. –No pensaras que me había olvidado de tu regalo- le dijo mientras giraba la caja frente a sus ojos. –No te preocupes… esta vez no son grajeas con sabor a vomito ni un pijama de unicornio- Decía mientras rascaba su cabeza un tanto despreocupado tratando de calmar su nerviosismo. El regalo no era la gran cosa, no era caro ni mágico, tal vez solo una imitación, era solo un artilugio que le pareció lindo y pensó que le quedaría bien a Joahnne. Este desato la suave cinta y abrió la pequeña caja enseñándole su contenido a la pelirroja.

Regalito:



Rubén cogió el collar con sus manos y dejando la caja en la mesa le propuso a Joahnne probárselo. –Disculpa, pero tengo que ver que te quede bien si no para cambiarlo por un cuerno de unicornio- Le dijo mientras se colocaba detrás de ella moviendo su cabello. –Espero que no me odies por meses como con la mala broma del pijama- Le menciono mientras recordaba el regalo del año pasado.  –Ya está- Finalizo abrochando el collar alrededor de su cuello y poniéndose frente a ella nuevamente, sin nada para enseñarle tomo la charola de los pastelillos y la dio vuelta para enseñarse su reflejo con el collar puesto ya en su cuello. “Que le guste, que le guste…” Pensaba el chico con una sonrisa nerviosa en su rostro y con los dedos cruzados en sus espaldas, le importaba demasiado la opinión de su mejor amiga y más aun con el presente que había encontrado únicamente para ella.


Última edición por Ruben Hansfeel el Lun Dic 29, 2014 5:54 am, editado 1 vez
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Dic 29, 2014 5:45 am

Con Rubén Hansfeel
Mesa de comida, pista de baile.

Sus piernas largas comenzaban a tensarse por el pequeño viaje por las escaleras que había hecho con tacones, esa altura era algo que no todos los días se “usaba” para el caso de Joahnne. Desde la sala común de Gryffindor hasta el Gran Comedor existía una diferencia importante. La pelirroja simplemente no soportaba estar tanto tiempo con la sensación de que le tiraban las piernas, como si quisieran hacerla más alta. La muchacha ya se creía una goma de mascar en su última etapa, sin sabor y toda tensa. Tal vez su elección de calzado no fue la más apropiada aunque, claramente, no podría traer unas deportivas ni unas zapatillas de lo más normales que no hacían ni meh al asunto. Por esto, la Gryffindor cómodamente se ubicó encima de su mejor amigo, las piernas colgaban pero eran soportadas por los muslos del contrario. Aquella pose, sumándole el brazo izquierdo pasando por detrás del cuello del joven, daba un aspecto no tan bueno de Joahnne.  

La noche, igualmente, transcurría sin problemas algunos, todos metidos en su mundo bailando al son de la música que emanaba la orquesta. O simplemente comiendo como si fuesen animales, similares a un grupo de Ravenclaw que se quedaron en una mesa a devorar los pastelillos dulces. “Espero no estar dando ese aspecto.” La muchacha, por su parte, relamía la crema de por encima del pastelillo de frutilla que su amigo le había otorgado con anterioridad. A pesar de estar en tal situación cómoda, parecía un tanto nervioso moviéndose en el lugar puesto que movía las piernas de Joahnne que se encontraban arriba.  No iba a pronunciar ninguna pregunta con respecto a ello, esperaría a ver lo que deseaba su amigo. Recordaba muchas veces esta situación, siempre eran efusivos entre sí pero Rubén con respecto a ella se contraía en cuanto a sus sentimientos. Las palabras continuas fueron sorpresa para la muchacha y más aún cuando su mirada estaba recorriendo el cuerpo de la fémina, por un momento pensaba que el hombre que tenía debajo no era solo su mejor amigo.  –Etto… ¿Qué me falta?- contestó tarde, como si el impulso nervioso llegase más tarde de lo normal, como si hubiesen obstáculos en los nervios para contactar al cerebro y reaccionar. “Reacciona tonta, es tu amigo Rubén, ni que te fuera a dar una mordida por el cuello.” Tal opción hizo estremecer a la muchacha, ella misma se había planteado aquello y sus hormonas no estaban resultando buenas.

Sus piernas cayeron al suelo provocando que los tacones chocaran y produjeran bullicio, uno leve pero el cuerpo de Joahnne se estaba acomodando nuevamente a la silla. Una cajita negra brilló ante la mirada anonadada de la chica. “Me llega a proponer casamiento y estoy en el horno. ¿A quién se le ocurre decir tales palabras en una baile de navidad y en Hogwarts?” se cuestionaba aunque cada vez más paranoica. Lo que contenía no era más que una cadenita de oro junto a dije precioso, una perla era protagonista de tal belleza. Su cuello tomó contacto con tal elemento erizándose sus bellos al encontrarlo frio, y su cuerpo caliente luego de bailar.  

Joahnne no tuvo más reacción que una sonrisa. Agarró su cabello rojizo y lo elevó para que tuviera mejor acceso Rubén a su cuello. –A pesar de que te burlaste por el pijama de unicornio, lo terminé queriendo. Es el regalo de mi mejor amigo, no lo puedo menospreciar. Además me deja un bonito trasero aquello.- comentó para quitarle lo negativo a lo del año pasado. La verdad es que le había gustado y tenía pensado pasar un fin de semana con Rubén y el pijama, claro que se vengaría con un disfraz perfecto para él. Al observarse en la charola quedó maravillada por tal recuerdo. –Es precioso…- toqueteaba la forma de tal con sus dedos largos y finos. No podía no agradecerle más que un abrazo. Se levantó rápidamente para saltar sobre él, sus brazos pasaron por el cuello del castaño aferrándose a él, la charola había quedado entre medio de los dos con la mano de Rubén tocándole el estómago. Se sentía emocionada por tal acto. Sin embargo, ella no había preparado nada para tal noche, esperaría al día siguiente para darle su regalo. –Muchas gracias, eres el mejor amigo que podría tener en mi vida. Aunque no quiero arriesgar demasiado. –bromeó riéndose en el cuello de este.

El vestido era precioso como para no lucirlo, como el traje del muchacho por lo que un baile solo no sería visto por ellos. Separó sus cuerpos. –vamos a bailar, tenemos que mostrar que tan bueno era conmigo. Además de aceptar conmigo no me diste grageas de la propia mesa de comidas.- Hizo que dejara la bandeja de plata sobre la mesa y sacó a bailar a Rubén. ¿Podía quedarse por mucho tiempo sentada sin nada más que hacer? Imposible para Joahnne y menos si se encontraba emocionada por tal regalo. Llegó a la pista de baile y se apegó a él para comenzar a dar vueltas, se acercó a su oído susurrándole. -Te quiero demasiado, muchas gracias por todo…-
avatar
InvitadoInvitado

Zachary S. Dankworth el Lun Dic 29, 2014 11:24 am

Con Natalie Corvin
Pista de baile.


Cuando le dije a Natalie que yo iba a ser la envidia de todos los chicos del lugar, ella dijo que ella iba a ser la envidia de todas las chicas. Sonreí y meneé la cabeza un poco de lado a lado, intentando parecer modesto, ¿pero a quien vamos a engañar? A las chicas les gusto. Acabé riendo por lo bajo.

-Bueno, algunas- admití.- Pero algunas chicas son sensatas y no intentan pedirme ir al baile con ellas- dije. Soy simpático con mis amigos y con aquellos que me caen bien, y muy antipático con aquellos que ni me van ni me vienen o que me caen mal. Es decir, la mayoría de la gente en Hogwarts.- Una que se atrevió y que me hizo mucha gracia fue una valiente Gryffindor de quinto. Sí que tenía que ser valiente con esa cara...- murmuré poniendo los ojos en blanco. No era precisamente lo que se dice agraciada.- Luego fue a atormentar a un chico de Slytherin de quinto, también. Cuando iba a decir que no le eché un Confundus y acabó diciendo que sí, el pobre- dije con una sonrisa algo diabólica. En esta etapa del año los Slytherin siempre estamos gastando bromas.

Caminé con Natalie al interior del Gran Comedor, donde comenzamos a bailar con gran desenvoltura. Mientras bailábamos hablábamos de cosas. Acerca de que este era nuestro último año, nuestro último baile de Navidad, más bailes...

-No, no- dije cuando ella me entendió mal y pensó que hacíamos un baile en todas las estaciones en mi casa.- Digo que cuando te apetezca podemos organizar un baile, da igual cuando sea- la dije con una sonrisa.-Estoy seguro de que en el pasado, cuando la familia era numerosa organizaban bailes en todas las estaciones todos los años. Mis abuelos era muy excéntricos, y mi tío todavía más- dije mientras reía con lo bajo.

Bailamos alrededor de la pista con gracia y soltura, ejecutando cada paso a la perfección. Parecíamos una pareja de esas de cuento, que tienen un baile maravilloso. Con lo guapa que era Natalie sí que parecía sacada de un cuento. Por el rabillo del ojo podía a ver a otras parejas muy patosas y a gente sentada en las mesas mirándonos con algo de envidia contenida. Sonreí para mis adentros. Natalie dijo que normalmente los chicos con los que bailaba la pisaban.

Nunca osaría pisarte! Tengo más estilo y educación que esos idiotas. ¿Sabes? Creo que los profesores deberían dar clases de baile antes de organizar estos bailes. A muchos les serviría de gran ayuda- comenté mientras a observaba como a mi alrededor tanto chicas como chicos recibían patadas y pisadas a diestro y siniestro. Ineptos...

Natalie dijo que no creía que repitiésemos. Yo tampoco, en verdad, por eso sólo lo había dicho en broma. Preguntó que qué quería hacer cuando dejase Hogwarts.

-Quería dedicarme a las Criaturas Mágicas- dije con una sonrisa ladeada. Me hacia gracia decir eso porque estaba recordando el incidente de las acromántulas que tuve con Natalie en el Bosque Prohibido- pero ahora creo que quiero ser Inefable. ¿Y tú?

Mientras bailábamos y hablábamos, la música continuaba. Agarré a Natalie en el aire en el momento oportuno y la alcé en el aire, dando una suave vuelta llevando a Natalie en volandas. La dejé en el suelo con un movimiento certero, que hizo que ella no tropezara y continuamos con el resto del baile. La mayoría de parejas no habían hecho ese movimiento bien.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Torrance Coombs.
Edad del pj : 20
Ocupación : Universitario (Criaturas
Pureza de sangre : Limpia.
Galeones : 16.500
Lealtad : Familia Dankworth
Patronus : -
Mensajes : 453
Puntos : 275
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t989-zack-dankworth http://www.expectopatronum-rpg.com/t1010-relaciones-de-zack-dankworth http://www.expectopatronum-rpg.com/t2231-if-the-end-of-your-story-is-a-happy-one-what-does-it-matter-how-it-began-cronologia-de-zack http://www.expectopatronum-rpg.com/t3233-arcon-de-caleb
Zachary S. DankworthUniversitarios

Invitado el Lun Dic 29, 2014 6:09 pm

Pista de baile.
Con Gabriel.
+leve intervención con Lluna <3
+Ian/Circe japuta

Cada palabra que decía Gabriel me hacía pensar un poco más que era la pareja ideal de Danny. Era divertido, sarcástico, con un gran sentido del humor y casi casi tan vago como ella. Y eso último era muy difícil de igualar, Danielle Maxwell es una experta a la hora de aplicar la ley del mínimo esfuerzo, y quien diga que no es así es porque no la conoce tan bien como yo, que la he visto usar camisetas por los dos lados solo para no tener que llevarlas a la lavandería de la escuela.

Por desgracia o alivio para mi amiga, ambos nos esfumamos a los pocos minutos. El chico no sabía en que lío se había metido cuando me había invitado a bailar. No solo podía pisar a la mitad de la fiesta, sino que podía tirar a la otra media mitad bailando como una loca. Era un don innato. Era un alivio que Gabriel me sujetase la espalda como bien podía, porque estaba tan inestable que podía haberme caído de bruces en cualquier instante.

-Gran deducción, Sherlock. ¿Has pensado en ser detective? -dije con una sonrisa irónica. Me gustaba hablar así con la gente, aunque algunas personas se ofendieran. -No, voy a sexto. -añadí con una sonrisa. -Y eso si tenías que haberlo sabido. Voy a tu clase de adivinación. -le miré con cara de enfado claramente fingida, al mismo tiempo que pisaba a una chica sin querer. Me giré un segundo para ver de quien se trataba para disculparme, pero al ver la cara de estreñida resentida de Lluna Conde no dudé en volver a pisar, más fuerte. -Huy lo siento, pensé que era un trozo de chope que se le había caído a alguien al suelo. -y rápidamente tiré de Gabriel para separarnos de ella. Las serpientes salpican veneno y no quería que nos manchasen a nosotros. Así les podía entrar en la cabeza que aunque fuese una huffle también tenía carácter, y la próxima vez les podía caer más que un pisotón en el pie.

-Oye, que tampoco bailo tan mal. -farfullé intentando parecer una damisela. La verdad era que sí, si que bailaba tan mal, pero quien sabe, nunca es tarde para aprender. -La culpa no es del caballo, sino del jinete. -me arrepentí en cuanto dije eso. No era la metáfora más adecuada para el momento, estaba segura de que había comparativas más bonitas que esa.

Pronto Gabriel se animó, y empezamos una danza de vueltas sin sentido, risas, pisotones mutuos y pasos pasados de moda. Ambos empezamos a girar, cogidos de las manos, haciendo el imbécil como era tan propio de mi. Esto me recordaba a la escenita que solíamos montar Danny y yo años pasados, aunque este año fuese en distinta compañía. Finalmente, y como era previsible, chocamos contra una pareja. Antes de poder disculparnos salieron corriendo, quejándose de la poca educación que teníamos. Me entró la risa tonta, entre el mareo de las vueltas y el ponche, y no se muy bien como en pocos segundos estaba en el suelo. Aún así no dejé de reírme, mirando a Gabriel y dándole un suave golpe. -Nos van a echar por escándalo público. -le susurré, todavía entre risas.

La humillación tardo pocos segundos en chocar contra mi cara y quitarme las ganas de reír. Me quedé sin respuesta y miré a Gabriel. Circe era una harpía rodeada de idiotas que lamían el suelo antes de que ella lo pisara. Era normal que esto pasase si se trataba de mi, pero ya hasta había dejado de importarme. De Circe no me importaba, pero de su pareja sí. Ian era uno de los pocos slys a los que todavía tenía algo de respeto, y aunque estaba condenado como todos los de su casa, había cierta esperanza dentro de mi. Se estaba apagando por momentos. -¿Estás bien? -le dije a mi compañero cuando la rubia se hubo girado. Era gracioso, su perrito faldero fue detrás de ella sin decir palabra. ¿Quien quiere una varita teniendo un par de tetas? Le tendí una mano a Gabriel para ayudarle a levantarse.
avatar
InvitadoInvitado

Arianne Anderson el Lun Dic 29, 2014 10:17 pm

Cerca de las mesas, Con Danny

*Todas las chicas del baile estaban fantastibulosas. Fueran cuales fueran sus casas, todas iban preciosas. Habían cuidado hasta el más mínimo detalle en sus cabellos, sus ropas, sus zapatos. Yo lo intenté con fervor, pero por lo visto no había dado el mismo resultado, pues ellas estaban acompañadas, bailando y comiendo, y yo estaba sola. Un pequeño grupo de Hufflepuff se formó cerca de donde yo estaba, pero me costó tanto decidir si me acercaba o no, que finalmente se marcharon todos. Todos menos ella. Danny. Esa chica me cae bien. Siempre habla, y no es una estirada como otra. Como estaba sola suponía un reto menor, de modo que me aproximé a ella y le toqué levemente el hombro. La música estaba alta y no tenía otra forma de llamar su atención, pues estaba de espaldas a mi. De repente noté mis manos vacías. No llevaba nada en ellas y no sabía donde meterlas, de modo que las uní y las dejé reposando delante de mi, con una amplia sonrisa dirigida a Danny.* Hola Danny, ¿lo estás pasando bien? *Su cara no denotaba mucha diversión, pero quizás se había comido un pastelito amargo y estaba intentando digerir ese sabor. Miré de reojo la comida, pero me la negué a mi misma. Ya está bien de hincharse a bollos. Me va a reventar la cremallera del vestido y me va a dar una vergüenza tremenda. Además, mi peli y mi constitución son lo único bueno en mi. No debería descuidar ni lo uno ni lo otro si de verdad quiero tener pareja alguna vez. Danny estaba viendo como Alice bailaba con un apuesto príncipe encantador.  También Fren bailaba, con Rhea. Qué bonita pareja. * ¿Estás sin pareja? * Lo pregunté a sabiendas de que era una afirmación. Espero que Danny no se enfade conmigo por esa pregunta compulsiva. En ocasiones tengo la poca delicadeza de decir las cosas como me pasan por la cabeza y eso no siempre gusta a a gente. El vestido de Danny era muy original. * Seguro que lo sabes, pero te lo digo igual. Estás preciosa. Estos atuendos nos quedan mejor que el uniforme. ¿Verdad? * Me reí admirando su vestimenta. Iba con un traje con pantalón, como los chicos. Un traje con pantalón mola. Es original. *
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Lucía Ramos
Edad del pj : 15
Ocupación : Hufflepuff 5º curso (200
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 0
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 149
Puntos : 12
Ver perfil de usuario

Lluna Forman el Lun Dic 29, 2014 11:47 pm

Con Axel en las mesas


El efecto del vestido, la música, bailar con alguien que sabe y además es un buen amigo y muy atractivo era algo que ni en sueños había pensado, pero es lo que estaba teniendo, y me estaba encantando. Además, estando tan cerca el uno del otro podíamos hablar con total tranquilidad. Bailar sin hablar, mirándose a los ojos debe ser demasiado aburrido. Le dije a Axel que me alegraba de estar allí con él, pero se lo dije de tal forma que se lo tuve que explicar. Para que no entendiera lo que no era. No es que me alegrase de su enfermedad y su convalecencia, más bien me alegraba de haber tenido un año más para conocerle. Pero sobre todo, de estar con él en el baile. Quizás para mi Ravenclaw favorito no significaba nada, porque ha estado en más bailes y con más parejas. Para mi es distinto. Es la primera vez que acudo acompañada, y tan bien acompañada con alguien que sabe como bailar sin tener que mirar el suelo.

- Mejor no hablemos de futuro hoy. Que estaba siendo muy divertido.

Hablar sobre el futuro profesional era algo de lo que me estaba empezando a cansar. Estoy empezando sexto y ya me preguntan sobre mi futura carrera. Quiero ser jugadora profesional de Quidditch, o cazadora de vampiros, o buscadora de tesoros para Gringotts, o profesora de Estudios Muggles. ¿Qué más da ahora? Es una fiesta, vamos a bailar. Tampoco quería aburrir a Axel bailando todo el rato, y menos aún sabiendo que no le gustaba mucho bailar. De modo que pasadas unas cuantas canciones, le hablé de ir a las mesas a comer o beber algo. La pista estaba medio vacía y los patosos que quedaban en ella amenazaban con pisarnos los pies. Finalmente una chica me pisó y puse cara de "la mato", pero la apunté en mi lista mental. La pava de Hufflepuff sufrirá las consecuencias. Me dolía un poco el pie, y agradecí poder salir de la pista.

Las mesas estaban en los lados del Gran Comedor, para dejar espacio a los bailarines. Lo cierto es que la mayor masa de alumnos se concentraba allí mismo, en las mesas repletas de comida y zumo. Axel cogió dos vasos al acercarnos a la mesa. Las opciones para beber algo eran tan limitadas que puse cara triste cuando Axel hizo broma con ello.

- Deben tener miedo de que nos afecte el alcohol y la fiesta de navidad se convierta en una orgía. – solté un bufido viendo a dos de Hufflepuff hablando muy de cerca. – O en una caza de sangre sucias.

Señalé el zumo, dejando claro que lo elegía para beber algo y refrescar la garganta, no porque me apeteciera de verdad. Una vez sacada de la pista pude observar mejor al resto de gente. No es fácil ver a nadie cuando estás dando vueltas. Vi que Zack estaba muy bien acompañado, y Circe también. Miré a ver si localizaba a O, pero parecía desaparecida. Hannah continuaba en su rincón. Sé que no tenemos telepatía, pero igualmente grité algo en mi mente dirigido a ella. “Hannah, disfruta de esto, seduce a alguien, engaña a alguien, baila. ¡¡Haz algo!!”

Me bebí medio zumo de un trago. Bailar da sed. Miré toda la variedad de comida que había sobre la mesa. Exquisiteces, dulces, montaditos salados… Me dejé tentar por unos canapés salados.

- Son seres extraordinarios. Y muy fieles. Entiendo que son seres inferiores a los magos, pero creo que merecen un estatus más alto que muchos de nosotros.

Si algo me gusta es comer. Y la comida que preparan los elfos es deliciosa, siempre. No sé de donde sacan tantas recetas, ni como tienen tiempo de preparar tanta comida. Estoy segura de que hay más de cien elfos en este castillo. Deberían, como mínimo, recibir un salario. Una vez se lo propuse a mi abuela, estando nuestra elfa delante. Nunca había visto a mi abuela tan enfadada ni a la elfa tan indignada. Supongo que ellos lo quieren así, ¿quién soy yo para cambiar sus convicciones?

Axel se acercó un poco a mí para poder hablar sin tener que gritar demasiado. La zona de las mesas estaba llena de alumnos sentados, comiendo… No tienen pareja y no hay nada mejor que hacer que hartarse de comer. Mi acompañante quiso saber que expectativas tenía esta noche. Me encogí un poco de hombros mientras engullía uno de esos canapés salados.

- Bailar me parece bien. – contesté tras tomar un poco de zumo para no atragantarme. – Pero si no quieres…

Él mismo dijo que lo de bailar no le entusiasmaba, aunque me animaba a bailar algo más movido si cambiaban la música. Será que prefiere bailar como en aquel pub este verano. Me reí.

- Podemos bailar algo más movidito si lo ponen. ¿A qué te refieres? ¿Salsa? ¿Merengué? ¿Bailes así latinos?

Ese tipo de bailes estaban fuera de mi registro, pero son divertidos. Si Axel quiere, no voy a dudar en bailar con él hasta que no manden a dormir. Y si me duelen los pies me aguanto, o le pido amablemente que me haga el favor de cambiarlos mediante magia por algo más cómodo, ya que yo dejé mi varita en mi mesilla. Es físicamente imposible esconderla en este vestido.
avatar
Imagen Personalizada : Mi meta es tu muerte
RP : 8
PB : Elle Fanning
Edad del pj : 19
Ocupación : Universitaria (Pociones)
Pureza de sangre : Pura
Galeones : 10.140
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
Mensajes : 1048
Puntos : 160
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t95-lluna-conde http://www.expectopatronum-rpg.com/t178-llunas-relationship http://www.expectopatronum-rpg.com/t671-cronologia-de-lluna-c http://www.expectopatronum-rpg.com/t1386-arcon-de-lluna-c
Lluna FormanUniversitarios

Gabriel J. Blumer el Lun Dic 29, 2014 11:57 pm

Pista de baile.
Con Alice y dos amargados.

Decir que su atención era dispersa era quedarse corto. Era una persona que iba a clase con regularidad, lo que no quería decir que atendiese con esa misma regularidad. Si su madre hubiese sabido cómo eran realmente los miembros de la casa Ravenclaw podría afirmar que su hijo era una auténtica vergüenza para su casa. Pero, por suerte, su madre no tenía ni la más remota idea de lo qué era la magia, su funcionamiento o ese centro al que acudía su hijo para aprender sobre lo que su padre había sido antes de morir. Cada cual con su tema, y el de su madre no era precisamente la magia.

Esa capacidad para aislarse del mundo y vivir ajeno a lo que sucedía a su alrededor hacía que la cara de Alice le resultara vagamente familiar pero en ningún momento lo relacionase con una compañera de clase. – Elemental, mi querido Watson. – Acompañó su frase con una elevación del mentón, como si fuera el Sherlock típico y cargado de superioridad por su brillante mente.  - ¿En serio? – Alzó ambas cejas. La chica sí aparentaba ser mayor que Danny o más bien Danny parecía ser más pequeña que el resto de chicas. Eso, o él sólo conocía a las que resultaban ser años mayor que la rubia. – En mi defensa diré que en Adivinación hay poca luz y bolas de cristal que te obligan a quedarte plácidamente dormido durante toda la hora. Y con toda mi atención puesta en intentar no quedarme dormido no puedo ver al resto de alumnos. – Se disculpó de manera muy creíble. Al menos en su mente había parecido creíble, sólo que cuando abrió la boca y dejó fluir las palabras la cosa cambió totalmente.

En ese momento la voz de Alice cambió de rumbo yendo hacia una chica que se encontraba a un par de metros de distancia. A un par de metros de Gabriel, porque de su acompañante apenas la separaban escasos centímetros, y en la parte inferior la distancia era inexistente o eso pensó al oír la disculpa de Alice. Gabriel no dudó en seguir el baile ignorando por completo lo que había pasado hasta alejarse lo suficiente de la chica rubia y de su pareja. Espera, a su pareja si la conocía, podían incluso haber mantenido una conversación de no haber sido porque la rubia tenía un pie similar a un trozo de chope. – No sabía que en estos tipos de bailes había chope. A no ser que sea una fondue de foie de pato con algas marinadas y chope salteado. – Una receta digna de Arguiñano. O no, en verdad nadie se comería eso, aunque viendo los platos de diseño que algunos preparaban, era posible que en algún restaurante de alta cocina su comentario hubiese resultado ser acertada. – Supongo que esa será una de los de Slytherin que te fulminan con la mirada. – Dijo haciendo alusión a uno de los comentarios que había hecho previamente la chica. No entendía el odio entre casas, pero siempre le había resultado curioso de ver. De ver si le pillaba lejos.

Siguieron bailando ajenos a lo que ocurría a su alrededor, manteniendo la conversación en todo momento, y siempre acompañada por las sonrisas. No parecían tener ningún problema con sus pésimos pasos de baile, o de ser la imperfecta pareja alrededor de tantas perfectas parejas. – Claro que no bailas más, ya he dicho que yo era un completo inútil. – O al menos lo había pensado, pero el caso es que no hacía falta ni decirlo, era más que obvio con verles a ambos. - ¿Te estás llamando caballo? Vale que no te tengas amor propio, pero de eso a considerarte un caballo hay un gran paso. Podrías haberte comparado con… Con un caballito de mar. – Era un caballo también, pero mucho más simpático.

Demostrando sus inexistentes dotes para el baile, ambos siguieron intentando moverse al ritmo de la música entre las parejas que sí conseguían hacerlo. Algún que otro golpe se llevaron, y ya ni hablar de los pisotones. Pero lo peor estaba por llegar. En primer lugar golpearon a una pareja que salió disparada lejos de ellos, como si pasando demasiado tiempo a su lado se les pegara la incapacidad para moverse al ritmo de la música. Pero eso no era lo peor. Lo peor fue cuando sin necesidad de chocar contra nadie acabaron en el suelo. – Espero que no sea como en las películas y nos tiren contra el asfalto mojado. – Dijo el castaño sumido en las mismas risas que acompañaban a Alice. Y tan rápido como la risa había surgido, desapareció.

Haciendo alarde de su particular simpatía, una pareja decidió utilizarles como blanco de sus insultos al toparse con ellos en el suelo. El chico no fue precisamente amable, y su acompañante no se quedó precisamente lejos. La pareja hizo alarde de sus dotes de humillación ajena y se marcharon. – Perfectamente. – Contestó el chico acomodándose la chaqueta, que tras la caída no estaba precisamente bien colocada. Tomó la mano de la chica usándola como ayuda para levantarse y sonrió sin importarle demasiado la caída. – Creo que hemos hecho amigos. – Añadió antes de tomar por la cintura a la chica y seguir bailando como si tal cosa. – Yo creo que tenían envidia de nuestros pasos de baile y no sabían cómo decírnoslo. – Añadió haciendo que la chica girase sosteniéndola únicamente por una mano.

Varias parejas alzaban a las chicas en el aire, pero por muy cafre que fuera a veces, no tenía intención de tirar a su acompañante al suelo y acabar la noche en la enfermería del castillo. – Supongo que otros Slytherin que te fulminan con la mirada. – Se encogió de hombros al acercar a Alice levemente a él como hacían el resto de parejas antes de colocarse como siempre. – Aunque hay algunos simpáticos. Mi mejor amiga es Slytherin y no es tan puta como esos dos. Bueno, conmigo. – Añadió rápidamente.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Nico Mirallegro
Edad del pj : 19
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : -
Lealtad : Neutral.
Patronus : -
Mensajes : 203
Puntos : 4
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t827-gabriel-j-blumer

Rhea Jackson el Mar Dic 30, 2014 9:52 pm

Con Fren y Danny
Zona de comida y asientos


Cuando llegué a donde estaba Fren esperándome y estaba increíblemente guapo. Y me gustaba que fuese con esmoquin y no con túnica, era original en Hogwarts. Verlo me arrancó una sonrisa y tras un beso en los labios muy suave y un piropo por su parte, salimos de la sala común juntos y estando yo totalmente ruborizada. De verdad le parecía que iba guapa? Yo no me veía guapa, me veía muy poco...yo. Pero supongo que una noche al año no hace daño y si además a él le gustaba pues mejor que mejor. Me hacia mucha ilusión que le gustase, para que negarlo, ese era mi motivo secreto para arreglarme tanto y aunque me hacia sentir una chica muy de los años 20, era así.

Llegamos al Gran Comedor y yo me quedé alucinada con la decoración y la gente y la música y....por qué era todo tan bonito y tan blanco? El primer comentario que hice al entrar fue un pensamiento en voz alta, pero lo que más me gustó al respecto fue su comentario- Más te vale- dije en broma mientras me daba un beso en la mejilla, pero no dejé que se me escapara. Cuando se iba a separar de mi, le acaricié la cara dulcemente, atraiéndolo hacia mis labios y le robé un fugaz beso para luego dedicarle una sonrisa.

Nos adentramos en la sala mientras yo seguía mirando a todas partes. Pude identificar a mi némesis, la bruja de la Odisea pero desvié la mirada rápidamente no sea que le apeteciese hacerme una visita. También vi a gente como Alice y Danny que estaban increíbles y a Luke que estaba guapísimo, y luego a un montón de gente más que sólo conocía de vista, aunque reconozco que pasé una visión fugaz porque la banda estaba cambiando de canción y mi mirada se dirigió directamente hacía allí. En ese momento, Fren se dirigió a mi, mientras yo miraba embelesada al grupo y sonreí a su pregunta.- No creo que seas peor que yo- dije riéndome ligeramente- Pero quizás sea mejor beber ahora algo y empezar a bailar cuando la pieza sea algo más lenta. Dicen que bailar lento es más fácil- dije con una sonrisa mirándolo a los ojos. Miedo me daba pensar que iba a tener que bailar subía en esos enormes zancos que tenía en los pies.- Que se bebe en este baile? No he venido a ninguno antes...Cerveza de mantequilla, tal vez?- Dije mirándolo emocionada y tirándole un poquito de la mano como si fuera una niña a punto de recibir un regalo. Él ya sabía como me ponía yo con la cerveza de mantequilla, era mi elixir de los dioses.

Nos acercamos a la zona donde estaban los asientos y la zona de comidas para poder beber mi maravillosa cerveza de mantequilla que estaba fielmente esperándome y picotear un poco de la deliciosa comida que allí había. La zona en la que estábamos era cerca de donde estaba Danny así que, después de robarle otro beso a Fren, que era uno de mis entretenimientos favoritos, me acerqué a ella por detrás y le toqué un hombro con un dedo- Hola Danny!- dije con alegría.- Estás increíble- cogiéndola de una mano y dándole una vuelta. Cómo no se me había ocurrido ir de traje a mi? Parecía comodísimo.

Me llevé la cerveza de mantequilla a los labios por primera vez y, como siempre me pasaba, tuve que contener un gemido de placer. En ese momento me salió bajito así que solo las personas más cercanas me oyeron, pero puff que rica estaba.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 7.910
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 65
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 4 de 8. Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.