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Everything is new [Stella Moon] (Flashback)

Invitado el Jue Feb 26, 2015 5:36 am

Sabado 2 de Enero del 2015, 17:00 pm
Pueblo de Hogsmeade, Alrededores


Era el primer fin de semana desde que habían llegado de vacaciones y Luke ya empezaba a notar el estrés por las clases a pesar de ser la primera semana, pero el chico se ahogaba en un vaso de agua así que era lógico que estuviese perdiendo peso y corriendo de un lado al otro todo el día, además la presión que suponía tener que presentarse a los ÉXTASIS al final del curso le producían una especie de erupción desagradable en la piel, por lo que cuando pensaba en ello, cosa que no podía dejar de hacer por culpa de algún que otro compañero de clase y profesor que le preguntaba cada vez que lo veía por el pasillo, así que el picor esa constante, pero ese fin de semana debía de olvidarse de todo porque era su examen de aparición el cual debería de haberse sacado a principios de año pero por pereza porque no hay otro motivo había aplazado al final hasta Enero, concertando una nueva cita con la persona que le iba a enseñar, una mujer con la que solo se había carteado y que no conocía en persona.

llegó a la playa del pueblo un poco antes de la hora a la que habían quedado, a las cinco de la tarde, tal vez no fuese la mejor de las horas porque el sol empezaba ocultarse y hacer el examen de noche tal vez fuese peligroso, aunque Luke no entendía muy bien porque pensaba eso, pero lo prefería antes que hacerlo por la mañana cuando no estaba en plenas facultades mentales o después de comer creando la posibilidad de que potase el almuerzo miedo que el chico se había infundado por culpa de los comentarios de sus compañeros, -En mi examen de aparición eché la papilla mientras lo hacía y casi me la trago de nuevo- dijo uno, -Pues yo me quedé sin culo durante un rato- comentaba otra, y todo es mientras Luke estaba en medio de ellos desayunando, casi atragantándose con las uvas.

Se apoyó en una de las faroles de la plaza dándole una patada con rabia a una piedra que había por allí, -Malditos imbéciles, ¿por qué me habrán dicho todo eso?- dijo el chico entre dientes quejándose por no poderse quitar de la cabeza cosas horribles que le podían pasar si no conseguía hacerlo bien, clavando la vista en el suelo empedrado del lugar, "¿Y si pierdo alguna extremidad? o me pierdo en el camino, ¿a donde iré a parar?, ¿puede morir uno haciendo esta cosa?" eran las preguntas que atormentaban al muchacho anquea sabía que para la primera había solución pero no por ello querría sentir esa sensación tan desagradable de echar en falta una parte de su cuerpo y en cuanto a las otras dos, simplemente rezaba por Merlín que no le pasase a él.
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Stella Moon el Mar Mar 17, 2015 9:22 pm

Últimamente el trabajo había sido un caos. Me gustaba mi trabajo, pero siempre llega la época en la que los alumnos de Hogwarts comienzan a desesperarse porque quieren sacarse la licencia de Aparición antes del final de curso, y entonces me desesperaban a mí. Los peores eran los que nunca habían practicado y había que darle mil clases, y tenía que usar toda mi paciencia con ellos. Por suerte había algunos que ya habían recibido clases en el pasado, y trabajar con ellos era mucho más fácil. Sin embargo, en varias ocasiones comienzan a ponerse nerviosos y entonces lidiar con ellos durante el examen era peor que intentar enseñarle a uno que estuviese haciendo su primera clase.

Miré mi agenda de trabajo en cuanto llegué a la oficina, y me sorprendí al ver que tenía que hacer un examen más tarde. ¿Quién hace un examen de Aparición a edad horas? No había ningún problema en desaparecerse cuando estaba oscuro, la teoría y la práctica eran la misma, pero no hay ganas de hacerlo. Vi el nombre del alumno al que tenía que examinar, Luke Everdeen. Sabía quién era, me había carteado con él. Al final yo no había sido la que le había dado las clases, y no tengo ni idea de si el que se las ha dado lo ha hecho bien, pero hoy íbamos a comprobarlo.

Tuve muchísimo trabajo aquel día, así que estuve a punto de llegar tarde. Habían pasado cinco minutos desde que el reloj había marcado la hora a la que me había citado con el alumno, pero conseguí entonces salir del Ministerio y desaparecerme. Había salido con tanta prisa del trabajo que no me había dado cuenta de que me había dejado el abrigo en el perchero, y estábamos en pleno invierno. No me importaba, aguantaba bastante bien el frío aunque sólo llevaba unos pantalones negros de trabajo, una camisa blanca y un blazer negro. Me aparecí con un sonoro ¡pop! en una callejuela solitaria y oscura cerca de la plaza donde iba a empezar el examen. Salí de allí y caminé hacia la plaza; los tacones de mis botas hacían ruido al golpear el asfalto y marcaban el ritmo constante de mis pasos. Llegué a la plaza y me encontré con que el alumno ya estaba allí. Bueno, supuse que era el alumno, pues no había nadie más allí, era joven, parecía estar esperando a alguien, ¿y qué otro joven iba a estar ahí sin hacer nada?

-¿Luke Everdeen?- pregunté sólo por asegurarme de que estaba hablando con la persona correcta, pues la gente es muy rara y a lo mejor este es otro chico que está aquí esperando a otra persona y mi alumno iba a llegar tarde o estaba perdido. Pero viendo su reacción supe que efectivamente era Luke. Le sonreí amablemente, poniendo mi fachada de instructora buena y amable que trata bien a los alumnos a los que tengo que venir a hacerles los exámenes cuando menos me apetece. Pero me pagan, así que no me quejo... mucho.- Hola, soy Stella Moon, ya habíamos hablado antes. Perdona que me haya retrasado un poco, ha sido un día complicado en la oficina- dije para romper el hielo que siempre hay al principio. Le observé bien. Era el tipo de chico que me habría parecido atractivo en mis años de estudiante, pero al recordar los datos en su ficha recordé que era Hufflepuff. Evité esbozar una ligera mueca. Los Hufflepuffs siempre son los más patosos y a los que más suspendo, pero a lo mejor hoy me sorprendí. Continué sonriéndole amablemente.- Estate tranquilo, si has practicado lo suficiente te saldrá bien el examen, no hay de qué preocuparse.
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Invitado el Dom Mar 22, 2015 12:33 am

El rubio se estaba congelando y es que aún era invierno, para ser más exactos la estación estaba empezando y a pesar de estar abrigado el chico no terminaba de acostumbrarse a un clima tan frío a pesar de llevar siete años en el colegio, por lo que agradecía en parte irse cada verano o las navidades para Cornualles donde hace menos frío, porque decir que hace calor sería ser muy optimistas. Con las manos metidas dentro de los bolsillos del abrigo y la parte inferior de la cara, desde la nariz hacía el mentón, escondidas bajo el cuello de la prenda. El chico seguía preguntándose cosas bastante atípicas sobre lo que le podría pasar haciendo su examen de aparición, como por ejemplo la posibilidad de acabar en el núcleo de la Tierra o en Marte, o incluso dentro del estomago de un dragón, como es lógico son cosas que nadie se pregunta y mucho menos cuando está a punto de hacer el examen por el que se ha preparado durante un tiempo, pero el chico tenía esa manía, o más bien esa capacidad, de hacer estremecer su cuerpo de miedo imaginándose siempre en la peor situación. Unos lo llamas negatividad otros simplemente sistema de supervivencia porque gracias a eso el chico seguía respirando hoy en día.

Una voz femenina lo saco de su ensimismamiento en el que repasaba la lista de cosas que no le podían pasar durante su examen y cosas que tendría que hacer para lograr pasar su examen. EL chico se incorporó un poco enderezandose para poner frente a la mujer, dejando al descubierto su cara al completo, pero esperando que no le tendiese la mano porque no aguantaría el frío. El le sonrió cuando ella se le presentó, sin hacer él lo mismo ya que estaba claro que ella sabía ya su nombre, aunque a decir verdad él también sabia el suyo, por un momento dudo, -Hola. muchas gracias por hacerme un hueco- le dijo con una sonrisa en la cara, -Oh no se preocupe yo acabo de llegar- totalmente cierto, el chico solo llevaba allí no más de diez minutos por lo que Stella no tendría porque disculparse por eso, aunque en ese pequeño periodo de tiempo ya se había congelado. El chico no pudo evitar darse cuenta y por consiguiente preguntarse como era posible que aquella mujer no tuviera frío, tampoco es que fuese en ropa interior pero entre la temperatura y el viento debería de sentirse realmente molesta, "A no ser que sea un alienígena de Urano" pensó el chico recordando el último cómic que se había leído, relajando el rostro diciéndose a sí mismo que eso era imposible, para convencerse sobre todo.

Después de las presentación parecía que todo iba a empezar cuando la chica mencionó algo a Luke que le hizo dudar de si estaba o no preparada, ¿había practicado lo suficiente? y de no ser así ¿qué se suponía que pasaría?, "No quiero acabar en el estomago de un dragón, o en la nave nodriza de una especie superavanzada que me utilicen como conejillo de indias" pensó abriendo los ojos como platos, con algo de miedo, -Bueno he practicado, pero creo que no estaría de más recordar los fundamentos de esta magia y como llevarlos a la practica, por asegurarnos al ciento diez por ciento claro- dijo el chico terminando la frase rascándose la nariz y con gesto algo chulesto y pedante haciendo ver a la mujer que en realidad lo tenía todo controlado cuando no era así.

El chico le volvió a dedicar una sonrisa sincera a la mujer, una sonrisa que esperaba ella se tomará como una suplica, y que le concediese aquella pequeña petición que había solicitado a pesar de que no fuera su trabajo en ese momento, pero al fin y al cabo Luke no tenía nada que perder, al menos de momento, luego ya será el destino el encargado de hacerlo manco tuerto o dismorfico. Todo vale.
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Stella Moon el Miér Mar 25, 2015 3:47 pm

El chico, Luke, parecía ser bastante agradable. Suelo ser muy buena analizando las primeras impresiones que me da la gente, y Luke tiene pinta de no ser el típico alumno que te da problemas y te saca de tus casillas. Bien, porque no tenía paciencia para eso. Los alumnos que solían ser así eran los S,hehe fin. Encontraba muy irónico que cada vez que me tocaba darle una clase de Aparición o hacer un examen a un miembro de mi antigua Casa me entrasen ganas de arrancarles la cabeza por lo increíblemente niñatos que eran. Pero este chico no, este chico parecía ser uno de los fáciles. Bien, eso me gusta.

-De nada, Luke, es mi trabajo- dije cuando me dio las gracias, y esbocé una sonrisa amable y profesional.- Y por favor, tutéame. No soy como los profesores de Hogwarts, los formalismos no hacen falta aquí- la verdad era que a veces me gustaban los formalismos, y a veces no, dependía del día. Pero había comprobado que los alumnos solían estar más cómodos con los instructores cuando hay un trato más informal entre ellos, porque había un poco más de confianza y menos nervios, y menos miedo de hacer preguntas. Y cuantas más preguntas más conocimiento, y cuanto más conocimiento mejor salen los exámenes y eso es mejor para mí.

Empezar un examen siempre era una cosa rara, porque no se sabe nunca exactamente cómo empezar. ¿Le decía directamente lo que tenía que hacer, le hablaba, le explicaba algo...? Normalmente iba directa al grano, pero Luke parecía estar algo nervioso. Normal, los exámenes de cualquier tipo siempre le hacen eso a la gente. Además de que el frío y la oscuridad no ayudan a que la gente se sienta mejor. Le hablé a Luke para asegurarle que el examen le iba a salir bien (o tal vez no, pero soy una instructora y me pagan para que trate bien a los que hacen las clases y los exámenes) y entonces me hizo una pregunta. Escuché atentamente lo que pedía y lo pensé durante dos segundos antes de asentir levemente con la cabeza.

-Normalmente no hacemos estas cosas y os pedimos que hagáis el examen directamente... Pero bueno, haré una excepción hoy- la verdad era que yo quería irme de allí cuanto antes y veía que si se ponía nervioso iba a haber una despartición o algo, y no me aparecía quedarme tiempo extra para arreglar aquel asunto, ni tampoco me apetecía que se perdiese al aparecerse y yo tuviese que ir a buscarle. Así que supongo que si resuelvo sus dudas le haré sentirse más seguro, y entonces le saldrá bien el examen, le aprobaré, y podré irme a casa tranquila. Saqué mi varita e hice aparecer tres aros rojos en el suelo. Hice que brillasen para que pudiesen verse en la oscuridad, y puse unos siete metros de distancia entre cada uno.- Supongo que ya te han explicado la teoría básica de la Aparición. Recuerda a regla de las tres D? Destino, Decisión, y Desenvoltura. Ten un claro destino en mente, toma la decisión de ir a ese destino, y muévete con desenvoltura para llegar a ese destino- expliqué a Luke como ya le había explicado a cientos de alumnos antes que a él.- Para decidir tu destino despeja tu mente. ¿Quieres un consejo? Imagínate una pared en blanco y nada más. Casi todo el mundo tiene problemas para dejar la mente en blanco, y ese es el mejor truco que existe. Una vez que pienses solo en la pared completamente blanca, imagina el sitio al que quieres ir, y entonces practica. Primer aro, segundo aro, tercer aro- tras decir aquello me desaparecí y aparecí en el primer aro, y después en el segundo, y después en el tercero tan rápidamente que apenas pasaron tres segundos. Salí del tercer aro y sonreí a Luke.- Pisa fuerte cuando aparezcas para no caerte. ¿Hay algo más que necesites? ¿Tienes alguna pregunta?- le pregunté. Si necesita algo que me lo diga ahora, porque luego durante el examen no podría ayudarle con nada... Espero que pueda aparecerse sin problema en los aros, porque el examen no iba a ser precisamente con aros separados por siete metros...
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Invitado el Lun Mar 30, 2015 5:04 pm

Las formalidades estaban a la orden del día por parte del chico, un rubio educado es un examen aprobado, pero a la mujer no le impresionaban ni su pomposidad ni su educación, ella solo quería terminar con aquella para poder largarse lo antes posible, y al chico solo le importaba irse de allí con un aprobado a sus espaldas.

Cuando Stella le dijo a Luke que sí había practica le sería mucho más fácil de lo que pensaba el chico se tensó un poco porque a pesar de haber practicado no se había matado para eso, se sabía los principios básicos de la aparición, las ventajas, desventajas, procedimientos, todo lo teórico pero en la practica era diferente y era la parte que el chico no había tocado, nunca se había aparecido, ya fuese por temor o porque no se sentía muy seguro hacerlo solo ya que si le pasaba algo nadie lo sabría. le preguntó con tono nervioso intentando camuflarlo bajo una apariencia seguro si podían repasar un poco. Suspiró aliviado cuando la examinadora le dijo que haría una excepción con él. Un grito de victoria sonó en el interior del chico, una victoria momentánea, porque con aquello solo había ganado algo de tiempo para poder practicar un poco en presencia de alguien que se enteraba del tema.

Tres aros rojos brillantes aparecieron en el suelo, con una medida considerable de separación los unos de los otros, tres aros a los que Luke les encontró utilidad rápidamente cuando Stella empezó a explicarle con el tono tranquilo y desenfadado trasmitiendole al chico bastante confianza.

La explicación de Stella era bastante fácil, más que la que se había aprendido en los libros o la que sus padres, bueno más bien su padre le había enseñado, se notaba que la mujer se dedicaba a enseñar aquello porque sabía las palabras exactas para que la aparición le resultara facil hasta a un Hufflepuff. El chico terminó por esbozar una sonrisa, tímida y nerviosa, en parte por sentirse algo inseguro y en parte por miedo a desaparecer y no volver a aparecer, una cosa que le rondaba la cabeza mucho antes de que empezara aquel día. Vio como Stella hizo la pequeña practica de los aros sin dificultad, "Hombre claro, son aros y tu eres maestra, eso no tiene mucho merito" pensó el chico sacándose las manos de los bolsillos y pegándolas al pantalón, agarrando bien la tela, no porque se le cayeran si no por los nervios. Luke no era un chico que se ponía nervioso con nada, salvo con aquellas situación que lo ponían en peligro, algo que debería mejorar si quería entrar en la escuela de aurores. Soltó la tela de sus pantalones, y se concentró en lo que tenía que hacer, dejando su mente en blanco recurriendo a la idea de Stella, "Una pared blanca, una pared blanca, una pared blanca" pensaba el chico frunciendo el ceño, y apretando la mandíbula.

Nada pasó las primeras tres veces que el chico conseguía visualizar el aro, nada pasó porque aunque tenía el aro en su mente no quería que pasara, en su mente el aro se convertía en la boca de una criatura, en un agujero negro, en la entrada a una caída libre interminable, el vacío, la oscuridad, el olvido. Pensamientos negativos que inundaban al chico, -Creo que no puedo- dijo casi susurrando, arrepintiéndose de ser tan cobarde, era la primera vez que le pasaba algo como eso, aunque tampoco es que se metiera en lió muy a menudo, había tenido riesgo de perder un ojo o un par de dedos pero la idea de desaparecer le aterraba mucho más que la de ser tuerto.

Miró al frente, y decidió que si no conseguía hacer aquello, no lo aceptarían en la escuela de Aurores el año que viere, miró a Stella quien esperaba con el semblante firme sin notar el frío, esperando expectante la actuación del  ubio "¿Pero por qué demonios no tiene frío?, me está poniendo nervioso". Se relajó, visualizando otra vez la pared en blanco, una pared completamente lisa, sin arrugas o melladuras en la pintura, una pared tal vez de algún material muy fuerte, aunque aquello era irrelevante el hecho de que pensase que estaba hecho de mármol grueso le daba confianza, las mentes de los tejones son terrenos inexplorados. Entonces visualizó el aro y lo hizo, se apareció, al pisar notó una pequeña turbulencia, un mareo y unas ganas irrefrenables de vomitar. Flexionó las rodillas, y abrió los ojos notando que las cosas se movían un poco a su alrededor. Miró al suelo y vio que estaba dentro del primer aro rojo, o al menos la mayor parte de él ya que parte de su pie izquierdo estaba dentro, encima y fuera del aro, lo estaba pisando y aunque había cometido ese fallo, el chico se sentía con mucha más seguridad. Miró a Stella y la sonrió, esperando tal vez un signo que lo felicitara de su parte. Volvió a intentarlo esta vez sin cerrar los ojos visualizando directamente el aro. la tierra dentro de este, una pequeña piedra que estaba en el centro. Volvió a sentir ese mareo, pero esta vez con menor fuerza, sus piernas se aferraron al suelo y ya no tenía miedo de caerse, otra sonrisa se dibujó en su cara y decidió que no le costaría nada el siguiente, pero se equivocaba. Lo hizo casi sin pensar, tal vez demasiado rápido, pero lo consiguió, el problema es lo que pasó después.

Su estomago estaba descompuesto, su cabeza no paraba de dar vueltas, sus piernas le flaqueaban. Esta vez el mareo era más fuerte y no pudo evitarlo, un movimiento hacía delante con una arcada que precedió al desagradable imagen del chico devolviendo el poco alimento que le quedaba en el estomago.
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Stella Moon el Lun Abr 06, 2015 10:37 am

Al final, a petición del chico, acabé dándole una pequeña y rápida lección de repaso. No era algo que acostumbrase a hacer, pues los alumnos debían llegar preparados a los exámenes de Aparición, pero aquel día no me sentía con ganas de ser cabrona. Le di una lección muy simple y muy rápida, cubriendo todo lo necesario que se necesitaba saber para aparecerse. Espero que después de esto el chico se sienta más cómodo y pueda hacer el examen bien y yo me pueda ir a mi casa.

Le dejé practicar durante unos minutos antes de que empezar a explicarle cómo iba a ser el examen, para que se le quitasen los nervios. Me quedé a un lado viendo como practicaba, y me pregunté a mí misma por qué estaba siendo tan buena con aquel alumno aquel día cuando fácilmente podría haberle mandado a la mierda y haberle dicho que hiciese el examen directamente. Debe de ser la posición de la luna o algo, que me ha puesto de buen humor y hace que de el brazo a torcer más fácilmente que de costumbre...

No pensaba prestar mucha atención a la práctica del chico, pero no fui capaz de mirar hacia otro lado cuando me di cuenta de cómo se tambaleaba y de cómo medio pie estaba fuera del aro en el que había aparecido. Le miré a la cara y me fijé en que parecía estar muy mareado. Antes no estaba así. Continué mirándole con el ceño fruncido, y observé con atención mientras se aparecía de nuevo... Mal, lo había hecho demasiado rápido, casi involuntariamente... Parece como si, en vez de estar a punto de hacer su examen, estuviese en la primera clase de aparición de su vida. Le onservé atentamente, y mis sospechas crecieron cuando al aparecer en el segundo aro de inclinó hacia delante y echó toda la comida.

Puse los ojos en blanco y gruñí por lo bajo de manera casi inaudible. Aquella era la parte que más odiaba de mi trabajo, cuando los alumnos se ponían enfermos en plena aparición... Me acerqué a Luke, que todavía estaba recuperándose, y apunté al vómito con la varita, haciéndolo desaparecer con un simple hechizo. Me agaché junto a Luke y saqué uno de los pañuelos que siempre tenía en el bolsillo y se lo tendí para que se limpiará un poco.

-Ten- le dije. No tenía buena cara. Miré a mi alrededor y vi una paloma solitaria en la acera. Con un rápido hechizo la paloma quedó convertida en una copa, y fui a coger la copa y me acerqué a una fuente de esas que hay para beber en las plazas. Llené la copa de agua y se la tendí a Luke, que tenía pinta de necesitarlo. Había lidiado muchas veces con alumnos enfermos, así que no me estresaba al tratarles.- Bebe. O enjuágate, lo que quieras, pero ten- dije mientras él cogía la copa. Le miré fijamente durante unos segundos, pensando en lo que decirle después. Muchos alumnos se ponían enfermos al aparecerse, también en el día del examen porque se ponían nerviosos... pero lo que había observado no era típico de nervios de examen.- Dime la verdad. ¿Habías practicado aparición antes?- pregunté con un gesto y un tono que dejaban muy claros que quería que me dijese la absoluta verdad, pues pillaría cualquier mentira que me dijese. Y, si esperaba que le ayudase, no esperaba nada menos que la verdad.
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Invitado el Vie Abr 10, 2015 5:33 am

La sensación de estar descomponiéndose en su interior crecía, junto con el mareo que le había provocado aparecerse, tal vez lo había hecho muy rápido o simplemente su cuerpo no estaba hecho para aquel tipo de magia, pero fuese cual fuera la razón el resultado no había sido el deseado con la cara pálida, y un sabor amargo y desagradable en la boca, se limpió los labios con la manga, sintiéndose algo mejor cuando Stella se acercó y lo apuntó con la varita, "¿Hay hechizos para quitar esta sensación?" se preguntó sorprendiéndose dentro de su ahora leve malestar.

El rubio sabía que no iba a pasar el examen ni de broma después de aquello, pero esperaba que la examinadora le diera una segunda oportunidad, cogió el pañuelo que le había ofrecido la morena, y se apartó de su vomito un poco sacando la varita para hacerlo desaparecer, con el pañuelo en la boca, realimiéndose notando aún ese sabor que te queda después de haber echado hasta el alma, un sabor tan desagradable que podría hacer que siguieras devolviendo a pesar de no tener más nada en el estomago.

Miró hacía el cielo, viendo algunas nubes y como iba oscureciendo cada vez más, cerró los ojos y salivó para poder quitarse aquel sabor, escupió aún con los ojos cerrados, cuando Stella le ofreció una copa con agua, seguramente aquello era una rata o algo pero en se momento le importaba más bien poco, se enjuagó la boca y escupió el agua, para luego darle un sorbo lento que tragó con la esperanza de no volver a devolver delante de la mujer, una vez se perdona, dos son motivo de una gran patada en el culo y un suspenso.

Miró a la mujer cuando esta le preguntó, el chico palideció más si era posible y su gesto se desencajó, no le había dicho toda la verdad, aunque era cierto que había practica, era la primera vez que lo hacía solo, casi siempre iba con su abuela, que en definitiva era quien se encargaba mayoritariamente de las enseñanzas mágicas en él ya que sus padres seguían algo reacios a la idea de que Luke estudiara magia. El chico sentía que el mundo se le venía encima, pero no podía mentirle, se daría cuenta, y nunca había sido un buen mentiroso, y muchos menos en condiciones como aquellas, agachó la cabeza desviando el contacto visual, -No he practicado por mi cuenta- confesó, -Siempre he estado acompañado, cosa que lo hace más fácil, tal vez porque no ponía todas mis ganas o no sé- un tono de arrepentimiento se reflejaba en el rubio, pero no era por dar pena, aunque la imagen que daba ahora mismo era bastante patética, tanto que si echaba un sombrero en el piso seguramente se forraría con las limosnas que le darían los transeúntes.

Volvió a mirar a Stella para ver que gesto había puesto, y antes de que pueda reaccionar, -Pero estoy preparado, solo necesito una segunda oportunidad, un descanso pequeño recomponerme, y estaré como nuevo- afirmó el chico incorporando un poco, endureciendo el gesto dispuesto a recibir una charla sobre lo poco responsable que había sido por haberla mentido, pero también esperando que la examinadora viese en el chico las ganas que tenía de hacer aquello y que con ello le diese su segunda oportunidad, "Un poco de tiempo y algo de azúcar, tal vez" pensó con las manos en los bolsillos, buscando algún caramelo.
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Stella Moon el Miér Abr 15, 2015 6:52 pm

En cuanto Luke se había aparecido en el primer aro había visto que ahí algo no andaba muy bien, pues la aparición no había sido perfecta. No lo eran siempre, pero para una persona que venía a hacerse el examen de Aparición parecía que se estaba apareciendo por primera vez. Le observé con los brazos y el ceño fruncido hasta que se apreció por segunda vez y el problema se hizo obvio. Fui hacia él, intentando reprimir una mueca y no mirar al lugar donde se había puesto enfermo, y le ayudé a recuperarse un poco con un pañuelo para limpiarse y dándole un poco de agua en una copa transformada.

Le hice la pregunta del millón entonces. Era experta en aparición y no he nacido ayer, así que intuía perfectamente lo que estaba pasando allí. Este pobre chico es uno de los ilusos que piensan que sabiéndose la teoría tienen lo que se necesita para aparecerse, y no tienen ni idea de lo que es sentir como si estuvieses metido dentro de un tubo de goma de dos centímetros de diámetro. Es la cosa más desagradable del mundo, y hay que estar preparado. Escuché su respuesta con paciencia y sin sorprenderme lo más mínimo por lo que decía, ya que me lo esperaba. Luke había palidecido cuando le hice la pregunta, como si yo fuese el lobo feroz y le fuese a comer. Pensar en aquello casi me hizo reírme, pues no era una comparación poco acertada. Pero es luna nueva, todavía me queda mucho para ser el lobo feroz devoracríos. De lo que sí que tendría que tener miedo Luke es de mi mal carácter cuando me hacen perder el tiempo. Le miré con expresión severa, pero tampoco le fulminé con a mirada. El chico tenía suerte de que yo era tal vez la persona más paciente del mundo haciendo mi trabajo. Puse los ojos en blanco y suspiré. Estos críos me dan un dolor de cabeza a veces cuando hacen estas tonterías horribles…

-Así que solo tienes experiencia en aparición conjunta- comenté para ver si lo había entendido bien. Bueno, al menos eso era mejor que no tener absolutamente nada de experiencia, algo es algo.- Es muy diferente aunque no lo parezca. En la aparición conjunta tú no haces nada, simplemente te dejas arrastrar por la otra persona y es muy simple para ti. Así que claro, ahora cuando lo tienes que hacer tú solo no tienes ni idea de cómo controlarlo…- meneé la cabeza lentamente de un lado a otro mientras seguía mirándole con expresión severa mezclada con cara de “¿por qué los alumnos os empeñáis en hacer tanto el tonto?”. ¿No se dan cuenta de que hacer el examen en estas condiciones es peligroso? Algunas desparticiones pueden ser muy graves y acabar muy pero que muy mal.

Estaba a punto de hablar para decirle algo más, pero no pude pues Luke me interrumpió. Tenía cara de corderito degollado, y daba hasta pena. Nunca he sido una mujer a la que aquellos ojitos apenados en los alumnos le diesen pena, pero es que este chico la daba, parecía desesperado. Y lo que tenía era muchísima suerte. ¿Por qué? Porque podría haberme pillado en un día malo, un día de esos en los que nadie quiere cruzarse con mi mal carácter porque van a salir muy mal parados, pero hoy no estaba de mal humor. Tampoco estaba de un excelente buen humor, simplemente estaba… pasota. Y mi lado pasota me dice que me pagan para aguantar las tonterías de los alumnos como este, así que qué remedio…

-¿Sabes lo que debería hacer? Debería suspenderte- le dije seriamente.- Debería mandarte de vuelta al castillo, volver al Ministerio y dejar instrucciones de que no se te permita volver a hacer el examen hasta que hayas pasado exitosamente un número determinado de clases de Aparición. Eso es lo que harían los demás examinadores- le dije. Tampoco le voy a dejar que se vaya de rositas sin que se entere de que lo que ha hecho es grave.- Y si hiciese eso, entonces eso significa que he trabajado horas extras hoy para perder el tiempo cuando podría haber estado haciendo cualquier otra cosa, y tú lo mismo. Y más habríamos perdido el tiempo si debido a esta tontería hubieses sufrido una despartición grave y hubiésemos tenido que ir al hospital. Pare eso están las clases, para aprender a que eso y eso- dije haciendo un gesto de la cabeza hacia donde había vomitado antes fuera del aro- no pase. Pero- tras decir aquella palabra mi tono se suavizó, aunque mi gesto no dejó de severo. Severo, pero no nazi- ya que me has hecho perder el tiempo, al menos que no sea en vano. Te daré otra oportunidad. Si veo que no la aprovechas te juro que te suspenderé y no podrás sacarte la licencia hasta el año que viene- le advertí.- Así que manos a la obra.

Me aparté de allí para volver al sitio de antes y observar cómo Luke practicaba siguiendo mis instrucciones de antes.
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Invitado el Miér Abr 22, 2015 3:50 am

El chico se quedó callado mientras Stella decidía que hacer con él, sin tardar más unos pocos minutos en empezar a hablar, el chico ya se había puesto en lo peor y sabía que iba a suspender, la deshonra caería sobre toda su familia "Deshonra sobre tu familia, deshonra sobre tu padre, deshonra sobre tu vaca" pensaba una y otra vez mientras la mujer le hablaba, asustándose un poco cuando le dijo que reportaría al Ministerio su actitud y al resto de examinadores. Ya se veía tomando más de cien clases de aparición antes de poder examinarse de nuevo, y tendría que hacerlo para el año que viene "Voy a empezar mis estudios universitarios como un pringado" pensó con la cabeza gacha, resignado a ser el hazme reís del resto de los estudiantes para Auror por aún no haberse sacado la licencia de aparición, lo dejarían en mal lugar seguro por aquello ya que todos sin excepción se sacaban la licencia según terminaban los estudios básicos ya que se les consideraba entonces magos adultos y aunque Luke se estaba adelantando un par de meses no veía porque tenía que esperar hasta acabar si podía hacerlo en ese momento.. Pero entonces la escuchó decirle que le daría una oportunidad más. El rubio estuvo tentado a darle un abrazo pero se limitó a agradacérselo con la misma cara de pena un gracias señorita Moon, de forma formal y seria.

Se tomó un momento para relajarse y perder por fin el amargo sabor de boca que tenía después de haber devuelto el almuerzo del día, y se plantó de nuevo al otro extremo de los tres aros, "Las tres D´s , Destino,Decisión y Desenvoltura" era la primera y más vital norma de todas para el chico, tenía claro como mentalizar el destino, porque el truco de la pared blanca le había ayudado mucho la decisión residía en las muchas ganas de sacarse la licencia y en las pocas de acabar en un volcán o perder alguna parte importante de su cuerpo, pero le faltaba la desenvoltura, era algo que tendría que dominar si quería aprobar el examen como era debido.

Se estiró un poco las manos para intentarlo pensando en el consejo que le había dado su abuela, no tenses los músculos solo déjate llevar, piensa que no te mueves tu si no el resto del mundo, la primera vez que lo había odio le pareció un desvarío de una señora senil, pero mirándolo de otra perspectiva tenía algo de sentido, simplemente dejó caer los brazos y abrió un poco las piernas para tener mejor disposición del terreno, y cerró los ojos de nuevo, visualizando la pared blanca lisa, acercándose poco a poco a ella hasta que lo único que podía ver era blanco absoluto, entonces pensó de nuevo en el primer aro, y lo volvió a intentar.

La sensación de aparecerse era algo bastante descabellada cuando intentabas explicarla, era como pasar por un pequeño agujero todo tu cuerpo, como su un agujero negro te estuviese absorbiendo para luego dejarte salir por el otro lado, una sensación que podía dolor en muchos caso de lo incomodo que podría llegar a resultar.

Consiguió aparecerse con éxito esta vez sintiendo un pequeño mareo que se desvaneció al abrir los ojos y verse no en el primer aro si no en el segundo, en parte se alegro de haberlo conseguido, pero en parte se había asustado porque esa no había sido la primera idea de todo, miró al aro que tenía a su espalda y miro luego en el que estaba dentro, mordiéndose el labio inferior algo preocupado, pero volvió a mirar a Stella, -Creo que voy por buen camino- le dijo con una sonrisa inocentona en la cara esperando que la mujer no se hubiese dado cuenta de que se había equivocado, sintiendo un poco de frío, volviendo a cuestionarse lo que se llevaba preguntando desde el encuentro, -¿No tiene frío?- le preguntó.

Esperó unos segundo antes de volver a intentarlo ya que sabía que el hacerlo rápido le había ocasionado antes vomitar y aquel mal estar, así que no se apresuró ya que seguro Stella le agradecería no tener que ir a por otra vaso de agua, además de que volver a repetir lo mismo haría que su suspenso permaneciera hasta un año quitándole la posibilidad al chico de poder hacer el examen antes del verano.

Esta vez intento hacerlo sin cerrar los ojos, visualizando la pared blanca, pero le seguía costando poder dejar de prestarle atención a lo que veía para visualizar otro lugar así que cerró los ojos nuevamente para concentrarse, se volvió a relajara haciendo crujir el cuello un poco antes de actuar, y en un pestañeo se había puesto en el tercer aro, abrió un ojo para ver si lo había conseguido y dio un salto al ver que estaba dentro del tercer aro casi sin marearse y con el estomago intacto y ningún vomito a la vista, -¡¡Toma gominola chaval!!- exclamó con el puño cerrado haciendo un gesto de victoria.
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Stella Moon el Jue Mayo 14, 2015 9:58 am

Debería suspenderle. Tenía ganas de suspenderle y mandarle de vuelta al castillo tras darle una patada en el trasero, pero aquel día estaba más blanda que de costumbre y su mirada de corderillo degollado me convenció de que tuviera piedad. Le di una segunda oportunidad, pero le si una larga charla para que no pensase que ahí no había pasado nada. Ahí sí que había pasado algo, y bastante gordo además. ¡Un alumno que viene al examen sin haber dado clases ni haber practicado, qué escándalo! Los alumnos de esta generación son tontos, pero los Hufflepuff aún más, y en mi época ya tenían la cabeza bastante hueca. Sólo había que ver a mis compañeros de la Orden para darse cuenta de ello.

Le advertí de que como me hiciese perder un sólo minuto más de mi tiempo de forma estúpida aquel día se las iba a ver conmigo. ¿Quería sacarse el examen? Pues no se lo sacaría en todo un año como mínimo como vuelva a hacer una sola tontería hoy. Casi que me estoy arrepintiendo de darle esa segunda oportunidad...

Me aparté a un lado para poder observar el progreso de Luke... si es que había algún progreso, lo cual por el momento dudaba seriamente. Mantuve la expresión de mi rostro en una mezcla entre seria y neutra y esperé mientras Luke se concentraba. Estaba demasiado tenso, pensaba demasiado en su siguiente movimiento. Uno tenía que estar centrado pero a la vez tranquilo y despejado, pues las preocupaciones traen pensamientos indeseados a la mente en los peores momentos. De repente el chico se desapareció y apareció en uno de los aros, pero en el segundo en vez de en el primero. El chico me miró con una expresión de delataba que esperaba que yo no me hubiese dado cuenta, pero lo había hecho. ¿Por qué razón lógica querría alguien Aparecerse en el segundo aro? Por ninguna, así que era obvio que se había equivocado. Le miré mientras alzaba una deja, pero no dije nada. Ni siquiera moví un músculo. Simplemente me quedé ahí observando mientras él se preparaba para repetir el proceso, y esta vez espero que lo haga bien o si no...

-No, no lo tengo- le contesté cuando me preguntó que si no tenía frío. Parecía que mi falta de abrigo había estado molestándole desde que llegó, a juzgar por la expresión de su rostro. Hoy hace mucho frío, pero se nota que este chico ha vivido pocos inviernos. Yo apenas he vivido unos diez más que él, pero algunos han sido duros, muy duros, y además mi cuerpo solía necesitar poca protección de agentes externos como la temperatura salvo en casos graves.- Si pasases unos meses en el Polo Norte no volverías a vivir un invierno en esta parte del mundo o más al sur de la misma manera, te lo aseguro- continué diciéndole al chico para evitar que se hiciese preguntas raras al respecto sobre por qué yo no tenía tanto frío como él. Lo que yo acababa de decir era cierto, no pasabas un invierno en un lugar así de la misma manera que lo hacías en el más lejano norte del mundo…- Concéntrate, Everdeen- le dije, señalando con la cabeza los aros.

En su segundo intent de aparecerse consiguió entrar en el aro en el que quería, y lo hizo sin ningún ncidente como tropezarse, caerse, o vomitar, lo cual para él fue todo un éxito y lo demostró de manera muy verbal. Me hacía gracia a veces cuando los alumnus se emocionaban tanto por cosas tan simples, aunque cuando no me hacía gracia tenía que luchar contra las ganas de darles un buen sopapo.

-Bien, estás progresando- le dije para animarle y que siguiense avanzando, que cuando antes aprenda y apruebe él antes me iba yo a mi casa a tener un muy merecido descanso.- Continúa practicando.

Luke intentó aparecerse en los tres aros otra vez. Yo iba observando su progreso detenidamente, y cuando lo consideré oportuno le pedí que se apartara de los aros y yo les hice desaparecer antes de hacer aparecer de la nada otros aros, esta vez cinco y de color verde que brillaban en la oscuridad de la noche que se cernía sobre nosotros. Hice levitar los aros hasta que estos estuvieron colocados en la forma de un pentágono, con una distancia de unos siete metros entre cada uno.  Con un hechizo hice aparecer unos números hechos de humo de colores brillantes en el aire sobre cada aro, del uno al cinco, pero los números no iban en orden. El primer aro tenía un 1 encima, sí, pero el segundo tenía un 4, y el tercero un 2, el cuarto un 5, y el quinto un 3. Después, tras agitar la varita un par de veces, unas líneas aparecieron entre los aros, conectando unos a otros. Cada línea era del color del número del que saliese el aro. Las líneas iban en el orden de los números que había sobre los aros. Aquello marcaba el recorrido que quería que Luke hiciese para aquella prueba, que aunque era más complicada era más simple, pues visualizar aros con números de colores encima de ellos era más fácil que visualizer aros que no tenían ninguna distinción más que su posición. Pero eso no se lo dije, quería esperar a ver si se daba cuenta de ello él solito.

-Bien, pasemos a la fase dos- le dije, indicándole con un gesto de la mano que se acercara para que aspi le pudiese explicar en qué consistía esa parte de su lección.- ¿Ves el recorrido que he marcado?- pregunté mientras lo señalaba.- Quiero que lo completes, ¿vale? Es simple, tú sigue los números que hay sobre los aros. Al final tienes que acabar en el primer aro otra vez. Animo- le di un leve empujoncito para que fuse a colocarse sobre el primer aro, el que tenía el 1 de humo encima de él.
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Invitado el Sáb Mayo 16, 2015 12:31 pm

EL rubio se sentía bien consigo mismo porque al fin había conseguido aparecerse en aquellos aros con más o menos soltura y sin tener mucha más dificultad que no caerse por resbalarse al pisar mal, y aquella sensación de superación hacían que el chico se alegrase lo suficiente como para hacer su pequeño grito de victoria con una sonrisa en la cara reflejando claramente que estaba contento. miró a la examinadora después de haber conseguido lograrlo, ya ni si quiera le molestaba que aquella condenada mujer no tuviese frío cuando el chico pensaba que si hacía pis en aquella plaza perdería su miembro por congelación, se rió en voz baja al pensar en aquella imagen, esperando a que Stella le dijese algo, unas palabras de felicitación que agradeció con gusto, pensando que ya había acabado y que se había ganado su licencia de aparición, pero el rubio lo había dado por hecho muy pronto y Stella se lo confirmó cuando hizo aparecer los otros cinco aros.

El chico bufó casi en silenció por la lata que le estaba dando aquella mujer para darle una licencia de aparición, "¿Le hará lo mismo a todos?" se preguntó el chico llevándose una mano al pelo guardando la otra en el bolsillo de la chaqueta, empezaba a tener algo de calor por el esfuerzo físico que suponía aquello pero no pensaba quitarse el abrigo de todos modos, arriesgarse a coger una pulmonía no entraba dentro de sus planes. Los cinco aros que ahora se hacían ver, eran de un verde cantoso y brillaban un poco por la inminente noche que caía sobre ellos, y encima de los aros unos números, "Genial, un recorrido" pensó el chico de forma irónica ya que si concentrarse en unos aros en línea era complicado hacerlo siguiendo un recorrido le sería aún más difícil o eso pensaba en un principio.

Se metió dentro del primer aro obedeciendo las ordenes a de la mujer y concentrándose en el recorrido de los aros, "Venga Luke, del uno al dos, tu puedes" se animaba así mismo, apareciéndose en el aro con el número tres en un abrir y cerrar de ojos, encogiéndose de hombros al ver que se había confundido de número, "Mierda" pensó algo fastidiado mirando a Stella, -Es que me gustan más los números impares ¿sabes?, mi número favorito de hecho es el siete- dijo algo cómico, para quitarle hierro al asunto y que la mujer no lo mandase a casa en un abrir y cerrar de ojos, pero en vista de que aquello no funcionaba decidió callarse la boca y volver a colocarse en el aro número uno con intenciones de hacerlo perfecto entonces.

"Esta mierda va a conseguir que no me saque la licencia en años, ni conducir es tan difícil" pensó recordando cuando su abuela le intentó enseñar a conducir el viejo coche muggle que tenía amontonando polvo en la casa de Cornualles, esbozó una sonrisa y se percató de que aquello no era tan difícil ni tan distinto, lo que su abuela le había dicho era que para perder el miedo a conducir debía tener siempre claras las funciones del coche pero sobre todo el destino.

Fue entonces cuando cayó en la cuenta, el elemento clave de aquella situación, en lo que tenía que pensar no era solo en el aro verde fluorescente si no también en el número que suspendía sobre el mismo, y así mismo consiguió aparecerse en el aro número dos sin mucha dificultad, sonriendo de satisfacción al ver como lo había conseguido, se volvió a concentrar y esta vez tardo un poco más en ir al aro con el número tres, sintiéndose cada vez más suelto pero tan bien algo inmaterializado, se contó las extremidades del cuerpo por si acaso hubiese perdido alguna, pero no todo estaba en su sitio "Menos mal" pensó aliviado tocándose el culo al final del todo y se volvió a concentrar para llegar al aro número cuatro y luego al cinco, empezando a sentirse mareado aquella vez.

Se tomó su tiempo para volver al aro número uno, ya que no quería joderla llegando ya casi al final, se tomo su tiempo y miró a Stella quien esperaba de pie con impaciencia a que Luke acabara ya el recorrido, ella sabía perfectamente que si lo lograba sería algo que felicitar porque un examen donde te tengas que aparecerte tantas veces es casi una carta de suicidio, es una magia poderosa en la que se tenía que esforzar bastante para conseguir buenos resultados y por muy cerca que lo estuviese haciendo, seguía siendo un riesgo a correr de sufrir una departición o echar otra vez el estomago por la boca.

Consiguió al fin tras una pausa acabar en el aro número uno quedando de espaldas a la mujer, dudándose si moverse o no por miedo a caerse por el mareo que estaba empezando a sentir pero consiguió guardar la compostura y virarse para sonreír, -¿Qué tal?- le preguntó temiendo por su entereza, sentía como si se fuese a desplomar allí mismo.
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Stella Moon el Vie Mayo 22, 2015 12:10 am

Observé atentamente como Luke continuaba con aquella clase improvisada, desarrollando su capacidad para desaparecerse y aparecerse. Estaba teniendo mucha paciencia con él, porque realmente yo había venido aquí a hacer un examen, no a dar una clase Y  hacer un examen. Pero el chico parecía ser capaz de aprender rápido, así que no estaba dando mucho la lata. Yo le daba explicaciones y le decía lo que tenía que hacer. Estaba haciendo algunos fallos, pero los corregía rápidamente.

No podíamos tirarnos toda la noche con la clase, porque se hacía tarde y él tenía toque de queda en Hogwarts, y yo tenía que irme a mi casa. Lo último que hice para enseñarle a aparecerse fue poner los aros en forma de pentágono con los numeritos encima. Aparecerse en un aro solía ser difícil cuando había muchos, pues te tenías que fijas en detalles muy específicos para poder aparecer en el aro en el que querías aparecer y no en otro. Ese fue el fallo que tuvo Luke al intentar aparecerse en el aro en el que se tenía que aparecer. Apareció en el aro en el que ponía 3 en vez de 2. Yo no le puse mala cara por su fallo, simplemente me quedé mirando con expresión completamente neutra. Es mejor ver qué hacían los alumnos cuando no sabían qué era lo que estabas pensando sobre su trabajo.

Afortunadamente Luke me demostró que todo aquello no estaba siendo una completa pérdida de tiempo, pues por la expresión de su cara y la manera en la que miraba a los número que flotaban sobre los aros se veía que por fin había descubierto cual era el truco. Volvió a intentarlo, y se apareció de manera casi perfecta en todos los aros, y en el orden en el que debía aparecerse en ellos. Le costó un poco, pero ese se debía a su inexperiencia y a que se había aparecido mucho para una persona que nunca se había aparecido él solo. Pero al fin y al cabo lo consiguió, y por muy mala que yo sea a veces sé reconocer el trabajo bien hecho.

-Muy bien, Everdeen- le dije dando un par de aplausos y sonriéndole de manera sincera. Soy una instructora perfecta, admitámoslo. Agité mi varita e hice desaparecer los dados en el suelo y los números que había sobre ellos. Le puse una mano en el hombro a Luke y le acompañé hacia unos bancos que había, y le hice sentarse para que descansara.- Lo has hecho muy bien. Ten, come un poquito de esto, te sentará bien- dije sacándome una barra de chocolate del bolso y dándosela. El chocolate no era solamente útil para recuperarse de un ataque de dementores, el chocolate era bueno para cualquier cosa. Y era lo único que mis estudiantes nunca vomitaban.

Pasaron unos minutos, y yo me senté al lado de Luke mientras él descansaba un poco después de todas aquellas desapariciones, las cuales al final había completado de manera satisfactoria. El cielo se hacía cada vez más oscuro y el tiempo se iba volando, así que si Luke iba a hacer el examen hoy teníamos que darnos prisa.

-¿Te encuentras bien?- le pregunté antes de ponerme a hablar para explicarle lo que iba a pasar entonces.- Bien, te seré sincera. Al principio estaba pensando que no deberías hacer el examen. Pero-dije entonces- después de ver el empeño que has puesto y lo rápido que has aprendido, te daré una oportunidad para hacer el examen. Créeme, no te dejaría hacer el examen a no ser que pensase en serio que puedes aprobarlo- le aseguré.- Así que esto es lo que vas a hacer. Yo me voy a desaparecer primero y luego tú te vas a aparecer en la puerta de Honeydukes. Te estaré esperando allí para ver que llegas bien. Luego me desapareceré otra vez, y entonces te aparecerás en la estación de tren. Finalmente, si puedes aparecerte en el tejado de la oficina de correos y bajarte otra vez, te daré la licencia de Aparicón. Te pido que te aparezcas en el tejado para saber que eres capaz de aparecerte en cualquier lugar al que te sería difícil llegar sin la magia- le expliqué.- ¿Entonces qué me dices? ¿Estás listo?
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Invitado el Dom Mayo 24, 2015 5:28 am

El chico había acabado exhausto después de hacer el recorrido y aunque no tenía intenciones de vomitar sabía que si volví a repetirlo acabaría en el hospital con un brazo menos porque la departición se convertía en una posibilidad mayor, eso o acabar en el estomago de algún animal. EL chico tenía la respiración acelerada pero las felicitaciones de Stella hicieron que para él aquello hubiese valido la pena. La mujer fue más sensata de lo que el chico empezaba a pensar y lo llevo a sentarse un banco cerca de allí y darle algo de chocolate para recomponerse, "Los magos y su descontrolado apetito por lo dulce" pensó el chico dándole un bocado al chocolate que se derretía en su boca provocándole una grata sensación al chico, tranquilizándolo un poco más, para empezar a escuchar a la examinadora. El chico pensaba que con lo que había hecho esa noche ya estaba todo dicho, era digno de tener esa licencia pero Stella tenía otro planes, se los explicó al dedillo, "Demasiadas apariciones en una noche, esta mujer quiere que me muera" pensó el chico sin mirarla a los ojos, notando como la noche cobrara protagonismo alrededor, escuchando la temible pregunta de si estaba preparado.

Un nudo se le hizo en el estomago del chico al no saber muy bien que responder, porque se sentía preparado pero tal vez su cuerpo no pensase lo mismo, pero la simple idea de tener que esperar después de todo lo que había hecho aquel día se le antojaba innecesaria aunque otra parte de sí, la recomendaba, "¿Y si acabo mal?" se preguntaba, dudando de su capacidad mientras se comía el chocolate. Se levantó del banco, y se estiró un poco, -Estoy preparado- le dijo con falsa seguridad, o medio falsa seguridad ya que en parte estaba algo preocupado., -Honeydukes, estación, oficinas, tejado, subir, bajar- dijo de forma resumida para dejarle claro y dejarse claro de haber entendido a la perfección todo.

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EL chico tardó cerca de cuarenta minutos hacer las dos primeras apariciones del examen, solo le quedaba la del tejado, y cada vez se sentía más cansado pero tendría que conseguirlo, había llegado demasiado lejos para ahora cagarla, y sabía que podría hacerlo a la perfección, en esos momentos tenía una confianza ciega en él, ciega y algo loca, porque estaba rozando el limite de su resistencia pero no iba a parar ahora, ni de broma estando tan cerca de aprobar el examen, "Vamos, venga" se decía animándose llevándose una mano al costado por el cansancio mientras la otra la apoyaba en la señal de la estación de tren.

Volvió a intentarlo apareciéndose en el tejado de las oficinas como la mujer le había dicho, lo había logrado, ya había terminado solo tenía que bajar de allí, pero se tomó su tiempo para hacerlo, contemplando la vista, que por muy pequeña y oscura que pareciese, aquel tejado estaba lo suficientemente alto como para dejar ver todo el pueblo y era algo bonito para contemplar, -Oye deberías subir y ver esto por...- empezó a decirle a Stella girándose en el tejado, resbalando con la nieve. Se agarró de una teja que no aguantó mucho su peso desprendiéndose del resto del tejado haciendo que el chico cayese al vacío, -¡¡Joder!!- gritó el chico al caer, notando como algo lo detuvo justo antes de caer al suelo, separándolo unos centímetros del mismo, para luego dejarlo caer chocándose con la fina capa de nieve que le congeló hasta las ideas.

Se levantó de un salto, y miró a la mujer con la varita en la mano, -Muchas gracias, ese tejado es un peligro- dijo sacudiéndose la nieve de encima, intentando entrar en calor frotándose las manos con el resto del cuerpo. AL volver a mirar a la mujer la notó con el semblante serió y algo frío, "Me va a suspender" pensó el chico aterrorizado, pero sabía que si lo hacía aquello sería de lo más injusto, llevaban al menos 5 horas practicando aparición y aunque no era su trabajo el enseñarle, hasta ella tendría que admitir que había hecho un buen trabajo a pesar de haberla cagado al final, -¿No era así como tendría que haber bajado?- le preguntó con tono inocente, -Vale, vale, era una broma, discúlpeme, pero si quiere puede volver a subir y bajar, deme otra oportunidad, al fin y al cabo ha sido un fallo tonto que a cualquiera le podría haber pasado con tanta nieve, no puedo controlarla- dijo casi sin respirar, esperando que la mujer no lo mandará al colegió con un gran suspenso y una mala recomendación que le impidiera hacer el examen hasta dentro de un año como mínimo, -Por favor- le terminó decir con la cara afligida, esperando la respuesta.
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Stella Moon el Miér Jun 03, 2015 2:17 am

Luke entendió perfectamente las instrucciones que le di, y en cuanto se hubo mejorado del mareo que le había causado Aparecerse y Desaparecerse en aquellos aros una y otra vez y estuvo listo, comenzó el examen.

Me aparecí yo primero en la entrada de Honeydukes a esperar a que Luke se apareciese allí. Esperaba que lo hiciese bien y que consiguiese aparecerse en aquel lugar, pues no me apetecía tener que ir a buscarle porque se ha equivocado y se ha aparecido en Glasgow. Mientras esperaba a que Luke llegase me puse a mirar el interior de la tienda de Honeydukes a través del cristal del escaparate. Me apetecía muchísimo comerme algunos de los dulces que veía, pero debido a la hora y a la época la tienda estaba cerrada. Puse una mueca al ver el cartel en el que ponía CERRADO, pero me tuve que aguantar y esperar allí, sin poder saciar mi apetito con dulces. Tuve que esperar un par de minutos, pero al final Luke se apareció en la puerta de Honeydukes. No era de extrañar que tardase tanto, se había aparecido muchísimo en un día y era la primera vez que se aparecía él solo sin acompañante que le llevase. No había sufrido ninguna despartición durante las prácticas, cosa que pocos de mis alumnos podían decir. La verdad era que lo estaba haciendo muy bien. Los que peor solían hacerlo eran los Gryffindor, porque se lo creían mucho y se confiaban y cometían errores estúpidos que siempre me tocaba arreglar a mí. Los mejores solían ser los Ravenclaw, pero este Hufflepuff no me estaba decepcionando.

Me aseguré de que estaba entero y de que no se había dejado por el camino ninguna parte del cuerpo para poder continuar con el examen. No era solamente porque una despartición significaría un suspenso, sino porque sería peligroso. Una despartición por sí sola ya era peligrosa, pero volver a desaparecerse después de una despartición era casi un suicidio, ya que el tejido dañado se desgarraba todavía más si no estaba curado, causando una desparticón todavía más severa y con consecuencias a veces fatales. Pero aquel no era el caso de Luke, él estaba entero, así que le di permiso para continuar con el examen.

Tardó mucho más tiempo de lo normal, pero no se lo tuve en cuenta debido a las circunstancias. Estaba decidiendo ser una buena persona aquel día, pues no le iba a quitar puntos ya que había sido testigo de cuanto había practicado antes y de lo cansado que estaba durante el examen, mientras que en circunstancias normales los alumnos se presentan al examen después de meses de prácticas y venían en plena forma, completamente descansados. Pero tampoco podía dejar que Luke tardase la noche entera. Si tarda más entonces le llamaré la atención, pero por el momento iba bien, y no estaba cometiendo ningún fallo.

Ya solamente le faltaban dos apariciones, una para subirse al tejado y otra para bajarse. Esas apariciones tenía que hacerlas para demostrar que era capaz de aparecerse y desaparecerse en lugares donde no es común llegar a pie; aquella era una de las cosas para las que era más útil la Aparición. Me fijé en cómo Luke aparecía en el tejado de la oficina de correos sin problemas, y le sonreí, aunque dudo que desde ahí arriba me vea. Lo estaba haciendo muy bien, ya solo le quedaba una aparición más para bajarse de allí y…

De repente Luke se resbaló. Vi un montón de nieve e incluso pedazos de hielo cayendo desde el tejado al suelo antes que él, y entonces volví a alzar la vista y le vi a él deslizándose tras resbalar, saliendo disparado del tejado y precipitándose hacia el duro y frío suelo. Tuvimos suerte, y yo tenía la varita en mi mano precisamente por si ocurría algún accidente. Rápidamente alcé la varita tras dar un respingo del susto al ver a mi alumno saliendo disparado del tejado de aquella manera (me dan igual los alumnos de Hogwarts, pero prefería que no se matasen mientras estaban examinándose conmigo), y con un simple y rápido hechizo le detuve en el aire a poca distancia del suelo. Cuando le dejé caer esa distancia ya no era la suficiente como para que se hiciese daño, así que no le pasó nada y simplemente se puso de pie. Me acerqué a él para comprobar que no le había pasado nada, que aquello solo había sido un susto y no tenía nada roto o alguna herida o golpe, pero no veía que se hubiese hecho nada. Además el tono bromista con el que habló entonces sirvió para confirmar que no le había pasado nada, aunque podría haber sido grave si llega a caer de verdad.

-No, no lo intentes otra vez- le dije cuando él se preocupó y preguntó si podía darle una segunda oportunidad para hacer esa última desaparición desde el tejado. Le vi preocuparse todavía más entonces, seguro estaría pensando que le iba a suspender por haberse caído del tejado, pero lo que en realidad quería era que no se cayese otra vez y esta vez sí que hubiese un accidente serio. Dejé que pensase que no iba a obtener su licencia durante unos segundos, como escarmiento por haber venido tan poco preparado. Pero no fui muy cruel, apenas un par de segundos después sonreí levemente.- Has hecho un buen trabajo. Perdona por eso último, no pensé que fueses a caerte… Pero eso, lo has hecho bien, no necesito ver nada más- le dije antes de abrir mi bolso y sacar de él una carpeta con unos papeles dentro y un bolígrafo. No usaba pluma en estos casos, al contrario que algunos compañeros, usar bolígrafos era mucho más práctico. Con una mano hice que Luke se girase para poder apoyar los papeles en su espalda, y saqué los papeles de la licencia de Aparición de la carpeta. Firmé en todos los lugares donde tenía que firmar, concediéndole todos los permisos y dando constancia de que era apto, y cuando terminé de firmar quité los papeles de su espalda y se los di, y también le di el bolígrafo.- Ten, firma aquí, aquí y aquí- dije, indicándole los lugares donde tenía que firmar. Había dos copias de los documentos, una para él y una para mí.

Después busqué en mi bolso el carnet que tenía preparado para él por si aprobaba, cosa que había hecho, y cuando Luke hubo terminado de firmar los papeles le di el carnet con una sonrisa. Había hecho un buen trabajo con él y estaba satisfecha con su éxito en tan poco tiempo.- Ten. Felicidades, señor Everdeen- le dije.- Eso sí, tengo unas condiciones para darte este carnet. Quiero que tengamos un par de clases extra, a pesar de que ya has aprobado, para que practiques bien y perfecciones la técnica de desaparición. No quiero que tengas un accidente por culpa de que te he aprobado más pronto de lo que debería haberlo hecho, ¿de acuerdo?- pregunté con tono serio para que todo quedase claro pero a la vez amable para no asustarle.
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Invitado el Vie Jun 12, 2015 4:47 am

La cara de la examinadora era clara, un suspenso iba a ser la nota que recibiría el chico. EL rubio ya se estaba imaginando su patética vida teniendo que coger el autobús para poder ir a los sitios en vez de poder aparecerse como cualquier otro mago, "Que vida más dura la mía" pensó mientras miraba el tono severo de la mujer que se suavizó de improvisto, y al decirle aquello y verla rebuscar en su bolso, el chico sabía que iba a aprobar, pero no se emocionó demasiado pensando en un principio que aquella mujer que seguía sin sentir frío en pleno invierno en camiseta le estaba tomando el pelo, pero aquella idea se le fue de la cabeza cuando le dijo que firmará en aquellos tres sitios ofreciéndole el bolígrafo y acercándole los papales.

Al chico se le dibujó de inmediato una sonrisa en la cara amplia y reluciente con total felicidad. Se quitó un guante y cogió la estilográfica con los dedos, empezándoseles a entumecer por el frío y firmó y a toda prisa. Luego cogió la licencia que le tendía la mujer en las manos pero antes de poder agarrarle se la retiró para ponerle unas condiciones "Demasiado bueno para ser verdad" pensó el chico por un momento, para luego quedarse conforme con lo que le había propuesto Stella ya que al fin y al cabo seguramente necesitaría algo más de ayuda y ¿quien mejor que una examinadora para ofrecérsela?

Esta vez si cogió la licencia, nueva, limpia y brillante con su nombre escrito con una caligrafía que le pareció preciosas a pesar de ser una normalita sin nada llamativo, pero la idea de haberlo conseguido hacía que todo se magnificase en aquel momento, -Muchas, muchas, muchísimas gracias- le dijo acercándose sin pensarlo dándole un abrazo a la mujer, notando que a pesar del frío que hacía estaba con una temperatura normal de un cuerpo humano, "La estoy abrazando" pensó el chico arrepintiéndose de inmediato y separándose de la mujer, -Lo siento fue la emoción, no pretendía invadir tu espacio vital ni parecer un pulpo, solo que me he emocionado más de la cuenta, pero con razón, es que ha sido complicado ¿sabe?, por un momento pensé que me iba a suspender, y ya se me estaba viniendo el mundo encima, en plan, deshonra sobre, tu padre, deshonra sobre tu madre, deshonra sobre tu abuela, des...- se calló cuando la mujer lo paró y le dijo que se fuera antes de que se hiciera más tarde.

EL chico sonrió encogiéndose de hombros y le tendió la mano para estrechársela. La mujer estaba con cara de poker y de pocos amigos, así que sin perder más tiempo el chico se dio media vuelta en dirección al castillo, saltando de alegría agitando la licencia que tenía en las manos, -Lo he conseguido-.
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