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Why you gotta be so different? [Priv/Claude C.]

Invitado el Sáb Ago 08, 2015 7:53 am

**
Algún día de Vacaciones. 8:30 de la madrugada.
Vivienda Cacciatore - Jardín


Definitivamente estaba frustrada por esa cena familiar de la noche pasada. Todo ocurrió porque tanto mi madre y abuela habían comenzado a regañar a Claus simplemente por el hecho de que no sabía que quería y tenía muchas opciones las cuales elegir: Medimagia, ser auror y hasta inefable. Pero al parecer mi querido hermano mayor aún no quería nada y para peor tampoco había obtenido buenas notas en sexto, a pesar de todo lo que trate de ayudarle. Lo había mirado muy enojada pero sólo me limité a negar con la cabeza cuando este correspondió, no quería ser otra que denotara en palabras el enfado.

No podía evitar sentir ese dejo de decepción hacía él, porque aunque lo adoraba demasiado, sólo involucraba problemas, fastidiaba a mis padres y  ni siquiera pasaba en casa como todo un hermano normal, decía que tenía que vivir la juventud y sinceramente para mi eso era irresponsabilidad. Sin lugar a dudas, no podía dejar que nos influenciara tanto a mi como a Darien, quien por supuesto estaba tomando parte de su personalidad, era una suerte, gracias a mi ayuda que  había obtenido muy buenas notas en su segundo año.

Sin embargo, toda esa conversación le iba y venía, mantenía su sonrisa y se dedicaba a comer y beber. Lo único que hizo cuando terminó fue decir que tenía una fiesta y se marchó como si nada. En cierta aspecto, no podía negar que me hubiese encantado actuar de esa forma tan guay, aún así, yo era Eloïse, la chica responsable, obediente y aplicada de la casa, quien nunca haría algo de ese estilo porque perdería mi identidad.

Todo ese enojo conmigo misma se mantuvo toda la noche y como no pude conciliar el sueño, ya a las 7:00 de la mañana estaba en pie. Como era verano, no hacía frío, así que fui a tomar un café con leche al jardín de la casa, llevando un libro entre mis manos. Últimamente no podía dejar de leer lectura muggle, esas novelas juveniles hasta te podían romper el corazón y explotar en lágrimas,era la tercera vez que releía ese libro. Como siempre el poder de la lectura me mantuvo tan distraída que  cuando interrumpieron y miré el reloj ya eran las 8:30. ¿Y quien era el responsable de tal intromisión? No podía ser otro que Claus, quien llegaba de su fiesta con olor a tabaco - o tal vez que otra cosa - y alcohol. -  Es mejor que te alejes, Cacciatore. No tengo ganas de hablar contigo. - Estaba muy enfadada y el perfectamente sabía que cuando lo mencionaba por su apellido era porque estaba fastidiada. Ya no podía guardarlo más, sentía envidia por él y estaba celosa, por lo mismo a la vez, tenía vergüenza de sentir algo tan malo hacia a mi hermano mayor. - Apestas - Y ahí estaba de nuevo, hablando pero sin querer hacerlo.
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Invitado el Lun Ago 10, 2015 4:57 am

Sus padres y la familia en si estaban preocupados por el futuro de la cabeza del apellido Cacciatore, en realidad ellos no comprendían la presión que era escucharlos, en efecto, era su último año, por supuesto que era el momento de decidir qué camino tomar, pero tampoco era algo que le quitara el sueño, la única persona que comprendía su esencia era su nonna, con quien siempre podía hablar de su futuro sin que explotara en un discurso de lo apremiante que era tomar una decisión. Ella en cambio le mostraba opciones, algo que su familia no hacía, además, él si tenía una idea de lo que deseaba hacer, pero no estaba seguro de que fuera aceptado por sus padres, después de todo nunca había sido aplicado en los estudios como su hermana menor, la cual por cierto, siempre aparecía como un margen comparativo de él.
Pero en vez de enfadarse, de sentirse presionado y responder de mala manera hacia ellos, Claude sonreía, quizás eso despertaba más emociones negativas en sus familiares, la sonrisa de él era la perfecta muestra de que no deseaba estresarse, que quizás no sabía lo que deseaba hacer, pero sabía cómo deseaba vivir y era fiel a su esencia. Por eso se alejaba de ellos y disfrutaba los días fuera del estudio, claro, no todos eran comprensivos, ni siquiera su hermana menor lograba entenderlo, pero él no hacía nada malo, iba a fiestas, bebía un poco, fumaba un poco, estaba con una que otra chica, nada serio desde luego y era feliz, por breves minutos. Al acabar, volvía a su hogar donde esperaba las cosas se hubieran calmado, como hoy.

Iba llegando a su casa cuando su hermanita menor ya estaba despierta tomando desayuno en el jardín, ¿Por qué tenía que ser de ese modo?, era algo triste verla tan reprimida, sus libros, pocos amigos, pocas veces salía de casa, mucho menos la veía disfrutar de las emociones de ser joven. Sin dudarlo se acercó a ella, intento besarla en la frente como siempre hacia pero fue rechazado de inmediato, al parecer a ella aún no se le pasaba el mal humor. Se desvió a la silla desocupada que estaba en la mesita de jardín y dejo caer su cuerpo pesadamente en ella.

-¿Por qué estas enojada hermanita? – tenían un poco de mal olor, había fumado y bebido, también habían derramado licor en sus ropas, pero tampoco olía tan mal para ser tratado de esa forma – no huelo tan mal como para que te enojes tanto además, tampoco estoy ebrio, si tengo este olor es porque derramaron licor en mis ropas – cruzo sus brazos por el pecho, en una actitud muy despreocupada – deberías relajarte más, no es bueno que te levantes temprano en vacaciones, se supone que hagas locuras, que te diviertas… ¡reír!
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Invitado el Mar Ago 11, 2015 2:17 am

¿Porque tenía que ser así?

Me cabreaba  su personalidad, era demasiado liberal, popular y sociable. Detestaba que no tuviera emociones un poco más negativas, siempre andaba con una sonrisa en su rostro, despreocupado, sin entender que muchas veces llegaba a fastidiar a la familia y a mi. Y ahora ocurría el mismo caso de siempre, nunca pasaba en casa, disfrutando las horas con nosotros, ya que vivía en fiestas y luego estaba demasiado cansado para pasar el día con la familia.

Para peor siempre era la misma discusión, pero no podía evitar pensar que era demasiado irresponsable, ya era un adulto y tenía que asumir responsabilidades, sin embargo, lo que más molestaba era que como habían perdido todas las esperanzas con él, yo tenía que asumir el papel de la chica responsable y madura, y sabía muy bien que en el fondo quería disfrutar de mi juventud y tener mucho más personalidad, claramente estaba frustrada y no podía hacer nada porque tampoco quería defraudar a mis padres. Ellos mismos habían tenido una conversación conmigo diciendo que en el pasado cometieron muchas equivocaciones simplemente por el hecho de ser impulsivos y que esperaban que no ocurriera lo mismo conmigo porque hasta ahora había demostrado ser una niña de bien y no podía permitir que fuera mal-influenciada por mi hermano.

Sin duda, había algo muy raro ahí, ya que se esmeraban y preocupaban por mi de una manera muy excesiva mientras que con Claus no hacían nada. A veces se enojaban con él,pero finalmente dejaban que hiciera lo que quisiera como si no perteneciera realmente a la familia. No obstante esos eran sólo pensamientos tontos ya que  nuestra abuela reconocía que su nuestro padre era exactamente igual a él cuando joven. Eso a papá le fastidiaba tanto.

Nos quedamos mirando por un momento e inconscientemente evité a toda costa su típico beso en mi frente. Era la primera vez que evitaba ese gesto tan amable que desde bebé me había gustado tanto y cuando mi di cuenta que hice mal, el ya se había sentado a mi lado sin ni siquiera preocuparse de mi mala actitud. Las palabras inevitablemente salieron solas de mi garganta, rechazándolo. La verdad es que Claus nunca se quedaba callado por nada y esta vez no fue la excepción, mis mejillas se pusieron coloradas y sentí mucho enojo, porque en evidencia..¡Era toda su culpa! - ¿Realmente no te das cuenta porque estoy enojada? - No respondí inmediatamente porque sentía que era una razón muy lógica. Tomé un trago de café y traté que ese sabor dulce apaciguara un poco mi malestar, en realidad, no quería terminar gritando e insultándolo como últimamente lo hacía, ya que luego era yo quien terminaba sintiendo culpa. - No estoy muy segura que eso sea cierto. Hueles a alcohol, tabaco y si no me equivoco incluso a marihuana. Te estás perdiendo, Claus. No estaría enojada si eso fuera de vez en cuando pero ya es excesivo ¿No crees? - Comenté. No era mucho de hablar, era la que siempre se quedaba callada, sólo escuchando lo que me tenían que decir, pero mi querido hermano sí que había provocado sacar a esa Eloïse malhumorada que trataba de ocultar. - Estoy relajada, Claus. Es sólo que estoy cansada que no entiendas, que nada te preocupe. ¿Dices que debería reír y divertirme? ¡Pues eso es muy difícil estando tú cerca! - Terminé golpeando con el tazón la mesa que por suerte era de madera. Mi mirada denotaba rabia y a la vez celos por él, quería obtener aunque fuera solo un poco de su personalidad. En ese momento, de verdad sentía hasta un cierto rencor ya que era demasiado tarde para cambiar y el no se daba cuenta de nada, absolutamente de nada y realmente si decía alguna palabra más iba a terminar desahogando todo lo que había guardado en todo este tiempo.


Última edición por Eloïse C. Cacciatore el Miér Ago 12, 2015 4:47 pm, editado 1 vez
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Invitado el Mar Ago 11, 2015 4:05 am

Todos eran tan densos, tan centrados en lo que era correcto, Nonna le había dicho que su padre cometió muchos errores cuando joven, y que su madre había hecho lo mismo, que se a pesar de haber sido muy cercanos en una época se habían alejado y si no hubiera sido por que él vino al mundo las cosas no se habrían arreglado entre ellos. Por eso Nonna era la única persona que lo apreciaba más que nadie, los demás se preocupaban por Elo y él no se enojaba, no le daban celos porque sabía que ella necesitaba de sus padres, ya que eran diferente ente sí. La miro suavemente, sin importar las cosas malas que pasaran en su vida, él amaba a su hermana y a su hermano, y tenía mucho porque estar feliz, por eso siempre estaba despreocupado.

-Pues no tienes por qué estarlo, mira el día, esta hermoso y estas recién levantada es casi improbable que algo malo te haya pasado en estas pocas horas – intentaba ser amble, intentaba que su hermana cambiara su humor, alegrar su día. Pero le basto mirarla para saber que eso no sería posible, y al igual que ayer su hermana iba a darle un sermón que poco importaba.

Tuvo que sentarse de manera correcta en la silla, por primera vez la miro algo serio, estaba cansado de que los miembros de su familia le sacaran en cara lo irresponsable que era, lo vago y muchas otras cosas más. No eran justo con él y sus capacidades, si no era como Elo, ¿acaso era tan malo? ¿Por qué sonreír y estar alegre eran sinónimos de hacer nada? Espero paciente a que su hermana liberara tantas tensiones.

-Primero, no uso drogas. Me gusta divertirme Elo, soy joven y tengo tiempo para hacerlo, ¿Qué debería hacer? ¿Quedarme encerrado en casa y esperar a volver al colegio? – negó con la cabeza – no quiero perder mi juventud sin darme algunos gustos, soy así, es mi esencia no puedo evitarlo, si intentara ser más como tú nuestros padres estarían felices, tu estarías feliz pero yo no sería feliz… - quería que ella entendiera, extrañaba a su hermanita, la consentida que a pesar de no tener el hermano perfecto era feliz con él, cuando salían o conversaban- ¿quieres verme así?, sabes que no miento y no me gusta pretender lo que no soy pero también sé que eres inteligente y si tú me dices que para que seas feliz y todo el escándalo de mi futuro se apague yo debo actuar como alguien más debo creerte…

Le dolía un poco que su familia no lo aceptara, que ella no lo aceptara y que le recriminara lo que era. Además le había dicho claramente que él era la causa de su infelicidad, tal vez era hora de tomar su camino por separado de ellos, los estaba lastimando.

-Nonna me dijo que podía quedarme con ella el verano, creo que ahora esa idea no suena tan mal… así ustedes podrán descansar de mi presencia – no lo decía en un tono de decepción, al contrario Claude estaba sonriendo.
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Invitado el Mar Ago 11, 2015 5:06 am

Era imposible que no estuviera enojada, sí todavía recordaba como todos nos habíamos fastidiado cuando se levantó y dijo que iría a una fiesta con esa sonrisa que seguramente podía derretir a cualquier persona, pero a nosotros no, bueno tal vez sí un poquito a Darien, quien estaba mirando la escena muy curioso y quien fue el único que comentó que eramos muy densos con él. Yo sólo terminé de comer con tranquilidad, sin decir ni una palabra y luego fui a mi dormitorio, pero era por eso que no había podido pegar un ojo en toda la noche.

No entendía porque seguía sonriendo luego de todo lo dicho. A veces sentía que era sólo por hipocresía y que realmente estaba dolido por todo lo que estaba pasando, pero siempre sostenía su sonrisa despreocupada y no podía entender el porque tenía esa coraza de encubrir a su persona. Tenía que reconocer que tenía mucha razón cuando hablaba de la diversión y la juventud - Pero ya eres un adulto. ¿No crees que ya disfrutaste lo suficiente? - Esas palabras se escaparon de mi mente de una pensamiento, en voz alta. Definitivamente el día estaba hermoso,  pero no tenía ningún panorama para pasarlo mejor - ¿Y que tiene que el día este hermoso? Vas a estar durmiendo para disfrutarlo, para ti la noche es día - Comenté negando con la cabeza ya que sabía que a ninguno de los dos nos gustaban las críticas y estábamos dispuestos a proseguir la discusión por bastante tiempo hasta que alguno cediera. No creía su cuento de ser amable todo el tiempo.

Miré sus ojos verdes con algo de arrepentimiento cuando noté que estaba serio por primera vez. No quería tratarlo de irresponsable pero realmente lo era, yo sólo quería hacer que se pusiera las pilas y que pensara en su futuro, todavía quedaba un año para tomar una decisión, porque nuestros padres no iban a permitir que hiciera de vago en casa, y sinceramente habían muchas opciones para ser alguien mejor y más independiente, sin embargo cuando comenzó hablar, no pude evitar decir - ¿Así que no quieres ser como yo? ¿Eso es lo que intentas decir? - Cuestioné algo resentida pero terminé asintiendo con la cabeza. - ¡Por Merlín, Claus! Lo que intentaba decir es que no está mal que quieras divertirte, pero no pasas en casa, huyes de ella. Siempre traté de apoyarte en todo, pero ahora ya estoy agotada. - Sostenía fuertemente la taza de leche con café en mis manos, tanto que se ya se habían vuelto rojas. - No te comprendo y nunca te comprenderé - Di un bufido, por suerte ya me había calmado un poco y no tenía esa intensa rabia anterior.

- Nadie te está diciendo que no seas feliz.  Dime, ¿tienes pensando que hacer en tu futuro? y las fiestas no valen - Negué con la cabeza y me di cuenta que para peor estaba actuando igual que papá, con esos típicos discursos de niña madura siendo que aún tenía 16 años. ¿Qué me estaba pasando? - Detesto tomar el papel de hermana mayor siendo que no lo soy ¿Te das cuenta lo que acabo de decir? ¡Claro que me molesta! ¡Deberías ser tú quien me corrija de mis errores, no yo! - Nuevamente mis mejillas se sonrojaron porque esta vez si que había soltado lo que tanto temía y había demostrado que sentía demasiada vergüenza por aquello. - ¿No puedes ser un hermano mayor normal?- Y escuché las peores palabras de su parte, se quería largar. - ¿Vez? Eres un cobarde, sólo porque sabes que Nonna te consiente en todo. - Murmuré mirándolo a los ojos. Estaba alterada, tal vez tenía que contar hasta el número diez la próxima vez
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Invitado el Miér Ago 12, 2015 2:06 am

En esos momentos deseaba tener algo que comer o de beber, aparte del licor y un poco de frituras, no había ingerido nada más desde la cena. Así que la resaca no iba a ser clemente con él. Se rasco la cabeza ante la mención de su estado adulto, apenas tenía unos días siendo adulto, pero como siempre todos pensaban que ya era hora de mostrarse como un adulto responsable y serio, ¿acaso ellos hicieron eso?, pues no lo creía de ese modo. Puso su mano en el mentón con una sonrisita.

-Cumplir años no quiere decir que vayas a crecer en cinco segundo Elo, apenas si tengo un par de días como adulto, no sé porque te importa tanto edad. Sí, soy un adulto de apenas unos cuantos días, sabes que nunca me he preocupado muchos por las cosas y sin embargo nunca estuve metido en líos, sé que no luzco ni hago cosas responsables, pero lo soy a mi modo, no al modo en que ustedes quieren.

Se estaba cansado de esa plática, no podía decir nada sin que fuera tomado como una ofensa, sin que ella sintiera que estaban en una discusión y que una de las dos partes debía ganar por la fuerza. Era más de lo mismo, siempre eran así con él. Ya estaba algo cansado.

-Sabes lo que dicen de ti… - no quería ser malo, no con ella, no con nadie- ¿lo sabes? – negó. Era obvio para él que ella deseaba que fuera otro – esa la diferencia entre nosotros. Nuestros padres, todos en la familia esperan tanto de ti, siempre hablan de lo bien que lo haces, de que todo es porque tu levantas el espíritu, la familia te adora, nonna es eso para mí, siento que ella me ama y me entiende mejor que nadie, y es lo que hago contigo Elo, no puedo ser la persona que te gustaría que fuera, y lo siento, no puedo ser esa clase de hermano mayor que es perfecto, responsable y que lo hace todo bien, pero soy el hermano que te va a cuidar, que siempre estará pendiente de ti y de Darien, es algo que ni siquiera tiene que pedirme – Se levantó de la mesa, metiendo sus manos en los bolsillos de su pantalón – no deberías ser tan dura contigo misma, ni siquiera deberías preocuparte por los problemas que tenga con nuestros padres, no te lo pedí y no quiero que cargues con eso, solo se una buena hermana para Darien, te prometo que yo estaré bien – se acercó a ella poniendo una de sus manos sobre la cabeza de su hermana.
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Invitado el Miér Ago 12, 2015 11:45 pm

El sabor del café con leche no estaba funcionando porque con cada una de esas palabras que salieron de mis labios  el sabor se volvía mucho más amargo. Eran frases que estaban guardadas en el fondo de mi corazón y que había jurado no emitir en ninguna situación, sin embargo, ya era tanta la presión que termine diciendo cada una de ellas y de la peor manera. Me sentía tan culpable y avergonzada.

Tenía que reconocer que de verdad deseaba tener un hermano mayor normal, de uno de esos serios y responsables que estaban de acuerdo hacer felices a sus familiares. El tenía razón en cuanto a que nos protegía pero la mayor parte de las veces huía y se lamentaba de sus propios problemas en silencio. No se sentía satisfecho con la familia y mucho menos amado, creía que era un estorbo y como no quería demostrarlo mantenía esa sonrisa como una coraza todo el tiempo, no podía negar que era agradable con los demás pero cada vez que volvía a casa, todo era distinto. Negué la cabeza al escucharlo -  Sí, recién estás entrando a ser un adulto pero eso no quiere decir que no tengas tus cosas claras. Sé que ahora estamos en vacaciones pero la única responsabilidad, que es tuya por ahora, es ser responsable y tener un buen rendimiento en clases, y no la cumples - Me encogí de hombros y está vez conté hasta diez para calmarme. No quería regañarlo, ya que me había dado cuenta que simplemente no quería ser como los demás integrantes de la familia por mucho que me molestara su irresponsabilidad. En el fondo, muy en el fondo, no quería que se cansara con esa típica discusión.

Su discurso reveló cuanto le molestaba las diferencias que hacían sobre nuestro comportamiento todo el tiempo y asentí - Lamentablemente cada uno es dueño de sus propias acciones. - No me sentía satisfecha conmigo misma porque no quería llevar una responsabilidad que no me correspondía por ser la hija de al medio, sabía perfectamente que no eran tiempos antiguos que se le obligaba al mayor ser el heredero de los negocios y empresas familiares, no quería.- Pero la protección no es solo cariño ni nada de eso. Y jamás he recibido un consejo tuyo, todo lo he solucionado sola. Ni siquiera te imaginas como muchas veces me siento. ¿Crees que estoy contenta con sus elogios? En parte sí, son mis padres..supongo que ellos no quieren arrebatar tu libertad pero si que seas un hijo ejemplar, pero no quiero ser la hija de sus esperanzas y que arrebaten mi juventud - Comenté siendo sincera y quedé boquiabierta cuando mencionó que de verdad no quería que llevara la carga de sus problemas.

- Estás siendo injusto. Te quieres ir y me dejaras más sola de lo que ya estoy. ¿Te sentirías satisfecho? No puedo evitar pensar que eres un egoísta y que sólo piensas en tu bienestar. - Miré fijamente sus ojos verdes porque no quería que se fuera donde Nonna. Pensaba en mi e inevitablemente en Darien como mis padres, se iban a sentir fatal y muy culpables por actuar de una manera que no correspondía sobre los dos. - Pero es tu decisión, sí irte va aclarar tus pensamientos, adelante. Podría ser que demasiada presión sí te ha angustiado.- De la rabia había pasado a la tristeza de forma muy rápida que me sorprendía mi labilidad emocional y simplemente quedé en silencio al sentir esa caricia en mi cabeza. Ya no tenía nada más que decir.
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Invitado el Jue Ago 13, 2015 4:19 am

Le gustaba más recordar los tiempos antiguos, cuando aún eran niños, cuando su hermana y él jugaban y se divertían sin preocupaciones. La chica que estaba sentada en la mesa era una leve imagen de la niña que fue, quizás tenía razón era su culpa por no haber tomado la responsabilidad del hijo mayor, pero sinceramente sus padres nunca lo vieron como a ella, se notaba, a pesar de que ellos lo negaran, Elo era la hija que deseaban y lo veía en sus ojos cuando la miraban, aunque a él lo quería sabía que no esperaban tanto de él. Eso lo descubrió muy temprano antes de ir a Hogwarts, pero no le molestaba no ser el favorito, se adaptó al papel que le otorgaron, era feliz de ese modo. Lo que si lamentaba era como Elo se había ido apagando por culpa de ellos, podía estallar en celos y rabia, pero no lo haría no le diría cosas ofensivas ni mucho menos notaria los celos que alguna vez le tuvo, celos que ya no existían.

-Eres más inteligente que yo, eres más ágil de mente y mucho más aplicada de lo que seré jamás. No puedo mentir, esa eres tú, ¿Qué consejos le puedo dar a una persona que sabe más que yo en diversos temas?, no hay mucho que hacer…- se alejó un par de pasos de la mesa, ya se estaba cansando, las emociones comenzaban a aflorar, se sentía débil, atacado y ofendido, un fracaso a los ojos de su hermana, eso era él, una lamentable figura, según lo que Elo había dicho - los consejos que te doy los tomas como si fueran una broma, ni siquiera lo intentas, sientes que te volverás despreocupada quizás floja, pero esos son los consejos que necesitas escuchar de mí, aunque entiendo porque no quieres escucharme, solo soy un irresponsable a tus ojos y de los demás – se encogió de hombros soltando una risotada fuerte, era una risa nerviosa – No voy a irme, este verano me quedare en casa pero el próximo verano ya no vendré a casa. Para entonces ya me habré convertido en un adulto y tengo mis planes aunque todos ustedes no lo crean, y no es andar de fiesta en fiesta como parece…

Termino de hablar y respiro hondo para no sentirse agobiado por las emociones, era verdad. Nonna le había dicho que su camino iba a ser difícil, que por eso ella lo ayudaría pero que no esperara comprensión pues no la tendría, y tampoco deseaba dar explicaciones de todos sus actos, ¿tanto les costaba confiar un poco más en él?

-Yo no tuve la culpa que nuestros padres te llenaran de responsabilidad, desde pequeña fuiste elegida… lo siento si eso te ha causado incomodidades, pero deberías reclamarle a nuestros padres por hacerte sentir de ese modo…
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Invitado el Jue Ago 13, 2015 5:09 am

Detestaba que todo fuera de esa manera, lamentablemente ya no eramos esos niños de la infancia, los típicos hermanos que sólo se dedicaban a jugar y a protegerse todo el tiempo, eso sólo había durado cuando tenía 10 años y comenzaron con las comparaciones. No estaban conformes con las notas que enviaba mi hermano desde el colegio, sobre todo mi madre quien acostumbraba a tener muchos elogios sobre su inteligencia y habilidades - No lo podemos culpar - La había escuchado decir en una ocasión hablando con mi padre que asintió con la cabeza y al momento que iba a responder, se fijó que estaba escuchando - Ven, mi niña - Dijo mi padre y el tema fue terminado de forma efímera.

Por primera vez sentía que mi hermano era un verdadero hombre que realmente se daba cuenta lo que pasaba a su alrededor y estaba muy consciente que la vida no era color de rosa como muchos la pintaban, el demostraba estar feliz pero eso era solo una coraza para enfrentar el propio rechazo. Esperé que no sintiera esos celos por mi, porque era una mala reacción y cuando yo sentía aquello, era mucho más la culpabilidad y la vergüenza en mi corazón. Eso estaba tan mal. - ¿Es que acaso nunca lees? Hace poco leí un libro muggle muy interesante de Golleman, se llama Inteligencia Emocional. En resumen, dice que las personas con el coeficiente intelectual alto son en mayor parte infelices porque no saben socializar y enfrentar de forma común sus problemas. Tú tienes esas habilidades, Claus. - Y fue ahí que me di cuenta que debía hablar para que entendiera porque me estaba alejando por las mías. No estaba bien, porque debía estar apoyándolo. - ¿Es que acaso no te das cuenta que he estado celosa de ti? Siempre andas feliz, con mucha gente alrededor y esas habilidad yo no la tengo. Me gustaría ser como tú pero simplemente no se puede - Tomé sus manos porque no quería que se alejara de mi lado. Era lamentable tener esos pensamientos sobre mi hermano y sabía bien que era mi culpa, pero era inevitable no sentirlos - Sí, el próximo año ya deberás estar en la universidad e independizarte, no obstante si debes esforzarte para entrar - No quería soltar sus manos calentitas que daban ese calor intimo y familiar. - Es que no puedo ser como tú, Claude. Es muy difícil, pero me encantaría tener aunque sea un poquito de tu personalidad, ya que yo no soy la gran cosa como mis padres lo pintan. - Cerré los ojos y di u gran suspiro, recordando ese día que Claus me había indicado que tenía que mantener mi sonrisa y ser sencilla en esta vida, que no me dejara llevar por los prejuicios y que cada uno era diferente.- Por favor, discúlpame. Sé que es mi culpa por culparte a ti por todo lo pasado. Esto.. creo que voy a terminar el libro a mi pieza. - Lamentablemente si que sentía mucha vergüenza, mi hermano sin darse cuenta había logrado que mi corazón se congelara por un instante por lo mal que me había hecho sentir. Sin lugar a dudas, era yo en esa ocasión que me estaba comportando como una niña inmadura.

Simplemente me levanté y lo miré a los ojos. Mi mirada sólo denotaba unas nuevas disculpas.
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Invitado el Vie Ago 14, 2015 4:19 am

Era algo doloroso escucharla, para Claude su hermana y hermano eran prioridad, ellos eran su familia y debía protegerlos. Las diferencias entre ellos era notoria y no hablaba de lo físico, en ese aspecto eran muy parecidos, pero en carácter eran diferentes, él era el más excéntrico de la familia, ella era la menos sociable y su hermano pequeño, él tenía una buena mezcla de las dos cosas, aplicado pero no tanto como para ser un paria social. A veces su hermana le preocupaba por el hecho de su soledad, pero tampoco se dejaba ayudar mucho, en cambio él, hacia caso de sus consejos, la materia y los estudios eran algo que no disfrutaba pero por ella hacia el esfuerzo de mejorar, de avanzar en las metas que otros había impuesto para él.

Fue una total sorpresa enterarse de que su hermana estaba celosa de él, ¿Por qué?, era solo popular entre las personas, lejos de la familia de los demás. Ella era el centro del universo en casa, quizás se sentía apartada por los demás cuando estaban en la escuela, pero él nunca tuvo intenciones de apartarla, siempre hacia un esfuerzo para traerla de regreso a él, a la antigua relación que tuvieron.

-¡Elo no te vayas!

Era una frase corta y suave surgida de sus labios. Lo que menos deseaba era que su hermana sintiera que había hecho algo malo, prefería mil veces que estuviera enojada y le recriminara que era un vago desinteresado a que ella se sintiera culpable y avergonzada como ahora. Se acercó con la firme intención de abrazarla y así lo hizo, Claude tenía que contener a su hermana pequeña.

-Sigues siendo un bebe hermanita, aunque digas lo que digas, para mí y para toda la familia eres el centro del universo. Nunca pienses que estoy celoso de eso, a mí me gusta cómo eres, aunque seas algo gruñona, no tienes que cambiar, ni ser más como yo – decía la verdad, ella era muy parecida a su madre, aunque a veces su madre lo miraba con algo de dolor, como si viera el fracaso en él – no importa si ya no regreso a casa, digo, siempre puedes ir a visitarme, aunque desde ya te advierto que seguramente no viviré en una gran mansión como esta, mis gustos y preferencias estarán limitadas por mi propio sustento – soltó una risa burlona, seguramente viviría como un mendigo, o tal vez no, todo iba a depender de sus capacidades para sostenerse por sí solo, no iba a dejar que sus padres gastaran dinero en él – aunque ahora no estaría nada mal si compartieras el desayuno con tu molesto hermano mayor…
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Invitado el Vie Ago 14, 2015 7:23 pm

Sentía que me había sacado un peso de encima revelando lo que realmente estuve pensando por largo tiempo y esperaba que desde ahora en adelante todo cambiara, todo tenía que mejorar. Por suerte, no lo vi enojado tal como imagine en varias ocasiones, sabía que seguramente estaba dolido pero esperaba que no durara tanto con esos malos pensamientos. Bueno, él no era en ese aspecto parecido a mi.

Todo mejoró desde el momento que comencé a disculparme, pero no podía evitar tener ese dolor en mi corazón. Mi rostro estaba caliente de la vergüenza y mis manos tritaban por los nervios, la verdad nunca había tenido la intención de hacer daño, yo no era de tal manera, menos para tratar tan mal a un ser tan querido como Claus. En ese momento, tal como muchas veces actuó él, quise huir.  

Arrepentida dije la tonta excusa que iba a leer en mi cuarto pero mi mirada revelaba culpa, así que supuse que fue esa la razón por lo que no me dejo ir. Sentí sus brazos alrededor de mi cintura y cerré los ojos, di un suspiro inevitable porque todo esto sólo se sentía a nostalgia y buenos recuerdos de hermanos que siempre estuvieron ahí el uno para el otro. Todo lo malo estaba pasando gracias a ese abrazo que pudo contener toda esa angustia que tenía acumulada en mi pecho.

No iba a llorar frente a él,  aún estando más sensible de lo normal, desde pequeña había preferido no hacerlo frente a alguien porque era peor, así que me contuve y solo escuché sus palabras. Tenía razón, en ese aspecto, sí seguía siendo una bebé que a pesar de tener toda la atención posible, sí necesitaba apoyo y crecer de manera normal. - No sé porque te agrado tanto. No he sido una buena hermana. - Exclamé desde esa posición, no quería escapar de ese abrazo, estaba muy cómoda y aliviada. - Sé que no estarías celoso de mí, eres una gran persona, Claude. - Murmuré. Aún concordaba que prefería que fuera  más responsable de sus actos pero sí reconocía que tal como estaba, era muy llamativo. Cuando mencionó de nuevo que el próximo año se iba ir de casa y que prometiera visitarlo, asentí con la cabeza y me di vuelta para mirarlo a los ojos - Sólo si prometes sí puedo ir a vivir contigo apenas terminé séptimo. - Murmuré con una sonrisa tímida y con gesto indique que bajara su cabeza, pues era varios centímetros más grande que yo.

Una de las manías que acostumbré tener desde la infancia era acariciar con suavidad el cabello de mis hermanos, sentía que era tan suave y me gustaba jugar con mis dedos mientras que estos se enredaban en ellos. Está vez no fue la excepción, muy pronto mis dedos se estaban enredando en los cabellos de Claus - Extrañaba hacer esto - Y cuando sentí que había estado mucho tiempo acariciándolo, me detuve sólo dejando un beso en su frente. Negué con la cabeza - De verdad quiero leer, pero todo está en la mesa de la cocina, ahí puedes tomar desayuno. - Diciendo esto, sólo tomé su mano y fuimos la cocina para que comenzara a preparase un sencillo desayuno.

Sabía bien que la culpa, duraría por varios días, lamentablemente era mucho más exagerada que él y mucho más preocupada de todo lo que pasaba a mi alrededor. No me gustaba hacer daño.
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Invitado el Vie Ago 14, 2015 9:24 pm

La vida era difícil, era una expresión que solía escuchar a menudo de boca de su abuela, por eso hay disfrutarla y sonreír, al parecer eso era lo que sus padres habían olvidado, ¿Cómo era posible que su padre cambiara tanto? ¿Acaso tener una familia y esposa te hacia eso?, si era de ese modo no pensaba sentar cabeza muy pronto, no quería una vida amargada y sufrida. Pero lejos de lo que él deseara estaba el hecho de que como hermanos Eloise y Claude no estaban en buenos términos, él no podía hacer mucho por ella, en sus intentos por integrarla a su vida se había visto rechazado, y tampoco estaba la opción de entrar al mundo de ella, eso sería aún más difícil. Al menos su hermana menor ya no estaba enojada, ni siquiera parecía resentida, es lo que él buscaba, que su hermanita fuera feliz, mientras pudiera hacerlo le ayudaría.

El abrazo se prolongó durante una breve plática, ella expresaba sus sentimientos y se mostraba algo confundida por sus buenos deseos, para Claude su hermana era prioridad. Cumplió con los caprichos que ella pedía, le gustaba acariciar su cabeza y a veces se sentía como una especie de mascota, algo así como sus perros, que ponían su hocico en los muslos de él esperando recibir algo de amor, justo como él. Sonreía tan ampliamente que era difícil no saber que estaba disfrutando, desde las caricias hasta el beso depositado en su frente.

-Eso tiene una respuesta muy fácil, me gustas porque eres mi hermana…- aprovecho la cercanía para darle un beso a ella, el beso que había rechazado en la mañana. – Algo hizo clic en su interior cuando ella menciono vivir juntos, su sonrisa se volvió algo nerviosa. ¿Cómo decirle a tu hermanita que no estabas muy seguro de cómo sería el futuro de tu vida?, pero para eso faltaba mucho tiempo, así que Claude no pensó más en el tema, cuando llegara el momento las cosas tomarían lugar por si mismas – yo puedo prometerlo, pero sinceramente no creo que nuestros padres dejen que te quedes conmigo, seguro mamá tienes planes más ambiciosos para ti… - agarro su mejilla con un jalón suave.

Fueron a la cocina de la casa, como dijo su hermana, estaba todo en el mesón para un desayuno de reyes. Lo malo de beber era el hambre que daba después, no sufría de resaca pero si de un apetito voraz, comenzó con huevos y cortando jamón para freírlo, también quería jugo de piña, leche, café, necesitaba algo de masa para sentirse satisfecho.

-¿quieres comer huevos con jamón? O tal vez quieres algo de jugo, tengo mucho hambre así que preparare muchas cosas… - se reía tontamente mientras vertía el huevo batido en la sartén.
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Invitado el Sáb Ago 15, 2015 12:10 am

Cuando vi su amplia sonrisa sentí mucha confusión y comprendí el porque era tan atractivo para las chicas, definitivamente mi hermano era un hombre muy guapo físicamente y su personalidad era tan llamativa que seguramente las enamoraba enseguida. Lo quedé contemplando por varios segundos hasta que volvió hablar y depositó un beso en mi. También sonreí ampliamente. - ¿Cómo te puedo gustar? Soy tan pesada. - Bromee. Aunque tenía claro que no iba a poder cambiar su opinión porque se veía que era su hermanita regalona y tenía una gran admiración por mi tanto como yo en él.

Por supuesto que quería ir a vivir con él, porque presentía que mucho podía cambiar si ambos nos volvíamos independientes tanto en los estudios como en la vida cotidiana, era una gran idea que no quería dejar pasar - Nuestros padres deben entender que algún día seré mayor y no dependeré más de ellos. Pretendo estudiar y ser independiente, si estoy con ellos, todo será más difícil y tampoco podré divertirme. -Acaricié sus mejillas y miré sus ojos verdes con ternura. - Descuida, aún falta mucho tiempo, así que cuando sea el momento, todo estará arreglado.  - Estaba feliz que no hubiese negado lo pedido, ya que demostraba que mil veces se podía hacer cargo de mi, además que era seguro que iba a ser un corto tiempo, el luego iba a tener a su pareja - y tal vez yo la mía - y seguiríamos nuestras vidas separados.

Fuimos a la cocina y todavía estaban todas las cosas sobre la mesa tal como las había dejado. Se notaba que Claus tenía un hambre voraz  y quede muy sorprendida que supiera hacer huevos. La verdad es que nunca estaba tan pendiente de él porque pasaba leyendo libros y era la nana del hogar quien se encargaba de esas cosas. - ¿Sabes cocinar? - Molesté un poco mientras me ponía a hervir el agua y preparaba el té. No era excelente cocinera pero el desayuno era algo indiscutible. - Igual se me antojan panqueques.. -  Dije animada mientras empezaba a preparar tal idea, en ese momento quería algo dulce pero de todas formas iba a comer huevos con jamón, ya le había dicho que sí - ¿Hace cuanto que no hacíamos el desayuno juntos? - En ese instante llegó la nana que comenzó a echarnos de la cocina diciendo que era su deber y no el nuestro, pero al final sí pudimos convencerla y que se tomará el día libre. A esas horas ni nuestros padres ni Darien habían despertado.
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Invitado el Sáb Ago 15, 2015 2:01 am

Al parecer si hermana estaba más intrigada en el amor que le profesaba que en regañarlo como sus padres, ¿quizás era eso lo que le molestaba?, que a pesar de todas las cosas que los hacían diferentes, él seguía tratándola como si fueran iguales. Pero era algo propio de Claude, aceptaba a las personas como eran, no deseaba cambiarlas, ni forzarlas a nada, ya que él tampoco deseaba ser forzado. No quiso seguir la discusión de porque la quería así que solo sonrió negando con la cabeza, a veces el silencio era la mejor respuesta y las acciones los mejores argumentos que podías emplear.

Los planes para su futuro incluían muchas cosas pero su familia era algo quisquillosa, en toda la historia que contaban sus hijos mayores siempre elegían carreras tradicionales, sanador, algún puesto en el ministerio, hasta hacerse cargo de los negocios de la familia, todas eran opciones aburridas, la carrera de auror era excitante, pero no tenía las notas ni la motivación para soportar tanta basura del mundo. No, lo que él deseaba era algo relajado, justo como ahora. Sonreía y disfrutaba cocinando, no muchos en la familia conocían ese gusto, algo que nonna había ayudado a incrementar.

-Espero que ese momento llegue, y me gustaría ver la cara de mamá cuando le digas eso – se burlaba un poco de su hermanita, pero si decía la verdad, las cosas se iban a poner tensas, no dudaba que sus padres lo culparan por mal influenciarla, y si eso llegaba a pasar asumiría la culpa como todo un hombre - ¿no lo sabías? – soltó una risa muy fuerte – de verdad creen que soy un inútil sin más talento que mi cara bonita – le guiño uno de sus ojos verdes – pues cuando me quedo con nonna no salgo todo el tiempo como creen, aquí me aburro porque no nos dejan hacer mucho, tenemos empleados que nos atienden y pues eso es bastante aburrido, nonna me enseña de tradiciones, lo que necesito saber para el mundo y ese tipo de cosas, además le gusta enseñarme a cocinar, se hacer toda clase de pastas y salsas…

La conversación fue cortada por la interrupción de la nana. Luego de regañarlos, intentar echarlos de la cocina y de no lograrlo tuvieron que convencerla de que los dejara hacer la comida, hasta ahora no había hecho un desastre, iba cocinando y limpiando todo lo sucio, incluso los panqueques de su hermana salieron sin problema. Fue el mejor desayuno que tuvo en mucho tiempo.

TERMINADO
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