Situación Actual
21º-14º // 5 octubre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Apolo MasbecthMejor PJ ♂
Circe MasbecthMejor PJ ♀
Alexandra B.Mejor User
Denzel S.Mejor roler
Ashanti ButtonMejor nuevo
Joshua EckhartMejor jugador
Sam & HenryMejor dúo
Eva WaldorfPremio Admin
Afiliaciones
Hermanas [2/4]
Expectro PatronumExpectro Patronum
Directorios [8/8]
Élite [36/40]
1zp6r0z.jpgSaint Michel UniversitéMagic WordsBelovedHogwartsExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro Patronum
Redes Sociales
2añosonline

Simple man [A. Sven Moretti]

Rhea Jackson el Lun Ago 17, 2015 12:00 pm


El verano estaba tocando su fin y lo lógico sería que me dedicase a comprar todo lo necesario para el nuevo curso, sin embargo, esa tarea me la había sacado de encima en una sola tarde pues, a pesar del tumulto de gente que se forma en el Callejón Diagon día tras día en esta época, soy una compradora muy eficiente y voy a tiro fijo. Había hecho todas las colas necesarias y había aguantado a todos los niños perdidos que me pude encontrar pero al final, en menos de 3 horas había conseguido hacerme con todo lo que necesitaba para mi siguiente curso, el penúltimo en el castillo. Lo cierto es que tenía ganas de volver a Hogwarts y ver más a menudo a mis amigos. A veces por las noches me despertaba y miraba hacia un lado a ver si Danny estaba allí durmiendo, pero claro, Danny estaba en su casa, seguramente durmiendo a pierna suelta, pero en esos momentos en los que una pesadilla te despierta...echas de menos a la persona que te ha dado seguridad durante la mayor parte del tiempo de los últimos 5 años y no a la pared con la que te encuentras y con la que colinda tu cama. Pero a pesar de todo, me había decidido a disfrutar de mis últimas semanas de vacaciones sin tener que preocuparme por las compras de último momento, por eso, nada más terminar de comer, salí en mi amada y nueva moto a darme una vuelta por el Londres muggle.

Ya a nadie de las personas que conozco les sorprende que yo me de vueltas por la ciudad en la que vivo sin más compañía que mi moto y mi inseparable mochila de tachuelas. Saben que soy una loba solitaria o algo así y que no necesito una compañía o vigilancia permanente para defenderme o pasármelo bien. Además...soy bruja, si intentasen dispararme igual podría ser lo bastante rápida como para que mis instintos se disparasen y parase la bala en el aire, no? Sí, lo sé, soy una bruja no un miembro de los X-Men, pero aun así mola imaginárselo.

El Londres muggle estaba tan concurrido como el mágico. Para los niños muggles también se terminaba el verano y veías a los padres corriendo de la mano con sus retoños de una lado para otro en busca de los materiales necesarios. Me hacía gracia pensar que la mayoría de las cosas que se compran en esta época en realidad no llegan a usarse salvo en casos muy puntuales, pero aun así, sabiéndolo, la gente los compra y además disfruta de ello. Yo intenté evitar todo ese montón de gente histérica que poblaba las calles, pero desgraciadamente para mi, el sitio a donde quería ir estaba bastante pegado a esa zona. Con cuidado de no llevarme a nadie por delante, aparqué la moto que tanto me había costado conseguir y la aseguré, mirándola un par de veces mientras me alejaba hacia la tienda de DVD's y electrónica a la que me dirigía. En un último vistazo hacia atrás mientras entraba por la puerta, noté como un cuerpo humano frenaba mi avance. Ya me había chocado de nuevo!

Di un traspiés para atrás y levanté la mirada para encontrarme a un chico de pelo oscuro y barba- Perdón!!- dije con cara de angustia- Debo mirar para delante cuando camino- dije algo azorada.


Atuendo:
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Lun Ago 17, 2015 3:10 pm

Odio el verano. Debo pertenecer a ese escaso porcentaje de la población mundial que no le ve la gracia y que se aburre al estar de vacaciones, pero que vamos a hacer, soy rarito. Y más este verano en particular, que tenía un sabor agridulce: en breve iba a empezar a trabajar en Hogwarts. Teniendo en cuenta que llevaba desde los diecisiete años trabajando no debería suponerme un trauma, pero una cosa es currar en una librería mágica buscando libros para mequetrefes que empiezan el colegio y otra atender a los mismos mequetrefes en materias de salud. Mis notas y las prácticas que realicé durante la carrera me cualificaban de sobra, pero joder, uno está siempre un poco acojonado ante la idea de que vas a tener en tus manos la salud de un montón de mocosos. Me ponía colorado de imaginarme que dentro de un mes ya tendría una fila de chicas pidiéndome una poción analgésica para sus dolores de regla. Bueno, que todo sea eso y que no se me muera ningún chiquillo. De verdad, a veces me paro a pensar y me doy cuenta de que soy demasiado trágico.

En esas tonterías menstruación vs muerte pensaba mientras iba en metro hasta el centro de Londres. Mi moto estaba en el taller, y no quería arriesgarme a utilizar la aparición. Y total, si no fuera por la varita que tenía en los pantalones vaqueros, totalmente oculta, nadie hubiera dicho que perteneciera al mundo mágico. Llevaba una camiseta que no dejaba lugar a dudas sobre mi frikismo (quien la identificara, claro… yo desde que escuché a una quinceañera decir que Los Beatles habían plagiado a Los Jonas Brothers, me espero cualquier cosa), y unos vaqueros oscuros, casi negros. A decir verdad, la ropa de mago no es precisamente nuestro mejor invento.

Mi destino era una tienda de electrónica que se situaba a un par de calles de la estación del metro. Al salir me di cuenta de que no había escogido precisamente el mejor día del año para ir a comprar. Estaba todo llenísimo de gente, sobre todo familias con niños pequeños con grandes bolsas abultadas. La “vuelta al cole” como anunciaban en muchos escaparates de tiendas de la zona. Cuando era pequeño e iba a un colegio muggle, siempre me dio mucho coraje que al día siguiente de empezar las vacaciones ya hubiera anuncios en la televisión sobre la famosa vuelta al cole. Al día siguiente. Siempre. Pero siempre. Era lo más desmotivador y triste del mundo, y si a mí me deprimía, que me gustaba el colegio, no me quería imaginar a esos peques que veía agarrados de las manos de sus padres. Tenían una cara muy parecida a la que tendría un condenado a muerte cuando llega al patíbulo.

Mi compra era urgente. Estudiaba Historia del Arte en una universidad a distancia, y como iba a vivir en Hogwarts, necesitaba dejar algunos cabos atados. Allí estaba claro que no podría usar Internet, así que tenía que apañármelas para, al menos hasta Navidad que fueran las vacaciones escolares, tener material de estudio con el que empaparme en mis horas libres. Pensaba ponerme a imprimir temas como un poseso, hasta que gasté dos cartuchos de tinta. Calculé que tendría que comprar cuatro o cinco más, si no quería que se me quedara la misma cara de tonto que se me quedó esa misma mañana al encontrarme con un tema impreso solo hasta la mitad. ¿Por qué diantres la tinta de las impresoras se acaba tan pronto? ¿Por qué cuesta más cara que la sangre de unicornio? Y no era broma, todavía me acordaba como dos años antes, al renovar mi impresora, me di cuenta que costaba más barata que comprar un pack de tres cartuchos de tinta. La vida.

Divagaba sorteando grupos familiares cuando en mi visión entró algo espectacular. Insólito. Maravilloso. Precioso. O mejor dicho, preciosa. Era una moto. Una moto de puta madre, si queremos ponernos técnicos. Ya casi en la puerta de la tienda de electrónica donde sabía que vendían cartuchos de calidad, me quedé embobado mirando esa moto. Probablemente si alguien me viera malinterpretaría la situación y se creería que se me estaban cayendo los calzoncillos con la dueña, una chica rubia que acababa de asegurarla y que caminaba en mi dirección. Estaba tan fascinado mirando la moto, que ni me di cuenta que la susodicha chica rubia se acababa de chocar conmigo.

- ¿Eh? -me pilló desprevenido, como hipnotizado, todavía mirando la moto. - Cuando caminas es menos importante, lo que espero es que mires adelante cuando conduzcas esa maravilla. - contesté con los ojos en el infinito, casi sin reparar en la muchacha. - Tú sabes, te puedes matar y esas cosas random. - justifiqué lo anteriormente dicho. A veces parezco tonto del culo. - Yo tengo una Kawasaki Vulcan, tiene ya sus añitos, unos bastantes vaya, no es ninguna maravilla, ya sabes, empieza en la época de necesitar cambios y revisiones cada tres por dos… o cada dos por tres… o como se diga. - hablaba siguiendo en modo zombie, mirando fascinado la moto. Aunque pareciera mentira, era casualidad que el modelo se llamara Vulcan y que mi personaje favorito de Star Trek, Spock, fuera del planeta Vulcano. Pero era una casualidad tan bonita, fascinante y preciosa que enamoraba. - ¿No eres muy jovencita para llevar esa bestia? - pregunté medio en broma, medio en serio. Vale, a mí me importaba una mierda, cierto, pero es que la chiquilla no aparentaba más de diecisiete años, y estaba tirando para lo alto.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Miér Ago 26, 2015 3:40 pm

No se puede decir que caminar de espaldas por una ciudad como Londres en un día especialmente concurrido sea algo recomendable. Es casi inevitable, casi predecible, que vas a acabar comiéndote a alguien sin querer aunque para ti sigas una trayectoria totalmente recta y libre de obstáculos. Sin embargo, cuando te acaban de regalar tal maravilla como era mi moto y tiene tan solo tres mesecitos, o ni eso, de edad en mis manos, es algo que no puedes dejar de mirar. Supongo que es el mismo fenómeno que experimentan las madres con sus hijos cuando nacen, yo no estoy preparada ni ganas tengo de tener un churumbel o algo así, pero mi nueva moto me había robado el corazón y me encargaría de malcriarla y mimarla como si de una verdadera hija se tratase.

Enfrascada en mi amor por mi nueva moto iba yo cuando el torso de lo que debía ser un hombre adulto se interpuso en mi camino. Estaba exactamente en la puerta de la tienda a la que yo me dirigía así que me quedaba el consuelo de que al menos no me había ido a la concha caminando de espaldas mientras admiraba tal obra de ingeniería automovilística. A decir verdad, tenía una cilindrada ridícula, motivo por el cual yo podía conducirla sin problemas, pero daba muy bien el pego, y era taaan pero taaaaaaaaaaaan sumamente bonita...

- Bueno, de algo hay que morir. Mientras ha ella no le quede ni un rasguño, porque de ser así volveré de la tumba para vengarme seguro- dije totalmente convencida de lo que decía. Oí prácticamente sin mirarlo más que para ponerme a su lado como me contaba que moto tenía él y asentí con la cabeza en silencio pero con un renovado interés- Si tienes una Vulcan entiendo que te guste la mía, ese fue uno de los modelos que tuve en cuenta cuando elegí esta, pero finalmente esta estaba mejor de precio y no me arrepiento de mi decisión ni por un segundo- dije con alegría y cierto orgullo.

Nos quedamos observándola por un momento cuando él me preguntó la típica pregunta que me hacían siempre que alguien desconocido me veía en la moto. Esta vez sí que lo miré, ladeando la cabeza con curiosidad. Su pelo era más o menos largo y rizo y la barba oscura a juego. Sus ojos también eran oscuros y no era un chico muy alto por lo que no debía mirar muy arriba para verlos.- Tengo 16 años...y la moto una cilindrada ridícula- dije con una sonrisa de satisfacción- Pero a qué da el pego perfectamente?- dije aun sonriendo.

En ese preciso instante, una señora pasó por mi lado dándome con la fuerza de mil soles en un costado con la bolsa que llevaba en la mano.- Au!- exclamé acariciándome la zona afectada. No sé como hago pero siempre estoy en la trayectoria de cosas que perfectamente pueden usarse para golpearme- Oye, ibas a entrar en la tienda? Porque yo iba a hacerlo y si eso podíamos seguir hablando del tema dentro donde las kamikazes señoras no se me lleven por delante- dije aun acariciándome el costado pero esta vez mirándolo a la cara- Por cierto, me llamo Rhea- dije con una sonrisa tendiéndole la mano.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Miér Sep 02, 2015 10:29 am

Esa moto tan preciosa había provocado que me quedara en estado de shock. Me encantan las motos, más de una vez casi me mato mirando alguna o cayéndome la baba con alguna reliquia. Si estuviera forrado tendría un garaje enorme lleno de motos. Supongo que eso es algo que hacemos todos: una lista mental de las cosas que haríamos y tendríamos si fuéramos multimillonarios. Pero por desgracia la mayoría se queda en eso: sueños. Ya era bastante afortunado por tener la moto que tenía, partiendo de mi presupuesto actual eso era ya un gran logro. Me encantaría poder comprarme una más nueva y potente, pero como no robara un banco…

Ni me di cuenta que la dueña de la moto se chocó conmigo. Me reí un poco cuando me dijo que de algo había que morir, porque estaba de acuerdo. Sin embargo morirse tan joven tampoco es que sea un gran plan… a menos que seas un músico famoso y quieras pasar a la historia. Y esa chica no se parecía mucho a Janis Joplin que digamos. La escuchaba medio atontado y medio fascinado, preguntándome quién le habría regalado semejante moto. Luego recordé que la gente suele tener padres buenos y generosos, no como los míos. Si mis padres me hubieran ayudado… aaaay, por Spock, probablemente estaría más cerca de cumplir mi sueño de tener un garaje gigante lleno de motos. Mis padres no eran tampoco marajás de la India, pero representaban un nombre muy importante en la sociedad alta muggle. Era bastante probable que si esa chica viese la tele con cierta frecuencia, le sonara el nombre de mi padre. De pequeño viví entre lujos. Si no hubiera salido mago tendría lo último de lo último en motocicletas. Pero por desgracia para ellos salí “rarito”. Llegó la carta de Hogwarts y con ella la renuncia paterna. En momentos como ese deseaba ser muggle, y lo pensaba totalmente en serio.

- ¿En serio? - pregunté sorprendido cuando me dijo que tenía una cilindrada ridícula.- Joder, nadie lo diría. - comenté volviendo a mirar la moto como quien ve un oasis en mitad del desierto. - Bueno, igualmente ten cuidado. Que con tu edad no creo que haga mucho que te sacaste el carnet, ¿no? Y cuando circules tienes que andar con mil ojos. - parecía un padre o hermano mayor dando un sermón, pero lo que decía era totalmente cierto. Adoraba las motos, pero las respetaba y también temía. Hoy en día es fácil matarse. - Conocía a una mujer que se mató tropezando por la calle, solo te digo eso… - comenté, acordándome de la madre de un colega. Era totalmente cierto, fue una muerte muy tonta, pobre mujer. Si te puedes matar andando, ya conduciendo mejor no imaginar. - Ya no por ti, sino porque hay mucho loco por la carretera. - añadí, para decir después. - Soy muy trágico en verdad. - concluí más para mí que para ella, volviendo a mirar la moto. Era posible que la chica pensara que tenía un serio retraso, la verdad es que a veces parezco un poco lento. Bueno no, soy lento de reflejos, y tonto también un rato, pero me hago querer. O eso dicen.

Prácticamente ni me di cuenta que a la chica la golpearon con una bolsa, ya que seguía empanado. Pero a pesar de mi atontamiento seguía lo que me estaba diciendo. Más o menos.

- Eh.. sí, sí, mejor. Que las rebajas y la vuelta al cole vuelven locos a más de uno. - comenté mientras conseguía apartar por fin la mirada de su moto. - Sven, encantado. - contesté al saludo, pensando en que nombre más raro era Rhea. Jamás lo había escuchado, pero teniendo en cuenta que mi primer nombre es español, el segundo alemán, y mi apellido y procedencia italiana, no soy el más adecuado para cuestionar los nombres de los demás. Aparte que no era feo, me gustaban los nombres cortos. Solo era rarete. - Hablando de vuelta al cole, ¿en qué curso estás? - pregunté por curiosidad, mientras entrábamos en la tienda. Yo con el sistema de cursos muggle me perdía. Mis hermanas eran todas mayores, y nunca me enteré muy bien si los cursos se correspondían a los de Hogwarts o no. Suponía que no. - Imagino que tú tampoco tendrás muchas ganas de volver, de camino aquí he visto a algunos chavales comprando material escolar con cara de querer morirse. - bromeé echando un vistazo a la tienda. Estaba casi desierta, solo tres o cuatro personas desperdigadas. Parecía que toda la atención la acaparaban las papelerías y las tiendas de ropa en rebajas. - ¿Qué querías comprar? - pregunté muy cotilla, pero una vez que me dan cuerda no hay vuelta atrás.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Lun Sep 07, 2015 12:12 pm

Cuando salí de casa no imaginaba encontrarme con alguien con la misma pasión por las motos que yo, ni tampoco esperaba que esa persona se tomase la confianza suficiente conmigo en un primer momento como para preguntarme y aconsejarme sobre como conducir debido a mi edad. No me molestaba en absoluto que así fuese, pero tengo que reconocer que era curioso. Solían preguntarme mi edad aquellas personas atrevidas que me veían bajar de la moto pero nadie profundizaba más allá. Mis padres y hermanos me conocían lo bastante como para saber que cada cosa que ellos me dijeran probablemente yo ya la había tenido en cuenta, porque es así como tomo yo las decisiones: Contemplo todas las posibilidades y puntos de vista antes de decidirme. Sí, eso puede hacer que se me considere una persona indecisa, pero no, me gusta tomar mis decisiones con fundamento, nada más. Sin embargo, el chico de pelo oscuro con el que me había chocado no me conocía de nada y ya me había hecho todas las preguntas propias de un familiar preocupado, junto con los consejos pertinentes. Ya me resultaba una persona interesante.

- Si te soy sincera...me preocupa bastante más eso de morirme por tropezarme que porque me pase algo en la moto- dije con una mueca de "que mal rollo me está dando eso de poder morirme por tropezar"- ¿Qué le pasó exactamente a esa mujer?- pregunté algo acongojada por el tema. Cuando voy en la moto voy pendiente de todo, soy consciente de lo peligroso que es el aparato que llevo y de lo desprotegida que me deja. Había sacado el carnet a la primera, con felicitaciones del profesor y todo, porque se ve que todo lo torpe que soy con los pies en la tierra desaparece cuando me pones ruedas, pero aun así, iba con mil ojos, tal y como él decía.- Me gusta ir en la moto porque mi cerebro va pendiente de todas las señales, conductores, peatones y cosas que me influyen y olvida todas las demás tonterías. Es inevitable, me subo y se me olvidan, quizás sea por los nervios de la novedad, no lo sé, pero es agradable poder llegar a ese nivel de abstraimiento, ¿entiendes?- dije con sinceridad para luego sorprenderme de dos cosas. La primera, de que estaba siendo totalmente sincera sobre como me sentía con un completo desconocido y yo no hacía eso, soy de ese tipo de personas que jamás habla de lo que siente...Quizás por el hecho de ser un desconocido al que seguramente no vuelva a ver me importa menos lo que sepa de mi. Y la segunda, que creo que me he inventado vilmente la palabra "abstraimiento", pero espero que no se de cuenta de eso.

Mientras hablábamos, una de esas señoras que iban corriendo de un lado a otro con sus hijos en una mano y las bolsas de los libros en la otra, me arroyó cual manada de antílopes en el Rey León, bueno, puede no sea para tanto, pero me metió un golpe curioso en un costado del que pasaría un rato resentida, por lo que le dije a mi nuevo acompañante si le apetecía entrar en la tienda a la que al parecer los dos íbamos y aproveché para presentarme. Le estreché la mano mientras pensaba que su nombre me recordaba al del reno de Frozen, pero no tenía la confianza suficiente como para preguntarle y él también carretaba hielo como modo de vida. También tenía un cierto parecido con Jon Snow de Juego de tronos...esperaba que le gustase el invierno porque sino iba a ser demasiado irónico para mi.

Cuando me preguntó en que curso estaba mi alarma se encendió. No podía decirle que empezaba sexto, porque entonces...yo debería tener 10 u 11 años... Decirle el sexto curso de la secundaria quizás fuese lo más correcto pero no creo que nadie lo exprese así en realidad. Por suerte, soy una paranoica en ocasiones y sabía como iban los cursos muggle para casos como este. Aun así, me costó un poco recordar el nombre del curso en el que se supone que voy así que me quedé unos segundos en silencio haciéndome un poco la loca- Eh...-dije como si dudase de decírselo a un desconocido y no como si no recordase el nombre- Voy a empezar a preparar los A level, bueno aun estoy en primer año así que los AS más bien-dije como si estuviera completamente convencida de lo que decía aunque no era demasiado cierto.- La verdad es que tengo ganas de empezar- dije con sinceridad pues eso no desvelaba nada- Ya me apetece tener algo más que hacer que leer y ver series todo el día- dije mientras me rascaba la nuca inconscientemente. Habíamos entrado ya en la tienda mientras hablábamos y la verdad es que era un maravilloso oasis de soledad en comparación con la calle que estaba a reventar de gente. Oí su pregunta mientras observaba a mi alrededor en busca de más gente de la que parecía haber- Pues no lo sé, venia a mirar. Me apetece comprarme alguna película o serie y aquí tienen una buena variedad a un buen precio. Tengo ganas de volver a ver la segunda de las nuevas de Star Trek, así que si la tienen me la compraré para verla ya esta noche- dije mientras miraba a mi alrededor a ver en que sección estábamos- ¿Tú venias por algo en concreto?- le pregunté sin mirarle mientras me dirigía a mira unos pendrives con formas de personajes de películas- Como mola- dije cogiendo uno de 8 gb con la forma del batman de Lego- Una pena que no sea 3.0 -dije pensando que los 2.0 ya se me hacían algo lentos y mi ordenador tenía un puerto desaprovechado por eso, pero bueno, tampoco es que usase mucho los pendrives últimamente.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Jue Sep 10, 2015 11:20 am

Si alguien busca la palabra “cotorra” en el diccionario probablemente encuentre esto: Anatolio Moretti, más conocido por su segundo nombre, ya que es tan horrible como para inducir al suicidio. Se hace llamar como el reno de Frozen, tiene una maraña de rizos en la cabeza y barba de vagabundo. Fácilmente reconocible porque le cuenta su vida al primero que pase por la calle y suele tener cierto aspecto de retrasado mental. Su talón de Aquiles es Star Trek, su manera de hacerlo callar es decirle que Leonard Nimoy está muerto.

Esa era mi definición, algo que la chica ya se habría dado cuenta, incluido mi frikismo con la camiseta que llevaba puesta del uniforme de Spock. Bueno, de Spock y de McCoy, y de todos los oficiales científicos del Enterprise. Me preguntó por la mujer y me distraje de la maravillosa moto.

- Pues fue algo tontísimo en realidad. Iba por la calle, venía de hacer la compra y se tropezó con una piedra. Como iba cargada de bolsas no le dio tiempo a amortiguar la caída con los brazos y se dio un buen golpe en la cabeza contra el suelo. Tuvo una hemorragia cerebral y se murió. - le resumí. La muerte más tonta del siglo, con todo el respeto a mi colega. Pobre. - La verdad, yo personalmente preferiría morirme así a sufrir una larga enfermedad… - reconocí. Siempre había pensado lo mismo:  lo ideal es morirse sin que te des cuenta. Y cuando entré en la universidad a estudiar sanación con cada cosa que veía, más convencido acababa. Empezó a contarme el por qué le gustaba tanto ir en moto y fui asintiendo varias veces mientras hablaba.- Te entiendo perfectamente, a mí me pasa igual. Cuando necesito despejarme o estoy cabreado o lo que sea, me pillo la moto y voy a cualquier lado. Cuando vuelvo a casa ya se me ha olvidado por qué necesitaba despejarme. - confesé resuelto. Yo soy así, si me preguntas de que color llevo los calzoncillos te lo digo sin problema.

Después de presentarnos y entrar en la tienda le pregunté por curiosidad en que curso entraba del instituto. Mira que es algo típicamente muggle, pero soy un despistado y no tenía ni idea de como iba el sistema muggle. El mágico es lógico: ¿qué tienes 11 años? Pues a primero. ¿Qué tienes 15? Pues a quinto. Lógica vulcaniana como mínimo. Se hizo un poco bastante la loca, porque me desconcertó. A mi parecer no es una pregunta personal, sino general, si ya me has hablado de tu moto y me has dicho cómo te llamas, ¿qué más dará el curso? Pero bueno no sé, a lo mejor a ella le daba apuro, cada persona es como es. Cuando me respondió parecía que hablaba en klingon, ni idea vaya, y se me tuvo que notar porque me quedé pasmado. ¿En serio así se llamaban los cursos muggles?

- Que raro… es que soy italiano y allí el sistema de cursos va de otra manera. - expliqué rápidamente. Tampoco era mentira, el sistema de allí era diferente. Creo. Vale, no lo sé. Cuando le pregunté qué quería comprar y me contestó casi me da un ataque. De hecho metí un salto y la miré completamente emocionado. - ¡¡Amo Star Trek!! - exclamé muy feliz, haciéndole el saludo vulcano. - Bueno, creo que es obvio. - dije mirando mi camiseta con orgullo. Estaba paralizado de emoción, ni siquiera escuché su pregunta o lo que decía después. - Que felicidad encontrarme con una trekkie. Pero, ¿te gustan solo las nuevas pelis o la franquicia en general? - pregunté desconfiado, con las nuevas pelis habían aparecido fans hasta debajo de las piedras. Sobre todo chicas jóvenes, imagino que por culpa de que pusieran a un capitán Kirk guaperas. - Estas nuevas películas han recibido muchas críticas por parte de los fans de la serie original… yo soy más flexible, entiendo lo que pretendían hacer y que tenían que dar toques a lo Hollywood. Pero hay cosas que son para matar. - aseguré suspirando. Igualmente las nuevas películas me encantaban y las había visto ya mil veces, pero… hubo detalles que mi alma trekkie no aguantó. - Lo más importante de todo… ¿qué demonios hace Spock liado con Uhura? Entiendo que se quiera explotar el lado humano de Spock, pero es un personaje que debería ser considerado asexual. Y si quieres explotar ese lado humano hazlo poco a poco y con argumentos sólidos, lo que es de toda la vida desarrollar la historia, no me pongas de repente a Uhura morreando a Spock por la cara que me da una embolia. - expuse alterado, intentando controlar mi respiración para tranquilizarme. Conocía a otros trekkies que nada más ver ese famoso primer morreo en la película salieron de la sala de cine y no quisieron volver a saber nada. - Vulcano destruido, la madre de Spock muerta… eso contradice la serie original de una manera bestial. Y si nos ponemos técnicos que en cada escena hubiera brillitos de luz me ponía de los nervios. ¿Sabes que J. J. Abrams acabó pidiendo perdón por los destellitos? - pregunté de nuevo feliz. Me encantaba poder hablar de Star Trek con alguien. Soy un friki feliz.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Dom Sep 20, 2015 9:29 pm

La historia de la señora que se había muerto por tropezar con una piedra me dejó el alma descolocada. Se murió por tropezar con una piedra...mi cerebro no lo asimilaba, aunque tal y como él lo explicó tenía mucho sentido. La cara que se me debió quedar al escuchar su historia tenía que ser un poema, pero la verdad es que el miedo a morir por tropiezo no era algo de lo que me avergonzaba, sobre todo teniendo en cuenta la enorme cantidad de veces que me he tropezado sin que aparentemente haya nada en mi camino que lo provoque... Dejémoslo en que a veces mis pies deciden hacerse un lío.- Dios...-susurré un poco en shock después de su explicación. La verdad es que yo también prefería una muerte rápida e indolora a una larga enfermedad, pero joder, tengo 16 años, no me apetece pensar ni darme cuenta todavía de que algún día moriré. ¡O tan siquiera darme cuenta de que envejeceré! Llamadlo auto-engaño si queréis, pero prefiero no pensarlo- Visto así sí que sería mejor morir de un mamporro pero...uh, no sé, qué mal rollo- dije con un escalofrío. Sin embargo, con lo de que la moto nos hacía abstraernos de todo sí que estábamos de acuerdo y él entendió perfectamente a que me refería yo a pesar de que a cada momento que pasaba estaba más y más convencida de que me había inventado una palabra. Sonreí cuando me contó como lo vivía él pero tampoco le di más vueltas al tema.

Un golpe de una señora salvaje y un par de presentaciones después, entramos en la tienda, donde Sven me preguntó en que curso estaba. Por lo que tardé en contestarle, uno podría pensar que no se lo quería decir pero lo que en realidad pasaba era que no sabía exactamente el nombre del curso muggle en el que debería estar. Tras mi respuesta, su cara de extrañeza me hizo pensar que me había equivocado de curso y había dicho una burrada, pero cuando me explicó que era italiano me aferré a eso pensando que seguramente, aunque hubiese dicho algo totalmente aleatorio, él seguramente lo achacaría a que era otro país. Por si acaso, no quise hablar más del tema y cuando me preguntó que buscaba en aquella tienda, me apuré a contestar de una manera distraída para desviar la atención. Sin embargo, mi truco funcionó excesivamente bien porque cuando mencioné Star Trek, Sven se volvió loco de entusiasmo, tanto que olvidé lo que habíamos hablado antes y sonreí sin más.

Le devolví el saludo vulcaniano que llevaba años practicando con mi hermano mayor que era un auténtico trekkie y me reí cuando miró su camiseta- Mi hermano tiene una igual, menos mal que ninguna de las dos es roja- dije en broma. Yo no era tan fan de la franquicia como David pero él me había explicado que la mayor parte de la gente que llevaba la camiseta roja en Star Trek acababa muriendo, y últimamente eso también era algo muy visto por internet. Escuché oír a Sven tan rápido y tan emocionado que no me atreví a interrumpirle mientras soltaba su discurso sobre Star Trek y de vez en cuando soltaba alguna pregunta a la que parecía no esperar respuesta inmediata. En parte, me recordaba un poco a Danny hablando de Star Wars, o a Luke hablando de Batman. Me encantan los frikis, sean de lo que sean. Yo también lo soy, pero mi pasión por Terminator es algo más oculto.

- ¿En serio?- contesté riéndome a lo de que J.J. Abbrams había pedido disculpas por los lens flare- ¡Pero si son su sello personal!- dije con una sonrisa en la cara. Era verdad que si esos destellos hubiesen "estado" realmente en la Enterprise nadie allí habría conseguido ver nada de nada.- La verdad es que conozco poco más que las nuevas películas, pero mi hermano es un auténtico fanático de toda la franquicia y no paró hasta que nos arrastró a mi otro hermano y a mi a ver la primera de las nuevas. A la segunda ya fuimos porque la primera nos moló y todos teníamos ganas, claro- dije con una sonrisa- Mi hermano, el mayor, el trekkie, se enfadó muchísimo en el cine, por todo lo que dices además, nos lo iba relatando mientras veíamos la película, pero consiguió terminar de verla. Al salir se cagaba en todo por esos fallos, pero al final reconoció que le había parecido entretenida.- le comenté con esa confianza que me estaba dando desde que lo había conocido hacía 5 minutos.- Personalmente, creo que las ganas de Abbrams de dejar al público con el culo torcido superaron al argumento y por eso Uhura y Spock terminaron como terminaron. Quería salirse del argumento original y a la vez respetarlo y en parte creo que se le fue un poco de las manos, pero le salió bien porque la película tuvo mucho éxito- dije asintiendo con la cabeza- Me estaba planteando ver todo lo anterior porque lo que es el universo de Star Trek me encanta, pero tendrá que ser el verano que viene- dije mientras seguíamos caminando por la tienda- Por ahora me apetece muchísimo ver Star Trek: En la oscuridad, porque, aunque no sé como le sentará a un auténtico trekkie como tú pero...adoro a Khan- dije con cara de ensoñación. La verdad es que no me gustaba por su físico ya que el actor parece más un alien que otra cosa, pero me encanta como actor y me encanta como encarna al personaje, y me encanta su voz grave y profunda. Confieso que las voces de los actores son un tema muy intenso para mi.- Ah! Y mi hermano tiene el autógrafo de Leonard Nimoy- dije con un guiño, fardando de la suerte de mi hermano.

Mientras hablábamos habíamos seguido moviéndonos por la tienda hasta llegar a donde estaban las películas y una vez allí, recorrí todo el catálogo de películas que ofrecían con la mirada hasta llegar a la que buscaba, que estaba mucho más barata de lo que yo había visto. La cogí sin pensármelo dos veces- ¿Tú a por qué venías, por cierto?- preguntñe al darme cuenta de que no me lo había dicho e igual lo estaba arrastrando en dirección contraria sin darme cuenta.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Vie Sep 25, 2015 12:20 pm

Ay, que felicidad. Soy tan feliz… ¿he dicho ya que soy feliz? Es tan maravilloso y estupendo encontrar a alguien con quien hablar de Star Trek que me moría de felicidad. Hablaba sin parar e ignorando el resto de la tienda, como si en esos momentos solo existiéramos en el mundo la chica, Rhea, y yo. ¡Dos trekkies! ¡Felicidad! Sin embargo me sentí un poco desconfiado, porque con la nueva serie de películas habían salido fans de debajo de la piedras. Pusieron a un capitán Kirk guaperas y una oleada de chicas adolescentes se volvieron trekkies de la noche a la mañana. Pero bueno, si así se conseguía llevar la pasión trekkie a más gente, no me importaba. Seguramente William Shatner también sería el típico guaperas desaparece bragas de la época. Rhea me contó que fue a ver la primera porque su hermano, un trekkie de corazón, la arrastró. Me reí cuando me dijo que le gustaba Khan, no era la primera vez que escuchaba una herejía semejante, pero bueno, cada cual con sus gustos.

- Si te gusta Khan deberías ver la segunda película de las antiguas. Y créeme, puedes pasar directamente a ver la segunda, en la primera no te pierdes mucho. - confesé, no había sido precisamente uno de los grandes logros de la franquicia. - La verdad es que si no has visto la serie original y las antiguas pelis, y te pones a verlas, te vas a quedar muy descolocada. Supongo que al haber visto solo las dos últimas lo que tienes en mente de Star Trek luego no se corresponde con lo que era originalmente… aparte que claro, estamos hablando de que fue hace muchísimos años, los “efectos especiales” - añadí, haciendo gesto de comillas con esa última expresión- a día de hoy parecen muy cutres. A mí lo que más me molestó fue la relación Spock-Uhura, él es mi personaje favorito de toda la serie sin lugar a dudas, vamos - agregué con solemnidad, como si estuviéramos hablando de un santo, que para mí, lo era. Con diferencia era el mejor personaje de la franquicia, sin él Star Trek no tendría ni la mitad del éxito que tiene. Si hasta mi lechuza se llama Spock en su honor- No me pareció mal que se intentara explotar ese lado humano, pero con su desarrollo lógico, no así por la cara porque me muero de la impresión. - insistí alterado, acordándome de que casi me da un ataque en el cine cuando vi a Uhura comiéndole los morros. Me costó bastante superarlo. - Pero en fin, demasiado consiguió Abrams sí, el hombre tenía el listón muy alto. No era un proyecto fácil. Estoy deseando que llegue ya julio del año que viene. - añadí entusiasmado, a principios de julio sería cuando saliese la próxima película. Estaba casi contando los días.

Cuando Rhea dijo que su hermano tenía el autógrafo de Leonard Nimoy, casi me da un ataque. La miré como si estuviera esquizofrénica perdida, con la boca semiabierta y los ojos como platos. Era la primera vez que escuchaba de alguien que había tenido la suerte de tener esa maravillosa firma en su poder. Increíble. Alucinante. ¡Su hermano era mi nuevo ídolo!

- ¿¿¿En serioooooooo??? - exclamé cuando lo asimilé, pero todavía con los ojos como platos y cara de felicidad absoluta. - ¡¡¡Qué envidia!!! ¿Cómo lo consiguió? Dime por lo menos que lo compró en eBay y no que lo conoció en persona, porque me muero de la envidia. - pedí expectante. En realidad me iba a morir de envidia igualmente, pero si era por eBay tenía su explicación. Sabía que en esa página web por precios no aptos para mi pobre economía podías comprar fotos con autógrafo incluido.

Ni siquiera me estaba dando cuenta de lo que hacíamos en la tienda. Yo la seguía fascinando hablando de Star Trek, lo demás me daba igual. Aparte que no tenía ninguna prisa y encontrarme con otra trekkie, aunque fuera de las recientes, no era algo que pasara todos los días. Cuando me quise dar cuenta estábamos en la zona de las películas. Casi le propongo que se viniera a mi piso esa noche a ver la película, ya que yo por supuesto la tenía desde el minuto uno que salió al mercado. Pero me di cuenta que iba a sonar muy raro… se iba a pensar que era un acosador pederasta o alguna cosa rara. Y al revés, era solo entusiasmo freak, soy demasiado inocente como para pensar cosas así. Pero comprendía que iba a sonar fatal, así que por una vez en mi vida logré mantener el pico cerrado.

- A por tinta para la impresora… soy médico y este año me voy a trabajar fuera, y como estudio otra carrera a distancia pues me he puesto a imprimir el temario como un loco. Y a la mitad se ha acabado la tinta, la ley de Murphy. - parloteé como una auténtica cotorra, aunque por lo menos había sido capaz de cambiar la palabra “sanador” por “médico” sin pensarlo mucho. Probablemente si le dijera que soy sanador se pensaría que soy curandero, esos que salen en los documentales de África aplicando las manos encima de heridas y que supuestamente te sanan con tu energía o yo que sé. - ¿A qué no me pega ser médico? - pregunté casi orgulloso y todo. Soy consciente de que con mi “cotorrismo” y mi lado freak me parezco más al vendedor de la tienda de cómics de Los Simpson, pero en versión delgada. Y versión más simpática también, porque ese tío era muy soso. Localicé con la vista donde estaban los cachivaches de la impresora, era en la otra punta de la tienda pero no tenía ninguna prisa.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Mar Oct 13, 2015 10:25 pm

Me perdí tanto en la conversación con Sven sobre Star Trek que ni siquiera me acordaba de porqué justo hoy había decidido ir a por una película en vez de hacer otra cosa. Podía haberla conseguido por internet, y en cambio allí estaba, buscándola original, y gracias a eso lo había conocido a él y aunque, prácticamente era un desconocido, ya sabía que nos íbamos a llevar bien aunque solo tuviéramos de enlace nuestro frikismo. Igual si se enteraba de que soy bruja se asustaba como le había pasado a todos mis amigos muggles... Secretamente, esperaba que jamás se enterase de ese detalle.

Le hablé de como había llegado a ver las películas nuevas gracias a mi hermano mayor y que tenía intención de verme todo lo necesario para sumergirme en el universo Star Trek cuando tuviese la oportunidad y él pareció emocionarse y todo porque alguien se interesase por el tema. En mi caso, no sabía mucho de Star Trek en general salvo lo que se podía ver en las películas nuevas que al parecer tenía poco que ver con la historia original, pero sí que sabía algo del estilo de J.J. Abrams debido a mi temprana obsesión por el cine y en eso si que busqué lucirme lo más posible. Sin embargo, por mucho que sepas de cine, jamás podrás competir con un auténtico Trekkie en temas como el que estábamos tratando y cuando le mencioné que me encantaba Khan, su risa me hizo ver que el personaje original debía ser verdaderamente distinto al que yo conocía.- Lo de los efectos especiales antiguos no es un problema para mi. Adoro el cine, todo tipo de cine, así que estoy acostumbrada a ese cambio. Y tengo que reconocer que hay películas que consideramos viejas, con efectos especiales más artesanos que dan mucho más el pego que algunas modernas de alto presupuesto que buscan ser hiperrealistas. Lo del argumento sí que...igual me choca más, pero es un tema que me tiene intrigada por el amor de mi hermano a la franquicia y después de hablar contigo más todavía- dije con una sonrisa. Disfrutaba profundamente hablando con gente que siente pasión por algo. Es fantástico ver ese amor por un tema en los ojos de tu interlocutor que hace que todo sea más intenso e interesante. Yo no suelo hablar tanto con desconocidos, tiendo a cerrarme en banda para que no sepan de mi más de lo necesario, pero tal y como estaba transcurriendo la conversación con Sven no creía que tuviese miedo a responderle a nada de ningún tema, salvo si me preguntaba directamente si era una bruja, claro, ahí tendría que mentirle y se me iba a cortar un poco el rollo.

Se me ocurrió decirle que mi hermano tenía un autógrafo de Leonard Nimoy y por la cara que se le quedó supe que casi lo había matado de un infarto. Cuando al fin pareció acordarse de que tenía que respirar y me contestó, me eché a reír.- Está bien, no te lo diré...- dije rodando los ojos, pero mi mentira y silencio duraron tan solo unos segundos- Tampoco te diré que yo también lo conocí, y por supuesto no te contaré la historia de como pasó. No quiero que te me mueras aquí- dije bromeando y metiéndome con él. Estaba claro que le acabaría contando la historia si quería escucharla, la recordaba muy bien y recordaba como había reaccionado mi hermano al ver a uno de sus ídolos mientras que para mi había sido casi como conocer a un señor más solo que este era una celebridad. Si lo hubiese conocido ahora la cosa sería muy distinta.

Cuando llegamos a la zona que yo buscaba mientras hablábamos, yo no tardé nada en encontrar mi película y cogerla para que nadie más se la llevase antes que yo. Era algo que hacía siempre aunque hubiese más copias, yo cogía una y la hacía mia, mi tesoro. No podía evitarlo. En ese momento, le pregunté que era lo que había ido a buscar él, pues la tienda era muy grande e igual lo había arrastrado inevitablemente a la otra punta del establecimiento sin querer. Me dijo que iba a por tinta para la impresora y en ese momento me di cuenta de que mi temor de haberlo desviado de su camino estaba totalmente fundado. Lo miré por unos segundos con cara de "Jo, lo siento" pero cuando empezó a contarme su vida y para lo que necesitaba la tinta, mi sentimiento de culpabilidad desapareció y volví a centrarme en la conversación. Lo miré de arriba abajo cuando dijo que era médico pues realmente le pegaba más ser cualquier otra cosa, aunque no dudaba de que fuese bueno en su trabajo.- La verdad es que no, así a simple vista, no te pega nada. No sé exactamente de qué tienes pinta, pero no de médico- dije sonrojándome un poco mientras hablaba.- ¿Qué es lo otro que estudias?- pregunté con curiosidad- Yo no tengo muy claro que quiero ser "de mayor"-dije haciendo el gesto de las comillas- pero se supone que ya debería tener alguna vocación o algo...haber oído la llamada o cosas similares- dije encogiéndome de hombros. Lo cierto es que no había hablado con nadie antes sobre ese tema. No sabía a que me quería dedicar exactamente y por eso me había esforzado tanto en los TIMOS, con mis notas, podía tirar por el camino que quisiera. Mi único problema era que al parecer no había ningún camino para mi.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Mar Oct 20, 2015 4:00 pm

Mi vida se resume en Star Trek, Star Trek y ah, también Star Trek. Mi Dios es Leonard Nimoy o Spock (depende de si hablamos en dimensión real o ficticia) y mis sacramentos son ver tanto las películas como la serie original tantas veces como pueda. Me sé todos los diálogos de memoria, es todo un espectáculo verme en mi apartamento viendo una de las pelis y diciendo a la vez lo que decía cada uno. Y me emocionaba tanto hablar con otra trekkie… ¡felicidad!

- Eso ya no sé decirte porque quitando la serie original y las pelis antiguas de Star Trek no he visto mucho cine antiguo. Vamos, nada. No se puede comparar los efectos especiales de las antiguas pelis de Star Trek a las nuevas, pero la verdad es que para la época tampoco estaban mal, que estamos hablando de cuando Cristo perdió el mechero. - parloteé con entusiasmo y una evidente exageración. Casi me da un ataque de miocardio cuando me contó que su hermano tenía un autógrafo de Leonard Nimoy, y lo primero que se me ocurrió es que sería una foto autografiada comprada por eBay. Sabía que por ahí podía comprarse prácticamente de todo, y aunque me iba a morir de envidia igual sería menos doloroso si era algo comprado. Sin embargo me confirmó que tanto ella como su hermano lo conocieron en persona. Abrí los ojos desmesuradamente y me quedé blanco de la impresión. - ¡POR LEONARD NIMOY BENDITA SEA SU ALMA! - exclamé muy alterado, mientras sentía como los ojos de las demás personas de la tienda me miraban. Y no me extrañaba, la verdad. En ocasiones como esa parece que estoy loco. Solo parece. - ¡Cuéntamelo, cuéntamelo, cuéntamelo, cuéntamelo, cuéntamelo, cuéntamelo! - pedí y requetepedí varias veces seguidas con el corazón en un puño. Demasiada información dolorosa y a la vez maravillosa.

Hablando de un tema tan amplio, maravilloso y perfecto como es Star Trek normal que se me vaya la cabeza y no sepa ni donde estoy. Iba detrás de la chica como un zombie, reverenciándola por haber conocido a mi ídolo y por ser una trekkie, de las recientes, pero trekkie al fin y al cabo. Cuando me preguntó qué es lo que buscaba volví a abrir el grifo del cotorreo y le conté mi problema con la impresora troll que decide que la tinta se acaba a mitad de imprimir el temario. Rhea me confirmó que no tengo pinta de ser médico, algo que me hizo sentir orgulloso. No sé, a veces me hacen ilusión las cosas más tontas.

- Estudio Historia del Arte, es por gusto, vamos que no pienso ejercer de eso en la vida. Lo mío es la sanidad. Estudio a distancia y con pocas asignaturas cada semestre para poder compaginarlo sin mucho problema con el trabajo. - le expliqué parlanchín y feliz. Mientras me iba dirigiendo a la parte que me interesaba a mí, la tinta de las impresoras, esperando que la chica me siguiera. Estaba en la otra punta de la tienda, pero no tenía prisa. ¡Nada es más importante que hablar con otra trekkie! - Bueno, todavía tienes tiempo para decidir de qué quieres trabajar, yo no lo tuve claro hasta mi último curso. - le conté, afortunadamente siempre fui el típico Ravenclaw empollón que saca buenas notas en todo, porque para ser sanador te pedían Extraordinario en todas las materias importantes. Si me ponía a comparar en realidad no sabía dónde era más difícil meterse a estudiar: si a auror o a sanador. - Sé que suena a tópico pero, ¿qué es lo que más te gusta hacer? Di lo primero que se te ocurra, aunque te parezca una tontería. - le pedí, aunque sonara a cliché era una buena manera de orientarse. Tenía un amigo muggle que lo que más le gustaba del mundo era dormir y se hizo catador de colchones. Con la charla habíamos llegado al rincón de la tienda dónde se encontraban las tintas, así que me puse a curiosear y buscar la que era compatible con mi impresora.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Dom Nov 08, 2015 7:26 pm

Puede que a Sven le encantase hablar de Star Trek, pero a mi me encantaba hablar de cine así que mezclarnos y ponernos a hablar de las películas de Star Trek sonaba a plan maravilloso para ambos, y al parecer en realidad lo era.

- Yo he visto películas bastante más viejas que las antiguas de Star Trek y no me he escandalizado ni nada por los efectos especiales. Me encanta todo ese mundo y como de las cosas más simples se pueden sacar imágenes hermosas y enormes, lo que se ve mucho sobre todo en las películas de ciencia ficción. No creo que las películas de la saga original de Star Trek vayan a sorprenderme mucho para mal, la verdad.- dije encogiéndome de hombros. Había pocas cosas en el mundo del cine que yo no fuese capaz de soportar, veía todo lo que caía en mis manos, lo que tenía ciertos inconvenientes porque muchas veces comparaba mi vida real con situaciones que había visto en las películas, pero si lo decía en voz alta casi nadie lo pillaba...me sentía un poco como Abed el de Community, pero como la gente en el mundo mágico tampoco sabía quien era él no podían entenderlo. Desgraciadamente, el mundo muggle, que podría entenderlo más frecuentemente, es mucho menos amable conmigo. Salvo en los casos de desconocidos recientes como Sven.

No tardé demasiado en descubrir el amor que sentía el chico por el actor que tradicionalmente interpretaba a Spock, pero no dejó de sorprenderme su reacción cuando le dije que mi hermano tenía su autógrafo y que además, ambos lo habíamos conocido. Me esperaba mucha emoción, pero flipé un poco cuando vi como elevaba el tono haciendo que toda la gente presente en la tienda nos mirara. A él no parecía importarle nada eso y yo me limité a reír un poco incómoda por llamar tanto la atención pero sin querer darle importancia.- Pues verás, yo nací en Estados Unidos así que tengo familia allí, repartida por toda la geografía.- Aclaré para ponerlo en situación- Mis abuelos viven en Los Ángeles, así que hace algunos veranos mi familia y yo hicimos un viaje allí para verlos. Una tarde, salimos a comer y dar una vuelta por la ciudad y nos encontramos a Leonard Nimoy en el mismo restaurante en el que nosotros comíamos. El sitio no era nada extravagante, solo un sitio familiar donde, según mi abuela, se come bien. Yo al principio no sabía quien era, pero mi padre lo reconoció, se lo dijo a mi hermano y este empezó a hiperventilar como una mujer a punto de dar a luz- dije riéndome al acordarme de la cara de mi hermano y la increíblemente aguda voz que le había salido en aquella ocasión.- Leonard Nimoy se nos quedó mirando y se acercó a preguntar si necesitábamos ayuda con mi hermano. El pobre al verlo acercarse y hablar con nosotros casi se desmaya del todo, jamás había visto a nadie con los ojos tan abiertos, jaja- dije aun recordándolo- Mis padres le dieron las gracias y demás, pero yo sabía que era lo que estaba provocando esa reacción en mi hermano y cuando el señor Limoy se volvía a su mesa, saqué la libreta que llevo siempre encima y su correspondiente bolígrafo y le pedí un autógrafo por el bien de la salud de mi hermano.- dije con una sonrisa- Él fue muy amable y me lo firmó sin problemas, con dedicatoria y todo. Incluso, cuando le dije que había visto alguna de sus fotos y que me encantaba su uso del claro-oscuro en alguna de sus series, accedió a sacarse una foto conmigo y mi hermano.- dije mientras rebuscaba en el bolso intentando encontrar mi teléfono móvil. -A ver si la encuentro- dije cuando al fin alcancé el aparato. Segundos después le enseñaba a Sven un retrato tomado por mi madre, que tuvo el atino de enfocar bien la foto, en la que se nos veía a mi, a mi hermano David y a Leonard Nimoy, ya algo mayor y pero sonriente. Lo miré con una sonrisa y con cierto miedo de ver su reacción al darse cuenta de que estaba con alguien que, de hecho, había tocado a Leonard Nimoy.

Cuando encontré lo que yo buscaba, me pregunté que era lo que buscaba él y resultó que lo había distraído hasta llevarlo al lado contrario de la tienda al que él necesitaba ir. Me contó porque necesitaba la tinta y que era médico pero que estudiaba historia del arte solo por hobby.- Pues me parecen dos cosas que no tienen realmente mucho que ver...aunque supongo que en algunas épocas si que fueron dos cosas muy vinculadas- dije pensativa pensando en la posible relación entre el arte y la sanidad. Yo no tardé mucho en confesarle que no tenía ni la más remota idea sobre que hacer con mi vida cuando terminase mis estudios. Ya era hora de tirar por alguna rama, pero ninguna de las asignaturas de Hogwarts parecía satisfacerme del todo en ese sentido. Su pregunta, que según él era un tópico, intenté contestarla sin pensar lo más mínimo, pues intuía que esa era la única manera de que la respuesta fuese útil. Aunque realmente me parecía una pregunta de lo más complicada.- Sacar fotos. Creo que es muy relajante. Me encanta como funcionan las cámaras y el trato de la luz en el ambiente. Y los colores. Y esa expresiones de la gente que generalmente no se ven pero que son de lo más reveladoras- dije pensando en las ganas que tenía de una nueva sesión de fotos si encontrase algo verdaderamente inspirador que fotografiar.- Pero me temo que hay poco trabajo de eso...-dejé caer. Había poco trabajo de eso en el mundo de los muggles, en el de los magos probablemente no hubiese ni la posibilidad de dedicarse a eso.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Vie Nov 13, 2015 2:55 pm

Casi me da un infarto de miocardio nivel tres mil millones cuando me enteré que estaba delante de una persona que había conocido a Leonard Nimoy. Tenía una mezcla desbordante de alegría, felicidad, envidia de la mala, envidia sana, y otra vez envidia mala. ¡Pero sobre todo felicidad! Ay, no sé, muy raro todo. Es muy raro cuando siento mil cosas a la vez, parezco una chica. Y los tíos somos más simples, o eso dicen.

Escuché su historia atento a cada palabra, con una expectación desbordante y los ojos bien abiertos. Tenía la mandíbula desencajada y a cada palabra que Rhea pronunciaba, mi envidia iba subiendo. Y cuando me enseñó la foto… miré de hito en hito la foto, todavía con la boca abierta y quedándome pálido. Creo que daba la impresión de que estaba a punto de desmayarme. Después de un rato en silencio, mirando la foto y sintiendo envidia en todos los poros de mi cuerpo, subí la mirada y me encontré con la de la chica.

- Es lo más… maravilloso, increíble y magnífico que le puede pasar a una persona en esta vida. Cuando seas abuela le dirás a tus nietos… “Niños, todo esto antes era campo” y luego “Y en ese campo conocí a Leonard Nimoy”. El problema es que seguramente no sabrán quién es. - reconocí, desanimado. - Si yo tuviera hijos o nietos ya me encargaría de que reverenciaran su nombre. De hecho el nombre de Spock me gusta para niño, pero no creo que exista mujer en la Tierra que me dejara ponerle ese nombre. - añadí, pensativo, recobrando un poco el color de la piel. Aún así creo que me vendría bien tomar un poco el aire. Spock Moretti suena bien, pero es muy improbable. Y total, para tener hijos primero hay que echarse novia, y eso para mí es una misión imposible al estilo de las de Tom Cruise.

Después de sentirme orgulloso por no parecer médico (de hecho no lo soy, soy sanador, pero tecnicismos aparte) le conté que estudio Historia del Arte. La chica se quedaría bastante con el culo torcido, porque son ramas completamente distintas. Sin embargo a mí eso de “letras o ciencias” siempre me pareció una tontería, si hubiera estudiado en un colegio muggle me habría costado la vida elegir un itinerario: me gusta todo.

- El arte siempre me ha llamado la atención, pero en general me gusta casi todo. Me gusta aprender. - expliqué, creo que por eso fui un Ravenclaw. Creo. Porque de inteligencia poca, soy más lento que el caballo del malo en las películas del Oeste. - Bueno, menos sobre política. La política es un rollo. - añadí, poca gente mejor que yo lo sabía. Mi padre se dedicaba a ello y fue lo que siempre me inculcaron en casa. Acabó siendo lo único que no me llamaba ni un mínimo la atención.

Estaba ya rebuscando entre las tintas de la impresora y leyendo sus reversos para ver cuál es la compatible con mi impresora (no sería la primera vez que la liase parda y comprara una no compatible) cuando salió el tema de a que dedicarse “de mayor”. A mí me costó lo mío decidirme, así que entendía perfectamente que la chica tampoco tuviera mucha idea. Le propuse que dijera lo primero que se le venía a la cabeza, y me esperaba algo del tipo: “comer” o “ver a tele”. Negué con la cabeza cuando dijo que había poco trabajo de eso, no era tan complicado como ser catador de colchones como mi colega.

- Hombre, es más fácil encontrar trabajo de profesora, enfermera, administrativa… pero tampoco es tan complicado. Puedes ser fotógrafa de revistas o periódicos. Alguien tendrá que hacer las fotos que salen, ¿no? - pregunté divertido, encontrando por fin dos packs de tinta que me servían y mirando el precio. - Imagino que eso será más animado que ser solo fotógrafa y limitarte a bodas y celebraciones. Tengo entendido que no es complicado entrar a trabajar en Corazón de Bruja… - en cuanto pronuncié esas palabras me quise pisar a mí mismo un pie. Mi racha de cambiar automáticamente la palabra “sanador” por “médico” y mi cara de póquer al preguntar por los cursos muggles había terminado. Soy un metepatas. - Es una revista de mi pueblo. - mentí descaradamente con gesto de disculpa, y miento fatal. Me puse colorado y volví a mirar el precio, aunque ya lo tenía memorizado. Me encaminé hacia la cola de la tienda para pagar, esperando que a Rhea no le diese por preguntarme cuál era el pueblo.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Dom Nov 15, 2015 8:48 pm

Creo que nunca antes había tenido la oportunidad de contarle a nadie mi encuentro con Leonard Nimoy. Supongo que tampoco conocía a muchos fans de Star Trek quitando a mi hermano, pero ahora que la había contado y había obtenido una reacción tan entusiasta estaba empezando a pensar que tal vez era una gran historia que yo me había pasado mucho tiempo subestimando. Sabía que mi hermano no vendería su autógrafo ni aunque su vida dependiese de ello. Lo había dicho en más de una ocasión, prefería morir de hambre a perder ese papel firmado por su ídolo, y tenía la sensación de que de tener otro autógrafo, Sven sería igual que David o peor. Y en caso de tener una foto como la que yo tenía ya no me lo podía ni imaginar.

Le enseñé mi foto con su ídolo en mi teléfono móvil y su reacción siguió creciendo hasta el punto de confesarme que bajaba el nombre de Spock para un futuro hijo. Yo fruncí el ceño pero sin perder la sonrisa- Si esa mujer existe, yo no la conozco, pero seguro que si lo hace, tú lo harás- dije como siempre intentando implantar la esperanza en los corazones de otros.- La verdad es que no creo que si yo llego a tener hijos algún día, no sepan quien es Leonard Nimoy o Spock. Mi hermano se encargaría sin duda de inculcárselo desde pequeños para que fuesen tan fans de la ciencia ficción como lo es él. Y si tengo que ser sincera, yo no se lo impediría.- dije con una sonrisa final.

Continuamos hablando de todo y de nada hasta que me dijo que él era médico, cosa que no le pegaba para nada, y que además estaba estudiando historia del arte, cosa que ya le pegaba algo más. No veía demasiada relación entre las dos carreras pero me parecía fascinante que le gustasen cosas tan dispares.- La política es un tema muy delicado que genera demasiadas controversias para mi gusto. Yo me interesé siempre por saber de política para poder entenderla y cuanto más se de ella...más me asquea.- confesé sin demasiados miramientos. Quizás sabía de política mucho menos que otras personas de mi misma edad, pero si tenía curiosidad sobre algo me molestaba en saber todo lo posible acerca de eso. Mi madre era una fuente inagotable de información acerca de la actualidad así que siempre me explicaba esas cosas que yo no lograba entender sin la intervención de un adulto. Por ahora, sabía con certeza que nada cercano a la política era para mi.

Hablando del tema de estudios y trabajos y demás, nos encaminamos de la sección de películas a la de recambios de impresora que era lo que él necesitaba. El flujo de la conversación nos llevó a hablar, naturalmente, de qué quería hacer yo con mi vida, lo que se me sigue antojando una de las preguntas más complicadas de contestar de la historia junto con el ¿qué te cuentas? La pregunta que me hizo para desenterrar mi vocación me facilitó darle una respuesta. Yo mi cámara llevábamos mucho tiempo juntas y si tenía que elegir algo en la vida, era sacar fotos, porque me aportaba más cosas que casi cualquier otra cosa, pero sabía que ser fotógrafa era algo difícil ya sea en el mundo muggle o en el mágico. Asentí con la cabeza pensativa mientras decía que podía ser fotógrafa de revistas o cosas similares, pero cuando luego dijo lo de Corazón de Bruja, mi cabeza se giró hacia él a toda velocidad y yo creo que en ese momento tenía los ojos tan abiertos yo como cuando mi hermano vio a Leonard Nimoy en aquel restaurante. Mi boca se abrió en una exclamación silenciosa y lo señalé con un dedo totalmente confusa mientras avanzábamos hacia la caja registradora.

-Tú...tú... ¡tú eres un mago!- dije en un susurro lo bastante audible para que me escuchara. La diferencia entre nuestras alturas no era mucha así que casi podía susurrárselo al oído.- ¡Yo soy una bruja!- dije en el mismo tono mientras esta vez era mi entusiasmo el que crecía.- ¿Estudiaste en Hogwarts? Entonces...¡eres sanador!-dije intentando no levantar la voz, pero totalmente emocionada.

Llegamos a la caja y lo dejé pasar a él primero mientras rebuscaba en mi mochila en busca de la cartera. Tenía ya el dinero preparado cuando llegó mi turno y cuando nos alejamos de oídos curiosos me paré frente a él con una sonrisa de oreja a oreja- Cuando empezaste a caerme bien me preocupaba que te enteraras de que era bruja y te escandalizases y huyeses despavorido y ahora resulta que eres como yo- dije sin poder borrar mi sonrisa. No sabía porque me resultaba tan maravilloso todo, pero conocer a alguien fuera de mi círculo del colegio, en el mundo muggle y que además no vistiese como un rico excéntrico me parecía estupendo.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

A. Sven Moretti el Miér Nov 18, 2015 8:11 pm

¿Te imaginas que tengo un hijo y se llama Spock? Sería maravilloso. Pero sabía que era casi imposible que la madre de la criatura me dejara ponerle Spock, así que en todo caso podría intentar llamarlo Leonard, en honor del grandísimo Nimoy. Eso sí era más probable. Igualmente para tener hijos antes tengo que encontrar a la madre y eso es complicadísimo. Al hablar de política entendí lo que quería decir Rhea, yo hasta me enfadaba a veces cuando veía en el telediario cuestiones políticas. Y eso que enfadarme a mí tiene su mérito.

Mientras rebuscaba en una marea de diferentes tintas para la impresora, me dijo que lo que más le gustaba era la fotografía. Eso tenía una salida laboral relativamente sencilla, y como soy lo más metepatas que te puedes cruzar en la Tierra se me fue la olla y comenté que creía que en Corazón de Bruja entrabas a trabajar fácilmente. Yo, tan pancho, como si estuviera en Hogsmeade o en el callejón Diagon, y no en mitad del Londres muggle con una chica muggle. Rápidamente me inventé la excusa de que era una revista de mi pueblo, pero creo que Rhea ni siquiera me escuchó. Se quedó con los ojos muy abiertos, expresión que me preocupó ¿y si en su pueblo existía de verdad una revista llamada Corazón de Bruja y se creía que éramos del mismo pueblo? ¡En menudo lío me había metido en un momento! Sin embargo, de camino a la caja, me susurró algo que me dejó patidifuso. Ay, que la he cagado de verdad. La miré con cara de inocencia, pero cuando añadió que ella también era bruja me relajé. Y a la vez la miré con sorpresa, porque encontrarse con una bruja adolescente en mitad del Londres muggle no es muy probable.

- Ay, menos mal, ya me estaba asustando y pensando que le había cagado. Me cuesta la misma vida disimular, y eso que soy hijo de… de muggles. - respondí aliviado, también en voz lo suficientemente baja como para que nadie pudiera escucharlo. Y aún así bajé aún más la voz al pronunciar la palabra muggles. - Estoy acostumbrado a vivir entre los dos mundos, mi cerebro no está preparado y a veces sufre colapso. - me disculpé, pero gracias a Merlín que había dado la casualidad (¡qué ya era casualidad!) que Rhea también pertenecía al otro mundo. De verdad, debía tomarme esto como una advertencia de que debo tener cuidado y no ser tan bocazas. La chica parecía realmente emocionada con sus preguntas, y me hizo bastante gracia, la verdad. Imaginaba que no estaría acostumbrada a encontrarse magos adultos por la calle. - Sí, cambio la palabra porque… bueno, si voy diciendo que soy sanador por ahí pareceré un curandero de estos que se ven en los documentales de la tele. - expliqué todavía con tono bajo, sintiéndome tonto ahora por haber estado teniendo cuidado a la hora de cambiar la palabra sanador por médico.

Al llegar a la caja pagué en un momento y me puse a un lado para no molestar a Rhea mientras ella pagaba lo suyo. Salimos de la tienda y allí ya podríamos hablar con más libertad, porque aunque en realidad había más gente alrededor era al aire libre, cada uno iba a lo suyo y muy raramente la gente se te pega para escuchar lo que dices. Mientras que en la tienda… estaba acojonado de que por la acústica alguien hubiera oído las palabras mago, bruja o muggle. Que igualmente sé que en ese caso lo más probable es que se piensen que acabamos de salir de una institución mental. Pero no sé, me da miedo. No quiero que me lleven a un psiquiátrico.

- Créeme, te entiendo. Ninguno de mis amigos muggles sabe lo que soy… ya tuve bastante con mi primera experiencia. - me iba a poner tristón en cualquier momento, lo veía venir. Pero es que las palabras de Rhea, aunque cargadas de entusiasmo, me llegaron hondo. Eso de escandalizarse por conocer a un mago… lo conozco demasiado bien. - Mi familia no quiere saber nada de mí, desde que me gradué en Hogwarts no sé nada de ellos. Sé que tengo sobrinos y todo, pero no los conozco. Y todo porque soy mago, un bicho raro al que hay que crucificar. - suspiré con la cara de cordero degollado que me sale siempre que me pongo tristón. No debía hablar de eso. - Pero ¡en fin! Que susto cuando se me ha escapado lo de Corazón de Bruja, me he acojonado vivo. ¿De qué casa eres? - pregunté por curiosidad. - Por cierto, eso que te dije antes de que este año me voy a trabajar fuera… me voy a Hogwarts. Así que cuando te duela la regla, ¡ya sabes a quién acudir! - exclamé entusiasmado y con una sonrisa feliz. Ya estaba de nuevo contento, de verdad que a veces pienso que soy como una tía, tengo hormonas muy raras. Y aunque me daba mucha vergüenza que me vinieran chicas a quejarse por dolores de regla tenía que asumir que sería parte de mi trabajo. Inevitable.
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Kit Harington
Edad del pj : 25
Ocupación : Enfermero de Hogwarts (1.200 galeones)
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 1.200
Lealtad : Dumbledore
Mensajes : 92
Puntos : 0
Ver perfil de usuario

Rhea Jackson el Dom Nov 22, 2015 5:08 pm

Jamás me habría esperado encontrarme a otro mago, y además adulto, en la entrada de una tienda de tecnología muggle. Aunque yo pertenecía a ambos mundos y conocía a gente que también lo hacía aunque hubiese nacido en el seno de una familia completamente mágica, me seguía resultando fascinante encontrarme a alguien como yo por la calle sin darme cuenta. Y sobre todo, no caerme de la burra hasta después de haber mantenido una interesante e intensa conversación sobre Star Trek, tema que no es muy conocido entre los magos, salvo por alguna excepción como Danny que es una auténtica fan de Star Wars. Por suerte, ya habíamos terminado de coger los dos las cosas que queríamos cuando a Sven se le escapó lo de Corazón de Bruja y así mi momento de asombro infinito por encontrar a un igual no interrumpió nuestra misión de hacernos con películas y tinta de impresora. De repente, todos los temas que habíamos tratado hasta el momento parecían todavía más efímeros.

Mientras yo dejaba que de mi boca saliesen un montón de palabras y preguntas emocionadas, pude apreciar como por su rostro pasaban los distintos tipos de miedo y vergüenza que todo mago o bruja debe pasar cuando se le escapa algo relacionado con el mundo de la magia delante de un muggle. Sin embargo, mis palabras debían dejarle cada vez más claro que yo sabía perfectamente de lo que hablaba porque YO ERA COMO ÉL y eso era genial a todos los niveles posibles. Me eché a reír cuando dijo que le costaba la vida disimular que era mago y mantuve la sonrisa hasta cuando dijo lo del curandero, cuando me volví a reír porque tenía toda la razón del mundo- Te entiendo muy bien- dije con una sonrisa de oreja a oreja- Cuando al conocernos me preguntaste en que curso estaba pensé que verías como mi cerebro echaba humo. Literalmente- confesé mucho más tranquila de lo que había estado hasta ese momento.

Pagamos rápidamente para poder salir a la calle y así dejar de hablar en susurros, pues con la poca gente que había en la tienda, era muy fácil que alguien nos escuchase hablar de magia si hablásemos a un volumen normal. Cruzamos el umbral de la puerta de la tienda y los susurros se acabaron, dándonos por fin, después de toda la conversación, la libertad de hablar tranquilamente sobre cualquier cosa. Porque uno puede tener secretos vergonzosos que no quiere contarle a los desconocidos, pero también puedes ser mago y que contarle tu secreto a un desconocido termine siendo algo así como ilegal o, como mínimo, algo que pone en serio entredicho tu salud mental. Le conté totalmente emocionada lo contenta que me ponía que fuese mago por lo tensa que había estado hasta ese momento. Sabía que él me entendería, probablemente, pero vi como se ponía considerablemente más triste al hablar de ese tema de lo que había estado en todo el rato que lo llevaba conociendo.- Lo siento- dije con sinceridad planteándome si tocarle el brazo o no en señal de consuelo. Quizás éramos demasiado desconocidos todavía como para que yo me tomase esas confianzas. No era el primer caso que conocía de alguien a cuyos padres no les gustaba que sus hijos fuesen magos. Tenía que reconocer que esos casos eran una muy pequeña minoría dentro del abanico de gente que yo conocía, pero que hubiese una sola persona en esa situación, ya me parecía demasiado.

Me sentí aliviada cuando cambió de tema de nuevo pues los momentos tristes con los desconocidos no le van demasiado bien a mi habitual silencio sobre sentimientos profundos con todo el mundo. Sonreí cuando dijo de nuevo lo de Corazón de Bruja y su siguiente pregunta ya no me cogió para nada por sorpresa- Hufflepuff- dije con orgullo. Esperaba que ahora no me soltase la bomba de que él era un Slytherin orgulloso que odiaba a los tejones, pero tengo que reconocer que si eso era así, en ese momento yo me iría a casa por haber tenido demasiadas sorpresas inesperadas en un solo día.- Vaya! Qué casualidad! El mundo es un pañuelo y nosotros somos los mocos- dije con una sonrisa- Mi regla no es muy problemática, pero podría pasarme a verte y hablar de frikadas de vez en cuando si te apetece- me ofrecí con una sonrisa franca.- Supongo que ahora entenderás mejor porque ser fotógrafa es algo complicado para mi. Saliendo de Corazón de bruja y El profeta, pocas cosas puede hacer un fotógrafo en el mundo mágico. Además, ahora estoy en el momento crítico de tirar por un sitio u otro en cuanto a notas y para esas cosas no tengo nada claro que asignaturas debería aprobar y cuales es menos importante. Fue un fallo por mi parte no saber que decirle a la jefa de mi casa cuando tuvo que orientarme- confesé casi más echándomelo en cara a mi misma que contándoselo a él. - Por cierto, ¿tú no eres como muy joven para ser ya sanador y estar con otra carrera?- pregunté con la misma curiosidad que Sven había tenido conmigo al preguntarme si no era demasiado joven para conducir mi moto. Igual estaba ante un ratoncito de biblioteca de estos que de tanto que había estudiado la carrera se había quedado corta para él.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.710
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 498
Puntos : 68
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonFugitivos

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.