Situación Actual
3º-10º
22 diciembre -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
ARTEMISIA pj destacado
STEFAN & POPPY DÚO DESTACADO
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

Smells Like Teen Spirit. {Ian Howells & Rhea Jackson} [Flashback]

Davina Abrasax el Vie Oct 30, 2015 2:54 am

Recuerdo del primer mensaje :

-¿Con quién dijiste que te ibas?- me preguntó Dean mientras se apoyaba de brazos cruzados en el marco de la puerta de mi dormitorio y me miraba mientras yo terminaba de meter todas las cosas necesarias en una mochila. Solamente iba a llevar esa mochila, ya que al tener diecisiete años había podido hacerle un hechizo extensivo para que fuese pequeña por fuera y casi infinita por dentro, y así me pesaría poco. Era asombroso que mis hermanastros y yo nos soportásemos tan poco y sin embargo se pasasen la vida entera a mi alrededor metiendo las narices en mis asuntos.

-Con mis amigos Ian y Rhea.

-¿Ian? ¿No es ese tu ex? ¿El pesado ese?

-El mismo, y no es un pesado- puede que a veces Ian sí que fuese un poquito pesado porque su filtro casi no existía y decía cosas muy inapropiadas en momentos y compañía inapropiados, pero que yo pensase eso y que le permitiese a Dean decirlo eran cosas muy diferentes.

-Pensaba que tenías un nuevo novio ahora. ¿No le va a molestar que te vayas con tu ex?- yo no había hecho pública en mi casa la información de mi nueva historia con Bastian, pero mi madre no era idiota. Ella me había estado observando y se había dado cuenta de que había algo distinto en mí, y se había pispado de lo que estaba ocurriendo. Mi madre a veces tenía la lengua muy larga, así que seguro le había comentado algo a su marido y sus hijastros, y ahora Marlon y Dean estaban muy pesados con el tema.

-Ian es mi amigo, y vamos a estar con otra chica. Y no es por nada, pero que a ti todas tus novias te pongan los cuernos a la mínima de cambio no significa que las demás chicas vayamos por ahí haciendo lo mismo- dije con tono cortante mientras metía una sudadera en la mochila y cerraba esta, pues ya no tenía nada más que meter. Me gustaba mi mochila, estaba cubierta de chapas de grupos de música y de imágenes de shows y películas que me gustaban. Me la colgué del hombro y salí de la habitación, pasando de largo a Dean, que no se despidió de mí sino que gruñó a modo de adiós. Ya le había amargado el resto del día mencionando lo de sus novias, pues era cierto que mi hermanastro tenía muy mala suerte con las mujeres. No era feo, pero sí que era repelente. No me extrañaba que le pusiesen los cuernos, ¡lo que me extrañaba era que saliesen con él en primer lugar! Le sonreí con el descaro típico de una hermanastra pequeña a la que le encantaba joder y me fui de allí.

Salí de la casa y me dirigí adonde estaba aparcada mi preciosa moto, regalo de mi madre. Mi madre ya había aceptado hace mucho tiempo que cuando a mí se me metía algo en la cabeza era imposible sacarlo de ahí, así que cuando vio que me había empeñado en tener una moto y que tenía edad suficiente, me compró una 1200cc Harley Davison y yo fui feliz. A veces le ponía nombres a las cosas, como si fuesen mascotas, y mi moto había sido bautizada con el nombre de Quinn. Había quedado en que iría a recoger a Ian primero y que luego iríamos los dos juntos a recoger a Rhea para irnos de acampada durante unos días. Los tres éramos amigos, y se nos había ocurrido que sería buena idea. Íbamos a ir de acampada a un lugar bastante guay, en el que había todo tipo de actividades, como deportes de riesgo que seguramente provocarían infartos a nuestras madres. A Rhea le gustaban ese tipo de cosas tanto como a mí, e Ian también estaba muy loco, así que perfecto.

Se tardaba bastante tiempo en llegar al Valle de Godric desde Londres, pero no me importó porque me gustaba muchísimo ir en moto, así que fue un viaje tranquilo y agradable. Me sabía de memoria el camino a la casa de Ian, así que una vez que llegué al pueblo no tardé nada en llegar allí. Dejé aparcada la moto delante de su casa (la moto no podria llevármela de acampada después de que fuésemos a recoger a Rhea y nos fuésemos con un traslador, pero ya había quedado con Marlon en que él iría a la dirección de la chica a recoger mi moto para llevársela a casa. A veces a Marlon le daba por ser majo y me hacía favores) y caminé hasta su puerta, donde llamé al timbre y me abrió su madre, quien me recibió una una amplísima sonrisa y un abrazo muy fuerte que me sacó una sonrisa a mí también. Esa mujer siempre me había parecido que era como un torbellino lleno de energía inagotable.

-¡Davina!- exclamó su madre con alegría.- ¡Qué gusto verte, cuánto tiempo!

-Casi un año entero- asentí. El verano pasado, cuando Ian y yo habíamos sido pareja durante las vacaciones antes de que yo le dejase porque estaba segura de que acabaría poniéndome los cuernos y yo no estaba dispuesta a tolerar eso (pero Ian es Ian, todos le conocemos…), yo había pasado mucho tiempo en aquella casa, al igual que él en la mía, así que sus padres me conocían muy bien. Siempre me habían parecido buena gente. Me gustaba mucho que Ian y yo siguiésemos siendo muy buenos amigos sin ningún tipo de problema y que su madre siguiese hablándome con aquel cariño y alegría que tanto la caracterizaba.

-¡Pasa, pasa! Ian está arriba en su cuarto, no sé qué estará haciendo. ¡Es tan distraído que seguro aún no está listo para irse! ¿Quieres subir a por él?

-Vale- dije. Dejé la mochila en la entrada para no ir cargando con ella por toda la casa y subí las escaleras para dirigirme al dormitorio de Ian. Su puerta estaba cerrada, así que toqué con los nudillos para llamar y que me abriese. Yo respetaba la intimidad de la gente, además de que no me apetecía abrir de golpe y sorprender a Ian. Era Ian, después de todo, a saber en qué estado podría encontrármelo detrás de una puerta cerrada…

Mi preciosa moto.:
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Davina Abrasax el Vie Mayo 27, 2016 6:35 am

Cuando uno escala un acantilado como ese había ciertos riesgos, claro. Uno de esos riesgos era caerse, como podía pasarle a cualquier persona, y darle con todo el culo en la cara a Ian. Y por supuesto, como eso era un riesgo, acabó ocurriendo. Ambos quedamos colgando de los arneses en el acantilado mientras los monitores nos gritaban desde arriba y desde abajo que si estábamos bien, pero no se les oía porque lo único que se escuchaba eran los gritos y maldiciones de Ian, que esta vez no se había quedado callado refunfuñando por lo bajo como había ocurrido antes con el motocross, sino que estaba expresando de manera muy verbal su descontento.

-¡Lo siento!- me disculpé horrorizada cuando vi que él se había hecho daño de verdad, pues tenía sangre en la nariz ¿Se la había roto? Joder, pobrecito.- ¡Perdón!- insistí, pero el muy gilipollas no dejaba de insultarme por haberme caído encima de su cara con mi culo. Con la cantidad de veces que había dicho que echaba de menos la manera en la que solía sentarme en su cara. El karma, señores, el karma… ¡Cuánto lo había deseado, y de qué manera se estaba arrepintiendo ahora!- ¡Que te den, Ian! ¡Tú tienes la nariz de Pinocho, no voy a poder sentarme en dos semanas!

Volvimos a ponernos en marcha después de enderezarnos y volver a sujetarnos a la pared del acantilado. Tuve mucho cuidado esta vez para no volver a caerme encima del pobre Ian. Le habría ofrecido que se adelantase y fuese él primero, pero los Slytherin eran vengativos y no me fiaba yo de que no fuese a soltarse a propósito para caerse encima de mí y darme él con su culo en mi cara esta vez.

Tuve que morderme la lengua para no reírme mientras le escuchaba mascullar entre dientes todo el tiempo, y no precisamente cosas bonitas. No podía reírme, sería una completa hija de puta si lo hiciese. Cuando llegué a la cima del acantilado vi que Rhea había llegado sana y salva mucho antes que nosotros, lógicamnete, y los monitores me ayudaron a quitarme los arneses y todos esos cachivaches y me quedé allí esperando a que Ian llegase también a la cima.

-Me he caído por culpa del viento y mi culo se ha estampado en su cara- le expliqué a Rhea cuando ella preguntó qué nos había pasado. Suerte la de ella por haber empezado antes que nosotros, o por no haberse caído ella también y haber provocado un efecto dominó cayéndose primero encima de mí y luego las dos encima de Ian.

Ian llegó entonces y me exigió que le arreglase el estropicio que le había hecho en la cara. Mientras Rhea se alejaba para prepararse para el Ala Delta Ian y yo nos retiramos a un área un poco más apartada donde nadie nos viese para que yo pudiese arreglarle la nariz que mi culo le había roto. Me reí un poco por lo bajo, pues la verdad es que tenía su gracia.

-Quita esa cara, te van a salir arrugas- le dije mientras buscaba mi varita en mi bolsillo. Al principio no la encontré y me dio un mini-infarto, iguales a los que te dan cuando buscas tu móvil en el bolsillo en la calle y no lo encuentras. Pensaba que a lo mejor se me había caído durante la caída y el golpe, ¡pero no! ¡Ahí estaba! La saqué y suspiré aliviada. Con un simple hechizo le arreglé la nariz a Ian. Se oyó un desagradable chasquido que seguro dolió bastante, pero al menos su nariz ya no estaba rota. Tenía un pañuelo en el bolsillo, y lo mojé con un chorro de agua que salió de la varita y se lo pasé por la cara con cuidado para limpiarle la sangre que le había dejado hecho un Cristo.- ¿Mejor? Lo siento mucho, no pretendía darte con mi culo- intenté no reírme, juro que lo intenté, pero no pude evitar que me saliese una risotada por lo bajo, aunque conseguí controlarla un segundo después. Sin embargo no se me borró la sonrisa del rostro, pero le miré con mirada encantadora.- ¿Me perdonas? Venga, sé que me perdonas- le guiñé un ojo y le planté un beso en la mejilla antes de volver a meter la varita en el bolsillo.

Fuimos al lugar donde teníamos que prepararnos para el Ala Delta. Rhea ya estaba casi lista para saltar, estaba recibiendo las instrucciones finales.

-¡Sayonara!- reí antes de que ella saltase, y por un segundo tuve miedo de que se fuese a caer, pero no, parecía que por el momento Rhea lo tenía todo en orden.

No pude seguir fijándome más tiempo pues iba a llegar mi turno de saltar. Temblaba de los nervios, pero no iba a echarme atrás. Jamás me echaba atrás de una cosa así, por mucho que me hiciese sentir como que mis piernas se habían vuelto de gelatina. Escuché atentamente mientras el monitor me explicaba perfectamente todo lo que tenía que decir para ir bien y no ostiármela. Le hice saber cuando estaba preparada, y salté.

-¡WOOOOOOOHOOOOOOOOO!- exclamé eufórica mientras el viento me alzaba y me hacía volar como si fuese un pájaro. Esto era muy distinto a volar sobre una escoba, esto asustaba más, mucho más. Aquí no había magia, era todo un invento de los muggles para poder volar e imitar, de una manera más imperfecta, lo que nosotros sí que podíamos hacer tan fácilmente. En una escoba me sentía segura, pues yo tenía el control en todo momento y sabía que no me iba a pasar nada. ¿Pero esto? Esto es impredecible, esto es tener suerte y rezar porque al viento no le de por ser un completo hijo de puta. Sentía un nudo en el estómago al ver el mar por debajo de mí, pues me daba miedo caerme al agua, que era profunda, y yo siempre le había tenido miedo al agua profunda, pero ese mismo miedo era el que me hacía estar pasándomelo genial ahí.

No sé cuánto tiempo estuve volando en esa cosa, pero conseguí no caerme. Cuando fue perdiendo altura más tarde controlé ese cachivache para dirigirlo a la playa que era el área de aterrizaje. Pensaba que me iba a estrellar en el mar, pero tuve suerte y casi llegué. No aterricé en la arena como se suponía, sino a apenas unos metros de ella en el agua en la parte que ya no era profunda. Me calé entera y justo llegó una hola que me empapó aún más y me mojó todo el pelo y me lo pegó a la cara, pero me hizo reír, y salí a la orilla donde los monitores me liberaron de aquel artilugio y miré a mi alrededor para buscar a Rhea e Ian.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Ian Howells el Sáb Mayo 28, 2016 4:26 am

Tenía la mala racha de su vida. ¿Primero mil y una caídas con la moto y ahora una foca le aplastaba la jodida nariz haciendo escalada? La llevaba clara… sus expectativas a la ala delta se reducían o bien a caerse y morir o que alguien le atropellase en el aire y le clavase una ala -contra las leyes de la física- y también se muriese.

En fin… justo después de escalar aquello y llegar arriba, Davina le estaba contando a Rhea todo mientras Ian seguía murmurando mierda. Más que estar cagándose en todos sus muertos parecía que estaba recitando algún tipo de canto satánico. Se dirigió mientras se sujetaba la nariz hacia donde Davina le guiaba, para esconderse en algún lugar en dónde los muggles no pudieran ver cómo ella le arregla el tabique posiblemente desviado con un palo de madera aparentemente inofensivo.-Mira… deja de reírte que al final te voy a coger manía, foquita.-La miró divertido, esbozando una sonrisa mientras fruncía la nariz ante el sonido que se había producido después del hechizo. Le dio un beso en la mejilla como disculpa e Ian la miró con retintín.-Las mujeres, creéis que con un beso lo solucionáis todo.-Dijo falsamente molesto.-Si fuera un beso en el pene, pues a lo mejor… pero teniendo en cuenta tu historial conmigo, lo tomaré como una disculpa válida.-Dijo finalmente, moviendo la nariz para asegurar que había dejado de dolerle. Antes de volver cogió su varita y se limpió la sangre de la nariz además de la de las mangas, ya que se había estado limpiando toda la subida con sus mangas y estaban francamente asquerosas.

Ahora tocaba Ala Delta… la más peligrosa para el final, claro, para que Ian pudiera sufrir y luego morir. Fue el último en tirarse, por lo que pudo ver como Rhea y como Davina parecían ir bastante bien y no se morían ni nada. Si una Hufflepuff puede hacer todo esto, no debe de ser tan difícil, joder. O por lo menos era un pensamiento que a Ian, sin duda, le animaba. Los monitores le colocaron todo perfectamente y se colocó en el borde, viendo como Rhea y Davina volaban libres como pajaritos. Bien. Había hecho puenting, esto debía de ser como montar en escoba, nada más.

Ian se abalanzó al abismo atendiendo a las indicaciones que le habían dado y… sobrevivió, señores, sobrevivió. La experiencia estuvo muy bien, pero la verdad es que después de el motocross, las caídas y el hecho de haber experiementado con anterioridad el subidón de adrenalina que te da hacer puenting… pues no es lo mismo. Era guay, pero teniendo en cuenta que los magos el factor de vuelo lo tienen bastante mascado, no era tampoco para tanto.

Ian controló bastante bien. No se mató, nadie le clavó nada y, por suerte, tampoco tuvo problemas con el aterrizaje. Ya era hora, joder… Aterrizó bien justo en dónde había que aterrizar, viendo como Davina seguía de largo hasta caer dentro del mar junto a Rhea. Ian se rió de ellas y, para cuando él aterrizó, Davina ya estaba con Rhea por la orilla. Se acercó a ellas dando saltos victoriosos.-¿Qué, Davina, tenías complejo de foca que fuiste directa al mar?-Esbozó una sonrisa traviesa.-Ya tenía yo mis sospechas, ya... Anda, tírate al suelo y empieza a chapotear, vamos.

Justo en ese momento apareció un monitor para recoger los equipamientos de los tres, fijándose sobre todo en las chicas, como no.

-¿Os lo habéis pasado bien?-Les preguntó a ellas. Ian hizo acto de presencia en plan macho alfa.

-Sí, ha molado.-Contestó el Slytherin.

-La marea hoy está un poco mala para hacer windsurf, pero mañana habrá a media mañana curso de principiantes. Por si os apetece apuntaros.-Ofreció el chico.-Soy el monitor, debo de patrocinarme y esas cosas… Además, después del curso haremos barbacoa aquí en la playa si el tiempo es bueno.-Sonrió encantador.

Ian sonrió sin muchas ganas y no añadió nada más porque la verdad es que prefería mil veces mirarle el culo a la monitora que estaba agachada haciendo algo con el Ala Delta. Parecía estar arreglándolo. Ian reaccionó ya cuando el monitor se había ido, mirando a sus amigas.

-Por hoy ya, ¿no?-Dijo dando una palmadita.-Que necesito descansar este cuerpo después de todas las hostias que me he dado hoy. Además, está atardeciendo. Y tengo hambre.-Sonrió.-Ya sabéis que yo siempre tengo hambre.-Se acarició el estómago.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 20
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 9.207
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 891
Puntos : 566
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Rhea Jackson el Miér Jun 15, 2016 8:44 pm

Si en algún momento de mi vida había pensado que el ala delta seria fácil para mi porque sabía volar en una escoba estaba muy equivocada. No era lo mismo aguantarse con los brazos que con las caderas y los pies y, quizás esto es algo que nadie sabe de mi, pero no tengo ni la más mínima fuerza en los brazos. Dándote una patada podría abrir alguna que otra puerta, pero mis brazos solo sirven para sobrevivir y escribir. Sujetar y coger cosas, vamos. Y entre esas cosas no entraba el aguantarse en un ala durante demasiado tiempo.

El inicio de mi caída fue bien. El viento me mantenía en mi sitio y no me costaba demasiado mantenerme recta para que todo fuera en orden. No sabía como les iba a los otros pues no me veía con confianza para girar o tan siquiera sabía si eso era algo posible. Quizás el Ala Delta era un deporte de una sola dirección, pero tampoco estaba demasiado dispuesta a descubrirlo en aquel momento. Sin embargo, no me hizo falta intentar girarme para que todo empezase a fallar para mi. Una ráfaga de viento con mala leche me desvió para un lado mientras yo estaba casi a ras del mar. Conseguí aguantarme haciendo fuerza, pero como ya dije, no tengo ninguna maldita fuerza en los brazos. Me mantuve en horizontal durante unos minutos pero mis pies no tardaron en rozar el agua y empecé a asustarme mucho por eso. Se suponía que cuando hacías ala delta el único elemento que debía tocar tu cuerpo era el aire y no el mar frenándote, no? A partir de esa mojadura de pies, todo fue cuesta abajo.

Cuanto más intentaba yo subir para recuperar altura, más me hundía en el mar, y mis vanos intentos solo hacían que los brazos me doliesen cada vez más del esfuerzo. Al final, mientras una enorme gota de sudor me recorría la frente, el agua me llegó a la cintura y decidí que si no me soltaba lo más seguro es que acabase hundiéndome con él ala delta aplastándome. Por eso, me solté del aparato, intentando hacerme una bola para caer en el agua del todo y si el ala caía conmigo que no me diese en la cabeza. Cerré los ojos con fuerza y aguanté la respiración hasta que pasó un tiempo prudente para mi en el que no recibí ningún golpe del ala. La verdad es que probablemente hubiesen sido los pocos segundos que aguanto la respiración, pero para mi cerebro fue un tiempo prudente.

Salí a la superficie, contenta de poder sentir el oxígeno y de saber nadar sobre todo. Cuando conseguí abrir los ojos, vi que una de las lanchas del equipo de seguridad ya se dirigía rauda hacia mi. Sonreí cuando llegaron a mi altura y me subí con la ayuda de uno de los chicos. Otra lancha se encargó de coger mi ala- Estás bien?- me preguntó uno de ellos- Sí, perfectamente.- dije con una sonrisa- No se que he hecho mal, seguramente todo, pero parece que iba más para abajo que para arriba- dije encogiéndome de hombros- Tranquila, a veces el viento no quiere colaborar- me dijo él intentando tranquilizarme.

No tardamos a penas nada en llegar a la orilla donde la pobre Davina se debatía para poder salir del agua. Yo me bajé de la lancha a su altura para ayudarla y cuando llegamos a la arena, Ian ya estaba allí, con una sonrisa de superioridad y sus comentarios típicos- Como te picas eh...- le dije a Ian con una sonrisa que no escondía ni por un segundo que estaba diciendo lo que verdaderamente pensaba.

Otro monitor apareció en ese momento para librarnos del equipamiento, en mi caso del que me quedaba, y cuando me libré de todo me deshice la coleta pues tenía el pelo completamente empapado y me daba repelús que se me estuviera escurriendo por la espalda.- Ha molado, aunque ahorrándonos el ahogamiento habría estado mejor- dije en broma con una pequeña risa.- Suena bien, si tenemos tiempo igual nos pasamos, no?- dije mirando a mis amigos con una sonrisa. Yo soy de esas personas que siempre se apunta a todo, pero en este caso éramos tres para decidir.

El monitor se fue y yo seguí escurriéndome el pelo, algo que cada vez parecía más estúpido pues estaba calada hasta los huesos.- Suena bien eso de retirarse. Además, yo creo que necesito una ducha si no quiero pillar una pulmonía.- dije justo en el momento en el que un escalofrío me recorría la espalda.

Nos fuimos hacia la tienda de campaña y lo primero que yo hice fue coger una muda, mi neceser y una toalla que llevaba e intentar no acercarlo mucho a mi.- Id empezando a cenar sin mi, si queréis, yo voy a ducharme.- dije y sin esperar demasiada respuesta me fui corriendo a las duchas. Cuando llegué me encontré con lo que me esperaba, un pabellón lleno de grifos que conformaban las duchas comunales en las que un par de mujeres se estaban duchando también. Podría haberme dado reparo, pero tenía demasiado frío para eso. Dejé mi ropa seca en un sitio donde la viese y se mantuviese seca y me duche rápidamente. Cuando terminé, el agua caliente me había dejado nueva.

- Vale, ahora sí que tengo hambre- dije sinceramente cuando volví a la tienda. Sin embargo, antes de ponerme a cenar, cogí un hilo de tanza que había traído, o más bien, que mi madre me había obligado a traer, ella siempre tan previsora, y lo até entre dos ramas a modo de tendal. Colgué mi ropa mojada a escurrir allí y me senté a cenar. Me habría gustado algo caliente, pero lo único que tenía era un bocadillo que me había traído de casa, así que me conformé con eso.- Delicioso- dije tras el primer bocado- Que os ha parecido todo? Ha sido un día intenso, verdad? Justo ahora empieza a tranquilizárseme el corazón. Aunque ya me está entrando sueño también- dije justo antes de dar otro mordisco. Realmente, aunque no estuviera caliente. Sabía a gloria.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.310
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 69
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t799-rhea-jackson http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonInactivo

Davina Abrasax el Dom Jun 26, 2016 1:45 pm

Aunque el vuelo fue bien, el aterrizaje podría haber sido mejor. Pero no importaba, porque era la primera vez que intentaba volar con un cacharro de estos y era bastante más difícil de controlar que una escoba. En una escoba dependes únicamente de ti mismo y de nada más, no depende del viento ni de la extraña tecnología y la física que hacía que esto se mantuviese en el aire, pero aún así me había encantado la experiencia precisamente por eso, porque tenía menos control de ella…

Rhea acabó en el agua igual que yo, aunque ella fue a parar a una parte mucho más profunda que yo. Yo había caído casi justo al lado de la orilla, y me sorprendí mucho al ver que a Ian todo le había salido bien esta vez y no había sufrido ningún accidente estrepitoso durante el vuelo ni durante el aterrizaje. Obviamente aprovechó esa ocasión para meterse conmigo. Si no lo hubiese hecho no hubiese sido Ian, yo hubiese pensado que un alien se había apoderado de su cuerpo y le había convertido en una especie de marioneta con la personalidad modificada.

-Que te den- repliqué, pero con una sonrisa. Al pasar a su lado después de haberme deshecho con la ayuda de los monitores del ala delta y de todo el equipo necesario para aquella actividad le di un empujón a mi amigo al pasar a su lado.

Un monitor nos propuso ir a windsurf por la mañana, ya que en este momento no se podía debido al mal estado de la marea, y puse un leve puchero porque y estaba muy activa y no me hubiese importado hacer más cosas. Pero Ian y Rhea parecían haber tenido ya suficiente por hoy. ¡Débiles, débiles!

Rhea fue corriendo a darse una ducha. Después de todas las actividades del día parecía que lo mejor era que todos siguiésemos su ejemplo o más que personas pareceríamos un primo lejano de las mofetas.

-Tú deberías hacer lo mismo- le dije a Ian mientras me ponía a caminar hacia donde se había marchado a toda prisa la Hufflepuff.- Y yo, de paso...

Llegué a las duchas y me encontré con UNO DE LOS PEORES HORRORES DEL MUNDO MUNDIAL. Duchas comunales. En las que había más gente. Duchándose. Con todo a la vista.

"Ni de coña," pensé medio ofendida mientras me daba la vuelta y me marchaba de allí muy digna, dirigiéndome hacia la tienda que íbamos a compartir los tres este fin de semana.

Pero no me quedé sin lavar, eso sería una verdadera cochinada. Estaba sola dentro de la tienda, así que cogí un cubo pequeño (sí, había un cubo pequeño ahí) y aprovechándome descaradamente de que tenía diecisiete años y una varita, llené el cubo de agua y me lavé con el agua del cubo tras quitarme la ropa y quedarme sólo en ropa interior. Vamos, como la plebe más plebe de la Edad Media, igual. Había traído dos toallas así que mojé un trocito de una de ellas y me froté con ella utilizándola como si fuese una esponja. Me limpié entera enterita, pero cuando todavía estaba frotándome las piernas entró Ian en la tienda, interrumpiendo mi soledad. Podría haberle dicho "¡sal!" o "¡no mires!" pero era un poco absurdo, la verdad. Ya poco podía ver Ian que no hubiese visto antes y además estaba con ropa interior, no en pelotas. Es igual que estar en bikini.

-¿Ya te duele menos el culo?- le pregunté, aunque debía dolerle de todo. Culo, cara, espalda...

Después de secarme me puse un pijama de verano, y me quité el sujetador con la camiseta puesta y puse toda la ropa sucia de ese día en una bolsa que me había traído precisamente para meter en ella la ropa sucia. Ya la lavaría en casa, y mi madre pondría el grito en el cielo de lo cochino que estaba todo.

Extendí mi saco de dormir en el suelo y me senté encima de él mientras rebuscaba en mi mochila buscando la comida que me había metido mi madre en ella. Yo tenía la cabeza en las nubes y se me habría olvidado traer nada, y me habría tenido que tirar el fin de semana en ayunas (aunque a veces soy tan despistada o estoy tan concentrada en otra cosa que se me olvida que tengo que comer) o habría mangado algo de lo de Rhea e Ian. Rhea llegó en ese momento y se sentó a comer ella también lo que se había traído de casa.

-¿Alguien quiere?- pregunté ofreciéndoles unas bolsas de patatas fritas que me había traído. Saqué un tupperware en el que tenía salchichas fritas y me puse a comer felizmente con un tenedor de plástico mientras escuchaba a Rhea hablar.- Ha sido un día genial, yo me lo he pasado muy bien. Pero estoy molida. Siento músculos que ni siquiera sabía que tenía- dije con una sonrisa divertida antes de morder una de las salchichas. También tenía sueño, estaba segura de que iba a dormir como un bebé esa noche.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Ian Howells el Dom Jun 26, 2016 8:04 pm

Ian imitó a Rhea y Davina y fue a las duchas porque de verdad que se sentía asqueroso. Pero asqueroso en plan machote. Olía a sudor, pero sudor de: “joder, he hecho hoy muchas cosas con mi vida”, no sudor de “dios soy un puto guarro que no se baña.” Eran sudores diferentes. Distintos aromas. Cuando llegó a las duchas se dio cuenta de que eran comunes y… se la sudó muchísimo. En Hogwarts se había acostumbrado a rodearse de hombres, tanto en la intimidad como en los baños, por lo que estaba más que curado de espanto con eso de ver nabos de distintos tamaños moviéndose por ahí.

Tras un rato pequeño, pues Ian era de esos hombres que hacen gala de su rapidez a la hora de prepararse, salió de las duchas vestido solamente con unos pantalones cortos. Caminó hacia la tienda y la abrió sin percatarse de que había alguien dentro, más concretamente Davina limpiándose con un pañito.-Vaya, hombre, que fina.-Dijo divertido, entrando sin pensar que podría incomodar a Davina por el hecho de que estaba semidesnuda que ahora tenía novio. Pero Ian no pensaba en esas cosas y había confianza suficiente como para no tener que respetar ciertas intimidades que, para ellos, habían dejado de íntimas hace tiempo.-¿No te has duchado?-Preguntó sorprendido.-Qué guarrilla.-Dejó sus cosas en su mochila y metió la ropa sucia en una bolsa, para luego mirar a Davina ante su pregunta.-Me duele todo. La espalda más que el culo. ¿Sabes esa sensación de caerte de culo y sentir que te todo en tu interior te vibra? Pues sentí eso muchas veces hoy. Creo que mis órganos internos se han movido de sitio o algo.-Bromeó con eso último para no darle importancia, pero era verdad que sentía muchísimas molestias.

Justo al rato vino Rhea, pero Ian no se preocupó en ponerse una camiseta o algo por el estilo. Estaba excesivamente acalorado y la verdad que teniendo la compañía que tenía no hacía falta andarse con formalismos.

Se puso unas chanclas y se quitó las playeras, dejándolas fuera de la tienda por si olía (aunque rara vez le olían los pies a Ian) y cogió la comida de su mochila cuando Rhea y Davina empezaron a sacar todo. Por su parte tenía un tupper con galletas hechas por su madre esa misma mañana y un bocadillo de tortilla de patatas. Ian se hizo con el paquete de papas que Davina ofreció y sonrió glotón.-Qué rico.-Dijo al ver la bolsa de papas fritas y puso el tupper en medio de los tres.-Yo tengo galletas hechas por mi madre con todo su cariño. He de decir que mi señora madre cocina de puta pena, pero las galletas se le dan muy bien.-Le dio los créditos pertinentes antes de abrir su bocadillo y darle un mordisco. Sacó una botella de agua de su mochila porque no vamos a mentir, pero un bocadillo frío de tortilla de patatas era tremendamente SECO. Como no tuviera una botella al lado de algo que le ayudara a tragar se podía morir allí mismo obstruido por un bolo alimenticio de tortilla y pan.

Tras el primer bocado con el que el estómago de Ian rugió porque se estaba muriendo de hambre, sonrió ante lo que dijo Davina.-Yo me lo he pasado muy bien a pesar de todas las hostias que me pegué en el motocross y la desgracia de que se me cayera una foca en el tabique nasal haciendo escalada.-Miró de reojo a Davina.-Pero por lo demás bien. Estoy hecho polvo. Me hice daño en una de las caídas del motocross porque noto un pinchazón muy molesto en la espalda.-Ian se dio la vuelta y les enseñó la espalda y el costado.-¿Tengo algo? ¿Algún moretón o algo?
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 20
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 9.207
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 891
Puntos : 566
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Rhea Jackson el Jue Jul 07, 2016 6:54 pm

La ducha me había dado la vida pero también me había ayudado a darme cuenta de lo terriblemente cansada que estaba. No me había importado excesivamente eso de ducharme delante de un pequeño montón de mujeres pero quizás me hubiese dado algo más de reparo el tema si Davina hubiese aparecido por allí mientras yo estaba en pelota picada lavándome y regocijándome en ello. Sin embargo, no fue el caso, y aunque me alegré por mi misma, estaba profundamente intrigada por saber como se asearía ella si no era allí. Pero al fin y al cabo, eso era cosa suya.

Cuando llegué a donde teníamos la tienda de campaña, mis dos amigos ya estaban preparados para empezar a cenar así que yo no me hice esperar. Mi pijama consistía en mi camiseta favorita del mundo mundial en tamaño masculino supergigante que hacía que en vez de camiseta pareciese un vestido corto y muy ancho. Por debajo solo llevaba las bragas porque eso de dormir con sujetador era inútil para alguien con mi talla y en los pies un par de chanclas negras. Estaba de lo más cómoda y la verdad es que no me importaba demasiado lo que ninguno de ellos pensase de mi apariencia.

Nos sentamos a comer, cada uno sobre su saco de dormir pero fuera de la tienda de campaña para no mancharnos de nuevo. Yo llevaba un bocadillo pero Davina llevaba salchichas y patatas e Ian galletas caseras y otro bocadillo. Davina nos ofreció patatas y el Slytherin no se lo pensó ni un momento antes de arrebatarle la bolsa y empezar a comerlas. Yo le robé una a él con una sonrisa y me la comí regocijándome en su sabor salado. Luego, aprovechándome un poco más, le robé una galleta- Oh dios!- Exclamé tras el primer bocado a aquella galleta- Esto está buenísimo! De que son? Tienen que llevar sangre de unicornio por lo menos- dije maravillada con el sabor de aquellas galletas. Cuando me la terminé me dio pena incluso, pero no quería coger más para no abusar, al fin y al cabo yo había tenido el acierto de llevar algo para compartir y me sentía algo culpable por ello. Sin embargo, cuando vi que el sacaba una botella de agua me di cuenta de lo que le faltaba a mi cena. Me estiré hasta mi mochila, probablemente enseñándole todo el culo a Ian aunque sin darme cuenta y saqué mi botella de agua para darle un buen trago.

Comentando que tal lo habíamos pasado en aquel intenso día todos parecíamos estar de acuerdo en que había sido todo muy emocionante, pero a todos nos dolía todo, sobre todo a Ian. Sonreí al comentario de Davina y luego, cuando nuestro amigo se giró, pudimos ver las secuelas del motocross en vivo y en directo- Uff tienes un moratón bastante grande- dije para a continuación dejar mi bocadillo apoyado en mi tupper y acercar una mano para tocar alrededor del hematoma- Te duele?- pregunté tocándole muy despacito en la zona del golpe.- Si quieres cuando terminemos de cenar te pongo una crema que tengo para las contusiones. Creo que te aliviará un poco- me ofrecí para ver si al menos, después de tantos golpes, no pasaba una noche horrible.- Yo creo que estoy bien, y entera. Pero me duelen un montón los hombros y la espalda. Imagino que de la tensión- dije mientras estiraba el cuello. Siempre me pasaba aquello cuando tenía un día emocionante, imagino que por el miedo provocado por la adrenalina, que me ponía tensa.

Seguimos comiendo con tranquilidad y cuando terminé mi bocadillo reglamentario, un par de patatas más y casi la botella entera de agua, me sentía lo bastante llena y cansada como para dormirme sentada.- Creo que llenaré mi botella con agua fresca y me iré a la cama. Quieres que te ponga crema antes de irme a dormir?- Le pregunté a Ian con confianza.- Te lleno alguna botella ya que voy?- Le pregunté a Davina por si quería bebida también.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.310
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 69
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t799-rhea-jackson http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonInactivo

Davina Abrasax el Sáb Jul 09, 2016 12:08 am

-Sí, esa sensación de que se te desplazan los órganos y el riñón acaba donde el pulmón y el estómago se te sube a la tráquea- dije divertida cuando Ian habló de la sensación de que todo el cuerpo le vibraba cuando se daba un golpe fuerte. Fui un poco mala y me reí por lo bajo cuando dijo que le dolía todo.- Ay pobre. ¿Necesitas un besito de cura cura?- me mofé mientras me acomodaba encima de mi saco de dormir en un lateral de la estrecha tienda de campaña y me preparaba para comer lo que había preparado para traerme y no morir de hambre en el campamento durante el fin de semana.

-¡Mola la camiseta!- le dije a Rhea con una sonrisa cuando ella entró en la tienda de campaña. Yo iba en pijama, e Ian no, él iba sin camiseta muy fresquete y enseñando todos los tatuajes que tenía. ¿Cuántas veces he oído a su madre quejándose de sus tatuajes? Miles, tal vez. La verdad es que la señora Howells tenía toda la razón del mundo quejándose de los tatuajes de su hijo, pues eran feos de cojones.

Los tres nos pusimos a comer. Siendo la buena persona que soy, les ofrecí patatas a ambos, pero Ian se apoderó de la bolsa cual Gollum abalanzándose sobre su tesoro.- Gorrón- dije mientras volvía a centrarme en mis salchichas y me olvidaba de mis patatas fritas usurpadas hasta que Ian sacó el tupper con las galletas de su madre. Entonces Gollum fui yo y me hice rápidamente con una de las galletas de la señora Howells. ¡Amaba esas galletas! Creo que era lo único que echaba de menos de cuando salía con Ian, las galletas que me daba su madre cuando me pasaba por su casa. Rhea apreció también su delicioso sabor y reí un poco cuando dijo lo de sangre de unicornio.- Creo que ni siquiera estás exagerando cuando dices eso.

Mientras comíamos y todos estuvimos de acuerdo en que estábamos molidos Ian nos enseñó todos los golpes y moratones que tenía como prueba de las sacudidas que se había dado a lo largo del día.

-Auch- dije de manera empática cuando lo vi. Yo creía estar intacta… a excepción del culo, claro, pues debía de tenerlo negro después de haberle dado la ostia del siglo en la cara a Ian con él. No me ofendí cuando volvió a llamarme foca.- Oye, no te quejes, has tenido una experiencia única. ¿Quién más puede decir que han tenido un hermoso culo de una hermosa foca en la cara?- bromeé mientras mordía una salchicha.

Rhea le ofreció entonces ponerle crema a Ian, y no sé si fue la manera en la que lo dijo, o si fue la manera en la que le tocó, o la oferta en sí, pero me hizo mucha gracia y sonreí de manera pícara pero aguantando la risa mientras les observaba a ambos. Uy, aquí veo yo algo, necesito cotillear más y enterarme de cosas.

-Yo cuando vuelva a Londres voy a exigir un masaje, pero como me lo estoy pasando genial no me quejo del dolor. ¡El dolor es la prueba de que no estamos desaprovechando el tiempo!- exclamé feliz y súper activa, como si estuviese lista para ponerme en marcha ahora mismo a hacer locuras a pesar de que mi cuerpo me odiaba. Pero no, no era tan masoquista y necesitaba dormir.

-Sí, muchas gracias- le dije a Rhea cuando ofreció ir a por agua para mí también, y cogí mi botella vacía y se la pasé con una sonrisa amable. Cuando se fue y nos dejó de nuevo a Ian y a mí solos en la tienda de campaña le miré a él divertida.- Aquí hay lío y a mí nadie me ha contado nada. Estoy ofendida, eh, que conste- dije completamente de coña mientras le señalaba con un dedo acusador, ese dedo que dice “mal amigo, me tengo que enterar de cotilleos yo sola y yo a ti te lo cuento todo, desgraciao”.

Me terminé entonces las salchichas, lo guardé todo de nuevo en mi mochila y suspiré. Me estiré cual gato, haciendo crujir mis huesos y sintiendo un inmenso placer en la espalda, y entonces me metí en mi saco de dormir y me puse solo un auricular para escuchar Heart Shaped Box de Nirvana. Me gustaba escuchar música antes de irme a dormir.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Ian Howells el Dom Jul 10, 2016 8:42 pm

La madre de Ian era la decadencia cocinando, pero a decir verdad las galletas eran lo que mejor se le daba. O mejor dicho, lo único que se le daba. Desde que se enteró que iba a ir con Davina de camping junto a otra amiga no dudó en hacerles una buena ración de su “obra maestra”. O como decía Ian, de su única obra. Justo cuando Ian sacó las galletas vio como Rhea venía con una camiseta muy sugerente con sus perfectas piernas al aire. Tras admirarla se dio cuenta de que Davina había dicho que la camiseta molaba y, solo entonces, se fijó en la camiseta.-Están hechas con amor. Aunque mi madre no te conozca todavía, Rhea, también ha puesto su granito de amor hacia ti. Aunque cuando salí de casa se creía que te llamabas Tea, pero no le pidas más a esa pobre cabecita complicada.-Y es que la madre de Ian era esa típica madre que lo quiere dar todo por sus hijos pero tiene tantas obligaciones y quehaceres que, la pobre, no da para más. Pero lo intenta, que es lo importante. Justo en ese momento Rhea se estiró a coger su botella de agua, de tal manera que puso el culo en pompa, un culo que estaba solo con unas braguitas muy sugerentes. IAN NO PUDO EVITARLO. Su mano se movió sola como por arte de magia y... ¡Pum! Nalgada que le dio a Rhea, con una sonrisa de travieso que no le quitaba nadie.-Lo siento, no puedo evitarlo.

Ian se sentía totalmente hecho polvo. Podía moverse, señal que daba a entender que no tenía nada roto, pero joder, cómo le dolía todo cada vez que hacía cualquier cosa. Así que en base a lo mal que se sentía, decidió pedir opinión femenina, sobre todo para ver aquellas partes que él no alcanzaba a ver y que le dolían mucho. Ian miró a Davina de reojo ante su pregunta retórica.-Preferiría no alardear de eso y haber prescindido de mi maravillosa experiencia.-Ironizó. Entonces miró a Rhea cuando le ofreció echarle crema antes de irse a dormir.-Sí, gracias.-Contestó antes de que se fuera a llenar las botellas de agua.

Ian aprovechó para mirar desde allí el culo de Rhea y fue entonces cuando Davina dijo algo relacionado con un lío o algo así. Ian la miró y, entonces, su cabeza, implosionó por pensar demasiado. ¿Por qué razón estaban los tres allí? ¿Rhea y Davina no eran amigas? ¿O era Ian el intermediario de ambas? ¿No, verdad? Si Rhea y Davina eran amigas e Ian también era amigo, ¿no era normal que Davina supiera que Ian se había acostado con Rhea y que Rhea supiera que Davina era la ex de Ian? ¿¡O nadie sabía nada!? ¿¡Qué clase de amistad femenina es esa que no se cuentan esas cosas!? Ian salió de sus trance al ver la mirada de Davina.-Pero...-Dijo, notándose confundido.-¿Rhea y tú cuánto amigas sois?-Preguntó perdido con la vida.-Davina, si yo te contara a todas las tías a las que me tiro, creo que al final terminarías por pedirme que dejase de contártelo.-Añadió divertido.-Circe es fiel oyente de mis "éxitos" y está hasta los cojones. Y eso que no tiene.-Rió.-Y digo "éxitos" entre comillas porque algunas situaciones no son triunfos, son desgracias.-Se descojonó entonces, recordando sus peores experiencias, las cuales también le contaba a Circe. La pobre Circe.

La Ravenclaw se terminó su comida y se tiró encima de su saco de dormir, poniéndose música para relajarse. Ian se terminó su bocadillo cual gordo y lo metió todo en una bolsa. La conocida BOLSA DE LA BASURA. Una pobre bolsa que sobra y desde que la primera mierda está dentro, se le condena a ser la bolsa de la basura para toda su vida útil restante. Aunque no sé qué es peor, si ser la bolsa de la basura o la bolsa de la ropa sucia. El Slytherin salió de la tienda y se estiró. Vio a Rhea volver con ambas botellas y se acarició el rostro con la mano, notando que le estaba saliendo un poco de barba, ya que llevaba casi tres días sin afeitarse.-Deberías usar ese tipo de pijama en Hogwarts e ir así cuando vayas a patrullar como buena prefecta que eres. Te aseguro que si vas así me encontrarías a deshora todas las noches para que pudieras castigarme.-Empezó hablando normal, pero a medida que Rhea se acercaba comenzó a bajar el tono de voz, hasta finalmente casi susurrar cerca de ella. Entonces sonrió como si no hubiera roto ni un plato.-¿Me echas la crema entonces? Porque presiento que este moratón mañana será el triple de grande.-Dijo justo antes de bostezar, esperando a que Rhea dijese. Si se sentaban dentro, fuera, si mejor que él se acostara o lo que fuera. Él se dejaba llevar.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 20
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 9.207
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 891
Puntos : 566
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Rhea Jackson el Miér Jul 20, 2016 10:07 pm

No me había dado cuenta del hambre que tenía hasta que empecé a comer. Mi bocadillo no era gran cosa, pero unido a las galletas de Ian todo era mejor y con el hambre canica que estaba sufriendo cualquier cosa comestible me habría valido. Lo cierto es que soy una chica bastante delgada pero no es en absoluto porque pase hambre o porque no me guste comer.- No estoy exagerando en absoluto- dije fascinada con el sabor de las galletas mientras Davina y yo las comíamos.- No pasa nada, yo tampoco se su nombre. Ella al menos sabe las vocales del mio- dije con una sonrisa mientras le daba otro mordisco a mi galleta. Podía perdonarle todo a la persona hacedora de aquellas galletas. Todo. Eran mi siguiente manjar de los dioses después de la cerveza de mantequilla, decididamente.

Cuando me incliné a por agua de mi mochila, mi culo quedó completa y absolutamente desprotegido y cuando la mano de Ian impactó contra mis nalgas me di cuenta de lo ingenua que había sido al inclinarme sin tener en cuenta los posibles efectos colaterales- Ay!!!- Dije mientras cogía la botella y se debía estar viendo a la perfección las ondas formadas por el golpe en mi culo- Si le das así a tus amigos como le darás a tus enemigos...-dije mientras me restregaba la zona dolorida con la mano y me volvía a sentar donde estaba antes. Yo no iba a tomarle en serio ese gesto a Ian porque era algo que cabía esperar de él y bueno...porque donde hay confianza da asco, ya se sabe.

El nuevo golpe dio pie a hablar de las heridas sufridas a lo largo del día y la espalda de Ian tenía bastante mala pinta aunque no pude evitar reír cuando él y Davina se pusieron a hablar del incidente en la escalada.- También puedes alardear de que una chica preciosa se te sentó en la cara a unos 10 metros de altura- dije conciliadora y con una sonrisa. En ese momento estábamos terminando de cenar y decidí que lo mejor era ir a por agua antes de acostarnos. No sabía ellos, pero yo bebo por las noches, sobre todo cuando hace calor. Me llevé mi botella y la de Davina para rellenarlas y cuando volví, la segunda ya estaba metida en su saco de dormir mientras Ian esperaba fuera. Me acerqué a la tienda cargando con las dos botellas y sonreí a las palabras del chico que se convertían cada vez más en un susurro a medida que me acercaba a él.- Creo que lo haré. Tengo un par de ideas divertidas para castigarte- susurré en el mismo tono que él mientras lo miraba a los ojos y luego a los labios. Estábamos muy cerca el uno del otro pero eso no impidió que me agachase a dejar las botellas al lado en el suelo aunque eso pudiese dar pie a la imaginación de más de uno que nos estuviese viendo desde atrás.

- - le contesté a lo de la crema y me metí cual ninja en la tienda. Miré a Davina que parecía estar escuchando música metida en su saco de dormir y volví a salir. Me senté en el suelo y miré a Ian- Túmbate boca abajo y usa mis piernas de almohada, vale?- dije mientras las cruzaba como un indio. Me eché crema en la mano y esperé mientras él se medio tumbaba sobre mi con la cabeza apuntando entre mis piernas. Froté las manos para calentar la crema que se notaba fría al tacto y empecé a restregársela con cuidado por el moratón que tenía en la espalda hasta que todo quedó cubierto. Luego subí con los dedos por su espalda, dándole un pequeño masaje para que se relajase.- Ahora hay que esperar un poco a que se seque y ya podemos ir a dormir.- dije con calma y voz algo adormilada mientras lo masajeaba delicadamente pero haciendo un poco de fuerza en ciertos puntos.- Estoy muerta de sueño- dije parando de tocarle la espalda en ese momento y dejándome caer hacia atrás, quedando al final apoyada en los codos y mirando al cielo intentando no dormirme mientras esperaba.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.310
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 69
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t799-rhea-jackson http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonInactivo

Davina Abrasax el Miér Jul 27, 2016 7:08 pm

Ver a Ian y a Rhea interactuando entre ellos me hizo pensar que ahí había lío. Bueno, en realidad el comportamiento de Ian no me decía nada, él era así con todas. Si pensase que estaba liado con todas las chicas con las que tienes “confianza” pensaría que estaba liado con medio planeta. Pero al observar a Rhea mi instinto, por llamarlo de alguna manera, se disparó y mi curiosidad me empujó a preguntarle a Ian cuando ella se ausentó para ir a por agua.

-Somos amigas, y las amigas normalmente no suelen decir nada cuando se lían con el ex novio de la otra- le dije a Ian cuando él pareció extrañarse ante mi ignorancia de su ya muy evidente lío. Reí cuando dijo lo de Circe, y puse brevemente los ojos en blanco con expresión divertida.- Pobre Circe, es una mártir. O en realidad las mártires son tus “conquistas”- dije con tono burlón mientras le sacaba la lengua amistosamente.- Pues deberías contarme las cosas, porque enterarme de todo yo sola o mediante Corazón de Bruja no mola.

Poco después me metí en mi saco de dormir, que estaba al lado del deIan y al otro lado del suyo estaba el de Rhea, y me tumbé a escuchar música mientras esperaba a que llegasen a mí los brazos de Morfeo. La música consiguió que me durmiese rápido. Ian y Rhea todavía estaban despiertos y hablando y yo estaba escuchado a mi amado Bon Jovi tras haber escuchado un par de canciones de Nirvana cuando por fin me dormí. La lista de reproducción terminó poco después y fui capaz de dormir en silencio en vez de tener un constante ruido en mi oído toda la noche, aunque no me hubiese enterado si la música hubiese seguido sonando.

Ian y Rhea se fueron a dormir también, y la noche fue pasando tranquila y plácidamente sin ningún altercado en el campamento… Pero había un pequeño problema. Un problema que yo no podía controlar. A veces tenía sueños raros. Y a veces, mientras dormía, me ponía a hablar en voz muy alta y clara como si estuviese despierta. A veces hacía las dos cosas a la vez… lo cual resultaba en que decía un montón de gilipolleces.

Debían de ser las tres o casi las cuatro de la mañana cuando de repente mi risa inundó el interior de la tienda de campaña, despertando a Ian y a Rhea. Yo seguía completamente dormida mientras me partía el culo de manera completamente inconsciente. Había estado durmiendo de espaldas a Ian y Rhea, por lo que no podían verme la cara. Dejé de reírme durante un segundo, y con expresión y tono completamente serios dije:

-¿Os imagináis un tío que cague jerbos?

Tras unos segundos de completa seriedad por mi parte después de haber dicho aquello, estallé de nuevo en carcajadas.

-¡Un tapón de bañera!

Seguí riéndome con carcajadas tontas y adormiladas dignas de una borrachera épica, pero yo no estaba borracha, solo dormida. Me reí un poco más suavemente y me giré en el saco de dormir, todavía profundamente dormida y con los ojos completamente cerrados y sin enterarme de absolutamente nada, pero ahora estaba de cara a Ian y a Rhea. Dejé de reírme durante un rato. Pareció que todo iba a volver a la normalidad y que todos iban a poder volver a dormir tranquilos tras aquel pequeño lapsus provocado por mi extraña manía de hablar mientras dormía plácidamente. Pero aunque eso era lo que parecía no fue lo que ocurrió.

-¿Creéis que si me uno a un equipo de rugby las tías se harán lesbianas? Porque eso me daría muy mal rollo…

Me agarré a mi almohada como si fuese un peluche, sonreí y suspiré risueña mientras me acomodaba en mi saco de dormir y mi mente seguía delirando.

-Tendría un entrenador muy guapo, y se llamaría Renato, para que así pudiese llamarle Reny.- Me sumí en un nuevo silencio que no duró mucho, pues fue rápidamente interrumpido por gritos felices acompañados de risas.- ¡Reny, RENY!
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Ian Howells el Mar Ago 02, 2016 11:32 pm

A Ian le gustaría ver a Rhea castigándole. ¿Qué le haría? Unas cuantas cosas se le pasaron por la mente, aunque para ser sinceros, no veía a Rhea haciendo ninguna de ellas. Le obedeció y se acostó para apoyarse en sus piernas y que le echara la crema, justo antes de irse a dormir. Davina ya se había quedado K.O. y Rhea e Ian estaban en el mismo proceso. De hecho, Ian se podría haber quedado dormido en aquella posición mientras Rhea le echaba la crema con un masajito super rico.

Una vez acostados sopesó la idea de meterle mano a Rhea, pero estaba DEMASIADO CANSADO. Así que simplemente se quedó dormido, dándole la espalda a Davina. Ian solía dormir con la boca abierta, por lo que babeaba mucho. Bueno, aunque tuviera la boca cerrada Ian siempre babeaba un montón mientras dormía. No preguntéis cómo es posible que una persona babee teniendo la boca cerrada, pero a él le pasaba. Se quedó dormido sin apenas tardar demasiado, pero cuando para él no había pasado ni diez minutos (cuando en realidad pasaron casi cuatro horas), la voz de Davina le despertó. Se quedó un poco trastornado, pero como cuando está recién despierto, Ian es un amor de persona, decidió contestarle.-Davina, cállate la puta boca, coño.-¿Ves? Un amor de persona. Bueno, cabe añadir que cuando Ian se despierta de buen humor sí que es un amor de persona, pero que le despierten en mitad de la noche para preguntar esa mierda…

De repente, volvió a colocarse para dormir pero Davina exclamó algo que le hizo saltar asustado.-¡Un tapón de bañera!-Repitió, como si tuviera sentido. Miró para ambos lados, CLARAMENTE CONFUNDIDO. Vio que Davina estaba durmiendo mientras se partía el puto culo. ¿De verdad estaba hablando mientras dormía? Cabe añadir que mientras duró la relación de Davina e Ian no durmiendo mucho juntos debido a que además de estar en distintas casa de Hogwarts, ambos vivían con sus padres, por lo que jamás la había visto hablar en sueños.

Ian miró entonces a Davina mientras se reía, aquello no era normal. Ian intentó despertarla para mandarla a callar con propiedad, pero que va, estaba quieta, muerta, cual loca poseída por un ente satánico. Aprovechando que Davina calló, Ian se guardó su incertidumbre y volvió a acostarse para dormir plácidamente. Le daba mucho mal rollo la gente que hablaba en sueño, de verdad, encima, como le despertaban y él estaba en ese zen de no saber si es realidad o sueño, más se comía la cabeza con la gente que habla en sueños y le distorsiona su realidad.

Poco duró la tranquilidad, ya que pronto volvió a hablar Davina. En ese momento Rhea se despertó y se pudo encontrar a Ian girado hacia ella con los ojos como platos.-Creo que está poseída. Creo que dentro de poco invoca un cuchillo y hace aquí la matanza de texas, joder tía, da puto mal rollo.-Dijo en voz baja. Ian iba a quedarse ahí, que mientras Davina estuviera teniendo dudas existenciales sobre tías homosexuales, estaban a salvo. Sin embargo, cuando comenzó a gritar un nombre, Ian se levantó corriendo y salió de la tienda. Descalzo, sólo con los pantalones cortos. Dio un saltito de escalofrío mientras se llevaba una uña a la boca para mordérsela, nervioso.-Tía que mal rollo, de verdad.-Dijo lo suficientemente alto como para que Rhea la escuchase. Ah no, espera, si Rhea había salido detrás de él, cagada. Tan asustada como él.-Que la he intentando despertar y no va. Está rota. No funciona. Yo creo que se murió o algo y un alma en pena retrasada le ha poseído.-Dijo con toda la seriedad del universo, hablando en serio.-Alejate. Voy a rociar esta caseta con agua bendita y a quemarla. Si se despierta con el fuego y se quema, es que no está poseída por Satán.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 20
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 9.207
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 891
Puntos : 566
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Rhea Jackson el Dom Ago 14, 2016 5:28 pm

El día había sido intenso y el cansancio era fuerte en nosotros, nadie podía negarlo. Después de cenar parecía que me encontraba con unas fuerzas renovadas pero estas se volvieron a esfumar cuando me puse a echarle crema a Ian. Lo masajeé con cariño pero el calor, el silencio y la posición de ambos terminaron por darme sueño de nuevo mientras que él parecía perfectamente capaz de quedarse dormido sobre mis piernas si se lo permitía. En cuanto la crema secó, lo que pareció ser una eternidad, nos metimos en la tienda, cada uno en su saco de dormir. Yo estaba acostumbrada a dormir sola o al lado de una pared. Incluso en Hogwarts mi cama tenía un lado que daba a una pared y siempre miraba para ese vacío en la habitación antes de dormirme. En este caso, mi vista encontró la lona de la tienda de campaña como sustituto perfecto de una pared.

Soy una persona muy tranquila cuando duermo, de esas que si encuentran la postura perfecta no se mueven en toda la noche y en este caso, estaba tan agotada, que fue notar el calor del saco de dormir y caer en un sueño profundo y tranquilo que hizo que no me moviese ni lo más mínimo en un buen rato. Sin embargo, después de lo que para mi habían sido 2 minutos, pero en realidad habían sido unas cuantas horas, una risa histérica me despertó. Y digo que me despertó porque noté que me despertaba aunque no recordaba haberme dormido en absoluto. A pesar de todo, esa risa fue seguida de la voz de Davina y luego de la de Ian así que ni siquiera me molesté en moverme o abrir los ojos. Esperé a que la neura pasase y sin moverme lo más mínimo, seguí durmiendo de lo más tranquila, aunque por desgracia eso no duró mucho.

Parecía que la perorata de la chica había terminado pero en realidad solo estaba en el descanso pues unos minutos después de empezar su silencio, volvió a hablar de nuevo. Yo gruñí y me di la vuelta, medio abriendo los ojos para ver si entraba algo de claridad por las ranuras de la tienda o estábamos en medio de la noche y tenía que cargarme en todo. Sin embargo, no me dio tiempo a fijarme en si era ya de día pues al darme la vuelta me encontré la cara de Ian, mirándome y con los ojos como platos. Di un respingo y un pequeño salto en el saco de dormir al verlo. Arrugué el ceño mientras asentía con la cabeza a sus palabras aunque no era del todo consciente de lo que pasaba a mi alrededor. Soy de esas que hasta que se toman el desayuno no es persona, pero aun así cuando Davina empezó a gritar un nombre y a reírse como si estuviera poseída, no estuve dispuesta a quedarme en aquella tienda sola con ella. Los sonámbulos me dan mal rollo porque no son conscientes de lo que hacen y...prefería no estar sola allí.

Salí de la tienda de un salto igual que había hecho Ian pero cuando vi que fuera era noche cerrada gruñí con mal humor a pesar del mal rollo que me daba la sonámbula que se había apropiado de la tienda.- Dicen que no es bueno despertar a un sonámbulo...Pero ella no está sonámbula- dije justo antes de bostezar y de restregarme un ojo pues lo notaba pegado.

Dato aleatorio sobre Rhea Jackson: Odia que la despierten.

-Déjame intentarlo a mi, vale? No le prendas fuego a nada todavía, hazme el favor.- dije girándome para entrar en la tienda de nuevo. Justo antes de hacerlo Davina volvió a gritar y un escalofrío de lo más notable me recorrió todo el cuerpo.- Dios, que mal rollo- susurré justo antes de meterme. Según me acercaba a ella, la idea de la posesión de Ian me parecía más y más plausible pero jamás se lo reconocería. Con las manos ligeramente temblorosas, toqué a Davina en un hombro y la meneé ligeramente- Hey, Davina, despierta. Davina!- dije primero en un susurro y luego con voz normal.- Estás bien?- pregunté mirándola que estaba claramente feliz por su sonrisa...Esa sonrisa no la hacia parecer menos poseída. Más bien todo lo contrario.

-Ian...tengo miedo- dije en voz alta para que el chico me oyese desde fuera mientras esperaba la respuesta de Davina.

avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.310
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 69
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t799-rhea-jackson http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonInactivo

Davina Abrasax el Sáb Ago 27, 2016 10:31 pm

No me estaba enterando de nada porque estaba profundamente dormida a pesar de que estaba dando unos gritos horribles llamando a un tal Reny cual alma poseída que estaba teniendo un orgasmo fascinante. No me enteré de que Ian y Rhea salían corriendo, ni de que Ian quería quemar la tienda de campaña conmigo dentro porque estaba acojonado, ni tampoco de que Rhea intentaba despertarme. Sus intentos fueron totalmente en vano, no me desperté.

Pero sí que se me abrieron los ojos. No debió de ser una imagen muy bonita, pues si todo lo que estaba pasando ya daba mucho mal rollo cuando yo tenía los ojos cerrados, ese efecto debió multiplicarse mucho cuando tuve los ojos abiertos y seguía siendo obvio que yo estaba profundamente dormida y perdida en un mundo de sueños muy raros.

Me senté y miré a Rhea (bueno, “la miré” más o menos, pues sí que la estaba mirando pero no la estaba viendo… o al menos mi cerebro no estaba procesando correctamente lo que veía. Parecía drogada, o poseída, como decía Ian) mientras ella llamaba a Ian bastante acojonada porque yo le estaba dando miedo. Me mantuve en silencio durante unos instantes mientras continuaba mirándola fijamente, y de repente me puse a palpar mi cabeza con mi mano, como si estuviese buscando alguna anomalía en mi calavera. Tras palmar mi cabecita durante unos segundos fruncí el ceño y me puse a buscar con la otra mano dentro de mi saco de dormir, como si se me hubiese perdido algo ahí mientras dormía. Mientras hurgaba en el saco de dormir continué palpándome el cráneo.

-¡Me han robado un hueso!- exclamé de repente.

Era algo completamente ridículo, y sin embargo yo lo dije con toda la seriedad del mundo. Miré un rato a Rhea, como si ella fuese la culpable de aquel hurto, antes de ponerme a rebuscar otra vez por todas partes para encontrar mi inexistente hueso supuestamente robado.

-¡Me han robado un hueso!- volví a protestar, totalmente ofendida por aquel hecho tan ruin mientras continuaba palpándome la cabeza como si me faltase un trozo de cráneo. De repente y sin previo aviso me puse a partirme de la risa igual que había hecho antes.- ¡Qué idiotas! ¡No se han dado cuenta de que era un hueso falso!

Dejé de buscar mi pobre hueso robado y me tumbé de nuevo en mi saco de dormir, donde me di la vuelta para quedar bocabajo y puse un poco el culo en pompa igual que los bebés cuando duermen.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 172
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Ian Howells el Miér Ago 31, 2016 3:35 am

Tío, normal que Rhea tuviera miedo. Pero normalísimo. ¿Pero habíais visto el puto mal rollo que da esa mujer? ¿Pero desde cuándo habla en sueños? No, no, esa no era la pregunta. ¿Desde cuándo tiene un acuerdo con Satanás para trasportarlo al mundo real todas las noches mediante su cuerpo y su mente? Esa era la auténtica pregunta.-Shh, shh, Rhea, sal de ahí.-Le instó moviendo la mano, a una distancia considerable de la tienda.-¡Te lo he dicho, tenemos que quemar la tienda! Saca todas nuestras cosas, vamos.-Decía en voz baja, intentando convencer a su amiga de hacer lo correcto.

Y os preguntaréis... ¿Cómo va a ser Ian TAN CAPULLO de quemar la tienda en dónde está durmiendo el cuerpo de su amiga y ex-pareja? Pues veréis, mis queridos lectores, lo sería si está cien por cien seguro que está poseída por Satán. Sin embargo, como bien habían delatado sus conversaciones solitarias, Ian no estaba seguro de si estaba poseída por Satán o por un ente en pena, retrasado y subnormal. Estaba poseída, eso era un hecho, pero si era el ente en pena, retrasado y subnormal, pues oye, lo que hacía Ian era irse a su casa a dormir y dejar a esa pobre desgraciada dormir sola hasta nuevo día para que al ente en pena, retrasado y subnormal no viera a otras dos personas a las que poseer tan débiles y cerca. Había que actuar con lógica, ¿sabes? Y esa era toda la lógica que podía albergar Ian a las cuatro de la mañana.

-¡CUIDADO!-Gritó susurrantemente. SÍ, GRITÓ SUSURRANTEMENTE al ver como Davina de repente abría los ojos y miraba a Rhea. Por Dios, la va a matar. La va a matar con la mirada.-Rhea, HUYE.-Exclamó susurrante. Como Ian no estaba para esperar que Rhea decidiese moverse, el chico se acercó, sujetó ambos hombros de su amiga la Hufflepuff y tiró de ella hacia atrás para sacarla de la tienda.

Davina se puso a buscar un hueso por lo que parecía, un hueso falso. Ian frunció el ceño y observó la escena como si fuera totalmente inverosímil, ya que era totalmente inverosímil. Cuando Davina volvió a acostarse con el culo en pompa, Ian se acercó muy lentamente al oído de Rhea, no queriendo hacer ningún movimiento extraño por si a la Ravenclaw le daba por levantarse y buscar una pulmón de elefante.-Creo que...-Susurró precavido en el oído de Rhea.-Deberíamos dejarla dormir tranquila, dejándole toda la caseta para ella sola hasta mañana. No porque nos de miedo, sino por respeto, ya sabes...-Dijo aparentando ser un machote. Ian prefería dormir en medio de cualquier lado que volver a meterse en esa caseta del demonio.

Se levantó entonces del suelo y cogió su saco de dormir por la parte que estaba justo pegada a la puerta de la caseta de campaña. Tiró de su saco de dormir y lo sacó, haciendo lo mismo con el de Rhea.-¿Vamos a buscar un lugar alejado de cualquier timo de posesión humana? Mañana por la mañana la exorcizamos o algo así con agua bendita, ajos y una cruz.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 20
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 9.207
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 891
Puntos : 566
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Rhea Jackson el Jue Sep 29, 2016 9:50 pm

Para todos aquellos que no hayan tenido la desgracia de lidiar con una persona sonámbula deben saber que da mucho miedo, de normal. Pero también hay que tener en cuenta que da EL DOBLE DE PUTO MIEDO si además abre los ojos mientras habla en sueños. La teoría de Ian de que Davina estuviese poseída no me pareció tan descabellada cuando después de intentar despertarla sin éxito abrió los ojos como si me estuviese mirando. Lo peor de todo, es que al parecer había perdido un hueso. Mis palabras de terror no le habían hecho, en absoluto, justicia a la cara de pavor que se me quedó cuando mi amiga me gritó que le habían robado un hueso. La aparición de Ian fue de lo más oportuna pero reconozco que si no hubiese tirado de mí quizás no habría sido capaz de moverme por la pura impresión que la chica me había causado.

Salí de la tienda mientras Davina parecía estar aclarándose a sí misma que le habían robado un hueso pero había sido una suerte porque era falso. Nada de todo aquello tenía sentido para mi y entre la confusión y el susto no tenía muy claro qué debía hacer: Si intentar despertarla de nuevo o huir corriendo despavorida.

La voz de Ian llegó a mi oído sin que yo tuviera muy claro cómo y por eso di un pequeño respingo que me obligó a taparme la boca con las manos para no hacer ruido. Un acto reflejo del miedo que sentía por todo lo que estaba pasando. Aunque en el fondo de mi corazón sabía que Davina era inofensiva, no me apetecía pasarme el resto de la noche planteándome si me equivocaba respecto a ella.- Creo que tienes razón- dije en un susurro y mirando a Ian con una mirada que no parecía estar enfocada del todo. No tenía muy claro si era la confusión de haberme despertado abruptamente, la noche o toda la situación, pero todo aquello parecía estar a cámara lenta para mi.

-Ten cuidado- le dije a Ian cuando entró a por los sacos de dormir. Cuando el mio estuvo fuera, lo abracé como si fuese ese típico peluche que todos tenemos de pequeños y que creemos que nos protege de todo.

-Mira, allí hay tres árboles formando como un pequeño refugio, vamos a allí- dije señalando a un lugar no muy alejado de donde estábamos pero lo suficiente para no escuchar a Davina por si le daba por seguir parloteando ella sola o con los espíritus que la poseían. Subí la cremallera de la tienda a toda velocidad y con los dedos algo temblorosos y eché a correr hacia el sitio que le había dicho a Ian. Una vez estuvimos allí, nos acurrucamos en los sacos en intentamos dormir. Antes que me diera cuenta, ya era de día y la luz inundaba todo el camping.

-Ña- gruñí al despertarme después de tan agitada noche y me giré para ver si Ian estaba despierto. Ahora tocaba la parte en la nos asegurábamos de que nada se hubiese llevado a Davina al infierno y luego nos íbamos a la última actividad del fin de semana. Después de la nochecita, ya no veía la hora de irme a mi segura y calentita casa.

Buscando no retrasar más el momento, desperté a Ian y lo convencí para que fuésemos a despertar a Davina, o al menos a ver lo que había quedado de ella. Abrí la cremallera de la tienda cuando volvimos a ella y asomé cautamente la cabeza- Davina?- pregunté- Tenemos que ir windsurf- comenté en voz alta aun con cautela. Me metí en la tienda corriendo a coger todas mis cosas para tenerlas listas por si acaso necesitaba volver a salir corriendo.

No tardamos demasiado tiempo en dejar el susto atrás e ir a desayunar y a la última aventura que nos quedaba por vivir. Lo cierto es que tenía una pinta maravillosa cuando pensabas en ello, pero una vez lo estaba haciendo no fue para tanto. Probablemente también influyese la cantidad ingente de sueño que tenía encima. Aún así el último día con ellos fue divertido y, aunque estaba agotada, me dio pena despedir un fin de semana tan extremo y especial.

A pesar de todo, cuando llegué a mi casa, caí como un saco en la cama y dormí unas 12 horas seguidas.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Imogen Poots
Edad del pj : 16
Ocupación : Empleada del cine
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 8.310
Lealtad : Dumbledore
Patronus : No tiene todavia
Mensajes : 489
Puntos : 69
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t799-rhea-jackson http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Rhea JacksonInactivo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.