Situación Actual
19º-23º
25 septiembre -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Nathaniel B.Mejor PJ ♂
Claryssa O.Mejor PJ ♀
Bianca V.Mejor User
Samantha L.Mejor roler
Danny & EdwardMejor dúo
Ryan G.Especial I
Samantha L.Especial II.
S. Rox J.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Locked away || Drake Ulrich

Invitado el Vie Nov 27, 2015 12:20 pm

Reuniones, reuniones, reuniones. Hacía justo una semana que me incorporé a mi nuevo trabajo y creo que no pasé ni un solo minuto sin firmar algún papel, dar alguna orden con un simple asentimiento de cabeza (no me daba ni tiempo de abrir la boca cuando ya me preguntaban otra cosa) y sobre todo reuniones. A tope. Tampoco me esperaba otra cosa en el Ministerio de Magia, si trabajando de auror ya te comías una barbaridad de reuniones, enclaustrada en la oficina era la leche. Pero por mucho que me quejaba en realidad me gustaba, no sé, era estimulante tener algo que hacer después de casi dos meses tirada en la cama mirando el techo viendo cómo tus ahorros se van evaporando. El trabajo me daba motivos para no pensar.

Cuando fui al Ministerio a preguntar por alguna vacante tuve que hablar personalmente con la asistente del ministro. La reconocí al instante, ese pelo naranja tan llamativo y esa cara de zorra… era la muy puta de Abi McDowell. Y que conste que la llamo puta con cariño, que en realidad la tía me cae bien. Estuvimos poniéndonos nostálgicas como dos abuelas al recordar nuestras gilipolleces de Hogwarts, como querer matarnos por los pasillos y duelarnos a la más mínima. Éramos dos idiotas, hay que reconocerlo, siempre con la varita en la mano y metiéndonos en líos. Y al menos en mi caso siempre acababan siendo líos secretos, ningún profesor se enteraba de que estaba enemistada con medio castillo. No podía arriesgarme a perder mi estatus de la prefecta perfecta.

Nos estuvimos riendo un rato recordando una borrachera que tuvimos en Hogsmeade, hablando de un tal Giuseppe. Me tuvo que recordar quién era porque el nombre de semejante idiota se me había borrado de la cabeza al minuto de dejarlo. Ni siquiera me acordaba de su cara. De lo que sí me acordaba era de esa borrachera, en la cual firmamos un extraño tratado de paz. Gilipolleces nuestras, la tía me caía bien, tenía carácter y era una zorra. Llegaría lejos.

Después de sentirnos unas abuelas saqué el tema de por qué estaba allí, Abi me hizo una típica entrevista de trabajo y le pareció que encajaba en la vacante que había en el departamento de Cooperación Mágica Internacional. A mí me pareció bien, firmé el contrato y hasta luego, Lucas.

Ahora, sentada en un banco de uno de los pasillos al lado de la sagrada máquina de café, pensaba cómo podría haber llegado tan alto Abi. ¿Qué habría estudiado, con cuántos se habría acostado? Tendría que preguntárselo. Recosté la cabeza contra la pared con un vaso de plástico en la mano, un caliente y relajante café. Era el primer descanso que tenía en toda la semana, y técnicamente no era descanso, solo que mi asistente había ocupado mi lugar. Por media hora que me sentara, me tomara un café y mirara al infinito no se iba a caer el mundo.

Justo a mi lado un tío se estaba sirviendo otro café. Al principio ni lo miré, pero cuando alcé la cara un poco para beber un sorbo del vaso, me fijé en sus facciones. Me sonaba un montón, lo cual era raro, porque estaba segura de que no trabajaba en mi departamento. Me quedé mirándolo fijamente como si fuera una acosadora o una psicópata de la tele, segurísima de que lo conocía. Lo que no recordaba era de qué.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Dom Nov 29, 2015 7:51 pm

Indignado me encontraba. Pero indignado total. Había soñado esa misma noche que me hacía viejito y que no tenía descendencia, por lo que me desperté algo paternal. Aún no me había decidido a decirle a Fly que se casara conmigo (idea que cada vez me convencía menos), pero quizás si le sacaba el tema de los hijos, pudiera ir metiendo así con calzador el tema de la boda.

Mientras desayunábamos, le pregunté sobre por qué edad a ella le gustaría tener hijos. Me ignoró mientras se comía una tostada con leche condensada. Como no obtuve respuesta, yo le comuniqué que a mí me gustaría ser padre antes de los treinta. Me ignoró mientras seguía masticando la tostada. Insistí un poco, para que se comunicara conmigo, pero no obtuve respuesta alguna, solo miradas un tanto asesinas por su parte. Le di un codazo, intentando animarla a hablar de ello, pero que va, no pude sacarle ninguna opinión al respecto.

Después de ponerme un poco pesado, ella se levantó y dijo: “Me voy a trabajar, nos vemos a la noche”, por norma general, aunque trabajásemos lo mismo, no estábamos en el mismo grupo, por lo que ella a lo mejor tenía trabajo de campo mientras yo me tenía que quedar en la oficina. Así que recibí su beso sincero y la admiré mientras se iba por la puerta, después de decirle que tuviera cuidado. Ay, qué trabajadora era cuando quería…

Así que yo me fui a cambiar de ropa y puse rumbo al ministerio de magia para pasar una increíble y aburrida mañana entre mis dos grandes montañas de fotocopias. Y así estaba siendo: aburrida solo, increíble no.

Decidí tomarme un descanso y fui hacia el pasillo de las maquinitas del ministerio para poder comerme un donut (para que me saliera del día redondo, quién sabe, a lo mejor Fly viene estresada del trabajo diciendo que quiere un churumbele con el que desestresarse) y un café. La verdad es que la publicidad de que los donuts te hacían el día redondo, a mí me había calado entero.

Mientras me comía el donut (pues lo saqué primero de la maquina de al lado) y esperaba a que me hiciera el café, pensaba en Fly. ¿En qué iba a estar pensando si no era en mi florecilla del desierto? Me puse a pensar en dónde estaría, por lo que para eso, fui primero al día que era. Era 27 de noviembre, por lo que… Hoy NO trabajaba. Los ojos se me abrieron de golpe. ¡Será zorra! ¡NO TRABAJA Y ME DIJO QUE SE IBA A TRABAJAR! ¡Ha usado el trabajo como excusa porque sabe que el trabajo es sagrado! ¿Pero cómo era capaz de tener la sangre tan fría y dejarme con el tema en la boca con una mentira? Fruncí el ceño, por lo que cualquiera que me estuviera viendo, debía de estar pensando que me estaba tirando un peo. PERO NO. Solo estaba recreando en mi mente la bronca que le echaré a Fly antes de que ella me seduzca con sus dotes de mujer para que me calle la boca. Tenía que echarle la bronca rápido, porque caigo enseguida en sus dotes de mujer.

Me di cuenta, para entonces, de que había una mujer sentada a mi lado que tenía un plano perfecto hacia mi cara de “me estoy tirando un peo”, por lo que relajé el gesto y la miré para ver si había reparado en mí. Y SÍ, lo estaba haciendo. De hecho me miraba mucho, así que yo la miré mucho. No por copiarla, sino porque su rostro era increíblemente conocido. Por un momento, incluso me dio la sensación de que la conocía y que estaba haciendo el imbécil por no saludarla desde un principio. Pero no. ¿O sí? Joder. Pero no hizo falta más que un cambio en su gesto de la cara, para que una idea, una simple posibilidad entre miles, se iluminara en mi mente.

¿Allie? —¿Era Allie? ¿Con esa delantera y esa hermosura? No podía ser. La Allie que yo conocí en Hogwarts no tenía esa delantera ni tampoco era tan guapa. Lo siento Allie del pasado, pero las cosas son así. Yo también era un cardo en Hogwarts. Pero no podía saberlo con seguridad, porque... ¿qué sabía yo de Allie después de Hogwarts? Nada, pero después de los años que llevo trabajando en el ministerio, digo yo que la hubiera visto antes si llega a estar aquí.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Lun Nov 30, 2015 9:27 am

A lo mejor tanta carga de trabajo de sopetón me había sentado mal. A ver, que estuve dos meses de “vacaciones” mirando el techo de mi habitación como si fuera lo más interesante del mundo. Y en París estuve otros dos meses de baja laboral. Técnicamente llevaba cuatro meses enteros sin dar palo al agua, imagino que pasar de eso a ser jefa de un departamento entero es la hostia. Imagino que tantísimo trabajo de repente, sin que haya un aumento gradual o un tiempo para acostumbrarse, no puede ser bueno para el cuerpo. A lo mejor por eso estaba viendo visiones y me creía que el tío de la máquina de café era un conocido, cuando a lo mejor solo me lo había cruzado una o dos veces por un pasillo.

Sin embargo me sonaba un montón. Era de una de esas situaciones en las que tienes algo en la punta de la lengua pero eres incapaz de expresarlo y te da mucho coraje. A cada instante que lo miraba, cada vez más fijamente, me iba convenciendo de que lo conocía de algo más de haberlo visto a lo lejos. Al tío lo conocía, pero no sabía de qué. Y mientras trataba de localizar su cara en mi memoria, me sorprendió y divirtió a partes iguales su cara de “me estoy cagando y necesito soltar pedos”. Los tíos se creen que las mujeres no cagamos ni nos tiramos pedos, y no señores, eso no es así. La cosa es que somos más discretas.

Total, que mientras hacía la gilipollas mirándolo fijamente él también empezó a mirarme. Me sobresalté ligeramente cuando pronunció mi nombre, y fue justo en ese instante cuando tuve una especie de revelación fugaz. De repente a mi memoria acudió la imagen de ese hombre con un mono en el hombro. Y no, ni era Marco ni se fue a Argentina a buscar a su madre.

- ¿Drake? ¡Drake Ulrich! ¡El del mono! - comencé a reírme yo sola como si estuviera poseída, con cuidado de no derramar mi preciado café. ¿Era Drake? Tenía la misma cara que mi amigo del colegio, solo que más adulto, más desarrollado, sin granos y más guapo. Vamos, lo que se llama evolución de la especie. - Hostia que fuerte, no te había reconocido. Me he tenido que acordar del mono para vincularlo contigo, ¿sigue vivo? - pregunté por curiosidad, mirando a Drake de arriba a abajo. Que fuerte, tío. - Que casualidad, joder. ¿Trabajas aquí? - y el premio para la pregunta estúpida del año es… tachán tachán… redoble de tambores… ¡para la Manzana, señores!
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Jue Dic 03, 2015 1:59 pm

Era Allie. ¡Era Allie la manzana! ¡La ravenclaw prefecta perfecta! ¡La mejor amiga de Willow! ...Joder, la mejor amiga de Willow. ¿Sabría lo que le pasó? En fin, no era momento para deprimirme por pensar en una de las muchas amistades que han muerto a lo largo de estos dos últimos años. Quizás se enteró por el Profeta, o quizás no lo sabe... pero sea como sea, no es momento. ¿No es triste que lo primero que me recuerde Allie sea a Willow? Joe, Willowly, se te echa de menos.

Me quedé a medio masticar el donut y con el café dentro de la máquina, ya que de la sorpresa se me había olvidado incluso que metí una moneda ahí dentro. Era increíble que se acordase de mí (pues he cambiado bastante), pero sobre todo que se acordara de mi mono. Aunque bueno, yo me acordaba de su gato, su adorable gato QUE IRÁ DIRECTO AL INFIERNO. Recuerdo aquella vez que Poring llegó muy hecho polvo a la sala común, a mí no me engaña, ese fue Martin, su horrible gato siamés. Pero bueno, si dejamos de lado los malos recuerdos de Merinio, su gato, en realidad todos los recuerdos que tenía de Allie eran fantásticos.

¡Y tú la del gato! —contesté divertido cuando me dijo que era el del mono. No me ofendía, el ochenta por ciento del Ministerio me conocen como “el del mono”, menos el veinte restante que me conoce como “la mascota de Poring”, son muy graciosos, sí… unos graciosetes—¡Pero si sigo igual! —bromeé divertido—Más alto, con más pelo… bueno, pelo aquí —señalé la barba—Porque aquí… —señalé la cabeza—A partir de los veintiocho empieza nuestra cruz.

Me preguntó que si trabajaba aquí y por un momento me pregunté en qué lugar me encontraba. ¿Si estoy desayunando en el Ministerio, no es de razón lógica que trabajo en el Ministerio? Bueno, yo también soy experto en hacer preguntas estúpidas en momentos tan tensos. Le pregunté a mi amiga Emily la vampiresa que si los vampiros hacían caca, así que supongo que la pregunta de Allie está totalmente justificada.

¡No tía! Trabajo en Hogwarts pero estos donuts están que te cagas y me tomo el descanso aquí —bromeé, pero en verdad esa broma no tenía ni puta gracia. Pero estaba feliz; adoraba encontrarme con amistades nuevas y sin querer me salía la simpatía imbécil a la que nadie le hacía gracia y que Fly odiaba. Debía de hacer caso a Fly en más cosas, en el fondo algunas de sus recomendaciones ayudan a mi integridad como persona—Es broma, sí que trabajo aquí. Soy auror, no sé si recuerdas que siempre quise ser auror… —lo dejé caer, intentando averiguar en su rostro la respuesta—Pues después de cuatro exámenes para entrar, lo conseguí. Eso sí, de requerir en algún momento de algún auror, no te recomiendo que me elijas a mí —admití, pues todo el mundo cuando le decía que entré a la cuarta me miraban con cara de: “menudo pésimo de auror tienes que ser”, pues no listillo, pues no. He estudiado el cuádruple de veces que un auror normal, gilipollas, soy el cuádruple de bueno—¿Y tú qué? ¿Estás de visita, no? Porque llevo trabajando bastante aquí y sé con ciencia cierta que te perdí el rastro tras la graduación.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Vie Dic 04, 2015 11:23 am

Cuando por fin reconocí al hombre me sobresalté. Era Drake, el del mono. Pobrecito que me tuviera que acordar del mono para relacionarlo, pero es que ese mono… no podía olvidarme de él tan fácilmente, se llevaba mal con mi Merthin. Pobrecito mi Merthin, que cada dos por tres llegaba con alguna heridita o una uña rota por haberse enfrentado con el mono. Mi niño bonito, mi príncipe azul, el gato de mi vida, el gato de mis sueños. Odioso mono. Me empecé a reír cuando indicó que ya empezaría a tener menos pelo en la cabeza.

Aunque el que debería reírse es Drake, porque no estuvo muy acertada mi pregunta de si trabajaba allí. Joder, estaba con la mente saturada y hablé sin pensar, tengo mi excusa. Y aunque es verdad que hay gente que va al Ministerio de visita, para hacer gestiones o lo que sea, imagino que es tener mucha cara pararse en mitad de las máquinas del desayuno y comerse un donuts. Que oye, yo lo haría, pero es tener bastante cara, lo reconozco.

- Tengo la mente saturada, déjame. - hice un gesto con la mano, poniendo los ojos en blanco. Soy un poco lenta de reflejos a veces. - Por cierto, voy a probar esos donuts, creo que un café no es suficiente para despejarme. - comenté, dejando mi vaso de café con sumo cuidado en el banco y levantándome para mirar en la máquina de los donuts. Me daba diabetes solo de mirar los distintos tipos, y mientras Drake me contó en lo que trabajaba. - ¿En serio? - pregunté sorprendida, cuando me dijo que era auror. Algo recordaba sobre qué quería ser auror, algo muy vago. Mi sorpresa radicaba en que de diez personas que dicen en Hogwarts que quieren ser auror, tres lo consiguen. Y creo que estoy siendo muy generosa.

No hice ningún comentario cuando me dijo que se presentó cuatro veces a los exámenes, yo me presenté dos y ya me sentí bastante torpe. Pero oye, quien la sigue la consigue, es admirable esa fuerza de voluntad. Escogí al final un donuts de chocolate blanco con trocitos de chocolate negro encima y me volví a sentar en el banco.

- Siéntate y te cuento, que es largo. - bromeé, aunque sabía que mi rostro no debía parecer muy alegre. Me sentía algo tensa al preguntarme él que había sido de mi vida, pero entendía que era una pregunta normal y corriente. Joder, como que llevábamos once años sin vernos, era… lo lógico, supongo. A ver cómo lo hacía para no tocar temas escabrosos… temas como el de Jean. - Llevo solo una semana trabajando aquí, dirijo el departamento de Cooperación Mágica. No sé quién lo llevaría antes pero vaya administración de mierda tenía, ha sido todo un caos ponerse al día. Bueno, al día todavía no estamos ni en broma. Es mi primer descanso en toda la semana, pero no me quejo, llevaba cuatro meses seguidos de vacaciones. - conté, dándole por fin el primer gran mordisco al donut. Diabetes, ven a mí. - Después de la graduación pasé de todo el mundo. Ya, ya sé que hice mal y todo el rollo, pero tuve una mala época. ¿Te acuerdas del profesor de Encantamientos? El guaperas. Pues estuvimos saliendo. - confesé con una medio sonrisa, observando la reacción de Drake. Los únicos que por aquel entonces sabían algo era Wyatt (y porque nos pilló) y mi hermana. Hasta a Amaya tardé lo mío en contárselo. - Lo dejamos, lo pasé mal, to’ el drama. - resumí, poniendo los ojos en blanco. Acordarme de la Allie de los diecisiete años era patético. - Y como fui gilipollas, me encerré en mi burbuja. Fui a la universidad, estudié para ser auror… ¿tú ibas a la universidad o te sacaste los exámenes por tu cuenta? - le pregunté, cayendo en la cuenta que hubiera sido rarísimo que no coincidiéramos por aquel entonces. Es verdad que había diferentes grupos y clases, pero la universidad tampoco era tan grande. - Cuando me quedaban un par de años de estudio me fui a París y los terminé allí. Empecé a trabajar de auror en el Ministerio francés… hasta hace cuatro meses. Lo dejé y aquí estoy. - resumí volviendo a morder con ansia el donuts y regándolo después con un buen trago de café. Esperaba que a Drake no le diera por preguntarme por qué lo dejé.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Mar Dic 08, 2015 3:42 am

La generación de todos nosotros había sido la mejor de Hogwarts, digan lo que digan. Habíamos salido todos bien y, misteriosamente, parecía que en el fondo nunca nos habíamos olvidado de los demás que, aún nueve años después, seguimos reconociéndonos y hablando como si solo hubiera pasado un mes sin vernos. Aunque con el cúmulo de cosas que contar de nueve años. Incluso de Jace; me acordaba de ese subnormal, aunque con él estoy seguro de que no hablaría tan tranquilamente, ya que probablemente sea absolutamente todo lo contrario a mí. Le dije entonces a Allie que me había convertido en auror y su pregunta retórica me resultó dolorosa.

¿Cómo que “en serio”? ¡Pues claro! ¿No me ves cara de auror o qué? —pregunté un poco ofendido pero en plan broma. Para ofenderme había que currárselo bastante teniendo en cuenta de que pocas cosas me importan—Sé que tengo más cara de empleado simplón del departamento de avioncitos de papel, pero tu sorpresa inesperada es dolorosa. ¡Que yo te hacía competencia con las notas en Hogwarts! —dije divertido recordando los TIMOS y los EXTASIS de todos los de nuestra generación. Yo no era muy inteligente, pero trabajador un huevo. Me curré todos los cursos para poder sacar la nota necesaria para poder estudiar para auror.

Entonces le pregunté por su vida, algo típico pero que en el fondo hacía que me entrara curiosidad. Quería saber en dónde había estado, qué había hecho, si tenía novio, estaba casada y la muy perra no me había invitado a la boda… Cosas así. Yo era una mujer en lo más profundo de mi alma, adoraba hablar y cotillear sobre la vida de todos.

La miré sorprendido cuando dijo que era la jefa del departamento. ¡Coño! ¡La jefa! ¡Así de repente! La miré con admiración mientras asentía y seguía escuchando todo lo que me contaba.

¿CON WILLIAM? ¡ANDA, ¿QUÉ ME DICES?! —me crucé la chaqueta en modo maruja indignado por haberme enterado tan tarde de semejante cotilleo—Ese profesor era el que las tenía enamorada a todas. ¡Y estuvo saliendo contigo! Si parecía un caballero, ¿puedo preguntar por qué no cuajó? En mis siete años en Hogwarts siempre me dio la sensación de que mujer que cogiera, mujer a la que no soltaría nunca —comenté, quizás queriendo meter las narices en donde no me llamaban, por lo que rápidamente moví la mano enérgicamente quitándole importancia a lo que yo había dicho—Bueno da igual, continúa continúa. —Negué con la cabeza cuando me preguntó lo de universidad—Entré dos años más tarde a la universidad, por eso no habremos coincidido —En realidad llevaba siendo auror hace relativamente poco, lo que a mí me parecía una eternidad porque entre prácticas y siendo becario, llevo en el ministerio muchísimo tiempo; para cuando yo entré en la universidad, ella probablemente ya se hubiera ido—¿Y eso? —pregunté sorprendido—¿Por qué lo dejaste? —Mordí mi donut y de eso sí que no me retracté.

Tenía curiosidad por saber por qué una persona que se ha currado los estudios de auror hasta el final, decide dejarlo de la noche a la mañana. Por ejemplo yo, no creo que nunca jamás abandone lo que creo que mi vocación, pase lo que pase. Al fin y al cabo, me metí sabiendo todo lo que venía en el paquete. Lo que con lo que no conté fue con tener una novia auror; eso sí que me da mal rollito. Es un trabajo que a mí no me importa tener porque soy un inconsciente, ¿pero la persona que más quiero en este mundo? Hubiera preferido que fuera vendedora de magdalenas. Aunque con la pobreza en el mundo, seguro que hasta ser vendedora de magdalenas es peligroso.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Jue Dic 10, 2015 11:53 am

Volví a reír cuando el pobre Drake (¡Drake Ulrich, el del mono! ¡Cuando se lo cuente a Violet y a Amaya van a flipar!) puso cara de ofendido al sorprenderme yo por su profesión. En base a eso supuse que no sería la primera vez que alguien se sorprendiera porque fuera auror, pero también era probable que fueran sorpresas de distinto tipo. No existe una “cara de auror” para mí, sino unas aptitudes. Y esas aptitudes se pueden encontrar tanto en un musculoso cañón que va de tipo duro, como en una tía pija que va siempre de rosa y que va a las misiones en tacones.

- ¡Venga ya! No es por eso. En Hogwarts casi todo el mundo decía de ser auror, y teniendo en cuenta que no es precisamente fácil entrar, pues me sorprende que alguien lo haya conseguido. Son exámenes chungos. - expliqué, yo lo sabía muy bien porque tuve que presentarme dos veces. Y va el pobre Drake y me dice que él cuatro, pero a eso preferí no hacer ningún comentario. Viéndolo por la parte optimista se podía decir que había estudiado tres veces más que la mayoría de los aurores.

Entre el donuts que por cierto estaba para cagarse, y el café, fui resumiéndole un poco mi vida a Drake. Como ya supuse alucinó en colores cuando confesé que estuve saliendo con ese gilipollas creído de mierda de William Warren. Me hizo muchísima gracia la reacción de mi antiguo compañero, porque quitando la natural sorpresa de semejante cotilleo, me recordaba un montón a la típica maruja cuarentona con rulos que se acaba de enterar del cotilleo más jugoso del pueblo. Drake me preguntó inmediatamente más detalles acerca del asunto, pero no tardó en retractarse. Entre risas y pequeñas toses por atragantarme con migas del donut, negué con la cabeza un par de veces. No hay nada que relaje más que charlar sobre un buen cotilleo. Y total, de eso hacía ya demasiados años.

- Te cuento: el tío era gilipollas. Así, en plan resumen rápido y fácil. - concreté, no era exactamente lo que pensaba cuando me gradué, pero con los años y la madurez que dan estos últimos, una se va dando cuenta de muchas cosas. - Era un caballero, sí. Eso no te lo niego. Parecía sacado de Orgullo y prejuicio. Pero era irritante de narices. Con decirte que cada vez que salíamos a cenar o lo que fuera estaba todo el rato pendiente de que lo miraran… se lo tenía muy creído. Vivía en una burbuja de “soy el más guapo, el más inteligente, nada puede conmigo”. Luego estaba su paternalismo… - agregué, sintiéndome como si estuviera en la consulta de un psicólogo. Pero el Drake de otros tiempos amaba los cotilleos, y por lo que estaba viendo eso no había cambiado en él, así que dudaba que le importara mucho si me enrollaba como una persiana. - No sé si por la diferencia de edad, porque bueno… era mi profesor, o por qué. Pero era horroroso lo sobreprotegida que me tenía, era peor que mi padre. No quería que me diera ni el aire, me sentía anulada, sin independencia… no sé si me estoy explicando bien. - comenté, frunciendo el ceño levemente. Es que era complicado de explicar. Mucho. Para entenderlo bien hay que vivirlo, y una relación donde te sientas el maniquí de tu pareja no se la deseo a nadie. - Y aunque parezca que tener de novio a un caballero a lo Jane Austen es bueno, te aseguro que a la larga no. Cuando te ha abierto mil puertas o te ha retirado ochocientas sillas para que te sientes, ya te toca un poco la moral. Coño, era mayorcita para poder retirar la silla yo solita. A eso me refería… no sé Drake, era una relación muy rara. - resumí, sin querer darle más vueltas. - Y a eso hay que añadirle la presión de llevarlo en secreto. Me acabé distanciando de él y lo dejé. Luego lo pasé mal, pero no me arrepiento. - pasé al tema de la universidad, y me extrañó un montón que no hubiéramos coincidido. Pero cuando él me explicó que entró dos años más tarde, ya me encajó. - Entonces entraste justo cuando me fui yo. - dije con la boca llena de migas. Me limpié con la manga de la camiseta, a lo basto, y después de resumirle un poco mi vida en París, me preguntó por qué dejé el oficio de auror. Yo esperaba de corazón que no me hiciera semejante pregunta, pero también entendía que era una pregunta lógica. Yo en su lugar también la haría. - Mi novio también era auror, murió en una misión. Estábamos a punto de casarnos. La presión emocional fue demasiado para seguir. - expliqué en tono neutral sin mirarle, sino fijándome en una nada interesante pelusa del suelo. Lo que me faltaba era ponerme a llorar, lo que conociéndome era probable que ocurriera en menos de diez segundos. Y sería genial, reencontrarte con un amigo de la adolescencia que hace siglos que no ves y a los cinco minutos estar en modo catarata.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Vie Dic 11, 2015 12:47 am

Había flipado en colores con lo de William y Allie, más o menos tanto o más de lo que flipó ella cuando se enteró de que era auror. Que bueno, era cierto que en Hogwarts no tenía muchas luces (ni ahora tampoco), pero por suerte tenía bastante claro en dónde acabar. Era mi vocación y cada día que pasaba lo tenía más claro. Sin embargo, aquí lo verdaderamente importante era la relación que habían tenido William y Allie, A ESCONDIDAS (muy fuerte todo) cuando acabamos Hogwarts y no mi futuro profesional. Joder con la manzanita, robándole el corazón al profesor más demandado por todas las alumnas y profesoras. Bueno, por todos en realidad. Yo era hombre, pero hasta yo sabía que él era el hombre perfecto, joder, no hacía falta más que verle su mirada acompañada de su sonrisa profident.

Atendí a cada una de las cosas que ella consideraba fallos de William. Lo del narcisismo inesperado molestaría a cualquiera, me supongo, a nadie le gusta tener que soportar a un gilipollas que se cree el centro del universo. Se supone que, por lo menos, mi misión como hombre (o así me gusta pensarlo porque me parece increíblemente bonito) es hacer que mi novia sea el centro del universo. No yo. ¿Para qué quiero ser yo el centro del universo si solo quiero impresionarla a ella? En fin, primera razón lógica por lo que dejar a William. Y lo del paternalismo otra de los mismo… aunque debo de admitir que hay mujeres y mujeres, Fly era como un gato, independiente hasta para dormir, pero luego habían otras que adoraban sentir el sentido sobreprotector de sus parejas. Aunque vamos, nada en exceso es bueno y por lo que contaba Allie, William era así.

Qué fuerte, estás haciendo que se me caiga un mito —confesé claramente afectado pero a la vez contento. Me alegraba saber que él no era el hombre perfecto, así todavía había posibilidades de que yo pudiera serlo. Aunque el hecho de tener un mono seguro que me aleja mucho de llegar a serlo. Perdón, DOS monos—Pues qué fuerte tía, no me esperaba para nada que salieras con él y encima que me digas todo eso. Aunque la verdad es que ahora que me lo has dicho, me lo imagino y no me resulta tan descabellada la idea de imaginármelo así. Tenía la típica pinta de niño mimado al que siempre se le han cumplido todos sus caprichos, y mira como todo Hogwarts le subía el ego. Hasta yo me uní al grupo de fanáticas locas por el profesor ese —confesé, en broma, divertido.

Le conté que había entrado dos años después a la universidad y aproveché para hilar la conversación. Porque la conversación se puede hilar, como las camisas. Pero metafóricamente, no me voy a sacar del bolsillo hilo y a tirárselo a la cara.

Yo cuando me gradué no salí con ninguna profesora, de hecho lo dejé con Fly y de la desmotivación me fui para Italia con mi madre. Dos años después volví y ahí me tenías, cursando primero en la universidad —le expliqué el motivo de mi ingreso tardío.

Y claro, como buen cotilla que soy, no podía dejar pasar la pregunta del millón. ¿Por qué había dejado la profesión de Auror? Es sabido por todos que es una profesión difícil, peligrosa y de la que muy rara vez puedes huir. Normalmente siendo Auror, tienes más enemigos que nadie. Y, no sé, me dio la impresión de que quizás una mala experiencia con algún mortifago pudo haberle hecho cambiar de opinión.

¡PERO NO! ¡Ojalá hubiera sido lo del mortifago! Me quedé en Stand By cuando me dijo lo de su prometido. Me quedé como un programa trabado de Window, como si me hubieran lanzado un Petrificus de la inoportunidad. Me había quedado con la mente tan en blanco como si yo hubiera dado mi número de teléfono de dos en dos y la otra persona me lo estuviera repitiendo de tres en tres para cerciorarse de que está bien. ¡Me habían estallado el cerebro! Estaba… puff. Su cara ya me hacía sentir mal, hasta su tono de voz, neutral y apagado, me hacía sentir mal. Me gustaría ser un programa de Windows, apagarme misteriosamente, joder a todos, pero librarme de tomar cualquier tipo de decisión.

Decidí ser un hombre. Me senté a su lado y le puse amistosamente una mano en el hombro, para intentar traspasarle mis buenas vibraciones, mi pesar y mi ánimo. Entendía perfectamente, vamos si entendía, por lo que pasó. Es mi temor de cada día cuando Fly se va de misión sin mí. ¿Y si un día me llaman para decirme que murió en batalla? ¿Y si un día, simplemente, desaparece? Me puedo morir del disgusto en el momento, lo digo totalmente en serio. Mi corazón ya no da para más muertes y mucho menos la de ella.

Siento haber preguntado —confesé con sinceridad, pues era lo que más sentía—Y siento mucho lo que te ha pasado, es mi temor de cada día —añadí, intentando volver a recuperar a la Allie de hace unos segundos que me contaba animadamente lo capullo que era el profesor de encantamientos del colegio. No dije nada más porque no quería decir nada inapropiado.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Lun Dic 14, 2015 10:37 am

Me resultaba muy extraño hablar de William con alguien que no fuera Vi o Amaya. E incluso con ellas era un tema tabú, el típico tema bochornoso que solo sale a relucir en las comidas familiares o los días de borrachera. Porque, voy a ser sincera: me resulta patético reconocer que hace un montón de años estuve colgada por semejante esperpento de hombre. Pero la mayoría del Hogwarts de aquel entonces lo tenía en un pedestal, como parecía ser el caso de Drake.

- De verdad no entiendo por qué todos lo idealizábamos tanto. Era todo un espectáculo salir con él y que estuviera pendiente de que todo el mundo de alrededor le mirase. Ahora mirándolo en retrospectiva creo que era un poco gay. - confesé divertida, pero no era para nada una broma. Lo decía en serio. O más que un poco gay sería un metrosexual de narices, pero para mí en ese contexto es lo mismo. No me gusta que un hombre se depile más que yo, llamadme rara. Me tuve que reír con el “yo no salí con ninguna profesora” de Drake, como si lo mío fuera lo más natural. Eso sí, me cambió la cara cuando dijo que cortó con Fly. Algo que en cierta manera me esperaba, los primeros amores no suelen ser los correctos. - ¿Y eso? ¿Qué pasó? - pregunté en modo cotilla, igual que cuando él me preguntó por el egocéntrico de William. ¿Qué habría sido de él? ¿Se habría ahogado en un estanque como Narciso?

Guardaba la esperanza de que Drake no me preguntara por qué dejé la profesión de auror, pero sabía que era inevitable. Es una profesión en la que cuesta sudor, sangre y lágrimas entrar, así que uno no va a renunciar así como así. Intenté contarlo de la manera más escueta posible, mirando fijamente una pelusa del suelo. Sentía como las lágrimas se agolpaban en mis ojos y si hubiera estado con Amaya no tendría problema. Me desahogaría, ella me prepararía una tila y me escucharía. Pero no estaba con Amaya, y no podía derrumbarme tan fácilmente a la primera pregunta sobre el tema que me hicieran. Porque era la primera, pero sabía que no sería la última. Drake intentó consolarme y le agradecí el gesto, pero eso era contraproducente. Más que ayudarme a no romper a llorar, lo que hacía era acentuar el peso de las lágrimas.

- No te preocupes, era normal que preguntases. Hace falta tener una razón muy de peso para abandonar la profesión... - contesté completamente apagada, sintiendo como definitivamente esas lágrimas que luchaban por escapar lo hacían. En los últimos meses desarrollé un súper poder de llorar en silencio, así que logré no emitir sonido alguno mientras que Drake me confesaba que lo que me ocurrió, era precisamente lo que él temía. Alcé la cabeza para mirarlo, limpiándome las lágrimas con la manga de la camiseta. Odiaba llorar en público, así que reuní todo mi autocontrol para seguir concentrada en la conversación y el café. - No me digas que te has echado una novia auror. - predije en base a su comentario. Teniendo en cuenta todo lo que le acababa de contar en diez minutos, no creo que mi comentario pudiera catalogarse de inapropiado.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Jue Dic 17, 2015 3:47 am

Me estaba pareciendo increíble que Allie pudiera estar afirmando todas esas cosas con respecto a William Warren. Para mi era el típico prototipo de hombre que, de ser mujer, me hubiera atraído. Por lo que se me estaba cayendo un mito en aquel preciso momento y no sabía cómo rellenar ese pequeño hueco vacío en mi casilla de “gente a la que admirar en secreto.” Luego le conté el hecho de que Fly y yo cortamos por aquella época, lo cual es gracioso porque actualmente estamos juntos. Aquel al que se lo cuento, aquel que se sorprende. Hasta yo estoy sorprendido por el hecho de que la única chica de la que verdaderamente creí estar enamorado volviera a mi vida.

Nos distanciamos mucho en séptimo. Ella con sus amigos, yo intentando no catear los EXTASIS… era como si no nos necesitásemos. Una cosa muy extraña. No voy a negarlo, cometí mis errores pero aún así siempre era yo el que iba a pedir perdón y me cansé —Le conté por encima para que se hiciera una idea—En el fondo estaba súper enchochado de ella, pero cuando nos graduamos ella dijo —Hice una pausa para sacudir mis manos en dos palmadas.-Adiós muy buenas, pa' la pinga todo, te dejó y me las piro a estudiar a Noruega. Y me dejó. Me sentó fatal y me fui a desahogar mis penas a Italia con la madre que me parió —Contesté divertido, tocándome todo ese tema con humor, pues para mi ya era más que agua pasada. No obstante, a pesar de que es la misma chica con la que estoy ahora, para mi hay claramente dos etapas de mi vida y no relaciono para nada aquello con la actualidad.

Lo que le había pasado a Allie me rompía el ALMA. Yo era un chico muy sensible con la muerte, más todavía cuando se relacionaban el tema MUERTE con el tema AMOR. Cada vez que me enteraba de casos como el de Allie, un pedacito se mí se moría por dentro.

Ya, bueno, pero esperaba que fuera otra cosa. No era mi intención recordártelo. Lo siento —Insistí, para que viera mi ARREPENTIMIENTO. Yo me sentiría como una mierda si un gilipollas del colegio me recuerda a mi difunta prometida. Me preguntó que si me había sacado una novia auror y yo curvé una sonrisa de lo más cómplice—¿Te acuerdas lo que te conté hace cinco minutos de que Fly se fue a estudiar a Noruega? Estudió para auror y se prometió con un Noruego. En una de sus misiones vino a Londres y nos reencontramos y, bueno, ya no esta prometida—POR EL MOMENTO—Irónico, ¿verdad? Volver con tu primer amor después de ocho años. Le intenté buscar lógica a mi raciocinio como ser humano, pero el amor no entiende de eso—Solté aire y me rasque la nuca, para luego meterme en la boca todo lo que me quedaba se donut—Y Fly es una loca inconsciente, lo que yo tengo de tonto precavido ella lo tiene de impulsiva. Así que hazte una idea de mi persona, en casa, mientras espero a que vuelva de alguna de sus misiones, rodeado de mi mona y de mi mono y comiéndome la cabeza de los nervios.

Pero vamos, ella sabría mejor que nadie lo que se sentía. Lo que se sentía por el miedo y lo que se sentía al descubrir que uno de tus mayores temores, se hace realidad. Decidí que dar más bola a ese tema era inoportuno para ese reencuentro, así que la miré intentando esbozar una sonrisa.

¿Sigues en contacto con alguien de nuestra generación? ¿Johan? —pregunté por curiosidad, pues era el primer Ravenclaw que me vino a la cabeza—¡A Esther la vi el otro día! Bueno, la veo regularmente en fiestas y cosas así, pero apenas hablo con ella. ¿Tú te llevabas bien con ella, no? —pregunté curioso, pues si no me acordaba de mis mejores amistades, como para acordarme de las mejores amistades de otra persona.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Vie Dic 18, 2015 12:23 pm

En cierta manera me esperaba que la relación de Drake y Fly no llegara a buen término, porque es ley que la mayoría de los primeros amores no suelen cuajar. La inexperiencia y la tontería que tenemos encima cuando somos adolescentes pesa. Y mucho. Que se distanciaran lo entendí, que Fly mandara a la mierda todo y pasara de Drake para irse a Noruega no.

- ¿Pero así? ¿De un día para otro? Imagino que ella se desenamoraría cuando os distanciastéis. - supuse, porque eso de dejarlo porque sí e irse a Noruega tan pancha lo veía un poco raro. Aunque claro, ese tipo de cosas necesitan más información, contexto y las versiones de ambos implicados.  

Fue muy difícil contarle mis razones para dejar de ser auror y aún más contener las lágrimas. Desarrollaba (o intentaba desarrollar) la capacidad de no pensar nunca en el asunto, si en algún momento algo me recordaba a Jean, cualquier cosa, aunque fuera una brizna de pensamiento, se me iba tan rápido como venía, y me duraba apenas un segundo. En su lugar se sustituía por algún chiste que me habían contado, el tarareo de una canción, o la imagen de un anuncio de la televisión. Excepto si oía a alguien hablar en francés. Ese era mi límite.

- No te preocupes. - volví a repetir, apurada, porque el pobre Drake parecía verdaderamente arrepentido de su metedura de pata. Como me confesó que lo que me ocurrió era su mayor temor, di por hecho que tenía una novia auror. Su respuesta me dejó estupefacta. No sorprendida, sino estupefacta, que es una palabra con más intensidad. - Hostias. - solté de la impresión, bebiendo un sorbo de café y mirando a Drake con los ojos como platos. - Suena a película. - reconocí, todavía tan impresionada que no sabía qué decir. - Me alegro por vosotros, pero la verdad, me da un poco de pena su novio noruego. Imagínate que eres él y Fly te envía una carta tipo “Querido novio noruego, mientras trabajaba me he reencontrado con mi primer amor. Donde hay fuego cenizas quedan. Cancela la boda. Un besi.” - me imaginé, y aunque evidentemente estaba de broma eso no quitaba que me diera pena el chico desconocido. Las cosas como son. - Cuando íbamos a Hogwarts éramos adolescentes inmaduros, júntale eso con la inexperiencia del primer amor. Pensándolo fríamente no me parece nada raro que algo que no funcionó hace tantos años pueda funcionar ahora. Si sigue habiendo química será por algo. - opiné, aunque yo en general era de las que no volverían con un ex ni loca. Claro que solo tengo un ex: William. Y aunque muchos considerasen a Jean también como mi ex, para mí nunca lo sería. Jamás. - Te entiendo perfectamente. - añadí, cuando él me explicó cómo se sentía cuando Fly iba a alguna misión. Y tanto que lo entendía. Por desgracia demasiado bien. - Yo también tuve ese miedo mucho tiempo. Hasta que ocurrió. Te aconsejo que no pienses en eso, porque si tiene que ocurrir ocurrirá, y lo único que vas a conseguir es amargarte de antemano. Aunque ya sé que es muy fácil decirlo, y que del dicho al hecho hay mucho trecho. - era un consejo vano, y lo sabía. Es imposible no comerte la cabeza por la persona a la que amas. Yo también pasé noches enteras de incertidumbre, tirada en el sofá mirando el techo esperando que el hombre de mi vida apareciese. Y sé que él también tuvo de esas interminables noches. Al final, ¿para qué? De repente, entre las tinieblas del tema tan horrible del que estábamos hablando, caí en la cuenta de algo totalmente aleatorio. - ¿Una mona? Espera, ¿ahora tienes dos monos? - le pregunté. Había dicho “de mi mona y de mi mono”, ¿no?

Afortunadamente Drake cambió de tema a uno más agradable. Cuando me preguntó por Johan me quedé mirándolo unos momentos un poco bloqueada, porque siendo sincera no me acordaba de Johan. Luego caí que era el chico que fue prefecto junto a mí. Al principio éramos amigos, pero luego él empezó a enfadarse por tonterías y yo, que tampoco soy una maestra de la paciencia y la docilidad, acabé por ignorarlo. O algo así me acordaba.

- ¿Johan? Que va. Si te soy sincera no sé por qué dejamos de ser amigos, de un día para otro pareció tenerme manía. - confesé, dando otro sorbo al café, uno de los últimos. Luego me encogí de hombros, apenas le recordaba. - A saber qué habrá sido de ese. A Esther no la he visto desde que llegué a Londres, pero más o menos sé cómo le va. Vivo con Amaya, me encalomé por la cara en su piso. - admití con ademán divertido. Antes de que me preguntara, porque no recordaba si Amaya y Drake tuvieron trato, especifiqué: - Amaya, la que tenía, y tiene, el pelo rosa. Estaba conmigo en Ravenclaw, es la prima de Esther. Ella me va contando sobre Esther, pero vamos, tampoco sé gran cosa. Solo guardo contacto con Amaya y con mi hermana Violet, y bueno, porque es mi hermana… que por cierto, se casó con mi hermano. - le conté, aunque me di cuenta de que con este tema también tendría que especificar. - Ella es mi hermana por parte de padre y él mi hermano por parte de madre, así que entre ellos no tienen parentesco. Pero vamos, a mí su relación me dio mal rollo desde el primer momento. - reconocí. Y a ver, creo que cualquier persona en mi situación tendría también un mal rollo impresionante. - ¿Y tú sabes algo de alguien? ¿Willow, Melinda, Natasha…? - indagué, fueron las primeras que se me vinieron a la mente y de las que no tenía ni idea de su paradero.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Lun Dic 21, 2015 2:15 am

A mí no me daba pena el prometido de Fly. Bueno, un poquito. Con decir que me enteré que tenía prometido el mismo día que Fly y él cortaron… delante de mí… Fue un poco desagradable tener que verlo —a la par que reconfortante—, pero he de admitir que si hubiera sido yo el tío, me hubiera quedado destrozado. No fue precisamente la mejor manera de cortar con una persona. Pero había sido una situación surrealista, por lo que mejor olvidarla y quedarme con la buena noticia de que Fly se quedó conmigo.

Ya tía, parecía un buen tío… —dije pensativo, para luego encogerme de hombros—En mi defensa diré que todo el tiempo que estuve con Fly en Londres no supe que estaba prometida. No me lo dijo. Un día me dijo: ¿Me haces un favor? Y yo como soy un gilipollas, pues le dije que sí sin preguntar el qué y me hizo tomar poción multigujos. Me hice pasar por su marido sin saberlo en una gala benéfica… por desgracia su marido también asistió. Un caos… —suspiré profundamente solo de recordar todo lo que había sudado esa noche, joder, qué caos, qué estrés, qué todo—Ese día me enteré que estaba prometida y ese día cortaron. Era puto surrealista, de verdad. Pero era una buena anécdota que contarle a nuestros nietos.

La verdad es que la relación que teníamos Fly y yo ahora era muy diferente a la que teníamos en Hogwarts. Se notaba muchísimo más la confianza que teníamos. En Hogwarts teníamos, sin duda alguna, pero… ahora es como esa persona que te completa y en la que confiaría básicamente todo lo que tengo: incluso mi vida. En Hogwarts, debido a mi romántico ser interior, decía esas cosas, pero al fin de cuenta, hasta no estar dos o tres años con ella, no sentí verdaderamente ni la mitad de lo que siento ahora al estar con ella. Como bien había dicho Allie, la madurez nos había cambiado por separado, para luego volver a unirnos. Y por lo que a mí respecta actualmente, no podría parecerme mejor idea que me dejara en séptimo. Era diferente y agradecía enormemente a los ancestros o a lo que fuera que me volvieran a traer a Fly a mi vida.

Me rasqué la nuca pensativo ante lo que decía de la preocupación extrema, pero yo tenía la mala manía de no poder evitarlo. Era sí. Me preocupaba más de la cuenta por casi todos y al final no podía hacer nada por remediar cualquier suceso, pues por mucho que me preocupara, si no estaba el 100% del tiempo con esa persona, ¿de qué iba a servir mi preocupación más que para hacerme sentir culpable luego?

Ya… —la miré con ojos débiles, esos ojos que dicen: sé lo que debo hacer, pero aún así no puedo evitarlo—Ya sé que no sirve de nada, pero me ha venido de fábrica el exceso de preocupación en las personas que me importan. Sobre todo teniendo en cuenta de lo temeraria que es y que tiene una de las profesiones más peligrosas de todas —solté aire, dejando el tema de lado. No quería seguir hablando de eso, por una parte porque no llegaríamos al punto de hacerme ser menos preocupado y, por otra, porque me suponía que le recordaría a su prometido y eso sería meter un poco el dedo en la llaga, algo que no quería.

Tras un comentario de lo más normal por mi parte, ya que un tipo de conversación que solía tener a menudo en el Ministerio era hablar sobre mis monos. Mucho de los trabajadores me conocían por el mote de “el Domador de Monos” y ahora con más razón teniendo en cuenta que tengo dos jodidos monos. ¡No uno, no! ¡Dos! Ay, Sven, tío, tú quieres que Fly me eche de mi casa por meter semejantes bichos en su interior, con los hiperactivos que son. Por suerte Fly, aunque ella se quejara, yo sé que adora a los monitos y lo adorable que pueden llegar a ser.

Puedes creértelo. DOS MONOS —recalqué con los dedos—Un amigo me regaló por mi cumpleaños una mona, para hacerle compañía sentimental a Poring. Mi mayor miedo es que tengan algo más que simple amistad y de repente me vea ahí con un equipo de quidditch de monos —negué con la cabeza—¿En tal caso te interesaría un monito? —curvé una sonrisa divertida.

Le pregunté por la gente de nuestra generación en Hogwarts, por esa gente que era más cercana a ella y que, por ende, tendría que saber de ellas más que yo, ya que yo perdí el contacto con mucha gente después de Hogwarts. Sin embargo, ella solo seguía conservando el contacto con Amaya y Violet. Me acordaba de ambas, pero debía de admitir que con ninguna llegué a tener especial contacto.

Me acuerdo de ambas. ¿Tu hermano se casó con tu hermana? —sonreí divertido. Luego yo era el raro por tener dos monos. Sus hermanos estaban casados, coño, eso me ganaba. Como ya aceptara tener el monito que le acababa de ofrecer, me ganaría por su gran combo—A mí me daría mal rollo igual.

Preguntó por las demás personas de nuestra generación por las que no tenía información y, entre ellas, estaba Willow. Iba a intentar contar su tragedia como si lo tuviera superado, tranquilo y sin darle demasiadas vueltas. Bastantes mierdas he pasado ya por ello como para volver a derrumbarme y tener un día negro por acordarme otra vez de esto.

De Melinda y Natasha no sé nada, irónico teniendo en cuenta que justo son las dos que estaban en mi misma casa —me encogí de hombros con diversión, dándole a entender que ni pajolera idea de qué habría sido de su vida. La verdad es que la vida de Natasha me daba igual, pero tenía cierta curiosidad por saber cómo le había ido a Melinda—Cuando acabamos Hogwarts y volví a Londres, me uní mucho a Willow. Estudió para auror también y para cuando yo me presenté por enésima vez, ella lo hizo por primera vez. Aprobamos juntos —dije contento, nostálgico por los recuerdos que me habían venido a la mente—Pero Willow desapareció a principio de año. No se encontró el cuerpo, ni indicios de su muerte, pero… su casa estaba vacía y lleva sin dar rastros de vida desde entonces. Yo… sé que es un poco pesimista, pero no creo que vuelva a verla nunca.

Willow había sido con diferencia alguna mi mejor amiga de todos los tiempos. Una amiga de verdad, de esas de las que poder alardear por ser casi uña y carne contigo. Adoraba su sonrisa risueña y sus consejos; sin duda era la mejor.

Pero bueno, quiero pensar que está en un lugar mejor y que ya no tendrá que preocuparse por nada —sonreí, tristón, pero bien—Siento que te hayas enterado así de pronto. ¿Os llevabais bien en Hogwarts, verdad?
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Mar Ene 05, 2016 3:26 pm

Está claro que me alegraba por Drake y por Fly de que hubieran retomado su relación después de tantos años. Pero no quitaba que sintiera un pellizco de lástima por el novio noruego de Fly. Joder, debe ser muy fuerte que tu prometida se vaya a otro país temporalmente por una misión del trabajo y que de repente corte contigo, se establezca en ese otro país y vuelva con su amor de la adolescencia. A mí me llega a pasar y me muero, Seré muy sentimental, yo que sé, pero me daba pena. Escuché la explicación de Drake bastante sorprendida. Daba la impresión de que me estaba contando el resumen de la típica comedia romántica que ponen en la tele los sábados por la tarde.

- ¿En serio? ¿Te hiciste pasar por su novio sin saber ni siquiera que lo tenía? - pregunté atónita, preguntándome qué demonios se le habría pasado por la cabeza a Fly para montar semejante culebrón. - Pero peor me lo pones… para el chico tuvo que ser un palo tremendo. - supuse, todavía impactada por el cotilleo telenovesco. Se lo tenía que contar a Amaya, se iba a partir el culo.

Cuando Drake me confesó que le daba pánico que le ocurriera lo mismo que me ocurrió a mí, no pude evitar sentir una pena infinita y tratar de aconsejarle. En vano, claro. Yo sabía de sobra que eran palabras vacías, que él mismo las tendría más que repetidas mentalmente. Pero eran palabras casi imposibles de asimilar, de introducir en nuestro subconsciente. Yo lo sabía mejor que nadie.

Afortunadamente Drake tuvo el tacto de dejar el tema de lado, a lo que ayudó que se me encendiera una bombillita en el cerebro con un comentario inocente de mi ex compañero de clase. Sabía que tenía un mono, que en nuestros tiempos en Hogwarts se llevaba fatal con mi pobrecito Merthin. Pero que tuviera dos era demasiado surrealista.

- ¿No se pueden castrar a los monos? Igual que a los perros o a los gatos. Hablo en serio. - aclaré, curiosa. - ¿Lo llevas a un veterinario especial o algo? - volví a preguntar con mi vena cotilla. Pero a ver, yo cuando he tenido que llevar al veterinario a Merthin nunca he visto un mono. Perros, gatos, y dos veces contadas vi un hurón. Pero, ¿un mono? Supongo que habrá veterinarios especializados en animales más “exóticos” y que también podría castrarlo. Imagino. - Porque si no, se te llena la casa de monos fijo. Poring no va a pedirte un condón. - bromeé. Para los animales el sexo es aún más instintivo que para nosotros, yo daría por hecho al 100% que la nueva mona iba a estar pronto luciendo barriguita. Aquel pensamiento también me inundó repentinamente, siendo sustituido igual de rápido por la musiquilla de un anuncio de chicles. Fuerza de voluntad, dicen… - Húm… depende. Si veo al monito recién nacido y me parece adorable, me lo quedo. Pero ya crecido me daría grima. - reconocí, mi relación con los animales es bastante rara, lo admito. El mismo bicho me puede parecer irresistible u horrible dependiendo del día.

Salió el tema de nuestros antiguos compañeros de Hogwarts, y le expliqué por encima que solo tenía contacto con mi hermana y con Amaya. Teniendo en cuenta que cuando me gradué y fue el dramón William Warren me comporté como una estúpida, alejándome de todo y de todos, demasiado que Amaya me había seguido aguantando. E incluso cuando decidí irme a Francia, cuando me enamoré y construí allí lo que creía que sería mi vida. Amaya siempre me apoyó. A veces soy demasiado injusta con la pelirrosa.

- Y ahora tengo dos malcriados sobrinos por partida doble. - confirmé. La verdad es que el tema de Andy y Violet tenía huevos. Recordaba como si fuera ayer el día que la traidora de Vi me confesó que le gustaba mi hermano. Y luego cuando los veía juntos… tardé lo mío en superar el trauma. En realidad creo que todavía no lo he superado. Le pregunté por las primeras que se me pasaron por la cabeza, y por lo visto Drake solo le había seguido el rastro a Willow. Sin embargo no me contó nada alegre de la vida actual de la ex Gryffindor. Todo lo contrario. Mientras me iba contando mi cara se fue transformando de extrañada, confusa, a una cara de póquer absoluto. - Pe-pero… debe haber alguna pista. ¿Desapareció después de una misión? O antes, o algo que se pueda relacionar con algún encargo o trabajo que tuviera por aquel entonces. - pregunté, con el vaso de plástico de restos de café inmóvil. Drake me había proporcionado demasiada información en muy corto lapso de tiempo. Y si Willow era auror… blanco y en botella. - ¿En su casa hubo indicios, restos, de que hubiera alguna pelea? Porque si todo estaba en orden… puede ser que haya desaparecido por voluntad propia. Aunque sé que eso casi nunca pasa. - admití con serenidad y una pizca de culpa por lo que acababa de decir. Pero no sé, quizás tuvo un problema personal muy gordo y decidió irse. Al estilo Fly, pero sin despedirse. - Sí, éramos muy amigas. - asentí ante la pregunta de Drake. - Mi amiga más cercana después de Amaya, de hecho. No tenía que haberle perdido la pista cuando me gradué… fui subnormal. - añadí más para mí misma que para él. - ¿Sabes? Cuando me fui de París hace cuatro meses hice la misma gilipollez que cuando me gradué. Me fui sin decirle nada a nadie. Ni a mis amigos, ni a mis compañeros de trabajo, ni a mi familia política… a nadie. Hice las maletas y me fui. Soy una cobarde y una egoísta de mierda. - solté como una reflexión propia, suspirando y dejando apoyar la cabeza contra la pared. Se supone que estaba descansando del trabajo, pero notaba como mi cerebro seguía a tope de actividad. - Estas cosas te hacen pensar. - añadí, en referencia a lo que me contó sobre Willow. Esperaba de todo corazón que estuviera viva y bien. En realidad, si me paraba a pensar, me di cuenta de que mi círculo de Francia también podía haber pensado que estoy muerta. Bueno no, mentira, que al mes me puse en contacto con mi antiguo jefe. Pero quitando ese detalle, también era posible que Willow hubiera estado hasta el moño de todo y se largara. Hay que ser optimista.
avatar
InvitadoInvitado

Drake Ulrich el Vie Ene 08, 2016 12:36 am

La historia entre Fly y yo a muchos podría parecerle de lo más normal, típico de chico conoce chica, chico se enamora de chica y chica le hacen bullying amoroso al chico, pero en el fondo, habíamos pasado por varias cosas que eran de lo más anormales. La misma situación que acababa de contarle a Allie era simplemente surrealista. Maldita Fly… metiéndome en mierdas comprometidas desde tiempos inmemoriales sin que yo me de cuenta de nada. A Allie le soprendió, pero coño, ¿a quién no? Solo a Fly se le ocurre utilizar a un ex-novio para hacerse pasar por su novio actual sin decirle lo que va a hacer. Supongo que soy demasiado bueno y que por amor hago cualquier cosa, pero aún así… debo admitir que no me arrepiento, fue un recuerdo bonito y… aunque me diera pena el ex-prometido de Fly, me alegraba de que ella hubiera hecho lo que hizo. Lo único que aún me quedaba un poco en el aire era el hecho de que Fly se había prometido —ergo era capaz de decir que sí—, pero luego había huído con una bomba de humo —algo que temía que pudiera repetirse—.

Ya tía… —dije, con una cara que se me caía de vergüenza. Pero jope, yo no tenía culpa ninguna. No sabía ni que estaba prometida, yo estaba haciéndole inocentemente un favor a una amiga—Pero bueno, no hay mal que por bien no venga, dicen.

Y bueno, ahí estaba con Fly. Llevábamos todo este tiempo juntos, después de todo y lo siento por el pesar del prometido, pero para mí eso era mayor que ninguna falta de respeto desintencionada.

Entonces el tema mono captó toda la atención. Si es que era normal: reencuentro que tengo con algún conocido del año de la pera, reencuentro en el que me preguntan por Poring. Si es que en el fondo el mono causó impresión en Hogwarts. Aunque debo admitir que los más que tuvieron que soportar la ira de Poring fueron los Hufflepuff… menudas liadas montaba en la sala común. Aún no entiendo como en Hogwarts me permitieron tenerlo, simplemente supongo que Albus era muy digno y al no haber una clausula que dijera literalmente: “no se permiten monos”, no pudo decirme que no.

Si lo llevo a uno especial —le dije a Allie—Me costó buscar un veterinario para Poring, pero finalmente pregunté un zoo y ellos mismos me recomendaron a los veterinarios que trabajan para ellos —le expliqué, ya que me parecía un dato curioso y era una de las pocas preguntas que no me preguntaba todo el mundo sobre Poring—Llevo toda la vida dejando que sea un machote, sentiría que le estoy traicionando si justo cuando viene una mono hembra le castro, ¿sabes? —fruncí el ceño, sintiendo en mi propia alma la traición—Bueno, pues si pasa, te avisaré rápidamente para que te lleves a uno de los monitos. ¿No te acuerdas de lo adorable que era Poring de pequeño en Hogwarts? ¿No te gustaría tener a uno por ahí rondando por casa? A lo mejor el hijo de Poring se lleva mejor con Merthin que Poring —sonreí divertido.

Luego, hablando un poco sobre las amistades pasadas, le tuve que contar a Allie lo que le había pasado a Willow. Yo no sabía qué le había pasado, pero Willow no era una mujer que desapareciera porque sí. La conocía muy bien, sabía que cualquier decisión que conllevase a salir de mi vida me la hubiera contado y, qué le voy a hacer, estoy pasando por una racha en donde me es imposible ser optimista en estos temas. Y para mí que estuviera desaparecida, era casi o igual de peor que saber a ciencia cierta un trágico final.

Fui a su casa, pero estaba igual que siempre —le contesté, dándole a entender que, llegado aquel día, moví cielo y tierra para intentar dar con ella. En vano, claramente—Siento haber sido yo quién te lo contara, el hombre más pesimista de universo —me llevé la mano a la nuca, algo “arrepentido” por haberle dado la mala noticia y encima asegurar casi su muerte.  Pero llevaba desaparecida casi un año… digo yo que por lo menos hubiera avisado a su jefe de que se iba. No entendía el hecho de irse y ya está, por lo que cuando Allie me confesó que había hecho en París lo mismo que había hecho al graduarse, la miré sorprendido. Después de la graduación puedo llegar a entenderlo, ¿pero otra vez después de ocho años cuando se supone que tienes todo allí dónde vives?—Normal que te hagan qué pensar, sobre todo cuando pierdes cosas allá atrás y te arrepientes de no haber tenido una despedida —Aunque a veces era peor estar siempre con esa persona y tener la peor despedida posible. Lo último que le dije a Willow fue que no podía ir a una fiesta que había montado, si hubiera ido… a lo mejor aún estaría con nosotros—¿Por qué hiciste eso? —le pregunté a Allie, con curiosidad—No pretendo juzgarte, solo quiero saber qué pasa por la cabeza de una persona que decide irse y simplemente empezar de cero sin tener en cuenta a todas las personas que han estado con ella de ahí atrás. Fly también lo hizo y nunca ha sabido decirme muy bien por qué… A mí es que no me cabe en la cabeza, pero a lo mejor le pasó lo mismo que a ti a Willow y en realidad está en las Maldivas teniendo la vida de sus sueños —esbocé una débil sonrisa—Willow y yo mantuvimos el contacto después de Hogwarts y básicamente éramos como uña y carne, por eso me parece tan raro que simplemente se haya ido. Pero oye, si algo tiene el ser humano de increíble, es que por mucho que lo conozcas, cualquiera no parará nunca de sorprenderte.

Entonces suspiré y estiré los pies, llevándome ambas manos a la parte trasera de la cabeza mientras me apoyaba atrás. No quería darle demasiadas vueltas, porque al final luego me volvía a apenar recordando y recordando. Y de verdad que no me gustaba.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.500
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 377
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Invitado el Mar Ene 12, 2016 7:54 pm

Drake era la única persona que conocía que tuviera una mascota fuera de lo común. Si exceptuamos las lechuzas, búhos, halcones o cualquier otra cosa que sirviera para mandar mensajes entre los magos, lo normal es tener un perro o un gato. Y si me apuras un hurón, una iguana o algún bicho verde de esos. Teniendo en cuenta eso y la novedad de que ahora tenía una parejita de monos, me entró curiosidad sobre lo que haría mi antiguo compañero de Hogwarts cuando se le pusiera malo el mono.

- Debe salirte por un ojo de la cara. - supuse curiosa, cuando me contó que tuvo que preguntar en un zoo y todo. Si ya me resultaba caro un veterinario normal para mi Merthin… uno más exótico no me quiero ni imaginar. Reí cuando habló de traición por el tema de castrarlo. - La verdad es que si lo piensas fríamente sí, es un poco como traicionarlo. Poring también merece conocer los placeres del sexo. - argumenté divertida. Los animales no tienen sexo si están castrados porque su instinto reproductor se ha ido a la mierda, lo cual siempre me ha parecido muy dramático. A ver, si yo me hiciera una ligadura de trompas para evitar quedarme embarazada si no quiero tener hijos, me resultaría muy absurdo no tener sexo. Entonces, ¿para qué me he hecho la ligadura de trompas si no es para disfrutar sin preocupaciones? No tiene sentido. Pobre mi Merthin, que moriría virgen por estar castrado. - ¿Es muy cara la comida de monos? A todo esto, ¿qué comen? Porque digo yo que no se alimentarán a base de plátanos. - imaginé, sintiéndome un poco retrasada. Mi conocimiento sobre esos animales se basaban en la película de Disney de Tarzán. - Me estás medio convenciendo… - añadí con una medio sonrisa. Amaya me mataría si llegara a casa con un mono en brazos, pero creo que por eso precisamente no deseché la idea de inmediato. - Por cierto, ¿cómo se llama la mona? - pregunté con mi habitual vena cotilla. A ver, no todos los días te enteras que una persona no tiene uno, sino ¡dos! monos. Lo normal es que se te llene la cabeza de preguntas. ¿Qué tipo de nombres le pegarían a una monita?

Me quedé fría cuando hablando de antiguas amistades y conocidos, me contó lo que le ocurrió a Willow. Técnicamente estaba desaparecida, y aunque prefiero ser optimista estaba de acuerdo con Drake que la cosa no pintaba bien. Vaya, darla por muerta no era nada descabellado, y más teniendo en cuenta que era una auror. No sé en qué estúpido momento a la Allie adolescente se le metió entre ceja y ceja ser auror, está visto y comprobado que es una profesión que solo te da problemas. Confesé que cuando decidí volver a Inglaterra desaparecí de la noche a la mañana. Quizás no era el mejor momento para contarlo… pero a lo mejor a Willow se le ocurrió la misma gilipollez que a mí. Aún así en el fondo reconocía que era más probable que estuviera muerta a que hubiera sido una tonta yéndose sin decir palabra. Las cosas como son, las estadísticas sobre “misteriosas desapariciones de aurores” hablan por sí solas.

- Es una pregunta muy complicada. - admití algo cabizbaja, ante su pregunta más que justificada. - Sinceramente, yo tampoco lo sé muy bien. Creo que tenía demasiada presión, pasaron muchas cosas en poco tiempo y no supe asimilarlo. A las pocas semanas de perder a mi prometido me enteré de que estaba embarazada… - confesé, sin ser capaz de mirar a Drake. Volvía a fingir gran interés en la pelusa del suelo. - Y a los dos meses tuve un aborto natural. No asimilé la muerte del hombre que amaba cuando me enteré que iba a ser madre soltera, no había asimilado ninguna de las dos cosas cuando perdí al bebé… - llegado a ese punto, noté cómo de nuevo las lágrimas se agolpaban sobre mis ojos. Sentía un horrible y apremiante deseo de salir corriendo. - Sentí que no hacía nada en París, que todo lo que podía atarme allí ya se había ido a la mierda. No me vi capaz de seguir trabajando en el ministerio francés, en recorrer las calles de la ciudad… no sé. Creo que pensaba que al huir, la presión y el dolor que sentía también se quedaría atrás. No lo sé. - reconocí, sin parar de mirar la pelusa. La que entendía de psicología era mi amiga la pelirrosa, no yo. No quería pensar en ello. - Supongo que si no lo vives, no lo entiendes. Pero supongo que la vida de Willow iría bien, ¿no? - supuse, ya que si hubiera tenido mil altibajos seguidos como yo, era muy probable que Drake llegara a la conclusión de que solo necesitaba despejarse. O eso creía yo. O quizás Willow, por mucha amistad que tuviera con él, prefería llevar sus problemas en secreto.
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.