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Ordenando libros (Esther)

Invitado el Miér Dic 04, 2013 6:23 pm

Miré a mi alrededor para cerciorarme de que todo estaba bajo control antes de levantarme, por suerte hoy la biblioteca estaba tranquila y no habían demasiados alumnos que armaran jaleo.
Observe la pila de libros pendientes de colocar y decidí cargar con unos cuantos ya que eran demasiados para hacerlos flotar por medio de la biblioteca. Lo último que quería era que uno de los libros se callera y golpeara a algún alumno.

Me dirigía a las estanterías del fondo para comenzar mi tarea pero, cuando apenas había recorrido la mitad de la distancia, comenzaban a escurrírseme los libros de las manos. – “Vamos April, ¿tanto te costaba hacerlo de dos veces?” – Me dije algo fastidiada conmigo misma. Terminé por abandonar la mitad de los libros que llevaba bajo el brazo en un pupitre libre. Siempre podría recogerlos luego.
Al llegar a mi destino me topé con un grupo de chicos que pretendían aparentar estudiar. – “Venga, no me miréis así.” – Pensé. – “Yo también fui alumna, todos sabemos porque uno se sienta al fondo de la biblioteca, sobre todo cuando intentas esconderte tras un gran montón de libros.” – Me coloqué a un par de metros de donde se encontraban, los estudié algunos segundos con la mirada y decidí seguir con mi tarea. Sería mejor no decirles nada, al menos todavía.

Algunas veces odiaba sobremanera a los alumnos. Nunca me había gustado especialmente tratar con la gente, pero con niños, eso era otra historia. Ni siquiera me caían bien cuando era una niña, ¿cómo iba a soportarlos ahora? Solía costarme horrores aparentar tranquilidad o amabilidad en este tipo de circunstancias. – “Con lo tranquila que estaba yo sin tener que verlos a diario.” – Pensé mientras colocaba algunos libros en su lugar.

Tuve que dirigirle más de un hechizo reparador a algunos libros, uno incluso tenía varias páginas pegadas con chicle. – “¿Pero a quién demonios se le ocurre?” – Tuve que respirar hondo para no enfadarme. En ese momento pude ver, por el rabillo del ojo, como los chicos que había a mi lado se pasaban una caja de grageas y se llevaban algunas a la boca. – “Pobres incautos,”– pensé. – “seguro que piensan que son muy disimulados.
Dirigí mi varita hacia la caja y con un Accio que no llegué a pronunciar la atraje hacia mí. Los tres chicos me dirigieron una mirada estupefacta.
¿Acaso no sabéis que aquí no se puede comer? – Les dije intentando moderar mi tono para no parecer demasiado autoritaria. Lo último que quería era que lo alumnos me tuviesen miedo. – Venga chicos, que no quiero tener que llamar al Director. – Dije dejando la frase en el aire mientras volvía a centrarme en mis tareas.
Mientras me iba hasta la estantería de al lado para seguir con mi tarea, le dirigí una mirada a la caja de grageas que flotaba ahora junto con el montón de libros. Cuanto se me antojaban esas pequeñas golosinas.
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InvitadoInvitado

Invitado el Jue Dic 05, 2013 5:38 am

Bien, vamos a ver....Hacer la colada, hecho. Comer, hecho. Ordenar cosas de clase, pereza. Creo que ya tengo todo en orden, si señor. La verdad es que me gustaba muy poco ordenar las cosas de las clases teóricas, lo odiaba a mueeerte. Yo quiero que las clases sean siempre prácticas pero cuando hace mal tiempo no queda más remedio que preparar una clase improvisada en un aula, podría volar en las aulas pero me pilla el director y me mata.

Ahora tenía tiempo libre hasta mi próxima clase, me tocaba con los pobrecitos de primero...Mas lindos que son...y que traviesos los cabrones, a veces dan ganas de convertir en una bludger la cabeza de más de uno. Suspirando me marché de mi despacho caminando por el castillo con mi halcón en el hombro, no tenía ningún rumbo fijado. Tras un rato caminando llegué a la biblioteca, la verdad es que nunca había entrado y me entró curiosidad por saber como era y los libros que contenía.

Abrí la puerta y entré despacio mirando a mi alrededor, joder que pasada.... Ojeaba algún libro que me encontraba y lo volvía a dejar en su sitio. Miraba a los alumnos estudiar y buscar información, y a otros... -Ajam...no estoy en mi clase pero sabes que puedo quitarte puntos si haces eso. Dije a un alumno que pretendía dibujar con la pluma en un libro, al verme me pidió disculpas y se marchó. me encogí de hombros y seguí caminando hasta que vi una caja de grageas volando...

-Grageas...Disculpe, ¿esas grageas son suyas? Pregunté a la mujer que estaba colocando los libros, si es una mujer adulta y está en la biblioteca seguramente sea la bibliotecaria. -¿Quiere que le ayude? Parece ocupada Pregunté mirando la montaña de libros, si ser profesora es duro...ser bibliotecaria es algo igual o peor.
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InvitadoInvitado

Invitado el Dom Dic 08, 2013 8:17 pm

Mientras seguía colocando libros alguien me sacó de mi ensimismamiento preguntándome por la caja de grageas que me acompañaba. Me giré con intención de saber quién me hablaba y me encontré con una mujer joven con un pelo de lo más llamativo. – “Sin duda no es una alumna, es demasiado mayor para ser de último curso” – Me dije pensativa y por su forma de actuar pude confirmar que estaba en lo cierto. – “Pero aún así, es demasiado joven para tratarse de una profesora”.
Solo conocía a un pequeña parte del personal de Hogwarts y, debido a mi naturaleza solitaria, no había hecho nada porque esta situación cambiara.
En la biblioteca no se puede comer. – Le respondí con una sonrisa sin llegar a contestar su pregunta. – Creo que no nos conocemos. Soy April, la nueva bibliotecaria. – Le dije de forma amable mientras le ofrecía mi mano para saludarla, siempre me habían gustado especialmente ese tipo de formalismos.

Entonces, se ofreció a ayudarme con lo que estaba haciendo. – No te preocupes. – Le dije algo sorprendida por su ofrecimiento mientras colocaba en su lugar el libro que tenía en la mano. – Por extraño que parezca, me entretiene en los ratos aburridos. – Esboce una sonrisa resignada. – Después de ordenar los libros que los alumnos dejan fuera de lugar y de decirles que bajen el tono de voz, tampoco queda mucho trabajo por hacer. No es un trabajo especialmente trepidante.

Después de observarla un rato, me dio la impresión de que era una persona cercana y los alumnos que teníamos cerca le dirigían miradas amables. Por lo que me quedé bastante satisfecha. – Bueno ¿y qué es de ti? – dije amablemente  –  ¿Llevas mucho tiempo en la escuela? ¿Qué tal te tratan los alumnos? – Le pregunté con la esperanza de saber algo más del lugar en el que me encontraba.
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InvitadoInvitado

Invitado el Mar Dic 10, 2013 3:52 pm

Para un Ravenclaw este debe ser su santuario porque aquí hay libros de cualquier cosa...y no son muy finitos que digamos...Antes de darle el sermón a un alumno, me encontré con un señor libro sobre la Historia de la Magia...Menos mal que yo hacía resumen y me imaginaba la historia porque si no...Todavía no estaría ni por la mitad del libro. Tras mirar que todo estaba en orden me encontré con la caja de grageas y a la mujer que estaba tras los libros...la bibliotecaria...Se llamaba April y con una sonrisa me dijo que no se podía comer aquí, haciendo la broma como si yo fuera una alumna.

-Tranquila, ya vengo comida de antes. Dije riéndome en voz baja para no molestar a los que intentaban estudiar. -Soy Esther, la nueva profesora de Vuelo. Me incliné un poco en señal de saludo cordial, como ella es mayor que yo pues tengo que ser formal. Escuché sobre su trabajo y me quedé sorprendida al ver que a ella le entretenía hacerlo, la verdad es que ser bibliotecaria tiene que ser bastante duro...Yo no tendría paciencia la verdad, no dudaría ni 5 segundos. -Debe de gustarte mucho este trabajo, si te soy sincera yo no tengo mucha paciencia para hacerlo...lo siento. Me rasqué avergonzada la cabeza mirando como ella seguía colocando libros y mirándome de vez en cuando...Tras un rato en silencio me preguntó que si llevaba mucho tiempo aquí y que me estaban tratando bien, la pregunta que todos los adultos me hacen cuando me conocen.

-No llevo mucho tiempo aquí, llegue nueva este año. Y no he tenido ratos libres para explorar todos los rincones, pero de momento es un buen lugar y me quedaría por mucho tiempo. Dije sonriendo contenta, la verdad es que aquí tenía mi lugar y tenía mis compañeros...¿que más puedo pedir? Bueno, quizás un novio pero vamos por partes. -En el poco tiempo que llevo, me han tratado de maravilla y los adultos me han ayudado mucho a integrarme. ¿Y tu? ¿Llevas mucho tiempo aqui? Pregunté un poco curiosa, la verdad es que no sabía que preguntar pero ya que ella me preguntaba pues yo sigo en la misma línea...A parte, ¿que se le pregunta a una bibliotecaria? Tras un rato hablando con ella me despedí y me marché a mi despacho.
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