Situación Actual
19º-25º // 26 agosto -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Laith G.Mejor PJ ♂
Vanessa C.Mejor PJ ♀
Freya H.Mejor User
Gwendoline E.Mejor roler
Sam & GwenMejor dúo
Stella T.Especial I
Egon A.Especial II.
Bianca V.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Happy Birth-tine {Alice K. Ivanova} +14

Invitado el Dom Feb 14, 2016 2:02 am

El día de San Valentín había llegado, y para Sirius era el peor San Valentín de todos. Era la primera vez que lo pasaría sin sus amigos, ya que ni siquiera cuando había tenido novia le había dado más importancia que a ellos, pero ahora eran ellos los que le daban la espalda para salir con sus noviecitas de turno, las perfectas Lily Evans y Danny Maxwell, y joder, como le daba ganas a veces de lanzarles alguna maldición de arranque de cabellera o algo por el estilo, algo no muy dañino porque en el fondo también habían ido convirtiéndose en sus amigas, sólo que eran amigas que le separaban de sus mejores amigos.

Por eso ese día de San Valentín había quedado con Alice, era su cumpleaños y además había sido su amiga desde la infancia y jamás le había dejado de lado por ninguna de sus parejas. Bueno, nunca le había conocido una pareja a decir verdad.

Ambos salieron juntos de Hogwarts y dirigieron sus pasos hacia Hogsmeade, junto a toda la tropa de románticas parejas o intento de ligoteo, y alguno que otro grupo de amigos. Sirius estaba cabreado, pero intentaba que no se le notara ya que no quería arruinarle a su amiga el día de su cumpleaños.

Cuando por fin salieron de los límites del castillo, el ojigris tomó inesperadamente la mano de la chica y la apartó del camino hacia un costado del bosque, internándose entre medio de los arboles, mientras reía en el camino.

—Ya te imaginaras lo que pensará el resto de la gente —rió divertido escondiéndose detrás de uno de los árboles —. Nunca faltan los mal pensados.

Un poco más allá, sobre una roca había una bocina vieja de autómovil muggle, frente a la cual el chico se detuvo y sonrió a Alice con un pequeño brillo de impaciencia y ansiedad destellando en sus ojos.

—Sí, lo adivinas.

Se adelantó antes de que la chica se adelantara para preguntar si acaso era un traslador. No era la primera vez que tomaría uno, pero era el primero que tomaba que había pedido él mismo, puesto a que los trasladores sólo puede pedirlos un mayor de edad dentro del Ministerio de la Magia, y eso era algo que a él ya le hacía sentir todo un hombre.

—Es tiempo —mencionó mirando su reloj antes de acercarse a la bocina y esperar a que la chica también lo hiciera —. Tómalo, tómalo ahora.

Y él también lo hizo, aunque ninguno de ellos desapareció enseguida, aún tuvieron que esperar un par de segundos y, de pronto, toda la tierra alrededor de ellos comenzó a girar y ellos salieron desprendidos del piso en lo que parecía haber sido tragados por un verdadero tornado.

—¡Suéltate! ¡Ahora!

Alcanzó a gritar y él también se soltó, antes de sentir como todo su cuerpo caía a una especie de vacío haciéndole gritar hasta darse de bruces sobre la arena. Estaban en la costa, al orilla del mar, en una especie de playa desierta, en donde hacía un día muy soleado y caluroso.

—Fe…liz cum…pleaños…

Mencionó apenas en medio de un gemido de dolor, antes de voltearse sobre la misma arena para quedar de cara al sol y luego ponerse una mano por delante para evitar que los rayos de éste le pegaran en los ojos.


Última edición por Sirius O. Black el Mar Mar 08, 2016 8:44 pm, editado 2 veces
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Feb 14, 2016 9:27 pm

Desde el bochornoso día de la clase de pociones había evitado un poco a Sirius pero al final del día no se había resistido a aceptar su invitación, no quería pasar su cumpleaños sola y aunque pensara que la invitación se debiera a que sus amigos tenían novias no le había importado, tal vez se hubiera olvidado el asunto de los querubines y a final de cuenta no estaba mal pasar un rato con la persona que le gustaba o ¿no?

Ese día procuró verse bonita para Sirius, tal vez fuera una tontería por que solo eran amigos pero quería lucir bien para él, hasta apartó el tono grisáceo de su cabellera sustituyéndolo por un tono mas vivo, un bonito rosado el cual combinaba a la perfección con su vestido, la verdad no quería verse muy arreglada por lo que no se arregló demasiado solo lo suficiente para no verse algo "enferma" sin embargo el que el vestido pareciera que le quedaba un tantito grande dado su falta de apetito de ese mes y medio no la ayudaba tampoco, pero lo ignoró, estaba de tan buen humor ese día por su salida que hasta decidió intentar desayunar algo que no resultó, no logró mas que dar dos bocados antes de decidir que no podía desayunar nada en cierta parte aunque no suena muy creíble por el al moreno.

Intentó no llegar primera al sitio de encuentro en el vestíbulo para salir con él pero le fue casi imposible el no hacerlo hasta el momento era lo único bueno que le pasaba en esas semanas, al verlo lo saludó como de costumbre con un beso en la mejilla antes de dirigirse con él a Hogsmeade aunque no llegaron al pueblo a costos y salieron de los límites del colegio cuando inesperadamente Sirius tomó su mano para llevársela al ¿bosque? enarcó una ceja sin saber que pensaba hacer el Gryffindor, no es que esperara algo normal de una salida con él pero eso la tomó por sorpresa que tendría planeado, sabía que de ser otro no lo seguiría al bosque pero siendo él le daba curiosidad.

- ¿Que me vas a violar en medio del bosque? - preguntó sin mas con una sonrisa divertida la verdad lo decía en broma era algo inevitable luego de su comentario de los mal pensados.

Siguió caminando con el joven hasta que vio lo que parecía ser una bocina por la que estuvo apunto de preguntar si era lo que creía pero el chico se le adelantó - ¿Que planeas, Sirius Black? -preguntó viéndolo con algo de sospecha.

Se mordió el labio inferior antes de acercarse al traslador, si había algo que odiaba era el viaje en eso, siempre caía de bruces cuando llegaba al lugar que iba pero lo aceptaba aún así lo miró con desconfianza a Sirius antes de tomar la bocina y cerrar fuerte los ojos esperando lo que iba a pasar y rogando que no fuera tan desagradable como imaginaba el viaje.

No tardó mucho en sentir esa horrible sensación de ser succionada por un vórtice mientras daba vueltas, se mareaba y la hacía soltar algún gritillo gracioso, aunque no tardó mucho en escuchar la indicación de Sirius con lo que soltó inmediatamente la bocina lo que la llevó a tener otra sensación fea que provocó otro gritillo antes de caer de bruces en la arena algo que ya esperaba aunque no esperaba tragar arena. Inmediatamente sintió la arena se reincorporó un poco mareándose mas de lo que ya estaba por lo que cerró los ojos, para que todo dejara de girar, inmediatamente sintió el calor y al escuchar sus palabras de feliz cumpleaños abrió los ojos viendo donde estaba - Por Merlín, Sirius estas loco - dijo mientras veía la playa incrédula antes impulsivamente, caerle con solo una pizca de cuidado encima - Te amo - dijo antes de darle un sonoro beso y quitarse de encima para volver a contemplar todo.


FdR: Referencia del vestido Aquí, es algo parecido
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Jue Feb 18, 2016 5:11 pm

Se sentía un poco aturdido ya que incluso se había golpeado un poco la cabeza al caer, por suerte habían aterrizado sobre arena y no en un lecho rocoso, lo cual ayudó a que no quedase realmente noqueado. El sol le molestaba, pero quería quedarse un poco en esa posición para reponerse por un momento, por lo que le pilló absolutamente de sorpresa el que Alice se le echara encima para llegar y plantarle un beso y, más aún, soltarle un “Te amo”.

No supo si había escuchado bien o había sido producto de su imaginación, aunque lo dudaba. Parpadeó incrédulo y se apoyó sobre sus brazos para sentarse sobre la arena una vez que ella se apartó. La miró por un par de segundos y luego también miró el mar mientras su cerebro aún hacía cortocircuito. La verdad, es que nadie en su vida jamás le había dicho “Te amo” y es que su familia jamás lo quiso demasiado y, aún cuando estaba seguro que sus amigos lo amaban, todos estaban en esa etapa que no les sonaba de muy machos decirse esas cosas, y lo que era en su vida sentimental, con Lisbeth sólo habían alcanzado a decirse “Me gustas” y lanzarse un par de “Te quiero” de modo muy subliminal, pero “Te amo”, no jamás, aquel había sido el primero y había llegado de una forma muy inesperada.

Aún no se reponía completamente, cuando sintió que el calor comenzó a picarle en la piel, por lo que inmediatamente se sacó la gruesa chaqueta que llevaba encima y también los bototos. Eso de haber pasado de un clima de pleno invierno a uno caluroso y tropical era un gran cambio. Al menos Alice parecía no tener demasiado para sacarse, pero lo que era él, hubiese deseado quedarse en bolas para lanzarse al océano a refrescarse la cabeza.

Se puso de pie y recogió la chaqueta, sus zapatos y la bocina que había usado de traslador, antes de girarse hacia la chica para invitarle a caminar con él a través de un simple:

—Vamos.

Las aguas eran prácticamente de color turquesa, y podía verse que la isla no era tan grande, pero al menos tenía un tamaño considerable. Poseía una especie de monte en su centro, como las típicas islas volcánicas que pueden verse a veces en los programas de paquetes turísticos. Tenía también una vegetación muy, muy abundante y a lo lejos se escuchaba el chillar de algún animal o pájaro desconocido. Habían palmeras y algunas rocas repartidas por el orilla del océano, más no se veía ningún indicio de vida humana, salvo por una casona de buenas dimensiones que comenzaba a verse poco a poco entre los matorrales. Allí se dirigían.

Realmente parecía una isla desierta, de aquellas que son capaces de comprar los multimillonarios para poder irse de vacaciones tranquilos, sin ningún periodista que les moleste. Por otro lado, la casona estaba hecha de madera y su techo era de junco, aquella hierva seca con la es posible llevar a impermeabilizar un tejado completo si acaso se pone correctamente. En su interior, era bastante lujosa, pero también acogedora. tenía inmensos ventanales, un par de hamacas en la terraza y mullidos sillones en su interior.

Sirius dejó que la chica mirase cuanto quisiese, mientras él dirigía sus pasos hasta una de las habitaciones y esperaba a que ella le siguiera. Ahí había una enorme cama que casi parecía gritar “Ven a saltar encima”, pero sobre ella había un par de piezas de ropa más de acorde con el clima del lugar, incluyendo un bikini para ella y un bañador para él.

—Puedes cambiarte, si quieres, aunque me gusta tu vestido.

Le sonrió y le guiñó un ojo, antes de tomar el bañador y salir de la habitación para dar un poco de intimidad a la chica y que ella decidiese lo que deseaba vestir. Para cuando Alice salió, Sirius ya estaba metido hasta la cintura en el agua del océano y completamente mojado.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 19, 2016 2:11 am

Le había dicho al pelinegro un "Te amo" espontaneo, de esos que dices sin pensar que solo brotan de los labios y del alma, ella no era de decir cosas si no las sentía, si decía un "te quiero" era por que quería o sentía la necesidad de decirlo, no para agradar a nadie, tal vez por esto no le habían servido algunas de sus relaciones por que la hacían sentir que la obligaban a ser algo que ella no era, cariñosa, bueno si lo era pero cuando quería, cuando le nacía no cuando otro quería que ella fuera así con él y con Sirius siempre había sido dulce solo que esta fue la primea vez que le decía un "Te amo" en la cara y no solo lo dejaba en sus pensamientos y la verdad fue una frase tan natural que milagrosamente no se le subieron los colores al expresar tal sentimiento.

Estaba maravillada con todo lo que veía, el agua clara, limpia como la de una playa virgen, la arena blanquecina, la vegetación que estaba detrás de ellos abundante y exquisita aun cuando desde su posición no podía apreciar todo con total detalle estaba encantada con el lugar, era simple y sencillamente hermoso, se quitó los zapatos, su vestimenta era mas adecuada para ese clima que para el del colegio pero ella era del tipo que prefería morir de frío a verse mal en especial para salir con alguien apreciado, aun así moría del calor lo cual se notó en sus mejillas sonrosadas.

Al escuchar el vamos de Sirius dirigió su mirada hacía el asintiendo antes de ponerse de pie y tomar sus zapatos con la mano derecha, sintiendo la arena en los pies, hace mucho que no iba a una playa y era una sensación increíble la de estar ahí - ¿Donde estamos Sirius? - preguntó mientras caminaba con él. El verdor de la vegetación una vez llamaban su atención en especial ahora que podía contemplar mejor las cosas, los sonidos de los animales y el sentir la brisa fresca sobre su cara era algo que le gustaba no era suficiente para quitarle todo el calor que sentía pero era perfecta para reconfortarla.

Por un momento pensó que estaban en una isla desierta, a la que posiblemente nadie o casi nadie habían logrado llegar cuando se encontró con una casona lugar al que parecían dirigirse y por la cual le dirigió una mirada interrogante al Gryffindor, aun así no pudo evitar contemplar la edificación, tenía un buen tamaño y ubicación sin contar que no parecía dañar el medio ambiente, parecía que fue creada con todo el cuidado posible y eso era lo que mas llamó su atención. Al ingresar no pudo evitar rozar con su mano la madera para sentir los acabados, todo se veía lujoso pero acogedor, agradable y fue algo que le gustó, hace mucho no estaba en una casa en la que se sintiera algo así, en la que no se sintiera incomoda con solo ingresar, apreció un poco el lugar antes de dirigirse a la habitación donde había visto a Sirius desaparecer.

Al ingresar notó la estupenda cama y los bañadores que habían sobre ella sin embargo no pudo decir nada antes de que Sirius la halagara y saliera del dormitorio, mentiría si no le gustó escuchar que le gustaba como estaba vestida, después de todo se vistió para él y al parecer había hecho un buen trabajo, lo que la hizo sonreír como tonta mientras cerraba la puerta del cuarto y se cambiaba la ropa, ya lista salió de la habitación, no sabía donde estaba el moreno pero supuso que lo encontraría afuera por lo que salió de la casona encontrándolo en el mar.

Aunque no se le viera el cuerpo completo tuvo que morderse el labio inferior mientras deslizaba su mirada por el chico, sin lugar a duda se veía atractivo y tal vez valoró la idea de quedarse ahí y comérselo con la mirada, pero no, esa no era ella así que caminó hasta el mar, el agua estaba fría para ella por lo que tardaría un rato hasta llegar donde él aun cuando no es que estuviera tan hondo o algo así - Tienes buen gusto y no sabía que conocías mi talla, me asombras, no lo esperaba de ti - dijo en un tono de voz en el que pudiera escucharla mientras poco a poco se acercaba a él.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 19, 2016 6:11 am

Se giró para mirarla cuando le sintió acercarse a través del sonido del agua. Alice se había puesto el bikini que él mismo había dejado antes sobre la cama y pareciera que le quedase perfecto, tal y como ella había notado, por lo que el pelinegro rió brevemente con su comentario y se quedó un momento en silencio, como si dudase en realidad decir su truco, porque estaba seguro que ella se desilusionaría un poco, pero que rayos.

—Haces bien en no esperarlo y el gusto en realidad tampoco es mío —rió divertido —. No estoy seguro a cual de mis primas pertenece, Bellatrix o Narcissa. ¡Pero estaba nuevo! —aclaró en seguida —Yo mismo removí las etiquetas y, como esperarás de una familia tan mágica como la mía, es autoajustable. Así que no importa tu peso o tu talla, te hubiese quedado perfecto de todos modos. Siento desilusionarte.

Se disculpó dedicándole una sonrisa que no se decidía entre expresar arrepentimiento o que en realidad se divertía con ello. Pero rápidamente desvió la mirada hacia el océano, mientras sus manos hacían pequeñas ondas por debajo del agua que era tan cristalina, que podían verse hasta los peces nadar alrededor de ellos y la arena del fondo. El agua en realidad era cálida, eso podía verse por el tipo de vegetación que había alrededor, aun cuando no fuese tampoco que hubiese estado a punto de ebullición como las aguas termales, pero se encontraban cerca del norte de Brasil.

—No sé exactamente, ni siquiera sé si esta isla tiene un nombre a parte de Black Island —volvió a reír —, pero estamos en alguna isla pequeña cerca de Vila dos Remédios.

Un nombre que sonaba a portugués, ya que era precisamente una isla más grande que aún pertenecía a Brasil a pesar de estar bastante alejada.

—Hacía años que no venía a este lugar…

Mencionó dejando que su mirada se perdiera en las profundidades del agua. Era evidente que ninguno de los miembros de su familia sabía que ellos estaban ahí, para todo el resto de los Black, a excepción de su prima Andromeda, Sirius estaba prácticamente muerto.

—Traje un par de esas armas que usan los muggles y que sirven para disparar bolas de pintura, y sí, pretendo que juguemos con ellas dentro de la casa.

Volvió a reír, era de esperar de que quisiera dejar alguna firma de su visita, un desastre que dijera que deberían tener más cuidado con aquella isla, pues él aún tenía acceso a ella y lo seguiría teniendo a menos que ocultaran la isla completa con un encantamiento Fidelio.

Entonces le miró de soslayo y comenzó a sonreír con una de sus típicas sonrisas traviesas, esas que de verlas se sabía que en su mente no pasaban verdaderas buenas intenciones.

—¿Te han dicho que te ves muy bonita así toda seca? —preguntó al mismo tiempo que comenzaba a lanzarle agua con la mano —Hay que hacer algo al respecto.

Y le arrojó más agua, aunque al final, acabó tomándola a ella entera desde la cintura, para arrojarla casi de cabeza a las cristalinas aguas.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 19, 2016 6:54 am

Escuchó su respuesta sin dejar de acercarse a donde estaba hasta que mencionó que era de una de sus primas lo que la llevó a arrugar la nariz en un claro gesto de desagrado, claramente la idea de usar algún bikini usado no estaba en sus planes para eso se hubiera bañado en lencería y estaba a punto de reclamar cuando escuchó el resto de sus palabras - Eso espero Sirius, no me gusta la idea de usar ropa usada por tus primas casadas - de repente pensó en Bellatrix y Rodolphus y no pudo evitar hacer una mueca de desagrado no tanto por Bella pero fue inevitable - No me desilusionas, solo me sorprendió la idea - le guiñó el ojo derecho, realmente no esperaba que tuviera buen gusto como dijo antes.

Poco a poco se acostumbró a la temperatura del agua, no es que estuviera realmente fría solo que claramente el ambiente estaba mucho mas caliente a fuera y ella simplemente siguió ahí admirando el lugar y apartándose de cada pequeño vez que intentara incomodarla, aun cuando de pequeña siempre le gustó el mar, le tenía algo de temor a todos los bichos que había en el agua, lo sabía, era rara pero era inevitable, tal vez la razón es que en una de sus visitas a casa de sus abuelos había visto la película "Tiburón", bueno una parte a penas pudo salir corriendo lo hizo, pero le quedó el trauma de que cualquier bicho del mar es malo lo que la llevó a tanto estar concentrada en su amigo y lo que decía como en el mar abierto.

- ¿Portugal? - preguntó, no sabía donde estaban y el nombre le sonó portugués aunque añadí algo que recordaba algunas partes de América hablaban portugués por que fueron colonias de dicho país - ¿América del sur? - sí, no tenía la menor idea de donde estaban ni siquiera en que continente - Esta isla es de tu familia ¿Esta bien que estemos aquí? - No quería que Sirius se metiera en problemas por su culpa.

Al escuchar que hace mucho no iba a ese lugar supo la respuesta de su pregunta, no, no sabían que estaban ahí, solo esperaba que no apareciera alguno y él tuviera problemas.

- Tu quieres que te maten - dijo entre risas mientras negaba con la cabeza cuando dijo que jugarían con pistolas de pintura dentro de la clase - Aunque reconozco que tendrás que enseñarme como se usan esas cosas - aunque conocía cosas muggles y sabía que era una pistola no sabía accionarla y menos una de pintura como lo que él proponía.

Desvió la mirada un momento hacía el pelinegro y vio esa sonrisa que la hizo saber que no vendría nada bueno y la llevó a intentar alejarse un poco de él aun sin saber que se proponía, aunque al escucharlo supo que en efecto se tenía que alejar lo mas rápido de él en especial por que empezó a echarle agua - No, no, no - dijo intentando tomar aun mas distancia aunque como es lógico cuando corres en el agua sentía que no avanzaba nada por la resistencia de la misma, al final no pudo mas que cerrar los ojos y aguantar la respiración cuando Sirius la atrapó y la lanzó al agua, no es que fuera difícil atraparla y arrojarla en el mar.

Tardó un par de minutos en salir del agua con el cabello en la cara - No era necesario - le riñó mientras intenta sacarse el cabello de la cara y ver que su traje de baño no hubiera sufrido ningún imperfecto, por dicha no pasó con lo que la pelirosa decidió que era hora de la venganza con lo que empezó a tirarle agua en el rostro con ayuda de sus manos aun cuando sabía que él llevaba ventaja de contraatacar
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 19, 2016 7:24 pm

Frunció ligeramente el ceño cuando Alice pareció fastidiada por usar ropa usada. Sirius lo entendía en el caso de los bañadores porque son precisamente una prenda intima que le tocaba los lugares que sólo le tocaría un novio de manos muy largas, pero la chica lo generalizaba como ropa usada en general y vamos, él ya le había dicho que las prendas estaban nuevas. Además, sus primas tampoco era que tuvieran lepra, sólo que eran la mar de pesadas sobre todo Bellatrix, pero vamos, que hasta él mismo la encontraba bastante bonita y con una buena vida. Aunque entendía que había gente más tiquismiquis que otras con eso de la ropa y Alice parecía ser una de ellas, cosa que no se esperaba y por tanto agradecía conocer.

—No, no es Portugal, si no me equivoco creo que aún es territorio brasileño aunque estamos bastante lejos del continente.

Respondió y se giró a ella para mirarla cuando le preguntó si estaba bien que ellos estuvieran ahí ¿en serio? ¿Desde cuándo a Sirius Black le había importado si estaba bien estar en un lugar para llegar ahí? Sobre todo si aquella escapada servía para fastidiar a su familia, pues, sí, claro que estaba bien estar ahí.

—Lo dices como si no me conocieras.

Rió divertido y tuvo que asentir con la cabeza cuando ella le preguntó si acaso quería que lo matasen. Vamos, quería ver al menos si acaso lo intentaban, porque para cuando se dieran cuenta, él ya estaría muy lejos. Aunque por supuesto, toda su familia sabría inmediatamente que había sido él. Pero ya era hora de hacer relajarse un poco a la metamorfomaga estirada, por lo que acabó mojándola con su mano, hasta arrojarla al agua directamente, y no pudo evitar el reír a carcajadas cuando le vio salir del agua ya sin nada de estilo. Si hubiese sabido que Alice se había arreglado, e incluso maquillado, para encontrarse con él, se habría descojonado aún más.

La pobre estaba completamente despeinada y sin estilo alguno, y como si tuviese esperanza alguna de ganarle, comenzó a mojarle con esas manitos tan pequeñas y flacuchas que tenía. Si Sirius no se rió, fue precisamente porque se compadeció de ella. Bueno… en realidad no.

—Pobre alma ingenua —comenzó a reírse de ella —¿De verdad crees que con esa manitos tuyas lograrás mojarme más de lo que ya estoy?

Preguntó alzando un poco ambos brazos, como para mostrarse a sí mismo, quien de antes que ella llegara ya se había mojado entero.

—Tú no sabes como ganas una guerra de agua ¿verdad?… Oh, vamos, Alice, sé que puedes hacerlo mejor que eso.

Intentó picarla para ver si la chica de verdad se animaba a ponerse más agresiva o sacaba alguno de esos trucos ocultos que tal vez le sorprenderían.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 19, 2016 9:56 pm

- ¿Territorio Brasileño? Wow, no me lo esperaba - realmente nunca pensó estar cerca de América, con su familia nunca había salido de Europa y aunque según Sirius no estaban muy cerca del continente seguía siendo un lugar inexplorado para ella y eso la sorprendía y mucho.

- Es inevitable no preguntar o preocuparse por ti aun sabiendo como eres - respondió en su defensa una parte de ella aun tenía algo de fe que le preocuparan las consecuencias de sus actos mientras que otra parte de ella pues, sabía que no era así y eso era lo que lo hacía quien era, además el joder un poco a su familia no era algo tan malo que digamos, hasta en cierto sentido era divertido pensar en la reacción que tendrían al encontrar todo hecho un desastre.

Sí, sabía que estaba mojado pero tenía la esperanza de echarle agua en los ojos o incomodarlo pero no era posible lo cual la frustraba, sabía que podía arreglar lo de sus manos pequeñas con un poco de concentración haciéndolas mas grandes y robustas, mas masculinas o si no como unas especies de aletas en las manos, tipo las de los monstruos marinos de las películas pero eso no sería tan divertido en ese momento aunque tal vez hacer eso le serviría para mojarlo mas mientras ingeniaba una manera de hacerlo cae en el agua.

No dejó de intentar mojarlo con sus diminutas manos al menos hasta que "vio" algo a lo lejos, lo cual señaló - ¡Sirius, cuidado! - exclamó con pavor, esperando el momento exacto de que él desviara la vista para ver que se les acercaba, para tomar ventaja y brincarle encima con la intención de hundirlo en el mar, de una forma u otra lo penaba sumergir un poquito en venganza aunque sea usando trucos sucios como que algo se acercaba a ellos cuando no fuera así, dado que en esos días era mejor usar artimañas a depender de sus habilidades innatas.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Feb 20, 2016 6:38 am

Aún se reía de ella y sus pobres intentos por echarle agua encima, por lo que poco faltaba para que empezara a apretarse la barriga de tanto reírse. Sin embargo, de pronto ocurrió una situación inesperada y Alice pareció poner cara de espanto, señalando a sus espaldas y advirtiéndole de algo que se acercaba. Por un segundo y Sirius pensó en alguno de los miembros de su familia acercándose a ellos en escoba para maldecirlos, por lo que inmediatamente se dio la media vuelta, ya intentando alcanzar su varita cuando sintió el peso de Alice echándosele encima.

Si sólo hubiese volteado, jamás de hubiese caído, ya que la chica era muy ligera y más aún en el agua, pero también había intentado alcanzar su varita que se encontraba resguardada en su funda pierna, por lo que había levantado una de sus extremidades y agachado un poco la espalda, adoptando la postura perfecta para perder fácilmente el equilibrio, por lo que cuando ella se le echó encima, él tambaleó un par de segundos, intentando recuperar el equilibrio, antes de caer hacia un costado.

Apenas alcanzó a cerrar los ojos y tragarse una buena bocanada de aire antes de quedar sumergido en toda el agua. Alice le había tendido una trampa y había caído por haberse burlado de ella. Tuvo que apoyarse incluso con las manos para no llegar a caer de bruces sobre la arena, pero antes de caer el agua le llagaba sólo hasta la cintura, por lo que no fue nada difícil el salir nuevamente a la superficie antes de buscar a la chica con la mirada, a quien encontró saliendo también del agua, ya que había caído con él.

—Maldita —le dijo entre risas, antes de echarse hacia atrás el cabello mojado —. ¡Me engañaste vilmente!

Hizo ademán de apretarle el cuello a la distancia antes de menear la cabeza y desistir de intentar asesinarla. No era que generalmente cayera en ese tipo de bromas, por lo que la chica había conseguido tocarle el orgullo, ya que en ese lugar estaba especialmente alerta a causa de su familia y por la fecha que era. Vamos que si Rodolphus y Bella o Narcissa y Lucius quisiesen echarse una escapada romántica lo harían sin miramientos.

—¿Tienes hambre?

Le preguntó, repentinamente, ya que al menos él no había tomado desayuno y ya se sentía con ganas de echarse algo a la boca. Además, el agua siempre lograba abrirle el apetito. Entonces comenzó a caminar de regreso hacia la orilla, esperando que Alice le siguiera hasta salir del agua y que sus pies comenzaran a llenarse de arena. Había dejado un par de toallas en la terraza, no porque le importase demasiado el mojar el piso, sino porque en realidad era incómodo andar dejando arena adentro, para luego pisarla de nuevo con los pies secos, así que no sólo se secó sino también se sacó la arena de los pies y entonces entró directamente a la despensa de la cocina de donde sacó unas botellas de jugo de fruta y galletas, las cuales se llevó a uno de los sillones en donde se acomodó para comer.

—¿Sabías que Rita Skeeter me coló unos chocolates con Amortentia? —preguntó de pronto, mientras se llevaba una galleta a la boca —Me hizo quedar como un estúpido besándola delante de todo el colegio. Bueno… no estúpido, pero varios pensaron que en verdad estaba colado por ella… y admito que me dio un poco de miedo, no en el momento, sino que después. Tal parece que se apiadó y no dejó que la cosa pasara a mayores, pero de verdad no me hubiese gustado perder la virginidad con ella, y mucho menos por una Amortentia y eso es lo que más me jodió. Quiero decir, ya estuve de pareja con Lisbeth, pero los dos éramos demasiado inmaduros, sobre todo yo, y aunque he tenido oportunidades después, no sé, no me ha nacido, y no es que me esté cuidando a la llegada del supuesto primer amor, es sólo que… no lo sé… me gustaría que fuese alguien de quien no me de rabia acordarme después —rió divertido llevándose una galleta a la boca.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Feb 21, 2016 3:54 am

Si no puedes con él, engaña lo de esta forma se despistará y podrás tomarlo por sorpresa o esa fue la idea que tuvo Ali y al parecer funcionó, él creyó su actuación de terror y se dio la vuelta aunque seguro no hubiera servido de solo darse la vuelta, lo que llegó a servir es que él se estaba preparando para la batalla lo que hizo que ella lograra su cometido, lo hizo perder el equilibrio y por ende zambullirse en el agua aunque no fue el único que lo hizo ella cayó con él, siendo ese el momento en el que lo soltó para poder salir del agua y que él también lo hiciera, nuevamente terminó con el cabello en la cara y teniendo que tantear su vestido de baño para comprobar que todo estuviera en su lugar antes de acomodarse el cabello por segunda vez en el día, estaba segura que para ese momento ya no tendría ni pizca de maquillaje y se alegraba de no haberse delineado los ojos o colocado mascara de pestañas o tendría todo el maquillaje corrido de una forma horrible, pero al menos esta segunda vez había valido la pena tal sacrificio.

- Tu me provocaste - respondió a sus acusaciones entre risas, claramente si él le picaba el orgullo ella haría algo para intentar picárselo a él o al menos desquitarse un poco, así era ella, además se estaba divirtiendo como no había hecho en día. Cuando lo vio haciendo ese gesto de querer ahorcarla no pudo hacer otra cosa que sacarle la lengua infantilmente desde donde estaba como una clara burla, antes de volver a reír, sabía que él no era un chico fácil de engañar por lo cual esa ocasión era una especie de triunfo personal y le gustaba.

- No mucha, pero te acompaño - respondió la verdad no había desayunado mas que un par de bocados pero si Sirius no le habla de comida ella seguro y no se da cuenta de eso, salió del agua detrás de él acomodándose el bikini mas por manía que por que estuviera desacomodado, al sentir la arena en sus pies mojados no pudo evitar hacer una mueca de desagrado no le gustaba tener arena húmeda en los pies, caminó hasta la casona donde vio las toallas por lo que tomó una para secarse un poco y en especial quitarse la arena de los pies que era lo que mas la incomodaba, ya con esto listo ingresó en la morada aunque no avanzó hasta la cocina si no que se quedó sentada en uno de los sillones hasta que llegó Sirius con lo que tomó una de las botellas de jugo la cual primero movió y luego abrió para darle un sorbo, estaba haciendo mucho calor por lo que si tenía sed.

- Dichosamente no lo vi, pero si lo escuché, bueno escuché lo de que estuviste loquito por ella pero ahora que se la razón me parece patética y con cero dignidad - dijo antes de tomar una galleta, por algún motivo la molestó que Rita hiciera eso y para disimularlo dado que dichosamente su cabello no la delató se puso a roer la galleta como si fuera una ardillita mientras pensaba en una forma de joder a la Ravenclaw, cuando la conoció le parecía algo egocéntrica pero nunca pensó que fuera capaz de hacer algo tan bajo, si no puedes lograr que alguien te quiera por como eres y quien eres, obligarlo por una poción es... no había palabras para describirlo.

- Créeme te entiendo, yo estoy en las mismas, todas mis relaciones han sido como de juego y no he querido hacer algo con una persona que luego no signifique nada o de la cual me arrepienta, es complicado. Creo que debería buscar no se, alguien que te quiera, con quien te sientas cómodo, con quien sepas que a pesar del tiempo di seguirán juntos tal vez no como pareja, tal vez una amiga o no se - la verdad no sabía como explicarse, lo único que supo es que de un momento a otro subió aun mas la temperatura y que no quería hablar sobre lo que hizo Rita y que tomó otra galleta la cual también empezó a roer, aunque al final si añadió lo de Rita - Realmente no creo como fue capaz de hacer algo así, tienes que estar muy desesperada para obligar a alguien a amarte o creer que te ama y tener una autoestima muy baja y aun menor sus dignidad por que eso es caer muy bajo, al menos al final no se aprovechó de tu estado por que eso hubiera sido casi una violación y bastante traumatizante, no se cuando la conocí en persona de hablar con ella me pareció egocéntrica pero nunca pensé algo así - fue inevitable el no decirlo por mas que intentó no hacerlo.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Feb 21, 2016 5:09 am

Comenzó a reír por los comentarios de la chica mientras se comía un par de galletas. Le parecía divertido el que Alice hubiese creído había llegado a estar colado por Rita Skeeter, y el como se refiriese a ella después. Sin embargo, se quedó callado, mirándola con mas seriedad cuando ésta le confesó que pensaba parecido a él en cuanto a lo que le gustaría para comenzar a experimentar en el plano sexual.

—Bueno… Rita y yo no nos llevamos, pero siempre he sabido que algo de mi le gustaba y ya antes la había dejado con los ojos cerrados y los labios estirados, porque admito que un par de veces jugué con ella haciéndole creer que iba a besarle y nunca lo hice. Tal vez por ello es que quiso cobrarse venganza, o no sé. Si hubiese sido sólo venganza lo que buscaba, hubiese jugado conmigo creo yo, hubiese querido dejarme en ridículo, hacer alguna estupidez, no lo sé. No lo entiendo a decir verdad… Ella sólo se limitó a besarme. Bueno… mutuamente… los dos… muchas veces.

Rió meneando la cabeza, antes de dejar escapar un ligero resoplido y echarse otra galleta a la boca mientras su mirada se fugaba a través de los ventanales para ir a posarse sobre la orilla del mar. Se sentía un poco cabreado, Rita antes incluso le gustaba un poco, la encontraba inteligente y atractiva, lo que le apestaba de ella era precisamente su egocentrismo, como bien lo había notado Alice. Pero el hecho de que le hubiese quitado la voluntad por completo, delante de todo el Colegio y hubiese hecho lo que quería con él, le fastidió por completo e hizo que se le olvidaran todas las cosas buenas que tenía Rita. Quizás con el tiempo se le quitase la rabieta, pero por el momento todavía estaba ardiendo.

—No lo sé…

Suspiró y se encogió de hombros. Ni siquiera sabía muy bien que pensar tampoco, sólo se sentía afortunado de que la cosa se hubiese detenido ahí, ya que hubiese estado muy cabreado no sólo con Rita, sino con el Mundo entero, si el asunto hubiese pasado a mayores. De partida hubiese comenzado a odiar el chocolate, y a cualquier mujer que le mirase con ojos de ligoteo. Habría sido tremendo.

Bebió un poco de jugo y volvió a mirar a la chica, intentando olvidar el tema de Rita para evitar comenzar a sentirse cabreado, por lo que retomó el otro tema del que ambos habían hablado y le arrojó su propia verdad a quemarropa.

—Me gustaría que fuese contigo —rió divertido —mi primera vez.

Mencionó pasándose la botella helada de jugo por la frente, sin sacarle los ojos de encima mientras sonreía divertido.

—Estoy bromeando —reconoció cuando comenzó a verla nerviosa —. Aunque admito que en algún momento lo pensé y que lo volví a pensar con este asunto de Rita. Precisamente porque siento que, hasta ahora, eres la mujer que más me importa y siempre haz estado a mi lado demostrándome cariño y bueno… De verdad me gustaría compartir esta experiencia con alguien que sé me quiere de verdad, PERO —siempre hay un pero—, por la misma razón, porque me importas demasiado y porque me da miedo arruinar esta amistad que tenemos y sobre todo no quiero hacerte daño, es que creo que jamás lo intentaría contigo. Me da mucho miedo de que salgas herida, de no poder corresponder sentimientos y de sentirme obligado a quedarme con alguien con quien no estoy seguro de lo que siento.

Le sonrió y dejó la botella de jugo sobre la mesita de centro, aprovechando aquel movimiento para apartar la mirada, ya que por mucha experiencia que tuviese diciendo las cosas a la cara y sin sutileza, aquel tipo de cosas igual le provocaban una mínima de vergüenza. Quería a Alice, y por eso mismo no quería ser él quien le hiciese daño.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Feb 21, 2016 5:58 am

Escuchó con atención lo que decía de Rita, aunque ella por ser mujer tal vez entendía a la Ravenclaw, solo un poco pero si llegaba a entender algo - Tal vez quería probar tus besos, tal vez no quería una venganza si no mas bien tener un momento en el que tu sintieras algo por ella y la correspondieras en sus sentimientos, me sigue pareciendo algo bajo y digno de alguien sin dignidad para hacerse valer, tal vez desesperada pero creo que no es la primera ni la ultima bruja que hace o haría eso, por algo se crearon los filtros de amor - respondió, realmente creía eso que mas que buscar una venganza ella buscaba un día en que el chico que quisiera se fijara en ella y la amara como ella quería, es algo, normal o eso creía, todos queremos ser correspondidos al menos una vez, pensó, aunque esa no fuera la mejor forma. Ella misma le gustaría que el Gryffindor la viera mas que una amiga, pero se conformaba con lo que tenía para ella era mas que suficiente en lo personal nunca lo obligaría a tener nada con ella si él no lo deseara, no podía hacerlo.

Tomó otro sorbo de jugo aunque no en el mejor momento de todos ya que en ese preciso instante Sirius le soltó eso de que le gustaría que su primera vez fuera con él, claramente su cabello se tornó rojo encendido al igual que su rostro pero lo gracioso desde un punto de vista ajeno sería que casi se atraganta con su bebida, no, no la escupió pero si se le fue por mal camino tal que no pudo evitar toser varias veces mientras se abanicaba con una mano y los ojos le lloraban - Demonios, Sirius ¿Quieres matarme? - preguntó aun colorada mientras intentaba retomar la compostura sin saber que decirle por lo que solo escuchó sus palabras.

Analizó con cuidado las palabras de Sirius por lo que tardó en responder pero cuando lo hizo lo hizo de todo corazón diciéndole lo que ella sentía sin tapujos - No diré que no me gustas, la verdad creo que estoy enamorada de ti Sirius, también tengo que admití que he pensado en que me gustaría perder la virginidad contigo, eres la única persona de la que se que nunca me arrepentiría, sobre todas las cosas eres mi amigo y me importas como tal - respiró hondo antes de continuar - yo nunca te forzaría a sentir algo por mi si no lo sientes o ha quedarte a mi lado, siempre he creído que si quieres a alguien tienes que dejarlo ir si no lo estarías forzando a vivir como una ave enjaulada y no es justo, no sería justo ni para ti ni para mi, porque eso si significaría que nos distanciemos, pero mientras cada cual siga su camino y sea fiel a si mismo nos reencontraremos en el camino y seguiremos juntos y apoyándonos por que ambos así lo queremos - sonrió, una sonrisa pequeña pero verdadera - no creo que arruinemos una amistad si ambos sabemos realmente lo que sentimos, ni me lastimaras por que yo se que te tengo solo un rato, eres prestado y no mío, eso lo se y aun así me gustaría compartir ese momento, el de perder la virginidad contigo por que pase lo que pase siento que sería un recuerdo que siempre quiero tener conmigo -

No sabía cuando se volvió tan profunda para hablar pero sacó de su alma todo lo que sentía en ese momento, todo lo que creía todo lo que tenía dentro, estaba segura que nunca hubiera pensado estar en esa situación o reaccionar así, o decir esas palabras tal vez si se hubiera presentado esa conversación años antes hubiera sido todo diferente pero ahora, sentía que había madurado mucho mas, tal vez desde la muerte de su madre o tal vez antes pero hasta ahora lo notaba aun así se sentía bien con ella misma en ese momento.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Feb 21, 2016 4:16 pm

Volvió a alzar los hombros con desinterés cuando Alice intentó justificar el porque pensaba que Rita había hecho lo de la Amortentia. La verdad era que a él ya poco le interesaba lo que pasara por la cabeza de la Ravenclaw y es que el Gryffindor tampoco era Don Compasión, él se preocupaba mucho de quienes eran sus amigos o aquellas personas que llegaba a considerar especiales, pero Rita no era una de ellas y ahí era cuando Black se volvía un cabrón insensible que a veces podía llegar a ser incluso un poco cruel, pues sus lazos a la casa de Salazar Slytherin también eran bastante fuertes.

Mas llamaba su atención el intentar molestar a Alice con aquello de la idea de compartir con ella su primera vez y lo que dijo, causó precisamente el efecto que esperaba. La chica casi se muere ahogada por el jugo que estaba tomando y su cabello y rostro se encendieron tan rojos como las plumas de un fénix, por lo que él acabó soltando una muy fuerte carcajada. Sin embargo, tuvo que reconocerle momentos después que en serio lo había pensado, pero así como lo había pensado se había ido de sus ideas por razones que a él le sonaban totalmente coherentes, y es que vamos era un adolescente con hormonas, sí, pero también tenía algo de cerebro.

Pero nadie lo había preparado para la respuesta que recibiría por parte de la cambiante, aún cuando él sabía que a ella le gustaba, pero nunca pensó que la chica estuviese enamorada de él y mucho menos esperó que acabase confesándolo ese día. Bueno, ahí había un punto más que anotar en su lista de motivos para no meterse con Alice, aun cuando ella insistiera que le gustaría perder la virginidad con él.

La conversación comenzaba a incomodarle, por ello no pudo volver a mirar a la chica a la cara y lo único que deseaba era pararse de los sillones para ir por alguna tontería que le ayudase a escapar de escena, pero sabía que si lo hacía sería prácticamente una falta de respeto para su amiga y eso la haría sentir aún peor.

Y las siguientes palabras que salieron de la chica volvieron a llamar su atención, y cómo no, con el tremendo temazo de conversación con el que habían acabado chocando. Le llamó la atención el punto de vista que ella tenía del amor, ya que sonaba inmensamente liberal y bastante idóneo para sus oídos. Prácticamente lo que la chica le estaba diciendo era que podía follarla sin culpas y que ambos seguirían tan de amigos como siempre, algo así como ser alguna especie de amigos con beneficios, algo que sonaba muy tentador a oídos del ojigris, pero como ya había dicho, el sí tenía sentimientos por la metamorfomaga y no estaba seguro de que lo que ella dijese fuese tan cierto ¿qué sabía ella de sentimientos? ¡¿qué sabía él?! Los dos eran tan inexpertos en el tema del amor, como las mismas botellas del jugo que se estaban tomando.

Intentó hablar, darle a conocer su opinión, pero no sabía porque parte empezar, ni que palabras usar. No quería parecer rudo, ni tampoco como que no le creyese ninguna mierda, porque en realidad su yo interno aún se debatía por ello y era como si ambas partes de s conciencia se pusiesen a hablar al mismo tiempo creando un caos absoluto, gritándole con potencia un “¡NO LO HAGAS! ¡ES TU AMIGA!” y por otro lado un “¡HACÉLO, MIERDA! ¡ES GRATIS!”

Boqueó varias veces, sin esperanzas de que saliera algo más que un balbuceo de su boca, por lo que finalmente acabó volviendo a juntar los labios y dedicarle una sonrisa de mejor me callo, antes de ponerse de pie e ir a sentarse a su lado, en donde le tomó del rostro y sorpresivamente le besó en los labios en un beso largo y lento, pero sumamente intenso, uno que estaba seguro ambos disfrutaban y hasta hacía que se les encendiese el estómago.

—Ahora, dime… ¿Realmente crees que podrías con ello? Y no, no me lances un “Sí” porque quieres hacerlo, dime “Sí” sólo si luego de este beso crees que nuestra amistad sería la misma, que no harías escenas de celos si me ves con otra, que podrías vivir perfectamente sin volver a desear un nuevo beso cada vez que me ves, sin sentir que mueres por ganas de más y que no me sientes realmente más ligado a ti luego de esto.

Él creía ya saber la respuesta.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Feb 22, 2016 4:55 am

El que Sirius se riera de ella luego de intentar matarla con esa broma causó que le mandara miradas asesinas mientras tosía sin poder detenerse, tuvo que tomar un poco mas de jugo con la intensión de sentirse mejor pero tardó un rato en recobrar la compostura, aunque el que él reconociera que si había pensado hacerlo con ella fue algo que no se lo esperaba, claramente el tenía muchas opciones para perder la virginidad pero que pensara en ella y a la vez pensara en que no era conveniente para no lastimarla fue algo que le pareció hasta tierno y fue lo que le brindó la confianza para expresar sus sentimientos.

Mentiría si dijera que no estaba nerviosa al expresar todo lo que pensaba y sentía con respecto al pelinegro mentiría, se notaba en como movía las manos, tenía una mezcla de vergüenza por que nunca pensó decir algo así y una mezcla de nerviosismo por lo que podría pensar Sirius de ella después de lo que le estaba diciendo, no quería que él se apartara de ella, o que las cosas se pusieran raras entre ellos, en si no quería que su relación cambiara por confesar sus sentimientos ya que la idea de perderlo por algo así sería un golpe muy duro para ella y no quería que eso pasara, no ahora.

Hubo un momento en el que ya no pudo ver mas al ojigris estaba muy abochornada de la situación y se sentía algo tonta, vamos que confesar algo así a un amigo no es algo que uno hace todos los días y sentía que el ambiente se había vuelto muy incomodo, tanto así que cuando terminó se hizo un silencio de esos que uno quiere evitar lo que la llevó a pasar su mirada por la mesa y los sillones como buscando algo que la ayudara a romper el silencio.

Cuando vio que Sirius se puso de pie pensó en todas las opciones del mundo menos lo que en realidad estaba apunto de pasar así que cuando se sentó a su lado y le tomó el rostro para que lo encarara y aun mas cuando la besó la tomó por sorpresa no era algo que esperaba en absoluto razón por la que por un momento no supo que hacer no supo como corresponder aunque no tardó mucho en seguirlo, en corresponder ese beso que había añorado por tanto tiempo el cual nunca esperó que llegaría y menos de esa forma, fue un beso intenso que pasara lo que pasara no quería olvidar, un beso que atesoraría por mucho tiempo.

- Sirius, ya te he hecho escenas de celos sin que nos besáramos y al parecer sin que lo notaras, soy celosa hasta con mi sombra, pero te he visto con mas chicas, con novias y con ligues y no he dicho nada - si llevaba de amarlo varios años ya, se podría decir que desde los 13 mas o menos - Mentiría si dijera que no desearía un nuevo beso tuyo, claro que lo deseo, pero he vivido con ese deseo desde hace años y nunca esperé que se me cumpliera, finalmente te he amado hace mucho pero no por eso ha cambiado nuestra amistad soy la misma de siempre a quien puedes recurrir cuando lo quiera, alguien que se preocupa por ti y te quiere, así que puedes sacar tus propias conclusiones o creer en que se controlar mis sentimientos - lo miró a los ojos para demostrar la sinceridad de sus palabras, si sabía que tal vez su decisión en el futuro la haría sufrir pero ella quería que fuera así y ella sabría afrontar las cosas, afrontar sus decisiones y saber controlar su sentir, sabía que podía hacerlo.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Feb 26, 2016 11:08 pm

Y, por supuesto, se había equivocado.

No estaba preparado para aquella respuesta, prácticamente podría haber apostado su vida al diablo porque ella le dijera que no, que en verdad no podría cumplir con lo que él pedía y que no podría con ello, que era mejor que lo dejaran hasta ahí e intentar preservar aquella amistad que de seguro a ambos gustaba y también acomodaba. Pero no, esas palabras jamás llegaron a sus oídos y en lugar de acabar esa incómoda conversación en esos momentos e intentar sacar otro tema para poder comenzar a bromear otra vez. Alice insistió en su cometido, diciéndole cosas que él no esperaba escuchar.

Es cierto que más de alguna vez le había notado ponerse extraña, pero siempre había atribuido sus actitudes a otras cosas, y a veces cosas estúpidas, porque él también se negaba de cierto modo a aceptar que su amiga más cercana del sexo opuesto, le viese como algo más. Incluso en Pocions había llegado a pensar que la chica tenía miedo a los querubines, cuando para todo el mundo resultaba evidente el porque ella había escapado de clases, mas no para Sirius, aún cuando en el fondo sí lo supiera, sólo que se negaba a admitir.

No obstante, nada, pero NADA, le había hecho pensar, ni siquiera inconscientemente, que le escucharía alguna vez decirle que le amaba de manera tan abierta. Sí, de algunas cosas sí se había dado cuenta, pero jamás las hubiese atribuido a algo tan intenso como la palabra amor.

Sirius apenas podía mantenerle la mirada a los ojos y no sabía porqué. De cierto modo comenzaba a sentir un poco de vergüenza y también de miedo; miedo a lo desconocido, a lo que pudiera pasar, a lo que pudiera sentir. Un montón de sentimientos encontrados se agolpaban en su cabeza, por Alice, por sus amigos y, muy curiosamente, por alguien más de quien no se esperaba pensar en aquellos momentos.

¿Qué decir? ¿Qué hacer?

No sabía, se encontraba absolutamente perdido, por un lado quería saber, quería atreverse, y por el otro, no lo quería ni siquiera pensar.

Respiró profundo y se mordió los labios con nerviosismo. Le hubiese gustado tomar un nuevo trago de jugo, comerse una galleta, o simplemente pararse de ahí con cualquier estúpida excusa con tal de cambiar el tema y huir, pero era precisamente eso lo que también le impedía moverse de su lugar. No quería huir, no quería ser un cobarde, quería enfrentar la situación pasar lo que pasara. Quería hablar del asunto, sentirse seguro de sus decisiones, poder abrir abrir la boca y que mágicamente las palabras viniesen a ella sin siquiera la necesidad de pensarlas, pues precisamente en ese momento ni siquiera sabía que pensar y creía que jamás había deseado antes tanto el saber que decir.

Jamás…
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.