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Happy Birth-tine {Alice K. Ivanova} +14

Invitado el Dom Feb 14, 2016 2:02 am

Recuerdo del primer mensaje :

El día de San Valentín había llegado, y para Sirius era el peor San Valentín de todos. Era la primera vez que lo pasaría sin sus amigos, ya que ni siquiera cuando había tenido novia le había dado más importancia que a ellos, pero ahora eran ellos los que le daban la espalda para salir con sus noviecitas de turno, las perfectas Lily Evans y Danny Maxwell, y joder, como le daba ganas a veces de lanzarles alguna maldición de arranque de cabellera o algo por el estilo, algo no muy dañino porque en el fondo también habían ido convirtiéndose en sus amigas, sólo que eran amigas que le separaban de sus mejores amigos.

Por eso ese día de San Valentín había quedado con Alice, era su cumpleaños y además había sido su amiga desde la infancia y jamás le había dejado de lado por ninguna de sus parejas. Bueno, nunca le había conocido una pareja a decir verdad.

Ambos salieron juntos de Hogwarts y dirigieron sus pasos hacia Hogsmeade, junto a toda la tropa de románticas parejas o intento de ligoteo, y alguno que otro grupo de amigos. Sirius estaba cabreado, pero intentaba que no se le notara ya que no quería arruinarle a su amiga el día de su cumpleaños.

Cuando por fin salieron de los límites del castillo, el ojigris tomó inesperadamente la mano de la chica y la apartó del camino hacia un costado del bosque, internándose entre medio de los arboles, mientras reía en el camino.

—Ya te imaginaras lo que pensará el resto de la gente —rió divertido escondiéndose detrás de uno de los árboles —. Nunca faltan los mal pensados.

Un poco más allá, sobre una roca había una bocina vieja de autómovil muggle, frente a la cual el chico se detuvo y sonrió a Alice con un pequeño brillo de impaciencia y ansiedad destellando en sus ojos.

—Sí, lo adivinas.

Se adelantó antes de que la chica se adelantara para preguntar si acaso era un traslador. No era la primera vez que tomaría uno, pero era el primero que tomaba que había pedido él mismo, puesto a que los trasladores sólo puede pedirlos un mayor de edad dentro del Ministerio de la Magia, y eso era algo que a él ya le hacía sentir todo un hombre.

—Es tiempo —mencionó mirando su reloj antes de acercarse a la bocina y esperar a que la chica también lo hiciera —. Tómalo, tómalo ahora.

Y él también lo hizo, aunque ninguno de ellos desapareció enseguida, aún tuvieron que esperar un par de segundos y, de pronto, toda la tierra alrededor de ellos comenzó a girar y ellos salieron desprendidos del piso en lo que parecía haber sido tragados por un verdadero tornado.

—¡Suéltate! ¡Ahora!

Alcanzó a gritar y él también se soltó, antes de sentir como todo su cuerpo caía a una especie de vacío haciéndole gritar hasta darse de bruces sobre la arena. Estaban en la costa, al orilla del mar, en una especie de playa desierta, en donde hacía un día muy soleado y caluroso.

—Fe…liz cum…pleaños…

Mencionó apenas en medio de un gemido de dolor, antes de voltearse sobre la misma arena para quedar de cara al sol y luego ponerse una mano por delante para evitar que los rayos de éste le pegaran en los ojos.


Última edición por Sirius O. Black el Mar Mar 08, 2016 8:44 pm, editado 2 veces
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Invitado el Vie Feb 26, 2016 11:50 pm

La situación se tornó incomoda, creía que nunca se había sentido tan incomoda a la par de moreno y era algo que realmente la hacía sentir mal, en cierta forma hasta la hacía sentir un poco de pánico no quería arruinar esa amistad, como estaban las cosas en su vida Sirius era su única constante el único que no quería que se apartara de su lado, quería conservarlo a él, se sentía como una idiota al confesarte todo eso, al confesarle su sentir al ponerse en tal situación.

Entre mas se alargaba el silencio peor era el sentir, no sabía que hacer así que solo sonrió y mintió con la mejor voz, hizo la mejor interpretación de haberle estado tomando el pelo, buscó que él creyera sus palabras, hasta evocó un recuerdo gracioso que la hiciera reír de verdad para que él realmente creyera sus palabras, soltó una carcajada antes de verlo con una mirada de superioridad y algo de burla - Es broma, tuviste que ver tu cara, vamos Sirius somos amigos, y si te amo pero como tal, jamas te vería de otra forma - dijo entre risa - No besas mal pero no eres mi tipo, solo admito que lograrte saciar mi curiosidad - dijo después mientras se ponía de pie, tomó un poco mas de refresco y caminó hasta la salida.

- No se tu, pero en vista de la falta de bloqueador quiero verme con un bronceado sexy de camarón, nos vemos en la playa hay que aprovechar el día - dijo desde la puerta con una sonrisa antes de desaparecer por la misma, ya en el mar se sintió mas libre no sabía que iba a hacer Sirius pero al menos por un minuto se sentía tranquila, una parte de ella se sentía fatal pero no lo demostraría, ese día la pasaría lo mejor posible, dejaría que el mar se llevara todos sus pensamientos por lo que solo cerró los ojos y respiró hondo mientras se sumergía en el mismo, la situación era complicada y una parte de ella deseaba que esa conversación nunca hubiera pasado y ella nunca hubiera revelado lo que sentía y las cosas no se hubiera puesto incomodas, pensó en eso hasta que se vio obligada a salir a respirar.
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Invitado el Lun Mar 07, 2016 9:12 pm

Y de pronto… Alice comenzó a reír.

Si el cerebro de Sirius hubiese tenido sonido, en ese momento hubiese estado sonando una vocecita robótica, tipo GPS muggle que no repetía otra palabra más que “Recalculando, recalculando” una y otra vez. No entendía, la verdad es que no entendía nada, nada de nada, de la nada en absoluto y absolutamente nada.

La chica por fin se digno a hablar, tal vez sólo de ver su rostro de antología, ya que precisamente le hizo ver aquello, que debía de haber visto su rostro, el que de seguro le había causado la mayor de las gracias. Entonces Alice comenzó a explicarse, a decirle que en verdad no le amaba del modo en que se lo había hecho notar, sino que lo amaba como amigo y que no era su tipo.

¿En serio?

Fue imposible creerle, conocía a Alice demasiado bien como para saber de que ella no le habría besado de no ir en serio. Ella no jugaba a esas cosas y tampoco jugaba con la gente a menos que otro —alguien quien tuviese mucha influencia sobre ella, alguien como él— le alentara a hacerlo, y ese no había sido precisamente el caso.

Sirius no rió, se quedó aún bastante serio y confundido en su asiento, mientras le vio a ella salir, dándole otra nueva razón para no creerle. Alice jamás hubiese huido de ese modo, si el otro no reía con ella a causa de su broma. Sin embargo, Sirius seguía aún sin saber que hacer, por lo que simplemente le dejó ir y se quedó observándole desde la distancia, mientras se pensaba muy bien en lo que había ocurrido, en la fecha que era y en las personas que se le habían pasado por la cabeza segundos atrás.

Le observó meterse al agua y comenzar a bañarse una vez más. Sirius pensaba y pensaba y Alice fingía no preocuparse, aunque el animago notó perfectamente como ella evitó su mirada, como ella no volvió a mirar atrás y como deseaba evadirse y retractarse de todo lo que había dicho. El Gryffindor respiró profundo y tragó saliva antes de ponerse de pie e ir a abrir el ventanal. Retrocedió, no salió de la casa, sino que se internó más en ella, aunque retrocediendo de espaldas mientras se aseguraba de mantener a Alice a la vista y que nada hubiese entre el camino de la metamorfomaga y él mismo. Sólo entonces alzó la varita y realizó una floritura en el aire antes de exclamar:

—Accio Alice.

Y, como era de esperar, la chica fue jalada con fuerza, como tirada por un gancho invisible que la sacó inesperadamente del agua y le hizo volar a gran velocidad de regreso hacia el interior de la casa hasta chocar con Sirius a quien, por la distancia que llevaban entre ellos, también lanzó al suelo.

—¡Outch!

Exclamó al recibir el golpe, antes de —esta vez— sí echarse a reír.

—Lo siento —se disculpó aún sujetando a la chica entre sus brazos —. Espero que no te hayas golpeado fuerte, pero… aún no terminamos de hablar.

Le miró, ambos estaban en una posición comprometida, aunque no más de como la misma chica se había puesto hace algo de una hora atrás, cuando habían llegado a la isla, siendo arrojados a ella por el traslador. Sirius le mantuvo la mirada y acarició los hombros de Alice, sintiendo sus piernas mojadas, enredadas con las suyas.

—No me hubieras besado de haber estado bromeando.

Fue lo único que dijo, antes de deslizar su mirada a través de su rostro y tomarle de ambas mejillas para volver a besarla. Esta vez sin miedos, esta vez no por probar, esta vez… sólo porque él quería.
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Invitado el Mar Mar 08, 2016 3:14 am

Nunca pensó estar en una situación tan incomoda y menos en su cumpleaños, vamos las cosas empezaron bien, ella en una cita con Sirius, ambos llegando a un lugar tan hermoso como ese, jugando, divirtiéndose y todo terminaba en esto en ella metiendo la pata, declarando sus sentimientos al moreno, diciendo que lo amaba y puede que arruinándolo todo, realmente quería ponerse a llorar de los sentimientos encontrados que tenía en ese momento, eran muchas cosas las que pasaban por su mente y por su corazón, tal vez esta fue la razón para que huyera, no podía estar mas cerca de Sirius, no en ese momento que la situación estaba tan tensa e incomoda.

No era del tipo de chica que le gustara mucho el calor, el sol o el mar pero en ese momento era el mejor lugar al cual huir, aunque no la ayudó del todo, no pudo dejar de pensar en lo que acababa de pasar por mas que se sumergiera en el agua como acaba de hacer, una vez mas acodó su cabello mientras respiraba hondo, pensaba que tal vez Sirius no quería verla por un rato, la verdad no había vuelto a ver la casa desde que salió pero en vista de que no estaba ahí con ella pensó que quien sabe tal vez estaba molesto, confundido o quien sabe no quería pensar en eso.

Su cabello para ese momento mostraba sus emociones conflictivas no estaba seguro entre estar marrón por lo inquieta que estaba o estar gris, en si no estaba triste, tal vez si un poco pero mas que todo estaba algo asustada e inquieta por lo que podría pasar, aunque no es que pudiera pensar mucho en su sentir, de un pronto a otro una fuerza invisible como que la sujetó por así llamarlo y la jaló, si no estuviera tan confundida como estaba en ese momento tal vez se hubiera dado cuenta que le lanzaron un accio, pero sinceramente no tenía mente para hacer otra cosa mas que lanzar un pequeño grito de sorpresa antes de ingresar nuevamente en la casa y chocar contra Sirius, el aparente responsable del hechizo.

Ambos fueron a parar en el piso en una situación algo comprometedora que claramente provocó el sonrojo de la metamorfomaga, la verdad no se había llegado a golpear o al menos no mucho por que el chico llegó a amortiguar su caída, la verdad no sabía que pasaba por la mente del animago, quien estaba riendo en el suelo - ¿Estas bien? - preguntó desconcertada y con intención de apartarse del chico pero no era algo factible este la estaba sujetando entre sus brazos lo que la llevó a inconscientemente morderse el labio inferior algo nerviosa por la situación.

- Estoy bien y yo creí que si - dijo desviando la mirada no podía verlo a los ojos no en ese momento se sentía algo boba y sin salida, intentó verlo un par de veces a la cara pero por algún motivo se le hacía casi que imposible el llegar a hacerlo en especial después de la conversación anterior.

Estuvo a punto de contradecir a Sirius y seguir con su mentira, decirle que si lo haría, pero este la sorprendió, nuevamente la beso, un beso que la tomó por sorpresa, algo distinto que el anterior, nuevamente la chica tardó unos segundos en reaccionar y corresponder el beso, en el cual se dejó llevar, dejó que este demostrara todo lo que sentía por él y que no fuera uno vacío o temeroso.

Aun cuando quería que ese beso durara toda la vida, que el tiempo se detuviera, algunos factores la hicieron interrumpirlo entre ellos su grado de confusión, si eso era lo que siempre había querido pero no significaba que ella no se sintiera algo conmocionada - Sirius... tu... no entiendo - no podía procesar bien en ese momento, si antes él estuvo en corto ahora era ella quien lo estaba sin contar que le faltaba un poco el aire, por una parte quería que le respondiera pero por otra que la callara y volviera a besar, cualquiera de las dos seguramente aclararían un poco esa niebla que cubría su mente.
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Invitado el Mar Mar 08, 2016 6:54 am

Fue un beso largo y entregado, un beso en donde pudo sentir todo lo que ya antes Alice había intentado comunicarle con palabras. Un beso en el que él también dejó atrás sus dudas, aún cuando ella no pudiese salir aún de las suyas. Fue ella quien cortó la unión de sus labios para mirarle confundida y balbucear un par de palabras que a Sirius le sonaron divertidas.

—Sí, si entiendes.

Respondió entre risas antes de tomarle de la nuca y besarle una vez más. Muy para su sorpresa, muy a pesar de nunca habérselo imaginado, había algo en los besos de Alice que a él comenzaba a gustarle, quizás era lo que ella sentía por él, quizás su inexperiencia o simplemente quizás porque ella besaba de otra manera, pero fuese lo que fuese, era algo que deseaba disfrutar, sin llegar a preocuparse por nada más.

Y, como si todas sus acciones no hubiesen ya sido inesperadas, Alice una vez más sintió un nuevo y repentino jalón desde el estómago, uno que la dejó hasta un poco mareada y con una pequeña sensación de nauseas que se enredaban entre la mezcla del placer y la confusión. Y es que fuese lo que fuese que había sucedido, sus rodillas ya no chocaban con la dureza del piso, sino que se deslizaban por la suavidad de las finas sábanas de algodón egipcio y el colchón que las contenía. Estaban en la cama de la habitación en donde Alice se había cambiado de ropa casi una hora atrás. Se habían desaparecido.

Fue sólo ahí que Sirius le hizo girar hacia uno de sus costados, haciéndole caer a su lado para ser él quien ahora le siguiese hasta quedar de costado junto a ella y apoyar su cabeza sobre su propio brazo y así poder mirarle a los ojos. Le sonrió levemente y dejó que su mano libre fuese a pasar al estómago de la chica, en donde acarició su piel desnuda para ir a recorrer su silueta, moldeándole la cintura y sus caderas, hasta subir por sus costillas y llegar hasta su pecho.

Volvió a mirarle a los ojos, después de haber pincelado su cuerpo con la mirada gris de sus pupilas. Él había visto crecer a Alice desde que era una niña pequeña y ella había crecido con él de la misma manera. Ambos tenían la misma edad y habían pasado por tantas cosas que había sido inevitable la amistad. Juntos habían compartido demasiadas cosas, pero quizás ninguna tan importante como aquello en lo que en ese momento se estaban metiendo. Sirius dudó por un momento, mientras su mano se escurría por debajo de su bikini para acariciar lo que quedaba de piel escondida. Dudó, pero no por él, sino por ella misma, porque eso fuese realmente lo que ella quería o una frase lanzada al aire, de la cual quizás realmente se hubiese arrepentido hace un momento atrás, cuando salió a refugiarse nuevamente en el océano.

—¿Estás segura de esto?

Preguntó por última vez, antes de dejarse llevar por completo, o retirarse como un caballero que vuelve a promulgar el significado de su temple. Ambas cosas estarían bien para él, pues en ese momento deseaba a la chica tanto como la respetaba. En ese momento, su palabra sería ley.
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Invitado el Mar Mar 08, 2016 10:06 am

No, no entendía, bueno si pero no, era algo confuso en ese momento, vamos habían pasado muchas cosas en la última hora y no es que ella fuera lenta pero, estamos hablando del chico que la volvía loca que además era su amigo de la infancia que además... era mejor detener ese flujo de pensamientos o terminaría mas enredada que nudo de chico explorador.

Estaba punto de decir algo de quejarse de que se riera pero al sentir nuevamente sus labios posados sobre los suyos todo su enfado se le fue, claro si alguna vez estuvo realmente molesta, en ese momento solo podía pensar en los besos de Sirius y ese deseo de tener mas de él, aunque sea solo por esa vez.

No, no era lo que se imaginó, siempre se planteo una situación diferente para todo lo que estaba ocurriendo en ese momento, es lógico que alguna vez fantaseara con él, con sus besos con algo mas pero no se imaginó que sería de esa forma y aun así lo sentía perfecto y era algo que realmente deseaba, algo en lo que impregnaría sus sentimientos, por que para ella era algo mas, era algo especial.

Si, no era el lugar mas adecuado y creo que se notó mas cuando el ojigris tuvo la idea de aparecerse en la recamara donde anteriormente ella se había cambiado, si terminaron en un mejor lugar, mas apropiado para lo que iba a pasar pero eso no quitó la horrible sensación que sintió la pelirroja (si, en ese momento se estaba dejando llevar tanto por la pasión del momento que tenía la cabellera carmesí) al momento de cambiar de locación, aunque esta era opacada por las sensaciones de placer y confusión que aún la rondaban.

El sentir sus caricias sobre su piel era algo que empezaba a nublar el juicio de la joven, lo deseaba, realmente lo hacía, quería estar con él, que ese momento pasara, compartir esa experiencia aunque para ella no sería simple sexo sin sentido, ella se entregaría de verdad, en cuerpo y alma aun cuando posiblemente no recibiera lo mismo del moreno, aunque deseaba que si lo hiciera, al menos una vez, aunque eso no cambiaría nada el si lo hacía o no, estaba decidida y no cambiaría de opinión.

¿Que si estaba segura? de eso no había la menor duda, lo demostraría no solo con palabras si no también con hechos, sin lugar a dudas se dejó llevar por lo que sentía y por el momento. Se reincorporó un poco antes de "obligar" amablemente a Sirius a recostarse sobre su espalda, para lo que se ayudó de sus manos antes de sentarse a horcajadas sobre él - Estoy muy segura - dijo al tiempo que llevaba una sus manos a la espalda para desatar el sujetador, estaba nerviosa y sonrojada, no era algo que haría con cualquiera o en algún momento, pero tuvo el valor de hacerlo de demostrar que si lo haría, que estaba segura. Finalmente se inclinó para posar nuevamente sus labios en los del pelinegro, en un nuevo beso que claramente confirmaría aun mas su decisión, mientras sus manos exploraban el cuerpo ajeno aunque estas no se tonaban tan decididas si no mas bien inseguras en su andar.
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Invitado el Mar Mar 08, 2016 6:19 pm

Aquel era el momento en el que precisamente agradecía aquellas pequeñas incómodas charlas de educación sexual que había recibido en casa de James por parte de su padre, y es que aquellas eran cosas que jamás hubiese esperado recibir del suyo propio. Orion le odiaba y apenas le dirigía la palabra, era imposible esperar que alguna vez se sentase a hablar con él respecto a temas adolescentes y para que hablar de James y Remus, cuando ambos estaban embobados por una chica, pero ninguno de ellos había hecho nada aún. Ciertamente, y aún cuando lamentase reconocerlo, pues siempre había sido el que había dado más importancia a sus amigos que a las chicas, era él quien había tenido más experiencia. Todo gracias a Lisbeth, quien había sido su novia en varias ocaciones de manera breve, ya que siempre acababan porque Sirius daba demasiada prioridad a su grupo de colegas. Sin embargo, con Lisbeth jamás habían llegado más allá de que alguno de ellos se les desviase una mano que, por supuesto, ella siempre sacaba de lugar.

De sexo, no sabía casi nada en lo absoluto, gracias al padre de James, sólo sabía que a su edad ya eran capaces de tener hijos si acaso no se cuidaban y que existían enfermedades venereas de las cuales también se debían mantener al margen y que a las chicas había que tocarlas con cuidado porque tenían muchas partes delicadas, pero… Sirius ni siquiera sabía como poner un condón y jamás había visto ni una película porno. Era una cosa de instintos principalmente el que se sintiera atraído a tocar y besar aquella partes del cuerpo femenino que hasta entonces eran tabú. Sin embargo, tenía el consuelo de saber que al menos Alice era de seguro tan o más inexperta que él.

Se dejó hacer hacia uno de los costados para que Alice una vez más se ubicara sobre él, lo que le llevó a suponer que quizás de esa manera la chica disfrutaba más o se sentía más cómoda. Sin embargo, cuando le escuchó responder de ese modo y le vio sacarse el sujetador, todos los nervios que antes no había sentido, se le vinieron encima ¡ERA LA PUTA PRIMERA VEZ EN SU VIDA QUE VEÍA A UNA MUJER DESNUDA DE LA CINTURA PARA ARRIBA! Y sí, si en su cabeza hubiesen habitado Sirius en miniatura que manejaban su cerebro, todos hubiesen gritado lo mismo.

Sintió que inmediatamente se le secó la boca, que le faltó el aire y que se le subieron todos los colores a la cabeza. Claro, sin contar la maraña de nervios que se le armó en el estómago en donde sentía que le volaban mariposas, moscas y hasta dragones con turbinas a chorro. Tuvo la idea de acariciarle donde ahora veía, pero pensó que se vería estúpido si levantaba las manos para hacer aquello,a sí que las posó sobre sus caderas y esperó a que la chica volviese a besarle para que éstas se deslizaran nuevamente por su cuerpo.

Cerró los ojos y disfrutó del contacto físico, de las caricias y los besos, que poco a poco dejaron de pertenecer solamente a sus labios y se aventuraron despacio y tímidamente a través de su cuello, sus hombros, su clavícula y también su pecho. Besarle más allá era imposible y tampoco sabía si acaso era correcto. Joder, no sabía nada, simplemente actuaba y se dejaba llevar, pero ahí llegó el momento en que deseaba terminar de sacarle la ropa, pero no sabía como hacerlo desde esa posición y eso comenzaba a hacerle sentir estúpido.

Forcejeó un poco con los hilos del bikini que pasaban por sobre sus caderas y se dio cuenta que no pudo, por lo que cogió nuevamente su varita, aquella que había dejado momentos atrás desperdigada por uno de los lados de la cama y con un “Diffindo” no verbal, simplemente lo cortó sacándolo de su camino. Merlín, definitivamente no sabía como es que los muggles podían sobrevivir sin el uso de la magia.

Volvió a besarle. Esta vez los hombrecitos de su cabeza estaban demasiado conmocionados sintiendo nuevas experiencias como para ponerse a gritar por tener a una mujer desnuda encima, por lo que nada explotó dentro de su cabeza, y simplemente intentó arrastrar a Alice un poco más arriba de sus caderas, para poder bajarse un poco el bañador y por fin lograr hacer lo que de hacía un momento su cuerpo le pedía a gritos. Fue una sensación extrema, algo que nunca había sentido, una sensación adictiva que entremezclaba perfectamente el placer con una pizca de dolor. Se sintió arder a sí mismo y volver a querer sentir esa sensación electrizante de entrar en el cuerpo ajeno, saliendo de ella por instinto, buscando el placer una y otra vez como si su propio cuerpo por inercia supiera lo que tenía que hacer.

Sus movimientos eran limitados, tenía a su cuerpo encarcelado entre Alice y el colchón, por lo que buscó ayudarle a ella a mover sus caderas, mientras de sus labios escapaban suspiros. Aquello se sentía tan bien que en verdad no entendía como antes se lo había perdido y como es que no habían más parejas en ese Mundo.

Por un momento se preocupó, pensó que se le iba a salir algo, que tal vez y hasta le orinaría encima y sus ojos se abrieron del pánico, pero a la vez, la sensación era tan intensa, tan placentera que no podía parar y… entonces… ocurrió, y sólo ahí lo entendió.

Miró a Alice con los ojos muy abiertos y, por el mismo instinto con el que había actuado hasta entonces, volvió a tomarla del cuello para besarla una vez más, mientras su cabeza comenzaba a pensar: ¿Y ahora qué?
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Invitado el Miér Mar 09, 2016 12:06 am

A decir verdad no tenía la menor idea de lo que hacía, claramente no hablaba de esas cosas con su familia, al menos su padre y hermanos tenían la absurda idea de que ella tenía que ser virgen hasta el matrimonio y que no tenía que saber nada de nada, ser una virgen ignorante para su primera vez, con respecto a su madre siempre la evitó en esos temas por que claramente le daba vergüenza la idea de llegar a ese punto de hacer eso.

Estaba mas que nerviosa, si sabía un poco de las implicaciones de tener relaciones, no demasiado a decir verdad, posiblemente Sirius tenía mas experiencia que ella en ese ámbito o sabía mas al respecto que ella, se sentía algo ignorante del tema pero también sentía que quería llegar al final, ya aprendería sobre la marcha, o eso esperaba. Admitía que si había llegado a besarse con chicos, pero nunca dejó que sus manos se fueran por mal camino, posiblemente por que no eran las personas adecuadas, así que en efecto su experiencia era nula.

Estaba mas que nerviosa cuando se llegó a quitar el sujetador, el que la viera Sirius semidesnuda era algo que realmente la hacía morir de la pena y sentirse algo por así llamarlo vulnerable, nunca la habían visto de tal modo, al menos nunca lo había llegado a hacer un chico, era la primera vez en su vida y sentía mucha vergüenza al respecto, al pensar en que el la viera así, tal vez esta fue la razón por la que lo beso casi de inmediato para cubrir su falta de prendas con el mismo cuerpo de él.

Tenía los nervios a flor de piel aunque no era todas las sensaciones que sentía, sentía nervios, deseo y otras sensaciones que no podía describir, el roce de las manos de Sirius sobre su piel era algo que la hacía sentir de múltiples formas ninguna desagradable a decir verdad, sería su primera vez y con la persona que mas quiso para ese momento.

Sus besos, sus caricias todo lo sintió como si fuera un sueño algo irreal, todo era nuevo para ella y su cuerpo reaccionaba a lo mismo mientras a su vez ella no dejaba de pasar sus manos por el cuerpo ajeno, con cuidado, con dulzura y deseo, sentía que la ropa que les quedaba era algo que llegaba estorbar quería sentir mas de él, no entendía ese sentimiento pero sin lugar a dudas sentía que quería un poco mas.

No sabía como lo logró en ese momento, no tenía la mente clara para razonar pero la única prenda que la cubría hasta ese momento la había llegado a abandonar se sentía aun mas nerviosa que antes, además de sentir una sensación que no podía describir en su estomago era una mezcla de mariposas, vacío y como un fuego en su interior, era algo nuevo para ella.

Se dejó arrastrar hacía arriba del pelinegro para que este pudiera bajarse el bañador algo en lo que la metamorfomaga también ayudó, no sabía si esa era la mejor posición para hacerlo o si lo haría bien así, no sabía nada de nada, una parte de ella le decía que lo mejor era girar con él para que quedara sobre de ella pero a este punto no sabía si lo mejor era hacerlo o quedarse como estaba, al final se quedó como estaba.

Sintió aun mas nervios cuando ambos estaban sin prenda alguna, no sabía que hacer, como moverse, solo sabía que una nueva ola de sensaciones, tuvo una mezcla de placer y algo de dolor, algo consistente para una primera vez pero ella no sabía mucho de eso, no sabía si era algo normal o no, si tenía que ver con la postura o si era que habían hecho algo mal, solo que la asustaba un poquito y evito embozar una pequeña mueca de dolor cuando sus cuerpos se unieron.

Posiblemente fue el instinto que la hizo modificar un poco la postura para ayudar a Sirius en los movimientos aunque esto la dejó mas vulnerable, por lo que desvió la mirada para no ver los ojos del moreno, la simple idea de que la viera en ese momento la hacía sentir algo tímida, el sentir su mirada sobre ella la hacía querer buscar algo que la cubriera un poco pero no era algo que se hiciera en ese momento. Sí, sentía la pasión del momento todo en su ser estaba en llamas pero eso no quitaba que fuera su primera vez y que los nervios, la vergüenza y un poco de temor la abrumaran un poco.

De sus labios escapaban pequeños suspiros de placer, nunca había sentido algo así era la primera vez, era algo que la hacía sentir que podía llegar a tocar el cielo con las manos, o al menos fue así hasta que sintió algo extraño, fue como no sabía como describirlo como si algo la inundara y fue algo que la hizo por primera vez en los últimos minutos volver a ver a Sirius sin poder articular palabra y sin saber que pasó, nunca había sentido algo así y claramente la "asustó" un poco aunque no tuvo tiempo de preguntar nada al respecto en ese momento Sirius nuevamente juntaba sus labios con los de ella, haciéndola olvidar por un momento esa sensación y cualquier cosa que pasara por su mente, no sabía que pasaría después no sabía nada solo que todo se sentía tan bien, tan natural y a la vez tan extraño que no sabía como proseguir, no sabía como actuar o que decir así que solo correspondió ese beso solo se dejó llevar una vez mas por el momento.
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Invitado el Sáb Mar 19, 2016 7:16 pm

Mientras la besa, sintió como sus cuerpos poco a poco perdían el contacto, como si esa parte de él que antes les unía no quisiera unirles más e hiciera lo imposible por salir del cuerpo de ella, cual cansado atleta que luego de correr una maratón no quiere más que sentarse en uno de los bancos para recuperar fuerzas. Le pareció extraño, como si de verdad parte de su cuerpo tuviese vida propia y la voluntad para decidir cuando hacerlo y hasta donde llegar.

Por otro lado, una gran sensación de alivio y bienestar hizo que se relajara tanto como si se hubiese dado un baño de tina. Fue entonces, cuando puso sentir un pequeño temblor en las piernas de la chica, el cual le hizo volver a abrir los ojos y mirarla. No supo relacionarlo correctamente con los espasmos femeninos, sino más bien lo tomó como parte de la posición que probablemente había provocado que los músculos de las piernas de Alice se exigiesen demasiado a sí mismos, por lo que la empujó suavemente hacia uno de los costados para que pudiese descansar todo el cuerpo.

No sabía que decir en ese momento, ni como más reaccionar, por lo que sólo se limitó a morderse el labio inferior y bajar la mirada. Sintió demasiada tentación por mirarse a sí mismo, por tocarse y corroborar si acaso estaba efectivamente húmedo, como se sentía. De cierta forma le daba miedo; miedo por hacer el ridículo ante la chica y dejar en claro su muy limitado conocimiento respecto al tema e incluso su propio cuerpo. Entonces no se aguantó más y miró a la chica para excusarse con una sonrisa.

—Ya vengo.

Inmediatamente se puso de pie de la cama y prácticamente corrió para ir a encerrarse al baño en donde respiró profundamente y se miró al espejo, antes de agacharse un poco y examinarse más de cerca, para luego limpiarse y aprovechar de descargar un poco su vejiga, dándose cuenta que lo que había sentido antes no tenía nada que ver con estar a punto de orinar.

Se lavó bien las manos y volvió a mirarse al espejo, por última vez, con gesto de incomprensión, antes de regresar al cuarto y recostarse nuevamente en la cama, junto a Alice. No pudo negar que también había sentido un de vergüenza por haberse paseado desnudo delante de ella, pero después de lo que habían hecho, el pudo ya tenía para él demasiado poco sentido, así que luchó contra él e intentó relajarse al lado de la chica.

Le tomó de la mano y se recostó de costado para mirarla. Si ya lo habían hecho y si ya estaban ahí desnudos, quería aprovechar para descubrir también otras cosas, por lo que comenzó a acariciarla, primero delicada y tímidamente por sobre su estómago, para luego subir por sobre sus costillas y tallar con sus manos las formas de sus pechos, notando como una caricia u otra provocaban sutiles cambios en la textura de su piel y la expresión de sus ojos. Notó a través de ello lo que más le gustaba, lo que le provocaba cosquillas y lo que no le causaba nada en lo absoluto. Quizo repetir el mismo experimento por distintas partes de su cuerpo, estando atento a sus reacciones, notando que las más intensas provenían precisamente por las caricias en su entrepierna, aunque no todo tipo de caricias. Habían modos que parecían incomodarle y otros en los que parecían hacerle desear más, por lo que se concentró en ellos y en intentar comprender todas las señales que llegaban a su cerebro al concentrar en ella la totalidad de sus sentidos.

Fue ahí cuando notó que su cuerpo estaba nuevamente listo para jugar un nuevo juego, así que fue él quien está vez se posó sobre su cuerpo y a través de un nuevo beso, volvió a sumergirse en su femineidad, marcando un nuevo ritmo sobre sus caderas. Notó que aquella posición le daba incluso más libertad de movimientos, por lo que decidió también probar con ellos. Cambió velocidad y sutileza, dejando que fuesen las expresiones de la chica las que guiasen para hacer lo que debía. Y, una vez más, sintió aquellas extrañas y agradables sensaciones que antes le habían asustado, pero que ahora comenzaban a sentirle normales.

Lo disfrutó más aquella vez, ya se sentía más relajado y de cierto modo menos inseguro, sabía que esperarse y que no y, si acaso quedaba alguna duda, la aclaró aquella vez. Sin embargo, su cuerpo se sentía más cansado y nuevamente rugía de hambre, por lo que tras aquella ocasión, no dudó en buscar su bañador para cubrirse al menos un poco, e invitar a Alice a la cocina en donde preparó un enorme sandwich para cada uno y, sólo luego que hubiese dado un par de mordiscos para regresar una vez más a la vida, le miró.

—Mmmm… ¿Quieres hablar de ello o prefieres que no?
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Invitado el Jue Mar 24, 2016 12:47 am

Todo era nuevo, extraño, diferente, no entendía nada de lo que sentía, era algo inusual, no solo lo que ella sentía si no como reaccionaba el cuerpo ajeno, pero claro si a costos y conocía su propio cuerpo, aun no la mala reputación que algunos tenían de los Hufflepuff por absurdos rumores, ella nunca había llegado a explorar su cuerpo, mucho menos ver el de un chico. Sí, tenía hermanos mayores claramente de chicos alguna vez tuvo que verlos en paños menores pero no era lo mismo, eran sus hermanos, entes extraños que no son considerados hombres para ella, solo sus hermanos mayores y nada mas, cualquier otro pensamiento sobre ellos estaría fuera de lugar y nunca lo tendría, sería algo enfermo y asqueroso.

El punto es que nunca había visto a un hombre desnudo, nunca lo había sentido en su interior, no sabía nada de los mismos por lo que fue extraño todo, desde sentirlo dentro, hasta como salía de ella, sin contar que no entendía sus propias sensaciones el sentirse algo cansada, el que su cuerpo temblara, posiblemente por esa posición o al menos eso creía, lo que sentía en su abdomen bajo, esa sensación tan extraña, las mismas sensaciones en su intimidad, no entendía nada.

Se sentía una ignorante sobre el tema, la verdad no sabía que hacer o que pensar lo que la llevó a agradecer internamente que fuera Sirius quien tomara la iniciativa y la instara a que se recostara nuevamente en la cama, seguía sonrojada, tanto por la situación como por el calor de la actividad recién realizada. No sabía que decir, aunque fue el pelinegro el que decidió ser el primero en hablar para pedir un momento, ella solo asintió con la cabeza y lo dejó ir.

Cuando se fue el chico ella misma se incorporó un poco viendo su propio cuerpo como buscando algo diferente, como si algo hubiera cambiado, si sentía que algo cambio pero no era algo externo, la verdad no estaba segura, tenía algo de vergüenza por su desnudez, sentía que debía cubrir un poco su cuerpo pero a su vez que no era lo indicado y no sabía que hacer así que solo se quedó en la cama aunque no como una estrella de mar solo tirada entre las sabanas blancas algo desordenadas, si no que analizó lo que había pasado, usó su mismo cuerpo para cubrirse un poco en lo que llegaba el ojigris.

Cuando por fin lo vio, no pudo evitar recorrer con su mirada la desnudez del mismo, no de un modo en si lujurioso si no con curiosidad, curiosidad de él,curiosidad del cuerpo masculino, aun así tenía que reconocer que era un hombre atractivo, bueno no era algo que ella no supiera, ya sabía que lo era, pero nunca lo había llegado a ver de esa forma en su totalidad, desvió la mirada luego de un par de minutos o segundos para no incomodarlo con su mirada, seguía siendo algo muy nuevo para ellos.

Lo vio recostarse a su lado mientras le tomaba una mano, ella sonrió tímidamente mientras los veía recostado de lado algo que ella en un principio imitó para poder verlo a los ojos, ella misma quería explorar las reacciones del chico a los roces pero a diferencia de él, ella no podía con la avergüenza que le daría hacer lo mismo, sintió el tacto del chico sobre su piel y como su cuerpo reaccionaba de diferentes maneras, en algunas el tacto le daba una sensación de cosquilleo involuntario, en otros sentía como su piel cambiaba sus texturas, algunas eran cosas que ya había llegado a percibir antes pero en otras circunstancias y percibidas de una manera muy diferente a la que estaba teniendo en ese momento, aun cuando algunas de las reacciones se parecían al pasado no eran iguales, no se sentían del mismo modo en ese momento, en esa situación, siendo manipuladas por él, parecía como algo conocido pero muy diferente y nuevo, algo extraño.

Su roce en su intimidad si fue algo que sin duda alguna nunca había sentido, si, hubieron cosas que la hicieron sentir rara e incomoda, nunca había esperado una caricia en tal lugar, era algo raro e impropio, pero dejó que el chico siguiera para ver si se volvía algo mas natural y si que lo fue, cuando llegó a ciertos puntos no pudo evitar acostarse sobre su espalda mientras su cuerpo reaccionaba al tacto ajeno, nuevamente sentía que algo se encendía en su interior, era una sensación extraña y placentera que la hacía emitir sonidos de placer sin que pudiera evitarlo, mientras de reojo miraba al chico deseando tener mas de él, que llegara a hacerla perder la cordura y el sentido, se sentía tan agradable que no quería que parada, no entendía el porque, pero no podía evitarlo, aunque tenía que reconocer que las cosas estaban mas claras ahora que como estuvieron en un principio.

Estaba tan concentrada en su propio placer que no se percató que el “amigo” de Sirius se había vuelto a despertar a causa del deseo de ambos, no fue hasta que este se posó sobre ella y la volvió a besar antes de que volvieran a unir sus cuerpos que se percató realmente, nuevamente sintió una punzada extraña pero ya no era como la primera vez, esta vez mas fácilmente fue ahogada por la oleada de placer que sentía, era como mas natural, en cierta manera era algo diferente pero no por esto era malo, era algo agradable, muy agradable.

Sus gestos, sus movimientos tanto voluntarios como involuntarios delataban su sentir, lo mismo que los sonidos que escapaban de sus labios, a medida que el ritmo aumentaba o disminuía los cambios en sus expresiones eran mas que palpables, no llegaron a ser malos pero si denotaban que era lo que ella prefería con respecto a lo demás, ya no tenía miedo, ni vergüenza, todo en ese momento era agradable, era mas de lo que se había imaginado alguna vez de una situación así.

Tenía que admitir que disfrutó mas de esa vez, con todas las nuevas sensaciones, sin embargo estaba mas cansada que antes y milagrosamente con hambre, sentía que se podía comer un mamut algo que hace demasiado no sentía y que en ese momento llegó a asociar con la actividad recién realizado.

Cuando Sirius propuso ir a comer claro que aceptó, dejó que se adelantaba mientras buscaba el bikini que ese día usaba, el sujetador fue fácil de encontrar pero el bikini en si, estaba roto lo que la hizo negar con la cabeza intentando no reír, mientras buscaba sus cosas para tomar su propia varita para arreglarlo con un “reparo” silencioso, para luego poder colocárselo y dirigirse a la cocina.

- ¿Era tan necesario cortarlo? - preguntó con una pequeña sonrisa señalando el bañador ahora nuevamente arreglado antes de buscar su propio sandwich y darle un gran mordisco, por algún motivo le supo tan bien que su rostro denotaba una expresión de intento placer por el mismo, fue algo inevitable en ese momento, tenía hambre y no podía evitarlo.

- Creo que lo mas adecuado sería hablarlo o quedará con un tema inconcluso – dijo antes de dar un nuevo mordisco, no sabía si al él le pasaba lo mismo pero a ella le molestaba dejar temas inconclusos, luego no podía dejar de pensar en lo que hubiera pasado de hablarlos o terminarlos, lo que hubiera dicho ella o el otro y no era algo que quería que pasara en este momento con Sirius.

- Admito que fue extraño, nuevo, extraño, pero agradable, no pensaba o sabía que se sintiera tan bien – dijo poco después antes de esconderse entre su emparedado pues estaba mas que muerta de la vergüenza por lo que acaba de reconocer, vamos que estaban hablando de lo que acaban de hacer y era algo extraño del que al menos ella desconocía mucho, si sabía lo básico básico de que de esas cosas se hacían los niños y prácticamente su conocimiento terminaba ahí, claramente no era temas que hablara con sus amigas por pena, siempre los evitaba y sus padres claramente nunca le hablarían de eso.
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Invitado el Sáb Mar 26, 2016 7:58 pm

Sonrió inmediatamente ella le preguntó si acaso había sido necesario cortar su bañador y desvió la mirada hacia su sandwich mientras aún masticaba. Debía reconocer que Alice tenía un muy bonito cuerpo, no le faltaba, ni le sobraba nada y, tal parecía, encajaban perfectamente. No pudo evitar preguntarse si acaso encajaría tan bien con alguien más, si acaso el cuerpo de las mujeres era adaptable o simplemente era que Alice su medida perfecta.

—No sabía como más sacarlo sin echar a perder el momento.

Se excusó en cuanto hubo tragado, pero rápidamente dio una nueva mordida. Tenía demasiada hambre, tanto que sería feliz de ignorar cualquier tipo de conversación hasta un segundo sandwich, pero sí, la chica tenía razón y era mejor hablarlo, principalmente para luego evitar algún mal rollo dentro del Castillo.

—Yo tampoco —respondió son una sonrisa y la boca medio llena —. Se sintió bien, sí, pero más que todo, quiero hablar de nosotros. Dejar en claro que esto no va a cambiar nada, que vamos a seguir tan de amigos como siempre y no vamos a andar esquivándonos porque ahora nos de vergüenza vernos a la cara. No quiero eso.

Volvió a llevarse una nueva mordida a la boca y con ello hizo otra pausa, aunque estas duraban lo que su boca estaba demasiado llena, porque a medida que el bolo en su boca comenzaba a perder volumen, y él ya podía hablar, lo hacía. Y sí, sabía de modales y que no se hablaba con comida en la boca, pero en ese momento tenía tanta hambre, que de verdad no iba a dejar de comer para poder hablar con Alice.

—Para mi tú eres importante, Alice. Eres una muy buena amiga, y aun cuando ahora de seguro te veré con otros ojos, porque de seguro te me cruzaras en el Colegio y en más de una ocasión creo que será inevitable que te imagine sin ropa y diga en mis pensamientos “Oh vaya, mijita más rica!” —rió divertido —, no quiero perder esa confianza que tenemos. Y estoy siendo sincero ¿eh? Cualquiera diría, noooo, nada, nada, va a cambiar y seguirás siendo como una hermana para mi… Mentira… yo sí te voy a imaginar sin ropa más de alguna vez y si acaso llegamos a quedar a solas por ahí… probablemente vuelva a querer acercarme —suspiró y negó con la cabeza —. Soy el chico… tú eres la dama, así que tú vas a tener que pararme la caña.

Le sonrió y dio otro mordisco para luego girarse a la nevera y sacar un par de refrescos y entregar uno a la chica. También tenía sed, aunque lo mejor de todo era que el hambre ya la estaba saciando.

—Por otro lado, quiero que sepas que tampoco voy a andar por ahí gritando “Que Pro soy, me tiré a Alice Ivanova” a los cuatro vientos. No, pero tampoco te puedo asegurar que no le cuente a nadie —hizo una pequeña mueca de dolor —, intentaré proteger tu nombre y eso, pero… Remus y James… nos contamos casi todo y, si tú tienes una mejor amiga, de seguro entenderás la sensación, pero, sí estoy seguro que ellos tampoco se irán de boca contándole a alguien más y soy capaz de poner mis manos al fuego por ello.
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Invitado el Lun Mar 28, 2016 4:55 am

- ¿Como será que lo logran los muggles? - preguntó inevitablemente por que ellos no tenían magia para deshacerse de las prendas de su pareja cuando llegaban a ese punto, pero quien sabe como lo hacían que en efecto lo lograban sin las complicaciones de ellos, aunque tal vez terminaban interrumpiendo el momento en el punto que tenían que desvestirse, era seguro que di tuvieran que hacerlo, tal vez terminaban matando la pasión en su primera vez y luego aprendían, después de todo como ya dijo antes era su primera vez.

No pudo evitar reír por lo de sentir vergüenza, si puede que la sintiera pero esta al menos para ella ya había llegado a un punto de haber sido un poco superada al menos de momento - Bueno, creo que después de verte sin prenda alguna caminando delante de mi y que me vieras así, la vergüenza ha disminuido lo suficiente - diría encogiéndose de hombros, puede que si tuviera algo de pena pero aún así sería la misma Ali de siempre, no era el primer chico que veía desnudo aunque si era el primer chico que le gustaba que veía de tal forma, aún así dudaba avergonzarse de lo que había pasado, de lo que habían llega a hacer.

- Y no, no te evitaré, seguiré molestándote por largo rato - diría sinceramente, no pensaba apartarse de él solo por lo que había pasado, no existía suficiente vergüenza en el mundo para que hiciera algo así, estaba segura de eso, esto solo era algo mas que ellos compartirían, además ella gustaba de él claramente no lo dejaría precisamente en ese momento seguiría a su lado.

Claramente se sonrojó con lo de que se la imaginaría desnuda, sin lugar a dudas sería algo que la mataría de la pena, al menos un poco, pero no por eso lo evitaría, vamos que ella también tuvo una buena visión del cuerpo de Sirius y si alguna vez tuvo algún pensamiento inapropiado con el mismo, ahora estos lo llegarían a ser a un mas, ya no tenía que imaginarse como sería, ya lo había visto en vivo y directo - Seré sincera, si me dará algo de pena que me imagines así, pero no por eso te evitaré en especial por que admito que yo también tendré pensamientos inapropiados contigo, vamos que eres bastante atractivo y no podré evitar pensar en lo que hicimos o lo bien que te vez sin prenda alguna - Fue honesta en su hablar y reconoció sin pena alguna que estaban en iguales circunstancias - Y bueno con respecto a lo de querer acercarte, creo que mas que yo me comporte como la dama y te ponga un alto dependerá de la fuerza de voluntad de ambos, ya dije antes que es una situación que repetiría en especial ahora que ya la viví - diría antes de dar un nuevo mordisco a su sandwich.

Cogió el fresco y tomó un sorbo del mismo antes de poder responder a lo que Sirius decía - Realmente no te imagino gritando esas cosas a los cuatro vientos, te conozco y se que no eres esa clase de chico y entiendo que le comentes a tus mejores amigos, al menos James y Remus me parecen agradables y confiables, Peter por otro lado preferiría que no fuera parte de esa conversación - James y Remus eran listo, al igual que Sirius, Peter por otro lado lo veía como un chico no tan listo que andaba con los otros tres como para ser parte de algo pero no sabía por que una persona como esa no le parecía confiable, le recordaba mucho a ella misma cuando seguía las ordenes de su padre o sus mismos hermanos que siempre buscaron estar con personas que llegaran a ser convenientes para ellos, tal vez era un juicio errado el que tenía del chico y no fuera así solo encontró una amistad verdadera con los chicos pero sería algo que vería en el futuro, en todo caso prefería que solo James y Remus lo supiera, confiaba mas en que tuvieran la inteligencia de no andar divulgando intimidades que la confianza que tenía del otro que andaba cojeando en las clases y se podía ir de bocón. Solo sabía que le daba mala espina posiblemente sin motivo alguno por que no podía decir que era algo bien infundado.

- Entiendo que sea algo que le cuentes a tus amigos cercanos, posiblemente yo haga lo mismo con las mías, claramente no sería algo que sea tema popular, pero al menos si de las personas de confianza. Por otro lado definitivamente mi vergüenza no estaría dirigida a ti si no a tus amigos al menos por un rato - admitiría, antes de dar otro mordisco a su comida, por supuesto que tendría pena con Remus y James, pero sería algo que con el tiempo llegaría a dejarse a un lado, aunque no en un principio.
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Invitado el Jue Abr 28, 2016 8:22 pm

Sonrió ante las apalabras de la chica y la escuchaba sin interrumpirla mientras él seguía comiendo, y es que su apetito tampoco deseaba ser interrumpido. Por otro lado, debía admitir que si bien se le había hecho un poco incomodo expresar aquellas confesiones, en ese momento comenzaba a alegrarse de haberlo hecho.

—¿Sabes qué? Admito que me ha dado un poco de vergüenza hablar de estas cosas contigo, pero me gusta que lo hagamos, me gusta esta sinceridad que tenemos y creo que principalmente se ha dado a causa de nuestra amistad —le sonrió —. Es decir… ¿cuántas personas crees que se dicen a la cara que le contaran a sus mejores amigos? Yo creo que muy pocas, si acaso no somos los únicos en el mundo. El resto simplemente se queda callado y luego lo suelta igual. Claro, uno lo sospecha, que el mejor amigo sabe, pero aún así es diferente.

Alzó los hombros. Aquello para él era la más absoluta verdad, de hecho, muchos de los chicos de sus edad no solo le contaban esas cosas a sus mejores amigos, sino que también se iban de boca por ahí por cada vez que tuviesen la oportunidad de presumir. Él mismo lo había escuchado muchas veces y las pobres chicas no tenían idea de que ya todo el dormitorio de chicos lo sabía, porque claro, los chicos no comparten mucho aquel tipo de informaciones, pero si presumen de ello cuando la oportunidad se presenta, y presumen sin importar quien escuche.

—También es bueno saber que podríamos repetirlo.

Rió esta vez y se puso de pie para estirarse por completo. El que Alice hubiese dicho aquello de manera tan directa, le había hecho pensar en las posibilidades y eso había hecho que volviesen a entrarle las ganas de jugar con fuego y besarla y de ahí ver lo que pasaba, y es que joder, le había gustado mucho. Sin embargo, dudaba que fuese lo mismo con otras chicas y tampoco quería convertirse en un idiota de esos que sólo andaba siguiendo a las mujeres por sexo y se acostaba con todo el Reino Unido. No, para él con Alice era más que suficiente, al menos hasta que llegase a alguna relación seria, si acaso llegaba, pues tampoco se veía a sí mismo una persona seria. Así que tenía que controlarse y ya ponerse a pensar en otras cosas o ese día nadie los sacaría de la cama.

—Deberíamos regresar, se esta haciendo tarde y si acaso a mi prima se le ocurre venir aquí a cenar, no me gustaría que nos topásemos con ella. Bueno, a mi me da igual, me gusta pelearle, pero no quiero que tú pases un mal rato.

Sonrió cogiendo una de sus manos y se acercó a ella, esta vez para acariciar una de sus mejillas y mirarle a los ojos. Tuvo unas ganas tremendas de besarla, pero sabía ya que eso no sería lo correcto y que no sabía tampoco si nuevamente acabarían yendo a mas y acaso aquello sería saludable, por lo que se mordió los labios y le plantó un piquito muy rápido antes de separarse y sonreírle.

—Ya regreso.

Le guiñó un ojo y volvió a entrar a la habitación en donde observó la cama y sacó la varita para escribir con fuego sobre ella, dejando las letras chamuscadas sobre la tela: “Sirius Black estuvo aquí…” Sonrió de medio lado, soplo la punta de su varita y volvió a salir, cerrando la puerta detrás de sí.

—¿Nos vamos?

Le ofreció su brazo a la chica y la invitó a caminar nuevamente hacia fuera de la casa, por el orilla de la playa, hasta el mismo lugar en donde antes les había dejado el traslador.

—No lo toques aún, lleva activado ya un par de horas, así que lo tocamos y desaparece, no espera.

Le tendió entonces su ropa, para que volviese a abrigarse y poder regresar así al frío clima que les esperaba en Hogwarts, y cuando estuvieron ya listos, Sirius contó hasta tres, para que ambos tomasen al traslador al mismo tiempo.
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Invitado el Mar Mayo 03, 2016 5:32 am

Sonrió ante las palabras del moreno, era verdad muy pocos llegaban a hacer ese tipo de confesiones, no era algo común el decirle a la chica con la estaba que le comentarías lo que pasó a tu mejor amiga, o al menos eso era lo que ella creía, que experiencia en el tema no tenía alguna y era la primera vez que le pasaba algo como eso, pero le gustaba la sinceridad de ambos, que su relación fuera una en la que podían ser honestos el uno con el otro y decirse las cosas, platicarlas y mutuamente comprenderse.

- Lo se, eso es algo que me gusta de nuestra amistad que podemos decirnos las cosas y realmente lo prefiero así, que las cosas sean claras entre los dos, da algo de vergüenza, pero es mejor que conversemos las cosas a que luego surjan mal entendidos o la situación se torne incomoda - admitió y ella realmente no quería que las cosas se tornara raras o incomodas entre ellos, eso podría distanciarlos y no era algo que ella deseara.

Solo sonrió ante de lo repetirlo, la verdad era algo que le llamaba la atención, repetir esta experiencia con él, pues dudaba hacerlo con otro, solo el tiempo lo diría, pero lo que ella sabía es que por el momento no sería así, no tenía la intención de tener relaciones con nadie mas, seguía siendo un concepto muy nuevo y por mas que sabía de amigas que tenía mucha experiencia y con muchos chicos, ella no era de esas, así que posiblemente si se repitiera y posiblemente pasaría sería con Sirius y nadie mas, al menos eso pensaba de momento, lo que importaba eran los sentimientos y no el acto en si, o al menos así era para ella.

- Sabes que no me molesta tu prima, aunque si, es mejor evitar verla a ella y a su marido, recordemos que no soy de su agrado - bueno, realmente no es que tuviera una relación con ellos, pero claramente se conocían y aún mas claramente ellos no eran muy "afectuosos" con ella, después de todo era una traidora de la sangre en una familia de mortifagos, realmente era mejor evitarlos.

Sirius quería volverla loca o ¿que? el que le tomara la mano y acariciara su mejilla la derritió por completo, claramente quería que la besara, no para volver a la cama con él, si no por que quería sentir sus labios rozando los de ella una vez mas, pero sabía que era una ilusión, por mas que la situación se viera ideal y le diera la sensación de poder llegar a mas con él, sabía que no era así, al menos una vocecilla molesta se lo recordaba, aún así el pequeño piquito que le dio logró que pudiera ignorar por un rato lo que ya sabía.

- Ok - fue lo único que respondió mientras dejaba que Sirius se marchara, su mente era un caos absoluto y seguro seguiría así durante el próximo par de días, pero a su vez era uno de los mejores días que había pasado y el mejor desde el fallecimiento de su madre, se sentía tan bien que su muerte no llegó a cruzar su mente en ningún momento, solo podía pensar en el ahora y lo que pasó el las últimas horas y nada mas.

- Si - respondió tomando su brazo para caminar con él rumbo a donde estaba el traslador, nuevamente no pudo evitar mirar los alrededor solo que esta vez como queriendo memorizar por completo todo lo que la rodeaba, no quería llegar a olvidar ese día, ese San Valentin, ese cumpleaños.

- Gracias - dijo cuando Sirius le tendió su ropa y se vistió, aunque después usó su varita para conjurar un "Indure Vestem" no verbal y cambiar su vestimenta a una mucho mas abrigada, algo era salir en la mañana con una vestimenta poco abrigadora y algo muy diferente era regresar en la tarde, de una isla tropical con una vestimenta poco abrigadora.

Cuando Sirius le indicó tomó el traslador, volviendo a sentir esa horrible sensación del viaje que los llevó de regreso.
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