Situación Actual
21º-14º // 3 diciembre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Einar G.Mejor PJ ♂
Coraline M.Mejor PJ ♀
Katherine M.Mejor User
Circe M.Mejor roler
Seth B.Estrambótico
Edgar B.PJ REVELACIÓN
Ash & CirceMejor dúo
Valarr K.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Free Time [Astrid E. Sweets]

Invitado el Mar Mar 01, 2016 1:58 am

- Señor Scodelario ¿Podría ir al callejón Diagon a por unas plumas?

Eso lo hizo levantar la mirada de su escritorio donde en aquel preciso momento un pequeño mono accionado por una cuerda daba palmadas al aire golpeando dos grandes platillos. El moreno estiró una de sus manos para parar el artilugio muggle, dedicándole una amable sonrisa a la joven que acababa de proponerle aquella duda. Elkan no solía ser de los que se negaban a hacer favores, de hecho era un hombre bastante servicial, quizás más de lo que debería ya que generalmente por aquello era tomado como el tonto de su planta del ministerio. Se encogió levemente de hombros antes de ponerse en pie, estirándose cuan largo era acercándose a la joven para poner una mano en su hombro antes de salir por una de las puertas que adornaban la estancia, hablando mientras agitaba la mano en el aire a modo de despedida - Traeré sus plumas, Señorita Abouk.

Sus pasos rápidamente cambiaron de la frialdad del ministerio a una de las callejuelas que el callejón Diagon ocultaba y el tenue calorcillo que el sol ahora dejaba sobre su piel le supo a gloria. Elkan era aquel tipo de persona que pese al frío de las fechas, apreciaba totalmente la situación en la que se encontraban, bajas temperaturas pero un sol más que aceptable en aquel lugar, Londres no es que fuese precisamente un lugar paradisiaco, por lo general era todo sufrir las constantes lloviznas y neblinas que se ubicaban en cualquier época de año. Estaba acostumbrándose pero eso no hacía que le encontrase el gusto a aquello, él venía de un lugar cálido, al menos originariamente además de que digamos que Brasil y Londres se parecían lo que un gato a una tostada.

Cruzó prácticamente el callejón Diagon saltando de conocido en conocido. Trabajar en el ministerio hacía que prácticamente (siendo un poco sociable) se conociese bastante gente del mundo mágico y en su caso también del mundo muggle, pero aquello no era el asunto, la cosa es que recordaba muy vagamente las cosas que debía comprar, por lo que el chico simplemente se adentró en la tienda y prácticamente arrampló con todas las plumas distintas que encontró, ya vería que hacer con ellas más adelante, por ahora iba simplemente a hacer el favor, malo sería que ninguna de aquellas plumas le valiesen a su compañera.

Puso un pie fuera de la tienda, elevando su muñeca buscando el reloj que solía adornarla, haciendo una mueca al percatarse de que el faltaba, por lo que no tenía ni idea de la hora en la que vivía, así que sus pasos lo llevaron frente a una joven que, para que negarlo, le hizo sentir que debía preguntarle a ella aunque no dio importancia aquello y con aquella sonrisa que solía adornar su rostro preguntó - Disculpa, me preguntaba si sabe la hora en la que nos encontramos. Mi despiste me ha llevado a vivir sin saber en la hora que vivo y no es demasiado agradable. - Arrugó levemente la nariz, elevando las cejas acto seguido, esperando que la joven le contestase y rezando porque la hora dicha por esta le dejase margen para ir a tomarse algo.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Mar 02, 2016 2:00 am

Solo había dos lugares a los que Astrid sabía llegar, a Hogsmeade y al Caldero Chorreante que la llevaba al callejón Diagón, dos veces había ido al ministerio pero si le preguntaban como llegar no tenía la mas remota idea, ese día en particular iría al callejón a comprar algunas cosas que necesitaría, tanto ingredientes que tenía que reponer como un par de plumas además de otras cosas para poder dar clases, ese día ya no tenía ningún grupo así que aprovechó para ir a medio día, ya en la tarde iría a clases en la universidad y tenía todo fríamente calculado o eso creía.

Aparicio en un callejón cerca del Caldero, donde se dirigió al Callejón y posteriormente se dirigió a las tiendas que requería, primero iría a la tienda de plumas con lo que se dirigió a ese lugar, algo perdida por la gran cantidad de tiendas que habían en el lugar, al llegar a una tienda que parecía tener plumas o eso le mostraba las vitrinas, mientras miraba esta vitrina escuchó una voz que se dirigía a ella, por lo que volvió a ver quien era.

Era un hombre de cabello castaño, barba de 3 días, bien vestido y bastante atractivo, de eso no había la menor duda, el joven le estaba preguntando por la hora por lo que ella sacó su viejo reloj de bolsillo, si, era raro ver a una mujer con un reloj de ese tipo pero ella hasta tenía un reloj anillo, era una de sus colecciones pero ese era su favorito, al abrirlo miró la hora - Son las 12:10 - le respondió al chico, esperando que fuera lo único que necesitara aunque no le molestaría estar un rato mas con ese chico.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Mar 02, 2016 2:56 am

La joven lo había dejado con dos palmos de narices al ser tan tajante con la contestación de la hora. Elkan no tendía a ser tampoco el mejor conversador del lugar, pero el que hubiera sido tan cortante le hizo elevar ambas cejas con una sonrisa curiosa, aunque en sus planes no entrase mantener conversación con una extraña, si que al menos podía sacar algo en limpio de aquello, la muchacha parecía perdida por lo que ¿Por qué no ofrecerse a ayudarla si necesitaba algo? No quería volver todavía al trabajo y un poco de compañía durante los recados casi todo el mundo la agradecía, o al menos era lo que él creía al respecto.

- Parece que he dado con la joven menos habladora del callejón - Una carcajada agradable se escapó de sus labios, mientras guardaba las plumas en su bolsa, elevando la mirada acto seguido hacia la joven, extendiendo su mano hacia ella en señal de que iba a presentarse, el típico apretón de manos, vamos - Soy Elkan y la veo un poco perdida por aquí. - Se encogió de hombros - Podría guiarla si gustase, nunca está de más ofrecer algo de ayuda ¿No cree? - Parecía que se había tragado lengua a la hora del desayuno, probablemente la chica pensase en él como un acosador o algo semejante, ya le había pasado el que confundiesen su aparente amabilidad con intentos desesperados por ligar, algo bastante alejado de lo que él realmente pretendía, llevándose en más de una ocasión un corte bastante gordo por parte de las personas a las que se lo ofrecía. Malditos fallos de entendimiento...

Esperó por la respuesta de la joven esperando que no fuese tan escueta como la previa ya que no quería resultar pesado y si esta simplemente se negaba se daría media vuelta y se iría directo al caldero chorreante a por un copioso desayuno, no iba tampoco a obligar a la pobre muchacha a aguantar a un funcionario charlatán sin necesidad de aquello y mucho menos hacerla sentirse violenta por que él se ofreciese - Si no quiere simplemente dígalo, no soy un acosador o algo así.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Mar 02, 2016 3:22 am

Estaba por irse cuando el joven le dijo lo de haberse encontrado con la joven menos habladora, lo cual le dio algo de gracia e hizo que no siguiera adelante - Si querías hablar conmigo lo tenías que decir, si me preguntas la hora eso es lo que responderé - dijo la estadounidense con una pequeña sonrisa en los labios, que esperaba que ella adivinara sus pensamientos o algo así, ella era una semiveela no una adivina para saber que pensaba.

Cuando le joven le extendió la mano ella la tomó y estrechó en un saludo como era debido, junto a la presentación - Mucho gusto, yo soy Astrid y si, tiene razón estoy algo perdida - respondió antes de reír ante tal presentación mientras soltaba la mano del chico.

Claramente cuando se ofreció a acompañarla ella no lo vio como un acosador ni nada así, no es que nunca la invitaran a tomar un trago o que la metieran en problemas para estar con ella, o la invitaran a algún lugar, entre otras cosas, la verdad era algo normal para ella, era una de esas cosas que venían incluida en su especie, era algo normal para ella, aunque casi siempre terminaba rechazando a los chicos pero, el era un hombre bastante atractivo y como él mismo dijo ella estaba algo perdida, luego terminaba en quien sabe que lugar por no saber por donde ir.

- No te vez como un acosador a decir verdad, no dudaría que cualquier chica le gustaría que fueras su guía - le guiñó el ojo, a veces era un poco descarada a la hora de hablar y hacer una que otra insinuación, la verdad le divertían un poco los chicos apenados, aún cuando fueran extraños, pero en este caso quería ver su reacción - En fin, me parece bien que me acompañes, no se donde están ni la tienda de plumas ni la de ingredientes para pociones, aunque ¿creo que esta es la de plumas o me equivoco? - preguntó después de aceptar su compañía, tal vez a su vez se libraría de algunas miradas molestas u otros ofrecimientos de personas poco agraciadas.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Mar Mar 08, 2016 4:25 am

La verdad es que alargar la conversación no era lo suyo, siempre había sido un joven bastante retraído para cuando entablar relaciones personales se trataba aunque siempre era de aquellos que lograba tirar un poco de la manta para que la otra persona fuese la que terminase sacando el tema de conversación y no ser el quién quedaba de pesado por querer continuar una conversación de interés unilateral, cosa que al menos en aquel momento parecía que no iba solo por su parte, si no que la joven no parecía tampoco haber cerrado las puertas a una conversación con el moreno.

-No soy un gran orador, ya sabe, de esos que no logramos hilar dos palabras seguidas sin terminar resultando tremendamente estúpidos por no saber qué decir, la otra opción era preguntarle por el tiempo, pero eso sería todavía peor idea ¿No cree? – No se había parado a pensar en lo raro que hubiera sido acercarse a la joven tipo desesperado por atención en plan “Oye, quiero hablar ¿Me Hablas?” eso si habría sido tremendamente hilarante a la par que estúpido por parte del moreno.

- Un placer – Sonrió ampliamente estrechando su mano con suavidad, aunque firmeza, no era precisamente del tipo que era flojo a la hora de estrechar la mano, pero tampoco quería aplastar la ajena – Se le ve en la cara, demasiado acostumbrado a la gente que suele pulular por estos lares.

Guiar a gente por aquel lugar era algo así como un hobby para él. Hacía un par de semanas había llevado a una joven bruja a por uno de sus libros de lectura obligada de Hogwarts, aproximadamente un mes antes, se había perdido en la tienda de artículos de broma por que un joven que quería comprar un cojín pedorro para ponérselo a su madre en la cena de su próximo cumpleaños y una infinidad de situaciones en las que se había metido tan solo por aburrirse y no querer volver al ministerio antes de la hora de comer, claro estaba si no tenía trabajo pendiente, no le gustaba dejar nada para más tarde.

-Para nada, suelen tacharme de charlatán incansable, alguna persona se ha preguntado si tengo algún botón de apagado para evitar que siga hablando – Asiente levemente frotándose la nuca mientras mantiene su mirada levemente embelesado por el guiño de la menor, sacudiendo la cabeza acto seguido para asentir ante su pregunta – La de plumas es esta misma, tiene todo tipo de plumas, hasta las hay que escriben solas, todo un avance para los estudiantes de ahora – Se encogió levemente de hombros, pensativo ante las demás – La de ingredientes de pociones si está algo lejos, osea que será mejor que compre lo que necesita aquí y luego iremos a la de ingredientes, he de decir que no huele demasiado bien, ya sabe, muchas cosas extrañas que almacenar en un espacio no muy grande.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Mar 09, 2016 4:31 am

- Bueno, yo creo que va a llover - dijo mirando al cielo en tono de broma dado que dijo lo primero que le vino a la mente al ver el cielo y hablar sobre clima - No soy muy buena en eso - dijo antes de reír un poco y guiñarle le ojo derecho - Y al menos de momento ese no es el concepto que tengo de usted, parece un hombre agradable aunque tal vez si debería practicar un poco mas como "abordar" a una mujer - nuevamente sonrió algo divertida por la situación.

Estrechó la mano del hombre, la verdad sabía lo que hacía aunque una pequeña parte de ella se preguntaba de que otras formas podría usar sus manos además de un apretón de manos adecuado "Astrid, compórtate" se dijo a si misma para dejar esos pensamientos tal vez morbosos y de falta de sexo a un lado, ahora solo estaba con un desconocido hablando y nada mas, aun cuando fuera atractivo.

- La verdad casi no he entrado a este lugar lo mas que conozco es el Caldero Chorreante y de ahí, ya sería Hogmeade y Hogwarts, no soy de aquí - admitió con su típico acento estadounidense, la verdad no sabía mucho de ese lugar pero si estaba acostumbrada a estar rodeada de personas o que llegaran a hablarle - Lo que si reconozco es que si estoy acostumbrada a estar entre persona o tener conversaciones con desconocidos lindos - no pudo evitarlo, realmente no lo logró, por mas que lo intentó no logró comportarse debidamente no halagar al chico, era parte de ella reconocer la belleza y decir las cosas como las pensaba en algunos momentos.

- ¿Con las formas tan interesantes que hay para callar a una persona solo piensan en cosas tan aburridas como un botón? - siguió con su descarado coqueteo con el chico, aunque lo que dijo se podía ver tanto de una forma comprometedora como el uso de magia, ambas se aplicaban bien a eso - La verdad no confío mucho en las vuela plumas, dependiendo de quien la use no son muy objetivas, aunque si son útiles en algunos casos - expresó mientras ingresaba a la tienda acompañada del chico - Estoy acostumbrada a eso, las aulas de pociones siempre huelen así y soy estudiante de pociones así que ya casi me hice inmune a eso - dijo mientras miraba las plumas, escogiendo las mas hermosas, ocupaba 4 entre las que tomaría una vuela pluma, además de tinta y pergamino.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Jue Mar 24, 2016 3:35 am

- ¿Llover? – Elevó la vista al cielo algo preocupado por el enunciado de la muchacha. No le gustaba la lluvia, no sabía si estaba relacionado con que su parte animal no disfrutaba precisamente de las mojaduras, o quizás era debido a que al volver a su forma humana tenía que lidiar con los problemas de su previa mojadura nocturna, de todos modos, trató de despejarse antes de continuar diciendo tonterías o cosas sin demasiado sentido - ¿Debería? Si es que ya sabía yo que esto no era lo mío, tendré que recurrir a libros de autoayuda para no sonar aburrido a ojos de las damas.

No debía decir que no estaba demasiado acostumbrado a que una mujer le devolviese el apretón de manos, es más, muchas de ellas rehusaban el acercársele demasiado, no tenía claro por qué ya que de su condición sabían solo donde era indispensable saberlo, osea, el ministerio y pocos de sus compañeros realmente tenían claro que pertenecía a tan baja clase para ellos, no pensó demasiado en el hecho de que la joven seguía ahí frente a él.

- En realidad, el Caldero Chorreante es de lo más interesante, aunque he de decir que me he pasado bastante tiempo en Flourish y Blotts, lugar que, si te gusta la lectura le recomiendo encarecidamente que visite, puede encontrar libros que nunca hubiera creído poder encontrar en ese sitio – Asintió con aquella sonrisa amable que difícilmente abandonaba su rostro y que la mayoría de la gente tendía a encontrar algo irritante en depende que situación. - ¿Lindos? – Se giró levemente buscando a quién se refería, volviendo luego la vista a ella – No veo ninguno en la zona ¿Estará imaginándolo? – Comentó con cierto tono de broma en su voz.

- ¿Las hay? Suelen decir esa o pensar en un esparadrapo muggle para que no pueda abrir la boca, aunque alguna vez me han amenazado con pegarme los labios mágicamente y lograr callarme – Se encogió levemente de hombros sin ser demasiado consciente del coqueteo de la menor de ambos, caminando tras ella hacia el interior de la tienda, sin poder evitar mirar su trasero con bastante más descaro del que le hubiera gustado – ¿Es profesora de prácticas? Vaya, yo creo que no lograría aguantar a los adolescentes unidos al olor de un aula de pociones – Se frotó la nuca mirando a la joven buscar las plumas – Si tiene la paciencia suficiente para aguantar todo eso, ya es usted una heroína de libro, le manifiesto mi admiración – Comentó haciendo una leve inclinación de cabeza. [/color]
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Mar 26, 2016 6:45 am

- Es broma, no soy adivina, nunca se me dio bien esa clase - diría encogiéndose de hombros, realmente no fue una clase que se dio bien, si no todo lo contrario al final del primer semestre o menos la terminó abandonando por que le parecía una perdida del tiempo, para ella uno mismo trazaba su propio destino y no te lo decía una bola de cristal ni nada así, o al menos eso creía ella.

- Las mujeres no oímos con los ojos - si era una tontería pero fue inevitable decirla, lo correcto sería a los oídos de una dama pero no sabía si era un dicho de ese lugar o no así que no le prestaría tanta importancia - no todos los libros de auto ayuda funcionan y se feliz al menos no das piropos de camionero, si lo hicieras ahí si recibirías una buena maldición - diría recordando un vídeo que hace mucho vio, sí, no le agradaban los muggles, pero tenía un celular, al menos en Estados Unidos era bastante necesario y sus amigos de ese entonces le mandaban vídeos tontos, entre esos recordó uno de mujeres era de piropos de albañilas creía que había salido para el día de la mujer del año pasado pero no estaba segura y tampoco sabía por que se puso a pensar en eso pero, la verdad no lo veía como nada relevante en ese momento por lo que volvió a la realidad y al chico que tenía al frente.

- Gracias por la información, lo visitaré en algún momento aunque para biblioteca tengo la de Hogwarts, esa es tan grande y tiene tantos libros que dudo no encontrar lo que llegue a necesitar - dijo con una sonrisa, si había algo que le gustaba de Hogwarts, además de ser un castillo, el aire fresco, los campos, era claramente la gran biblioteca que tenía tanto de libros normales como de artes oscuras que se podían encontrar en la sección prohibida, sin lugar a dudas su trabajo tenía muchas ventajas.

Al ver como el chico parecía no apreciar que lo estaba llamando "lindo" a él no pudo evitar reír antes de aclarar sin vergüenza alguna que se refería a él aunque no fue de una forma tan directa o tal vez si - Es que ocupas un espejo para ver tu reflejo y ver lo que yo veo - diría antes de guiñarle el ojo, esperando alguna reacción en él, fuera la que fuera sería interesante por que no parecía un chico como cualquier otro, se veía algo singular por decirlo de alguna manera.

- Claro, hay otras, como tener tus labios ocupados en otras cosas - diría esperando que esta vez si captara un poco a lo que se refería aunque habían varias formas de interpretar eso, desde un beso hasta ponerlo de glotón a comer... comida claro está, pensó poco después cuando vio que sus pensamientos se desviaban a otra parte con el simple hecho de hablar de comer, empezaba a creer que realmente tenía que buscarse alguien para pasar el rato o aceptar la oferta de cierto alumno, mejor buscarse a alguien para pasar un rato.

- No es complicado cuando te gusta lo que haces y conoces pociones para hacerlos callar de ser necesario - aunque no había llegado a ver como el profesor Cosmas había usado una poción con Ian, ella misma pensaba en el uso maléfico de una buena poción, al menos en caso de ser necesario.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Abr 01, 2016 9:34 am

- ¿De verdad? Pero si era una gran materia, la prefería por encima de las Runas antiguas – Asintió levemente, pese a haber sido un Ravenclaw bastante aplicado, las runas jamás habían sido campo de fácil entendimiento para el brasileño, de hecho, fueron su nota más baja tanto en los TIMO como en los EXTASIS, cosa que siempre le había hecho sentirse especialmente culpable, aunque realmente a sus abuelos nunca les había importado demasiado ya que estaban contentos con las notas de su nieto.

- Es una expresión, no es algo literal, mujer – Se frotó levemente la nuca mirando a la joven, encogiéndose acto seguido de hombros haciendo una leve mueca con la boca antes de continuar hablando – La verdad es que nunca he sido tan ordinario, no me sale además de que ese tipo de piropos suelen ser algo ofensivos, o eso he oído, para las mujeres – Elevó las cejas con curiosidad como si hubiera formulado realmente una pregunta que obviamente no había sido directamente formulada ni tenía demasiado claro que esta fuese a entender por dónde había ido aquel comentario, por lo que simplemente preguntó - ¿A usted le molestan? – Mantuvo la mirada fija en la joven, sin poder apartarla por mucho que quisiera, cosa que le perturbaba y gustaba a partes iguales, no era de los que tendía a quedarse prendado de un físico de aquella manera, aunque era innegable que la muchacha estaba de muy buen ver, aunque el carácter del hombre no le permitiese llegar a aquel nivel de dirección.

- Hay algunos libros que no se encuentran allí o que aún no llegaron, hablo quizás más de los libros recientes que antiguos, claro que la biblioteca de Hogwarts es un paraíso y seguro que ahora estará bastante más poblada, pero créame, esa tienda puede ser una mina y visitarla de vez en cuando no es para nada una pérdida de tiempo, yo mismo la acompañaría cada vez que quisiera ir de pedirlo – Sonrió ampliamente sin ser muy consciente de lo que acababa de decir, realmente era despistado para bastantes cosas y sobre todo, cuando aquello implicaba mujeres bellas, sus luces disminuían por momentos y probablemente no pasara inadvertido, recordaba su tiempo en Hogwarts donde ninguna le hablaba por ser el “gordo” de la clase.

- ¿Yo? ¿Se refería a mí? – Elevó las cejas sorprendido, no estaba demasiado acostumbrado a aquel tipo de cumplidos hacia su persona, es más, Elkan estaba más acostumbrado al bullying por parte de mujeres como la que ahora estaba frente a él, por lo que se le hacía algo extraño el pensar que esta estaba realmente recibiendo un piropo por parte de ella, aunque no le quedó mucha duda tras aquellas palabras y la pregunta había sido meramente de asombro ya que la joven había sido cristalina con aquello.

- Supongo que hay modos más fructíferos de callar a alguien ¿Quizás debería hablarle más? – Miró hacia otro lado con expresión de inocencia, vale que le había costado un pelín pillar el rumbo de aquella conversación, la vez que más había hablado con una mujer había sido con una compañera del ministerio. Martha, cuarenta y tres, casada con cuatro hijos, dos perros y cinco lechuzas, un encanto de mujer, pero obviamente no se encontraba en el mismo escalón que la ahora presente muchacha que, para qué mentir, desde un primer momento había llamado la atención del trabajador del ministerio.

Esperó pacientemente a que la joven terminase su compra en aquel momento, jugando distraídamente con una de las plumas danzarinas que se encontraban de exposición - ¿Es eso legal? – Rió levemente asomándose a la puerta para abrírsela a la joven para que pasase – Quiero decir, drogar alumnos para calmar sus comportamientos igual no es del todo ético – No es que se parase a pensar en cómo drogar alumnos, pero sí que sonaba un poco…Extremo – Hizo nuevamente una mueca con el lateral de su labio, metiéndose las manos en los bolsillos para caminar rumbo a la tienda de ingredientes – La siguiente tienda a la que quiere ir está al final del callejón, espero que no le importe estar un poco más en mi compañía.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Abr 02, 2016 5:30 am

- Ninguna de las dos me gustan ni las tomé, para mi esas materias no era mas que una perdida de tiempo, la Aritmancia tampoco me agrada pero la veo mas lógica, aun así no llevé ninguna de las tres por que para mi, el destino lo fijamos nosotros mismos con nuestras acciones y no por que una carta, una taza de té, runa o numero te lo diga - dijo con simpleza era una mujer de hechos que no se dejaba guiar por tontas fortunas que posiblemente no acertaran ni la mitad de las cosas que pasarían en su vida.

- Si, en eso tienes razón son ofensivos, aunque para un día de la mujer creo que el año pasado o el antepasado, salieron piropos de albañil de mujeres hacia hombres y eran divertidos pero igual de incómodos - diría, al menos de esos había un par que no le molestaría decirle a un chico atractivo, pero vamos ella era descarada pero no tan descarada - Algunos me divierten, otros me hacen poner los ojos en blanco, pero nunca al nivel de lanzar alguna maldición, entiendo que algunos hombres tristemente no puedan pensar con la cabeza de arriba, si no nada mas que con la de abajo - diría como si nada sin pelos en la lengua, era la verdad en muchos casos.

- Si tu eres el que invita, con gusto iré a visitarla un par de veces - No, para ella no pasó desapercibido el comentario ni la oportunidad de aceptar una cita con ese individuo, claro que no, eso no era algo que pasara con ella, no era tan tonta ni tan despistada para ignorar algo como eso, ya lo dijo, el chico estaba bueno y no iba a desaprovechar su oferta.

No pudo evitar reír ante su pregunta - Realmente eres peculiar, claramente me refiero a ti, guapo - le diría con una sonrisa coqueta antes de dirigirse a la tienda de plumas donde pensaba comprar las que necesitaba, rápidamente encontró algunas plumas hermosas, incluida una vuela pluma y tintas que compraría.

- Si lo que quieres es besar mis labios, no creo necesario el que hables mas, solo que te animes a hacerlo - diría sin vergüenza alguna mientras dejaba en el mostrador todas las plumas y tintas que compraría, ella con los hombres que le gustaban era mas que clara y descarada en especial con uno como este que se veía algo tímido y nuevo, casi la hacía preguntarse si aún sería virgen o no, en todo caso sería interesante llegar a averiguarlo.

Tomó sus cosas mientras respondía a las palabras del chico - No, no lo es, claramente no los drogaré y en todo caso soy una profesora estricta que a como no se comporten los castigara, los sacara de clase y los hará escribir un ensayo de lo visto en clase, en todo caso creo que mi problema será con las chicas, tengo un extraño don para hacer que las otras mujeres me terminen odiando - diría antes de reír, claramente sabía que se debía a ser una semiveela y no inhibirse a la hora de usar sus encantos con los hombros, pero dudaba necesitar de gran cosa, pensaba que tendría una clase amena.

- Creo que ya está claro que no me desagrada su compañía - diría viéndolo a los ojos para dejar mas que claro que su presencia lo último que haría sería incomodarla, estaba divertida con ella y no le molestaba verlo mas seguido.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Abr 06, 2016 4:32 am

- Vamos, son interesantes a su manera, será que yo intenté tomar todas las materias posibles y por eso considero que todas son realmente importantes para el desarrollo profesional de cualquier mago – Se encogió levemente de hombros sonriendo, negando con la cabeza ante sus palabras – Estás confundiendo destino con adivinación. La adivinación no determina un destino, determina a lo que te van a llevar tus actos, no es realmente lo mismo – Se frotó la nuca mirando a la joven – Está claro que nosotros decidimos lo que hacemos, pero muchas veces eso viene condicionado por factores externos.

- Nunca me he dedicado a ver reportajes sobre ese tipo de cosas, solo sé que las mujeres que son el objetivo de los piropos de los albañiles como se les llama no suelen sentirse demasiado cómodas con ellos, quizás porque son demasiado directos y gráficos, toda sutilidad se pierde entre que la persona lo piensa y luego lo dice – Se mordió la cara interna de la mejilla mirando a la joven, él no es que fuese precisamente de ir piropeando a las féminas y mucho menos de ser piropeado, pero tampoco es que encontrase los piropos por subidos de tono que fuesen de especial mal gusto aunque sí que había escuchado algunos que debían tener cuidado con a quien eran dichos si no querían terminar con una mano tatuada en sus rostros. – Yo creo que pueden, aunque sea la zona baja la que gobierne algunos son demasiado elaborados para ser pensados con la cabeza equivocada – Si es que podían pensar con ella cuando la sangre estaba en donde no debía trabajar.

-Entonces estaré encantado de compartir alguna tarde con usted – Asintió levemente sonriendo, no es que estuviese abiertamente pidiendo una cita, pero compañía nunca era despreciada.

Se frotó la barbilla riéndose después – Es algo que no suelen decir sobre mi persona, pero supongo que siempre ha de agradecerse algo de ese calibre – Hizo una leve reverencia, nunca le habían dicho que era peculiar, directamente le tomaban por tonto a pesar de la premisa de que los Ravenclaw eran inteligentes de por sí, y sí, lo era, pero le costaba pillar depende qué cosas.

-No he dicho eso, no soy mucho de hacer esas cosas así de primeras, quizás no tengo esa alma de lanzado que buscan en muchos casos – Se encogió nuevamente de hombros mirando hacia las plumas que esta estaba tomando, no es que no fuera lanzado, lo era, pero tras algo más de tiempo con la otra persona, no era de aquellos que al primer momento de conocer a alguien se lanzaba cual perro en celo encima, solía ser de los que tanteaba un poco el terreno.

-Supongo que en ese caso el profesor actual al que ayuda en sus prácticas será el que los tranquilice ¿O te dejan dar clase en solitario? – Elevó las cejas sorprendido, él no había contado con profesores en prácticas cuando estudió o si había sido así, estuvo tan metido en sus cosas que ni cuenta se dio, lo cual no era descartable sabiendo que Elkan se pasaba la mayor parte de su tiempo imaginando cosas y sobre todo a su rollo por los pasillos del castillo investigando la posible existencia de cámaras secretas con tesoros ¿Qué? Tenía 15 años, tenía derecho a tener sus paranoias conspiratorias.

- Entonces está todo decidido – Sonrió metiéndose las manos en los bolsillos aún caminando para llegar a la siguiente parada, frenando a pocos metros de esta para mirarla a ella – Aquí está, cuando termines aquí, podremos ir a tomar algo sabiendo que todas nuestras tareas están totalmente terminadas.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Abr 13, 2016 5:11 pm

- Yo en mi caso me centré en lo relacionado a la carrera que quería llegar a tomar cuando me graduara de Salem - explicó, nunca quiso tomar nada como adivinación, no lo veía necesario para su futuro, además nunca se le dio muy bien que digamos y como se notaba en ese momento lo veía todo igual con respecto a eso - Como puedes ver para mi todo es lo mismo, tal vez por eso nunca me interesó o se me dio, no a todos se le dan ese tipo de clases - reconoció nunca se le dieron esas cosas y dudaba que se le diera en algún momento, aunque no era algo que la afectaran, si no la afectaron antes, menos ahora.

- No es que hubiera visto reportajes como tal, lo que he visto son vídeos cómicos - se encogió de hombros, era la verdad había llegado a ver uno que otro vídeo cómico de muggles haciendo esa clase de vídeos, sí, puede que no apreciara a esas personas a esa población en particular pero la verdad es que aún así tenía cosas pasables y usaba sus productos algunas veces aunque no por eso los despreciaba menos o no quería su aniquilación total.

- Ciertamente son directos y poco sutiles pero algunos son divertidos al menos los dichos por chicas me divierten, por ejemplo: "Papito préstame a tu general que yo te lo hago mayor" - diría con un tono insinuante y una expresión algo lujuriosa, posteriormente empezaría a reír algo divertida, eso era lo que le gustaba de esa clase de piropos que era una mezcla de cosas, desde gestos hasta el tono y la misma frase, no sabía por que pero era algo que amaba, era rara lo sabía pero era divertido.

- Bueno, tiene parte de una y parte de otra - admitió, tenía razón, no podía pensarlo todo con la cabeza equivocada pero si la mayoría para pensar tanto en las partes de una chica y en el sexo, dado que en todos o la gran mayoría estaba implícito el sexo en todos esos piropos.

- Lo mismo digo, encanto - diría con una media sonrisa, hasta el momento estaba pasando un buen rato con el chico y repetirlo no le parecía nada malo, aunque aún no terminaba el día y quien sabe si luego se llegaría a arrepentir, aunque de momento lo dudaba.

- Y eso ¿por que? - preguntaba, la verdad no entendía eso, le parecía extraño que no reconocieran lo que ella veía, no sabía por que y eso era lo que mas le daba curiosidad, aunque solo faltaría que fuera un sangre sucia y de ahí el que algunos lo vieran mal, pero dudaba tener tan mala suerte o ¿la tendría.?

- Creo que te ha de parecer un poco extraño mi forma de ser y la libertad con la que llego a decir las cosas en algunos casos - diría, la verdad a veces era comparada con una chica algo fácil, no era que pasara siempre pero no todo entendían que para ella todo eso era normal, para ella siempre fue normal esa clase de cosas y forma de expresión, la criaron de una forma en la que lo mas importante era satisfacer sus necesidades fuera la que fuera con las demás personas, usarlas de ser necesario y el hecho de que ella era mas importante que los demás y por eso podía hacer con ellos lo que quería. Tal vez por eso lo descarada que podía llegar a ser en algunas ocasiones con su forma de hablar, no le importaba mucho lo que los demás pensaran de ella - ...pero así me criaron, aunque no siempre hablo tan en serio - se encogió de hombros terminando la frase.

- Actualmente las doy en solitario, el profesor que me supervisaba se cambió de asignatura y en falta de suplente terminé siendo yo la profesora suplente - ella sería la que daría la clase sola y de salir todo bien también daría las clases del siguiente año electivo o eso era lo que realmente esperaba el poder llegar a dar ella las clases de pociones por los próximos años.

- Y usted ¿A que se dedica? - preguntó por fin, hace rato estaba por preguntar eso pero por algún momento se le había ido olvidando hasta ese momento en el que decidió hacer la pregunta que estaba esperando realizar por simple curiosidad y el hecho de que no le gustaba que los demás supieran mas de ella que lo que ella sabía de los demás.

- Me parece bien - le sonrió antes de ingresar a la siguiente tienda en la cual agradecía tener el dinero suficiente y mas para poder comprar todo lo que ella necesitara y quisiera en ingredientes de pociones, era del tipo de persona que alguna vez compraba ingredientes de mas, pero es que prefería tener mas que menos y algunos no eran del todo cómodos en especial dependiendo de la calificación del ingrediente con respecto a rareza o dificultad para conseguirlos.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Mar Mayo 10, 2016 1:16 am

- Quizás mi problema fue que siempre he querido abarcar todo lo habido y por haber, aún no sé cómo realmente logré estudiar todo lo que estudié en Hogwarts, mis recuerdos son de la prefecta de mi casa exigiéndonos cosas y luego un mix de profesores y aulas que ya no tienen una cabida lógica en mi cabeza, de verdad, una completa locura era aquello - Se encogió de hombros, una de las cosas de ser Ravenclaw era precisamente que sus años de estudios se resumiesen a libros, charlas sobre la educación y todos los profesores habidos y por haber, hasta los que no le dieron clase nunca se los conocía como si fuesen sus profesores de toda la vida, vamos, una locura.

- Quizás sutil no es la palabra que yo usaría para describirlos, son bastante ordinarios, aunque supongo que todo en el contexto adecuado puede resultar divertido, aunque creo que de ser al revés no están tan bien vistos o catalogados como divertidos - En realidad a él le daba un poco igual todo aquello de lo que estaba correctamente visto o lo que no, era como si lo políticamente correcto fuese algo muy subjetivo, que lo era, porque lo que unos veían como correcto otros, lo encontraban terriblemente alarmante, nunca entendería el razonamiento humano, era algo que siempre se escaparía a sus habilidades de lectura de la gente y no iba a matarse por ello, realmente le cansaba el juicio que tenían algunos respecto a los diferentes tipos de humor, y que al fin y al cabo, el humor era eso, humor, simplemente. La manera de decir las cosas de la rubia no colaboraba precisamente a que este se sintiese relajado con la situación, sin embargo no haría referencias a ello, debía mantener la compostura, al fin y al cabo no dejaba de ser un funcionario del ministerio y si hacia algo extraño en pleno callejón, probablemente de ser reconocido perdería su puesto y no era lo que buscaba, al menos no en aquel momento en el que hasta el mercado laboral Muggle estaba terriblemente mal para encontrar un trabajo estable.

- Digamos que de pequeño era un tanto...Grande. No alto, osea era gordo, muy gordo, de estos que vale más saltarnos que rodearnos, de hecho no comencé a adelgazar hasta después de graduarme y bueno, que me piropeen no es precisamente algo que acostumbre a escuchar - No exageraba ante su manera de expresar como estaba de más crío, de hecho, todo había sido por culpa de su abuela que le cebaba cual puerco o pavo del día de acción de gracias, según se mirase, claro estaba. También era un hecho que los jóvenes eran terriblemente crueles y sobre todo contando que eran estudiantes. Suspiró pesadamente recordando aquellos días, no habían sido demasiado agradables en sus tiempos mozos por lo que realmente le sorprendía encontrarse siendo el blanco de algo más que insultos desagradables sobre su físico, aunque también debía decir que se había esforzado, por su salud y precisamente por ser la diana de piropos sobre su apariencia, además, no podía negar que se veía bastante bien, egos aparte.

- No me parece extraño, en realidad es refrescante ya que no acostumbro a tratar demasiado con gente. Pero estoy seguro de que habrá mucha gente que se exprese con total libertad así como lo haces - Se encogió de hombros antes de proseguir con su camino hacia la tienda de ingredientes. No tenía demasiadas ganas de verse allí dentro, empapado en los olores tan poco agradables que de allí salían, sin embargo, estaba dentro, finalmente estaba allí dentro aun manteniendo aquella conversación con la joven. - Trabajo en el ministerio, Relaciones Muggles, concretamente, me vi atraído a ese puesto por motivos poco convencionales, creo - El que su jefa hubiera sido el amor de su adolescencia no ayudaba a explicar coherente mente el porqué de aquella elección .

Sujetó la puerta para que la mujer entrase finalmente en aquella tienda que tan poco quería pisar, sin embargo, tras ella entró y esperó pacientemente a que terminase de hacer lo que hubiera ido a hacer, osea, comprar diferentes ingredientes.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Mar Mayo 10, 2016 3:29 am

- Suena como una vida escolar algo monótona y aburrida, yo creo que hubiera enloquecido de llevar mis años de colegio de esa forma, siempre intenté tener tiempo para mi, nunca fue todo estudios y nada mas, seguro de ser así ahorita estaría en alguna institución psiquiátrica. ¿Como sobreviviste a tanta presión? - preguntó con un poco de interés al respecto, realmente quería saber como podía una persona pasar metida en los libros tanto tiempo sin casi vida social por que eso deducía, algo que hubiera llevado todas las materias habidas y por haber no tenía que tener vida social, ella en lo particular colapsaría.

- Todo depende de las personas, lo que para unos está mal para otros no, como todo en la vida, a decir verdad me parece hasta extraño que tu aún no te hayas quejado de mi forma de ser, o al menos la que he demostrado en este momento, para algunos como he actuado esta fuera de lugar y tendría que actuar de una forma mas recatada, pero tu aún no te quejas de mis bromas e insinuaciones, aún así no te veo tan cómodo con la situación - Como de costumbre habló y expresó su opinión sin importar lo que pudieran pensar de ella, quería saber que pensaba el chico al respecto, ya se estaba aburriendo de intentar llegar a algo o molestar o evaluar el comportamiento de una persona ante ella siendo descarada y que este no cayera o dijera algo al respecto.

- Los chicos son crueles, aunque no lo creas yo se lo que es que te molesten, no diré que en algún momento no fui guapa por que mentiría pero las chicas son envidiosas así que llegaron a hacerme algunas maldades para burlarse de mi, pero yo nunca las dejé. El punto es que aunque seas gordo o tengas el buen físico que tienes ahora no tienes que permitir que nadie pase sobre ti, o te haga sentir menos, no tienes que darles ese poder sobre ti, nunca. Además hiciste un buen trabajo para bajar de peso - diría con una pequeña sonrisa, con todo lo que podía ser la semiveela ella era honesta, decía las cosas tal cual eran y por sobre todo aún siendo mortifaga amando torturar personas y esas cosas no era una persona cruel que se pasaba burlando de los demás, quien sabe tal vez se hubiera fijado en él por algún motivo aunque fuera para que le hiciera la tarea o tal vez no, pero nunca lo hubiera molestado por su peso, a lo mas le hubiera recomendado hacer ejercicio por su salud y de haber sido amigos posiblemente lo mataría un poco de hambre con tal de que no se metieran con él.

- No todos lo hacen, muchos viven de apariencias por lo que cuidan lo que dicen y se contienen mucho para no dejar de lado esa imagen que se han creado de si mismos para con los demás - se encogió de hombros, no todos hablaban con total libertad algunos eran incapaces de hablar con otra persona a la cara pero si por otros medios como las cartas, otros simplemente podían hablar de ti a tus espaldas y habían quienes no lo lograban de ninguna forma.

- ¿Relaciones Muggles? ¿Que te llevó a trabajar en eso? - preguntó de forma interesada aunque empezaba a perder su interés en el chico, que tuviera algún interés en los muggles mataba cualquier pasión en la rubia aunque no lo demostrara abiertamente, era triste, la verdad que lo era.

- Gracias - dijo ingresando en la tienda donde tomó todos los ingredientes que necesitaría además de pedirle otros mas al dependiente para estar segura de tener todo lo que necesitaba para la clase y para su alacena personal.
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.