Situación Actual
21º-14º // 3 diciembre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Einar G.Mejor PJ ♂
Coraline M.Mejor PJ ♀
Katherine M.Mejor User
Circe M.Mejor roler
Seth B.Estrambótico
Edgar B.PJ REVELACIÓN
Ash & CirceMejor dúo
Valarr K.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Cinema Paradiso [Sam J. Lehmann]

Invitado el Lun Mar 21, 2016 1:35 pm

Recuerdo del primer mensaje :


La noche caía una vez más sobre Londres y se notaba que iba a llegar la primavera porque la temperatura no era tan baja como un par de semanas antes. Aun así, los transeúntes iban bastante abrigados y, algunos, llevaban paraguas colgados del brazo por si acaso el buen tiempo de los último días hubiese sido solo un espejismo. Algunas nubes tapaban la luna, pero hacía buena noche y no había demasiada gente por la calle. Ya hacía un par de horas que había anochecido y yo ya había tenido el atino de comer antes de salir de mi casa. Se me hacía raro quedar con gente...con amigos. Había muy pocos que contasen con esa calificación para mi, generalmente Drake o Luke eran los que contaban conmigo, pero ambos tenían sus vidas y estaban bastante ocupados...sobre todo Luke. Ya hacía demasiado que no sabía de él. Sin embargo, no había sido ninguno de ellos los que me habían llamado aquella noche, había sido Sam. Después de unas cuantas sesiones de entrenamiento ella había mejorado mucho, pero nuestra relación también. Ya sabíamos bastantes cosas la una de la otra, pero aun no me había atrevido a decirle que ya había muerto hacía mucho. Tenía miedo de asustarla y de hacerla partícipe de mi historia. A veces tenía la sensación de que era una historia que ya conocía demasiada gente.

Había quedado con ella en Trafalgar Square, ese sitio donde todo el mundo suele quedar porque todo el mundo sabe perfectamente donde estar y como llegar a él. Habían sido pocas o ninguna las ocasiones en las que la había visto fuera de un contexto deportivo, pero estaba intrigada por saber como transcurriría la velada. Y tengo que reconocer que también tenía ganas de verla vestida de calle y de que ella me viese a mi así también, pues la ropa de gimnasio no es la más favorecedora y puedes ver mucho de una persona por eso...Es una tontería, lo sé, pero estaba demasiado emocionada por quedar con ella como para no pensar en esos estúpidos e insignificantes detalles.

No tenía ni idea de que película íriamos a ver, pero mi cerebro estaba demasiado ocupado pensando en como iba a reaccionar si me tocaba comer o beber algo. Ese fue un pensamiento que me persiguió desde que empecé a vestirme hasta que llegué al lugar de la cita. Helheim había querido venir conmigo y a mi me habría encantado que conociese a la chica por fin, pero no me parecía que el cine fuese un lugar muy adecuado para llevar un lobo. Se había enfurruñado conmigo y había llorado como un perro indefenso cuando me vio irme sin él, pero al final él había seguido su nocturno camino y yo el mio.

Llegué a la cita caminando a una velocidad normal para un humano, pero aun así llegué unos minutos antes de lo acordado. No vi a Sam por ningún lado así que simplemente me quedé de pie, en medio de aquella plaza, esperando y observando a las pocas personas que pasaban a mi alrededor. La humanidad en su estado natural era fascinante para alguien que ya no formaba parte de ella...

Vestimenta:
avatar
InvitadoInvitado

Sam J. Lehmann el Miér Sep 14, 2016 1:17 pm

Ya, bueno... —dijo Sam no muy convencida cuando Emily dijo que la ingenuidad era una cualidad preciosa. Sam, de hecho, no lo veía como una cualidad, sino como un defecto. Ella misma era una estúpida ingenua que si bien ahora mismo intenta abrirse paso intentando desconfiar lo máximo posible, tomó esa decisión demasiado tarde y se arrepentía muchísimo de ello.

Mira que la legeremaga hacía deporte de manera regular, ya no solo con Emily, sino también de manera totalmente individual, pero aún siendo rápida y aguantando en grandes carreras... no le parecía ni de lejos mejor solución que la aparición. No obstante, entendía perfectamente que en realidad, además de peligroso, solía ser muy molesto.—Soy consciente de que eres bastante rápida. —Sonrió, curvando sus labios y mirándola de reojo. La primera vez que habían quedado como entrenadora y pupila le había pegado semejante paliza en las máquinas de correr que le quedó claro. Los días siguientes, cuando lo hicieron al aire libre, la distancia no fue tan grande, pero Sam suponía que era porque Emily no se iba a ir corriendo dejándola a ella demasiado detrás—. Pues... es un super secreto pero... —En realidad no era ningún secreto, pero era más misterioso decirlo así—. A mí no me gusta volar. Lo odio, de hecho. Puedes matarme, sí. Una bruja sangre sucia que no le haya encontrado el amor y la admiración a subirse a una escoba y poder sentirse un bonito pájaro aleteando sus alas... lo que nunca pensó que podría hacer en su limitada vida de muggle... —Recitó, divertida y algo irónica, antes de que ella dijera nada—. Pero desde primero en Hogwarts me dio miedo y lo odié. No soporto subirme en una escoba. —Ella sentía claustrofobia apareciéndose y Sam le tenía un miedo irracional a volar en escoba. Cada loco con su tema.

La rubia sonrió ante la pregunta y la propia respuesta que se había dado ella misma, asintiendo cuando dio la posibilidad de hacer ambas clases el mismo día. Ya había mejorado bastante con todo lo que Emily le había enseñado, sintiéndose incluso con cierta confianza para defenderse, por lo que podrían simplemente rebajar la dosis y así ayudarse mutuamente.

Emily tenía toda la razón del mundo. Sam se había convertido en una mujer un poco aburrida, por lo menos a simple vista: ordenada, seria, responsable, con un trabajo fijo y aficiones muy limitadas. Ya ni siquiera salía de la gran ciudad o a ver a su familia y no era capaz de ni admirar la belleza del bosque. Claro que si luego sabías de verdad lo que hacía Sam, te dabas cuenta de que se enfrentaba a muchos más riesgos de lo que cualquier persona que la conociera podría apostar por ella.—En esto te doy toda la razón del mundo. Aunque nunca he sido de esas que han sabido apreciar esto... —Señaló su alrededor—, siempre he sido de las que aprecian cosas más típicas como lo es un buen libro, una manta calentita y una taza de chocolate caliente. Soy Ravenclaw, ¿vale? Crecí siendo rata de biblioteca... —bromeó con una débil sonrisa.

Su definición sobre buscar una pareja que hiciera ciertas cosas, dio en el clavo. Sam la miró con cierta diversión a sus palabras, ya que bajo su punto de vista había definido exactamente lo que sería la pareja perfecta.—En eso estamos de acuerdo —dijo divertida, prestando atención cuando habló de su mascota, asumiendo que era un perro—. Así da gusto tener una mascota, que te de un paseo a ti y no al revés. ¿Es un perro? —Curvó una sonrisa como buena adoradora de animales que era, aunque luego rió cuando volvió a aludir al hecho de tener "parejas", por lo que Sam sonrió ampliamente—. Me hace gracia que digas en plural lo de parejas. Solo he tenido una en toda mi vida y no es que fuera la chica con más iniciativa del planeta —añadió con naturalidad, encogiéndose de hombros. El verdadero problema que tenía la única y primera pareja de Sam es que no había salido abiertamente del armario y eso se notaba muchísimo en su manera de ser en público. Y a Sam eso le molestaba, como es evidente—. Lo demás que he tenido es lo típico, personas con intenciones pero que al final no llegan a nada porque simplemente no tienen que llegar a ningún sitio. Quizás soy muy exigente o... quién sabe... —La miró de reojo y luego se apoyó en la valla, observando Londres—...A lo mejor el problema soy yo. —Sonrió sin darle importancia y miró a Emily—. Como dice Jorge Luis Borges, "y de pronto llegará alguien que baile contigo aunque no le guste bailar y lo haga porque es contigo y nadie más". —Citó a un escritor argentino que le gustaba—. Te cedo el puesto de guía turística también. Es todo tuyo. Mi yo aventurero escondido en alguna parte desconocida de mi interior, te estará eternamente agradecido por despertarlo. —Sonrió con dulzura y un gesto risueño.

Por raro que pudiera parecer teniendo en cuenta cómo le hacía sentir Emily a la legeremaga, había conseguido abrirse a ella con toda la confianza del mundo. Y es que en realidad no sabía de dónde había venido Emily ni a dónde iba a ir en un futuro, pero actualmente se ha abierto un hueco en la vida de Sam, en el que por lo menos para la rubia, estaba aferrándose cada vez más y haciéndose cada vez mayor. Y Sam lo sabía porque era consciente de cuánto habían cambiado sus sentimientos, ¿pero de verdad le convenía hacer que esos sentimientos siguiesen creciendo? No debería, porque si se convertía en alguien importante para ella, estaría en peligro y lo último que quería Sam era poner a otra persona más en peligro. Ella se había metido sola en ese marrón con Lestrange y los Mortífagos y así se iba a quedar; sola. Pero claro... luego estaban esas imperiosas ganas de conocer a la chica, motivo por el cual le invitó a ir al cine esta noche y motivo por el cual acababan de terminar en probablemente el mejor detalle que le hayan hecho a Sam. ¿Cómo iba a ser posible así evitar que siguieran creciendo los sentimientos? ¡Es imposible!

Sam miró entonces repentinamente hacia donde señaló Emily, viendo a un zorro muy mono estresado en busca de alguna presa.—Creo que somos nosotras los polizones de aquí esta noche —dijo, mirando perspicazmente a Em—. ¿Y qué me cuentas de ti? Te ofreciste una vez de manera altruista a ser mi entrenadora personal y ahora te ofreces a ser mi guía turística. Vas a tener mucha Sam en tu vida. ¿Segura que tienes paciencia suficiente para eso? —preguntó divertida, apoyándose a la barra de espaldas.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 27
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 13.690
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 441
Puntos : 291
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t5108-el-baul-de-los-recuerdos-arcon-sam-lehmann#76494

Invitado el Lun Oct 10, 2016 9:52 pm

Todos tenemos una pequeña cosa que nos hace diferentes. En mi caso era más grande que pequeña esa cosa que me hacía distinta, pero a ojos de alguien que no sabía de eso, lo que me podía hacer rara dentro del mundo de los magos era lo mucho que odiaba aparecerme. Ya no me molestaba lo más mínimo explicar lo mucho que me agobiaba pero era algo muy lógico para alguien que me conociese cuando era más joven. Yo siempre estaba fuera, rodeada de vida, aprendiendo de lo que me rodeaba. Quedarme en el castillo era casi un castigo para mi...ya os podéis imaginar entonces lo que suponía para mi eso de que aparecerse fuese tan similar a pasar por una tubería estrecha. Me daba ganas de matar, sin más. Sin embargo, Sam también tenía ese pequeño detalle que la hacía distinta, y, para muchos magos, probablemente lo suyo fuese mucho peor que lo mio, pues al parecer no le gustaba volar.

-No!- dije fingiendo un sorpresón del 15 y llevándome las manos a la boca como si estuviera escandalizada. Lo cierto es que no me parecía para tanto, entendía que alguien no le gustase eso de tener un palo entre las piernas para poder despegar los pies del suelo pero me apetecía meterme un poco con ella. Cuando terminó de explicarse, yo me eché a reír.- La verdad es que creo que es bastante comprensible. Pensándolo objetivamente, es incómodo volar con una escoba entre las piernas. Es menos manejable que un coche aunque sea más pequeño- dije entre risas. - Yo jugaba al quidditch en Hogwarts, era guardiana de Hufflepuff. Pero tampoco he vuelto a volar mucho desde entonces- dije despreocupadamente con una sonrisa. Ya ni siquiera tenía escoba pero no era algo que echase tanto de menos considerando que tampoco podía comer o que no me fluía la sangre.

Los bosques y acantilados eran de mi lugares favoritos en el mundo, los que siempre visitaba en primer y último lugar cuando conocía algún sitio nuevo. Pero yo era de los pocos que apreciaba su belleza, la mayor parte de la gente pasaba por ellos como al parecer lo hacía Sam, concediéndoles tan solo un segundo de atención.- Yo también era una rata de biblioteca, eso no es una excusa. Es más, aún lo soy, pero la lectura y todo lo demás se disfrutan mucho más cuando estás en un sitio así. Los han usado siempre para dar miedo pero son hervideros de la vida más pura y eso es precioso- dije dando mi opinión e internamente convencida de que en algún momento le demostraría a mi amiga porque le decía aquellas palabras. La naturaleza era sabia, nosotros los necios que la subestimábamos.

Viendo que el detalle que yo había tenido con ella era mayor que el que habían podido tener sus parejas, me sorprendí. Me parecía terrible esa falta de esfuerzo pero también hay que tener en cuenta que yo solo había tenido una pareja en toda mi vida...y me dejó claro desde el primer día que era un amor para siempre.

-Bueno...un lobo- dije con una sonrisilla y un encogimiento de hombros cuando me preguntó si mi mascota era un perro.- Pero a veces pienso que es un perro- lobo porque es demasiado mimoso- dije con seguridad. Sabía que Helheim no le haría daño a nadie, no mientras no le diesen motivos. Y no sería yo la que lo privase de comer o de hacer lo que buenamente le viniese en gana.

Aquella conversación sobre parejas pasadas estaba trayendo a nuestras mentes muchos detalles de amores perdidos, pero jamás habría esperado ese “chica” en medio de sus palabras. De haber latido, quizás mi corazón en ese momento habría dado un vuelco, pero como no lo hacía una extrañísima sensación de felicidad absurda me envolvió por un segundo. No entendía aquella sensación, pero era lo bastante agradable como para no darle demasiadas vueltas. Era como un oasis en medio del desierto.

-Creo que esa frase resume muy bien todo lo que debería ser el amor, aunque sea un camino de doble sentido, claro…-dije recordando algunos detalles de mi propio pasado.- Me parece algo terrible que no hayas conseguido encontrar eso. Es algo que llena el espíritu, sabes? Que hincha el corazón. Que realmente te hace volar pero de una manera que estoy segura que te iba a gustar…-dije con una pequeña sonrisa. El tema conseguía ponerme un poco triste y no sabía si debía seguir hablando de él o no- Aquella chica no sabía lo que tenía y probablemente no se dió cuenta hasta que lo perdió- dije de nuevo, intentando mantener la sonrisa y buscando alejar mis pensamientos de los recuerdos.

Con el paso del tiempo, el recuerdo de Ashley no había envejecido ni un poco. Su rostro, su frío tacto, su manera de hablar, de moverse….todo seguía intacto en mi memoria. Provocando una especie de escalofrío cada vez que lo recordaba. Yo ya no podía sentir esas cosas, no físicamente, y aun así, sus recuerdos hacían reaccionar a mi cuerpo. Recordaba nuestro primer beso...y nuestro último adiós…

Cuando estaba convencida de que habría llorado de haber podido, un sonido me arrancó sin piedad de mis recuerdos y su causante, en cierto sentido, me recordó porque era mejor no llorar. Siempre hay alguien más desamparado que tú.

-No necesito paciencia para estar contigo. Lo hago encantada- dije con una sonrisa- Créeme hay días que estoy deseando verte, eres como mi desahogo. Estar contigo es fácil para mí en comparación con el resto de...no sé, la vida- dije con un encogimiento de hombros y una sonrisa.- Si te soy sincera, cuando acepté darte clases estaba asustadísima. Lo hice un poco en un impulso porque me dabas una buena sensación que resultó ser totalmente acertada, pero no sabía a lo que me iba a enfrentar. Me alegro de que mi intuición siga intacta- dije con una sonrisa y haciendo una pequeña pausa- Y la verdad es que tu también me has ayudado a mi y llevo mucho tiempo buscando acompañante para mis viajes...no se me ocurre nadie mejor que tú. Creo que nos entendemos bien- dije imprimiendo en cada una de mis palabras toda la sinceridad posible.

El zorrete se acercó a nosotras y me olió un pie mientras yo lo dejaba hacer con tranquilidad. Cuando terminó de examinarme hizo un extraño sonido y me miró de manera que nuestras miradas se quedaron conectadas por un segundo, como si estuviese hipnotizado por mis ojos. Pestañeé y fue a oler a Sam.

-Sé que no hablo mucho de mi misma, pero si quieres saber alguna cosa solo tienes que preguntar- dije incitándola a interrogarme si así lo deseaba. Solo había una cosa que no estaba dispuesta a contarle y creo...que es obvio cual.
avatar
InvitadoInvitado

Sam J. Lehmann el Lun Oct 17, 2016 12:14 pm

Era incómodo no, era super incómodo volar en uno de esos palos de madera. Idea revolucionaria: ¿nadie ha pensado en hacer un  sillín? Sam aún no podía entender como es que los hombres podían durar tanto tiempo subidos a una escoba. Pero bueno, dejando eso de lado... cuando Emily habló que había sido la guardiana de Hufflepuff, fue el primer momento en donde Sam relacionó que teniendo en cuenta la poca edad que aparentemente se llevaban, en realidad debieron coincidir en Hogwarts algunos años. La legeremaga felicitó a Emily por su cumpleaños, pero para ser sinceros, no recordaba cuantos años había cumplido.—¿Tenías veinticuatro años, verdad? ¿O veinticinco? —preguntó con duda, creyendo estar en la edad correcta. No entendía ante la poca diferencia de edad el hecho de que no hubiesen coincidido nunca, ni siquiera de vista, sobretodo teniendo en cuenta que ambas eran una rata de biblioteca; y las ratas de biblioteca siempre se conocían entre sí. ¿Se acordarían o le sonaría la cara, no? O habían cambiado muchísimo desde entonces físicamente—. Seguro que coincidimos en Hogwarts algunos años, cuatro si no hago mal los cálculos. Y no tengo ni un flash de ti y claro, para colmo no iba nunca a ver los partidos de quidditch... menos posibilidades todavía. —Dijo como dato curioso más que otra cosa.

Acostumbrada a vivir con animales "normales" como eran un gato y un cerdito vietnamita, la noticia de que Emily le dijera que tenía un lobo como mascota le resultó sin duda chocante. Que vale, que ella tenía un cerdo como mascota, pero un lobo era algo así como peor. Era carnívoro y eso.—Eres la primera persona que conozco que tiene un lobo como mascota. ¿De verdad se comporta como un perro? ¿Qué come? —A ver, eran de la misma familia y por tanto seguro que podía domesticarse, de eso no había duda, pero era incuestionable el hecho de que era raro.

Sam comenzó a hablar de las pocas relaciones que había tenido en el ámbito romántico y no supo identificar cómo terminaron hablando de eso, pero ahí estaba. La verdad es que a pesar de lo romántica que era Sam y en lo tan alta estima que tenía el amor, no había tenido la suerte de sentir nada que se le pareciera. A veces tenía la sensación de que en realidad el amor, como tal, no existía y sólo era un estado de ánimo que te ofrece otra persona, ya que con veintiséis años y tales experiencias, no tenía demasiadas expectativas. Sin embargo, Emily se encargó en hacerle ver que sí que existía ese sentimiento peculiar que hacía de esa emoción única. Supuso, pues, que Emily si había estado enamorada. Sonrió ante su explicación, imaginándosela y guardándose esa pregunta sobre su experiencia para otro momento.—Quiero pensar que aún soy demasiado joven y no me ha llegado el momento —confesó con algo de diversión, para luego asentir con la cabeza a sus palabras—. Gracias.

La pregunta de la paciencia había sido con un motivo totalmente despreocupado y divertido, pero la contestación que dio Emily sorprendió y puso contenta a Sam. Era agradable ser ese soplo de aire fresco para alguien, sobre todo cuando era recíproco.—Me alegra saber eso, encantada de hacerte la vida más fácil y haber ayudado, aunque haya sido inconscientemente. —Sonrió con un gesto risueño—. Cuando te ofreciste de esa manera tan altruista yo también estaba asustada. Nadie en este mundo se ofrece de esa manera en medio de un viaje de ascensor, pero al final resultaste ser genial y no alguien raro —admitió con un divertido gesto. Luego guiñó un ojo y miró a Emily de reojo—. Yo también creo que nos entendemos muy bien. —Ambas habían sido un poco el soporte de la otra aunque ninguna de las dos supiera la repercusión que estaba haciendo sobre la otra y solo por eso, ya habían tenido una síntesis increíble.

El zorro se acercó a la legeremaga y se puso a olisquear sus pies, para luego elevarse un poco y oler su abrigo. Ahora que estaba más cerca podía verse el color vivo y anaranjado de su pelaje, además de lo manso que parecía a pesar de ser un animal salvaje. La invitación de Emily fue lo que hizo que Sam volviese a clavar su mirada en ella.—No, la verdad es que no, eres una persona muy reservada. Aunque a decir verdad sabemos poco realmente personal de la otra, hemos hablado de todo pero a la vez nada de nosotras —dijo Sam, dándose cuenta de ese pequeño detalle. Sí, vale, se sabía el cumpleaños de Emily, pero porque habían estado entrenando bastante por esa fecha y era inevitable que no saliese el tema, pero para el tiempo que llevaban ayudándose, en realidad apenas sabían nada realmente personal de la otra—. ¿Está bien si te pregunto sobre tu experiencia en el amor? Por lo que dijiste antes he supuesto que has estado enamorada. O que lo estás... —Se corrigió a sí misma antes de terminar—. Está bien si no quieres hablar de ello, es solo curiosidad. Tu manera de describirlo ha sido genial, por lo que supongo que tu experiencia también lo fue... o lo es —añadió sin querer meterla en un compromiso—. Si no, también puedes decirme tu color favorito —agregó afablemente al final.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 27
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 13.690
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 441
Puntos : 291
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t5108-el-baul-de-los-recuerdos-arcon-sam-lehmann#76494

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.