Situación Actual
15º-23º // 28 de junio -> luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Andreas W.Mejor PJ ♂
JazmineMejor PJ ♀
Dante F.Mejor User
Stella T.Mejor roler
Laith & RyanMejor dúo
Samantha L.ESPECIAL I
Evans M.ESPECIAL II
Beatrice B.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Clase de Herbología; Marzo 2016

Invitado el Jue Mar 24, 2016 11:33 pm




1ª Clase de Herbología



Invernaderos - 17:00

Como de costumbre, April se encontraba en los invernaderos mucho antes de que las clases comenzasen. Últimamente había tenido días bastante moviditos respecto a su vida personal, un hermano recién estrenado que le había venido en el pack con una cuñada, alumna que por cierto, acudiría a la clase que empezaría en unos minutos y eso quizás había logrado descentrarla un poco más de lo normal, no es que la joven fuese precisamente de ese tipo de profesores ariscos y centrados completamente en dar una clase, ella era más partidaria de la mano blanda y siempre había obtenido sus propios métodos para conseguir sus propósitos por aquel método sin necesidad de castigos demasiado severos.

Sus dedos pasaron sobre una de las mesas, uno de ellos lucía una pequeña vendita de que días atrás una col masticadora había masticado algo que no era su comida, razón de más para obligar a los alumnos a usar sus guantes protectores, a pesar de ser plantas, aquella y el Geranio colmilludo eran bastante violentas, entre otras claro estaba y no convenía ni un poco el hecho de que alguna de aquellas agarrase carne, de seguro la desgarraría sin pensárselo dos veces si es que realmente pensaban y no actuaban por meros impulsos, las plantas no eran como las criaturas mágicas, no tenían conciencia y aquello era, cuanto menos, peligroso.

El atuendo de la profesora era, nada más y nada menos que el adecuado para la clase, nada sofisticado para su desgracia, una túnica marrón oscura, quizás algo verdosa, los guantes estaban correctamente colocados en su parte de la mesa y ella sentada en su mesa de cara a la entrada del invernadero mientras que los jóvenes iban entrando por la gran puerta.

- Iros colocando, a poder ser de dos en dos para luego no tener que estar cambiándonos todos de un lado para otro - Anunció cuando un número de alumnos bastante decente había ya entrado, todavía sin ponerse en pie. Fue cuando la hora marcada coronó el reloj que pendía sobre ellos cuando la profesora, con una enorme sonrisa y un ligero salto, se puso en pie para quedarse de frente a todos sus alumnos.

- Como os habréis dado cuenta, soy vuestra profesora de Herbología. Mi nombre es April Harkov y espero que no me deis mucha guerra - Comentó pasando la vista por todos los alumnos buscando sus materiales - Espero, que como se os avisó hayáis traído los materiales necesarios a la clase, no queremos que nadie se quede sin un dedo por no usar las protecciones necesarias. - La cara de pavor de algún alumno de primero se hizo presente y a la joven, no pudo evitar entrarle la ternura de recordar sus años en el colegio de magia y hechicería. - Ahora por favor, me gustaría que os presentaseis, sé que se hace pesado tener que hacerlo en todas las clases, pero vuestros nombres en las listas no vienen con fotos y además, el uso que veis a la herbología, no necesitáis ser pragmáticos, quiero, ante todo, sinceridad.




©kreatur
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Mar 25, 2016 3:27 am

¡Por fin una clase que no le hacía madrugar! Aunque claro, a esa hora ya hasta se sentía un poco cansado por las clases anteriores, pero estirar las piernas en los terrenos del Castillo, ya le servía como un poco de descanso para la mente.

Ya empezaba a sentir un poco de hambre, por lo que se dedicó a abrir una rana de chocolate en cuanto cruzó las enormes puertas de roble de Hogwarts y la partió por la mitad, entregando la otra parte a Remus.

—Uuuuh… ¡Helga Hufflepuff! —exclamó cuando vio el cromo, entonces también se lo entregó a su amigo —Toma, es a ti al que le gustan las Hufflepuff.

Sonrió de medio lado, aunque enseguida se dio cuenta de que Remus ya sabía que él también se había metido con una tejona, pero esperó que el comentario pasase desapercibido para el muchacho y éste no se diera cuenta. Aunque, para no arriesgarse, y antes de que el chico dijera nada, le empujó hacia un costado.

—Ups… Sorry… Hormigas cabezonas en el camino, ten cuidado con ellas.

Rió entre dientes y continuó caminando, silbando alguna estúpida cancioncilla y echando alguna que otra broma a Remus, hasta llegar a los invernaderos, haciendo una pequeña parada en el invernadero número cinco, para revisar que su pequeña plantita de marihuana siguiera viva y oculta de los ojos de profesara o algún otro par curioso.

—¿Sabes qué? —preguntó a Lunático antes de girarse para corroborar de que nadie estuviese cerca, escuchándoles —Creo que debería llevarme a María Juanita a la Casa de los Gritos, ahí estaría más segura.

María Juanita era precisamente su planta de marihuana. La tenía desde el año pasado y aunque apenas le había sacado cogollos un par de veces, le gustaba tenerla sólo por el simple hecho de que estaba prohibido y le ENCANTABA hacer aquellas cosas que no se debían hacer.

Un poco más de caminar y llegaron al invernadero indicado ¿Qué invernadero se suponía que era? La verdad no tenía ni idea, de esas cosas se encargaba Remus, él era el aplicado, sábelo todo, y Sirius simplemente le seguía. De hecho, si no fuera por Remus, de seguro no sabría ni siquiera la fecha de los exámenes o si había o no deberes que entregar.

Abrió la puerta del invernadero y entró primero, deteniéndose en el mismo momento en el que vio a la profesora, para mirarla por un segunda vez y luego dedicar una sonrisita de complicidad a su amigo.

Es bueno saber que Dumbledore por fin está cambiando a los vejestorios por inmobiliaria nuevasusurró por lo bajo.

Como en pocas ocaciones hacía, esta vez se ubicó en uno de los primeros lugares y sonrió a la profesora a modo de saludo, antes de dejar sus materiales sobre la mesa de trabajo. La mujer tenía cara de simpática y no era nada de desagradable a la vista. No significaba que quisiera intentar algo con ella, simplemente se le antojaba agradable.

Mientras el resto llegaba, comenzó a dibujar la cara caricaturizada de un perrito cachorro cobre su guante, el cual se lo puso enseguida y comenzó a jugar con él sobre la mesa como si fuese un verdadero títere hasta que la clase comenzó y con ella las presentaciones.

—Hola. Mi nombre es Sirius Black y creo que la Herbología es sumamente útil para obtener buenos ingredientes para Pociones principalmente, aunque si soy sincero, en mi caso prefiero comprarlos ya cosechados y listos para usar en alguna botica, pero he decidido tomar la clase para ver si aprendemos algún secretillo o cosa curiosa que nos ayude con… bueno… plantas que no encontramos en las boticas —alzó los hombros —. Por cierto, profesora ¿qué edad tiene usted y por qué le gusta la Herbología? Si se puede saber…

Preguntó con curiosidad. De todos sus años de Hogwarts, que jamás había visto a una profesora joven que no pareciera sacada de un sanatorio mental… Sin ofender (?).
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Mar 25, 2016 2:53 pm

El sol ya había iniciado su recorrido de descenso y la tarde se presentaba tranquila y amena. No había rastros de sus compañeras de habitación y parecía ser el momento perfecto para prepararse una taza de té y leer un buen libro. Se acercó a la ventana y miró hacia los terrenos del castillo, distinguiendo a la distancia a Sirius y Remus. Luego bajó la mirada hacia el alféizar, donde descansaba una amplia maceta con Pensamientos de varios colores. Ya empezaba a subir un poco la temperatura y pronto podría dejar las flores afuera. Flores… Plantas… ¡Herbología! En ese momento recordó que aún le quedaba la última clase del día y sus planes de relajo quedaron descartados de inmediato.

Miró su reloj con evidente preocupación, pero se sintió un poco más aliviada al ver la hora. Tenía tiempo suficiente para llegar al invernadero antes de las cinco, pero debía apurarse. Rápidamente se puso la túnica de trabajo, cogió su bolso y tras meter su libro de herbología se calzó los zapatos y salió prácticamente corriendo. Cuando ya se encontraba en la puerta recordó que estaba olvidando otra cosa: los guantes de piel de dragón. Con un bufido de frustración volvió para buscarlos y así emprender finalmente el camino hacia la clase. O estaba teniendo un día de despiste, o ya era hora de comprarse una recordadora.

Avanzó tan rápido como pudo, trotando la mayor parte del recorrido, hasta que dio con el invernadero que buscaba. Sólo entonces pudo respirar un poco más tranquila; había logrado llegar a tiempo y parecía que aún tenía unos minutos antes de que terminara de llegar el resto de los estudiantes. Entró sonriéndole a la profesora a modo de saludo y se acomodó rápidamente en uno de los asientos libres de la primera fila. Luego sacó los materiales de su bolso y los acomodó frente a ella, y cuando todos los alumnos terminaron de ubicarse, la profesora dio inicio a la clase. Como era de costumbre tendrían que presentarse, así que tras escuchar las palabras de Sirius alzó la mano para ser la siguiente en participar.

-Soy Sybill Trelawney. Me inscribí a Herbología porque las plantas me resultan interesantes, tanto las mágicas como las no-mágicas -sonrió brevemente-. Mi padre trabaja como sanador en San Mungo y me ha dicho que hay muchas plantas que pueden causar malestares, enfermedades o heridas, mientras que otras en cambio pueden sanar. Así que me parecería muy útil aprender acerca de sus propiedades y saber cuáles son peligrosas y cuáles curativas, además de lograr manejarlas y cuidarlas como es debido -finalizó entrelazando sus dedos sobre la mesa.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Mar 26, 2016 11:57 pm

Herbología, la última clase que tenía, la verdad ya se encontraba algo cansada y no tenía como muchas ganas de ir a la misma pero sabía que tendría que ir, era una de las clases que veía relevante por no saber que hacer con su vida, aún cuando ya en otra clase dijo que sabía mas o menos que hacer, no era del todo cierto, no tenía la menor idea, pero herbología servía para mucho, de ahí que se desperezara y fuera a la clase llevando los guantes y las orejeras además del libro y pergaminos necesarios junto con la pluma y tintero, por supuesto también llevaba su varita consigo, esta nunca podía faltar o al menos eso era lo que ella sentía.

Intentó despertarse un poco antes de salir de la sala común y caminar hasta los invernaderos, en ese momento no recordaba quienes tenían clase con ella de herbología, pero ya encontraría con quien trabajar cuando estuviera ahí, o al menos eso esperaba.

Caminó hasta los invernaderos tranquilamente aún tenía unos minutos para llegar a la clase, al parecer tendrían profesora nueva o eso es lo que había llegado a escuchar, ya la vería al llegar a la clase, algo que no tardó mucho en hacer por mas tranquilidad llegó poco antes de que la clase iniciara siendo una de las primeras en llegar, en el invernadero ya estaban Remus, Sirius y Sybill, claramente los primeros ya estaban en pareja así que ella se colocó al lado de su amiga, la verdad había estaba un poco distanciada de ella en esos meses, bueno lo había estado con todos y a ella la apreciaba mucho tanto que prefirió negociar con ella a dejar de ser su amiga - Hola - le dijo a Sybill con una sonrisa mientras dejaba sus cosas junto a ella antes de ir a saludar a Remus y Sirius - Hola chicos - diría antes de como casi siempre que tenía tiempo saludar de beso en la mejilla a Sirius y volver a su lugar, con esto a su vez demostrarle que seguían igual, con el único que tuvo pena fue con Remus.

Cuando la clase comenzó le prestó mas atención a la profesora que por estar medio dormida no saludó. Ups se dijo a si misma por lo mal educada que pudo llegar a parecer en ese momento pero ya no tenía de otra mas que hacer como si nada y seguir con la clase.

Colocó sus materiales en su lugar mientras miraba como Sirius se presentaba y acosaba a la profesora algo que la hizo rodar los ojos antes de apuntar su varita disimuladamente hacia él y hacer una conjuración silenciosa que lo empujara aunque no demasiado fuerte, sintió que tal vez el "Relaskio" sería el hechizo adecuado en especial cuando lo conjuraba con poca potencia, solo quería un pequeño golpe para el Gryffindor mientras su amiga se presentaba.

Luego de realizar el hechizo dejó su varita en su lugar y solo le dedicó una sonrisa angelical a Sirius antes de presentarse con la profesora - Soy Alice Ivanova, tomé esta clase por que me gustan las plantas y las implicaciones que tienen muchas de esas en el uso de pociones y como tal, todas son diferentes, merecen distintos cuidados además que algunas son mas peligrosas que otras aún cuando físicamente se parece y creo que tenemos que aprender de ellas para no terminar en problemas - diría sin estar segura de que mas decir al respecto.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Mar 27, 2016 2:56 am

Por suerte o por desgracia para algunos, la clase de herbología sería impartida por la tarde. No era muy fan de las clases tras la comida, tendía a sentirse bastante pesado y algo cansado como para atender al cien por cien pero, sin embargo, era una clase que de verdad le apetecía dar, no era un gran fan de la herbología, de hecho las plantas no eran lo suyo, se le morían hasta los cactus cosa que era bastante triste a la hora de explicarlo pero aprender sobre diferentes materiales que eran dados en aquella materia sí que llamaba ampliamente su atención.

Como de costumbre, iba junto a Sirius de camino a los invernaderos y agradeció que este le ofreciese aquel pedazo de rana de chocolate la cual devoró sin demasiados miramientos, mirando a su compañero cuando este le dio el cromo de la rana - Creo que es un gusto compartido, será que todo se pega - Se ríe levemente guardando el cromo en su túnica, no haciendo demasiado caso al comentario de su amigo, ambos en mayor o menor medida estaban enredados con Hufflepuffs, cosa que se le hacía realmente curiosa.

No le llevó más que un par de minutos dar con el invernadero escogido para la clase, o preparado, daba igual, sabía cual tenía que ser y entró con su compañero rápidamente, colocándose donde este terminó decidiendo probablemente sin demasiada atención. Miró a la profesora inclinando levemente la cabeza, riéndose después mirando a su amigo, encogiéndose de hombros - Será que los padres quieren tutorías más edificantes.

Saludó propiamente a sus compañeros cuando estos fueron entrando, y fue entonces cuando Sirius se presentó ante la profesora, haciendo que se riese levemente ¿Acababa de preguntarle la edad a una profesora? Sin duda era un acto digno de mención además de poco apego a la vida, a las mujeres no solía gustarles demasiado que se les preguntase por sus edades.

Una vez se hubieron presentado un par de sus compañeras, tomó su turno con educación haciendo una leve inclinación de cabeza primero - Mi nombre es Remus Lupin, en sí soy curioso por naturaleza y pienso que el estudio de plantas y hechizos relacionados con ellas es algo que además de lo citado por mis compañeros es primordial para la supervivencia tanto mágica como en terreno muggle, además es algo que me parece bastante interesante aunque si tengo que ser sincero, soy un poco desastre y siempre se me mueren las plantas. Incluso los cactus.
avatar
InvitadoInvitado

Davina Abrasax el Dom Mar 27, 2016 7:06 am

Aquella tarde tenía clase de Herbología con la profesora nueva, April Harkov. Yo siempre iba a clase tal cual, pero a esta clase estaba yendo un poquito nerviosa. En años anteriores me gustaba ir a esa clase porque el profesor que la impartía me parecía endiabladamente guapo, pero este año estaba nerviosa yendo a la clase porque la profesora no era una profesora normal. No todos los días tu novio se enteraba de que tenía una hermana, y esa hermana resultaba ser la profesora de Herbología.

¡Así que resulta que tenía una “cuñada”! Todavía no la había visto ni una sola vez desde que habíamos vuelto de las vacaciones, así que no la conocía, y estaba algo nerviosa porque parecía que ella y Bastian se habían llevado bien, y claro, yo quería llevarme bien con ella también porque era la hermana de mi novio, aunque ellos apenas se estuviesen conociendo y acabasen de enterarse hace nada de que eran hermanos.

“Tranquila,” pensé para mí misma mientras cogía todas mis cosas en el dormitorio de la torre de Ravenclaw y me aseguraba de que no me olvidaba de nada del material de clase. Herbología no era la mejor clase para olvidarse cosas al ir a ella, ya que era la única en la que si no te llevabas los guantes una planta carnívora te arrancaba la mano de cuajo. “Si he sobrevivido a mis propios hermanastros durante años seré capaz de llevarme bien con la de Bastian… ¿no?”

Bueno, daba igual. Yo iría a clase tan tranquila, estaría como siempre, y esperaba que a la profesora no le cayese mal y no resultase ser una cabrona de mucho cuidado, que de esos ya teníamos de sobra repartidos por todo Hogwarts.

Cuando llegué a la clase ya había varias personas allí, y la profesora también estaba, obviamente. Sí que tenía algunos rasgos que eran como los de Bastian, y se notaba a kilómetros que los dos habían heredado el gen guapo… Ostia, ¿y esas orejas? ¡Molan! Saludé educadamente al entrar en clase y entonces escogí mi sitio. Lo primero que hice fue mirar a mi alrededor para comprobar que Ian no estaba ahí, porque como sí que estuviese y osase a acercarse a sabotearme la clase como hacía siempre que estábamos juntos en Pociones le estrangularía. Pero no, Ian no estaba allí, así que mi clase no sería saboteada, y yo no iría a Azkaban por asesinato. Y todos felices.

Cuando llegó el momento de presentarse delante de todo el mundo para que la profesora nos conociese, como hacíamos siempre en todas las clases con los profesores nuevos, carraspeé y me puse a hablar.- Yo soy Davina Abrasax. Me interesa esta materia porque es una parte muy importante de la elaboración de pociones debido a que la mayoría de ingredientes salen de aquí, y me gustaría ser muy eficiente en todas las ramas de la magia. Además me parece peligroso ir por ahí en el mundo mágico sin saber distinguir las plantas mágicas de las muggles y no saber cuáles son las propiedades de todas ellas, ya que eso podría tener consecuencias catastróficas. Prefiero no llevarme ninguna sorpresa desagradable en el futuro.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 174
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Invitado el Dom Mar 27, 2016 9:04 am

Ese día tenía clase en la tarde a última hora, bueno, siempre tenía clases a toda hora pero ese día era de Herbología y tendría una nueva maestra por lo que no podía llegar a faltar a la clase, aunque bueno, nunca faltaba a ninguna por mas que le desagradara el profesor que la impartía, a esta en particular no la conocía, además la clase era obligatoria por lo que sin tardanza de dirigió a los invernaderos antes de la hora en la que llegaran a entrar a la clase.

Llevaba consigo todos los materiales necesarios para la clase, los guantes de piel de dragón, las orejeras, el libro, la varita y cosas para poder anotar todo lo que llegara a necesitar, la verdad estaba un poco nerviosa por la clase, no sabía como sería ni cual sería el carácter de la profesora, solo esperaba que no fuera muy mala con ella y poder aprender de todo lo relacionado con la herbología.

Como era costumbre bajó de la torre de su sala común dando saltitos, hasta que llegó al invernadero de su primer clase, estaba bastante animada y mucho mas animada estuvo cuando llegó a ver las orejas de la profesora, se preguntó si sería mitad duende o elfina, pero por su altura no podría ser o ¿si? no sabía pero llamaban mucho su atención.

Caminó hasta donde vio una chica mayor que ella de su misma casa que reconoció Davina, según recordaba también estaba en Quidditch y era la portera, razón (no la del Quidditch) que se acercó a ella y se sentó a su lado como su compañera, a los demás incluida la profesora solo los saludó con una sonrisa, en el caso de Sirius este saludo fue mas que corto mientras se sonrojaba sobre manera muerta de la pena, aun tenía la imagen mental de él bailando a un chico de Slytherin con ayuda de una tubería algo que para nada era cómodo de recordar y claramente hacía que no pudiera mirarlo a la cara.

Escuchó las presentaciones y esperó su turno para hacer la suya propia - Hola, soy Neferet Le Blanc, la verdad esta es una clase obligatoria para mi pues es mi primer año, pero creo que es una asignatura muy importante por todo lo que podemos llegar a ver en la misma, todas las plantas tienen sus cosas buenas o malas y tenemos que saber como llegar a enfrentarnos a ellas de ser necesario o usarlas para el bien - diría antes de plantear una gran pregunta que tenía, como Sirius le preguntó la edad Neferet tomó eso como pie para hacer su propia interrogante - ¿Sus orejas punteagudas son de mentiras o son de verdad, es semielfina o semiduende o algo así? - al hacer su pregunta se dio cuenta que se podía mal interpretar y se sonrojó un poco mientras se aclaraba - No es que esté mal si lo es, eso no es nada malo es simple curiosidad por que me parecen interesantes, yo misma soy una semiveela así que no lo tome mal y no me baje puntos por favor - diría antes de decidir que ya la había liado lo suficiente y que lo mejor era quedarse callada.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Mar 27, 2016 2:56 pm

Cuando terminé el capítulo del libro de Historia de Hogwarts decidí levantar la vista para ver el reloj que había en la sala común. Y, como no, probablemente llegara tarde a Herbología. No perdía la cabeza porque la llevaba pegada al cuerpo. Agarré todos los instrumentos necesarios para Herbología, que ya había preparado antes porque estaba segura de que me iba a distraer. ¡Y eso que ya había leído Historia de Hogwarts antes! Casi atropello a unas cinco personas en mi camino hacia la clase. ¿Es mi culpa que decidan caminar tranquilos mientras yo me desesperaba para llegar a tiempo? ¡Claro que no...! Bueno, quizás un poquito.

Apenas si sentía los pulmones cuando llegué a los Invernaderos, y eso porque parecían querer escaparse de mis pulmones. Necesitaba volver a jugar al fútbol para entrar en forma. ¿Por qué no tenían un equipo en Hogwarts? Era el mejor deporte del universo. Quizás luego buscaba gente para armar un partidito, que estaría de lo más divertido.

Sonreí ampliamente cuando vi que, en realidad, llegué a tiempo y la gente estaba entrando. ¡Gracias a Dios! No quería llegar tarde, dar mala impresión la primera clase era algo que definitivamente no tenía planeado, y menos en una materia que era así de difícil. Tomé el primer lugar vacío que vi, porque la verdad hacer sociale[s no me importaba demasiado, solo quería sacarme de encima la materia aunque me gustara.

Todos empezaron a presentarse, y traté de mantener la respiración y el pulso normal, me ponía nerviosa presentarme en público, pero más nerviosa me ponía dar mala impresión. Esperé a que Neferet parara de presentarse, dándome cuenta entonces de las orejas de la profesora. Eran piolasas, ¡yo también quiero unas así! Sonreí y traté de sonar lo más tranquila y educada posible-. ¡Hola! Yo soy Olivia Rinaldi -maldito el día en que mis padres me pusieron María, odiaba con toda mi alma ese nombre-. En Castelobruxo le damos mucha importancia a la Herbología, ya que es extremadamente necesaria para realizar pociones y, en nuestro caso, para aprender a sobrevivir mejor en el Amazonas, donde hay toda clase de plantas que tanto pueden matarte en dos segundos y otras que pueden salvarte la vida -expliqué, feliz por no haber mezclado las palabras-. Además que saber identificar los distintos tipos de plantas pueden ayudar para saber el tipo de criaturas que hay en un cierto lugar, Herbología es un complemento importante para Pociones y para Cuidado de Criaturas Mágicas -dejé de hablar ahí, sonriendo un poco tímida a la profesora.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Mar 28, 2016 12:31 am

Ese día tenía clase de Herbología en la tarde, sabía que no era uno de los mejores horarios, al igual que todos los demás las clases en la tarde ya eran cansadas en especial si esta era la última pero tenía que ir, ella no era una persona irresponsable que faltaba a clases por que si, esto no iba con su personalidad responsable. Buscó sus materiales, tanto las orejeras como los guantes, libros, tinta pergamino y varita, los cuales metió en su bolso antes de salir de la habitación y la sala común para dirigirse a los invernaderos.

Tenía bastante tiempo para llegar por lo que fue con paso tranquilo, caminando por los distintos pasillos y bajando las respectivas gradas, a veces era cansado estar en una de las torres y tener que estar bajando y subiendo gradas todo el día, pero ya estaba acostumbrándose, después de todo llevaba 6 años con la misma rutina. A veces era interesante cuando las escaleras les daba por cambiar de posición o cuando un incauto pisaba el escalón falso.

Ella cuidaba por donde bajaba, ese día tuvo la suerte de no toparse con Peeves el Poltergeist del colegio por lo que pudo salir sin ningún contratiempo del castillo y dirigirse al invernadero correspondiente a la clase, tenían un profesora nueva a la cual saludo al entrar con una sonrisa amigable antes de dirigirse a uno de los asientos siendo este el que estaba junto a una chica de Hufflepuff de apariencia menor a ella (Olivia), escuchó como empezaba la clase, el primero en presentarse fue Sirius quien la hizo poner los ojos en blanco ante sus indiscretas preguntas, pero nada como la que realizó la pequeña de Ravenclaw, aún así no dijo nada y siguió escuchando a sus compañeros hasta que llegó su turno de presentarse - Soy Lily Evans, estoy en esta clase por que al igual que mis compañeros la creo una clase importante que ver y estudiar por los múltiples campos y disciplinas que llega a afectar el uso correcto de las diferentes plantas además es una materia que me gusta y es complementaria con pociones otra que también me gusta - diría, realmente no creía necesario tener que decir nada mas al respecto.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Abr 06, 2016 6:17 pm




1ª Clase de Herbología

Los alumnos iban llegando, a cuentagotas, sí, pero por lo menos iban acudiendo a la clase sin mayores alborotos. Había oído historias de los demás profesores acerca de algún que otro alumno rebelde, pero, sin embargo, su mayor temor era quedarse sola en la clase obviando claro, que para algunos la materia era totalmente obligatoria, aunque pensándolo bien, ella en su tiempo en Hogwarts se había saltado alguna que otra clase obligatoria con su correspondiente aviso a sus padres que poco podían hacer por regañar a la pequeña April.

Sonrió levemente a aquellos que iban llegando, esperando unos minutos para que comenzasen con las presentaciones, resultando primeramente cómico el interés de Black por su edad, no le molestaba para nada el hecho de que preguntase aquello, de hecho era partidaria de amenizar un poco las clases y aquellos primeros alumnos le dieron quizás el pie necesario para aquello - Esta clase es algo así como la hermana pequeña de Pociones, veo que más de uno concuerda en eso - Se echó el cabello hacia atrás con suavidad aunque este pareció volver al mismo sitio acto seguido - Pues verá, Black, quizás otra mujer se habría molestado por esa pregunta, tenga cuidado en un futuro - Bromeó - Tengo veintitrés años, veinticuatro en Junio para más información - La siguiente pregunta del mismo joven hizo que se quedara unos segundos pensativa - ¿Por qué me gusta? Siempre he vivido rodeada de naturaleza, crecí en Pompeya, ladera del Monte Vesubio y bueno, tanto las criaturas mágicas como la Herbología siempre han sido cosas que me han llamado especialmente, considero que conocer la naturaleza es tan importante como conocerse a sí mismo ¿Responde eso a su pregunta? - Comentó sin sonar para nada cortante, simplemente que si alguien quería algo más concreto, no le importaría comentarlo dentro del "tiempo de relax" de la clase entre que todos iban llegando.

Digna Ravenclaw, pensó para sí misma cuando Trelawney habló, bien era cierto que era un tópico el de la curiosidad de los de su casa, pero en su tiempo como estudiante y parecía que ahora como profesora experimentaría lo que era la curiosidad de los alumnos de esa casa y la verdad, es que siendo como era la propia April, trataría de que no solo las plantas mágicas ocupasen sus horas de clase, si no que trataría de hacerles ver que a veces, algo tan trivial como la menta piperita podía ayudarte a deshacerte de un sarpullido causado por alguna otra planta. Dirigió su mirada a la alumna - Es todo un alivio saber que no solo vienen por las plantas mágicas, señorita Trelawney, trataré de enriquecer vuestros conocimientos con todo lo que esté en mi mano y eso incluye que aprenderéis a tratar a las plantas no mágicas con conocimiento de causa, se sabe que el té es algo bastante típico en vuestras costumbres o al menos eso me han dicho, saber que si os perdéis podréis recuperar ciertos nutrientes haciendo infusiones de plantas que nunca habríais pensado puede ser igual de necesario que saber cosechar una planta para una poción. - A veces cosas de aquel calibre eran verdaderamente necesarias.

- Sin duda tiene toda la razón, señorita Ivanova - Sonrió levemente mirando inconscientemente una de sus manos antes de volver la mirada a la chica - De por sí la ignorancia respecto a cualquier tipo de planta nos hace pecar de confiados, no sería la primera vez que un mago alza la mano para agarrar una col mordedora china y os puedo asegurar - Comentó levantando la mano con un par de dedos vendados - Que hasta el más preparado para tratarlas puede pecar de confiado - Se encogió levemente de hombros - Debéis pensar en las plantas como seres sin conciencia ni remordimientos, porque si una planta va a por vosotros, sois los únicos que podréis pararla y aun así pueden ser bastante esquivas para no tener cerebro. Tomadlo como un consejo, incluso con las criaturas mágicas puede pasaros - Asintió levemente nuevamente colocando su mano sobre la mesa de trabajo.

- Eso es quizás porque nunca le han enseñado como cuidarlos, señor Lupin, estoy segura de que con un poco de atención logrará que al menos sus cactus permanezcan con vida - Asintió levemente, ella misma era de aquel tipo de persona que podía despistarse hasta el nivel de terminar con un cactus más seco que el desierto del Sahara, también había aprendido de ellos que podían ser "revividos" siempre que quedase algo verde en estos, ya que un pequeño atisbo de vida podía lograr que la planta entera resurgiese.

El nombre de la siguiente alumna la hizo sonreír de medio lado, definitivamente había oído hablar de la chica en más de una ocasión por parte de su hermano, la verdad que no tenía mal gusto el muchacho, al menos con aquello tenía la certeza de que sus sobrinos serían verdaderamente adorables, si es que llegaban, de hecho, eran hasta demasiado jóvenes para que su propio hermano estuviese de aquel modo con la joven, vamos, encoñado perdido. - He de decir, Señorita Abrasax, que algunas plantas muggles como he citado hace unos segundos, pueden servir como remedio a males mágicos, por lo que realmente es necesario que las conozcáis no solo para diferenciarlas de las que usareis en pociones aunque también es destacable que algunas plantas muggles, unidas a las mágicas y el calor de un caldero pueden causar...Dejemos en reacciones adversas. - Comentó haciendo un gesto como dibujando una explosión con ambas manos.

Las Ravenclaw de la clase eran realmente lo que se podría esperar de las jóvenes de su casa, cosa que le hizo algo de gracia. La pequeña en realidad, había causado ternura en ella ¿Cómo iba a quitarle puntos por tener curiosidad? ¿Qué clase de profesora sería si hiciese eso? Negó con la cabeza para contestar después a la benjamina de la clase - Supongo que a los que vais presentándoos ahora, ya se os acaban los argumentos distintos, aunque ese de que es una clase obligatoria para vosotros es uno de bastante peso - Sonrió a la menor negando de nuevo - Descuida, no voy a quitarte puntos por ser curiosa ni mucho menos. Depende de quien lo vea son naturales o ficticias. Nací con ellas de este modo y no supe el por qué hasta que llegué a Hogwarts y me dijeron que era una especie de mago que conoceréis como metamorfomagos, sin embargo, siempre recordé mis orejas de este modo, no es que viese El señor de los anillos y se me diera por cambiarlas, supongo que, para mí, son reales, vosotros podréis pensar que son ficticias ¿Cómo las consideraríais?

La mención del colegio de magia Castelobruxo hizo que April esbozase una amplia sonrisa mirando a la joven - La mejor escuela a la que acudir si lo que quieres estudiar magizoología o herbología, aunque he de decir que los meses que pasé allí de intercambio me enseñaron lo que era de verdad el calor que se te pega a la piel y no te deja ni respirar tranquila - Hizo una leve mueca, el calor de aquella zona era asfixiante, le habían dicho que era semejante al clima mediterráneo de su Italia natal pero eran todo viles mentiras - De todos modos es un buen apunte el que mediante las plantas podremos saber a qué tipo de criaturas mágicas nos enfrentamos, puede evitarnos encuentros poco agradables y más en un lugar como el Amazonas. Muchas gracias por el apunte, señorita Rinaldi.

La siguiente fue una Gryffindor, la prefecta por lo que tenía entendido, obviamente y como previamente había dicho, no tenía precisamente muchos más argumentos de los que ya habían sido mencionados, por lo que la contestación de la profesora no pudo ser mucho más – Me alegra que casi todos los que asistís a la clase encontréis la Herbología como algo interesante, en mis años de estudiante te miraban raro si no eras una maniaca de la defensa contra las artes oscuras o el vuelo.

Ahora tocaba explicar un poco la dinámica de la clase que realmente no tendría demasiada dificultad, no quería empezar su primera clase ya exigiendo demasiado o simplemente dejar la herbología como algo complicado como podía serlo la defensa contra las artes oscuras o la aritmancia, por ejemplo. – Siendo la primera clase no voy a exigiros demasiado, aunque la próxima vez no seré tan benevolente. – Sonrió ampliamente acercándose a una mesa tras los alumnos, cubierta por una sábana algo deshilachada, apartándola de un tirón – Si bien tenéis que saber que planta es, también deberéis aprender a trasplantarla.- La mesa se podía ver repleta de Geranios Colmilludos con bastante mal humor, como de costumbre – Cada pareja ha de trasplantar dos de ellos y que estos sobrevivan, claro está – Asintió la profesora tomado una de las macetas para colocarla en el pico de la mesa para que todos pudieran verla – Es más fácil de lo que puede parecer, os lo aseguro, lo primero que debéis hacer es poneros los guantes – Dijo al tiempo que se los ponía – De lo contrario podríais incluso perder algún dedo ya que los Geranios son un poco… - Acercó la mano a la altura de la boca de la inquieta planta haciendo que esta se enganchase al guante con un desagradable crujido – Violentos. Aunque he de decir que a pesar de tener la protección necesaria, sí que se nota la presión que estos ejercen y debéis mantener la calma para poder agarrarlos – Comentó cuando justo agarró el nacimiento de la cabeza de la planta, ocasionando que esta soltase la mano y se viera más mansa y desenterrando su raíz con extremo cuidado para cambiarla de recipiente y colocarla con cuidado sin soltarla mientras su mano libre pasaba la tierra a la maceta y el geranio parecía incluso más agradable que antes. – Ahora quiero ver como trabajáis en equipo y peleáis con estas bestias.



©kreatur


Off: Bien, aquí viene lo divertido o más bien, lo que determinará vuestra suerte. Podéis tirar el dado aquí o en el apartado de tirada de dados, realmente me da igual, pero para conseguir más puntos, deberéis postear más de una vez, es decir, interactuar con vuestro compañero cuanto podáis y si no tenéis pareja, podréis usar un pnj dentro de vuestro post para hablar de cómo iría la cosa y yo tiraré el dado por dicho compañero.
Os diré más o menos a lo que debéis ateneros según el número del dado, pero supongo que lo tendréis bastante claro.
Dado del 1-5: Fracaso, el geranio está más muerto que Nick Casi Decapitado.
Dado del 6-14 – Obviamente cuanto más bajo peor llegará el pobre geranio, no lo trasplantareis muerto, pero tampoco totalmente sano.
Dado del 15-20 – Perfecto, llega vivo y feliz para la siguiente clase.
Así mismo el resultado no determina al 100% la cantidad de puntos por casa, depende todo de como os desarrolléis.
Abyzhou y Siobhan si llegan ahora la pérdida de puntos se reducirá a 15, por ahora, han perdido 20 puntos para sus respectivas casas.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Jue Abr 07, 2016 5:21 pm

Tras saludar a Alice, que se había sentado junto a ella, se dedicó a escuchar las presentaciones de sus compañeros, mirándolos con curiosidad uno por uno cada vez que alzaban la mano y hablaban. Al parecer la mayoría de los alumnos compartía la misma visión acerca de la clase de Herbología y la importancia de las plantas mágicas. La profesora, por su parte, se mostraba amable con todos, algo que siempre se agradecía pues había algunos profesores en Hogwarts que eran más bien estrictos y amargados. Cuando se dirigió hacia una mesa que se encontraba detrás de ellos, cubierta con una sábana blanca, Sybill juntó las manos frente a ella con emoción. ¿Qué les tenía preparado la profesora para esa clase? Miró a Alice de reojo con una expresión de entusiasmo que sólo duró hasta que April dejó a la vista los geranios colmilludos.

La sonrisa de Sybill se borró de su rostro, dando paso a un gesto de sorpresa y algo de miedo, mas no de decepción.
-¿Vamos a tener que lidiar con eso? -le preguntó a su amiga en un susurro, sin esperar respuesta. Las flores que tenían frente a ellos eran bonitas -bueno, a su manera-, lo que le preocupaba eran los dientes afilados más propios de una bestia que de una planta. La profesora hizo una demostración con toda la naturalidad del mundo, algo que sin duda estaba envidiando en esos momentos.
-Bueno, habrá que ponernos manos a la obra -dijo momentos después, una vez que el susto inicial pareció haber desaparecido. Se puso los guantes de piel de dragón y se levantó junto a su compañera para buscar un geranio para cada una y luego regresar hacia su mesa de trabajo.

-Yo me encargo de una primero y después tú de la otra, ¿de acuerdo? -le dijo a Alice intentando convencerse de que lo lograría. La profesora lo había hecho ver como algo sencillo, pero ella tenía años de experiencia en el tema. Sin perder más tiempo, la Ravenclaw se levantó en busca de las cosas que creía que podría necesitar; una maceta nueva para trasplantar al geranio, una pala pequeña, un regadero que llenó con agua y un pequeño saco con tierra, por si necesitaba algo extra.
Luego prosiguió a soltar un poco la tierra con la pala, procurando siempre no tocar al geranio colmilludo pues no quería recibir una mordida antes incluso de haber empezado con el traspaso.
-Buen chico, buen chico… -le decía mientras movía la pala con gentileza alrededor de la tierra-. ¿O chica?

Cuando le pareció que la tierra estaba lo suficientemente suelta como para sacar al geranio sin hacer demasiado esfuerzo, pues tampoco quería dañarlo al arrancarlo de la maceta, puso un poco de tierra extra en la maceta nueva.
-Bien, aquí vamos -dijo tanto para sí como para Alice, dedicándole una última mirada antes de volcar su atención únicamente en la planta. -¿Podrías sujetar la maceta mientras yo intento sacar al geranio? -le pidió a su amiga pues prefería tener ambas manos libres por si algo llegaba a pasar. Sujetó a la planta desde la base, metiendo un poco los dedos en la tierra, y la flor empezó a mover su… ¿boca? con aparente disgusto. Eso puso un poco nerviosa a Sybill, quien ahora creía que debía hacer la tarea rápido pero no incomodar más al geranio, así que tiró hacia arriba y lo sacó por fin de la maceta.

Rápidamente, pero tratando de ser delicada, lo introdujo en la otra maceta. Sus colmillos ahora se le antojaban más afilados que al principio. Cuando lo hubo acomodado bien, lo soltó y le echó un vistazo. Con los nervios del momento, aparentemente había apretado demasiado a la pobre planta y ahora sus hojas lucían aplastadas. También la flor en sí estaba un poco caída hacia un lado, con un aspecto bastante triste si se lo comparaba con la flor que había trasplantado la profesora.
-¿Le hice daño? -miró a Alice con cierta preocupación y acercó un dedo hacia la flor, queriendo acomodarla un poco, y justo entonces recibió un mordisco.
-¡Auch! -exclamó mientras sacaba el dedo en el momento en que sentía que la planta aflojaba un poco la mordida. A pesar de parecer algo decaída, aún le quedaban fuerzas para morder. La miró con rencor, pero creyó que tal vez se merecía aquello por haber sido brusca con la planta.

Volvió a tomar la pequeña pala y añadió un poco más de tierra para terminar de llenar la maceta, y finalmente la regó con algo de agua para que la tierra se humedeciera y sujetara mejor las raíces. Cuando terminó se echó un poco hacia atrás para contemplar el trabajo finalizado. No lucía tan mal, aunque podría haberlo hecho mejor.
-Ufff -dijo con alivio mientras se pasaba la mano enguantada por la frente, dejando un rastro de tierra sobre su piel-. Bueno, creo que ya no hay mucho más que hacer aquí. ¿Tú que dices, Alice? -le preguntó a la Hufflepuff en busca de su aprobación-. Ahora te toca a ti -añadió dispuesta a ayudarle en lo que fuese necesario y aprovechando para dar una mirada a su alrededor para enterarse de cómo iba el resto de los alumnos.

FdR: Dados aquí. Espero haber entendido bien el funcionamiento de la clase Laughing
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Jue Abr 07, 2016 8:12 pm

Llegó corriendo a clase casi con la lengua fuera. Se había quedado dormida despues de haber estado estudiando hasta tarde y apenas había desayunado. Se colocó en un sitio libre y tras dejar sus libros en él, se aclaró la garganta.

-Buenas-dijo ella-Soy Siobhan Le Fay y he de decir que esta asignatura es una de mis favoritas, pues mi abuela tenía un gran jardín con numerosas plantas el cual yo la ayudaba a cuidar.

Luego miró las plantas que estaban enfrente de ella. Tragó saliva al ver a los geranios colmilludos, pues había tenido una muy mala experiencia con ellos cuando era niña, pero aún así, decidió ayudar a Neferet y a Alice a cambiarlos de maceta.

-Sed buenas plantas...sed buenas plantas...

PD: April, en ausencios he puesto que no iba a poder estar hasta el día 6 por motivos personales ;-;
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Sáb Abr 09, 2016 3:30 pm

Pues con estas edificaciones yo acabo construyendo lo que searespondió a Remus en un susurro.

Jugaba con su guante de piel de dragón hecho una especie de marioneta improvisada, con todo y carita feliz, mientras iban llegando sus compañeros, a quienes a veces saludaba con una sonrisa o les ignoraba por completo, dependiendo de cuanta relación tuviese con ellos. Pero, por supuesto, hubo una a la que no pudo ignorar ni aunque quisiera (y tampoco es que quisiera ignorarla), ya que Alice se acercó a él para darle un beso en la mejilla y luego retirarse como si nada. Sirius sólo dedicó una silenciosa mirada d advertencia a Remus y se aclaró la garganta, acomodándose en su lugar a la espera del inicio de la clase.

Las presentaciones comenzaron y él no dudó un segundo en saciar su curiosidad respecto a la edad de la profesora, cosa que por lo visto molestó a alguien, porque de pronto se vio empujado, por fortuna no muy violentamente, por un hechizo no verbal, el cual no supo de donde vino, pero le hizo resbalar lo suficiente como para que tuviese que agarrarse de la mesa.

—Lo siento —se disculpó con la profesora y enseguida sonrió —. No le temo a las mujeres.

Fue su respuesta ante la advertencia de la maestra, quien no había dudado en advertirle que debía tener más cuidado de preguntarle la edad a una mujer, ya que ella podría molestarse.

—Quiero decir… no es que les esté mirando en menos o que crea que no pueden defenderse, es que es sólo una pregunta sencilla, no si acaso tienen herpes… es un ejemplo —alzó los hombros —. Y ya quisiera yo que mis primas lucieran así a los veinticuatro… así de agradables, sigo, ellas también son guapas, pero guapas en otra manera, una es medio loca, la otra es muy mami y la última tiene cara de estirada.

Volvió a alzar los hombros y entonces se giró a mirar a Remus y no supo porqué, pero entendió a través de su mirada que quizás estaba hablando demasiado, por lo que sonrió y se calló la boca hasta una nueva ocasión.

—Por el momento, sí —respondió a la maestra, cuando ella preguntó si acaso había respondido a su pregunta.

Se sorprendió por los comentarios de Olivia Rinaldi, una chica de quien sabía había llegado hacía poco a Hogwarts de alguna escuela extranjera y tocaba algún instrumento, eso lo sabía porque se había unido a la banda de Robert, a la que él también metido, pero en su caso sólo lo había hecho para hacer bullying al Hufflepuff.

Se acercó, junto con el resto, a la mesa de los geranios y se ajustó los guantes a sus manos, enseguida les vio sus grandes colmillos.

Y yo que pensaba que la herbología era una materia pacíficamurmuró por lo bajo, pero enseguida alzó la voz, en cuanto la profesora dijo que debían saber de que planta se trataba —¡Son Geranios Colmilludos! Leí por ahí que incluso se rumorea que hubo algo en la historia muggle, llamado La Guerra de las Rosas, que comenzó por culpa de un Geranio Colmilludo.

Y no, no es que Sirius Black fuese en verdad un erudito de la Herbología, pero el hecho de que hubiese una profesora joven, guapa y sin cara de loca, causaba ese efecto. Estaba seguro que si tuviesen profesoras sexies, sus calificaciones jamás bajarían de Excelente en todas sus asignaturas.

Rápidamente cogió una maceta y la puso sobre las manos de Remus a quien le guiñó un ojo en plan “Observa y aprende” y le echó un poco de tierra, antes de ir a coger uno de los Geranios, al que intentó agarrar con cierto estilo antes de sonreír a la profesora, justo cuando la malévola planta le mordía la mano por encima de los guantes, haciendo que Sirius le soltara de improviso y que ésta cayera inmóvil al suelo, dejando al ojigris con la boca abierta.

—Parece que me la eché —miró enseguida a la profesora —¿Puedo intentarlo de nuevo? —preguntó con voz de quien no ha roto ni un huevo.

Aunque enseguida se olvidó de Remus, y la planta, y la maceta y la clase entera, mientras se acomodaba el cabello para luego poner una de sus más estúpidas y sensuales sonrisas mientras miraba a la maestra.

—Por cierto, en Junio ¿qué día está de cumpleaños? ¿Le gustaría celebrar con algunos alumnos? Me refiero a que todos tenemos casi la misma edad, y podríamos hacer una fiesta o algo por el estilo. Yo y varios de mis amigos, ya sabe, somos mayores de edad y respondemos por nuestros propios actos —amplió aún un poco más su sonrisa.

No era que realmente estuviese intentando tener algo con una profesora, sabía que aquello era un asunto imposible y que a esas mujeres había que respetarlas montones, sobre todo a las más viejas, que mientras más momia eran, más Pro, cabronas y peligrosas, pero la profesora April era la novedad, el juguetito nuevo y brillante con el que todo alumno desearía jugar. Ese al que incluso las chicas buscarían como una especie de amistad.

Off:
Dados
Foto de un geranio
avatar
InvitadoInvitado

Davina Abrasax el Dom Abr 10, 2016 8:36 am

Cuando todavía no había empezado la clase y estábamos todos esperando mientras más alumnos llegaban y se iban a sus sitios, una chica de Ravenclaw varios cursos menor que yo, a quien yo reconocí como Neferet pues a pesar de no estar en el mismo curso habíamos coincidido en varias ocasiones, apareció en los invernaderos y vino hacia donde yo estaba y se colocó a mi lado. La sonreí y la saludé antes de que la clase empezase, y todos nos presentamos y contestamos a la profesora. Cuando los ojos de la profesora Harkov, la hermana de Bastian, se posaron en mí cuando fue mi turno y sonrió de aquella manera sentí como si me hubiesen quitado un peso enorme de encima. Que sonriese así era una buena señal, ¿no? No había encontrado algo que criticar en mí nada más verme, ¿verdad? Joder, las cosas eran más simples cuando él no tenía ningún familiar a quien yo quisiese caerle bien, más que su abuela claramente, pero todavía no había conocido a la señora y sabía que presentármela no era algo con lo que Bastian tuviese mucha prisa. Al menos su hermana parecía maja, más que varios otros profesores de este colegio. Bien.

-Claro- asentí cuando ella contestó a mi comentario, estando de acuerdo con ella.

Miré sorprendida a Sirius cuando él se puso a hablar de aquella manera tan atrevida para estar tratándose de hablar a una profesora. ¿Qué le habían puesto en la bebida a la hora de comer? Parecía que estaba hiperactivo, o al menos más de lo normal. Estaba cerca de donde yo estaba, así que cuando hizo aquel comentario sobre los rumores de que la Guerra de las Rosas había sido causada por un geranio colmilludo alcé las cejas y me mordí la lengua para no hacer ningún comentario brusco.

-¿Y dónde has leído tales cosas? Me parece improbable que la guerra civil más importante de Inglaterra fuese causada por algo que tan poco tiene que ver con la sucesión al trono- dije entonces, no con tono ni expresión de sabelotodo sino con curiosidad y algo de diversión ante tal comentario. Claro que había sonado a tontería, aunque la imagen mental de un geranio colmilludo mordiendo en el culo a Enrique Lancaster o al Duque de York y provocando un “malentendido” entre ellos me vino de repente a la cabeza, seguida de la imagen mental de un sangriento campo de batalla en la que toda la nobleza inglesa se mataban los unos a los otros sin piedad mientras un geranio colmilludo observaba el espectáculo desde la distancia tan pancho mientras se comía palomitas y sonreía satisfecho ante el caos que había causado. Meneé rápidamente la cabeza para deshacerme de aquella imagen. Joder, a lo mejor a la que le han echado algo en la bebida durante la comida soy yo.

Escuché atentamente las instrucciones de la profesora sobre lo que debíamos hacer a continuación. Parecía una tarea simple, aunque seguro no lo era. Estábamos hablando de geranios colmilludos, después de todo. Miré a Neferet y volví a sonreírla amablemente como antes.- ¿Quieres trabajar conmigo hoy?

Cuando aceptó nos pusimos manos a la obra. Me puse los guantes de piel de dragón y cogí el tiesto en el que estaba el geranio colmilludo con el que tenía que trabajar yo. La planta lanzó dentelladas e intentó hincarme el diente, pero los guantes se lo impidieron.

-Quita, bicho- le regañé a la planta mientras fruncía el ceño y apartaba la mano, y cogí el tiesto al que tendría que trasplantar aquella hostil planta. Lo dejé a un lado por el momento mientras con cuidado comenzaba a usar mis manos para quitarle el tiesto en el que se hallaba el geranio colmilludo para poder sacarlo después de él sin correr el riesgo de arrancar las raíces o dañar su tallo. Mientras quitaba la tierra y la ponía en otro lugar el geranio siguió intentando en vano convertir mis manos en un aperitivo. Miré a Neferet.- ¿Qué tal vas, necesitas ayuda? Ten cuidado.

OFF: dado aquí.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Marie Avgeropoulos
Edad del pj : 18
Ocupación : Estudiante para inefable
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 760
Lealtad : Indecisa
Mensajes : 174
Puntos : 99
Ver perfil de usuario

Invitado el Miér Abr 13, 2016 9:49 pm

Le pareció interesante que la profesora fuera como ella una metamorfomaga y le pareció muy interesante el conocimiento que tenía de la herbología además parecía una buena persona y eso era algo que le gustaba mas de la misma y de la clase en si, con un Cosmas era mas que suficiente, al menos esta parecía todo lo contrario, vamos que hasta respondió las preguntas fuera de lugar de Sirius y la pequeña Neferet.

La clase parecía que iba a ir con tranquilidad, la única persona que la hizo rodar los ojos fue Siobhan, pero de costumbre la ignoraría, le interesaba mas la clase que ella. Y parecía que sería una buena clase práctica, no sabía que era lo que la profesora los pondría a hacer pero aun así sonaba que sería algo interesante.

Y realmente fue interesante aunque no de un buen modo tendrían que replantar Geranios Colmilludos, algo que realmente no le agradaba pero era lo que tocaba así que se puso los guantes y vio como lo hizo, esta parecía mas que cómoda con los dientes, dejaba que la mordieran mientras la trasplantaba y lo hacía tan bien que denotaba aun mas por que era la profesora de esa asignatura, lo que no le gustaba es que ellas también tendrían que hacerlo y realmente no quería terminar con mordiscos de planta.

- No se ven tan malos - le respondió a Sybill cuando habló de los geranios, aunque para ella estarían mejor si mordieran a cierta chica de su casa, caminó con la Ravenclaw para tomar sus geranios, dejaría que ella se encargara primero del suyo y ya después ella misma se encargaría del propio o al menos esa era su idea hasta que la pelirroja se acercó mas de la cuenta a ellas lo que llevó a que mientras su amiga se preparaba para replantar su planta, la metamorfomaga de forma aparentemente accidental dejó la planta muy en el borde antes de empujarla y hacerla caer sobre Le Fay, si todo salía bien esta terminaría llena de tierra y si la cambiante tenía suerte la planta sobreviviría pero no fue el caso - Demonios, Le Fay fíjate por donde vas, mira lo que le hiciste a mi pobre geranio - si la chica tenía tan pocas luces como Ali pensaba realmente creería que fue su culpa pues también estuvo cerca de la misma además era posible que nadie hubiera notado que era su culpa pues Sirius también había dejado caer su Geranio además de estar coqueteando con la profesora.

- Profesora, será que puedo usar otro Geranio, el mio evidentemente se murió - dijo lanzandole una mirada hostil a la Hufflepuff, vamos que quería joderla tanto aunque significara puntos menos para su casa que ni se molestó en hacerle mala cara a Sirius por andar de coqueto con la profesora.

En espera de la respuesta de la profesora pensó seguir con la ayuda a Sybill quien le pidió sostener la maceta - Claro yo la sostengo - le dijo a su amiga al tiempo que lo hacía, esperando que la profesora le permitiera repetir la tarea por que fuera como fuera todo fue culpa de la tejona que la sacaba de quicio con su simple presencia y que ha veces la hacía desear echarla de la habitación aunque sabía que era algo que no se podía hacer.

FdR: Dado
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.