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Nuestra primera cita <3 [Lily]

Invitado el Miér Ago 17, 2016 7:33 am

Por fin había llegado el día. Era miércoles, el día que había marcado en el calendario como si fuera el evento más importante del año. Y probablemente lo era. Era el día de su primera cita con Lily. Y James estaba eufórico, nervioso, contento y asustado a la vez ¿era posible? Sí, lo era, y si no que le preguntaran a él. Estaba contento y eufórico por haber conseguido (al fin) su tan ansiada cita con la pelirroja, estaba nervioso porque quería que todo saliera bien y estaba asustado por si metía la pata y  lo echaba todo a perder.

A decir verdad, cuando recibió la lechuza con la carta a su respuesta, se quedó durante unos minutos con cara de atontado-palabras expresadas entre carcajadas por Sirius, por cierto- sin creerse del todo lo que sus ojos leían, pero al final, cuando consiguió reaccionar, empezó a dar saltos y a gritar por toda la casa, abrazó a Sirius con fuerza, salió corriendo por el pasillo, con la carta en la mano, abrazó a su padre, a su madre, e, incluso, abrazó una pequeña estatua que siempre le pareció horrenda. Por supuesto todo aquello provocó las risas del resto de habitantes de la casa.

Quizá había exagerado un poco en su reacción... pero tras tanto tiempo detrás de la chica, ver que por fin sus esfuerzos habían dado resultado no era para menos, así que le dio igual que se rieran de él durante el resto del día. James era feliz y lo demás no  importaba.

También había que añadir que aquella noche le había costado conciliar el sueño, tanto, que no había parado de dar vueltas y, como no podía dormir, se tiró encima de Sirius para que le hiciera compañía en su desvelo. A decir verdad, aquello lo había hecho más por venganza que otra cosa, pero esa es otra historia. La cuestión es que al final consiguió dormirse y cuando despertó a la mañana siguiente lo primero que hizo fue meterse de cabeza en la ducha.

La mañana se le pasó realmente lenta, y después de comer estuvo contando los minutos para salir de casa. De hecho, le echaron antes de tiempo de la casa, así que estuvo en el callejón Diagón media hora antes de lo previsto.

Miró su reflejo en el escaparate de una tienda, para asegurarse de que estaba todo bien. Y sí, estaba perfecto, al final, pasarse tres horas frente al armario había dado el resultado deseado. No le hizo falta esperar mucho más cuando vislumbró una cabellera pelirroja que podría reconocer el cualquier parte. Sonrió y se acercó hacia ella.

—Hola Lily—saludó, intentando que no notara que estaba nervioso. No sabía muy bien qué hacer a continuación así que  hizo lo que le pareció más lógico:entablar conversación—¿Qué tal te ha ido el verano? —preguntó con una sonrisa.
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Invitado el Miér Ago 17, 2016 8:44 pm

Desde que respondió la carta de James había estado entre entusiasmada y nerviosa, tendría una cita con él, una de verdad en pocos días, aún no superaba su ultima conversación en el castillo ni el beso que le había dado y realmente se le había complicado responder a la carta del Gryffindor, tuvo que escribirla varias veces hasta que pudo mandar una respuesta.

Se sentía como en la luna y tal vez esta fuera la razón por la que había llegado a asesinar a su celular al echarlo a la lavadora sin intención de hacerlo, sus padres se ofrecieron a regalarle otro pero sería hasta la semana siguiente por lo que tuvo que usar su lechuza para poder hablar con Stella e informarle de lo acontecido además de hablar con ella por teléfono.

Al igual que el pelinegro, le costó un poco dormir de la emoción y fue la primera en levantarse, estaba de tan buen humor que hizo el desayuno antes de que siquiera su madre se despertara, lo malo fue que su buen humor fue un poco mermado por su hermana, Petunia se había pasado toda la mañana molestándola y haciéndola sentir mal, parecía estar molesta por su cita, tanto así que cuando la pelirroja le pidió ayuda para ver que se ponía o como se arreglaba esta se marchó de mala forma haciéndola sentir muy mal en especial por las cosas horribles que le dijo, pero aún así la pelirroja intentó no sentirse afectada por sus palabras.

Al final fue su madre quien la ayudó con lo que terminó luciendo un vestido corto, al cuerpo con un lindo estampado, unos zapatos altos blancos, un maquillaje natural y el cabello recogido en un moño alto.

Cuando ya estuvo lista se despidió de su familia, siéndose un poco mal por que Petunia se negó a despedirse de ella, pero intentó poner una buena cara al salir de casa y dirigirse a un lugar sin personas el cual usar para aparecerse en el callejón que daba al lugar de encuentro.

"Vamos, Lily anímate, vas a salir con James" se dijo embozando una pequeña sonrisa y caminando hacía el sitio de encuentro, no tardó mucho en encontrar al castaño - Hola James - diría con una pequeña sonrisa con algo de vergüenza, no había podido evitarlo, pero ya no se encontraba tan nerviosa ni animada como cuando se levantó, pero al menos podía hablar normalmente.

- Muy bien, las primeras semanas la pasé con mi familia, también me topé a Frank un día de estos aquí, claro no todo es perfecto también me he topado a algunas personas indeseables, pero en resumen todo bien y a ti ¿Como te ha ido? - lo de las personas indeseables lo hizo en referencia al evento con el niño antes de mandarle su regalo a Stella, pero no quería hablar de cosas de la orden en ese momento.
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Invitado el Lun Ago 29, 2016 2:09 pm

Oh, Dios. Cuando James vio aparecer a Lily casi se le salen los ojos del sitio. Podía jurar que su corazón se paró durante un instante sólo para empezar un bombeo más rápido y acelerado después. Y es que no era para menos. Lily estaba preciosa. Deslumbraba entre la multitud y James tuvo que contener el impulso de darle un buen repaso con la mirada para apreciarla. En vez de eso se mordió el labio inferior y se revolvió el pelo, desviando ligeramente la mirada.

—Estás preciosa—dijo, mirándola con una sonrisa sincera. No podía simplemente ignorar que ella estaba radiante, que se había arreglado para su cita. Porque él quería pensar que no se vestía así cuando quedaba con sus amigas. De hecho, estaba prácticamente seguro de ello. Le preguntó por sus vacaciones para sacar un tema de conversación y que no se notase que estaba terriblemente nervioso, para él aquella cita era sumamente importante, podía marcar una clara diferencia entre su relación con Lily antes y después de aquel día y no quería meter la pata diciendo o haciendo cualquier estupidez de las que acostumbraba a hacer delante de ella porque, seamos sinceros, cuando la chica estaba presente él decía más tonterías y hacía más subnormalidades de las habituales.

—Bien también—contestó encogiéndose de hombros—las primeras semanas en casa, disfrutando de la comida casera, no es que la comida de Hogwarts esté mal, pero no hay nada como la comida de mi madre— comentó sonriendo—aunque supongo que todos decimos lo mismo —añadió riendo suavemente—Y, bueno, no hay mucho más, Sirius y yo hemos estado entretenidos—por alguna razón, estaba convencido de que a la chica no le gustaría mucho saber qué trastadas habían cometido los dos durante aquel verano.

Mientras caminaban tranquilamente (al menos en apariencia), pensó en qué sería lo mejor para mantener un ambiente discernido y relajado, miró los escaparates de las tiendas por las que pasaban y no pudo evitar pararse un segundo ante la de quidditch, con la mirada fija en el descuento que anunciaban. Pero en seguida meneó la cabeza y miró a la pelirroja con una sonrisa de disculpa—Lo siento—se revolvió el pelo—¿Qué te falta por comprar?—preguntó, él no tenía ni un solo libro para el nuevo curso así que le daba igual por dónde empezar, tendría que comprarlo todo. Por suerte ya era mayor de edad y podría recudir las bolsas para no ir cargado como una mula por la calle.

—Lily... —carraspeó—quiero que sepas que cumplí la promesa que te hice—dijo, obviamente refiriéndose a lo acontecido en la sala común poco antes de las vacaciones—Pero no pude aguantar mucho para contárselo a Sirius...—la miró con cara de culpabilidad, a pesar de que había cumplido y no se lo había dicho hasta que las vacaciones habían empezado. Para ello había tenido que morderse la lengua varias veces, y en cuanto habían llegado a casa no se había podido contener ni un segundo más y se lo había soltado mientras se dejaba caer en su cama con una sonrisa de tonto enamorado.

El contarle que Sirius ya lo sabía se debía más a precaución que otra cosa, es decir, estaba seguro de que su amigo soltaría alguna indirecta muy directa con respecto a aquello y no quería que a la pelirroja le pillaran desprevenida esos comentarios. Era de conocimiento público que Sirius no se cortaba un pelo.
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Invitado el Mar Ago 30, 2016 5:11 pm

Había estado un poco nerviosa por su vestido, por una parte no sabía si al pelinegro le gustaría, por otro si era apropiado y por otro ¿Por que le preocupaba tanto que a James le gustara? bueno esa pregunta era lógica, a ella le gustaba él y quería que la viera bonita, en especial en una ocasión en la que podía usar ropas muggles y no tenía que andar con un uniforme, aún así no sabía que pensar de si misma por ese interés en verse bien para él, nunca creyó que llegaría este día donde le interesaría tanto verse bien para alguien.

Sus mejillas se colorearon de carmín y desvió un poco la mirada al escuchar esa simple frase, estaba feliz de que le gustara como se había arreglado y no pudo evitar embozar una sonrisa - Gracias - respondió intentando no sonar nerviosa, no dudaba que ambos estuvieran igual de nerviosos en ese momento, era su primera cita juntos y en el caso de Liliam era literalmente su primer cita en la vida, aún cuando su madre le dijo que no se preocupara por esta. seguía estando nerviosa por no estar segura de que hacer o decir, pero intentó actuar normal como su madre le había dicho.

Las cosas parecían ir normal como le dijeron, era solo una salida normal entre dos personas, él le había preguntado como estuvo su verano, ella respondió y le preguntó el de él, a lo que este estaba respondiendo - Creo que eso pensamos todos de la comida de nuestras madres - diría con una sonrisa, ella misma prefería lo que hacía su madre de comer aún cuando lo que hacían los elfos era delicioso, aunque a su vez le sorprendía un poco que la madre de James cocinara, había escuchado que muchas ponían a sus elfos domésticos a cocinar, aunque esto hacía que sintiera respeto por ella y cierto nivel de agrado.

El pelinegro estaba en lo cierto con que ella no quería saber sobre sus trastadas y menos las que pensaban realizar en el colegio, la simple idea le pondría los pelos de punta, así que no entró en el tema de que pasó entretenido con Sirius.

- ¿Pensando en la siguiente temporada y como mejorar el rendimiento? - preguntó con una pequeña sonrisa luego de que se detuvieron un momento para que él viera la vitrina de la tienda de Quidditch, sabía cuanto le gustaba ese deporte, ella misma los veía jugar aunque lo hacía por dos únicas razones, bueno tal vez tres.

- Me faltan todos los materiales y ¿a ti? - la vez anterior solo había ido a ver los nuevos libros, pero no había comprado nada de la lista por que aún no la tenía, pero en este momento si la poseía y si podía comprar todo lo que necesitaba y si estaba en lo cierto, James tampoco había comprado los suyos - Primero podríamos pasar por Gringotts - diría, dado que ella tenía que cambiar sus libras por galeones, como James había llegado antes que ella no había tenido tiempo de hacer el cambio.

Para este momento ya la chica había dejado de estar sonrojada, aunque las palabras del joven hicieron que nuevamente sintiera un poco de vergüenza, conocía a Sirius, aún cuando no eran necesariamente amigos, sabía como era el ojigris, al menos lo suficiente, pero era lo mejor saberlo ahora y no después - No tienes que preocuparte, no esperaba que duraras mucho en decirlo, gracias por esperar a que saliéramos de clase, yo también se lo conté a Stella, bueno, algo así - diría, no podía considerar que se lo hubiera dicho de la forma mas apropiada, se lo dijo en una carta el día anterior y se verían hasta dentro de unos días, pero en teoría se lo dijo a Stella.
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