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Una tarde peculiar [LIBRE]

Invitado el Jue Oct 13, 2016 3:02 am

Charlotte no estaba teniendo un muy buen día. La mañana había empezado bien, o por lo menos eso creía hasta que su pelo quedo atascado en su secador y casi pierde la mitad de su rubia cabellera en el intento por sacarlo de la maldita maquina. Minutos después, recordaría que el problema podría haber sido solucionado con un movimiento de su varita, pero Charlotte a veces era distraída y se olvidaba de los pequeños detalles en su vida. Pero su racha de mala suerte no terminaba allí, al arribar a su trabajo, había descubierto que un troll había escapado de una de las jaulas mágicas y había ocasionado un desastre colosal en todo el Departamento y dicho ser se había ensañado con su oficina, la cual estaba reducida a vidrios y trizas.
El almuerzo fue peor, en vez de servir la rica comida diaria, los cocineros estaban protestando por mas galeones y se rehusaban a cocinar cualquier cosa que no fuera brócoli, y Charlotte odiaba el brocoli. Finalmente el día en su trabajo concluyo, y exhalando, Charlotte tomo su auto y se manejo hasta el centro de Londres. Necesitaba tomar un café, preferentemente negro y una buena porción de pastel.
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Invitado el Jue Oct 13, 2016 11:23 am

Cabe decir que ir de comprar no era realmente lo mío, pero cuando convivías con alguien las tareas debían repetirse y el café era algo que no podía faltar entre otras cosas necesarias que mantenía en la lista. Y es que lo mejor era ponerla en la nevera pegada con un imán para ir anotando lo que faltaba con urgencia y lo que se podía pasar hasta cierto tiempo.  Y se me ocurrió que bien podía matar dos pájaros de un tiró, e ir a por la compra y recabar información sobre el último asesinato registrado de Big Evil.  No era lo mismo leer transcripciones que ver el escenario en persona y ver las casas que se mantenían al lado, porque tal vez con suerte terminaba cometiendo finalmente un error y llegaba a ser visto por alguien. Un testigo vivo que pudiera colaborar al menos a ponerle aspecto, ¿Mucho pedir era? Suspiré.

Sonreí ante la sorpresa que se iba a llevar Eunice cuando regresara a la casa y se encontrara la nevera repleta y una nueva hoja de papel en blanco para apuntar lo necesario cuando volviéramos a necesitarlo. Para ello debía regresar antes que ella y debía aligerar…

Pasé más tiempo del requerido en el barrio del asesinato capturando cada detalle que pude, la posibilidad que tuvo Big Evil de no ser visto, la hora de la muerte que habían declarado el forense basándose en el rígor mortis, un barrió de lo más normal que ahora estaba sumado en la desgracia y por el miedo en el cuerpo debido a lo ocurrido a la familia vecina y no era para menos, pues nunca podía saberse quién iba a ser el siguiente y que franja de edad. “Mierda…te crees listo hijo de puta, pero daré contigo de un modo u otro” No podía permitir que esto siguiera sucediendo.

Fui al supermercado retirando la nota del bolsillo interior de mi chupa de cuero. Tomé un carro y empecé a recorrer los pasillos añadiendo todo lo de la lista más otras opciones que me apetecieron, sobre todo en cuestión de dulces y comida.  Cuando lo tuve listo me dirigí a la cola cedi el paso a un mujer entrada en años que llevaba pocos artículos en una cesta.

Gracias joven —  Decía la mujer mientras colocaba su compra en la cinta.

No fue nada, señora —  Sonreí.

Una vez con la compra lista eché una mirada a mi reloj. Podía permitirme tomar una café cargado e ir nuevamente al ministerio para tomar la red flu o entonces de Londres a Dublin sí que se me haría tarde.  Vi como un coche aparcaba y vi a la chica que iba dentro de él, últimamente me estaba encontrando con un montón de magos o brujas del ministerio, había oído el alboroto de cierto Troll había causado en un departamento del ministerio. Como que tuvo que ir la seguridad para colaborar con el problema y regresar al Troll a su lugar antes que le diera por hacer una visita a los demás departamentos y presentarse ante la sociedad del mundo muggle.

Eso hubiera sido escandaloso y habría provocado miles de Obliviates generalizados.

Buenas... — Saludé cargado con mis bolsas. —Día complicado ¿Eh?

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Invitado el Vie Oct 14, 2016 1:21 am

Charlotte bajaba de su auto un poco furiosa, esperaba que todo mejorara y su tarde fuera mucho mejor de lo que habia sido el resto del dia. De pronto, se encontro un unos hermosos ojos azules que la saludaban amablemente y con una sonrisa; no pudo evitar sonreir.
- De lo peor - dijo mientras soplaba un mechon de su rubio cabello que caia en su frente.
Entrecerro sus ojos, y reconocio al elegante hombre :
- Warwick. Moorcock! - exclamo y sonrio nuevamente, no podia creer encontrarse con el famoso Auror.
Decidio disimular su estado de efusividad y se sonrojo, mirando hacia abajo
- He leido sobre su trabajo, es un gusto conocerlo - dijo extendiendo su mano hacia el apuesto joven, sus dientes blancos y perfectos a la vista.
Charlotte no podia creer que este hombre estuviera frente a ella y que la conociera, pero parecia que era asi y se sentia halagada.
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Invitado el Vie Oct 14, 2016 1:27 pm

Asentí en cuanto oí mi nombre y apellido con tanta efusividad. Y es que los rumores en el ministerio volaban rápido de un lugar a otro a pesar de estar trabajando tanta gente.  —El mismo— Me mostré cortés y eché una mirada a la cafetería más próxima. —Estaba por ir a tomar un café antes de ir a casa. ¿Usted también?— Ya se empezaba a murmurar cosas de mí por el ministerio por supuesto no siempre se llegaba del ministerio americano con una carta de recomendación y un jaleo a tus espaldas, pero tenía misiones que me avalaban y estaba satisfecho con mi trabajo aunque los de asuntos internos buscaran los tres pies al gato a todo lo que hacía.  —Espero que haya escuchado cosas buenas — Coloqué las bolsas en una mano y estreché su mano amablemente para luego abrir la puerta del establecimiento para que entrará ella primero.  Este era un buen momento para hablar sobre lo ocurrido en el departamento de regulación y control de criaturas mágicas, un lugar sin menos presiones y de descanso.

Pida usted antes — Esperé mientras pedía antes de solicitar mi pedido. — Para mí un café cargado sin azúcar ni leche —  Pensaba aguantar despierto todo lo que pudiera investigando sobre el caso Big Evil.

Vigilando que nuestra conversación no fuera escuchada por muggles, busque una mesa algo retirada de la gente.  — Dígame, ya que estamos fuera del ministerio. ¿Qué cree usted que ocurrió?— Porque yo tenía mis dudas sobre la versión oficial que mi departamento había recibido. Por supuesto que con criaturas nunca sabías a qué atenerte pues tampoco querían estar encerradas, pero había criaturas y criaturas, algunas eran suficientemente ingeniosas para lograr grandes cosas por sus propias capacidades, luego se encontraban los Trolls, criaturas con poco cerebro y fáciles de manipular. Para mí la idea de que alguien los hubiera soltado no me parecía descabellada y tenía que ser alguien del mismo ministerio y con autoridad suficiente para poder bajar a las jaulas sin que su visita supusiera ser extraña. ¿Pero quién? Por supuesto también era válida la versión de que algún mago o bruja tuvo un descuido… pero mi primera idea sea seguía siendo la más potente para mí. Por ello quería saber la opinión de una de las trabajadoras de ese departamento y que había sufrido la catástrofe en su propio despacho.

¿Han ido sucediendo errores de este tipo o cosas extrañas a las que no le da explicación? — Pregunté.

No había tenido tanto tiempo como para hablar con Eunice sobre los casos en los que estaba trabajando y de sus opiniones respecto a ellos. Cuando entraba a trabajar me gustaba estudiar y observar todos los terrenos posibles porque en ocasiones no llegaba a confiar ni en mi propia sombra, la vida en realidad me había hecho ser así aunque fuera amigable y con dosis de buen humor.

Pero la realidad era que me había ido hace años para regresar y las cosas podrían haber cambiado bastante desde mi ausencia, me tenía que poner al día.
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Invitado el Sáb Oct 15, 2016 4:48 pm

Charlotte sonrio y estrecho la mano del apuesto joven, era un gusto conocerlo y no podia ocultar la excitacion ante tan famoso Auror. - Cosas maravillosas, le aseguro - dijo y asintio cuando Warwick le abrio la puerta para que entrara a la cafeteria. Ordeno su cafe, cargado y con azucar y se dirigieron a una mesa apartada, era lo mejor ya que ninguno de los dos queria correr el riesgo que algun muggle los escuchara hablar sobre el mundo magico.

- Que ocurrio con el troll? - Pregunto sorprendida, pues nunca habia esperado que Warwick supiera sobre el incidente, aunque todo en el mundo de magos se sabia de alguna forma u otra. - Primero pensamos que habia sido un accidente, que el troll habia conseguido romper nuestras barreras de contencion, que nuestros hechizos no habian sido lo suficientemente buenos. - explico y tomo un sorbo de su cafe, disfrutando la bebida caliente en su cuerpo.

- Pero luego encontramos restos de magia que no pertenecia a ninguno de los que trabajamos en el Departamento - confeso y suspiro. Se habian llevado una gran sorpresa al encontrar que ninguno de ellos habia realizado la magia que se encontraba en la jaula. - Esto ya fue informado, ya que no podemos realizar el hechizo correspondiente para descubrir quien fue, no hay rastros -
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Invitado el Sáb Oct 15, 2016 10:38 pm

Escuche atentamente el testimonio al ser una de las testigos principales por ser su departamento el afectado.  Mis sospechas sobre el tema no hacían más que aumentar, debía vigilar y ver en quién depositaba mí confiaba para cubrir mis espaldas de ser necesario. “Se hallaron rastros de magia de ningún trabajador del departamento que tenía acceso por derecho” Me repetí mientras me froté el mentón pensativo.  —No se preocupe que por mi nadie se enterara de que estamos manteniendo esta conversación— Ofrecí mi palabra, puesto que la versión oficial dada no cuadrada con los nuevos acontecimientos. Muchas dudas me surgían a partir de ahí ¿Era pura distracción para hallar algo valioso? ¿O el objetivo principal en todo momento había sido causar una devastación en el ministerio y exteriores? Preguntas aún sin respuestas que me satisficieran.

Nuevamente di un tragó al café.

Muy propicio e inteligente dejar un rastro no identificable” Esta era una buena oportunidad de mantenerme al tanto de lo que ocurría en otros departamentos sin fisgonear desde dentro. Pues los aurores nos enterábamos normalmente cuando todo se descontrolaba y debíamos acudir de inmediato e evitar catástrofes, nuestro trabajo era esencial para mantener el orden y la estabilidad.   —Puesto que es algo tan extraño, sería recomendable estar al tanto ¿No cree? Para que algo así no vuelva a suceder, podría terminar ocurriendo en otras jaulas con distintas razas— Incluso podrían abrirse todas a la vez y entonces el Ministerio mágico si podía llegar a ser una total locura.   —Si le parece bien la próxima vez que detecte magia no perteneciente a su departamento o errores incomprensibles, puede venir a mi departamento y hablar sobre el tema con mi compañero y conmigo o bien si desea mantener su anonimato mandar una lechuza. Por supuesto su nombre no aparecerá en ningún lado, quedará totalmente confidencial al igual que esta conversación si así lo desea—  Aclaré con tono profesional y mirada sincera.

Tenía ahora a mis espaldas el caso de Big Evil que me traía loco desde mi juventud, las desapariciones del ministerio americano, las cuales me negaba a cerrar pues me había comprometido con un par de familias a no dejarles tirados, vivir sin saber que había pasado sin un familiar querido no era vida. Y ahora las extraños sucesos del ministerio británico.

Su departamento tiene que ser agotador ¿no? Regular el control de criaturas de todo tipo, seguro que debe tener anécdotas graciosas— Sonreí. Cada criatura debía de tener su peculiar carácter, tratar con ellos no debía ser fácil y a mi modo de ver se necesitaba gran capacidad de negociación y paciencia. —¿Tiene alguna reciente?    
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Invitado el Dom Oct 16, 2016 7:37 pm

Charlotte suspiro, no sabia si era propicio hablar del tema fuera del Ministerio, pero Warwick era después de todo, un afamado Auror y él entendería que pasaba.

- Lo consultare con mi jefe, pero no quiero meterme en problemas al respecto Sr. Moordock - dijo con voz calma mientras apretaba sus manos. Estaba nerviosa y no sabia porque, pero el hombre la indagaba como si ella también fuera sospechosa de algo que no entendía.

- Creo que una lechuza podría ser la mejor manera, me gustaría saber que esta pasando - murmuró seria y mirando a los ojos al hombre.

Charlotte sonrió cuando Warwick le preguntó por su trabajo.  - Lo es, demasiado - exclamó sonriendo. - Es difícil controlar a las criaturas mágicas, especialmente el mercado negro de ellas, muchos magos tienen huevos de dragón y no los reportan, ademas de distintos seres que están prohibidos para uso domestico - .


Última edición por Charlotte Calloway el Lun Oct 17, 2016 2:29 am, editado 1 vez
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Invitado el Lun Oct 17, 2016 12:55 am

No sé si tendría la capacidad para trabajar en su departamento, esa paciencia para tratar esos temas, el no entrar en disputas con criaturas o el comercio de ellas cuando pueden sacarle de quicio…— Comenté con honestidad, no todo el mundo servía para todos los trabajos por mucho empeño se pusiera. Era algo que siempre decía a mis colegas u a cualquier que conociera del ministerio, la gran importancia de cada trabajador como si de una maquina se tratara, cada engranaje era vital para un correcto funcionamiento, si fallaba alguno todo iba en picado en cadena, aunque por supuesto no todos opinaban lo mismo y se sentían superiores al resto. En cambio para mi eran importantes tanto los de mantenimiento como los de cafetería, nos daban un servicio que sin el careceríamos.  —¿Señorita…?— No quería meter la pata con el apellido, después de todo en el ministerio trabajábamos muchas personas en distintos departamentos y sub departamentos. —Discúlpeme, pero no desearía nombrarla con un apellido incorrecto.

Por aspecto bien podía ser de la edad de Eunice, la idea de que pudieran haber estudiado juntas en Hogwarts llegó a mi mente velozmente, aunque desconocía si había sido estudiante de Hogwarts o no, conociendo las otras escuelas de magia de otras regiones. Y preguntarle la edad no era lo cortés, yo sin embargo no tenía ningún tipo de problema en cuanto a desvelar mi edad, no decirla no implicaba no tenerla.  —¿Siempre imagino en trabajar en el departamento de regulación y control de criaturas mágicas?— Porque debía ser un trabajo vocacional, como el mío de Auror a pesar de los riesgos.  —Lo mío si lo fue desde siempre, cuando en Hogwarts conocí que era la figura del Auror y sus obligaciones, entonces supe que a la salida sería uno de ellos— Aún podía recordar las navidades de mi segundo año en casa cuando relate todo lo que había aprendido sobre la policía mágica especial, los llamados Aurores, desde ese día dije que Auror sería y eso conseguí.

Permítame hacerle una pregunta por curiosidad. ¿Cuántas criaturas tienen actualmente enjauladas?— Tal departamento también se dedicaba a la clasificación de criaturas de inofensivas a peligrosas, lo que decía un trabajo que debía ser vocacional.  Tomé un nuevo tragó al café y caí en la cuenta de algo: —Qué cabeza la mía, ¿Le apetecería que pidiéramos un pequeña bandeja de Cupcakes?— Las había visto nada más entrar al establecimiento y me llamaban desde la vitrina, al final si iba a empezar a pensar que debía de tener algo con el dulce, tenía la gran suerte de poseer buenos genes y ejercitarme de continuó u otra talla dominaría en mi ropa.

Pero es que comer cuando era algo que te gustaba era un total disfrute. Pero más satisfactorio era compartir, me había acostumbrado en el ministerio de Americano a compartir el alimento en las misiones ya que si se alargaba escaseaba, y ahora lo seguía haciendo porque era lo cortés.
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Invitado el Sáb Oct 22, 2016 2:00 am

Charlotte sonrió tímidamente y asintió -No es un trabajo fácil, para nada. Hay muchos magos que creen que tener huevos de Dragones o de Serpientes es bueno, pero no lo es. Y esa son las criaturas mas benevolentes y fáciles de manejar - se rió, cubriendo su boca. Tomó el ultimo sorbo de cafe - Calloway, Charlotte Calloway - le aclaró al apuesto Auror.

- Si, desde que vi a el bonachón de Hagrid hacer las mil y una con los distintos animales, creo que él fue mi inspiración para trabajar en el Departamento - sonrió con una expresión distante, perdida en el tiempo donde era una pequeña y observaba al gran Hagrid con sus animales exóticos. Escuchó a Warwick hablar sobre su propia vocación y asintió con su cabeza, entendía lo que el hombre quería decirle.

- No son muchas, tenemos tres trolls en las bovedad, con máxima seguridad. Un basilisco también en el mismo lugar, y si; todo el mundo piensa que ya no hay, pero tenemos uno en el Departamento. - le confió al Auror, sabia que el no divulgaría la información.

Junto sus manos y sonrió ampliamente - Me encantaría, soy adicta a las cosas dulces - exclamo felizmente.
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Invitado el Sáb Oct 22, 2016 3:00 pm

Seguí escuchando con interés lo que me decía. El tener un huevo de dragón o de serpiente llamaba bastante mi atención, eran criaturas muy diferentes a las normales, a mi modo de ver era más fácil adiestrar a una serpiente que un Dragón de espíritu libre y de auténtico poder. Por ello cuando mantenía conversaciones con dragonalistas nuestra opinión difería, era imposible controlar a un dragón si este no quería, su poder, fuerza y magia era tal que cualquier ser en la tierra. Como mucho podías tener aquellos pequeños dragones que no crecían y eran tratados científicamente o los de razas pequeñas, que al menos si eran desobedientes causaban menos catástrofes. Un dragón inmenso podía ser capaz de comerse a mil personas de una sentada, una serpiente era en esos sentidos más inofensiva, estrangulaba o tragaba a uno y dependiendo de la edad y grosor, luego se hacía vulnerable porque tardaba en digerir, y en cuanto a sus mordeduras existían antídotos.  Lo que estaba claro es que para tener mascotas de esas características se tenía que pasar un examen exhaustivo y no conseguirlos cualquiera, lo malo es que eran de fácil adquisición en el mercado negro y controlar ese mercado no era fácil sino poseías de medios suficientes.

Pues encantado señorita Calloway—Dije al verla joven, pero bien podía estar casada. —Está claro que a la gran mayoría siempre hay algo que nos marca en la niñez o adolescencia y nos hace dirigirnos a depende que caminos. Debo reconocer que la materia de criaturas mágicas también me fascinaba, y siempre que puedo me documento sobre ello, además he tenido el privilegio de encontrarme con algunas y son dignas de admirar, por supuesto también de respetar— Comenté pues algunas eran de lo más orgullosas y tenían su propio idioma o forma de contactarse con el resto de la especial hasta el punto de cercarte.  “Tres trolls  y un basilisco” Me preocupaba más de lo que hice ver, los trolls aún eran fáciles de controlar al ser su capacidad y cerebro reducido, sólo era fuerza bruta sin más. En cambio los basiliscos tenían una inteligencia superior que la gran mayor infravaloraba, el menor de los problemas de si un basilisco se escapaba es que petrificara, con el antídoto apropiado se solucionaba, el problema es cuando te devoraba o la ponzoña de su gran colmillo, de no recibir el antídoto en el acto la muerte era segura. Ahora que conocía de buena mano las criaturas que se encontraban en máxima seguridad iba a echar un ojo con cautela por si más errores oportunos ocurrían…  “No estaría mal reforzar los antídotos de mi maletín” Cada auror llevaba un maletín con lo necesario para hacer curas básicas y capsulas de antídotos contra venenos, antes de poder recurrir a los medigmados o sanadores.

Puesto que le gustan los dulces, vamos a probar esas delicias de la entrada—Comenté sonriente.  Y Levanté la mano para solicitar la atención de algunos de los meseros, cuando uno se acercó pedí sin cortarme.  —Tráiganos un surtido variado de Cupcakes, si aquellos que tienen en la vitrina de muestras—Expliqué, era de probar y luego decir cuales eran mis preferidos. —A ser posible dos de cada— Solicite para que ambos pudiéramos probar todos y los que no pudiéramos bien podíamos llevárnoslos. “Si están buenos pienso llevarme una cajita para luego”.  Cuando la mesera se fue atender el pedido regrese la vista a Calloway. —¿Cuántos años lleva en el departamento? ¿Tiene buena camarería con sus compañeros u otros departamentos? — Siempre era bueno tener trato con todo tipo de departamentos, ya que cada uno funcionaba de distinta mirada y todos eran importantes. Pero por lo que me había fijado muchos sólo se dirigían un saludo cordial y muchos ni eso.

Surtido CupCakes:

La mesera regreso con una gran bandeja y me quedé perplejo a ver lo apecho que se había tomado lo del surtido. —Gracias, todo tiene muy buena pinta—Cuando se fue regrese la mirada a Calloway. —No sé corté y coma lo que le apetezca, soy consciente que el surtido es enorme, me ocurre siempre cuando me da por pedir un surtido doble…—Empecé a reír sin poderlo evitar.
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Invitado el Sáb Nov 05, 2016 11:32 pm

Aspecto:

Petar salió del ministerio hambriento, había pasado toda la tarde trabajando sin parar y en mantenimiento estaban muy bajos de personal. Un ministerio tan inmenso para tan poco trabajadores en mantenimiento y luego estaban los que hacían chapuzas que nuevamente con los días volvían a salir. Su jornada se había alargado, unas horas extras que no iba a conseguir cobrar. Aunque a Petar no le importaba tanto el dinero mientras tuviera lo suficiente, después de todo también podía robarlo de sus víctimas, aquellas que eran más adineradas. De ser objetos mágicos, Petar sabía que debía de dirigirse al callejón knockturn dónde no se hacían preguntas, sólo era compra y venta.

Pero había tenido poco tiempo para comer y un cuerpo tan inmenso como el suyo debía comer en proporciones muy elevadas, después regresaría a su posada dónde haría uso de sus mancuernas, sus pocas pertenencias que poseía, una maleta, sus mancuernas y un machete. Aunque su arma predilecta para matar eran sus propias manos y los materiales o artilugios que encontraba en la propia casa, sabía que eso sacaba más de quicio a los Aurores, después de todo al llevar guantes dar con sus huellas era imposible y al no hacer uso de magia con su varita no les llevaba hasta él. Era más cuando Petar se dejaba llevar por su verdadera y oscura identidad, Big Evil como así le llamaban, evitaba hacer uso de la magia ya que disfrutaba más torturando y asesinando por sus propios medios, no obstante si no se veía con más opción que utilizarla la hacía con las varitas que robaba una vez mataba a sus víctimas, lo cual el rastro de magia les hacía llegar hasta un cadáver putrefacto y dado por desaparecido.

Entro en la primera cafetería que encontró no pretendiendo encontrarse a nadie, mostrarse serió pedir algo para comer e irse sin más ya que su pensión sólo permitía dos comidas y él requería por lo menos consumir cinco o más.

Pero allí se encontraba nuevamente el Auror, acompañado esta vez de una joven que le había parecido ver en otro departamento distinto. Se acercó a la barra para pedir un bocadillo gigante de panceta y huevo, luego una gran porción de pastel y un café doble más una botella de agua. Pagó en la barra y tomó la bandeja directo a la mesa que ambos compartía, lo mejor para él era mostrarse agradable y cercano.  —Buenas tardes, casi noches. Toda una sorpresa encontrarme con ustedes—Comentó aún sin apoyar la bandeja. —Torpe de mi señorita, Petar Slavkov de mantenimiento en el ministerio, encantado—Dijo por la bajo por si alguien le daba por escuchar. —Espero no interrumpir nada—Vio el surtido de CupCakes y luego la bandeja de suculenta comida que traía él y tomó asiento sin ser aún invitado. —Espero no les moleste que me una, hoy fue un día muy movido. Tuvimos mucho trabajo en mi departamento, varios departamentos tuvieron desperfectos, inclusive tuvimos que reparar unas celdas…

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Invitado el Lun Nov 07, 2016 9:04 pm

Estaba pasando la agradable tarde comiendo el gran surtido, aún no lograba entender dónde iba a parar, si era al final cierto lo que siempre me solían decir, que comía demasiado para no ser tan inmenso, pero la actividad que le daba al cuerpo quemaba todo lo que comía. Mis ojos se sorprendieron al ver entrar a la inmensa figura por el establecimiento, no me había esperado encontrármelo nuevamente y tan pronto. Pero por supuesto cada uno nos podíamos mover por los mismos lugares, aunque siempre me daba la sensación que una vez descubrías que eras mago, te encontrabas a todos los magos posibles en todos los sitios y otros los sospechabas, aunque claro tampoco ibas acercarte y presentarte como tal por si metías la pata. Eso me hizo recordar a cierto día en mi juventud cuando vi a varios disfrazados de tipo magos y di por hecho que lo eran, de no ser por un gran collejón que recibí de mi mentor y padre adoptivo Hayden Neisser habría metido la pata hasta el fondo, revelándome ante una gran multitud de muggles disfrazados para no sé qué juego o quedada.

El hombre se acercó con su enorme bandeja y miré descaradamente lo que había pedido, petar se alimentaba bien y no me extrañaba por cómo era. Aunque al verlo algo me decía que no sólo hacía uso de mancuernas sino que debía infiltrarse algo para tener esos brazos, por supuesto no tenía nada para demostrarlo y eso era algo personal de cada uno siempre y cuando no fuera ilegal o comercializara. De momento el arreglador me había parecido muy profesional en su trabajo y aunque no confiaba en nadie, de momento había demostrado profesionalidad y amabilidad, dos aptitudes que iban escaseando últimamente.

Buenas tardes, señor Slavkov. Y que le aproveché— Dije sonriente. —A este paso después de encontrarnos tan de seguido vamos a tener que tutearnos y todo. Después de todo los tres aunque no estemos en el mismo departamento somos colegas del ministerio y sin nuestro trabajo el ministerio no podría funcionar—Alabé el trabajo de los tres en honestidad, para mí todo trabajador era importante y lo decía tanto en pensamiento como en palabras pues así lo veía. —Por mí no hay problema que se una, hablamos de cosas del trabajo y disfrutábamos de estos agradables dulces, si quiere puede tomar uno— Miré a Charlotte. —Si no lo conoces, el día que tengas problemas grandes en tu departamento te aconsejo que lo pidas a él, es todo un manitas muy eficiente, arregla todo con la mayor rapidez y lo importante no son chapuzas—Las cosas como eran, podía o no confiar o conocer a la persona en sí, pero si debía decir algo sobre las personas lo decía sin más, había de reconocer las habilidades de los demás y ser humildes en la vida.

Mucho trabajo entonces Petar, espero que no te moleste que te diga Petar. Ya que estamos aquí los tres descansando de una larga jornada que mejor que hablarnos de tú y tener un rato agradable— Qué le íbamos a hacer, me gustaba conocer a las personas y hacerme mis propias conjeturas sobre ellas, jamás juzgaba nunca por lo que podían decirme, siempre daba oportunidades. Pero una vez veía algo que no me gustaba, siempre era de los que también era el primero que lo decía, al igual que podía felicitar podía hacer una crítica aunque siempre intentaba que fuera constructiva, pero vamos siempre decía las cosas a la cara sin pelos en la lengua.
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