Situación Actual
19º-25º // 27 de julio -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Denzel S.Mejor PJ ♂
Caroline S.Mejor PJ ♀
Gwendoline E.Mejor User
Ryan G.Mejor roler
Andreas & NailahMejor dúo
Gwendoline E.Trama Ministerio
Aaron O.Trama Área-M
Freya H.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

¡Hogsmeade, nos espera! {SAM J. LEHMANN} {Flashback}

Henry Kerr el Sáb Ene 28, 2017 12:06 am

Recuerdo del primer mensaje :

"18 de diciembre del 2003.
Tercer curso de Henry y Sam, 14 años."

---------------------------------------------------


Ahora mismo solo había una palabra que rondara por su cabeza, y que realmente definía perfectamente el momento que estaba viviendo. Libertad.

No es que no le gustara estudiar. Asistir a clases y aprender tantas cosas nuevas. Muy al contrario. Le encantaba meter el hocico en todo lo que pudiera, y su curiosidad siempre estaba unida a unas ávidas ganas de conocimiento. Suponía que el sombrero no se había equivocado al mandarlo a Ravenclaw, después de todo.

Aquel día, se había sentido sumamente extrañado de ir a una casa que no fuera Slytherin. Casa a la que históricamente solían ir los miembros de su familia, como su padre y su hermano.

Pero al poco tiempo se dio cuenta, que la casa del águila le venía como anillo al dedo. Y eso era algo que se había confirmado tras dos años en el colegio.

Decir si tenía el ingenio y el intelecto para formar parte de Ravenclaw, era algo que dejaría que otros calibrasen, pues el excesivo ego no era una de sus facultades. Pero que tenía unas impresionantes ganas de aprender y curiosear con todo aquello que tuviera que ver con la magia, era innegable. Así como su deseo por tener una gran sabiduría en dicha magia.

Sí, era feliz siendo uno de los miembros de Ravenclaw, y representando a la casa fundada por Rowena. Sin embargo, hoy era un día con la oportunidad de hacer algo distinto a estudiar y aprender. Y no iba a desaprovecharla de ninguna de las maneras, pese a que le encantara la vida en Hogwarts.

Era una excelente ocasión para despejar su mente, y relajarse un poco. Sin contar que no solo le gustaba aprender cosas relacionadas con la magia, sino de absolutamente todo. ¿Y podría haber algo mejor que hacer que ir a Hogsmeade? ¿De conocer más a fondo el pintoresco pueblo? Estaba seguro de que no.

Su impaciencia por ir, le hacía andar de un lado para otro, cerca del umbral de entrada al castillo. Paseaba por la estancia, y levantaba la cabeza en repetidas ocasiones para ver si llegaba la persona que esperaba. Seguramente no podría decir que su acompañante se retrasase, pero tenía tantas ganas de salir, que no podía evitar desear que apareciera lo antes posible.

- ¿Dónde se habrá metido? - se dijo en voz baja, al ver a un grupo de compañeros salir del colegio, sabiendo perfectamente a donde se dirigían.

Henry suspiró resignado. Normalmente solía ser paciente, pero cuando estaba a las puertas de poder conocer algo por primera vez, le costaba mucho más mantener la serenidad. Seguramente una vez se pusieran en marcha se encontraría más tranquilo, o al menos cuando Sam apareciera. Sin embargo, por ahora las ansias se apoderaban de él.

El benjamín de los Kerr se colocó mejor el cuello de su chaqueta, y metió las manos en sus bolsillos para volver a comenzar su ritual de paseos por el hall. Continuando la espera de su amiga.


Última edición por Henry Kerr el Miér Feb 08, 2017 1:26 am, editado 1 vez
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Dans Stevens
Edad del pj : 28
Ocupación : Dragonolista
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 13.080
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
Mensajes : 160
Puntos : 96
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3791-henry-kerr http://www.expectopatronum-rpg.com/t3792-henry-kerr-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4004-henry-kerr-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t4005-el-arcon-de-los-recuerdos-de-henry-kerr
Henry KerrMagos y brujas

Sam J. Lehmann el Mar Mar 14, 2017 1:58 am

No tienen que ser situaciones obligatoriamente contrapuestas, pero tampoco tienen porqué ir juntas —respondió con la nariz arrugada—. Qué vergüenza... en serio. Por lo menos tú te mostrase interesado en saber si estaba bien, recuerdo que te quedaste hasta super tarde en la enfermería conmigo porque aquello por la noche daba un poco de yuyu... —recordó, sonriente—. Seguro que para los demás fui el motivo de risa durante por lo menos una semana, pero oye, yo me gané mi actual mejor amigo. ¡Salí ganando, bludger maldita! —exclamó divertida mirando al cielo, como si estuviese auto-proclamándose vencedora de aquel encuentro a pesar de que fue ella la que salió de allí con el brazo roto.

Que sí, se había traumatizado la vida para asistir a partidos de quidditch o montar en escoba, pero al menos tenía a Henry, el mejor amigo que ha tenido nunca. Como bien había dicho él, tenía que agradecer la desgracia para poder disfrutar de lo mejor que tenía en Hogwarts ahora mismo.—El destino nos quería unir, seguro. Si no llega a ser por esa desgracia, seguro que al final lo hubiéramos hecho por alguna otra razón quizás menos dolorosa o agresiva —se rió, encogiéndose de hombros. Frunció entonces el ceño ante su intención de que volviese a coger la escoba para volver a volar. No había nada que se le apeteciese menos que eso. Después de recibir ese golpe y casi caerse de la escoba, estaba destinada a odiar con toda su alma todo lo relacionado con el vuelo o el quidditch. Lo único que le gustaba de ese juego era la bolita pequeñita dorada, la cual parecía inofensiva—. Sí, seguro que es muy bonito, pero yo no quiero volver a subirme en una escoba. No me gusta —contestó la chica, bastante inamovible respecto a ese tema. Le había cogido un miedo irracional, ¿vale? No era lógico, sin duda, pero era así.

Mientras Henry le hablaba sobre la magizoología, ella no pudo evitar sonreír durante todo su diálogo al ver cómo se abanicaba la boca y la cara comenzaba a ponerse cada vez más roja debido a la gran cantidad de regaliz que se había comido repentinamente.—¡Lo somos, muchísimo! Bueno, qué te voy a decir yo... en primer año ya viste mi fascinación ante todos mis descubrimientos. El hecho de enterarme de que iba a poder hacer magia para mí fue increíble... ¿pero sabes lo que es darse cuenta de que criaturas que tú creías ficción, existen de verdad? Tú porque naciste en este mundo y siempre lo has sabido, pero para mí las sirenas, los vampiros, los licántropos, los dragones y los elfos jamás existieron en mi mundo. En un principio, no me creí lo que veían mis ojos —tuvo que decir, aún fascinada por lo que cada día encontraba en el mundo que le rodeaba—. Es increíble como una niña de solo once años ya puede tener una realidad tan bien formada que es capaz de cuestionarse hasta lo que puede ver y tocar, solo porque no es a lo que está acostumbrada —filosofó un poco al darse cuenta. Henry había vivido cada una de sus experiencias más traumantes, pero también aquellas más maravillosas con la magia—. Pues entonces genial. ¿Te has dado cuenta de que somos unos Ravenclaw hechos y derechos? Cualquiera de nuestra edad ni siquiera estaría pensando todavía sus salidas académicas en la universidad... —Volvió a reír.

Ella aceptó la rana de chocolate. Le encantaba abrir esos cromos aunque ella luego no los coleccionase, pero le gustaba mucho ver las caritas de los que allí aparecían para luego regalarle la estampa a su amigo, pues ella no las guardaba para nada. Eso sí, el chocolate de la rana estaba muy bueno y sí se lo comía. ¡El chocolate sí que no se lo daba a nadie! Abrió la caja mientras negaba con la cabeza.—Si tú quisieras, podrías ser mejor que Scammander, Henry —dijo totalmente convencida, ya que ella tenía en muy alta estima a su amigo. Quizás demasiada, pero bueno. Abrió entonces el cromo y lo giró para ver quién le había tocado. Rowena Ravenclaw. Sam sonrió moviendo la cabeza divertida—. Me ha tocado nuestra querida fundadora. Tenía cara de simpática, mira. —Fue a enseñárselo, pero justo en ese momento el rostro de su fundadora desapareció. Ella frunció el ceño—. ¿La quieres? ¿La tienes? —Se le ofreció a él mientras se comía a la rana.

La idea de la legeremancia había empezado como una pequeña chispa curiosa en su cabeza, pero había pasado a formar una gran bola de información de puro interés por el tema.—Por ahora me gusta mucho. Obviamente solo estoy en tercero y puedo cambiar de opinión, pero oye, por ahora es lo más que ha llamado mi atención. Hace tres años soñaba con tener superpoderes ¿vale? El hecho de que esté en mi mano poder meterme en la mente de otra persona es simplemente increíble. Pero bueno, ya se verá... —Ella sonrió dulcemente cuando Henry la apoyó tanto, tal cual ella había hecho con él. Podrían ser muchas cosas por separados, pero juntos se convertían en una pareja de amigos incondicionales que se querían muchísimos el uno al otro, tanto como para desear hasta la grandeza en cualquier cosa al otro. Tanto como para no solo tenerlo en alta estima, sino incluso admirarlo.—Gracias —dijo contenta, aún con la sonrisa.

Entonces soltó una divertida carcajada a sus palabras.—Yo también puedo leerte la mente sin necesidad de dominar la legeremancia. —Le sacó la lengua a su amigo con un gesto bastante infantil y divertido—. Caroline es un libro abierto y encima una pesada, me lo cuenta todo. ¡Todo Henry! Sé como hizo caca esta mañana, ¿vale? Te iba a dar detalles, pero no quiero arruinarte el regaliz —enfatizó con suma ironía, con un tono de voz muy muy divertido—. Esa chica no se corta un pelo. Y con nuestros profesores... bueno, para cuando pueda dominar eso, dejará de hacernos falta leerle la mente a los profes —dijo, encogiéndose de hombros—. Bueno, cuando seamos grandes tú no me ocultes cosas, ¿vale? No quiero tener que usar mi superpoder mental para sonsacarte tus problemas o incertidumbres... —añadió, haciendo un movimiento lateral suavemente para chocar su hombro con el de él en un amistoso gesto—. Cuéntamelo todo que así yo te ayudo con tus problemas e incertidumbres.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 28
Ocupación : Camarera
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 9.465
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 711
Puntos : 492
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2181-buzon-de-sam-j-lehmann#39778

Henry Kerr el Vie Mar 17, 2017 1:30 am

Henry se carcajeó a mandíbula abierta, nada más escuchar las respuestas de su amiga. A veces podía ser tan inocente.

- Claro que no tienen que ir juntas-, dijo entre risas. - Pero es que en ese caso…-, no terminó la frase y volvió a reír más fuerte. Realmente no hacía falta terminarla para que se entendiera. - Va, va. Es broma. Ya lo sabes bien. Las bludger duelen mucho y pueden llegar a hacer mucho daño. No eres la primera persona que sale llorando de dolor de un partido de quidditch, ni serás la última. O crees que no se me saltarán las lágrimas, cuando una de esas bolas me deje el brazo hecho gelatina-, se sinceró. - Era una situación de lo más comprensible. Somos magos, pero no dejamos de ser humanos-, rió levemente.

Pero bueno, como bien había dicho ella, parecía cosa del destino. No estaba seguro de que existiera tal cosa, pero quien sabe, todo era posible. O que le preguntasen a un muggle si la magia existía. Si había cosas que desconocían la mayoría de los mortales, podría haber otras tantas cosas que desconocieran los propios magos.

- Algún día te subiré al cielo en mi escoba. Sin partido, bludger, ni competición. Solos tú y yo, y un bonito amanecer-, sonrió con cariño a su amiga.

Sentía pena por Sam, pues no podía concebir la vida de un mago sin opción de volar. Era algo tan bonito, que deseaba que algún día la rubia perdiera el miedo por la escoba.

De todos modos, pronto tuvo en su mente algo muy distinto, pues no podía sino escuchar con gran entusiasmo las palabras de Jota.

- Rowena Ravenclaw-, comentó, alargando la mano para tomar el cromo entre sus dedos. Tomándolo como si fuera algo divino y sagrado. - Rowena-, dijo medio ausente. - No, no la tengo-, volvió en sí. - Y me encanta esta mujer, y no solamente porque sea la fundadora de nuestra casa. Realmente me parece una bruja fascinante-, comentó muy feliz, y sonrió a su amiga por haberle dejado el cromo. - Es tuyo si lo quieres. Sabes que no te di la rana solo por el chocolate-, rió.

Conocía lo suficiente a Sam, como para saber que miraría con mejores ojos la rana de chocolate. Y por ello sabía que su amiga no coleccionaba los cromos, pero aún así le había dado el paquete entero como regalo, estampa incluida.

- Sí, imagino lo impactante que debe ser todo esto para los muggles. Y para todo aquel que se criara sin conocer el mundo mágico-, sonrió, retomando la conversación de antes. - Me alegra mucho que aparecieras en el colegio. Sin ti no sería lo mismo-, mantuvo la sonrisa.

Y los estúpidos clasistas querían dejar a los nacidos de muggles fuera del mundo mágico. Menudos estúpidos. Con actitudes como esa, jamás hubiera conocido a su mejor amiga.

- Sí, somos todo unos Ravenclaw-, rió junto a su amiga. - Debemos ser de los pocos que en tercero haya pensado en la universidad-, siguió riendo.

En ese momento sintió frío en la parte superior de su cabeza, y al alzar la vista, un copo le cayó justo en toda la mejilla.

- Parece que está comenzando a nevar. Qué te parece si vamos a Zonko. Seguro que podemos pillar algunas cosas para hacer trastadas-, sonrió con malicia. Como si no tuviera suficiente con las grageas de Bertie Bott. - Vamos, es por allí-, hizo un además con la cabeza, señalando al dirección.

Después se levantó, y agradeció dar unos pasos para darle calor a las piernas. La conversación en el banco había estado francamente bien, pero poder caminar un poco les vendría bien.

- Por cierto, ya quisieras poder leerme la mente-, se burló, mientras caminaban hacia la tienda de bromas. - Y doy gracias a dios de haberme terminado ese regaliz antes de que dijeras aquello de Caroline. En serio, se me ha quitado el apetito-, mintió. Él nunca perdía el apetito cuando se trataba de dulces. - Sí, se que la pelirroja habla demasiado. Lo sé demasiado bien-, se lamentó. - Pero es simpática. Has tenido suerte con sus amigos, señorita Samantha Lehmann-, sonrió.

Hacían un buen trío. Aunque Sam y él, eran los que casi siempre estaban juntos, no era raro ver a Caroline con ellos muchas veces. Ese mismo día, por ejemplo, si la pelirroja no estaba con ellos, era simplemente porque se había puesto enferma.

- Pero no nos vayamos por las ramas. Aún no sabes legeremancia, pero algún día tienes que empezar ¿no? - sonrió con picardía. - Que mejor que empezar a practicar con nuestros profesores. Así sabíamos los exámenes que nos van a poner-, le guiñó un ojo, y rió, sumamente divertido. - Tendríamos las mejores notas del colegio, aunque eso no es tampoco difícil para unos Ravenclaw, ¿verdad? -, bromeó entre risas, con su acostumbrada falsa chulería.

Menos mal que no se creía la mitad de las cosas que decía. Y sobre todo, menos mal que no se las creían los demás, porque si no iban a hacerse una incorrecta opinión de cómo era él, en realidad.

- Zonko está justo delante. Ya verás. Hay de todo lo que puedas imaginar, e incluso lo que no podrías-, sonrió, cuando ya enfilaba la calle que llevaba a la tienda.

Lo cierto, es que podría parecer exagerado. Pero no lo era. Estaba deseando ver al cara de su amiga cuando entrara en la tienda, iba a ser tan memorable como la que había puesto en Honeydukes.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Dans Stevens
Edad del pj : 28
Ocupación : Dragonolista
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 13.080
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
Mensajes : 160
Puntos : 96
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3791-henry-kerr http://www.expectopatronum-rpg.com/t3792-henry-kerr-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4004-henry-kerr-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t4005-el-arcon-de-los-recuerdos-de-henry-kerr
Henry KerrMagos y brujas

Sam J. Lehmann el Mar Mar 21, 2017 3:04 pm

Menos mal que Sam era una persona con la mente pura, inocente y sumamente bien pensada. A ella le soltabas alguna pulla en la que tuviese que atinar a adivinar la indirecta y encima tuviese que malpensar para que le hiciese gracia y... te morías del asco, ya que ni en diez años lo conseguías. Por eso, la frase de Henry que pudo haber sonado perfectamente como algo un poco obsceno si malpensabas queriendo o sin querer... ella simplemente lo interpretó como algo normal. ¡Cómo lo que era! Que Henry también era un chico muy inocente —menos que ella—, pero inocente al fin y al cabo.—Que no —respondió a pesar de que sonaba bonito lo que le proponía—. Súbeme al cielo si quieres en un hipogrifo, pero en una escoba no.

Ella sabía que él no le había dado el cromo de chocolate con la intención de que le diese el cromo y ella se comiese el chocolate, pero Sam era consciente de que a él le hacía ilusión coleccionar esas cosas y a ella no, por lo que en su montón de propiedades sobraba.—Ya lo sé, pero si encima no la tienes, más motivo todavía para dártela. Así cada vez que la veas te acuerdas de mí. —Sonrió ampliamente, con un gesto risueño—. Y sí, a mí también me pareció una bruja excepcional. En historia de la magia, cuando hablamos de los fundadores... pff, Rowena siempre fue mi favorita. ¿Será porque somos Ravenclaw? —Fingió pensar otro motivo y luego zarandeó la mano—. Nah...

Se pegaron allí bastante tiempo hablando desinteresadamente de varias cosas con el sonido de aquellos villancicos de fondo. El trasero ya no lo tenían tan frío, pero las temperaturas estaban bajando y eso se notaba, ya que para cuándo quisieron darse cuenta, había comenzado a nevar. ¡Era precioso! Pero como no se resguardaran iban a terminar calados hasta arriba y compartiendo pañuelos llenos de mocos con Caroline en la sala común. Así que la idea de mover el culete y dirigirse a Zonko's le pareció estupenda, por lo que se levantó de un saltito.—¡Vamos!

Rió cuando intentó fingir molestia cuando habló de caca, pero ambos sabíamos que Henry no era nada aprensivo mientras comía, todo lo contrario que Sam. Luego escuchó lo que decía de sus amigos y ella asintió con bastante energía.—¡Eso ya lo sé yo! Tú el primero, pero si es verdad que Caroline es genial. He tenido muchísima suerte de que mis compañeras de cuarto no sean todas unas repipis insoportables como las otras tres restantes. Ella es super natural y cariñosa —respondió en relación a su amiga. Por lo menos ya le había comprado dulces, golosinas y chocolate en HoneyDukes para compartirlo con ella cuando volviese. Luego negó con la cabeza y su dedo índice en un gesto divertido.—¡Eso es hacer trampas! Como bueno Ravenclaw tenemos que hacer gala de nuestra casa y sacar notazas sin trampas. ¡Rowena no estaría orgulloso de nosotros! —dijo finalmente con un tono de voz sumamente divertido.  Lo que no sabía Sam es que a la larga, aunque ahora tuviese en mente utilizar su legeremancia para fines mucho más bondadosos, luego los utilizaría para su propio beneficio. La Sam de trece años quizás no estaría tan orgullosa de la Sam de veintiocho.

Iban con paso ligero porque estaba nevando, por lo que no tardaron en llegar a la tienda de bromas que estaba al final de la calle. Como antes, fue Henry quién le abrió la puerta y le dejó pasar al interior. ¡¡Era incluso hasta más espectacular que HoneyDukes!! ¡Habían filas y filas de pasillos, en incluso las estanterías que cubrían las paredes de la tienda llegaban hasta el techo, todo lleno de cosas. Tras maravillarse ella sola por lo que tenía delante, caminó unos pasos hacia el frente, se quitó el gorro y miró a Henry.—¿Y se supone que vas a enseñármelo todo? —preguntó divertida—, creo que el toque de queda de Hogwarts te impedirá terminar con tus clases educativas sobre objetos de broma —rió, internándose en el interior de aquella tienda, repleta no solo de cosas geniales, sino también de muchísima gente, por lo que se sujetó a Henry para perderse por allí hasta donde él le guiase.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 28
Ocupación : Camarera
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 9.465
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 711
Puntos : 492
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2181-buzon-de-sam-j-lehmann#39778

Henry Kerr el Lun Mar 27, 2017 2:53 am

La nieve cada vez era más copiosa, así que no solamente era un espectáculo hermoso. Sino que pronto acabarían convertidos en muñecos de nieve andantes, si no entraban en un lugar confortable.

Por suerte, la tienda de bromas solo quedaba a unos pasos. Justo al final de la calle que transitaban en ese momento. Unos pasos más, de sus aún por desarrollar, piernas de chicos de catorce años, y llegarían a su objetivo. Un lugar de ensueño para todo bromista, pero que en aquella ocasión, también serviría como refugio improvisado de la reciente nevada.

- ¿Un hipogrifo? ¿En serio? ¿Prefieres volar en un hipogrifo? - dijo, mirando con asombro a la chica a su lado. No había olvidado lo que le había dicho  en el banco. O bueno, sí. Pero solamente porque les habían entrado las prisas por el comienzo de la cascada de copos de nieve. - No te digo que no sea una experiencia muy bonita. Pero…-, dejó alargar la frase, mientras miraba fijamente el rostro de su amiga de dorados cabellos. - ¿No te parece más peligroso que montar en escoba?

Henry rompió en carcajadas ante la idea de Sam. Era curioso, como había llegado a temer tanto un trozo de madera volador, que antes deseaba subirse a lomos de un animal que era más impredecible que una escoba. Aunque tenía que reconocer, que para un amante de las criaturas mágicas como él, poder llegar a montar en uno de esos majestuosos animales, era una hermosa visión.

- Bueno. Ojalá llegue el día, en el que un hipogrifo nos deje subir a su espalda. Ese día, prometo venir a buscarte, cual caballero de brillante armadura-, sonrió a su amiga. - Y un impresionante caballero, porque además de guapo, sabe magia. Soy un pack muy completo, tienes que reconocerlo-, bromeó, antes de volver a reír.

Henry se aproximó a la fachada de Zonko, y con delicadeza giró el pomo de la puerta para abrirla, y dejarle el paso a su amiga como también hiciera en la tienda de dulces.

- Vamos. Este lugar te va a encantar-, comentó, con un movimiento de su cabeza para que entrara.

Un mundo de estanterías, llenas con utensilios que harían las delicias del niño más travieso del mundo, se dio a conocer en cuanto dieron sus primeros pasos dentro de la tienda.

- Es genial, eh-, sonrió a su amiga. - Bienvenida a la tienda Zonko, donde toda broma que imagine se puede hacer realidad-, comentó, como si del dueño se tratara. - Ya con esto te harás una idea de lo feliz que soy en este lugar-, rió, para después posar con delicadeza su mano sobre la de su amiga. - Ven, corre. Tengo algo que enseñarte-, dijo extremadamente animado.

Henry corrió veloz por encima de las tablas de madera del suelo de la tienda, y se acercó a una de las grandes estanterías que poblaban el local.

- Aquí hay algunos de mis favoritos. Mira, estos son caramelos escupe-fuego-, sonrió con cierta malicia en sus labios. - Son muy divertidos. Y estos son de moco-, rió. - Dios, tengo que conseguir meterle en el bolsillo alguno de estos a mi hermano-, siguió riendo. Así aprenderá, por capullo. - ¡Oh, madre mía!-, comentó en voz muy alta, con los ojos cmo platos mientras recogía una caja de una de las tablas de la estantería. - Son, son…-, observó la caja extasiado. - Caramelos de confusión-, susurró a su amiga. - Creo que mejor le pondré a Nathaniel uno de estos-, volvió a sonreír con malicia.

Pocas tiendas podrían gustarle más, al benjamín de los Kerr. Salvandom, quizás, la primera tienda a la que habían ido. Bromas o dulces, era una difícil elección. Una que por suerte no tendría que realizar. Quien elegía pudiendo tenerlo todo.

- Echa un vistazo. Seguro que hay algo que te guste. Algo con lo que bromear junto a Caroline-, le dijo a Jota, para luego acercarse mucho a su oído. - O puede que para gastarle una broma a ella. Por esconderte la bufanda-, susurró. - La venganza es un plato que se sirve frio. Y maldita sea. Lo juro. Cualquiera te dirá, que hoy hace mucho frío-, bromeó.

Henry aprovechó para tomar cajas de caramelos de todos los tipos, preparando una buena remesa de desastres y bromas para Hogwarts. Sería divertido. Seguro le llamaban la atención y puede que le castigaran, pero merecía la pena. Oh, sí, la merecía, pensó mientras observaba una vez más la caja de caramelos encantados con Confundus.

- Cuando llenemos una bolsa con objetos de bromas. Podemos ir a Las Tres Escobas-, le comentó a su amiga. - Me preguntaste por la posada cuando veníamos hacia aquí, y lo cierto es que podemos tomar un refrigerio mientras maquinamos planes maléficos-, dijo, alzando las cejas en repetidas ocasiones, en un gesto que tenía de todo menos maldad.  Sin duda parecía más travieso que malvado. - Será divertido, y un buen colofón final antes de volver con nuestras bolsas-, agitó la bolsa de chiches, y las cajas de caramelos  de broma que sostenía como podía en el otro brazo.

No podía imaginar mejor final para aquella aventura, que una bonita y agradable conversación con Sam dentro de Las Tres Escobas. Esperaba poder recordar ese día toda su vida.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Dans Stevens
Edad del pj : 28
Ocupación : Dragonolista
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 13.080
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
Mensajes : 160
Puntos : 96
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3791-henry-kerr http://www.expectopatronum-rpg.com/t3792-henry-kerr-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4004-henry-kerr-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t4005-el-arcon-de-los-recuerdos-de-henry-kerr
Henry KerrMagos y brujas

Sam J. Lehmann el Mar Mar 28, 2017 2:28 am

En verdad si lo pensábamos fríamente y colocábamos sobre la mesa los posibles peligros que habían entre volar en escoba y volar en un hipogrifo... sí, era mil veces más peligroso. No obstante, a Sam eso le daba exactamente igual. Después de su mala experiencia sobre una escoba no había nada que pudiese ser más peligroso que eso y prefería mil veces montar en un orgulloso hipogrifo antes que en otro palo de madera.—Hmmm... —Sonrió sin saber qué decir—. Me parece más peligroso, pero lo prefiero. ¿Así ya te queda clara mi aversión ante esos endemoniados palos de madera? —Respondió finalmente con un tono de voz bastante divertido. A él pareció gustarle la idea después de todo, por lo que la chica no pudo evitar imaginárselo tal cual él se describía a sí mismo en un futuro alternativo—. Sin duda muy completo. ¿Tú no ibas a estudiar algo relacionado con las criaturas mágicas? Pues ya sabes, un día quiero que robes un hipogrifo para dar una vuelta. Bueno, robarlo no, pobrecillo. Seguro que te las ingenias para que te haga caso, según leí hacen caso a las personas nobles que presentan sus respetos hacia ellos, ¿no es así? —Quiso cerciorarse—. Seguro que no tienes problema en montar en su lomo. —Porque Henry era adorable y Sam no concebía la idea de que nadie pudiese odiarlo.

Después de una animada charla en la plaza central de Hogsmeade en donde disfrutaron de unos navideños villancicos, comenzó a nevar, por lo que no dudaron en emprender el camino a Zonkos, la tienda de bromas. Nada más entró se sintió tan pequeña y perdida como cuando entró a HoneyDukes, aunque al contrario de la tienda de dulces, aquella era más grande y Henry no tardó en guiarla por los pasillos para enseñarle lo mejor.—¿Y escupe fuego de verdad? —preguntó sorprendida. ¡Qué peligroso! Entonces sonrió ante los caramelos de confusión y los miró con curiosidad—. ¿Tienen el mismo efecto que un "Confundus"? ¡Porque es genial! ¿Te imaginas ponerlos en el Gran Comedor y que la gente se los coma? —Rió divertida—. Quién viese a todo el mundo tirado por el Gran Comedor babeando y sin saber qué narices hacer.

A Sam no se le daba bien hacer bromas, de hecho era la peste creando travesuras y mucho más ejecutándolas. Seguro que si intentaba hacerle alguna a Caroline, ésta se la olería por lo menos media hora antes de que pudiese hacer nada.—Hmm... —Se hizo la pensativa—, vale, pero algo pequeñito. ¿Qué me recomiendas?

La siguiente media hora se la pasaron en Zonkos mientras Henry le iba diciendo a Sam todas las posibilidades que habían para hacerle una travesura medianamente currada a Caroline sin que esta sufriese daños, sino más bien algo divertido que hasta a ella le causase risa. Sam era demasiado buena como para hacer nada con maldad, mucho menos a su mejor amiga. Eso sí, quería demostrar que ella también podía ser traviesa y no siempre la empollona callada y aburrida por la que todo el mundo la tomaba. Así que tras dar con la travesura perfecta, Sam se hizo con ella, dispuesta a crear un plan infalible para que Caroline no la pillase antes de tiempo.—Vamos a las Tres Escobas y mientras nos tomamos una cerveza de mantequilla me ayudas a planear mi maléfico plan contra Caroline, ¿te parece? —Intentó sonreír con malicia, pero solo pudo mostrar una dulce sonrisa, como siempre—. Necesito un experto, que si no seguro que me pilla.

Él aceptó emocionado y ambos salieron de la tienda de bromas en dirección a las Tres Escobas. Estaba nevando todavía más fuerte, por lo que ambos se pusieron las capuchas de sus respectivos abrigos y salieron corriendo con sus bolsas en dirección a la cálida estancia de las Tres Escobas. Estaba repleto, pero ellos eran pequeñitos, por lo que no les costó encontrar un pequeño hueco al final de la barra. Escalaron aquellos inmensos taburetes y pidieron con emoción una cerveza de mantequilla. Se pasaron allí las últimas horas hablando entre ellos sobre la travesura a Caroline, además de que se encontraron con más amigos, con los cuales volvieron a Hogwarts cuando el toque de queda se estaba acercando.

Había sido una primera visita a Hogsmeade genial y en la mejor compañía posible. Con una sonrisa imborrable, ambos volvieron a sus salas comunes al llegar a Hogwarts, dándole sus regalos a Caroline y siendo ambas chicas las primeras en ser víctimas de la primera travesura de Henry. ¡Malditas grageas Bertie Botts!
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 28
Ocupación : Camarera
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 9.465
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 711
Puntos : 492
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2181-buzon-de-sam-j-lehmann#39778

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.