Situación Actual
3º-10º
21 marzo -> luna nueva
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
S. LYSSANDRA ØSTBERG pj destacado
GWENDOLINE EDEVANE pj destacado
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

No more us. [Jason Poulter]

Invitado el Lun Feb 06, 2017 9:13 pm

6 de Febrero

Aquella noche era bastante tranquila, extrañamente e inusualmente oscura, aunque eso podía ser debido a la ausencia de la luna, típico de las noches de luna nueva. Frente a los escalones del National Gallery en Trafalgar Square aparecí interrumpiendo ese agradable silencio que predominaba en la zona. Mis pies permanecieron clavados en el suelo y mis ojos en la fachada de aquel majestuoso edificio por el que siempre había sentido una gran atracción. Era fabuloso. Tras colocar el bolso que colgaba de uno de mis hombros comencé a ascender por los escalones mientras que con la mano restante agitaba la varita de forma algo exagerada. Era vieja, pero no tonta y sabía perfectamente que aquel lugar estaba repleto de cámaras, cámaras por las que no quería ser grabada, ya tenía bastante con estar en el punto de mira de los mortífagos como para estarlo también en el de la policía muggle. Cuando llegué a la puerta, haciendo uso otra vez de mi varita abrí la puerta y repetí lo que había hecho anteriormente con las cámaras y todo el sistema de alarma del edificio. Si, todo hubiera sido más fácil de haber elegido otra entrada a la guarida de la Orden o simplemente haberme aparecido en una de sus entradas, sin tanto rodeo y paseo innecesario, no obstante no lo hice así y tenía mis razones.

Conforme caminaba por el interior recorriendo galería a galería, sin detenerme demasiado pero observando las preciosas obras de arte que allí vivían, los recuerdos iban aflorando dentro de mi.

-¿Ves Nathan? Algún día dibujarás algo como esto y me agradecerás que te haya apuntado a clases de pintura desde tan pequeño, imagínate... ¿sabes la cantidad de ricachones que no saben que hacer con su dinero que estarían dispuestos a pagar una millonada por algo así? Podrías comprarte un montón de peluches, ¿no te gustaría?-

-¡Cordelia! Deja en paz al niño de una buena vez, siempre el mismo cuento cada vez que vemos algo a lo que llaman arte... ¿Te acuerdas de cuando yo te apunté a natación con su misma edad? ¿Por que no fuiste una nadadora profesional? Ellas también ganan mucho dinero-.

-Disculpe señora ¿les importaría bajar un poco el tono de su conversación por favor? Están molestando a los demás visitantes-.

Aquel fue un buen día si obviamos la posterior disputa con la pobre trabajadora de aquel edificio por llamarme señora y la prohibición permanente para el resto de, según ella, mi corta vida. Aquel fue el tema favorito de mi hija para cada vez que nos veíamos, no había persona del entorno que no la conociera, aquello hizo que todos comenzasen a tratarme de una forma más amable, simple temor

Pasó mucho tiempo antes de que volviese a aquel lugar y también muchas cosas. Mi vida había cambiado por completo y la de Cordelia... bueno, la de ella había llegado a su fin.Tras aquella trágica noche Albus se puso en contacto con varios de los miembros más cercanos a él, con los de confianza. Su intención era crear un lugar seguro para todos nosotros, un sitio donde no importase la pureza de tu sangre, tu raza o tus ideales. En ese entonces estaba realmente molesta con el que tantos años había sido el director de... bueno, de mi hogar y posiblemente el amor imposible de mi vida. ''¿Por que nos había dejado allí? Podía haber hecho más...'' Eran los típicos pensamientos que afloraban dentro de mi cada vez que pensaba en él, sin embargo, aunque me vi tentada a ello, no fui capaz de rechazar su petición, ya no solo por él, sino por los alumnos, brujas y magos que necesitaban de un lugar donde refugiarse de los mortífagos.

En el tiempo que pasamos trabajando en aquel lugar conocí a un señor la mar de encantador, Antoline, era todo un caballero Irlandés, pocionista y sangre sucia aunque lo que más llamó mi atención de él en un primer momento fue que era el padre de Cosmas, el profesor de DCAO y miembro de la Orden. Conforme el tiempo fue pasaba y la guarida crecía también lo hizo nuestra amistad. Lo que había empezado con una simple conversación sobre nuestras perdidas aquel 19 de Diciembre acabó convirtiéndose en algo más, ¿para los dos? No lo se, pero para mi indudablemente si, sentía una conexión con él como hacía mucho que no sentía con nadie.

Cuando finalmente terminamos el refugio yo en persona me encargué de habilitar aquella entrada dentro de la galería utilizando el cuadro favorito de mi nieto, el de un lago de la zona Renacentista. Entonces desaparecí sin más, necesitaba arreglar unas cosas y aclarar otras como por ejemplo contarle a mi marido lo ocurrido con nuestra hija.

Tras detenerme varios segundo a observar el cuadro continué mi camino contra él, contra la pared, la cual atravesé como si de un espejismo se tratase desapareciendo tras de esta. Las cámaras y alarmas volvieron a la normalidad. -Hola de nuevo...- Susurré una vez dentro de el refugio.

Una vez dejé las pocas pertenencias que traía en un lugar seguro me dispuse a buscar a alguien conocido, lo necesitaba, había pasado demasiado tiempo apartada de la realidad.


Última edición por Myrtle Brandford el Lun Feb 13, 2017 9:41 pm, editado 1 vez
Anonymous
InvitadoInvitado

Jason Poulter el Mar Feb 07, 2017 7:09 pm

En estos últimos meses mi vida había dado un giro de 180 grados, había cambiado completamente y por desgracia era para mal, ya que de un momento a otro pasé de ser un joven auror a ser un joven prófugo de la justicia mágica. Luego del pasado 19 de diciembre, Abigail T. McDowell había tomado el liderato del nuevo régimen, es decir que hoy en día era la nueva ministra de magia y por lo tanto la máxima autoridad del mundo mágico, aunque tenía cierta reservas sobre aquello. Mi opinión acerca de aquello era que la nueva ministra solo era una marioneta más de las tantas que tenía Voldemort en todo Gran Bretaña, lo que quería decir con esto era que en realidad Lord Voldemort era el ministro de magia, ya que seguramente McDowell seguía fielmente todas sus ordenes, por lo que ahora Gran Bretaña estaba en manos del mago tenebroso. Era por ello que apenas esta asumió el cargo empezaron las persecuciones a los hijos de muggles y a cualquier traidor de los ideales puristas, todos esos eramos los nuevos prófugos. Nos estaban cazando como a criminales y no precisamente por ser verdaderamente uno, sino por ser anti puristas o no tener sangre mágica.

Después de irme de la batalla que se había estado llevando acabo en el pueblo Hogsmeade, fui directamente hacía la casa de mis padres para curarme algunas heridas de esa batalla y juntar un par de cosas para huir de ahí. Sabía que tarde o temprano empezarían a cazar a personas con mis mismos ideales y por lo tanto no era seguro mantenerse en un lugar donde sería el primero donde te buscarían, darme directamente a la fuga me declaraba indudablemente como traidor pero si había alguna clase de "perdón" con respecto a mis acciones no la quería, seguramente tendría ese perdón pero no lo iba a aceptar, hacer eso significaba luchar contra algo que había defendido desde siempre además de que no me sometería a esos ideales, prefería huir y que me consideraran un cobarde antes de traicionar a mi familia, amigos y mis propios ideales.

Antes de huir pude comunicarme con mi padre, quien había sobrevivido al igual que yo al ataque de los mortífagos, solamente que la única diferencia era que el ataque del que había sobrevivido mi padre había sido realizado en el Ministerio de Magia. Se encontraba bien, con algunas heridas pero nada grave, él al igual que yo optaría por huir de este nuevo régimen que se estaba por alzar, nada más que mi padre iría a Gales a la casa de sus padres, donde también se encontraba mi madre, en cambio yo opte por huir pero quedándome en Inglaterra.

Desde entonces hasta hacer algunas semanas había estado viviendo al estilo nómada, es decir que no tenía un lugar fijo y que me desplazaba por todo Inglaterra en busca de lugares para acentarme algunos días. Solo estuve alrededor de un mes viviendo con ese estilo de vida, como auror estaba preparado para cosas como esas por lo que no se me hizo difícil buscar las cosas esenciales que necesitaría ni tampoco los lugares en los cuales me podría ocultar, mayormente fue en el mundo de los muggles donde más me fui desplazando pero algunas veces iba a recorrer el mundo mágico para obtener un poco de información, aunque nunca acampe hasta ahora en él y solo lo hice en el mundo muggle. No estaba en un mismo lugar por más de tres días por lo que por esta estrategia tuve que recorrer varios lugares de Inglaterra, aunque algunas veces no salía de Londres.

Estuve viviendo así solo alrededor de un mes porque una persona cercana, la cual sabía mi situación y ubicaciones a través de cartas, me había brindado con la información de que el profesor Dumbledore, ella y algunas personas más de la Orden habían fundado un refugio para cualquier persona que lo necesitará, es decir personas como yo, las cuales no se vieron para nada favorecidas con el nuevo mandato. Por lo que en una ocasión le brinde a esta persona mi ubicación exacta para que pudiéramos vernos, ya que solo nos manteníamos en contacto a través de cartas, con las únicas personas que mantenía contacto era con ella a través de cartas y con mis padres cuyo medio para comunicarnos eran los artefactos muggles. En ese encuentro ella me dijo que sería bienvenido en el refugio, por lo que opte por ir allí, ya que todavía no tenía bien en claro que rumbo tomar y estar un tiempo en un lugar fijo en donde no estar en alerta permanente todo el tiempo me haría bien.

En este preciso instante me encontraba en la sala del refugio, a decir verdad no tenía mucho de que hacer, ayudaba en todo lo que podía pero no podía hacer mucho, solo podía salir a zonas muggles, ya que ir al mundo mágico significaría un gran riesgo por lo que ayudaba en todo lo que podía y generalmente entretenía a los más pequeños de allí, cosa que me gustaba hacer, o ayudaba en cosas relacionadas al mundo muggle, enseñar a como moverse entre ellos, a usar sus artefactos, etc. Así que cuando escuché una voz que provenía de una de las entradas al refugio fui directamente a recibirla, además de que podía reconocer su voz y se trataba de una persona que era de mi agrado.

-Hola, profesora-Me dirigí hacía la ex profesora de adivinación. Hacía ya varios años que había dejado de ser mi profesora y hasta eramos compañeros en la Orden pero mi respeto y aprecio hacia ella hacía que todavía la llamara de ese modo.-¿Todo bien allí afuera?-Le pregunté curioso.
Jason Poulter
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Lucas Till
Edad del pj : 23
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 3.770
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : Perro beagle (Habla)
Mensajes : 256
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3766-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3767-relaciones-de-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3881-oceano-de-recuerdos-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t4608-arcon-de-jason-poulter#71415

Invitado el Jue Feb 09, 2017 7:43 pm

Todo seguía igual que la ultima vez que había venido de visita, bueno, mejor dicho todo seguía igual que aquel día en el que me vi obligada a volver al refugio para asistir a aquella dichosa reunión de los miembros de la Orden. La única diferencia era el numero de refugiados que había encontrado cobijo en aquel subterráneo.

A pesar de el estado anímico en el que me encontraba desde hacía ya varios meses aquel día me alegraba de que aquel sitio estuviese repleto de gente. No eran las personas más felices del mundo ni mucho menos, no obstante seguían teniendo lo más importante, vida y en parte gracias a aquel refugio, eso me hizo sentir bien conmigo misma y bueno, para que negar lo que mi sonrisa delataba, feliz.

Ya libre de bártulos y únicamente con mi inseparable bolso encantado colgado de uno de mis hombros me dispuse a integrarme entre la gente para conversar y ponerme al día sobre todo lo que me había perdido hasta la fecha, sin embargo algo, o mejor dicho alguien, se interpuso en mi camino haciéndome dar un pequeño salto hacia atrás de sorpresa, una realmente buena. Se trataba de Jason, un ex-alumno de Hogwarts con el que congenié desde la primera vez que pisó mi clase. Es por todo el mundo sabido que mi relación con los alumnos suele ser estrecha, me gusta ser más que su profesora su amiga, sobreprotegerlos, no obstante con algunos es diferente, el era uno de estos casos que se salían de lo común. -¡Querido, cuanto tiempo!- En realidad no hacía tanto tiempo que nos veíamos, el fue uno de los que asistieron a la reunión que Albus organizó, no obstante no nos fue posible hablar tranquilamente como me hubiese gustado después de tanto tiempo manteniendo relación únicamente por correspondencia. -Te veo más alto, más fuerte y vaya que si, mucho mucho más guapo, ¿estas aprovechando nuestra estancia en el mundo muggle para ir al gimnasio?- Bromeé siendo consciente de que era una broma de mal gusto dada la trágica situación en la que nos encontrábamos. -Ven querido, vamos a ponernos al día, hay muchas cosas de las que tenemos que hablar-.

Sin esperar respuesta del joven comencé a caminar por el refugio hasta una zona con menos gente, una zona en la que poder conversar tranquilamente y sin interrupciones. En el camino una cara de lo más familiar se cruzó en mi camino, no obstante ambas fingimos no conocernos, tal y como le había dicho días antes. Se trataba de la señora Seebeck, viuda del señor Seebeck, muggles con una hija bruja, una pobre sangre sucia que al contrario de muchos otros seguía con vida y según su madre fuera de peligro gracias a la valentía de un joven muggle llamado Rolan, el hermano de Noah que desafortunadamente no tuvo tanta suerte como ella.

-Vamos, siéntate, prepararé algo de mi té Irlandés-. Sonreí tomando asiento en uno de los sofás de aquella pequeña pero acogedora habitación en la que únicamente había una gran alfombra roja, una pequeña mesa redonda y dos sofás, suficiente para charlar. De mi bolso fantabuloso saqué un juego de té y una bolsa de pastas. Culpa de mi adicción por ese dichoso brebaje. Ayudándome de mi varita preparé todo y llené la taza de ambos, entonces le miré a los ojos con entusiasmo. -Dime, ¿que ha sido de ti todo este tiempo? No vayas directamente a... tu ya sabes, disfrutemos un poco de la velada antes de ponernos tristes-.
Anonymous
InvitadoInvitado

Jason Poulter el Vie Feb 10, 2017 3:27 am

La profesora Brandford y yo siempre habíamos tenido una gran relación de amistad que sobrepasaba el trato común que podían llegar a tener un alumno y un profesor. Me había caído bien desde la primera clase que había impartido para mi generación, era una gran persona y además la clase que daba era una de las que me daba un poco más interés del que le tendría a cualquier clase, ya que en mi juventud me caracterizaba por ser una persona curiosa y a la que le agradaba demasiado el conocimiento por lo que no veía mal tener aunque sea un mínimo de conocimiento de algunas ramas, es decir un poco más de conocimiento del que te enseñaban en Hogwarts, ya que no sabías si en algún momento de tu vida podrías llegar a utilizarlo y si lo llegaras a necesitar en alguna ocasión era mejor tener ese conocimiento para poder resolverlo a no saber que hacer y no poder resolver algún problema en cuestión.

-Demasiado para mi gusto-Le dije sonriendo. Aunque a decir verdad no había pasado mucho tiempo desde la última vez que nos habíamos visto pero una buena compañía nunca era mala y este era el caso.-El entrenamiento de auror tiene sus frutos-Le contesté siguiendole la broma, no hacía nada mal bromas blancas como aquella para distender el ambiente. Era una época en donde los momentos felices se tenían que guardar para darse fuerza y tener esperanza de poder tener algún día un mundo mejor al actual.-Hablar cara a cara es mejor que hacerlo por carta-Le dije a la experimentada bruja mientras la seguía por la sede de la Orden.

En mi época en Hogwarts era bueno para la mayoría de clases pero había algunas en las que sobresalía sobre los demás y en las cuales era mejor que en las demás clases, dichas clases eran DCAO, pociones y transformaciones. Esas habilidades para con aquellas clases fueron las que me ayudaron luego para poder recibirme de auror, ya que un auror necesitaba tener grandes habilidades en esas ramas de la magia y a mi se me daban muy bien. Quizás era porque lo llevaba en mis venas, porque mi padre era auror y pocionista, también mis abuelos paternos eran unos reconocidos pocionistas, además de que la gran mayoría de los miembros de la familia Poulter habían sido pocionistas o habían tenido grandes habilidades para con esta rama de la magia.

Aunque ahora contando a mi padre y a mí ya eramos 2 genereciones de Poulter aurores y hasta ahora yo era el Poulter más joven y por lo tanto el último de este linaje aunque no el único, ya que por suerte todavía estaban vivos mi padre y mi abuelo. Y esperaba sinceramente que lo sigan estando por mucho tiempo más pero cuando hay guerra siempre esta conlleva muchas pérdidas, demasiadas para mi gusto y esta guerra ya se había llevado a dos personas muy queridas para mí. Esas personas eran mis abuelos maternos, es decir los padres de mi madre, ellos se llamaban Dermot Owen y Camille Owen de soltera Acker.

Habían muerto antes de los ataques del 19 de diciembre, en el mundo muggle la causa de su muerte todavía era desconocida, ya que no habían encontrado ningún daño físico mortal ni tampoco algo que indicase que fuese una muerte natural por lo que quedo sin resolver pero para todo aquel que tenía conocimiento sobre el mundo mágico sabía la verdad detrás de esos asesinatos, indudablemente habían sido maldecidos con la maldición asesina por uno o más mortífagos. ¿La razón?, probablemente porque eran muggles o porque sabían que tenían conexión con el mundo mágico así que tal vez también podría ser que era para hacernos daño a mi padre y a mí. Esa fue una de las razones por la cual mi padre y yo habíamos decidido enviar a mi madre a vivir a la mansión de mis abuelos junto a ellos, ellos actualmente estaban viviendo en Gales por lo que estaría más protegida que en Inglaterra además de que contaría con la protección mágica de mis abuelos, y viendo lo sucedido el en diciembre se podría decile que fue una sabía decisión haberla llevado lejos de Inglaterra, además ahora estarían más seguros porque mi padre ahora también se encontraban junto a ellos.

Al final con la profesora Brandford nos detuvimos en una sala pequeña pero agradable en donde había dos sillones para una sola persona, justo para ambos además de una alfombra de color rojo y una mesita redonda. Luego de sentarme en el único sillón sin ocupar pude ver como la bruja sacaba de su bolso un par de cosas para preparar su famosos y ricos té, hacía mucho tiempo que no tomaba uno de sus té.

-Hace mucho que no tomo uno de esos y me haría bien tomar uno-Le dije devolviendole la sonrisa a la par de que veía como preparaba los té.

Cuando la ex profesora dijo aquello último no pude evitar recordar la pérdida de mis abuelos, la cual me había afectado pero ya no me dolía como antes, ya que había pasado ya un buen tiempo y el tiempo en algunos casos sanaba las heridas. De todas formas rápidamente saque eso de mis pensamientos, ya que la misma profesora me había pedido que no nos pusiesemos melancólicos.

-Pues he estado aquí la mayoría del tiempo por lo que no tengo mucho que contar, he estado con algunas personas nuevas para ayudarlos a integrarse y todo eso pero fuera de eso no me ha pasado nada interesante-Y no le decía nada más que la verdad, no había hecho mucho pero ayuda en lo que podía además no tenía mucho más que contar, es decir si que tenía pero por ahora por pedido de la profesora no lo contaría.-Pero ¿Y usted?, ¿Qué tiene para contar?-Pregunté un poco curioso, ya que me interesaba la vida de la bruja ya entrada en años, además quería saber si estaba todo bien con ella en la medida de lo posible teniendo en cuenta las circunstancias actuales.

Jason Poulter
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Lucas Till
Edad del pj : 23
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 3.770
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : Perro beagle (Habla)
Mensajes : 256
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3766-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3767-relaciones-de-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3881-oceano-de-recuerdos-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t4608-arcon-de-jason-poulter#71415

Invitado el Lun Feb 13, 2017 9:39 pm

Escuché con atención las breves palabras del joven mientras saboreaba detenidamente el té que acababa de preparar para ambos. Mis labios se torcieron en un gesto de desagrado. -Nada que ver con los que preparaba en el castillo... tiene un gusto amargo, más de lo normal-. Dejé la taza sobre el platito que descansaba sobre la mesa y tras rebuscar en el bolso saqué un cuenco con un montón de azucarillos, eché varios en mi taza, algo poco común en mi ya que el azúcar alteraba en delicioso sabor de los tés. Tras dar otro sorbo para comprobar su nuevo sabor miré a Jason y sonreí levemente. -Pues como ya te conté por carta la situación en el castillo no ha sido muy diferente estos últimos años, alumnos nuevos, profesores que van y vienen, lo mismo de todos los años, no obstante hay un alumno, Noah, que al igual que tu y Riza en vuestro año es especial para mi entre los suyos. Es un alumno de Ravenclaw, sangre sucia. Estas navidades íbamos a ir a Rumanía a visitar una colonia de dragones, le encantan, pero ya sabes, este año no ha habido navidades para muchos-. Me encogí de hombros mientras me acomodaba mejor en el sillón.

Volví a rebuscar en el bolso en busca de una bolsa de caramelos de frutas que venían que ni pintado con el té Irlandes, no obstante no los encontré, lo que si encontré fue el paquete de cigarrillos que Cordelia me había regalado semanas antes de aquella noche de Diciembre y que aún no había abierto. -¿Sabes? He dejado de fumar, algo bueno tenía que tener lo que pasó... Mira, es inevitable hablar sobre lo que pasó, mejor zanjar ese tema cuanto antes, sino ningún mago o bruja conseguirá pasar página... si es que es posible...-

Dejando a un lado, dentro del bolso, el paquete de cigarros cogí la bola de cristal que llevaba en el interior de este y la puse sobre la mesa sobre una de las servilletas para darle algo más de estabilidad a la esfera. -Hace mucho tiempo que no me dice nada... mi mente, todo está nublado, no puedo ver más allá de mis narices, de lo que ven mis ojos así como tampoco pude ver lo que pasaría aquella noche, lo que le pasaría a... Cordelia, mi hija... ha muerto, la asesinaron... la... asesiné-. Sabía que Jason no había conocido en persona a Cordelia, si que había tenido la intención de presentarlos alguna que otra vez, no obstante nunca había llegado a darse el caso, lo que si había hecho había sido hablarle de ella. -Aquella noche todos perdimos a mucha gente no obstante yo perdí la mitad de mi vida... Todo se lo debo a Rodolphus, el nuevo director, los mortífagos nunca juegan limpio y bueno, fui débil y escogí el camino fácil, no quería verla sufrir más en una guerra en la que no tenía nada que ver... Fui débil Jason...- En aquel momento la pena y la tristeza de apoderaron de mi mas mis ojos no derramaron una sola lágrima, ya lo habían hecho en innumerables ocasiones. Evité mirar a los ojos del chico por vergüenza, si, me avergonzaba de mi misma una y otra vez mientras intentaba repetirme que no había mucho más que pudiera haber hecho, su final estaba escrito. No ayudaba.

-No contento con aquello aquella escoria me humilló de tal forma que dejé de ser yo por completo y abandoné a mis alumnos, a mis queridos alumnos allí, a su suerte... Intenté salvar a uno, a Noah, no obstante se negó en rotundo y bueno, no he vuelto a saber nada más de él. Le encargué a Riza que me informase y que lo sacase sano y salvo, tampoco he vuelto a tener noticias de ella... El mundo realmente está patas arriba y claramente las cartas del destino no están a nuestro favor...- Dije mirando nuevamente a la bola de cristal.

Y de nuevo mi mano se adentró en la profundidad de mi bolso encantado sacando un frasco de cristal con un extraño líquido dentro. -Este es el último recuerdo feliz que tengo con ella... es una suerte poder vivirlo cada día, sentir que sigue viva al menos dentro de mi...- Dije haciendo referencia a mi pensadero.

Ahora había llegado el turno del chico, le tocaba a él contar su trágica historia.
Anonymous
InvitadoInvitado

Jason Poulter el Mar Feb 14, 2017 5:17 am

Luego de haber tomado la taza de té que me ofrecía la profesora Brandford, le di un sorbo a esta y pude sentir que el té estaba algo más amargo de lo normal, o quizás sea que hace ya bastante que no tomaba uno y era por ello que me parecía más amargo que los que tomaba en mi época en Hogwarts. Aunque luego pude confirmar que tenía razón y el té estaba más amargo, esto lo pude confirmar porque la profesora lo había mencionado.-Siempre me han gustado e interesado sus clases, profesora-Dije de forma amable a la vez de que le daba otro sorbo al té.-Aunque sus té siempre le hicieron buena competencia a sus clases-Bromeé. Aunque en este caso este té no estaba muy delicioso, no había que quitarle el mérito, ya que los té de la profesora siempre fueron deliciosos y casi tan buenos como sus clases. No sabía porque algunas personas veían a la clase de adivinación como algo innecesario, a mi me interesaba adivinación y sobre todo las partes de las profecías, había muchas de esta clase pero solo algunas eran verdaderas y por lo tanto eran estas las únicas que se cumplían.-Riza siempre ha sido especial, pero dudo que yo también lo sea-Le comenté a la bruja. Desde mi época en Hogwarts me había llevado bien con Riza, aunque había que reconocer que al principio no nos llevábamos bien porque eramos de Gryffindor y Slytherin, respectivamente, y por lo tanto teníamos un poco de rivalidad además de diferir un poco con nuestros ideales, o por lo menos los ideales de aquellos tiempos, pero con el pasar de los años nos fuimos llevando mejor y le había tomado cariño a la chica. Ahora que lo pensaba no había sabido nada de ella desde hace un tiempo, por lo que no pude evitar preguntarle a la profesora a cerca de ella.-¿Has sabido algo de Riza últimamente?, no he sabido algo de ella desde hace ya un largo tiempo-.

Pude ver como la ex profesora de adivinación buscaba algo en el interior de su bolso, el cual había deducido que era un bolso con el hechizo de expansión indetectable, ya que la profesora había sacado varias cosas de allí y a juzgar de como tardaba en buscar una objeto más se podía decir que había varias cosas en él. También a la vez la profesora hablaba conmigo y debía decir que tenía razón con lo que estaba diciendo, porque si bien todavía había heridas abiertas con respecto a todo lo referido a la Gran batalla, como le llamaba a veces, teníamos que terminar de una buena vez con ese tema y hablar de ello, no era agradable hacerlo pero no servía de nada atrasarlo, ya que el sentimiento al contarlo siempre será el mismo, sin importar cuando lo contarámos.-Me alegro sinceramente por usted, profesora-Le dije mientras le sonreía con amabilidad.-Tiene razón en ello, además no importa cuanto lo atrasemos, el sentimiento va a hacer el mismo-Agregué.

Sentía tristeza y pena por la bruja, ya que era una gran persona y por ende no se merecía todo lo que le estaba pasando. No me podía ni imaginar lo que debía de estar sintiendo, ya que la pérdida de un hijo era muy grande y aunque nunca había pasado por ello no podía evitar entender lo que estaba sufriendo, ya que yo también había perdido a personas importantes pero debía admitir que su pérdida era mucho peor que la mía. Nunca tuve la oportunidad de conocer a Cordelia pero eso no evitaba que me sintiese triste por su muerte, porque además su madre me hablaba tanto de ella que hasta se podía decir que la conocía.-Lo siento mucho, profesora-Le dije a la vez de que apoyaba una de mis manos en su hombro en forma de apoyo. Era una frase hecha y que se usaba mucho en caso como estos pero en verdad lo sentía y no encontraba otra forma de demostrarlo.-La guerra cambia a las personas, pero yo sigo pensando que es una gran persona y que no podía hacer nada más-Le dije y esperaba que mis palabras fueran reconforntes para ella.-Además me lo acaba de confirmar con lo que dijo, quiso salvar a ese chico, Noah, además a pesar de la negativa del muchacho aún así quiso ayudarle y envió a Riza que lo hiciese, cosa que me parece bien porque es algo difícil que usted lo hiciese, además de peligroso-Opiné.

Vi la botellita que tenía en su poder y por lo dicho por ella no pude sino sospechar de que tenía un pensadero, en mi opinión un artefacto bastante útil en algunas ocasiones. Me alegraba por la profesora y que tuviera un recuerdo al cual aferrarse para salir adelante pero a veces no era bueno dejarse arrastrar por los recuerdos y olvidarse de vivir.-Es bueno recordar los momentos felices pero a veces no es bueno dejarse arrastrar por los recuerdos y olvidarse de vivir-Le dije. No sabía si era indicado aquel consejo y si la profesora Brandford lo escucharía pero quise decirlo.

Tomé otro sorbo del té y me dispuse a contarle a la profesora acerca de todo lo que había encadenado en mi vida aquel 19 diciembre y sus días anteriores y posteriores.-Antes del 19 de diciembre me enteré que mis abuelos muggles habían sido encontrados muertos, la policia muggle dijo que no sabían la causa de su muerte por lo que yo me tomé la libertad de hacer mi propia investigación y descubrí que no había rastros de que los hubieran asesinado, no de la manera muggle por lo menos, en cambio si había encontrado rastros de magia en el lugar y nadie de mi familia materna además de mi madre y de mí tiene contacto con la magia por lo que deduje que habían sido asesinados por mortífagos o por puristas-Dije sin evitar sentir tristeza, ya hacía varios meses que se habían ido pero todavía me causaba dolor su muerte, además de ese ssentimiento de impotencia por no haber podido protegerlos.-Luego de esto, decidimos con mi padre enviar a mi madre a vivir con mis otros abuelos, los cuales son magos y viven fuera de Inglaterra por lo que sería un buen lugar para mi madre, allí estaría segura-Esa fue una decisión difícil para todos, ya que ninguno se quería separar pero tenía que ser así por el bien de todos.-No la veo personalmente desde el día en que se fue, hace alrededor de 4 meses-Sonreí con tristeza mientras me acomodaba un poco más en el sillón y dejaba la taza de té ya vacía en la mesita redonda que se encontraba en la sala.

-El 19 de diciembre estuve en la batalla que se dio en Hogsmeade, luche contra unos mortífagos y luego cuando casi me aplasta una casa, decidí aparecer en la casa de mis padres, mi casa-No estaba orgulloso de haber abandonado aquel pueblo, había dejado atrás a mucha gente que quizás necesitaba de mi ayuda pero sino lo hacía la casa iba a caerse sobre mí.-Tomé algunas cosas de allí y me di a la fuga, pero antes de huir me había podido comunicar con mi padre y supe que se encontraba bien y que había sobrevivido al ataque al Ministerio, ya que el se encontraba trabajando en ese momento y también supe que huiría al igual que yo pero que él iría a donde estaban mi madre y abuelos-Estaba feliz de que mi padres estuviesen juntos después de alrededor de un mes de estar separados, además de que en épocas como la actual se necesitaban el uno al otro. Yo había decidido quedarme aquí en Inglaterra para ayudar a cualquiera que necesitase de mi ayuda, además de querer poder contribuir a la causa, es decir ponerme en contacto con la Orden y ayudar en lo que sea posible.-Luego como sabrás estuve viviendo un tiempo como nómada hasta que me brindaste con la información de este lugar y de que la Orden se estaba reagrupando-Dije mientras me acomodaba un poco el cabello.-Así que estoy muy agradecido contigo, ya que hoy no estaría aquí si no fuese por ti-Y en verdad lo decía en serio, ya que en el tiempo que estaba de trotamundos nunca había dejado de comunicarme con la profesora y ella fue la que me trajo aquí al refugio.-Esa es toda mi historia-Finalice.

-Cuéntame más sobre el Ravenclaw, Noah-Le dije a la profesora. Me empezó a interesar aquel chico, ya que conociendo a la profesora debía de ser alguien muy especial, no solía tener preferencia por muchos alumnos y si la tenía era porque verdaderamente eran especiales.-Y espero también seguir siendo uno de tus favoritos-Dije de forma divertida mientras le sonreía. Un poco de broma hacía falta en épocas como esta.

Aunque solo había pasado un día desde la reunión que habíamos tenido los miembros y aspirantes de la Orden Del Fénix, ya se podía dislumbrar mucha más organización, además de que también se iba sumanda cada vez más gente al refugio.
Jason Poulter
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Lucas Till
Edad del pj : 23
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 3.770
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : Perro beagle (Habla)
Mensajes : 256
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3766-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3767-relaciones-de-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3881-oceano-de-recuerdos-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t4608-arcon-de-jason-poulter#71415

Invitado el Dom Feb 19, 2017 9:03 pm

Cuando el ex-león comenzó a alagar mis clases y mis reuniones del té no pude evitar sonreír, aunque algo tímida, de oreja a oreja. Encantaba escuchar cómo la gente, sobretodo mis alumnos, adoraban mis clases y mi té y más aún si lo hacían sinceramente y no como esos alumnos pelota que lo único que buscan es conseguir un aprobado seguro, idiotas. Estaba inmersa en mi timidez cuando escuché el nombre de Riza salir entre los bonitos labios del joven, lo que dijo me extrañó. ¿Qué hacía mucho tiempo que no sabía de ella? Siempre había pensado que esos dos acabarían emparejados, es más, era algo que deseaba, me encantaba la pareja que hacían cuando los veía por los pasillos del castillo, en clase e incluso en la biblioteca, supongo que no todo el mundo elige de quien se enamora. Suspiré interiormente por la desilusión que me había llevado, aunque nunca era tarde para que surgiera el amor. –No… Apenas unos días después de aquella noche, la del diecinueve me cité con ella en Madame Tudipié y bueno, tuvimos una... bonita velada, desde entonces no he tenido ninguna noticia... nada...-. A punto estuve de preguntarle si sabía que Riza, su amiga del colegio, esa dulce y traviesa rubia que se ganó el corazón de tantos, era una mortífaga. Recapacité a tiempo para mi suerte y la de la muchacha ya que a pesar de confiar en aquel atractivo rubiales no era sensato ir revelando el secreto que ambas habíamos prometido guardar bajo cualquier circunstancia.

Tras alegrarse por mi por haber dejado esa insana adición que tenía por el tabaco comencé a relatarle mi historia, lo que me había ocurrido aquella noche y los días posteriores, la cara del chico cambió por completo, había pasado de sentir alegría a sentir pena, lástima por mi, no era para menos, mi vida se había convertido en una noche en toda una película de ficción, eso si, sin final feliz ni un señor atractivo a mi lado robándome un beso. Cuando mis labios se cerraron los suyos se abrieron para comenzar a halagarme, para intentar que me sintiera mejor conmigo misma, algo que ya habían intentado muchos antes que él, no obstante, a pesar de no servir de mucho dibujé una sonrisa en mis labios y cuando se inclinó hacia delante para posar una de sus manos en mi hombro con mi otra mano acaricié su mejilla. Seguía siendo aquel alumno encantador que me había robado el corazón con su forma de ser y con sus preciosos ojos. -Precisamente esto es lo que me ayuda a vivir Jason, esto me recuerda por que vivo...-. Claramente me refería al nuevo motivo de mi existencia, acabar con Rodolphus, hasta que uno de los dos no estuviera muerto no descansaría y estaba dispuesta a pasar por encima de quien fuera necesario para conseguirlo.

Tras un breve silencio en el que aproveché para dar un sorbo a mi té y coger uno de los pastelitos que había sacado del bolso el ex-alumno comenzó a relatar su historia. Al parecer todos nos sentíamos igual, unos verdaderos inútiles, unos cobardes que huimos con el rabo entre las piernas pero ¿que mas podíamos hacer? ¿Quedarnos a morir? ¿Y después que? ¿Quien defendería a los alumnos que habían quedado atrapados en el colegio, a los sangre sucia de todo el mundo, a los muggles? ¿Quien le plantaría cara a los mortífagos y derrocaría el nuevo régimen? Si, huimos, pero era algo necesario para poder avanzar, hacíamos más falta vivos que muertos y así se lo hice saber formulándole todas esas preguntas y respondiendolas según mi punto de vista.

Cuando me pidió que le contara sobre Noah cerré los ojos y suspiré, su imagen de apareció ante mi. -Bueno, Noah es uno de los sangre sucia que estudiaban en el colegio, uno de los mejores a pesar de su sangre, eso sin duda. El primer día que llegó al castillo el sombrero le puso muy acertadamente en Ravenclaw y no solo por ser el típico empollón de turno, sino por que era inteligente como el solo, curioso e ingenioso, eso si, poco valiente, odiaba a los fantasmas del colegio a pesar de ser bastante amables la mayoría, ya lo sabes. Aunque eso fue culpa de Helena, le dio un gran susto el primer año-. Sonreí levemente con la mirada fija en ningún sitio, parecía hipnotizada, solo hablaba. -Habían pocas cosas que se le dieran mal, incluso adivinación, no suelen ser los de Ravenclaw los que mas destacan en mis clases pero él lo hizo. Eso si, era un auténtico negado en los deportes, no sabía nada de nada sobre el Quidditch hasta que Remus, otro alumno, se ofreció a explicarle un par de cosas. Le costaba bastante hacer amigos sobretodo si estos no pertenecían a su misma casa y cuando comenzó a conseguirlos...-. Fue entonces cuando la imagen de Dave azotó mi mente obligándome a torcer los labios. -Había un chico, Dave, un Slytherin... al principio pensé que ese sería su primer amigo, el primero de otra casa, no obstante ese chico fue mucho más para él... Noah es gay, se pilló por la serpiente y bueno, ya sabes como son y lo que traen consigo, mucha mierda... Por su culpa se vio inmerso en un gran problema con los mortífagos y la noche del diecinueve prefirió quedarse en el castillo para buscarle. Días después me informaron de que Dave fue uno de los alumnos que perdieron la vida en el ataque a si es que imagino que Noah habrá corrido la misma suerte que él, aunque aún tengo un mínimo de esperanza...-. De verdad que la tenía, nada deseaba más que ver a Noah con vida, poder abrazarlo, darle un bofetón por aquella locura y después protegerlo mejor de lo que lo había hecho con Cordelia. -Tu siempre serás uno de mis favoritos querido, sobretodo si me miras con esos ojos tan bonitos-. Reí mordiendo de nuevo el pastelito y moviendo rápidamente los parpados para evitar así que las lagrimas se escapasen de mis ojos.

-Hay algo que no se si sabrás... el primero en abandonar la lucha fue... Albus, él nos abandonó en el colegio... Intento no culparle, no obstante no lo consigo, estoy enfadada con él y me encantaría preguntarle porqué lo hizo, pero me temo que no me gustaría su respuesta...-





Anonymous
InvitadoInvitado

Jason Poulter el Lun Feb 20, 2017 5:20 am

No había visto a Riza desde aquel mes diciembre en el Ministerio, varios días antes del fatídico 19 de diciembre. Aquella vez habíamos compartido una amena charla en la cafetería del Ministerio, como hacía mucho que no teníamos y eso quizás se había dado porque trabajabamos mucho y además yo también me estaba dedicando a realizar misiones para la Orden del Fénix, por lo que no teníamos mucho tiempo para reunirnos, pero eso no quería decir que no había querido hablar con ella antes, siempre era bueno conversar con Riza, era una persona especial en mi vida. Por ello me había alegrado saber que estaba sana y salva luego del 19 de diciembre, ella fue por unas de las primeras personas por las que me había preocupado pero no había conseguido ninguna información sobre ella hasta que la profesor Brandford la mencionó.-Pues la última vez que la vi fue unos cuantos días antes del 19 de diciembre, esa vez estábamos conversando en la cafetería del Ministerio-Dije sonriendo recordando con nostalgia las miles de conversaciones que habíamos tenido con la chica en toda nuestras vidas, siempre me hacía bien hablar con ella y ahora más que nunca necesitaba de su presencia, me hacía falta.-Sin duda quiero volver a verla, siempre fue alguien muy especial para mí y por ello espero que se encuentre bien, me hace falta-Dije  mientras mis mejillas tomaban un pequeño color rojo al darme cuenta de la última frase que había dicho. No solía decir todo lo que pensaba pero cuándo pasaba y era por error siempre me sonrojaba.

Todavía me acordaba que cuándo era mucho más chico y estaba en Hogwarts siempre me sonrojaba fácilmente y más si el tema era Riza o estaba con ella. No podía negar que de joven me gustaba Riza, es decir era una joven muy bella y simpática y todavía lo era, por lo que no era extraño que me hubiese sentido atraído hacía ella, pero quizás por miedo al rechazo o por perder nuestra amistad nunca tuve el valor de decirle que me gustaba, en ese caso había decepcionado totalmente a mi casa, ya que no me había mostrado valiente, como tenía que ser. De todas formas al hacernos más grandes, ese sentimiento ya lo había perdido completamente y solo eramos amigos, o eso creía.

Le sonreí comprensivo a la bruja a la vez de que ella me acariciaba una de mis mejillas, siempre me había caído muy bien era muy simpática y además era una gran persona.-Lo entiendo, nada se compara con el dolor de perder una hija pero a mí también me gustaría saber quien o quienes fueron los que mataron a mis abuelos y hacerlos pagar por ello, aunque seguramente solo les haría un poco de daño, no sería capaz de matar a una persona-Dije y a la vez era extremadamente sincero, ya que aunque veía viable usar la maldición asesina cuando se trataba de tu vida o la del otro o si tenías a Voldemort en frente, sabía que no podría utilizarla si no era una situación extrema, ni siquiera usaba hechizos fuertes a la primera, sino que empezaba con unos más inocentes como para entrar en calor y luego empezaba a aumentar la seriedad de mis hechizos.

Cuándo estaba reflexionando acerca de lo que me había dicho la profesora, esta comenzó a hablar sobre Noah, por lo que deje de pensar en ello para poner mi total atención a la experimentada profesora. Sin duda ese chico era muy especial e increíble, tenía que serlo como para que haya entrado en el corazón de la profesora, ya que se notaba a leguas que le tenía muchísimo aprecio al Ravenclaw.-Por lo que me cuentas es una persona increíble, seguramente esta vivo, no tiene que preocuparse-Le dije sonriendo y entendiendo más el porque la profesora se había arriesgado tanto por él, yo creo que cualquiera lo haría.-Me gustaría conocer a ese alumno que se ganó su corazón, profesora-Le dije a la ya anciana bruja, sin duda ella le tenía un gran cariño al chico.-Pues me quedo más tranquilo-Dije divertido a la vez de que tomaba un poco del té irlandés.-Si le digo la verdad nunca me considere una persona atractiva, quizás por eso no me perseguían muchas chicas en Hogwarts-Dije divertido pero sincero. No me consideraba feo pero tampoco tenía el ego tan alto como para considerar que era una persona sumamente atractiva, además no es que siempre tuviese a alguien detrás de mí, solo tuve una sola relación amorosa en mi vida y eso había pasado hace mucho.

Me sorprendí mucho al escuchar de la boca de la profesora que él primero que abandonó en la batalla que se había dado en Hogwarts fue el profesor Dumbledore, nuestro mayor referente en la lucha contra Voldemort. De todas formas no lo iba a juzgar ni lo juzgaría, siempre me caractericé por ser una persona poco perjuiciosa por lo que suponía que el ex director tenía sus razones para hacer aquello, aunque eso no lograba que no tuviera gente decepcionada como en este caso lo era la profesora Brandford.

-No soy una persona prejuiciosa por lo que seguramente tenía alguna razón sumamente importante o justificable para hacer aquello-Dije seguro y además a pesar de saber aquello mis pensamientos acerca de Albus Dumbledore no habían cambiado para nada.-No te puedo negar que puede ser algo decepcionante porque él es nuestro mayor referente en esta lucha, pero por eso mismo creo que debe de tener una muy buena razón para hacer lo que hizo-Dije mientras tomaba y le daba un mordisco a unos de los panesillos que había colocado la bruja en la mesita.

-Estan muy buenos-Dije alagando los panesillos una vez que terminé de comer uno, verdaderamente estaban deliciosos.-Aunque sin duda el chocolate del señor Cosmas es la gloria, ¿No lo cree?-Comenté. Era costoso creer que era amante de la comida, ya que estaba muy bien físicamente e incluso al punto de tener marcados lo biseps y tener musculatura en ambos brazos, sin duda aquello se lo debía a los años invertidos en jugar al Quidditch para la casa de Gryffindor y al intenso y exhaustivo entrenamiento de auror.
Jason Poulter
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Lucas Till
Edad del pj : 23
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 3.770
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : Perro beagle (Habla)
Mensajes : 256
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3766-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3767-relaciones-de-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t3881-oceano-de-recuerdos-jason-poulter http://www.expectopatronum-rpg.com/t4608-arcon-de-jason-poulter#71415

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.