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Necesito un trago [LIBRE]

Invitado el Miér Mar 19, 2014 11:03 pm

Salía de trabajar, como siempre, a eso de las seis de la tarde y como no me encontraba demasiado cansada, mi cuerpo me pedía algo de marcha, pero ya estaba un poco harta de lidiar con muggles borrachos y malolientes en esos tugurios de mala muerte repartidos por todo Londres. Llevaba demasiado tiempo alejada del mundo mágica, quizá iba siendo hora de mezclarme en nuevo ambiente y volver a acostumbrar a mi hígado a bebidas de verdad, preparadas y servidas por magos y brujas auténticos.

No conocía otro lugar más mágico y lleno de ambiente que la siempre eterna "Las Tres Escobas". Me tomé un tiempo para arreglarme en casa, me puse una túnica escotada y bastante provocativa, me coloqué sobre los hombros una capa por si hacía demasiado frío en Hogsmeade y hechizo desvanecedor sobre la parte del brazo donde tenía grabada Marca Tenebrosa (nunca se sabe qué tipo de gente podía frecuentar aquel lugar, además de adolescentes con hormonas revolucionadas claro). Cuando ya estaba completamente preparada, me desaparecí justo a la entrada de la taberna.

Una vez dentro del lugar me fue muy difícil reprimir una sensación que no había sentido desde hacía por lo menos siete años, cuando entré por última vez en mi último curso de Hogwarts. Todo seguía increíblemente igual: Las mesas perfectamente alineadas con sus sillas, alumnos tonteando en un rincón, profesores apollados en el lado más alejado de la barra hablando sobre política y la única e inigualable madame Rosmerta atendiendo a la clientela. Me acerqué cautelosa hacia la barra y me bajé la capucha que cubría mi cara antes de hablar con la tabernera.


- Buenas tardes. - saludé con alegría - Whisky de fuego.
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Invitado el Sáb Abr 12, 2014 3:55 am

Llevaba bastante tiempo queriendo ir a "Las Tres Escobas" había odio maravillas de aquel lugar a muchos alumnos que se habían colado y otros que podían entrar sin ningún juego sucio al ser mayores de edad, mi padre me contó que allí servían la mejor cerveza de mantequilla y que era el mejor lugar  donde conocer gente diferente con historias apasionantes y aunque algunas no tienen casi credibilidad son magnificas de escuchar de todo modos, así que, que mejor ocasión que esta para ir, me coloqué una túnica vieja encima de la ropa de calle para que no supieran que era un alumno menor y saque uno de los frascos con crece-pelo que había elaborado en la clase de pociones a escondidas de Snape, me lo eché por encima del labio superior en la barbilla para que creciera un poco de pelo, justo para aparentar la edad suficiente como para que no me dijeran nada al entrar.

Al llegar no dude ni en segundo en entrar por la puerta  con tantas ganas que hice que chocara con la pared dando un pequeño golpe que alerto a la mayoría de los presentes en el lugar, dejándome un poco al descubierto en el caso de que hubiera alguien relacionado con Hogwarts y que me hubiese visto por allí, pero la suerte me sonreía, no había nadie a la vista,ni profes, ni alumnos más grandes, ni ninguna persona que pudiera reconocerme y destapar mi simple pero eficaz treta, me acerqué a la barra tras lidiar con las miradas agresivas debido al golpe que dí y me senté al lado de alguien cuya cara estaba cubierta por una capucha, "Guay que misterioso y siniestro es todo", pensé que necesidad tendría aquel tipo de esconderse, puede que fuese un fugitivo o alguien que debe mucho dinero, fuese quien fuese me gustaría escuchar su historia.

-Hola, me gustaría tomar una cerveza de mantequilla, por favor- pedí de forma educada a la tabernera del lugar de la cual me sabia muy bien su nombre pero no me parecía llamarle por el ya que ella no sabia el mio y presentarnos sería algo injustificado y dudo que a ella le interese mucho saber mi nombre así lo mejor sería tratarnos como cliente/tabernera, una buena relación con fines mercantiles, genial,- y no es por nada pero creo que a esa puerta le vendría bien un parador- le dije aconsejándola tras entrar otro hombre estampando la puerta contra la pared, pero él si lo hizo aposta a juzgar por los gritos y la cara de enfado.

-¡¡Carai!!, alguien se ha levantado hoy con el pie izquierdo ¿no cree usted?- le dije al individuo encapuchado de mi derecha intentando entablar conversación cuando Madam Rosmerta que sirvió la jarra de cerveza y yo le di las gracias con una leve sonrisa mientras la recibía con gusto en mis manos.
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Invitado el Vie Abr 18, 2014 12:13 am

Recibí mi copa de whisky con alegría y cerré los ojos mientras notaba el ardiente líquido bajar por mi garganta. Era una de aquellas cosas que llamaban "pequeños placeres de la vida" y estaba disfrutando al máximo cuando un individuo entro en el local dando un fuerte portazo.

"Panda de inútiles. ¿Pero es que no saben comportarse como las personas normales?"

Dicho individuo no tardó en llegar a la barra de la taberna y se situó a mi derecha antes de pedir la bebida que deseaba. Se comentaba que es posible conocer a un mago regentado en Las Tres Escobas solo con ver lo que tenía en su copa y la mayoría de las ocasiones así era. En el caso de la cerveza de mantequilla, solo era consumida por los alumnos que deseaban parecer un poco más adultos o por aquellos profesores que querían realizar un intento vano de dar buen ejemplo a sus alumnos con una bebida que apenas contenía alcohol.

Me giré ligeramente para ver el rostro de aquel que se atrevía a hacer comentarios sobre la decoración de un local que no había sido reformado desde hace cientos de años. No parecía un alumno, aunque parecía demasiado joven para ser un profesor. La verdad es que era bastante atractivo y aquella barbita sin afeitar le daba un toque muy interesante.


- ¿Tú no vienes mucho por aquí, verdad? - pregunté alzando una ceja a aquel hombre tras escuchar su comentario sobre el mal genio de aquel que acababa de entrar dando un segundo portazo.
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Invitado el Vie Abr 18, 2014 8:31 pm

Tras sentarme en la barra y pedir mi cerveza de mantequilla la cual estaba bastante rica, hice un comentario a la persona que tenia al lado haciendo que está se girara hacia mi dejándome ver su cara descubriendo que era una mujer quien se escondía detrás de aquella capucha negra, y que mujer pensé al verla, pelo rubio alborotado, ojos claros, en definitiva un buen partido en toda regla, al parecer ella también se había fijado en mí ya que se digno a preguntarme sobre mi frecuencia en aquel antro.

-No, la verdad, es que no suelo frecuentar este tipo de lugares, pero bueno hay una primera vez para todo como se suele decir ¿no?- le respondí rascándome la barba bajo el mentón mientras volvía a darle un trago a la cerveza de mantequilla, -para ser sinceros me esperaba otra cosa del local, bueno no sé cada vez que escucho a alguien hablar de la taverna de "Las Tres Escobas" me suelen contra cosas increibles y anecdotas super divertidas pero de momento no encuentro nada que me interese- le dije mirandola ,-pero espero que eso cambie- bebí un trago de mi cerveza sin quitarle ojo de encima a la muchacha.- ¿Y usted?- le pregunté,-¿suele frecuentar este local?-, terminé de decir mientras la miraba como se llevaba su vaso a la boca, pensando en que responderme seguramente, a decir verdad aquella chica era de lo más intrigante además de sumamente atractiva, - Disculpe, no me he presentado- le dije mientras le extendía la mano con gesto cordial, -me llamo Luke- terminé de decir esperando que me respondiera de manera positiva para no quedar como un completo imbecil.
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Invitado el Vie Abr 18, 2014 10:56 pm

Se tomó aquella pregunta retórica como pie a una conversación. Esa era otra de esas cosas que odiaba tantísimo, la gente que al mínimo atisbo de conversación te saltan con una retahíla de información sobre su vida que no le interesan a nadie. Pero después de todo, para estar sola me habría quedado en mi casa con una botella de hidromiel en una mano y el mando de la televisión en la otra. Como solía decir, mejor mal acompañada...

- ¿Primera vez? - pregunté alzando una ceja con curiosidad - ¿Me estás diciendo que nunca se te había ocurrido pararte a tomar una jarra de cerveza en Las Tres Escobas o, en otras palabras, la taberna más famosa en el pueblo más encantado de la escuela de magia más conocida de toda Gran Bretaña?

Algo me olía a chamusquina en todo aquello. Algo había en aquel tipo que no me olía del todo bien, sabía que ocultaba algo y no parecía algo precisamente pequeño. Y todo ese secretismo... me encantaba.

- Pues siento mucho que no te interese nada. - dije dándome la vuelta para recoger de nuevo mi copa de whisky de fuego y le di un trago antes de soltar un suspiro de satisfacción - En primer lugar, te agradecería que no volvieras a tratarme de usted. Me hace sentir demasiado mayor. Y en segundo lugar, no. Los locales que suelo frecuentar son... de otra clase.

Llegó el momento de las presentaciones, cómo no. Siempre tenían que ser tan perfectamente retacados y educados en Hogsmeade. Ya sé que hay una escuela ahí al lado, pero joder, no hacía falta llevar los modales tan al pie de la letra.

- Harleen. - dije con una voz seca haciendo caso omiso de su mano, pero esbozando una amplia y forzada sonrisa.
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Invitado el Dom Abr 20, 2014 3:25 am

Al parecer había despertado cierta curiosidad en aquella pedazo de mujer o eso creía ya que si no me hubiese mandado a freír calabazas sin contemplaciones, así que vi oportuno intentar tener una conversación agradable con ella hablando sobre que era mi primera visita al lugar dato que le sorprendió muchísimo dejándome a mí algo alarmado temiendo que eso tirara mi tapadera a la basura, así que intenté arreglarlo como pude intentando no ponerme nervioso y con una buena cara tranquila.

-Sí verás es que soy criador de dragones y he estado últimamente en Rumanía haciendo lo que mejor se me da hacer, chamuscarme con aliento de dragón, y por esa razón nunca he pisado este renombrado lugar- respondí de manera tranquila, rápida y concisa acordándome de que esa cuartada era la vida real de la hermana de un alumno de Hogwarts al que casualmente escuche fardar.

Después de eso parecía que se había interesado mucho más en mi "Esto va viento en popa", seguí fardando un poquito tratándola con respeto y educación dirigiéndome a ella muy formal, no quería que se pensase que iba de sobrado, pero al parecer las formalidades no eran para ella creía que el termino "usted" era más una ofensa teniendo en cuenta que era joven, y tenía algo de razón es como que a  mi alguien más joven me llame "señor" que ya lo han hecho y mi reacción ha sido dar collejas por atreverse a ponerme más años de los que tengo, así que respeté su decisión de tutearla cuando me respondió a la pregunta sobre los locales que frecuentaba, de manera picaresca y muy misteriosa.

Al final no pudo contenerse más y me dijo su nombre finalmente estrechándome la mano para no dejarme colgado con ella, tenía la mano realmente suave, "Que sexy por dios".

-Bonito nombre, Harleen, me resulta curioso- dije interesado esperando que lo cogiera como un alago que me diera puntos a la hora de avanzar con ella, -si no te importa voy a invitarte a otra copa ya que por lo que parece se te está acabando- alcé un dedo y llamé a la tabernera a al que le pedí otra copa de lo mismo para mi nueva conocida, -bueno Harleen ¿y en qué trabajas?, si se puede saber, ya que yo te he dicho que me dedico a la cría de dragones- volví a repetir para impresionarla un poco más y evitar que olvidara el curro tan guay que tenía.
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Invitado el Miér Abr 23, 2014 12:21 am

Escuché cómo aquel tipo fanfarroneaba (y se quedaba bien a gusto) de el emocionante trabajo que tenía para justificarse de su recién llegada a Las Tres Escobas. Pero eso no explicaba nada, ¿o es que acaso nunca piso el pueblo de Hogsmeade durante su estancia en Hogwarts? Porque estudios tiene que tener y desde luego no hay ni una gota de acento extranjero en su voz. A mí nadie me quitaba de la cabeza que aquel asunto olía a chamusquina, pero pensaba seguir el relato hasta el final.

Luego llegó ese momento tan habitual, y en algunas ocasiones cómodo, en que el chico se ofrece a la chica para invitarla a otro trago, bien por caballerosidad o con interés de emborracharla para otros fines no tan caballerosos como parecen en un principio. Podía ser una divertida experiencia, así que decidí cambiar el chip distante para sustituirlo por la tradicional Harley Quinn.


- Oh, eres muy amable tesoro. - dije con una amable sonrisa y posé mi mano sobre la de él - Puedes llamarme Harley, es menos formal.

Chasqueé los dedos y le hice un gesto a la camarera para que me llenara de nuevo la copa, esta vez invitada por aquel hombre, y me quedé cruzada de piernas sobre el taburete cuando me preguntó por mi profesión.


- Bueno, supongo que no habrás oído hablar del 422º Mundial de Quidditch. - dije guiñando un ojo antes de recuperar la copa, llena por segunda vez - Soy consciente de que el Ministerio de Magia no es tan atractivo y emocionante como un criadero de dragones, pero me permite tener entradas gratis para todos los eventos mágicos deportivos. Para eso los organizo.
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Invitado el Miér Abr 23, 2014 3:31 am

La chica acepto con gusto la copa a la que la invite al ver la suya vacía con ganas de seguir charlando con ella y de paso mostrar mi caballerosidad "A lo mejor triunfo" pensé mientras me ponía la mano encima de la mía y me decía que la llamase Harley que sonaba mucho más trivial y yo hice caso, no quería ofenderla y parecía que la cosa se estaba animando.

La notaba más suelta sobre todo al decirle mi falsa profesión aunque me daba la sensación de que no se lo había tragado se notaba que era muy expresiva, pero no le importo o al menos eso pensaba yo, ya que me siguió el juego y decidió responder mi pregunta sobre su profesión la cual me sorprendió gratamente.

-Así que trabajas en el ministerio- le dije al oír lo del 422º mundial de Quidditch, -Guau, organizadora de eventos, que nivel- le dije con una sonrisa interesado ya que nunca había conocido a nadie del ministerio cosa bastante lógica teniendo en cuenta que soy un mero alumno, y aunque tenía razón en lo de que trabajar para el ministerio no parecía nada divertido por lo menos le sacaba el partido bueno consiguiendo invitaciones gratis a los eventos, aunque me preguntaba si después de organizar algo de eso tenia ganas de ir a verlo, al fin y al cabo tiene que ser estresante o por lo menos en mi imaginación lo era.

-Pues tendrás que invitarme a algún evento a cambio de esta copa- le dije bromeando para dejar zanjado el tema y esperando que se lo tomase a guasa y no en mal plan, o peor, que no le hiciera gracia y pasara de mí por aburrido, pero eso no era posible, "¿Yo aburrido?, JÁ, soy una de las personas más interesantes del mundo" me dije intentando ponerme serio.
-Bueno ¿y qué tal el día?, ¿ha sido duro?- pregunté interesándome por la joven ya que no solo parecía cansada si no que además tenía la sensación de que este sitio era para emborracharse hasta perder el conocimiento después de un duro día de trabajo.
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Invitado el Dom Abr 27, 2014 1:05 am

Apenas acabábamos de conocernos e increíblemente habíamos llegado al punto en que no se sabía que decir y se soltaban temas completamente aleatorios y sin ningún tipo de jugo a ver si con un poco de suerte conseguíamos que saliera una conversación decente y entretenida. Le di un trago a la copa de whisky antes de contestar, con una cálida sensación que me bajaba de la garganta hasta el estómago.

- Una mierda, por no decir algo peor. - respondí con un deje de desprecio - Aunque qué te voy a decir, señor criador de dragones. Seguro que tú tienes cosas más interesantes que contar que una que se ha pasado el día discutiendo con un puñado de trabajadores incompetentes del Ministerio.

Esa era la pura realidad. Me había tomado mucho tiempo de todo el que llevaba en el Ministerio para conseguir llegar hasta donde estaba. Pero, salvo alguna ocasión en la que tocaba hacerme cargo personalmente de algún evento deportivo como los Mundiales de Quidditch, el Campeonato nacional de Gobstones o el Torneo de los Tres Magos, mis tareas diarias se reducían a cosas tan mundanas como rellenar informes, tomar cafés y regañar empleados.

Esa soy yo ahora, la gran jefa del departamento de Deportes Mágicos del Ministerio. Parecía increíble que en tan poco tiempo hubiera pasado de ser una exitosa médica de San Mungo a esto. Pero las cosas cambiarían muy pronto y para mejor, de eso estaba segura.


- Los dragones son, sin lugar a dudas, mucho más interesantes. - solté con una sonrisa picarona - Seguro que tú has visto algo últimamente digno de contarle a una recién conocida.
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Invitado el Lun Abr 28, 2014 5:56 pm

La chica estaba bastante cansada de su trabajo o al menos eso parecía tras haberme dicho aquello, pero creo que tenía sentido su reacción tras imaginarme lo que es estar a cargo de algo y que todo salga al revés del pepino, aunque yo nunca he tenido ese tipo de responsabilidades a mi cargo, tenía que ser de lo más estresante por lo que intente no reírme y ser algo comprensible poniéndome serio y quitandole importancia para que no atormentase tanto aunque viniendo de un desconocido como yo eso le tuvo que entrar por un oído y salir por el otro.

No paraba de sacar el tema de mi supuesta profesión como criador de dragones, "la próxima vez tendré que inventarme una excusa menos lograda e interesante para no levantar tantas pasiones" pensé mientras le daba otro sorbo a mi jarra de cerveza de mantequilla cuando me tiró una pullita para que le contara algo interesante de mi trabajo con aquellos seres majestuosos, del cual no tenia mucha idea pero esperaba que ella tampoco así que improvise un poco por encima sin dar muchos detalles claros.

-Pues a decir verdad y no es por fardar, adoro mi trabajo- empecé diciéndole girándome en la silla para mirarla de frente,-desde siempre quise estar de un lugar para otro y a ser posible con animales y cuando me propusieron el trabajo no lo dudé y aunque todo el mundo me decía que era peligroso, yo no hice caso, le decía que teniendo en cuenta con que iba a trabajar era normal que fuera peligrosos, pero ¿sabes una cosa?, no son tan feroces como la gente se piensa, bueno o al menos no todos- le dije haciendo una pausa para refrescarme la garganta un poco con la cerveza, - es cierto que son animales peligrosos, pero es como los trates y al ser un criador pues tengo contacto con ellos desde que son jóvenes y se terminan acostumbrando a mi al igual que yo a ellos, aunque nunca los he montado o cosas por el estilo, creo que podría decir que tengo confianza con esos bicharracos- terminé de decirle sonriendole esperando algún signo de admiración por parte de la joven.

La chica cada vez me parecía más guapa e interesante aunque no sabía si yo estaba causando el mismo efecto en ella, por una parte creía que estaba bastante interesada en mí, pero las caras que me ponía a veces me dejaban un poco descolocado, así que decidí proponerle hacer alguna otra cosa.
-¿Qué te parece si vamos a dar una vuelta?, creo que ya he estado en esta taberna demasiado tiempo y necesito algo de aire fresco- le sonreí lo más encantador del mundo con el fin de que aceptara mi invitación, "Vamios a ver que pasa a partir de ahora".
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Invitado el Jue Mayo 01, 2014 11:01 pm

Una vez más volvía a tirar de su excelente y peligroso trabajo para fardar delante de la mujer que acababa de conocer, típico de los hombres. Que sí, que ya sé que su labor es lo más excitante, arriesgado y peliagudo que existe, pero tampoco hacía falta estar repitiéndolo en todo momento. Y bueno, ya fue la guinda del pastel cuando se atrevió a insinuar que dominaba a aquellas bestias de aliento infernal como si fueran cachorritos.

"Nunca los he montado, dice. ¿Pero quién te crees que eres, Eragon? Habrase visto semejante fantasma..."

- Qué curioso. - dije posando la mano derecha bajo mi barbilla, con cara de interesante - Siempre tuve entendido que los dragones eran criaturas sumamente peligrosas, con instintos asesinos y completamente imposibles de domesticar.

Me tomé un momento para dar un trago de aquel delicioso whisky después de haber alagado a aquel hombre lo suficiente como para que se ruborizara y, deseoso de cambiar de tema, terminó rápidamente su cerveza de mantequilla y me invitó amablemente a salir para dar una vuelta. Esa idea me resultó increíblemente tentadora, ya que por mucho que Las Tres Escobas conservara la esencia del pasado, el ambiente era muy distinto y no motivaba lo suficiente como para seguir allí mucho rato más.

- Debes de tener muy buena mano con esos bichejos. - dije al fin para terminar con el tema adulador de los dragones - Sí, me parece una excelente idea. El ambiente de la taberna empieza a resultar algo cansado. ¿Y a dónde propones que vayamos?
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Invitado el Lun Mayo 12, 2014 5:49 pm

AL parecer mi fanfarronería me iba a pasar factura después de todo, que estúpido había sido al comentar más de lo debido sobre mi fascinante y totalmente imaginario trabajo de criador de dragones, había tenido la osadía de infravalorar los conocimientos de aquella mujer echándome flores sobre mi maestría en la doma de aquellas bestias las cuales estaba seguro que eran totalmente libres de hacer as antojo, pero me pudo más la boca y metí la pata, alarmando a la chica aunque no tanto como para que se notase demasiado que estaba fingiendo o eso esperaba.

Tras eso decidí invitarla a irnos a otra parte ya que el ambiente no estaba siendo del todo interesante, demasiados borrachos bulliciosos que no paraban de buscar pelea incluso con el cartel de bienvenida y las cabezas reducidas de la entrada, "más de uno debería plantearse dejar de lado la bebida" pensé mientras esperaba la respuesta de Harly hacía mu oferta, con la esperanza de que aún quisiera charlas conmigo e incluso cabía la posibilidad de que ligar esta noche, ya que había salido a incumplir normas vamos a hacer algo sucio, con una sonrisa picarona en la cara tras escuchar su respuesta le tendí la mano para ayudarla a levantarse de la silla y antes de salir por la puerta le dije que porque no me enseñaba algún sitio interesante del lugar ya que al ser nuevo por aquel lugar no conocía muchos establecimientos de copas que fueran buenos.

Y cuando parecía que la cosa se iba a poner interesante para ambos, oí un reloj de campana que marcaba las once, hora en la que técnicamente se me pasaba el efecto de la poción de envejecimiento con la que había sido capaz de colarme en el local, pero sin alarmarme demasiado ya que había guardado una dosis para al menos dos horas más, excusándome ante la atractiva mujer fui al baño para no ser tan descarado y tomármela delante de todo el mundo, pero justo antes de entrar la puerta se abrió de golpe y porrazo haciendo que el frágil frasco se me rompiera cayendo al suelo esparciendo la dosis de poción que iba a hacer que mi noche fuera legendaria.

Sin saber que hacer empecé a notar como se pasaban los efectos de la poción, la barba se fue cayendo pelo a pelo dejando ver mi piel desnuda y suave como la del culito de un bebe, se me aclaró el pelo y se cubrieron algunas entradas en las cienes, las orejas encogieron un poco y de los ojos se borraron unas pequeñas marcas de madurez que me daban un aire misterio y sensual a la hora de mirar, dejándome tal y como era, un chico guapo pero menos de edad, así que al no poder presentarme así delante de ella, decidí salir por la puerta de atrás pero no sin antes pedirle al camarero que le dijera que me había surgido un imprevisto el cual me miró sospechosamente intentando analizar mi edad, "se acabó lo bueno" pensé mientras salía por la puerta de atrás,no me apetecía llevarme broncas o quedar el ridículo, aunque después de mi cuelgue con Harly si la volvía a ver dudo que me reciba con los brazos abiertos.

Offrol:
Ha sido un rol fantástico, lo cierro porque creo que puede ser un buen final que dará un comienzo aún mejor en un futuro, espero volver a rolear contigo pronto.
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Invitado el Vie Mayo 23, 2014 11:55 pm

Ya era hora de salir de aquel lugar y pasar a otra cosa. El día aún no había terminado y era improbable saber con qué gran aventura acabaría todo esto. Así que cogí mi vaso de whisky de fuego, me lo terminé de un trago y, con la sonrisa más picarona que fui capaz de conseguir cogí la mano que tan amablemente me había tendido el hombre, con toda una caballerosidad digna de alabanza, para ayudar a levantarme de la silla y después de eso nos dispusimos a salir del local.

- ¿Algún lugar interesante? - empecé a decir después de que él me preguntara dónde podríamos ir a continuación, ya que estaba demostrado que no tenía ni idea de dónde estaba - ¿Sabes? Es una auténtica suerte que me tengas a mí, querido. Pues si te apetece yo podría...

No me dio tiempo siquiera a terminar aquella frase, pues cuando me di cuenta aquel hombre había salido corriendo a toda velocidad rumbo al cuarto de baño sin decir ni mu. Tuvo un pequeño accidente y se chocó con la puerta, hubo un ruido de cristales y repentinamente cambió de rumbo saliendo por la puerta de atrás para no volver. Mientras tanto, yo me había quedado plantada delante de la puerta intentando comprender qué acababa de pasar. Era la primera vez que alguien osaba dejarme plantada a mí y no al revés.


"¿Me ha dejado plantada? ¡¡¿Me ha dejado plantada?!! Reza por que no volvamos a encontrarnos, quien-quiera-que-seas, o te arrepentirás de haber conocido a Harley Quinn."

OFF:
El placer ha sido mío, Luke. Cuando quieras repetimos!!  Wink 
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