Situación Actual
3º-10º
22 diciembre -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
ARTEMISIA pj destacado
STEFAN & POPPY DÚO DESTACADO
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

Creo que me he roto —Laith Gauthier. Flashback.

Adae West el Mar Ago 22, 2017 3:46 am

Flashback de mayo del 2017.
Adae West & Laith Gauthier
14:32 horas

—¡¡ME ESTOY MURIENDO!! —Gritaba, alarmado, mientras un señor lo llevaba a caballito por todo el recinto del refugio. Ese día el doctor y médico del refugio no se encontraba allí, por lo que había o que improvisar, o directamente buscar alternativas mayores. Por eso el señor le había mandado un WhatsApp a un médico de confianza para poder quedar con él en un sitio seguro y que le ayudase con el pequeño.

-

Adae estaba entrenando con una varita prestada varios hechizos para al menos hacer algo con su vida, pero estaba claro que la única varita que le haría caso en su vida era la suya propia. Las demás, absolutamente todas, le desafiaban y él era incapaz de ganarse la confianza de ninguna. En esta ocasión, practicando un hechizo aparentemente inofensivo, además de manchar toda la habitación de una sustancia viscosa, romper las paredes, crear misteriosamente humedad en una esquina del techo y romper la mesa del escritorio por la mitad, la varita decidió crear un proyectil mágico que impactó contra una cacerola que estaba justo en frente, la cual salió disparada hasta chocar contra el rostro de Adae, hacer que se resbalase en el suelo por esa maldita sustancia viscosa y que, por la caída y el susto, colocase mal su brazo libre de varita.

Un fuerte "crack" fue lo que se escuchó, seguido de un alarido de dolor. Él afirmaba y reafirmaba que el hueso estaba apunto de atravesar su piel. De hecho se podía ver a simple vista como el hueso estaba fracturado —o más bien roto—, pero no había habido ningún tipo de daño gore como huesos saliendo por la piel ni sangre. Por suerte, había sido todo interno.

Eso sí, tenía el brazo muy torcido. La forma que tenía no era ni de lejos normal.

Fue por eso que el señor —su vecino de la habitación de al lado—, que era uno de éstos típicos ninis, que ni estudian, ni trabajan, ni saben de nada, tuvo que buscar una solución para el pequeño, ya que cada vez se ponía más histérico. Gracias a Merlín, conocía a alguien que podía ayudarles en aquel momento en donde no parecía haber nadie en el maldito refugio.

-

—¿Ya te contestó? —preguntó Adae a Ricky, su nuevo mejor amigo que le estaba salvando la vida.

—Sí, ya me contestó. Saldremos en dos minutos por la salida del centro comercial. Hemos quedado allí y nos llevará a un lugar seguro en donde podrá curarte, ¿vale? Pero te tienes que tranquilizar, me estás poniendo nervioso —le explicó, mirando el reloj.

Era un tipo lleno de tatuajes, bastante atractivo a ojos de personas con gusto sexual —ya que Adae de eso no tenía ahora mismo—, tenía un piercing en la ceja, el pelo de color negro bien peinado y una barba perfilada y muy bien cuidada. Se ve que es un nini, pero cuidarse se le daba genial.

—Cuando sea grande quiero ser igual de guapo que tú —dijo Adae, sorprendiendo gratamente a Ricky.

—¿Ya estás delirando?

—¿Crees que llegaré a ser grande?, ¿no me voy a morir por esto verdad?, ¿seguro que tu contacto es competente? —añadió, sujetándose con su mano buena el brazo terriblemente destrozado. Tenía los ojos hasta llorosos del dolor.

Pasaron los minutos y Ricky volvió a coger Adae a caballito.

—¿Listo? Venga, súbete. Ten cuidado.

De un empujoncito subió y fue cuando Ricky salió del refugio, apareciendo en la entrada —o en este caso salida— del centro comercial. Se le notaba nervioso y es que ningún mago sin varita salía del refugio para nada si no podía evitarlo. Éste tipo de riesgo era innecesario y nadie quería ser atrapado. Es por eso que no paró de mirar a todos lados hasta que dio con el tipo que estaba buscando cerca de un puesto de fundas de móviles.

—Aunque parezcas un macarra eres un buen tipo —dijo Adae como confesión antes de empezar a caminar hasta el sanador que iba a salvarle la vida.

—Vaya, gracias —dijo Ricky, negando con la cabeza ante las ocurrencias del niño. Cuando llegó delante de Laith, se mostró un tanto desesperado. Esperaba que lo entendiese. —Vayámonos rápido, por favor. —No sabía a dónde lo iba a llevar para prestarle su ayuda, pero entendía que dado los tiempos que corren, sea más lógico quedar en un sitio neutral y que el interesado sea llevado al lugar, que dar ubicaciones y direcciones gratuitamente.



Sé libre cual colibrí (TÚ ANIMAGOOOOOOOOOO) para manejar a Ricky si gustas <3
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Jue Ago 24, 2017 10:11 pm

Luego de un pesado turno nocturno, como prefería tomarlos, había conseguido descansar algunas horas en su departamento hasta que fue momento, apenas un par de horas antes del mediodía, de empezar su rutina diaria. Lo cierto era que no tenía mucho por hacer, luego de haber comido todo parecía ser aburrido y sin rastros de que fuese a mejorar, quizá debería llamar a alguien para salir a algún sitio, al menos eso iba pensando mientras caminaba por el centro comercial, necesitaba comprar algunas cosas después de todo, no podía encontrarlas en ningún sitio mágico así que la zona nomaj era más que ideal para ello.

Ya debían pasar las dos de la tarde cuando se sonrió a la llegada de un mensaje de Ricky, ¿qué podría querer? Habían quedado en numerosas ocasiones, un tipo que no estaba nada mal y al que llevaba algunas semanas pretendiendo, pero su mensaje no tenía nada que ver con una quedada, no. Le estaba pidiendo ayuda, al parecer un niño había tenido un accidente y se había roto un brazo. El rubio no pudo evitar sonreírse, Ricky, a pesar de su apariencia amenazante, era blando por dentro y eso le agradaba, por lo que le escribió para quedar en los alrededores del sitio en el que él se encontraba.

No le molestaba en lo absoluto que lo hicieran trabajar fuera de horario. Aprovechó para comprar una funda nueva para su teléfono conforme esperaba hasta que los encontró. — Dichosos los ojos —le sonrió, completamente fresco. El otro estaba desesperado y eso Laith lo entendía, mas no lo compartía. — Estás con la crème de la crème, relájate —le pidió a Ricky, el pobrecillo debía estar tan preocupado. Probablemente de no haber tenido las manos ocupadas, el tatuado le hubiese dado un golpe en el hombro.

Laith no tenía apariencia de ser un sanador muy experimentado sino todo lo contrario. Su apariencia era más joven de lo que realmente era, el cabello teñido de rubio, expansiones en las orejas, un tatuaje que se alcanzaba a ver en su cuello y el cigarrillo en la zurda dejaban mucho que desear. Pero le compartió una sonrisa al niño, realmente sabía lo que estaba haciendo, no estaba alargando más su sufrimiento de forma innecesaria. Por ello empezó a caminar, haciéndole un gesto con la mano, llevándolos entre calles y callejones hasta dar con un motel, uno de sus favoritos en su opinión. De buena pinta y muy limpio todo, con su varita confundió al recepcionista, un caballero que parecía papagayo de la pluma que tenía, y le robó unas llaves.

Por aquí, este sitio es más mío que de él —le guiñó un ojo a Ricky, porque todo momento era un buen momento para coquetear con un sujeto así de atractivo. — ¿Cuál es tu nombre? —y en esta ocasión se dirigió al jovencito a las espaldas del tatuado, a lo que este último respondió sin pensárselo demasiado.

Adae, se llama Adae —se notaba de lejos que Ricky quería que todo se hiciera rápidamente, caminando a prisas por las escaleras para llegar a la habitación de la que el rubio había tomado la llave. Con toda seguridad podían decir que Ricky estaba más nervioso que el propio Adae y no era para poco, estaban arriesgando el pellejo saliendo a buscar ayuda de esa manera, pero el sanador resultaba estar inusualmente confiado.

Le pregunté a él, no a ti —le sonrió con picardía, bromeando con él hasta entrar a la habitación. — Déjalo sobre la cama, y tú tómate esto, por favor —le lanzó un frasco con una poción calmante, le crispaba los nervios que estuviese tan inquieto. Ricky la atajó con sus manos. — A ver el brazo, Adae… Uh, como me temía… Esto no es una fractura cualquiera, de aquí te va a salir un xenomorfo… —¿era un nacido de nomaj? Esperaba que entendiese su referencia a Alien o iba a quedar como un completo estúpido.

Realizó un Translucens en su brazo para volver su piel transparente y todo lo que le seguía hasta llegar al hueso para mirar su estado. No era la gran cosa, no para el sanador, sólo había que alinear el hueso manualmente, realizar un buen hechizo reparador e inmovilizar durante quizá una semana, pero el proceso se decía fácil. Buscó su fiel mochila en la que llevaba todo tipo de cosas, quizá debería cambiarla por un bolso extensible, para sacar de este un par de calmantes y mezclar partes iguales dentro de un vaso que primero enjuagó con agua en el baño de la habitación antes de usar.

Esto te ayudará a calmar el dolor y cuando ya no lo sientas me dices para empezar a trabajar… —le explicó, sentándose a su lado para sujetarlo por la barbilla y ver el golpe en su rostro. — Ya dime la verdad, ¿quién te magulló tanto? ¿Fue Ricky el que te pegó? —bromeó un poco, no creía capaz al otro de golpear a un niño así, buscando de nuevo hasta encontrar un bálsamo para aplicarle ahí donde recibió un impacto de algo, a juzgar por el golpe, bastante duro.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Sáb Sep 02, 2017 2:37 am

Ricky obedeció como un perrito faldero desde que entraron al interior de aquella habitación y pudo relajarse momentáneamente. Desde que vio aquella droga para tranquilizarse... no lo dudó ni un momento. Cada vez que salía del refugio, después de todo lo que había pasado, se le crispaban los nervios a la mínima, así que tomó la poción como si fuese un vaso de agua justo después de dejar al pequeño sobre la cama, tal cual había dicho Laith. Se mantuvo a un lado, sentado en un taburete mientras observaba, ya más calmado, lo que hacía el sanador con el niño.

Adae, por su parte, estaba bastante más tranquilo ahora que estaba acompañado de un profesional. Aunque para ser sinceros, sus pintas no le inspiraban precisamente confianzas. Aquellos tatuajes... ¿sería como Ricky?, ¿de esas personas que parecen duras y malotas por fuera pero en verdad son un dulce de chocolate por dentro? Porque por mucho que Ricky fuese de duro, era un panecillo de crema por dentro.

—¿Y tú cómo te llamas? —preguntó al sanador a la par que levantaba la mano para que pudiese observarla. Al nombrar la palabra "xenoformo" Adae abrió los ojos rápidamente, mirándole con cierta desconfianza. ¿Era broma, no? ¡Tenía que ser broma! —¡Eso es biológicamente imposible! ¡Mira, no me asustes! —Le dijo enfadado. —¿Sabes la de pesadillas que tuve al ver esas malditas películas? ¡Soñaba todos los días que a alguien de mi familia le salían un bicho de esos por la barriga! ¡No tiene gracia! —Tenía el ceño fruncido, pero en realidad no estaba enfadado. Le había dado uno de esos mini-sustos que duran segundos y claro, asustarse por una broma nunca hace gracia al afectado.

Adae había visto esas películas cuando era pequeño y claro, con cómo era y el suspense de esas películas... habían conseguido asustar al pequeño. Nada que su hermana mayor no solucionase creyéndose Ripley todas las noches, usando como arma anti-aliens una mísera sartén. Lo curioso es que funcionaba.

Miró con curiosidad su brazo por dentro, sintiendo ganas de potar en aquel preciso momento en el que sus huesos se veían así de horribles. No entendía la gente que podía soportar aquellas cosas, si daban muchísimo repelús. A él le daban asquito, pero a la vez no podía apartar la mirada. Era una especie de síndrome del masoquista. Sin decir nada, el sanador se levantó a coger un par de cosas y tanto Adae como Ricky lo observaron allí a dónde iba. A contrario que Adae, que lo miraba con curiosidad, Ricky lo miraba con cierta vergüenza. El pequeño no sabía por qué, pero suponía que se sentía un poco mal por haberle llamado por una tontería como aquella... o quizás se sentía avergonzado por haberle pedido ayuda cuando tanto Adae como él podían ponerle en un peligro horrible si alguien se enteraba.

Cuando volvió, Adae asintió con la cabeza mientras se bebía lo que le había dado, manteniendo el brazo en alto para que el médico pudiese trabajar. Se rió cuando éste se tomó un ligero descanso a la espera de que hiciera efecto la poción, haciendo una pregunta muy divertida que hizo que Ricky lo mirase con cierto reproche.

—¡No! —Respondió Adae sonriente al ver la cara de Ricky. —Él me ha salvado. Duerme en la habitación de al lado y me escuchó gritar como un poseso histérico pensando que me iba a morir. Vino corriendo como un auténtico héroe. Aunque luego perdió un poco los estribos del estrés, yo creo que es un héroe en plan Hulk, ¿sabes? —le dijo a Laith.

—¿Hulk? —preguntó Ricky. Él no era sangre sucia ni mestizo, sino sangre limpia. Era una de esas personas cuya familia cagaba galeones y apoyaban la misma causa que ahora mismo dirigía el mundo mágico. Sin embargo, él había salido muy diferente al resto de su familia y, defendiendo sus propios ideales, terminó siendo un fugitivo demandado y buscado tanto por su familia como por el resto de las autoridades. Él sabía el poder que tenía su familia, por eso mismo no quería salir del refugio. —¿Quién es Hulk?, ¿es un insulto o algo? —preguntó intentando integrarse en la conversación ahora que se había relajado un poco.

—Es un monstruo verde muy fuerte e indestructible que sale cada vez que su portador se enfada. Es un héroe que en realidad no tiene mucha consciencia, ¿sabes? —Adae lo había dicho con todo el entusiasmo pero la cara de Ricky era un poema.

—Menudo frikillo estás hecho, pequeñín —dijo con un tono cariñoso.

Adae sonrió orgulloso. Ser friki era bueno, ¿no?

—Ya apenas siento el dolor. ¿Qué me harás? —le informó al sanador.

Ricky, intentando ser útil, se levantó de su taburete y se sentó junto a Adae en la cama, mirando a Laith.

—¿Puedo ayudarte en algo?


OFF: Ricky luce así de monoso.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Mar Sep 05, 2017 9:44 pm

Consiguió, en principio, calmar a Ricky con un brebaje, eso le dejaría trabajar tranquilo sin el ir y venir del tatuado en la habitación. A veces era divertido, pero no cuando estaba tratando con gente que podía alterarse fácilmente, a ningún niño le gustaban los médicos y tampoco los hospitales, ni siquiera los improvisados en una habitación de un motel. Tras preguntar por el nombre del menor para tener una forma amigable forma de llamarlo.

Yo me llamo Laith, es un placer conocerte, Adae —le sonrió presentándose antes de comenzar a revisarlo, decidiendo jugarle una pequeña broma al niño que salió mejor de lo que esperaba, no pudo evitar reírse entre dientes con una sonrisa llena de picardía nada más lo retó por asustarlo. — Lo siento, lo siento, biológicamente imposible no sé, del brazo seguramente no, pero yo también tuve pesadillas, te entiendo —tardó poco en retractar la broma, intentando no reírse más del susto que le había provocado en una jugarreta tan improvisada que seguramente Ricky no comprendió, a juzgar por cómo les miraba.

Él era muy joven también la primera vez que vio una película de Alien, como el valiente cobarde que era la había mirado como todo un macho alfa y al final no había podido conciliar correctamente el sueño los tres días siguientes soñando con escenas de la película. Por ello comprendía perfectamente el regaño del menor, pero eso no causaba que fuese ni un poco menos divertido meterse con él. El rubio tenía un gusto particular por meterse sutilmente con la gente, era su manera de divertirse, pero durante toda la broma realmente estaba revisando seriamente su brazo hasta inspeccionarlo por dentro, bendito fuera ese hechizo de reciente creación.

Tenía que dosificarle un calmante para poder actuar con el mínimo dolor, mezclándolo dentro de un vaso que se encontró y que por higiene tuvo que enjuagar primero antes de utilizarlo. El niño no pareció tener mayor inconveniente en beber la mezcla y, conforme esperaba a que hiciera efecto, le revisó otro golpe que tenía, ahora molestando al tatuado cuestionando si éste lo había golpeado, pero su sonrisa relajada y su tono dejaban entrever que no estaba hablando en serio en lo absoluto, incluso si Ricky lo miró con reproche por asumir aquello.

Sí, tiene sentido… Encima te ha traído acá cargando todo el camino, realmente es Hulk con su fuerza y todo… Podemos pintarlo de color verde y tendremos el disfraz perfecto para Halloween —planeó con el chiquillo a sabiendas que el otro no estaba entendiendo nada, aunque el coleguita se encargó de explicarle quién era Hulk. Era un pequeño friki, pero Laith no podía quejarse si al final él conocía también al héroe y todo. — Es cierto, te le pareces… Eres como un chihuahua nervioso cuando estás bajo presión —y todos sabían que esos manojos de ladridos y temblores podían ser fieros también.

De todos modos, su momento de continuar trabajando llegó tan pronto como el menor lo distrajo diciéndole que podía continuar, sujetándole el brazo. Esa parte era fea, más que nada porque a él no le gustaba causar dolor y en ese caso era inevitable. Dejó parar un par de minutos más, momento en que el tatuado vino hacia él con intenciones de ser útil, qué adorable era, pero Laith no era precisamente el mejor trabajando en equipo y prefería hacerlo todo por su propia cuenta, así que le hizo un breve cariño en la barbilla con una sonrisa traviesa.

Tú sé mono por allá, se te da bien —le coqueteó un poco de forma descarada, antes de volverse al niño. — Adae, ¿por qué no me cuentas del superhéroe que más te guste en todo el mundo? —le pidió al menor, dejándolo hablar y hablar y hablar hasta que a traición hizo un movimiento brusco acomodando el hueso. A pesar del sedante, el dolor debió ser punzante durante algunos segundos luego de haberlo hecho. — Lo siento, déjame ver —y usando el hechizo anterior, el hueso había recuperado su posición. — Sé que me odias, pero no haré más movimientos así —trató de calmar al niño, mostrándole que no le hacía ni una gracia tener que hacer aquello.

Le permitió recomponerse del dolor, a partir de ahí todo era más llevadero y al poco rato ya estarían de vuelta al refugio y él buscando, de nuevo, qué hacer. Por el momento sacó un par de segundos el teléfono móvil sólo para asegurarse de no tener llamadas pendientes o mensajes importantes, debido a la cantidad de situaciones incómodas que uno puede tener rodeado de magos el teléfono siempre iba en completo silencio, no sonaba absolutamente en ningún momento del día más que en la alarma matinal con la que se aseguraba de no llegar tarde a ningún lado.

Vale, ¿estás bien ahora? Sólo nos quedan un par de cosas que hacer, haré una reparación con la varita que no debería dolerte en lo absoluto y lo inmovilizaré para que no puedas moverlo en una semana —ahora sí que le explicó el procedimiento. — Le daré a Ricky algunos calmantes, puede dolerte por las noches o cuando baje la temperatura durante uno o dos meses hasta que esté recuperado por completo así que sólo le pides a él, yo le explicaré la dosis —buscó con la mirada al mencionado y éste le asintió con la cabeza en respuesta, aceptando aquella responsabilidad.


[OFF]: POR FAVOR, QUÉ MONO QUE ES, TENÍA QUE DECIRLO.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Vie Sep 15, 2017 1:11 am

Adae se rió abiertamente cuando Laith comparó a Hulk con un chihuahua rabioso bajo presión. ¡Jamás se le hubiera ocurrido un símil tan adecuado para definir a Hulk! Lo único en lo que distaba era en el tamaño, pero eso era un detalle sin importancia. Lo que sí era importante era el hecho de que al reírse con tantas ganas le dio un tirón doloroso en el brazo que le hizo fruncir el ceño, mirarlo con reproche y dejar de reír casi instantáneamente. Miró a Laith con confusión.

Contar el superhéroe que más le gustaba de todo el mundo era fácil: era Superman. Con las ideas claras, miró orgulloso a Laith por esa pregunta que conllevaba tanta capacidad analítica detrás y carraspeó antes de comenzar a hablar mientras él se encargaba tranquilamente de examinar su brazo.

—Mi superhéroe favorito es Superman. Que sí, que vale, que es un personaje 'OP', que no es justo que lance cosas por los ojos, que sea indestructible, que sea inmortal, que encima sea super guapo y que tenga todo los poderes habidos y por haber y que luego su única debilidad sea un trocito de piedra que yace en un planeta en a saber qué lugar lejano de la galaxia... —explicó con cierto recelo. —¡Pero es super buena persona! Me caen bien las personas que son buenas personas, ¿sabes? Clark es como muy... bueno. Sus valores son bonitos. No es justiciero, porque los justicieros a veces hacen cosas malas para justificar el fin. Superman no, Superman siempre hace que...

Y gritó, mirando MUY MAL a Laith. ¿Pero y ese odio? ¡Eso había sido a traición! A Adae le salió una lagrimita que se quitó con la mano buena.

—Te odio —repitió cuando él lo dijo claramente, sintiendo un punzante dolor ahí durante unos segundos. —¿Pero lo que me tomé antes no era para el dolor? ¡Me engañaste!

Ricky rió desde detrás ante lo que tenía delante, ya que al chico le parecía igual de adorable tanto que Laith hubiera intentado distraer al chico para que no se pusiese nervioso como la reacción del más pequeño. Como no quería quedarse al margen y ya después de la droga estaba mucho más tranquilo, decidió acercar un poco la silla para meterse en esa conversación de la que no entendía absolutamente nada.

—¿Superman es ese de la capa roja y los calzoncillos por fuera de la malla, verdad? —preguntó en un intento de integrarse. —Lo sé por los calzoncillos que me he comprado. Algunos tienen su logo.

—Sí, ese mismo. Y el del murciélago es Batman, aunque ese no tiene superpoderes, solo es supermillonario —le contó divertido, ya que él siempre había visto calzoncillos de Superman y de Batman.

—Ah, vale. También tengo de ese, pero mira por dónde pensé que ese logo era de alguna compañía de ropa interior —confesó un tanto divertido, mostrando su dentadura.

Ahora que Adae se había recuperado de aquella TRAICIÓN por parte de Laith, éste comenzó a explicarle lo que iba a hacer, además de cómo iba a proceder a curarle el hueso durante las próximas semanas. Él estaba conforme con todo, incluso con el hecho de que fuese Ricky el encargado de guardar sus medicinas en el caso de que éste las necesitase. Él se veía perfectamente capacitado para guardar cualquier cosa, pero lo cierto es que se fiaba mucho más de un adulto, sobre todo si era tan simpático y buena persona como él. Ricky se parecía a Batman en realidad.

—Vale, genial. Muchas gracias —le agradeció a sabiendas de que todavía no había terminado, pero como ya había dicho, a Adae le encantaban las buenas personas y el hecho de que le estuviese ayudando ya hacía que le cayese bien y que el niño tuviese la necesidad de agradecérselo todo el rato. Continuó con el brazo a su disposición. —¿Y cuál es tu superhéroe favorito, Laith? A Ricky no le pregunto porque no se entera, aunque si quieres integrarte podrías decirnos cuál sería el superpoder que te gustaría tener. ¡Bueno, espera! —De repente se le ocurrió una idea mejor y tenía que reorganizar sus peticiones. —Laith me dice su superhéroe favorito y el superpoder que le gustaría tener. Ricky solo el superpoder. ¡Podéis empezar! —dijo sonriente.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Miér Sep 20, 2017 10:32 pm

Estaba consiguiendo ganarse la confianza del niño, eso era bueno porque al final lo dejaría trabajar como debía ser. Y no porque lo estuviese interrumpiendo, sino porque faltaba un paso esencial que a él no le gustaba realizar, pero tenía que hacerlo. Superman fue el tema del que decidió hablarle Adae, lo dejó exponerle sus ideas, cómo por encima de lo mucho que ese personaje fuese demasiado poderoso, u “OP” como el niño lo llamó, le gustaba porque era una buena persona. La mayoría de los Clark eran buenas personas, era lo que el sanador pensaba, pero se guardó el comentario para sí mismo. Cuando más desprevenido lo pilló… lo hizo.

El pequeño soltó un grito y luego lo fulminó con la mirada. Laith tenía buenas intenciones, si le avisaba iba a hacerlo sufrir dos veces, primero por incertidumbre y miedo y luego por dolor, así que era la mejor forma de proceder. Se apresuró a disculparse con él, y el chiquillo le confirmó que lo odiaba por traicionarlo, encima declarando que lo había engañado por el sedante que le había dado y que no había hecho el efecto adecuado. La vida de los sanadores era complicada.

No, no te engañé… Pudo ser peor —le aseguró, porque era verdad. — Es sólo que es una maniobra complicada, pero todo está bien —explicó con paciencia, oyendo desde atrás la risilla de Ricky, mirándolo por encima de su ojo con ligero enfurruño, ¿qué le daba gracia? Si hasta se sentía mala persona por haber traicionado y “engañado” al niño, por mucho que él supiera que era estrictamente necesario pasar por ese paso.

El otro tatuado se acercó a ellos hablando sobre Superman, por mucho que su poco conocimiento sobre cultura nomaj le entorpeciera el proceso. Era adorable el intento de ayudarlo a calmar al niño que estaba haciendo, riendo en cuanto contó que los logos de sus calzoncillos eran de dicho superhéroe, bastante clásicos a decir verdad, también los de Batman. La cultura de los comic era bastante extensa y a veces incomprendida, los magos no sabían lo que se perdían, debería sugerir abrir una biblioteca de comics, aunque seguramente lo mandarían a la hoguera por ser demasiado nomaj para el sistema actual.

Le explicó, en cuanto se recompuso, sobre lo que faltaba por hacer y el proceso de curación con Ricky apoyándolo. El pequeñajo estaba de acuerdo con todo y así empezó a hacer la reparación mágica para que la fractura se recompusiera, aunque eso de todos modos dejaría sensible la zona en varios aspectos. También se apuntó advertirle que no podía hacer con ese brazo demasiados esfuerzos hasta que haya sanado por completo.

El brazo estará débil un tiempo, no le exijas mucho hasta que ya no te moleste para nada —le aconsejó, y entonces oyó la pregunta de su superhéroe favorito, misma que atropelló para incluir a Ricky en la pregunta. Miró de reojo al tatuado, con cierta gracia. — A ver… Pues a mí me gusta mucho Wolverine, ¿sabes? Con sus garras y todo, es muy impresionante… Y si tuviera que escoger un poder… Creo que molaría controlar el tiempo, pero creo que dejaría un desastre temporal como en Life is Strange, ¿conoces ese videojuego? O ver el futuro, siempre di asco en adivinación —se sonrió divertido conforme le explicaba, pasando a inmovilizarle finalmente el brazo mientras escuchaba la decisión de un poder de Ricky.

Podrías controlar el tiempo con un giratiempo —repuso de pronto, a lo que el sanador le sonrió a Adae en un cómplice: “No entiende nada”. — Si tienes un poder, no puede ser algo que la magia pueda darte… Por ejemplo… —con una amplia sonrisa, Ricky empezó a divagar pensando en qué no podía proveerles la magia, lo cual era complicado para alguien que siempre había vivido en ella. Tuvo que usar su imaginación para buscar limitantes. — Hacer clones de uno mismo —dijo al cabo de un silencio.

Imagina si yo pudiera hacer clones, uno estaría trabajando, otro aquí con ustedes, otro de fiesta, otro comiendo, otro lavando ropa y otro durmiendo, eso sí que sería vida —bromeó un poco, negando con la cabeza entre pequeñas risas. Cuando acabó con el vendaje, exhaló con una sonrisa satisfecha. — Con eso debería tener, cualquier cosa pueden llamarme y nos veremos tan pronto sea posible —le aseguró al niño, Ricky ya lo sabía bastante bien, justo ese día había sido un claro ejemplo. — ¿Saben que me están haciendo trabajar fuera de horario laboral? Deberían al menos llevarme por un helado o algo.

Se quejó con un tono de enfado mientras guardaba sus cosas, aunque no estaba hablando en serio. Ricky podía ser muy paranoico, el encierro no le hacía bien, pero por lo menos parecía más tranquilo que cuando estaban en el centro comercial. Con el brazo inmovilizado del niño debería ser relativamente más fácil mantener la calma, pero no iba a pedirles que se pusiesen en peligro si realmente los fugitivos no lo consideraban lo más adecuado. A él, por su lado, le gustaba vivir la vida sin miedo, pasaría lo que tuviese que pasar después de todo.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Mar Sep 26, 2017 11:16 pm

Life is Strange... Adae hacía mucho tiempo que no jugaba a videojuegos, básicamente porque el tiempo que tenía libre en casa lo usaba para estar con su familia después de estar más de medio año fuera en Hogwarts. Así que de videojuegos sabía bien poquito, aunque por otras referencias pudo imaginar a lo que se refería Laith. Eso de viajar en el tiempo era complicado, sobre todo si eras una persona a la que le gustaba 'toquetear' las cosas. ¡Siempre, todo el que toquetea, rompe algo! ¡Es ley de vida!

—¿No te daría... cosilla saber el futuro? Entiéndase como 'cosilla' algo así como respeto o miedo. A mi no me gustaría saber en donde estoy dentro de dos meses, ¿y si no me gusta? —preguntó retóricamente. —Es decir, se supone que las cosas no se pueden cambiar, ¿no es así? Viviría en la paranoia. Y si por algún casual viviésemos en un  universo paralelo en donde el futuro puede ser cambiado... viviría en la paranoia buscando la manera de que mi futuro sea perfecto, ¿sabes? Y alguien con ese poder nunca podría dejar de mirar qué le espera y, al final, no disfrutas el presente, que es lo importante. —Para ser un niño de trece años a veces tenía sus enfoques sabios, ¿vale? Le gustaba leer mucho ese tipo de cosas y le había dado mucho que pensar. —¿Has visto Kung Fu Panda? Lo que dice el Maestro Oogway: El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero hoy es un regalo. Por eso lo llaman presente. ¡Hay que saber aprovecharlo!

Sonrió ante la mirada de Laith cuando Ricky comenzó a hablar. Era muy graciosa su manera de intentar meterse en la conversación para integrarse y a Adae le parecía un gesto muy, pero que muy amable por su parte. Mucha gente cuando no entiende temas muggles suele preferir mantenerse al margen para no pecar de ignorancia.

—Lo de los clones... es raro —contestó divertido. —¿Y si uno de tus clones conoce en la lavandería a tu pareja ideal y tú, que eres el real, no la conoces nunca? Es raro, ¿no? Te limita. Al final terminarías matando a todos tus clones para ser el único y verdadero —contempló con diversión, mostrando una amplia sonrisa. —A mí me gustaría tener el poder de dibujar algo y hacerlo real. Hacer de mi dibujo, una realidad. ¿No sería genial? Es que me gusta mucho dibujar y siempre he pensado... ¿y si podría tener esto en la vida real?

Mientras hablaban —ahora sin traiciones de por medio—, Laith terminó de tratar el brazo de Adae, dejándolo vendado y de tal manera que no pudiera moverlo demasiado. El niño, algo temeroso por si le dolía o algo, movió el brazo lentamente hasta ponerlo encima de una venda improvisada que le rodeaba el cuello, de tal manera que el brazo quedaba inmovilizado a la altura del pecho.

—¿Un helado? —Los ojos del niño, como de costumbre en un niño goloso de trece años, se iluminaron en un brillo lleno de ánimo. Miró a Ricky, consciente de que él no tendría ese brillo en los ojos. —¿Podemos?

Ricky les miró con un rostro que evidenciaba su preocupación. Obviamente él NO QUERÍA ir, pero a decir verdad... quizás debería de empezar a quitarse la paranoia de encima si quería vivir la vida, aunque ésta estuviese coartada por un gobierno opresor. Tragó saliva y se puso de pie, suspirando en busca del zen. Miró a Laith directamente.

—Me preocupo por Adae y por mí, porque sé que nos perseguirán hasta capturarnos si estamos ahí fuera y nos encuentran y... bueno, estoy un poco tranquilo pensando que puedo ser más rápido si lo sujeto y me desaparezco con él a un lugar seguro. Pero también me preocupo por ti, Laith. Desde que te vean a nuestro lado, serás una nueva cara en un cartel de "se busca", ¿lo sabes, verdad? —le preguntó antes que nada. —No quiero que más gente pase por la mierda por la que pasamos el peque y yo, mucho menos cuando es gente buena que ayuda a una buena causa.

Ay, le había llamado "peque", qué mono, ¿no? Adae sonrió por el mote cariñoso inesperado. Ricky amigo usó Mote Cariñoso. Mote Cariñoso fue muy efectivo. ¡Golpe crítico! Adae ha recibido felicidad.

—Si a ti no te importa salir ahí fuera acompañado por nosotros, vamos a por ese helado. Aunque a ser posible, a un lugar menos transitado que un centro comercial, por favor... —dijo eso último más tranquilo, esbozando una sonrisa.

A decir verdad, la poción había funcionado.

—¡Bien! ¿A dónde vamos? Laith, guíanos tú. ¿Vamos caminando o nos desaparecemos? Me encanta desaparecerme, te da un no sé qué, qué sé yo por aquí por el estómago... —Se señaló el vientre. —¿Sabes de alguna tienda de cómic? Podemos ir a una después del helado y le enseñamos a Ricky auténticos superpoderes y auténticos superhéroes. Además, estoy cien por cien seguro que en una tienda de cómic estaremos a salvo de cualquier cazarrecompensas, ¿no creen? —preguntó buscando una segunda opinión de su infalible estrategia.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Lun Oct 02, 2017 5:40 am

Ya había tenido conversaciones parecidas respecto a poderes, y el niño tenía razón. Daría cierta inquietud saber el futuro, miedo incluso. Los videntes tenían en sus manos una maldición, la capacidad de ver un futuro que no pueden cambiar, todo está hecho sólo para que se dé de una forma concreta. El niño tenía un punto de vista completamente comprensible, no podía decirle nada al respecto. Ese crío debía ser de los cuervos de Hogwarts, con esa mente analítica que tenía; Laith era mucho más impulsivo, era un Pukwudgie que se guiaba por el corazón, nadie podía culparle tampoco.

Ya, pero… ¿Sabes? Tengo una filosofía de vida… curiosa —le comentó al niño, con calma y sin perder la paciencia. — Tiendo a hacer esto con más frecuencia de la que debería, ¿entiendes? Así que si pudiera ver el futuro, sabiendo que no puede ser cambiado, me prepararía para todo, sería más osado si supiera que no va a ocurrir nada malo, es raro y no sé si lo comprendas —en realidad iba un poquito más allá. Si supiera cuándo se moriría, no se preocuparía por nada y ayudaría sin miedo a nada. Era lo que tenía poner siempre la vida en el ruedo por las personas que más lo necesitaban. — Pero tienes razón, aprovechar el presente es fundamental —le concedió con una risa.

Ni el sanador ni el niño se metieron con Ricky cuando quiso participar en el tema, más que aquella pequeña sonrisa cómplice en la que sabían que el pobre mago no se estaba enterando de mucho, pero al menos lo intentaba. Él dio su opinión sobre los clones, qué podría hacer si tuviera muchos de ellos. El coleguita se montó toda una película que, si Laith fuera un poco más amigo de la lectura y la escritura, habría con toda seguridad querido robarle para escribir un libro. Por suerte, o por desgracia, Laith y los libros de novelas y cosas parecidas no eran precisamente amigos.

Deberíamos tener un consejo de clones, así cuando uno no tenga ganas de ver a nuestra pareja ideal la saca el otro y así, seríamos un gran equipo —bromeó, aunque no era tan en broma. Vamos, para alguien con una vida amorosa tan volátil como él, normal que quisiera cambiar al cabo de un rato. — Esa sería, de hecho una gran idea… Al menos hasta que uno dibujase a una persona malvada y salga del dibujo a hacer el mal en la vida real —él y su paranoia también podían montarse películas a veces, soltando una risa mientras negaba con la cabeza. Él al menos nunca dibujaba personas, pero apostaba que más de uno sí que correría ese riesgo.

Incitó a ir por un helado, que le tenía tan entusiasmado como a Adae. Ricky era como ese hermano mayor a quien le toca reñir a los menores por querer dulces cuando no toca. Sonrió con inocencia cuando Ricky lo encaró, pensando que iba a reñirlo por semejante petición, sabía que era un tanto peligroso pero… ¿y qué? Ah, el pobre rubio no pudo esconder la sonrisa de pillo, esa que sólo él sabía poner, con lo mono que era Ricky. “También me preocupo por ti”, “el peque”, ¿quién se imaginaría que el sujeto tatuado y malote iba a acabar siendo tan adorable?

Sabes que no estoy indefenso, tengo mis trucos bajo la manga… Además, admitámoslo, me vería bien en carteles por toda la ciudad —se mofó un poco, — el peque me protegería si pasa algo, ¿a que sí? —en realidad lo estaba haciendo para burlarse con ternura del mote adorable que le había puesto Ricky, no estaba intentando molestar de verdad. — Buen chico, ya verás que todo sale bien, sólo confía en mí —le sonrió entusiasmado en cuanto aceptó su propuesta, con ese optimismo tan suyo mientras acababa de guardarlo todo.

A Laith le gustaba meterse en problemas, pero también conocía lugares donde podía pasar una tarde sin empezar una persecución. Si bien les costaría un poco llegar, Gauthier era de ese grupo de personas que creían, casi aseguraban, que un mago no puede pasar desapercibido en el mundo nomaj. Si lo hace significa que no es peligroso, pero normalmente aquellos peligrosos tenían carteles de “Mago que te va a reventar” colgando del cuello. Era su humilde opinión.

Yo los guio, te llevaré a los mejores helados de todo Londres —exageró un poco, pero todos los helados eran los mejores. Su expresión libre y resuelta se atropelló un poco, incómoda, cuando el pequeño le mencionó algo de apariciones. No, señor. — No, no, vamos caminando… Quiero decir, es mejor disfrutar del paisaje… —a él desaparecer le fastidiaba muchísimo, su cuerpo no era el adecuado para aparecerse. — No creo que te dejen entrar a una tienda de comics con un helado, pero lo intentaremos —le prometió, no podía decirle que no si se lo preguntaba con esa adorable cara.

Le sonrió a Ricky para calmarlo, no quería que se estresase de más. Tenía la plena confianza de que podían irse desapareciendo el niño y el tatuado y él podría encargarse por su cuenta. Le dio una caricia a Adae en el cabello, invitándolo a caminar, al salir de nuevo tuvo que confundir al recepcionista pero eso no era ningún problema, sólo una medida para evitar los problemas. Al salir inhaló con fuerza el aire libre pocos segundos antes de decidir contaminarse los pulmones un poco al encender un cigarrillo, se lo merecía después de un buen trabajo. Empezó a caminar entonces con dirección a una zona menos transitada de la ciudad, como si no ocurriese absolutamente nada.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Jue Oct 05, 2017 2:58 am

—Eso suena bonito... —dijo Adae al escuchar a Laith hablar sobre su filosofía de vida. —Creo que sé de lo que hablas. ¿No hay una película que va de eso? ¡Big fish! No, mentira, me lo he inventado. Ni me acuerdo de lo que va Big Fish. Bueno, la que digo va de un señor que cuando es pequeño le dice una bruja cómo y cuando va a morir, por lo que vive su vida plenamente consciente de que no se va a morir en ningún momento, hasta que llegue el momento que la bruja le había dicho —comentó con una sonrisa, señalando entonces al rubio. —¿Te refieres a eso, no? O algo por el estilo. En realidad si lo piensas es un poco trampa. ¿Y si te intentas suicidar, siempre habría una manera en la que el mundo impidiese que lo consiguieras? Creo que no me gusta esa manera de ver el futuro. —Adae prefería el futuro que cambia con cada acción, si no no tenía gracia.

El niño se rió contento y divertido cuando Laith comentó su super idea a la hora de utilizar los clones para deshacerse de la chica durante un rato. ¡Qué malo! Ya Adae había asumido en ese momento que se trataba de 'una chica' básicamente porque en su mente de niño que no se da cuenta de nada, para él lo lógico era unir una chica y un chico y todos allí eran chico. Y era gracioso, porque a pesar de tener dos maneras, lo normal siempre sería unir a un chico y a una chica.

—Depende del momento, Laith, depende del momento... —dijo con confianza. —Ya tenemos al Voldemort por ahí como malvado estrella, no creo que sea capaz de dibujar a nadie tan malvado como él. Pero vamos, yo lo haría para hacer el bien y traer a la realidad cosas irreales.

No entendía el temor de no nombrar el nombre de Lord Voldemort. Él, por mucho que lo nombrase como si no lo hiciese, le daba un miedo de la hostia. De hecho, el nombre como que imponía más y te daba como más miedito estar hablando de él. Pero vamos, que no era como esos cuentos de terror en donde te decían que si decías frente al espejo tres veces seguidas 'Lord Voldemort, Lord Voldemort, Lord Voldemort', te aparecía detrás para matarte.

La idea de ir a tomarse un helado a Adae le encantó —obviamente—, pero a Ricky no tanto. Él, a pesar de lo que pudiese aparentar, era un chico un tanto inseguro ahora que se encontraba en una situación un tanto peliaguda. No sabía nunca si estaba haciendo lo correcto o no, o si de verdad podía ofrecer más de lo que ya ofrecía día tras día. Era... alguien que necesitaba un gran empujón y, sobre todo, mucha confianza. No obstante, la poción tranquilizadora que Laith le había dado sirvió muchísimo, ya que después de todo, había aceptado ir a por ese helado. Adae creía fervientemente que sin ese helado, Ricky ya se habría vuelto loco y ya estarían ambos de vuelta al refugio aburrido.

A pesar de que le hubiera encantado desaparecerse, no puso un gesto triste ni nada por el estilo. De hecho estaba muy feliz. ¡Por fin iba a pasar un día normal al aire libre! Llevaba montón de tiempo encerrado en el refugio y ya empezaba a sentir claustrofobia allí dentro.

—Pues primero nos tomamos el helado y luego entramos en la tienda de cómics. No pasa nada.

Claro que no pasaba nada. Si es que Adae tenía soluciones para todo en esta vida. Algunos complicándose la vida tanto con tonterías y un niño de trece años resolviendo problemas vitales.

Salieron de la habitación de aquel hotel, para salir finalmente a las calles de Londres. A Adae le fascinaba Londres, ya que muy pocas veces había hecho turismo por la gran ciudad. Él era de Manchester, por lo que todas esas cosas que los ingleses conocían de la gran ciudad de Londres, él no las conocía. Quería ver el Big Ben, el Palacio de Buckingham, Hyde Park, subirse al London Eye, pasear por el Támesis, ir a ver Stonehead, coger una bicicleta y recorrerse la parte antigua de Londres... ¡No sé, había un montón de cosas geniales!

Caminaron por las calles, hasta que Adae consideró que llevaban mucho tiempo callados.

—Laith, ¿y qué me cuentas de ti? —Luego miró a Ricky. —¿De qué os conocéis? En verdad os parecéis, los dos con caras de chicos malos, con tatuajes... pero luego los dos sois unos amores. Me habéis salvado en partes iguales. —Entonces se dio cuenta de que Laith ESTABA FUMANDO. Estaba tan a su bola caminando por allí que ni se había dado cuenta de cuando se encendió esa BOMBA DE RELOJERÍA MORTAL. —¡Pero qué haces! —Señaló el cigarrillo entre sus dedos. —¡Eso es malísimo! Y te deja un aliento de mierda, ¿podrías decirme tres ventajas de fumar? ¡Solo tres! —Adae se ponía un poco pesado con esas cosas.

—Mira, un puesto de helados —dijo Ricky para aliviar tensiones y que Adae no se pusiese tan 'serio' con el tema del tabaco.

—¡No intentes desviar mi atención, Ricky! —dijo mientras le señalaba con su única mano buena. —Tráeme uno de Kinder Bueno mientras yo continúo con mi debate —añadió divertido mientras volvía a mirar a Laith.

Ricky se encogió de hombros y, antes de ir a buscar nada, miró a Laith para que él le dijese de qué lo quería.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Dom Oct 08, 2017 6:02 am

¡Exacto! —el niño lo había entendido sorprendentemente rápido. — Eso es, exactamente, simple y sencillamente saber que si no vas a morir tienes que hacerlo todo sin miedo —le confirmó, aunque la película que dijo sí que no se acordaba haberla visto, pero eso no era lo importante. — ¿Hmn? No lo sé, supongo que sí, es como Destino Final inverso, no te dejan morir ni aunque quieras —giró los ojos, esa saga era vieja, sí que el niño debía conocerla. — Es como ese sujeto que se intentó suicidar de todas las formas posibles y no murió por ninguna de ellas —más o menos, no recordaba bien cómo iba esa anécdota, pero era la idea principal lo que importaba.

Laith no vio necesidad en ser demasiado específico respecto a su orientación sexual, además de que el niño se había soltado riendo con la idea de que se ayudase con clones para tener feliz a su pareja y que no le tocase mucho las narices. El sanador se había tensado cuando oyó ese nombre. No sabía si era un rumor simplemente o una realidad, pero había sido sonado que hubo un tiempo donde pronunciar dicho nombre era una alerta para llamar a los mortífagos. Así que no tanto por miedo al nombre sino por la seguridad imaginaria, Laith prefería no decirlo.

Consiguió convencer, probablemente gracias a la poción calmante, a Ricky de que los dejase ir por un helado. Era un sujeto adorable, en opinión del sanador, un poco paranoico pero era comprensible dada la situación actual. De a poco estaba intentando ayudarlo a que confiase un poco más en sí mismo, pero era complicado, al menos ahora había podido hacer que aceptase salir al mundo real del que se había separado casi por completo desde que se reveló como traidor. Y eso, al mismo tiempo, era de ayuda para el niño al que tampoco le hacía bien estar encerrado tanto tiempo.

Entonces el helado y la tienda de comics luego, perfecto —no era secreto lo mucho que a Laith le gustaban los niños, así que no podría negarse. No tenía madera de padre, pero sí que a veces se robaba a los hijos de otros para consentirles un poco. Salieron del hotel para entrar a las calles de Londres, las que después de tanto tiempo ya conocía bastante bien. — ¿De mí? Nada interesante, soy médico, me gustan las películas, la pizza, soy un tipo sencillo —dio una muy breve introducción de su persona, sin demasiados detalles, sólo unos cuantos datos para saciarle la curiosidad al menor.

Lo oyó interesarse por la historia que tenían él y Ricky, pensaba dejar que fuese éste último quien la contase pero no llegó a concretarse cuando el pequeño le soltó una regañina respecto a lo que estaba haciendo: fumar. Se sonrió inusualmente divertido, así que estaba con un pequeño Lindsay que no le dejaba matarse a su gusto. Lindsay era su mejor amiga, también sanadora de San Mungo, a la que conocía desde que estaban en la universidad. Y la que, por cierto, tampoco estaba muy de acuerdo con la mayoría de sus vicios. Ricky intentó distraer infructuosamente al niño con el puesto de helados, haciendo a Laith reír con gracia.

Tráeme uno de Oreo, por favor —le sonrió y sacó su billetera con dinero nomaj, sacando de ésta un par de billetes que deberían cubrir los tres helados y dándoselos al otro. Él trabajaba, así que era mejor que lo dejasen cubrir un gasto innecesario, a diferencia de ellos que no tenían esa facilidad. Luego regresó al niño. — A ver, tres ventajas de fumar… —diciendo aquello se llevó el cilindro a los labios para darle una nueva calada, ¿intentando picar a Adae? Con toda seguridad. — Pues fumar reduce el riesgo de padecer Parkinson, también de padecer obesidad y ayudan a que el corazón funcione mejor —enumeraba con sus dedos, mala idea pedirle a un médico que justifique algún vicio, siempre saben qué decir basado en investigaciones que pocos conocen.

Claro que los daños eran incomparables a los beneficios, pero, ya dicho antes, cada quien se mataba a su manera. Lo que más le divertía era no quedarse callado en una situación en la que muchos otros habían fracasado intentando justificarse para al final apartar la mirada avergonzados. Aunque lo de la obesidad no aplicaba en su caso, sin importar cuánto fumara no se le reducía el hambre en ninguna medida, seguía comiendo como si no hubiese un mañana. Era su trabajo el que le reducía el tiempo que tenía para comer correctamente, en todo caso.

¿Por qué no me dejas de regañar y me cuentas sobre ti? ¿Hmn? ¿Ibas a Hogwarts? ¿A dónde te había mandado el sombrero? —esa pregunta le encantaba. Saber la casa a la que fue uno siempre era una pequeña introducción a cómo era la persona. En particular, le gustaba meterse con los estudiantes de Hogwarts y su sombrero seleccionador, ¡es que era tan divertido! Si algún día se colaba al colegio iba a ir expresamente al sombrero a preguntarle cómo elegía a las personas para mandarlas a su respectiva casa. En el caso de Ilvermorny, el tema de las tallas era mucho más significativo.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Vie Oct 20, 2017 2:26 am

Se sintió orgulloso de su propia deducción cuando Laith le corroboró que se refería a eso. No obstante, ese tema quedó un poco de lado cuando de repente el rubio nombró a un tipo que se había intentado suicidar de todas las formas posibles y no murió por ninguna de ella. ¡Adae conocía esa historia! Cuando aún se le permitía ir a su casa y tener una vida normal con su familia, muchas veces veía en la televisión ese programa de 'las muertes más absurdas del mundo', aunque a veces salían intentos de muertes que no funcionaban del todo bien.

—¡Conozco esa historia! —Miró entonces a Ricky, consciente de que contársela a una persona que no la conociese seguramente era más emocionante que repetírsela a alguien que sí. —Verás, un día un hombre intentó suicidarse y para eso había creado un plan infalible que no podía fallar: Ató una cuerda a una gran roca junto a un acantilado y se colocó la soga al cuello. Antes de saltar, prendió fuego a la ropa y bebió un trago de veneno. Ade—más, por si eso fuera poco, saltó con una pistola en la mano para volarse los sesos en la caída. ¡Era un plan que no podía fallar! —Se rió a sabiendas del final. —Pues la risa es que al momento de disparar falló y en vez de matarse, lo que hizo fue romper la cuerda que tenía al cuello. De esta manera, no se ahorcó, sino que siguió cayendo hacia abajo hasta caer al mar y el agua apagó las llamas de su ropa, por lo que tampoco se quemó. Encima, una vez estuvo en el mar, tragó muchísima agua y eso hizo que vomitase el veneno que había ingerido. —Negó con la cabeza, hasta finalmente encogerse de hombros. —Lo más gracioso es que un pescador lo rescató y lo llevó al hospital. ¿Pero sabes qué? Murió en el hospital de hipotermia. —Y volvió a reírse. —Vale, ya sé que reírme de semejante desgracia es un poco feo, ¡pero es que es muy divertido! —Y continuó riéndose. Hasta una lagrimita le había salido por uno de sus lagrimales.

Y gracias a Merlín bendito, consiguieron convencer al dramático de Ricky para salir de allí e irse a tomar un helado como personas normales que no están siendo buscadas por las autoridades mágicas. Por el camino, Adae mostró verdadero interés por la persona que le había salvado la vida y aunque se esperaba una respuesta mucho más elaborada, se conformó con los pequeños detallitos que le dio. Aunque lo de médico ya lo sabía, así que no valía. Y lo de la pizza... ¡¿a quién no le gusta la pizza?! Había tirado por lo fácil.

—Pero dime cosas que no sepa, tramposo. Ya sé que eres médico, me lo dijo Ricky. Y también sé que te gusta la pizza porque solo a una persona extraña no le gustaría y no tienes pinta de ser un ser extraño —dedujo en voz alta. —¿Qué tipo de películas te gustan? ¿De terror? ¿De acción? ¿Misterio? ¿Drama romántico? Mis madres siempre se pelean por eso, a una le encantan las de drama romántico y a la otra las de acción. Lo normal es ver a una durmiendo mientras la otra disfruta de la peli que eligió —contó como anécdota graciosa.

Pero claro, Laith comenzó a hacer algo que hizo que Adae dejase toda jovialidad a un lado —al menos por el momento— para recriminarle por fumar. ¡Fumar mataba, lo pone en las cajitas! ¿Por qué la gente consume algo que mata? No lo entendía. Los motivos que dio Laith no convencieron al niño, básicamente porque no le parecieron reales y que se lo estaba inventando. ¿Que fumar evita la obesidad y el corazón funciona mejor? ¡Venga ya!

—Eso es mentira, venga ya. —Ni se dio cuenta de cuando se fue Ricky a por los helados. —¡Es imposible que fumar haga que el corazón funcione mejor! Si es uno de los riesgos que te puede producir un infarto, ¿no?  ¡Y el infarto es en el corazón, así que no puede ser muy bueno! ¡Lo sé porque mi abuelo es gordo, fuma y encima tiene el azúcar alta, así que no me extrañaría que dentro de poco le diera un infarto! —¡Que no le engañaba! —Y lo de la obesidad me resulta también un poco falso, no sé. Pero es más creíble. —Ea, Adae, un niño de trece años, debatiendo sobre cosas médicas con un médico, ¿por qué? Porque podía, claro.

Laith no quería que un niño super inteligente e ignorante le refutase las cosas, porque seguro que le daba pena decirle a la cara que no tenía ni puta idea. Y claro, en verdad era totalmente razonable. Así que Adae, consciente de que uno no puede salvar a quien no quiere ser salvado, decidió asumir el cambio de tema.

—Fui a Ravenclaw —respondió orgulloso. —Recuerdo que nada más posar el sombrero sobre mi cabeza, gritó la casa sin duda alguna. Fue super guay. Tú... tú tienes cara de haber asistido a Gryffindor, ¿fuiste Gryffindor? —A decir verdad, nada en aquel chico le inspiraba a señor americano y es que además Adae era malísimo para los acentos. —Ahora mismo estaría terminando mi tercer año, pero ya ves, el gobierno ha decidido cazarme porque dicen que soy un ser muy peligroso. Tú ten cuidado, ¿eh? Que como me molestes puedo matarte de una mirada, que soy hijo de muggles, una persona super peligrosa para la sociedad mágica. —Le amenazó con un gesto de lo más divertido.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Mar Oct 24, 2017 7:19 am

El chiquillo había reconocido la historia y, encima, se la contó a Ricky, haciendo sonreír a Laith. Y es que los gestos que el tatuado hacía ante las explicaciones no tenían precio, no había forma de descubrir si estaba consternado u horrorizado de dicha anécdota, o simplemente sorprendido. Quizá esa historia le había convencido de salir por helado, lo cual era muy poco probable, pero podían pensar lo contrario y nadie les juzgaría por ello. No se le había ocurrido mucho para decirle al niño cuando preguntó por su persona, nadie tiene idea de qué decir cuando les preguntan algo tan general, así que había optado por las cosas más básicas e insignificantes que se le habían pasado por la mente.

¿Y qué pasa cuando la película la eliges tú? ¿Se duermen las dos? —bromeó un poco con él, soltando una risita. — A mí me gustan las de miedo, pero la mayoría de las veces acabo por no poder dormir de la paranoia, ¿sabes? —le confesó en voz baja, aunque era bastante audible de todos modos. — A ver, cosas que no sepas… Pues sé tocar varios instrumentos, la guitarra, el piano… Tengo intenciones de aprender con el saxofón… Practico boxeo en mi tiempo libre… —le dio algunos datos más que quizá podrían interesarle, encogiéndose de hombros por no saber qué más agregar.

Pero el pequeño cambió de repente el tema, haciendo sentir al sanador sumamente divertido. Le dio tres razones bastante buenas, pero no pareció que se las creyese. Laith era bastante condescendiente, pero una cosa que le encantaba era discutir, así que no le molestó para nada que el chiquillo le pusiera peros y trabas a su explicación haciendo que pareciesen poco creíbles, sino que rápidamente arguyó más motivos a favor de la mala práctica, una costumbre que ya a esas alturas era difícil quitarse.

Pues déjame decirte que no. Si bien es cierto que una persona fumadora tiene más riesgo de sufrir un ataque al corazón, los fumadores tienen una mejor respuesta a la medicación y a los procedimientos para eliminar la placa de las arterias, así que su riesgo de morir es bastante más bajo —le explicó con una brillante sonrisa, no le mermaba el buen ánimo una discusión con un niño. — Por otro lado, fumar también ayuda a evitar la formación de coágulos de sangre dentro de las arterias, y lo de la obesidad… Pues la nicotina es un supresor del apetito, así que el motivo por el que controla el peso es simplemente porque las personas pierden el interés en comer, no sienten tanta hambre, claro que depende de los hábitos alimenticios.

Le explicaba con toda la paciencia del mundo, le divertía hacerlo, sin embargo decidió más temprano que tarde cambiar el tema de conversación, ese condenado sombrero. Algún día iba a entrar al colegio e iba a hablar con él. Adae había resultado ser de la casa de los cuervos, ¡justo como Steven! Pero estaba seguro que el niño era más inteligente que su amigo, que era un mocoso en el cuerpo de un adulto. Soltó una risa cuando lo amenazó por ser una persona súper peligrosa, sacudiéndole el cabello a aquel chihuahua. Vamos, los chihuahuas eran adorables por fuera pero peligrosos por dentro. Todo que cumpliese con esas características podía ser un chihuahua.

Tendré cuidado, no te preocupes, mira que no quiero problemas con gente tan peligrosa como tú —le siguió aquel juego, negando con la cabeza. — Yo fui Pukwudgie, no fui a Hogwarts, fui a otro colegio que está en Estados Unidos que se llama Ilvermorny —le contó, mirando que Ricky iba volviendo con los helados y tomaba el que le pertenecía a él. — En todo caso, de haber ido a Hogwarts yo hubiese ido a la de los mapaches —concluyó, ignorante del pequeño fallo de su teoría. Que no había ninguna casa de los mapaches. Se estaba refiriendo a la de los tejones. — Pukwudgie es el corazón, casa de los sanadores, al menos así se conoce, no todos los que caemos ahí somos sanadores —soltó un poco de aire a modo de risa.

La verdad es que todo el tema de las casas siempre le había gustado, la competencia le gustaba y por eso todo el tema de medirse contra otras cosas era agradable. Él suponía que iría a la casa de “los mapaches” por lo que sabía de ella, era, en su opinión, la equivalencia a Pukwudgie. No creía que fuese mucho como los Gryffindor. Se lo preguntaría algún día al sombrero, era una de las cosas que figuraban en su lista de cosas por hacer antes de morir. Últimamente tenía particular urgencia en completarla.

¿Tú a qué casa fuiste, Ricky? Tienes cara de haber ido a la de los mapaches —no importa cuántas veces lo corrigieran, la casa de los mapaches era la casa de los mapaches. Si fuera por él, todos irían a esa casa, la de los mapaches. — Espera, creo que tu helado tiene algo… —le dijo a Adae, con una pequeña cucharilla que tenía clavada en el suyo le robó un poco y se lo comió. — Te salvé de morir envenenado —dramatizó, haciéndose el héroe en medio del hurto.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Vie Nov 03, 2017 1:05 am

Ahora, sí, ¿ves? Eso eran datos que a una persona que no te conoce, le interesan porque hacen que te conozcan un poco más. Además, gracias a esa información, ya el pequeño había creado un vínculo instantáneo con él. ¡Era músico! Él también lo era. Seguramente no era tan pro como lo era él, pero al menos compartían la afición por el tema. Mientras le decía las cosas, él poco a poco fue sonriendo cada vez más ya que todo lo que le decía le gustaba, no como el estúpido dato de que fumaba. ¡Ewwgg! ¡Qué asco!

—No dejo que se duerman cuando la elijo yo. Elijo del mejor repertorio para mantenerlas despiertas —dijo sonriente, aunque con una sonrisa débil, ya que se acordó de su hermana. Ella sí que se quedaba dormida (o fingía quedarse dormida) con las películas que elegía Adae solo para molestarlo. —A mí las de terror me dan repelús, también me da la paranoia y claro, algo me dice que yo paso más miedo que tú —añadió divertido al tema, encogiéndose de hombros. —¡Bien! ¡Eso datos me han gustado más! ¿Pues sabes qué? Ya tenemos algo en común. Yo también toco un instrumento. Soy un chelista extraordinario, aunque desde verano no toco ninguno, así que probablemente esté un poco oxidado. También toco el ukelele. Mi madre me enseñó. —Entonces sonrió. —Si algún día me hago con un chelo, que a este paso parece ser un poco imposible, podríamos tocar algo. Chelo y piano hacen una combinación genial, ¿no crees? —preguntó con mirada soñadora. Era un pobre iluso, en realidad. ¿Cuánto tiempo quedaría para que la cagase con su idiotez de niño pequeño y terminase en el Área-M?

Esos datos sobre el tabaco o se los daba por escrito y firmados por la E. I. M. M. (EMBAJADA INTERNACIONAL DE MEDICINA MUNDIAL, sí se lo acababa de inventar) o no se lo creía. ¡Venga ya, todo eso era mentira! El tabaco era todo malo. Todo todo. Si daba algún tipo de beneficio era algo así como suerte, pero era imposible que te diesen tantos. Pero claro... Laith hablaba tan convencido y con tanta seguridad que... claro, ¿qué iba a decir Adae si no tenía, perdón por la vulgaridad, ni puta idea del tema?

—No me lo creo —dijo finalmente, medio-orgulloso porque se negaba a creer que eso pudiese pasar. —Tendré que informarme. No me fío de ti. ¿Qué va a decirme una persona a la que le encanta fumar? ¡Pues maravillas! —Le 'echó' en cara, como si por eso su argumentación valiese menos.

Al ser sangre sucia, Adae había tenido una educación muy básica, por lo que a pesar de saber que había otros colegios en el resto de continentes, no era consciente de cuántos había o cómo iban las cosas en el resto. Por eso cuando aquel señorito le dijo que venía de Ilvermorny, se sorprendió gratamente.

—Tejones —le corrigió divertido, para entonces mirarle con atención. —¿Pudwidge? —pronunció de pena. —¿Y en Ilvermorny también se dividen en casa representadas por colores, animales y eso? ¿Cuáles más hay? —preguntó con curiosidad. —¿Entonces eres americano? ¡Ves! Eso es otro dato importante que podrías decir de ti cuando alguien te pregunta que qué puedes contar de ti. Yo al menos no conozco a muchos americanos. Bueno eres el primero, creo.

—Yo fui a la de los leones. Aunque sabiendo tu dislexia animalística a lo mejor prefieres llamarlos tigres —respondió Ricky.

Adae se alejó el helado cuando Laith le dijo que había algo, temeroso por ver allí una araña peluda, pero de repente él solo quiso robarle UN TROZO. Abrió la boca sorprendido por el engaño que se había comido de lleno.

—Si no fuera porque está muy rico, te tiraría un trozo a la cara —le 'amenazó' divertido.

Comenzaron a caminar por las calles mientras comían sus respectivos helados y Adae se puso a un lado de Ricky, dejando a éste en medio, para que Laith no volviese a robarle de su increíble helado.

—Ya es tarde —dijo Ricky, ¿se le estaba pasando la poción calmante? No podía ser.

—Te pareces a mi abuela. Pero si todavía hay sol y decir eso de Londres es complicado. ¿Vamos a la tienda un rato y luego nos vamos? —preguntó sonriente. Él asintió.

En realidad parecía un poco ortopédico e idiota con el vasito de helado apoyado en la mano mala mientras intentaba mantenerlo en equilibrio mientras cogía trocito a trocito con la mano buena.

—Si tuviéramos dinero te compraría algo para que te entretuvieras en el refugio. Oye, ¿podríamos robarlo, no? Total, ¿qué más da que seamos fugitivos también en el mundo muggle? Ya nos escondemos igual —
propuso como idea descabellada con una sonrisa divertida. Estaba de broma.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Laith Gauthier el Mar Nov 07, 2017 4:24 am

El chiquillo era adorable, lo confirmaba con sólo hablar con él. Y además le sacaba el lado sensible a Ricky también, a quien ya le hacía falta un poco de aire luego de estar encerrado tanto tiempo. Eran un buen equipo para malinfluenciar a los pobres fugitivos que quieren portarse bien escondidos sin problemas. Una de sus cejas se arqueó divertida cuando le dijo que estaba sospechando que lo pasaba peor que él con las películas de miedo, pero sólo con incredulidad para molestar un poco, pues pronto lo había puesto a pensar más datos que el niño no supiera de él para dejarlo conocerle.

Ah, ¿sí? Pues me encantaría escucharte tocar, estoy seguro que no te has oxidado a pesar del tiempo —le sonrió, dándole ánimos sin abandonar el buen ánimo. — ¿Tu madre también es música como tú? Qué guay —le hizo saber, sacudiéndole el cabello. — Claro, me encantaría tocar algo contigo, me dices cuáles canciones te gustan para practicarlas —le guiñó un ojo, lo calmaba poder darle un día medianamente normal a un jovencito que tan mal lo pasaba encerrado y aburrido dentro de un refugio. Él ni siquiera sabría cómo mantenerse cuerdo ahí abajo encerrado y sin hacer nada, y es que a su edad ni siquiera podía hacer magia sin meterse en problemas, ¡era lo peor de todo!

El jovencito simplemente decidió que no le creía y no iba a creerle los datos de los beneficios de fumar. Que eran ciertos, a pesar de que no justificaban todo lo malo que causaba, pero no le pidió justificar, ¡sólo le pidió beneficios! Pero lo dejó estar, dándose como perdedor, ya que al final no iba a convencerlo de lo contrario. Y, siendo honestos, tampoco quería. Mejor que creciese pensando que era malo y no lo cogiese como vicio. Le preguntó sobre el colegio, y él le contó más información de él, como su colegio, su casa y qué representaba dicha casa, llamando la atención del menor.

Puk-wud-gie —le corrigió con una sonrisa. — Por criaturas principalmente, están los, vamos, los pukwudgies, que son como unos puercoespines bípedos parlantes, las serpientes cornudas, la mente para los eruditos; las aves de trueno, el alma para los aventureros; y los wampus, el cuerpo para los guerreros —le explicó a la brevedad sobre las casas del colegio. — Sí, soy de Canadá —le sonrió, antes de que le riñese de nuevo por no haber dado ese dato importante. — Oh, lo siento, ya tengo la lista de cosas que decir cuando alguien me pida hablar sobre mí —le sonrió travieso, mirando a Ricky cuando preguntó su casa. — ¿Qué dices, loco? Es obvio que es la casa de los Lannister, los leones —y ahí iba una referencia a Juego de Tronos.

Al menos se acordaba de los leones. Y las serpientes. Y los mapaches. Y los cuervos. Vale, sabía dos de cuatro casas, no estaba tan mal. Y la de los cuervos era culpa de los fundadores, para qué ponían “cuervo” en el nombre. Entonces le robó un poco de su helado al niño, recibiendo una durísima amenaza por ello, haciendo reír al sanador. ¡Incluso huyó de su lado, poniendo al pobre Ricky en medio de los dos para que no le robase helado! Aunque no por ello dejó de intentar cruzar su cuchara por el frente o por detrás de Ricky para llegar a Adae, sin mucho éxito en robos posteriores. Lo hacía por molestar, principalmente.

Oh, vamos, dijimos helado y tienda de comics, ¿quieres que te dé más calmante? —se quejó también cuando Ricky les dijo que ya era hora de marcharse, más infantil que el propio niño. Al final consiguieron convencerlo. — No te metas en más líos de los que ya tienes, enano, si quieres comprar algo me dices y te lo compro yo —riñó suavemente a Adae por aquella descabellada idea, hablando completamente en serio cuando le dijo que si quería algo podía pedírselo. Siempre que no quisiera, qué sabía él, una revista de colección que le gastase tres salarios. Algún par de comics de precio moderado sí que podría costearle.

Pronto había terminado su helado, tirando los sobrantes en la primera papelera que se encontró. La tienda de comics no estuvo muy lejos de ahí y pronto habían entrado, le divertía saber que Ricky poco sabía de todo aquello, una cultura de comics e historietas de la que vivía ignorante por haber sido relegado meramente al mundo mágico. Así que si veía algo muy popular, le iba dando un poco de información al respecto, para que no se sintiera tan perdido cuando era más que evidente que Adae y Laith podían hablar el mismo lenguaje mientras que él no se enteraría de mucho.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 26
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 26.005
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 996
Puntos : 819
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Adae West el Jue Nov 09, 2017 10:28 pm

Ay, ¿hacía cuánto, exactamente, que no tocaba el chelo? Una burrada de tiempo. Siempre le decían que tocar era como montar en bici, pero claro, Adae nunca había aprendido a montar en bici, así que tampoco tenía mucho sentido esa comparación. De todas maneras, era quitarse el polvo con las primeras notas desafinadas y luego todo volvía a ser como si fueses uno con el instrumento.

—Quiso ser música, más bien —respondió Adae—, en realidad es policía, pero ser música fue su sueño frustrado, por eso sabe tocar tantas cosas. Ella sí que es una crack. —Claro, ¿cómo iba a hablar Adae de su madre? Con simple admiración, lo que sentía por cada una de ellas. Selina no era su madre biológica, pero era sin duda con la que mejor se llevaba, pues compartían todos los gustos y ella siempre lo motivaba en todo. —¡A mi me gusta todo! Pero haré una recopilación y se la daré a Ricky para que te la de. Eso sí, necesitaría un chelo o un ukelele. No tengo. Y pedírselo a mi familia creo que sería un poco contraproducente...

Vaya, Adae fingiendo ser inteligente. ¿Y no sería contraproducente irte a vivir con ellas huyendo del refugio sin que nadie te acompañe? No sé. ¡Quizás eso también es muy, muy contraproducente!

Prestó atención a la descripción de las casas de Ilvermorny, mirándolo con profunda curiosidad. ¡Era super guay! Adae sería indudablemente de las serpientes cornudas, ¿verdad? Era como Ravenclaw, O al menos era lo que más se parecía. Aunque claro, el hecho de que tuviera una serpiente como emblema pues lo hacía recordar a Slytherin y quizás ya no le gustaba tanto.

—¿Y alguna vez has intentado compararlos con las casas de Hogwarts? Porque las serpientes cornudas se parecen a Ravenclaw. Las aves del trueno a los Gryffindor. Los wampus a los Slytherin y... ¿los Pudwudgie a los Hufflepuff? —En realidad con esos dos últimos no estaba muy convencido, pero oye, los dos primeros tenían toda su lógica, ¿o no? —¿¡Eres de Canadá!? ¿Y qué haces aquí tan lejos? —preguntó sorprendido.

Ricky elevó las manos para aplaudir a Laith por la referencia y, sobre todo, por tener tan claro que era la casa de los leones. No había visto Juego de Tronos, pero en el refugio habían muchos hijos de muggles muy, muy muggles y ya los había escuchado en más de una ocasión hablando de esas cosas.

Continuaron caminando mientras Adae tenía que hacer un poco de esquive experto en que Laith le robase de nuevo un trozo de su helado, algo que se le dio bastante bien con movimientos un tanto estúpidos. Entre que tenía que hacer equilibrio para comerse eso y que se movía para esquivar ataques, tuvo mucha suerte de que no se le cayese aquello al suelo y se quedase con las ganas.

Convencer a Ricky fue fácil, básicamente porque eran dos contra él y él se cohibía rápido. Además, no tenía argumentos sólidos, ya que todos estaban teniendo una agradable velada sin que nada pasase.  ¡Y eso había que aprovecharlo! Es por eso que aceptó ir a la tienda y Adae aprovechó para ver si podía hacerse un experto en el hurto, ya que tampoco tenía mucho que perder dada su situación actual frente al mundo. En el mundo muggle no era nadie, pero en el mundo mágico tampoco pero a la vez valía una pasta. No lo entendía. Pero bueno, el sanador fue el encargado de prohibirle robar nada, como la buena influencia que era aunque tuviese tatuajes y fumara. En verdad era muy mono.

—¿En serio? —preguntó con ojos brillosos a Laith. —¿Me comprarías un cómic? ¡De la patrulla X! ¡Me encanta X-MEN, es lo mejor que tiene Marvel! Antes los coleccionaba, pero hace tiempo que perdí el hilo.

Por su parte se acabó el helado, ya que estaba tan incómodo comiéndoselo con aquella mano mala que se lo hincó todo para dentro para no tener que estar todo el rato igual. Estaba llegando a la tienda, lo notaba, básicamente porque se habían metido en calles más estrechas, típicas calles en donde pega que haya una tienda friki con muchas cosas. Y yépale, era super listo. Mírala ahí.

—Llegamos... —dijo emocionado, adelantándose a la puerta mientras brincaba y entrando al interior él solo primero.

Ricky miró a Laith.

—No sé en qué momento me convertí en un niñero... —
dijo divertido. —¡Y no me pagan! —añadió, llegando a la puerta para dejar pasar a Laith primero.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 5
PB : Ty Simpkins
Edad del pj : 13
Ocupación : Preso
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 415
Lealtad : Al sapo Croac
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 289
Puntos : 210
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3312-adae-west-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t3313-relaciones-de-adae-west http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Adae WestInactivo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.