Situación Actual
19º-25º // 26 agosto -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Laith G.Mejor PJ ♂
Vanessa C.Mejor PJ ♀
Freya H.Mejor User
Gwendoline E.Mejor roler
Sam & GwenMejor dúo
Stella T.Especial I
Egon A.Especial II.
Bianca V.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Priv. || Mi apellido es Lévesque ||

Evans Mitchell el Vie Oct 20, 2017 5:50 am

La Ceremonia de Selección estaba siendo igual a la anterior y a la que precedía a la anterior de la anterior, ¡terriblemente aburrida!, ¿a quién le importaba ver a un montón de petisos sudar la gota gorda sólo porque van a ponerles una gorra sucia en la cabeza? Sólo se imaginaba a una persona en el mundo que se hiciera pipí de la emoción sólo por ver una gorra (porque ‘hablando de gorras’), pero vamos, ¡que había hambre!, ¡qué importaba incluso si el sombrero se los tragaba! Sólo sirvan el banquete de una vez, ¡por Merlín!

Evans, con la barbilla apoyada en un puño —derribado su cuerpo hacia un lado, de lo cansino, lo tremebundamente soporífero de todo aquel montaje (que otra vez, era el mismo TODOS los años, ¡no le cambiaban ni un detalle! Bueno, estaba el hecho de que los sangre sucia estaban siendo exterminados, pero esa era otra historia, para otro momento)—, y en fin, sin nada que hacer, paseó la mirada alrededor, ajeno a los comentarios que crecían en su mesa, que rápidos, señaladores, viajaban de boca en boca, transmitiendo las nuevas, el nuevo rumor.

Hasta que oyó algo que lo descolocó, ¡que hasta lo asustó, joder!

—Lévesque…

Instintivamente, Evans estiró el cuello con la alerta de una avestruz. ¿Qué?, ¿dónde?, ¿qué pasaba con su hermano? Pero no se trataba de Adri, no esta vez. Sus ojos chocaron, no con la acostumbrada elegancia y clase y la inestimable presencia de Adrien Lévesque, ése guapo, que cada año se estaba poniendo más apuesto, ¿verdad? (para orgullo de su gemelo, claro). Lástima que tuviera un corazón tan bueno que se dejara rodear de gente fea, con más pestilencia encima que un saco de mierda rancia de Bowtrickle, cuando ya ni sirve para vender y sólo apesta, ¡huele que da asquito!, léase Joshua, y en fin, para su sorpresa, ¡auténtica sorpresa!, ¿Joshua había desaparecido de sus vidas para siempre dejando atrás una carta sobre lo lamentable y llorica que era? ¡No, la vida no era tan maravillosa!

No, quedó boquiabierto, porque allí, entre la marabunta de enanos (y esto era alarmante, ¿acaso los duendes habían invadido Hogwarts?, ¿tendrían un plan maquiavélico de conquistar el mundo mágico, mientras lo inundaban con sus patitas cortas y de… ¿ello de allí era un renacuajo? Sí, debía ser, ¡qué cara más amarga! ¿No se supone que la infancia es la edad más feliz, para sonreír, para jugar, para deslizarse de los arco iris como de un tobogán? Pues fíjate que el renacuajo de allí no se enteraba de nada, ¡sólo mira cuan amargado!), había un cualquiera que se pensaba que podía cantar que estaba emparentado con su hermano como si tal cosa. ¡Joder con eso!

¿Familia?, ¿era eso posible? Evans había buscado la mirada de su hermano entre la mesa de las marmo… la noble casa de los Hufflepuff, ¡y el que tuviera algo distinto o despectivo que decir, que se lo dijera en su cara! Pero ojo, que él se ponía muy sensible cuando a un pobre desdichado se le ocurría insultar la casa de su hermano, tan sensible como para ir repartiendo puños y bravatas de muy mal gusto, aquí y allá. Buscó su mirada, en fin. Tristemente, sólo para descubrir que en ese maldito instante, su hermano estaba buscando la del gorras. ¿Es que ese avechucho no tenía ni la decencia de darles un momento de encuentro y emoción para ellos dos? Desde las vacaciones de verano que parecían más unidos que nunca y Evans no soportaba sentirse aparte.

Pero como fuera, el chico allí, irreverente, maleducado, impetuoso —esta idea se hacía de él, con tan sólo verlo perder los nervios de malcriado a tan solo un paso de ponerse el sombrero—, podía ser, sí, alguien que tuviera un vínculo de sangre real con los Lévesque. Algo le decía que, en efecto, así era. Ya le preguntaría a su hermano sobre eso. Pero, por supuesto, lo primero era tantear el terreno por sí mismo, no era cuestión de desatender esa oportunidad. A él le gustaba comprobar las cosas por su cuenta. Y, ese nuevo rostro le había despertado la curiosidad. Lo único que quedaba era coser y cantar, coser y cantar, hasta dar con el meollo del asunto.

En este punto, sería bueno, quizá, explicar qué sentía Evans Mitchell hacia el apellido Lévesque. ¿Acaso resentimiento por sentirse fuera de la familia, cuando él siempre había querido pertenecer a algo, o a alguien, luego de ser apartado de su propia familia, la única que había conocido?, ¿acaso un sentimiento de reverencia, de euforia difícil de contener, todavía tentado desde lo más profundo de su corazón por la chance, lejana o ilusa, quizá, de que lo aceptaran?, ¿cuáles eran sus sentimientos? Había tenido tiempo atrás un pleito con su adorado, adorado, hermano, sobre ello. Al final, entendió o creyó entender que la única razón para que su hermano se sintieran tan mal cuando tocaban el tema, era porque no quería decirle la verdad: que su padre no lo reconocía como hijo. Asumió que era de ese modo, y lo aceptó. No quería ver a Adri triste. Ya no. Pero en su corazón. Algo quemaba.

Y ahora, no podía evitar, sentirse hasta entusiasta, ¡eufórico!, por saber un poquito más, o para ser exactos, todo lo que pudiera sonsacarle a ese niñito francés de alta alcurnia —seguramente, un insoportable mimado, como todos esos parásitos que no tenían otra conversación que la de un disco rayado: ‘Mi padre esto y lo otro’, ‘Mi familia esto y aquello otro’, y así. Y no, Evans no relacionaba a esos gusarapos ni remotamente con el muy consentido y muy arrogante Adrien Lévesque. Pero de veras, que allí no había nada que comparar, ¿qué te crees? Una cosa era Adrien, y luego, el resto del mundo. Mentalmente, el león tenía un esquema muy claro de cómo era el orden de las cosas en el mundo (su mundo, entiéndase). Primero, Adrien. Luego, Evans. Y así, siguiendo ese orden: Adrien, Evans, Horus, y recién después: ‘esos que se llaman gente’. Y a lo último de la pirámide, aplastado por la pirámide, Joshua, por supuesto—.

Así que, naturalmente, en los días siguientes rondó al pobre incomprendido francesito, ¡con la mejor de las intenciones! Presentándose como ese tipo con tanta, tanta, buena vibra, ¡que haría de sus primeros pasos en Hogwarts una maravilla! Ni falta hacía decir que, quien lo conocía, sabía que Evans sólo mostraba su generosidad si pensaba ganar algo con ello, recibir algo a cambio. Olvídate de los gestos desinteresados, esos nunca estuvieron tan en boga como la gente estúpida cree. Todos tenemos motivaciones egoístas, en qué las transformes al final del día, es tu elección.

Día soleado, mira tú. Puede que haga frío, pero el sol es envidiable. ¿Y sabes qué provocan un par de rayos de dorados de sol sobre tu cara, sobre tus sentidos, todo tú? Un poco de felicidad, de ganas de salir al nuevo día, ¡energía! A Evans le sobraba de esto, pero las tardes como aquellas evocaban lo mejor de él. Por eso era que, en esos días, si eras alguien con el que se metía y de verdad te gustaba la sensación de tu cabeza sobre tus hombros, preferías no cruzártelo ni por casualidad.

Porque Evans Mitchell de mal humor, a ése, tú podías manejarlo. Sí, leías sus intenciones sólo de una mirada. ¿Pero de buen humor? Imposible saber en qué pensaría esa mente del diablo. ¡Era impredecible! Por suerte, parecía estar muy ocupado con este nuevo chico, ¿Bo, lo llamaban? No, no, ¡Bastien!, ése. Tenía un cara muy particular, tenía una belleza delicada y hasta dulce, pero sus expresiones podían volverse tan mandonas y enfurruñadas, como ese día en la Ceremonia de Selección.

—¡Ahí estás, el hombre que estaba buscando!—soltó Evans, acercándose a Bastien y rodeándolo con un brazo por los hombros, y colgándosele, dispuesto a hacer buenas migas, mira tú. Evans tenía el detalle de hablarle en francés, nunca inglés. Eso hacía algunas veces que, de estar rodeados de personas, ellos formaran una complicidad aparte. Y el león hacía tan natural la compañía, tan natural el contacto, desde la forma en que se te acercaba, te tocaba. Siempre había sido así, muy entregado al lenguaje corporal y al roce, y hasta no se daba cuenta, que a otros no les era algo tan familiar, aunque él lo hiciera parecer de esa manera, para ti—¿Estás libre hoy?
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Grant Gustin
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 14.150
Lealtad : Los suyos
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 412
Puntos : 274
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4572-evans-mitchell?highlight=evans http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Evans MitchellUniversitarios

Bastien Lévesque el Lun Oct 23, 2017 5:10 am

- ¿Lévesque?

-¿Cómo el Hufflepuff?

-¿Es eso posible?

-¿Por qué ahora?

Y era como si todos que estaban comentando con sus compañeros sin importar la selección ahora tuvieran un tema de conversación en común, al inicio cuando pronunciaron su apellido el comedor había quedado en silencio para luego escuchar esos murmullos. Por supuesto él no se amedrentó, avanzó muy seguro de sí mismo y se sentó en el taburete, sonriendo porque al parecer estaba su primo por ahí ¿Quién sería? Nunca lo ha conocido pero con tanta gente no podría reconocerlo, ni siquiera sabía en qué mesa estaba sentado. Todos parecían tener la misma reacción, cosa que le hizo sentirse como un animal de exhibición, no que eso fuera malo, al contrario le gustaba tener esa atención hacia su persona.

Cuando su casa fue asignada se sentó en esa mesa, por esa noche no parecía haber problema alguno, no sabía que alguien le estaba observando hasta que esa persona se acercó a él. Cuando descubrió que no solo tenía un primo si no dos su curiosidad aumentó, porque en Hogwarts solo eran dos Lévesque cuando debían ser tres según entendió no supo si indagar en ese acontecimiento extraño pero lo dejó pasar, sobre todo porque su atención se desvió en la atención que le daba, diferente a sus hermanos y a su padres, diferente a Jean, cosa que le hizo sonreír y sin darse cuenta algo cambiaba en él, no, nada de sentimentalismo absurdo, había aprecio, pero esto era diferente.

¡Es un gran día para salir! Sí, maravilloso día de otoño, las hojas de los árboles empezaban a caer cubriendo el suelo de un manto de coloridos tonos marrones, era muy hermoso, lástima que pronto los pájaros migrarían así que se encontraba en la intemperie intentando buscar plumas ¿quién diría que tenía un pasatiempo tan extraño? Tarareaba una leve canción encontrándose con una pequeña pluma azul, intentó descifrar la especie... ¿Martin pescador? ¿Carraca europea? Parecía más del primero, sacó su libro de colección de plumas, la guardó ahí mientras escribía la fecha y la especie a la que pertenecía o creía que pertenecía la pluma, a pesar de parecer desordenado sus apuntes estaban bien cuidados, no escribía espantoso ni ilegible, era increíble o tal vez no, venía de una familia muy reconocida en Francia, aunque por lo visto se estaban haciendo un nombre ahí en Inglaterra también, una familia que si bien no era ancestral si era noble y por eso aunque no actuase como el resto de sus integrantes, sí demostraba ser muy apto para los estudios, solo tenía cierto problema de atención, lo que no le interesaba no lo continuaba.

Al acabar de pegar la pluma en su cuaderno, continuó caminando por el lugar, donde veía un montículo de hojas les daba una patada para alborotarlas, estaba en medio de la lluvia de hojas cuando le sobresaltan, reconocía esa voz - ¡Miren quien es! - Se gira hacia el mayor, sonriendo alegremente, dejando que le abrazara, el tacto era nuevo para él pero no le rehuía, al menos no si venía de Evans - ¡Te acordaste de mi! - Bromea, o tal vez no, si Evans, su nuevo amigo, no, no el reemplazo de Jean, pero hacía que se olvidara un poco de él, en lo que estaba, si Evans si quiera pensaba olvidarse de él después de estar días juntos él se encargaría de recordar su presencia, tenía buenos métodos de todas formas (entrar a la sala de Gryffindor era un buen ejemplo y de paso haciendo berrinche, exigiendo por Evans) pero claro, tenía que ser cuando él decía, no iba a dejar que el otro pusiera las reglas aunque si le buscaba tampoco pasaba nada, más bien le entusiasmaba la idea

- Para ti siempre - Su rostro podría tener ese gesto de ensueño, de niña, no, de niño enamorado ¡que no era niña! pero no se deberían fiar de él era tan impredecible su humor y aunque pareciera coquetear puedo que no lo diga con esa intención es solo que le causa curiosidad esos gestos, esos abrazos, el roce de su cuerpo con el del mayor y era algo torpe en corresponderlos, pero de todas formas los quería para él, no es que celara realmente a Evans es solo que demandaba que siguiera haciendo aquello con él - ¿Me invitarás a algún sitio? ¿Tienes algo en mente? - Se aparta de Evans cuando cree que tuvo suficiente roce, porque como niño caprichoso se hace lo que él dice y si es un "basta" se tiene que cumplir, claro que Hogwarts lo está conociendo, no sabe su historia, ni porqué está ahí, algunos especulan que fue expulsado, otros que sus padres no les gustaba la educación en Beauxbaton pero todo era un misterio en torno al chico nuevo, además de que últimamente se estaban rompiendo las relaciones entre las casas, es decir no eran el primer dúo Sly/Gry que hablaba con confianza y amabilidad eso desconcertaba bastante ¿y la enemistad? ¿Dónde quedaba? ¿Ahora era entre Huff/Gry?

____________________________________________________________
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 6
PB : Madison Paige
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 000
Lealtad : ???
Patronus : ---
RP Adicional : 000
Mensajes : 51
Puntos : 27
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5036-prrr-le-minet-est-arrivee http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Evans Mitchell el Miér Oct 25, 2017 3:48 pm

Fíjate qué simpático: “para ti siempre”, decía. ¿No era demasiado encantador ese niño? Bueno, ‘niño’. Habían circulado algunos rumores, bueno, ¿para qué mentir? Era fácil deducir que Bastien no era exactamente lo que clásicamente tú definirías en términos masculinos. Y esto lo sabías por sus compañeros de dormitorio y porque si tú prestabas atención, te dabas cuenta. Y por supuesto, Evans era tan detallista que NO SE HABÍA DADO CUENTA. Porque pedirle a los monos que contaran con manzanas era más fácil que pedirle a Evans Mitchell que reparara en la persona de la que llevaba colgado hacía semanas.

Además, Bastien le había dicho que era un chico, ¿por qué tendría que darle importancia? El chico decía que era un chico, fin de la cuestión. Eso es lo que le contestó a Ed cuando fue hasta él, ¡todo impactado!, con rumores (que seguro eran por el buen ver que tenía Bastien) sobre si era M o F, y blah blah blah blah blah. La cara de ‘no podrías haber elegido un tema menos interesante para una tarde de domingo, bien por ti’ de Evans fue tan elocuente que su amigo dejó de intentarlo, porque una cara ASÍ de larga era impenetrable incluso para el más listillo de los pedantes. De hecho, si se lo ponía a pensar, aquellos eran los mismos rumores que Evans había hecho circular acerca de Chris cuando estaban en tercero. Fíjate que si no fuera por los sangre sucia y su humillación diaria, ya ni habrían novedades en Hogwarts. Pero hasta eso último se estaba haciendo un tema algo manido.  

Pero a lo importante, ¿encantador? Eso estaba por verse. Todo eso de las sonrisitas, la buena vibra, era algo que podría ponerse en jaque en cualquier momento. Después de todo, Evans había notado que el chico era más un consentido que otra cosa, y él ya se conocía de sobra cómo varía el humor de un niñato caprichoso, así como era natural en él desconfiar de las supuestas buenas intenciones de quien fuera. Pero había conseguido agradarle, incluso desde el primer momento, y eso iba de acuerdo a sus planes, sus intereses, así que estaba todo bien. Por ahora.

—¿La verdad? Sólo quería que me salvaras de ese idiota que venía conmigo—dijo Evans, apartándose de Bastien y volteándose a echar un vistazo hacia atrás, señalando a un enfurruñado Ed con el pulgar—Ése, el de la cara de cerdo enojado. ¿Has visto esos cachetitos tan dulces?—agregó, socarrón, tocándose la cara en un gesto, haciendo énfasis en lo mofletudo que era su amigo—Oh, oh, nos sigue mirando, ¡esto es tan incómodo! Ven, ven, doblemos por aquí y perdámoslo—indicó, al tiempo que se perdían por un recodo dejando a Ed muy, muy atrás. Evans soltó una risa blanca y argenta—¡Ese menso! Me quiere convencer de no sé qué. No tengo tiempo para sus estupideces. ¿Qué me cuentas de ti?, ¿ibas a alguna parte?, ¿qué es ese cuadernito que tienes?—preguntó, curioso. ¡Y estiró la mano, antes siquiera de pedir permiso! No, espera. ¿Por qué pedir permiso en primer lugar, si tan sólo podías tomarlo? Y eso fue lo que hizo. Evans le quitó el cuadernillo, con esa insolencia del que no le importa invadir el espacio personal y salirse con la suya, te gustara o no—¿Qué?, ¿todo esto son plumas?

psss:
Podés enojarte con Evans y patearlo (!) jaja Sólo por poner un ejemplo (!)
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Grant Gustin
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 14.150
Lealtad : Los suyos
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 412
Puntos : 274
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4572-evans-mitchell?highlight=evans http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Evans MitchellUniversitarios

Bastien Lévesque el Miér Dic 13, 2017 12:37 am

Observa con descaro y poco disimulo quien osaba a molestar a su amigo, esa cara malhumorada cualquiera pensaría que Evans le habría hecho algo, cualquiera que sabía como era el Gryffindor y aunque Bastien podría darse una idea ¿Para qué molestarse en buscar la verdad? Suelta una risa traviesa mientras sus ojos brillan con malicia oh si, esas mejillas - No sé, para mi gusto pareciera una ardilla que guarda nueces adentro, provoca estriparlas - Y puede que se refiriera al acto de aplastar las mejillas cuando uno las inflaba, algo infantil pero con él no podría tomarse algo a la ligera, por mucho que su tono de voz fuera humorístico, oh si, su mente tenía cierta forma de operar diferente al resto lo que él veía como algo inofensivo para el resto no lo era.

Se deja arrastrar hasta perderse de vista de aquel molesto compañero de Evans, ladeando la cabeza preguntándose a dónde irían ésta vez, ¿era increíble que se perdiera? Y bueno, no sabía usar el hechizo "orientame", claro que sabía decirlo pero era inútil si solo apuntaba al norte ¿para qué quería saber él el norte? Hubiera sido mejor si le apuntase hacia su destino, pero no... A veces no entendía a los magos con sus hechizos que eran útiles para aquellos que supieran usarlos. Así que mejor no, además usar un hechizo así solo podría significar que estaba perdido lo cual no le pasaba a él ¿cierto?

- Es muy noble de tu parte solo huir para evitar una confrontación - Se ríe hasta que le quita su libro de plumas - Oh no, Evans Evans, no se debe tomar las cosas ajenas - Se alza de puntillas para recuperar su libro, al mismo tiempo quedar cerca del rostro ajeno - Se un buen chico - Le acaricia el rostro, mientras le arranca su libro de las manos ajenas, ahora es su hobbie, pero mañana puede ser diferente, puede que al día siguiente le de igual si lo toma o no, pero hoy era algo sagrado - Si, muy buen chico - Le palmea la mejilla, mientras le guiña un ojo. Camina como si nada, incluso pareciera que diera pequeños brinquitos alegres hasta que se detiene, gira y - ¡Expulso! - Considerando que era una posesión "valiosa" para él, un expulso no podría ser grave - ¡Si! Son plumas... ¿no son lindas? - Se acerca a Evans, pegando sus rostros - Cada pluma es un ave diferente - Le quita un mechón de cabello y lo coloca en su libro, como si Evans fuera un pequeño pajarito - Ahora te tengo a ti - Sonríe emocionado mientras reanuda la marcha.

__________________________________________________________________
Off: El Expulso pudo como no le pudo afectar a Evans... Si le afectó entonces cuando se acerca se coloca a su altura. Si no le afecta puedes decir que derribó a Ed XD jajajaj lo dejo a tu creatividad e interpretación ~
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 6
PB : Madison Paige
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 000
Lealtad : ???
Patronus : ---
RP Adicional : 000
Mensajes : 51
Puntos : 27
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5036-prrr-le-minet-est-arrivee http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Evans Mitchell el Vie Dic 22, 2017 5:48 pm

¿Destriparlas? De verdad que había dicho ‘destriparlas’.  Je, ese chico tenía cada comentario que se salía del guión. Te hacía pensar. Si fueras alguien tiquismiquis, ¡incluso paranoico! Oh, justo como aquel menso que se había quedado atrás. Sí, últimamente estaba algo pesado con “cosas raras que suceden a tu alrededor” y esa eterna cantinela de preguntas: “¿No te das cuenta de la mirada que tiene ese chico?, ¿cómo me mira cuando estoy contigo?”, como si algo de eso tuviera alguna importancia. En primer lugar, ¿por qué tenía que tenerlo pegado a su culo en todo momento? Eran compañeros de dormitorio, suficiente tenía con eso.

—¿Por qué hacer algo noble cuando puedes simplemente huir?—comentó rápidamente, casual, a modo de respuesta. Lo que sucedió con el cuaderno le provocó una mueca de desaprobación. El chico podía soltarle la siniestra cháchara que quisiera, ¡pero ey!, ¡mantén atadas esas manos! (porque por supuesto, una cosa es que Evans te abordara con toda la confianza, otra era que tú lo intentaras con él) Evans apartó la cara con un ‘no, no’ en la expresión torcida de su boca, arrugando la nariz. Ah, esa era una despreciativa, socarrona, sonrisa.

Bastien le arrancó el libro de las manos, no le molestaba. No pensaba seguir demasiado con el juego. Lo dejó tenerlo. Y para él, las cosas habían terminado ahí. Excepto por una sola cosa.

—No soy ‘tu chico’—subrayó, advirtiéndole con la mirada y una sombra de sonrisa que no era una sonrisa—Mantén a tus chicas a raya—Y le apartó el gesto de un manotazo rápido. Que le guiñara el ojo, con ese encanto tan descarado que solía mostrar, como que le molestó.

Paciencia, tenía que tener paciencia. Suspiró, soltando el aire por la boca, y se decidió a seguirlo. Vamos, que él tenía un objetivo con ese chico. Ofenderlo lo menos posible, era preferible. No es que el chico pareciera un quisquilloso, pero era un malcriado después todo, como todos esos señoritos de alcurnia. Así que, se armó con su mejor ánimo de falsa simpatía para volver a retomar la conversación animosa y casual, ¡cuándo BUM!, ¡joder con la puta mierda!

¡Expulso!

¡Directo a su estómago! Evans fue impulsado hacia atrás y chocó contra una de las estatuillas del pasillo, doblado en dos. Lo único que alcanzó a hacer fue llevarse una mano al vientre, entre que boqueaba, escupiendo el aire, como si se hubiera atragantado. ¡Joder, con el dolor! Se sentía como estrujado desde adentro, desde el estómago, ¡joder! Aspiraba el aire, necesitándolo, intentando recomponerse con una mano sirviéndole de apoyo contra la pared. Estaba sobre sus dos pies, pero pena daba. Una chica de primero soltó un gritito al ver la escena y salió corriendo, alejándose de los problemas.

¡No podía ni soltar una maldición por la boca, mierda!

Bastien se le acercó y él le lanzó una mirada de reojo, furibunda, cargada de bronca. Retrocedió la cara con asco cuando se le acercó, pero no escapó a su agarre. ¿Qué carajo le pasaba con las plumas? ¿Tenía ese rasgo compulsivo de ‘lo que es mío lo toco sólo yo’? Bueno, eso sonaba a Evans.

“Te tengo a ti”, decía.

Y una mierda.

Para colmo de barbaridades, ese idiota de Ed llegó hasta él, contemplándolo desde arriba con el rostro levemente inclinado y un inconfundible halo de victoria instalado en sus labios insolentes.

—Te lo dije. Eso ‘chico’, ¿primo tuyo, dices? Tiene algo rarito. ¿Qué me dices ahora?

¡QUE TE ASPEN CABRÓN!

***

Oyes un silbido, dirigido a ti.

—¿Dónde tienes tu cuadernito hoy?—La voz de Evans salió desde detrás. Él se hallaba muy tranquilo consigo mismo y su entorno, apoyado de lado contra el muro de la entrada y salida que daba a los patios. El murmullo de voces de los estudiantes se oía de fondo. Le dedicó a Bastien su mirada, pero pronto se desinteresó de él cuando un amigo lo alcanzó (lo estaría esperando) y ambos partieron en una misma dirección: camino a los invernaderos. Se alejaron envueltos en un halo de complicidad y camaradería. Parecían cercanos, muy.

psss:
Sorry la tardanza :A  
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Grant Gustin
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 14.150
Lealtad : Los suyos
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 412
Puntos : 274
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4572-evans-mitchell?highlight=evans http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Evans MitchellUniversitarios

Bastien Lévesque el Lun Ene 01, 2018 10:30 am

Podría ser una escena dulce y tierna si entrecerrabas los ojos, dos chicos divirtiéndose, bromeando con el típico juego de quitarle la pertenencia al otro solo para molestarlo y que éste lo persiguiera o intentara quitarlo, cosa que hizo porque al final se supone que era un simple juego, no pretendían hacerse enojar mutuamente. Sí, todo muy normal ¿cierto? Solo que ni Evans ni Bastien eran muy normales, Evans era una persona que parecía hacer las cosas por el bien de los demás pero realmente era egoísta, solo pensaba en una persona, las demás bueno no importaban. Bastien era un poco diferente, él lo hacía por diversión, si bien tenían la misma ideología que el resto no importaba, con Bastien daba esa impresión de que era ingenuo, inocente y hey... ¿Qué podría hacer de malo un chico que vive tropezándose, cayéndose o golpeándose con objetos? Era torpe, sin duda alguna pero ¿era esa torpeza fingida? Quién sabe, podría serlo, como podría ser solo un despiste, justo como su sonrisa inocente, sus ojos azules brillantes que parecían infantiles, su expresión en general daba la impresión de hacer las cosas sin malicia alguna.

Pues que le digan a Evans si realmente tiene malicia alguna, la escena que parecía ser amistosa terminó en una especie de lucha que culminó antes de comenzar, ni siquiera hizo falta una amenaza ¿para qué? No estaba cazando, no estaba jugando con una víctima, estaba defendiendo lo suyo, dejando una advertencia que no se tocaba lo que consideraba importante. el ataque fue sorpresivo, un gatito esperando su oportunidad para mostrar sus garras y más con esa cara de inocencia, si, un expulso no era gran motivo para sentirse culpable, después de todo fue Evans quien comenzó todo el lío y cuando estuvo cerca de éste, quien a penas si podía respirar, ¿lo iba a rematar? No, no, solo tomó un mechón de su cabello para agregarlo a su colección.

¿Era posible que alguien, después de atacar de esa forma a un compañero se fuera tan tranquilo? Sí, lo era, la verdad no fue su intención golpear tan fuerte a Evans, tal vez debería disculparse... Si, eso haría pero no ahora, ahora iba camino a los dormitorios Sluguethin tarareando alegremente como un chico normal o quizás con problemas mentales.

***

Caminaba hacia la clase de herbología, cuando escucha un silbido, al voltearse se sorprende de ver que era Evans. sonríe como si le hubiera iluminado el día, como si su motivo por el cual existir estuviera frente a él, olvidándose que le había lanzado un Expulso, eso estaba en el pasado ¿quién recordaba eso? Porque él no - ¡Evs! - Había escuchado que le llamaban así y él sentía que tenía todo el derecho de llamarlo de esa forma, no solo eran familiares, sino amigos

Pero...

¿No se habían golpeado? Al menos ¿él no le había hechizado? Sí, pero eran riñas menores, no importaba ahora.

- Ah lo dejé accidentalmente en la chimenea de la sala de Sluguethin... Un desastre, alguien dejó un zapato tirado, tropecé y se cayó - Se le lanza encima, abrazándolo mientras contaba su desgracia ¿a quién le importaba ese estúpido libro? Ya se había cansado de buscar plumas como un maníaco. Vale, le gustaban las aves pero no era para tanto, ahora su meta era... bueno no tenía ningún otro hobbie sino los acostumbrados como la cacería.

Al dirigirse a los invernaderos le tomó del brazo muy alegremente - ¿Me acompañas a clases? ¡Que caballeroso! - Y si no lo acompañaba daba igual, le sostenía el brazo con fuerza, no lo iba a soltar y se puede decir que prácticamente lo estaba llevando hasta donde tenía la clase - He oído que hay una nueva broma en Zonko, al parecer un cojín pestilente invisible, el que se sienta en él hace que suene a un peo y no solo eso, también huele - Comenta sobre posiblemente, esa nueva broma, riendo entusiasmado queriendo ir a comprar eso - ¿Nunca has salido del colegio en un día que no sea fin de semana? - Detiene su andar, le mira con cierta súplica en sus ojos, pareciendo un pequeño cachorro perdido, pero ¿suplica a qué? Si se leía el trasfondo de la charla, le estaba pidiendo ir a Hogsmeade ese día de clases.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 6
PB : Madison Paige
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 000
Lealtad : ???
Patronus : ---
RP Adicional : 000
Mensajes : 51
Puntos : 27
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5036-prrr-le-minet-est-arrivee http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Evans Mitchell el Vie Ene 12, 2018 11:15 am

—Ey, ¿Evans?—preguntó, extrañado, un tal Nathan de Slytherin. Se había acercado a él para saludarlo, exactamente en el punto en el que se habían citado, y no va que de la nada sale este otro chico, soltando cháchara con su acento francés. Nathan fue apartado en su amague de aproximarse al león, como si tal cosa. Y pedía explicaciones.

El aludido se sonrió, grave, y le hizo un gesto con la mano, para que aguardara, entre que era abordado por el efusivo abrazo de Bastien, tan entregado siempre. Le hacía gracia esa supuesta inocencia de su querido, querido, primo. Si lo tenía en un lugar especial a la hora de interactuar, era por conveniencia. Lo dejaba hacer. Pero. Estaba resentido con él, y de una u otra forma se lo haría sentir, desatando vaya saber qué consecuencias. ¿Qué si él pensaba en las consecuencias? No. Él era conflicto, ¡toda acción provoca una respuesta! Ábrete paso, báncate el mal trago, eso es lo que él decía.

—No—dijo Evans, remarcando el NO y estirando la ‘o’ casi con comicidad. El otro, ni caso. Evans miró a Nathan en silencio, encogiéndose de hombros, y le pidió comprensión en ese intercambio de miradas, mientras que la sonrisilla entre graciosa y condescendiente persistía en sus labios. Negó con la cabeza, dando a entender que no podía hacer nada. Y se dejó arrastrar por aquel balín con patas, con Nathan siguiéndolos, con las manos en los bolsillos y cara de pocos amigos. Sabía quién era Bastien, si lo miraba bien. Sí, porque estaban en la misma casa. Y porque, era algo ‘inusual’, como una brisa de novedad en el aire—. ¡Porque lo soy! Un caballero, supongo. ¿Hacia dónde exactamente estamos yendo? Ey, Bast, ¿te he presentado a Nat…?—Pero lo interrumpió, otra vez. Oh. ¿Quería salir del colegio? Que casualidad, ellos estaban en eso—Ok, ok. Pero—Evans se soltó del brazo, sacudiéndose como si tuviera escalofríos—, ¿por qué no te presento a mi amigo? Podemos ratearnos los tres de nosotros, ¿verdad? Nat, por favor—pidió Evans, indicándole con señas que se arrimara. Nathan, de maneras lánguidas y muy callado, accedió y se colocó a su lado, hombro con hombro. Evans le pasó un brazo alrededor del cuello y lo señaló con la cabeza como diciendo: “Ey, ¡mira quién apareció!, este es el tipo que has estado ignorando todo este rato”—Bast, Nathan… Nat, Bastien, mi primo… Pero ustedes dos deberían conocerse, ¿verdad? Son los dos unas letales serpientes. ¿Qué? Vamos, será divertido. Me gustó tu idea. Y podríamos ir por el pasadizo de…

—La Bruja Tuerta—soltó Nathan, solícito.

—¡Eso! ¿Qué?, ¿no lo sabías? Un chico encontró el pasillo cuando se organizaron los torneos clandestinos fuera de Hogwarts. De duelo de varitas, por supuesto. Los chicos van a estar ahí. Y nosotros, íbamos para allá. ¿Por qué no te nos unes? Podríamos tener un duelo entre nosotros. Y habrá apuestas. Por supuesto, pasaremos por Zonko, primero. Yo quiero alguna chuchería, además. Así que, ¿vienes?—Y agregó, medio en broma—A menos que apestes en los duelos. ¿Qué les ensañaban en tu colegio antes de venir aquí? Me da curiosidad. Lúcete un poco, vamos.
psss:
¡Hola!, ¿cómo estás? :3 Mirá, la idea es que en los alrededores de Hogsmeade, entre los arbolitos (?), un grupo de alumnos se junta para batirse en duelos clandestinos, con apuestas incluidas. ¿Qué son los duelos clandestinos? Duelos sin reglas, donde se vale todo. Me pareció divertido (?). Ya me dirá Bas qué le parece :pika:
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Grant Gustin
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 14.150
Lealtad : Los suyos
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 412
Puntos : 274
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4572-evans-mitchell?highlight=evans http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
Evans MitchellUniversitarios

Bastien Lévesque el Sáb Feb 10, 2018 4:06 pm

Se podría considerar que su trato era algo hipócrita ambos con esa actitud amistosa como si su encuentro quedara atrás, bueno de parte de Bastien se le había olvidado ya lo ocurrido con el cuaderno por tal motivo no le guardaba rencor, de hecho era casi imposible que él pudiera ser rencoroso, una vez que se vengaba era como si todo quedase atrás, eso acababa de pasar por eso actuaba con naturalidad no todo era mentira en su actitud y ese había sido su problema con Jean, por eso su amigo francés rompió amistad con él porque se había cansado de la actitud indiferente de Bastien de que no supiera que dañar a los otros era malo, no aguantaba sus ataques de ira y que luego actuase con normalidad olvidando todo, por lo visto iba por el mismo camino en Hogwarts, todo por un cuaderno que al final terminó destruyendo porque Bastien no podía tener su atención en algo mucho tiempo, se aburría con facilidad de las cosas.

Aunque bueno, Evans parecía ser diferente ¿sería su reemplazo a Jean? Era de alguna forma diferente porque esa persona era su primo, el que supuestamente murió y que él guardaba esa información, nadie de su familia lo sabía, era interesante como se desarrollaba todo - Si, una lástima, tu cabello estaba ahí también - Finge llorar, mirándolo con súplica - ¿me regalarás otro? - ¿Y para que quería un cabello de Evans? Nunca se sabe cuando necesitas el cabello de alguien más, eso es cierto, podría usar la poción multijugos, pero... En realidad solo estaba jugando, no quería un cabello ajeno cuando podía abrazarlo, sonriendo con gran felicidad, a pesar de todo Bastien era cariñoso, que no se diga lo contrario aunque todos fueran sus juguetes él los apreciaba de alguna forma solo era un chiquillo malcriado que no sabía cuidarlos de la manera correcta, era como que solo él podía lastimarlos y para el resto sería intocables.

Hasta ese momento había ignorado al otro Slytherin, arrastrando a Evans casi saltando con emoción pero fue el Gryffindor quien le indicó que no estaban solos, con curiosidad observa a la otra persona, sonriéndole con entusiasmo -¡Un placeg conocegte! - Habla, ¿cómo es que estando en su misma casa no lo conocía? Fácil, no tenía tratos con todos. Escuchando todo con atención, sonriendo queriendo ir hacia ese sitio, se olvidó de la clase que tenía y de comprar artículos en Zonko, sin duda quería probar eso de duelos clandestinos - ¡Me apunto! Quiego ig - Mira tanto a Nathan como a Evans rogando porque le dejaran ir -¿ Hay alguna gegla? - Entusiasmado con la idea de participar.

Se dejó llevar por Evans hasta el retrato de la bruja esa, no sabía donde estaba realmente pero la idea de poder mostrar sus habilidades en duelo era maravilloso. Había más personas de lo que esperaba, se estaba llevando a cabo un duelo amistoso pues parecía que era el Gryffindor del cual no ha soltado su brazo quien preparaba todo y ¿las apuestas? Vaya - ¿puedo pagticipag? ¿apostaguias pog mi? - Suena como una novia pidiéndole una cita, pero era parte de su encanto, era un seductor y trataba a todos sus juguetes así, a su antojo. Luego ríe divertido y le saca la lengua de forma traviesa, sin duda había sido una broma, bueno no tanto, sí quería participar y le gustaba tener el apoyo de sus amigos y familiares, considerando que Evans era ambos, era una pregunta disfrazada de la verdad, quería su aprobación.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 6
PB : Madison Paige
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 000
Lealtad : ???
Patronus : ---
RP Adicional : 000
Mensajes : 51
Puntos : 27
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5036-prrr-le-minet-est-arrivee http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.