Situación Actual
6º-11º // 1 enero luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Sirius B.Mejor PJ ♂
Danielle M.Mejor PJ ♀
Valarr K.Mejor User
Coraline M.Mejor roler
Evans & DenzelMejor dúo
Steven & DrakeMejor amigos
Evans & JoshuaMejor dúo hostil
Sirius B.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

[Priv.] Medical emergency

Edgar L. Bones el Lun Nov 13, 2017 8:07 am

◄ | MEDICAL EMERGENCY | ►
◄ | UBICACIÓN | ►
Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas.
◄ | FECHA | ►
Noviembre de 2017.
◄ | HORA | ►
11:00 A.M.


Sábado, once en punto de la mañana. Por lo general, en este día y a esta hora particulares, me hallaría entrenando junto al resto de los jugadores del equipo de Quidditch de Hufflepuff, y como es obvio, eso es precisamente lo que estuve haciendo hasta hace una hora, sin embargo, todo dio un vuelco cuando una jodida Bludger se salió de su trayectoria y me golpeó de frente con gran fuerza, derribándome de mi escoba en el proceso. ¿El resultado? Cinco costillas fracturadas, una contusión craneal leve y el hombro derecho dislocado, de pura suerte no me rompí el cuello.

Ugh…

Me quejé de dolor. Fui enviado desde la enfermería de Hogwarts a San Mungo gracias a que mi querido padre, quien se horrorizó al enterarse de que tuve un accidente, ofreció un jugoso donativo a la directiva del colegio si es que lo permitían, aunque claro, creo que no contó con el que los Medimagos de turno parecían estar pasando de mi existencia. ¿Qué coño hacían que no me daban algo para el dolor? Joder.

Los Medimagos iban y venían, atareados a más no poder, pero ninguno de ellos se tomaba siquiera la molestia de examinarme adecuadamente. Estoy totalmente seguro de que, si no me doliese tanto mover la parte superior de mi cuerpo, estaría dándoles una paliza digna de ser recordada.

¡Hijos de puta!

Exclamé lleno de ira mientras que, a su vez, comenzaba a soltar patadas a diestra y siniestra en contra de los distintos objetos ubicados a los costados de la mullida cama de hospital en la que me hallaba. Primero muerto antes que permitir que me ignoren.

El personal de seguridad de San Mungo no tardó en llegar a la habitación, no obstante, aun teniendo de su lado una evidente ventaja numérica, no fueron capaces de detener mis salvajes patadas. Dos enfermeras ingresaron a la habitación dispuestas a sedarme, mas yo fui más rápido que ellas y empujé a uno de los guardias en su dirección, a ver si podían evadir a ese gorila.

¡Joder!

Exclamó una. Su rostro expresó horror puro al percatarse de lo que le esperaba.

¡Mierda!

Exclamó la otra, igual de horrorizada que su compañera.

¡Zas!

No, se ve que no pudieron evadirlo. ¿Estarán bien? Bah, como si eso me importase. Los guardias seguían intentando contenerme sin mucho éxito, ya que no podían detener mis piernas sin arriesgarse a recibir una patada en la cara, y eso, a su vez, hacía que mi mal humor aumentase rápidamente.

¡Solamente quiero que me atiendan para volver al castillo!

Mis gritos iban subiendo en volumen e intensidad. ¿Que? Sentía demasiado dolor en la parte superior de mi cuerpo y los Medimagos seguían sin dar ni la más mínima señal de vida, cosa muy extraña si se toma en cuenta todo el escándalo que estaba armando.

Quizá deba comenzar a plantearme el uso de una Bombarda.


Última edición por Edgar L. Bones el Sáb Dic 02, 2017 9:43 pm, editado 3 veces
avatar
Imagen Personalizada : ¿Qué me ves…?
RP : 6
PB : Asa Butterfield
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante 6º
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 2.500
Lealtad : Pro - Muggles
Patronus : No lo sé
RP Adicional : ---
Mensajes : 62
Puntos : 28
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4952-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4987-relaciones-de-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4991-cronologia-de-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4984-arcon-de-edgar-l-bones
Edgar L. BonesHufflepuff

Einar E. Gudjohnsen el Dom Nov 19, 2017 8:07 pm

No era de extrañar que estos días saltara de una unidad a otra. Con tantos heridos éramos incapaces de cubrir a tantos pacientes en tantas áreas diferentes. Y por supuesto me negaba a estar solo con la señora ministra cuando había tantos pacientes reclamando ser atendidos.

Llevaba haciendo turno cuantas horas ya... ¿Doce? Quizás... ¿Quince? Sólo sé que entré a trabajar por la noche y ya escucho de nuevo a los pájaros cantar. Necesito un descanso Me pasé una mano por la nuca intentando aliviar el terrible dolor de estar tantas horas de pie, hasta que una enfermera se me acercó con cierta desesperación. Esa cara hasta ya era el pan de cada día.
- ¿Qué ocurre ahora? - La enfermera me explica la situación. - ¿Cómo es posible que no puedan contener a un niño? De todas formas... Dame dos minutos y yo mismo iré a la sala de urgencias a atenderle. - Ahora empiezo a comprender como hago tantas horas en este hospital.

Fui a la sala de urgencias y me quedé observando una escena que me dejaba entre atónito o cómico. No tenía muy claro como reaccionar. Entre quejidos y palabrotas me abrí paso hasta el paciente con su historial ya en mano.
- Y ese que te va atender soy yo. Soy el doctor Einar Gudjohnsen - Intenté sonreír pero me volvía a salir mi sonrisa tétrica de siempre. - Soltarle. Esa no es forma de tratar a un paciente. - Intenté acercarme con cierta precaución. Ya había tratado con pacientes agresivos o con mucho carácter antes. Y al parecer las enfermeras no se sabían el protocolo al parecer. ¿Cuando estaba bien responder a un paciente con descontrol y agresividad? Solo conseguirás que se ponga aún más agresivo. - Siento haber tardado tanto señor... - Miro el historial. - Edgar. Estamos desbordados en la unidad mágica y hacemos todo lo que podemos para atender lo antes posible. Ahora si me permites, debo examinarte. - A simple vista se podía apreciar que le dolía al respirar, aunque no alcanzaba comprender como podía moverse con tanta agilidad sintiendo semejante dolor, y más aún, en un niño. Impresionante capacidad de aguantar el dolor. Me acerqué cuidadosamente a Edgar pero sin temor, mientras hacía señas para que mi personal saliera de la sala y que nos dejaran a solas. Translucens. Conjuré sin mediar palabra pudiendo observar claramente las heridas del chico. - ¡Vaya! ¿Fuiste a jugar al Quidditch o fuiste a la guerra? - Intenté quitar un poco ese ambiente tenso que se notaba con una broma. - Espero que no fueras el único superviviente. - Aclaré mi voz - Bueno... La buena noticia es que tus huesos podrán recomponerse en cuestión de horas, pero deberás quedarte unos dos días en el hospital, tienes una contusión cerebral leve y eso conlleva a que tendrás náuseas, vértigo, mucho dolor de cabeza y que te cueste mantener el equilibrio. ¿De verdad estabas jugando al Quidditch? - No había visto al profesor ni a ningún árbitro de Quidditch, pero no parece haber ningún indicio de haber sido una pelea.
Tengo que llamar a sus padres.
avatar
Imagen Personalizada : "Perfer et obdura, dolor hic tibi proderit olim"
RP : 10
PB : Colin O'donoghue
Edad del pj : 37
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 1.350
Lealtad : Neutral
Patronus : No tiene aún
RP Adicional : 000
Mensajes : 28
Puntos : 17
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4973-einar-eidur-gudjohnsen http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Edgar L. Bones el Mar Nov 28, 2017 11:21 pm

Estaba a punto de darle otra fuerte patada en el rostro a uno de los guardias de seguridad que intentaban someterme sin mucho éxito cuando, por la puerta, apareció un hombre desconocido que se presentó a sí mismo como la persona que se haría cargo de atenderme. ¿Einar Gudjohnsen? ¿Qué clase de nombre es ese? Joder, y yo que pensaba que el mío era malo. Pero volviendo a lo que me concernía, ese hombre no parecía ser un Sanador. Llamadme loco, pero ese extraño intento de sonrisa parecía más digno de uno de esos psicópatas chungos que salen en las películas Muggles que tanto le gustan a mi primo que de un hombre que trabaja ayudando a las personas. En fin, lo dejaré pasar siempre y cuando se tome el tiempo de curarme adecuadamente.

Debo admitir que en un primer momento no me fiaba de él, pero el que les ordenase a los presentes que me soltasen y que luego se mostrase amable, pues, digamos que me ayudó a bajar la guardia. ¿Qué puedo decir? Era agradable saber que a alguien sí que le importa tu estado de salud, no como a las enfermeras sin vocación que tienen por aquí, parecen más preocupadas por pintarse correctamente las uñas que por los pacientes. Malditas perras estúpidas.

Genial, solo te atienden si te estas muriendo, si hiciste un escándalo o si le comiste los huevos al director del hospital, que bonito todo. – Le respondí con total descortesía. Era plenamente consciente de que el no controlaba el flujo de pacientes del hospital, pero eso no disminuía ni un poco mi enojo. ¡Me habían tenido esperando atención médica por casi tres putas horas! Cualquiera se enfadaría en semejante situación.

Todavía no me terminaba de creer que tuve un accidente así jugando Quidditch, después de todo, nunca me había ocurrido nada ni remotamente parecido. Quizá sea una buena idea el pedirle un par de consejos al capitán Lévesque la próxima vez que lo vea, estoy casi seguro de que no le molestará.

Tan ensimismado estaba en mis pensamientos sobre lo ocurrido que no le di ni la menor importancia a lo que el Sanador hacía hasta que habló nuevamente.

Mhm. – Fue mi única respuesta. La verdad es que sus bromas bienintencionadas no me interesaban, me hallaba demasiado adolorido, cansado y enojado como para siquiera hacerle caso. En otras circunstancias habría intentado reírme por simple cortesía, pero la adrenalina que sentí al momento de pelearme con el personal del hospital se había ido y con ella mis energías.

Mis ojos comenzaban a cerrarse, tenía sueño. Aunque todo se fue a la mierda cuando el Sanador salió con que tendría que quedarme dos días en el hospital. ¡Dos días! Ni hablar, tenía clases a las que asistir y un elevado número de tareas que entregar. ¡Quedarme descansando dos condenados días en San Mungo lo arruinaba absolutamente todo! Con mil demonios, hasta podrían intentar reemplazarme como buscador en el equipo aprovechando mi ausencia.

Tenía que hacer algo para evitarlo.

No, tengo que volver al castillo hoy mismo. – Mi tono de voz dejaba en evidencia el que no pensaba aceptar una negativa en respuesta. Sabía que el Sanador buscaba que me recuperase por completo antes de volver a mi rutina diaria, pero ahora mismo tenía otras prioridades. ¡El siguiente partido estaba a la vuelta de la esquina y por mi culpa ya tuvimos que interrumpir un entrenamiento! Maldita sea, no podría perdonármelo si es que esto arruinaba las posibilidades de Hufflepuff de ganar la copa.

Esto no podía estar pasando…
avatar
Imagen Personalizada : ¿Qué me ves…?
RP : 6
PB : Asa Butterfield
Edad del pj : 16
Ocupación : Estudiante 6º
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 2.500
Lealtad : Pro - Muggles
Patronus : No lo sé
RP Adicional : ---
Mensajes : 62
Puntos : 28
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4952-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4987-relaciones-de-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4991-cronologia-de-edgar-l-bones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4984-arcon-de-edgar-l-bones
Edgar L. BonesHufflepuff

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.