Situación Actual
19º-25º // 27 de julio -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Denzel S.Mejor PJ ♂
Caroline S.Mejor PJ ♀
Gwendoline E.Mejor User
Ryan G.Mejor roler
Andreas & NailahMejor dúo
Gwendoline E.Trama Ministerio
Aaron O.Trama Área-M
Freya H.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

La estrategia infalible. —Leonardo. [FB]

Drake Ulrich el Mar Feb 27, 2018 2:03 am

Recuerdo del primer mensaje :


Estábamos a principio de febrero—más concretamente el día después de la Reunión de la Orden del Fénix—y habíamos quedado Leonardo y yo para llevar a cabo la misión que nos había encomendado Dumbledore. No podíamos retrasarnos. De hecho, éramos con diferencia la misión que más prisa tenía, ya que nuestros compañeros necesitaban de nuestra ayuda cuánto antes, antes de que el Ministerio consiguiese traspasar lo que fuera que tuviesen de defensa. Y tal y cómo estaban las cosas, era importante hacerse con nuevo apoyo en las fila de los fugitivos y asegurarse de que la gente tenía una oportunidad de luchar. Además de que nunca ha sido propio de la Orden del Fénix dejar a las personas correr tal suerte sin prestar su ayuda.

Es por eso que nos habíamos pegado toda la noche anterior haciendo un plan estratégico infalible. Habíamos ido al lugar en donde estaba ocurriendo todo, haciéndonos desde lejos con todas las calles, posibles entradas, posibles vías de escape y todo. El edificio en sí era de éstos típicos edificios de varias plantas, colindante a otros que son prácticamente iguales. Lo único que distaba de ese edificio al resto de edificios de ese estilo de Londres, es que por la parte trasera había un callejón que daba lugar a una plazoleta. Por lo que teníamos cierto margen de jugabilidad a la hora de entrar al interior. Era eso o entrar por una ventana, pero nunca me ha ido el Modo Spiderman.

Tras estar casi una hora frente a Lezzo y tras hablar ambos dando nuestra opinión, llegamos a idear el plan infalible. Estaba segurísimo de que él no se olvidaría, pero igualmente, decidí recordarlo ahora que estábamos a apenas dos minutos de empezar con aquello. Buah, ya estoy nervioso. Si soy sincero, si decía el plan y mis opiniones en voz alta en este momento era simplemente para asegurarme de que yo lo recordaba y serenarme un poquito. Siempre me pasaba. Pese a la experiencia que pudiera llegar a tener, yo siempre me ponía nervioso.

Bueno, Leo, ha llegado el momento. —Soné extremadamente serio. Nos encontrábamos en la azotea de un edificio que estaba a una manzana, no obstante, desde la azotea de ese edificio se podía ver en el cual se encontraban nuestros compañeros. —Como desconocemos como está organizado todo eso... optaremos por nuestro primer plan. Es altamente probable que los enemigos estén dentro del edificio y que de alguna manera nuestros compañeros hayan conseguido pasar desapercibidos o escondidos entre las paredes de esos cuatro pisos por ya casi dos días. Sea lo que sea lo que están haciendo, no durará mucho más. Probablemente en el interior hayan infinidad de hechizos anti-aparición y hasta no me extrañaría que algún valiente haya inhibido la magia en ciertas partes para asegurarse de que los nuestros tengan que salir a pie cuando estén muriéndose de hambre. Asegúrate de que tu varita no sea tu única moneda de cambio. —Sorbí los mocos hacia adentro, pues estaba un poco resfriado. —Y de verdad me espero lo peor ahí dentro. No sé cómo se las habrán ingeniado pero bueno... es nuestro momento de actuar. Importante —alcé el dedo antes de continuar—, nada de matar. Ya sabes que lo primordial es llevarnos a alguien de los malos al refugio para que pueda ser interrogado, ¿vale? —Y bueno, yo no era muy amante de arrebatar vidas, pero últimamente estaba un poco hater por la vida y obviamente no era la primera vez que lo hacía. Mi trabajo como Auror me había hecho experimentar cosas bastante fuertes, aunque no lo pareciese y si mataba a alguien no iba a pesar en mi consciencia, pero prefería no hacerlo. Sin embargo, como esta nueva generación viene tan poderosa en contra del gobierno, yo dejaba claro que yo no iba a ir por ahí cortando cabezas. Yo no trabajaba así. —Iré por detrás y tú harás ruido en la principal, para que toda la atención de los posibles guardias se centre en la parte delantera. Desde que lo hagas, te reúnes conmigo y vamos juntos. Siempre. No te separes a menos que yo te lo diga, ¿hecho? —Y alcé la mano, para que me diese la mano como un compañero leal con el que te vas a meter dentro de una misión peligrosa.

Tras darle la mano y unir sus hombros—así todos machotes—, le dio un golpecito en el hombro y me desaparecí a la plazoleta, caminando entonces hasta la puerta trasera. Habíamos establecido que la señal sería contar hasta sesenta. De esta manera él comenzaría y yo ya estaría en posición. Saqué mi varita—que en realidad no era mi varita, pero me respondía casi siempre bastante bien—y me puse en posición, esperando. Todo iba a salir bien.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 376
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Leonardo Lezzo el Jue Abr 26, 2018 7:48 pm

Drake había sido muy simpático e instructivo durante la misión, y lo continuaba siendo. Como si Leo importase. Incluso le dijo de ir a comer algo juntos, no como una cita. El chico llevaba tanto tiempo comiendo lo que podía que la sola idea de imaginar una lasaña caliente bien repleta de tomate y bechamel le hacía rugir el estómago de manera brutal. Le recordó a Drake que era un fugitivo, y resultó que también el ex-auror lo era. Sus cabezas tenían un precio, y no podían exponerse a salir a comer lasaña a un restaurante sin más. Leo no sabía como solucionar aquello, pero el ex-auror sí. Pedir para llevar. El chico lo había tenido en mente alguna vez, sobre todo cuando se sentía muy hambriento y soñaba con asquerosas hamburguesas prefabricadas. Pero no sabía como pedirlas para no ser descubierto. ¿Se pueden pedir para que te las traiga un repartidor en medio de una calle o una plaza? Nunca se le había ocurrido pensarlo.


Al parecer Drake era un experto en eso. La mejor lasaña siempre sería la hecha en casa por una madre o una abuela, las verdaderas expertas. Pero había que descartar esa opción. No era caso de poner en peligro a las madres por una lasaña. El hombre hablaba de su mujer, que le había prohibido contactar con su madre para no ponerla en peligro, y a Leo le causó cierta gracia. Ni siquiera tuvo en cuenta que necesitaban un teléfono para poder llamar y pedir la lasaña, pero Drate lo tenía todo controlado. Le pedía el móvil a su vecina. Leo le acompañó, anonadado. La mujer le prestó el móvil, como si no fuese la primera vez. Sabiendo que se lo devolvería. Drake sabía el número de memoria. - Si, de carne, con mucho queso. - Solo de pensar en poder comer algo así se le hacía la boca agua.


Drake pidió dos lasañas de carne. Estarían listas en media hora. Leo siguió a Drake por las calles, sin saber muy bien a donde iban. Recogerían la comida en el local, y luego volverían al refugio para comer tranquilamente en lugar seguro. Eso hicieron. Más o menos lo que tardaron en llegar fue lo que tardaron en hacer las lasañas. En aquel lugar olía de maravilla. El chico se apuntó el nombre del local mentalmente, y se juró que algún día vendría a comer. Cuando ya no fuese un fugitivo. Recogieron la comida y de nuevo caminaron hacia el refugio. - Eres mucho más desenvuelto que yo. Me queda mucho que aprender. Estas lasañas huelen muy bien, y en el local olía muy bien... - El estómago de Leo cantaba de ala alegría, estaba deseando llegar al refugio. - Nunca pensé en poder comer lasaña tan fácilmente. Te lo agradezco. La verdad es que me has dado una buena idea. - Pero Leo no estaba pensando en él solamente. Pidiendo algo con antelación y para llevar, podía pedir casi cualquier cosa. Se acabó el comer mal. - En cuanto a la versión para Dumbledore, creo que tendremos qué repasar lo ocurrido. Con el olor de la lasaña se me ha olvidado toda la angustia vivida en ese bloque de pisos. ¿No vale con un resumen? Entramos astutamente. Descubrimos a la gente dentro de una tetera, no es preciso decir que fue pura casualidad. Los sacamos de la casa sanos y salvos. Uno de los falsos aurores nos siguió, y le llevamos con nosotros. ¿O hay que hacer informes detallados? No sé como funciona... - El chico desconocía el protocola a seguir en este caso. Nunca había salido a una misión planeada y ordenada por Dumbledore, ni mucho menos se había llevado enemigos desmayados al refugio. Pero Drake sabría que hacer. El ex-auror parece saberlo todo.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 16.650
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 473
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Drake Ulrich el Sáb Mayo 12, 2018 4:18 am

Es que las lasañas eran como las croquetas: a todo el mundo le gustan y, cuando te apasionaban, te ponían feliz sólo con saber qué te ibas a comer una. Y lo pude notar en los ojos de Leo: esa emoción. Él era de los míos, de los amantes de la comida, de la lasaña y de todo lo que tuviera doble de queso y doble de carne. ¡Todo lo que tuviera doble de algo era bueno!

No es la primera vez que me da pereza hacer comida en el refugio. Hay un comedor pero... entre tú y yo, creo que estaremos de acuerdo en asumir que la comida de ahí no es precisamente la mejor del mundo. Uno echa de menos hacerse la comida o comer por ahí comida basura. Yo echo de menos todo, no te voy a engañar —confesé, al final, encogiéndome de hombros con resignación. Era lo que había.

Echaba de menos a mi mujer, mi casa, mi consola, mi televisión, mi nevera con tropecientos yogures de plátano y coco (mis favoritos), mi váter de confianza, mi champú anticaspa, mi sofá lleno de pelos de mono... Todo. En serio, todo. Estaba un poquito harto, en realidad y no sería la primera vez que pienso con seriedad el hecho de abandonarlo todo y empezar de cero. Sí, era un poco cobarde. ¿Pero qué iba a hacer? Quería tener una vida, junto a mi mujer y mi hija y... estando aquí sentía que estaba perdiendo totalmente mi vida. Y, según como lo veo, es o quedarme y luchar o irme y vivir. Y yo creo que lo tenía bastante claro...

Preguntó que qué había que hacer para reportar lo hecho a Dumbledore y... vino a dar con el Auror que, en su momento, más informes de vago hizo en su vida. Solté una carcajada divertidísima cuando dijo que "no era preciso matizar que habíamos encontrado la tetera de pura casualidad", sobre todo porque yo en un principio ni me creía que ahí dentro hubiera alguien.

Oye, pues me gustan tus maneras —respondí, convencido, frunciendo la comisura de los labios hacia abajo con un gesto de aprobación. —En realidad no hace falta hacer ningún informe ni nada por el estilo. Si quieres, cuando terminemos de cenar, vamos a la sede y le comentamos lo que ha pasado. Al salir todo bien, dudo mucho que tenga mucho interés en detalles, sobre todo porque ninguno salimos heridos y nadie, excepto el atrapado, nos persiguió hasta la entrada —añadí a su incertidumbre. —Así que en principio no hay prisa, ni tampoco complicarnos demasiado. Te dejo hablar a ti. Con que le digas lo que me has dicho, yo creo que hasta le sacas una carcajada.

Porque había que admitir una cosa: Albus Dumbledore tenía un sentido del humor exquisito. Y cuando se reía, a mí me transmitía ternura y también me reía.

Llegamos al refugio y... nada, no esperamos a ir a ningún sitio. Nos sentamos en un banco justo en la plaza central, desenvolvimos nuestras lasañas y, con el tenedor de plástico, comenzamos a comernos aquella delicia como dos buenos gordos.

Cuéntame, Leo —dije, tras tragar un gran trozo que me supo a gloria. —¿Qué hacías antes de terminar siendo un fugitivo buscado por la ley? ¿No lo echas de menos? ¿No tienes ganas de irte, empezar una vida nueva y alejarte de tanto odio y guerra? —pregunté con tranquilidad, como quién pregunta por el tiempo en una conversación desinteresada mientras se come.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 376
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Leonardo Lezzo el Miér Mayo 30, 2018 11:04 pm

El chico estaba un poco más relajado, y más con el olor a lasaña. Le había devuelto al mundo aquel olor. Le recordaba a su infancia, a la lasaña que preparaba su abuela cuando sabía que el niño iba a comer en su casa. También a la lasaña que preparaba su madre, repleta siempre de queso. Pensar en su infancia no era lo más relajante del mundo, pero hubo cosas buenas. Como los regalos de navidad que su madre le hacía a escondidas, o el árbol que montaron en un bosque cercano porque Male se negaba a celebrar la navidad en su casa. Leo le iba a tomar prestada aquella idea a Drake, comería lasaña recién hecha siempre que le apeteciese. O un buen risotto. Su fuerte no era cocinar, aunque lo intentaba. Y la comida del refugio se agradecía, pero no era la mejor del mundo.

Se sentaron en el patio con sus lasañas, sin ir más lejos. Estaban cansados y hambrientos, y su comida estaba calentita. Así que la atacaron como si de malos aurores se tratase. Realmente estaba caliente, pero sabía tan bien. Sabía a gloria bendita. Leo estuvo a punto de soltar un gemido, pero lo dejó en una ineludible cara de placer supremo. La carne, el tomate, la pasta y el queso, no podía haber nada mejor en el mundo. Una comida perfecta para después de una dura misión. Cuando Leo volvió en sí pensó en lo que debían decirle a Dumbledore, y le hizo un resumen a Drake preguntando si se redactaban informes. El chico desconocía la forma de proceder en este tipo de asuntos. Drake, muy tranquilo, respondió que no era necesario ningún informe. Bien podían explicarlo todo tal cual Leo lo había narrado. Además, podían ir esta misma noche. - Yo prefiero que hables tu, ¿y si meto la pata? - Puede que Dumbledore tomase bien la forma de explicarse de Leo, pero este estaba preocupado por si causaba una mala impresión al profesor. Al fin y al cabo, era el maestro fundador de la Orden y no quería quedar como un cateto mequetrefe.

Aprovechando el momento a solas, Drake preguntó a Leo sobre su vida pasada. - Si no recuerdo mal, estaba en mi tercer curso para ser Auror. No lo pude terminar. Las clases cambiaron radicalmente, y solían usarme como punching ball porque me negaba a torturar a mis compañeros. Como necesitaba practicar Defensa, lo hacía por mi cuenta en el bosque cercano a Hogsmeade. Allí tuve un encuentro con un par de mortifagos y... ellos me denunciaron, acusándome de hechos falsos. - Recordó como si fuese ayer mismo. - Echo de menos el llevar una vida tranquila, estresado solamente pos exámenes... Pero he conocido gente nueva aquí, y puede sonar loco, pero no estoy del todo mal. No me malinterpretes, odio que tengan que morir inocentes, es algo que vamos a cambiar. Pero ese espíritu de lucha, esa unión... Siento que pertenezco a algo grande. - A esas alturas Drake podía pensar que Leo estaba loco. Él no tenía fuera una mujer y una hija, su madre y el resto de su familia estaban a salvo en Italia, no tenía nada más que la Orden. La Orden y una fabulosa lasaña que estaba a punto de terminarse. - Imagino que tu si que tienes ganas de alejarte. No es de extrañar. Tu tienes una familia... y este país es peligroso. ¿Crees que sea tan fácil escapar de aquí y empezar una vida nueva lejos de todo este odio? - Preguntó Leo con verdadero interés.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 16.650
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 473
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Drake Ulrich el Dom Jun 03, 2018 4:57 pm

Puedo hablar yo si quieres —le respondí, con tranquilidad. —Pero Dumbledore no come a nadie y sabe perfectamente que eres nuevo en todo esto. Estoy seguro que le gustará escucharte hablar y ver que te inmiscuyes. Es un señor muy agradecido —añadí, bastante afable con el tema de Albus. Era un señor que siempre me había inspirado muy buenas vibraciones y después de cómo nos había tratado a Fly y a mí, yo no podía hacer más que apoyarle en todo. Era cierto que en muchas ocasiones cuestioné sus decisiones pero... al final me di cuenta de que tenía razón en prácticamente todo. —Pero hablaré yo, no te preocupes.

No dudé en preguntarle por su vida, más que nada por curiosidad. Pensarás: "claro, Drake, como tu vida es una mierda, quieres buscar consuelo en la mierda de otra gente." Y no, no es eso. Mi vida es una mierda y lo tengo asumido, pero me gusta pensar que hay gente normal que no tiene vidas de mierda pese a estar aquí dentro, ocultándose en esta sociedad. Además, por raro que parezca, yo tenía bien claro que los males de otros, era consuelo de tontos y siempre hacía lo imposible por ayudar con cualquier cosa. Me gustaba ver a la gente feliz, incluso por pequeños e insignificantes detalles, pero me gustaba ver sonreír, aunque fuese un poquito, a las personas. Hacía falta esas pequeñas cosas en el refugio.

Me gustó escuchar que Leo estaba estudiando para auror, más que nada porque teníamos algo en común que me hubiera gustado saber antes de meterme con él en batalla.

¡Oh, yo soy auror! Bueno, era. Ahora sólo soy un sucio fugitivo y esas cosas —exclamé, especialmente ilusionado con la idea. Luego no lo interrumpí más, pues me gustó por dónde iba su historia y, sobretodo, esa actitud frente al problema. Era admirable que, pese a lo ocurrido, pudiese ver las cosas buenas que le otorgaba la Orden del Fénix, el fugitivo y todo lo que se hace aquí debajo. —Es que perteneces a algo grande, Leo. Bueno, quizás todavía no sea todo lo grande que nos gustaría, ni tiene la repercusión que nos gustaría que tuviese, ¿pero sabes qué? Gracias a todo esto, cientos de personas están a salvo y pueden tener un hogar en el que vivir, cuando el gobierno se los ha arrebatado. —Suspiré, pinchando la lasaña con el tenedor para dejarlo ahí y continuar hablando. —Mucha gente se queja porque nos movilizamos muy lentamente pero... es que nadie se da cuenta de todo lo que se necesita para mantener esto y asegurarnos de tener comida, luz, agua y un lugar en el que vivir para todos, ¿sabes? Si encima le añadimos a eso ser efectivos ahí fuera... es terriblemente complicado.

Por mi parte, pues claro que tenía ganas de irme bien lejos con mi mujer y mi hija, ¿pero Fly? La pesada de Fly no quería. En realidad... era raro. Por una parte yo la veía con ganas de alejarse de tanta mierda y poder darle a Gabriella una vida normal, junto a su padre y una sociedad en donde pudieran vivir tranquilos. Pero por otra parte... estaba el deber. Ambos éramos aurores. Ambos habíamos luchado codo con codo por la justicia. Ahora mismo, ambos estábamos en las filas de Albus Dumbledore y teníamos muchísimas responsabilidades en la Orden del Fénix y claro... eso nos mantenía aquí, luchando por lo que creíamos correcto. ¿Pero de verdad merecía la pena? ¿De verdad me merecía hacer eso, cuando me estoy perdiendo la mejor época de mi hija?

Escapar es fácil y empezar una vida lejos de aquí... también. Quizás de manera un poco deshonesta al principio, aprovechándonos de nuestra magia pero... se podría —confesé, continuando con la lasaña. —Si te soy sincero, hace tiempo que le propuse a Fly irnos de aquí. No porque tenga miedo, sino porque mi sueño en esta vida siempre fue tener una familia y siento que se me está escapando de las manos. No quiero esta vida para Gabriella. Pero Fly... no quiere. —Y me encogí de hombros, resignado. —Así que bueno... me ha tocado acostumbrarme a vivir así. —Y, tras una leve pausa, continué hablando: —¿Tú familia también está ahí fuera, a salvo?
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 376
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Leonardo Lezzo el Lun Jun 25, 2018 1:10 am

La gente suele ver a Leo grande y capaz, sin embargo él se ve como una persona incapaz y sin importancia. Todavía no ha aprendido a valorarse lo suficiente. Por eso prefiere que hable Drake ante Dumbledore, para no meter la pata y porque ve al hombre de más confianza. Se siente muy pequeño en comparación. El hombre aceptó, hablaría él con Dumbledore, y el chico se quedó mucho más tranquilo. Después de la suerte que había tenido en la aventura de aquel día, prefería quedarse un poco al margen. Estaba más que bien para ser su primera misión oficial.

La lasaña estaba estupenda, y cada vez quedaba menos comida en la bandeja. Leo ya no se sentía tan hambriento, pero no iba a sobrar nada. Había soñado tanto con comer lasaña que la estaba disfrutando, de cada bocado, lentamente. Si no fuese porque Drake le preguntó, el chico ni siquiera hubiese abierto la boca mientras comía. Pero, estaba bien conocer a sus compañeros. Y más cuando se trata de alguien tan experimentado como un ex-auror. Leo habló un poco sobre su pasado, antes de convertirse en un fugitivo. Lo recordaba todo como difuminado, como si aquello hubiese sido la vida de otra persona. La vida de ahora no era nada fácil, pero se sentía útil. Se sentía vivo. Le gustó saber que Drake fue un auror de los buenos. No como los aurores que hay ahora, que cazan y maltratan a personas que son lo que el gobierno considera ciudadanos de bien. Drake pudo llegar a ser lo que Leo soñaba cuando entró en la universidad mágica y que ahora jamás podría cumplir. - No sabía que hubieses sido auror. Como tu mujer. Que pareja tan aventurera. - Además de ser valiente y muy capaz, el hombre se expresaba divinamente. Era cierto que la Orden era algo grande, y aunque avanzaban a paso de tortuga, daban pasos seguros para poder llegar a recuperar el rumbo del gobierno.  

La historia de Drake era bastante triste, separado de su mujer y de su hija, sin poder vivir una vida normal. Así que Leo dio por sentado que él y su familia estarían mejor lejos de este gobierno, y tal cual se lo hizo saber. El ex-auror no parecía sorprendido, también él había pensado en ello pero su mujer se negaba a irse. - Espero que puedas hacerla cambiar de opinión. Por el bien de tu hija, y por el vuestro. - El chico se mantuvo educado y no preguntó las razones de Fiona para quedarse en esta guerra. Fue Drake el que preguntó por la familia de Leo. - Mis abuelos y mi madre viven en Italia, ajenos a todo esto. A salvo, supongo. Hace tiempo que no sé nada de ellos, ni ellos de mí. Ya sabes, es difícil mantenerse en contacto con las personas cuando estás en esta situación. Pero... me he hecho amigo de una chica que está en la Orden, pero no está perseguida como nosotros. Tengo la esperanza de que ella me pueda ayudar. - Le sonrió, estaba pensando en Eva. Aunque también le vino a la mente Gwen. - En realidad tengo dos amigas. Ambas son de fiar. Supongo que ellas podrían ayudarme. ¿Crees que eso pueda suponer algún peligro? ¿Cómo haces tu para comunicarte con la gente que te importa desde que eres fugitivo? - Todo aquello pillaba a Leo de nuevas. Ni siquiera solía pensar en soluciones mágicas para sus problemas. Porque quizás podría aparecerse en Florencia sin más, pero no sabía si era seguro, así que prefería no arriesgar la vida de su familia ni la suya.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 16.650
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 473
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Drake Ulrich el Lun Jul 02, 2018 3:43 pm

¿Aventureros? No sabía yo si esa palabra era la que mejor describía al matrimonio Ulrich-Shadows... Lo miré, divertida, imaginándonos a Fly y a mí de aventureros por la vida, cuando en realidad las muchas veces que trabajamos juntos siempre íbamos por ahí improvisando y poniendo nuestra vida en peligro. En realidad me encantaba esa... manera de vivir. Despreocupado, viviendo al límite con la persona a la que amaba aunque luego siempre estuviese de los nervios por su temeridad. Pero no sé... me gustaba, era nuestra vida. ¡Una vida que me han quitado, cabrones!

Más que aventurera... diría que masoquista. —Y reí. —Es muy frustrante que alguno de los dos vaya a alguna misión sin el otro, por ejemplo. O saber que una misión seria puede conllevar riesgo de muerte, enfrentarte, realmente, a la muerte, con tu ser querido al lado es... complicado. Al principio es más un obstáculo, pero al final intentas convertirlo en una virtud, ¿sabes? Pero cuesta. Hay que tener la mente fría y yo de eso tengo muy poco.

Me había apuntado como meta convencer a Fly de irnos del país, pero sabía que me iba a costar. Muchísimo. Pero bueno, por algo se empieza y sin insistencia no voy a conseguir nada. Mírame. Con insistencia me casé con ella y con insistencia—y mucho sexo jeje—le hice un hijo que no quería. ¡Yo puedo, Ulrich!

Oh, italiano. Bueno, Lezzo. Claro que eres italiano, tonto de mí al no darme cuenta antes. —Me di un golpecito suave en la frente. —Yo también nací en Italia, pero soy un poco hereje. Hace mucho que me considero inglés. Hasta mi madre, que era lo único que me quedaba allí, se vino a Inglaterra a vivir con sus hijos.

Y continué atendiéndole, escuchando uno de los mayores problemas de los fugitivos: el contacto con el exterior, con tus seres queridos, con esas personas que no sabes si están bien o mal. Suspiré, ya que yo tenía suerte.

La verdad es que no lo hago, Leo. Es poner en peligro a tus seres queridos de manera totalmente innecesaria. No sabes si están siendo vigilados, si alguien decide ir a por ellos rutinariamente sólo para saber si saben algo de ti... Ten en cuenta que vales una pasta y ahí fuera hay gente muy necesitada que ahora mismo trabajan exclusivamente de eso: buscando información de nosotros y exprimiéndola al máximo. —Tragué saliva, mirándole con desilusión. —Yo tengo suerte. Mi único ser querido ahí fuera que se preocupa por mí es mi madre y tiene contacto constante con mi mujer, ya que cuida mucho de mi hija. Sólo la he visto una vez desde que salí de Azkaban y fue porque sabía que estaría el día del aniversario de muerte de mi padre en su tumba, en Italia. Allí estaríamos a salvo, ¿sabes? Y eso fue ya hace un año y medio. Desde entonces, todo lo que sé de ella es a través de Fly y viceversa.

Comí un par de tenedores de lasagna, pues no quería que se me enfriase. Fue entonces cuando mastiqué tranquilo, para entonces continuar con la conversación.

Si realmente confías en ellas, utilízalas de intermediarias para decirle a tu familia que estás bien, pero si te soy sincero... yo intentaría mantener a tus seres queridos lo más alejados del problema.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Josh Hartnett
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Albus Dumbledore
Patronus : Mono capuchino (Parl
RP Adicional : 000
Mensajes : 489
Puntos : 376
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t419-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t423-relaciones-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t3175-cronologia-de-drake-ulrich http://www.expectopatronum-rpg.com/t614-correspondencia-de-drake-ulrich#9979
Drake UlrichFugitivos

Leonardo Lezzo el Miér Jul 18, 2018 1:32 am

El chico no podía ponerse en su piel, no sabía que se podía llegar a sentir estando en una pelea con el amor de tu vida. Se hacía una vaga idea de lo terrible que podía ser si algo salía mal. Por ello veneraba a Drake y a Fly. Más ahora, con un bebé en sus vidas. Enfrentarse a la muerte sabiendo que puedes perder todo lo mejor de este mundo. El amor, los hijos, … Leo seguí viendo a Drake y Fly como dos luchadores muy valientes. Incluso sentía haber preguntado. No quería incomodar al auror, que tan bien se había portado con él. Se diría que había aprendido mucho con él, y la jugada les había salido bien gracias al auror. No pretendía ser grosero. Drake no se lo tomó a mal, y le contestó sin tapujos, tal y como era en realidad la vida.

Le contó un poco acerca de su vida, de donde estaba su familia. Fue entonces cuando Drake entendió que Leo era italiano, como él. El chico soltó una risita. Suelen decir que las mentes más brillantes suelen tener dueños despistados. Así que el auror debe ser un auténtico genio. Explicó que también él nació en Italia pero ya se sentía inglés, al igual que su familia. Incluso su madre había venido a vivir aquí. El chico se alegraba de que Drake pudiese tener a la familia cerca, él no tenía tanta suerte. Al menos, tenía la esperanza de que estuviesen bien. Así que se arriesgó a preguntarle al auror como se relacionaba con su familia, ya que era peligroso. Quizás él llevaba más tiempo siendo fugitivo y conocía otras formas no tan llamativas como una carta o usar métodos muggles. No hay que olvidar que gracias a él, Leo estaba disfrutando de una lasagna deliciosa.

Drake confesó que no hablaba con nadie, porque era ponerlos en peligo. Eso puso más triste al chico. Él quería hacerle llegar el mensaje de que estaba bien a su madre, y a su vez, quería que sus familiares estuviesen tranquilos sabiendo que él estaba vivo. Pero si, era peligroso. Todo era peligroso desde que se convirtió en fugitivo. - Sé que es poner en peligro a tu familia, y a ti mismo. Pero hay días en los que necesito saber que ellos están bien. Aunque si tengo que elegir, prefiero que ellos sepan que yo estoy vivo, para que no se preocupen. - Era una decisión difícil, pues tanto su familia como él estaban en la inopia. Aún así, prefería quedarse sin saber nada de su familia sabiendo que, de estar vivos, ellos saben que él está bien. Para que se queden tranquilos. Al menos Drake tenía a Fiona. Ella era una bruja libre, que podía comunicarse con la madre del auror sin peligros. Lo que más le interesaba a Leo era saber como hacía para mantener una relación con una auror en activo. Pero no iba a preguntar nada, no se atrevía, le daba vergüenza y sabía que no estaba bien preguntar eso.

Leo le explicó con total confianza que tenía un par de amigas que podían ayudarle, aunque Drake no era muy partidario. - Solo quiero que mi familia sepa que estoy más o menos bien. Que sigo vivo, más que nada. Juro que seré precavido. - Leo se terminó la lasaña, saborenado los últimos bocados como si fuesen a ser los últimos del mundo. No sabía cuando podría volver a catar una lasaña caliente como aquella, por más que gracias a Drake lo tuviese más fácil. - ¿A qué hora debemos ir mañana a ver a Dumbledore? Nos iría bien ir a descansar. Ha sido un día movidito. - Leo no quería irse, le hubiese gustado hablar más con Drake, conocerle más, aprender de su saber. Pero ya no le parecía respetuoso preguntar más sobre su vida. Además, tenían que estar frescos para mañana poder narrarle a Dumbledore lo que había sucedido. Habían conseguido salvar a toda aquella gente, si, pero se habían traído sin querer a un mortifago.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 16.650
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 473
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.