Situación Actual
15º-23º // 28 de junio -> luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Andreas W.Mejor PJ ♂
JazmineMejor PJ ♀
Dante F.Mejor User
Stella T.Mejor roler
Laith & RyanMejor dúo
Samantha L.ESPECIAL I
Evans M.ESPECIAL II
Beatrice B.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

¿De verdad te acuerdas de mí? (Priv)

Lyall M. Haywood el Lun Abr 16, 2018 12:16 am

- Señor Haywood, un placer verle de nuevo, ¿cómo se encuentra su padre y su madre?

- ¡Señor Haywood! Esperamos que algún día podamos celebrar sus logros también.

- Lyall, no me digas, escuche de tu hermano, ¿es todo cierto?

Túnica elegante, propiamente bien peinado, sonriendo a cuanta persona se topaba. Era un gran evento y aunque era la clase de sitios donde podía sentirse cómo un pez en el agua, la sonrisa se le desaparecía cada que alguien –de manera impertinente- mencionaba a su hermano. Solo un par de veces ya, pero siempre buscaba la excusa para abandonar la conversación propiamente.

Le dejaba un mal sabor de boca y recuerdos que se quería quitar de la cabeza. Se dedicó a mantener otras conversaciones que le proporcionaran información de cómo iban los demás Departamentos y avistamientos de gente que había estado siendo buscada, como si fuese de lo más interesante.

Pronto cada conversación le fue pesando más y si alguien notaba que su copa nunca estaba vacía, bueno, no era para menos. De repente sintió un toque en el hombro y asintió al hombre que se le acercó a susurrarle algo al oído. Sonrió y se disculpó con la gente que con la que estaba conversando.

Se dirigió hacía  una pequeña tarima en la habitación, apenas poco elevada. Tocó su cuello con su varita para amplificar su voz y mantuvo su copa en la otra mano.

- Su atención, por favor. Un momento – Habló firme, algo plano para disimular que se le daba bien eso de ser el centro de atención – Aprovecho la ocasión y lo avanzado de la velada para agradecerles a todos por acudir a esta conmemoración a favor del señor Elidhyr. Ha mostrado un gran ejemplo de dedicación mejorando nuestra relación con Corea Del Norte y su arduo trabajo nos ha llevado a hacerlos partícipe de nuestra causa.

Empezó un pequeño aplauso que se fue haciendo más grande y poco modesto mientras la multitud hacía un espacio para rodear y dejar a la vista donde estaba el hombre que tanto hablaba. Con un además lo invitó a subir a la tarima mientras el aplauso cesaba y le cedía al hombre bajando de la tarima mientras empezaba un discurso sobre la causa que apoyaban y situaciones que podrían inspirar a cualquier purista.

Casi todos aplaudían a la mención del nombre Voldemort y de la Ministra, y así duró por algunos minutos antes de que notara que invitaba a alguien más a la tarima, que estaba justo detrás de él. Se volvió para ver a la Ministra y se alejó para dejarle el paso libre mientras todos seguían aplaudiendo y se formaba claramente un círculo alrededor de ella.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Daniel Sharman
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministerio
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 2.500
Lealtad : Mortifagos
Patronus : Orca
RP Adicional : 000
Mensajes : 23
Puntos : 17
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5759-lyall-m-haywood http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Abigail T. McDowell el Dom Abr 22, 2018 10:13 pm

Si bien al principio de su experiencia laboral no solía ser muy fan de éste tipo de eventos... no, no os engañéis, ahora tampoco lo era. Seguía pensando que era una pérdida de tiempo, con la única diferencia de que ahora sabía por qué se hacían: galardones, enhorabuenas y fingir de manera pública el orgullo que uno siente por el logro de otra persona, a favor del Ministerio de Magia. Algo que a ella, sinceramente, le daba igual.

Asistía porque era su deber como Ministra de Magia hacerlo y dar una esa buena imagen que se espera de la figura política más importante de la sociedad mágica inglesa.

En esta ocasión, se celebraba el logro de John Elidhyr, un empleado con reputación en el Ministerio que había hecho varios tratos con el Ministerio de Corea del Norte. Tratos que eran muy interesantes para la política internacional, sobre todo aquellos que tenían las mismas bases ideológicas que ahora mismo seguía Inglaterra.

Abigail apareció en la fiesta puntual, como siempre y ya llevaba bastante tiempo en ella, sin demasiado interés en nadie ni en nada. Como era evidente, mostraba su habitual sonrisa; cordial, bastante fría y, como era propio, mantenía conversaciones, la gran mayoría banales, de trato jovial y tranquilo. Portaba un vestido negro, caído y ajustado y, aunque no tenía escote, sí que dejaba ver una gran espalda desnuda. Su pelo pelirrojo caía de manera caóticamente ordenada y, como era costumbre, era el centro de casi todas las miradas. Muchos sólo querían ser partícipes de la noche de la Ministra, otros de verdad tenían intención de hablar de trabajo una noche como esa y, otros muchos, solo querían tener una charla con ella.

Y si bien estaba hablando con el jefe de uno de los departamentos, la voz de uno de los chicos llamó la atención de todos. Era... su deber, por decirlo de alguna manera, subir ahí arriba y reconocer lo que había hecho. Así que caminó entre todos los presentes, directa hacia la tarima. Fue en ese momento en el que se fijó en el chico, pero no le dijo nada, sino que se limitó a mirarle y tomar su lugar frente a todo el mundo. Hizo un ademán para que todos mantuvieran silencio, dispuesta a dar unas palabras.

Sin duda la labor de Elidhyr ha sido crucial para mejorar nuestra relación con Corea del Norte y confío en que eso no haga más que animar al resto de países en volcarse con nosotros en este nuevo camino. Y con personas como Elidhyr de nuestro lado, estoy segura de que lo conseguiremos. Sin embargo, —hizo una pausa. —Tengo que recordar que por mucho que consigamos logros ahí fuera, lejos de nosotros, nuestro mayor enemigo se esconde en Inglaterra y está dispuesto a tirar por la borda todo lo que hemos conseguido. Y no parará hasta conseguirlo. Si algo sabemos de ellos, es que son tan tercos como nosotros; aunque la diferencia es que el gobierno de Inglaterra está más sólido y fuerte que nunca.

Habló un poco más, más concretamente sobre las relaciones internacionales con Estados Unidos y el MACUSA, los cuales desde un principio se vieron bastante reticentes a ser partícipes de cualquier cambio en el gobierno inglés, sin embargo, habían bastantes organizaciones en América dispuestas a aportar su granito de arena.

Cuando terminó, bajó de la tarima por el mismo lugar en el que había bajado Haywood. No le fue difícil, durante su charla, recordar quién era. Por suerte, o en ocasiones desgracia, recordaba demasiado bien su experiencia en Hogwarts y él había sido parte importante, ya que era uno de sus compañeros de su misma generación con el que compartió prácticamente todos los años de aprendizaje. Eso sí, no esperaba lo más mínimo verlo en aquella ocasión, pues hacía mucho que le había perdido la pista, más concretamente desde que se graduaron. Y eso fue hace mucho.  

Haywood —le dijo, con un leve asentimiento. —No pensaba verte por aquí. Muy valiente por tu parte comenzar con la felicitaciones al señor Elidhyr, ¿me equivoco al decir que es de tu mismo departamento?

No estaba segura de en qué departamento trabaja su ex-compañero, pero le sonaba haber metido en la plantilla, hace relativamente poco, a un Haywood. Lo que nunca esperó que fuese precisamente el que él conocía.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Lyall M. Haywood el Miér Mayo 09, 2018 12:27 am

Los vítores y aplausos no tardaron en llenar el lugar mientras la ministra descendía del escenario. Hacía que se viera tan fácil hablar en público sobre asuntos políticos a veces tan delicados; costumbre aprendida o no, se veía completamente natural en ella.

Sus ojos alcanzaron a ver un par de miradas dudosas ante las últimas palabras de la ministra y que iban siempre dirigidas entre las mismas personas. Las desconfianzas, incluso en la gente que llenaba aquel sitio, eran cosa de todos los días y hacía temblar el suelo donde se pisaba. ¿Cómo se podría salir a convencer a otros países a favor de su causa con tal inseguridad incluso en una misma habitación?

Se terminó mordiendo un labio antes de ver a la ministra acercándose hacia él, la cabellera roja llamando la atención y recordándole mantener la posición. Barbilla en alto, dejar de masticar su labio como su estuviese nervioso. Colocó las manos detrás de la espalda y le sonrió con el mejor rostro diplomático que tenía.

¿Quién no se acordaría de la ministra de joven cuando había sido una estudiante modelo y tan representativa de su casa? La sensación de cada estudiante de nuevo ingreso cuando pasaba por los pasillos. No como él, a las sombras, su ego tan pequeño y su inseguridad manteniéndolo siempre detrás de tanta gente. Estaba sorprendido que le reconociese, estaba demás decir que la mayoría de las personas pensaba en su hermano a la mención de su apellido.

Aunque, tenía como propósito cambiar eso.

- Ministra – Respondió a la par que fijaba su atención en ella – Por supuesto y ha sido un placer. El señor Elidhyr ha hecho muchos esfuerzos para nuestra causa y a favor del Ministerio. He de admitir, que al principio pensé que toda una reunión era un poco excesivo pero… sabrá que las oportunidades para dar a conocer un logro así de importante se deben de aprovechar.

Tomó un trago de su copa observando a su alrededor rápidamente, buscando mostrar su punto mientras con la mirada volvía a recorrer el salón. Tanta gente, tantas personas con las que hablar, ver donde se paraban, ver a donde iban, qué sabían, que pensaban, todo era material de trabajo desde su punto de vista.

Había logrado hablar con al menos dos tercios de todo el salón, entre pequeño intercambio de palabras y poco más. Él no era la persona de grandes palabras, ni la presencia única e inolvidable, pero sabía moverse entre intereses, sabía moverse sin que nadie le tomase importancia de qué cosas escuchaba y que no. Y sabía que hilos tirar a veces, gajos del oficio.

- Mira, ¿quién diría que podría pararme en un escenario a decir unas palabras cuando en el colegio no podía ni manejarme en un grupo de más de tres personas? - ¿Acaba de tutearle a la ministra? Había tenido un pequeño ardid de recordar esos tiempos de estudiante. Pero para ver donde había caído ella y donde había caído él, se tenía uno que alejar demasiado para siquiera vislumbrar semejante brecha. Misma casa, mismo año, pero tremendas diferencias tras el colegio.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Daniel Sharman
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministerio
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 2.500
Lealtad : Mortifagos
Patronus : Orca
RP Adicional : 000
Mensajes : 23
Puntos : 17
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5759-lyall-m-haywood http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Abigail T. McDowell el Sáb Mayo 12, 2018 3:32 am

Siempre le había hecho muchísima gracia—aunque su cara de piedra inexpresiva no lo revelase—que los empleados del Ministerio siempre se viesen tan entregados en decir maravillas de sus compañeros de cara a una imagen importante como podía ser ella en este momento, o cualquier otra persona en un alto cargo. Y no había necesidad alguna, en realidad, seguir alabando las hazañas de un tipo que en realidad estaba segura que ni le importaba a Abigail, ni mucho menos le importaría a Haywood.

Pero bueno, había que soportar tanta falsedad y aprovechar para aumentar la habilidad en tu nivel de hipocresía en estos eventos que tan poco le gustaban.

Uno de los camareros pasó por al lado de ellos y la pelirroja aprovechó para coger una copa delgada de champán, que se llevó a los labios y bebió con delicadeza mientras escuchaba lo que tenía que decir su ex-compañero de Hogwarts. Y lo recordaba muy bien. De hecho, la época de Hogwarts la recordaba incluso con más lucidez que la universitaria, suponía que el hecho de haber sido una adolescente hormonada y rebelde en la universidad tenía mucho que ver. Pero recordaba perfectamente como Lyall era de las pocas serpientes que preferían pasar desapercibidas, de esas que no se meten en líos, de las que se quedan al margen.

Es verdad. El recuerdo que tengo de ti en Hogwarts era el de un pobre niño que buscaba la manera de simplemente ser invisible. Te hacía trabajando en Gringotts limpiando cámaras —dijo, mirándolo de reojo con una mirada de lo más traviesa y divertida. En realidad, por aquel entonces, él era un chico inteligente y al menos Abi sabía que tiraría por algo mucho más ambicioso. No por nada estaba en Slytherin. —Pero para bien o para mal, todos hemos cambiado desde Hogwarts.

Saludó con la mirada y palabras de simple cortesía a un par de hombres de negocios que pasaron por delante de ellos y, cuando volvió a estar en una conversación privada con Haywood, no dudó en saciar su curiosidad.

¿Al final qué hiciste después de Hogwarts como para terminar trabajando para mí? —Curvó una sonrisa, altiva. En realidad no hablaba del todo en serio. Era cierto que le hacía gracia que muchísima gente de su misma generación ahora mismo fuesen sus empleados, pero reírse de ello no era algo que hiciese McDowell. Sabía que el simple hecho de estar por encima haría que muchos amigos y enemigos que estaban por debajo simplemente se cuestionasen muchas cosas. —Creo recordar que eras el que tenía dudas sobre irse del país a estudiar, ¿no es así?

Tenía muy buena memoria y, aunque en muchas ocasiones ni se acordase de los nombres de muchas personas que conoció en Hogwarts, era sencillamente imposible olvidarse de aquellos con los que has estado literalmente años compartiendo sala común, clases y mesa en el comedor. Le había seguido la pista a poca gente; aquella que tuvo un futuro prometedor en Inglaterra y coincidió con ella en el Ministerio, ¿pero el resto? Era toda una sorpresa encontrarse a sus antiguos compañeros, sobre todo dándose cuenta de que han tenido éxito y no se ha estampado, como la mayoría, en una vida cargada de mediocridad.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Lyall M. Haywood el Mar Mayo 15, 2018 2:18 am

Eran pocas las veces donde la gente se sorprendía cuando lo veían paseándose por los pasillos del Ministerio, la mayoría solía fingir que era algo esperado, con su familia y todo, era esperado, ¿no? Pero suponía que la mayoría esperaba ver a su hermano mayor en el lugar donde estaba él. Sin embargo, no podía negar que a veces sentía satisfacción al corregir a la gente que lo tomaba por algún otro trabajador más del montón. Claro que, esa miradita de satisfacción no era para la señorita Ministra.

Un simple empleado de Departamento, eso era lo que era.

Aprovechó que ella saludaba de forma cordial a unos transeúntes para dar rápidamente la espalda y buscar otra copa. Siempre manteniendo algo entre la gente y él, cómo si eso fuera a salvarle de cualquier otra mirada juzgadora de cualquier otro asistente. Porque podía pasar los comentarios altivos de la Ministra, pero no de cualquiera.

- Dudas… – Rió un poco porque, bueno, quizá así era cómo lo recordaban todos sus demás compañeros. Cómo el que había dudado hasta qué iba a estudiar, sin saber hacia dónde dirigirse. Había dudado durante toda la Universidad en Estados Unidos y en cada uno de los aspectos de su existencia. Era la peor época de su vida y prefería no recordarla de ser posible. Hasta ahora, no sabía exactamente en qué punto todo había comenzado a tener más sentido y tomar un camino más preciso – Estudié y trabajé un tiempo en Estados Unidos. Regresé cuando mi madre enfermó y hubo una vacante disponible para mí aquí. Tengo algo de amor por mi patria. ¿Tú hiciste lo que querías?

Sonrió mientras tomaba algo de su copa mirando de nuevo alrededor y saludando a otro par de personas que pasaban por ahí para saludar a la Ministra. Tenía que admitir que la rutina de saludar, presentarse cuando era necesario, intercambiar dos, tres palabras, era bastante aburrido, pero, si le preguntaran, necesario. Qué suerte que nadie le preguntaba.

- Tengo que admitir que no me sorprendió cuando llegó la noticia de que eras la nueva Ministra. Un poco que hayas dejado el Quidditch por completo pero, no es una carrera para todos – No había sido nadie para juzgar si sus compañeros cumplirían o no sus metas; el se había salvado por poco y a rastrando detrás de él demasiadas cosas. Bebió otro poco más de su copa – Los admiradores no se retrasan en llegar, ¿no?

De nuevo se acercaba más gente a saludar a la Ministra y él permanecía detrás de ella, si no se percataban de su presencia, solo dedicaba un breve saludo para al menos ser una rostro visto en una fiesta.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Daniel Sharman
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministerio
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 2.500
Lealtad : Mortifagos
Patronus : Orca
RP Adicional : 000
Mensajes : 23
Puntos : 17
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5759-lyall-m-haywood http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Abigail T. McDowell el Lun Mayo 21, 2018 11:56 pm

La verdad es que Abigail siempre vio cierto atractivo en ir a estudiar fuera, pero jamás lo hizo simple y llanamente para no perder las oportunidades que podría conseguir en Inglaterra y las influencias que eso conllevaría. Así que en el fondo, sólo muy al fondo, allí en lo más profundo de su pozo de sentimientos inútiles, sentía una pizca de envidia por Lyall.

Y más —respondió, esbozando una curvada sonrisa un tanto orgullosa. —En realidad en Hogwarts hice los EXTASIS con intención de presentarme solo para la entrada a la Academia de Desmemorizadores, pero como vi que tenía tiempo hice inscripción en la segunda matrícula para Administración y Finanzas Mágicas. Gracias a eso terminé saliendo del Departamento de Catástrofes Mágicas y escalando hasta llegar a trabajar al lado de los anteriores Ministros de Magia —le explicó resumidamente, para luego encogerse de hombros. —Y aquí estoy.

No era un secreto la historia de Abigail McDowell, desgraciadamente. Su vida, o al menos la vida pública que había tenido, ahora mismo era de carácter totalmente libre. Se sabía a la edad a la que había optado al puesto de Asistente de Ministro, a los tres Ministros de Magia que asistió antes de ella llegar al poder y, como no, los suculentos rumores que iban por todas partes diciendo que tan joven, en un puesto de gran poder, sólo podía llegarse por métodos pocos honorables. Pero si conocías a Abigail, te darías cuenta de que era una currante como pocas. Tendrá muchos defectos o, más bien, será una mujer cargada de defectos catastróficos, pero nadie podría quitarle lo trabajadora que era.

Yo no servía para eso —respondió sobre la marcha sin ningún tipo de pudor. —Fue bonita la experiencia en Hogwarts en el equipo, pero una vez me gradué ni siquiera me presenté a las pruebas. ¿Tú también te diste cuenta de que eras la peste o seguiste jugando en Estados Unidos? —Hizo una pausa. —Bueno, allí creo que no se lleva tanto el quidditch, corrígeme si me equivoco —añadió con tranquilidad.

Y como bien decía Lyall, es que Abigail tenía admiradores por todas partes. Ya no solo por su físico, que solía ser el punto central del interés de todos los hombres que se acercaban a ella, sobre todo ahora que la noticia de que estaba soltera se había corrido como la pólvora—como todo lo que pasa en su vida privada, básicamente—, sino también por su estatus y su puesto. Abigail ahora mismo tenía muchísimo poder como Ministra de Magia de toda Inglaterra y... ¿qué hombre no querría tener a su lado a semejante mujer?

Es agotador... —murmuró como respuesta a Lyall, mientras fingía una sonrisa a uno de esos famosos admiradores. El chico conocía a Abigail desde los once años, así que era tontería andarse con rodeos. Daba gusto encontrarse de vez en cuando con alguien con quién no tuvieses que fingir absolutamente todo con tal de dar una imagen impoluta de perfección Platónica. — ...pero una ya se acostumbra. Ven, vamos a acercarnos a la mesa porque ahora mismo empezará a sonar música y no me apetece tener que ser de las primeras en bailar. —Era común, casi básico, que en los eventos sonase música clásica que mucha gente podía terminar bailando en medio de la pista. —¿Hace cuánto que estás en Inglaterra? —Le preguntó, bebiendo de su copa mientras se posicionaban a un lateral.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Lyall M. Haywood el Lun Jun 11, 2018 2:25 am

Y más

Claro, se había notado desde el colegio esa famosa actitud que todos los profesores señalan ante su alumnado. Lyall sentía que había huido más que disfrutar su patria y las oportunidades que venían cuando se era un Haywood. Y mientas escuchaba, en su boca se posicionó su sonrisa diplomática, porque tampoco era de la clase de persona que disfrutaba muchísimo con escuchar los logros ajenos. Su inseguridad desde el nacimiento, suponía.

Abigail igual tenía esa forma diplomática de sintetizar sus logros, hacer simple su camino hacia una posición con tanto poder. Había escuchado muchísimas cosas, pero no era ni de chismes ni de preguntar; él solo escuchaba, como siempre. Eso y tomar nota de quién decía que cosas de ella. Nada se escapaba de su atención.

- [color0#996633]No, no, ahí se lleva un deporte mucho más aburrido e inútil[/color] – Tenía sus problemas con el deporte americano y no era de callárselo. – Pero eso nunca fue para mí. Estaba bien en el curriculum, pero al final no sirve de nada – Bajó la mirada ligeramente como si sus zapatos fueran de lo más interesante de repente. Se había dedicado más al agua que al aire. – Bueno, al menos para garantizar que te puedes montar en la escoba y no morir en el intento. Pero en fin.

Pero en fin, que por su parte mientras menos hablase de su estancia en Estados Unidos, mejor. De hecho, de haber visto algún conocido de su época universitaria, probablemente se habría escuchado de la forma más horrenda posible antes de que encararlo. Se fijó en las miradas de la sala de nuevo antes de observar de nuevo a Abigail sonriéndole a la gente. Sí que debía de ser agotador y solo podía compararlo con el cansancio de tener que fingir que le encantaba hablar más de lo debido y con mil vueltas en la conversación.

- No quería hacer este tipo de comentarios, pero si fueras hombre, no habría mucha diferencia – Se le había salido de la nada, pero prefería un comentario poco puntual con Abigail que una charla formal con el siguiente alto puesto que se cruzase por sus narices. Extrañaba las charlas cortas y puntuales, sin tapujos ni vueltas innecesarias. Tuvo que seguirle cuando mencionó que se apartaran tras rodar los ojos un poco y asentir a lo de la música porque tampoco le fascinaba y prefería igual mantenerse en un sitio tranquilo y silencioso.

- Casi año y medio. – Respondió a medias antes de ver de reojo los bocadillos antes de apartar la vista. No continuó con ese hilo porque no quería y supuso que cambiando de nuevo el tema, la pelirroja entendería la indirecta – ¿Y qué haces en tu tiempo libre cuando ya tienes demasiado de esto? – Señaló la sala con la mano que sostenía la copa y continuó fijando su atención a las interacciones de la gente, quién hablaba con quién – Sé que trabajo en política, pero igual es agotador hablar con gente que tiende a querer que sus opiniones te calsen a la fuerza.




avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Daniel Sharman
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministerio
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 2.500
Lealtad : Mortifagos
Patronus : Orca
RP Adicional : 000
Mensajes : 23
Puntos : 17
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5759-lyall-m-haywood http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Abigail T. McDowell el Mar Jun 12, 2018 6:10 pm

Ser jugador de quidditch profesional podía ser divertido. Una carrera de alcohol, drogas y fama, ¿y qué más? ¿Ser rico por jugar con pelotas? Sí, era un juego estratégico, de equipo y todo lo que tú quieras, pero dedicar tu vida a eso debía de ser realmente aburrido.

Casi año y medio en Londres y venían a reencontrarse, por motivos políticos y profesionales, tanto tiempo después. No es que fuesen precisamente íntimos en Hogwarts, pero había que tener mala suerte y poco interés para estar casi un año y medio trabajando juntos y no haber tenido la decencia de ir a saludar al otro. Como se nota que a ambos le daba absolutamente igual la otra persona.

¿Tiempo libre? ¿Eso viene en el contrato del Ministro de Magia? —Alzó una ceja, preguntando con una seriedad de lo más jovial. —La verdad es que poca cosa. Estoy implicándome de más en los planes de contingencia con respecto a los radicales, por lo que mi poco tiempo libre intento buscar la manera de dar con ellos. Casi me matan en el Mundial de Quidditch, así que siento que es algo como personal. —Y fingió una sonrisa amable.

Eso de que las opiniones calcen a la fuerza, hacía tiempo que Abigail no tenía que vivirlo. Quizás, cuando era Asistente del Ministro, sí tenía que callarse muchas cosas y aceptar las cosas. ¿Ahora? Ella solía tener la última palabra en prácticamente todo y si en algún momento podía cambiar de opinión, era simple y llanamente porque sabía escuchar consejos y opiniones y evaluar objetivamente la mejor opción, aunque no fuese la que a ella le gustaba. Algo bueno que tenía Abigail, pese a sus ideales y su manera de actuar, es que sabía elegir por el bien común y político del Ministerio de Magia y no por sus intereses Mortífagos o de venganza.

Bueno, últimamente no tengo mucho problema con eso. El puesto que ostento me da bastante libertad para mandar a la mierda a muchos y hacer lo que yo crea que es lo correcto —respondió, para entonces mirar más allá de la mirada de Lyall y rechazar la invitación de un señor obeso que llamaba a Abigail. Ella se limitó a sonreír con complicidad y alegría, haciendo una mueca porque ahora mismo estaba ocupada. —¿Y tú, Haywood? ¿Qué haces para tranquilizarte después de tanto estrés político?
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.