Situación Actual
15º-23º // 28 de junio -> luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Andreas W.Mejor PJ ♂
JazmineMejor PJ ♀
Dante F.Mejor User
Stella T.Mejor roler
Laith & RyanMejor dúo
Samantha L.ESPECIAL I
Evans M.ESPECIAL II
Beatrice B.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Deal to death. —Caroline Shepard. [Priv]

Abigail T. McDowell el Sáb Mayo 12, 2018 4:33 am


Abigail McDowell & Caroline Shepard || Calles de Londres, 01:30 am


Nicolai Zaitsev y Abigail McDowell acababan de salir de un restaurante, bastante elegante pero en un lugar muy modesto y apartado. Lo único que lo hacía un lugar de calidad en aquella calle tan estandarizada en la ciudad de Londres era su fachada, las luces ambientales que lo decoraban y las estrellas que acompañan al nombre en el letrero. Los dos adultos se habían citado para hablar de negocios; negocios privados y personales de la propia Ministra de Magia, cosas que distaban de cualquier interés del propio Ministerio como entidad.

Habían salido hará cosa de diez minutos y se dirigían, caminando con tranquilidad, a uno de los bares mágicos más concurridos. No concurridos por niñatos, ni tampoco por personas de dudosa reputación, sino que todos los que allí se aglomeraban eran porque eran fieles seguidores del nuevo gobierno y de Lord Voldemort. Cerca de ese negocio, sin embargo, había uno de esos conocidos negocios ilegales que ya… no era tan ilegal. El Ministerio había dado con él, lo había castigado y había hecho que todo lo que hacía en contra del gobierno, ahora lo hiciera para el gobierno; vamos, era un punto clave para que los fugitivos cayesen, por sí mismos, en una trampa.

Y era… curioso. Las casualidades de la vida, ¿eh? Basta que Abigail apenas tenga tiempo que dedicarle a aquello que más desea erradicar para que las oportunidades pasen por delante de sus narices de esa manera tan jugosa.

Pasando justo por delante de ese negocio ilegal, tanto ella como su acompañante pudieron ser espectadores de cómo la puerta salía disparada hacia el exterior hasta chocar contra un coche y romper el cristal del mismo. Justo después salió del interior una chica joven, acompañada de un bate de béisbol, un mecanismo de defensa muy muggle para la zona en la que se encontraba. Abigail la reconoció al momento: pasaba todos los días por el Ministerio, lugar en donde habían miles de carteles de ‘se busca’, por lo que estaba bastante entrenada con la cara de los fugitivos.

La chica miró hacia la derecha, los observó con pavor y, al darse cuenta de que se trataba de la mismísima Abigail McDowell, salió corriendo en dirección contraria. La pelirroja, sin dedicarle una mísera mirada a Nicolai, le ordenó algo muy sencillo que sabría que cumpliría sin rechistar:

Escóndete y cúbreme si necesito tu ayuda.

No iba a salir corriendo detrás de la chica: estaba en tacones, en un traje de pantalones y americana negro y camisa de botones. No era precisamente el mejor atuendo para perseguir a una fugitiva por aquella desierta calle, por lo que se desapareció repentinamente y apareció metros más allá, justo en frente de la muchacha en cuestión que corría, ahora, en su dirección. Sacó la varita del interior de su americana y la apuntó directamente, conjurando una cuerda que la apresó, dejando sus brazos pegados a su torso. Acto seguido, tiró de ella mágicamente hasta que quedó a su merced a un metro de ella. Abigail la sujetó por el cuello, la movió contra la pared más cercana y la pegó contra ella con un fuerte golpe.

Tú y yo vamos a tener una pequeña charla.

Sudaba de nervios y estaba asustada. ¿Y la pelirroja? Prácticamente estaba impasible, aunque en su interior eso era una victoria. ¿Sabíais lo fácil que era sacarle información a una chica tan endeble como era aquella? Si la tortura no funcionaba, lo haría la legeremancia. Nadie con su edad tiene tanta voluntad o conocimientos como para echar una mente experta como la de McDowell y era información gratis. Y teniendo en cuenta la edad que tenía y que ha sobrevivido casi un año a la caza de fugitivos, debía de tener aliados y un refugio. Y eso… ahora mismo era oro para Abigail. Desde el día del mundial de Quidditch, está deseosa de ir consiguiendo su venganza poco a poco con cada fugitivo que se cruce en su camino. Y ella le abriría las puertas.

Y no había bajado la guardia: aquella zona era peligrosa para personas como ella. Y si había sobrevivido tanto era porque debía de ser medianamente inteligente. No estaría sola. Era por eso que desde un principio le dijo a Nicolai que se escondiera y la cubriese, pues si la enemiga iba a tener apoyo, qué menos que guardarse cierto AS en la manga ella también. Eso sí, tenía que hacer que fueran ellos los primeros en salir para tener no solo la ventaja de la sorpresa, sino también la de posición.

Pero antes… vamos a hacer que las ratas salgan de su escondite. —Y, con una sonrisa perversa surcando su rostro, la sujetó por el cuello de su camiseta, tiró de ella y la empujó haciéndola caer sobre la acera, chocando contra un coche. La apuntó con la varita y la hechizó con una maldición Cruciatus. No la verbalizó; no le hacía falta, pero los gritos de agonía hablaban por sí solos.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Caroline Shepard el Jue Mayo 17, 2018 9:41 pm

The runaway band:

Jo:#006699 | iO: #6699ff | Sussy: #cc6600

Marie:#99cc66 | Gaspard:#336600 | Violet:#009900

En la oscuridad de un callejón apartado de todo, nada más que con un par de gatos y botes de basura por compañía se encontraba Gaspard, un fugitivo de treinta y tanto años de edad (jamás ha dicho cuánto es que tiene exactamente, tiene el síndrome de Peter Pan). En sus manos tenía una bolsa color marrón que desprendía un olor a verduras. Hoy era noche de recolección, lo que quería decir que todos iban por su cuenta a recoger de donde encontrasen algo que les ayudará a seguir sobreviviendo por todo el mes. Esta era su hora predilecta para hacerlo ya que como bien dice el viejo refrán "En la noche todos los gatos son negros". Y para unos gatos mágicos perseguidos por el gobierno imperante como ellos, esa hora era su mejor aliada.

El rubio miraba constantemente hacia la calle que daba el callejón, donde un pequeño farol permitía que se divisara al menos la silueta de alguna alma que tuviera la osadía de andar por esas calles. Y claro que lo habían, como Marie que con una sonrisa de par en par elevaba una bolsa, muy parecida a la de Gaspard, con aires victoriosos. Su alegría se debía porque había logrado entrar a una pastelería muggle con tan sólo un abrelatas. Toda una victoria para ella,  quien de pasar a ser una maga de esas que hasta para lavarse los dientes usaba su varita, ahora era una ladrona casi profesional.

- ¿Adivina quién logró robar el pastel para el cumpleaños de Violet? .- susurró junto a unos pasos dignos de un rapero cuando llegó junto a su primo.- Este pechito .- dijo apuntandose a ella misma para luego chocarle las palmas al rubio que se encontraba sentado apoyaba en la pared más cercana.- ¿No ha llegado nadie más? Joder, que yo pensé que me estaba demorando. O quizás es que ya le he agarrado la técnica. ¿Sabes que ni siquiera me ha sonado la alarma? He entrado por mis anchas, como si fuera la dueña del local, tío. - sonrió y miró a Gaspard.- ¿Y tú? ¿Por qué andas tan apagado? Que ni una idiotez me has dicho hasta ahora ¿Estas resfriado o qué? .- le preguntó frunciendo el ceño y llevando su mano a la frente del rubio que se la apartó antes que siquiera llegase a tocar su piel.

- Quita, quita. Que sólo ando con sueño nada más .- gruño, para luego aferrar más su bolsa contra él. Pero la verdad, lo que lo tenía así era el hecho de que el cumpleaños de Violet estuviera cerca y ellos siguieran así. Él era un hombre lleno de vida pero realmente le estaba costando ver las cosas con optimismo el último tiempo, considerando que habían tenido que mudarse de "casa" (que no era más que tiendas de acampar) más de cuatro veces durante las últimas dos semanas. El ojo de Sauron, como solía llamarle Gaspard,  había crecido en el último tiempo y eso de andar de fugitivos sin un refugio estable, era como tener el reloj de arena en su contra.

- Hola muñequitos, ¿eso qué huelo es un pastel?.- preguntó una dulce voz. Era Violet, otra del trío de primos Stone. - ¿Tía, cómo lo haces? .- preguntó una sorprendida Marie que la miraba con ojos de huevo frito y de paso llevaba su nariz a la bolsa para ver si efectivamente de ella se desprendía un olor delator de pasteles.

- ¿Aún no ha llegado iO?.- preguntó toscamente Jo. Una de las gemelas del grupo, la más ruda por cierto.- ¿Dónde ésta tu bat? .- preguntó curioso Gaspard aún desde el suelo.- Se lo he dejado a ella, hoy despertó más asustada de lo normal. Tuvo pesadillas y esas cosas...- rodeó los ojos, restándole importancia. Es que ella amaba a su gemela enormemente, pero a veces cuando le daba eso de que tenía un sentimiento, una institución de que algo malo iba a suceder le sacaba canas verdes, de verdad. Dado el hecho de que SIEMPRE, por su condición, les podía llegar a pasar algo malo. Era como decir que sentía que se iba a poner a llover, cuando te encuentras bajo nubes grises.

- Joder, que solo era ir a Magic Mario.- susurró Jo con el ceño fruncido, dirigiendo una mirada hacia la calle que daba el callejón.- ¿Y sussy? ¿Alguien sabe algo de ella?.- preguntó Violet.

Y todos miraron hacia el cielo.

***

Caroline abrió los ojos de sopetón, y no precisamente porque fuera una persona de sueño liviano. Todo lo contrario, despertar era toda una odisea para ella. Pero ese sonido solo significaba una cosa: que la banda de fugitivos que ellas les prestaba ayuda estaban en problemas.  Estiró su mano y tomó su móvil, en el mensaje se encontraba escrito: "Han capturado a iO. SOS", junto a la dirección.

- Mierda.- susurró con el ceño fruncido y sentándose en su cama después de prender la lámpara de un costado. Re leyó el mensaje un par de veces para verificar si era real o simplemente el sueño le estaba jugando una mala pasada. Se levantó en un movimiento, sin pensarlo demasiado. Ya que por más que durante el último tiempo había estado más alejada de ellos seguía siendoles fiel. Además que si habían decidido enviarle un mensaje era porque aún veían una posibilidad de victoria, o de que ella algo podría hacer para ayudarlos.

Antes de partir fue a dar una vuelta a la pieza de Sam, miró desde la puerta a su amiga junto a Don Cerdito y Lenteja a su lado, todos profundamente dormidos. Suspiró y caminó unos pasos hacia el living donde un Don Gato saltó hacia sus piernas para enredarse en ellas.- Hey, guapetón.- le saludó cariñosamente la pelirroja, quién lo elevó con sus manos y se lo llevó al pecho.- Yo volveré pronto ¿si? Cuidalos a todos en mi ausencia.- le susurró la oído para luego dejarlo nuevamente en el suelo y desaparecer.

Sin siquiera llegar a imaginar lo que se encontraría al otro lado.


***

- Joder.- musitó desde las alturas de un edificio donde la habían llevado Gaspard y Marie.Estaba viendo a dos personas en la calle de abajo. Dos rostros conocidos que le producían un sentimiento totalmente contrario. Una le causaba un asco y repudio total, y la otra una ternura y tristeza enorme por el sufrimiento que le estaban causando. Esas dos personas no era nada más ni nada menos que la Ministra Abigail McDowell e iO Ford.

- ¿Dónde está Jo?.- preguntó clavando su mirada en el rubio.- Sussy y Violet se encuentran con ella, la hemos tenido que amarrar y encerrar. La semana pasada logramos obtener una varita, se la pasamos esta noche a Sussy ya que ella es animaga y puede convertirse en un cuervo. Estaba volando de regreso a nosotros cuando observó esto. Logró decírnos a nosotros antes para poder retenerla. Lo siguiente fue llamarte.  No sé "M", no sé si hice las cosas bien, sé que es su gemela y que ahora nos debe estar odiando pero es una niña, no tiene posibilidad contra ella, ni nadie de nosotros...no sé, creo que me vuelvo un cobarde con el tiempo, simplemente no pude ir y atacar sin más como antes. ¡Es la jodida Ministra la que tiene a iO, "M"! .- exclamó el rubio llevándose ambas manos al rostro mientras Marie le rodeaba los hombros.

Caroline permanencia en silencio, estaba observando todo a su alrededor. Midiendo sus posibilidades, analizando cuáles serían sus pasos a seguir y si no fuera porque una vez más escuchó los gritos de iO hubiera podido encontrar una respuesta más certera a un simple...- Ok, bajare.- dijo sin más mientras su cabeza seguía maquinando a mil por hora.- Necesito que llames a Sussy, necesito que vea si hay alguien a los alrededores. Es muy extraño que ella ande sola. Y si lo pilla, ella sabe que hacer.- le indicó mientras comenzaba a caminar. Sussy era por lejos la más alocada y porque no decir violenta de los seis. Lo había perdido todo y por eso ahora lo daba todo. Confiaba completamente que sabría como destruir a alguien por la espalda, ese era su don. Y si las cosas se ponían mal, ella ya le había dicho una vez que se ofrecía de tributo, siempre a dicho que morir en batalla sería lo mejor que le pudiera pasar.

Se detuvo.- Gaspard, Marie...- comenzó a decir alternando la mirada a medida que los nombra.- Si las cosas allá abajo se ponen mal, no me ayuden. Simplemente váyanse.- les dijo como una orden que no permitía réplica alguna.- "M"...- replicó el rubio.- Gaspard, se deben ir. Esto no es un juego, ella no es solo una más de las sombras negras. DEBEN marcharse si las cosas se ponen mal ¿Ok?.- musitó entre dientes con su mirada clavada en él.- Ok .- fue lo último que escuchó antes de bajar de esa azotea e ir por Abigail McDowell.

Salió por la puerta del costado del edificio, los gritos de iO se escuchaban cada vez más fuertes. Cerró fuertemente sus ojos y pronunció un "Salvo Hexia" que haría que el sector en que se encontraban sólo fuera visible para ellos. No quería más invitados al baile. Para luego con paso seguro, con su varita en la mano, y su traje de "M" puesto encima se dirigió hacia donde se encontraba la gemela y la Ministra.

No se iría por lo simple, esa mujer representaba muchas cosas que repudia del mundo mágico actual. En cuanto la Ministra notara su presencia comenzaría una batalla sin piedad alguna, y ella lo sabía muy bien.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.451
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 145
Puntos : 91
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl

Maestro de Dados el Jue Mayo 17, 2018 9:41 pm

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Mar Mayo 22, 2018 1:00 am

Llevaba muchísimo tiempo sin ser partícipe de nada de eso. Ella se había hecho mortífaga por muchas razones, pero sólo una realmente importante: quería estar en el bando en dónde sabía que cualquier medio justificaría el fin para conseguir poder. Y ella, desde bien pequeña, tenía muy claro que no quería responder ante nadie, sino que todos respondieran ante ella; ser lo suficientemente poderosa e importante como para tener el poder de decidir. Y no decidir cualquier cosa, sino decidir entre la vida y la muerte, entre la culpa y la inocencia, entre el dolor y la misericordia. Le gustaba alzar la varita y sentir el poder. Y ya no era el poder, resumido a simple y llanamente quién es más fuerte, sino un poder mucho más difícil de conseguir: el de decisión.

Desde que se convirtió en la Ministra de Magia había subido mucho el nivel, pero había perdido esa parte importante que se había convertido en esencial en su vida: el trabajo de campo, demostrar abiertamente a personas que se creen con derechos que en realidad no tienen, contribuir a esa Causa Mortífaga de la que tanto le había costado formar parte. Y es que... le encantaba. Sonará enfermizo pero le hacía sentir viva arrebatar vidas y condenarlas a un infierno peor que la muerte. Le gustaba... sentirse en peligro; la adrenalina de una buena batalla que amenaza tu vida. Ese temor es lo que te hace sacar lo mejor de ti.

Y hoy parece ser que todo apareció delante de ella como anillo al dedo. Y no tenía intención de dejarlo pasar.

Aquella niña no era nadie. Reconocía su cara, por supuesto, aunque por el parecido incuestionable con su hermana gemela ahora mismo no sabría decir quién de las dos era. Pero poco le importaba, sinceramente. No estaba interesada en dejar a una niña exhausta a causa de un Cruciatus, sino utilizarla como cebo. Una chica así no estaba sola y, como mínimo, su hermana debería de estar cerca. ¿Y qué quería Abigail ahora mismo? Divertirse. Cobrarse una pequeña parte de su venganza por lo de los mundiales. Quitarle el polvo a su varita y volver a sentir el ardor de un enfrentamiento.

¿Pero qué estaba recibiendo? Gritos agonizantes de una niñata que no le estaban aportando nada.

Se cansó de esperar a que saliesen las ratas, por lo que dejó de hacerle efecto con el Cruciatus y, con un movimiento tajante de varita, elevó a la chica hasta ponerla en pie, totalmente agotada, apoyada contra el coche. Intentó elevar el bate para hacer algo con su vida y defenderse, pero le apartó el bate con otro movimiento, el cual cayó en la acera y rodó, con un sonido de madera. Abigail se acercó a la chica, apuntándole al cuello.

Vamos a acelerar el proceso. —Susurró en su oído, conjurando un Imperius no verbal, lo cual hizo que los ojos de la chica se volviesen blancos y su rostro sumiso. —Vete a la carretera y quítate la vida.

Se apartó de ella unos pasos hacia atrás y la chica, obediente, comenzó a caminar lentamente hasta la carretera, recogiendo el bate por el camino al ser lo que ahora mismo tenía más a mano para suicidarse. Abigail retrocedió, apartándose lo suficiente para estar lejos y poder observar toda la calle. Nadie en su sano juicio dejaría que esa chiquilla se suicidase de esa forma tan sangrienta y violenta en medio de la calle. Absolutamente nadie. ¿Y lo mejor de todo? Que se iban a exponer como las sucias ratas que eran y Abigail iba a exterminarlas.

OFF: Dado de iniciativa.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Mar Mayo 22, 2018 1:00 am

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Mar Mayo 22, 2018 1:38 am

La chica caminó lentamente con el bate entre sus manos, a una velocidad que declaraba abiertamente que estaba luchando con todas sus fuerzas para no hacer caso a la orden de la pelirroja. Sin embargo, ella era muy débil, mientras que Abigail tenía demasiada experiencia con hechizos como ese. Las maldiciones imperdonables para ella eran como su idioma natal.

La morena no se golpeó con el bate, sino que comenzó a golpear con fuerza el suelo, hasta que éste se agrietó y se partió por la mitad, creando grandes astillas en el corte. Cogió una de las mitades y la miró con ojos cargados de terror, ojos que sabían perfectamente lo que estaba a punto de pasar... Y es que cogió esa mitad y se clavó la parte astillada con todas sus fuerzas en el vientre. La chica gritó, lloró y se tiró al suelo de rodillas. Eso que se había hecho no la mataría y ella era bien consciente de que tendría que repetir el proceso varias veces sí de verdad quería quitarse la vida, como le había ordenado Abigail.

Pero la pelirroja no pudo ver como eso continuaba, pues una figura oscura apareció de uno de los callejones de su misma acera, apuntándole con la varita y atacándole rápidamente. Ella, sin embargo, fue capaz de protegerse de ese ataque y devolvérselo en forma de hechizo explosivo, el cual explotó veinte metros más allá, justo al lado de la figura enmascarada. Sin embargo, allí ya no había nadie.

Miró a todos lados, con sosiego y calma, con la varita entre sus dedos bien sujeta para cualquier ataque... Estaba en esa situación en donde ella ahora mismo era la presa y no el depredador... y eso no le gustaba. Al menos tenía la certeza de que su acompañante estaba vigilando, pero también era consciente de que al menos que Abigail estuviese en peligro de muerte, no aparecería. De hecho, se encontraba en uno de los techos más altos de la zona y ahora mismo el muy gilipollas no veía nada, por lo que andaba apareciéndose en techos más cercanos y bajos para ver qué pasaba en el interior de la protección mágica que alguien, ajeno a él, había creado.

Y no fue hasta que apareció de nuevo la figura, en la acera de enfrente, que se giró hacia allí. Recibió varios ataques repentinos por parte de la figura, por lo que tuvo que esconderse detrás del coche para evitar esa continua carga de hechizos le impactase, pues no le dio tiempo a conjurar hechizos protectores. Los cristales se rompieron a su lado al impactar contra el coche y cogió uno del espejo del retrovisor, utilizándolo para poder ver sin asomarse en donde estaba la figura, ahora que había calma. Una vez la identificó, se levantó rápidamente y fue ella quién, esta vez, la atacó. Estaba detrás de otro coche, protegiéndose tal cual había hecho Abigail, por lo que apuntó al coche y conjuró un fuerte 'Expulso' sobre él, con intención de empujar una masa de seiscientos kilos sobre ella.

Mientras tanto, la chica de la calle intentaba sacarse, entre lágrimas, lo que ella misma se había clavado.

OFF: Dado de ataque.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Mar Mayo 22, 2018 1:38 am

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Caroline Shepard el Mar Mayo 22, 2018 3:12 am

" Los primeros rayos del sol llegan a la playa.Los ejércitos se han ordenado y todo está listo. La batalla se desencadenará de un momento a otro. No existe alternativa. Debes combatir.
Al hacerlo, pon todo tu espíritu, corazón y cuerpo en ello.Lucha centrado, unificado, alineado. Lucha incansablemente, día y noche si es preciso. Mantente vigilante a las cuatro direcciones. Confía en el animal que vive en tí. La batalla tendrá sus valles y sus cimas, sensibilizate y adaptate a ello.
Una vez avanzar y otra retroceder.Una vez atacar y otra defender. Disgrega a tu adversario, atácalo mientras inspire. Avasállalo, no le des tiempo de reordenar sus ejércitos. Cambia permanentemente tus estrategias. Ataca a lo alto y luego a lo bajo y después al medio. Varía el ritmo de tus ataques. Una vez rápido y otra vez lento. Una vez lento y otra vez inmóvil.
Sé un continuo cambio de un animal a otro, de un elemento a otro. Agua contra roca. Fuego contra métal. Madera contra tierra. De esa manera, jamás podrás ser encasillado en patrón alguno y por lo tanto, seras imbatible. Sigue tu espontaneidad y mantente en estado gaseoso. Que tu adversario no sea capaz de tocarte, pero que sienta el poder de tus golpes. Usa tus manos, tus pies. Tus codos y tus rodillas. Esquiva, luego contraataca. Adelántate a sus movimientos y nautralizalos antes de que comiencen a gestarse. Déjalo pasar y luego cae sobre él. Inutiliza sus armas, Acorta la distancia, ataca y luego sal de su radio de acción.
Lucha con todos los bríos de tu juventud.
Pero más importante que todo lo anterior es combatir sin ira. Si el salvajismo y la crueldad se apoderan de ti, no importa lo que hagas, estarás perdido. Te convertirás en aquellos que combates, y el lado oscuro tendrá un nuevo adepto entre sus filas.
Así es que empuña tu sable y entra en batalla. Luego de vencer, retírate en silencio. Nada hay por lo que alegrarse. Nada hay que festejar. la muerte siempre trae lágrimas aparejadas. Lágrimas por el que algún día fue tu hermano y debió morir a manos tuyas porque el destino asi lo quiso. No por tú lo quisiste. Nunca olvides eso. "

El guerrero combate, eso se le venía a la cabeza a Caroline mientras que con la varita sujeta firme en su mano caminaba a paso seguro hacia donde se encontraban Abigail e iO. Los gritos cesaron y ante sus ojos observó cómo la joven maga caminaba con aire perdido hacía la carretera y comenzaba a romper ese bate. Corrió, porque supo lo que venía a continuación pero no lo pudo evitar, no pudo evitar que esa astilla se perdiera en el estómago de iO y entre lágrimas y gritos la joven maga cayera al suelo.

Pero esa imagen no le debilitó su impulso, no la desconcentro ni un poco de su objetivo. Sino que todo lo contrario le hizo empuñar su mano y atacar sin más a la Abigail, sin ningún atisbo de duda o ansiedad.  Más bien lo que le dominaba en esos momentos era detener lo que ocurría y tener un tiempo de ordenar su cabeza. Una mínima ventaja de tiempo a su favor. Y así fue, cuando apenas lanzó aquel hechizo contra la pelirroja se apareció detrás del auto más cercano evitando resultar herida tras esa explosión que venía a por ella.

Se elevó sigilosamente del suelo, si de un animal se tratase en estos momentos sería un jaguar escondido en medio de unos matorrales, observando los movimientos de su adversario. Oliendolos con la mirada. Muy pocas veces Caroline se había topado con la maga en el Ministerio, más que nada porque  evitaba a toda costa pasearse mucho por aquel edificio gubernamental mágico. Ya que odiaba ser cordial con personas que francamente le valían una mierda.  Por eso simplemente quedaba solo con las personas que realmente podía establecer una conversación sin que le dieran ganas de vomitar. Como su magnífica amiga Gwen, por ejemplo. La luz en medio de esa oscuridad. Pero ahí estaba Abigail, frente a sus ojos. Moviéndose con sosiego y calma, y la verdad es que no esperaba menos de ella.

"Esquiva, luego contraataca"

Y eso fue lo que hizo, salió del auto que había convertido como escudo y atacó, con todo el ahinco posible. Hechizo tras hechizo, variados entre sí pero todos con la misión de anular a su adversaria. Y en menos de una respiración Abigail al igual que ella también se encontraba detrás de un auto, siendo este ahora el víctima de sus hechizos, cediendo a ellos sus ventanas estallaron haciendo que miles de pedazos de vidrios saltaran por todo el lugar.

Se acercó más hacia la parte trasera del auto para lograr verla mejor y atacar correctamente esta vez. Pero antes de poder emitir hechizo alguno,  la pelirroja ya se encontraba apuntandola y de su varita emergia una luz que iba a su dirección. No tardó en pronunciar un >Aura< que, a primeras lograra protegerla de lo que viniera hacia ella. Tan solo esperaba poder esquivarlo para volver a atacar, sin cansancio una y otra vez.

Esta batalla estaba recién comenzando y el resultado aún no estaba a la vista de nadie. Todo podía suceder aún.

En las alturas se encontraba  Sussy, un cuervo negro como la noche más oscura de todas volando de un lugar a otro en busca de algún rostro conocido como alguien ´cercano´a la Ministra. Subió aún más para poder tener una mejor visión de todo, y a lo lejos divisó a un hombre desapareciendo y apareciendo de una azotea a otra. Cualquier humano o ave que la hubiese mirado en ese momento podría jurar que  vio a un cuervo sonreír y que luego voló en picada en un dirección.

Mientras que en una habitación las protestas de Jo no cesaban, y Violet le observa y pensaba que jamás había visto a alguien luchar con tanta fuerza,  y de paso hacía que su pecho se apretara como si un elefante hubiera decidido pisarla, justo ahí. Por que sabía que si ella estuviera en su posición haría lo mismo, y eso la carcomía porque ella evitaba que hiciera lo que todo ser querido haría, proteger a su ser amado. Y su blando pero noble corazón no lo soporto más, porque sabía que si seguía  impidiendo aquello no se lo perdonaría jamás.  Y fue así como entre lágrimas Violet Stone liberó a Jo  Ford.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.451
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 145
Puntos : 91
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl

Maestro de Dados el Mar Mayo 22, 2018 3:12 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Caroline Shepard el Mar Mayo 22, 2018 4:08 am

A penas Caroline se había ido Gaspard junto a Marie fueron en busca de Sussy. Quien no tardó en convertirse en un cuervo e ir a cumplir su misión. El mago por su lado volvió a la azotea para poder divisar desde las alturas lo que sucedía en las calles de aquel solitario barrio. O bueno, así lo sería por no ser de esas tres figuras que se encontraban a portas de desatar un duelo. Cuando asomó su cuerpo para observar mejor. ante sus ojos no tan solo escuchó sino que vió el grito desgarrador que emitía iO en medio de la calle. Su corazón se recogió y un grito se ahogó a medio camino.

Gaspard jamás ha sido un hombre valiente, él era más bien un atacador de risas profesional, él burlón del grupo, él que jamás nada se lo tomaba en serio porque vivía una vida acomodada que le permitía hacer lo que quisiera. Trabajaba en algo que le hacía feliz y millonario, mugglemente. Y fue esto último, esa cercanía por ese mundo al cual siempre debió pertenecer pero que por alguna extraña razón su sangre decidió volverse mágica, es que hoy se encuentra en esa posición. Desde hace ya un buen tiempo, que logró escapar junto a unas primas de lo que fue una masacre total para la familia Stone. Una masacre sangrienta y despiadada, que por su propia salud mental había decidido borrar de su mente. Ahora, tan solo le quedaban sus primas y esas mujeres que por cosas del destino había convertido como en su ´familia´.

Una batalla de luces se desató abajo cuando el mago escuchó el abrir brusco de la puerta tras su espalda.- ¡ Gaspard, Jo y Violet se han ido! .- exclamó una afligida Marie.

[***]

Elevó sus brazos cubriéndose tras haber lanzando el hechizo protector, lo hizo por inercia  ya que era muy consciente que su adversaria no se iría con rodeos y de seguro sus brazos no le servirían de protección alguna de lo que venía a por ella. Pero aún así lo hizo, porque la protección ante todo y mientras su cabeza - el templo de toda ex ravenclaw-  funcionara, ella podía seguir luchando, hasta el último round.

Sus reflejos no le fallaron en esta ocasión y logró evitar que el auto que venía por ella rebotara era una pared invisible que la protegía de todo a su redonda.  No había tiempo de descanso, no había tiempo para recobrar el aliento, por lo que bajó rápidamente sus brazos, con un > Expulso< corrió el auto que cubría a la maga para enseguida lanzar enseguida un > Dareen< contra Abigail MacDowell.

Lo que no se percató que pasos más allá, donde se encontraba una asustada y adolorida iO, dos personas aparecieron.

- Hermana...- susurró débilmente entre lagrimas iO cuando observó a su lado a su gemela.- Sht, que no hables, te sacaremos de acá, iO .- miró a un costado y observó como a su lado también se encontraba Violet y juntas comenzaron a moverla silenciosamente, esperando pasar desapercibidas tras esos hechizos que iban y venían tras sus espaldas.

[***]

Sussy Bennet lo había perdido absolutamente todo. Y con todo quería decir a su adorable esposo Mathew y a su hermosa hija Carlie. Jamás olvidará cómo los encontró cuando volvió a casa después de un agotador día de trabajo, se encontraban fríos como el hielo y desde allí que jamás ha podido volver a sentir calor en su cuerpo. Es como si ese día una parte de ella hubiese muerto, y sino fuese porque se encontró a las gemelas en aquel bosque en el cual había cavado un espacio para enterrar a su familia, quizás ella también se encontraría ahí junto a ellos.

Algo cambió en ella sin duda, una pieza de su cabeza falló y su mentalidad no funciona del todo bien. Pero los demás fugitivos la querían así, tal como era. Con esos arranques desquiciados que a veces se le escapan y ese afán por mantener su hacha junto a ella a todo momento. Al menos a su lado sentían que si alguien les atacaba, por lo bajo ese alguien una rodaja de su cuerpo a de perder antes de que se lanzará a por ellos.

Es por eso que cuando escuchó que "M" le había pedido a ella esa misión sonrió gustosa, porque cada vez que lograba dar con uno de ellos su alma crecía, sabía que aquel sentimiento estaba erróneo pero no le pidan cordura a ella. Porque la cordura hace mucho tiempo la había mandando a volar lejos.

Sin dudarlo cuando estuvo cerca del suelo se volvió a convertir en humana tras la espalda de aquel hombre, silenciosamente hizo que el hacha que se encontraba reducida en su bolsillo volviera a crecer.- Hola .- canturreo con una sonrisa de lado elevando el hacha en dirección al hombre que acababa de sorprender.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.451
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 145
Puntos : 91
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl

Maestro de Dados el Mar Mayo 22, 2018 4:08 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Mar Mayo 22, 2018 10:11 pm

Zaitsev, su acompañante, estaba buscando la manera de mantener vigilada a su compañera la Ministra de Magia. Era bien consciente de que como no hiciese su trabajo bien, iba a ser el primero en pagar por sus errores por culpa de la propia disconformidad de la Ministra, aunque ésta saliese viva y coleando de ese duelo. Así que una vez dio con un techo en el que consiguió visibilidad perfecta, fue también el mismo momento en el que el enemigo dio con él. Nada más ni nada menos que Sussy Bennet: la reconocía. La cara de loca que tenía en los carteles de se busca era terriblemente y única. Fue rápido con sus reflejos al ver aquella hacha agrandarse justo delante de él, esquivando el primer golpe que amenazaba con ser sangriento y letal si impactaba. Rodó por la azotea, hasta quedar agachado y con la varita en la mano, admirando a la mujer con una sonrisa de lo más divertida. Abigail iba a tener que arreglárselas ahí abajo ella sola.

¿Te gustan las armas muggles? Muy bien. —Y se sacó una daga, hecha por duendes, de uno de las sujeciones en la parte baja de su pierna, bajo los pantalones. Aquella daga, cada vez que hacía un corte, introducía en el cuerpo ajeno una sustancia corrosiva y venenosa que, si no era curada con rapidez con un bezoar, podía llegar a atrofiar los músculos de la zona hasta dejarlos totalmente inservibles. —Juguemos.

Con un depulso empujó a la mujer hacia atrás, para entonces correr hacia ella rápidamente e intentar ir directa a su cuello con la daga. Nicolai era un amante de las armas blancas y no había nada que le gustase más que matar con ellas.

__________

Mientras tanto, en ese mismo lugar pero diez metros más abajo, Abigail veía como su hechizo era eclipsado por una fuerza posterior que no veía. El coche recibió el empujón, pero éste chocó de lleno con una masa trasera como si se tratase de una boca de agua que impedía su paso. Sin embargo, la pelirroja sabía muy bien lo que había pasado para que no tuviese el efecto que ella deseaba.

La figura misteriosa se levantó de nuevo, aunque esta vez quitó de en medio el coche que hacía de protección a Abigail, lanzándole un segundo hechizo que intentó defenderse con un sencillo hechizo protector que salió automáticamente como reflejo. Fue tan rápido que no supo al momento si le impactó, pasó de largo o se lo paró a tiempo. Aunque debido a que los efectos del dareen no eran instantáneos, asumió que lo había esquivado.

No pasó desapercibido lo que pasaba un poco más allá a ojos de la pelirroja y es que, desde que había visto a aquella chica en la calle, no había perdido detalle de todo lo que aparecía en la zona. Sólo un estúpido perdería detalle, sabiendo que los fugitivos nunca están solos. La hermana gemela, acompañada de otra persona que no reconocía, habían aparecido justo al lado de la chica, prestándole su ayuda. Era divertido ver cómo lo intentaban, ¿serían conscientes de que no iba a dejar de intentar suicidarse hasta que consiguiesen hacerla volver en sí misma? Más les valía atar sus propias manos y mantener cualquier cosa con la que pudiera arrebatarse la vida lejos de ella, o aquello iba a ser muy cómico.

Además, era fácil asumir que todos eran un grupo y, quizás, no fuera tan buena idea enfrentarse a la figura enmascara en compañía de un solo compañero frente a un grupo de a saber cuántos miembros... ¿pero sabes qué? No tenía pensado irse a ningún sitio. Ni tampoco que nadie se fuera a ningún lado. Conjuró rápidamente, de manera no verbal, un hechizo anti-aparición, asegurándose de esa manera que nadie podría huir. Quizás era cavar su tumba, favoreciendo que el enemigo se concentrase en un mismo lugar contra ella, pero parecía que la única guerrera allí era la figura enmascarada, por lo que los otros sólo serían carnaza con la que jugar. Abigail se tenía muy creído sus habilidades, por lo que ahora mismo estaba subestimando al enemigo y ella era bien consciente de eso pese a que fuese un error común, enfrentándose al riesgo con una descarga de adrenalina que había explotado en su interior. Es lo que ocurría cuando, por una parte hacía tiempo que echabas de menos esa sensación y, por otra parte, querías desatar toda esa ira acumulada con los primero fugitivos con los que tenía ocasión.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Mar Mayo 22, 2018 10:11 pm

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Miér Mayo 23, 2018 12:39 am

Por norma general, cuando tenías algo clavado, era importante no quitártelo bruscamente hasta estar en un lugar en donde poder recibir atención médica, ya que habían altas probabilidades de que solo te destrozases más por dentro. Quizás Jo y Violet estaban estaban tranquilas pensando que nada ocurriría, que podrían llevar a un lugar seguro a la pequeña iO, pero no. Repentinamente, se sacó eso del vientre sin previo aviso, usando a su hermana como apoyo para no desprenderse de rodillas al suelo. Desconcierto, dolor, sangre...

Por su parte, Abigail, ahora que había prohibido cualquier tipo de huida por parte de su enemigo... era cuando podía comenzar a divertirse sin que le estuviese mareando con apariciones traicioneras. Ella ya había aprendido a duelarse sin necesidad de tener que aparecerse para salvar su vida. Fue la enmascarada—pues por su figura y movimientos ya había deducido que era una mujer—la que le lanzó un segundo hechizo rápidamente después de ese desconocido dareen que gracias a Merlín consiguió desviar a tiempo. Hubiera sido terrible que eso impactase en ella, además de haber hecho el duelo muy aburrido. La pelirroja consiguió desviar su siguiente hechizo ofensivo, así como los que le siguieron, hasta que vio la oportunidad de esquivar uno físicamente y aprovechó el momento: comenzó a atacar sin darle tiempo a respirar. Algunos hechizos eran protegidos, otros esquivados y, la gran mayoría, desviados. Los hechizos que se desviaban impactaban contra los coches y las farolas, creando que varios puntos de luz se apagasen y varios coches se rompiesen. Mientras tanto Abigail caminaba hacia la enmascarada, bajando de su acera y metiéndose de lleno en medio de la carretera.

Y, como era de esperar por el gran amado Murphy, fue el momento en el que un coche traspasó la barrera protectora que lo ocultaba todo, apareciendo justo al lado de Abi. Tuvo que dejar de atacar, para apuntar al coche y congelarlo, el cual frenó estrepitosamente de una manera muy brusca antes de llegar a impactar contra la pelirroja. Se quedó a apenas unos centímetros y en el interior había una mujer con una herida roja en la frente, asustada, ojiplática, a punto de entrar en un ataque de pánico. Sus miradas se cruzaron y Abi la apuntó, dispuesta a ahorrarle el sufrimiento, cuando recibió un fuerte expulso desde un costado que la hizo chocar contra uno de los vehículos aparcados. Los trocitos de cristales cayeron encima de ella mientras intentaba recomponerse, sintiendo un corte en el costado por el choque contra la ventana. Se giró rápidamente, sin perder el tiempo, viendo como la chica del coche salía del vehículo, corriendo por la acera en dirección contraria.

Abigail se levantó, apuntó a la chica y la hechizó, moviendo la varita en horizontal para hacer que el cuerpo de la muggle recorriese toda la acera de espaldas, movida por una fuerza invisible y chocase, de lleno, contra la figura enmascarada que caminaba en dirección a la pelirroja, chocando contra ella fuertemente y haciendo que ambas rodasen por el asfalto varios metros. Caminó hacia ellas, viendo como la muggle se ponía en pie primero y le impedía tener a tiro a la enmascarada, la apuntó y con una maldición dehydra la muggle comenzó a consumirse en sí misma a una velocidad terrible; su piel se arrugó, las formas del esqueleto parecían cada vez más evidentes en su cuerpo y, pronto, dejó de respirar, desplomándose al suelo. La Ministra, por su parte, no cesó de acercarse, con la varita en alto.

Dale las gracias, te ha salvado la vida... —le dijo desde su posición, apuntándola con la varita—por ahora.

Pero contra todo pronóstico, no la atacó desde su posición. Volverían a entrar en un azaroso intercambio de hechizos, por lo que apuntó hacia su derecha y conjuró, sin darle tiempo a reaccionar, un reducto a una boca de agua que había en una de las aceras, justo al lateral de ellas. De ahí comenzó a salir un chorro de agua super potente hacia arriba, de dónde Abi, con un movimiento direccional en el que utilizó casi todo su cuerpo, dirigió varias estacas de hielo que salieron de allí y volaron en línea recta hacia la enmascarada.

_______________

Nicolai, sin embargo, no corría la misma suerte que Abi. Había caído al suelo hacia atrás por una patada de la mujer, por lo que sólo le quedó esquivar, rodando, los diferentes golpes que le daba con el hacha e impactaban, de manera rotunda y fuerte, cerca de él. En un momento de lucidez y rapidez, el hacha se le quedó un segundo atrapada, momento que aprovechó para pegarle una patada a las manos que sujetaban tremenda arma blanca, dejándola desarmada. Se levantó de un salto y conjuró una cuerda alrededor de sus pies, tirando de ella para que la chica fuese ahora la que cayese hasta que su espalda estuviese a ras del suelo. El hombre, cargado de rabia, se puso sobre ella a horcajadas, sujetando su daga con las dos manos para clavársela en su pecho. Ella sujetó con las suyas sus muñecas, haciendo fuerza para evitarlo.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Miér Mayo 23, 2018 12:39 am

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.