Situación Actual
15º-23º // 28 de junio -> luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Andreas W.Mejor PJ ♂
JazmineMejor PJ ♀
Dante F.Mejor User
Stella T.Mejor roler
Laith & RyanMejor dúo
Samantha L.ESPECIAL I
Evans M.ESPECIAL II
Beatrice B.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Deal to death. —Caroline Shepard. [Priv]

Abigail T. McDowell el Sáb Mayo 12, 2018 4:33 am

Recuerdo del primer mensaje :


Abigail McDowell & Caroline Shepard || Calles de Londres, 01:30 am


Nicolai Zaitsev y Abigail McDowell acababan de salir de un restaurante, bastante elegante pero en un lugar muy modesto y apartado. Lo único que lo hacía un lugar de calidad en aquella calle tan estandarizada en la ciudad de Londres era su fachada, las luces ambientales que lo decoraban y las estrellas que acompañan al nombre en el letrero. Los dos adultos se habían citado para hablar de negocios; negocios privados y personales de la propia Ministra de Magia, cosas que distaban de cualquier interés del propio Ministerio como entidad.

Habían salido hará cosa de diez minutos y se dirigían, caminando con tranquilidad, a uno de los bares mágicos más concurridos. No concurridos por niñatos, ni tampoco por personas de dudosa reputación, sino que todos los que allí se aglomeraban eran porque eran fieles seguidores del nuevo gobierno y de Lord Voldemort. Cerca de ese negocio, sin embargo, había uno de esos conocidos negocios ilegales que ya… no era tan ilegal. El Ministerio había dado con él, lo había castigado y había hecho que todo lo que hacía en contra del gobierno, ahora lo hiciera para el gobierno; vamos, era un punto clave para que los fugitivos cayesen, por sí mismos, en una trampa.

Y era… curioso. Las casualidades de la vida, ¿eh? Basta que Abigail apenas tenga tiempo que dedicarle a aquello que más desea erradicar para que las oportunidades pasen por delante de sus narices de esa manera tan jugosa.

Pasando justo por delante de ese negocio ilegal, tanto ella como su acompañante pudieron ser espectadores de cómo la puerta salía disparada hacia el exterior hasta chocar contra un coche y romper el cristal del mismo. Justo después salió del interior una chica joven, acompañada de un bate de béisbol, un mecanismo de defensa muy muggle para la zona en la que se encontraba. Abigail la reconoció al momento: pasaba todos los días por el Ministerio, lugar en donde habían miles de carteles de ‘se busca’, por lo que estaba bastante entrenada con la cara de los fugitivos.

La chica miró hacia la derecha, los observó con pavor y, al darse cuenta de que se trataba de la mismísima Abigail McDowell, salió corriendo en dirección contraria. La pelirroja, sin dedicarle una mísera mirada a Nicolai, le ordenó algo muy sencillo que sabría que cumpliría sin rechistar:

Escóndete y cúbreme si necesito tu ayuda.

No iba a salir corriendo detrás de la chica: estaba en tacones, en un traje de pantalones y americana negro y camisa de botones. No era precisamente el mejor atuendo para perseguir a una fugitiva por aquella desierta calle, por lo que se desapareció repentinamente y apareció metros más allá, justo en frente de la muchacha en cuestión que corría, ahora, en su dirección. Sacó la varita del interior de su americana y la apuntó directamente, conjurando una cuerda que la apresó, dejando sus brazos pegados a su torso. Acto seguido, tiró de ella mágicamente hasta que quedó a su merced a un metro de ella. Abigail la sujetó por el cuello, la movió contra la pared más cercana y la pegó contra ella con un fuerte golpe.

Tú y yo vamos a tener una pequeña charla.

Sudaba de nervios y estaba asustada. ¿Y la pelirroja? Prácticamente estaba impasible, aunque en su interior eso era una victoria. ¿Sabíais lo fácil que era sacarle información a una chica tan endeble como era aquella? Si la tortura no funcionaba, lo haría la legeremancia. Nadie con su edad tiene tanta voluntad o conocimientos como para echar una mente experta como la de McDowell y era información gratis. Y teniendo en cuenta la edad que tenía y que ha sobrevivido casi un año a la caza de fugitivos, debía de tener aliados y un refugio. Y eso… ahora mismo era oro para Abigail. Desde el día del mundial de Quidditch, está deseosa de ir consiguiendo su venganza poco a poco con cada fugitivo que se cruce en su camino. Y ella le abriría las puertas.

Y no había bajado la guardia: aquella zona era peligrosa para personas como ella. Y si había sobrevivido tanto era porque debía de ser medianamente inteligente. No estaría sola. Era por eso que desde un principio le dijo a Nicolai que se escondiera y la cubriese, pues si la enemiga iba a tener apoyo, qué menos que guardarse cierto AS en la manga ella también. Eso sí, tenía que hacer que fueran ellos los primeros en salir para tener no solo la ventaja de la sorpresa, sino también la de posición.

Pero antes… vamos a hacer que las ratas salgan de su escondite. —Y, con una sonrisa perversa surcando su rostro, la sujetó por el cuello de su camiseta, tiró de ella y la empujó haciéndola caer sobre la acera, chocando contra un coche. La apuntó con la varita y la hechizó con una maldición Cruciatus. No la verbalizó; no le hacía falta, pero los gritos de agonía hablaban por sí solos.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Caroline Shepard el Lun Jun 04, 2018 3:35 am

Sussy gozaba aquello, porque en personas como Zaitsev veía reflejado a los que le habían quitado su cordura, arrebatándole sin piedad a los que ella más amaba. Algunos pueden pensar que no debía tomar venganza, que eso jamás la sanaría ni traería a sus idos de vuelta pero, no le importaba. Porque cuando se topaba con uno de los adeptos al nuevo régimen dejaba de pensar y tan sólo se aferraba a su hacha y lanzaba a matar. Gruño cuando el mago logró zafarse de sus golpes.

- No, lo que me gusta es hacer trocitos a bastardos como tú .- le dijo con su mirada llena de furia, fue corriendo hacia él. Porque ella no estaba jugando, ella estaba allí para hacerlo sufrir, para matarlo. No para jugar con armas muggles y dejame ver si te pillo. No, ella iba con todo. Pero se le olvida a veces lo tramposos que son los tipos como Nicolai que dicen que batallara con armas muggles y a la primera de cambio lanzan un hechizo. Pensó que era el típico tipo que sin varita no sería nada. Es por eso que ella siempre lleva su  hacha para demostrarle que podía defenderse sin la necesidad de la puta magia que ellos tanto cuidaban y temían que les fuera robada.

Le dolió todo el cuerpo con aquel empujón, pero su objetivo era más fuerte. Así que sin más se volvió a incorporar pegandole una patada al mago que lo hizo caer. Dando a matar con cada golpe que producía con su hacha. Fallando en cada intento.- Maldita rata escurridiza .- resopló, y fue con ese pequeño descuido que su hacha se quedó más tiempo clavada, él mago logró pillarla desprevenida y pegarle en su mano haciendo que soltara su arma y con unas ramas en sus pies quedara tendida en el suelo.

El mago no tardó en quedar encima de su cuerpo, para querer clavar la daga en ella. Llevó sus manos hacia las suyas para detenerle. Si él pensaba que tendría más fuerza contra ella, estaba muy equivocado. Porque cuando uno pierde todo, pierde hasta el miedo, la inseguridad, y esa terrible noción de sí mismo de ser más débil que el resto. Volviéndose locamente fuerte. Elevando fuertemente su rodilla le dió de lleno en la zona más delicada por excelencia de todo hombre, de lleno en los huevos, así fue su golpe. Observó como el mago cedía la presión y se retorcía. Aprovechó aquello para hacerlo a un lado e ir por su hacha.

- Frigus .- lanzó en dirección a la mano del mago en donde tenía la daga, congeladolo todo. Que si él s eponía tramposo, ella también- ¿Qué quieres perder primero? ¿Tu pierna o tu brazo? .- le preguntó con una sonrisa de medio lado.

***

- ¿Qué has hecho? .- gritó Jo al ver cómo su hermana se arrebataba aquel pedazo de madera de su vientre. Fue recién allí que noto cómo se encontraban sus ojos, perdidos, idos...y al no recibir respuesta por parte de su gemela lo comprendió.- Está bajo un Imperius . - dijo en estado de shock al ver como la sangre comenzaba a salir sin medida y Violet se llevaba la mano a la boca ahogando un grito.

El gritó por parte de iO hizo que su mirada se desviase nuevamente hacia ella, se sorprendió al encontrar a Jo y Violet junto a ella. Todo su rostro se contrajo, preguntandose ¿qué mierda hacían allí entregándose de lleno a la boca del lobo? que ella también lo estaba haciendo pero tenía varita joder. Elevó su varita e hizo lo que debía hacer hecho desde un principio, le lanzó un "Petrificus Totalus" en dirección a iO. No haría que se detuviera su hemorragia pero sí que dejará de causarse daño a ella misma. Le gustaría poder gritarles que se fueran de allí pero eso solo haría que Abigail centrará nuevamente su atención en ellas, y si ya había lanzando aquel hechizo en iO sería capaz de volver a hacerlo con las demás. Por lo que decidió volver a atacarla, confundirla, distraer su atención, hacerla que se centrará en ella y nadie más.

Y ahí empezó un duelo sin piedad, por ambas partes los hechizos iban y venían sin descanso alguno. Caroline lanzaba, esquivaba, y desviaba hechizos, uno tras otro. Notó como Abigail se hacía paso entre ellos y se acercaba hacia ella, pero no retrocedió ni un paso, al contrario permaneció en su lugar dispuesta a tenerla a escasos centímetros. No le temía, jamás le temería a personas como ella, no le daría ese gusto. Pero de pronto, de la neblina apareció un auto en el preciso momento en que la pelirroja se encontraba en medio de la carretera. Observó como esta lo detenía en seco, y el rostro de aquella muggle perpleja por lo qué  acababa de suceder.

- ¡"M"! iO no para de sangrar .- desvió su mirada y volvió al trio que ya había logrado avanzar junto a un petrificada iO, dejando un camino de sangre a su paso. Aprovechando que Abigail había centrado su atención en esa muggle, con toda la pena y rabia del mundo dejó a esa mujer a manos de la pelirroja para correr hacia las fugitivas. Lanzó un hechizo que hizo que se le cerrará su herida abierta, pero había perdido tanta sangre que sabía que no era suficiente, pero con eso bastaba por el momento.- Váyanse de aquí, ahora.- les ordenó.

Corrió hacia Abigail, pero se sorprendió al ver un cuerpo ir hacia ella que la hizo caer al suelo y rodar lejos. Hubiera detenido a la muggle de ese estúpido accionar que acaba de hacer,levantándose de allí en vez de permanecer a su lado. Pero el golpe que había recibido en las costillas por esa caída no le permitió emitir sonido alguno. Por lo que tuvo que ver cómo la mujer se consumía frente a sus ojos hasta que toda atisbo de vida se fue. Carol ahogó un lamento, y se sintió terriblemente culpable de no haber ayudado a esa mujer a tempo. Pero fue esa impotencia que hizo que desde el suelo, y pese a ese jodido dolor que tenía en su costilla izquierda elevará nuevamente su varita intentado impactar a la pelirroja, quién no tardó en protegerse.

No iba a perder el tiempo en hablar con ella, ni comenzar un duelo de palabras desafiantes. Ella quería terminar con todo aquello lo antes posible, para que no existieran más víctimas aledañas. Se levantó del suelo mientras seguía atacandola con todo su repertorio de hechizos que tenía en su cabeza, pero en eso escuchó el agua desbordarse para luego convertirse en estacas de hielo que iban en su dirección.

-Fianto Duri.- pronunció para protegerse.


***

Gaspard corrió hacia la terraza para poder ver qué ocurría.- Están abajo. ¿Por qué han hecho eso, joder? - exclamó llevándose las manos a la cabeza mientras pegaba un grito, solo de la frustración y rabia que sentía en esos momentos.

- Debemos ir por ellas, Gaspard .- sollozo Marie, quién no había tardado en llorar al comprobar que tanto las gemelas como su prima se encontraban abajo.

- Vamos.

Eso fue lo último que dijo el mago antes de correr hacia el campo de batalla en que se había convertido aquella calle.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.451
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 145
Puntos : 91
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl

Maestro de Dados el Lun Jun 04, 2018 3:35 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Miér Jun 06, 2018 6:14 pm

La mano de Nicolai en donde tenía la daga se congeló por completo, sintiendo como el hielo que la rodeaba cada vez hacía más presión y el frío hacía que le doliera a horrores. Sin embargo, aquella mujer cargada de locura no fue lo suficientemente inteligente en el duelo. ¿Congelarle la mano en dónde tiene la daga? ¿Acaso no ve que sigue poseyendo la varita, lugar en dónde reside cualquier solución? Solo le hacía falta auto-hechizarse y quitarse eso...

Lo que voy a perder es el control y reventarte la puta b...

Pero antes de poder terminar la frase, la zona afectada por el frigus explotó en mil pedazos, haciendo que Nicolai soltase un grito desgarrador que resonó por toda la calle. Comenzó a salirle sangre profusamente y, pese a que le dolía horrores, no dudó ni un momento en volver a conjurarse un frigus sobre la gran herida, congelado tanto la zona que le dolía a horrores, pero dejó de sangrar. Estaba atemorizado, pero ese temor se había convertido en rabia.

¡Serás hija de puta! ¡Voy a acabar con tu puta vida y a hacerte tanto daño que me vas a tener que suplicar para que te mate!

Y con la mano libre, en donde portaba la varita, la apuntó. Lo hizo con rabia, con ganas de vengarse. Con un sencillo 'expelliarmus' le arrebató de nuevo el hacha, aunque en vez de lanzarla lejos, comenzó a manipularla con un hechizo, haciendo que el arma blanca imitase los mismos movimientos que él hacía a lo lejos con su varita. Ella consiguió esquivarse la gran mayoría, pero como iba a matar y la física de mover una varita era mucho más liviana que la de un hacha pesada, los movimientos de Nicolai eran muchos más rápido de lo normal. Al final, terminó alcanzando sus piernas, cortando sus muslos superficialmente con una herida bastante profunda. Después de eso, Nicolai tiró el hacha por el tejado. No quería esa mierda en medio del duelo.

Así que volvió a alzar la varita hacia ella, conjurando varios hechizos que iban a hacer daño, hasta que al final, con todo el odio ganado por haberle hecho perder una mano, conjuró un cruciatus hacia ella.

_________________

La barrera mágica que creó la enmascarada no fue suficiente para parar todos los proyectiles puntiagudos que iban hacia ella de forma rápida y con el único motivo de ensartarla contra el suelo. Se desintegraron algunas estacas, pero la barrera dejó de funcionar en las más rezagadas, por lo que a través del polvo de toda esa desintegración, aparecieron tres que iban directas a ella. Una le rozó el cuello, haciéndole un corte pero siguiendo de largo. Otra cortó de manera más profunda el interior de uno de sus brazos, siguiendo de largo. Sin embargo, la otra se clavó de lleno en el hombro derecho, haciendo que del impacto la chica cayese hacia atrás de culo hasta sentarse en el suelo.

Y entonces lo escuchó: un grito. Se giró hacia dónde provenía, pero no vio nada. Reconocía la voz pese a la distancia y el eco. Había sido Nicolai y la verdad es que no ayudaba nada que su único aliado en todo esto estuviese gritando de dolor.

Volvió a mirar hacia adelante en cuestión de escasos segundos, viendo como dos personas más se unían a la fiesta a la altura de la ahora petrificada y compañía. Abi, sin embargo, volvió a mirar a la enmascarada, con la punta de su varita en su dirección. La cara de impasibilidad de Abigail y de aburrimiento, delataban sus intenciones. Un Avada Kedavra le ayudaría a descubrir a un traidora y le abriría la oportunidad de capturar a todos esos fugitivos retrasados que no paraban de salir como ratas, movidas por el amor. Sin embargo, cuando estaba a punto de conjurarlo, la mitad del bate de béisbol que aquella gemela no usaba para suicidarse, impactó contra su brazo, desviando el hechizo de su trayectoria.  Cuando alzó la mirada, pudo ver al culpable: uno de los recientes fugitivos que apareció, con una mirada asustada. Su intención era atacarlo, pero la enmascarada volvió a ponerse en medio, dispuesta a seguir el duelo.

Voy a matar a tus amigos. Si sólo quieres morir tú, te aconsejo que les convenzas de que se vayan —le amenazó con seguridad; bastante convencida de sus posibilidades en aquel duelo.

La enmascarada comenzó a lanzar hechizos y Abigail los desvió en distintas direcciones, hasta que tuvo la oportunidad de tomar un poco la iniciativa. Apuntó a una de las farolas que estaban en medio de ambas, creando una cuerda que se enganchó en la parte alta y con un 'Carpe Retractum' se balanceó por el aire, llegando hacia dónde estaba su enemiga. En el aire, justo a tiempo de posarse en el suelo, se giró dando una patada alta que pretendía golpear su rostro, pero la otra se agachó a tiempo de esquivarlo. Para cuando Abigail se puso en posición de nuevo, un puñetazo se le dirigía a su rostro, el cual consiguió parar con su antebrazo. Había creído tener la ventaja si la atacaba físicamente, ahora que estaba herida, pero se equivocó: aquella chica sabía pelear y defenderse. Da igual que estuviese herida y menos tan poco.

Así que se empujaron mutuamente hacia atrás con un hechizo mágico, haciendo que ambas retrocediesen sobre el suelo, guardando las distancias pese a que todavía estaban cerca. Se encontraban a unos seis metros de distancias, con la vista fija en la otra, sin bajar en absoluto la guardia, esperando a ver quién hacía el primer movimiento. No obstante, Abigail se aprovechó de un hechizo silencioso y lento en el que ella no se pudiese percatar a tiempo. Conjuró un hechizo de sombras, haciendo que aquellas que estaban por detrás de la enmascarada se materializasen, subiendo lentamente por detrás de ella hasta que una mano de finos dedos afilados se enrollase alrededor del cuello de la figura misteriosa. Abi no dudó en apretar, asfixiándola.

Abigail 0 - 1 Caroline


Última edición por Abigail T. McDowell el Miér Jun 06, 2018 6:49 pm, editado 1 vez
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.200
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 713
Puntos : 509
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Miér Jun 06, 2018 6:14 pm

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3184
Puntos : 1438
Ver perfil de usuario

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.