Situación Actual
19º-25º // 26 agosto -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Laith G.Mejor PJ ♂
Vanessa C.Mejor PJ ♀
Freya H.Mejor User
Gwendoline E.Mejor roler
Sam & GwenMejor dúo
Stella T.Especial I
Egon A.Especial II.
Bianca V.Premio Admin
Redes Sociales
2añosonline

Deal to death. —Caroline Shepard. [Priv]

Abigail T. McDowell el Sáb Mayo 12, 2018 4:33 am

Recuerdo del primer mensaje :


Abigail McDowell & Caroline Shepard || Calles de Londres, 01:30 am


Nicolai Zaitsev y Abigail McDowell acababan de salir de un restaurante, bastante elegante pero en un lugar muy modesto y apartado. Lo único que lo hacía un lugar de calidad en aquella calle tan estandarizada en la ciudad de Londres era su fachada, las luces ambientales que lo decoraban y las estrellas que acompañan al nombre en el letrero. Los dos adultos se habían citado para hablar de negocios; negocios privados y personales de la propia Ministra de Magia, cosas que distaban de cualquier interés del propio Ministerio como entidad.

Habían salido hará cosa de diez minutos y se dirigían, caminando con tranquilidad, a uno de los bares mágicos más concurridos. No concurridos por niñatos, ni tampoco por personas de dudosa reputación, sino que todos los que allí se aglomeraban eran porque eran fieles seguidores del nuevo gobierno y de Lord Voldemort. Cerca de ese negocio, sin embargo, había uno de esos conocidos negocios ilegales que ya… no era tan ilegal. El Ministerio había dado con él, lo había castigado y había hecho que todo lo que hacía en contra del gobierno, ahora lo hiciera para el gobierno; vamos, era un punto clave para que los fugitivos cayesen, por sí mismos, en una trampa.

Y era… curioso. Las casualidades de la vida, ¿eh? Basta que Abigail apenas tenga tiempo que dedicarle a aquello que más desea erradicar para que las oportunidades pasen por delante de sus narices de esa manera tan jugosa.

Pasando justo por delante de ese negocio ilegal, tanto ella como su acompañante pudieron ser espectadores de cómo la puerta salía disparada hacia el exterior hasta chocar contra un coche y romper el cristal del mismo. Justo después salió del interior una chica joven, acompañada de un bate de béisbol, un mecanismo de defensa muy muggle para la zona en la que se encontraba. Abigail la reconoció al momento: pasaba todos los días por el Ministerio, lugar en donde habían miles de carteles de ‘se busca’, por lo que estaba bastante entrenada con la cara de los fugitivos.

La chica miró hacia la derecha, los observó con pavor y, al darse cuenta de que se trataba de la mismísima Abigail McDowell, salió corriendo en dirección contraria. La pelirroja, sin dedicarle una mísera mirada a Nicolai, le ordenó algo muy sencillo que sabría que cumpliría sin rechistar:

Escóndete y cúbreme si necesito tu ayuda.

No iba a salir corriendo detrás de la chica: estaba en tacones, en un traje de pantalones y americana negro y camisa de botones. No era precisamente el mejor atuendo para perseguir a una fugitiva por aquella desierta calle, por lo que se desapareció repentinamente y apareció metros más allá, justo en frente de la muchacha en cuestión que corría, ahora, en su dirección. Sacó la varita del interior de su americana y la apuntó directamente, conjurando una cuerda que la apresó, dejando sus brazos pegados a su torso. Acto seguido, tiró de ella mágicamente hasta que quedó a su merced a un metro de ella. Abigail la sujetó por el cuello, la movió contra la pared más cercana y la pegó contra ella con un fuerte golpe.

Tú y yo vamos a tener una pequeña charla.

Sudaba de nervios y estaba asustada. ¿Y la pelirroja? Prácticamente estaba impasible, aunque en su interior eso era una victoria. ¿Sabíais lo fácil que era sacarle información a una chica tan endeble como era aquella? Si la tortura no funcionaba, lo haría la legeremancia. Nadie con su edad tiene tanta voluntad o conocimientos como para echar una mente experta como la de McDowell y era información gratis. Y teniendo en cuenta la edad que tenía y que ha sobrevivido casi un año a la caza de fugitivos, debía de tener aliados y un refugio. Y eso… ahora mismo era oro para Abigail. Desde el día del mundial de Quidditch, está deseosa de ir consiguiendo su venganza poco a poco con cada fugitivo que se cruce en su camino. Y ella le abriría las puertas.

Y no había bajado la guardia: aquella zona era peligrosa para personas como ella. Y si había sobrevivido tanto era porque debía de ser medianamente inteligente. No estaría sola. Era por eso que desde un principio le dijo a Nicolai que se escondiera y la cubriese, pues si la enemiga iba a tener apoyo, qué menos que guardarse cierto AS en la manga ella también. Eso sí, tenía que hacer que fueran ellos los primeros en salir para tener no solo la ventaja de la sorpresa, sino también la de posición.

Pero antes… vamos a hacer que las ratas salgan de su escondite. —Y, con una sonrisa perversa surcando su rostro, la sujetó por el cuello de su camiseta, tiró de ella y la empujó haciéndola caer sobre la acera, chocando contra un coche. La apuntó con la varita y la hechizó con una maldición Cruciatus. No la verbalizó; no le hacía falta, pero los gritos de agonía hablaban por sí solos.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.050
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 735
Puntos : 523
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Caroline Shepard el Lun Jun 04, 2018 3:35 am

Sussy gozaba aquello, porque en personas como Zaitsev veía reflejado a los que le habían quitado su cordura, arrebatándole sin piedad a los que ella más amaba. Algunos pueden pensar que no debía tomar venganza, que eso jamás la sanaría ni traería a sus idos de vuelta pero, no le importaba. Porque cuando se topaba con uno de los adeptos al nuevo régimen dejaba de pensar y tan sólo se aferraba a su hacha y lanzaba a matar. Gruño cuando el mago logró zafarse de sus golpes.

- No, lo que me gusta es hacer trocitos a bastardos como tú .- le dijo con su mirada llena de furia, fue corriendo hacia él. Porque ella no estaba jugando, ella estaba allí para hacerlo sufrir, para matarlo. No para jugar con armas muggles y dejame ver si te pillo. No, ella iba con todo. Pero se le olvida a veces lo tramposos que son los tipos como Nicolai que dicen que batallara con armas muggles y a la primera de cambio lanzan un hechizo. Pensó que era el típico tipo que sin varita no sería nada. Es por eso que ella siempre lleva su  hacha para demostrarle que podía defenderse sin la necesidad de la puta magia que ellos tanto cuidaban y temían que les fuera robada.

Le dolió todo el cuerpo con aquel empujón, pero su objetivo era más fuerte. Así que sin más se volvió a incorporar pegandole una patada al mago que lo hizo caer. Dando a matar con cada golpe que producía con su hacha. Fallando en cada intento.- Maldita rata escurridiza .- resopló, y fue con ese pequeño descuido que su hacha se quedó más tiempo clavada, él mago logró pillarla desprevenida y pegarle en su mano haciendo que soltara su arma y con unas ramas en sus pies quedara tendida en el suelo.

El mago no tardó en quedar encima de su cuerpo, para querer clavar la daga en ella. Llevó sus manos hacia las suyas para detenerle. Si él pensaba que tendría más fuerza contra ella, estaba muy equivocado. Porque cuando uno pierde todo, pierde hasta el miedo, la inseguridad, y esa terrible noción de sí mismo de ser más débil que el resto. Volviéndose locamente fuerte. Elevando fuertemente su rodilla le dió de lleno en la zona más delicada por excelencia de todo hombre, de lleno en los huevos, así fue su golpe. Observó como el mago cedía la presión y se retorcía. Aprovechó aquello para hacerlo a un lado e ir por su hacha.

- Frigus .- lanzó en dirección a la mano del mago en donde tenía la daga, congeladolo todo. Que si él s eponía tramposo, ella también- ¿Qué quieres perder primero? ¿Tu pierna o tu brazo? .- le preguntó con una sonrisa de medio lado.

***

- ¿Qué has hecho? .- gritó Jo al ver cómo su hermana se arrebataba aquel pedazo de madera de su vientre. Fue recién allí que noto cómo se encontraban sus ojos, perdidos, idos...y al no recibir respuesta por parte de su gemela lo comprendió.- Está bajo un Imperius . - dijo en estado de shock al ver como la sangre comenzaba a salir sin medida y Violet se llevaba la mano a la boca ahogando un grito.

El gritó por parte de iO hizo que su mirada se desviase nuevamente hacia ella, se sorprendió al encontrar a Jo y Violet junto a ella. Todo su rostro se contrajo, preguntandose ¿qué mierda hacían allí entregándose de lleno a la boca del lobo? que ella también lo estaba haciendo pero tenía varita joder. Elevó su varita e hizo lo que debía hacer hecho desde un principio, le lanzó un "Petrificus Totalus" en dirección a iO. No haría que se detuviera su hemorragia pero sí que dejará de causarse daño a ella misma. Le gustaría poder gritarles que se fueran de allí pero eso solo haría que Abigail centrará nuevamente su atención en ellas, y si ya había lanzando aquel hechizo en iO sería capaz de volver a hacerlo con las demás. Por lo que decidió volver a atacarla, confundirla, distraer su atención, hacerla que se centrará en ella y nadie más.

Y ahí empezó un duelo sin piedad, por ambas partes los hechizos iban y venían sin descanso alguno. Caroline lanzaba, esquivaba, y desviaba hechizos, uno tras otro. Notó como Abigail se hacía paso entre ellos y se acercaba hacia ella, pero no retrocedió ni un paso, al contrario permaneció en su lugar dispuesta a tenerla a escasos centímetros. No le temía, jamás le temería a personas como ella, no le daría ese gusto. Pero de pronto, de la neblina apareció un auto en el preciso momento en que la pelirroja se encontraba en medio de la carretera. Observó como esta lo detenía en seco, y el rostro de aquella muggle perpleja por lo qué  acababa de suceder.

- ¡"M"! iO no para de sangrar .- desvió su mirada y volvió al trio que ya había logrado avanzar junto a un petrificada iO, dejando un camino de sangre a su paso. Aprovechando que Abigail había centrado su atención en esa muggle, con toda la pena y rabia del mundo dejó a esa mujer a manos de la pelirroja para correr hacia las fugitivas. Lanzó un hechizo que hizo que se le cerrará su herida abierta, pero había perdido tanta sangre que sabía que no era suficiente, pero con eso bastaba por el momento.- Váyanse de aquí, ahora.- les ordenó.

Corrió hacia Abigail, pero se sorprendió al ver un cuerpo ir hacia ella que la hizo caer al suelo y rodar lejos. Hubiera detenido a la muggle de ese estúpido accionar que acaba de hacer,levantándose de allí en vez de permanecer a su lado. Pero el golpe que había recibido en las costillas por esa caída no le permitió emitir sonido alguno. Por lo que tuvo que ver cómo la mujer se consumía frente a sus ojos hasta que toda atisbo de vida se fue. Carol ahogó un lamento, y se sintió terriblemente culpable de no haber ayudado a esa mujer a tempo. Pero fue esa impotencia que hizo que desde el suelo, y pese a ese jodido dolor que tenía en su costilla izquierda elevará nuevamente su varita intentado impactar a la pelirroja, quién no tardó en protegerse.

No iba a perder el tiempo en hablar con ella, ni comenzar un duelo de palabras desafiantes. Ella quería terminar con todo aquello lo antes posible, para que no existieran más víctimas aledañas. Se levantó del suelo mientras seguía atacandola con todo su repertorio de hechizos que tenía en su cabeza, pero en eso escuchó el agua desbordarse para luego convertirse en estacas de hielo que iban en su dirección.

-Fianto Duri.- pronunció para protegerse.


***

Gaspard corrió hacia la terraza para poder ver qué ocurría.- Están abajo. ¿Por qué han hecho eso, joder? - exclamó llevándose las manos a la cabeza mientras pegaba un grito, solo de la frustración y rabia que sentía en esos momentos.

- Debemos ir por ellas, Gaspard .- sollozo Marie, quién no había tardado en llorar al comprobar que tanto las gemelas como su prima se encontraban abajo.

- Vamos.

Eso fue lo último que dijo el mago antes de correr hacia el campo de batalla en que se había convertido aquella calle.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.851
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 173
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Maestro de Dados el Lun Jun 04, 2018 3:35 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Miér Jun 06, 2018 6:14 pm

La mano de Nicolai en donde tenía la daga se congeló por completo, sintiendo como el hielo que la rodeaba cada vez hacía más presión y el frío hacía que le doliera a horrores. Sin embargo, aquella mujer cargada de locura no fue lo suficientemente inteligente en el duelo. ¿Congelarle la mano en dónde tiene la daga? ¿Acaso no ve que sigue poseyendo la varita, lugar en dónde reside cualquier solución? Solo le hacía falta auto-hechizarse y quitarse eso...

Lo que voy a perder es el control y reventarte la puta b...

Pero antes de poder terminar la frase, la zona afectada por el frigus explotó en mil pedazos, haciendo que Nicolai soltase un grito desgarrador que resonó por toda la calle. Comenzó a salirle sangre profusamente y, pese a que le dolía horrores, no dudó ni un momento en volver a conjurarse un frigus sobre la gran herida, congelado tanto la zona que le dolía a horrores, pero dejó de sangrar. Estaba atemorizado, pero ese temor se había convertido en rabia.

¡Serás hija de puta! ¡Voy a acabar con tu puta vida y a hacerte tanto daño que me vas a tener que suplicar para que te mate!

Y con la mano libre, en donde portaba la varita, la apuntó. Lo hizo con rabia, con ganas de vengarse. Con un sencillo 'expelliarmus' le arrebató de nuevo el hacha, aunque en vez de lanzarla lejos, comenzó a manipularla con un hechizo, haciendo que el arma blanca imitase los mismos movimientos que él hacía a lo lejos con su varita. Ella consiguió esquivarse la gran mayoría, pero como iba a matar y la física de mover una varita era mucho más liviana que la de un hacha pesada, los movimientos de Nicolai eran muchos más rápido de lo normal. Al final, terminó alcanzando sus piernas, cortando sus muslos superficialmente con una herida bastante profunda. Después de eso, Nicolai tiró el hacha por el tejado. No quería esa mierda en medio del duelo.

Así que volvió a alzar la varita hacia ella, conjurando varios hechizos que iban a hacer daño, hasta que al final, con todo el odio ganado por haberle hecho perder una mano, conjuró un cruciatus hacia ella.

_________________

La barrera mágica que creó la enmascarada no fue suficiente para parar todos los proyectiles puntiagudos que iban hacia ella de forma rápida y con el único motivo de ensartarla contra el suelo. Se desintegraron algunas estacas, pero la barrera dejó de funcionar en las más rezagadas, por lo que a través del polvo de toda esa desintegración, aparecieron tres que iban directas a ella. Una le rozó el cuello, haciéndole un corte pero siguiendo de largo. Otra cortó de manera más profunda el interior de uno de sus brazos, siguiendo de largo. Sin embargo, la otra se clavó de lleno en el hombro derecho, haciendo que del impacto la chica cayese hacia atrás de culo hasta sentarse en el suelo.

Y entonces lo escuchó: un grito. Se giró hacia dónde provenía, pero no vio nada. Reconocía la voz pese a la distancia y el eco. Había sido Nicolai y la verdad es que no ayudaba nada que su único aliado en todo esto estuviese gritando de dolor.

Volvió a mirar hacia adelante en cuestión de escasos segundos, viendo como dos personas más se unían a la fiesta a la altura de la ahora petrificada y compañía. Abi, sin embargo, volvió a mirar a la enmascarada, con la punta de su varita en su dirección. La cara de impasibilidad de Abigail y de aburrimiento, delataban sus intenciones. Un Avada Kedavra le ayudaría a descubrir a un traidora y le abriría la oportunidad de capturar a todos esos fugitivos retrasados que no paraban de salir como ratas, movidas por el amor. Sin embargo, cuando estaba a punto de conjurarlo, la mitad del bate de béisbol que aquella gemela no usaba para suicidarse, impactó contra su brazo, desviando el hechizo de su trayectoria.  Cuando alzó la mirada, pudo ver al culpable: uno de los recientes fugitivos que apareció, con una mirada asustada. Su intención era atacarlo, pero la enmascarada volvió a ponerse en medio, dispuesta a seguir el duelo.

Voy a matar a tus amigos. Si sólo quieres morir tú, te aconsejo que les convenzas de que se vayan —le amenazó con seguridad; bastante convencida de sus posibilidades en aquel duelo.

La enmascarada comenzó a lanzar hechizos y Abigail los desvió en distintas direcciones, hasta que tuvo la oportunidad de tomar un poco la iniciativa. Apuntó a una de las farolas que estaban en medio de ambas, creando una cuerda que se enganchó en la parte alta y con un 'Carpe Retractum' se balanceó por el aire, llegando hacia dónde estaba su enemiga. En el aire, justo a tiempo de posarse en el suelo, se giró dando una patada alta que pretendía golpear su rostro, pero la otra se agachó a tiempo de esquivarlo. Para cuando Abigail se puso en posición de nuevo, un puñetazo se le dirigía a su rostro, el cual consiguió parar con su antebrazo. Había creído tener la ventaja si la atacaba físicamente, ahora que estaba herida, pero se equivocó: aquella chica sabía pelear y defenderse. Da igual que estuviese herida y menos tan poco.

Así que se empujaron mutuamente hacia atrás con un hechizo mágico, haciendo que ambas retrocediesen sobre el suelo, guardando las distancias pese a que todavía estaban cerca. Se encontraban a unos seis metros de distancias, con la vista fija en la otra, sin bajar en absoluto la guardia, esperando a ver quién hacía el primer movimiento. No obstante, Abigail se aprovechó de un hechizo silencioso y lento en el que ella no se pudiese percatar a tiempo. Conjuró un hechizo de sombras, haciendo que aquellas que estaban por detrás de la enmascarada se materializasen, subiendo lentamente por detrás de ella hasta que una mano de finos dedos afilados se enrollase alrededor del cuello de la figura misteriosa. Abi no dudó en apretar, asfixiándola.

Abigail 0 - 1 Caroline


Última edición por Abigail T. McDowell el Miér Jun 06, 2018 6:49 pm, editado 1 vez
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.050
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 735
Puntos : 523
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Miér Jun 06, 2018 6:14 pm

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Caroline Shepard el Jue Jun 28, 2018 4:29 am

Cuando la mano de aquel hombre estalló en mil pedazos, Sussy en vez de afectarse por semejante imagen soltó una carcajada que acompañaba a la par el sonido de lamentó que estaba produciendo el mago al sentir semejante pérdida y dolor en una de sus extremidades. Vió como sus ojos ganaban intensidad, y la iris se había tornado como en una especie de fuego, de un destello que expandía una venganza inminente por parte del mago.  La maga por otro lado no se inmuto, ni siquiera cuando este tomó el poder sobre su hacha y de manera brutal le atacaba con esta, hasta le producía un poco de gracia ver como su propia arma se había arrimado en su contra.  Cuando recibió el corte en una de sus piernas, su entusiasmo bajo unos niveles y clavó la mirada en él hombre que tenía enfrente. Apacible, sin expresión alguna, sin un atisbo de dolor, para ello se mordía tan fuertemente el labio que si seguía así de un momento a otro este le iba a comenzar a sangrar.

- ¿Suplicarte? JÁ, no me hagas reír. Matarme es como hacerme un favor .- le dijo, sin un atisbo de miedo. Es que cuando ya lo has perdido todo, la vida se vuelve muy insignificante.  Pusó una de sus manos en la herida para ejercer presión e intentar detener la hemorragia que se había producido al recibir el hachazo. Mientras que con la otra aferró su varita y conjuro un hechizo protector a su alrededor para recomponerse. Con esa herida no podría volver a su forma animaga y eso le jodía horrores, estaba perdiendo su tiempo con ese hombre y dejando a los demás sin varita. Debía ponerle fin a esto cuanto antes, por lo que aún manteniendo esa barrera de protección que esquivaba los hechizos que aquel hombre lanzaba contra de ella, comenzó a caminar hacia él con una convicción enorme.

Y con una seguridad envidiable elevó su varita esperando que el hechizo que escogió en esta ocasión la llevase a su victoria.-   Mortis Scarlatte .

***


- Mierda.- exclamó adolorida cuando recibió el impacto de esas tres flechas contra su cuerpo, la del hombro fue tan fuerte que hasta logró que perdiera el equilibrio y terminará con su trasero incrustado en la acera. Pero si la pelirroja pensaba que con eso iba a detenerla estaba muy equivocada, con cada acierto que ella tuviera lo único que hacía era crecer la rabia que sentía Caroline hacia su persona. Ahora no era solamente esa imagen detestable que encarnaba todo lo que odiaba de la nueva comunidad mágica sino que además ahora se había vuelto personal. Porque Caroline era de las que si la atacas responde, y mucho más fuerte si es que lo que haces es para herir a uno de sus seres queridos. Y con el paso del tiempo esa bandita de fugitivos se había ganado su corazón, por lo que en estos momentos lo poco y nada que podría haber tenido de compasión por la mujer que tenía enfrente se había esfumado.

Un grito desgarrador llegó a sus oídos, enseguida elevó su mirada hacia el tejado donde se encontraba Gaspard para cerciorarse que no provenía de allí. Pero en ese trayecto se fijó de algo aún peor, que ahora no solo estaban las gemelas y la prima allí, sino que se habían reunidos todos entorno a iO y no sólo eso sino que el mago de una manera totalmente impulsiva pero llena de cariño hacia su persona con intenciones de protegerla, le lanzó un bate a la Ministra que logró detener un hechizo que, de no haberle llegado aquel pedazo de madera lo más probable es que hubiera impactado en Caroline, quien aún se encontraba luchando por controlar y sostener su dolor. La mirada que Abigail le dedicó a Gaspard fue el impulso suficiente para volver a ponerse de pie e interponerse en su camino. herida y todo ella seguía siendo la única con varita para protegerlos, y lo haría hasta donde pudiera.

- Eso sobre mi cadáver.- fue lo único que dijo antes de elevar nuevamente su varita y comenzar lanzarle un hechizo tras otro, sin cansancio, y sin prestarle atención al constante punzón que le provocaba el aún tener la flecha clavada en su hombro. Ya era suficiente, le había permitido avanzar más de la cuenta, herir a iO y a una muggle frente a sus ojos. Debía ir con todo, arriesgarlo todo en este combate improvisto, tan solo debía pensar en la victoria, debía pensar que las cosas tarde o temprano estarían a su favor, y ella iba a poner todo de sí para aquello. El hecho de que Abigail haya ido a por ella y comenzará un ataque físico no hizo más que incentivar ese sentir, de querer llegar hasta las últimas. Esquivo sus golpes sin mayor esfuerzo, y le lanzó otros de vuelta que le hicieron sorprenderse de las capacidades de su adversaria. La había subestimado, al menos en lo que se refería a batalla en modo muggle, es que ese era uno de sus terrones favoritos. Pero a diferencia de algunas personas eso más que achacarle le animaba más, es que no había nada mejor que batallar contra alguien que te podía dar caña de vuelta.  Tras ese ir y venir de golpes, ambas se lanzaron lejos quedando a metros de distancia.

Lo que no se espero fue ver aparecer frente a sus ojos unas sombras que no tardaron en unirse en un fuerte lazo alrededor de su cuello, asfixiandola. No desesperó, sino más bien cerró sus ojos y con una tranquilidad envidiable elevó su varita, abrió sus ojos y apuntó directo hacia Abigail, "Piertumordem" pronunció mentalmente. Primero era lograr que la pelirroja dejará de ejercer presión a traves de ese hechizo, y al liberarse la cosa se tornaría mucho más intensa de cómo la estaban llevando hasta el momento.

***


- ¿Porque has hecho eso, Gaspard? JODER, ESTAMOS FRITOS .- pronunció Violet horrorizada al ver como su primo le acababa de lanzar lo que quedaba del bate a la pelirroja.

- Que haga lo que quiera, estoy listo .- dijo el mago con aires de héroe, que no se creía ni él mismo pero que aún así las circunstancias lo mantenían ahí de pie. - ¿Qué dices, idiota? Salgamos de aquí antes de que nos vuelva añicos ¿Qué no has visto lo que le ha hecho esa muggle? .- le preguntó Marie tomándolo de un hombro y arrastrándolo hacia un callejón cercano.  

- No podemos dejar a "M" sola, Marie .- refunfuñó Gaspard que hacía hasta lo imposible por liberarse de las garras de su prima que lo arrastraban lejos.

- Tampoco la ayudamos mucho lanzando bates, Gaspard. Lo que necesitamos ahora para realmente ayudar es tener una puta varita, y ninguno de nosotros la tiene. Sólo somos un jodido estorbo para "M". Ahora, si vemos que está perdiendo, cosa que no sucederá porque sabes que "M" es la puta ama de los duelos, vamos. Vamos con todo a ayudarla, a morir. Como sabemos que ella lo haría por nosotros ¿si? .- le dijo a su primo para luego compartirlo al resto, todos asintieron.

- ¿Dónde mierda te encuentras Sussy? .- susurró pegado a la pared, mientras miraba desde lejos la batalla que ambas magas tenían en medio de la calle.

BLIBLABLU:

Me gusto eso que hace Gwen de ir poniendo los efectos de los hechizos jiji
Aquí van los que he ocupado en este postito:
Mortis Scarlatte: Un simple agujero aparecerá en el lugar donde se reciba este hechizo, como si la víctima hubiese recibido un impacto de algún arma punzante, desde allí, la infusión (veneno) se distribuirá por todo el cuerpo, causando terribles estragos. Deja al oponente debilitado con un -8 en su siguiente tirada, totalmente inhabilitado para el segundo turno y ya muerto para el tercero si no es sanado a tiempo (Puede ser finalizador).

Piertumordem: Una bola impacta en el adversario y lo lanza lejos

Sé que mi hechizo de protección es un ataque, pero es que no se me ocurrió otra cosa para hacer que Abigail dejará de ejercer presión jiji :3 Pero igual es un hechizo ahí tranqui, solo es una BOLA GIGANTE que mandaría a volar lejos a Abi :pika: Una cosa poca.
xDD
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.851
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 173
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Maestro de Dados el Jue Jun 28, 2018 4:29 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Caroline Shepard el Jue Jun 28, 2018 5:09 am

No sabía si el hechizo efectivamente llegaría a dar en el blanco, pero sea como sea esas manos de sombras que estaban ejerciendo presión por sobre su cuello ahora la habían liberado, alejándose de ella y escondiéndose nuevamente en la oscuridad más cercana. Caroline tosió, e inspiró todo el aire que se le había suprimido por cosa de segundos. Sentía su cuerpo más débil pero no pensaba dar marcha atrás, pensó que tal vez era un buen momento de pedir ayuda, pedir refuerzos, pero solo se quedó en un pensamiento ya que nuevamente comenzó a recibir una lluvia de rayos de luz hacia su persona.

Debía reorganizar su cuerpo, que cada golpe más que debilitarla le hiciera crecer más, debía enfocarse e ir con todo, una vez más. tenía que concentrarse en su objetivo, jamás perderla de vista. Pero para eso, no se necesitaba necesariamente luz. Inspiró aire profundamente, porque para lo que estaba a punto de hacer necesitaba toda la atención enfocada en su objetivo, y sin pensarlo más, lanzó hechizos por diestro y siniestro hacia las luces que iluminaban la calle en que se encontraban, dejando todo a oscuras. En medio de aquello recordó una de las tantas enseñanzas adquiridas en Japón, y hoy era el momento de confiar en todas esas herramientas que había obtenido allá, llamar a su grandes maestros para que le acompañarán en esta ardua batalla, y con esa confianza que tanto le hacían hincapié que tuviera sobre todos sus sentidos y su cuerpo , ir con todo.

La luna siempre tan solidaria, esa noche les ofrecía un mínimo amparo, haciendo que solo se pudiesen ver algunas facciones de la contrincante, o poder vislumbrar uno que otro movimiento que ésta realizaba. A su favor , Caroline contaba con un vestuario completo de un negro pulcro que le permitía camuflarse mucho mejor en la oscuridad. Ocupó eso a su favor y confiando en su percepción espacial se dirigió a la pelirroja, y cuando la sintió lo suficientemente cerca, comenzó una vez más una batalla de golpes que iban y venían. Abigail no se quedó atrás. Ambas eran tan rápidas en su movimientos que más que una batalla de ataque parecía una de esquivar. Pero Caroline aprovechó un movimiento para quedar tras su espalda y clavandole la varita pronunció un Dehydra en contra de la pelirroja.

Caroline era consciente de lo que ese hechizo podía llegar a generar si la maga no se defendía a tiempo, sabía muy bien que pese a la escasa luz que ella misma generó podía llegar a sentir y escuchar como el cuerpo de Abigail se comenzaría a retorcer frente a ella por el agua perdida. Era una hechizo cruel y que jamás había utilizado hasta el momento contra una persona , pero la mujer que tenía enfrente sacaba lo peor de sí. Y mientras antes acabará con todo esto, mejor.

***

- Debemos llevar a iO a algún lugar, se está desangrando mucho, Gaspard .- señaló una afligida Jo. El mago resopló, porque al final de cuentas siempre el peso terminaba cayendo sobre él. Por ese increíble don que siempre tuvo para liderar masas y que ahora de verdad detestaba poseer. Que él no era valiente, que él no era fuerte, y él jamás hubiera querido terminar estando a donde se encontraba y con esas personas. Pero aquí estaba, todo había pasado y ahora debía enfrentarlo con entereza.

- Violet, Jo y Marie lleven a iO hacia donde se encuentra Mark, sé que la última vez dijo que no quería saber nada más de nosotros para no meterse en problemas, pero es un buen hombre. Estoy seguro que no sería capaz de cerrar su puerta si ve a iO así. Yo me quedaré acá, esperando a Sussy, cuando ella regrese tomaré la varita y me sumaré al combate.

- ¿Qué dices? Siempre has sido pésimo en los duelos. Ni de joda, la que se queda soy yo. Violet ayudame en esto y dile que si la idea es apoyar a "M" y destrozar a esa zorra con una varita, la mejor candidata soy yo .- espetó la castaña  a su prima, quién tras una mueca  terminó asintiendo.

- Pero Violet...

- Pero nada Gaspard, la que se queda soy yo. Ahora vayan cuanto antes en busca de Mark para que vea a iO .- ordenó la castaña, y a los demás no le quedo más que asentir.



Dehydra: Deshidrata el organismo de los seres vivos de manera gradual hasta eliminar la totalidad de agua de su cuerpo. (Puede ser finalizador.)
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.851
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 173
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Maestro de Dados el Jue Jun 28, 2018 5:09 am

El miembro 'Caroline Shepard' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Vie Jun 29, 2018 6:24 pm

Nicolai Zaitsev vs Sussy

No le había entendido: Nicolai pensaba hacerle tanto daño, que ella iba a tener que suplicar por su propia muerte al estar sufriendo tanto. Él no iba a tener la misericordia de darle una muerte rápida, ni a ella, ni a nadie de los de su calaña. No se lo merecían y ahora quedaba más que claro. No pensaba regalar eso a lo que tanta gente considera un favor, lo único que quería era hacerles ver lo mucho que podían sufrir como para realmente suplicar por ello. Aquí ya el problema no era el final de todo: una mística muerte. Lo importante era como llegabas a ella: sufriendo o no.

En cierta ocasión, mientras la atosigaba a hechizos, uno tras otro y ella se limitaba a protegerse, consiguió frustrar esa ofensiva, lanzándole un mortis scarlatte que impactó directamente en el centro del pecho de Nicolai. Se miró y, pese a que tenía la camisa, supo perfectamente a que se debía ese agujero que se había creado justo en la zona. Era un hechizo que él había utilizado y había sufrido en muchas ocasiones, pero... sinceramente, no se esperaba recibirlo en ese momento. Se quedó un poco confundido, mirando a la mujer con rencor. Dudó solo un segundo en alzar la varita rápidamente y copiar su hechizo, haciendo que el mortis scarlatte impactase en su vientre.

¿Y ahora qué? —preguntó, alzando las manos. —Qué putadón, ¿no? ¿Qué vas a hacer, rematarme mientras se te acaba el tiempo a ti también, ya que no tienes miedo a la muerte, valiente? —Le retó, escupiéndole en los pies. —¿O vas a ser sensata e irte a buscar una cura? Si es que alguien como tú puede tener acceso a eso. —Él, mientras tanto, retrocedió unos pasos hacia atrás, sintiendo todavía un dolor atroz en el muñón que ahora tenía como brazo, por no contar la presión que cada vez se iba ejerciendo en su pecho por culpa del veneno que había empezado a expandirse por todo su cuerpo. —Porque si quieres rematarme, vas a tener que perseguirme y poner tu vida en juego. —Y se tiró del edificio hacia atrás.

Cayó, utilizando un hechizo para amortiguar la caída. Luego empezó a correr por la calle, cojeando, débil, alejándose tanto de ese edificio, como de la confrontación de Abigail con el resto. Necesitaba salir de la barrera anti-aparición para poder llegar a una cura. La mujer todavía podía alcanzarle e intentar acabar con su vida pero... ¿merecía la pena exponerse tanto a su propia muerte?

Abigail McDowell vs Caroline Shepard & Co.

Las sombras estaban a su favor en aquel momento, asfixiando a la enmascarada, para cuando la vio alzar la varita contra ella. No le dio tiempo a reaccionar. Una bola impactó contra el cuerpo de Abigail a una velocidad abismal, haciendo que saliese disparada hacia detrás, impactando contra la puerta de un edificio, de la cual rompió algunos cristales, dándose un fuerte golpe en la cabeza que la dejó aturdida durante un momento; mareada.

Cuando intentó recomponerse, sacudiendo la cabeza, vio que la chica había dejado prácticamente todo a oscuras, por lo que no dudó en conjurar sobre sí misma un encantamiento para poder ver en la oscuridad, uno que tantas veces había usado. Abigail, la mayoría de veces que se enfrentaba a sus enemigos, lo hacía a oscuras, con la noche como aliada. Estaba más que acostumbrada a pelear con las sombras de su lado. No era para ella ningún problema, ni mucho menos un obstáculo.

Vio llegar a la enmascarada a su lado, con intención de propinarle un golpe físico, pero Abi se lo esquivó a tiempo. Se vio atosigada por un golpe tras otro, los cuales se los defendió o bien con movimientos rápidos o con su propios antebrazos, desviando sus intentos. Para cuando ella cogió las riendas de la situación, haciendo la ofensiva, su enemiga aprovechó uno de sus movimientos. Todavía estaba aturdida por ese maldito golpe en la cabeza. La enmascarada consiguió sujetar una de las manos de la pelirroja, haciéndole una llave que la dejó justo por detrás de ella. Pudo sentir la punta de la varita clavarse contra su espalda y comenzar a sentir una terrible sensación de sequedad.

Ni de puta coña...

En un estallido de adrenalina, intentó quitársela de encima, golpeándole con todas sus fuerzas en el costado hacia atrás con el codo, para poder girarse y hacerse con el mando de esa varita y cortar así el hechizo.


Caroline RP10 + DADO5 = 15.
Abigail RP11 + 2 DEFENSA FÍSICA = 13. Con un 2 me defendería.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.050
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 735
Puntos : 523
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Vie Jun 29, 2018 6:24 pm

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Abigail T. McDowell el Lun Jul 02, 2018 4:24 pm

Golpeó el costado con su codo, pisó uno de sus pies y entonces se giró, sujetando su mano de la varita para retorcerla y así hacer que se separase de ella y el hechizo se viese cortado. Ahí, haciendo más fuerza que nunca para intentar controlar a la otra, justo cara a cara, Abigail pudo mirar a los ojos a la enmascarada.

Vas a lamentar haber intentado eso.

Y, con una sonrisa de lo más perversa, golpeó con un puñetazo el vientre de la pelirroja, para recibir de vuelta con golpe en el labio que se lo partió. Dio un paso atrás, viendo como volvía a levantar la varita, dándole entonces una patada a la mano de la enmascarada, haciendo que su varita se cayese al suelo; la otra no se quedó atrás, haciéndole una llave a la pelirroja que le obligó también a soltar su propia varita. Ahora, desarmadas, sólo tenían una cosa con la que atacar.

El objetivo de una pelea real estaba claro: ganar. En este caso, eso podía significar dos cosas: o matar o hacerle daño a tu oponente para que dejase de atacar. Sin embargo, todo esto sólo tiene un punto muy sencillo: lograr dar un golpe decisivo en un punto débil, entonces, tu oponente caerá.

Y eso Abigail lo tenía muy claro.

Golpeó su rostro, pero se lo esquivó. La enmascarada aprovechó ese momento para golpear su torso, pero lo interceptó. Retrocedió un paso, colocándose en posición, observando cada movimiento de la enmascarada, así como sus puntos débiles y ya dañados: su hombro, ese debía de ser su objetivo. Fue directa al rostro del oponente, primero para intentar hacerla retroceder y que mantuviese una guardia alta, para entonces lanzar una patada baja directa al muslo y las rodillas, desestabilizándola. Su oponente no se quedaba atrás, le acertaba varios golpes y Abigail ya empezaba a tener los antebrazos cargados de moratones sólo por protegerse. Patadas, puñetazos, tirones, intentos para derribar... De todo. Los puños eran protagonistas, así cómo cada una de las técnicas aprendidas por ambas, las cuales ponían en manifiesto para intentar defenderse exitosamente de la otra.

Llegó un momento en el que Abigail perdió el control de la distancia con la enemiga, momento que aprovechó la mujer para sujetar a la Ministra de Magia y, con una llave de la que se aprovechó de la propia fuerza de la chica, la elevó hasta tirarla al suelo de espaldas. Tosió al caer, al sentir tremendo golpe en la parte alta de su espalda. Necesitaba un puto respiro, pero cuando la chica se acercó a ella de nuevo, le pegó desde el suelo una patada en la canilla que la hizo caer hacia ella, prácticamente a su lado. Se subió a horcajadas sobre ella, para golpear su rostro con los puños cerrados tan fuertes que si te ponías a mirarlos fijamente, podrías darte cuenta de que estaban temblando de la fuerza. Ella se protegió de la mayoría e hicieron manitas para evitar que ninguna consiguiese tener el control de la otra. Sin embargo, otra vez una llave por parte de la enmascarada, consiguió quitarse a la pelirroja de encima, haciéndola rodar hasta prácticamente la carretera.

Le hubiera molestado ese hecho pero... no lo hizo, pues justo terminó cagándose en los muertos de esa persona al lado de su varita. Sonrió, aferrando de nuevo la varita en su mano para mirar a su enemiga. Se lamió la sangre que le salía de una profunda herida en el labio, sintiendo como también le caían gotas de sangre de la ceja. Le dolía todo, aunque evidentemente intentaba no mostrar debilidad frente a tu enemigo: era lo peor que podías hacer. Sin duda era mucho más divertido pelear con esta mujer cuerpo a cuerpo, pero Abigail no estaba en disposición de perder, mucho menos de morir. Al contrario que la gran mayoría: ella sí temía la puta muerte, ergo pelearía en dónde más segura se encontrase y en dónde era consciente que tenía más posibilidades: con la varita en la mano.

Comenzó a dar pasos hacia atrás, quitándose la americana que ya estaba destrozada y tirándola al suelo, así como descalzarse del último tacón que le quedaba. No tenía ni puta idea de en dónde había perdido el primero.  

Vamos. —Le hizo una seña con el dedo índice. —Ambas sabemos que ya esto sólo terminará con una muerte. Y no pienso ser yo quién baje al infierno todavía. —Y con la varita en alto, conjuró un Inferno. Justo debajo de ella comenzó a aparecer un círculo de llamas, de dónde saldrían unas cuerdas de fuego que la abrazarían hasta la muerte.

Abi 0 - 1 Caroline
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 19.050
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 735
Puntos : 523
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Maestro de Dados el Lun Jul 02, 2018 4:24 pm

El miembro 'Abigail T. McDowell' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 0
Mensajes : 3322
Puntos : 1536
Ver perfil de usuario

Caroline Shepard el Lun Ago 13, 2018 8:38 pm

Si alguien no le temía a la muerte esa era Sussy, quién se había mantenido en pie durante este tiempo más que nada por el extraño cariño que le producía ese par de gemelas y trío dinámico de primos pero en el fondo, ella siempre se ha encontrado vacía, sabiendo que la única forma de calmar ese dolor y rabia que sentía en su interior iba a ser cuando su último aliento de aire se difuminara en el olvido. Por lo que cuando aquel hechizo se devolvió hacia ella, y sintió el impacto de el chocar en su vientre sonrió, mientras unas lágrimas caían de sus ojos que podrían ser tanto de emoción o frustración.

Iba a morir, mientras ese bastardo se había escapado. Iba a morir, pero no lo iba a hacer hasta que cediera el mando de su magia, ojalá su pequeño cuervo interior lo lograra, ojalá su pequeña ave interior lograra volar sobre esas oscuras calles y llegar hacia donde había dejado a sus compañeros de andanzas, y si lo llegase a lograr, ahí a su lado quería cerrar los ojos para siempre.

***

Las oscuridad fue total, aún sentía alrededor de su cuello las garras de esas sombras que minutos atrás se habían cerrado asfixiandola sin piedad, y el punzar en su hombro por las flechas clavadas. Estaba cansada pero no daría un paso atrás, no se rendiría y mucho menos frente a esa mujer quién representaba todo aquello que Carol odiaba del mundo mágico. Fue dentro de las penumbras que se acercó a ella para comenzar una batalla cuerpo a cuerpo entre las dos que no pretendía encontrar una pronta ganadora, ambas eran buenas en aquello y lo demostraban con creces, pero un momento de descuido Carol tuvo el mando de la situación clavándole su varita a la pelirroja y comenzar a succionar el agua de su cuerpo hasta debilitarla por completo. Pero la maga debía saber que su adversaria no se rendiría tan fácil, dicho y hecho, a los segundos la Ministra ya se había liberado de su agarre y de los dominios del Dehydra.

Pese a la oscuridad logró divisar como los ojos de la pelirroja irradiaba fuego, sabía muy bien que desde allí si alguna vez había existido un poco de piedad o jugarreta por su parte se había acabado, comenzaba el último round y al menos ella iba a darlo todo hasta que su cuerpo no diera más. No perdió su tiempo en ocupar sus fuerzas y energías al ver cómo su varita volaba lejos, sino más bien las centró para hacer lo mismo con su adversaria, dejar a ambas en un mismo piso. Ahora las dos sólo tenían sus cuerpos como defensa, y Caroline confiaba plenamente en sus capacidades. Sabía que lo mejor era darse el tiempo, y el espacio para poder observar mejor a su oponente, pero en la situación en la que se encontraba sólo quería que todo terminara de una vez por todas, quería que sonara el timbre que daba por finalizado el round y ella pudiera irse a una esquina a observar los múltiples hematomas y heridas que tenía y sanarse. Lamentablemente no se encontraba sobre un ring y ese timbre sólo iba a sonar para una de las dos, que quizás ella dejaría con vida a Abigail pero sabía muy bien que ella no haría lo mismo. Dirigió hacia la pelirroja golpe tras golpe, patada tras patadas sin permitirle un minuto de aire, de detención, sino iba a terminar con ella ni con magia o golpes iba a hacerlo por cansancio. O al menos eso esperaba.

Logró hacerla caer al suelo usando su propia fuerza como impulso, fue hacia donde ella para proporcionarle más golpes pero la Ministra fue más rápida he hizo que de una patada en su canilla cayera de espaldas quedando a un costado de su cuerpo. Ni siquiera había podido cobrar el aliento cuando la pelirroja se puso encima suyo para comenzar a darle una lluvia de puñetazos que ella no tardó en protegerse con ambos brazos, para luego de un movimiento preciso hacer que girase y saliera de encima rodando hasta la carretera.

Quiso pararse rápidamente pero su cuerpo protestaba, le dolía cada poro de su piel, respirar le costaba una infinidad y moverse aún más. Aún así se levantó del suelo pero cuando lo hizo y clavó su mirada en su adversaria, esta ya se encontraba de pie con algo en su mano que llamó su atención, era una varita.

Mierda, estoy perdida.

Inspiró profundamente y elevó ambos brazos en un vano intento de protegerse de esas llamas que venían fulgurosas a su encuentro, dispuestas a volverla polvo. Las sintió en sus pies, y no pudo evitar gritar de dolor.

***

Violet observó cómo los chicos llevaban a iO hacia aquel sanador amigo, pero antes de verlos dar un paso más todo se volvió oscuro, haciendo que todos se detuvieran en seco en su posición, alertas.

- ¿Qué ha pasado? ¿Violet estas bien? ¿Ves algo? ¿Ves a "M"? .- Gaspard bombardeó con preguntas, mientras escuchaba los gemidos de una herida iO y los reclamos de una desesperada Jo.- Marie ve con ellas, debo quedarme aquí con Violet si las cosas se ponen difíciles, llevense la linterna con ustedes .- le susurró a su prima entre las penumbras, mientras sacaba un pequeño aparato de su bolsillo para tenderselo.- Ok, cuidense, por favor... - fue lo último que dijo la mujer para luego encender la linterna y seguir el  camino hacia donde la persona que ayudaría a iO .- Ustedes también .- respondió el mago al verlas desaparecer de a poco.

Se giró y corrió hacia Violet, quién se encontraba pegada en la esquina, con la mitad de su cuerpo fuera del callejón para observar la pelea mejor. Gaspard iba a depositar una mano en el hombro de su prima pero no pudo.- ¡¡¡¡M!!!! .- la escuchó gritar y sin siquiera voltear salir del callejón corriendo, el mago abrió los ojos sorprendido y corrió tras ella y lo vió, vió lo que impulsó a su prima salir de esa manera desbocada al encuentro de su superheroína y amiga. A unos pasos de ellos, se encontraba "M" gritando de dolor por causa de una cuerda de fuego que rodeaba sus pies. Observó como su prima se sacaba su chaqueta y saltaba sobre la maga enmascarada para detener el fuego que no tardaría en expandirse por todo su cuerpo. Gaspard estaba helado, sólo con la bolsa de comida sobre su hombro, solo con un par de naranjas o panes para lanzarse a Abigail que se encontraba metafóricamente en llamas atacando a la persona que los había ayudado durante todo este tiempo.

- Gaspard ¡la varita! .- escuchó gritar a Violet, la miró y observó hacia donde le apuntaba, corrió hacia donde se encontraba la varita, la tomó con su mano derecha y apuntó a un basurero de metal que se encontraba un costado para lanzarselo de lleno hacia la pelirroja, y detener de una vez por todas el hechizo que estaba lanzando hacia "M". No sabía si lo lograría, jamás había tenido confianza en sus poderes de mago y la mayoría de las veces las varitas lo odiaban porque podían oler su miedo, pero en esta oportunidad no pensó en nada de aquello, ni en sus escasas habilidades con la magia ni en ese terror que siempre lo dominaba en situaciones como esta, sólo hizo, sólo accionó.

Lo había logrado, Abigail había sido golpeada por ese basurero y las llamas se habían detenido, corrió al encuentro de las dos mujeres. Violet sostenía a una herida "M" entre sus brazos.- ¡Gaspard, cuidado! .- gritó Violet, de ser por el mago ahora mismo hubiera estado petrificado sin un atisbo de vida en el suelo, pero antes de siquiera decir un pequeño "pio" un escudo protector había aparecido delante de él, abrió los ojos sorprendido y si no fuera porque antes de salir había ido al baño de seguro sus pantalones ahora estarían mojadisimos por la impresión. La luz volvió y logró ver de dónde había venido ese hechizo, su prima Marie con los ojos rojos y lágrimas cayendo de ellos descontroladamente caminaba con mirada de odio puro hacia la pelirroja.- Vamos a detener a esta perra de una vez por todas .- le escuchó decir con voz segura mientras elevaba una varita hacia ella.

Logró reconocer esa varita al instante, era la que se había llevado Sussy. ¿Qué había llevado a Marie actuar así? ¿Qué la había hecho volver y con tanto odio? ¿Qué había sido de Sussy? ¿Qué iba hacer ahora él? ¡AH SÍ! ACOMPAÑAR A MI PRIMA, SÍ, SÍ, SÍ. ¡A DARLO TODO!, pensó el mago para sus adentros y se sumó con la varita de "M" a los pasos de su prima, dispuesto a hacer caer a la Ministra de Magia.

***

- EL GUERRERO REÚNE LOS EJÉRCITOS-

Una gran tarea te aguarda. No serás capaz de realizarla a menos que reconcentres tus energías y te dispongas seriamente al combate. Unifica tu corazón, tu espíritu y tu cuerpo. Alinéalos. Céntrate. Inspira. Enfoca todo tu ser a la prueba que se avecina. No andes por ahí despilfarrando fuerzas. No se las entregues al lado oscuro. No por ahora, al menos. Si lo  haces, el demonio te aplastará como un sapo. Tu vida depende de lo que vas a hacer. Deja de sonreír pues no es un juego. Puedes morir en el intento.
Reorganiza, acumula, enfoca y lánzate al vacío.

Sólo así podrás mantenerte entero.

Le dolía todo su cuerpo, pero lo que sentía en sus pies era indescriptible, porque no había sido un fuego cualquiera, sino uno que era producto de una odio letal y que resonaba sin cesar, que pese a su detención seguía allí, latiendo en sus poros, manteniéndola adormilada, viendo toda en cámara lenta y escuchando todo de manera lejana. Debía recobrar fuerzas, debía levantarse, pero no podía moverse ni un centímetro. Ni siquiera pudo musitar palabra para detener el accionar de Violet que entre sollozos le decía alguien por su móvil.

- Hola, seas quien seas necesitamos refuerzos, ahora. Por favor, "M" esta herida. Necesitamos ayuda.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.851
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 173
Puntos : 109
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.