Situación Actual
5º-11º
12 noviembre ➟ luna llena
Entrevista
Halloween
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

La flauta de Hamelín. {Stella}

Ian Howells el Dom Jun 03, 2018 1:24 pm

Recuerdo del primer mensaje :

La flauta de Hamelín. {Stella} - Página 2 DJnMzIN
Callejón Knockturn, 22:30 horas || Día 03 de junio del 2018 || Ian Howells & Stella Thorne

¡PUM!

-Tío, ¿a qué juegas? -Preguntó Marcus, otro aspirante a mortífago.

-Colega, tranquílizate, me he tropezado sin querer con esta puta mierda. -Ian se agachó, cogiendo la caja de madera del suelo con la que se había chocado, colocándola a un lado del callejón en dónde no estorbase.

-Se supone que hay que pasar desapercibidos, no hacer el subnormal haciendo ruido, así que mira en donde narices pisas. -Le dijo, altanero. Ahora mismo Ian tenía unas ganas horribles de pegarle un hostión en el plano de simetría de su cara para rompérsela por completo, pero no podía. Era el favorito del mortífago con el que iban a esa "misión" por lo que sólo sería cargarla. -Lestat ha dicho que esperemos aquí, que seguramente más pronto que tarde se arme una buena. Y tenemos que estar preparados, así que deja de hacer el idiota y ponte en posición. -Señaló a una esquina. -Allí, corre.

Lestat era mortífago, un mortífago de los pies a la cabeza que dedicaba su vida exclusivamente a la Causa Mortífaga. No tenía trabajo y sobrevivía gracias a la herencia de su difunto padre así como al dinero que ganaba matando o capturando fugitivos. Marcus era su ahijado dentro de las filas mortífagas, uno de los aspirantes que más cerca estaba de conseguir la marca tenebrosa. Sin embargo, si Ian y Elizabeth (otra chica que estaba en este momento en compañía de Lestat, alejado de ellos) estaban allí, es porque el líder de la operación había creído necesario que necesitarían más apoyo pues se venía algo grande.

Y claro, a Marcus no se le ocurrió otra cosa que recomendar a Ian, sabiendo lo poco interesado que estaba el chico en esas mierdas. Marcus siempre había sido un poco cabroncete, la verdad. Pero bueno, Ian tampoco tenía inconveniente en hacer lo que fuera necesario para estar a salvo. Como decía él: primero tú culo y luego el del resto. Y ahora mismo la sociedad era así: o jodías o te jodían. O dabas por culo, o te dan por culo. No había más.

¿Que qué narices estaban haciendo en el Callejón Knockturn? Ah, claro, que no te lo he explicado. Uno de los negocios recién abiertos de allí había prestado ayuda a un grupito de fugitivo hace relativamente poco, en base a un trato en donde el negocio saldría ganando económicamente. No obstante, ese grupito de fugitivos lo estafó y, como es normal, el jefe del negocio se enfadó. Se chivó a la gente adecuada (en este caso, su gran amigo Lestat) y no dudó en tenderle una trampa de nuevo al grupito de fugitivos, prestándose como fiel aliado, comprensible por sus limitaciones económicas y sus necesidades como personas que van en contra de la ley.

Pero no, sólo buscaba venganza. En esta sociedad o ganas algo por prestar ayuda, o directamente te ganas a un enemigo que solo querrá joderte.

Así que Ian estaba ahí un poco de prestado (como siempre), haciendo algo por obligación que, aunque le sudase mil, tampoco le importaba hacer. ¿Quería hacerlo? No. ¿Se iba a sentir mal después de hacerlo? Pues probablemente tampoco. Eso sí, tenía bien claro que como su madre descubriese que estaba en donde estaba, en vez de en donde le había dicho que estaba (en casa de Circe, viendo una película) se la iba a ganar muy mucho. Sí, le daba más miedo la reacción de su madre al darse cuenta de lo que hacía que la de los propios mortífagos o fugitivos.

Pero vamos, no le dio mucho tiempo a perderse en sus pensamientos, pues una figura misteriosa apareció en el fondo del callejón en el que se encontraban. Les lanzó una maldición y echó a correr en dirección contraria. Eso sonaba descaradamente a trampa mortal, ¿eh? Pero Marcus, que al parecer alardeaba de ser más inteligente que Ian, echó a correr detrás de la figura. Ian pues... le persiguió. No se iba a quedar ahí, como un idiota. Así que ambos se lanzaron, con varita en mano, a por la figura.

Algo le decía que sólo era una distracción, ¿pero sabes qué? Ian no era precisamente el cerebro de esa operación.

***

Mientras tanto, ellos se alejaron y un grupo de cuatro fugitivos apareció en donde se encontraban hace un momento los dos chicos vigilantes. Era su momento para entrar en escena. Si los mortífagos se creían listos por crearles una "emboscada" los fugitivos lo serían más, dividiendo las fuerzas para ganar la batalla. Sólo tenían que encargarse del traidor del negocio, de Lestat y de Elizabeth, los únicos tres que estaban en el interior del negocio.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 16.660
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1015
Puntos : 720
http://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells http://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship http://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr http://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsMagos y brujas

Stella Thorne el Dom Dic 23, 2018 3:17 pm

Entre los brazo de Sebastián me encontraba junto a una sonrisa, cualquier que me viera podría deducir que me encontraba dichosa en aquel lugar y rodeada de todas esas personas que pese a conocerlas en el festival me habían adoptado en su grupo con una amabilidad abismal. Pero en mi cabeza, todo era un caos, había un torrente de emociones que revolotean como locas en busca de algo, o alguien que realmente lograse calmar ese dolor que habita desde hace un tiempo en mi pecho. Con eso mente fue que se cruzó frente a mi vista Ian Howells, haciéndome sentir un cosquilleo que recorrió todo mi cuerpo, tensandolo.

Él no tardó en verme y venir hacía nosotros, sabía lo que se avecinaba y más por lo ocurrido . Ian estaba borracho y hostil, igual que yo la noche anterior. Sebastián partió en mi defensa, e interna como externamente se lo agradecí pero al mismo tiempo lo aparte, ya que sabía muy bien que esa batalla era sólo mía y de Howells, por lo que fuí a su encuentro hasta quedar a su altura sintiendo más de  cerca el olor a alcohol que se desprendía de su cuerpo. Clavé mi mirada en la de él y comprendí lo difícil que iba a ser lo que venía a continuación. Porque no sólo se trataba de un perdón por el fático accionar mío sino que también venía acompañado de una despedida, que pese a saber que era lo mejor y más sano para los dos no podía evitar sentir una tristeza enorme.

Utilice las mismas palabras que él había utilizado para referirse a mí como fundamento para aquel adiós, no logré evitar que mi voz se quebrara por un fragmento de segundos, porque me dolía, me dolía mucho decirle adiós a Ian, más de lo que me hubiera imaginado y más de lo que me gustaría sentir, porque sin quererlo le había tomado un cariño que ni yo misma era consciente de su magnitud y repercusión en mí. Cuando terminé de hablar y me giré para ir nuevamente junto a Sebastián, por dentro algo que no alcanzaba a controlar pedía a gritos que el castaño tomará de mi brazo y no me permitiera marchar, me dijera que somos unos idiotas por  permitir que ideologías destruyeran esa relación de amistad que habíamos construidos a base de aventuras, risas, chocolate y besos. Pero otra parte, una mucho más realista sabía que eso no iba suceder ni el mejor de mis sueños, porque lo conocía, me conocía y sabía muy bien que nuestro orgullo era mayor a nuestro sentir.

Su voz me detuvo por unos segundos y su pregunta hizo que mi corazón comenzara a andar desbocadamente, ¿es para siempre? me pregunté y giré en busca de esa respuesta, pero al toparme nuevamente con él las palabras se quedaron estancadas en mi garganta, porque no sabía si responderle tanto como sí o como no. Porque ambas respuestas contenían cosas que no quería y temía habitar. La mirada que tenía en ese momento Howells me terminó por destruir, y de verdad quise creer en esa tristeza desolada que transmitían sus ojos y de verdad que tuve unas ganas incontrolables de abrazarlo pero las imágenes de aquella noche que lo había cambiado todo vinieron corriendo para refregarme esa traición en mi cara haciendo que nuevamente pusiera mi sentir a la defensiva, giré nuevamente con ganas de irme lejos, alejarme lo más posible del castaño porque sabía muy bien que si seguía allí no podría mantener mi coraza por más tiempo.

Caminé hacia Sebastián pero la voz de Howells nuevamente detuvo mi andar y me derretí como un cubo de azúcar en agua cuando escuché que él no me odia, y sin mi consentimiento reconocí una alegría en mí al escuchar aquello, al saber que pese a todo lo que había hecho y de lo cual no me sentía para nada orgullosa él no me odia, me iba a girar nuevamente, quizás esta vez para decirle que y tampoco le odiaba, que aunque quisiera no podría hacerlo porque sentía por él algo mucho más fuerte que ese sentimiento tan rencoroso. Pero no pude, porque antes de que siquiera pudiera hacer un ademán de girarme Sebastián, quién se había hasta ese momento quedado al margen de todo, al observar el rumbo que podía tomar esa conversación se acercó a mí y desapareció conmigo.

- ¿Qué has hecho?.- le pregunté con el ceño fruncido empujándolo de mí lado para alejarlo y girando mi rostro para descubrir en qué lugar habíamos aparecido y qué tan lejos estábamos de donde nos encontrábamos junto a los demás y Howells.- Hey, sólo lo hice por tu bien, nos aleje de allí antes de que todo se tornará peor, quizás no te acuerdas pero ayer  después del encuentro con ese gilipollas lo pasaste realmente mal, Maggie.- fruncí el ceño al escuchar ese nombre que me había inventado y que ahora me parecía hasta desagradable, y suspiré cansada, no quería más guerra, no quería sentirme más así, no me gustaba sentirme así. En eso las luces cambiaron y la gente comenzó a gritar avisando que el el rey del pop estaba a portas de hacer su aparición.- Hey...- dijo nuevamente Sebastián acercándose a mí y llevando sus manos a mi cintura.- Vinimos acá a pasarla bien, no dejes que él arruine todo.- me decía mientras repartía besos por mi rostro.- Además, mira lo que me he conseguido...- me giré para observarlo y ví como en su lengua se encontraba una pastilla que reconocí enseguida, era la droga mágica del momento. Giré por última vez mi cabeza hacía la dirección en donde se suponía que estábamos antes, era tanta la gente que no pude ver ni reconocer a nadie, y pensé que al final de todo lo que había hecho Sebastián era lo mejor por lo que me giré hacía él, y con un beso le arrebaté aquella pastilla que haría que me olvidase de todo y de todos de una vez por todas.
Stella Thorne
Imagen Personalizada : La flauta de Hamelín. {Stella} - Página 2 Tenor
RP : 7
PB : Cara delevingne
Edad del pj : 19
Ocupación : Estudiante 7º
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 21.521
Lealtad : Orden del fénix.
Patronus : Elefante
RP Adicional : +2F
Mensajes : 879
Puntos : 507
http://www.expectopatronum-rpg.com/t2755-stella-thorne http://www.expectopatronum-rpg.com/t2768-do-you-wanna-know-me-try-it-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t3060-tic-tac-tic-tac-cronologia-stella-thorne http://www.expectopatronum-rpg.com/t5125-chocolat-trunk-stella-thorne
Stella ThorneFugitivos

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.