Situación Actual
5º-11º
12 diciembre ➟ luna llena
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen]

Laith Gauthier el Dom Jun 10, 2018 10:44 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen] - Página 2 MyHHmNS
Has creado el grupo “¿Necesitamos vacaciones?”
Añadiste a Gemela/Novia.
Añadiste a Ma Belle.

¿Mis amores?
Lo he estado pensando y…
Vámonos de vacaciones.
Por favor.
A donde sea.
Roxanne y yo podemos ayudar a Beatrice a pagarlo.
Ella nos pagará cocinando.
¿Sí?
Creo que necesitamos desconectar, después de todo lo que ha estado pasando.
A la playa.
Yo hago las reservaciones, sólo díganme que sí.

Junio 14, 2018.
Tulúm, México.
Soleado, algunas nubes, 27ºC.

Él decía “rana” y ellas saltaban, así de fácil, así de sencillo. Así es como se montaron en un avión con dirección a América, pues ahí parecía ser el destino turístico por excelencia de Beatrice y Laith después de su aventura en Las Vegas. Esta vez había seleccionado una playa preciosa a la que alguna vez fue cuando estudiante de colegio, con sus respectivas anécdotas que prefería guardarse con sus acompañantes. Vestido de forma casual se encontraba listo para la aventura en la playa junto con sus amigas, colocándose unos lentes de sol.

Habían hartado al conductor del coche que les llevó en dirección a su hotel, aunque éste también formó parte de la charla comentando sitios dónde ir, cosas que explorar, una conversación en inglés fluido. Quizá era lo bueno de aquel lugar, que por su alto turismo internacional encontrar a alguien que hablase inglés no era precisamente complicado. Las palmeras y el cálido aroma a sal conforme se acercaban a la zona hotelera eran maravillosas, ya les hacía falta un tiempo para ellos mismos lejos de todo el mundo que conocían. Laith tendía a eso: a abrir las alas y alejarse de todo como una especie de terapia que por algún motivo siempre le salía de maravilla.

Lo primero que tenemos que hacer es encontrar dónde comprar tequila, aunque hay barra libre en el hotel —sí, él siempre pensaba en el tequila primero. — Esa es la regla número uno —el tequila. — La regla número dos es que no se puede llevar tipos a la habitación sin permiso de los demás —y en eso iba él también incluido, por supuesto, recargado en Roxanne mientras iban todavía en el coche, poniendo las reglas de convivencia básica. — Número tres: no me meto al agua, y si me meto Beatrice tiene que rescatarme para que no me ahogue —iba alzando sus dedos conforme daba instrucciones. — Y regla número cuatro…

No alcanzó a decir la cuarta regla cuando se detuvieron finalmente, un hotel precioso para el presupuesto que habían juntado para ese viaje. Era espacioso, y tenía detrás un sitio con una piscina, jacuzzis y un bar al aire libre techado con hoja de palma, mismo donde seguramente Laith había dicho encontrarían las bebidas a su disposición. Y más allá todavía de eso, estaba la arena preciosa y el mar cristalino. Ya que la reservación estaba a su nombre, fue Laith quien se acercó a la recepción a pedir su llave y terminar los registros que había comenzado en línea. Estaban tan cerca de un fin de semana para ellos solos.

Sólo tenemos dos llaves —advirtió, — esta es mía, ustedes compartan esa, y por ustedes compartan me refiero a por lo que más quieran no la pierdan —dijo dándoles una de las llaves. Eran de lo más novedosas, tarjetas electrónicas que se introducían a un mecanismo en la puerta que al accionarse permitía abrir. — Nos subirán las maletas, vamos a acomodar todo, por trajes de baño y a investigar de dónde sacar tequila de aquí —era el guía del hotel, al parecer, mientras caminaba al ascensor.

La habitación tenía un balcón con vista al mar, un par de sillas y una mesita donde se podía fumar. Por otro lado, tenía una cocina pequeña, un comedor igual de pequeño, una televisión y dos camas matrimoniales. Porque dos bastaban, estaba seguro que podía colarse en la cama de cualquiera de ellas, y todos repartidos podrían dormir en paz, en caso de querer hacerlo. Y no se hable del baño, un baño de hecho amplio y con tina. Recibieron sus maletas del botones, dándole una propina moderada antes de cerrar. El trayecto había sido largo, pero valió la pena.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen] - Página 2 Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 36.905
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1309
Puntos : 1108
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier
Laith GauthierMedimago

S. Rox Jensen el Vie Ene 25, 2019 10:04 pm

Vale, sí, eso haría, miraría el lado positivo y pensaría que nadie los juzgaba. Claro que, ¿hasta qué punto era positivo qué la gente pensase que tenían una enfermedad mental? Ay, que no, que no podía olvidar la humillación. Maldito niño, no podía dejar que su chancla se hundiese en el mar, no, él niño tenía que sentirse un héroe y rescatarla para dejarlos en ridículo.

Miró mal a esa chancla aventurera suya, porque toda esa situación era culpa suya. La dejó en la arena, junto a la otra chancla que seguía en su sitio, como toda buena chancla debe hacer.

La intención es lo que cuenta —respondió devolviéndole la sonrisa. No mintió, para ella realmente contaba la intención de su amigo, que al final no había sido capaz de meterse en el agua, pues bueno, no pasaba nada.

Dio un par de palmitas, contenta, cuando Laith se mostró de acuerdo con la idea de los chupitos. En realidad ya sospechaba que no se iba a negar, el moreno parecía tener muchas ganas de empezar con el tequila, al fin y al cabo había sido él quien había puesto la regla número uno: encontrar donde comprar tequila. Ahora que ya habían cumplido con esa parte de su misión el siguiente paso era bebérselo.

Rox rió por lo bajito cuando Laith fue caminando por la arena a paso rápido, el karma la había castigado por reírse antes, pero es que no lo podía evitar. Eran tan gracioso.

Observó como Laith preparaba el ritual del tequila, cortando los limones y preparando la sal, antes de servir el alcohol en los pequeños vasos que llenó hasta prácticamente el tope. Brindó con su amigo y, sin pensárselo mucho, lo imitó bebiéndose el contenido de una sola sentada. El limón y la sal no suavizaron el ardor en la garganta que sintió la sanadora. Hasta se le puso la piel de gallina.

Con cinco de estos no creo que fuera capaz ni de hablar en francés —sentenció todavía con una mueca graciosa en el rostro, debido a lo fuerte que le estuvo aquel chupito. El francés era su lengua materna y cuando se pasaba de copas, hasta el punto de no saber pensar, era como si la parte de su cerebro que sabía inglés se desconectase a ratos, intercalando ambos idiomas.— Con tres quizá hable español, con cuatro andaré a gatas y con cinco game over —bromeó aunque probablemente no fuera muy desencaminada.

Guardó las cosas dentro de la bolsa, no queriendo que se llenasen de arena y se tumbó, dispuesta a adquirir un poquito de bronceado.

La verdad es que sí —se mostró de acuerdo.— Me he sentido culpable dejándola allí, pero no sé, si yo estuviera en su lugar preferiría tener intimidad. Me preguntó qué habrá comido para que le siente así de mal, o quizá ha cogido algún tipo de virus —comentó pensativa. Entonces se giró nada disimuladamente hacia el grupo que Laith acababa de comentarle, bajándose las gafas de sol hasta la punta de la nariz para poder observar sobre ellas. — Joder. Y para chuparle los suyos también —confirmó sin quitar la vista de los abdominales del chico en cuestión.

Desde luego que se merecían aquel descanso, Rox no recordaba la última vez que había tenido unas vacaciones de verdad, por no mencionar la última vez que había estado en una playa tomando el sol relajadamente. Ambos, Laith y Rox, eran dos personas dedicadas a su trabajo, a ambos les encantaba ser sanadores, pero cualquiera necesitaba un descanso de vez en cuando. Despejar la mente.

¡Nos atacan! —exclamó cuando aquella pelota impactó contra Laith. — ¡Pequeños terroristas! —Rox no entendía lo que habían dicho después de golpear al sanador, quizá se habían disculpado, o quizá se habían burlado de ellos. Daba igual. Fue hasta donde estaba Laith para ver el lugar donde le habían dado con la pelota, evidentemente estaba bien, era un balón de playa no una bala, pero de todos modos quiso asegurarse. — Hombre herido, necesitamos refuerzos —bromeó. — A ver, déjame ver, ¿te duele? Llevo la varita, si quieres puedo convertirlos en pato. Nadie tiene porque enterarse nunca —ofreció en un tono bajito, cómplice, mientras le guiñaba un ojo. — O puedo acercarme al surfista caliente y pedirle que te de un besito para curarte.
S. Rox Jensen
Imagen Personalizada : Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen] - Página 2 S0WJx4j
RP : 10
PB : Blanca Suárez
Edad del pj : 29
Ocupación : Sanadora
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 0
Lealtad : Neutral
Patronus : Mariposa
RP Adicional : 000
Mensajes : 139
Puntos : 72
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5479-s-rox-jensen-id#80844 http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
S. Rox JensenInactivo

Laith Gauthier el Mar Ene 29, 2019 12:50 am

Luego de la humillación de la chancla, habían pasado a temas mucho más importantes: el tequila. Laith inició un ritual para beberlo con limón y sal, con la excusa de aligerar el ardor que pudiese llegar a causar por lo fuerte del alcohol. Roxanne estaba segura de que hasta el francés, su lengua madre, se le olvidaría si bebía cinco de esos chupitos.

Al séptimo chupito descubres el significado de la vida, y si llegas al décimo alcanzas la vida eterna —se burló de ella, acomodándose en la camilla de playa mientras se relajaba. — Aunque con tres ya no estamos capacitados de prestarnos como médicos si alguien tiene un accidente —le dijo, como si fuera razonable hacerlo con uno o dos, mas no tres.

Y hablando de ser médicos, era una pena que precisamente en un grupo de ellos, una se enfermara del estómago. Por supuesto, la privacidad había sido el acto humano para no humillarla, pese a que los tres ya estaban curados de espanto del cuerpo humano y lo que tuviese que ver con él. Sin embargo, todos los doctores tenían eso de que nunca querían ser ellos los enfermos, sino los que curaban.

Por otro lado, había razones para alegrarse la vista, como los surfistas. — Buf, ¿los dedos? —Laith dijo con un tono socarrón y vicioso, queriendo darle a entender que, por él, le chuparía otras cosas. Como los abdominales. — A veces siento que soy un infiel, ¿sabes? ¿Qué pensaría mi Daario Naharis si me viera? —ese personaje de Juego de Tronos, serie que Laith habría insistido a Roxanne de verla, si ella no la había visto por su cuenta. — Mi corazón le pertenece, pero mi cuerpo… —y se sonrió, dejando en el aire el fin de su frase.

Laith estaba relajándose y pensando que podría tomar una siesta. Vivía una vida estresante, había que ser honestos, no era fácil ser un suicida en potencia, ni tampoco lo era ser un sanador. Pero una pelota asesina no pretendía dejarlo descansar, porque se asustó cuando recibió el impacto, y Roxanne saltó a protegerlo diciendo que los pequeños terroristas los estaban atacando. Los niños les dijeron algo que ninguno entendió muy bien antes de correr por su pelota que se alejaba rodando.

Creo que me abrieron una brecha —se quejó con un tono que sugería que se estaba muriendo, cuando no era así realmente. No tendría ni un moratón. — El surfista, por favor, llama al surfista, quizá es paramédico, decimos que me ahogué para que me dé boca a boca —y se dejó caer en la silla, sacando la lengua para fingir que se había muerto. — ¿Así o más muerto? —y abrió uno de sus ojos para ver a su amiga, antes de reír.

Volvió a acomodarse, ésta vez asegurándose de que nadie fuese a asesinarlo de un golpe, antes de volver a tomar las frituras que se habían caído a la arena del susto. Estaba paranoico, ¿se le notaba? Pero eso iba a calmarse. No pensaba que ningún mortífago los hubiera seguido hasta ese país sólo para apresarlos bajo la excusa de que están consumiendo tequila nomaj o algo, una de las locuras que siempre tenían para justificar un arresto.

¿Recuerdas a Tony? ¿El del laboratorio de pociones? —le preguntó, sacando conversación. — No sirve para LP, un trago y ya me quería presentar a su familia —le dijo con gracia. “LP” era un importantísimo término empleado en los hospitales, como otras abreviaciones importantes, que significaba “La Putería”. Los hospitales tenían esas palabras o frases para hablar de cosas para que los pacientes no los entendieran. — Yo sé que soy un caballero que no tiene memoria, pero… En serio, no entendía el “no”, le dije que me llamaste a urgencias para escaparme, por si te pregunta —le comentó.

Tomó una cerveza (porque Laith es listo y también compró cervezas) y la abrió para darle un trago. Luego de lo que había pasado con algunos amigos importantes que eran fugitivos, no pensó que iba a estar en la playa, con una cerveza, hablándole a Roxanne de algún tipo pesado con el que había ligado del hospital. Todavía le parecía muy surreal todo.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen] - Página 2 Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 36.905
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1309
Puntos : 1108
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier
Laith GauthierMedimago

S. Rox Jensen el Vie Abr 26, 2019 7:00 pm

¡Pero bueno, Laith Gauthier! No sea usted así de descarado —exclamó fingiendo escandalizarse cuando su amigo insinuó que le chuparía otras cosas al surfista. Cualquier diría que ella era una monja, aunque por el tiempo que llevaba sin catar hombre bien podría estar haciendo el intento de serlo.— Seguro que Daario entendería que lo vuestro es un amor libre —bromeó. Al principio no estaba muy convencida de ver aquella serie, pero después de tanto insistirle había acabado por darle una oportunidad y, evidentemente y tal y como le había asegurado su amigo, acabó enganchándose. ¡Viva el rey en el norte!

Era peligroso vivir en el mundo de George R. R. Martin, pero más peligrosa parecía ser aquella playa, que a cada segundo los ponía a prueba. Primero la chancla fugada y ahora el niño terrorista armado con un balón. Si es que de verdad, uno ya no estaba a salvo ni en vacaciones.

Roxanne rió cuando Laith se hizo el muerto con la lengua fuera y todo, sí, muy creíble todo.

Así de muerto estás perfecto —jamás se imaginó diciendo algo como eso, claro que el contexto no era el de una muerte de verdad. Menos mal.

Asintió cuando su amigo le preguntó si se acordaba de Tony, el del laboratorio de pociones, ¡pues claro que se acordaba de él! De hecho, cuando Laith siguió contándole lo que le había pasado con él, Rox no pudo evitar echarse a reír, compadeciendo a su amigo.

Pero Laith, ¡cómo se te ocurre! —dijo entre risas.— Si lo hubiera sabido te habría advertido —siguió riéndose hasta que pudo calmarse un poco y así explicarle mejor a su amigo.— Vive con sus padres, me lo dijo Phoebe, una de las enfermeras. O sea, ¿qué tipo de adulto funcional con un trabajo estable sigue viviendo con sus padres? Huele a carencias afectivas desde aquí.

De la que se había librado su amigo, si es que estaba claro que no todo el mundo valía para LP, como su propio amigo había dicho.

Pero tranqui, que yo te cubro —le aseguró cuando le dijo que la había usado de excusa para huir abilmente.— Si sigue insistiendo tendrás que cambiarte de trabajo —bromeó metiéndose un poco con su amigo.— ¡Oh, cerveza! No me extraña que Tony no te quiera dejar escapar, si es que eres un partidazo —exclamó contenta cuando su amigo sacó la refrescante bebida que Roxanne ni siquiera se había percatado que había traído.

Y así, entre cervezas, chupitos, un sol abrasador, la suave y placentera brisa marina, bromas, cotilleos y confidencias fueron pasando las horas y Laith y Rox al fin consiguieron su merecido descanso antes de empezar con la fiesta de verdad. ¡Viva México!
S. Rox Jensen
Imagen Personalizada : Let's go to the beach [Priv. Beatrice A. Bennington & S. Rox Jensen] - Página 2 S0WJx4j
RP : 10
PB : Blanca Suárez
Edad del pj : 29
Ocupación : Sanadora
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 0
Lealtad : Neutral
Patronus : Mariposa
RP Adicional : 000
Mensajes : 139
Puntos : 72
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5479-s-rox-jensen-id#80844 http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/
S. Rox JensenInactivo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.