Situación Actual
5º-11º
12 diciembre ➟ luna llena
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Y por eso la ropa sucia se lava en casa. [Camille A. Leclair]

Jacob A. Fraser el Vie Jun 22, 2018 8:15 am

Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Laundromat123
22/Junio/18 || 11:22 am || Zona de refugiados - Nivel 1 || Vestimenta (sin gafas)

Había días en los que la orden me permitía tomar un par de días de descanso de misiones, vigilancia y de cuidar a los demás para cuidar de mi mismo. Los días como hoy, eran los peores, eran los días que tenia que volverme un adulto responsable y hacer cosas muy difíciles, tan difíciles como… La colada.  Adiós a las aventuras, el sigilo y los duelos, hola calcetines sucios; hoy me volvía un hombre mundano, solté un suspiro melodramático aprovechando que en la soledad de mi pequeño apartamento nadie me miraba.
Me dedique a levantar la ropa sucia que estaba regada por todo el apartamento, agradecía que fuera pequeño pues facilitaría mi búsqueda. A decir verdad, no era un hombre muy ordenado, con tanto trabajo no tenia mucho tiempo para tener todo en orden, había días en los que llegaba a dormir y otros en los que solo atravesaba la puerta corriendo para ducharme y cambiarme; lo que significaba que dejaba ropa votada desde la puerta de entrada hasta el baño. Me estiré debajo de la cama tratando de alcanzar un par de calzoncillos, fruncí el ceño ante las motas de polvo que segundos después mi hicieron estornudar, tomé mi varita y apunte al suelo. -Tergeo.- el polvo desapareció y yo pude tomar mis calzoncillos sin mayor dificultad.
Con dos fardos colgados a mis hombros y un canasto llenos de ropa tome el ascensor para dirigirme a la lavandería del nivel 1. Cruzar la plaza central cargado de ropa sucia, solía ser algo que me avergonzaba pero que nunca admitiría en voz alta. La lavandería por fuera podría parecer una pequeña tienda de tintorería, pero una vez adentro aparecían las largas filas de lavadoras, secadoras (para aquellos hijos de muggles que tuvieran preferencia por estas máquinas) y largas filas de lavabos (para aquellos magos que quisieran lavar su ropa de manera más tradicional.)
Aquí uno mismo tenía que hacer todo, no había elfos domésticos que te ayudaran o que lavaran tu ropa, para después dejarla planchada en tu armario así que después de escoger un par de lavadoras (para que todo fuera mas fácil y rápido) deje mis cosas sobre el banquillo que estaba frente a ellas.  Ya había se parado mi ropa, (para mi fortuna, años antes Margaret me había enseñado que la ropa debía ser separada por colores) así que en la primera lavadora metí el fardo de túnicas negras que tenía, en la segunda metí la ropa muggle de colores oscuros y el canasto de ropa blanca lo había dejado al final para la tercera lavadora. Estaba tan metido en mi tarea que no me percate de la chica rubia que estaba ocupando una lavadora contigua a una de las mías. Después de colocar el jabón, las activé con un movimiento de varita y me senté en el banquillo a esperar que los ciclos terminaran.  No tardaron más de 5 minutos, la magia ayudaba a que el proceso de lavado y secado fuera bastante más rápido.
Amaba la magia.
Me levante de un salto y me dedique a sacar la ropa y doblarla para luego poder guardarla, la cosa iba bastante bien hasta que al abrir la tercera lavadora la desgracia callo en vida. - ¿Qué diab..?-  Tuve que echar un vistazo a mi alrededor y luego de nuevo a la ropa para asegurarme que fuera la mía, pues toda aquella ropa que se suponía tenia que ser blanca, estaba completamente teñida de un color rosa; camisas, calzoncillos, calcetines, playeras, TODO de un absoluto y horrible color ROSA.
Con desesperación revolví la ropa para buscar la fuente de aquel desastre y recriminarme por lo descuidado que había sido. Pero cuando mis dedos tocan la prenda, me doy cuenta al instante que no es mía. Es claramente ropa interior de una chica, con un fuerte color rojo, me levanto con la prenda en mi mano y el ceño fruncido. -¿De quien demonios es?- la pregunta sale como un pequeño gruñido que no puedo evitar, las personas los suficientemente cerca se giran al oírme.
Esto es un desastre.
Jacob A. Fraser
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 10
PB : Robert Pattinson
Edad del pj : 28
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.100
Lealtad : Orden del fénix
Patronus : Lobo ártico
RP Adicional : 00
Mensajes : 55
Puntos : 27
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5987-jacob-a-fraser-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6016-jacob-s-relationships http://www.expectopatronum-rpg.com/t6018-cronologia-de-jacob-f http://www.expectopatronum-rpg.com/t6015-buzon-de-jacob-fraser
Jacob A. FraserInactivo

Camille A. Leclair el Vie Jun 22, 2018 3:47 pm

Te he dicho mil veces que nunca pongas la ropa de color con la blanca, ¡nunca! — enfatizó en aquella última palabra hacia Issa, como a ella le gustaba decirle, una chica un poco torpe y escuálida de cabellos castaños, que probablemente era un par de años menor que la rubia en cuestión. No es como si tuvieran una relación demasiado cercana, pero desde que Danielle la había llevado hacia el refugio, siempre disfrutaba de pasar el tiempo ayudando a los demás en sus cosas — Lo siento... — Camille soltó una pequeña carcajada luego de escuchar estas últimas palabras, porque no era precisamente a ella a quien le debía la disculpa — No te disculpes conmigo, discúlpate con tu pobre ropa blanca, mírala, ahora parece un arcoiris — Literalmente, puesto que todas las prendas blancas de las chicas se habían manchado de una infinidad de tonos más coloridos de sus demás cosas, mientras que las más coloridas habían perdido un poco el color, por suerte, no había lavado demasiada ropa aquel día.

No solía quedarse por muchos días en el refugio, la verdad es que únicamente le gustaba ir para visitar a su querida rubia Dorcas, luego de tanto tiempo separadas, ya era bastante justo que pudieran pasar un montón de tiempo libre. Además de ello, le encantaba ayudar a los más novatos, enseñarles montones de cosas, porque a pesar de ser una chica bastante distraída e incluso ocasionalmente tildada de tonta, era una rata de biblioteca cuando un tema le interesaba de verdad, por lo que podía brindar amplios conocimientos en ciertas áreas como las criaturas mágicas, y por supuesto, en el vuelo, gracias a sus años como golpeadora en el equipo de Hufflepuff. La mayor parte del tiempo solía dormir en casa de Danny, porque su relación se había vuelto mucho más estrecha desde su reencuentro, desde que le había abierto las puertas de su casa, le ofreció toda su ayuda, también le brindó acceso al refugio, y una oportunidad de introducirse en la Orden, también —lo que a ella le venía de perlas, considerando lo mucho que amaba luchar por la libertad y derechos de los demás, en especial para que no les ocurriese lo mismo que a ella—.

Unos cuantos minutos después, se encontraba junto a una de las lavadoras mágicas del refugio, y esta vez, tomó su propia ropa para enseñarle a Issa como se hacía, y que su ropa no fuese a experimentar una catástrofe de tales proporciones una vez más — Mira, sólo separas la ropa por colores, las negras por una parte, las blancas por otra, y aunque esto no lo hace todo el mundo, yo siempre separo todos los colores por paletas — Afirmó con la cabeza un par de veces, ¿Se podían imaginar la cantidad de cargas que tenía que ponerle a la lavadora? Montones, considerando que ponía únicamente los tonos similares en una misma carga, usualmente solía tomarle un buen tiempo el proceso de lavado de su ropa, incluso con lo rápidas que resultaban estas lavadoras mágicas. Muchos preferían utilizar un hechizo para lavar la ropa, ¿Pero qué había de ciencia en eso? Aparte, lavar prenda por prenda era aburrido, incluso con la varita.

Metió unas cuantas cosas a una de las lavadoras que había disponibles, sin prestarle mayor atención a su alrededor. Todo únicamente de tonalidades rojas y rosadas, prendas mezcladas entre camisetas, una que otra falda y montones de ropa interior — Otra cosa, los pantalones siempre por separado, no me preguntes porqué, pero así es — Era uno de esos consejos de su abuela que siempre le habían sido enormemente útiles, pero que aprendió de la forma ruda. Rió sola, recordando la primera vez que metió una carga a la lavadora, toda mezclada, mientras estaba sola en la casa. Acabó llorando toda la tarde en silencio, e incluso rompió unas cuantas prendas de la rabia, pero un poco después, cuando su abuela volvió a la casa, la alegró con su habitual bullying y su estruendosa risa, y luego le compró montones de ropa nueva, sin duda alguna, esa señora era de las mejores abuelas que alguien podría pedir.

Se entretuvo entablando una conversación con la castaña por unos cuantos minutos, sin darse cuenta de que el ciclo de la lavadora ya debió haberse detenido, sino hasta que la voz de un hombre, para ella desconocida, la sacó de sus más profundos pensamientos. Se giró a observarlo, y su mente estaba casi en blanco, ¡Que tenía su ropa interior sexy de encaje entre las manos! Inmediatamente después salió corriendo hacia su encuentro — ¡Suelta, suelta! — E hizo algo que hacía mucho, pero mucho tiempo que no hacía, le propinó una fuerte bofetada a aquel hombre —no tan fuerte, pero si lo suficiente para marcar su mano sobre la blanquecina piel del hombre—

• • •

Unos cuantos minutos después, la chica que la acompañaba había salido literalmente corriendo de la vergüenza, y Camille se encontraba sentada junto al hombre que había abofeteado, pidiéndole disculpas como nunca solía hacerlo — ¡Perdón! Me dejé llevar, es que ya sabes... Mi ropa interior es bueno, privada — Se excusó, siendo incapaz de observar al hombre a los ojos. No lo había visto nunca por el refugio, aunque no es como si ella tuviese demasiado tiempo allí, por lo cual no le extrañaba. En Hogwarts, solía ser experta abofeteando a todo el que se atravesara por su campo de visión, pero ya había perdido la costumbre, en especial cuando se trataba de un caso tan aleatorio y poco importante como el que justo había ocurrido, pero la rubia a veces era tan impulsiva que le sorprendía incluso que continuara con vida — ¡Ya sé! Te termino de lavar la ropa, ¡no! te ordeno el departamento, ¿te hago de comer? no, olvida eso, doy asco en la cocina, ¡pero perdóname, porfi! — Rogó al mayor, casi sin darle tiempo alguno de reacción entre frase y frase, cuando se sentía avergonzada o exaltada, solía hablar montones y también, lo hacía increíblemente rápido.
Camille A. Leclair
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 7
PB : Sabrina Carpenter
Edad del pj : 20
Ocupación : Fugitiva
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 3.102
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Patronus
RP Adicional : 00
Mensajes : 39
Puntos : 29
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5990-camille-a-leclair http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6228-camilogia http://www.expectopatronum-rpg.com/
Camille A. LeclairInactivo

Jacob A. Fraser el Sáb Jun 23, 2018 7:53 am

Su acción me deja totalmente paralizado, casi con la boca abierta podría decir. Lo que uno normalmente se esperaría es que la persona que ah arruinado toda tu ropa blanca, se acerque de manera tímida y se disculpe. Pero ella literalmente había saltado sobre mí, me había golpeado el rostro, gritado y arrancado las bragas de las manos como si yo hubiera sido un pervertido que andaba por ahí robando la ropa interior femenina y mostrándola después a los demás. Cierro los puños tratando de controlar la ira que trata de gobernarme al sentir la mejilla caliente. Respiro profundo, cierro los ojos y pienso que es tan solo una niña, una chiquilla distraída. Mis hombros se relajan después de unos minutos y cuando la escucho empezar a disculparse como si la vida se le fuera en ello. Abro los ojos. -Está bien, tranquila, a veces yo también suelo dejarme llevar. - le sonrió tratando de ser amable. -Bueno si es privada no entiendo que hacia dentro de la carga de mi ropa blanca. - le señalo con mi pulgar a mis espaldas hacia donde se encuentra mi ropa (antes blanca) rosa.
No se que hare con esa situación, no tengo dinero muggle y mucho menos galeones para comprar ropa nueva. Si tan solo tuviera acceso a mi cámara de Gringotts… Pero esa es una mala idea, tan solo poner un pie en el Caldero Chorreante me llevaría directo a Azkaban, ni hablar si trato de llegar al banco de los magos y usar mi nombre. Suelto un suspiro tratando de pensar en algún plan, buscando en la biblioteca de mi mente algún hechizo que pueda volver a hacer que mi ropa sea blanca de nuevo.

No puedo evitar que una fuerte carcajada escape de mis labios ante sus intentos de disculpa que parecen balbuceos de lo rápido que habla.  - ¡Oye tranquila! Te quedaras sin aire. - le digo mientras pongo una mano sobre su hombro para tratar de controlar su energía. -Bueno ya había terminado de lavar la ropa, y no quiero morir intoxicado por tu comida. - le digo en forma de broma, pero a la vez pienso que en no sería buena idea dejarla a cargo de la limpieza de mi departamento. -Creo que lo mejor seria que me ayudaras a resolver el problema de la ropa, ¿tienes alguna idea de un hechizo que cambie el color de la ropa? ¿tal vez una poción? - Le pregunto. -En estos momentos yo no puedo recordar ninguno. – Me giro para sacar la ropa rosa y comenzar a lanzarla hacia el canasto sin esperanza. Podría simplemente dejarla como esta, pero seria terriblemente vergonzoso salir con una chica y que al final de la noche vea tu ropa interior de color rosa.  Ya puedo imaginar todas las risas y lo chistes que Beatrice haría sobre mí, si me viera con calcetines rosados. Niego con la cabeza, necesito encontrar una solución. -Por cierto, soy Jacob. -
De repente el fuerte grito de una mujer retumba por la lavandería, giro mi cabeza para ver a una bruja que tiene la misma cara de disgusto que yo tenia minutos antes. Sostiene en la mano una prenda roja que no identifico, se esta acercando a nosotros cuando mas gente comienza a exclamar y quejarse al parecer todos tienen prendas rojas en sus cargas de ropa. Me giro con rapidez para mirar a la chica. - ¿Acaso fuiste por ahí regando toda tu ropa en las máquinas de los demás? - le pregunto. ¿Quién podría ser tan distraída como para dejar toda su ropa de un solo color por ahí regada? ¿había sido culpa de ella en realidad? Las personas comienzan a acercarse a nosotros con gritos y reclamos. Levanto las manos para tratar de callar y tranquilizar al grupo de gente que nos rodea. -¡Hey Tranquilos! debe haber una forma tranquila de resolver esto, bajen las varitas.- les pido al observar que muchas personas nos comienzan a apuntar con sus varitas. Tal vez sus ataques no sean mortíferos, pero no quiero acabar colgado de cabeza o sacando babosas por la boca.
¿Acaso esto podría empeorar?
Jacob A. Fraser
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 10
PB : Robert Pattinson
Edad del pj : 28
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.100
Lealtad : Orden del fénix
Patronus : Lobo ártico
RP Adicional : 00
Mensajes : 55
Puntos : 27
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5987-jacob-a-fraser-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6016-jacob-s-relationships http://www.expectopatronum-rpg.com/t6018-cronologia-de-jacob-f http://www.expectopatronum-rpg.com/t6015-buzon-de-jacob-fraser
Jacob A. FraserInactivo

Camille A. Leclair el Sáb Jun 23, 2018 8:31 am

El rostro del chico justamente al momento de la cachetada la hizo retractarse de su acción, y de hecho, sentirse bastante mal al respecto, ¡lo acababa de abofetear así, porque sí! Era una catástrofe. Ni siquiera lo conocía de nada, pero solo sabía que el mundo se le había caído cuando lo vio con una de sus bragas entre sus dedos, porque si de por sí ya le repugnaba cuando un hombre le ponía la mano encima a ella sin autorizarlo por cualquier razón, el hecho de que tocaran su ropa interior se le hacía totalmente desagradable, en especial con lo cuidadosa que solía ser con la limpieza de sus prendas y con su propia higiene personal. Porque podía ser una distraída total y olvidarse de las cosas que tenía que cargar encima, del móvil o incluso de la varita, pero su rutina de higiene personal y de limpieza solía ser bastante buena, detestaba la suciedad en gran medida.

Era increíblemente impulsiva, aunque eso de salir pitando como una fiera y abofetear a un hombre así porque sí era bastante nuevo, generalmente lo había hecho en Hogwarts, cuando cualquier imbécil de Slytherin se había intentado aprovechar de ella, pero jamás, jamás por un motivo similar al actual. Soltó un suspiro, mayormente de alivio al escuchar como el hombre al cual había abofeteado hace tan solo un par de minutos intentaba tranquilizarla, aunque sus mejillas estuviesen bastante ruborizadas de la vergüenza, y se hubiese olvidado incluso de la razón por la que se encontraba en aquella lavandería, enfocándose única y exclusivamente en excusarse con el mayor, quien en su momento pareció bastante enojado. No lo culpaba de nada, como a ella hubiera sido quien la abofetearan, se le habría lanzado encima y probablemente luego habrían tenido que darle esa poción que hace crecer los dientes, porque probablemente le hubiese dejado uno que otro atravesado en lugar de quitárselos todos, únicamente para que se hiciera más tediosa la labor de crecimiento.

Pero lo mío ha sido una falta de respeto grande, en serio, discúlpame — No se había detenido siquiera a pensar que ocurrió hace unos minutos por estar disculpándose, pero ahora que tenía la mente un poco más clara... ¿en qué momento habían mezclado sus cargas? Claramente, podía recordar que cuando puso todo en la lavadora, aún estaba del todo vacía — Pues tú debes haber sido quien metió la ropa luego de estar la mía ahí ya, soy torpe, pero recuerdo que la lavadora estaba vacía — Afirmó, tan segura de sí misma como se podía estar.

Le fue inevitable romper en una estruendosa carcajada al escuchar el comentario que el adulto hacía acerca de su comida, y es que, no podía estar incluso más alejado de la realidad. Bueno, tampoco tan literalmente, pero la cocina se le daba bastante mal, a tal punto de que lo que mejor le llegaba a salir era el café, quizás hacer un sencillo emparedado, freír un huevo —este último a veces le fallaba, solían quemarse todo el tiempo— y hacer un chocolate caliente, por supuesto, porque la cosa era sencillamente calentar algo de leche, ponerle canela y añadir el chocolate en barra, no tenía ciencia — Podríamos comprarla, ¿eh? Bueno, si no fuéramos fugitivos... — Juntó los dedos de sus manos rápidamente, jugueteando con sus dos dedos índices levemente al darse cuenta de la semejante estupidez que había dicho, por supuesto que, como prófugos que eran, no podían ir por allí saliendo a comer, debían mantener un perfil bastante bajo. Se alegraba tanto de que aquel hombre la hubiese perdonado por sus impulsos tan catastróficos, que incluso había dejado pasar por alto el hecho de que le había puesto una mano en el hombro, con lo que detestaba que lo hicieran.

Se quedó sentada aún, pensando por unos cuantos segundos lo del hechizo, y la verdad, a su mente no llegaba nada. Cuando cometía un error de esos no solía ser ella quien lo resolvía, sino que más bien, Dorcas la sacaba de apuros, porque ella siempre había sido la intelectual. Agachó la cabeza al escuchar el comentario acerca de las pociones, porque sabía de sobra que ella no era la mejor en ese arte — No tengo ni idea, y mucho menos de pociones, se me da fatal, ¡pero si consigues una, te ayudo con los ingredientes! — Afirmó con la cabeza, la herbología le fascinaba, por más que su hermana, las pociones, le había pateado el trasero año tras año en la escuela de magia. Lo observó mientras que sacaba de la lavadora toda su ropa, ahora con tonos rosados, unos más intensos que otros, y le dedicó una tierna sonrisa al escuchar su presentación — Y yo soy Camille

Su voz fue interrumpida finalmente por el ruidoso grito de una mujer, a pocos metros de donde ella se encontraba, ¡pero si tenía entre sus manos el sostén de encaje que acompañaba a la braga que había sacado de la carga de Jacob!, ¿pero qué demonios hacía eso allí? Ni siquiera había estado cerca de esa lavadora, y repentinamente su ropa parecía haberse teletransportado incluso a las cargas de todos los demás — Lo juro que no, soy inocente, ¡exijo una llamada — Vociferó, levantando ambas manos y bajando la mirada, la verdad es que se había puesto increíblemente nerviosa, se había abrumado por la enorme cantidad de gente apuntando hacia ella, y lanzando toda clase de insultos y comentarios, con el poco tiempo que llevaba de haber ingresado al refugio y ya empezaba a hacer enemigos, exactamente lo que a la rubia le hacía falta.

No fui yo, ¡lo juro!, ni siquiera me acerqué a esas lavadoras — La mayoría de los magos que se encontraban en el área de lavandería tenían una prenda de la francesa entre sus manos, que variaban entre ropa interior, playeras y una que otra falda, su cabeza era un total revoltijo de emociones, entre vergüenza, un poco de culpa —a pesar de estar del todo segura de que no fue ella quien hizo semejante desastre— y algo de rabia, por ver como las personas que estaban allí tocaban sus prendas sin ninguna clase de pudor, el lado positivo era que, de momento, su ropa seguía intacta, a pesar de que la de los demás se hubiese hecho un lío total, ¡incluso podían hacer uniformes rosas para los fugitivos! En otras circunstancias, sería una idea increíble, pero en medio de aquel enorme conflicto y, con un montón de hostiles miradas apuntándola, no era la mejor sugerencia que podía dar — Debe haber una explicación razonable para esto, en serio
Camille A. Leclair
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 7
PB : Sabrina Carpenter
Edad del pj : 20
Ocupación : Fugitiva
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 3.102
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Patronus
RP Adicional : 00
Mensajes : 39
Puntos : 29
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5990-camille-a-leclair http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6228-camilogia http://www.expectopatronum-rpg.com/
Camille A. LeclairInactivo

Jacob A. Fraser el Jue Jul 05, 2018 4:31 am

La chica no parecía mala, era distraída y su forma de ser y de actuar me parecía bastante graciosa. El enojo y el coraje se fueron tan rápido como había venido y ahora la chica me parecía adorable.  Incluso su manera de meterse en problema podía recordarme un poco a Beatrice en Hogwarts, siempre causando problemas, siempre castigada o metida en algún lio y como siempre aquí estaba yo, sacando de problemas a las chicas distraídas. Como digo al final de cuentas termine con una sonrisa tranquilizadora hacia la chica. —Bueno ya te eh dicho que no hay problema con el golpe, en cuanto a lo otro puedo asegurar  100% que la lavadora estaba vacía, así que  realmente no lo entiendo. — y si el saber cómo había terminado su ropa interior justamente en mi carga de ropa blanca era la coincidencia más misteriosa que quería averiguar.
La escucho reírse sobre mi comentario y es que es verdad, no me gustaría morir de una infección estomacal, eh pasado por eso antes y no es agradable tener que ir a San Mungo o al hospital muggle porque has comido algo malo y tu trasero no deja de estallar en el inodoro. Aun puedo recordar que antes de llegar al refugio y encontrar a la orden había pasado un par de días en un hospital por haber comido algo rancio que me había dañado el estómago y a la vez había causado en mí una deshidratación. —Pero la realidad es que somos fugitivos y no podemos comprar más ropa. — suelto un suspiro y relajo los hombros.
La observo y ambos nos quedamos callados por un momento pensando en que pociones podrían servir y es que a decir verdad no conozco ninguno asi que se lo digo. —No pues no recuerdo y no conozco ninguna, la verdad es que suelo ocupar otro tipo de pociones que no son de ama de casa. — le sonrió de respuesta a su sonrisa y presentación. —Pues déjame decirte que es un gusto conocerte Camille, a pesar de todo este embrollo. —
Cuando miro a Camille a pesar de todo su nerviosismo, y torpeza, de los gritos de la gente y de las varitas apuntándola solo basta ver sus ojos y la desesperación de sus palabras para saber que dice la verdad, que no ha sido ella la que se ha acercado a las lavadoras. De repente me siento como un hermano mayor, esta chica es nueva por aquí y a pesar de que no quiero terminar con la cara llena de forúnculos o colgado de cabeza, no puedo dejarla sola. Levanto la varita y comienzo a discutir con todos tratando de que todos juntos encontremos una solución.
Pero un hombre que esta incluso más furioso de lo que yo estaba minutos antes, no escucha de razones. — ¡Esa chiquilla loca y descuidada, debería pagar por lo que ah echo! — nos grita y todos los demás le corean como si fuera un héroe o muy valiente por decir eso, no puedo evitar fruncir el ceño y gritarle de regreso. —Bueno si quieres ponerle un dedo encima, tendrás que pasar primero por mí. — el hombre me toma la palabra y me lanza un hechizo que logro evitar con un rápido movimiento de varita, el hechizo se desvía lo suficiente como para estrellarse en lavadora,esta se abre de golpe y revela a un montón de Duendecillos de Cornualles. Nos quedamos todos paralizados por un momento y los duendecillos se ríen y entonces comienza el caos que hace del día peor.
Los duendecillos corren a las tuberías que se conectan a las lavadoras y comienzan a romperlas causando que chorros de agua comiencen a salir, las personas corren por la lavandería cubriéndose y algunas por sus pertenencias para salir de ahí rápidamente. Me eh distraído lo suficiente que un duendecillo se ha aprovechado de eso y me ha quitado mi varita, puedo verlo volando sobre mi cabeza con la varita jugando en sus largos y azules dedos.  
Me giro para ver a Camille. —Parece que hemos encontrado a los responsables de que tu ropa terminara regada en todos lados. — me chorrea agua por el pelo y la cara, ya no hay maneras de que pueda huir del agua, solo queda tratar de atrapar a los duendecillos y resolver este desorden. — ¡Vamos ayúdame Camille! — le grito sobre el ruido mientras comienzo a perseguir al duendecillo que se trata de alejar con mi varita.
Jacob A. Fraser
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 10
PB : Robert Pattinson
Edad del pj : 28
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 5.100
Lealtad : Orden del fénix
Patronus : Lobo ártico
RP Adicional : 00
Mensajes : 55
Puntos : 27
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5987-jacob-a-fraser-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6016-jacob-s-relationships http://www.expectopatronum-rpg.com/t6018-cronologia-de-jacob-f http://www.expectopatronum-rpg.com/t6015-buzon-de-jacob-fraser
Jacob A. FraserInactivo

Camille A. Leclair el Lun Ago 20, 2018 12:48 am

Su nivel de mala suerte era increíble, abrumador, de ser otra persona, probablemente ya se habría suicidado ante la enorme cantidad de desgracias que podían ocurrir en el día a día, pero no, ella era una mujer perfectamente optimista, que podía sobrellevar su vida de mierda gracias a que le daba más importancia a las pocas cosas buenas que le ocurrían. Porque siempre era mucho mejor concentrarse en un buen aspecto, que en diez malos. Y después de todo el rollo de que su ropa interior había aparecido mágicamente en medio de la carga de ropa blanca de aquel hombre, la bofetada y todo lo demás, incluso habían congeniado, a fin de cuentas, ambos estaban en condiciones muy parecidas, y no era demasiado conveniente que se ganaran enemigos dentro del mismo refugio, eso sí, ya sabía que a la próxima lavaría la ropa cuando la abuela de Danny no estuviese, menos rollo.

Yo tampoco lo entiendo, que soy distraída, pero revisé la lavadora antes de meter la carga — Afirmó, bastante segura de sí misma, porque tampoco iba a ir por la vida diciendo 'Ya saben que soy bien imbécil, no deberían permitirme acceso a la zona de lavandería', había que ser discreta con eso de la idiotez, para que te tomaran al menos un poco en serio — ¿Crees que estén descompuestas? Seguro les pasa algo, ya sabes que la magia es muy bonita y todo, pero a veces la cosa del demonio esa te da una patada en el trasero cuando menos te lo esperas — Su mirada se perdió entre las lavadoras, algunas andando, mientras que las otras estaban desocupadas por completo. La mayor parte del tiempo solía quejarse como una viejita chunga y hablar como una, probablemente porque toda su vida la mujer con quien compartió más cosas fue con su querida abuela, porque la adoraba y la extrañaba, y también porque tenía un montón de sus manías. Y también había que admitirlo, es que Camille era la versión joven de la mujer, y lastimosamente, la viva. Soltó un pesado suspiro, a veces le costaba asimilar que ya no tenía a aquella preciosidad de mujer a su lado todo el día reprendiéndola y haciéndole bullying por su torpeza, pero así era la vida, le había ido arrebatando cosas poco a poco, pero el último año, sin duda alguna había sido un exceso de toda la crueldad que el mundo había tenido con ella alguna vez.

Ni se lo digas de nuevo, que llora. Todo aquel que conociera bastante a la francesa sabía lo obsesionada que era con lo estético, el maquillaje, la ropa y los accesorios, y si había tenido que hacer milagros para mantener sus reservas de maquillaje hasta aquel día, no se imaginan lo duro que fue para ella no comprar nada de ropa ni accesorios por... ¿Un año y medio? O poco más desde que había sido apresada en Hogwarts, y su vida se había tornado en un total infierno, lo primero que haría cuando todo volviese a la normalidad sería comprar montones de ropa, aunque claro, luego de conseguirse un empleo.

Bueno, que te digo que yo preparo una poción y arruino cinco, y es sin exagerar — Soltó una carcajada luego de aquel comentario y se inclinó ligeramente, mayormente de la risa, porque vamos, de solo pensar la cantidad interminable de veces que se le había arruinado una poción, la risa venía sola a ella. Estaba segura de que él no se reía porque no pasaban por su mente las imágenes de Camille explotando calderos, creando monstruos líquidos, transformando por error a sus compañeros, desatando oleadas de odio con sus pociones y demás, porque su vida jamás podía ser perfecta, y por ello se le daban tan mal algunas áreas de conocimiento, y había estado reclusa por más de un año, y había perdido a toda su familia, y tenía pocas personas en quien confiar, y no podía comer lo que quería, ni comprar la ropa que deseaba... Bueno, probablemente su vida estaba más alejada de la perfección de lo que ella creía — El gusto es mío, y te prometo que es la primera y última vez — Una sonrisa coqueta se asomó por su rostro mientras que ladeaba ligeramente la cabeza, haciendo a un lado las hebras de cabello que habían cubierto ligeramente su visión por unos cuantos segundos.

En medio de la adversidad, y de la alta cantidad de varitas que habían levantado en dirección hacia ella todos aquellos que habían sufrido lo mismo que Jacob hace unos momentos, esbozó una auténtica y blanca sonrisa, ¿y por qué, en medio de aquel momento tan crítico sonreía? Porque le había conmovido la forma en que el hombre la defendía, claro, porque no cualquiera sería tan honorable como para defender de tal forma a alguien que apenas y conocían, y que hace tan solo unos cuantos minutos te había abofeteado, encima. Y esos momentos eran los que le hacían sentirse viva, que valía la pena cada lucha, y que hacían que se sintiera fuerte, acompañada.

¡Enseguida! — Sacó de entre la bota su varita, y la movió rápidamente en dirección al duendecillo que Jacob intentaba atrapar, aquel que le había arrebatado su varita — Levicorpus — Agitó su varita rápidamente, porque la criatura se movía demasiado y no le fue fácil apuntar, pero una vez haberla atrapado con el hechizo, se volteó, y quedó únicamente sujetada en el aire por una de sus piernas, mientras que Camille controlaba sus movimientos. La bajó lentamente hasta quedar frente al hombre para que pudiese recuperar su varita — Cógela rápido — No le dio más que unos cuantos segundos, aquellas criaturas no eran de fiar, y por más que no pudiesen moverse, no era del todo seguro tener una en frente con todo el descuido del mundo, por lo que con rapidez la arrojó por el aire, en dirección a una de sus compañeras, con la cual chocó y se estamparon fuertemente contra la pared.

Los duendecillos de Cornualles eran criaturas extremadamente molestas, y ya había debido experimentarlo en más de una ocasión, las muy desgraciadas se habían encargado de crear el incidente con su ropa interior, y luego habían hecho un desastre con las tuberías, rompiéndolas y provocando que el lugar se llenara de una fuerte corriente de agua que había bañado a todos de pies a cabeza, ¡con lo que detestaba que se le mojara el cabello! — ¡Petrificus Totalus! — Vale, ya se había cargado otra, o más bien, la había inmovilizado, por no ser demasiado cruel. La mayoría de los magos se había ido corriendo por el agua, pero mira que valientes, como si fueran un terrón de azúcar, no se habían molestado siquiera en ayudar, habían sólo unos cuantos intentando hacerse con las escurridizas criaturas, sin embargo, eran numerosas, pequeñas y molestas, no era demasiado fácil capturarlas — Nunca dejaré de detestar a estas cosas, pinky promise
Camille A. Leclair
Imagen Personalizada : Y por eso la ropa sucia se lava en casa.  [Camille A. Leclair] Giphy
RP : 7
PB : Sabrina Carpenter
Edad del pj : 20
Ocupación : Fugitiva
Pureza de sangre : Hija de muggles
Galeones : 3.102
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Patronus
RP Adicional : 00
Mensajes : 39
Puntos : 29
http://www.expectopatronum-rpg.com/t5990-camille-a-leclair http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6228-camilogia http://www.expectopatronum-rpg.com/
Camille A. LeclairInactivo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.