Situación Actual
3º-10º
20 enero -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
ALEXIA O. LYONS pj destacado
JAZMINE pj DESTACADO
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

So tell me about you // Dorcas Meadowes & Gwendoline Edevane

Gwendoline Edevane el Jue Ago 02, 2018 2:39 pm


Sábado 23 de junio, 2018 || Zona segura para fugitivos || 11:41 horas || Mi ropa

Desde los acontecimientos ocurridos la noche anterior, podía afirmar que estaba nerviosa. Y es que Sam y yo, tras muchos meses tras sus pasos, habíamos dado finalmente con Artemis Hemsley.
La infame Grulla, cazarrecompensas y mortífaga a la que tanta gente tenía miedo, y no sin motivo, había mostrado su cara ante nosotras. Nos había visto, y desde entonces, Sam y yo no podíamos evitar estar nerviosas. Porque me había visto la cara a mí, y yo no era una fugitiva. Así que ninguna de las dos podía evitar tener la sensación de que en cualquier momento alguien del Ministerio llamaría a la puerta de mi casa con intención de arrestarme por colaborar con una peligrosa fugitiva. Bueno, peligrosa según su cartel de "Se busca", que la señalaba como una asesina.
Había pasado la noche con Sam, y tenía intención de volver con ella, así que por el momento intentaba no preocuparme por Hemsley. Difícil era, desde luego, y preocupada estaba, pero mi máxima era no mostrar esa preocupación. Si yo perdía los papeles, Sam los perdería también, y volvería a culparse una vez más por haberme permitido ir con ella. Así que conservaba mi temple, le sonreía con alegría cada vez que entraba en la habitación en que estaba yo, y seguía adelante.
Una manera de espantar los nervios era mantener mi mente ocupada, hacer algo. Siendo sábado, ir al Ministerio quedaba descartado, por lo que necesitaba dar con otra manera de ahuyentar los pensamientos que se formaban en mi cabeza cada vez que estaba ociosa. ¿Y qué se me ocurrió? Ir a hablar con la Orden del Fénix y entregarles la información que Sam había encontrado entre las posesiones de Artemis Hemsley.
Y allí estaba yo, caminando por los pasillos del refugio con intención de encontrar a Albus Dumbledore y entregarle aquella información. La sombra de un dolor de cabeza que prometía tornarse agudo empezaba a planear sobre mi cabeza, y no pude evitar llevarme los dedos de la mano izquierda a la sien. Serán la tensión y los nervios, me dije a mí misma mientras continuaba mi camino.
En mi mano derecha, llevaba mi teléfono móvil, el cual contenía toda la información que Sam me había enviado por Whatsapp. Información jugosa, a decir verdad, y que serviría de mucho a los fugitivos del refugio. O eso esperaba, pues era lo que Sam quería. No te preocupes, Sam. Seguro que lo que has conseguido les ayudará mucho.
Aquel pensamiento dibujó una sonrisa en mis labios. ¿Cómo podía Samantha Lehmann seguir siendo tan increíblemente bondadosa a pesar de todas las cosas malas que había vivido? Solo esperaba que nada la cambiase, que siguiese siendo así...
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Miér Ago 15, 2018 10:41 pm

Hoy era un día silencioso en el refugio, pese a ser sábado los pasillos y espacios comunes se encontraban más vacíos de lo normal. Quizás el sol los volvía a todos más osados y los invitaba a irse lejos y disfrutar de las maravillas que ofrecía el verano y ahora se encontraban en las afueras, sin importar el peligro que eso conllevaba. Yo por mi parte prefería quedarme aquí, disfrutar de esta calma aparente y hacer una de las cosas que me encanta: aprender. Como sea y lo que sea, desde cómo enhebrar una aguja sin clavarte el dedo índice, hasta un hechizo de alto nivel que me cuesta semanas pero que al fin y al cabo termino logrando (casi la mayoría de las veces y siempre gracias a la ayuda de alguna alma solidaria con más experiencia). Me gusta aprender cosas nuevas, me gustaba superarme a mi misma, pero por sobre todo, me gustaba saber más para poder después compartirlo con un otro, que aquello sirva de ayuda, o al menos eso espero.

¿Me gustaría estar tomando sol? ¿Me gustaría estar sumergida en algún refrescante Lago, Mar o piscina? ¿Me gustaría estar disfrutando del verano con mi familia y amigos? ¿Me gustaría estar repasando la materia para mi nuevo año en la carrera universitaria que yo hubiera escogido si no fuera fugitiva? ...para todas esas preguntas, sin excepción su respuesta es un GLORIOSO SÍ, enorme, fluorescence y con luces de neón.  Pero entre hacerle cosquillas a la boca del león y quedarme un sábado practicando pociones, prefiero la segunda opción. Por más que durante el último tiempo haya trabajo arduamente en ello (gracias a la Orden) jamás me he considerado una persona que destaque por su valentía y osadía, soy más de la que te encontrarías en un rinconcito de la biblioteca que en medio del campo de batalla.

Miré una vez más las anotaciones que tenía en mi cuaderno amarillo, para luego observar todos los materiales que tenía esparcidos ordenadamente por todo el mesón, volví a contar cada uno para asegurarme que tenía todo lo necesario para comenzar a preparar la poción que había escogido para el día de hoy, la siempre necesaria (y mucho más en los tiempos en que nos encontramos) poción "Musculos Relaxant". Desde que me encuentro en el refugio he tenido que ver y pasar muchas cosas con mis demás compañeros fugitivos, entre ellas he tenido que observar cómo algunos sufren fuertes dolores, lesiones, y malestares que no siempre logran cubrirse, más que nada por no tener la poción o el conocimiento de algún hechizo preciso para solucionarlo. Es por eso, que decidí comenzar a trabajar en aquellas pociones que puedan ser de ayuda, aprenderlas para luego realizarlas y dejarlas en una especie de reserva para que sean utilizadas en el momento que las necesiten. Y de paso, guardarme algunas porciones individuales para llevarme a las misiones, nunca está demás tener alguna esencia o poción en el bolsillo.

Y ahí estaba, dispuesta a comenzar mi auto-aprendizaje y realización de mi poción a elección cuando frente a mis ojos, unos cuanto pasos más allá un rostro conocido y querido llamó mi atención.- ¡GWEN!.- grité de manera inconsciente, fue un grito fuerte que apenas lo escuché salir de mi boca me hizo sonrojar, la emoción de ver a la morena había superado mi constante afán de pasar desapercibida, simplemente no había podido evitar llamarla y que se diera cuenta de mi presencia con el claro afán de hablar con ella, compartir un momento, y quizás si ella contaba con una poco más de tiempo pedirle un poco de ayuda en mi objetivo de hoy.

Dí un saltito para bajar de la silla en que me encontraba y corrí hacía ella, cuando llegué a su altura le dí un fuerte abrazo junto a una sonrisa de oreja a oreja.- Que alegría verte por acá ¿Cómo estás?.- le pregunté al separarme de ella y ofrecerle una cálida mirada.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Vie Ago 17, 2018 8:55 pm

Mi búsqueda de Dumbledore apenas acababa de empezar, y no había tenido ocasión de recorrer mucha superficie dentro del refugio. Caminaba con prisas, cierto, pues lo que más quería en aquellos momentos era volver con Sam. Cansada como estaba la legeremante, y tras haber padecido un atroz ataque por parte de Artemis Hemsley, le había prometido que volvería pronto. Ella hubiese preferido que me quedara en casa con ella, pero había algo que estaba claro: era importante entregar aquella información lo antes posible, o tarde o temprano no valdría absolutamente para nada. Así que la había dejado medio dormida en la cama, y mi intención era terminar con aquel pequeño recado lo antes posible.
Sin embargo, esa mañana el destino, o lo que fuese que guiaba nuestros pasos, tenía otros planes para mí. En realidad resultaba un poco absurdo atribuir al destino aquel encuentro, pues Dorcas Meadowes, la muchacha con la que estaba a punto de encontrarme, vivía allí. Raro sería no verla, de hecho.
Escuché que me llamaban, y antes de volver la cabeza ya había reconocido la voz. A pesar de la sombra de la preocupación por lo que la mortífaga que respondía al alias de Grulla pudiese hacer ahora que me había visto la cara y me había visto trabajando con una fugitiva, esbocé una alegre sonrisa. Me volví dispuesta a saludar a Dorcas… y la muchacha ya estaba a mi lado, lanzándose sobre mí para abrazarla. No pude evitar retroceder un par de pasos, sorprendida, mientras le devolvía el abrazo.

—¡Dorcas!—Exclamé, sorprendida más por el hecho de que me hubiese abrazado que por encontrármela allí.—No esperaba encontrarme contigo hoy.—Dije a pesar de todo. Quizás fuese una afirmación un tanto estúpida, pero podía darse el caso de que no nos encontrásemos. Después de todo, la zona segura era enorme.—Estoy muy bien.—Le respondí con una sonrisa cálida, aún a pesar de que en mi rostro ostentaba un par de cortes, uno sobre la ceja izquierda y otro al lado izquierdo del mentón que la esencia de díctamo había convertido en heridas que parecían llevar cicatrizando una semana.—He venido a entregar algo de información al profesor Dumbledore. ¿Cómo estás tú? Hace ya un tiempo que no nos vemos.

Aquello era correcto. Y es que, como Sam me había pedido, procuraba no meterme demasiado en asuntos de la Orden del Fénix que entrañasen peligro. Buscaba otras formas de ser útil allí, pero en muchas ocasiones esas formas no incluían necesariamente una visita a la zona segura. Me gusta traer conmigo algo que valga la pena si vengo aquí, pensé, pues en cierto modo me parecía de mal gusto pasearme delante de toda aquella gente que había perdido todo lo que tenían en sus vidas mientras yo conservaba mi libertad.
Además, me constaba que cierta gente no había visto con muy buenos ojos mi participación en la defensa del Ministerio de Magia. Gente que, por lo visto, no comprendía que no me quedó más remedio que defenderme y que prendiendo fuego al mundo no conseguiríamos absolutamente nada.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Mar Sep 18, 2018 6:25 pm

Podía estar haciendo muchas cosas en ese preciso momento, pero entre todas ellas decidí practicar pociones ¿Por qué preferí eso en vez de estar viendo una serie o tomando sol en el invernadero? No lo sé la verdad, soy así de pequeñita. Para mí leer o aprender cosas nuevas me llena el alma, me la pone contenta y más si es algo que sé que puede llegar a ayudar a las personas de mi alrededor. Por lo que cuando esta mañana desperté, lo primero que se me vino a la cabeza fue que este día haría todo lo que estuviera a mi alcance para aprender una poción nueva, una que ayudará a los demás en el refugio. Y sin pensarlo mucho fue recorriendo todo en busca de los materiales necesarios junto a mi libro/profesor y mis anotaciones.

Tenía todo perfectamente ordenado sobre la mesa, y me encontraba repasando todo cuando frente a mi campo de visión apareció Gwen, haciendo que por un par de segundos se me olvidase mi objetivo y sólo pensará en ir y abrazar a esa gran mujer y maga. Hace mucho que no la veía y pese a que no fuera la persona más cercana a mí aún así la había extrañado, y mucho. Es que yo admiro mucho a la castaña y encontrarme junto a ella siempre es como un aprendizaje y un buen momento asegurado.

Me separé de ella sonriente.- El refugio está muy vacío hoy, al parecer todos se han ido como de vacaciones.- le señalé mirando alrededor, es que solo bastaba con cerrar los ojos unos segundos y notar que se encontraba un silencio inusual en el refugio. Cuando volví a clavar mi mirada en Gwen fruncí levemente mi ceño al ver un par de cicatrices en su rostro, quise preguntarle qué le había pasado pero jamás he sido una persona imprudente, era de las que si aún no tenía una confianza grande con la persona prefería que ella decidiera contarme las cosas en vez de que yo vaya preguntarle y quizás ponerla en una situación incómoda. Además, ella me había dicho que se encontraba bien, y si esa había sido la elección de su respuesta pues yo le creería hasta que me dijese lo contrario. - Pues yo estoy muy bien, hoy es un día tranquilo por acá, perfecto para aprender cosas nuevas...- le comenté para girarme un poco y señalarle la mesa en donde se encontraban todos los materiales para elaborar la poción.-  Hoy quiero aprender a hacer la poción "Musculos Relaxant", ojalá no haga explotar nada.- terminé por decir con una mueca en mis labios, para luego recordar lo primero que me dijo la castaña y pegar un saltito.- ¡Oh! Andas buscando a Dumbledore ¿no? pues creo haberlo visto pasar como hace unos diez minutos en dirección a la cocina, a estas horas siempre va a asaltar las cosas dulces que Clementine cocinó con los del taller de cocina, ayer hicimos una tartaleta de manzana jiji.- le conté soltando una risita. - Si quieres te acompaño a buscarlo, no creo que pase nada si dejo los materiales acá un par de minutos....- miré a la mesa y pensé en las posibilidades catastróficas que podrían llegar a pasar si los dejaba allí, y me sorprendí al pensar que eran muy pocas, casi nulas, así que me encogí de hombros y volví a mirar a Gwen esperando su respuesta.

Aunque algo me decía que si la castaña me daba un sí para acompañarla, de todos modos terminaría por guardar todo lo que se encontraba en el mesón, y lo dejaría todo ordenadito y protegido hasta mi regreso. Es que con Dumbledore nunca se sabe, a veces encontrar a ese caballero era más difícil que encontrar a Wally en una versión muralla china.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Vie Sep 21, 2018 2:45 am

Esa mañana, habiendo dejado a Sam descansando en el apartamento que compartían ella y Caroline—el crudo enfrentamiento de la noche anterior con la mortífaga Artemis Hemsley, sin duda, ameritaba ese descanso—no tenía planes de pasar mucho tiempo en el refugio. Solo pretendía entregar la información a Albus Dumbledore, dejando que el anciano profesor manejase el tema como creyese oportuno. Un viaje corto, ida y vuelta.
Sin embargo, encontrarme a Dorcas abrió la posibilidad de que dicho viaje se alargase un poco más de lo esperado. A fin de cuentas, ya hacía algo de tiempo que la joven Meadowes y yo no nos veíamos, tiempo suficiente como para necesitar ponernos al día.
Sin embargo, mi mente estaba un tanto dispersa esa mañana. ¿Cómo no estarlo, teniendo en cuenta que la noche anterior me había enfrentado, a cara descubierta, con una mortífaga que no solo era cazarrecompensas, sino también auror? En otras circunstancias, posiblemente mi cara ya estaría empapelando las paredes del Callejón Diagón, acompañada de las palabras ‘Se busca’. Pero no… Hemsley tiene sus propios planes, pensé sin saber muy bien si sentirme aliviada o preocupada al respecto.
El repentino abrazo de Dorcas me sorprendió, y por un momento me olvidé por completo de todos estos pensamientos negativos y paranoicos. La verdad es que fue un alivio.

—Tal parece.—Respondí a su afirmación de que todo el mundo se había tomado las vacaciones al mismo tiempo. Ambas sabíamos lo improbable que era aquello. Sin embargo, al mirar a mi alrededor, lo cierto es que el refugio sí parecía más vacío de lo habitual. Quizás estén en algún tipo de reunión, me dije a mí misma.

La joven Meadowes me puso un poco al día sobre sus actividades: siempre ansiosa por aprender algo más, la muchacha había decidido invertir el tiempo de aquella mañana en practicar la elaboración de pociones. La escuché con atención mientras me lo explicaba todo, pero teniendo en cuenta que mi interés en aquellos momentos era entregar la información a Dumbledore, en cuanto Dorcas lo mencionó, mi atención se centró por completo en este asunto.

—Pues te lo agradecería, la verdad.—Respondí con una sonrisa ante la oferta de la muchacha, mientras sacaba mi teléfono móvil del bolsillo.—La información que traigo conmigo no es confidencial ni nada por el estilo.—Expliqué, al tiempo que ambas empezábamos a caminar en dirección a las cocinas.—Mi amiga Sam y yo tuvimos un encuentro un tanto peliagudo—me señalé con el índice izquierdo las pequeñas cicatrices que todavía mostraba mi rostro, y que en unas horas desaparecerían—con una mortífaga, y resultó que esta tenía bastante información acerca de algunos fugitivos. No sé, podría ayudar a salvar algunas vidas.—Añadí una sonrisa al final de aquella frase. Sam quería precisamente aquello: ayudar a salvar algunas vidas, si estaba en su mano.

Sin embargo, el camino hacia las cocinas daba para un poco de conversación, y si bien no había prestado demasiada atención al hecho de que Dorcas estaba dedicándose a la elaboración de pociones antes, sí había captado mi interés. Era algo perfectamente normal, teniendo en cuenta que en los últimos tiempos yo misma había estado experimentando con la elaboración de pociones. Un complemento muy importante para la medimagia, en mi humilde opinión.

—Así que te interesa la elaboración de pociones.—Comenté, dando pie a iniciar una conversación.—Es curioso, pues yo llevo unos meses estudiando medimagia por mi cuenta, y tengo intención de cursar la carrera a distancia a partir el año que viene.—Proseguí, mientras Dorcas y yo doblábamos una esquina en dirección a las cocinas.—De hecho, últimamente he estado haciendo mis pequeños experimentos en materia de pociones. Si quieres, algún día, podría echarte una mano. Así aprenderíamos juntas.

La muchacha había mencionado también que realizaba talleres de cocina—no puedo decir que el nombre de Clementine me sonase de nada, cosa normal dado el poco tiempo que pasaba yo en el refugio—cosa útil a la hora de elaborar pociones. En mis propias prácticas había descubierto con sorpresa lo mucho que la cocina y la elaboración de pociones podían parecerse. Y compenetrarse, a veces.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Dom Oct 28, 2018 8:44 pm

Para mi fortuna aquél día me tenía preparado mucho más que un simple estudio y elaboración de pociones, dándome un regalito mucho más bonito como el toparme con la maravillosa Gwendoline, una mujer que en una sola tarde se ganó mi completa admiración y cariño. Era una mujer luchadora e inteligente, quien pese a tenerlas todas de perder ayudaba a los fugitivos de una manera hermosa, entregándolo todo y más por la causa. Y quien me transmitió una confianza enorme cuando nos tocó aquella misión tan peligrosa y que pese a todos los incovenientes logramos sacarla, junto a la ayuda de Drake.

Ella venía en busca de Dumbledore al refugio, y yo no tardé en señalar dónde es que lo había visto por última vez,  donde yo creía que se encontraba y ofrecer mi ayuda para acompañarla e ir en busca de aquel hombre barbudo y adorable. Además pasar un ratito con Gwen siempre era una buena elección, ya más tarde podría seguir con mis estudios, mas que mal siendo una fugitiva tiempo es lo que más tengo.

Cuando fuimos en búsqueda de Dumbledore me comenzó a contar el motivo de su visita, clavé mi mirada en su rostro y acompañe en silencio su relato, sintiendo como mi admiración iba en aumento a medida que su relato avanzaba y cuando hizo una pausa suspiré y le dediqué una sonrisa.- Muchas gracias, Gwen. Digo...que tú no tienes  que hacer estas cosas y aún así lo haces. Y, desde mi lado de fugitiva realmente te agradezco todo esto, y no sé... decirte que personas como tú me dan aliento cada día ¿sabes? Buah, que cursi he de estar sonando pero es lo que siento, y no sé, quería que lo supieras, que yo como creo que muchos que nos encontramos acá te estamos infinitamente agradecidos.- le dije tratando que mis palabras se tiñeran de todo ese cariño que le tenía a la castaña.

Luego sacó a la conversa el tema de la pociones y mi actitud cambió, ya que hablar de las cosas que me interesaban intelectualmente me hace muy feliz, mi sonrisa apareció y mi ojos ganaron en brillo.- Sí, siempre me ha gustado mucho esa materia, creo que es un rama de la magia magnífica y que puede ayudar mucho. - le comenté, para luego mirarla con ojos aún más brillantes al escuchar que ella quería estudiar medimagia.- Wow, que bella carrera para cursar, era una de mis opciones al salir de Hogwarts, una de las primeras.- le confesé con un cierto aire melancólico, ya que no sabía si alguna vez aquel sueño podría llegar a ocurrir. -¿ De verdad me ayudarías? Me gustaría mucho, Gwen, de verdad. Una de las cosas que más extraño de mi libertad es poder estudiar profundamente las cosas, que vale yo siempre he sido una rata de biblioteca pero es muy distinto estudiar sola o leer la teoría que aprender de alguien que sabe de lleno el tema y te puede dar sus propias versiones. Me encantaría que el refugio tuviera su propia escuela...a veces hasta he pensado ponerme yo a enseñarle cosas a los más pequeños, pero después recuerdo que ellos no pueden utilizar su magia porque sino serían descubiertos... o si vamos más allá, que hay niños que jamás recibirán su carta por su condición de sangre, y jamás (o al menos por un buen tiempo) entenderán qué es lo que les ocurre...¡que impotencia!.- solté de pronto casi inconscientemente pero enseguida me puse roja como un tomate por mi arrebato.- Perdón... es que realmente me da mucha pena y rabia aquello.- agregué cabizbaja.

En eso llegamos a las cocinas y desde el interior se escuchaba un  hombre cantar alegremente, sonreí.- Dumbledore.- le señale a Gwen, que una de las cosas buenas que había tenido este cambio en mi vida es que había podido conocer mucho más a Dumbledore, tanto que podría reconocer su voz sin tener la necesidad de corroborarlo con la mirada.-Bueno, un gusto haberte visto, Gwen.- le dije a modo de despedida ya que no sabía si después ella tenía el tiempo para seguir hablando conmigo.- Espero verte pronto.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Lun Oct 29, 2018 8:52 pm

En mi vida diaria, durante mi jornada laboral en el Ministerio de Magia, hacía todo lo posible por mantenerme alejada de los problemas. Teniendo en cuenta lo que podían representar mis problemas para mucha gente—concretamente, una condena en Azkaban o una vida como fugitiva, segando de esta manera una línea directa de contacto con la Fuente de Todo Mal—procuraba alejarme de todo aquello que pudiese representar un peligro real.
Por supuesto, cometía pequeños actos de traición contra el gobierno casi a diario. Algunos más grandes—mi relación con Sam, así como la que tenía con otros tantos fugitivos, y mi relación con la Orden del Fénix—y otros más sutiles—mi implicación en la huída de Andreas Weber, o cada informe que falseaba en favor de los inocentes—pero actos de traición al fin y al cabo.
No siempre podía ayudar, pues siendo sincera, si tenía que poner en un plato de una balanza a mis seres queridos, y en el otro plato a un fugitivo cuyo nombre desconocía y que jamás había sido nadie para mí, por mucho que me doliese, dicha balanza se inclinaría en favor de mis seres queridos. Podía pretender abarcarlo todo, proteger a todos al mismo tiempo. Pero la realidad es que era solamente una persona, y una persona no puede hacerlo todo. No puede ni pretender hacerlo todo.
Y, sin embargo… me sentía más culpable por mis fallos que orgullosa de mis aciertos.

—No hay nada que agradecer.—Respondí, bajando la mirada, deseando poder actuar todo el tiempo como había actuado la noche anterior. Porque sí, había pasado miedo haciendo frente a Artemis Hemsley. De hecho, llegué a pensar que Sam o yo perderíamos la vida allí, de una manera horrible, a manos de aquel monstruo. Pero haciéndole frente… bueno, haciéndole frente me había sentido más como yo de lo que jamás me sentía día tras día.—Agradezco mucho tus dulces palabras, Dorcas, pero creo que solo actúo como debo.—Cuando puedes, apostilló mi voz interior, recordando especialmente el ataque de los radicales al Ministerio de magia.—Ojalá pudiese hacer un poco más...

Por el camino a encontrarme con Dumbledore, manifesté mi curiosidad e interés acerca de la afición de Dorcas por la elaboración de pociones. En mi mente, no pude más que definir aquella casualidad como cosa del destino: justamente empezaba a interesarme por la medimagia y las pociones, y mi buena compañera de fatigas en la Orden del Fénix—junto con Drake Ulrich—se interesaba por las pociones. Resultaba curioso pensar cómo ocurrían las cosas. No pude evitar preguntarle al respecto, y compartir mi propio interés por la medimagia. Y mis trasteos y experimentos con las pociones, claro. Eso también.
También ofrecí a Dorcas una ayuda cuando la necesitase, y aunque yo no era lo que podía considerarse una pocionista experta, quizás pudiese ofrecer algún tipo de aportación a la joven fugitiva. Y, dada mi experiencia, seguro que yo también podía aprender algo de ella.

—¿Sabes? Se me ha ocurrido una cosa.—Dije, una vez que Dorcas acabó de hablar, acerca de sus deseos de aprender medimagia e, incluso, llegar a enseñarla ella misma en el refugio.—Podría compartir contigo mis libros y lo que vaya aprendiendo en la carrera. Puedo intentar pasarme por aquí una vez por semana, y de esta manera podemos aprender juntas. Lo cierto es que me sentiría mucho más tranquila si, en lugar de andar pegando saltos y metiéndote en problemas con gente potencialmente peligrosa estuvieses aquí, ofreciendo ayuda a los heridos y elaborando pociones para aquellos que las necesiten.—Y es que, si bien Dorcas solía ser muy cauta, no me olvidaba de que durante aquella misión en compañía de ella y de Drake, uno de los fugitivos la había tomado como rehén. Acompañé aquella frase con una sonrisa, a modo de alivio.—Me puedo imaginar que Fiona querrá lo mismo que yo para ti.—No sabía mucho acerca de Fiona Shadows, aparte del hecho de que prefería que la llamasen Fly, que estaba casada con Drake, que era madre y que era la madrina de Dorcas. Pero solo por el hecho de ser madre podía imaginármela cuidando de Dorcas como si fuese su propia hija.


***

Tras despedirme de Dorcas Meadowes, ya no esperaba volver a encontrarme con la joven fugitiva en lo que restaba de mañana: después de todo, había prometido a Sam que volvería pronto. Y no solo eso: tenía que encargarme de su medicación, siguiendo las indicaciones de Ryosuke, ese japonés que más que un medimago parecía un ángel de la guarda personificado.
Mi reunión con Albus Dumbledore duró alrededor de veinte minutos. El antiguo director de Hogwarts—y, para mí, eterno profesor Dumbledore—se mostró bastante animado y tan enigmático como era habitual en él. Siempre me había sentido muy intrigada por su forma de ser, aparentemente alegre, pero con un aura que parecía indicar que sabía muchas más cosas de las que realmente contaba. Ya durante mi estancia en Hogwarts me había sentido un poco intimidada por esta forma de ser suya, pero no había sido hasta que entré a formar parte de las filas de su ejército que realmente empecé a comprender las dimensiones de esta personalidad: muchos criticarían a Dumbledore como alguien que, en apariencia, se limitaba a esperar mano sobre mano a que el cambio sucediese por sí mismo, pero quien se atreviese a mirar en sus ojos vería la verdad, ese brillo resolutivo que parecía indicar que tenía un plan.
Fuese cual fuese ese plan, esperaba que la información por la que Sam había arriesgado su integridad física jugase una parte importante dentro de éste. Que algún fugitivo salvase la vida o conservase su libertad valiéndose de dicha información.

—Hemsley es peligrosa, profesor Dumbledore.—Afirmé con la convicción que da la experiencia propia, recordando una vez más cómo aquella mujer, herida y todo, había estado a punto de vencernos, mostrando un despliegue de poder mágico y físico que pocas veces, o ninguna, había visto en mi vida.—No recomendaría a nadie hacerle frente, si pueden evitarlo.—Añadí.

El profesor Dumbledore, con una sonrisa aparentemente alegre, me aseguró que haría llegar la información a aquellos que pudiesen beneficiarse de ella, y acto seguido se despidió con una de sus excentricidades: al parecer, le apetecía un poco de chocolate, y esperaba que el que encontrase en el refugio no fuesen ranas. No le gustaba perseguir a las ranas de chocolate, y siempre se le escapaban.
Terminada aquella reunión, pasaban de las doce y cuarto, y mi intención era salir del refugio y volver con Sam. Desanduve el camino que había seguido para llegar allí, e inevitablemente pasé frente a la estancia en que Dorcas estaba elaborando sus pociones. Me detuve ante la puerta, observando cómo la muchacha trabajaba ayudada de su libro, su caldero y su varita, toda una profesional. Me crucé de brazos y la observé.

—¿Necesitas ayuda con eso?—Pregunté con una leve sonrisa, pensando que, si la avisaba, Sam no se preocuparía. Incluso podría invitarla a acudir al refugio, pero tenía bastante claro que no lo haría: Samantha Lehmann no se metería en aquel lugar ni aunque estuviese en perfectas condiciones físicas. La sombra de Sebastian Crowley era muy alargada, y la perseguía incluso desde la tumba. Una parte de mí creía que jamás lograría librarse del todo de él.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Dom Nov 25, 2018 3:26 pm

Miré a Gwen y no tenía que ser adivina para saber que dentro de su cabeza muchas cosas estaban pasando, quizás miedos, arrepentimientos, o cosas que de alguna manera no te hacen ver las cosas bellas de uno mismo. A mí  me pasaba  a veces, me sentía mal conmigo misma por no poder hacer más por tener mi rostro esparcido por las calles y  no contar con esa añorada libertad que cada día la veo más lejana, pero cuando eso me pasaba, para mi fortuna siempre contaba con personas que me hacían ver el lado bonito de la vida, que es muy grande sólo que a veces somos nosotros mismos los que ponemos una tela que no nos permite verlo.

- El deber va de la mano con el querer, Gwen. Nadie te obliga a ayudarnos (o espero espero jiji) pero aún así estas aquí, al pie del cañon.- le sonreí y cuando escuché sus siguientes palabras negué con mi cabeza y le tomé su mano delicadamente.- Quizás para tí parece poco lo que haces, pero para nosotros es una gran ayuda, al menos para mí, ni te imaginas lo feliz que me hace contar con personas como tú, Gwen. Porque en esos momentos en que uno ve el futuro tan desolador sólo basta con mirar al lado, y darse cuenta que uno no se encuentra sola y vuelve la calma, la esperanza, y la alegría. Muchas gracias por eso.-  le dije sincera, le dí un apretoncito tierno en su mano y se la solté ofreciendole una dulce sonrisa.

De camino a la cocina Gwen me comentó la nueva carrera que comenzaría a tomar, mi rostro se iluminó por completo al saber que se trataba de Pociones, al igual que mi adorada amiga Danny, me dió risa lo juguetón que era el destino, ya que cuando me encontraba en Hogwarts era una de mis primeras opciones tomar aquella carrera pero  no logré hacerlo por razones obvias, pero a pesar de aquello aún así logré contar con personas que no dudan en tenderme su ayuda y seguir saciando mi eternas ganas de aprender y de disfrutar de una de las ramas de la magia que más me gusta, ¿cómo no pensar que la vida es bella con cosas como esta? yo sinceramente debo admitir que ver el vaso medio lleno, a pesar de la eterna tormenta y caos que me encuentro, pero me era mucho más fácil con personas como Gwen, Danny y tantos otros a mi lado.

- Me parece una estupenda idea, Gwen. Danny, mi mejor amiga también estudia esa carrera, me ha enseñado algunos libros así que entiendo un poquito pero me encantaría ahora poder llevarlo a la práctica. ¡Que emoción! Muchas gracias, Gwen. Me hace mucha ilusión y prometo ayudar a los demás con mis nuevos conocimientos.- le dije con ojos brillosos y full emocionada. Es que era de esas personas que se emocionan más al saber que tendrán una tarde llena de estudios que una fiesta, y así la gente me quiere igual, tal como soy.

Y luego Gwen nombró a Fly y se me infló el corazón, es que como extraño y quiero a esa mujer.- ¿Conoces a Fly? Seguro te has topado con ella en el Ministerio ¿no? Es increíble, Fly es una mujer increíble. No sé qué es lo que ella quiere para mí, pero sé que puras cosas buenas, porque ella es así, muy buena. Ella logró que muchos miedos e inseguridades mías se fueran lejos, no soy la misma después de conocerla. - le comenté, y de pasó se me vino a la cabeza el momento en que había recibido la carta de la Orden y días después nerviosa de los pies a la cabeza había ido al Ministerio para encontrarme con la que sería mi madrina, y yo toda ilusa creía que hablaríamos de la vida y de este nuevo mundo que se abría frente a mis ojos, pero no ella me llevó a una misión, y rompiendo todas mis barreras de cautela o cordura fuí junto a ella, haciéndome comprender que pese a que es maravilloso leer historias de aventuras era mucho mejor vivirlas.

Dicho y hecho, la vocecita de Dumbledore se escuchó tras la puerta de la cocina, me despedí de Gwen y volví a la sala de estudio, pero ahora con una sonrisa mucho más grande que minutos atrás.

***

Luego de cerciorarme de que todo estaba en su lugar, limpiecito, y ordenado de manera adecuada comence con la elaboración de la poción. El primer paso era cortar y verificar que todos los ingredientes estaban en buen estado, era aquí donde yo más tiempo dedicaba cuando quería crear alguna poción, ya que teniendo todos los ingredientes no solo en buen estado sino que en uno perfecto el resultado era mucho mejor y más potente. Además a mi me tranquilizaba hacer todo esto, cortar de manera precisa, separar la cantidad exacta, dejar todo muy ordenadito y después comenzar a introducirlo en el caldero.

Empecé primero echando la base, prendí el fuego y sonreí al ver cómo comenzaban a calentarse y sacar ese vapor tan característico, y pese a que ya me sabía de memoria los pasos a seguir siempre antes de introducir o hacer cualquier movimiento me cercioraba viendo el libro.  Estaba echando las tres gotitas de Jugo Bulbadox cuando escuché la voz de Gwen a un costado, sonreí.- Creo que voy muy bien.- le respondí haciendo una pausa en mi elaboración.- Pero un poquito de ayuda no me vendría nada de mal para lo que viene a continuación, viene la parte en que un mínimo error puede hacer que todo lo anterior se pierda.- hice una mueca divertida, para invitar con mi manito a Gwen.

- ¿Has hecho alguna vez esta poción? Su elaboración no es muy peligrosa, pero tiene que uno debe ser muy precisa sino quieres perder todos los ingredientes que has puesto, por ejemplo ahora dice que debo girar dos veces a la izquierda, tres a la derecha y una la izquierda mientras de manera delicada introduzco dos raíces molidas de diente de león, pero aquí va lo entretenido...- le apunté el libro.- Dice que el echar las raíces debe durar el mismo tiempo que uno gira, debe ser exacto para que se vuelva de color púrpura en vez de verde musgo. ¡Uff! que adrenalina ¿no?.- le comenté divertida.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Miér Nov 28, 2018 12:39 pm

Ciertamente, me había embarcado en aquella extraña aventura de unirme a un grupo clandestino que lucha contra el gobierno un año antes por voluntad propia. Nadie me había presionado para posicionarme del lado de la Orden del Fénix, solo mi propio deseo de hacer un poco más por las personas a las que quería. Sin embargo, una vez dentro comprendí muchas cosas. Y es que aquella no era solo mi lucha, sino la de todo el refugio. Ya no luchaba solamente por Sam—por quien jamás dudaría en luchar—sino también por todos los que habían perdido sus vidas. Y si bien mi lucha no era tanto el coger la varita como el conseguir información, sí sentía que tenía un deber para con todos ellos.
Pero entendía el punto de Dorcas. A pesar de no compartir esa visión optimista que tenía del mundo, aún con la situación que le había tocado vivir simplemente por ser hija de muggles, podía entender su línea de pensamiento. Escucharla hablar me llevaba a desear que las cosas fueran tan sencillas, tan puras. Sonreí, mirando a la joven bruja, pero por dentro seguía pensando que había muchas cosas que podía hacer mejor, y muchas cosas que podría no haber hecho para salvaguardar mi privacidad.
Cosas que, yo lo sabía, volvería a hacer si me veía en esa situación.

—¡Oh, vamos!—Hice un gesto con la mano, como si quisiera apartar algún insecto que sobrevolase cerca de mí.—No hay nada que agradecer: todos aquí hacemos nuestra parte. Mi contribución no sería nada sin la tuya o sin la de cualquier otro miembro de la Orden del Fénix.—Hice una pausa, desviando mi mirada y posándola al frente, componiendo una leve sonrisa.—Pero agradezco mucho tus palabras.

No sé si lo que ofrecí a Dorcas podría considerarse una contribución para con la Orden, pero en aquel momento me pareció apropiado: Dorcas mostraba un interés por las pociones, y estas eran básicas en la medimagia. Así que compartir con ella los libros de mi futura carrera sería, con toda seguridad, una gran ayuda: podría aprender a identificar enfermedades, lesiones o usos de distintas hierbas y pociones. La medimagia abarcaba muchos campos, pero tanto las pociones como la herbología estaban íntimamente relacionadas con ella.
Aquello entusiasmó a Dorcas, y yo no pude más que sonreír divertida. No soy una persona que se encuentre cómoda en situaciones sociales a menos que exista suficiente confianza previa, y en ese momento se notó: mi sonrisa, si bien sincera, parecía un tanto… ¿fuera de lugar? ¿Falta de práctica? Generalmente, me mantenía fría como el hielo ante cualquier situación en que no sabía defenderme, y así me habría mantenido de no ser porque la conversación requería de aquella reacción.

—Me alegra que te guste la idea.—Respondí, todavía manteniendo esa sonrisa que tan poco utilizaba. Con el tiempo, iría cogiendo más confianza con Dorcas y, esperaba, aquellos gestos me saldrían más naturales.—¿Así que tienes una amiga que también quiere dedicarse a la medimagia? Quizás algún día la vea en la universidad, aunque mi intención es cursarla a distancia, y así puedo continuar trabajando en el Ministerio de Magia.—Aunque cierta persona que conozco y quiero estaría más que contenta si dejara el trabajo, pensé, y esta vez sí se me dibujó de manera involuntaria una sonrisa en los labios. Ella sí era capaz de hacerme sonreír de verdad.

No podía decirse que conociera demasiado a Fiona Shadows. Lo poco que sabía de ella se limitaba a mi relación con Drake Ulrich. Sin embargo, todo el mundo hablaba bien de la aurora, y yo no iba a contradecir aquellas palabras, desde luego. Podía decir que la admiraba: madre, casada con un fugitivo, e igualmente tomaba riesgos al luchar del lado de la Orden del Fénix. Muchas personas en su lugar se limitarían a dejarse llevar por la corriente con tal de salvaguardar sus vidas y sus empleos.

—En realidad lo poco que sé de Fiona es lo que me ha contado Drake de ella. Pero viendo que todos habláis tan bien de ella, algo me dice que debería conocerla.—Sonreí levemente, observando como a Dorcas se le iluminaba la cara al hablar de su mentora.

Sin embargo, jamás tendría ocasión de conocerla a fondo: en unos meses, tanto ella como Drake se verían obligados a abandonar el país por motivos de seguridad, y yo me encontraría leyendo la carta de despedida de Drake, e imaginándome lo que sería hacer lo mismo con Sam. ¿No sería acaso maravilloso, desaparecer de la mano de la persona que amas? La persona que amas, pensé, todavía sin creerme que hubiera descubierto esos sentimientos hacia ella la noche anterior.
Solo de pensarlo me revoloteaban mariposas en el estómago.


***


Habiendo concluido mi pequeña reunión con Albus Dumbledore, mi intención era marcharme. Sam seguía convaleciente por el duelo con Artemis Hemsley de la noche anterior, y hasta el regreso de Caroline pretendía ser su sombra, y asegurarme de que se tomaba las medicinas recetadas por Ryosuke en el orden adecuado.
Sin embargo, al encontrarme con una Dorcas Meadowes enfrascada en el arte—sí, era todo un arte—de elaborar pociones, no pude resistirme: la curiosidad Ravenclaw es infinita, y te persigue incluso cuando hace años que te has graduado. Por consiguiente, me acerqué a la muchacha y le ofrecí mi ayuda. Dorcas aceptó, y yo tomé asiento a su lado, escuchando la explicación que me ofrecía. Mientras me hablaba, alcancé el libro que estaba utilizando y ojeé la receta que la chica estaba siguiendo.

—Este en concreto nunca la había hecho.—Respondí, poco después de que la muchacha me explicara la complicación de aquella poción. Cada una tenía su pequeño truco para hacerla bien.—Pero en realidad es muy sencillo, ¿sabes?—Respondí, dejando el libro de nuevo sobre la mesa.

Busqué con la mirada encima de ésta, donde Dorcas tenía ordenados todos los enseres e ingredientes que necesitaba para dicha elaboración. No tardé en localizar lo que buscaba: un pequeño cuenco de bronce que perfectamente podría utilizarse como mortero. Lo alcancé y lo coloqué ante mí. A continuación, tomé un pequeño saquito que contenía ingrediente básico, una mezcla de distintas hierbas neutras que servían para elaborar los fondos de las pociones. Abrí el saquito y tomé un puñado de estos ingredientes, tomando en la mano opuesta la varita.

—Es un mero ejercicio de sincronización motora: tomas el ingrediente y lo espolvoreas suavemente, mientras con tu otra mano ejecutas los giros.—Emulé el movimiento rotatorio con mi varita sobre el cuenco, y mientras tanto, fui dejando caer el polvo sobre el recipiente vacío. Sin embargo, me quedé un poco corta en el tiempo, y para cuando completé la última vuelta, ya no tenía ingrediente en la mano opuesta.—En este caso me he quedado corta de velocidad al añadir el ingrediente, pero si sigo practicando, acabaré sincronizándome. Te recomiendo que intentes lo mismo: probar primero por tu cuenta, y cuando creas que le has cogido el truco, hacerlo en la poción.—La miré entonces, componiendo una sonrisa, y no pude evitar formular una pregunta que me había hecho muchas veces.—¿Tú cómo crees que se le habrá ocurrido a alguien añadir así el ingrediente? Porque desde luego, es un tanto rebuscado. ¿Te imaginas a un mago anciano dando vueltas a su poción, y llegando a la conclusión de que si el resultado no es óptimo es porque no añade el ingrediente como es debido?

Sí, estaba bromeando, pero lo peor de todo es que era cierto: la elaboración de pociones era así de caprichosa. En una ocasión, había arruinado una poción porque las instrucciones decían que debía cortar una semilla de fuego en cuatro pedazos iguales, y yo la había añadido cortada a la mitad.
Lo dicho: la elaboración de pociones era una forma de magia muy caprichosa.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Miér Dic 12, 2018 4:09 am

No pude evitar darle mis agradecimientos a Gwen, ya que por más que ella sienta que su ayuda no es mucha o que no es menor a la que nosotros ofrecemos a la Orden, y más que aquello a los fugitivos, yo aún seguía pensando que lo que ella hacía era mucho mayor, ya que ella no tenía porqué hacerlo, y corría mucho más riesgo ya que podía perder esa libertad tan anhelada por los que nos encontramos acá y aún así, ahí la ven con una sonrisa y ofreciendo ayuda pese a los altercados que hace muy poco tuvo con los del otro bando. Para mí Gwen era alguien digno de admirar.

Ya de camino a la cocina en busca de Dumbledore la conversación se puso el triple de emocionante, se ofreció a enseñarme las cosas que aprendería en su nueva carrera, y eso para mí era como una bomba de alegría. Y más si se trataba de aprender pociones relacionadas con sanar a las demás personas, algo que en este lugar podría servir de gran ayuda, y hacerme sentir de paso un aporte mucho mayor para los demás.

Me llevó una mano a la cabeza, y negué divertida.- ¿He dicho que está en medimagia? Ay, que lerda soy.- señalé avergonzada.- Mi amiga está estudiando pociones, pero ambas carreras van un poco de la mano ¿no?.- terminé por decir ofreciéndole una sonrisa tímida.- Pero como no me gusta molestarla mucho, ya que está estudiando dos carreras tu ayuda me será grandiosa. Ya que tengo mucho conocimiento en mi cabeza...- señalé mi sien con mi dedo índice.-...pero ahora me falta la práctica.- terminé por decir con una gran sonrisa.

- Pues sí, tienes que conocerla, no te arrepentirás jamás de haberte acercado a ella, es una persona grandiosa, igual que tú, así que se llevaran muy bien, lo sé.- le dije toda optimista y segura, quizás me equivoco pero soy de esas personas que prefiere ver siempre el vaso medio lleno ante las cosas, pensar lo mejor y bueno si sucedía lo contrario ahí ya se pensarían soluciones o se cambiaría de rumbo. Pero yo me pregunto ¿cómo dos personas tan geniales como Fly y Gwen podrían llevarse mal? Casi lo veo imposible.

La conversación tuvo su fin cuando una voz muy conocida y querida se escuchó en la cocina, me despedí de Gwen y partí de vuelta a ese lugarcito que se había vuelto uno de mis favoritos durante el último tiempo, y que hacía a mi cerebro y mis ansias de conocimiento muy feliz.

***

Y ahí me encontraba yo ultra concentrada y con mi lengua afuera, ¿es que no han escuchado que las manos con la lengua están ligadas? pues bueno sí, son los lugares de precisión del cuerpo junto a los pies, y ahora ambos se movían a la par para poder tener la mayor precisión posible en mi elaboración. Es que realmente quería que me saliese, y más que por una victoria personal era para poder contar con ella en caso de cualquier emergencia. Los días en el refugio en su mayoría suelen ser tranquilos, pero de vez en cuando, cuando uno menos se lo espera ocurren llegadas de fugitivos en muy mal estado y que al no poder contar con San Mungo o un amigo que le ayudase, entre todos improvisamos algo para ayudar lo mejor posible.

La voz de Gwen llegó a mi oídos y sonreí, para luego invitarla a sentarse a mi lado y ayudarme con aquello. No quería quitarle tiempo de su vida pero si ella había aceptado era porque tal vez podía dedicarme un par de minutos más, y yo al menos no me iba a quejar de aquello.

Observé de reojo como miraba las instrucciones de la poción pero sin quitar la mayoria de atención en el caldero, no quería cometer un error, ya que eso sería perder los ingredientes que eran escasos y que sólo de buena onda me los regalaron, más que nada porque tras dos años ya de estar junto a ellos ya se habían dado cuenta de mi inagotable hambre por el conocimiento y las pociones.

- Quizás es sencillo, pero la verdad mi talón de aquiles siempre ha sido ser muy descoordinada. En Hogwarts nunca tuve mucho problemas en pociones, de hecho era la asignatura en que mejor me iba, pero en otras cosas como el Quidditch donde uno debe coordinar a full era pésimo, por lo que siempre me da como una desconfianza de mi misma en este momento de la elaboración.- le confesé, es que la verdad yo era insegura para muchas cosas, y de apoco y gracias a la ayuda de la Orden y mis amigos he logrado ir superandome en aquel aspecto. Es que desde pequeña yo era de esas chicas que en vez de escalar un árbol pasaba horas leyendo un libro bajo aquel árbol, vivía aventuras, y conquistaba reinos perdidos gracias a los protagonistas de mis historias y novelas, pero jamás en mi vida, hasta que llegó nuevamente una carta que lo cambió todo y posteriormente un hecho en el mundo mágico que radicalizó todo aún más e hizo que tomara más las riendas de mi vida.

La miré atentamente, cada paso que ella seguía y cómo luego simulaba hacerlo dentro de mi Caldero, solté una pequeña risa al ver que no logró con el tiempo, y era una risa que no pretendía ser burlona, para nada, sino todo lo contrario era una risa de liberación, de ver a alguien que uno admira fallar y comprender que el error no era algo malo, sino que era una gran instancia para poder descubrir cosas nuevas, tanto de lo que estás haciendo como de tí mismo, pero para poder disfrutar del error primero se debe ensayar ¡Así que manos a la obra!

- Pues si lo ha hecho toda su vida, yo creo que ni siquiera se lo plantea, y sino, pues de seguro se lo planteará cuando le explote el Caldero. Es que las pociones son muy curiosas, un pequeño detalle puede generar una gran hecatombe. - solté divertida, para luego correr un poco el caldero y tomar un frasco cercano que simulara el Caldero, para comenzar a ensayar la poción.- Nuestra profesora en Hogwarts nos decía que lo que ayuda mucho a realizar bien una poción es mantener la calma, no tensarse, yo en pociones descubrí que el lugar donde se va enseguida mi tensión es en mis hombros, me hizo ser consciente de eso, ya que cada vez que venía la parte difícil mi cuello desaparecía.- le dije entre risas, y suspirar al ver que me había faltado solo un poquito para lograr la sincronía ¡Vamos nuevamente!.- Ella también decía que lo que nos podía ayudar mucho era tener controlada nuestra respiración, ayudarnos de ella, inspirar al tomar algo, y exhalar al introducir, inspirar al girar a la derecha, exhalar a la izquierda y así...yo lo trato, pero me falta aún mucha practica, aún cuando no estoy muy atenta mi hombros se vuelven locos y se van a los cielos haciendo que todo mi brazo se tense, pero de a poquito iré mejorando, sólo debo practicar.- señalé con una media sonrisa, arrugué mi nariz cuando ahora me quedo mucha sustancia en mis manos, a diferencia de la vez anterior.

Me detuve y cerré mis ojos para inspirar profundamente, y al abrirlos fuí nuevamente por ello.- Ahora si que sí.- solté con tono segura y optimista. Pensado y hecho.- ¡Me salio!.- exclamé toda animada mirando con ojos brillantes a Gwen.- ¿Crees que ya estaré lista para hacerlo de verdad?.- le pregunté nuevamente ahí con mi inseguridad en mi espalda. - Debería probarlo más veces ¿verdad?
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Dom Dic 16, 2018 2:30 pm

Habiendo dejado a un lado la reunión con Albus Dumbledore y la información obtenida de la madriguera en forma de maleta de la mortífaga Artemis Hemsley, Gwendoline volvió a reunirse con Dorcas Meadowes. La joven fugitiva dedicaba el tiempo a la elaboración de pociones—carrera que estudiaba su amiga, y no medimagia, y que efectivamente iba de la mano con el arte de la sanación mágica—en un intento por ayudar a aquellos perjudicados por el nuevo gobierno. Gente herida, gente marcada de por vida—como le había ocurrido a Sam con su espalda—y gente necesitada de terapia, todos ellos habiendo padecido las atrocidades que eran capaces de llevar a cabo los mortífagos, puristas y demás sabandijas que actualmente controlaban el mundo mágico.

Gwendoline nunca había probado suerte con la poción que Dorcas Meadowes estaba intentando elaborar, así que ojeó las instrucciones mientras la joven le explicaba cómo se suponía que debía ser elaborada. Había que añadir los ingredientes de una manera determinada mientras se removía la mezcla de otra manera determinada, concluyendo ambas acciones al mismo tiempo, por lo que Gwendoline hizo una demostración que no salió del todo bien. Por suerte, se limitó a hacer dicha demostración con un cuenco de bronce vacío e ingrediente básico para pociones, por lo que no se desperdició nada.

—Nunca me ha gustado el Quidditch.—Respondió Gwendoline, comprendiendo a la perfección a Dorcas.—No tanto por el hecho de la sincronización muscular como por mi firme creencia de que el ser humano no es una especie destinada a volar.—Gwendoline compuso una sonrisa, al tiempo que espolvoreaba los ingredientes sobre el cuenco una vez más.—Un par de amigos míos jugaban al Quidditch, pero mi mejor amiga y yo siempre nos librábamos de ir a verlos jugar. Preferíamos quedarnos en la biblioteca...—No es que por aquel entonces Gwendoline tuviera mucha confianza con Henry y Caroline, a decir verdad, pues pasaba casi todo el tiempo con Sam. Ambas se parecían mucho.—Y a mí también se me daban bien las pociones. Eran mi materia favorita, junto con Cuidado de Criaturas Mágicas.—Añadió, recordando aquellos momentos de su vida en que quería dedicarse a la magizoología. Cómo no, aquellos sueños habían sido truncados por la mano de un Edevane, que no era otro que su propio padre.

A continuación, Dorcas, tras haber visto cómo ella fallaba a la hora de sincronizar ambos movimientos de manos, se atrevió a probar, utilizando el mismo método del recipiente vacío que le acababa de enseñar. Podía parecer una tontería, pero ayudaba practicar aquellas ideas tan extrañas que algunos elaboradores de pociones habían tenido.

Precisamente, ese tema se lo planteó la morena a la fugitiva: ¿Cómo alguien era capaz de salir con una idea tan extraña para añadir un ingrediente a una poción? ¿Qué clase de proceso mental llevaba a tal conclusión? Gwendoline se imaginaba que había una lógica aplastante detrás de aquello—quizás la lenta absorción de los ingredientes en el líquido servía de catalizador, a fin de que éstos se absorbieran correctamente, por ejemplo—pero en muchos casos, nadie sabía darle una respuesta a semejantes preguntas.

Dorcas tampoco supo darle una respuesta, de hecho, así que a Gwendoline no le quedó más remedio que ceñirse a sus propias hipótesis y teorías. De todas formas, tomaría nota para futuros proyectos—especialmente aquellos relacionados con sanar las cicatrices de la espalda de cierta persona a la que amaba profundamente—algunas de aquellas extrañas formas de elaborar pociones.

Gwendoline escuchó en silencio las palabras de Dorcas, lo que le contaba sobre su profesora de pociones, y lo cierto es que le pareció, cuanto menos, curioso: Gwendoline nunca se había puesto tensa mientras realizaba una poción, ni siquiera en momentos críticos. Si ocurría una desgracia, como que los ingredientes se echaran a perder, la morena se limitaba a tirarlo todo, limpiar el caldero, y volver a empezar. Le costaba visualizarse intentando alcanzar un estado de relajación momentos antes de ponerse a elaborar una poción, por no decir que aquel no era el único factor que influía. Sin embargo, ella no tenía un título de pocionista, así que no pensaba contradecir aquellas palabras.

—También ayuda contar.—Sugirió Gwendoline, señalando las instrucciones en el libro, donde decía que que debía removerse la mezcla primero dos veces en sentido contrario a las agujas del reloj, tres veces en sentido horario, y por último una vez más en sentido opuesto al paso del tiempo.—Cada número sería una vuelta, así que deberías contar hasta seis. Puedes contar en voz alta o en voz baja, lo que prefieras.—Gwendoline tomó de nuevo el ingrediente básico que había sobre su cuenco, y empezó a espolvorearlo de una manera distinta: variando la cantidad que dejaba caer, de tal manera que siempre estuviera cayendo algo, pero no la misma cantidad.—Supongo que las técnicas de relajación tendrán su efecto, pero encontrar tu propio ritmo también es importante. En mi caso, en lugar de añadir todo el ingrediente de la misma manera, voy regulando la cantidad a medida que añado en función a lo que me quede en la mano.—Expliqué, intentando sonar todo lo profesional posible.

Dorcas realizó algunas prácticas más, hasta el momento en que se sintió segura de que lo lograría. Gwendoline apoyó el codo en la mesa y la barbilla en el dorso de su mano, y observó con interés. La joven rubia, efectivamente, lo hizo bien en esta ocasión, y Gwen le dedicó una sonrisa alegre.

—¡Muy bien!—Respondió Gwendoline.—Yo creo que deberías intentarlo. Es tu prueba de fuego. Pero escucha:—Gwendoline se incorporó y puso una mano en el hombro de Dorcas. Habló con toda confianza y seguridad.—Un dato importante que jamás debes olvidar mientras elaboras pociones es que se trata de un proceso de aprendizaje. Ensayo y error. ¿Qué problema hay si se estropea? Cada error es un paso más en tu aprendizaje. ¿Que te quedas sin ingredientes? Yo te conseguiré más. ¿Que la poción explota? No pasará nada, siempre y cuando te protejas adecuadamente.—Esa era la visión que tenía Gwendoline del aprendizaje. También lo aplicaba a la cocina: es verdad, daba pena ver un entrecot de treinta libras quemado por fuera y crudo por dentro, pero quien está aprendiendo sabe que tendrá que gastar dinero.—Así que no tengas miedo a que salga mal: mientras sepas qué ha salido mal, y aprendas a solucionarlo, no habrás perdido ni tiempo ni ingredientes.

Dicho aquello, Gwendoline dedicó un asentimiento de cabeza a Dorcas, y le dejó espacio para que realizara la prueba con la poción real. Observó atentamente, incapaz de evitar sentirse también un poco nerviosa al respecto. Quería que Dorcas lo lograra, que el resultado de la poción fuera óptimo. Así era ella: una entusiasta de la elaboración de pociones. Y, si aquello salía bien, Gwen podría proponerle a Dorcas trabajar con ella en ese futuro proyecto relacionado con la eliminación de cicatrices. Proyecto que pasaría por muchas manos antes de concluir: las de Gwen, las de Isaac Baker, las de Ryosuke...


Última edición por Gwendoline Edevane el Mar Ene 01, 2019 3:32 am, editado 2 veces
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Jue Dic 27, 2018 4:20 am

Yo estaba muy feliz contando con la castaña a mi lado, porque ese día había tenido un muy bonito vuelco, y pasó de ser una tarde en solitario aprendiendo pociones, a una con una compañía grandiosa y que de paso me ayuda a elaborar de mejor manera la poción que había escogido para esa tarde,  y darme esos consejos precisos que una persona insegura como yo, necesitaba para dar ese pasito que faltaba.

Gwen me transmitía mucha confianza, y era extraño porque la verdad no habíamos compartido más allá de esa reunión de la Orden y posterior misión, pero a veces basta sólo un par de momentos para poder generar un lazo diferente con alguien, un lazo de esos que uno quiero seguir construyendo, y fortaleciendo. Y eso me pasaba con la maga, quería seguir compartiendo más momento a su lado, y poder aprender de todos esos conocimientos que estoy segura que tiene, y la hacen ser la gran persona y maga que sé, y he visto que es. Es por esto que no dude en señalar lo que a mi parecer, era mi talón de Aquiles, mi débilida a la hora de elaborar una poción. Sonreí de lado cuando ella también me señaló que el Quidditch o era mucho lo suyo, y me hizo sentir menos sola, ya que de las personas que me rodeo, en su mayoría,  eran muy buenas sobre una escoba, y yo solía ser siempre la ovejita negra del grupo. - Yo igual prefería estar en la biblioteca jiji .- le dije entre risitas.- Aunque también me gustaba ir a ver a mi amigas, la verdad es que sí me gusta el Quidditch, pero desde las gradas, y hacer barras a los que juegan, pero ¿subirme a una escoba? no, no, no, muchas gracias pero no. Me bastó una clase de vuelo para estar segura que eso NO ERA LO MÍO.- dije divertida, es que ahora desde las lejanías podía pillarle la gracia, en ese entonces fue una tortura. - Y sí, Cuidado de las criaturas mágicas también era una ramo muy bonito, pero mi segundo favorito era transformaciones, o Historia de la Magia, o Herbología, y bueno, obvio que Defensa... ¡Bah! todos en verdad.- terminé por decir encogiendome de hombros sonriente.

Y luego le hablé sobre las cosas que decía una de mis profesoras en Hogwarts y cómo de ese aprendizaje descubrí mi tensión excesiva en los hombros cuando estoy nerviosa. Y es que, toda la vida he sido una chica muy perfeccionista, me gusta hacer las cosas bien, y no cometer errores, y pese a que la vida está llena de ellos siempre suelo esquivarlos, tratar de evitarlos, por eso me tenso en esas cosas, y me pongo muy nerviosa en cosas importantes y empiezo a sudar y a temblar un poco. Y a eso sumemosle que odio ser el centro de atención, entonces  imaginense si mi caldero explotaba en medio de la clase, hubiera sido imposible no hacer que la mirada de todos estuvieran sobre mí y no, mucho trauma para mi pequeño ser.

En eso ella me comentó su propia visión y me dió sus consejos con respecto a la elaboración, que me hizo muchísimo sentido, tanto así que tomé mi libreta y el lápiz más cercano y escribí unas anotaciones.- "Encontrar tu propio ritmo..." "La importancia de contar" "Mantener un orden" "Cada número es una vuelta...".- susurraba bajito, más para mi misma que para la castaña, hasta que por fin elevé la mirada.- Interesantes consejos, muchas gracias Gwen.- le sonreí ampliamente, tanto así que se me achinaron hasta los ojos, para luego dejar nuevamente todo a un lado y centrarme en la elaboración. Ya que como me habían enseñado desde muy chiquitita, la práctica hace al maestro, así que ¡manos a la obra!.

Y adivinen quién lo logró tras un par de intento, la que están leyendo, sísí. Y eso me hizo tan feliz, tan pero tan feliz que me dieron ganas de probarlo enseguida, e hice un ademán de hacerlo pero hice una pausa para pedir otra opinión, una que me hubiera visto de afuera y me dijera de manera más objetiva si ese era el mejor paso a seguir. Y ni se imaginan cómo me brillaron los ojos cuando ella me incitó a hacerlo, pese al miedo, pese al error. Gwen había dado en el clavo, había dado con ese miedo que se apoderaba de mí, ese de no querer equivocarme y lo había mandando a volar, y fue bonito sentir eso, fue bonito que alguien viniese y me dijese que en el error también se puede encontrar la belleza, el aprendizaje, y quizás uno mucho mayor que tan sólo tener victorias. Porque cuando uno se cae y se vuelve a levantar, las cosas se vuelven más bonitas.- Me da mucho miedo equivocarme ¿sabes? Desde pequeñita que me pasa, no me gusta arruinar las cosas, me ha sentir...no sé, frustrada ¿tal vez? No, esa no es la palabra, más bien me hace sentir frágil, es extraño porque no sabría identificar el origen de ese sentir. Quizás también no sé...porque me considero alguien cobarde, entonces tiendo a irme por el camino seguro, o preferir leer un libro donde su protagonista vive aventuras que yo vivirlas, en vez de yo caerme en el pozo negro que me lleva al país de las maravillas, prefiero leerlo. Bah, no sé...pero tienes razón. Nunca es tarde para empezar a ver las cosas de manera distinta, y no temer a hacer explotar calderos o tener que botar los ingredientes.- terminé por decir para luego inspirar profundamente.

¡Venga a hacerlo!

Y lo hice, pausadamente, poniendo toda la confianza que podía en mi accionar, ayudándome de mi lengua para ganar precisión y que se movía al mismo compás que mis manos. Jamás quite la vista en los ingredientes, en mi accionar y cuando terminé miré expectante el caldero, y mi cuerpo se preparó para recibir una explosión que nunca llegó, miré a Gwen sonriente.- Lo logre...- susurré aún sin poder creerlo.- Esta del color que sale acá, Gwen ¡Mira!.- exclamé toda animada y emocionada al ver mi poción toda bonita.- Ay, qué emoción, qué emoción.- canturree, llevándome las manos al rostro toda feliz. - Podré incorporarla al botiquín, y tendremos relajante muscular.- le dije mordiendome el labio contentísima y con mis ojos brillantes de la emoción.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Miér Ene 02, 2019 1:33 am

El Quidditch, ese gran enemigo. Así podría haberse un libro sobre el deporte mágico escrito desde la perspectiva de Gwendoline Edevane. Y es que si su amiga Sam se había atrevido a probarlo antes de ponerle totalmente la cruz—brazo partido de por medio, así era la suerte de la pobre Lehmann—, la morena ni siquiera lo había probado. Le había bastado con subirse a una escoba en la primera clase de vuelo para preguntarse: a - ¿Qué sentido tenía volar en escoba cuando seguramente existían transportes mágicos mucho más fiables? Y b- ¿Es que nadie aparte de ella podía ver la correlación existente entre altura, gravedad, impacto contra el suelo, lesiones y muerte?

Evidentemente, estaba exagerando. Se trataba de una práctica mágica relativamente segura siempre y cuando fuera supervisada por un profesional capacitado, listo para evitar caídas y lesiones a los niños que perdían el equilibrio. Sin embargo, Gwendoline no lo vería jamás así: a sus ojos, debería haber una edad mínima para volar sobre una escoba, así como alguna forma de evitar que el mago pudiera caerse de la escoba. Sabía de gente que manejaba la escoba como si fuera un apéndice más de su cuerpo, pero ella no lo veía seguro. ¿Y esas infernales bludgers? ¿A quién se le había ocurrido semejante invento?

Pero Dorcas no odiaba tanto el Quidditch ni las alturas como las odiaba la morena. Si bien prefería la biblioteca, por lo visto también era espectadora frecuente de los partidos de Quidditch de sus amigos. Gwendoline compuso una sonrisa, y de no ser porque entonces ella y Sam eran niñas, se habría sentido un poco mal: seguro que a Henry y a Caroline les hacía ilusión que les fueran a animar… y allí las veías a ellas, refugiándose en la biblioteca cuando había partido. Una astuta forma de huir de una responsabilidad para con los amigos.

—Bueno, ya eres mejor amiga que yo.—Bromeó Gwendoline, para acto seguido escuchar a Dorcas enumerar las asignaturas que más le gustaban de Hogwarts. Empezó a decir nombres… y finalmente optó por concluir que le gustaban todas y cada una de ellas. Gwen recordaba aquella sensación: la había experimentado durante todo su primer curso, cuando todo era nuevo a su alrededor.—Historia de la Magia también me parecía interesante, a decir verdad.—Confesó la desmemorizadora, recordando aquellos gruesos volúmenes encuadernados en cuero que olían a libro muy antiguo y que contenían en sus páginas historias que parecían sacadas de cuentos de hadas.—Y Defensa Contra Las Artes Oscuras nunca me fascinó demasiado por la violencia que incluía a veces, pero siempre se me dieron bien. Claro que es muy sencillo dominar estas artes defensivas cuando estás en un entorno controlado. Este año he aprendido a las malas que no es lo mismo cuando tu objetivo ataca a matarte.—Y pese a que sonrió divertida, no pudo evitar rascarse suavemente con los dedos de la mano las dos cicatrices que mostraba en su rostro, fruto del enfrentamiento de la noche anterior con Artemis Hemsley, y del cual Sam había salido mucho peor parada que ella.

Con todo y con esas, a pesar de las conversaciones que estaban manteniendo acerca del pasado, Gwendoline y Dorcas no perdieron de vista el objetivo original: la elaboración de pociones. La morena ofreció su personal visión de las cosas, o por así decirlo el método que utilizaba ella. Y dejó claro a Dorcas que lo importante era equivocarse y aprender, una y otra vez. La práctica hacía al maestro, y el tener miedo a fallar era un gran impedimento. Y es que la mitad de las veces, una persona no intentaba hacer algo simplemente por miedo a fracasar.

Dorcas, que tenía la sana costumbre de tomar notas acerca de aquello que podía ayudarla en su aprendizaje—Gwen se identificó con ella. ¡Vaya si se sintió identificada!—, confesó que le daba mucho miedo fracasar. La morena la escuchó mientras le explicaba su forma de sentirse, rostro serio y atento, y nuevamente pudo identificarse claramente con la fugitiva. Y es que, cuando era más pequeña, así era ella: asustada ante el fracaso, hasta el punto de quedarse paralizada. Por suerte para ella, había dejado atrás esa forma de ser hacía ya tiempo. Y gracias a eso era capaz de cosas que antes no creía que pudiera hacer.

—Entiendo. Quieres asegurarte primero. Quieres saber que dispones de toda la información, todos los datos y todos los conocimientos, y entonces procedes a trabajar.—Gwen le sonrió, pues con aquello acababa de hacer un resumen de su propia personalidad, años atrás.—Yo era igual cuando era niña: analítica y precavida en exceso. La mitad de las veces me quedaba paralizada.—Hizo una pequeña pausa, evocando el momento en que en que había dejado de ser así.—Creo que empecé a dejar atrás ese sobre análisis de las situaciones cuando me examiné para el carnet de conducir. Tenía dieciocho años y creía que si dominaba la teoría en los exámenes teóricos, si me conocía el significado de todas las señales, si sabía cómo funcionaba un coche, lo haría a la perfección en el momento en que condujese por primera vez.—Rió divertida, negando con la cabeza.—Mi monitor de prácticas dijo: ‘Bueno, Gwendoline. Pon marcha atrás y sal del aparcamiento.’ Así lo hice… y derribé unos cubos de basura que teníamos detrás por pisar demasiado el acelerador.—Rió de nuevo, divertida.—Créeme que fue la mejor lección que pude recibir. Y es que descubrí que, conduciendo un vehículo, la teoría ayuda, sí, pero no sabes cómo es conducir hasta que te ves en una situación real de hacerlo. Ahí puedes empezar a fallar, aprender de tus errores, y mejorar.—Y, como si fuera el detalle más importante del mundo, la morena añadió:—No aprobé hasta la tercera vez que me presenté a examen, por cierto.

La analogía del coche tal vez no fuera la más apropiada al tipo de lección que quería inculcarle, pues a diferencia de las pociones, conducir un vehículo no requería ningún conocimiento específico, más allá las señales de tráfico. El resto era pura mecánica.

Lo importante de todo aquello fue que Dorcas se puso manos a la obra con su poción. La morena la observó con gran interés, el codo apoyado en la mesa y el rostro apoyado sobre la mano, deseando que lo consiguiera. A fin de cuentas, Dorcas se notaba una persona meticulosa, cuidadosa e inteligente. Y le gustaba que la gente capaz alcanzara sus metas. Así que, cuando vio que el procedimiento concluía, y la poción tomó el color apropiado tras completar el proceso tan curioso para revolver la mezcla. Y ante la felicidad de Dorcas, que reía con ojos achinados, Gwendoline sonrió mucho más ampliamente. La morena alzó la mano para que Dorcas chocara las cinco con ella.

—¿Ves? No tenías nada de qué preocuparte.—Comentó Gwendoline. Entonces, se quedó pensativa, y a su mente acudió un claro recuerdo: la noche anterior, en presencia de Ryosuke, Sam se levantaba un poco el suéter para mostrar su espalda, surcada por un entramado de profundas cicatrices, producto de la brutal agresión por parte de los hermanos Crowley, las pasadas navidades, y que casi le había costado la vida. La noche anterior había sido la primera vez que Gwendoline veía, o atisbaba una parte de aquel tremendo daño que le habían causado. Y si bien la legeremancia le había permitido echar un vistazo en primera persona a aquellos acontecimientos y a los sentimientos que había experimentado su amiga, solo tras ver aquellas cicatrices podía hacerse una pequeña idea del dolor que había tenido que padecer durante aquel triste capítulo de su vida. La morena no pudo evitar ponerse seria por un momento, pero apartó dicha sensación para plantearle a Dorcas una idea que tenía.—Escucha: tú que estás trabajando con distintos ingredientes y pociones complejas… ¿Me ayudarías con un pequeño proyecto que tengo entre manos? Todavía está en pañales, pero básicamente estoy buscando ingredientes con propiedades regenerativas. ¿Se te ocurre alguno?—Gwendoline, que no había traído consigo otra cosa que su teléfono móvil, sacó éste del bolsillo con intención de utilizarlo para tomar notas de lo que Dorcas le dijera.

Y quizás en un futuro trabajasen juntas en la base de la que sería una poción con propiedades regenerativas y cosméticas, cuya aplicación sería la de eliminar cicatrices. Corriendo los tiempos que corrían, muchos fugitivos iban a necesitar aquella poción, especialmente Sam. Tal vez el daño psicológico no lo arregle, pero quizás sí pueda arregla el físico…
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Dorcas Meadowes el Jue Ene 17, 2019 5:26 am

Es extraño lo que me produce el Quidditch, porque a nivel personal y vivencial, yo y él somos dos polos radicalmente opuestos, literalmente durante mi asignatura de Vuelo pase más tiempo en el suelo que sobre la escoba, pero al mismo tiempo, cuando lo observaba desde la comodidad de las gradas o escuchaba a mis amigas hablar de aquel deporte mágico para mí era muy emocionante y llamativo. Me encanta ver aquel deporte mágico, sentir la euforia, y admirar la destreza de aquellos que le resulta natural encontrarse sobre una escoba voladora, casi como si fuera ella una extensión de su cuerpo, realmente era algo muy fascinante para mí.

Sonreí cuando me dijo eso de ser buena amiga, es que ¿cómo no serlo con las amigas que tenía que sólo me inspiraban darle amor y apoyo incondicional? simplemente me era imposible no ser una buena amiga, porque me nacía hacerlo, estar para ellas y darlo todo por su bienestar. Claro que fallaba en ello, y claro que habían días que aún el fantasma de la desaparición de Rhea me perseguía y me hacía sentir fatal, porque por más que hace un tiempo supimos que estaba bien y que se encontraba viviendo su vida de manera muggle, nadie nos podía asegurar que siguiera estandolo, y a su vez, de cierta forma me dolía su lejanía y su decisión de permanecer apartada de nosotras, me dolía no poder decirle ven, ven a este refugio y hazme compañía, pero ser amiga es en parte entender, y eso intento, comprender su accionar y respetarlo.

- Es que la historia en sí es muy fascinante. Mi madre siempre me decía que es muy importante saber la historia para no volver a cometer los mismo errores, y al mismo tiempo saber a dónde es que nos encontramos parados. "Debes saber la historia de la tierra que pisas, Dorcas".- dije imitando la voz de mi madre, hasta uno que otro gesto de ella, para luego sonreír.- Y la mágica, es muy fascinante. Porque es como si todas esas historias que uno escuchaba de niña, y más para una hija de muggles como yo, se volvieran realidad. Elfos, hadas, trolles, duendes...- hice una pausa para suspirar.-...extraño tanto las clases, tanto.- volví a decir, es que era verdad, para mí aprender era algo muy importante, me gusta hacerlo, me inspira, me hace bien. Por eso, estos pequeños encuentros con gente como Gwen que sin lugar a dudas saben mucho más que yo, y que pese a su corto tiempo libre deciden ayudarme en mi aprender, me hacían sentir muy afortunada y feliz. Luego habló sobre los diversos escenarios en que ha tenido que toparse con las artes oscuras, donde sin lugar a dudas Hogwarts (bueno, el de antes) era el más protector de todos, por más que a veces se tornara un poquito peligroso.- Aún no puedo creer que ahora se enseñe Artes oscuras a secas, sin el defensa. Pienso y me pregunto ¿Cómo saldrán las nuevas generaciones? ¿Los estarán adoctrinando para que luego se unan a sus filas?.- pregunté mirando a Gwen con el ceño fruncido, para luego sacudir mi cabeza en un intento de alejar esos pensamientos.- Ya, pero no pensemos en eso ahora que me pondré malita.- solté tratando de depositar nuevamente una sonrisa en mi rostro.

Lo más bonito de este encuentro, además de aprender de Gwen era que ella al igual que Fly me hacen replantearme las cosas, me dan el espacio y la confianza para contarles mis reflexiones y pensamientos para luego darles un vuelco, e invitarme a los desconocido, a darme ese empujoncito directo a la aventura, a lo que se encuentra más allá de mi zona de confort, y eso yo lo agradezco mucho, y aún más en estos tiempos. Porque quizás antes me sentía cómoda con mi pasividad en algunas cosas, y podía convivir mucho más con mis miedos, pero ahora con todo este cambio me había dado cuenta que yo no quería mirar esta guerra desde las gradas, yo quería encontrarme en el campo, pese a que muchas veces me diera terror hacerlo. Quiero ser un aporte para la causa, y es este anhelo que me lleva día tras día a atreverme a hacer cosas cada vez más diversas y alejadas de mi yo anterior.

Algo dentro mío se alivió cuando la escuché hablar luego de mi confesión y pude ver en sus ojos una mirada de comprensión, no una de reproche ni desconocimiento. La escuché atenta, y absorta en sus palabras. Me puso feliz saber que ella era igual que yo cuando más pequeña, porque me dije: Vale, aún tengo esperanza. Si Gwen era como yo y ahora es la maga que es...aún hay esperanza. La risa de la castaña era contagiosa, y su historia aportaba en ello, me imagine la escena muy nítidamente, y de paso comprendí a lo que iba. - La teoría cobra vida en la práctica, antes sólo son hojas con letras y números.- reflexioné en voz alta, y me dieron muchas ganas de anotarlo en mi libreta, porque en ella no sólo anotó aprendizajes de materias sino que también de vida; pensamientos, reflexiones, dibujos, o preguntas existenciales que buscan ser respondidas en algún momento de mi vida. - Gracias por tus palabras, Gwen. Creo que ahora ya no tendré tanto miedo a sacar mi licencia de conducir.- agregue junto a una risita.

Y luego llegó el momento crucial, y de realmente volver practica la teoría. Lo hice con cuidado, pero al mismo tiempo, gracias a este encuentro inesperado con la castaña, con la tranquilidad de quien esta vez no teme fallar. Y no sé si fue aquello pero lo logré, y creo que jamás voy a olvidar la agradable sensación de haberlo hecho. Y esa felicidad que me inundaba no recae solamente en un logro personal, sino que también era porque esa poción podía ayudar a muchos en el refugio, y que yo supiera hacerla significaba que podría seguir ayudando por un buen tiempo más.

Le choqué los cinco a Gwen con una sonrisa radiante, y mis ojos brillaban de la emoción mientras miraba mi reciente creación, que no hubiera logrado sin el apoyo y palabras de la maga que se encontraba a mi lado, maga que por cierto de un momento a otro perdió el brillo de su mirada, como quien se sumerge en un pensamiento que te quita el habla y te hace andar el cerebro a mil por hora. La mire curiosa y expectante hasta que ella volvió a mi pero con una mirada más seria. Temí por sus palabras, pero cuando comenzó a hablar mis temores se fueron lejos y mi sonrisa volvió a hacer acto de aparición.- ¡Claro que me gustaría ayudarte!.- exclamé animada para comenzar a buscar en mi libreta.- De hecho hace un tiempo separé los ingredientes por grupos, dependiendo de su funcionalidad y pociones en que se utilizan, déjame que lo busco...- le dije para seguir buscando hasta pillarlo por fin.- ¡Acá está!.- le señalé para comenzar a leer.- Para regeneración y sanación, ingredientes muggles tengo: zanahoria, aceite de oliva, aloe vera, y kiwi. Deben haber muchos más pero hasta el momento sé esos. Y de mágicos...- dí vuelta la página.- El díctamo, tentáculos de murtlap, sangre de dragón, hielo seco, huesos de sapo quemados, cenizas de druida, y agua pura de manantial.- le leí, para luego tomar mi lápiz y anotar con mayúsculas y en grande "BUSCAR MÁS INGREDIENTES QUE AYUDEN A REGENERAR".- Esos son los que tengo hasta ahora, pero puedo seguir buscando. Hace unas semanas la biblioteca del refugio creció ya que se hizo un llamado para que todos aportaran y llegaron más de 80 libros, puedo buscar en ellos.- le comenté toda emocionada, es que imaginense mi felicidad al saber que podía aportar en el proyecto de Gwen y que a su vez me haría ir en busca de cosas en libros, yo que amo los libros tendría que leer para poder aportar en algo e investigar para luego crear, era algo muy pero muy emocionante.

- ¿Y de dónde nació esta idea?.- pregunté mirándola curiosa, es que a mi como ya había dicho me gustaba la historia, y las que más me emocionan eran las historias de las personas, esas que no salen en diarios ni libros pero que a veces al escucharlas superan a todas las demás.
Dorcas Meadowes
Imagen Personalizada :
RP : 7
PB : Kiernan Shipka
Edad del pj : 17
Ocupación : 7º curso
Pureza de sangre : Hija de muggles.
Galeones : 9.660
Lealtad : Dumbledore.
Patronus : tejón<3
Mensajes : 232
Puntos : 132
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3324-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t3332-relaciones-dorcas-meadowes http://www.expectopatronum-rpg.com/t6326-cronologia-dorcas-meadowes#92267 http://www.expectopatronum-rpg.com/t3482-dorcas-meadowes-c-o-r-r-e-o#57428

Gwendoline Edevane el Vie Ene 18, 2019 1:33 am

Aprender de los errores pasados era, sin lugar a dudas, un sabio consejo al que muy pocas personas en el mundo prestaban atención. No había más que echar un vistazo alrededor para darse cuenta de ello: la historia, como si el tiempo transcurriera de manera cíclica y no lineal, tendía a repetirse. ¿Qué otra explicación había para la situación actual, sino? ¿Cuántos dictadores habían existido y caído antes que Voldemort? ¿No había intentado Grindelwald algo parecido antes que él, acaso?

Resumidamente, muchos lo habían intentado, tanto en el mundo mágico como en el mundo muggle, antes que el innombrable; muchos habían triunfado, o creído triunfar, durante largos años incluso; y muchos habían caído, inevitablemente, por creerse indestructibles.

Ciertamente, aquella situación parecía irresoluble. Quizás lo fuera, quizás no. Quizás el tiempo lo pondría todo en su lugar, más pronto o más tarde. Quizás Gwendoline ni siquiera viviría para ver el cambio. Sin embargo, tenía fe en que dicho cambio ocurriría, en que tarde o temprano el régimen de Voldemort se acabaría, y aquellos que habían colaborado con él acabarían pagando el daño que habían hecho. ¿Y por qué lo creía? Porque nada era eterno, porque todo acababa volviendo a su sitio, porque la historia era un ciclo infinito de muerte, una rueda que seguía girando, y tarde o temprano volvía al punto en que había empezado a girar. Y así sería mientras los seres humanos no aprendieran de sus errores pasados.

Menuda línea de pensamiento más profunda, pensó Gwendoline. Habría sonreído de manera sarcástica de no tratarse de un tema tan serio.

—Tu madre sabe de lo que habla.—Respondió Gwendoline, sonriendo levemente a pesar de lo mucho que odiaba la situación. Odiaba pensar que gente como Dorcas, como Sam, como Beatrice y Steven Bennington, como Leonardo Lezzo… Odiaba pensar que toda esa gente había perdido sus vidas a causa de un demente que había impuesto sus nocivas ideas a la fuerza.

Las Artes Oscuras que se enseñaban en Hogwarts no eran más que otro síntoma de todo lo que estaba mal en la podrida sociedad actual. Que se impusiera una doctrina tan nociva como aquella a niños de apenas once años ponía enferma a la desmemorizadora. ¿Y por qué? Pues porque su infancia y adolescencia habían sido maravillosas precisamente gracias a Hogwarts. Había conocido entre sus muros a las mejores personas que conocería jamás. Había reído, había llorado, había vivido y había crecido. ¿Y de repente llegaban ellos, los puristas, y pisoteaban todos los buenos recuerdos que tenía de aquel lugar? Porque desde que los Lestrange movían los hilos dentro del colegio, Gwendoline solo pensaba en Hogwarts como en una pequeña parcela de infierno.

—Es muy probable que así sea.—Respondió Gwendoline a la última pregunta de Dorcas. El adoctrinamiento y el lavado de cerebro se llevaba mucho en los regímenes totalitarios y las dictaduras. Los líderes de dichos regímenes no eran famosos por tener una moralidad limpia. ¿Qué más daba convertir a cientos de niños en sus pequeñas marionetas? ¿Qué más daba utilizar a inocentes como cobayas? Mientras a ellos les fuera bien...—No podría estar más de acuerdo. Alguien dijo una vez que es mejor no intentar comprender la mente de un loco, o de lo contrario tú también acabarás enloqueciendo.—Aquella fue una afirmación un tanto sombría, así que Gwendoline añadió, justo a continuación, con una sonrisa muy leve en el rostro:—Algo me dice que los psiquiatras y medimagos expertos en salud mental discreparían de semejante afirmación.

Compartir con Dorcas la anécdota de la primera vez que se puso al volante de un coche fue una acción casi involuntaria: casi ni lo había pensado, y sus labios ya se estaban moviendo. Desvelar aquella pequeña parte de su historia con Dorcas fue una buena manera de crear un vínculo con la chica. Y al final, cuando Dorcas bromeó, Gwendoline rió con ella.

—Pues espera a que te veas conduciendo tú sola, sin monitor a tu lado, una vez hayas aprobado el examen.—Añadió Gwendoline en tono divertido, recordando que aquel había sido uno de los momentos más extraños de su vida. Se había sentido de una manera similar a la que se imaginaba que se sentía un pájaro que abandona el nido y vuela por primera vez: desprotegida, sin la confianza de que a su lado habrá alguien para evitar males mayores… y quizás un poco sola.—Entonces descubrirás que no conoces la carretera en lo más mínimo.

Tal vez hablar de aquella manera fuera un tanto ‘cruel’: actualmente, Dorcas había tenido que decirle adiós a su futuro, por lo que obtener una licencia de conducir se había convertido casi en un sueño. Lo mismo que tener estudios. Pero Gwendoline quería creer que en un futuro no muy lejano, todas aquellas metas podrían estar al alcance de Dorcas. La joven se lo merecía, pues había demostrado mucho valor a la hora de sacrificar tantas cosas para unirse a la causa de la Orden del Fénix. Si la morena fuera, solamente, un tercio de lo valiente que era ella… ¿Sería Gwen capaz de renunciar a todo para luchar por otros?

Todos estos pensamientos cayeron en el olvido—o por lo menos en un apartado de la mente bajo el rótulo de ‘Revisar más tarde’—cuando Gwendoline puso sobre la mesa un pequeño proyecto en que estaba trabajando. Y para ello, necesitaba ingredientes con propiedades regenerativas. Dorcas se mostró entusiasmada, y enseguida se puso a recitar distintos ingredientes, revisando para ello su cuaderno de notas. La morena, que solo contaba con la aplicación de notas de su teléfono móvil, se puso a teclear utilizando únicamente su pulgar derecho, una mala costumbre que tenía y que la convertía en la más lenta de sus amigas a la hora de enviar mensajes de texto.

...y agua pura de manantial.Repitió Gwendoline para sí misma, mientras anotaba el último ingrediente. Entonces prestó atención a lo que Dorcas le decía. Se trataba de una muchacha animosa y servicial, desde luego. Le sonrió.—Y serán muy bien recibidos, sin duda: tengo en mente realizar muchos experimentos.

Respecto a la pregunta de Dorcas, Gwendoline pensó en responder directamente con la verdad. Sin embargo, aquel no era un secreto suyo como para andar confiándoselo a nadie. La noche anterior había visto por primera vez una muestra del horrendo trabajo llevado a cabo por Vladimir y Zed Crowley sobre su amiga. Solo de pensar en lo que le habían hecho, en el tiempo que se habían tomado para hacerlo, a la morena le hervía la sangre. Porque ellos estaban muertos, y aún así habían conseguido dejar una huella imborrable en la vida de Sam. Y en la suya propia, pues no se sentía capaz de hacer las paces con aquellos recuerdos.

Así que decidió dar una explicación ligeramente diferente, pero no del todo mentira.

—La verdad es que la idea que tengo en mente es la de crear una pócima que sirva para regenerar tejidos cicatrizales. Y me vino simplemente observando: en este mismo refugio, un montón de gente resulta herida casi a diario. Y los puristas no se preocupan por el daño que pueden llegar a hacer, ni si es un daño permanente. Les da igual.—Gwen hizo una pausa, fijando la mirada en la lista de ingredientes que aparecían en la pantalla de su teléfono móvil.—Nadie debería verse obligado a vivir con las cicatrices de lo que esos salvajes les han hecho. Me gustaría poder ayudar a la gente a superar sus traumas, o al menos parte de ellos.

Y es que, por la reacción que Gwendoline había visto en Sam, quien se había cubierto de inmediato la espalda marcada por quemaduras y latigazos cuando Ryosuke había intentado echarle un vistazo más en profundidad, sabía que para la rubia aquel era un terrible trauma. También sabía que la poción no estaría lista en breves, y Sam tendría que convivir con sus cicatrices durante bastante tiempo. Pero merecería la pena si conseguía llevar a cabo aquel proyecto…

—He pensado en hacerle unas cuantas modificaciones a la poción embellecedora de Sacharissa Tugwood, pues tiene los efectos que busco, aunque en menor medida. Quiero potenciar sus efectos y añadirle un elemento regenerativo lo bastante potente como para devolver a una zona afectada por cicatrices su aspecto original. O lo más parecido que pueda.—Añadió, apoyando el codo en la mesa y a su vez la barbilla en la mano, con aire pensativo. Se planteaba como un rompecabezas en su mente. Sin embargo, no se sintió muy emocionada al respecto: en aquel caso, quería obtener resultados lo más pronto posible, y resolver aquel rompecabezas solo le llevaría tiempo.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 29
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.119
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : ---
Mensajes : 978
Puntos : 525
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.