Situación Actual
3º-10º
22 diciembre -> luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
ARTEMISIA pj destacado
STEFAN & POPPY DÚO DESTACADO
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

Nice to meet you, I think. // Lohran Martins //

Leonardo Lezzo el Miér Sep 19, 2018 1:33 am

Era una locura salir por Londres tal y como estaban las cosas. El gobierno tiene muy vigilados a los fugitivos, hay aurores en casi todas partes y el peligro se palpa en el ambiente. Pero Leo quería visitar el nuevo local de Eva y darle una sorpresa. Ir por la mañana sería un suicidio, así que el chico pensó que sería mejor por la tarde noche. Estaba ya oscureciendo en Londres. La ciudad luce maravillosa cuando empieza a oscurecer, hay menos ruido y menos gente. El chico andaba por la acera pensando en ella, su chica. Se sentía muy orgulloso por la nueva aventura que Eva había empezado. Regentar un local tiene que traer consigo muchos quebraderos de cabeza. Él no quería ser uno más. De modo que iría de incógnito, visitaría el local, le daría un fuerte abrazo a Eva y se iría por donde había venido.

Su vestimenta de incógnito consistía en una ropa moderna. Los pantalones vaqueros desgastados y rotos, y una camiseta con el nombre de una ciudad de Estados Unidos en la que Leo nunca había estado. Unas buenas deportivas, por si tenía que correr. Una gorra de rapero, y la varita bien agarrada escondida en el bolsillo derecho. Sosteniendo la varita con la mano se sentía mucho más seguro. Pero su mente estaba con Eva y su local, ni siquiera se dio cuenta de que había dos personas siguiéndole. Lo habían visto cruzar en un paso de cebra, en una de las callejuelas próximas a la salida del refugio, y lo seguían desde allí. No tenían claro si se trataba de un fugitivo o no, hay tantos... El hecho es que su porte les sonaba de algo, y fueron detrás de él. Cuando Leo se dio cuenta, ya estaba demasiado cerca del local de Eva, y tuvo que desviar su camino para que no le viesen entrar allí. Asustado, como estaba siempre, entró en una tienda de tatuajes. Si, de tatuajes. ¿Podéis imaginar a Leo tatuando su piel? Él tampoco. Pero tuvo que fingir que si, para ver si los dos sospechosos desaparecían. - Me gustaría tatuarme el nombre de mi chica en el brazo. Algo bonito, que me recuerde a ella. - Intentó sonar convincente. El tatuador apuntó el nombre de la chica en un papel, y luego le explicó que tenía que hacer un boceto. Dentro de dos días podría ir a ver el boceto y luego decidiría si se lo tatuaba o no. Le dio una tarjeta a Leo, con todos los datos de la tienda y un presupuesto más o menos aproximado. Llegado a  ese punto, el chico no podía quedarse más tiempo en aquel lugar, así que salió a la calle.

Los dos tipos estaban allí mismo, esperándole. Se acercaron a él y le cogieron cada uno por un hombro, guiándole hasta un callejón. Londres está lleno de callejones, por lo que parece. - Nos darán una buena recompensa por tu cabeza, ¿sabes? - Y acto seguido le dieron un puñetazo en la boca del estómago. Leo cayó de rodillas, dolorido. Pudo visualizar el lugar donde se encontraba. Era una calle estrecha, sin salida y mal iluminada. Fue a tomar su varita, pero ellos eran dos y fueron más rápidos. - ¿Prefieres morir o que te llevemos preso? Te podrás quejar, que te damos a elegir y todo... - El tipo sonrió, muy prepotente. El chico se quedó de rodillas e intentó levantarse. No iba a ir a ningún sitio sin pelear. - Eliges morir, por lo que veo. Bien, será más divertido. Wallace, ¿empiezas tu o empiezo yo? - Leo sacó su varita inmediatamente, con un claro hechizo en su pensamiento. Tal y como había entrenado con Gwen, iba a defenderse.

Código:

 [color=#9933ff]- Tipo 1 sin nombre [/color]
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Vie Sep 21, 2018 2:52 pm

Lohran Martins, con el transcurrir de los meses durante los que aquella demencial situación se prolongaba, había ido reduciendo cada vez más visitas al exterior del refugio de los fugitivos que habían sido denominados como ‘radicales’. El mundo ya no era un lugar seguro, y Lohran era bien consciente de ello.
Sin embargo, el brasileño estaba furioso, últimamente más que nunca. La pérdida de su hermana melliza había supuesto un duro golpe para él, casi como si le arrancasen un pedazo de sí mismo. Desde entonces, lo único que quería era venganza, o como él lo veía en su cabeza, justicia.
Ese era el motivo de que se encontrase fuera aquel día. Uno de sus contactos, digamos, en el submundo mágico, era experto en la materia de localizar a personas. Lohran tenía claro que la clave para localizar al tipo pelirrojo, el responsable del encierro de su hermana, era su contacto. Si él no lo localizaba, sus posibilidades serían nimias.
Lohran caminaba con las manos en los bolsillo de su chaqueta, la capucha echada por encima de la cabeza. Daba pasos largos y rápidos, echando de cuando en cuando miradas discretas alrededor para asegurarse de que nadie le seguía.
Su camino le llevó a pasar ante una tienda de tatuajes. El lugar no llamó su atención lo más mínimo, y habría pasado limpiamente de largo… de no ser por los dos tipos sospechosos que vio no muy lejos de esta. Lohran se detuvo, echándoles una buena mirada. No tardó en percatarse de las empuñaduras de sus varitas, las cuales sobresalían de sus bolsillos.

—Genial...—Murmuró para sí mismo con sarcasmo, y se dispuso a darse la vuelta. No sabía qué estaban mirando los dos magos, pero desde luego no era a él. Había tenido suerte.

El asunto habría podido ir muy bien para Lohran. Simplemente tenía que alejarse de ellos, dar un rodeo, y seguir su camino en dirección al punto de encuentro con su contacto. Sin embargo, no pudo evitar echar un último vistazo por encima de su hombro… y eso fue lo que mandó al traste todos sus planes.
Un joven salía de la tienda de tatuajes, y los dos hombres no tardaron en echarse sobre él. Lohran se detuvo, girándose para observar mejor aquella situación, mientras todas sus alarmas le gritaban que se largase, que aquello no era problema suyo.
Y no lo era. Pero en el momento en que los dos magos condujeron al joven al callejón cercano a la tienda de tatuajes, Lohran lo convirtió en su problema. Y se encaminó en esa dirección.
Se detuvo junto a la esquina y se asomó a echar un vistazo a lo que ocurría en el callejón. Primero vio las espaldas de los dos magos, y acto seguido uno de ellos arreó un puñetazo en el estómago el joven, haciendo que perdiese pie y cayese de rodillas. Lohran les escuchó hablar y no le cupo duda: cazarrecompensas que habían puesto sus zarpas encima a un fugitivo con muy mala suerte.
Joder, pensó Lohran mientras suspiraba. Sacó la varita de la cinturilla de sus pantalones y la empuñó con una mano; con la otra, empuñó la navaja automática que siempre llevaba consigo. La primera no era demasiado fiable, así que lo mejor sería confiar en sus habilidades físicas. Volvió a guardar la varita en su bolsillo.
El joven estaba preparando su varita. Lohran esperaba poder contar con su apoyo en la pelea que se avecinaba, pues sin contar con la magia de su parte, iba a ser peliaguda.

—¿De verdad vas a intentar luchar con nosotros?—El tipo que había hablado rió, y su compañero le acompañó. Ambos sacaban sus varitas, y mientras lo hacían, Lohran avanzaba agazapado hacia ellos.—Ganas puntos por echarle huevos, chaval. Pero esto va a acabar muy mal para ti porque nadie va a venir a ayudart...

La frase murió en sus labios justo en el momento en que Lohran lo apresó por la espalda. Uno de los brazos del brasileño rodeaba el cuello del mago, mientras el otro sostenía el brazo en que empuñaba la varita, retorcido, a la espalda. Lohran obligó al mago a girarse en dirección a su compañero, a fin de utilizarlo como una suerte de escudo humano.

—¡Hijo de puta!—Exclamó el tal Wallace, alzando la varita en dirección tanto a su compañero como a Lohran. Lohran, sorprendido, abrió los ojos como platos. No había previsto aquello.

Efectivamente. Para terror y pánico de su compañero, el tal Wallace conjuró algo. Algo que impactó sobre él y sobre Lohran y los mandó a ambos contra la pared. A consecuencia del golpe, Lohran soltó al cazarrecompensas y su navaja, quedándose aturdido en el suelo, medio recostado contra la pared del callejón. ¡Muy bien, Lohran! Un intento de rescate de lo más exitoso por tu parte, se mofó el joven fugitivo de sí mismo, a pesar de que la situación no tenía la más mínima gracia.

Wallace = #6b95bf

Atuendo:
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Mar Sep 25, 2018 12:23 am

La idea no era defenderse solamente. Los hechizos de defensa le servirían para continuar vivo e intentar lanzar de vez en cuando algún ataque. Pero eran dos tipos contra Leo. Demasiada desventaja para un chico que empezaba a dominar el arte de los duelos. No de ganarlos. Simplemente de no salir muy mal parado. Y jamás había peleado él solo contra dos Aurores. Suponía que eran Aurores, por la pinta que tenían. O quizás caza-recompensas. O mortífagos simplemente. Sea como sea, enemigos para el chico que lo tenía muy crudo para salir indemne de aquella situación. Los dos tipos tenían sus varitas listas, al igual que Leo. Con suerte, podría esquivar los dos ataques. Si la suerte no está de su lado, esquivará uno y morirá con el otro. Pero eso no era todo. Por el callejón entró un hombre de piel oscura. Al principio el fugitivo pensó que se trataba de otro integrante del grupo, pero lo vio caminar despacio, intentando no hacer ningún ruido. Entendió que se trataba de ayuda. Eso igualaba bastante la cosa, y le daba bastante esperanza.

El hombre apresó a uno de los tipos, rodeándole el cuello con el brazo. Wallace, el tipo que quedaba, no dudó en apuntar con su varita a los dos, y lanzar un hechizo que los hizo volar por los aires. Los dos hombres quedaron desparramados por el suelo. En ese momento el chico hubiese tenido que aprovechar para desarmar al que quedaba en pie, pero no pudo. Leo se había quedado parado, sin hacer nada, sin saber muy bien qué hacer. De pronto tenía que decidir si ayudar al hombre de piel oscura o intentar neutralizar al tal Wallace. Lo mejor sería eso último, y dejar que los otros dos se apañasen. Uno contra uno es mejor que dos contra uno. Aunque se sentía mal por dejar al hombre solo, cuando este le había ayudado primero. Además, la navaja del hombre de piel oscura había quedado en el suelo y Leo no sabía si ese era su única arma.


Sin pensarlo más, lanzó un simple Desmaius hacía el hombre que seguía en pie. Acto seguido, aquel tipo se protegió y lanzó un rayo hacia él. Tuvo que protegerse con un Aura, pues el tal Wallace era rápido con la varita. - ¿Estás bien? - Pregunté el pobre chico de color que se había metido en un buen lío al entrar en el callejón. Mientras tanto, Leo continuaba peleando contra aquel tipo insaciablemente. Lograba defenderse al menos.
- No te preocupes, muchacho. Cuando Clint y yo terminemos con vosotros estaréis mejor que bien. - Rió con descaro mientras esquivaba otro de loss ataques del chico. Leo no podía prestar atención al duelo y a los otros dos, de modo que desconocía si estaba bien o si había podido retener al otro tipo.


Spoiler:
Clint = #9933ff
Wallace = #6b95bf


Última edición por Leonardo Lezzo el Dom Sep 30, 2018 11:31 pm, editado 1 vez
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Miér Sep 26, 2018 1:13 pm

Lohran no podría asegurar qué clase de hechizo le había golpeado, y mucho menos en el estado en que acabó tras aquel primer ataque. Quizás hubiese sido un hechizo repulsor, o quizás otra cosa, pero un Lohran bastante aturdido llegó a una sencilla conclusión: que importaba poco o nada el tipo de hechizo recibido en aquellos momentos. Lo importante era intentar volver al duelo cuanto antes.
Los oídos de Lohran pitaban de la misma manera que si alguien hubiese cogido un petardo y lo hubiese arrojado dentro de un contenedor de paredes metálicas dentro del cual él se encontraba. La vista se le había nublado momentáneamente. Poco a poco estaba recuperando sus sentidos, pero hubiese sido un segundo o unos minutos, el quedarse aturdido suponía una desventaja en la situación en que se encontraba.
Los hechizos centellearon ante sus ojos, iluminando la penumbra del callejón con varios colores. Para entonces, el hombre al que había apresado—y cuya verborrea había cortado por lo sano, demos gracias por eso—ya se encontraba realizando la trabajosa maniobra de ponerse en pie. Todavía tenía en su mano la varita.
Lohran valoró la posibilidad de sacar su varita—aunque eso de ‘su’ sonaba de lo más incorrecto, teniendo en cuenta lo desleal de aquel trasto—pero no lo hizo. Hacerlo podría poner en peligro tanto a los dos tipos como al otro fugitivo y él. Así que echó la mano de su navaja, mientras también se ponía en pie.
El mago, ese cuyo nombre no conocía, se giraba en dirección a él con la varita en alto, de nuevo en pie. Lohran no se lo permitió. Asestó al tipo una patada giratoria de capoeira que lo pilló totalmente desprevenido. El golpe le impactó en el hombro izquierdo, haciéndolo trastabillar unos pasos en dirección a un cubo de basura.
Lohran, todavía en guardia, le asestó una nueva patada al tipo, en esta ocasión directa al medio de la espalda. El mago terminó en el suelo, arrastrando consigo el cubo el cubo de basura de manera ruidosa. Los desperdicios que contenía se desparramaron por el suelo.
Mientras aquello ocurría, los otros dos magos se batían en duelo. Lohran se volvió a tiempo de ver cómo el cazarrecompensas, mortífago o lo que fuera esquivaba uno de los ataques del joven fugitivo. A simple vista parecía una pelea justa… pero Lohran no tenía intención de mantenerla justa.

—¡Eh, gilipollas!—Llamó Lohran, medio agazapado en el suelo, al tal Wallace, el cual interrumpió uno de sus ataques para echarle una mirada. Tenía una sonrisa de superioridad dibujada en la cara, casi como si fuese feliz.—¡Atrápala!—Exclamó Lohran, arrojando un objeto que tenía en la mano izquierda en dirección a la frente del tipo.

¿Y de qué objeto se trataba? Pues de una manzana. Una manzana mordisqueada, como la del logotipo de esos ordenadores y móviles tan caros. Lohran no pretendía acertarle, solo distraerle, y supo que su distracción había tenido éxito en el momento en que el tal Wallace agachó instintivamente para evitar el impacto.
¿Se sintió Lohran mal por una jugada tan sucia? Ni mucho menos. No había que olvidar que aquellos dos pretendían batirse en duelo dos contra uno contra aquel muchacho. El honor estaba reñido con la lucha contra los mortífagos.
Por el rabillo del ojo, todavía agazapado en el suelo en posición de guardia, Lohran percibió el movimiento del otro tipo. ¿Cómo lo había llamado su compañero? ¿Clint? El fugitivo no estaba pendiente de las palabras de nadie en aquellos momentos, sólo de la lucha que tenían entre manos.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Miér Oct 03, 2018 11:34 pm

Tenso, así es como estaba Leo cada vez que tenía que pelear por salvar su pellejo. Desde que vivía como fugitivo estaba luchando muy a menudo por su vida. Estaba un poco cansado ya de aquello. Hoy no iba a ser diferente. Había salido de la zona segura para poder dar una sorpresa a Eva y ahora se encontraba en medio de una pelea bastante fea. Al principio se puso bastante más fea, y descompensada. Por suerte alguien se unió, de modo que el chico no estaba solo ante el peligro. De todos modos, no conocía al otro hombre y no sabía de qué parte podía estar. ¿Y si se trataba de otro caza-recompensas? Bien podía estar ayudando a deshacerse de aquellos dos para llevarse él solo los galeones que el Ministerio ofrecía por la cabeza de Leo. No era momento de pensar en ello todavía. El chico esquivaba los ataques de aquel tipo como podía. No dudaba en lanzar algún hechizo contundente en cuanto se le presentaba una ocasión, pero el tipo era rápido defendiéndose y atacando.

El chico de color estaba más desahogado que el fugitivo. Tanto, que tuvo tiempo de distraer al tipo que peleaba contra Leo. Simplemente llamó su atención y le lanzó una manzana. Lo peor es que también el chico se distrajo. Más que nada porque debía estar atento a todo. En una pelea como aquella podía cruzarse un hechizo fatal en su camino, y no tenía intención de terminar herido o muerto de aquella manera. Lo que hizo el chico de color fue lanzar una manzana mordisqueada que a primera vista parecía inofensiva. El tipo que peleaba contra Leo la esquivó y en ese momento él aprovechó para desarmarlo. ¡Lo consiguió! La varita del tipo salió por los aires, dejándolo indefenso. -
Oh, el hombretón ha conseguido desarmarme. Si tan valiente eres, peleemos en las mismas condiciones. ¿O no te atreves? - Leo intentó poner cara de preocupación, y es que por dentro estaba aguantándose la risa. Si dejaba la varita a un lado y peleaban con las manos, en cinco minutos tendría al tipo suplicando perdón. ¿No se daba cuenta de que le estaba dando una oportunidad de poder salir vivo de allí? Con la varita el chico sería incapaz de infligir daño mortal. La cosa cambia si hablamos de usar la fuerza bruta. Eso se le da mucho mejor. Nunca mataría a otra persona si no fuese estrictamente necesario, pero si podría dejarle inconsciente para poder huir.

Leo guardó su varita y estiró las manos por encima de su cabeza para destensar la espalda. - Está bien. Me atrevo. - Perdió un segundo intentando ver qué estaba pasando entre el chico de color y el otro tipo. Al parecer, sabía moverse bien. Él no estaba usando la varita, en cambio el otro sí. Esa pelea podía parecer desequilibrada pero no lo era en absoluto. El fugitivo centró si mirada en el tal Clint y le pidió con la mano que se acercase. El otro hizo un movimiento extraño, como un niño que imita la pose de un karateca de una película. Leo no se asustó, es más, sonrió divertido. Entonces el tipo lanzó una patada en el aire y salió corriendo en dirección contraria. Justo donde el callejón daba a la calle principal. Leo corrió detrás de él y lo detuvo enseguida. En un momento lo tenía tumbado en el suelo boca abajo, neutralizado. Le soltó un puñetazo en la boca, más por tensión que por ganas, y su contrincante se quejó mientras brotaba sangre de su boca. - Tu me has obligado. - Lo tenía bien agarrado para que no se escapase, así que se permitió mirar al chico de color para ver como iba él. Leo estaba un tanto aturdido por aquella situación tan extraña. Dos tipos le habían llevado al callejón para atacarlo, luego se había inmiscuido el chico de color. ¿Y ahora qué? No quiere tener que matar a nadie. Solo quiere escapar y volver al refugio. Otro día intentaría visitar el local de Eva con más precaución.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Sáb Oct 06, 2018 3:03 pm

Teniendo en cuenta la urgencia que se desprendía del momento, de la imagen del segundo mago poniéndose en pie en la periferia de su visión, Lohran Martins no tuvo tiempo de prestar atención a la utilidad—o no—de su maniobra de distracción. No podía perder el tiempo observando el duelo entre fugitivo y cazarrecompensas—o mortífago, o lo que fuese—cuando todavía tenía un asunto del que encargarse.
El tal Clint parecía sorprendido, sin comprender muy bien lo que se le había venido encima. Lohran, de haber tenido tiempo, se habría deleitado por ello: tanta superioridad, tanta pureza de sangre y tanto confiar en la magia, y un muggle bien entrenado podía hacerles sudar la gota gorda si se lo proponía. Aquel pensamiento ni siquiera pasó por su mente mientras emprendía una corta carrera hacia su adversario. Nada más llegar junto a él, lo saludó con una patada que, más por suerte que por otra cosa, el tal Clint logró bloquear con sus antebrazos. Lohran comprobó entonces que no tenía la varita en las manos.
Clint lanzó un puñetazo en dirección a Lohran, un gancho de derecha que, quizás, habría acertado en la cara de alguien menos entrenado que él. El brasileño inclinó el torso hacia atrás, lo justo para evitar el giro del puño, e inmediatamente contraatacó con un puñetazo directo a la boca del estómago del mago. Este soltó un gruñido, doblándose por la cintura y sujetándose con ambas manos el lugar donde el puño de Lohran había impactado.

—¿Qué pasa...?—Jadeó Clint, apretando los dientes mientras luchaba por volver a recuperar la verticalidad de su cuerpo.—¿Solo sabes dar puñetazos como un maldito simio?

Lohran no respondió. En su lugar, arreó una nuevo puñetazo al mago. Esta vez fue un gancho ascendente que le acertó en el mentón—su boca se cerró con fuerza, y sus dientes castañearon dolorosamente—que hizo que su adversario cayese contra el mismo cubo de basura que había derribado anteriormente.
Simio, pensó Lohran con cierto deleite, sabiéndose victorioso de aquel pequeño combate. Un mago sin varita, un purista de pacotilla que rechazaba todo lo muggle, no era nada.

—¿Te rindes?—Preguntó Lohran, con una media sonrisa dibujada en su rostro. Lo cierto es que disfrutó de aquel pequeño combate, especialmente sabiendo que había humillado a uno de sus enemigos.

—¡Asqueroso sangre su…!—Empezó a decir entre dientes el tal Clint; no debió haberlo hecho.

Lohran silenció la frase de Clint a medio terminar con una poderosa patada que acertó en la sien de su enemigo. ¿Fue un gesto sucio? Sin duda. ¿Fue innecesario? Quizás. El brasileño, simplemente, detestaba que le llamasen ‘sangre sucia’, igual que a sus hermanas. Y pese a que siempre llevaría marcadas esas palabras en su omóplato, no estaba dispuesto a consentir que se lo llamasen.
Clint estaba inconsciente. Lohran, sintiendo cómo la adrenalina en su cuerpo se calmaba, empezó a respirar de nuevo. Consciente de que todavía tenían un problema entre manos, echó un vistazo en dirección al joven fugitivo, y al tal Wallace, para ver cómo le iba al primero. Y si tenía que intervenir, claro.
Creo que no necesita mi ayuda, pensó Lohran al ver cómo el joven, que era grande como un armario y claramente sabía defenderse, superaba en todos los sentidos a su enemigo. Lo que yo decía: un purista sin varita no vale absolutamente nada.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Lun Oct 15, 2018 7:41 pm

Su contrincante estaba perfectamente dominado bajo la presión que ejercía Leo encima de él. Sin poder usar la magia, el otro no había tenido opciones. El fugitivo se le había abalanzado encima dejándolo inmóvil. Equilibrar la pelea sin varitas había sido la salvación para el chico, sin duda. Estaba observando la otra pelea. La que habían empezado el otro cazarecompensas con el chico de piel oscura que había ayudado a Leo. Lo tenía más que dominado. Sin duda, era un profesional de la defensa personal sin varita. Y eso que el otro caza-recompensas si tenía varita. Lo redujo, y después lo dejó al tipo inconsciente de una patada. El chico tragó saliva viendo aquello, le resultaba bastante horroroso. Él no se veía capaz de hacer algo así. Si ahora debía enfrentarse a él, prefería hacerlo con varita, para poder defenderse o dejarlo atado. Aunque, antes de eso, debería encargarse del tipo al que estaba sujetando bajo su propio cuerpo. No debía dejarle escapar. Sacó la varita de su bolsillo y le lanzó un Desmaius muy efectivo. Sabiendo que aquel ya no se iba a mover, se levantó intentando acumular el valor suficiente para enfrentarse a lo que faltaba. - Gracias. - Leo no pudo evitar ver al tipo inconsciente que había más lejos. Al que el chico de piel oscura había asestado una patada. Un miembro de la Orden jamás habría hecho algo así, pensó.

Su mente rescató un pensamiento anterior. Antes de que le diese aquella patada que le dejó inconsciente, el caza-recompensas había llamado sangre sucia al chico de piel oscura. Después de todo, aquella patada estaba justificada. Alguien que no conoce el mundo mágico podría tomarse aquellas palabras como un insulto rebuscado. Nosotros sabemos bien de lo que se trata. La pureza de sangre es la que nos ha llevado a esta situación. Como si solamente los magos con la sangre pura tuviesen derechos, y los demás tenemos que vivir en la sombra. Por un momento Leo bajó la guardia. Luego se acordó de que desconocía las intenciones del hombre, por más que le hubiese ayudado en primera instancia.

El chico observó todo a su alrededor, buscando opciones para poder escapar de aquel callejón digno de una pesadilla. Si tenía que enfrentarse al hombre que quedaba en pie no tenía las de ganar. - Mi cabeza vale 25.000 galeones. Por eso me han perseguido y acorralado. ¿Quién eres tu? ¿Por qué me has ayudado? - Casi siempre buscaba el dialogo con todo el mundo. Leo no es de los que inician una pelea y luego pregunta. Así que preguntó primero, pero con la varita en la mano y dispuesto a usarla si el chico mostraba el más mínimo interés en apresarle.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Miér Oct 17, 2018 3:51 am

Por lo que Lohran pudo comprobar, la pelea de su improvisado aliado con su correspondiente cazarrecompensas también había llegado a su final. El otro tipo, por suerte para él, acabó inconsciente por obra de la magia, algo mucho más indoloro que lo que Lohran había hecho a su adversario, el tal Clint.
Así que, con Clint y Wallace fuera de combate, el ambiente se relajó considerablemente. Lohran se agachó para recoger su navaja automática, que por fortuna para el tal Clint permaneció en el suelo durante todo el enfrentamiento, y se la guardó en el bolsillo. El fugitivo que le acompañaba en aquel callejón agradeció la ayuda de Lohran, quien la verdad es que no se sentía muy orgulloso de su actuación. Había estado a punto de ser más un estorbo que otra cosa, aunque por suerte había conseguido recuperarse del primer hechizo, que le había aturdido.

—Ha sido un trabajo en equipo.—Comentó Lohran, restando importancia a su intervención, mientras observaba alternativamente a los dos tipos inconscientes. El tal Clint, posiblemente, se despertaría con una terrible jaqueca, pero podía dar gracias por seguir vivo. Lohran formaba parte del grupo conocido como “radicales”, pero no por ello iba a matar gratuitamente y sin un propósito.—Pues por lo que dice mi cartel de ‘Se busca’, yo he robado magia, traicionado al nuevo gobierno e intentado asesinar a alguien.—Intentado, no, se corrigió Lohran mentalmente, asesinado, y no solo a un alguien.—Me llamo Lohran.—El brasileño ofreció su mano al joven que, por unos instantes, se había convertido en su aliado a la hora de enfrentarse a aquellos dos.

¿Que por qué le había ayudado? Bueno, aquello era complicado de explicar. Quizás todo se debiese a las cosas que había aprendido de aquella chica, aquella otra fugitiva que se llamaba Sam. Alguien dispuesta a echar una mano a otros fugitivos en apuros, incluso aunque no les debiese absolutamente nada.
Eso por no mencionar el hecho de que los radicales, a pesar de tener menos reparos a la hora de hacer daño y matar en nombre de la causa, seguían siendo fugitivos. Y los fugitivos buscaban recuperar aquello que les habían quitado, que se les dejase de llamar fugitivos. Después de todo, eran seres humanos.

—Me parecía un poco injusto ese dos contra uno que se habían montado estos dos, así que decidí ayudarte.—Comentó Lohran, esbozando una leve sonrisa.—¿Me he metido donde nadie me llamaba? ¿Habrías podido tú solo con ellos?—No lo preguntaba con sarcasmo, sino con curiosidad auténtica. ¿Podría haberse deshecho de aquellos dos el muchacho? Porque, desde luego, no se le había dado nada mal el combate contra el tal Wallace.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Miér Oct 31, 2018 1:36 pm

Sin duda la suerte de Leo había residido en la pelea sin magia. Y eso se debía a la actuación del último en entrar en el callejón. Siempre dudaba de sus habilidades mágicas, aunque no eran tan malas como él pensaba, y una pelea física acrecentaba sus posibilidades de salir bien parado. Había pasado gran parte del tiempo esquivando hechizos, a sus suponer, mortales. Él no había acertado ni un solo hechizo a su contrincante y sus hechizos más usados fueron los de defensa. Al final, todo había terminado bien. Al menos la primera parte. En pie quedaban él y el chico oscuro al que pronto esperaba poner nombre. Le inquietaba saber que su arma era un cuchillo. Por muy bien que se te pueda dar la magia, una navaja es algo a tener en cuenta. El chico rompió el silencio dando las gracias. Luego mostró todas sus cartas. Comentó que es un fugitivo y que su cabeza vale muchos galeones. Justo después preguntó al hombre quién era y porqué le había prestado ayuda. El hombre se mostró humilde, diciendo que había sido un trabajo en equipo. Leo negó con la cabeza haciéndole saber que si no hubiese sido por su intervención, estaría en manos de aquellos dos caza-recompensas.

Tal y como había hecho Leo, el hombre se presentó diciendo los delitos que se le atribuían. Como no, por robar magia. El chico supuso que no se trataba de un mago de los que llaman de sangre limpia. Solamente los nacidos de muggles o mestizos son acusados de tal locura. También nombró intento de asesinato. En el caso de Leo, no era intento, se le acusaba de asesinar a dos muggles. Lo cierto es que murieron en su presencia, pero no a causa de su magia. Siempre omitía el asesinato, pues no se consideraba como tal. Al menos no por aquel caso. Si pensaba en Mael era un caso a parte... Pero aquello fue por un bien mayor. ¿Podía justificarse? - Yo soy Leo, encantado. - No dudó en estrechar la mano del hombre con fuerza. Le había salvado el pellejo.

Sabiendo que ambos eran fugitivos, Leo se relajó por un instante. Había algún caso de fugitivos que entregaban a otros fugitivos a cambio de dinero o de amnistía. Pero ese trato no solía salir bien. No se puede tratar con mortifagos y salir indemne. Lohran, que así se llamaba el hombre, dijo que no le había parecido justa una pelea de dos contra uno. Por eso le había ayudado. Leo estaba más que agradecido por ello. Así que rió cuando el hombre preguntó si habría podido con ellos él solo. - No, no, si te agradezco la ayuda. Supongo que me has salvado la vida. Quizás habría podido con ellos en una pelea cuerpo a cuerpo, pero imposible salir bien parado de una pelea donde hay dos varitas apuntándote. Lo reconozco, no soy infalible con la varita. Y eso que mi intención era ser auror algún día... - Aquello último sonó con nostalgia. Leo recordaba un tiempo en el que todo era más fácil, y lo echaba de menos. Ahora no podía ni salir a la calle sin el temor de terminar en una zelda, o algo mucho peor.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Jue Nov 01, 2018 4:33 pm

Lohran no dejaba de maravillarse ante cómo se habían desarrollado los acontecimientos durante los últimos minutos. Al salir del refugio aquel día, lo que menos esperaba era encontrarse en un callejón, enfrentándose con un par de cazarrecompensas de cuestionable inteligencia, ayudando a un fugitivo como él a continuar respirando aire puro, lejos de Azkaban. Contaba dar con los medios necesarios para encontrar al responsable de la pérdida de su melliza, sí; ¿ayudar a otra persona? No, lo cierto es que no.
Quizás pudiese parecer contraproducente y demasiado peligroso meterse en aquellos asuntos. De hecho, no es que lo pareciese; lo era. Hacerse el héroe era una manera muy efectiva de acabar muerto o encerrado.
Pero, como bien había dicho una persona que había arriesgado su libertad para ayudarle a él el verano del año pasado, “si no nos apoyamos entre nosotros, ¿quién lo va a hacer?”

—Lo mismo digo.—Respondió Lohran mientras estrechaba la mano al joven. Tenía un firme apretón, a decir verdad, y estaba claro que tenía fuerza y técnica.

Por ese mismo motivo, Lohran bromeó acerca de las posibilidades del muchacho de haber tumbado a aquellos dos. Sí, Lohran aún se permitía bromear, a pesar de lo mal que lo había pasado en su vida. Después de todo, ¿qué era la vida si no se permitía uno algún que otro pequeño placer?
Le pareció curiosa la respuesta de Leo, teniendo en cuenta que él mismo infalible, lo que se podía considerar infalible con la varita, tampoco lo era: de hecho, si cogiesen su varita y se la diesen a un muggle, o a un mono, posiblemente ambos fuesen mucho más eficientes que Lohran con ella. Cada mago tenía una varita que le era leal, y Lohran había podido comprobar durante los últimos meses cuán cierta era aquella afirmación.

—Me ha parecido que te defendías bien con la magia, igualmente.—Señaló Lohran, que en ese momento sacó la suya. Siempre la llevaba encima, principalmente para utilizar la aparición. La única magia que le salía bien.—Esta, en realidad, no es mía: pertenecía a un mortífago, y me hice con ella durante el ataque de los mortífagos a Hogwarts. Me encontraba allí dando clases de aparición.—Y, con las mismas, Lohran volvió a guardar aquel peligroso artefacto. No quería arriesgarse a que disparase un hechizo por su propia cuenta. No sería la primera vez.—¿Has dicho que querías ser auror?—Lohran no se veía capaz de estimar su edad, a decir verdad: parecía joven, pero al mismo tiempo era algo más alto que él, y decididamente tenía una constitución física mejor que la del propio Lohran.—¿Estabas en la universidad antes de ser… objetivo de estos idiotas?

Lohran señaló a los dos tipos inconscientes en el suelo, percatándose entonces de que seguían allí. Y no solo eso: percatándose entonces de que ambos, Leo y él, seguían allí. Y hablando de manera tranquila y distendida, nada más y nada menos. A ver, Lohran, prioriza: primero, salís los dos de aquí, y luego ya cotillearéis como dos colaboradores de un programa del corazón, resolvió el brasileño.

—Creo que sería buena idea que dejásemos a estos dos aquí antes de que se despierten.—Lohran, dependiendo de las circunstancias, los habría asesinado; sin embargo, matar a un hombre inconsciente no entraba precisamente en sus planes. Su brújula moral señalaba bastante mal las direcciones últimamente, pero no tanto como para matar a alguien que no podía defenderse.—Recomiendo también que les practiques un pequeño hechizo desmemorizador. Cuanto menos sepan de nosotros, mejor: así podrás seguir paseando por este barrio sin miedo a que estos dos estén esperándote...

Aunque, si el joven era tan paranoico como Lohran, de ese miedo jamás se libraría. Por muy seguro que creyese estar.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Miér Nov 07, 2018 1:12 am

Después de toda la ayuda que le había prestado el chico, lo mínimo era agradecérselo y presentarse. Lohran le parecía un tipo serio, pero resultó ser simpático. Le había ayudado, le había salvado la vida, y en principio no parecía que fuese a capturarlo para quedarse él con la recompensa que ofrece el Ministerio por la cabeza del chico. Jamás habría podido con los dos mortifagos él solo. Su magia había mejorado bastante pero esos tipos eran dos y mucho más experimentados. Por suerte, habían salvado el obstáculo. Lohran y Leo se pusieron a hablar como si fuesen dos amigos en un bar, aunque seguían en el callejón con los dos tipos tendidos en el suelo. Cabe resaltar que el chico no les quitaba ojo, por si despertaban con ganas de continuar con la pelea.

El tipo de piel oscura dijo que Leo se había defendido bien con la varita y confesó que la varita que estaba usando él era de un mortifago. La suya se la habrían confiscado. En eso Leo tuvo suerte. Escapó con cojeando pero con su varita, y al día siguiente había una orden en contra suya. El chico comentó de pasada que quería ser auror, y Lohran pareció sorprendido. - Si, estaba en la universidad, pero de eso hace mucho tiempo ya. No ha sido hoy. Iba a... - No podía contarle a nadie que conocía a Eva, ni mucho menos que iba a visitarla por sorpresa a su local. - A comprar. Necesitaba alimentos. - Esa era la excusa que había puesto al salir del Refugio. Había escasez de productos básicos y esta vez se había ofrecido él para ir a comprar algo. Su idea era estar un poquito con Eva y luego comprar a gran velocidad para volver al Refugio a la hora acordada. Pero no podía hablar de nada de eso con un completo desconocido. Después de todo este tiempo, cauto era el segundo apellido de Leo.

Fue Lohran el que habló con determinación, diciendo que sería bueno alejarse de allí. Leo miró a su alrededor, guardando su varita en lugar seguro y mirando de que no quedase nada raro en el callejón a parte de los dos hombres inconscientes. ¿Dónde podían ir ahora? El chico pretendía averiguar porque el fugitivo no había acudido al Regufio, como muchos otros. Quizás, como fue su caso, estaba perdido, solo y no conocía de la existencia de grupos organizados. Lo que si tenía era mucha más experiencia en combates y en situaciones como la que hoy habían vivido. Propuso a Leo practicar hechizos desmemorizadores sobre sus atacantes para mayor seguridad. - Lo siento, no conozco ese tipo de hechizos. Quizás tu... ¿podrías enseñarme? - Ya que estaban allí y Lohran había propuesto desmemorizarles, no creía que fuese un problema. O quizás el hombre solo estaba tanteando el terreno, y ahora ya sabía que Leo no conocía hechizos desmemorizantes. A pensar de que Lohran le había ayudado, no terminaba de fiarse. Y es que cuando uno lleva tanto tiempo siendo fugitivo, no termina de fiarse realmente de nadie.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Jue Nov 08, 2018 1:31 am

Lohran estaba francamente sorprendido de que aquel joven fuese un universitario. O mejor dicho, sorprendido de que lo hubiese sido, pues actualmente seguro que ni se le ocurría poner un pie en la universidad mágica. Sería una forma perfecta de conseguir un billete de ida a Azkaban, o al Área-M. Todo dependía de su pureza de sangre, o de su mala suerte.
El brasileño se sintió un tanto apenado al pensar que aquel joven, igual que tantos otros—igual que su propia hermana—tuviese que vivir condenado a una vida de fugitivo. Escondiéndose, temiendo incluso el acecho de su propia sombra, no sabiendo quien es amigo y quien es enemigo; o mejor dicho, creyendo que todos eran enemigos y ninguno era amigo. Una vida que nadie querría para un hijo, o un hermano, o un ser querido a secas.
Me pregunto qué será de su familia, pensó Lohran. Si era universitario, seguramente era joven. Y si era joven, quizás tuviese familia en algún sitio. Sin embargo, no creía que fuese el momento más oportuno de preguntar por aquello.

—Es una mierda salir a comprar comida y acabar teniendo que pelear por tu vida.—Dijo Lohran, sinceramente, muy concienciado con dicha situación: él mismo había tenido que vérselas en problemas más de una vez simplemente por conseguir algo que él y sus hermanas pudiesen llevarse a la boca.—Y también es una mierda haber tenido que renunciar a tu carrera. Pero bueno, acabarías trabajando en el Ministerio de Magia, como trabajaba yo. Y, la verdad, viendo como están las cosas allí ahora mismo, prefiero la vida de fugitivo. Solo de pensar en colaborar con ellos y acatar las órdenes de esa pelirroja del demonio se me revuelven las tripas.—Y Lohran, que personalmente había estado en contra del ataque que los radicales habían perpetrado contra el Ministerio, solamente lamentaba que aquel incidente no se hubiese saldado con la muerte de McDowell. Una rata menos de la que preocuparse.

Por lo que en aquel callejón no quedaba mucho más de qué hablar: dos tipos tirados en el suelo, un negro al lado de ellos… Aquello podía acabar muy mal si la policía muggle decidía pasarse por ahí. A Lohran se le antojó extremadamente irónica la idea de que, después de sobrevivir a un combate con dos cazarrecompensas—dos magos, es importante señalar—fuesen unos muggles los que les arrestasen y los metiesen entre rejas.
Sin embargo, no podían dejarlos así, sin más. Si se despertaban, recordarían lo ocurrido, y recordarían además que aquel barrio era frecuentado por fugitivos. Volver a pisarlo sería una forma tan buena de ingresar al Área-M como la de hacer una visita a la universidad mágica. Así que se estimaba necesario desmemorizarlos—o matarlos, como muchos otros radicales preferían hacer—, cosa que Leo no parecía ser capaz de hacer. La petición de que le enseñase sorprendió a Lohran, quien meditó unos segundos… y finalmente asintió con la cabeza.

—No tiene mucha complicación, la verdad.—Empezó el brasileño, que recorría el callejón con la vista. Pronto localizó lo que buscaba: una varita, tirada junto al contenedor derribado. Se acercó a recogerla y la recogió, cerrando a continuación sus dedos entorno a la empuñadura. Ésta emitió unas chispas azules muy tenues, pero suficientes a juicio de Lohran.—Tendrá que servir...—Volvió junto al primero de los dos, indicando a Leo que se aproximara. Apoyó una rodilla en el suelo y entonces empuñó la varita apuntando a la frente del cazarrecompensas, el tal Clint. Ejecutó una floritura y pronunció:Obliviate.La punta de la varita se encendió, titubeante, con una luz plateada. Lohran esperaba que fuese suficiente para borrarle la memoria sin causar ningún tipo de daño a sus mentes. Mantuvo la varita unos cuantos segundos apuntando a la frente del tal Clint, y entonces la bajó.—Eso debería ser suficiente para borrar los recuerdos de la última hora. Tendrá una laguna y sus mentes la rellenaran con otra cosa. O eso me han dicho algunos amigos desmemorizadores de mi época en el Ministerio.—Lohran volvió la vista por encima del hombro hacia Leo.—¿Te has fijado en lo que he hecho? ¿Te gustaría probarlo?

Los hechizos desmemorizadores, siempre, eran útiles para los fugitivos. Si aprendía a utilizarlo, Leo tendría una baza más para asegurar su libertad.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Vie Nov 16, 2018 12:51 am

Pasado un poco el peligro, fueron cogiendo confianza y hablando un poco sobre sus vidas. Leo comentó que quería ser auror, que tuvo que dejar la universidad, como empezó a ser un fugitivo del gobierno, … Y Lohran hizo lo mismo, comentando con nostalgia que había trabajado en el Ministerio. Respecto a trabajar allí ahora mismo, con este gobierno, opinaban igual. El chico hubiese tenido que dejar las clases tarde o temprano porque los nuevos métodos de enseñanza no le gustaban. Llegaban a utilizar a hijos de muggles como si fuesen sacos de boxeo a los que atacar con magia para practicar. Asintió al escuchar los comentarios de Lohran sobre la Ministra. - Créeme, le tengo absoluto asco a esa mujer. A mi también me sería imposible poder trabajar con ellos. - Los valores del chico eran muy diferentes. No solía distinguir a la gente por razones de sexo, de política, de religión, y mucho menos de sangre. E intentaba no hacer distinciones por color. Aunque le llamaba la atención el tono de piel de aquel hombre.

Leo pretendía hacer muchas más preguntas a su salvador, pero recordaron que los dos atacantes seguían desmayados en el suelo y no era el momento oportuno de ponerse a charlar. Lohran propuso desmemorizarlos, o algo parecido. Cosa que el chico no había hecho nunca, ni siquiera sabía como hacerlo. Preguntó si podía enseñarle, y el hombre no se negó. El hechizo si lo conocía, pero se negaba a creer que fuese tan sencillo como apuntar a una persona y decirlo. Era un encantamiento cruel, a su entender, invasivo y cruel. Casi como la maldición Cruciatus. Se fijó en como lo practicaba Lohran con uno de los atacantes. - Si, me he fijado. Puedo intentarlo. Lo único que... ¿No hay que pensar en nada? ¿Simplemente decir el hechizo y ya? No suele ser tan sencillo... - Se acercó hasta donde estaba tendido el otro hombre y lo observó. De haber podido, lo hubiese capturado para poder cobrar la recompensa que ofrecían por su cabeza. Y aún así Leo se sentía incapaz de levantar la varita contra alguien que aparentaba tan indefenso en aquel momento. Aún así, lo hizo. - Es como lo de la aparición. Para que funcione tienes que pensar en un lugar concreto, pensar en tu cuerpo entero para no dejar ninguna parte atrás, … - Dijo recordando las instrucciones que le dieron en su día sobre la aparición. Ahora lo hacía sin pensar mucho, pero tuvo que poner mucho esfuerzo al aprenderlo. - ¿Y si no le hago nada? ¿Y si se queda desmemoriado del todo y no sabe ni como volver a casa? - Leo dudaba de sus capacidades dejando ver que no tenía un mal corazón, ni siquiera con aquellos que no habían mostrado clemencia con él. - Puedo intentarlo. ¿Cómo sabemos si el hechizo ha sido válido sin que el tipo se despierte? ¿O no se puede saber? - La batería de preguntas que Leo había lanzado a Lohran en cuestión de segundos solo era comparable a las que suelen hacer los reporteros de programas televisivos del corazón. Como disparos de una metralleta, sin esperar muy bien a saber si han dado o no en el blanco.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Lohran Martins el Dom Nov 18, 2018 12:09 am

Lohran Martins dudaba mucho que existiera alguien en el mundo mágico actual—alguien normal, que no fuese un maldito mortífago o un purista, se entiende—que sintiese el mínimo aprecio por Abigail McDowell. Semejante mujer apenas tenía derecho de ser llamada humana, siendo a ojos de Lohran poco más que una rata traicionera: asesinar de esa manera a su predecesora—con la cual los rumores decían que había tenido una buena relación—sin ningún tipo de contemplación o remordimiento, y sentarse en su silla cuando ésta todavía estaba caliente, era una de las formas más rastreras de obrar que Lohran había visto en su vida.
Por supuesto, el asesinato de Lena Milkovich quedó en nada en comparación con el horror que se desató en el mundo mágico a consecuencia de este acto. Horror en el cual el brasileño se vio forzado a participar, y no precisamente como ejecutor: la persecución le había convertido en objetivo directo, y si alguna vez se le olvidaba por qué le perseguían, tenía marcadas las palabras Sangre sucia en la espalda para recordarlo.

—Por suerte para nosotros, ahora no tenemos que trabajar con ellos, sino contra ellos.—Lohran no pudo evitar esbozar una sonrisa ante la perspectiva, y no se arrepentía de sus palabras: prefería estar del lado que estaba, huyendo de la ‘justicia’, en lugar de enseñar aparición a la clase de escoria que trabajaba en el Ministerio de Magia Británico, o a su descendencia. Y es que a veces los hijos eran peores que los padres.

Teniendo en cuenta lo ocurrido, aquel barrio no sería seguro para ninguno de los dos fugitivos si aquellos dos, Clint y Wallace, se marchaban con sus memorias intactas. Así que Lohran, además de sugerir salir de aquel callejón, sugirió borrarles el recuerdo de aquel enfrentamiento. Cosa que Leo no sabía hacer, por lo visto. El brasileño no tuvo ningún problema en enseñarle, pero… decir que su lección fue un poco inútil sería quedarse corto.
Lo que mostró al joven le planteó más preguntas de las que resolvió. Ciertamente, Lohran Martins no era un experto en la materia de la mente humana, ni de la magia necesaria para manipulara, borrarla o modificarla. Así que se explicó como el culo, en pocas palabras, y no necesitaba que el joven se lo dijera para comprenderlo él solito.
Así que Lohran se quedó pensando unos instantes, buscando la forma de explicar cómo funcionaba aquel hechizo exactamente. Ante la pregunta de si aquel mortífago o cazarrecompensas se quedaba desmemorizado del todo, Lohran sintió deseos de responder que adelante, que no se perdía nada, pero por lo que estaba empezando a saber de Leo, se imaginaba que aquel no era su estilo.

—Verás. En teoría, este es un hechizo relativamente sencillo que no entraña ningún tipo de riesgo. El hechizo se detendrá en el momento que tú te detengas.—Y es que Lohran no sabía qué más decir. Así era: el hechizo funcionaba en base al tiempo durante el que este fuese aplicado.—Este hechizo, en sí mismo, no nos permite acceder a los recuerdos del sujeto. Pero, básicamente: debes concentrarte en lo que quieres que sea eliminado. En nuestro caso, nos interesa borrar todo lo que ocurrió desde el momento en que te vieron y te atacaron.—Lohran se llevó el dedo índice de su mano libre a la sien.—Así que, simplemente, concentra tu mente en esos recuerdos, y deja obrar el hechizo.—Lohran se encogió de hombros a continuación.—Sí, sé que es un poco decepcionante, pero este hechizo es muy básico. Otros, como el que utilizan los desmemorizadores para alterar recuerdos, requieren mucha más concentración. Después de todo, ese hechizo está creando una historia alternativa en la cabeza del sujeto. Tiene que ser coherente, o de lo contrario... —Lohran guardó silencio unos segundos, añadiendo.—He oído que ha habido gente que pierde la chaveta después de una modificación de memoria mal hecha. Pero te garantizo que ese hechizo no entraña riesgo alguno, siempre que se haga con una varita en buen estado.

O que te obedezca, claro, pensó Lohran, recordando la varita rebelde que llevaba consigo a todas partes. La que tenía en la mano era mucho mejor, sin lugar a dudas, pero lamentablemente tendría que dejarla atrás. Después de todo, no quería que el hecho de haber perdido su varita delatase aquello como obra de unos magos.
Con suerte, pensarían que aquello lo habían hecho unos muggles—Lohran pretendía robarles las carteras, ya no solo por el dinero que llevaran encima, sino para apoyar esta teoría—y no incrementarían la vigilancia en el barrio.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 29
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 550
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 60
Puntos : 44
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/

Leonardo Lezzo el Lun Nov 26, 2018 1:03 am

Había comprendido que Lohran y él estaban en el mismo equipo, o en uno muy parecido. Ambos dispuestos a luchar en contra del gobierno injusto que atemorizaba a todo un grupo de gente solamente por unos ideales pasados de moda. Un gobierno compuesto por magos siempre dispuestos a matar a cualquiera que se opusiese a sus ideas. Cada vez eran más los fugitivos. Por no hablar de toda esa gente que no ha tenido la suerte de poder escapar, y está encerrada siendo torturada. Como bien decía Lohran, es tiempo de trabajar contra ellos. Después tendrían tiempo de ponerse al día, de hablar un poco más sobre sus vidas. Quizás el hombre desconocía la existencia del refugio y andaba solo por el mundo. Tampoco es que necesitase a nadie, bien podía defenderse solo.

Si no hubiese sido por la aparición del hombre de piel oscura, Leo estaría muerto. Le debía la vida, sin ninguna duda. Habían dejado inconscientes a los dos atacantes, pero no podían irse sin más. Lohran insistió en que tenían que desmemorizarles. El chico no sabía ni por donde empezar. No lo había hecho nunca, y nadie le había enseñado tampoco. Visto desde un punto ético resultaba malévolo. Visto desde un punto de vista práctico, era su única salida. Los dos atacantes olvidarían el ataque, las caras de Leo y Lohran y olvidarían por dónde les habían visto. Prestaba la misma atención que solía poner cuando asistía a sus clases de Defensa. El hechizo desmemorizante no tenía nada de complicado, o eso decía el hombre. - A pesar de que es una mala persona me da miedo dejarle sin recuerdos, o loco. Seguro que ellos no saben lo que es la compasión. - El chico levantó su varita hacia el hombre tendido en el suelo. Se concentró en lo que había pasado allí, e imaginó un final alternativo. Algo así como que les habían asaltado. - Obliviate. - Pronunció de manera clara y concisa. A primera vista nada había cambiado. El hombre seguía en el suelo, inconsciente. No tenía manera de averiguar si el hechizo estaba realizado de forma correcta o, por el contrario, había borrado todo lo que había dentro de la mente del atacante.

Hecho eso, Leo miró a Lohran, dubitativo. Quería plantearle una cuestión y no sabía como hacerlo. Hacía un minuto estaba diciendo que sus atacantes eran malas personas y ahora estaba pensando en robarles, justo después de borrarles los últimos recuerdos. Pero es que el dinero le iría muy bien. Y así podrían pensar que efectivamente lo que han sufrido es un robo. ¿Un muggle robando dinero a un mago? Parece bastante improbable. - Verás... - No sabía como salir de aquel entuerto, y no quería quedar como un aprovechado. - Si todo ha salido bien, cuando este sujeto despierte va a creer que alguien le ha asaltado para robarle y lo ha dejado aquí inconsciente. ¿Deberíamos robarles? - Sonaba peor después de verbalizarlo que como sonaba en su cabeza. Y en su cabeza había sonado bastante mal. Leo siempre quiso el bien para todos, ayudar al que lo necesita, tender la mano al que sufre,... Siguiendo las palabras del Señor. Pero en este mundo ya no podías seguir las enseñanzas de la catequesis, si no querías terminar muerto o encerrado en una cárcel atroz. - Tampoco me iría mal el poco o mucho dinero que puedan llevar encima. Mi situación es bastante precaria. - Dijo como justificación de algo que no lo tenía.
avatar
Imagen Personalizada : León enamorado
RP : 8
PB : Jeremy Irvine
Edad del pj : 21
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 19.150
Lealtad : Orden del Fénix
Patronus : -
Mensajes : 496
Puntos : 205
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t960-leonardo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t974-relaciones-de-leo-lezzo http://www.expectopatronum-rpg.com/t1144-leonardo-lezzo-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t985-buzon-de-leo-lezzo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.