Situación Actual
12º-19º
14 septiembre ➟ luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Gracias a todos pj destacado
Gracias a todos Pjs destacados
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Loving you Sunday Morning. || Edward.

Zdravka E. Ovsianikova el Mar Ene 15, 2019 4:53 am

Recuerdo del primer mensaje :

Loving you Sunday Morning. || Edward. - Página 2 2zKXEBK
Una esquina de Camden Town || 6 de enero del 2019, 10:30 horas || Atuendo || Zeta & Edward

Ese día tenía el día libre, pero para variar Dexter tenía que enseñar urgentemente una casa un maldito domingo porque sus compradores no podían ningún otro día, por lo que sus planes se vieron cancelados y tuvo que improvisar. Zeta, como eran de esas personas que no desaprovechan el tiempo libre, decidió tomarse ese día como uno de sus favoritos: en dónde va a tocar a la calle. Llevaba tiempo queriendo hacerlo otra vez, pero de nuevo no había pasado por el ayuntamiento para pedir permiso lícito. Así que, como otras tantas veces, iba a tener que hacerlo en contra de la ley y esperar que ningún policía le pidiese los permisos como para estar tocando en mitad de la calle. Es por eso que optó por un lugar más concurrido y menos central, yéndose a Camden Town, un lugar que todos los días se llenaba de gente y de turistas. Le encantaba tocar ahí. De hecho, creía que era su lugar favorito para ser un músico más de la calle.

Llegó bien tempranito, yendo a su lugar favorito. Se trataba de una de las entradas al mercadillo principal, la cual era a través de un puente que pasaba un pequeño río. Ella se ponía justo antes del puente para no obstaculizar el tránsito y así todo el mundo que entraba y salía por ahí, la encontraba. Además, era la entrada más cercana a una de las bocas de metro. Un lugar estratégicamente elegido.

Había preparado todo el lugar: se había llevado la guitarra y el ukelele, así como un altavoz y un taburete para cuando se cansase de estar de pie, pues pretendía quedarse ahí mucho tiempo. Iba cargadísima en metro, pero cuando llegó casi a las ocho y media de la mañana, tuvo el tiempo perfecto para colocarlo todo. Por suerte en su gran mochila cabía el altavoz, el pie de micro—que era extensible y modular—y el propio micro. La guitarra y el ukelele evidentemente los llevaba en la mano, con sus respectivos forros. Había dejado el forro de la guitarra abierto para que la gente pudiese tirar dinero en el interior, además a un lateral del forro había una montañita de su disco Z-Kaeka, por si alguien quería pagar las diez libras que costaba. Le encantaba tener eso ahí porque sentía un poco el interés de la gente por ello, el cual solía ser prácticamente nulo.

Por regla general, además, no solía tocar canciones propias a menos que alguien le preguntase específicamente por el disco y éste le pidiera que tocase algo para ver si se lo compraba o no. Como es normal, si querías tener ganancias en mitad de un lugar de compras, lo mejor era cantar canciones populares que conociese todo el mundo y versionarlas para intentar llamar la atención de éstos. Pero en realidad por mucha cultura popular que tuviese Zeta, siempre iba a optar más por la música menos famosa y más antigua, su favorita.

Así que ahí estaba a las diez y media, con el sol mañanero y suave dándole en la cara, cantando una preciosa canción de Sting. Ella sola y su guitarra. Y es que cuando se ponía a cantar, todo lo que estaba a su alrededor desaparecía para ella. Hacía un esfuerzo en sonreír o guiñar un ojo si alguien le dejaba dinero, pero cualquiera que la viera, se daría cuenta de que se metía mucho en la canción.

Spoiler:
Imagínate que ella toca la guitarra y canta. El resto no existe. <3
Zdravka E. Ovsianikova
Imagen Personalizada : Z-Kaeka, disponible en Spotify
RP : 5
PB : Úrsula Corberó
Edad del pj : 28
Ocupación : Dependienta
Pureza de sangre : SuperMuggle
Galeones : 45.075
Lealtad : Pro-Morti no te jode
Patronus : Me lo comí
RP Adicional : 000
Mensajes : 178
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6545-zdravka-e-ovsianikova#95216 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6582-baul-de-zdravka-ovsianikova#95859 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6581-cronologia-de-zdravka-ovsianikova#95858 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6583-movil-de-zdravka-ovsianikova#95861

Edward Westenberg el Vie Ago 02, 2019 7:11 am

Gracias a la profesión de su madre, Edward desde muy pequeño ha tenido contacto con personas dedicadas a la música, y ha logrado observar cómo a base de esfuerzo y pasión iban logrando cosas a lo largo de los años, viéndolos supo que no es fácil tomar el camino de la música, pero también fue consciente de que si un día te agarra no te suelta más, y que sin importar cuántos trabajos se deban tomar, lo terminará haciendo igual porque le gusta y le hace bien. Es por eso que no le sorprendió que Zeta ya hubiera dado clases particulares antes al igual que su madre, le sonrió admirado. ― Pues yo creo que es una muy buena idea, porque mientras exista humanidad siempre van a ver deseos de aprender y amor por la música. ― señaló con tono seguro para luego arrugar levemente el ceño. ― O bueno, así quiero creer. ― terminó por decir encogiéndose de hombros junto a una mueca divertida en sus labios.

El castaño sonrió ampliamente cuando escuchó los agradecimientos por parte de la muggle, sintiendo una agradable sensación en su interior, una de bienestar al ver que había aportado con al menos un granito de arena en la vida de la chica, además era tan bonito verla sonreír de esa manera, su felicidad era contagiosa. Una mueca se posó en sus labios cuando escuchó de su experiencia primera haciendo clases. ― Quizás entraste a destiempo en la docencia, pero ahora sí logres entrar en el tempo. ― le señaló, en un pobre intento de metaforizar con conceptos de la música, junto a un movimiento de cejas divertido.

Y como tarde o temprano la comida termina apareciendo en la vida del mago, este no tardó en profundizar en la relación que tenía con ella y confesar sus predilecciones. ― Oh…― musitó, recordando el exquisito sabor de las papas con salsa brava, aguándose su paladar. ― Amo las papas en todas sus variantes. ― confesó, es que Zeta había abierto una puerta a un mundo del que Edward podía pasar hablando horas. ― Me encantaría decirte que solo soy un amante de lo italiano con extra queso, pero ya que estamos confesando cosas, debo decir que amo toda la comida, sin importar si es salada, dulce o agridulce. ― señaló encogiéndose de hombros divertido. ― Y este desayuno que parece para quince personas es mi comprobante. ― terminó por decir riendo y de paso llevarse una gran cucharada de cereal a la boca.

Escuchar y ver el video de la banda que la castaña le presentó dio paso a que Edward le preguntara si era posible escuchar su trabajo, y al menos tener un pequeño adelanto de lo que llegaría a escuchar esa tarde sin falta en su hogar. Escogió el título que a primera vista le llamó más su atención, detuvo su accionar, cerró sus ojos y se entregó de lleno a la melodía, muchas cosas pasaron por su cabeza, pero dos resaltaron entre todas: primero que la muggle tenía una voz increíble, y que aparte de ser una maravillosa intérprete también lo era componiendo, y segundo es que esa canción sencillamente no te deja igual a cómo empezaste escuchándola, ¿es que acaso él era el único que sintió que de repente la temperatura aumentó? Se preguntó mientras alejaba su camisa con su mano repetidamente para dejar entrar un poco de aire y miraba a su alrededor para comprobar si él efectivamente era el único sintiendo aquello. Y sí, era el único. La canción terminó y el mago, que jamás se ha caracterizado por suprimir su pensar, no tardó en comunicarle lo mucho que le había gustado el tema y las sensaciones que esta le generó, tanto así que sacó el CD que le había comprado para que esta se lo firmase, y así tener un registro de aquel día, donde la vida le dio una tan inesperada pero magnífica sorpresa. Es que Edward en ese momento se sentía muy afortunado, ya que sin buscarlo había encontrado a alguien que le producía mucha admiración y ganas de seguir aprendiendo, conociendo, y habitando el mundo de la música.

Me imaginaba que estaba en todos ese medios digitales, pero ¿qué quieres que te diga? soy un romántico, aún sigo prefiriendo tener mi propio Cd, tengo de hecho una colección de Cassette, y junto a mi madre tenemos de Vinilos, no sé…siento que el sonido es distinto, y la manufactura también. ― reconoció, es que al tener desde tan pequeño contacto con la música le ha hecho adoptar pequeñas manías, y la satisfacción que le produce obtener un CD, Cassette, o Vinilo de alguno de sus artistas favoritos no la cambia ni por dinero, rapidez, o curiosidad. Es que es de los que prefiere esperar su copia tangible para escuchar el último trabajo de sus cantantes o grupos favoritos, que escuchar a penas lo suben en las redes. ― Supe que me gustaría este CD a penas te escuché en la calle. ― le dijo en un arranque de sinceridad, es que aparte de tener una muy buena voz, nadie que hace un cover de Sting y de esa canción en particular puede escribir cosas malas o sin sentido, es por eso que apenas la escuchó y vió que tenía su propio Cd supo que debía comprar una copia, era una apuesta, pero que él creía fervientemente que era a ganador. Edward era así, instintivo e impulsivo, y hasta el momento le ha llevado a cosas más buenas que malas, así que no piensa cambiar eso de él, al menos no pronto.

Zeta se dispuso a firmar el autógrafo mientras el castaño recuperó el tiempo de la canción para llevarse en un par de segundos todo lo que no se había llevado a la boca, y solo se detuvo cuando observó que la muggle había acabado y le tendía nuevamente su CD, Edward se limpió sus manos con la servilleta, tragó lo que le quedaba en la boca, y lo tomó entre sus manos para leer lo que la chica le había anotado. A medida que lo iba leyendo su sonrisa fue en aumento, hasta terminar en una amplía y radiante, sumamente encantadora, subió sus ojos en búsqueda de los de Zeta y le ofreció una cálida mirada, llena de agradecimiento. ― Gracias…― musitó, sintiendo como algo en su interior se derretía, es que quizás la castaña no se daba cuenta pero había ayudado a despejar muchas dudas en la cabeza del licántropo en ese poquito tiempo en que sus vidas se cruzaron, Zeta fue ese aliento que necesitaba, ese empujoncito para decirse “Vale, llegó el momento. Vamos, tú puedas. Se viene difícil, pero vamos, vamos, vamos”, y se lo agradecería tanto, que ni siquiera le salían las palabras. Tuvo ganas de abrazarla pero se contuvo al recordar que pese a que el quisiera por nada del mundo quería incomodarla, es por eso que sólo atinó a llevar unas de sus manos al brazo de la chica y darle un dulce apretón. ― Yo también espero que esas palabras cobren valor, y que la música nos vuelva a encontrar, más temprano que tarde. ― le dijo con toda la sinceridad, esperanza, y agradecimiento que su cuerpo le podía permitir esa mañana.

Una cosa llevó a la otra y de pronto Edward se descubrió teniendo ganas de compartir su más reciente creación con la castaña, es que de una u otra manera Zeta había logrado transmitirle la confianza suficiente para hacerlo. Cuando recibió la afirmación de su parte, pegó un pequeño saltito y comenzó a sacar su pendrive de su mochila, mientras lo buscaba sentía como el corazón comenzaba a latirle fervientemente, entre nervioso y ansioso. ― Sí, sé que lo mejor es mostrar mis cosas a los más cercanos, pero no sé si es porque tengo el peso de tener una madre dedicada a la música, y muy reconocida entre sus pares que ha hecho que mis referentes estén tan arriba…que no sé, aún me siento muy en verde ¿sabes? ― le confesó con el pendrive en su mano y el ceño levemente fruncido. ― ¡Pero qué va! Como dicen por ahí, el que no se atreve no cruza el río, y bueno, ya llego la hora de nadar un poquito…― terminó por decir encogiéndose de hombros y tendiendole los audífonos a la chica. ― Tome como referentes Wish you where here de Pink Floyd, y Nothing else matters de Metallica, que son canciones que los acordes se presentan desde un comienzo, y te guían o preparan para a la canción, ahora solo tengo eso, ese comienzo, aunque tengo pensada una letra…pero bueno, ya no te hablo más y te dejo escuchar…― agregó, callándose al mismo, ya que como cada vez que se ponía nervioso comenzaba a hablar como loco, él mismo a veces se daba cuenta y se frenaba. La miró un par de segundos pero los nervios lo superaron y terminó por apartar su mirada de la chica y depositarla en su comida, su corazón aún iba a mil, era la primera vez que le mostraba su creación a alguien y tenía nervios de esa tan temida o a veces esperada retroalimentación de un otro.
Edward Westenberg
Imagen Personalizada : Loving you Sunday Morning. || Edward. - Página 2 Tumblr_n1gy0wYx8a1qk8r8go2_250
RP : 8
PB : Andrew Garfield.
Edad del pj : 19
Ocupación : Encargado Caldero Chorrea
Pureza de sangre : Mestizo.
Galeones : 7.171
Lealtad : not found.
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 383
Puntos : 251
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3035-relaciones-edward-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg
Edward WestenbergMagos y brujas

Zdravka E. Ovsianikova el Sáb Ago 03, 2019 2:44 am

Le sonrió al entender perfectamente esa metáfora, pues le había parecido bastante buena y era imposible no sonreírle después de verle alzar las cejas así, contento por su gran creación lingüística.

Habían empezado a hablar de comida y… bueno, era un tema que uno no podía dejar atrás porque sí, mucho menos después de recordar la delicia de las patatas fritas con salsa brava. De por sí, la salsa brava, picantona como era, era su favorita, en compañía de cualquier tipo de patatas. Porque últimamente estaban estas ‘patatas de la abuela’ más gorditas y como con piel, que madre mía… estaban buenísimas. Y todo con salsa brava era mucho mejor.

—Oye, pero eso es trampa —le respondió divertida, como quién se ofende cuando de repente alguien se come todo el queso de la tapa con la que están tomándote una cerveza para acompañar. —Si nos ponemos tiquismiquis… bueno, no, aunque nos pongamos tiquismiquis, yo no podría decir que amo toda la comida. Por ejemplo ahí con lo de agridulce me has pillado… o con la salsa barbacoa, tampoco me gusta demasiado. ¡O los guisantes! No me gustan los guisantes: ¿son cosas mías o… no tienen sabor? Tienen un sabor que pasa desapercibido, ¿para qué me voy a comer eso? ¡O los espárragos! —Y tras quejarse, rió divertida, llevándose la mano a la cabeza y rascándose la sien. —Indudablemente, tú ganas.

Recordaba a su madre, cuando Zeta era pequeña, repitiéndole una y otra vez: “eres una niña repugnante para comer” y es que sí, era una niña muy tiquismiquis a la que no le gustaba nada, por lo que le daba un dolor de cabeza a su madre. Era curioso, pero si bien tenía un hermano sordo que, a priori debería de dar ‘más problemas’ que una hija sin ningún tipo de problemas, estaba claro que en esa familia el problema más gordo que habían tenido era Zeta y nada más que Zeta. Fue todo lo rebelde que podía ser en los diecinueve años que pasó en Eslovenia con su familia.

El compartir música se dividió en dos momentos: primero fue Zeta quién le enseñó algunas canciones a Edward. Ella ya había pasado ese momento de transición de compartir música, por no hablar de que con un CD en el mercado, una espera precisamente mostrar su música sin reticencias. La reacción de Edward le gustó y, pese a que no lo conocía, le sugirió que era honesta. Podría mentir, por supuesto, pero… bueno, tampoco tenía por qué mentir, ¿no?

—Es diferente —le dio su opinión con respecto a la música en sus antiguos medios. —Yo también veo con otros ojos los medios físicos, no te voy a engañar. Recuerdo que mi padre tenía vinilos, pero yo ya empecé con los CDs, tengo colecciones enormes. Cada vez que me gustaba algo, lo compraba. Como desde pequeña quise dedicarme a esto, tenía muy claro que si me gustaba algo, debía de comprarlo, en plan apoyo a la industria musical. —Porque era conocido que el ‘bache’ de músicos y actores y, en general, artistas de medios digitales, era que al final cualquier trabajo tuyo podía llegar a ser pirateado y no cobrar absolutamente nada. —Qué exagerado. ¿Y si llega a ser un CD de reggaetón y estaba redescubriendo mis posibilidades con un cover de Sting? —Le sonrió, bromeando. —Pero gracias, es gratificante ver que hay gente así por ahí. Anima a seguir cantando en la calle.

A pocos estilos musicales le hacía ascos Zeta, en realidad, pero sabía muy bien qué era lo que ella quería hacer con su música y evidentemente ritmo latinos o de baile no entraban dentro de sus ideas.

Le firmó el libreto, sintiéndose famosa. No era la primera vez que firmaba, pero sí que no lo solía hacer demasiado. Soñaba con que, algún día, realmente su firma sirviera para algo y tuviese un valor especial como artista. Eso para ella sería… grandioso.

La otra parte de compartir música fue cuando Edward se animó a enseñarle algo a Zeta quién, evidentemente, iba a aceptar. Le encantaba escuchar cosas nuevas, las creaciones de los artistas en potencia y cualquier cosa. Se puso los audífonos y cerró los ojos, concentrándose. Siempre había tenido a ‘Wish you were here’ y ‘Nothing else matters’ como dos canciones tristes, con la diferencia de que la canción de Pink Floyd tenía un enfoque más optimista por sus acordes, mientras que la de Metallica poseía un tono muchísimo más lúgubre y a su vez poderoso, con intensidad. Sin embargo, la de Edward no era ni una cosa ni otra, sino que transmitía cierta melancolía.

Cuando terminó lo que tenía, se quitó los auriculares y abrió los ojos, sonriendo y asintiendo con la cabeza.

—Está muy bien, Edward —le respondió con sinceridad. —Se notan las influencias ahora que me las has dicho, pero le has dado un giro diferentes para que no sea para nada evidente. Me ha sonado como una canción triste pero que no quiere ser triste: ¿puedo preguntar en esa letra que tienes pensada o en qué te basaste para componer? ¿O es demasiado personal? —Preguntó, sin intención de ofenderse si recibía una negativa. —Sólo pregunto por curiosidad, ya sabes. Si no quieres no pasa nada, entiendo que compartir las letras es mucho más íntimo, por no hablar de tus… ‘motivaciones personales’ para componer.

Eso a Zeta sí le costaba compartirlo más. Tenía la filosofía de hacer música para intentar que las personas se sintiesen identificadas con ellas, pero claro, normalmente componía en base a su experiencia, sus pensamientos e ideologías porque era lo que más entendía y sentía.
Zdravka E. Ovsianikova
Imagen Personalizada : Z-Kaeka, disponible en Spotify
RP : 5
PB : Úrsula Corberó
Edad del pj : 28
Ocupación : Dependienta
Pureza de sangre : SuperMuggle
Galeones : 45.075
Lealtad : Pro-Morti no te jode
Patronus : Me lo comí
RP Adicional : 000
Mensajes : 178
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6545-zdravka-e-ovsianikova#95216 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6582-baul-de-zdravka-ovsianikova#95859 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6581-cronologia-de-zdravka-ovsianikova#95858 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6583-movil-de-zdravka-ovsianikova#95861

Edward Westenberg el Lun Ago 19, 2019 7:14 am

Probar sabores desconocidos, o mezclar los ya conocidos para crear nuevos era algo que le encantaba al castaño y era sabido por todos aquellos que lo conocen, saben que a dónde este debe probar la comida del lugar, preguntar de qué está hecha, y luego entregarse sin pensarlo, casi a ojos cerrados a esas tierras misteriosas que a veces te puede ofrecer la comida. Y hasta el momento no hay nada que le desagradara hasta tal punto de no querer probarlo nunca más, las cosas siempre merecen una segunda oportunidad, y más si se trata de comida, es su ley de vida.

Sonrió.— Pues, de todas las cosas que nombras, todas me gustan. De hecho hasta hoy, creo que aún no he encontrado ninguna comida que me desagrade hasta tal punto de no querer probarla nunca más, ni de pequeño, es más mi madre me llamaba "Su pacman humano".— le señaló divertido.— No sé, es que a veces me siento como un coleccionador de sabores, sabes. Me gusta saborear cosas nuevas, o mezclar ya conocidas para ver qué pasa, a veces me va bien otras más o menos, pero casi siempre bien, eh.— le confesó sonriente.— Y hey, en defensa de los guisantes, todo depende como uno los aliñe, si sabes combinarlos con los ingredientes precisos pueden llegar a ser muy deliciosos.

Y mira que el castaño lo decía con conocimiento de causa, ya que para alguien que le gusta tanto comer desde pequeño tuvo que entrar al mundo de la cocina, ya que no siempre estaban sus padres para hacerle cosas, y él no se contentaba solo con un sandwich con queso, no, a él le gusta comer cosas deliciosas, elaboradas, su lasagna triple queso, o su tartaleta de manzana. Obvio que en un principio se le daba fatal, y más de una comida se le quemó o le quedo full salada o dulce, pero al paso del tiempo pese a no convertirse en un excelente chef, la comida comenzó a quedarle bastante buena.

Y luego comenzaron a hablar de otra pasión de Edward, una que lo calaba mucho más hondo, y que terminó por unir a los dos,  teniéndolos compartiendo una agradable desayuno. Porque así es la música y el arte en general, une a gente  diversa pero que poseen un mismo amor, amor por la melodía, los acordes, al re, fa, y si bemol. Escuchó la canción de Zeta con sus ojos cerrados, disfrutandola y sintiendola montón, hasta el punto que sintió hasta la temperatura subir, es que eso era lo mágico de la música, que  puede llegar a calar tus huesos y hacer que no puedas evitar sentir cosas, o que tu piel llegue a erizarse con un solo acorde.

Es que es tan lindo poder ver, tocar y escuchar el trabajo de alguien. Cuando pequeño amaba cuando podía comprarme o me regalaban el Cassete o Cd de una de mis bandas o cantantes favoritos y podía ver en plenitud todo el trabajo que realizaron para confeccionarlo, ver las fotografías, leer sus letras o dedicatorias, observar las diferencias de manufacturas de un artista y otro, y joder, cuando tenía la versión extendida eso ya era la vida, me sentía en el cielo.  — le confesó junto a una sonrisa encantadora. Tras escuchar las siguientes palabras de la castaña no logró evitar soltar una carcajada. — Tia, que si me hubieras salido reggetonera que yo ya te digo que me tendrías bailando tu música hasta abajo. Que no te engañe mi facha de músico, que este cuerpo también sabe bailar muy bien, eh. — le dijo, y para que no existiera duda ahí se soltó unos pasitos de perreo intenso desde su silla, para terminar estallando en risas mientras negaba con la cabeza. Es que a veces ni él mismo entendía las locuras que hacía sin pudor alguno. — Más temprano que tarde llenarás estadios enteros, lo sé. Y ahí yo estaré saltando entre la multitud con mi Cd bien en alto, todo orgulloso. — dijo sonriente, mientras se lamentaba internamente que la chica no fuera maga, porque si lo fuera hace mucho tiempo ya la hubiera invitado a tocar al Caldero, cuando y cuantas veces quisiera, si fuera maga ese lugar siempre tendría las puertas abiertas para su música sin duda alguna.

Quizás fue su dedicatoria, o quizás fue el hecho de que pese a conocerse ese mismo día pareciera como si se conocieran de toda la vida es que Edward tomó valor de mostrarle uno de sus más recientes trabajos. Le dijo unos pequeños comentarios previos, para luego dejarla escuchar tranquilamente, mientras él con su corazón a full con el pim-pam-pum se ponía al día con su comida que la había dejado de lado por andar hablando hasta por los codos. De los nervios no pudo ni mirar sus reacciones, y cuando escuchó que depositó  los auriculares sobre la mesa, subió su mirada lentamente hacia la chica.

Estaba sonriendo, y a verla así de paso también sonrió el corazón músical del castaño.

¿De verdad? —le preguntó emocionado, es que Edward podía tener mucha seguridad para la mayoría de las cosas pero con lo que respecta a la música, es muy inseguro, no por nada hace muy poco se atrevió a cantar y tocar frente a alguien por primera vez, y no lo hizo con cualquiera, sino que con Danny que era alguien que confiaba plenamente. El castaño sonrió travieso ante la curiosidad de la muggle de querer saber lo que le motivó a crear esa canción.— Pues... — comenzó a decir, mientras por su cabeza buscaba las palabras precisas para poder contarle de qué se trataba sin decir mucho, ya que esa canción fue inspirada de cuando él se convirtió en licántropo. —...me inspire en un hecho muy particular de mi vida, que me ocurrió hace ya hace un par de años y que hizo que todo mi mundo quedara patas para arriba, me hizo replantearme muchas cosas, sentir nostalgia de tiempos pasados, pero no llega a ser triste del todo porque pese a que jamás las cosas volverán a ser las mismas desde ese día, me hizo ver las cosas desde otra perspectiva... Bueno, no sé si me doy a entender muy bien, pero si quieres puedo enviartela cuando ya la tenga con letra y todo, ahí quizás me entiendas un poquito mejor jejé. — concluyó sonriendo de lado. — Y joder, gracias. No sabes lo que significa para mí que me hayas dicho que te ha gustado, es gratificante y alentador. — dijo, ofreciéndole una cálida mirada.

En eso sintió como vibraba su móvil, miró la pantalla y sonrió enseguida al ver que era una mensajito de Danny. — Mi novia dice que molas montón, le envíe una video de tí cantando en la calle. — le comentó ahí con su carita de bobi enamorado mirando el móvil. — Acaba de despertar la muy dormilona. — dijo negando con la cabeza divertido, mientras le respondía rápidamente, para luego dejar el móvil nuevamente sobre la mesa. — Lo siento, le decía que ya mas tarde iré a verla — se disculpó, es que jamás le ha gustado dejar a alguien de lado por el móvil, para luego llevarse otra cucharada a la boca como el glotón que es.
Edward Westenberg
Imagen Personalizada : Loving you Sunday Morning. || Edward. - Página 2 Tumblr_n1gy0wYx8a1qk8r8go2_250
RP : 8
PB : Andrew Garfield.
Edad del pj : 19
Ocupación : Encargado Caldero Chorrea
Pureza de sangre : Mestizo.
Galeones : 7.171
Lealtad : not found.
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 383
Puntos : 251
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3035-relaciones-edward-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg http://www.expectopatronum-rpg.com/t3014-edward-s-westenberg
Edward WestenbergMagos y brujas

Zdravka E. Ovsianikova el Jue Ago 22, 2019 3:38 am

—Eso no vale, eso es trampa —le respondió divertida cuando dijo que los guisantes, con el aliño adecuado, podrían estar ricos. —Entonces el guisante sabe al aliño porque de base no sabe a nada. Y el punto es que el problema es el guisante.

Le hacía gracia que Zeta fuese un poco tiquismiquis para la comida mientras que Edward parecía ser un cuerpo sin fondo que aceptaba todo tipo de comida. Que ojo, no es que se sintiese orgullosa de su predisposición de repipi con la comida, pero la verdad es que era desagradable comerte algo que no te termina de convencer, como en su caso lo agridulce o el sabor barbacoa.

Soltó una carcajada natural cuando Edward admitió que si hiciera reggaetón él lo bailaría igualmente, perreando como era debido, haciendo twerk si hacía falta. Bueno, eso no lo había dicho, pero el twerk era necesario siempre y cuando la canción fuese lo suficientemente buena como para mover el culo. Y sí, chicos: Zeta era capaz de hacer twerk del bueno.

—¿Te imaginas? Claro que te lo imaginas… —Ahora que sabía que el chico también quería ser músico estaba segura de que él también se habría imaginado como sería la experiencia de poder llenar un estadio entero, cuando ya solo con un club te sientes el músico más afortunado. —Supongo que soñarás también con eso. Yo ya te digo que cuando lleno los clubs en los que a veces toco ya me emociono hasta niveles que no creía poder emocionarme, por lo que me imagino si da la casualidad que tengo suerte en la música y llego hasta los estadios.

Estaba siendo realista: en la industria musical necesitabas talento, sí, pero sobre todo necesitabas suerte. Esa suerte de estar en el lugar correcto, en el momento idóneo. Si no, llegar lejos era muy complicado.

Y luego fue totalmente sincera cuando escuchó lo que había hecho.

Podría haber sido una persona cordial y limitarse a alabar su trabajo, pero sabía que eso no servía. Era bonito que te dijeran cosas bonitas de lo que haces, pero siempre si es con sinceridad, desde el corazón. A Zeta no le servía en absoluto que alguien le dijera que algo le gustaba sólo por complacerla, pues no le estaba ayudando para nada. Así que Zeta le dijo lo que pensaba, pues de verdad creía que para ser lo primero que hacía, estaba bastante bien. Además de que pretendía ser todo lo constructiva posible por ayudarle. No sabía si después de eso mantendrían el contacto, pero siempre era guay poder ayudar en base a tu experiencia, como muchos habían ayudado a Zeta cuando sólo estaba empezando.

Otra cosa que no pudo evitar preguntar fue qué de dónde había sacado lo necesario para hacerlo; el interior. Era algo muy íntimo y Zeta lo preguntó por mera curiosidad, siendo consciente de que podía rehusar contárselo con toda su lógica. Sin embargo, lo que le contó pese a que no era nada específico, parecía ser algo muy gordo, por lo que no preguntó nada más al respecto.

—Por supuesto —contestó sobre la marcha. —Me tienes en instagram, no te olvides de mí y mandamela cuando la tengas acabada. Ahí ya te puedo dar mucho más consejos, pues tengo bastante experiencia en producir canciones, además de que con un ritmo y una letra se pueden hacer cosas maravillosas. —Entonces le señaló con la cuchara, pues prácticamente ya se había acabado su tazón. —No te olvides de mí, quiero escucharla enterita y completa.

Se terminó entonces el tazón mientras el chico miraba su móvil, algo que a ella no le molestaba en absoluto. Obvio que le molestaba si la persona en cuestión se pegaba la vida pegada al móvil, pero podía entender cualquier emergencia o necesidad, pues precisamente Zeta era una pesada con el móvil, pues lo usaba para absolutamente todo.

La sonrisa apareció sola en su rostro cuando el chico habló.

—Dile que se lo pase a más gente, que así a lo mejor me hago viral y es mi ticket de oro hacia la fama —dijo divertida, pues era una broma. Zeta miró la hora en su móvil que estaba sobre la mesa, alzando ambas cejas, pues ella estaba muy acostumbrada a un horario muy matutino y no entendían a esas personas que se acostaban a las tantas de la madrugada. —Qué vida tan guay, yo también la quiero. Aunque creo que actualmente no podría despertarme más tarde las nueve ni aunque me acostase a las siete de la mañana: mi reloj biológico me odia. —No le importó que mirase el móvil, por lo que zarandeó la mano cuando pidió perdón, para luego preguntar algo personal. —¿Lleváis mucho juntos?

Era joven, suponía que aún no vivía con su pareja. Aunque bueno, mírala a ella... veintinueve tacos y todavía compartía pisos porque era pobre y su sueño era muy caro. ¡Injusticia de vida!
Zdravka E. Ovsianikova
Imagen Personalizada : Z-Kaeka, disponible en Spotify
RP : 5
PB : Úrsula Corberó
Edad del pj : 28
Ocupación : Dependienta
Pureza de sangre : SuperMuggle
Galeones : 45.075
Lealtad : Pro-Morti no te jode
Patronus : Me lo comí
RP Adicional : 000
Mensajes : 178
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6545-zdravka-e-ovsianikova#95216 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6582-baul-de-zdravka-ovsianikova#95859 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6581-cronologia-de-zdravka-ovsianikova#95858 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6583-movil-de-zdravka-ovsianikova#95861

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.