Situación Actual
12º-19º
14 septiembre ➟ luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Gracias a todos pj destacado
Gracias a todos Pjs destacados
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen}

Gwendoline Edevane el Sáb Ene 26, 2019 3:48 pm

Recuerdo del primer mensaje :

Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 C1mGTpR
Miércoles 23 de enero, 2019 || Apartamento de Gwendoline Edevane, Londres || 23:07 horas || Atuendo

Gwendoline abrió la boca en un sonoro bostezo, hasta el punto que escuchó crujir su mandíbula. Se tapó la boca con la mano, más por costumbre que por otra cosa: no había nadie en los alrededores a quien pudiera parecerle desagradable aquel gesto.

Ascendió los tres peldaños que conducían al portal de su edificio, cansada. El bolso colgaba de su hombro como un peso muerto, y no veía el momento de dejarlo caer en el suelo, tal era su agotamiento físico. Había pasado las últimas tres horas en el gimnasio, tanto haciendo ejercicio como entrenando defensa personal, rutina que había adoptado desde que había comenzado el año.

Así que su cuerpo en aquellos momentos era su enemigo. Como dirían algunos, ‘le pesaba el culo’, y sabía que al día siguiente tenía unas hermosas agujetas. Ya se lo había advertido su profesor: ‘Si sigues a este ritmo, mañana no podrás moverte.’

Aquello era una verdad a medias, pues su profesor de defensa personal no contaba con toda la información sobre Gwen: era bruja, y pretendía preparar un buen remedio para el dolor muscular en cuanto entrara por la puerta. Mil veces más efectivo que los baños de hielo y los remedios muggles.

Cerró el portal a sus espaldas y, casi arrastrando los pies, recogió el correo del buzón para luego subir poco a poco las escaleras de su dichoso edificio sin ascensor. Se distrajo ojeando las cartas que había recibido, sabiendo de antemano que lo único que se iba a encontrar era publicidad y más publicidad. Sin embargo, por extraño que pareciera, el camino escaleras arriba hacia el tercer piso se le hizo un poco más ameno.

Solo un poco.

Con la mirada puesta todavía en una carta de una aseguradora cuyo nombre no recordaba haber visto antes, Gwendoline se llevó una mano al bolsillo de sus vaqueros cuando ya alcanzaba el tercer piso, en busca de sus llaves. Siguió ascendiendo peldaño a peldaño, y para cuando llegó al descansillo frente a su puerta, Gwendoline se llevó tal susto que las cartas terminaron desparramadas a sus pies.

Ante ella se encontraba nada más y nada menos que Douglas Dagon, quien en pocas palabras era uno de los esbirros de Artemis Hemsley.

El joven estaba apoyado en la pared junto a su puerta, la mano izquierda en el bolsillo de sus tejanos, la mano derecha sosteniendo un humeante cigarrillo que se llevó a los labios para dar una calada profunda. Un segundo después, expulsó el humo por la nariz y por la boca, al mismo tiempo.

El susto inicial de Gwendoline dejó paso a un estado de nerviosismo y tensión que la hizo quedarse congelada donde estaba. El joven, por su parte, se separó de la pared y caminó hacia ella. Sacó la mano izquierda y la levantó a modo de saludo.

Buenas noches.Dijo, como si tal cosa. Como si aquello fuera una visita totalmente planeada.

—¿Qué estás haciendo tú aquí?—Preguntó Gwendoline, siendo por fin capaz de reaccionar a semejante situación.

He venido a hablar contigo. ¿Tienes un minuto?

¿Que si tenía un minuto? Gwendoline no podría estar más confundida ni aunque un elefante rosa hubiera aparecido en su descansillo al volante de un fórmula uno. Y es que no podía imaginarse escenario más surrealista.

Sin embargo, mantuvo la calma. Le costó un tremendo esfuerzo hacerlo, pues todo lo que estuviera relacionado con Artemis Hemsley la aterraba, pero lo consiguió. Asintió suavemente con la cabeza, y entonces se giró hacia la puerta para abrirla. Mientras lo hacía, observó cómo Douglas tiraba al suelo su cigarrillo, lo pisoteaba, y se agachaba para recoger las cartas desperdigadas por el suelo. Cuando la puerta estuvo abierta, el chico se las entregó. Las aceptó sin decir palabra, y entonces se hizo a un lado para dejarlo pasar.

Entró detrás de él, quedándose atrás deliberadamente no sólo para cerrar la puerta, sino para sacar su varita de la manga de su chaqueta. Dejó caer entonces bolso y cartas, y se volvió hacia Dagon.

Gracias por dejarme entrar. Lo que tengo que contarte es...Douglas Dagon nunca terminó aquella frase.

Gwendoline no esperó a que se diera del todo la vuelta, sino que conjuró un Desmaius no verbal en su dirección mientras se giraba. El chico se vio sorprendido por el hechizo, y enmudeció repentinamente. La morena lo había atacado con tal violencia que el hechizo no solo lo dejó inconsciente, sino que lo arrojó contra la pared del fondo.

La morena avanzó con precaución hacia él, varita en mano, apuntándole en todo momento. Cuando estuvo lo bastante cerca, le dio un ligero puntapié para comprobar si estaba inconsciente o si, por el contrario, estaba fingiendo. No lo estaba.

Dejó escapar el aire que se dio cuenta que estaba reteniendo en sus pulmones. Su cuerpo, en tensión hasta ese momento, se permitió relajarse. Sin embargo, su corazón latía a toda velocidad.

—Esto no puede estar pasando...—Dijo, incrédula, mientras caminaba hacia su bolso en busca de su teléfono móvil. Cuando lo tuvo entre sus manos, envió un mensaje de audio a Sam.—¿Puedes venir a mi casa? Y tráete a Caroline. Tenemos entre manos una...—Se pensó unos segundos el cómo definir aquella situación… y no se le ocurrió palabra mejor que esa.—...una situación.

Chess, que hasta ese momento había permanecido ausente, dio un salto desde el sofá al suelo y caminó hacia su compañera humana. La miró desde su pequeña altura y le dedicó un sentido maullido. Toda respuesta de Gwendoline fue lanzar un suspiro y dejarse caer sobre el reposabrazos del sofá. Y yo pensando que lo que me esperaba en casa era una ducha caliente y una poción para el dolor muscular…


PNJ - Douglas Dagon:
Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Aj9EE3I
Diálogo = #7f6eff
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Giphy
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 30
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.086
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Tortuga marina
RP Adicional : ---
Mensajes : 1242
Puntos : 799
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Gwendoline Edevane el Mar Jun 18, 2019 3:39 pm

El rostro de Gwendoline, parcialmente oculto bajo las sombras que proyectaba la capucha, se mostraba inexpresivo y laxo. Difícilmente podría reflejar los nervios que estaba experimentando en aquel momento.

Cuánto más repasaba mentalmente el plan en su cabeza, más se arrepentía de estar allí: sí, en teoría tenían un plan, uno bastante elaborado, pero Hemsley no era alguien a quien debieran subestimar. Y mucho menos cuando estaban entrando, literalmente, en sus dominios. No podían prever lo que se encontrarían, por muchos mapas y localización de las posibles trampas de que dispusieran.

Douglas Dagon parecía bastante seguro de sí mismo, bastante confiado… y eso a Gwendoline le daba muy mala espina.

—Vuelvo a preguntártelo:—Susurró Gwendoline, una vez hubieron pasado de largo al guarda de seguridad y se encontraron en aquel extraño jardín que parecía sacado de una película sobre el japón feudal. Estaba segura de que esa lluvia constante de pétalos de cerezo tenía algo de mágico.—¿Estás seguro de que va a funcionar?

En esta vida, no hay nada seguro.Gwendoline puso los ojos en blanco. ¿De verdad iba a ponérseles filosófico en aquel momento?Pero lo hemos planeado lo mejor que hemos podido, así que si puede salir bien de alguna manera… es así.Añadió. Resumen: no estaba seguro.

Gwendoline miró a Caroline de soslayo. La pelirroja llevaba consigo el arma que podía hacer frente a Hemsley: una de las katanas de Aoyama, tan poderosa como la que tenía Grulla. Si llegaba a darse el caso de tener que luchar… lo más lógico era que lo hiciera ella, pues era quien tenía experiencia. La morena se había entrenado brevemente con el maestro de su enemiga cuando habían visitado Japón, pero unos días de entrenamiento no la ayudarían a vencer a alguien como Hemsley.

—Recuerda lo que te dije.—Esta vez, hablaba con su amiga.—Si llega a darse el caso de que tienes que luchar con ella, aprovéchate de sus debilidades: siempre va a buscar tu espalda, o en su defecto, tu lado izquierdo. Y no te olvides de la lesión que se produjo durante sus entrenamientos...—Hiroshi Tahiri había dicho a Gwendoline que durante el largo proceso de entrenamiento, Hemsley había sufrido daños en su brazo izquierdo, los cuales la habían dejado con una lesión permanente.

¿Podemos cortar el rollo y seguir adelante, por favor?Dijo Dagon, interrumpiendo la breve charla de las chicas.

—Sí, de acuerdo.—Confirmó Gwendoline.—Aquí es dónde nos separamos...—Aquella afirmación hizo que a Gwendoline se le formara un nudo en el estómago.

Si todo sale bien, nos veremos pronto.Pero, generalmente, cuando se hacía una afirmación de ese estilo… las cosas no solían salir bien.


***

Habitación de Artemis:
Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 MSh2sTU

Artemis Hemsley estaba de un humor pésimo: la reunión había sido un fracaso, y sus negociaciones no habían llegado a buen puerto. Y por mucho que ese cerdo de Graham la desagradase, no le iba a quedar más remedio que seguir tratando con él hasta conseguir llegar a un acuerdo.

Si no tuviera algo que le interesara, ese cabrón ya estaría muerto.

Llevaba unos minutos en su habitación, con la única compañía de Savannah McLaren. La temblorosa muchacha, cuyas cicatrices la hacían parecer sonriente a cada segundo del día, estaba de pie a un par de metros de ella, sin decir ni palabra, luchando para no descomponerse del pavor que, obviamente, sentía ante su presencia.

Hemsley sonrió de manera perversa.

¿Qué pasa? ¿Ya no eres tan habladora como solías serlo?Le preguntó de manera jocosa, perfectamente consciente de que así era. Aquella cría se había roto como una ramita ante ella.

No dijo nada, por supuesto, y Hemsley se regodeó en la sensación.

No tienes que exagerar: podría haberte hecho mucho más de lo que te hice. Podría haberte reducido a una masa suplicante de carne cuyo único deseo es morir, y no creas que no me apetece.Savannah tragó saliva, y su cuerpo tembló ligeramente, de manera perfectamente apreciable.No lo descarto: cuando no te necesite, posiblemente me divierta un rato contigo. Jugaremos mucho juntas.Le guiñó el ojo, como si le hubiera gastado una broma llena de complicidad; el rostro de la muchacha no mostraba, en absoluto, esa complicidad.Venga: sírveme un poco de sake. Haz algo útil con tu asquerosa vida.

Hemsley se sentó en el borde de su cama, observando cómo Savannah trabajaba. Las manos de la chica temblaban tanto que a punto estuvo de derramar el sake. No sucedió, y tuvo suerte: de haber sucedido… habría recibido uno de los peores correctivos de su vida.

Esas mismas manos temblorosas ofrecieron a Hemsley el sake. Savannah se acercó a la mortífaga de la misma manera se acercaría al fuego: con cuidado, procurando no tocarlo. Su maestra le arrebató el pequeño recipiente de porcelana de un manotazo y se lo acercó a los labios.

Ni siquiera esto se te da bien...

***

Mientras esperaban a que Hemsley, con suerte, se bebiera la poción adormecedora, las tres ex-Ravenclaw tenían una clara misión: debían dividirse y, utilizando los datos que Douglas Dagon les había proporcionado, desactivar todas las trampas y alarmas mágicas de la mansión, para luego conjurar una serie de protecciones que, entre otras cosas, impidieran el uso de la aparición en el interior.

Así mismo, cada una tenía una misión complementaria: Sam tenía como objetivo crear una pequeña burbuja de realidad alternativa en uno de los jardines interiores, hacia la cual atraerían a Artemis en caso de necesidad; Caroline debía echar un vistazo a las localizaciones de las criaturas mágicas, no sólo para liberarlas sino para asegurarse de que, si alguna era demasiado peligrosa, estuviera bien retenida; y Gwendoline, por su parte, debía sabotear el armero de Hemsley.

Un dato curioso sobre las armas de Artemis Hemsley: su manera de ‘sacarlas’ de la nada no tenía nada de místico, sino que era mágico. Las mangas de su ropa estaban conectadas mágicamente al armero en cuestión, que no era otra cosa que un armario evanescente cuya entrada era… la ropa de Hemsley. Una idea inteligente, desde luego: por eso, cuando en plena batalla extraía un shuriken de dichas mangas, parecía que lo sacaba de la nada.

Su objetivo era cortar la conexión entre el armero y la ropa de Hemsley. Sencilla.

Con ayuda del plano que Douglas había dibujado para ellas, y con la localización de las trampas en mente, Gwendoline no tuvo ningún problema para localizar el lugar. Se encontraba al fondo de un pasillo del ala este, tras una puerta de biombo cerrada mágicamente. Douglas también había pensado en eso y les había entregado copias de llaves mágicas que abrían dichas puertas.

El interior del armero era más grande de lo que parecía desde fuera. Una colección de espadas, que más parecían de exposición que reales, ocupaba el centro de la estancia. Las paredes de ésta estaban llenas de distintos tipos de shurikens, kunais y otras armas cortas. También había algunas lanzas e, incluso, arcos y mosquetes.

Aquel lugar sería el sueño de cualquier coleccionista.

Hora de cortar a Hemsley el suministro de armas, pensó Gwendoline mientras pasaba al interior, sacaba su varita y se disponía a trabajar.

Fue todo bastante más sencillo de lo que parecía: lo único que tuvo que hacer fue romper el hechizo que vinculaba el armero con las mangas de Artemis. Se sintió aliviada al comprobar que, al menos aquella parte, funcionaba bien. Sólo quedaba reunirse con sus amigas para ir a por Hemsley, que para entonces ya debería estar sufriendo las consecuencias de la poción adormecedora.

Sin embargo, antes de abandonar el lugar, Gwendoline se detuvo a recoger un par de sai japonesas que servirían como refuerzo en caso de tener que librar un combate contra Hemsley.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Giphy
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 30
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.086
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Tortuga marina
RP Adicional : ---
Mensajes : 1242
Puntos : 799
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Sam J. Lehmann el Sáb Jun 22, 2019 2:24 am

Vale, ya estaban dentro de la mansión Hemsley y había llegado el momento en el que tenían que separarse para cada una cumplir su misión. Sam entendía perfectamente que separarse quizás era necesario para optimizar el tiempo, ¿pero de verdad ella era la única que recordaba la norma número uno de las películas? #1 Separarse era siempre malo, muy malo. ¿Acaso no era obvio, cuando todo siempre salía mal cuando las personas se separaban?

Mira que ya de por si el plan de meterse en casa de Artemis Hemsley no le emocionaba especialmente y había muchas partes del plan que no le convencían, pero es que eso de separarse… de verdad, ¿qué necesidad? ¿No podían ir todas cogidas de la mano a cada uno de los puntos estratégicos? No. Separadas, como tres idiotas.

Les pidió tropecientas veces que tuvieran cuidado antes de separarse hasta el punto al que tenía que ir, esperando que todo saliese bien. Esperaba que el plan de dejar dormida a Hemsley funcionase, porque ahora mismo Sam estaba con el corazón en el pecho que se le iba a salir sólo de pensar en volver a enfrentarse a ella y que alguna de las tres pudiese salir malherida… pero se había prometido mantener la calma y…

—¡Pero…!

¡Tranquila, tía! Susurró.

—¿Qué narices haces aquí, Dog? ¡Me has dado un susto de muerte, me cago en la leche! —Si no se le había salido del pecho el corazón es porque era literalmente imposible anatómicamente hablando, pero si hubiera sido un dibujo animado, hubiera llegado a una galaxia muy, muy lejana. —No deberías estar aquí asustándome, ¿en donde narices se supone que debías estar?

Estaba comprobando la posición de la guardia personal de Grulla, pero no hay nadie.

—¿Por qué? ¿Cómo lo sabes?

Porque estás en donde deberían estar patrullando uno y no hay nadie. Sam volvió a dar un bote.

—No me jod…

Tía, es que te has equivocado de camino. Tenías que ir a los jardines de la parte izquierda, no estos. Estos son los que están más lejos del dormitorio de Grulla, la idea era hacerlo en el más cercano para que, si las cosas salen mal, poder atraerla con facilidad.

—Es que esto es un laberinto.

Pero te di un mapa.

—¡Ya sé que nos diste un mapa! ¡Cállate! ¡Estoy nerviosa! —Estaba susurrando, de manera muy alterada. —¡Llévame a donde sea que tengo que hacer eso!


***

Después de haber hecho con éxito esa burbuja mental en base a sus conocimientos y lo que sabía, por experiencia, de la mente de Grulla, volvió junto a sus amigas en donde habían quedado volver a reunirse. Dog la volvió a guiar porque los nervios le estaban jugando una mala pasada y se le había olvidado toda la dichosa disposición de la mansión. Años de ser Ravenclaw para ésto, pero de verdad que estaba alteradísima por el momento en el que llegase Artemis Hemsley y la posibilidad de que las cosas se torciesen. Al menos, eso sí, separarse no les había costado la vida.

Nada más llegar las tocó a ambas en el hombro, por un lado porque eso de hacer ilusiones mentales le hacía emparanoiarse con la realidad y, por otro lado, porque las amaba y tenía miedo.

—Dog me ha dicho que no hay guardias ni nada. —Y menos mal porque Sam, después de haber visto a Grulla luchar, no se veía tampoco muy por la labor de enfrentarse primero a ninjas convencionales para luego enfrentarse a Artemis Hemsley, la ninja maestra, porque Douglas no les había dado demasiado detalles, pero Sam se imaginaba a sus secuaces como ninjas. —Y lo sé porque me he equivocado de lugar y él me ha corregido diciéndome que por ahí solían haber guardias. No sé chicas, yo ya he tenido mi suerte de hoy, lo mismo es hora de irnos y dejarlo para otro día. —Entonces cogió aire y volvió a serenarse. —Preguntó y llevan sin venir un par de días porque Artemis está más susceptible que nunca y lo mismo era ella quiénes mataba a sus protectores. —Carraspeó.

No iba a insistir porque estaban ahí como tres personas valientes que quieren conservar su libertad. Pero lo mismo deberían irse y barajar la opción de alquilar un misil nuclear con el que bombardear todo eso.


***

Entonces las chicas comenzaron a caminar en dirección a la zona en donde se encontraba Grulla. Lo más lógico es que estuviese en su dormitorio a esa hora, pero bien podría estar en su despacho—justo al lado—o en la sala de estar, que también estaba cerca. La ubicación exacta era desconocida, pero Sam solo esperaba que, fuera cual fuera, encontrarse a Grulla durmiendo. Algo le decía que eso era demasiado bueno para que fuese real.

Ya cerca de allí se volvieron a separar un poco, aunque sin perderse de vista. La idea de entrar por la puerta no le gustaba, pero tampoco consideraba una opción eso de entrar por la ventana. O por el techo. La verdad es que ninguna opción le parecía buena, por lo que se separó lo suficiente para cubrir a Caroline, que era quién iba a abrir la puerta. Sam se acercó a la zona de la ventana, lentamente, para cuando lo escuchó:

Mocosa inútil…Era la voz de Grulla, hablando seguramente con Savannah.

Entonces Sam, que no podía hablar para no hacer ruido, apuntó a Caroline con la varita y congeló su movimiento hacia la puerta. Cuando recibió la mirada de la pelirroja, la deshechizó y le hizo una señal de calma, señalando al interior como que Grulla estaba allí, despierta.

Sin embargo, pese a que las tres creyesen que todo estaba bien y nada se había torcido, sino que su presencia allí seguía siendo un misterio para Artemis, se equivocaron. De repente la puerta que estaba frente a Caroline y que había estado a punto de abrir, le explotó justo delante de su cara. Salió despedida hacia atrás y Hemsley apareció en el interior de su habitación, con la varita en su mano, mirando con rabia a través de su puerta. Sabía que estaban las tres pese a que sólo hubiera visto a la pelirroja.

¡Vaya, vaya! Parece que tengo visita y nadie me había avisado para recibirla como es debido...Empezó hablando con su tono rimbombante de siempre, pero el final de esa frase sonó cargado de rabia, pues no permitía que nadie entrase a su casa de esa manera.
Sam J. Lehmann
Imagen Personalizada : Es un lindo cerditooooooo
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 28
Ocupación : Camarera
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 28.396
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 1196
Puntos : 956
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2181-buzon-de-sam-j-lehmann#39778

Caroline Shepard el Jue Ago 15, 2019 1:11 am

Al pasar la primera barrera de la mansión de Hamsley la pelirroja se sintió parte de una ruleta rusa, de allí en adelante cualquier cosa podía suceder, ya que por más que hubieran repasado mil veces el plan no se encontraban en su terreno, sino que todo lo contrario, estaban precisamente en la boca del león y haciéndole cosquillas. Aun así, siguió caminando a paso seguro, ya no había vuelta atrás, tenían un objetivo y ella no se detendría hasta conseguirlo. Es que seguir viviendo atormentadas por la presencia de esa mujer no era vida, y en este mundo definitivamente no había espacio para Grulla y ellas.

La pelirroja resopló y rodeó los ojos al escuchar la respuesta del muchacho a la interrogante de su amiga, es que pese a que hubieran decidido confiar en él, el mago aún no lograba ganarse del todo la confianza de la magizoologista, quién aparte de encontrarlo muy inmaduro en algunas ocasiones, creía que se tomaba todo demasiado a la ligera el plan y eso le ponía los nervios a flor de piel, porque tal vez él todo este tiempo había sido el favorito y no había tenido que sufrir represalias, pero cuando ya has sufrido algún ataque de la mano de Grulla, te das cuenta que las cosas con ella jamás se deben tomar a la ligera, si valoras tu vida al menos.  

Escuchó la voz de Gwen y volteó su rostro para mirarla.― Sí, lo recuerdo. Ryo me paso otras armas japonesas que nos pueden ayudar si las cosas se complican… ― le susurró, levantándose el costado izquierdo de su capa para mostrarle su cinturón y cómo adheridos a él se encontraban dos shurikenes y dos tekkos, uno para cada mano. ― Aunque espero no tener que ocupar nada de esto…― agregó junto a una mueca.

Caroline le dedicó una mirada de pocos amigos al chico, para luego suavizarla a la hora de despedirse de sus amigas. Esta parte del plan era la que menos le gustaba, ya que pese a saber que lo más rápido y efectivo era separarse, siempre ha creído que juntas son más fuertes, pero aun así se fue por su camino, ya que los planes estaban para cumplirse, al menos este que un mínimo error podía ser garrafal.  

Caminó en dirección a la zona trasera de la mansión, para ello debía bordear la casa lo más sigilosamente posible y así poder llegar al jardín. Y cuando llegó se quedó congelada en su posición, la imagen que se encontraba frente a sus ojos era hermosa y horrible a la vez. En la pileta, encadenados  se encontraban dos Kappas, de seguro era una pareja para poder hacer crecer la especie, y detrás de ellos se encontraba descansando un magnífico y multicolor Occamy, también encadenado por su cuello, tenía un tamaño “normal” en cuanto a su capacidad, su pelaje brillaba radiante al sol y su pausada respiración solo te ocasionaba tranquilidad, aun así si te detenías más del momento normal te dabas cuenta que esas criaturas no eran felices, pese a que su sola presencia más el maravilloso paisaje que los rodeara fuera hermoso, sus cadenas sólo transmitían crueldad, encarcelamiento y sufrimiento, haciendo que el corazón de la pelirroja se achicara de dolor y pena.

Lo primero que hizo fue sacar un bolso extensible en miniatura de su bolsillo izquierdo, y no era cualquier bolso, no. Era uno que había sido confeccionado especialmente para eventos de rescate a criaturas mágicas, en el habían compartimientos dependiendo del grupo de criatura que quisieras introducir, y en su interior existían las comodidades y espacio para que pudieran habitar en el al menos por un par de horas, para luego llevarlos a un lugar seguro donde puedan vivir libremente. De un toque hizo que este volviera a su tamaño normal, dirigió un rápido vistazo a su interior e hizo una mueca con sus labios al comprobar que las ratas, que había conseguido de anzuelo,  seguía allí.

Pese a que odiase verlos encadenados eso le ayudaba mucho a su misión, que no tardó demasiado en lograrla, lo primero que hizo fue generar un hechizo silenciador en un perímetro cercano a donde se encontraban, para luego hacer acto de aparición frente a las criaturas que enseguida tomaron posición de ataque al verla, pero que tras un >>Obstum Odio<< se relajaron, quedando adormilados. El primero en entrar en el bolso fue el Occamy, que tras ser guiado por el olor de las ratas se fue arrastrando al interior hasta quedar por completo dentro, mucho más pequeño que antes, para luego seguirle la pareja de Kappas, unos muy hermosos según la extraña mirada de Caroline.

Cuando todos estuvieron dentro del bolso  se los llevó junto a ella, pensando que por fin un hermoso y nuevo capítulo comenzará para esas criaturas, y ojalá que para ellas también.

***

Ya estaban las tres juntas nuevamente, sanas y a salvo, aún.

Escuchó a Sam y tragó saliva pesadamente, no quería ni pensar qué niveles de rabia y odia que debía estar repartiendo Grulla estos últimos días que ni sus propios guardias la soportaban. Llevó su mano hacia la de su amiga y se la apretó cariñosamente.― Ya estamos aquí, y podemos hacerlo. Además, tu suerte se venció pero aún queda la de Gwen y la mía, y las dos felices te la compartimos. ― le susurró guiñandole el ojo, para así destensar un poco el ambiente, pese a que se aproximase la etapa más difícil del plan.

Comenzaron a caminar hacia la habitación de Grulla, Caroline iba por delante, y mientras se aproximaba a la puerta se cercioro, una vez más, que todo estuviese en el lugar que ella recordase. Katana, varita, shurikenes, y tekkos, todo se encontraba sobre su cuerpo. Pues bien, ahora solo quedaba abrir…

De pronto se quedó congelada en el lugar y con su mano a centímetros de tomar la manilla de la puerta, miró a Sam y esta le hizo un gesto que se detuviera, se habían escuchado ruidos al interior indicando que Hamsley no se encontraba durmiendo, para que posteriormente en un pestañar la puerta explotase saliendo la pelirroja disparada por los aires, cayendo unos metros más allá.

Caroline agradeció casi toda la casa fuese de madera amortiguando un poco el golpe y la caída, sintió una puntada en su costilla izquierda, hizo un ademán de levantarse al descubrir que su varita había dado unos pasos más allá de ella pero su cabeza le comenzó a dar vueltas por lo que se dejó caer nuevamente sobre el suelo.  Giró su rostro y logró divisar a Hamsley  por su expresión de ira justo en el momento que descubrió que habían cortado su conexión con sus armas,  Grulla enfurecida tomó un silbato y tras llevárselo a la boca sonó un agudo sonido que hizo que la pelirroja y todos los presentes se llevaran las manos a sus oídos.

Y tras ese sonido tres personas cubiertas de pies a cabeza con ropajes negros hicieron entrada en el lugar, al parecer sus guardias pese a no encontrarse previamente tenían tal adiestramiento que solo bastaba un señal para ir a proteger a su jefa.  Los tres tenían kunais en sus manos, y al ver que se disponía a ir tras sus amigas, sacando fuerzas Caroline pese a no tener su varita cerca,  llevó su mano bajo la capa y sacó el par de shurikenes que Ryo le había dado, y desde su posición apuntó a sus pies. El primero acertó, logrando que uno de ellos que aún no se habían dado cuenta de su presencia, detuviera su andar tras recibir un puntazo en su pantorrilla y cayera al suelo. Lamentablemente el segundo no acertó, haciendo que aparte de dar alerta de su presencia, uno de los que no se encontraba herido fuera tras de ella, la pelirroja rodó por el suelo al ver que le lanzaba un Kunai a su dirección, arma japonesa que al parecer estaba encantada, ya que al no dar con ella volvió fielmente a la mano de su dueño, en ese transcurso la maga aprovecho de ir por su varita.

Lo que sucedía a su alrededor  era todo un caos,  de pronto siente nuevamente un golpe que la hizo salir disparada nuevamente, alejándose aún más de donde se encontraban Grulla y sus amigas, se removió en el suelo y elevó la mirada justo en el momento que vió a uno de los de negro venir hacia ella dispuesto a clavarle su kunai, nuevamente sus reflejos la salvaron haciendo que nuevamente pese al dolor se despertara y comenzara una batalla con el hombre. Para su fortuna su contrincante la prejuicio y no contó con que ella sabía defenderse  mugglemente, y tras evitar un par de ataques de su parte, de una patada le arrebata su arma, y como si su varita se tratase de un cuchillo se la clavó en su abdomen.―Desmaius.― susurró, y sintió como el hombre se desplomaba en sus brazos, lo soltó enseguida y comenzó a correr en dirección a la habitación de Grulla, rogando que en su ausencia las cosas hayan ido a favor de sus amigas.
Caroline Shepard
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Tumblr_inline_mx9xqzCdQf1s424hg
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 15.712
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 269
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Gwendoline Edevane el Jue Ago 15, 2019 3:32 am

Una vez reunidas las tres en el punto de encuentro—algo que salía bien, por fin—sólo quedaba hacer una cosa: ir a por Artemis Hemsley en persona.

Sam hizo una sugerencia que su novia habría aceptado de buena gana, de no ser porque… no había marcha atrás. ¿Qué iban a hacer? ¿Marcharse y seguir escondiéndose de ella, hasta el momento en la mortífaga se cansara de esperar y las atacase con todo lo que tenía? Todas ellas sabían, en el fondo, que no sobrevivirían a algo así.

Cuando Caroline aseguró que tanto ella como Gwendoline todavía disponían de suerte… la morena no estuvo de acuerdo, y lo demostró soltando un bufido descontento.

—En este tema no me siento lo que se dice afortunada.—Aseguró, más seria que de costumbre. ¿Cómo no iba a estarlo? Aquella mujer era la muestra viva de su debilidad, y que Caroline hablase de suerte cuando la última vez que habían tenido un encuentro con ella, había terminado con un hombro atravesado por una katana, era de ser de un optimista que daba miedo.

Como no había marcha atrás, y lo único que podían hacer era intentar salir con bien de aquello, todas caminaron en dirección a la habitación de Artemis. Y como las cosas tenían una tendencia natural a salir mal, algo que ya debían haber esperado de antemano, Artemis Hemsley no estaba dormida. Sam escuchó sonidos procedentes de su cuarto, Caroline se dispuso a abrir la puerta… y a partir de ahí todo se descontroló.

La pelirroja salió despedida cuando la puerta saltó por los aires. Gwendoline, de manera instintiva, se encogió y se cubrió el rostro con los brazos. Astillas de madera golpearon las mangas de su chaqueta, y para cuando se atrevió a mirar, Hemsley había emergido del interior de su cuarto, varita en mano.

Si llego a saber que vendríais, os habría preparado un recibimiento de lo más a...Decía Hemsley mientras extendía su brazo libre con intención de que algo sucediese… pero no sucedió nada. Su rostro mostraba sorpresa y rabia a partes iguales.Pequeñas zorras...

Fue entonces cuando se llevó la mano al cuello, del cual pendía algo sujeto a una cadena: una especie de caña de bambú de unos cinco centímetros de longitud, que se llevó a la boca. Solo cuando sopló a través de ésta y un estridente pitido se les clavó en los oídos, Gwendoline comprendió que se trataba de un silbato.

Y entonces fue cuando la morena se convenció de que estaba, directamente, soñando: tres figuras ataviadas con atuendos similares a las de los ninjas hicieron acto de presencia, aparentemente surgidas de la nada.

Y estaban armadas… como los ninjas.

Ninjas, pensó Gwendoline, sin comprender nada de lo que ocurría a su alrededor. ¿Qué clase de locura es esta?

Sin que ninguna de las dos pudiera evitarlo, Caroline se vio enfrascada en un combate con un par de esos ninjas, mientras el que restaba y Hemsley optaban por hacerse cargo de Gwendoline y Sam.

Sin dar tiempo a decidir qué hacer, la morena conjuró un hechizo Aura no verbal para protegerse de cualquier cosa que pudieran hacerle, y tanto un shuriken como un hechizo impactaron sobre su barrera.

En cuanto la barrera bajó, dejándola expuesta, uno de los ninjas se lanzó sobre ella, la pierna derecha por delante en una patada voladora. Gwendoline reaccionó a tiempo: conjuró de manera eficaz un Impetus Preaesidio que desvió el golpe, haciendo pasar al ninja velozmente por su izquierda. Terminó estrellándose estrepitosamente contra una de las paredes de biombo, atravesándola.

Sin perder un momento, Gwendoline conjuró un poderoso Fulmen Cruciatus en dirección al ninja, que en esos momentos se estaba poniendo en pie del otro lado del agujero. El ataque lo pilló totalmente por sorpresa, de tal manera que recibió una potente sacudida eléctrica. Su cuerpo se sacudió y se contorsionó, momentos antes de caer inerte al suelo.

Entonces, sucedió algo curioso: una nube de humo brotó de su cuerpo, y para cuando se disipó, lo único que había en el suelo era una especie de muñeco de paja de tamaño natural.

¿Qué…?, pensó Gwendoline, frunciendo el ceño. Comprendió lo que ocurría un segundo más tarde, y todo tuvo más sentido: ¡No son reales! Son muñecos animados con magia.

—¡Chicas! ¡No son re…!—Gritaba Gwendoline, dándose la vuelta, cuando fue bruscamente interrumpida por un golpazo en plena frente que la hizo ver las estrellas, perder el equilibrio y caer al suelo de espaldas.

No sé, Alice, si eres muy valiente...Decía la voz de Hemsley, cuya figura se cernía sobre ella....o eres tonta de remate.

Al abrir los ojos, que había cerrado instintivamente al recibir el golpe en plena cara, vio a la mortífaga ante ella, empuñando su espada. La sujetó con ambas manos, la hoja apuntando en dirección al pecho de la morena, y con una media sonrisa, se dispuso a bajarla.

Que te sirva de consuelo haber conseguido descubrir el secreto de mis guardias.Con esas palabras, la hoja bajó en dirección a su corazón.

Por fortuna, Gwendoline consiguió conjurar un Impetus Praesidio que detuvo la hoja de la espada a centímetros de su pecho. Requirió de toda su fuerza de voluntad mantener el hechizo activo, y aún así, sabía que no duraría mucho.

¿Cómo puedes ser tan condenadamente pesada? ¡Muere de una maldita vez!Exclamó Hemsley, que imprimía todas sus fuerzas a la espada.
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Giphy
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 30
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.086
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Tortuga marina
RP Adicional : ---
Mensajes : 1242
Puntos : 799
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Sam J. Lehmann el Sáb Ago 17, 2019 4:25 am

Vale, lo del silbato era nuevo. ¿Douglas Dagon no podía haberlas informado de que tenía un silbato mágico capaz de invocar ninjas asesinos? No sé, pregunto. Dagon, ¿de qué lado estás, tío? ¿¡De qué maldito lado estás!? Un: “Sam, colega, los guardias no están pero Grulla tiene un silbado supersónico que puede hacerlos aparecer en un segundo, así que en realidad da igual que aparentemente no están, porque en realidad sí están.” O algo así.

Sam, que estaba muy cerca de la puerta por donde había salido Grulla, casi escondida detrás de una columna, sufrió muy de cerca aquel sonido ensordecedor en sus oídos. Pudo recordar aquella vez en donde Gwen y ella se habían enfrentado a Artemis y había terminado prácticamente sin escuchar nada, pero no fue ni de lejos tan doloroso como aquel momento, aunque se quedase media aturdida.

En una primera instancia tuvo la intención de atacar a uno de los ninjas, pero éste se fue corriendo a por Gwendoline, siendo ésta bastante resolutiva. Luego intentó atacar a otro, pero quedó fuera de su alcance yendo a por Caroline, así que directamente miró al último de todos que estaba distraído quitándose aquello que le habían clavado en la pantorrilla y se disponía a hacer algo. El ninja la miró y Sam lo miró a él. El ninja cogió ese mismo shuriken que se acababa de quitar y lo tiró contra la rubia a la vez que Sam conjuraba un hechizo hacia él. El ninja cayó al suelo totalmente dormido y el shuriken iba directo al rostro de Sam, por lo que tuvo que hacerse hacia atrás para evitar que le cortase. Al ir hacia atrás se tropezó contra un escalón y cayó al suelo, viendo como el shuriken se clavaba fuertemente en la pared.

El casi grito de Gwen hizo que virase su mirada hacia ella, viendo en primera plana como Grulla la golpeaba. Le hirvió la sangre en ese momento al ver como esa perra del infierno golpeaba a SU Gwen, por lo que se puso en pie y asió la varita hacia Hemsley. Sus primeras intenciones fueron conjurar algo fatal para ella, pero Sam no era una asesina y tampoco quería comprobar sus capacidades con las maldiciones imperdonables, por lo que lo primero que salió de su varita fue un desmaius.

Creyó que le iba a dar, hasta que en el último momento dejó de ejercer fuerza contra Gwendoline y elevó la katana para protegerse del hechizo con su arma mágica. No supo en qué momento pudo creer que podría haber sido tan fácil acabar con ella.

Grulla hizo un tajo al aire, rápido y conciso hacia Sam, lanzando un hechizo que cortó el aire hacia ella. Sobre la marcha, Hemsley hizo un movimiento con la katana para volver a clavársela a Gwendoline, pero antes de que la hoja pudiera chocar contra nada ni nadie, el arma de la espadachina salió volando. Sam había lanzado un expelliarmus en vez una protección al hechizo de Hemsley, priorizando ayudar a Gwen.

Intentó moverse en el último momento para evitar lo que le caía encima, pero le dio en el hombro y sintió como unas cadenas de hierro empezaban a aparecer con una velocidad que daba miedo, rodeando por completo su hombro y torciendo todo lo que se encontraban por el camino. Por suerte para ella Hemsley no estaba atosigándola con nada, sino que estaba muy ocupada viendo como su katana se había salido disparada bien lejos, por lo que pudo quitarse aquellas cadenas mágicamente antes de que su brazo sufriese muchos daños.

Cuando volvió a mirar, su enemiga había conseguido quitarle de manera física la varita a Gwendoline para estar en 'igualdad de condiciones', por lo que cuando Sam consiguió recomponerse. Quería hechizar a Artemis para quitársela de encima a Gwen, pero su propia novia estaba en medio entre ella y la enemiga, por lo que cuando vio que estaba en peligro, optó por la opción más fácil: tiró mágicamente de su propia novia hacia atrás cuando Hemsley le fue a golpear con una patada en la cabeza, sintiendo en cuestión de segundos como la espalda de Gwen chocaba suavemente contra ella.

Entonces apareció por el otro lado Caroline, 'encerrando' a Grulla entre ellas dos y la pelirroja. Sam, casi como si no pudiera perder la concentración o todo se vendría abajo, atrajo la varita de Gwendoline con su propia varita, para entonces tendérsela a la morena, todo eso sin apartar la mirada de Hemsley, pues parecía que pestañear ya le otorgaba ventaja.
Sam J. Lehmann
Imagen Personalizada : Es un lindo cerditooooooo
RP : 10
PB : Taylor Swift
Edad del pj : 28
Ocupación : Camarera
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 28.396
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : No tiene
RP Adicional : 000
Mensajes : 1196
Puntos : 956
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t2138-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2143-sam-j-lehmann-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t2182-cronologia-de-sam-j-lehmann http://www.expectopatronum-rpg.com/t2181-buzon-de-sam-j-lehmann#39778

Caroline Shepard Ayer a las 8:40 pm

Después del fuerte silbido, el camino de las tres nuevamente se volvió a separar, cada una comenzó a defenderse de la mejor manera y así poder lograr su objetivo de aquel día. Jamás se esperaron el ingreso de esos ninjas al lugar, durante el último tiempo habían estudiado muy bien todos los peligros que podían encontrarse en aquel lugar pero nunca se habló de estos seres armados que no tardaron en atacarlas sin piedad. Esperados o no, debían accionar y eso fue lo que hicieron las tres, mientras Grulla rápidamente busco armarse y darle su merecido a las magas.

Caroline por su parte después de salir disparada producto de un hechizo comenzó una batalla cuerpo a cuerpo con uno de los ninjas, y afortunadamente salió victoriosa, cuando el cuerpo del hombre se desvaneció en sus brazos no tardó en ir en busca de sus amigas, siendo consciente que mientras permanecieran separadas el poder de Hemsley siempre sería mayor.

Observó a los lejos como Grulla estaba luchando contra sus dos amigas, apresuró su paso llegando a la espalda de la morena quien tenía su vista fija en las magas que nuevamente se encontraban juntas y con sus varitas, miró de reojo como la pelirroja se ponía detrás de ella, estaba rodeada, pero pese a su desventaja la maga sonrío maliciosamente.

Pensé que después de nuestra último encuentro habían aprendido…pero veo que no . ― dijo arrastrando las palabras mientras les dedicaba una mirada despectiva. ― Vamos ¿quién lanzará la primera piedra? Estoy lista… ― agregó desafiante, para luego comenzar a mover sus brazos y manos de manera circular, a medida que lo iba haciendo la tierra  se comenzó a desprender y se formó un tornado a su alrededor tomando todo objeto a su paso.

El primer impulso de la pelirroja fue elevar su brazo izquierdo para cubrirse el rostro, dio un paso atrás para estabilizarse, ya que producto del fuerte viento que producía el tornado era dificultoso mantener en pie, Grulla literalmente las estaba desestabilizando para ganar tiempo y ventaja.

El tornado cada vez se hacía mayor, expandiéndose a los costados, y si no hacían algo pronto  las iba alcanzar uniéndolas a su fuerte girar. Lo más frustrante era que por la fuerza de este, cada hechizo, u objeto que quisiera lanzarle rebotaba y salía proyectado a cualquier lugar menos al que uno quería. Todo este tiempo, Grulla lo ocupo para decidir sus próximos pasos a seguir, su fuerza estaba considerablemente más débil, y lo que estaba haciendo para protegerse tampoco la ayudaba mucho, pero como un capitán que ve frente a sus ojos hundirse el barco que tanto tiempo le costó construir  no iba a dejar que terminaran con ella así de fácil.
Caroline Shepard
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Tumblr_inline_mx9xqzCdQf1s424hg
RP : 10
PB : Evan Rachel Wood
Edad del pj : 27
Ocupación : Regulación de criaturas
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 15.712
Lealtad : Pro-muggle.
Patronus : Tigre Blanco
RP Adicional : +2F
Mensajes : 269
Puntos : 182
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t4198-caroline-shepard#66802 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4199-part-of-my-life-rs-caroline-shepard#66808 http://www.expectopatronum-rpg.com/cronología http://www.expectopatronum-rpg.com/baúl
Caroline ShepardTrabajador Ministerio

Gwendoline Edevane Hoy a las 1:36 am

Desde el momento en que Hemsley estuvo a punto de acabar con su vida, la percepción de lo que ocurría a su alrededor pareció desvanecerse: sin tiempo siquiera a darse cuenta de que seguía con vida, las cosas sucedieron demasiado rápido y su cerebro pareció no registrarlas. En algún momento perdió la varita, pues se encontró a Sam tendiéndosela; tampoco sabía cómo había terminado junto a ella, pero supuso que había sido obra de la rubia. Su cerebro no se paró en ningún momento a hacer preguntas, limitándose a reaccionar a lo que ocurría a su alrededor.

Ante sus ojos, comenzó a formarse un huracán, y Artemis Hemsley parecía ser su ojo. El viento se arremolinaba a su alrededor, cortante y peligroso, y el vórtice cada vez crecía más y más. Comenzó a arrojar polvo y fragmentos de todo aquello que atrapaba en todas direcciones, y Gwendoline se protegió los ojos con el antebrazo izquierdo. Su pelo y sus ropas se agitaban, y la misma fuerza del tornado estaba haciendo prácticamente imposible mantener los pies en el suelo.

Hemsley había comenzado a sacar la artillería pesada, y estaba claro que no tendrían ocasión de hacer nada si no detenían aquel vórtice ventoso. El hechizo era tan potente que en ese instante arrancaba parte del techo sobre sus cabezas, dejando a la vista el nocturno cielo estrellado.

Gwendoline hincó la rodilla en el suelo y se inclinó hacia delante, en un intento por resistir mejor la fuerza de empuje que sacudía su cuerpo.

Imposible atacarla de frente: ese viento desviará todos nuestros hechizos, pensó Gwendoline, buscando una manera de salir de aquello. Así que supongo que habrá que atacarla desde abajo.

Gwendoline se apuntó a sí misma con la varita y conjuró de manera no verbal un hechizo Gravitas Incrementum, y enseguida experimentó una sensación un tanto desagradable: su cuerpo pareció pesar mucho más, teniendo en cuenta que había incrementado la fuerza de la gravedad a su alrededor. Sin embargo, aquello le permitiría mantener la posición mientras hacía todo lo demás.

Acto seguido, apuntó al suelo, donde suponía que se encontraba el epicentro del tornado que Hemsley seguía conjurando, y la atacó con un Tremor Inferius, hechizo que no se desplazaba por el aire sino por el suelo. Lo repitió varias veces hasta que vio que surtía efecto: el huracán, desestabilizado su epicentro—su conjuradora, básicamente—, comenzó a dar bandazos de un lado a otro. Aquello llevaría a Hemsley a perder el control sobre éste, y tarde o temprano tendría que interrumpirlo.

Sin embargo, también existía peligro para ellas: en el momento en que el huracán comenzó a girar descontrolado, los fragmentos que había arrancado de la estancia también lo hicieron, y podían herirlas.

—¡Hay que detener el huracán!—Gritó Gwendoline, intentando hacerse escuchar por encima del rugido del viento.

Caroline no podía haberla oído por la distancia que había entre las tres, así que Gwendoline, tras dedicar un gesto con la cabeza a una Sam que luchaba contra la fuerza del tornado con un hechizo Cessatio Ventus, se quitó el hechizo gravitatorio y echó a correr en dirección a la pelirroja. Al hacerlo, tuvo que protegerse de uno de los fragmentos de madera que cayó en su camino, utilizando para ello un hechizo Aura. Gracias a éste pudo llegar junto a Caroline, y le indicó igual que a Sam que debían detener el tornado.

La pelirroja se puso a ello, prestando apoyo a Sam, y Gwendoline tenía intención de hacer lo mismo, pero primero conjuró un hechizo Centrum Gravitas sobre uno de los extremos más alejados de la sala. Tras eso, se unió a Caroline en el hechizo para contrarrestar el viento.

Poco a poco, entre las tres y con un gran esfuerzo, lograron que la intensidad del tornado fuese disminuyendo, y a medida que esto sucedía, los escombros atrapados en la corriente de aire iban siendo atraídos hacia el lugar dónde la morena había conjurado el hechizo gravitatorio. Siguieron insistiendo hasta que la voluntad de Hemsley no pudo más, y la bruja cesó su hechizo, hincando la rodilla en el suelo. Se la notaba cansada, y Gwendoline no tardó en atisbar el brillo del anillo en su dedo.

Sois… sois tres putos insectos...Jadeaba mientras luchaba por ponerse en pie.Si tengo que aplastaros os voy a...

No concluyó la frase: en el momento en que volvía a estar en pie, Gwendoline lanzó contra ella un potente hechizo Fulmen Cruciatus. Hemsley logró detenerlo debido a sus grandes reflejos, pero la mestiza siguió emitiendo electricidad a través de su varita. Rayo y barrera chisporroteaban el uno en contacto del otro, y Hemsley tenía serios problemas para mantenerse en pie. De hecho, retrocedió un paso, antes de imponerse a la fuerza del hechizo eléctrico y utilizar una considerable cantidad de energía en devolvérselo a la morena.

Gwendoline sintió una fuerte sacudida eléctrica, ahogó un grito, y acto seguido rodó por el suelo. Terminó de bruces, todavía consciente pero sintiendo el intenso dolor muscular producto del hechizo eléctrico. Había soltado la varita, que estaba a escasos centímetros de su mano derecha.

Hemsley dio un paso adelante, pero en cuanto su pie tocó el suelo, una descarga de energía sacudió su cuerpo. Lanzó un grito, e hincó la rodilla en el suelo, visiblemente dolorida. Gwendoline alzó la mirada a duras penas, y comprendió a qué se debía: el anillo. Había utilizado demasiada energía y ahora pagaba las consecuencias.

Voy a acabar con...Decía Hemsley mientras se ponía en pie a duras penas. No tenía intención de aceptar su derrota. Con un rápido movimiento de mano, atrajo la katana caída hacia su mano y la empuñó en ambas manos....vosotras.

Gwendoline, agotada, no pudo hacer otra cosa que observar mientras sus amigas se enfrentaban a ella. Su cuerpo todavía no parecía dispuesto a responderle...
Gwendoline Edevane
Imagen Personalizada : Maybe I'm a Lion [Priv.] {Sam, Carol & Gwen} - Página 2 Giphy
RP : 10
PB : Elizabeth Olsen
Edad del pj : 30
Ocupación : Jefa de Desmemorizadores
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 8.086
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Tortuga marina
RP Adicional : ---
Mensajes : 1242
Puntos : 799
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t5349-gwendoline-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t5353-relaciones-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5368-cronologia-de-gwendoline http://www.expectopatronum-rpg.com/t5354-correspondencia-de-gwendoline
Gwendoline EdevaneDesmemorizador

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.