Situación Actual
12º-19º
14 septiembre ➟ luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Gracias a todos pj destacado
Gracias a todos Pjs destacados
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell]

Laith Gauthier el Sáb Feb 16, 2019 8:39 am

Febrero 12, 2019.
Universidad Mágica, 9:30 am.
6ºC, nubosidad variable.
Vestimenta

Muchos estudiantes, al graduarse, toman la decisión consciente de no volver al lugar de estudios por ningún motivo, si no es que planean tomar una segunda carrera. Pero por norma general, ¿para qué regresaría la gente a su universidad si no tiene nada que hacer ahí? Pues ese no era el caso de Laith, quien regresaba de vez en cuando para devorar alguno de los libros antiguos de la biblioteca, o tratar de ayudarse a entender un padecimiento al que no le sabe dar respuesta.

Y eso es lo que estaba haciendo ese día. Laith era un hombre al que le gustaba mantenerse ocupado, motivo por el que había abierto un negocio como hobbie. Hace mucho no ejercía, pero psicología era una de esas carreras que había tomado a lo largo de su aún corta vida. Había estudiado psicología y psiquiatría, así como varias otras especializaciones médicas, y pretendía seguir adquiriendo conocimiento. Su plan de vida era ser el mejor en lo que hacía, y no sólo mejor que los demás, sino mejor que sí mismo, siempre.

Llevaba un cuaderno en el que había tomado notas incansablemente sobre padecimientos mentales que tuvieran sintomatología semejante al caso que estaba tratando. Hace tiempo no ejercía la psicología, pero ese era un caso que se le había sido delegado por petición de uno de sus amigos cercanos. Y ahí estaba, buscando respuestas y estrategias, cuando creía que debía abandonar el caso por estar demasiado involucrado.

Había estado teniendo pesadillas relacionadas con un monstruo del que la niña le había hablado. Intentó ignorarlo al principio, pero se transformó en algo recurrente y, por supuesto, inquietante y molesto. En todo eso iba pensando mientras guardaba sus cosas dentro de una mochila y salía de la biblioteca de la universidad, pensando y dándole vueltas. No trabajaba ese día y quizá le vendría bien salir para desconectar.

Abandonando el campus, escuchó una explosión en uno de los edificios en los pisos superiores, apagada por el ruido que hacían los estudiantes. Era la facultad de Pociones, así que intuyó, por supuesto, que alguna poción habría salido mal. Se le aceleró el pulso cardiaco y se sintió contrariado un segundo antes de decidir empezar a subir por las escaleras casi corriendo. La última vez que fue testigo de una poción que salía mal, lo lamentó horriblemente.

El humo salía a través de la puerta, así que no fue difícil identificar cuál había sido el aula afectada, y se cubrió la boca con el antebrazo antes de abrir. — ¿Todo está bien por aquí? —preguntó, los ojos entrecerrados, mientras sacaba su varita para deshacerse del humo y poder ver lo que sucedía.

Había solo un estudiante dentro y supuso que tenía que estar practicando, quizá para un examen. Por un momento le recordó a él mismo cuando tenía su edad, joven e idiota, queriendo hacer todo lo posible por hacer las pociones o los hechizos perfectos. Pero no era momento de nostalgias absurdas, sino que se decantó por entrar y revisar él mismo que no hubiese sido nada grave.

¿Qué poción estabas haciendo? ¿Te quemaste? —era importante saberlo, para tener conocimiento de si iban a tratar con algún tipo de tóxico o veneno del que tuviera que cuidarse. — Déjame ver —apartó con magia silenciosa el caldero que debía estar caliente del fuego para que se detuviese el proceso de evaporación, aproximándose a la joven.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Miér Feb 20, 2019 2:28 am

—Tengo que echar un poco de esto... —Eché un poco de eso dentro del caldero, un poco a mi bola mientras mantenía la mirada fija en el libro que tenía justo a mi lado. —Luego batir... echar un poco de esto otro y... —Pero entonces había algo que empezó a no tener sentido para mí en todo lo que leía: ¿por qué iba a tener que meter polvo de hadas en una poción que era para la cura de quemaduras graves? —A ver, Danielle idiota, ¿en qué la has cagado ahora...? —Empecé a mirar de manera detallada y cuidadosa. Entonces me di cuenta de mi nefasto error, de mi cagada monumental del tamaño del ñordo de un dinosaurio muy grande. —¡No, espera, esto es...!

Y sí, moví la hoja y resultó que de alguna manera que desconozco, la hoja se me cambió, no me di cuenta y comencé a seguir la receta de otra poción. ¿Y sabías lo peligroso que podía llegar a ser eso? Mira que hace unos minutos ya las cosas me empezaron a oler un poco mal—literal y figuradamente—pero no esperaba que mi capacidad mental fuese de tanto retraso como para haber cambiado de hoja y no haberme dado cuenta.

Intenté solucionar las cosas, pero ya era demasiado tarde. El líquido de aquel caldero comenzó a hervir cada vez más rápido, con grandes burbujas y, para cuando quise quitarlo del fuego, me explotó delante de mí. Lo vi venir, por lo que puse las manos por delante para protegerme el rostro, pero sentí como el líquido ardiente impactaba en mis antebrazos que no tenían culpa de nada. Comencé a dar saltos porque me dolió horrores, pero no podía hacer otra cosa: por una parte me dolía tanto que no podía quitar el caldero del fuego, por otra parte no veía nada por culpa del humo y, por última parte—aunque eso no exista—sentía que no podía hacer nada por mi dolor porque eran quemaduras. Y se sabe que uno no debe mojar las quemaduras aunque quemen mucho, ¿no?

Así que entré en un estado de catatonia, saltando en el sitio en donde me encontraba para intentar asumir el dolor. Mascullaba todo el rato algún que otro insulto, así como lo subnormal que era, pero por suerte no había nadie y pude darme cuenta de cuando entró una persona porque el humo comenzó a irse por la puerta abierta. La verdad es que me hubiera encantado ser franca con la amigable voz que entró en mi auxilio, pero no pude. Me dolían mucho las quemaduras como para ser un ser razonable y simpático.

—¡Por supuesto, quería crear humo y asfixiarme a mí misma! ¡Qué mierda, has jodido mi intento de suicidio! —dije de manera irónica, siendo bien consciente de que así no se trata a tu ayuda. Así que cuando el humo se disipó casi por completo, vio al hombre: un chico muy apuesto con tatuajes y una mirada que, a mi juicio, parecía muy amable. Intenté ajustarme un poco a lo socialmente correcto, aún con sendas manos en alto por culpa de las quemaduras. —Lo siento, sí, me he quemado... —dije entonces. —Pensé que eras algún compañero bromista de mi clase y no una ayuda seria... —confesé, intentando excusarse por su comportamiento. —Estaba haciendo una poción para las quemaduras, pero no sé en qué momento se me ha cambiado la página del dichoso libro, no me di cuenta y empecé a mezclar ahí ingredientes... Estaba despistada. Es irónico que estuviese haciendo una para las quemaduras y me haga quemaduras, el destino intenta decirme que soy retrasada. —Sí, había hablado de más, pero en estas situaciones me pongo un poco nerviosa porque evidencio muchas cosas, la primera de todas que soy una idiota, además de que no se me daba del todo bien eso de mantener una conversación coherente con personas que no conozco. —¿Parecen grave? Porque escuecen un montón. —Y fruncí el ceño, ya que sentía en las quemaduras del antebrazo las palpitaciones de que ahí había algo doloroso.

Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Vie Feb 22, 2019 1:41 am

Escuchó aquella voz proviniendo del interior del aula, dándose cuenta que había una persona dentro, y no pareció en principio amable. Sin embargo, algo que los sanadores entienden bien es que no importa si quien tienen en frente es bueno o malo, hostil o amable, al final seguía siendo una persona que necesitaba ayuda, y ellos eran la ayuda. Por eso es que, siguiendo su ética laboral incluso fuera del trabajo, acudió a su auxilio deshaciéndose del humo para poder ver claramente el interior y la situación.

Está bien —la tranquilizó cuando oyó su disculpa, apartando el caldero del fuego para concentrarse en la joven, una muchacha de cabello claro, con una expresión que a Laith le sugirió que se había llevado un buen susto, por no mencionar el dolor de sus heridas. — No te preocupes, ¿te parece si te reviso? Mi nombre es Laith, soy sanador… egresado, si eso te ayuda a confiar un poco más —le sonrió, tratando de que el susto se le pasara.

Aprovechó para mirar la poción y ver el libro en la página que estaba, para saber con qué sustancias pudo haber estado trabajando. Hizo una lista mental con ver los nombres de las pociones, y asintió para sí mismo.

Bueno, lo primero va a ser quitarte el abrigo, para que no se pegue a la piel si tienes quemaduras graves —explicó lo que iba a hacer, antes de tenderle las manos para ayudarla a quitarse la prenda con el menor roce posible a la zona afectada. — Quiero pensar que no eres retrasada, sólo distraída —intentó bromear con ella para distraerla del dolor que podía estarle causando, hasta que dejó el abrigo a un lado y pudo ver sus antebrazos quemados.

Se habían vuelto rojos a causa de la quemadura en un área notable, y podía darse cuenta que se habían hinchado un poco. Por suerte, se había cubierto la cara y no tendría por qué haber complicaciones. Se quitó de la espalda la mochila para buscar una toalla pequeña limpia y una botella de agua, con la que humedeció la toalla y la dejó sobre los brazos mientras buscaba algo más.

No es muy grave, y no deberías preocuparte —la tranquilizó. Esperaba poder enfriar la quemadura antes de proceder. — ¿Eres alérgica a algo? —no iba a preguntarle todo su antecedente médico, pero iba a servirle saber si tenía que tomar en cuenta algún ingrediente de la poción. — Parece que sólo se afectó la parte superficial de la piel, aunque me preocupa que brote alguna ampolla, en cuyo caso no deberías reventarla —le aconsejó, sacando del fondo de su mochila lo que parecía un kit pequeño de primeros auxilios. Era un médico, ¿qué esperar? — Tengo algo de… remedio para las quemaduras —buscó en el interior.

Era un envase circular con una pasta amarilla, y se hizo de un guante estéril en su zurda antes de aplicarlo encima de las marcas que le había dejado. Limitaba el contacto y evitaba frotar, asegurándose de que todo estuviese bien y no la torturase con el dolor que debía sentir.

Eso debería bastar por ahora —comentó, quitándose el guante y devolviéndolo a su empaque individual para tirarlo más tarde. — Te regalo esto, ¿vale? Úsalo durante seis días y si no hay cambio o empeora, hazme una visita en San Mungo —le dejó el contenedor del remedio para las quemaduras mientras guardaba el resto, y buscó en la mochila otra cosa, un analgésico. — Esto debería ayudarte para el dolor —y depositó una píldora en la mano de la chica. — Aunque te debo el justificante médico para faltar a clases —le sonrió travieso, porque no podía hacer una receta médica fuera de San Mungo.

Era un adicto a ayudar, por lo que de inmediato se había puesto manos a la obra, y en cuestión de minutos ya había devuelto todo a su mochila. No pudo evitar pensar en que había sido un golpe de suerte que estuviese cerca, porque dudaba que ninguno hubiese actuado igual. Por empezar, al parecer las explosiones eran frecuentes ahí porque no había visto a nadie interesarse en ir a ver qué pasaba.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Sáb Feb 23, 2019 9:00 pm

Ustedes no eran conscientes de la suerte que yo estaba teniendo en este preciso momento de que un sanador egresado estuviese atendiéndome de aquella manera tan rápida después de haberla cagado tan estrepitosamente en aquel laboratorio. Y sabía que había tenido muchísima suerte porque de no ser así, yo probablemente le hubiera dado una cura muy diferente a aquellas quemaduras, hasta el punto de que seguramente tuviera que haber ido a San Mungo porque no lo habría hecho nada bien. Eso o se me quedaría marca para toda la vida, marca que me recordaría lo retrasada que soy.

—Danny. —Me presenté cuando me dijo que él se llamaba Laith.

Me quité el abrigo con cuidado para que pudiera observar con detenimiento el nivel de gravedad de las quemaduras, para entonces sonreír por su ojos de buen sanador.

—Para el caso es lo mismo, ¿no? —Le respondí, encogiéndome de hombros. —La gente distraída no debería ser apta para hacer pociones peligrosas si no quieren que hagamos explotar la universidad. —O al menos poner a personal como Laith: 'Sanadores de emergencia' para la facultad de pociones mágicas. Serían como los bomberos, pero en vez de ir a apagar fuegos, irían a ayudar a los idiotas que hacen explotar las cosas. Algo muy común ahí. Era una carrera complicada: un día tu hijo podía ir a estudiar y no volver porque perdió la cabeza en una explosión causada por él mismo. La gente no veía la peligrosidad y le daban al oportunidad de hacer pociones a cualquiera, con la cantidad de retrasados de verdad que hay por ahí. —De todas maneras creo que tengo algún tipo de instinto explosivo en mi interior, porque soy muy propensa a que las cosas estallen aunque yo no haga nada —dije, intentando quitarme culpa.

Negué con respecto a las alergias, para entonces mantenerme quieta mientras él aplicaba agua, un ungüento y luego me tendía una pastilla para el dolor. Yo estaba bien, pero era cierto que me ardía el antebrazo, sobre todo el izquierdo, pues fue el primero que puse delante del líquido que voló hacia mí.

—G-gracias... —Agradecí sorprendida al hecho de que me diera aquel ungüento milagroso que había hecho que el ardor pasase a ser un ligero picor. —¿Lo has hecho tú, no? Parece casero... —Intenté adivinar. Era sabido por todos que los sanadores son muy buenos pocionistas, sobre todo para éste tipo de cosas. No sabía exactamente lo que era, pero parecía algún tipo de concentrado que sacó a partir de una poción.

Alcé la mirada con los ojos bien abiertos cuando mencionó lo del justificante médico. Yo era un poco cabra loca y perfectamente podría ir a clase—sin malditas ganas—en ese estado mientras le prestaba más atención a mis heridas que a lo que decía la profesora, pero evidentemente lo del justificante médico me sonó a libertad. Así que no pude evitar sonreír mientras cogía mi chaqueta con la mano más libre de heridas.

—Siempre puedo acompañarte a San Mungo... —Y me encogí de hombros. —Y de ninguna manera es por mi interés en conseguir un justificante médico para saltarme la clase de Pociones Históricas contra las Enfermedades Mágicas. Me parece una asignatura fascinante, ¿eh? —Evidentemente estaba ironizando la situación, pues era probablemente la asignatura teórica más pelmazo que tenía ese año. Así que intenté ponerme otra vez la chaqueta sin hacerme daño, metiendo las manos lentamente. Luego miré a mi alrededor. —Creo que voy a huir lentamente del lugar del crimen antes de que alguien venga a hacerme pagar el techo... —Y miré al techo, para que la mirada de Laith la siguiese. El techo tenía una mancha negra, debido a la explosión. Me puse la mochila en un hombro y finalmente sonreí. —Gracias por todo, en realidad, menos mal que estabas por la zona. En realidad fingiría interés en ese justificante, pero pensaba faltar igual a ese pelmazo de asignatura —admití con diversión, pues otra cosa no: ¿pero yo buena estudiante? ¿En qué mundo? —Mucho más después de esto: estoy convaleciente, ¿sabes? —Bromeé.

Tenía ganas de contarle todo esto a Edward: ¿os los imagináis? Edward casi me muero de una explosión con una poción super peligrosa, pero entonces apareció un chico sanador de la nada, curándome y salvándome la vida. Está claro que he añadido un poco más de drama para darle emoción, pero sonaba épico lo mirase por donde lo mirases.
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Miér Feb 27, 2019 12:46 am

Bueno, en eso voy a tener que darte un poco de razón, las pociones son generalmente muy volátiles y tienden a ser peligrosas, en especial si quien las hace no está poniendo atención —reconoció, aunque concentrado en su tarea de encargarse de sus quemaduras. — Claro, si por “hacer nada” te refieres a mezclar dos pociones independientes la una de la otra, pues sí, es que no haces nada… —se metió con ella con un tono condescendiente pero una sonrisa traviesa.

¿Preocupado? En lo absoluto. Sentía que tenía las cosas bajo control y que podía hablar con naturalidad, el problema venía cuando se quedaba callado, porque significaba que estaba pensando porque algo lo había preocupado. Era un proceso simple para tratar la herida con un ungüento especial, mismo que le regaló para que lo tuviese disponible para hacerse sus propias curaciones cuando estuviese en su casa.

Le sonrió a su agradecimiento. — Sí, lo he hecho yo, sirve para emergencias en casos no muy graves —le comentó, porque si hubiese tenido una herida en una zona más profunda de su piel tendría que haber actuado de otra manera totalmente diferente. — Cuando uno se gradúa, se anima a hacer pequeñas variaciones en las pociones conocidas para hacer mejoras en su efecto —le confesó, porque era precisamente lo que hacía con frecuencia, con la escuela que su abuelo le había dejado.

Clark había sido grande en su tiempo, en especial porque siempre hacía variaciones a las pociones que existían y eso lo ayudaba a crear otras mejores. Debía ser por eso que a Laith no le daba miedo experimentar cuando le tocaba hacerlo con lo que tenía disponible en su tiempo libre. Un hobbie peligroso, podrían decir algunos, pero siempre útil al largo plazo.

Una enriquecedora materia —la secundó, aunque tampoco hablaba muy en serio. — Si quieres que sea honesto, es bueno aprender de la historia, pero siempre me pareció curiosa esa materia… porque el mundo y las enfermedades evolucionan, no sirve sólo aprender qué sirvió contra qué en su tiempo —y he ahí el motivo por el que jugar con las pociones para modificarlas, más allá de su preparación tradicional. — Yo te creo, sin embargo, que no es sólo por el justificante, te deben preocupar tus heridas —dramatizó.

Cuando tuvo todo listo, se colgó al hombro la mochila y miró el techo. Se esforzó en luchar contra su TOC con la limpieza, bajando la mirada e intentando ignorarla. Si no la veía, no existía, ¿verdad? En todo caso, le llamó la atención que la chica quisiese escaparse de la clase de todos modos, quisiera o no.

Válgame, y yo que pensaba ofrecerme a enseñarte la poción —le dijo, y hablaba completamente en serio. — ¿Danny, de Danielle? No me gustan las abreviaciones —se encogió de hombros, queriendo confirmar que se llamaba así para poder usar el nombre completo. Que luego le decía que se llamaba Danicia o algo. — Resulta que tengo algo de tiempo libre, y quizá podría venirte bien una mano con pociones, si estás interesada.

Él había necesitado su dosis de ayuda cuando estaba en la universidad, y siempre había querido ser el adulto que él hubiese querido tener a su lado cuando era más joven. Apoyaba a los jóvenes cuando le era posible, y suponía que no pasaba nada por enseñarle algo de su experiencia como pocionista a una estudiante de pociones, a quien parecía que le daba un poco de problema concentrarse al momento de hacerlas. O se concentraba tanto, que se distraía del entorno.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Jue Feb 28, 2019 12:56 am

—Exacto, ¿ves? —Le di la razón cuando, de manera divertida, me dio la razón con eso de no hacer nada. Siempre que estuviese en la universidad, podía utilizar excusas para evadir mi culpa en este tipo de cosas debido a mi inexperiencia o que soy imbécil, pero ya cuando estuviese ahí fuera experimentando en la vida real—yupi, mi sueño—no me quedaría otra que aceptar que era culpa mía y de nadie más. Y la verdad es que no tenía intención de quemar mi casa por un despiste así.

El ungüento que me aplicó lo había hecho él. Lo reconocí sobre todo por el envase en el que se encontraba y que tenía otro color a la crema anti-quemaduras que me habían enseñado a hacer a mí el año pasado. Atendí a lo que dijo y me dio envidia tanta predisposición a hacer cosas de manera voluntaria: ¡eso era pasión, hostias! ¿Por qué yo no tenía de eso en mi vida? Yo lo único que hacía con pasión era dormir. Y comer. Y comer en la cama para luego dormir. Yo qué sé, ¿era yo la única en el mundo que vivía así de desganada con la vida o qué narices me pasaba? Porque vamos, personas como Laith había a montones: que salen del trabajo para luego ponerse en la casa a hacer pociones POR HOBBIE. O sea, ¿quién hace eso, tío?

—Te profeso admiración —le dije con toda la sinceridad, sonando muy divertida. —Yo lo último que pienso en hacer en casa una vez salgo de aquí es en hacer más pociones. Son muy... tediosas. La verdad es que porque son un poquito entretenidas algunas, pero es un trabajo muy aburrido. —Pegarte todo el día frente a un caldero mientras las cosas que vas echando juntan sus propiedades y hacen algo mágico. Wow. Fantástico. El trabajo de éxtasis.

Luego fruncí el ceño, no porque nada de lo que dijera me pareciera extraño, sino porque su comentario de sabio me había preocupado. ¿Quién era este señor y por qué parecía como perfecto? Debía de ser broma, o algo. Un holograma. Quizás me morí de la explosión y éste es el ángel de la perfección intentando investigar si merezco que me abran las puertas del cielo.

—Oh, venga. —Reí. —Es que es justo eso: ¿para qué quieres dar historia si con enseñarte la poción ya sabes para lo que sirvió en su momento? Y lo que has dicho, además: todo evoluciona. Lo único que podemos aprender del pasado son de los errores y precisamente esa asignatura habla de los éxitos. Yo creo que algo falla. —Hice una pausa divertida, esbozando una sonrisa ladeada. —Además del profesor, claro. El profesor Wenstey habla con tanta pasión como si el foco de su energía fuese una cobaya corriendo en una rueda. —Me metí con el pobre señor de ochenta y un años, pero joder, ¿nadie le ha dicho que se ha saltado como una década desde que podía jubilarse? Quizás hacía falta un poco de energía joven en esa asignatura para que no quisieras suicidarte y de paso ofrecerle la eutanasia al señor Wenstey. —He de admitir que las heridas dejaron de preocuparme desde que apareciste a socorrerme.

¿Enseñarme la poción? Oye.

Lo sopesé seriamente por varias razones: últimamente me estaba dando cuenta de que las pociones no se me daban tan bien como creía—vaya revelación, si es que nada se me da bien en esta vida excepto dormir—, además de que tenía una prueba importante dentro de poco y, por no contar, de que me caía bien aunque parecía querer llamarme Danielle. Pero vamos, algún fallo tenía que tener.

—Sí, de Danielle —le respondí. Por suerte para él, ya me daba más igual que me llamaran por mi nombre completo, pero recordaba lo enfadada que me ponía en Hogwarts cuando alguien me llamaba así. Supongo que después de que todos los Slytherin se mofasen de mí utilizando mi nombre completo, uno terminaba cogiéndole un poco de tirria. —Estoy altamente interesada, señor Laith. —Y a falta de saber su apellido, 'señor Laith' tampoco sonaba tan mal. —Pero como no quiero que me echen la culpa de esto... —Señaló al techo y a la encimera. —Podríamos ir a otra sala y así de paso recolectamos de nuevo los ingredientes. Porque vamos, los que traje... evidentemente los eché a perder. —Había traído de más porque iba a hacer dos cosas diferentes y tenía mucha mierda en mi mochila, esto de que una persona desordenada tenga un encantamiento extensible en su mochila del día a día era probablemente la peor idea del universo.

Así que tras asegurarme de que tenía todo, caminé hasta la puerta. Laith me había dicho que era sanador, así que por mucho que hubiese tenido prácticas en esta facultad debido a su especialización en pociones, quizás no sabía el secreto supremo de nuestra carrera.

—¿Conoces 'La Despensa', verdad? —Le pregunté, haciéndome la misteriosa. —Es donde guardan todos los ingredientes para las pociones, pues por norma general no tenemos que comprarlas de manera individual, sino que puedes ir ahí a coger lo que quieras. Son como las contraseñas de las salas comunes de Hogwarts, ¿sabes? —Obvio no sabía porque el muy americano no había ido a Hogwarts, lo que yo no lo sabía. —Pues en La Despensa lo mismo. Tenemos una contraseña por semestre que declara nuestro nivel, entonces al entrar sólo puedes coger las cosas que están en tú nivel y de las pociones que estés practicando. Las otras cosas están protegidas con magia. No sé, me parece un sistema chulo para motivar al alumno a practicar de verdad. Ya te digo yo que si tuviera que comprarme el material, con lo caro que son algunas cosas, me lo pensaría dos veces. —Y empecé a bajar las escaleras a su lado, notando las heridas arder bajo mi ropa. Al final sí que me iba a tener que preocupar un poquito por ellas...
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Vie Mar 01, 2019 11:12 pm

Hacer pociones nunca era una tarea fácil, incluso cuando la poción era fácil. Era sorprendente la cantidad de cosas que podían salir mal con ingredientes mágicos y fuego, en especial para gente que no prestaba mucha atención al entorno. E incluso para Laith, sabía que hacer una poción significaba estar pendiente de ella a todo momento para evitar que ocurriese ningún accidente. Por suerte, él se había adaptado y acostumbrado, y ya no le generaba el disgusto que le generaría a un principiante con las explosiones repentinas.

¿Me explicas por qué estás estudiando pociones si te parecen tediosas y aburridas? —le preguntó con una expresión divertida y confundida, con un tono de gracia en su voz. — A ver que yo sé que no son la cosa más divertida del mundo, pero es útil y necesario… en especial si es lo que estás estudiando, que asumo será tu carrera profesional, ¿no? —trató de adivinar, aunque se suponía que podía estarse equivocando. Pero esperaba que no.

Probablemente la queja más común en los estudiantes era el por qué había que estudiar historia. Laith lo comprendía desde el punto de vista de “aprender de los errores”, pero más allá de eso, y en especial con algo tan volátil como las enfermedades, era algo por demás inútil. Que estaba bien tener un registro histórico para saber cómo reaccionar a contingencias, pero tener toda una materia de eso era pasarse un poco.

Pero a ver, ¿la cobaya es joven o apenas se mueve? Porque eso marca mucha diferencia, eh —alzó uno de sus dedos, mostrando la diferencia importante que había. — Porque las escuelas tienen esto de poner materias aburridas con profesores lentos —había sido estudiante, por supuesto, e incluso el apellido del profesor le sonaba, así que apostaba que tal vez le había tocado recibir clase con él, o tutoría cuando menos. — ¿Es porque tengo un efecto relajante? Es la colonia, esencia de cannabis —se olió la camisa, aunque sólo bromeaba.

Que vale que quizá pudiese oler un poquito a hierba, pero no era su colonia. Vamos, cada quien se mata a su manera. La estudiante, por ejemplo, lo hacía intentando hacer pociones a solas, ¿ven? Fumar no es tan malo si lo comparaban con una potencial quemadura. Danielle, se llamaba, y Laith lo repitió dentro de su cabeza para registrarlo, antes de ofrecerle la tentadora opción de tenerlo a él como tutor de una o dos pociones.

Sonrió, sin embargo, cuando se mostró interesada. — ¿Me veo tan viejo? —preguntó con un falso tono de pena. — Laith está bien —omitió el “señor”, porque no lo veía necesario. — Andando, entonces —dijo, haciendo un ademán con la mano de alejarse, empezando a caminar al mismo tiempo, y haciendo su mejor esfuerzo por no ver la mancha. Hiciese lo que hiciese, no quería ver la mancha.

Escuchó a Danielle cuando ella empezó a contarle sobre La Despensa. La conocía, había oído hablar de ella, las malas lenguas decían que era un buen sitio para tener un rato a solas, pero le pareció curioso de que lo asemejara con su colegio y sus contraseñas. Había escuchado lo de las contraseñas de las salas comunes en Hogwarts, incluso había un método para mantener a las otras casas a raya en Ilvermorny, pero igual le llamó la atención.

No fui a Hogwarts —le comentó cuando tuvo la oportunidad de hablar. — No soy de por aquí, soy norteamericano —explicó con un breve ademán de hombros. — Pero es una buena técnica para incentivar al alumno, ¿no? Además de que es interesante el método de selección por semestre —analizó sus propias palabras, pero al final sólo sonrió. — Fui a Ilvermorny, si te lo preguntas —porque asumió que iba a sentir curiosidad. Y si no, el dato ahí estaba. — ¿A qué casa te mandó el sombrero?

A Laith siempre le había dado especial gusto meterse con los colegios ajenos, en especial si no eran el suyo. Era un poco como la guerra de carreras en la universidad, donde la propia siempre va a ser mejor que las demás, por el motivo que sea. Hogwarts tenía un punto en contra por su sombrero extraño de selección, que, al menos Laith decía, tenía piojos por todas las cabezas en las que se había posado, a través de las décadas.

¿Qué pociones son las que quieres hacer? Te suplico que no me pidas una que se demore tres días, a menos que quieras que te dé instrucciones por carta —cerró uno de sus ojos en un guiño, como si algo le hubiera dolido, por la idea de quedarse tres días cuidando de una poción. — Un día quizá —dijo, y por su tono no era fácil decir si era, o no, verdad.

Lo cierto era que le gustaba estar ocupado. Era de esas personas que pensaban que una mente ocupada no tenía tiempo de preocuparse, y en su día a día tenía muchas cosas de las que preocuparse. Envolvía su pensamiento el mundo actual, sus amigos que huían de la ley, sus amigos que formaban parte del nuevo mundo, sus pacientes, si su camisa favorita se habría encogido al lavarla, y muchos otros pensamientos del estilo.

Se distrajo mirando lo que había alrededor, inhibiendo la nostalgia que amenazaba con aparecer al haber pasado tantas cosas ahí, y se sonrió para sí mismo mientras bajaba las escaleras. — ¿Te duelen mucho los brazos? —preguntó, suponiendo que era probable que el roce con la ropa generara molestias.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Lun Mar 04, 2019 4:26 am

—Qué buena pregunta es esa, ¿eh? —Le respondí sin miramientos cuando me pidió UNA EXPLICACIÓN—como si yo hubiese ido a las casas de Los Explicadores—sobre por qué estudio pociones si me parecen tediosas y aburridas. Y joder, la madre que lo parió, ¿y ahora qué le digo? ¿Qué hago aquí? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Cuál es el propósito del universo? ¿La naranja se llama naranja por el color naranja o el color naranja tiene ese nombre porque la naranja es naranja? —Sí claro, es mi carrera profesional…

Y así, señores, una queda de retrasada sin ambición en la vida y sin tener ni idea de cómo vivir. Decidí darle una explicación, la más sincera que podía darle y, la verdad, la única que ahora mismo me venía a la cabeza. Quería pensar que pese a lo estúpido que podía sonar todo, yo no tenía ningún tipo de retraso.

—Verás, es que tenía que estudiar algo, ¿sabes? —Y me encogí de hombros, cómo si esa fuese la excusa de todos los adolescentes que no saben qué hacer con sus vidas. —Me dijeron con diecisiete años: ¿qué quieres estudiar para dedicarte a ello el resto de tu vida? Y yo contesté: ‘¡nada, quiero ser jugadora de quidditch profesional!’ Pero claro, me mandaron a la mierda porque soy mala. ¿Y qué me queda? Entrar en la carrera que menos mal se me da. ¿Me gusta mucho? No, lo justo. ¿Me veo trabajando de esto en el futuro? No, qué me suicido. ¿Es importante, útil y necesario? Sí y por eso tengo un poquito de motivación. Pero ya. —Y entonces hice una pausa, para coger aire. —Quiero pensar que no soy la única adolescente sin tener clara la meta de su vida. —Es que a ver, ¿en qué asignatura te enseñan a redescubrir tu pasión y buscar ambiciones? Porque sin duda yo falté a clase todos los días.

La matización de si la cobaya era joven o vieja, me hizo sonreír. Que ojo, si te ponías a pensarlo, era un matiz muy gordo. ¿Has visto como pedalean las cobayas jóvenes? Lo mismo te hacen fuego de la energía que sale de ahí.

—Yo creo que una cobaya senil —le respondí, para entonces negar con la cabeza por su broma de la colonia. —Eres sanador, ¿qué me va a pasar malo contigo a mi lado? Tengo que tener mucha mala suerte.

En realidad no tenía intención de llamarle ‘Señor Laith’ todo el rato, pero me había parecido gracioso llamarlo así por las formalidades de que era mi profesor. Pero vamos, míralo. ¡Si era super joven! ¿Cuántos años me sacaría? ¿Cuatro o cinco?

Me reveló que no había ido a Hogwarts y se notó en mi rostro la sorpresa cuando me dijo que era norteamericano, ya que yo no lo hubiera adivinado ni en mil años. Me preguntaba si habría ido a Ilvermorny… ¡espera, que! ‘Fui a Ilvermorny, por si te lo preguntas.’ ¿También será legeremante y aún no me lo ha revelado? Lo miré divertida, sobre todo por mis propios pensamientos. Soy así de idiota y me río de lo que pienso, aunque no tenga que ver con la conversación.

—Me mandó a Hufflepuff —le respondí casi automáticamente, para entonces añadir: —Y sí, está genial lo de los ingredientes, porque vale que esta carrera es muy útil y necesaria, pero también has de tener una gran economía para poder costearse ingredientes de calidad. Si no fuera por la ayuda que nos prestan con La Despensa, no podríamos hacer casi nada. —Y tras añadir eso, que por la sorpresa se me había olvidado decir a medio camino, sonreí para preguntar de lo verdaderamente importante: —En Ilvermorny las cosas también van por casas, ¿verdad? No las conozco, ni sé cómo se rigen. Aquí en teoría son por tus valores y lo que te caracteriza: los Hufflepuff nos caracterizamos por ser trabajadores, leales, justos… Y eso. —Le dije, por si no lo sabía.

No sabía cuánto tiempo llevaba en Londres, ¿vale? A lo mejor llevaba un día y yo le estaba revelando UN MUNDO DESCONOCIDO. O quizás llevase diez años y yo no fuese más que una mosca molesta más que se repite más que el ajo.

—Pues la misma que estaba haciendo, ¿te parece bien? No debería tardarse más de tres horas como muchísimo. O al menos eso ponía el libro. —Entonces abrí los ojos rápidamente. —¡Bueno espera! Ahora ya no sé si eso lo ponía la poción correcta o la incorrecta. —Y reí porque al final va a resultar que mi retraso era real.

Qué vergüenza, ¿de verdad que no había una carrera que te permitiese no hacer nada en la vida y cobrar por ello? Bueno sí, la de político corrupto. ¡Pero para eso en este mundo había que estudiar mucho y ahora los políticos son super malvados! Arg, que asco de vida.

Bajando por las escaleras, Laith me preguntó que si me dolían muchos los brazos. Yo intenté contestar con detalles, aunque cualquiera me llamaría quisquillosa.

—No mucho, lo que me echaste me alivió pero el roce sí que molesta bastante. Pero claro, si me la quito me da frío. —Los problemas del primer mundo, ¿eh? —Encima la chaqueta por dentro es como así gordita rollo suave, con la tela esta en plan rugosita que pica, ¿sabes? —Y reí porque mi explicación evidenciaba, CLARÍSIMAMENTE que definitivamente yo no era digna de estar en la casa de Los Explicadores.
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Miér Mar 06, 2019 10:55 pm

Le había parecido curioso que, estudiando pociones, las considerase tediosas, por lo que preguntó cuál era el motivo de que la eligiera como carrera profesional. Seguramente recibiese como respuesta que no le incumbía, y en todo caso era cierto, pero le había llamado la atención y supuso que no era una mala idea preguntárselo, para ver si había motivos detrás o sólo había sido, como para muchos estudiantes, una carrera por descartar todas las demás.

Su respuesta se refería a la segunda opción. — Es cierto eso, no eres la única estudiante que no lo lleva claro, pero no porque sea lo típico significa que es lo correcto —le sonrió con la calidez de un extraño amable. — Si me lo hubieses preguntado a mí, yo te habría dicho que siguieses entrenando para ser jugadora si eso era lo que querías hacer —y se lo dijo aunque no se lo hubiera preguntado. — No es tan malo, tampoco —le dijo, — no tener un propósito claro no es ilegal —la tranquilizó. — Pero como un consejo, de extraño a extraño, si alguna vez encuentras algo que verdaderamente te motive y te veas trabajando de eso, deberías intentar ir tras ello —era algo que defendería a capa y espada. — Mientras tanto, tener un plan B no es mala idea.

A él le había costado también encontrar su propósito en la vida, y había estado perdido sin saber qué carrera elegir. Sus circunstancias le dieron la respuesta justo a tiempo, pero no era el caso de muchos otros jóvenes, para quienes el “plan B” era un soporte en caso de fallar. Incluso a ellos, Laith querría hacerles saber que un “plan B” no tiene que ser un plan de vida, en especial si hay algo mejor ahí fuera.

Laith se sonrió cuando le dijo que no le iba a pasar nada con él a su lado, y él, por dentro, pensó que era una dulce niña del verano. — Yo no estaría tan seguro si fuera tú —porque al parecer él era un imán de problemas. — No bajes la guardia, todo puede pasar conmigo a tu lado —advirtió, mirando a los lados como si lo estuviese persiguiendo un espía ninja asesino.

Cuando Danielle le dijo que había ido a la casa de Hufflepuff, el sanador tuvo que hacer un ejercicio de memoria, ¿no era esa la casa de los mapaches? Cuando le dio la explicación de lo que representaba a los de esa casa, lo recordó. Y es que Laith siempre había dicho que, de haber ido a Hogwarts, habría ido a esa casa.

La casa de los mapaches —le dijo, muy seguro. — Sí, también va por casas la cosa, yo fui a Pukwudgie, la casa de los sanadores, el corazón del mago —y se señaló el lado izquierdo del pecho, donde se encontraba dicho órgano. — Las casas van por criaturas mágicas americanas, y representan el corazón, la mente, el alma y el cuerpo de los magos —le explicó. Siempre se había enorgullecido de pertenecer a la casa del corazón, e irónicamente había acabado siendo la casa que favorecía a su futura profesión. — Llevo en Londres… ¿nueve años, quizá? Así que igual un poco sé sobre el colegio —y eso no justificaba su dislexia con los nombres y los animales que representaban dichas casas.

Era muy amable, tanto que ni siquiera parecía importarle que le repitiese sobre su colegio lo mismo que había escuchado tantas veces ya. Por más que se lo repitieran, sin embargo, no parecía dispuesto a memorizar los datos que sabía sobre el colegio, que tampoco es que fueran tan importantes. Es decir, vamos, que uno podía darse una idea de cómo era alguien basado en la casa en que estuvo, pero era demasiado general para ser un juicio preciso.

¿Un remedio para las quemaduras? —le preguntó, sólo para confirmarlo. — No es la gran cosa —comentó, más por decir que no debería llevarle esas tres horas que por culparla por haberse equivocado. — Aunque tendré que ver el libro —mencionó. Su ungüento casero era la evidencia más clara para decir que Laith había olvidado cómo hacerlo según el libro. — Uso medidas naturales para potenciar el efecto de las pociones, en este caso, para que no dejen ni una cicatriz, ¿has leído a Gauthier? —le preguntó.

Él, más que nadie, sabía que a Clark Gauthier no le gustaba la fama y que se negaba a publicar demasiado sus experimentos. Pero para los entendidos de la materia, había sido un genio precisamente en el arte de mejorar las pociones con esencias y elementos naturales. Muchos de sus secretos, sin embargo, los había guardado en los libros y textos personales que Laith conservaba, y muchos otros se los llevó con él a la tumba.

Si te molesta mucho, puedo ponerte apósitos para minimizar el roce —le sugirió, aunque no lo había hecho desde el principio ya que había querido dejar respirar la quemadura y evitar una ampolla. — Quién sabe, quizá hasta puedas ser tú misma el sujeto de pruebas para el ungüento que salga del caldero —lo que era altamente probable considerando que era Laith quien la guiaría.

Estaba tranquilo, sin embargo, dirigiéndose con ella a La Despensa y haciendo en su mente una lista de las cosas que creía iban a necesitar para la poción, tratando de distinguir cuáles era realmente necesarias y cuáles eran producto de su propia modificación. Una vez ahí, dejaría que fuera la universitaria quien recogiera los materiales que el libro describía, asegurándose que estuviesen en la página correcta.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Vie Mar 08, 2019 9:46 pm

Ya, todo el mundo me decía lo mismo: si me gustaba el Quidditch, debería de haber seguido intentándolo, una y otra vez. Hasta mis padres muggles, no entendían cómo era posible que después de tantos años diciendo que quería ser la mejor buscadora de los Murciélagos de Ballyscastle, me hubiese terminado metiendo en algo tan diferente como era… POCIONES. Es que si te pones a pensarlo, era totalmente lo contrario: el quidditch era algo apasionante y arriesgado, mientras que pociones… bueno vale, en manos torpes como las mías era arriesgado, pero de apasionante tenía lo mismo que de divertido.

—Ya, sí —le di la razón.

En realidad es que vale, podían tener razón, pero yo perdí la motivación. ¿Por qué iba a seguir entrenándome en algo en lo que había perdido la motivación? Quizás era aceptar la derrota demasiado pronto…

Si me preguntaban ahora mismo qué era lo que me veía haciendo en un futuro, seguía viendo que la opción que más me gustaba era subida a una escoba mientras la gente grita en todo el estadio por mi equipo, pero es que había una parte de mí que ya no se veía de esa manera. Como si todo ese mundo me quedase tremendamente grande. Además, me ponía a pensar en todo lo que podría perder si dejo lo que estoy haciendo por enfocarme cien por cien al Quidditch y luego no conseguirlo. La verdad es que estas decisiones no se me daban bien; se me daba fatal arriesgarme.

—Es difícil —dije al final, sin dejar mucha cosa en claro. —Es decir, por una parte está la opción de arriesgarte por lo que te gusta y tener la posibilidad de fallar y por otra parte la opción de ir por lo seguro y asegurarte un futuro. No sé a ti, pero a mí me han dado siempre mucha caña con que los estudios es lo primero y lo más importante para el futuro. —Quizás por eso también, el hecho de haber fallado, me había hecho decantarme por algo más seguro.

No sé, siempre me insistía a mí misma en no darle vueltas al asunto, pero quizás debería priorizar las cosas que me hacen feliz y dejar esta mierda pringosa que atenta contra mi vida cada momento con explosiones.

Reí cuando mencionó que a su lado todo podía pasar porque una cosa estaba clara: definitivamente si él tenía mala suerte para que pasaran cosas, en unión con mi mala suerte para que me pasen cosas, estaba claro que hoy era el día de mi muerte y yo aquí intentando plantear mi futuro de alguna manera.

—Estoy acostumbrada a que me pasen cosas que no le pasarían a otro ser humano. Me tranquiliza tener a alguien capacitado para tratar con todo tipo de daños, no vaya a ser. Siento que mi mala suerte ocasional se contrarresta con tus dotes profesionales —confesé divertida.

¿Los mapaches? ¡Já! Esa había sido buena. Pero no, no había que comparar a eso seres inofensivos con los terribles que podían ser los tejones. Que la gente se metía mucho con los tejones porque eran así gorditos y parecen buenas personas, ¿pero sabéis que son super violentos e incluso matan SERPIENTES? Sólo lo digo.

—Tejones, son los tejones —le corregí divertida, para seguir escuchándolo. —Bueno, bueno, un poco sabes sobre Hogwarts, que decir que la casa de Hufflepuff es la de los tejones… ¿y la de Slytherin la de las iguanas, la de Ravenclaw la de las gallinas y la Gryffindor la de los gatitos? —¡Dios, sólo imagínatelo! La gente sería mucho más feliz así, sin creerse águilas poderosas, los leones de la selva o las serpientes más venenosas del mundo. Los fundadores de Hogwarts se vinieron arriba eligiendo animales. Menos Helga, Helga vio un tejón por los alrededores y ya. —Pero me mola como es en Ilvermony. En Hogwarts, aunque haya animales representativos, en realidad también hay valores. Supongo que… la casa de la mente podría ser la Ravenclaw de allí y la tuya se parece mucho a Hufflepuff, ¿no? Siempre se ha dicho que en Hufflepuff estamos los de mayor corazón: los justos, leales, honestos… —Me encogí de hombros, contenta. A mí es que me encantaba mi casa de Hogwarts, consideraba que aunque no fuesen las cualidades más rimbombantes, eran sin duda las que te hacían mejor persona.

Me hice la pensativa—porque Gauthier me sonaba a nada—cuando me mencionó a ese autor. A ver, que yo estoy estudiando pociones por descarte, ¿vale? No es que me guste demasiado ni me apasione el mundo de la alquimia. Es bonito, sí, pero para estudiar lo que me dan en la universidad y ya está.

—No me suena Gauthier. —Vamos, lo dije como si yo fuese muy entendida en especialistas en pociones. —Pero si he leído esas cosas de los remedios naturales, aunque como es evidente no he probado demasiado. Ya has visto lo mal que se me da seguir instrucciones, te puedes hacer una idea de lo que pasaría si intento innovar. —Mientras bajábamos las escaleras, parece que me vio mover las mangas para intentar que el roce fuese el mínimo posible con las quemaduras, pues me preguntó. Me había quemado lo suficiente a lo largo de mi vida—sobre todo haciendo huevos fritos—como para saber que tapar una quemadura no era buena idea. . —No te preocupes, se pasará.

Una vez en La Despensa, entré a coger todo lo necesario, asegurándome de estar en el apartado del libro correcto y no en el de al lado, que perfectamente podría ser una poción explosiva. Bueno, no, pero porque los que habían hecho el libro eran inteligentes y habían separado las pociones por usos, que si no algún subnormal seguro que sí le pasa algo más catastrófico que a mí.

Con todos los ingredientes en una bolsa de papel que cogí de la misma despensa, nos dirigimos a una de las salas de práctica de ese mismo piso. Había un grupo de personas a un lado haciendo alguna especie de poción en conjunto, pero Laith y yo fuimos al otro lado para no estorbar. Dejé todo sobre la mesa, sacando la varita para hacer venir a un caldero de la parte trasera.

—¿Y si mientras hacemos esta poción, me dices cómo son tus modificaciones? No es que quiera robarte la patente ni nada, ¿eh? Pero aunque no me fascine todo esto, he de admitir que me parece muy guay cómo se alteran las pociones que ya están establecidas. No sé, me parece un… proceso complicado, de gente muy lista, eso de quitar cosas y poner otras. Me da la sensación de que están a un nivel muy superior al mío en cuanto a entendimiento de ingredientes y efectos. —Hice una pausa, divertida. —Bueno, una sensación totalmente lógica porque evidentemente lo están. —Puse el caldero sobre el fuego aún apagado, para llenar solo una cuarta parte del caldero de agua que salía de la varita.

De eso me acordaba: al principio solo una cuarta parte de agua.
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Lun Mar 11, 2019 4:29 am

Danielle era, como muchos otros estudiantes, una criatura perdida en el limbo entre ser un adolescente y ser un adulto. Laith sabía, como todos, que era la parte más difícil de crecer, cuando uno no se siente capaz de seguir su propio camino, y el camino que estaba marcado ya lo había recorrido. Había pasado lo lógico del colegio troncal, pero ahora ella debía tomar la decisión que marcaría el rumbo de su vida. Coincidía en que muchas veces no había preparación para tomar esa decisión y acertar a la primera.

Algo le llamó la atención, sin embargo, y la miró curioso cuando se lo dijo. — No, a mí nunca me dijeron que los estudios son lo primero —le confesó, porque no iba a mentirle. — A mí siempre me dijeron que lo primero era yo y que, si cuidaba de mí, todo lo demás saldría bien —su abuelo había sido siempre un hombre tierno, humano, y con un amor propio de hierro. — Me dijeron que no importaba qué quisiera ser mientras fuera el mejor, mejor que el “yo” que era ayer —se abrió con ella, una pequeña parte de su mundo. — Porque nada sale bien a la primera, tenía que intentarlo, e intentarlo, hasta que saliera bien, porque a mí nunca me enseñaron a renunciar.

Abandonar nunca había entrado en su vocabulario, y en más de una ocasión le costó entender que a veces es mejor no pelear por causas perdidas. Pero por encima de todo, era la forma en que se había crecido. Sonrió pensando en lo que le había dicho a Ian cuando este, tiempo atrás, fue quien le reveló lo que guardaba dentro, las inseguridades y el miedo.

El camino del éxito no es fácil, duele y… a veces pensarás que no vale la pena, que no sirves para eso, que es mejor buscar otra cosa —repitió aquellas palabras, en las que realmente creía. — Pero vale la pena, cuando estás en la cima, aunque te des cuenta que la cima sólo es otro comienzo, no te molestará si eso realmente te llena —quizá debía ser orador de conferencias sobre el éxito y la perseverancia. Si conseguía que una persona, una aunque fuera, consiguiese realizarse, entonces era una victoria para él.

Él estaba de acuerdo en que la educación aportaba cultura, y nunca sugería bajo ningún contexto que intentar luchar por algo fuera de un esquema educativo significase que con ello tenía que dejar de adquirir conocimiento. Si se lo preguntaban a él, sugeriría que cambiase de carrera a algo relacionado con el deporte, y ahí entrenase para intentar aplicar a un equipo de Quidditch profesional.

Por otro lado, Laith se sonrió cuando le dijo que su mala suerte se iba a contrarrestar con sus dotes profesionales. Lo que ella no sabía, es que Laith tenía mala suerte también, y que quizá acabasen metidos en problemas por la suma de sus dos suertes. Pero la dejó creer que estaba sana y salva a su lado, porque, a fin de cuentas, esperaba que realmente no pasara nada malo. O que consiguieran minimizar el daño.

Danielle lo corrigió por enésima ocasión sobre los tejones, que eran tejones. Esos mapaches. Enarcó una ceja divertido en cuanto ella se metió con su dislexia. — Claro que no, mira, la que tiene la “S” es la de las serpientes, porque una “S” parece una serpiente y es la primera letra de “serpiente”, ¿vale? La de Ravenclaw la de los cuervos, porque lo pone en el nombre, y la de que queda es la de los Lannister —le explicó cómo comprendía dentro de su cabeza las casas de ese colegio, metiendo ahí Juego de Tronos. — Sí, es un tanto así —le dio la razón respecto a que las casas se parecían.

El sanador aprovechó a sonreír de nuevo cuando vio que realmente no le sonaba, e incluso así pareció que se lo pensó un momento. Le dio gracia, lejos de sentirse ofendido; había que esforzarse para conseguir ofender a Laith. Sin embargo, era lógico considerar que la estudiante no habría leído a un pocionista fuera de lo que pudiera estudiar en clases, si la materia en cuestión no le interesaba mucho.

La chica no quería que vendara sus heridas, y eso era inteligente de su parte, aunque fuera incómodo. Ayudaría a que sanase más rápido. Aunque entró con ella, se quedó al margen en La Despensa, mirando cosas por su lado mientras esperaba observando los ingredientes a su paso hasta ver al grupo de estudiantes haciendo otra poción. Recargó la cadera en la mesa que Danielle había elegido para ellos.

Necesitaría flor de malva y aloe vera —le contó, finalmente apartando la mirada del grupo para fijarla en ella. — Complicado no sé, es tedioso, eso sí, porque es mucha prueba y error… Hay ingredientes que se neutralizan entre sí, y si no sabes mezclarlos acabas con un mejunje inútil —tomó entonces el libro para leer la receta original, para saber dónde él hacía cosas que originalmente no se encontraban en la receta. A menos que ella decidiese entregarle lo que había pedido.

Dejando el libro cerrado a un lado, le dijo el siguiente paso, prestando atención a que lo realizara correctamente. En caso de requerirlo, la corregiría, pero no pretendía meter las manos literalmente al fuego. Sólo la guiaría para que hiciera la poción con sus propias manos.

¡Hola guapi!

Te propongo un juego para hacer más divertido este tema, ¿qué te parece?  La idea es que yo te doy tres palabras o frases pequeñas aleatorias y tienen que aparecer en tu siguiente post, si consigues meterlas tú me dices tres palabras o frases a mí, y si no... pierdes.
:pika:

La única regla es que sólo una se puede poner en narración/pensamiento y las otras dos tienen que salir forzosamente en diálogo.

Entonces, empiezo yo :dios:

1) Beso.
2) Comadreja.
3) Titanio.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Mar Mar 12, 2019 2:17 am

No quería menospreciar a mis adorables padres o a mi querida abuela, pero la mentalidad con la que le educaron a él me gusta mucho más que con la que me educaron a mí. Estudiar, estudiar y estudiar: con eso podía tener una carrera y con eso un buen trabajo, lo cual llevaría a tener un buen sueldo y una buena vida. Vale, ¿y donde quedaba ahí la alegría de hacer algo que te gusta? ¿O de luchar por lo que quieres? Porque yo ahora mismo podría terminar mi carrera, tener una vida y ser una infeliz hacedora de pociones. Pero a él le habían inculcado algo mucho más guay: a no ser un cagón que se rinde a la primera y luchar por ti y lo que te gusta.

—Pues en mi familia siempre ha estado inculcado el hecho de que si no tienes una carrera, no eres nadie. De todas maneras mi padres no son mágicos, por lo que siempre han tenido esa mentalidad: instituto, universidad, un trabajo estable… —Hice una pequeña pausa, para entonces encogerme de hombros. —Yo debería aprender a no renunciar a la primera…

Lo siguiente que dijo me hizo suspirar: el camino del éxito. Ese camino al que mucha gente le tiene miedo porque no es nada fácil y puede escupirte en la cara de que no estás hecho para eso.

—Ya, si lo que más anima a uno a enfrascarse en tremenda locura es el final, pero es que muchas veces el final está muy lejos y no sabes si vas a estar a la altura de las cosas que te encuentres por el camino —le respondí. —La verdad es que soy una cagada. Me he arrepentido muchas veces de haber tirado la toalla.

¿Alguien me explica por qué le estoy contando mi vida a este señor? Gracias. O sea, es que ahora que lo pienso detenidamente, no le he admitido a nadie nunca que me he arrepentido de haber hecho aquello. ¿Pero sabes qué pasa? Que a veces era más fácil hablar con un desconocido que te va a ser sincero, que con un conocido que se va a compadecer de tus malas decisiones y te va a decir lo que se supone que quieres escuchar. O peor, te dirían un grandísimo: “TE LO DIJE” porque efectivamente todos me dijeron en su momento que no abandonase aquello, sabiendo la ilusión que me hacía.

Me pareció fantástica su manera mnemotécnica de acordarse de los nombres de las casas de Hogwarts, así como de sus animales. Es por eso que al final solo pude reír.

—¡Oye, pues nada mal! —Le di mis felicitaciones. —Sobre todo por lo de Juego de Tronos, aunque creo yo que los Gryffindor y los Lannister son totalmente contrapuestos. —Reí divertida. —Yo de Ilvermorny sé que además de Pukwudgie… ¿hay un Ave Trueno y un gato de estos raros que parecen una comadreja? Nunca me acuerdo de ese nombre. También hay una serpiente, porque claramente Ilvermorny se copió de Hogwarts.

Finalmente llegamos a La Despensa, cogimos todo lo necesario y nos movimos a una sala en donde poder hacer una poción de verdad, sin que nada estallase. La verdad es que me sentía afortunada de haber tenido un profesor particular. Lo lógico es que después de esto cada uno se vaya por su lado y seamos felices, pero yo al menos tendré una poción bien hecha y encima me han curado las heridas por mi torpeza habitual. Y bueno, quieras que no, me ayuda eso de saber las experiencias personales. No estaba a gusto con lo que estaba haciendo, no del todo. Necesitaba cambiar algo y no tenía ni idea de el qué. Quizás para empezar debería retomar lo del Quidditch, o al menos pensármelo seriamente.

—Vale no tengo nada de eso —le respondí con respecto al aloe vera y la flor de malva mientras me guardaba el móvil que tenía en el bolsillo del pantalón en la mochila. —Tengo tornillo titanio, ¿eso sirve? A lo mejor si echamos esto y se derrite, creamos capa de titanio que protege las heridas, no sé, piénsalo. —Bromeé sacando el tornillo, pues en mi mochila tenía un tornillo de titanio que se le había caído a mi skate hacía como tres meses. —Vale, no. ¡A ver, empecemos!

Me quité con suavidad la chaqueta para no hacerme daño en las quemaduras, aprovechando que allí dentro no hace tanto frío y así las heridas cogían un poco de aire. Luego, comencé a hacer la poción poco a poco, siguiendo las instrucciones precisas. Mientras lo hacía y esperando que él me corrigiese de ser necesario, continué hablando con él de lo que decíamos antes, ya que me había quedado con curiosidad.

—¿Entonces tu sueño siempre fue ser sanador? —pregunté entonces. —¿O tatuarte mucho? Mola mucho el tatuaje que tienes en el cuello. Teniendo en cuenta que tienes ahí. —Señalé el cuello, para luego señalar las manos. —Y ahí, he asumido que tienes por muchas más partes.

Una de las chicas que estaba en el grupo que ya estaba allí, miraba muy continuamente hacia nosotros y algo me decía que es que estaba mirando a Laith. Era muy obvio en esta vida que Laith era un ser muy guapo, por lo que no me extrañaba. ¿Eran cosas mías o esa señora me estaba mirando con ENVIDIA COCHINA? Claro, yo tenía un profesor guapo y ella no. Já. Se estaría muriendo de envidia por no tener ella a un profesor quién la recompensase con un besito en la frente. No dije nada al respecto, claro, no me gustaba ser una cotilla y no había confianza como para decirle a Laith que había ligado. Algo me decía que le iba a dar muy igual.

Acepto el challenge, baby.

1) IGUANA.
2) Culo.
3) Vikingos.
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Jue Mar 14, 2019 5:58 am

Laith notó un detalle importante cuando ella le habló de su familia, revelando que no eran mágicos. Por un instante, se preguntó si era una nacida de nomaj que había pasado debajo del radar, opacando por un momento los pensamientos referentes al tema en cuestión. Y, aunque él no era una amenaza, se permitió dudar qué tan inteligente era decirlo en voz alta, porque ella no sabía que él no era una amenaza. ¿Y qué pasaba si era un maloso demasiado amable? No eran mutuamente excluyentes.

Aclaró la garganta. — No está en mí decirlo, pero igual yo tendría un poco de cuidado con a quién le dices que tus padres no son mágicos —la aconsejó, el consejo de un extraño amable que se preocupaba por la seguridad de los demás. — Fallar sólo significa que hay que esforzarse más, ¿sabes? No tiene que significar que es el fin del camino —dio su opinión. — Una vez alguien me dijo que las personas son como los barcos… En puerto están sanos y salvos, pero no fueron hechos para quedarse en puerto, sino para navegar, e incluso ahí: ningún mar en calma hizo experto a un marinero.

Laith se sentía bien cuando hablaba de otras personas, quizá porque en algún sitio de él le entusiasmaba pensar en que, tal vez, seguirían sus consejos, y sólo tal vez podrían llegar a ser algo que les gustara un poco más. Un mejor estudiante, un mejor profesional, un mejor amigo, un mejor hijo o hermano. Una mejor persona. Eso era lo verdaderamente importante.

Danielle le felicitó por tener una buena técnica para recordar a las casas de ese colegio, a lo que él sonrió. — Se supone que son más como… ¿Vikingos? Audaces y fuertes guerreros y todo eso —hizo un gesto de desinterés con su mano, divertido por dentro, haciendo referencia a otra serie también. — Un Ave de Trueno y un gato Wampus —le sonrió, confirmándole las dos casas de las que se acordaba. Luego, se llevó una mano al pecho, ofendido. — Por favor, la nuestra tiene cuernos, es mucho mejor que la suya, Hogwarts pudo elegir una iguana y lo mismo daba —defendió su colegio con la Serpiente Cornuda.

Otra cosa que le gustaba al sanador era enseñar. El conocimiento no sirve de nada si sólo lo tiene una persona, había que transmitirlo y así era la única forma en que podría crecer y ser útil. Por eso no le estresaba proponerse para enseñar algunas cosas, como a Danielle podría enseñarla con pociones, con su amigo Ian practicaba su dibujo. Era del tipo de hombres que se alegraba si veía a alguien más mejorar, así que era quizá un poco egoísta su placer por la enseñanza. Trató incluso de enseñarle cómo él hacía la poción, pero la falta de ingredientes dejaba claro que tendría que ser en otro momento.

No creo que funcione, no es una poción para un Transformer —bromeó con ella, mirando los ingredientes un momento antes de comenzar. — Aunque no hay mucha ciencia, se hace una infusión con la flor y el agua que resulta es la que utilizas como base en la poción, y se agrega una medida proporcional de gel de aloe vera a la mezcla dependiendo de la cantidad de ungüento —le resumió la técnica, por si le apetecía intentarla por su cuenta en otro momento. Algo le dijo que no iba a ocurrir.

Empezó a guiarla, después de haberse refrescado su memoria con el libro, dándole pequeños consejos que no estaban en texto para obtener un mejor resultado. Notó que la distracción con el libro no la tenía cuando escuchaba las instrucciones, porque no había corregido demasiado al menos en el comienzo. Habían tenido un buen inicio, tanto que Danielle se sintió confiada para seguir conversando sobre las profesiones.

Le dio gracia que dijera que su sueño pudo haber sido tatuarse mucho, porque le gustaba el que tenía en el cuello. — Gracias, pero no tengo tantos, cuatro de hecho, por ahora —respondió, abriéndose con el dedo un poco el cuello de la camisa para dejarla ver el comienzo del tatuaje de su hombro y pecho. Pensó un poco más respecto a su sueño de ser sanador. — No, la verdad es que no fue mi sueño de siempre —confesó después, — pero supe que era lo que tenía que hacer —miró la poción durante unos segundos, perdido dentro de sus propios pensamientos. — Perdí a alguien muy importante, y siempre sentí que pude haber hecho algo que cambiara las cosas, por lo que la impotencia y el miedo tomaron la decisión por mí: si estaba preparado para curar, entonces les costaría quitarme a la gente que amo.

No era imposible perder a alguien, por preparado que estuviese. Pero al menos quería quedarse con la sensación de que había hecho cuanto estuvo en sus manos por intentar evitarlo, que era el problema fundamental de aquel evento traumático. Estaba ahí, pudo haber hecho algo, y no tenía el conocimiento necesario para llevarlo a cabo. Pese a ser algo que repercutía en su conciencia, era un evento importante que lo había llevado a ser quien era.

Resultó que era algo que me llenaba y me ayudaba a dormir por las noches, así que me esforcé en ser bueno en ello, por supuesto que no es lo mismo que elegir algo por ser un sueño o una aspiración, pero cuando el destino llama uno tiene que ser fuerte —se encogió de hombros, separándose de la mesa para poder ver algo en el líquido que le llamó la atención. — Tienes que tener la temperatura alta al principio, luego ir bajando para que se condense —la aconsejó al notar que no estaba recibiendo suficiente calor.

Volvió a su posición inicial y miró por encima de su hombro para sorprender a una de las chicas que estaban en el grupo de más lejos. Había notado que lo había estado mirando, era de esas personas cuya mirada quemaba. Incluso, si fuera literal, Laith apostaría que tendría el culo en llamas. Se esforzó en ser elegante y profesional e ignorarla, a nadie le hacía daño ser mirado, aunque por supuesto no se sentía capaz de corresponderla de ninguna manera. Era un poco como si él mirase a un tipo hetero: no le hará caso, pero puede mirar.

1) Verde.
2) Gallina.
3) Radiación.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Danielle J. Maxwell el Vie Mar 15, 2019 11:32 pm

La verdad es que no caí en absoluto en que había mencionado a mis padres no mágicos frente a una persona que no conocía de nada. Él, sin embargo, pareció caer en el problemilla que podría sugerir decir eso y me aconsejó pensar antes de hablar—no con esas palabras—sobre todo frente a gente que evidentemente acababa de conocer.

—Ya, cierto… —Me mostré un poco nerviosilla. —De todas maneras son mis padres adoptivos. Ya no tengo relación con ellos. —Una cosa era verdad y la otra mentirijilla, pero bueno, ¿a quién le iba a importar?

Eso de que fallar solo significaba esforzarse más… sí, tenía razón. Es que la virgen, ¿por qué este señor es tan filosófico y me hace pensar tanto? Esa metáfora con respecto al barco me dejó un poco patinando porque… ¡claramente yo soy un barco vago y roto anclado de por vida en ese dichoso puerto! Solté aire profundamente tras escucharlo, teniendo bastante claro que tenía razón. Yo sabía que me había rendido muy rápidamente, movida por la sensación de que no todo el mundo valía para todo, pero vamos, arrepentirme me había arrepentido. Si es que al final todos tenían razón…

—He de admitir que siempre he sido un poco gallinaconfesé, encogiéndome de hombros. —Pero estoy intentando arreglarlo —añadí, con una sonrisa confiada.

No solo lo estaba intentando arreglar en términos profesionales, sino en todos los ámbitos de mi vida. Siempre he sido una persona muy cobarde y lo sé, pero dar ese paso hacia adelante siempre me había costado horrores por culpa de una muy pesada y pequeñísima confianza en mí misma.

—Bueno, no me voy a poner a defender a Slytherin, siempre ha sido una casa que no me ha gustado nada. Ojalá hubiera sido una iguana, hubiera sido mucho más divertido. —Le di  totalmente la razón, sin ganas de defender una casa que siempre había odiado. Mira que me gustaba Hogwarts, pero con la excepción de las serpientes.

Pese a que pudiera parecer—y seguramente fuese así—que yo no iba a hacer ese cambio en la poción con aloe vera y la flor, no quitaba que la curiosidad y el interés fuese totalmente genuino. Me parecía fascinante como una persona podía llegar a hacer una poción con una infusión y luego echarle gel de aloe vera, es decir, ¿cuántos ensayos y errores había en ese tipo de métodos? ¡Sólo de pensarlo me daba pereza!

Le hablé de los tatuajes con admiración, pues aunque me gustaban, yo jamás me haría ninguno. Primero no sabía qué hacerme y, segundo… tío, eso tiene que doler muchísimo, qué necesidad.

Me pareció bastante sincera su explicación de por qué había decidido ser sanador y la verdad es que me dio pena que algo así hubiese sido lo que le descubriese su vocación. Era muy bonito haber estudiado algo con intención de cuidar siempre de los que te rodean y daba la sensación de que debía de tener un corazón enorme. Joder, si es que hasta me ha animado a mí a estudiar medimagia.

—Oye, yo creo que es una aspiración preciosa —le dije con sinceridad cuando dijo que no creía haberlo elegido por eso. —El hecho de que lo hayas estudiado y te hayas vuelto bueno en ello para asegurarte de tener la oportunidad de salvar a los que quieres. Es muy bonito. Te pones a pensarlo y es un motivo de corazón. —Que vale, mi sueño era hacerme famosa mientras atrapaba Snitchs, ¿me vais a decir que suena igual de épico que lo de él? ¡Ni de coña!

Hice lo que me dijo con el caldero y le subí la temperatura, para entonces poner la cabeza justo encima del caldero y ver si estaba todo bien. No me gustaba eso porque parecía que me iba a morir, pero yo era bajita y si no me ponía de puntillas y me hacía hacia adelante, no veía bien. La gente mágica que al parecer tiene complejo de ser super altos y aquellas dichosas encimera eran para gigantes. No me gustaba asomarme porque me sentía como mirando la leche calentándose en el microondas, dándome ahí toda la radiación para matarme por dentro. Lo malo de las pociones es que lo mismo radiación no, pero te explota algo en el ojo y te quedas sin.

—¿Es normal que tenga ese color verde, no? Bueno, verdosillo. Casi verde. En verdad no está verde, ¿no? Es como mostaza. Por lo que he visto de otra gente, luego desaparece al fuego lento y se queda blanco. —Le pregunté, para entonces cortar algunos ingredientes que no había que echar hasta dentro de un ratito, pero para ir preparándolos y tenerlos listos. —Antes me quedé con ganas de preguntarte: ¿qué más tienes pensado tatuarte? Siempre me han gustado, son muy guays. —Yo, que soy una cotilla, qué le voy a hacer.

1) Portátil
2) Ollivanders
3) Colibrí  What a Face
Danielle J. Maxwell
Imagen Personalizada : Holaaaaa, tonto quién lo leaaaaaa
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 20
Ocupación : Desempleada
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 000
Lealtad : Pro-muggles
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1665
Puntos : 1023
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t3751-correo-de-danny-maxwell#61243
Danielle J. MaxwellMagos y brujas

Laith Gauthier el Lun Mar 18, 2019 11:47 pm

Decidió advertirle que era mejor tener cuidado con el con quién compartía la información de sus padres, por mucho que no fueran biológicos o ya no tuviera relación con ellos. Era mejor mantenerse a sí misma y a ellos a salvo, antes que alguien pudiese escuchar por accidente y hacer un verdadero problema. Aunque era serio, no fue su intención regañarla, y por eso con una llamada de atención pensó que debía bastarle, continuando con el tema que estaban tratando.

Sólo da un paso a la vez, eventualmente llegarás a algún lugar, no tienes por qué hacer cambios radicales de un momento para otro si no estás cómoda con los cambios —pero ella ya tenía algo importante: el deseo de querer arreglar las cosas que había hecho mal a lo largo de su vida. — Al final, todo lo que sea por tu propio bien y no haga daño a los demás, no puede estar mal —se encogió de hombros, una filosofía de vida que particularmente le gustaba y pensaba que tenía mucho de realidad.

Le dio algo de gracia que no quisiera defender a las serpientes, todo desde el desconocimiento de lo que había sucedido en su vida respecto a los Slytherin. Por otro lado, le explicó cómo era uno de los procedimientos para modificar una poción, que estaba probada y hecha a la medida con muchos años de práctica, antes que ella se interesara en el porqué de su carrera.

No recuerdo haber pensado ser un sanador en algún momento… O si lo pensé, no seriamente, ¿sabes? Es decir, me gusta ayudar a las personas, pero era como tú, indeciso y no tenía a nadie que me dijera qué hacer —le empezó a explicar, encogiéndose de hombros. — Mi abuelo siempre me decía que no le importaba qué fuera, pero que fuera el mejor, así que de su parte no tenía sugerencia alguna de carrera —se sonrió al recordarlo. — Pero creo que, de poder, no cambiaría mi decisión, ¿entiendes? Por eso sé que es la correcta, eso es lo que realmente te dice que has tomado una buena decisión —le dijo.

Prefirió mantener el cauce del tema en hacerle saber cómo reconocer que había tomado la decisión de carrera adecuada, antes que jactarse sobre los motivos por los que él eligió su vocación. Por supuesto, habría preferido no perder a su abuelo, pero averiguarlo de otro modo, mas no había sido así como sucedieron las cosas. Él no podía cambiar el pasado, y su motivo seguiría siendo el mismo.

Lo preocupó un poco que tuviese que asomarse de esa manera en el caldero. — Deberías conseguir un banquillo portátil para no tener que meter la cabeza en el fuego para asegurarte que todo vaya bien —le aconsejó, mirando alrededor y sacando su varita que por el tallado diferencial se notaba que no la había conseguido en Ollivanders. Con magia no verbal, atrajo un banquillo para colocarlo frente al caldero. — Las pociones son peligrosas mientras se preparan, no te confíes mucho —la advirtió.

Él tampoco era muy alto, a comparación del hombre promedio, por lo que durante su juventud había tenido que hacer uso de banquillos para no meter la cabeza en el caldero precisamente. Y estaba seguro que era mejor usarlo y que los magos-postes les mirasen raro a tener que ir a la enfermería porque algo malo sucedió.

¿Tatuarme? Bueno, no lo sé, he pensado un colibrí o una frase, pero me gusta mantenerlo floral —le mostró sus manos, con las dos flores, y el loto hacían tres, sin mencionar los tres lirios de su pecho. — ¿Tú has pensado tatuarte algo? Conozco un buen tatuador a buen precio —le hizo un poco de publicidad a Ian, por si la jovencita quería ponerse algo en la piel. — No es la gran cosa, la verdad, sólo unos cuidados unos meses después de haberlo hecho y ya está —comentó con un tono de voz resuelto.

Él había empezado a tatuarse por el mismo motivo por el cual había comenzado su carrera, pero eso vio innecesario comentarlo a menos que ella lo preguntara. Por el momento, se concentró en la poción, haciéndole una indicación con la mano para que utilizara la varita y lo girase en un sentido particular, sin él realizar la magia necesaria para que eso ocurriera.

¿Qué otros intereses tienes, además de tu evidente y pasional relación con las pociones y el Quidditch? —se interesó, exagerando el interés que tenía por las pociones que ella consideraba aburridas, sonriéndose divertido. — ¿Algún hobbie artístico, quizá? —le dio una idea sobre qué podría contestarle.

1) Esperpento.
2) Despedida.
3) Cuervo.
Laith Gauthier
Imagen Personalizada : Friend at first explosion [Priv. Danielle J. Maxwell] Jb1010
RP : 10
PB : Jake Bass
Edad del pj : 27
Ocupación : Sanador
Pureza de sangre : Mestizo
Galeones : 34.405
Lealtad : Neutral (Promuggles)
Patronus : Colibrí
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1264
Puntos : 1070
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3957-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4024-relaciones-de-laith-gauthier http://www.expectopatronum-rpg.com/t4062-cronologia-de-laith-gauthier#65418 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4025-correo-de-laith-gauthier

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.