Situación Actual
3º-10º
21 marzo -> luna nueva
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
S. LYSSANDRA ØSTBERG pj destacado
GWENDOLINE EDEVANE pj destacado
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline

Bury Alive | Abigail

Valbjörn R. Týrson el Mar Feb 26, 2019 6:54 pm


8 Febrero | Abigail | Despacho de la Ministra

Algo iba mal en Wizengamont, algo que no podía contar a cualquier persona. No era una simple idea, era un hecho que debía ser probado. Llevaba tiempo con la idea de presentarse como fiscal, y eso conllevó el tener el ojo puesto siempre en el actual titular. La vida, en muchos aspectos era pura competencia. Había que estar en el lugar y momento necesario para tener la oportunidad de oro. Por su parte, Valbjörn estuvo delante de ese momento hace cosa de más de un mes, o más, cuando estaba estudiando un caso que trataba de un ataque de unos radicales a una parte de los trabajadores del Ministerio fuera de horarios de trabajo, lo cual conllevaba a la confusión de si era por su puestos en el ministerio o por algo personal. ¿Y qué más encontró? Encontró entre tantas fichas unas que estaban ocultad, y fuera de lugar, sobre el actual fiscal y que dejaba denotar las benevolencias del mismo hacia el mismo grupo de traidores, algo que no podía permitirse bajo ningún concepto.

Fechas que venían siendo desde hace mucho tiempo atrás. ¿Y porqué no le metía en Azkaban? Él no era más que un jurado más en Wizengamont, no se podía acusar a un fiscal así como nada, y podía tener apoyo dentro de la cámara, los ciegos. Debía acudir directamente a la Ministra, esa era su mejor baza. Las cosas debían hacerse bien desde el primer momento, ir sin tonterías y con una base fundamental considerable, para la aceptación de la misma. Por eso había tardado tanto en tomar esa decisión de presentarse ante ella, no quería ir con las manos vacías. Ante todo, la seriedad y profesionalidad. De ahí que hubiera pedido cita par aquel día, caminando hacia el despacho de la misma con todos los sobres necesarios para plantear el caso tal y como era, sin tapujos. Seguramente le hiciera tan poco gracia como a él, pues seguramente más que a ella no podía dolerle a nadie.

Se trataba de su Gobierno, a fin de cuentas, aunque pudieran discrepar en ciertos pensamientos. Valbjörn se sentía asqueado de saber que podía estar con un traidor, y no había mayor preocupación que esa en aquel momento. Por su parte, el castaño era un hombre que poco le importaba si alguien era neutral o mortifago, él tenía sus propios ideales y poco le importaba el de los demás, excepto cuando se referían a muggles. Ahí si que se podía preocupar, como era el caso. Desde el accidente, y la consiguiente muerte de su mujer, había cogido un irremediable odio por los muggles, especialmente, y de ahí su derivado odio a los nacidos de los mismos. « No entiendo cómo la magia puede darse en ellos, tan patosos esas criaturas como para sostener una varita. Nunca se puede saber qué desgracia pueden traer al mundo mágico. »

Llamó a la puerta, una vez llegó a ella, y se ajustó la corbata, esperando la invitación a entrar al despacho. Una vez la recibió, procedió a entrar con tranquilidad y la cabeza alzada. Pocas cosas temía ya en la vida, después de tantos duros golpes. El rostro del islandés era neutro, tranquilo, paciente. Cerró la puerta y se acercó hasta el escritorio de la jefa para dejar las carpetas sobre la mesa, eran cuatro por el momento, eran finas pero la magia hacía que si cualquiera de ellas se abriese pudieran verse mucho más archivos de los que había, apareciendo el terror de muchos: bastantes documentos.... Una vez tuvo las manos libres, se sujetó la chaqueta llevándose el antebrazo al pecho mientras hacía una elegante reverencia a la mujer. — Buenas tardes, mi señora. — Su voz sonó tan tranquilo como mostraba su postura, tan educado como siempre. — Espero no robarle mucho de su tiempo, pero puede que tengamos un traidor en el Gobierno. — Así, sin vaselina. Quizá ser directo fuera lo mejor para ambos, tampoco quería ser mayor molestia a la contraria. — Y digo puede porque no tengo las pruebas necesarias aún, necesito ciertas autorizaciones. — Aquello también era la base de su problema, tenía que saltar las autorizaciones del mismo, y no tenía otro modo que ella. — No le hubiera molestado si no fuera importante, se trata del Fiscal. Sé que puede sonar oportunista, pero me encontré con unos documentos escondidos en los archivos de Wizengamont. — Valbjörn permaneció de pie, había pasado mucho tiempo sentado, y estaba a la espera de que la contraria le diera pie a continuar con lo que había ido a presentarle. — Sin la autorización de él no puedo acceder a unos archivos más escondidos que los que encontré mezclados con otros, por eso acudo a usted. ¿Quiere que proceda con los detalles o tiene alguna cuestión antes? Siento mucho si estoy siendo demasiado directo. — Tal vez hubiera algo que le inquietase, antes de que él siguiera exponiéndole el problema.
Valbjörn R. Týrson
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Jake Gyllahal
Edad del pj : 40
Pureza de sangre : Pura
Galeones : 800
Lealtad : Sí mismo
Patronus : Dragón
RP Adicional : ---
Mensajes : 17
Puntos : 4
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6603-valbjorn-s-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6606-relaciones-de-ragnar#96132 http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6604-correo-de-ragnar#96130

Abigail T. McDowell el Miér Feb 27, 2019 3:07 am

Despacho de la Ministra de Magia:


No tenía ningún tipo de reunión concertada para esa mañana, por lo que estaba trabajando tranquilamente en su despacho, tratando sobre todo con los problemas que acontecían al Ministerio Británico. Desde que tenía a Alexander como su asistente personal, se había liberado muchísimo de los temas internacionales y era reconfortante poder delegar ciertas obligaciones en personas de confianza.

Así que no se esperó que Cyril Peltier—su secretario—le avisase de que Valbjörn Týrson había pedido verla con cierta urgencia. No tenía problemas, sobre todo porque todo lo que ocurría en Wizengamot solía acarrear siempre mucho lío por detrás y lo mejor era cortar los problemas de raíz. Así que aceptó su visita improvisada, cerrando con magia los documentos que tenía sobre la mesa y apartándolos hacia un lado, ya que todo era confidencial y Týrson no tenía por qué ver nada.

El hombre, trajeado, con una prominente barba perfectamente perfilada y la pose tan elegante y educada que siempre tenía, se acercó a la mesa de McDowell, quién se encontraba de pie frente a la silla, para tenderle la mano después de su leve reverencia.

—Valbjörn. —Fue lo único que le dio tiempo a decir después de haberle tendido la mano, pues el hombre fue directo al grano.

Le gustaba. Sentía un gustirrinín interior por toda su columna vertebral cada vez que alguien iba directo al grano y se dejaba de formalismos absurdos o intentos de vanagloriar a tu superior. Así que le prestó atención a todo lo que decía: el fiscal, Haywood Jarvis, era un traidor. Eso eran palabras mayores, por lo que la pelirroja frunció el ceño y tras toda la información que le dijo, le señaló la silla.

—Siéntese. —Ella también tomó asiento a la vez, apoyándose en la mesa para ver los documentos que Valbjörn le había traído como pruebas. Mientras los ojeaba por encima, tuvo bien claro lo que decir. —Acusar al fiscal de traición no es algo que se pueda hacer por capricho o ligeras sospechas infundadas. Supongo que sabes que si lo que dices es erróneo, probablemente seas tú el que más perjudicado salgas de aquí.

Por norma general, si un empleado convencional era acusado de traición, era fácil comprobar si era verdad o mentira: podrías hacer una inspección rutinaria con veritaserum o de manos de un legeremante experto. Sin embargo, alguien tan importante como Haywood Jarvis, no pasaba por algo así, sobre todo con todas las personas que tenía bajo su cargo y que evidentemente apoyarían su inocencia y evidente lealtad al nuevo gobierno. En ese tipo de casos, había que estar cien por cien seguro si no querías cagarla y que todos se lanzasen a tu yugular. En el caso de Týrson, como soltase sus sospechas de traición frente a todos y fuesen erróneas, podría olvidarse de tener un buen puesto en el Ministerio de Magia Inglés.

Debido al riesgo que conllevaba y siendo consciente de que Valbjörn Týrson no era gilipollas, Abigail vio en aquello un asunto real y serio. Habían muchas personas ambiciosas que se inventarían ese tipo de información con tal de alcanzar la fama, pero por lo que conocía a Týrson, no parecía ser uno de esos hombres.

—Cuéntame los detalles —le dijo, dándole a entender que estaba dispuesta a escucharle. No iba a permitir que el fiscal, el puesto más importante de Wizengamot, estuviese siendo corrompido. No en su Ministerio.

Abigail T. McDowell
Imagen Personalizada : Zorra lo mires por donde lo mires
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 30.962
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 812
Puntos : 584
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Valbjörn R. Týrson el Mar Mar 05, 2019 7:51 am

Tenía bien claro las consecuencias que podían acarrear el no conseguir demostrar que el fiscal era un traidor al Gobierno, pero peor eran las consecuencias, a vista de Valbjörn, de permitir que un traidor permaneciera en un cargo tan poderoso, dentro de la justicia mágica londinense, como era el que sostenía. Así que cualquier riesgo merecía la pena, su hija había sido la primera en empujarle a echar cara a la situación. Debía admitirse que se había mostrado, en casa, dubitativo pero por el hecho de no conocer cómo iba a reaccionar la Ministra, la única que podía saber del tema por el momento. Y por el momento se refería hasta el día del juicio que presentase contra el mismo. — Aceptaré todas las consecuencias si fallo en mi cometido, señora ministra. — Respondería, dejando claro que no iba a cambiar de postura, quería que se hiciera justicia.

Se abrió la chaqueta, porque era realmente incomodo sentarse con los botones echado. No era un hombre delgado como un espaguetti, y el traje le quedaba justo como debía quedar para no parecer un mamarracho - como esos que lo llevan demasiado suelto o demasiado pegado -. Bien era sabido lo incómodo que podía resultar ir de traje de chaqueta, pero él era un clásico para muchas cosas. Algo que bien le había enseñado su primera esposa, mujer que no dejaba de tener en la memoria con mucho respeto. Luego apoyó nuevamente su espalda en el respaldar del asiento para colocar los brazos en el antebrazo del mueble donde estaba situado, observando a la ministra echarle el ojo a esos papeles.

Estos documentos hablaban sobre fugitivos que fueron enviados a comienzos del nuevo gobierno, firmados y sellados por el propio fiscal acusado de traición. Dentro de ellos vienen datos cambiados, además de tener comentarios ciertamente favorecedores. Otros documentos, también adjuntado, se podía observar que hablaban de la captura de unos radicales, documentos realmente contrarios a otros adjuntados donde se podía ver perfectamente que no eran los delincuentes que decían ser... Detalles que denotaban que había sido todo manipulado para favorecer a aquellos que iban en contra de las leyes actuales, y de los ideales del nuevo Gobierno. Sólo esperaba que la Ministra fuera capaz de ver eso, y no dudaba de sus cualidades pues por algo estaba en su posición.

Finalmente le dio paso, y con ello él se levantó para colocarse al lado de ella para que pudiera tener los documentos frente a sí. — Discúlpeme... — Diría educado, como siempre, permaneciendo a su lado mientras abría los distintos documentos en unas páginas concretas, señalando nombres de fugitivos y radicales, junto a otros traidores en general. Mostrando junto a ello otras fotos que había logrado conseguir de la existencia de esas personas fuera del área-m. — El fiscal ha firmado unos documentos falso, diría que es casualidad pero todos favorecen a aquellos que contrarían al Gobierno. — Entonces sacó otras fotos entre los documentos y comparó fotos, por pares. — ¿Ve? Este de aquí es el que está en el área-m, alegó en el juicio que él no era la persona que se le decía que era. Peltier se encargó de falsificar todo y presentar los casos de tal modo que: ¿quién iba a creer a alguien acusado de traición o de sucio si había tantas pruebas en su contra? Todos los de esta lista decían la verdad, ninguno era quien se decía que eran, pero no había modo de comprobarlo más allá de las pruebas que presentó el fiscal. — Le explicó, para luego volver a su asiento.

Las pruebas en los crímenes eran realmente primordiales, y eso que se verificaba su veracidad, pero todo había sido un teatro muy bien montado por el fiscal, quien pareció haber tenido ayuda del exterior. — Esto lo descubrí por un caso reciente que estaba verificando los datos, y resulta que: sigue un patrón. — Y ahí acababa todo lo que había investigado hasta el momento, algo que le ocupó muchas horas del mes previo al que estaban. — Mis sospechas, por todo lo investigado, es que el Fiscal está siendo presionado y se ha vendido a los radicales. Necesito pruebas, pero tengo trabas para muchas porque el fiscal podría detener mis pasos y querer retirarme el caso. Necesito autorización suya para poder avanzar sin que él tenga que saberlo.
Valbjörn R. Týrson
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Jake Gyllahal
Edad del pj : 40
Pureza de sangre : Pura
Galeones : 800
Lealtad : Sí mismo
Patronus : Dragón
RP Adicional : ---
Mensajes : 17
Puntos : 4
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6603-valbjorn-s-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6606-relaciones-de-ragnar#96132 http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6604-correo-de-ragnar#96130

Abigail T. McDowell el Miér Mar 06, 2019 12:28 am

Inspiraba cierta confianza que tuviese tanta seguridad. Abigail no estaba cien por cien segura de que lo que decía era cierto, porque hasta entonces el actual fiscal de Wizengamot no había dado indicios de traición al gobierno, sin embargo, si Valbjörn había descubierto algo al respecto, no iba a dudar en prestar atención. No había nada que Abigail odiase más que la deslealtad.

Observó individualmente los documentos, dándose cuenta de que los datos no correspondían entre sí, además de que McDowell sabía ciertos datos sobre identidades o juicios que no coincidía con eso. Todos estaban firmados al nombre del fiscal, por lo que fue entonces cuando la pelirroja le dio permiso a Týrson para que le explicase lo que le quisiera explicar. Aunque frente al modo de ver las cosas de Abigail, un error ya se pagaría muy caro, aunque no hubiese evidencias de traición.

Y por lo que le contaba Valbjörn, parecía un caso no solo de traición, sino también de ataque contra el Ministerio de Magia, ¿acusar a personas inocentes para ponerlas en la posición de los culpables? ¿Cuánta gente estaría en el Área-M que realmente no se lo mereciese desde el punto de las nuevas leyes del gobierno? La pelirroja ni se dio cuenta de que Valbjörn había dado la vuelta por el escritorio hasta quedar a su lado, alguien que muy pocas personas solían hacer teniendo en cuenta que ese era el lugar del Ministro de Magia. Por parte de la pelirroja, sinceramente, le daba igual si la ocasión lo merecía.

Lo que pedía Valbjörn era lógico: autorización externa de la máxima potencia del Ministerio para no tener que pasar por el fiscal Jarvis. Sin embargo, aquello se podía extender mucho más allá.

—La tienes, por supuesto —le dijo antes que nada, para entonces apoyar sus antebrazos en la mesa y mirarle con seriedad, directamente a los ojos. —Si tus sospechas son ciertas y Jarvis está siendo presionado por los radicales, o directamente cooperando con ellos, es altamente probable que o haya una persona radical infiltrada en el Ministerio que le pasa la información o que tenga contacto con ellos en el exterior.

No sabría si Valbjörn sabría por dónde iban los tiros, pero como Ministra de Magia a la que han intentado asesinar los radicales tres veces, les tenía un rencor bastante personal. Sin embargo, era sabido que era la organización más peligrosa frente al gobierno, por lo que descubrir aunque fuese lo mínimo sobre ellos podía ser una jugada vencedora. Así que Abigail no iba a desaprovechar esa oportunidad, sobre todo viendo tan claro lo que Týrson había descubierto.

—Sea como sea, hay que buscar cual es el nexo entre Haywood y ellos. —No sabía si Valbjörn tenía algún tipo de experiencia en duelos, era siquiera un mago ejemplar o sencillamente un friki de Wizengamot que se ha pasado años con las narices entre libros de política. —Si le están extorsionando de esa manera, es que detrás de todo esto debe de estar alguien poderoso. Y encontrar una brecha en los radicales, cuando llevamos ya casi un año sin conseguir nada contra ellos, nos da una ventaja muy importante.

Y por el momento no dijo nada más, esperando escuchar cuál papel quería tener Valbjörn en todo esto: si sólo el del empleado que descubre al fiscal traidor, o también el que consigue dar con los radicales. Su opinión no iba a influir en absoluto en el proceder de McDowell y debería de saberlo. Sólo quería saber si iba a contar con su ayuda, pues era un tema que no debía de extenderse para que los implicados no se enterasen, sobre todo si había posibilidades de que en el Ministerio hubiesen traidores.
Abigail T. McDowell
Imagen Personalizada : Zorra lo mires por donde lo mires
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 30.962
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 812
Puntos : 584
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Valbjörn R. Týrson el Dom Mar 10, 2019 8:36 am

El hombre que normalmente se mostraba con una sonrisa de oreja a oreja, se dejaba llevar por los buenos momentos y le encantaba bromear, se encontraba en aquel momento bastante serio. Quería que la Ministra comprendiera lo complicado que era de la posición de él mostrar más claramente la traición que se estaba dejando ver entre los papeles. Algo que no pareció ser muy difícil al conseguir varias afirmaciones, a juzgar de sus palabras: estaba dispuesta a ver más allá de lo que le estaba demostrando. Supuso que había visto aquello que él le quería mostrar, y que no estaba hablando para darle la razón como al os tontos, algo que no se consideraba Valbjörn. La cuestión era, por qué archivos había que comenzar que no fueran excesivamente peligrosos.

El problema se encuentra es intentar distinguir cuántos son, aunque lo que esté claro que sean más de uno o dos radicales, sin contar la traición del juez de ser cierta. — Se llevó la mano a la poblada barba, acariciando esta haca abajo, colocando bien cualquier pelo rebelde, mientras meditaba las posibilidades, atento aun así a las palabras de la Ministra respecto a los modos de actuación, o el inicio de ellos. De por sí, el miembro de Wizengamont aquí presente no era un hombre de mancharse mucho las manos en trabajos que realmente podría hacer dedicado a ello, pero en esta ocasión era distinto. Debía ser él quien demostraba lo ocurrido, no otro en su lugar. Tampoco le gustaba que otros se llevasen el mérito de un trabajo duro que hizo él solo, y noches sin dormir. — Creo que puedo dar fácilmente con un radical que puede largar por su lengua si se le presiona un poco. — Entonces alzó la mirada a la contraria.

Sus pies volvieron a ostentar el peso del cuerpo del hombre, comenzando a llevarle hacia detrás del asiento de invitados, apoyando ambas manos en el respaldar del mueble. — Puedo ponerme en contacto con unos amigos que les gusta cazar fugitivos, si consiguen uno puedo encargarme personalmente de él para que hable. Si le parece bien. — Propuso mirándole mostrando que no le iba a hacer ascos a hacer algo de daño para que hablase, o mostrando que quería ser efectivo. Ya que se había metido en el enredo, quería ser él quien lo deshiciera. —Si usted me lo permite, claro está.

Valbjörn era alguien bastante ambicioso, eso de conformarse con poco no siempre estaba disponible, menos cuando se trataba de temas de trabajo en los que le gustaba siempre superarse a sí mismo. Demostrar a sus hijos que podía conseguirlo, y que por igual ellos también. — Después de haber puesto las cartas sobre la mesa de lo ocurrido, no me gustaría quedarme de brazos cruzados como otros hacen el trabajo sucio. Ya que comencé con las sospechas, quisiera hacer algo activamente a parte de buscar documentos. Aunque para buscar más pruebas también necesite dar con gente, si son cercanos al círculo de radicales que están molestando, mejor. Así también se evita que trabaje personas que puedan estar implicadas de alguna forma. — Se cruzó de brazos, siendo una postura cómoda para él. — Claramente, es lo que yo opino de la situación, no sé qué es lo que usted prefiere, y sin duda usted manda, mi señora.
Valbjörn R. Týrson
Imagen Personalizada :
RP : 0
PB : Jake Gyllahal
Edad del pj : 40
Pureza de sangre : Pura
Galeones : 800
Lealtad : Sí mismo
Patronus : Dragón
RP Adicional : ---
Mensajes : 17
Puntos : 4
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6603-valbjorn-s-id http://www.expectopatronum-rpg.com/t6606-relaciones-de-ragnar#96132 http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6604-correo-de-ragnar#96130

Abigail T. McDowell el Jue Mar 14, 2019 1:21 am

Para extorsionar a un juez o era un grupo de fugitivos que lo tenía amenazado, o es que el juez era un traidor en toda regla, con una lealtad que distaba mucho del gobierno mágico actual. Fuera como fuese, ese juez un traidor, pero lo principal era saber el motivo. Coacción o lealtad ilegítima. No era lo mismo a la hora de investigarlo y buscar evidencias que lo condicionaran como traidor.

Se sorprendió de que dijera con tanta seguridad de que podía dar fácilmente con un radical. Precisamente los radicales eran una organización complicada de descubrir, por eso seguían así. Además, todos los radicales que se habían llegado a conseguir, solían ‘inmolarse’ antes de decir nada. La Ministra no lo sabía, pero el pacto de sangre que tenían los radicales iba mucho más allá de términos morales. Sacarle información a un radical era sencillamente imposible, si es que dabas con él.

—¿Dar fácilmente con un radical? ¿Seguro que trabajas en Wizengamot y no en una pandilla de cazarrecompensas nocturnos? ¿Donde pretendes dar con un radical tan fácilmente? —preguntó seriamente. —Parece que dices menos de lo que sabes, Týrson.

Si tenía tan fácil dar con un radical, ¿por qué no lo hacía todos los fines de semana y así erradicaba a todos esos asquerosos fugitivos? McDowell tenía tolerancia cero, por lo que de tener información o facilidades, eran para usarse a favor del gobierno de magia.

Entonces habló de unos amigos cazarrecompensas y habló de los fugitivos como si fuesen pokemon legendarios. Hasta los dichosos pokemon legendarios eran más fácil de capturar que un fugitivo radical. Sin embargo, Abigail le atendió a todo lo que decía. Ella tenía muy buenos contactos de cazarrecompensas muy eficaces y preparados que, aún así, no encontraban a los fugitivos, pero no perdía nada por darle un voto de confianza a los contactos de Valbjörn.

—Evidentemente —dijo con obviedad. —Si está en juego la captura de fugitivos, siempre se lo voy a permitir. Quiero limpiar Londres ya de carroña.

Que la llamase ‘mi señora’, indudablemente le hacía sentir muy superior. Que solo la llamasen por la nota de ‘señora’ le rompía muchísimo porque ella ni estaba casada, ni tenía pareja, pero cuando lo hacían de manera posesiva y respetuosa, casi de manera superior, es que hasta le ponía. Pero claro, en esos momentos ni lo pensaba. Aunque el sexo fuese algo que estuviese muy presente en la vida de Abigail, era lo suficiente profesional como ni para pensar en esto y atender a lo realmente importante.

—¿Y qué más quieres hacer? ¿Estás cualificado para salir ahí fuera e intentar buscar fugitivos? —preguntó con sinceridad, cuestionando sus habilidades. Por lo que ella sabía, Valbjörn era un cerebrito, no un duelista. —Lo que sí podrías hacer es acercarte a Haywood e investigar sus movimientos. Sois compañeros, no sé vuestra relación, pero quizás puedas encontrar anomalías en su comportamiento fuera del Ministerio de Magia. Quiero asumir que no somos tan imbéciles como para tener al fugitivo que se comunica con él en el interior del Ministerio. Deja a los que saben el trabajo sucio.

Sí, era común en Abigail decir las cosas claras. Si Valbjörn no estaba cualificado para hacer un trabajo, daba igual cuántas ganas y empeño pusiera, lo mejor es que se limitase a hacer lo que sabía hacer y punto.
Abigail T. McDowell
Imagen Personalizada : Zorra lo mires por donde lo mires
RP : 11
PB : Hayley Williams
Edad del pj : 30
Ocupación : Ministra de Magia
Pureza de sangre : Sangre limpia
Galeones : 30.962
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No tiene
RP Adicional : +1H /+2F
Mensajes : 812
Puntos : 584
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t150-abigail-t-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t153-te-atreves-relaciones-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t158-cronologia-de-abi-mcdowell http://www.expectopatronum-rpg.com/t173-lechuceria-de-abi-mcdowell#850
Abigail T. McDowellMinistra de Magia

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.