Situación Actual
10º-16º
13 octubre ➟ luna llena
Entrevista
Halloween
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Always watch your back. —Josyax.

Ayax Edevane el Lun Abr 29, 2019 12:59 am

Recuerdo del primer mensaje :

Always watch your back. —Josyax. - Página 2 OV0mYRq
25 de abril del 2019 || 18:32 horas || Atuendo

—No me puedo creer que digas eso.

—¿El qué, exactamente?

—Lo de que te da igual la vida de ese tipo.

Ayax enarcó una ceja, sin entender muy bien el valor moral que estaba aplicando su prometida en aquel momento. Estaban en medio de una de sus muchas decisiones para la boda, con la diferencia de que el pelirrojo había intercambiado con ella una opinión personal con respecto al trabajo. Hacía poco que uno de los ayudantes del Área-M había sido atrapado por traición, ya que se había comprobado que había estado mintiendo desde el día uno con respecto a su pureza de sangre. Actualmente se había confirmado que se trataba de un sangre sucia más y había pasado de ser un ayudante, a ser un preso. No era un extirpador, ni tampoco un becario. Había sido un medimago que había compartido clases tanto con Ayax como con Amalthea en la universidad de medimagia y trabajaba ayudando a los presos y asegurándose de que recibían un trato adecuado.

Amalthea, al parecer, se mostraba indignada por la poca empatía de Ayax con respecto a un viejo amigo y compañero de trabajo. Por no hablar, claro, de que según ella daba igual que fuera hijo de muggles si había declarado su lealtad, igualmente, al nuevo gobierno.

—Las cosas no van así y lo sabes. No importa que un sangre sucia sea masoquista y le de la espalda a los suyos por apoyar un gobierno que quiere matarlo. Un sangre sucia es y será siempre un problema para nuestra sociedad si apostamos por un mundo mágico puro. De eso trata el purismo y de eso trata este gobierno. ¿Tú a qué juegas? —Preguntó Ayax, tan metódico y literal como siempre.

—Ya, ya lo sé —respondió ella. De repente, se relajó al darse cuenta de que se había alterado más de lo normal. ¿Qué era lo que escondía? Ella parecía prometer no haber tenido relación con Jaime—el tipo recién preso—que la que tuvieron en la universidad, ¿pero de verdad le estaba contando la verdad a Ayax? —Déjalo, perdón. Es que me llevaba bien con él y la verdad es que me sorprende su traición. Ya sabes que me cuesta interiorizar todas esas cosas.

Siempre ponía las mismas excusas: que si el código de los médicos, que si era demasiado empática, que si su moralidad iba más allá de leyes… Y a Ayax no le molaba nada de eso. Entendía que un médico estudiaba lo que estudiaba porque quería salvar vidas, pero alguien como Amalthea debía de ser capaz de decidir qué vidas valían o no la pena y, sobre todo, no ser una pusilánime dubitativa.

—Pues no deberías sorprenderte su traición ni mucho menos afligirte por lo que le ha pasado. Denota duda y disconformidad y ambas cosas te hacen parecer débil y a favor de ese tipo de personas. Nuestro gobierno es claro y ha sido hasta benevolente con el castigo después de haber estado dos años y medios mintiéndonos a la cara —le respondió claramente.


***

No era la primera vez—y ya te digo yo que no sería la última—que Ayax y Amalthea tenían ese tipo de conversaciones. Mientras que el pelirrojo parecía tener clarísima su posición con respecto al mundo, Amalthea parecía que no. Desde un principio el Edevane se dio cuenta de que los ideles de su prometida, pese a que parecían apoyar el purismo, no eran en absoluto radicales ni parecían estar bien formados. Ahora, sin embargo, que parecían tener mayor confianza y conocerse un poco más, las cosas poco a poco iban cambiando. Ayax había llegado a comprender a la muchacha, mientras que ella sabía que no debía decir delante de él.

Y vale que Ayax podría tener ciertas dificultades para entender las cosas, pero uno de sus principales tareas antes de casarse con una persona era llegar a entenderla. Y la verdad es que después de conocer y comprender a Amalthea, algo… no le gustaba. Le chirriaba.

Sabía que tenía que casarse con ella y aceptarla a pesar de su fallos… pero algo le decía que su desconfianza hacia ella no era precisamente “un fallo”.


***

—¿Qué haces? —preguntó Ayax a través del espejo comunicador, hablando con su primo. Joshua acababa de salir de la universidad y el pelirrojo había recibido un mensaje de su entrenador como que hoy no podrían entrenar, por lo que tenía la tarde libre. —¿Quieres hacer algo? Tenía planes pero me los han cancelado. Debería quedar con Amalthea, pero no me apetece decirle que he cambiado de planes.

El pelirrojo estaba en su casa, en los jardines, a la espera de decidir qué hacer. La verdad es que cualquier cosa le parecía bien, con tal de no perder la tarde en mitad de su casa hablando de su padre de política o de su madre de zanahorias. Últimamente le había dado por las malditas propiedades de las zanahorias.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Mar Mayo 21, 2019 11:38 pm

El universitario asintió sin decir nada más cuando Ayax decidió que pasaran por casa de los Edevane para recoger las pociones y agradecer a los padres de Ayax, quienes eran los que realmente las habían creado. No le molestaba en realidad, por lo que aceptar no requirió más que eso, disfrutaba hablando con Maille y Bruno, en especial por la carrera que los unía de cierta manera como no ocurría con ninguno de los hijos del matrimonio.

La poción restante, se organizaron para buscar los ingredientes, siguiendo a Ayax a través del boticario para encontrar los mejores ingredientes. Tomaba las cosas que su primo le decía, confiando ciegamente en que él sabía cuáles eran los más adecuados para la tarea que tenían que desempeñar dentro de su caldero.

Entretanto, Joshua sacó conversación de lo que se estaba preparando en ese lugar, con un aroma que encontró rebuscado. Con sólo decirle el olor que detectaba, su primo supo que se trataba de filtro de amor, pues era totalmente dispar a los que él estaba detectando. Para él, no había aroma a limón en lo más mínimo.

No recuerdo a qué me olía cuando lo vimos en clase —admitió, por lo que en ese momento no encontraba la comparación del presente con el pasado. Tomó las raíces que le dijo, teniendo cuidado de no romperlas pues estando secas se volvían más frágiles. — Es triste, supongo, que haya filtros de amor —porque nadie lo pensaba lo suficiente, pero, en verdad… ¿qué persona podría estar tan desesperada que prefiere una ilusión a la realidad de que no es correspondida?

Si lo pensaba un poco más, se imaginaba a alguien aprovechándose del filtro de amor para que alguien más hiciese todo lo que quisiese por un tiempo determinado, sin que necesariamente estuviera enamorado de aquel a quien embrujaba. Hacer locuras “por amor”. Negó con la cabeza, apartando de su cabeza los pensamientos.

Ayax lo distrajo hablándole de su experiencia en Hogwarts con los filtros de amor, pero nunca había tenido ningún problema porque, en general, no gustaba mucho por su actitud, y las chicas que le gustaban eran repelidas porque el pelirrojo era problemático. Lo pensó en el mostrador, mientras esperaban al dependiente.

A mí nunca me han dado uno, aunque una vez le dieron a alguien, de esos que te encaprichan con la primera persona que ves, y la primera persona que vio fui yo —le contó cómo había vivido él la experiencia de los filtros en el colegio. — Fue… desagradable, detestaba a esa persona, y sólo quería tenerme cerca, profesarme su amor eterno y tocarme —ya de por sí Joshua era reservado con el contacto físico con la gente fuera de su círculo, había que ver cómo habría tenido que ser ese evento con alguien que le desagradaba. — Fue un poco desastre, a decir verdad, y no quise ir con algún profesor que supiera de pociones por un antídoto, supongo que porque me preocupaba que pensaran que yo lo había causado a propósito —le dijo, encogiéndose de hombros.

El dependiente cobró todo lo que había tomado Joshua y éste pagó el precio con dinero mágico, como era lo lógico. Guardó todo dentro de la bandolera, ¿ven? Todo un Ravenclaw que estaba hecho, así podía ir a donde quisiera sin tener las manos ocupadas llenas de libros e ingredientes de pociones.

Una vez en el exterior del boticario, guardó el pergamino porque no tenía nada más que comprar y se dirigió a su primo. — ¿Qué quieres hacer ahora? —le dio la opción de elegir cuál sería su próximo destino, buscando otra varita de regaliz y sujetándola entre sus dientes mientras acomodaba todo en un sitio particular de su bandolera por orden y organización. Miró la hora en su reloj. — ¿Comiste algo? —preguntó, por dar una idea.

No le importaba improvisar planes si se trataba de Ayax, porque siempre consideraba agradable su compañía. Bien podría decirle que sólo quería sentarse a conversar, y Joshua pensaría que era una gran idea y estaría dispuesto a hacerlo.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Miér Mayo 29, 2019 2:39 am

El pelirrojo le dio la razón con un asentimiento cuando dijo que era triste que hubiesen filtros de amor, sobre todo porque era triste pensar que una persona necesitaba de eso para conseguir enamorar a alguien, o que directamente ‘el amor’—o la obsesión, que era casi lo que te hacía sentir eso—fuesen tan importantes en la vida de una persona. Sin embargo, si nos poníamos quisquillosos con las pociones, habían muchas que tenían efectos nocivos y muy malos. Si bien esa pretendía fingir un amor inexistente, habían otras que directamente te podían matar. Ayax consideraba que eso era peor, dentro de la tristeza del ser humano.

Si bien todo lo que tenía que ver con venenos y objetos malditos le parecía un arte muy bonito, le parecía la forma más cobarde de matar a una persona. El pelirrojo no recibía ningún tipo de placer por matar, a menos que creyese que una persona realmente se lo merecía, por lo que creía que, de hacerlo, uno debía de hacerlo de cara.

—A mi tampoco —le respondió al principio, para entonces mirarlo divertido cuando confesó que había sido víctima de una loca enamorada. —¿Tocarte? Qué desagradable. Podrías haber aprovechado para darle su merecido aprovechando que la odiabas, nadie te hubiera recriminado nada. —Negó con la cabeza entonces, ya que su primo era demasiado inocente en muchas ocasiones. —¿Pero tú no eras un alumno modélico en Hogwarts? No tienes mi mismo apellido, no creo que mi mala fama te hubiese dejado a ti una mala reputación. Cualquiera te hubiera creído con esa cara de buena persona que tienes. Aunque más de ‘buena persona’ tienes cara de que todo te importa una bazofia, como para darle ese tipo de cosas a otra persona.

Salieron de la tienda y Ayax tenía sujeta en su mano una bolsa de plástico en donde tenía los ejemplares que había comprado en la tienda de libros. Respiró el aire que pasaba con corriente por el callejón, para entonces bostezar casi de manera repentina al escuchar a Joshua.

—No tengo hambre especialmente… —dijo entonces, medio dubitativo. —¿Te apetece venir a mi casa? Así te doy lo que te iba a dar y charlamos un rato. Supongo que mi madre hará algo bueno para cenar si está en casa y te puedes quedar. Y si no… siempre podemos optar por nuestro plato especial y cenar un sándwich de mermelada y crema de cacahuete. Creo que de eso nunca falta en mi casa. —Reconoció divertido, sin haber visto nunca la despensa vacía de ninguna de las dos cosas. Podía recordar algún bote con poca cantidad, pero al día siguiente volvía a estar lleno. Otra cosa no, pero los elfos de la casa Edevane sabían mantener a todos sus integrantes bien contentos.

¿Sería Amalthea igual de eficaz con la despensa de su futura casa? Porque evidentemente las tareas de ese estilo le tocaban a ella. Ayax no pensaba hacer la compra nunca. Sí, ya sabéis que Ayax tenía una mentalidad muy machista, por no hablar que teniendo en cuenta lo que cada vez descubría más de su futura mujer, cada vez la veía más quedándose en casa como su mayor utilidad. Sonaba cruel, sin duda, pero era fruto de su mala gana para continuar con todo aquello.

—Y no te preocupes, que Eva no está en casa para acosarte, que ha salido a cenar con sus amigas de Hogwarts. Que por cierto. —Hizo una pausa. —El otro día fui a merendar con mi hermana mayor y hablando con ella llegamos a la conclusión de que la actitud de Eva frente a ti se debe a que está muy pesada con la idea de que pronto le van a concertar un matrimonio y creemos que desea que sea contigo, por cercanía y confianza —le dijo con una visible sonrisa divertida, pues era un tema que le causaba mucha gracia. —Lo siento, pero ahora que sé que ves a las mujeres con el mismo interés con el que hablas con Amalthea, ese supuesto matrimonio me resultaría ridículo. —Y es que ahora que sabía ciertas cosas, ¿qué narices pensaba hacer Joshua con su dichosa descendencia? —Tranquilo, primo, que si algún día tengo la oportunidad de desestimar un posible acuerdo matrimonial entre tú y una mujer, votaré por el no.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Jue Mayo 30, 2019 2:15 am

Sólo recordar el evento de la poción de amor que ocurrió en el colegio, le daba casi un escalofrío. Uno de sus gorros no salió ileso y jamás volvió a ser el mismo, por no mencionar que Joshua lo había tirado a la chimenea en cuanto lo recuperó, sin querer imaginar qué le habían hecho al pobre trozo de tela. Ayax le dijo que debió aprovechar para vengarse; si ahora lo miraba en retrospectiva, hasta se le ocurrían ideas, pero en ese momento, con lo pusilánime que era, era normal que su primer pensamiento hubiese sido escapar.

Mi estrategia había sido ponerle encomiendas imposibles para mantenerle lo más lejos posible de mí… aunque si porque el destino me odia las cumplía, quería recompensas bastante… físicas —que casi por suerte había salido virgen de ahí, quizá porque el destino no lo odiaba tanto. — No lo sé, en ese momento me pareció lo más lógico, aunque sí que a mí todo el tema de las bromas… me daba bastante igual —como cualquier interacción humana que no le aportara algo de valor.

Tras salir del establecimiento, Ayax le contestó que, si bien no tenía hambre, podían ir a su casa y esperar a la cena mientras conversaban. Su madre haría algo bueno si estaba en casa; de lo contrario, los sándwiches especiales nunca les fallaban. Y, por si alguien se lo preguntaba, era un hecho que, si los dos raritos se juntaban a comer cupcakes y ver documentales, estar en casa y cenar sándwiches de mermelada y crema de cacahuate también era un planazo.

No suena nada mal —le contestó, de acuerdo con ir a ese lugar. — No moriremos de hambre, eso seguro —además que, ahí donde lo veían, perezoso hasta para hacer sándwiches si Ayax podía hacerlos, Joshua sabía cocinar. Pero era una habilidad secreta no apta para ser explotada.

El Ravenclaw, con su lógica y conocimientos Ravenclaw, sabía que no se le iba a caer el pene si iba a hacer la compra de vez en cuando, aunque el elfo de su padre a veces se encargaba de eso, tampoco le gustaba abusar de la criatura, en especial no en su departamento ahora que se suponía que era independiente y todas esas cosas, colgado todavía del dinero de papá. Así, tampoco se le iba a caer por encender la estufa y ponerse a hacer una tortilla.

Antes de dirigirse hacia ahí, Ayax apuntó que Eva no estaba en casa para acosarlo. En principio se encontró confundido, hasta la aclaración que le hizo, algo de lo que habían hablado antes, pero por supuesto, al menos para Joshua, no era nada en serio.

Yo no sé, ¿eh? ¿Te imaginas que le pegue los genes Edevane a mis hijos y salgan raritos como tú? —fue lo primero que dijo, tratando de meterse con Ayax. — Quizá sólo lo están malinterpretando todo, ¿no? En todo caso… tal vez convendría no dejarla sola con mi abuela —que era la principal partidaria de querer casarlo. — Por lo menos cuento con tu voto en contra —le puso la mano en el hombro, como si fuera de lo más importante. El tema lo agobiaba, era cierto, y prefería no pensar mucho en eso. — Además, ¿no sé? Puede ser que sólo no haya conocido a la mujer correcta, o que en algún momento de mi vida tenga que casarme porque sí y hechizarme la entrepierna para que funcione para lo que debe, qué sé yo.

Cuando lo pensaba en frío, ese tipo de pensamientos se le cruzaban por la cabeza. Que debía haber una “mujer correcta” y que se le pasaría la homosexualidad, o lo que fuera. No pensaba que fuera una enfermedad, una gripe de la que se curaría, sino que se daba cuenta que algo podía no estar bien con la forma en que estaba percibiendo las cosas. Por el momento, así era, pero… Tal y como habían pasado las cosas, tan repentinas, estaba la sospecha de que todo cambiase de pronto de nuevo.

No me ayuda mucho no saber qué planes tienen para mí, no me gusta la incertidumbre, y creo que preguntar sería contraproducente —le confesó, encogiéndose de hombros. — Por ahora… creo que estoy bien de la forma en que estoy —sin que nadie que no lo necesitara saber lo supiera, en la privacidad de las puertas cerradas. En el closet, como algunos preferirían llamarlo.

Una vez que se decidieran a marchar, ambos hicieron una aparición conjunta en el Valle de Godric en casa de Ayax, en el recibidor del hogar Edevane. Si hubiese ido solo, Joshua habría aparecido en el exterior tras la puerta por educación, pero ya que iba con el dueño de la casa no le importó demasiado romper un poco sus modales. Es decir: ni que Ayax lo fuese a dejar fuera.

Se quitó de encima la bandolera y la dejó colgada en el perchero, ya que no iba a necesitar nada de lo que tenía dentro, así como bien podía ir a buscarla si necesitaba guardar algo ahí. Se aseguró por costumbre de tener la varita en su lugar antes de comenzar a seguir al pelirrojo a través de la casa sin preguntar a dónde se dirigían. Seguramente seguiría a su primo al fin del mundo y de vuelta, sin preguntar a dónde iban.

Acabaron en la cocina, donde Maille estaba cocinando algo que emanaba un aroma delicioso.

Hola tía —la saludó al verla, — siento venir sin avisar, ¿cómo se encuentra hoy? —se animó a disculparse, porque él entendía que las visitas inesperadas no siempre resultaban agradables. — En verdad estaba esperando robar de su despensa unas pociones que necesito para clase, además de verla, que siempre es un placer —por mucho que fuera una patata social, Joshua era educado y sabía qué palabras decir. Sólo que a veces no le importaba y se las guardaba.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Jue Mayo 30, 2019 3:15 am

—No creo que sea nada justo que me llames rarito a mí teniendo en cuenta tus peculiaridades, primo. Es decir, tienes pulgas y vives en un armario, yo sólo soy pelirrojo, pues lo antisocial lo compartimos. —Se la devolvió, esbozándole una sonrisa de lo más traviesa.

Quizás si metiésemos a Olivia en la ecuación, podría haber un símbolo de igual entre la rareza de Joshua y la de Ayax, pero teniendo en cuenta que seguía siendo un tema tabú hasta para el propio Ayax, objetivamente el más raro de los dos era el hijo único dispuesto a romper con la descendencia de los Eckhart. Y punto.

—Bueno, depende. Si te portas bien te otorgo mi voto en contra... Porque ahora que lo pienso, sería muy divertido que te casases con mi hermana y poder reírme de ella porque a su marido no se le levanta porque no tiene pene. —Y soltó una carcajada muy divertida porque le había parecido una broma muy buena. Entonces se puso un poco más serio, sólo un poco porque su broma le había parecido desternillante, pero para ser entonces bastante honesto con su primo. —Sea lo que sea, da igual. Tendrás suerte si cuando te toque casarte das con una mujer correcta, o que al menos evite que tengas que hechizarte. Pero si no… siempre habrá opciones. No es el fin del mundo ser homosexual cuando eres el único de tu familia que tiene que dar herederos, ¿eh? Podría ser peor. Podrías ser esteril.

Porque Ayax era de esas personas que para justificar que algo no era tan malo, buscaba algo peor, pero eso no quitaba que lo anterior siguiese siendo malo en su situación actual igualmente.

No entendió mucho lo que decía su primo: ¿cómo preguntar sería contraproducente? Si no le gusta la incertidumbre, sin duda preguntar para tener información era la mejor manera de conseguirla. De hecho, no había ninguna otra manera de conseguirla que preguntarle a su familia.

—Si quieres puedo hacer que mis padres hablen con tus padres para ver qué planes tienen. O ya sabes que el abuelo Francis me adora, podría tener una conversación con él para ver qué opina de la poca predisposición de su nieto a traer nietos Eckharts a la vida. —Todo eso había sonado como un chiste, con una ironía desbordante, pues evidentemente el abuelo Francis y Ayax no se llevaban tan bien y siempre terminaban discutiendo porque Francis era un cascarrabias y a Ayax le gustaba tocarle las narices con obviedades que el abuelo insistía en debatir. —Vale, ya dejo el tema. Creo que es un tema con el que molestarte muy fácilmente.

No sabía muy bien por qué tanta insistencia en saber qué iba a hacer Joshua con su vida, pero quizás si se casaba, no tendría que andar con el tipo con el que andaba y lo mismo se arreglaba su homosexualidad (como si ese fuera el problema, ¿no, Ayax?). Ayax aún no sabía nada de ‘el tipo’, pero al igual que Joshua, no le gustaba mucho la incertidumbre pero preguntar parecía que sería contraproducente.  

Después de hacer todo lo necesario en el Callejón Diagón, los dos primos se aparecieron en la casa de Ayax, dirigiéndose directamente a la cocina movidos por los olores que salían de allí. Se encontraban Maille en compañía de su elfo doméstico favorito, de nombre Darcy por el Señor Darcy de Orgullo y Prejuicio, la película favorita de Maille. Era su placer culposo, ¿está bien? Desde que había sido madre sus hormonas se habían revolucionado y toda su etapa de persona fría y despiadada que tuvo como mortífaga quedó muy, muy atrás. Ahora mismo Maille miraba al pasado y ni se reconocía en muchas ocasiones. ¡Lo que había sido, y lo que era! Pero no se arrepentía de nada.

—¡Josh! —Lo saludó con alegría y confianza, acercándose a su sobrino para darle un beso en la mejilla. —Qué guapo estás. —Entonces se acercó a Ayax para darle también un beso, aunque el pelirrojo siguió de largo hasta la nevera para coger un zumito, ofreciéndole otro a su primo. —Qué educado eres siempre. Ya sabes que para mí es un placer que pases tiempo por aquí. Y coge todo lo que quieras, sin problemas. Bruno y yo tenemos montón de cosas de esas en el trabajo, pero las traemos por si necesitamos algo en caso de emergencia. De hecho si necesitas algo nos puedes mandar una lechuza que te podemos conseguir cualquier cosa en el trabajo, por si acaso aquí no lo tenemos.

Ventajas de estar estudiando magizoología y tener a dos tíos muy frikis que ejercían precisamente como magizoologos.

—¿Te quedas a cenar, verdad? Estoy haciendo carne en salsa que, por como huele, parece que no está quedando nada mal. —Era gracioso que dijera que estaba haciéndolo ella, cuando Darcy estaba perfectamente concentrado en revolver aquello, con el libro de recetas justo delante para que nada se quemase.

—Sí, se queda a cenar —le respondió Ayax tras sacarse la pajita del zumito de la boca. —Nos vamos a mi habitación, qué le voy a enseñar una cosa. Luego sigues hablando con él en la cena. —Le dijo Ayax a su madre, de manera educada aunque fue bastante directo.

—¿Y tú no deberías de estar con Amalthea haciendo los arreglos de la boda?

Ayax cogió aire con desagrado, ampliando los bordes de su nariz. Se giró, fingiendo una sonrisa.

—A ella le surgió una emergencia en el hospital y no pude hacer planes con ella —le dijo a su madre, pese a que no era del todo cierto. —De todas maneras vamos bien de tiempo con las cosas. No nos estreses, mamá.

Se volvió a meter de nuevo la pajita del zumo en la boca y caminó hacia las escaleras de la entrada. Lo normal sería subir a la parte superior para ir a la habitación del pelirrojo, peor siguió caminando de largo para entrar en la biblioteca de la mansión, la cual daba a los despacho de Maille y Bruno. Justo delante de las dos puertas había una cómoda antigua, encantada con magia que, al abrirse, poseía en su interior muchísimo más espacio de lo que a simple vista parecía desde fuera.

Había una gran cantidad de cosas allí, por lo que como Ayax se había obnubilado con tantas cosas, miró de nuevo a su primo.

—¿Cuál era la que necesitabas? ¿La calmante o la somnífera? —preguntó, habiéndose perdido después de las conversaciones que habían tenido. —¿O las dos?
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Jue Mayo 30, 2019 12:42 pm

Tienes el título por derecho, no puedo yo llegar a arrebatártelo —le dio un empujón leve con el hombro. — Y yo no tengo pulgas —se quejó. — En todo caso, hay tradiciones que creen que los pelirrojos están locos, o que no tienen alma, depende de la cultura, así que históricamente eres más rarito que yo —porque en ese momento, dadas las evidencias, era lo único con lo que podía defenderse.

Claramente, el tema por defecto eran los matrimonios forzados… y Joshua, de nuevo, sólo tenía las de perder. Miró con reproche al pelirrojo cuando le dijo que, pensándolo bien, su voto en contra se lo reservaría sólo si se portaba bien, porque encontraba hilarante la idea de burlarse de su hermana por no atraerlo por no ser hombre.

Yo voy a reírme de ti cuando no se te levante porque te cae mal tu mujer —porque para Joshua era impensable tener sexo con alguien que no le caía bien, debía ser lo más difícil del mundo. Pobrecito, que no tenía ni idea de que las reacciones físicas promedio eran más fuertes que eso, si bien ninguno de los dos se consideraba promedio. — Ese ni siquiera es consuelo, ¿sabes a cuántas mujeres he intentado embarazar hasta la fecha? Hasta donde yo sé podría ser estéril, y no voy a ir a hacerme un estudio sólo para estar más tranquilo porque hay algo peor —se metió las manos en los bolsillos, suspirando porque en verdad no acababa de llegar a ninguna conclusión.

Lo miró, en cambio, como si calibrara la respuesta de Ayax, cuando dijo que podría hacer a sus padres hablar con el suyo para saber sus maquiavélicos planes. Estiró la comisura de su labio en una sonrisa inevitable nada más mencionó la gran relación con su abuelo, porque él sabía de sobra que no se llevaban precisamente bien. Uno por cascarrabias, y el otro por tocanarices.

Aceptó el cierre de tema, porque era lo más inteligente. Ya lo había discutido antes con el tipo que lo tatuó tiempo atrás: si mostraba interés, estaba el riesgo de que pensaran que era porque lo quería, cuando era todo lo contrario. Y no sabía si era capaz de decirle a su abuela que sólo preguntaba porque quería voz y voto si pensaba casarlo a la fuerza o sino se enfadaba, porque era ya de por sí abrir una puerta que todavía nadie sabía que estaba ahí.

Al final, ambos se dirigieron a la casa de Ayax, caminando hacia la cocina donde se encontraron con Maille y su elfo doméstico haciendo la cena. Saludó a la mujer que rápidamente se acercó a besarle la mejilla, permitiéndoselo sin poner ningún “pero”. Mientras le hablaba, se acercó a su primo para tomar un zumito de la nevera que el pelirrojo le ofrecía.

Muchas gracias, son muy amables —Joshua sintió que hizo un “check” en su lista de cosas por hacer agradeciendo a la mujer por el apoyo que le daba académicamente hablando. Considerando que su padre duró meses sin hablarle cuando decidió su carrera, era un alivio. — Les haré saber si necesito algo, gracias —aunque, siendo él, probablemente no quisiera abusar de esos favores.

La pregunta sobre la cena lo pilló con la pajilla del zumito en la boca, por lo que Ayax fue quien contestó. Y presenció la conversación sobre la prometida con curiosidad analítica: aquello no era lo que había escuchado, por lo que era probable que el pelirrojo maquillase la verdad, mas no iba a ser él quien dijera lo contrario.

Hablamos luego —se despidió por el momento de Maille, volviendo a seguir a su primo a través de su casa. Por poco se detiene en las escaleras de la entrada debido a que Ayax dijo que irían a su habitación, pero siguió de largo tras los pasos de su primo. Joshua miró la cómoda, pensando dos segundos lo que iba a contestar. — Somnífera —contestó tras haberse puesto de acuerdo todos los mini-Joshuas de su cerebro.

Dejó que fuera el mayor quien metiese la mano para sacar las cosas mientras él continuaba bebiéndose el zumito, pensando en detenerse a guardar las pociones en su bandolera en la entrada antes de ir a ningún otro sitio en la casa. Él se conformó con mirar los ingredientes de una repisa superior, tomando un frasco con un líquido rosado cuya etiqueta leía “jugo de horklump”, con tal torpeza que empujó accidentalmente un frasco con jarabe de árnica. Joshua lo atrapó en el aire, pero la tapa estaba mal puesta y el viscoso líquido terminó en el suéter de Ayax.

Demonios —Joshua masculló, leyendo la etiqueta del frasco. Era algo inofensivo, pero pudo no serlo. — Lo siento, fue un accidente —se excusó rápidamente, esperando que no disgustara demasiado a su primo, considerando lo delicado que a veces era con la ropa. — Supongo que no vale decir que es bueno para la tela, ¿no? —que era claramente mentira.

Por lo menos estaban en su casa, y podía cambiarse sin problemas.

Adelántate si quieres, voy a dejar esto en la mochila y te veo en tu habitación —le dijo, indicándole los frascos de poción que Ayax había conseguido para él. Y Joshua va y le paga derramándole jarabe encima.

Aunque caminaron de regreso a la entrada, Joshua giró al recibidor mientras el pelirrojo iba por las escaleras para llegar al piso superior. No demoró mucho asegurándose que todo estuviese bien tapado y seguro en su bandolera antes de ser esta vez él quien subiese a través de los escalones para llegar a la habitación ajena, cuyo camino ya conocía bastante bien como para equivocarse.

Entró por inercia sin tocar la puerta, ya que la confianza que se tenían le hizo pensar que no había problema, encontrándose evidentemente con la imagen de Ayax cambiándose la camiseta. La realidad era que su primo mostraba en el cuerpo el entrenamiento que le había dicho que había estado haciendo de un tiempo para acá, y se sorprendió preguntándose cuándo se había vuelto tan sersi apuesto.

Le había sentado bien el ejercicio, se notaba de lejos, creyó incluso que era normal que Ayax, de por sí de buen ver, se viera incluso guapo con un cuerpo trabajado. Rápidamente barrió el pensamiento de su cabeza cuando se dio cuenta que podía resultar incluso extraño que pensara en algo así con tanto detenimiento, cerrando la puerta y sentándose en la cama, tomando a Eckhy del suelo.

La parte mala es que no sé si se quite la mancha fácilmente, la parte buena es que si no se quita te regalaré un suéter con una frase graciosa —le dijo, ¿amenazándolo? ¿Consolándolo? Era difícil saberlo, sabiendo el tipo de frases que Joshua solía elegir cuando le regalaba prendas con cosas escritas.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Lun Jun 03, 2019 12:39 am

Podría ponerse a discutir entre quién era más rarito: si el licántropo homosexual o el pelirrojo con dos personalidades en la cabeza, pero la verdad es que los dos deberían llevarse una medalla y sin duda alguna sería una pérdida de tiempo enfrascarse en ese debate.

—Oye. —Le miró, enarcando una ceja con algo de indignación. —No te rías de mí, que estoy preocupado. Uno no puede tener hijos sin erecciones y mi futura mujer no tiene pinta de darme demasiadas. —Y sonrió, mirándolo de reojo. —Y uno de los propósitos de mi vida es TENER HIJOS. —Y tras esa broma, dijo algo que quizás era demasiado cruel pero para Ayax fue de lo más normal. —Con todos los hándicaps que ya tienes, el mundo sería muy cruel contigo si encima te hiciera estéril. ¿O quizás benevolente? Así al menos tendrías un motivo válido para no tener que casarte por conveniencia y purismo.

Maille Edevane era una persona muy atenta y le tenía un cariño especial a Joshua, pues siendo justos era su sobrino favorito. No podía encontrar ningún tipo de encanto en los hijos de Frior y Emily, a excepción de su bonito pelo pelirrojo, por no hablar de que con la mestiza no tenía tampoco mucho trato. Indudablemente Joshua era su favorito y encima más todavía por su gusto por la magizoología. Era especial.

Sin embargo, hablaron poco con ella porque ambos se dirigieron a la biblioteca, cerca del despacho de sus padres, en donde tenían todo lo necesario para su trabajo con animales, entre ellos las pociones que Joshua necesitaba. Mientras Ayax las buscaba, su primo pensó que sería buena idea hacer malabares con los dichoso tarros, con tan mala suerte de que uno cayó y se vertió sobre el suéter de Ayax. Lo primero que dijo su primo fue que era un accidente, a lo que el pelirrojo lo miró divertido. Esperaba, fervientemente, que no le hubiese tirado eso a propósito, con lo poco que le gusta ensuciarse.

—No pasa nada. —Entonces le tendió sus pociones somníferas. —Tienes suerte de que no haya sido nada dañino o me hubieras hecho un agujero en el suéter. Y digo 'tienes suerte' y no 'tengo suerte' porque de la colleja que te hubiese dado mi madre, terminabas en tu casa.

Salieron de allí y mientras Joshua fue a dejar la poción somnífera en la bandolera, el pelirrojo fue a su habitación y así aprovechaba para quitarse aquello. Se quitó tanto suéter como camiseta—pues se habían manchado ambas cosas—para entonces buscar en su cajón una camiseta nueva, básica de color oscuro. Justo entró Joshua a mitad de su quehacer, sentándose en la cama y cogiendo a su zarigüeya que correteaba libremente en su habitación, como siempre había sido. Tenía suerte de ser una zarigüeya que sabía en donde hacer sus necesidades, o si no Ayax no le hubiera dejado estar suelta nunca en su habitación.

—Mi madre tiene un arte para limpiar las manchas, ni te preocupes —le respondió. —Y diría cualquier cosa para que no me compres un suéter con 'una frase graciosa'. —Metió entonces su cabeza por la apertura de su nueva camiseta, para luego pasar las manos. —Regálame algo con lo que pueda salir a la calle, no que tenga uso de pijama. —Pero claramente, ¿qué gracia tendría esa? Ambos se regalaban cosas con las que 'reírse' del otro y con el otro y algo serio no pintaba nada entre ellos, pues era un regalo más bien de abuelos. —Te iba a enseñar unos nuevos tomos que conseguí de ciencia. Hablan de lo que hablamos el otro día por carta de madrugada, espera...

Ayax cogió los tomos y se sentó a su lado en la cama, mostrándoselo. Estuvieron comentando eso bastante tiempo, prácticamente hasta que fue la hora de la cena y se unieron a sus padres en el comedor para compartir una velada tranquila. Cuando ya estaban con el postre fue cuando llegó Eva, pero no parecía demasiado habladora y se limitó a saludar a Joshua con una sonrisa e irse para su habitación.


2 de mayo del 2019

—¿Josh? —susurró de manera casi inaudible.

Llamaba a través del espejo del reloj, casi con desesperación. Eran las dos de la mañana y Ayax se encontraba en una esquina oscura del interior de una nave, intentando hacer el menor ruido posible, pues estaba escondido. Había ido de misión con un compañero y las cosas habían salido muy mal, demasiado mal. Ahora mismo Olivia era quién le estaba controlado y le estaba diciendo claramente lo que más ganas tenía que hacer: sal ahí, enfréntate a todos y mátalos. Él, sin embargo, su parte más racional sabía que de hacer eso, sus posibilidades de terminar o bien muerto o como rehén eran muy altas. Y ahora mismo estaba demasiado exaltado como para siquiera sopesar esa idea en donde tendría que actuar con tanta frialdad. Olivia sacaba lo peor de él y sabía que tenía que relajarse. Estaba solo y no tenía probabilidades. ¡Tenía que relajarse!

Insistió con el comunicador a través del espejo, pero Joshua no contestaba. Así que cerró los ojos, apoyó su cabeza contra la pared y cogió aire, intentando serenarse. Él, sin embargo, no paraba de verla a ella. Ese rostro frente a él, cerrase o no los ojos, siempre estaba ahí.

—Es una traidora: la has visto. Se merece que le cortes la cabeza y se la entregues a su familia en una bandeja de oro, esperando un agradecimiento de ellos por haber descubierto que no es más que una rata vestida de princesa. —La voz de Olivia era tan clara en su mente que tenía ganas de enfrentarse a la muerte solo para matar a Amalthea. —¡Está allí curando al enemigo! ¡Vamos a matarla!

Sin embargo, ganó la razón. Y ganó la razón sólo y exclusivamente porque estaba en un estado terrible y sabía que no tenía oportunidad. Así que haciendo un esfuerzo sobre humano por rechazar la parte más pasional de él, se desapareció y apareció en la habitación de Joshua. En ese momento sólo quería arrancarle la cabeza a Amalthea y el motivo por el cual se apareció allí fue porque fue lo primero que pensó, buscando al ser más racional que tenía en su vida. Ahora mismo era lo que necesitaba: alguien que consiguiese serenarle, en quien confiase.

Nada más aparecerse, debido a su alteración, se tropezó con la mochila que estaba en mitad de la habitación, haciendo ruido al caer al suelo. Tenía un golpe en la cabeza que si bien no era demasiado grave, había manchado parte de su cara de sangre, así como su pelo, además de algunos golpes en el rostro y la camiseta prácticamente rota con cortes y tirones. Tenía algunas partes de sus brazos y el torso con cortes pero no eran nada graves. Lo único grave que tenía era herida en el hombro de un proyectil que le impactó y él se quitó sin pudor ninguno. Sangraba y era fea. No obstante, ahora mismo estaba tan enfadado que no notaba el dolor de nada, aunque sí era verdad que se sentía un poco ido de la cabeza, pero él creía fervientemente que se debía a Olivia, quién todavía estaba gritándole a su lado, motivándole a hacer lo que estaba deseando hacer.

Se llevó sendas manos a las orejas, como si así puede no escucharla. Sabía que no funcionaría, pero echarla no le era nada fácil.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Lun Jun 03, 2019 4:55 am

Hablar con Ayax sobre las cosas que los dos por norma tenían que hacer por el bien familiar era desalentador. El pelirrojo lo llevaba bastante claro, y tenía menos complicaciones que él para realizar lo que se esperaba de ellos. Por su lado, él… tenía todas las papeletas en contra, una buena parte de razones para hacer de su supuesto futuro matrimonio una pesadilla viviente. No le respondió, porque no le dio la gana seguir por ese tema.

Entre las cosas que hicieron en la casa de Ayax, no estaban contando con derramarle algún líquido encima. Tardó dos segundos en disculparse con su primo, quien le contestó, muy acertadamente, que el problema hubiese sido primero su madre antes que él.

Al menos dame las pociones antes de que me mande al otro lado del país de una bofella —le extendió las manos para pedirle las pociones, así yendo a guardarlas antes de que su primo se marchara con dirección a su propia habitación para cambiarse antes de que él llegase.

En ese lugar… la verdad es que Joshua no se habría esperado quedarse absorto pensando en su atractivo físico. Pensó, por supuesto, que debía ser una tontería y que debía dejar de pensar en esas cosas. Sentado sobre la cama, se distrajo acariciando a la zarigüeya, diciéndole que podría comprarle un suéter con una frase que él encontrase graciosa. No necesariamente iba a parecerle así a Ayax, como ocurría inversamente.

Prefiero que te rías cada vez que veas lo que te regalo, incluso si es una risa de “tengo un primo retrasado” —se excusó divertido. — Te regalaré una bufanda que ponga “Joshua es el mejor primo del mundo”, y espero que la uses en la calle —le dijo con una sonrisa a medio lado, antes de que la conversación derivase en los tomos nuevos de ciencia. — Estoy orgulloso de ti, es casi como encargarte tarea hablarte de dudas existenciales científicas —lo molestó antes de ponerse un poquitito serio.

Estuvieron mucho tiempo comentando sobre esos tomos, muy entretenidos con las conversaciones que más interesantes encontraban, hasta la hora de la cena que compartieron con los padres de Ayax. Eva llegó, pero no hubo nada que lo hiciera sospechar lo que había hablado anteriormente con su primo, y se sintió honestamente aliviado por eso.

Mayo 2, 2019

Esa noche había conseguido dormir temprano, pues Denzel no se encontraba en el departamento por algún motivo que tenía que resolver en casa de su padre. Fue por eso que Joshua tomó una cena ligera en solitario, estudió un poco las materias que tendría al día siguiente y se acostó a dormir. Normalmente tenía el sueño ligero, pero cayó agotado como una roca, y fue ignorante del ruido que emitía su reloj.

Sumergido dentro del mundo de los sueños, escuchó un golpe fuerte y salió del mismo repentinamente, incorporándose asustado, con el corazón acelerado. Encendió la luz de la mesita de noche y no vio nada en principio, sin embargo, una respiración pesada le hizo saber que no estaba solo, por no mencionar que su gato, antes dormido al pie de la cama, ahora miraba hacia abajo.

¿Denzel? —preguntó, poniéndose de pie y yendo a ver qué ocurría, asumiendo que su compañero de piso habría llegado antes de tiempo.

No era Denzel lo que vio nada más levantarse, sino a su primo tirado en el suelo. A media luz, se acercó rápidamente, dándose cuenta que estaba lleno de sangre. El corazón le dio un vuelco de preocupación, arrodillándose a un lado de él y colocando su mano sobre su espalda.

¿Ayax? ¿Estás bien, Ayax? ¿Qué sucedió? —su tono no podía ocultar su preocupación, observando que se apretaba los oídos como si escuchase algo que lo molestaba. No entendía qué era lo que estaba ocurriendo con el pelirrojo.

No me siento bien... —fue su respuesta, apenas audible.

Dentro de él, Joshua supo que no se refería a solo físicamente. Ayax podría curarse fácilmente, pero su estado alterado no podría ser aliviado por su cuenta del mismo modo. Se sintió de inmediato necesitado, porque, de entre todas las personas, había acudido a él cuando se sentía de esa manera.

Joshua lo ayudó a sentarse en el suelo, apoyado contra la cama, y no supo bien cómo responder ante la vulnerabilidad de su primo. Hizo lo único que se le ocurrió: todavía de rodillas a su lado, lo abrazó contra su pecho, con un brazo en su espalda y limpiándole lo que podía de la sangre de su rostro con su camisa, sin importarle mancharla. Cuando vio que no era grave, colocó su mano en esa parte del cuello donde se dan las bofellas para apretarlo contra su cuerpo.

Tranquilo, Ayax, todo va a estar bien —le repetía, como un mantra, queriendo primero calmarlo para que le pudiera decir qué era lo que había sucedido.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Miér Jun 05, 2019 4:02 am

Hasta que no lo vivías, no podías entender cómo era aquello.

Tener a Olivia en su cabeza no era cuestión de ver a algo inexistente molestándote con un ruido incesante. No era algo… que pudiera realmente cuantificarse. De hecho, era algo que ni podía entenderse. Ayax tenía la percepción—pese a que realmente no lo fuera—de que Olivia estaba allí con él, en esa misma habitación, a su lado. La escuchaba hablar, la escuchaba gritar, la sentía cerca de él y para él era muy fuerte tener que lidiar con una persona que el resto no ve, mantenerse sereno e intentar ignorarla. Para colmo, no era solo eso. Olivia tenía en él muchísima fuerza y no era algo que pudiese simplemente ignorar, como normalmente intentaba. Su opinión contaba más que la de muchísima gente, ¿cómo no iba a contar, si vivía en su cabeza? De algún lado tendrían que salir todas las ideas que daba, todo aquello que le impulsaba hacer… Y lo peor de todo es que llegado ese momento, Ayax se veía en una tesitura y tenía que luchar contra ella, sintiéndose casi como si luchase contra sí mismo, sintiéndose… cohibido.

Había tantas veces en las que sabía que tenía razón… Y lo peor de todo es que cuando hacía caso a Olivia, rara vez se arrepentía. Olivia era como su parte más pasional, esa parte que quizás sabes que está mal, pero que cuando la sigues, te sientes pleno contigo mismo.

Sin embargo, todo eso lo rompía por dentro, pues quería tener la sensación de estar tomando las decisiones, de tener su propios pensamientos bajo control y que nada en su interior pudiese cuestionar su serenidad, su porte y su estado. Sabía que si esa noche hubiese hecho caso a Olivia, pese a lo mucho que lo deseaba, probablemente ahora estaría pasándolo muy mal. ¿Cuántas probabilidades tenía de salir de vida de allí si no aprovechaba ese momento para huir? Muy pocas, definitivamente muy pocas. Y ahora tenía que sufrirla, en ese estado de: “odio no haberte hecho caso” y su terrible insistencia en tomar decisiones apresuradas. Olivia podía tener mucha razón y ser la voz de su impulsividad, pero razón y lógica no tenía ni una pizca.

Se dejó llevar por Joshua cuando lo ayudó a sentarse y no opuso resistencia a su abrazo, sintiéndose protegido pese a que… en realidad él parecía estar protegiéndolo de nada. Seguía escuchando a Olivia y, pese a que tenía los ojos bien cerrados, contra el pecho de su primo, la sentía ahí fuera, como si estuviese caminando de un lado a otro, a la espera de que abriese los ojos para seguir gritándole.

Él, sin embargo, escuchó las palabras de su primo, las cuales le repetía con tranquilidad. Se enfocó en sólo escuchar eso y pese a que al principio le costó, poco a poco empezó a acompasar su respiración con la de él. No fue un proceso rápido y estuvo varios minutos tranquilizándose, sin apartarse ni un poquito de él. El movimiento de su pecho le relajaba y su voz había conseguido opacar la de Olivia, quién ya no estaba allí. Se acostumbró a ese abrazo, a ese cariño y en esa posición se sentía… arropado, por lo que lo único que le hizo apartarse fue precisamente el hecho de verse tan vulnerable en brazos de su primo. ¿En qué momento su primo pequeño le había otorgado tanta calma y protección? ¿No debía de ser él el fuerte?

Se separó lentamente de sus brazos, para mirarle a la cara, directamente a los ojos. Podría haber dicho muchas cosas, pero...

—Amalthea es una traidora —dijo en voz baja.

Podría parecer que al pelirrojo realmente ‘le dolía’ que Amalthea fuese una traidora, pero lo único que realmente le molestaba de todo eso es que ahora mismo estuviese utilizando todo lo que sabía cómo medimaga en ayudar al enemigo que casi mata a su prometido. Es por eso que Ayax ahora frunció el ceño y habló con rabia.

—La he visto con los mismos que me han hecho esto, protegiéndolos y defendiéndolos de mi compañero que ahora está muerto y... —No estaba ordenado bien sus ideas. Todavía no había recuperado totalmente la compostura y no quería volver lo poco que había recuperado. —Ella no me ha visto pero…

¿Pero qué? Se cayó, porque claramente lo que estaba a punto de decir eran palabras que salían de Olivia, no de él. Y lo último que quería era volver a llamarla y que volviese a aparecer.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Miér Jun 05, 2019 8:33 am

No podía comprender qué era lo que su primo estaba viviendo, y ni siquiera necesitaba entenderlo para que supiera que Ayax le necesitaba. Lo había desconcertado ver a ese pelirrojo, que siempre se mostraba frío y seguro, tan vulnerable y frágil, como un niño que necesitaba protección. Él le brindó seguridad sin pensarlo ni un segundo, cuidándolo de todo como su posesión más preciada, hablándole con un tono bajo y suave para que supiera que él estaba ahí.

Estaba atontado por el sueño del que había salido tan apresuradamente y admitía que la cabeza le dolía un poco, mas no encontró en ese momento un instante en el que preocuparse por sí mismo, por su descanso o incluso por su ropa, que ahora estaba al igual que la de Ayax manchada de sangre. Se dedicó por completo a su primo, sujetándolo cuando parecía que todo se le estaba cayendo a pedazos todo el tiempo que lo necesitó.

No estaba seguro del tiempo que había pasado, hablándole sin detenerse y prometiéndole que todo iba a estar bien, cuando Ayax comenzó a separarse de su pecho. Lo dejó escapar lentamente, manteniendo una mano en su hombro, el que no estaba herido, y apretando cariñosamente para hacerle ver que seguía ahí, con él. Compartieron una mirada, siendo el pelirrojo el primero en romper el silencio.

La información que le dio fue un balde de agua fría. Estaba consciente de que su primo sospechaba de su prometida, pero no al grado de que llegase a ser una traidora. No habló, sino que lo dejó terminar mientras organizaba todo adentro de su propia cabeza, sin saber cómo sentirse respecto a aquello que le era confiado.

Está bien —dijo por fin, — tú no podías haberlo sabido antes —se lo dijo y trató de sonar contundente, pues sabía de sobra que Ayax se torturaría pensando que debió haberlo previsto o imaginado tiempo atrás. — ¿Estás seguro que ella no te ha visto? —preguntó tratando de mantenerse tranquilo, tan razonable como su mente aún adormilada se lo permitía. — Está bien —repetiría, independientemente de la respuesta, — al amanecer podrás dar parte al Ministerio y todo se resolverá, la capturarán y la interrogarán, así saldrá el paradero de quienes te han hecho esto —había sido inconsciente, pero su tono se contagió de rabia.

¿Cómo más habría de sentirse? Habían dañado a una de las personas que más quería, era claro que quería ver a las personas que lo habían ocasionado caer de la peor manera posible, con un oscuro deseo que no había sido consciente de tener hasta ese momento. Ni siquiera lo perturbó el pensamiento de cruel venganza que estaba sacando lo peor de sí mismo.

Inhaló y suspiró. — Físicamente, ¿crees que necesites que te lleve a San Mungo? —le preguntó directamente. Había visto el golpe en su cabeza, golpes y cortes, sin mencionar la herida que había en su hombro. No estaba seguro de si había algo más allá de lo que él podía ver. — Ven, vamos a limpiar toda la sangre para saber si hay algo de lo que preocuparse —pidió, tomándolo de la mano cuyo hombro no estaba herido para invitarlo a ponerse de pie.

Había tomado una actitud seria y responsable; podía ser el primo menor, sí, pero ya era también un adulto y podía actuar como tal. Por eso es que, incluso si Ayax se quejaba, lo llevaría a la puerta que daba al baño dentro de la habitación y le haría sentarse sobre la tapa del retrete, ayudándolo a quitarse la camiseta para evitar que se lastimase y tirándola directamente al bote de basura.

Ya no sirve, te daré otra en un momento —atajó por si el pelirrojo pretendía quejarse por haber tirado su camiseta hecha jirones.

Buscó un paño limpio dentro del armario bajo el lavabo y lo humedeció con agua para comenzar a retirar la sangre con pequeños toques, con una rodilla en frente de él y la otra flexionada. La herida de la cabeza, la que más le preocupaba, no lucía tan grave sin la sangre. Todavía le estaba dando vueltas a lo que había escuchado, y una parte de él pensó que no lo sorprendía. Esa mujer no le había agradado desde antes de siquiera conocerla.

¿Estaban en una misión? —se interesó, por hacer conversación, una vez que se tranquilizó con el golpe que el otro tenía en la cabeza, para pasar al hombro. — Sé que no hablamos de esto, pero… estoy consciente de que aspiras a convertirte en mortífago —le hizo saber, para hacer notar que no tenía por qué reservarse con él.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Jue Jun 06, 2019 2:17 am

¿Seguro que no hubiera podido averiguar antes que su prometida era en realidad una traidora? ¿Y si hubiera seguido su instinto y la hubiese espiado? Quizás, entonces, no lo hubiera cogido tan desprevenido en esa ocasión, ni estaría ahora mismo curando al enemigo. No podía con la información y sentía que era demasiado para él en ese momento y, sobre todo, que no estaba pensando con toda la lógica con la que debería. Y él odiaba tener que actuar en base a impulsos y dejar la lógica de lado. Ese no era él.

—Sí que podría haberlo sabido antes, Joshua. Te lo dije. Te dije que no me daba buena espina, que su lealtad no era férrea, que decía cosas que no tenían sentido. Debí haberlo visto venir… y tomar medidas. —Se llevó la mano a la frente, presionando fuerte porque le dolía la cabeza por todo lo que estaba sintiendo y no queriendo que Olivia volviese allí. —Estoy seguro que no me ha visto. Ella estaba en zona segura atendiendo a una herida, yo estaba sobre un tejado y la vi desde arriba…

¿Dar parte al Ministerio de Magia? No tenía pruebas suficientes para ir contra de ella y era de una familia respetable y purista de otro país, por lo que sin pruebas suficientes el Ministerio dudaría de todo lo que pudiera decir Ayax y lo único que harían sería 'vigilarla más de cerca' sin que nada ocurriese. Amalthea no era tonta y no actuaría si sabía que estaba siendo vigilada.

—¿Qué clase de tontería es esa? ¿Vas dejar que el Ministerio decida lo que hacer con Amalthea? Sabes que la dejarán en libertad por falta de pruebas. Lo único que conseguirás es que siga engañando a todo el mundo, como te ha engañado a ti y a tu familia, tratándoos de imbéciles. —Apareció Olivia de nuevo. —Tienes que castigar su traición. Tuviste la oportunidad y la dejaste pasar, así que tienes que buscar una nueva. No merece tu perdón, ni tu misericordia: se merece que un castigo ejemplar que termine con la muerte.

Pese a escuchar la voz de Olivia a la par que la de Joshua, supo pasar por alto la de la morena, haciendo caso solo a su primo. O al menos eso creía, claro, pues le fue imposible no escuchar todo lo que decía y, por tanto, sentir que tenía efecto en él.

—No hace falta... —Sonó ausente, como si no estuviese cien por cien con su primo en aquella habitación.

Eso lo había dicho con respecto a San Mungo, para entonces sujetar su mano y levantarse de allí con su ayuda. Caminó con los ojos cerrados, siendo guiado por su primo, hasta que se sentó en la taza del váter de su baño personal. Ni puso oposición a que le ayudase a quitarse la camiseta, ni a que la tirase; le daba igual su camiseta y que la hubiese tirado. En realidad todo le daba igual, a excepción de la maldita Amalthea y su asquerosa bondad.

Ayax había abierto los ojos momentáneamente, pero al ver a Olivia a un lado, rápidamente volvió a cerrarlos como si hubiera allí alguien a quien no quería ver.

Le preguntó entonces por lo que estaba haciendo y si bien abrió los ojos ligeramente, fue solo para mirarlo a él. En realidad nunca le había ocultado nada a Joshua, pero entendía que ese tipo de decisiones no eran para todo el mundo. Él mismo intentaba que su hermana pequeña, pese a tener cierta ideología, no se metiese en las filas porque era algo muy duro para lo que no todo el mundo estaba preparado. Si no lo había hablado con Joshua anteriormente era sencillamente porque en eso no tenían nada en común: sabía que su primo no tenía esas tendencias y lo respetaba. El hecho de no ser mortífago, para Ayax, no era nada concluyente, simplemente una ambición más.

—Sí, era una misión. Teníamos que asegurarnos que un lugar era seguro y estaba libre de fugitivos, pero resultó ser un refugio. Nos cogieron desprevenido y éramos sólo dos. Amalthea estaba allí cuando llegamos, curando a algunos que habían sido heridos por otros y se escondían allí… —Ayax lo contó con un tono de voz normal, como si no fuera un secreto: y es que en realidad no lo era. Él decía con orgullo todo lo que hacía y para él optar a la marca tenebrosa era sinónimo de alcanzar una meta.

—Seguro que aún está allí: podrías pedirle ayuda a Joshua. Seguro que te acompañaría. —Olivia se acercó a ellos, apoyándose en el lavamanos. —No dejará que vayas solo en tu estado y si los cogéis desprevenidos tenéis todas las de ganar. Te podrás llevar la cabeza de Amalthea después de darle el castigo que se merece. —La cara de Olivia se acercó a la de Ayax. —Porque sabes que quieres castigarla tú mismo.

Apoyó entonces sus codos sobre sus piernas, sujetando su cabeza con ambas manos, quedándose bien cerca de Joshua por la posición y mirándole a los ojos. Sus manos restregaban con inquietud su rostro, pues no iba a poder quitarse a Olivia de encima en toda la noche. Se le notaba angustiado, por lo que tras cerrar fuertemente la boca y apretar los dientes, sólo pudo decir una cosa:

—Por favor, háblame de otra cosa. —No podía hablar de eso ahora mismo, no en su estado. Cualquier cosa haría que volviese a salir y nublase su sentido. Tenía que tranquilizarse y, luego, ya podría tomar con tranquilidad una decisión.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Jue Jun 06, 2019 3:38 am

Pero no lo hiciste —lo cortó, apretando la mano que tenía sobre su hombro. — No lo hiciste, no lo viste venir, no tomaste medidas, ya no importa, sólo importa lo que venga después —sabía que tenía que desviar su cabeza de lo que pudo haber sucedido y concentrarse en el momento actual. — No sé qué va a pasar —admitió, — pero tiene que resolverse —de alguna manera o de la otra, no pensaba admitir la idea de que aquello quedase impune.

Se sentía impotente, tenía que decir la verdad. Estaba confundido y sentía que había que hacer algo, pero no sabía el qué. Por eso es que concentró toda su cabeza en cuidar de Ayax, quien se notaba de sobra que necesitaba ayuda y atención, bastaba sólo escuchar su voz ausente para saber que, aunque su cuerpo estaba ahí, con él, su mente estaba en otro sitio lejano. Creía notar algo extraño en su primo, pero se convenció de que todo era parte del susto y los nervios alterados y no había nada particularmente raro.

Oyó la historia de su primo de cómo había sucedido todo esa noche, limpiando su hombro y pensando que quizá sí necesitaría asistencia médica si Ayax no se sentía suficientemente bien como para curarse a sí mismo, pues su conocimiento en hechizos sanadores era bastante limitado. Tenía esencia de murtlap para las cosas menos graves, pero la herida de su hombro escapaba a sus habilidades.

Seguramente, si Ayax se lo hubiera pedido, Joshua habría accedido a acompañarlo, tal como Olivia lo había dicho. Se habría dejado llevar por la ansiedad de vengarse por lo que le habían hecho a su primo, y quizá ni siquiera habría encontrado razón para hacerle pensar que tenía que curarse primero. Por suerte el pelirrojo había conseguido contener su voz interna, cuando menos por el momento.

Dejó el paño sobre su rodilla para tomar las manos de su primo cuando comenzó a restregarlas en su rostro, apartándolas del mismo y apretándolas con las de él. No quería que llegase a hacerse daño por la desesperación, sin romper el contacto visual. Se sentía profundamente preocupado, hasta afectado de ver a su primo de esa manera y no poder aliviarlo instantáneamente, pero iba a dedicarle cada segundo que necesitara para mejorar.

Asintió cuando le pidió hablar de otra cosa. — Va a haber una conferencia en unas semanas —empezó a decirle, finalmente soltando sus manos para levantarse y mirar dentro del botiquín tras el espejo donde tenía varias pociones de uso personal, — pensaba invitarte, aunque quizá ya lo sepas, sobre el ADN mágico para corregir la predisposición genética que causa la carencia de magia en los squibs —no sabía si ese era un buen tema, pero al menos los squibs no eran traidores, o no por norma. — Se van a mencionar otros temas menos relevantes, pero puede ser interesante…

Tenía varias pociones de distintos tipos, casi todas para males y dolores típicos, de donde sacó un frasco con esencia de murtlap. Volvió a tomar lugar en frente de su primo en la misma posición de antes. Sujetó su rostro con cuidado y le posicionó para facilitar curar su cabeza, apartando suavemente sus cabellos con sus dedos. Entonces, le colocó algunas gotas, y así fue haciéndolo con otros cortes menores, escociendo el cierre de las heridas.

No sé qué hacer con tu hombro —admitió, mirándolo a los ojos para recibir alguna indicación de qué era lo que podía hacer para ayudarlo. — Es una herida fea —le hizo saber, por si no se había dado cuenta de eso, — no creo que la esencia de murtlap ayude —le dijo, colocándole las manos sobre las rodillas.

Limpió la sangre restante de sus heridas cerradas y la que seguía brotando de su hombro de nuevo, preguntándose si habría algo que pudiera hacer. No tenía ni la menor idea de qué hora era, no estaba contemplando dormir ni un segundo más esa noche, y seguramente al día siguiente no asistiría a clases si el otro lo necesitaba, ni siquiera se preocupaba en pensar en cosas que en ese momento encontraba tan innecesarias.

¿Quieres que te prepare un té calmante? Si necesitas cualquier cosa, sólo házmela saber —le pidió, sin interesarle mantener alguna faceta fría o desconsiderada. No era secreto lo mucho que quería a su primo, lo que dejaba claro que haría cualquier cosa con el fin de hacerlo sentir mejor.

Se preguntaba si habría alguna manera de comprobar que Amalthea era una traidora, pues siendo de una familia reconocida era lógico que habría alguna reticencia a actuar. Él no tenía dentro una segunda entidad con quien compartir su mente, pero sí un instinto animal que lo hizo pensar que quizá la mejor opción era simplemente tomar la justicia por su propia mano. Sacudió la cabeza, colocándose la mano en la frente para sacar esos pensamientos, sintiendo el contraste de su mano fría con el calor de su rostro.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Vie Jun 07, 2019 3:21 am

Ya, no lo había hecho. Había sido un ciego y no se había dado cuenta de que su prometida era una traidora intentando hacerse un hueco en la sociedad purista inglesa. ¿Y si se llegan a casar? ¿Y si Ayax no se hubiese dado cuenta y hubiese sido un ciego todo el tiempo? ¿Al final Amalthea tomaría una decisión? ¿Se rebelaría contra él para defender a los suyos en contra de su propio marido? El pelirrojo no dijo nada pese a que le molestó mucho que Joshua le dijera eso, pese a ser la cruda realidad. A veces encajar la realidad no era fácil, sobre todo cuando una parte de tu mente te recuerda tus errores una y otra vez. Ya bastante tenía con Olivia recordándole lo estúpido que había sido, como para escucharlo también de boca de otros.

Sin embargo, había una diferencia: Olivia lo decía para herir y sacar lo pero de él, mientras que Joshua sólo quería que no se sintiese culpable por nada. Y Ayax, pese a todo, sabía ver la diferencia porque llevaba mucho tiempo lidiando con aquella chica en su mente, además de conocer muy bien a su primo.

Se dejó limpiar sin prestar atención a nada de sus heridas y dándole totalmente igual la que tenía en el hombro, la cual le dolía bastante. Ahora mismo su estado mental era muchísimo más importante que el físico, por lo que en un momento tuvo que pedirle a su primo que hablase de cualquier otra cosa, con tal de desviar su atención a todo lo que decía Olivia.

—No sé por qué te empeñas en hacer que desaparezca, Ayax. —La cara de Olivia había aparecido detrás de Joshua. —Estoy a tu lado; te cuido y te quiero. Solo digo lo que quieres oír. Si no eres capaz de encajar la puta realidad, quizás no estás en el lugar idóneo para ti, ni tienes las agallas que hay que tener…

El pelirrojo cerró los ojos, escuchando a su primo por encima de Olivia. Hablaba de una conferencia sobre el ADN mágico y los squibs… y sí, en realidad Ayax ya lo sabía porque precisamente el Área-M había tenido mucho que ver. Sin embargo, le gustaba que su primo pensase en él con ese tipo de cosas. El aspirante a mortífago asintió varias veces con la cabeza, de manera lenta, sintiendo que poco a poco su cerebro se iba despejando. Le asentía por lo que decía de la conferencia, pues claro que quería ir con él… pero claro, quizás no se entendía demasiado su afirmación a la invitación dadas las circunstancias.

Cuando mencionó la herida del hombro, sintió la palpitación allí.

—Dame un espejo —le pidió, para poder verse la herida sin tener que levantarse. Joshua fue a un cajón bajo el lavamanos y le tendió un espejo, manteniéndolo delante de él. Ayax se vio la herida y sí que era fea, por lo que decidió que no podía dejarla así. —Tráeme la varita, por favor, se me cayó en tu habitación…

Se sentía super inútil, pero era consciente de que si se exigía más de lo que podía, probablemente le saldría caro a nivel mental. Su primo le trajo la varita y Ayax hizo que el espejo levitase frente a él para no tener a su primo cual soporte. Se echó igualmente esencia de murtlap en la herida pese a que no la fuese a cerrar por completo y miró a su primo, asintiéndole con la cabeza frente a su invitación de hacerle un té.

Cuando se fue a hacerlo, Ayax se atendió la herida con la varita. No lo iba a hacer de la manera más óptima, pero sinceramente, no tenía ganas de hacerlo mejor, ni fuerzas para pensar, pero evidentemente tenía que cuidarla si no quería que se infectase y se pusiese peor. Hizo que dejase de sangrar, la cerró un poco y la cosió mágicamente. Hubiera sido perfecto añadir un ungüento cicatrizante y que evitase cualquier tipo de infección, pero ahora mismo allí no tenía nada. Así que se levantó del váter y caminó hasta la puerta, apoyándose en el marco de ésta después de que le diese un mareo que le dejó la vista totalmente en negro; el típico mareo que te da cuando te levantas rápido de la silla.

Caminó por el pasillo curvo—importante de matizar—hacia la cocina, volviéndose a apoyar allí en la pared. Todavía estaba hecho un asco, pero al menos ya no parecía salido de una película de asesinos pues la mayoría de la sangre había sido retirada por su primo. Había ido caminando bastante silencioso, pero ese golpe final al apoyarse en la pared alertó a su primo, quién al girarse pudo ver a un Ayax con la mirada en el suelo, pensativo. La verdad es que podría haberle agradecido, le podría haber dicho el estado mejorado de su herida fea, pero se mantuvo callado. Ahí en donde lo veías estaba bastante concentrado, sólo para evitar dejarle el camino libre a Olivia y... porque realmente no sabía ni qué decir.

También se podría haber ido a su casa, pero no tenía cabeza para aparecerse y tampoco quería encerrarse en su habitación, él solo.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Vie Jun 07, 2019 11:47 am

Sabía que podía molestar a Ayax que le dijera en su cara las cosas que no había hecho, pero no tenía mala intención. Sólo quería hacerlo pensar que lo que pasó ya no importaba, pues no había manera de arreglar el pasado. Las cosas habían tomado un rumbo y dependía de Ayax ver cómo conseguir que se desarrollara en el futuro, en lugar de estancarse por lo que pudo ser y no fue.

Se dedicó a limpiar y curar a su primo físicamente, pues mentalmente todavía le quedaba un largo camino para poder entender cómo funcionaba la cabeza pelirroja de Ayax. Por lo menos podía ayudarlo a distraerse, contándole sobre la conferencia a la que quería que fueran juntos, más porque sabía que a su primo le interesaría que por su propio interés. No supo identificar bien el motivo del asentimiento, pero ya se lo podría recordar cuando la mente ajena estuviera más despejada.

Una vez que terminó de curar lo que podía, le recordó la herida en su hombro, que era más grave, buscándole un espejo cuando se lo pidió. — Dame un momento —le pidió, saliendo del cuarto de baño y encendiendo la luz para poder encontrar la varita con más facilidad. Estaba sobre una mancha roja, por lo que buscó su propia varita en la mesita de noche para limpiarla con un hechizo, dejó la suya sobre la cama y tomó la de su primo para llevársela.

Ayax quería un té, por lo que lo dejó curándose y salió de la habitación, caminando a través de la oscuridad hasta encender la luz de la cocina. Todo estaba tal cual lo había dejado, por lo que no había motivos para sospechar que Denzel hubiese llegado mientras él dormía.

Colocó agua a hervir y recargó los codos en una encimera, apretándose los ojos con las palmas de las manos, tratando de aligerar un poco la migraña que le había quedado del susto. Duró en esa posición unos segundos antes de abrir un cajón y mirar qué era lo que tenía para ofrecerle, pues había varias cajas con bolsas de té y té en hierbas, decantándose por tomar una de jazmín para Ayax por sus propiedades sedantes y buscó una bolsa con té negro para sí mismo, con la esperanza de que lo ayudara a espabilar.

Buscó dos tazas, puso las bolsas y miró el reloj mientras esperaba. No faltaba mucho para que dieran las tres de la mañana. Volvió su mirada a su primo cuando este lo advirtió de su presencia al recargarse en la pared, y se sintió desanimado al verlo tan distraído. No estaba bien, sólo bastaba verlo para saberlo.

Casi está el té —le informó. — Conseguiste tratar la herida —observó, no porque pensara que no podría, sino sólo para romper el silencio.

Tomó la vasija y vertió el agua caliente en las dos tazas, invitando a Ayax a caminar a la sala de estar con un gesto de su cabeza mientras él llevaba los recipientes. Colocó ambos en la mesita de centro, sin saber qué decir que ayudara a su primo a sentirse mejor. De entre todas las cosas que tenía en la cabeza, no sabía cuál era peor. Miró su propia camisa, que había quedado manchada de sangre de la cabeza del mayor, pero en ese momento no parecía todavía demasiado importante.

Se la quitó y la dejó envuelta para que la sangre no manchase nada. Seguramente tendría que acabar tirándola también, porque las manchas de sangre no eran precisamente fáciles de sacar, en su experiencia. Pensó en ir a por una camisa, pero… en realidad, no quiso dejar solo a Ayax, así que tomó asiento a su lado. No era como si su primo nunca hubiese visto su cuerpo; ya era plenamente consciente de su tatuaje, de las cicatrices que tenía de enfrentamientos con otros hombres lobo y de otras que habían aparecido durante sus épocas en Hogwarts.

Él no tomó la taza de inmediato, sino que esperaría hasta que se templase un poco. Lo que sí hizo fue colocarle una mano en la espalda al pelirrojo y acariciarlo. Era un gesto suave, repetitivo, pero sentido, trataba de consolarlo de la mejor forma que podía, de distraer su mente de lo que sea que la estuviera agobiando, seguramente respecto a la decisión que debía tomar con la que todavía era su prometida a los ojos del mundo.

Todo va a estar bien —le recordó. Si Ayax le preguntaba la manera en que eso ocurriría, no sabría darle una respuesta, pero al menos sabía que iba a apoyarlo en lo que pudiera. — Mi compañero de piso no está y no creo que llegue pronto, puedes quedarte todo el tiempo que quieras —aseguró, pues sabía que no sería agradable para el otro convivir con otra persona, en especial en ese momento. No había detenido el movimiento de su mano recorriendo la piel del pelirrojo.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Ayax Edevane el Miér Jun 12, 2019 11:19 pm

Se podría haber quedado en la habitación de Joshua a esperarlo, pero eran altamente probables dos situaciones: o bien que se hubiese quedado dormido, o bien que frente a la soledad y las continuas vueltas que le daba la cabeza, terminase por volver a aparecer aquello que quería apartar. Era consciente que desde que se relajase un poco, podría evitar de manera más fácil la aparición de Olivia, pero en aquel momento le costaba demasiado y no tenía ya ni fuerzas mentales ni físicas para seguir luchando con esa parte de él.

Así que había optado por ir a la cocina para estar con Joshua y así tener una distracción que le ayudase a mantener su cabeza ocupada con otra cosa. No quería pensar en lo de Amalthea hasta mañana, cuando hubiese encontrado la completa relajación mental.

Le asintió con la cabeza a lo que dijo de la herida y, pese a que quizás no era importante añadir nada, lo hizo sólo para mantener una especie de conversación.

—He hecho un apaño. En mi casa ya me la terminaré de curar bien. —No matizó el por qué, pues creyó evidente que era por falta de materiales.

Ayax era medimago: tenía un lugar totalmente provisto de todo lo necesario para cualquier tipo de heridas y sabía que accediendo allí podía evitar que aquella herida dejase marca en un futuro, así como evitar cualquier tipo de problema.

Entonces cuando el té se hizo, caminaron hasta la sala de estar, en donde Ayax se sentó, viendo como en el té de la mesita salía una gran cantidad de humo. Sus ojos entonces se fijaron en el gesto de su primo quitándose la camiseta, haciendo que lo mirase a él. Se fijó en su cuerpo, pero sobre todo en las cicatrices, así como en ese tatuaje que se había hecho. El pelirrojo siempre había tenido una mente un poco cerrada para ese tipo de cosas y se había metido con él, de nuevo, por haber añadido eso a uno de los muchos motivos para que lo desheredaran, sin embargo, debía de admitir que lo que se había hecho era un dibujo muy bonito y además le había quedado bien. Aunque eso no quitaba que no le gustasen los tatuajes, por mucho que ese le quedase bien. No se dio ese cuenta porque estaba bastante ido de la cabeza, pero probablemente era la primera vez que se fijaba tan bien en todo.

—Lo estará, en algún momento —le respondió a su primo, algo más sereno, pero sin querer incidir más en ese tema por evidentes motivos. Desvió la mirada al té. —Quiero ir a esa conferencia de la que has hablado: afirman haber encontrado algo para corregir ese fallo genético en los squibs. Eso habrá que verlo… —Su curiosidad como medimago y científico en el Área-M sin duda era grande, aunque lo que más le gustaba era eso de ‘corregir’ algo que estaba mal, pues él consideraba que también tenía una falla en la cabeza.

Toqueteó la taza caliente, sin quemarse, pero sintiendo el vapor subir por sus dedos. Se quedó ligeramente perdido en aquel humo, pero ya no se le veía con la mirada tan afligida. No miró a Joshua todavía, pero sí que volvió a hablar.

—Siento haber aparecido así. Sé que mañana tienes clase, pero sinceramente no me dio tiempo a pensar en nada de eso. —Hablaba lento, como si estuviese eligiendo bien sus palabras pues realmente no sabía muy bien qué decir, o cómo expresar sus sentimientos. —Podría haberme ido a casa, pero la reacción de mis padres o de mi hermana probablemente me hubiera puesto peor. Sabía que tú no ibas a juzgarme apareciese como apareciese, o pensase lo que pensase o… lo que sea…

Porque entre ellos las cosas era diferente.

Daba igual que su primo le hubiera dicho a Ayax que era licántropo: lo había encubierto y encima le estaba ayudando sin decir nada. Daba igual que le hubiera dicho que era homosexual: se lo había callado y no se lo iba a decir a nadie. También daba igual que le hubiera dicho que tenía un tatuaje, ¿a quién se lo iba a decir? Entre ellos había esa complicidad. Y Ayax estaba seguro que de decirle algo realmente importante de él, como la presencia de Olivia, Joshua no lo juzgaría. Si no lo decía era sencillamente porque... quizás sí que temía un poco que lo mirase como si estuviese loco.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Joshua Eckhart el Jue Jun 13, 2019 4:22 am

No le extrañó que no pudiese hacer la gran cosa para su herida estando ahí, pero al menos confiaba en que después lo arreglaría para minimizar una cicatriz. Asintió con la cabeza, aceptándolo sin preguntar nada más, ya que sabía que su primo era un buen medimago y sabría hacer lo mejor con sus propias heridas.

Una vez con el té hecho y habiendo caminado hacia la sala de estar, Joshua se deshizo de su camiseta para evitar acabar manchando todo de sangre, ignorante de que el pelirrojo había concentrado su mirada en las marcas que habían acabado en su cuerpo. Tomó lugar a su lado, tanteando el terreno después de lo que sucedió en su habitación. Al fin parecía que Ayax comenzaba a tomar las riendas de sus emociones y pensamientos.

Estaba seguro que te interesaría —afirmó, viendo que era ese el tema que utilizaba. — Suena un poco surrealista, en mi opinión, pero… Si es verdad lo que dicen, la tasa de nacimientos de squibs podría bajar sustancialmente —porque uno inevitablemente, al hablar de cambiar un código genético, imaginaba de inmediato ciencia ficción.

Tenía la mirada en su primo, esperando ver algo en él que le hiciera saber si debía preocuparse o si, en cambio, era momento de comenzar a relajarse. Ya no lo veía tan afligido, pero le inquietaba que pudiera ser tan sólo momentáneo y volver a recaer. Atendió sus palabras mientras pensaba en ellas, negando con la cabeza cuando Ayax terminó de hablar.

No lo sientas, ¿de acuerdo? —le dio un pequeño empujoncito con el hombro contra el de Ayax, para llamar su atención. — Está bien, sabes que no me molesta que recurras a mí, si me necesitas voy a hacer lo que esté en mis manos para ayudarte —hablaba en voz baja, pero había una cierta seguridad definida en sus palabras. — Puedes contar conmigo para lo que quieras.

Para ellos, siempre había sido así. Incluso si el año pasado habían existido algunas reservas, más porque Joshua no se sentía capaz de encarar sus problemas que porque Ayax no hubiese estado ahí para él, habían vuelto a confiar en el otro justo como lo habían hecho siempre. Estaban plenamente conscientes de que, dijeran lo que dijeran, el otro no los haría a un lado ni los juzgaría; en cambio, encontrarían en su respectivo primo un confidente y una mano amiga.

Que seas el mayor no significa que tengas que ser fuerte todo el tiempo —le pareció importante aclararlo. Si bien desde siempre Joshua lo había visto con admiración, eso no iba a cambiar porque se revelase humano frente a él, justo como esa noche. — Si quieres que te acompañe cuando quieras volver a casa o lo que sea, sólo tienes que decírmelo —se prestó, dadas las circunstancias.

Sabía que, si iba a la universidad, ni siquiera tendría cabeza para concentrarse en clase con los pensamientos de esa noche y la preocupación por Ayax dándole vueltas todo el tiempo. Por no mencionar que con las escasas horas de sueño que llevaba encima, tampoco creía que fuera la mejor idea intentar sembrar ningún conocimiento en un cerebro a medio funcionar.

Joshua recorrió la boquilla de su propio té con un dedo, sintiendo lo caliente que estaba la taza, mientras recapitulaba todo lo que pasó esa noche. Seguía confundido con su primo cubriéndose las orejas al llegar, y se preguntó si habría explosiones en el lugar, lo que contradiría que no lo habían visto. Emitió un suspiro tranquilo cuando recordó que la mayoría de las heridas menores habían sido bien tratadas, y la grande estaba próxima a tratarse. La verdad es que Joshua se preocupaba cuando Ayax se pegaba en la cabeza, no porque pudiese quedarse tontito… sino porque sabía lo que ocurrió con su cerebro cuando era pequeño, por mucho que él no hubiese estado ahí, conocía las historias y todo lo que se hablaba del derrame del pelirrojo.
Joshua Eckhart
Imagen Personalizada : Always watch your back. —Josyax. - Página 2 M4aPt2T
RP : 8
PB : Maxence Danet-Fauvel
Edad del pj : 17
Ocupación : Universitario
Pureza de sangre : ``Pura´´
Galeones : 23.260
Lealtad : Ambivalente
Patronus : Ninguno aún
Mensajes : 1327
Puntos : 1057
http://www.expectopatronum-rpg.com/t3912-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4022-relaciones-de-joshua-eckhart http://www.expectopatronum-rpg.com/t4061-cronologia-de-joshua-eckhart#65414 http://www.expectopatronum-rpg.com/t4023-correo-de-joshua-eckhart
Joshua EckhartUniversitarios

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 3. Precedente  1, 2, 3  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.