Situación Actual
12º-19º
14 septiembre ➟ luna llena
Entrevista
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
Awards
Gracias a todos pj destacado
Gracias a todos Pjs destacados
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Clases de cómo espantar a una chica en cinco minutos {Zdravka E. Ovsianikova}

Henry Kerr el Dom Mayo 05, 2019 2:55 am

Recuerdo del primer mensaje :

2 de Mayo de 2019
11:00 PM

The London Pub, Londres

_____________________________


El mundo se había vuelto loco, eso estaba claro. Y no, no hablaba del mundo de forma genérica. No se trataba del planeta en sí, sino de su mundo, en mayúsculas y letras de neón de cantosa luminiscencia.

Era evidente, que el cambio de gobierno de hacía unos años había transformado el mundo mágico. Algo que, por también evidentes razones, afectaba a muchas más personas que sus preocupaciones personales. Más todo individuo debe pensar en sí mismo de vez en cuando, y para Henry, esto no era diferente.

Para la inmensa mayoría de magos, sobre todo los que se encontraban en el bando perdedor y pro-muggle, que él hubiera sido traicionado por su propia familia no era algo muy importante, por no decir que poco les importaría. Ya tenían muchos problemas, como para andar sufriendo por las penas de un mago de familia rica y además de ideología purista. Pero para él…. Para él era todo un acontecimiento. Uno tan importante que había cambiado su vida por completo, y que por esa misma razón no podía quitárselo de la cabeza.

Le  era imposible saber que camino habría seguido el Henry original, pero pese a ello tenía una sensación de estafa continua sobre sus hombros. El saber de que esa senda después del cambio, por aleatoria que pudiera llegar a ser, nunca sería tal cual como la que había vivido. De entre todos los mortales de la Tierra, había sido elegido para ser el protagonista de una tragedia griega, de corte mágico y ambientación escocesa, pero tragedia de todas formas.

Era exasperante. No podía saber que habría sido de él si no lo hubieran cambiado en  contra de su voluntad, y además dicha traición había sido realizada por su propia familia. Permítanme la vulgaridad, una auténtica patada en las pelotas de proporciones bíblicas.

Con ello tenía que vivir, no obstante, todo no iban a ser penas en la vida. Henry no era de los que se amilanaba fácilmente ante un reto. No estaba dispuesto a que sus problemas le amargaran y le convirtieran en alguien diferente. No al menos en ese aspecto. Ya le había cambiado su mente, sus recuerdos, pero no estaba dispuesto a perder nada más de su ser por el camino.

No. Para nada. El rubio estaba más que dispuesto a disfrutar del tiempo entre mortales que le quedaba antes de encontrarse con sus antepasados en el más allá. Y cómo buen escocés, para disfrutar no le hacía falta nada más que una buena botella de whisky y grata compañía. Así pues, ese rubio norteño se encaminó en las frías, aunque ya no tan frías, calles de Londres una vez más. Armado sólo con sus jeans y una chupa de cuero, y bueno, una varita, porque cómo se diría en más de un gueto: “el barrio se había vuelto peligroso”.

Pero vamos, en definitiva, era sólo un hombre con ropas sencillas en busca de aventuras sencillas de la noche londinense. Y qué diablos, había sido enseñado a odiar a los muggles que se internaban en el mundo mágico, pero qué forma más sencilla de alejarse de sus actuales problemas, que siendo él, esta vez, el que traspasara la frontera en sentido contrario.

Con esa premisa el rubio no tardó en perderse en el Londres más muggle y corriente. Un viaje en el que no tardó en encontrar un antro aceptable en el que pasar el rato. Nada extravagante ni caro, pero tampoco un local que tiraba para atrás por la mierda pegada en sus paredes. Un lugar tan sencillo como el Henry simple de esa noche, ni más ni menos.

Y así, con toda la naturalidad del mundo, un purista mortífago acababa la noche rodeado de personas sin don para la magia. ¿Irónico? Quizás, pero no dejaba de ser el camino más fácil, y la gente, salvo que fuese imbécil o tuviera ganas de marcha, solía usar el camino sencillo para llegar a su destino.

El destino de Henry era diversión, alcohol y grata compañía. Ya había conseguido parte de la primera y la segunda, pero de la tercera…

Fue entonces cuando nuestro particular ex ravenclaw la vio. Morena, de ojos oscuros, que atravesaban tu cuerpo hasta llegar hasta el fondo más recóndito de tu alma, si te perdías en ellos. Hermosa, sí, pero con esa sensualidad que iba más allá del superficial físico y se palpaba sin palabra alguna, sólo con un cruce miradas. Una mujer con un aura atractiva, por ende.

Su mundo era un puto caso, pero qué cojones, ni el suyo, ni el mágico, ni ningún otro mundo iba a explotar porque hablara con una muggle. Los pasos que lo habían llevado hasta allí era alejarse de su propio mundo, y allí sólo había un modo de tener la grata compañía que le faltaba para cumplir con una buena velada escocesa. Así pues, ni corto ni perezoso se acercó a la chica con paso firme y seguro.

- No me conoces, no te conozco, pero sólo hay un modo de que este desgraciado problema se solucione-, le dijo, nada más acercarse hasta ella. Eso sí, con una sonrisa bien dibujada en el rostro. - Y así, con esta manida presentación de horroroso ligón se presenta Henry Kerr-, comentó seguido, en tono de broma y suave y seguro de sí mismo, justo antes de dedicarle una elegante reverencia. Una que por perfecta que fuera, no dejaba de ser parte de su atrezo de “chico simpático” con el que se presentaba a la joven. - Pero por mal que se me den los saludos a desconocidas, le pido que no salga corriendo, y que, por favor, deje que la invite a una copa. A una al menos-, dijo finalmente, poniendo ojos de cordero y pegando las palmas de sus manos en gesto de súplica. Una mirada y gesto que no pegaba para nada con la media sonrisa pícara que se mostraba en sus labios.
Henry Kerr
Imagen Personalizada : Clases de cómo espantar a una chica en cinco minutos {Zdravka E. Ovsianikova} - Página 2 NdTTpKx
RP : 10
PB : Dans Stevens
Edad del pj : 28
Ocupación : Dragonolista
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 20.580
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 203
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3791-henry-kerr http://www.expectopatronum-rpg.com/t3792-henry-kerr-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4004-henry-kerr-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t4005-el-arcon-de-los-recuerdos-de-henry-kerr
Henry KerrMagos y brujas

Zdravka E. Ovsianikova el Sáb Jul 27, 2019 4:44 am

Los suegros que tenía ahora mismo eran probablemente los primeros padres de su pareja que le caían tan bien, pues hasta los padres de Austyn—el chico con el que más tiempo había estado y con quién creyó que estaría toda la vida—habían sido bastante recelosos con la eslovena. Así que sí, dar con una familia tan cálida y agradable como había sido la de Dexter, para ella era totalmente algo a tener en cuenta.

—Sí, una serie anime, ¿no? De un investigador… ¿o espía? Ni idea, en realidad nunca la vi, pero en la época del instituto todo el mundo tiene su época de ver series animes y esas cosas. —O al menos Zdravka creía eso porque a ella y a su círculo de amigos le había pasado cuando eran jovencitos, aunque precisamente esa no había sido una de sus visiones. —¿El carnicero de la bahía?

Vale, ahí se había perdido, pero por cómo lo relataba todo Henry, asumía que un tal Dexter debía de ser el protagonista de alguna serie gore o de asesinatos. O ambas cosas incluidas.

—Tranquilo, mi Dexter solo vende casas y comida. Creo que estás a salvo. Como mucho te tira una lata de guisantes a la cabeza. —Que ojo, la gente subestimaba las latas de guisantes, que como una cosa de esa te diese en la cabeza lo mismo te dejaba un poco tonto.

Definitivamente… sí. Zeta tenía la teoría de que Henry había ido a hablar con ella ya con un par de cervezas encima, pues se negaba a creer que había nadie tan dicharachero al natural, sin unas gotitas de alcohol en el sistema. Y estaba claro que se le había ido un poco la olla, sobre todo hablando de gustos musicales.

No le gustó demasiado que nombrase lo de su ‘cama calentita’, volviéndola a invitar a conocerla pese a que parecía estar de broma. Era un poco feo hacer ese tipo de bromas cuando la chica ya te ha dicho que tiene pareja y no tiene intención ninguna de ligar.

—Yo con la que me has invitado estoy bien —le respondió, pues tampoco había ido allí con intención de emborracharse.

La verdad es que no pudo evitar reír cuando mencionó la reacción de Surrender en los estirados ingleses y en los conventos. Fue un comentario bastante basto, pero a Zeta le gustaba mucho ese tipo de humor, por lo que inevitablemente lo tomó como único podía tomárselo: con una gran carcajada. Precisamente esa reacción no era la que había tenido la eslovena al escuchar lo que mencionaba, pero había tenido en su vida muchas canciones y grupos que le producían eso mismo. Convertirse en las cataratas del Niágara no era tan desconocido para ella, a nivel de orgasmo auditivo, a fin de cuentas.

—Lo realmente guay es encontrar un grupo que tenga muchas canciones de ese estilo, pero de todas maneras yo soy igual: no le hago ascos a nada, independientemente de donde venga. Lo que es bueno es bueno y punto. —Y por esa razón Zeta sabía de tantos grupos extraños, porque el buen algoritmo de Youtube te recomendaba cosas apoteósicamente épicas y descubrías cosas nuevas.

Cuando habló del rap, diciendo que estaban vetados para él, no pudo evitar acordarse de Hester, que también tenía una idea bastante mala del rap. Zeta no entendía por qué, es decir: podía entender que a pocas personas le pudiese gustar la melodía hablada propia del rap, pero es que habían muchos tipos de rap y, por norma general, solían ser las canciones que más verdades te echaban a la cara, diciéndote las cosas tal cual eran.

Pero bueno, Zeta poco podía hablar: a pocos estilos de música le hacía ascos, ciertamente. Veía belleza en prácticamente todo, pese a que fueran diferentes o especiales. El rap, precisamente, lo había sabido valorar porque había dado con los artistas adecuados.

—¿Vetados? ¿Y eso? —Preguntó, pues por curiosidad quería saber por qué el Kerr los había vetado de su vista. Después de eso, Zeta asintió a su gusto por Metallica y los Red Hot Chili Peppers, pues ambos eran grupos muy buenos. Si tenía que elegir, indudablemente se quedaba con los segundos porque Metallica pese a que eran muy buenos, siempre le habían parecido un poquito aburridos. —Es un buen temazo, te lo concedo. —Asintió con la cabeza, moviendo la comisura hacia abajo en señal de aprobación. —Pero precisamente ese grupo tiene muchísimas canciones que… le pegan una patada a esa. Todo el disco de Californication es sublime.  

Quizás le tenía mucho amor a ese disco porque le parecía perfecto para todo, pero sobre todo para tener sexo. ¿¡O me vais a decir que no es perfecto para eso!? Obviamente no lo dijo en voz alta porque por mucho que le gustase hablar de sexo, Henry le parecía un chico simpático pero no le quería dar bola con ese tema, no fuese a decirle: “‘¡Oh, podríamos tener sexo con ese disco de fondo en mi cama calentita a la que no deberías hacerle ascos!” y no le apetecía demasiado.

—Bueno yo me termino esta cerveza y te abandono, señor Kerr —le avisó, mirando su cerveza. Todavía iba por la mitad y estaba yendo bastante lenta, por lo que aún quedaba un ratito, además de que había tiempo para que el rubio la convenciese a tomarse otra, siempre y cuando eligiese bien las palabras o la convenciese con su actitud. Si no, prefería irse a casa a hacerle el amor a su cama. —Pero mientras tanto, una pregunta importante: sin ser Surrender de Depeche Mode, pues yo creo que la película en donde fue banda sonora hizo todo su trabajo para parecer todo lo sexy que parece: ¿qué otra canción pondrías encabezando la lista de canciones para ponérselas duras a los ingleses y crear cataratas en conventos? —Ladeó una sonrisa.

Zeta tenía muchas en mente; demasiadas. Tenía una lista de Spotify expresamente para eso. Sin embargo, esperó a ver qué decía él, siendo consciente de que se había tomado su propia norma por el culo y había hablado precisamente de lo que no quería hablar.
Zdravka E. Ovsianikova
Imagen Personalizada : Z-Kaeka, disponible en Spotify
RP : 5
PB : Úrsula Corberó
Edad del pj : 28
Ocupación : Dependienta
Pureza de sangre : SuperMuggle
Galeones : 45.075
Lealtad : Pro-Morti no te jode
Patronus : Me lo comí
RP Adicional : 000
Mensajes : 178
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t6545-zdravka-e-ovsianikova#95216 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6582-baul-de-zdravka-ovsianikova#95859 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6581-cronologia-de-zdravka-ovsianikova#95858 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6583-movil-de-zdravka-ovsianikova#95861

Henry Kerr el Miér Ago 07, 2019 1:49 am

- ¿Un anime? No, se trata de una serie americana de una asesino de Miami. El tipo es, digamos, algo curioso, por resumirlo en pocas palabras, y mata gente que hace cosas malas. A otros asesinos, etc. No es mala serie, a mí me gustó-, le explicó a la chica.

La verdad, siendo sinceros, el comentario sobre una serie animada había descolocado un poco a nuestro amigable rubito. Sí, cierto que él había sido el primero en considerar esa posibilidad y en sacar el tema sobre los dibujos animados, más una vez había recordado que se trataba de la serie aquella del asesino, pensar en ella como unos lindos dibujos…

En fin, que el principio de borrachera, que se comenzaba a abrazar a él cual parásito, tampoco ayudaba a darle lucidez a su mente, por lo que no era de extrañar el comentario de la chica le descolocara un poco. En su estado actual, seguramente le hubiera costado procesar cualquier cosa que le hubiera dicho.

- Joder, casas y comida. Ya entiendo por qué le quieres tanto. Date prisa en casarte con él, porque de lo contrario yo estaré al acecho, eh-, hizo un gesto cómico estirando con un dedo la piel debajo de su ojo. - En serio. La comida es el mayor placer de este mundo, o al menos uno de los más placenteros-, suspiró, pensando en unos ricos dulces.

Eso le daba una idea. En la mañana del día siguiente tenía que desayunar con algo más dulce que una simple resaca y un café. Estaría bien acercarse a por unos bollos o quizás un tarta. Que carajos, sólo se vivía una vez.

- ¿Seguro? ¿No quieres más? Entonces me la beberé a tu salud-, comentó, antes de guiñarle un ojo, animado con la posibilidad de beber un poco más. - Me alegra encontrar un alma gemela. Mucha gente es de grupos fijos, pero yo soy más de canciones sueltas. Creo que todo el mundo puede tener una oportunidad de gustarme con alguno de sus temas, al menos. Dicho esto, te parecerá raro que vete un estilo musical, después de palabras tan abiertas con respecto a la música-, rió. - Pero bueno, lo del rap es porque por lo general es siempre lo mismo. Sí, es verdad que sus letras suelen ser más sinceras que las de la mayoría de las canciones de otro estilo, pero en general no me agradan. No por lo que dicen, sino digamos que no es mi estilo favorito-, volvió a reír, y tomó un trago de su cerveza.

Un trago con el que aprovechó para pensar un poco. Ya que lo siguiente que tenía que decir debía meditarlo un poco. Eran sus gustos, algo fácil de recordar, pero lo que no era tan fácil era concretar en algunos grupos y canciones como pedía la bella Zeta.

- Sí, debo concedértelo. El disco de Californication es como si dioses de la música hubieran decidido bajar a la tierra una vez en la vida para crear algo mágico y atemporal. Pero no sé, con Can't stop tengo una conexión especial. Me encanta-, le explicó. - Y, ¿seguro que Surrender sólo es sensual por la película? A mí me parece que esa letra roza tu piel cuando la escuchas. Es mágica para mí-, le confesó, para después dar otro trago a la cerveza negra.

Y por fin llegaba el momento de exponer esas canciones que consideraba buenas para el retoce cercano con las féminas que le agradaban.

- Y, buff, difícil de decir. Diría que media discografía de Depeche Mode me servía para el combate sensual, por no decir que toda su discografía-, bromeó con lo último, antes de reír con suavidad. - Soy un poco clasicote para estas cosas, así que casi todo son temas de los ochenta y cosas así. World in my eyes, de los mencionados Depeche,  Wicked Game, de Isaak, Turn Me On, de Norah Jones y… Oh. Careless Whisper es genial, aunque está demasiado manida porque muchos la usaban para el sexo, la verdad es que para mí no pasa de moda y me encanta ponerlo en determinados ambientes-, volvió a mover las cejas en una pose tan poco sensual como muy cómica. - Aunque también me gustan cosas más modernas para esos momentos. Vampire Sunrise de Boy Epic, por ejemplo, o algunos temas de Artics Monkeys y Cigarettes After Sex.

Y de este modo, Henry daba buena cuenta de sus gustos musicales para momentos íntimos o incluso no tan íntimos. Más, con ese alegato daba por concluida su conversación de sus gustos musicales, ya que de otro modo, si seguía pensando en grupos, puede que se quedaran varios días conversando…

Si eso ya de por sí no era una buena idea, por aquello de que la gente comía, tenía otras cosas que hacer, como comer, ducharse y tal, tampoco tenía sentido cuando la joven había expresado que aquella sería su última cerveza, y por ende, tocaba tomar caminos opuestos.

Al menos, como era su deseo, por el momento…

- En fin, creo que es hora de seguir bebiendo por otro lado y acosar a más mujeres. Molestar solamente a una chica durante una noche no hace bien a mi fama de mal ligón. Debo esforzarme más-, bromeó, al tiempo que cogía una servilleta y le “robaba” un bolígrafo al camarero tras la barra sin preguntarle nada. - Ten, esta es mi dirección. Por su alguna vez quieres volver a conversar con este imbécil-, dijo, al tiempo que devolvía el bolígrafo a su sitio. - No te preocupes, no es una excusa para secuestrarte y llevarte a mi cama-, comentó antes de reír, finalizando sus risas con un guiño de uno de sus ojos. - Incluso podrías venir con Dexter, la verdad es que por lo que comentas de él parece un buen chico y no me haría mal conocer a más gente en la ciudad. Llevo ya más de un año por aquí, pero de grupos sociales se puede decir que no ando muy boyante. No sabría decir por qué, si soy super majo y acosador-, dijo en broma, para guiñarle el ojo por última vez. - Y si quieres darme tu número de teléfono por si temes venir a la casa de este ogro hasta con escolta, pues creo que es el momento-, comentó, levantándose del taburete y tomando las dos últimas jarras de cerveza con ambas manos.

Después, el exravenclaw le dedicó una teatral reverencia sin soltar sus bebidas y le sonrió.

- Ha sido un placer conocerla, espero que algún día nuestros caminos se vuelvan a cruzar. Seguro que será tan divertido como esta noche. À bientôt, belle dame. Fais de beaux rêves-, dijo, antes de girarse y buscar con la mirada su siguiente “víctima” de la noche.
Henry Kerr
Imagen Personalizada : Clases de cómo espantar a una chica en cinco minutos {Zdravka E. Ovsianikova} - Página 2 NdTTpKx
RP : 10
PB : Dans Stevens
Edad del pj : 28
Ocupación : Dragonolista
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 20.580
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : -
RP Adicional : +2F
Mensajes : 203
Puntos : 138
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t3791-henry-kerr http://www.expectopatronum-rpg.com/t3792-henry-kerr-relaciones http://www.expectopatronum-rpg.com/t4004-henry-kerr-cronologia http://www.expectopatronum-rpg.com/t4005-el-arcon-de-los-recuerdos-de-henry-kerr
Henry KerrMagos y brujas

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.