Situación Actual
10º-16º
13 octubre ➟ luna llena
Entrevista
Halloween
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

The time of the reckoning [Ayax&Lohran]

Lohran Martins el Miér Jun 26, 2019 3:38 pm

Recuerdo del primer mensaje :

The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 NCWTG9T
Jueves 20 de junio, 2019 ||  Edificio abandonado, Londres || 20:03 horas || Atuendo

Habían pasado cerca de dos horas desde que ambos, mortífago y fugitivo, llegaran a aquel destartalado lugar dejado de la mano de Dios. Se trataba de una antigua vivienda londinense que llevaba abandonada tanto tiempo que ni los fantasmas vivían en ella. ¿Para qué? Hacía tiempo que no había allí vivos a los que incordiar.

Fonollosa permanecía inmóvil, cabizbajo, atado a la silla, su rostro maltratado por los golpes de Lohran. En algún punto del interrogatorio, el brasileño le había golpeado demasiado fuerte y le había partido la nariz, de la cual brotaba un hilillo de sangre. También brotaba sangre de la comisura de sus labios.

Con todo y con esas, el mortífago no se había roto: había permanecido en silencio, sin mostrar ni un ápice de duda. No iba a confesar.

—Confieso que me gustaría que fueses un poco más parlanchín, Fonollosa.—Dijo Lohran, rompiendo el silencio en busca de algún tipo de reacción por parte del individuo.

No la hubo. Meric permaneció en la misma posición. Casi parecía que su cuerpo estuviera allí, pero su mente no. Su mente, quizás, estaría muy lejos.

Lohran había dejado de golpearle unos diez minutos antes, cuando había llegado a la conclusión de que de nada le iba a servir: aquel hombre no respondía a la tortura física, y muy probablemente estaba dispuesto a morir antes que confesar.

No obstante…

—¿De verdad merece la pena guardar silencio?—Lohran, que hasta entonces había permanecido sentado en otra de las sillas del lugar, frente a la de Fonollosa, se puso en pie y caminó un par de pasos en su dirección.—La pregunta que te he hecho es muy sencilla: Prue Martins. ¿Qué hicísteis con ella?

Silencio, una vez más. Lohran comenzó a sentirse frustrado, y tal y cómo se sentía bien podría haberle asestado un nuevo puñetazo. Se habría despellejado los nudillos, y con suerte habría podido romperle algún hueso al mortífago, ¿pero de qué le habría servido exactamente? Como mucho, pagaría sus frustraciones, y Fonollosa seguiría guardando silencio. La tortura física no funcionaba con aquel hombre.

Suspiró, negando con la cabeza, y se retiró. Caminó algunos pasos alrededor de la estancia, con aire pensativo, decidiendo si debía o no jugar aquella carta tan rastrera de la que disponía.

Después, pensó en su hermana… y pese a lo mucho que fuera aquello en contra de sus principios, decidió que daba igual: hacía ya mucho tiempo que Lohran había tocado fondo, que había vendido su alma.

—Sé dónde vives.—Sentenció, y guardó silencio, dejando que aquellas palabras calaran en Fonollosa. Y lo hicieron: nada más escucharlas, el mortífago dio un respingo, como si repentinamente hubiera regresado de un lugar lejano.—Sé que tienes familia. Mujer y dos hijos, ¿verdad?

—Ellos no tienen nada que ver en esto...—Dijo Fonollosa, rompiendo por fin su silencio, después de que Lohran lograra apresarlo.

—Aún no.—Coincidió Lohran.—Pero si sigues negándote a responder lo que te he preguntado, puedes estar seguro de que voy a hacer que tengan mucho que ver en esto. No estás ahí para protegerlos, así que puedo llamar a unos amigos y pedirles que los traigan aquí. ¿Te gustaría eso?

Por cómo se puso a temblar repentinamente, Fonollosa no disfrutaría en lo más mínimo la presencia de su familia en aquel lugar. Lohran no estaba precisamente orgulloso de aquello, pero si servía para recuperar a su hermana, estaba dispuesto a lo que fuera.

—No puedo decirte...—Lo intentó una vez más, pero Lohran le cortó.

—Pero sí que puedes. Porque si no lo haces, tus dos hijos y tu mujer van a sufrir las consecuencias de tu silencio. Y ni siquiera necesito hacerles daño: ¿Cómo te sentirías si te separo de tus hijos para siempre?

—¡Está bien!—Fonollosa alzó la voz, la desesperación marcada en su rostro.—Haz lo que quieras conmigo, pero a ellos no los metas en esto.

—Está bien. Pero para eso, tienes que empezar a hablar. ¿Qué habéis hecho con Prue Martins?—Lohran sonaba incluso razonable.

—Está en el Área-M.—Lohran ya se temía aquello, y sintió que algo dentro de él se despedazaba: no era lo mismo tener una sospecha que una confirmación. Y teniendo en cuenta lo que sucedía con los radicales cuando eran interrogados, cabía suponer que Prue… ya no fuese ella misma.—Es el nuevo juguete de Ayax Edevane...

—Cuéntame todo lo que sepas de ese Ayax Edevane.—Lohran apretaba la mandíbula, reprimiendo la ira, y tratando de no imaginarse lo que en aquellos momentos podía estar sucediendo con su hermana.

Fonollosa habló largo y tendido, ofreciéndole todos los detalles que conocía. Lohran no se sentía orgulloso por la manera en que había obtenido aquella información, pero solía decirse que todo valía en la guerra. Y sí, quizás su hermana como tal ya estuviera perdida, pero… eso sería algo que solucionaría una vez la tuviera de vuelta.

***

Lohran había hecho aquello solo, sabiendo lo que sucedería en caso de tener que rendir cuentas a su grupo: Fonollosa solo podría salir de aquello de una manera, y sinceramente, el brasileño no quería que un cadáver pudiera delatar al pelirrojo, cuyo nombre ahora conocía.

Sin embargo, pidió ayuda a alguien para deshacerse de Fonollosa, y cuando hubo terminado con él, uno de sus compañeros acudió al edificio abandonado con una furgoneta destartalada, que nada tenía que ver con las que se utilizaban de manera oficial en el grupo fugitivo.

Su compañero no hizo muchas preguntas, pues Lohran y él tenían una amistad que venía desde la universidad, y simplemente siguió sus instrucciones: los llevó a él y a Fonollosa al hospital muggle más cercano, y una vez allí, Lohran lo arrojó delante mismo de las puertas de urgencias. Se marcharon a toda prisa, dejando allí al mortífago, que no recordaría los hechos ocurridos esa noche.

Una vez la furgoneta se hubo alejado lo suficiente del hospital, Lohran ocupó el asiento del acompañante. Su rostro era serio y concentrado. Su compañero le preguntó qué debían hacer, y Lohran no dudó en responder.

—Tienes que cambiarle la matrícula a la furgoneta. Y el color. Seguro que pronto la policía muggle estará buscándola.—Le aconsejó.—Pero antes, necesito que hagas una parada.

Y le dio todos los detalles: Lohran quería hacer una visita a Ayax Edevane. Una visita que debía haberse dado hacía mucho tiempo.


Última edición por Lohran Martins el Miér Jul 03, 2019 2:38 pm, editado 1 vez
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Jue Ago 29, 2019 10:58 pm

Cuando llegó a la conclusión de que estaba siendo secuestrada, la impotencia que sintió en ese momento, mezclada con el miedo, se sumó a su desesperación. Llorar ni siquiera era una solución en aquel momento pero no podía hacer otra cosa. No entendía qué había hecho: ¿por qué nadie le decía por qué la tenían secuestrada? ¿Por qué nadie le decía nada?

Todavía seguía en la camilla, lo que ahora estaba en mitad de una habitación que no tenía para nada el aspecto de hospital. Olía incluso raro y tenía miedo de mirar demasiado por si veía algo malo que solo pudiese alimentar sus pensamientos más pesimistas.

Pudo mover solo los ojos cuando vio pasar a un hombre, diciendo que se alegraba de verla. ¿Era una broma? ¿Qué clase de broma sarcástica era esa?

Entonces se fue, dejándola allí sola. Intentó moverse, pero era frustrante intentar mover cualquier parte de tu cuerpo y no obtener respuesta alguna de tus músculos. Solo podía mover los ojos y ver cómo su cuerpo respiraba de manera natural y agitada, debido a lo asustada que estaba. No podía dejar de pensar el por qué estaría allí: ¿sería ella una secuestrada, como le había pasado a su primo Joshua y se quedaría allí a la espera de que alguien decidiese dar algo a cambio de ella? Si esperaba por este gobierno, probablemente ya podía ir rezando por tener una muerte limpia y rápida. ¿La iban a matar? ¿A torturar? ¿Qué era lo que querían de ella? ¿Qué era lo que podía tener Angelica Edevane como para ir a por ella? ¡Ella ni siquiera vivía ya en Londres!


***

Mientras su hermana estaba viviendo posiblemente la peor experiencia de su vida, pues Angelica Edevane nunca había tenido experiencias tan turbias y tóxicas, Ayax se encontraba en casa, comiéndose galletas rellenas de pasta de limón mientras leía un artículo de Susana Bloch en el jardín. Harper Jones había conseguido que siguiese muy de cerca los avances de esa científica, por lo que ahora se había declarado su fan. Tocaba temas de la especialidad del pelirrojo, por lo que no era más que un estudio que terminaría utilizando en algún momento.

La lechuza que apareció en su casa era desconocida para él. No había atacado al pelirrojo en busca de atención, sino que el animal, junto a la carta, se paró en uno de los árboles del jardín, a la espera de ser recibida.

Dejó el artículo y se acercó al árbol, a lo que la lechuza se limitó a dejar caer la carta antes de volver a prender el vuelo. Ayax la cogió en el aire, notando que era bastante pesada, pensando que quizás era algún tipo de obsequio o regalo para alguno de sus familiares. Lo que no entendió fue que fuera para él, pues no esperaba nada de nadie y hacía tiempo que Joshua y él no se hablaban por carta. Curioso, la abrió y vio un teléfono móvil que identificó fácilmente: Angelica era la única Edevane que tenía teléfono móvil, por lo que era fácil reconocerlo.

La carta era concisa y clara y, al momento, Ayax sintió un terrible escalofrío que recorrió su cuerpo. Sólo de pensar que por su culpa uno de sus familiares estaba en peligro, se le caía el mundo encima. La verdad es que no dudó, cogió el móvil de su hermana Angie, marcó el número que le facilitaba la carta y llamó. Menos mal que era intuitivo el icono de la llamada, porque si no Ayax no hubiera sabido ni usar ese aparato.

—¿Hola? —dijo, cuando dejó de sonar el sonido del comunicador.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Sáb Ago 31, 2019 2:20 am

Mientras en el interior de la factoría, sus dos compañeros se encargaban de mantener tranquila a Angelica Edevane, Lohran Martins esperaba la llamada de su hermano sentado en los oxidados escalones de la entrada. Tenía la mirada perdida, sin mirar realmente hacia ninguna parte, y deambulaba por el rico mundo interior, a veces caótico, que por norma general desarrollan todas aquellas personas que han tenido la desgracia de sobrevivir a demasiadas cosas como para considerarse afortunados.

Se trataba de un momento de debilidad, y eso no podía negárselo ni siquiera a sí mismo.

Se lo cuestionaba todo en aquel momento, y todo se debía a la mirada atemorizada que había observado en los ojos de su prisionera. No, no era una mirada atemorizada; era mucho más que eso, una combinación entre el miedo, la incertidumbre y la certeza de saber que algo horrible estaba a punto de sucederle.

Le hubiera gustado decir que no se sentía culpable, que todo aquello era meramente rutinario. Que si Ayax Edevane cumplía todas sus exigencias, su hermana sería liberada, sana y salva. Que no había motivos para sentirse culpable, en definitiva.

Pero algo fallaba en el planteamiento: sí había motivos.

Se preguntó brevemente si no estaría yendo demasiado lejos. Si no estaría haciendo honor a aquella famosa frase, esa que decía que o mueres como un héroe, o vives lo suficiente como para verte convertido en un villano. Por supuesto, él nunca había sido un héroe ni aspiraba a serlo, pero desde luego, su conducta actual sí que podría situarlo en la posición de villano. ¿Qué le había hecho aquella mujer a él, después de todo?

Y más importante todavía: ¿estaría dispuesto a asesinarla a sangre fría si Edevane no liberaba a Prue? ¿Sería capaz de llegar tan lejos? ¿Estaría siquiera justificado que lo hiciese? Hasta el momento, Lohran sólo había matado gente en defensa propia, nunca en un afán de venganza o como manera de amenazar a otra persona. Y quizás ese dios en que tanto creía su madre fuera capaz de perdonar la defensa propia, pero seguramente no perdonaría aquello.

¿Qué más me da?, pensó el brasileño, bajando la mirada. Nunca me he tragado esas creencias. Me parecen ficción.

Se preguntó si todo aquello merecía la pena, y enseguida recordó la sonrisa de Prue. La vio con tanta claridad como si la tuviera delante. Quiso preguntarle si esto era lo que ella quería, si estaba haciendo lo correcto. También quiso preguntarle si llegaría siquiera a volver a ser la de antes, en caso de que volvieran a verse.

Entonces sonó el teléfono móvil, que descansaba en el peldaño de metal, junto a él.

Lohran dio un respingo, regresando de aquel mundo caótico con un parpadeo. Aquello fue suficiente para despejar sus dudas por el momento. Echó la mano al dispositivo, uno sencillo de tapa y teclas, y aceptó la llamada. Se llevó el móvil al oído y, enseguida, escuchó la voz de Ayax Edevane.

—Hola, Ayax.—Saludó, de manera seca, al tiempo que se ponía en pie comenzaba a alejarse, paso a paso, de los escalones.—Voy a ser bastante claro contigo: tengo a tu hermana y no te diré dónde hasta que me traigas a la mía. Me importa una mierda cómo lo hagas, lo mucho que te juegues en el proceso, pero si quieres volver a ver a Angelica con vida, más te vale obedecer. ¿Está claro?

Lo dijo todo sin dar opción al pelirrojo a interrumpir, y entonces guardó silencio. Mientras esperaba la respuesta, se imaginó que el muchacho ya estaría pensando algún plan para llegar a él, para evitarse todas las complicaciones propias de conseguir liberar a uno de los prisioneros del Área-M. No tendría forma de hacerlo: sólo las personas que allí se encontraban sabían que estaban allí.

Merece la pena, se dijo a sí mismo. Si tengo que rajarle el cuello a esa mujer y enviarle su cabeza a Edevane, lo haré sin dudar.
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Mar Sep 03, 2019 3:19 am

¿Sabéis qué hizo Ayax en el momento intermedio entre que Lohran terminó de hablar a que él comenzó a decir algo? Tranquilizarse. Y parecería moco de pavo, pero siendo Ayax que tenía una capacidad interior llamada Olivia que saltaba a la mínima, cuando escuchó la voz de Lohran Martins diciéndole que tenía a su hermana Angelica, fue suficiente para que su peor pesadilla volviese a cobrar vida. Recordándole el no haberse esforzado en matarlo en aquel momento por muy indispuesto que estuviera, recordándole el no haber insistido lo suficiente a su familia al respecto y recordándole lo que le iba a hacer a ese puto negro como lo tuviera delante.

Sin embargo, era muy consciente de que amenazar en ese punto no era para nada resolutivo y no quería darle motivos a ese tipo de hacer daño a su hermana sólo para hacerle daño a él.

¿Sacar a Níobe de prisión? Una puta locura. Eso era una puta locura. Estaba dispuesto a hacer una locura por su hermana de todas maneras, pero no dejaba de ser algo que podía costarle la vida, la libertad y… muchas desgracias. Ponía en peligro el puesto en el trabajo que siempre había deseado, se arriesgaba a una condena en Azkaban por traición y… bueno, quizás podría acudir al Ministerio de Magia y contarle lo que estaba pasando, pero estaba bastante claro que no cederían ante la petición de ningún radical después de lo que había pasado hace poco con los secuestros.

—Está bien. —
Pudo decir entonces, tras un gran silencio. —No podré sacar a Prue en corto plazo: necesito hacer varias cosas para poder hacerlo sin que me pillen. —Hablaba rápido, a riesgo de que Martins le cortase la comunicación. —Suelta a mi hermana: no está acostumbrada a estas cosas. Y si no la sueltas: por favor, no le hagas daño. Prue no ha sufrido daños en el Área-M, todo lo que se le ha hecho son estudios con respecto a su pérdida de memoria.

Era mentira, pero como estaba en ‘modo hermano desesperado’, coló esa mentira a ver si colaba con la desesperación de por medio.

Desde que se había encontrado con Lohran había ideado una manera de sacar a Níobe del Área-M, cosa que no era para nada fácil. Lo único que se le ocurría era meter a otro preso y con una multijugos saltar a Níobe haciéndose pasar por ese preso, recurriendo a que había habido un error y que no debía de internarse en el Área-M. Acto seguido, matar al otro preso con la apariencia de Níobe, para que se le diera por muerta y poder hacer un parte al respecto. Al darle el cadáver a alguna criatura mágica como comida, desaparecía el rastro y las pruebas.

¿Pero sabéis la puta locura qué es eso? ¿Y la cantidad de probabilidad que había de que fallase por algún punto?

—¿Sigues ahí? —preguntó, impaciente.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Miér Sep 04, 2019 2:49 pm

Tras decírselo todo, de corrido y sin darle mucha opción a interrumpir, hubo un silencio al otro lado de la línea. Si bien Lohran estaba tenso por la situación, sabía que la llamada no se había cortado ni nada por el estilo: seguía escuchando el sonido de la respiración del otro, quien posiblemente en esos momentos estuviera ideando las más retorcidas formas de torturarle antes de su muerte. No era muy difícil de imaginar, pues esencialmente estaban en la misma situación, cada uno reteniendo a la hermana del otro.

Lohran se puso en pie, y los peldaños de metal oxidado chirriaron en protesta. Comenzó a caminar sin rumbo fijo sobre la pequeña acera de la entrada, el típico paso lento de alguien que busca matar el rato mientras habla por teléfono.

Llegó a pensar que Edevane no respondería, pues el silencio se prolongó durante más tiempo del que esperaba. De ser así, ¿qué haría? ¿Cumpliría sus amenazas, sólo por demostrarle que no iba de farol, y de que lo mismo podía sucederle a cualquier otro miembro de su familia? Quizás, pues así Edevane seguro que le tomaría en serio.

Sin embargo, no hizo falta llegar a eso… por el momento.

Escuchó en silencio, por mucho que le apeteciese reír con amargas carcajadas ante la afirmación de que su hermana no había sufrido ningún tipo de daño en ese nido de cobayas humanas, no lo hizo. Ni dijo nada durante unos segundos, hasta el punto en que Edevane empezó a inquietarse.

—Sigo aquí.—Le confirmó con calma.—Supongo que es normal que me tomes por alguien como tú, pero no es mi estilo: tu hermana va a estar muy tranquila mientras esperamos a que cumplas tu parte del trato.—Lohran detuvo su paso, a unos metros de la factoría abandonada, y se puso más serio.—Ahora bien: ten por seguro que, si no cumples con mis exigencias, tu hermana va a morir. Y será culpa tuya.—No sabía si alguien tan inmundo como Ayax Edevane sería capaz de responsabilizarse de sus actos, pero se lo dejó claro.—¿La quieres de vuelta? Más te vale darte prisa: te doy setenta y dos horas. Si no lo has conseguido para entonces...

No dijo más. Estaba claro lo que venía a continuación.

—Cuando hayas cumplido, ponte en contacto conmigo a través de este número.—Y después de eso, cortó la comunicación sin dar tiempo al aspirante a mortífago a rechistar absolutamente nada.

Fue en ese momento en que Lohran sintió toda la tensión que se había adueñado de él durante los últimos minutos, y necesitó sentarse urgentemente. Regresó a la rechinante escalera de entrada y se dejó caer sobre ella. También dejó caer el móvil a su lado, sin preocuparse demasiado por la integridad del aparato, para llevarse ambas manos a la cabeza.

Es lo que debo hacer, se recordó a sí mismo, intentando convencerse. Lucy y Prue son lo único que me queda. Es mi responsabilidad recuperarla.

Se quedó allí fuera durante algunos minutos más, tratando de serenarse y de aceptar algo que, en realidad, no iba para nada con su naturaleza. Como un cuerpo que rechaza un órgano trasplantado al detectarlo como algo ajeno al cuerpo, su mente rechazaba aquello que estaba haciendo: Angelica Edevane, a fin de cuentas, no había cometido mayor crimen que pertenecer a la familia incorrecta, y desde luego que su actitud no encajaba con la de una fría asesina.

Mi hermana tampoco había cometido ningún crimen, se dijo. Y aún así… aquí estamos.

***

Unos diez minutos más tarde, Lohran regresaba a la cabina en que Angelica Edevane estaba retenida, todavía atada a la camilla pero ya repuesta del veneno que había respirado.

Cuando cruzó el umbral, el brasileño tuvo que hacer un esfuerzo consciente para ser capaz de mirarla a la cara. Toda la situación le señalaba como el malo, y tendría un grave problema si se sintiera lo bastante orgulloso de todo aquello como para que la mirada aterrorizada de la mujer no causara efecto alguno en él.

Seguía siendo humano, a fin de cuentas.

En la cabina había una desvencijada silla giratoria con ruedas, cubierta de polvo. Lohran la tomó del respaldo, la sacudió un poco con la mano, y la condujo junto a la camilla. Tomó asiento, y el trasto rechinó bajo su peso. Todo allí acusaba el mismo problema: abandono y antigüedad.

—¿Se encuentra mejor?—Preguntó, tratando de mantener un tono neutro, que no desvelara sentimiento alguno.—¿Necesita algo? ¿Agua, comida? Puede pedirlo y se hará lo que se pueda.

Hablaba en serio con respecto a no hacerle daño: Lohran no era un degenerado y no estaba dispuesto a llegar tan lejos. De hecho, no sabía siquiera si, llegados a ese punto, sería capaz de reunir la suficiente sangre fría como para asesinarla. Contaba con que Ayax Edevane no le obligara a complir sus amenazas.
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Vie Sep 06, 2019 3:09 am

¿Que era NORMAL que le tomase por alguien como ÉL? Se ofendió mucho frente a esa ACUSACIÓN tan INJUSTA. Es decir: vale que Ayax había capturado a su hermana Níobe, pero por ley está totalmente justificada dicha acción, por mucho que ellos crean que no tienen motivos como para ser buscados. Está justificado el hecho de que puedas acceder a la violencia para capturar a los enemigos del gobierno y retenerlos en la prisión, en este caso Azkaban o el Área-M. ¡Y encima Ayax había hecho con su hermana un estudio, una investigación y un experimento totalmente inofensivo! ¡No había sufrido daños! Y por otra parte estaba el hecho de que los radicales hace nada habían secuestrado a más de cuarenta personas—entre ellos su amor de primo—y se lo habían devuelto en un estado DEPLORABLE.

Así que la preocupación de Ayax estaba totalmente justificada—obviamente bajo su juicio, un juicio congestionado por una voz en su cabeza, lo cual lo mismo no es muy fiable—y Lohran no había hecho más que utilizar esa frase para sacarlo de sus casillas.

Pero no lo conseguiría. Ayax estaba acostumbrado a esas cosas, por mucho que ahora mismo Olivia estuviese saltando en su interior, soltando una gran cantidad de burradas sobre qué cosas hacerle a Lohran Martins cuando lo tuviera delante. Ayax, educado, no iba a hacer eso ni a evidenciar que deseaba hacerlo, pues quería a Angelica de vuelta, de una pieza y sin traumas.

—¿Culpa mía? No intentes lavar tu conciencia y hacértelo más fácil. La culpa siempre es de quien toma la decisión. —Le tuvo que responder, para entonces recibir las instrucciones claras.

No le dio tiempo a decir nada más, pese a que tenía mucho que decir. Por lo que cuando volvió a escuchar el sonido del comunicador del teléfono, lo primero que hizo fue tirar el  teléfono de su hermana, con rabia, al césped de su jardín.

Gritó un fuerte improperio en mitad del jardín, con el cual no tardó en aparecer su madre para asegurarse de que todo estaba bien. Obviamente suponía que después de haber soltado eso, tan poco propio de Ayax, es que algo no estaba bien. El pelirrojo se giró hacia su madre, con ojos arrepentidos. No estaba arrepentidos de haber atrapado a Prue y haber apalizado a Lohran aquel día, estaba arrepentido de haber dejado cabos sueltos, simplemente.

—¿Qué ha pasado?

—Tengo un problema y necesito vuestra ayuda.

Por suerte para Ayax, sus padres también fueron mortifagos que ejercían como tal, además de apoyar al nuevo gobierno, por lo que eran conscientes de que toda decisión tomada con la cara al descubierto, traía consecuencias inesperadas y, en ocasiones, terribles.

—Llama a papá y a Eva… estaré en el comedor.


***

Ya podía moverse, ser consciente de sus propios músculos y movimientos, pero si bien pensaba que eso podría llegar a relajarla, estaba totalmente equivocada. El olor a cerrado  y abandonado del lugar le hacía pensar que nadie, jamás, podría encontrarla ahí, por no hablar de que estar atada a esa camilla le hacía tener la sensación de que dentro de poco aparecería un doctor siniestro a quitarle los riñones.

Si ahora mismo pudiera definirse el estado de Angelica con una palabra, esa sería miedo e incertidumbre. Nadie le decía nada, por lo que cuando aquel hombre de color oscura volvió a aparecer, sentándose a su lado, lo miró con ojos desesperados.

—¿Qué hago aquí? —respondió con la pregunta a lo que le había preguntado. —Se han equivocado de persona, ¿vale? Yo no he hecho nada, ni siquiera vivo en Londres. —Si bien había empezado a hablar con su voz normalizada, poco a poco empezó a resquebrajarse. —Por favor, no debería estar aquí… Le daré lo que quiera: mi familia es poderosa y puede darle dinero, comida, medicinas o… lo que quiera, le juro que haré todo lo que quiera, pero no me haga daño. —Y cerró los ojos, sintiendo que comenzaba a llorar.

Después de eso, ella no podía concebir el hecho de no sufrir daños. Tal y como estaba la sociedad inglesa y lo recientemente sucedido con su primo, ¿cómo podía pensar en que estaba allí por motivos personales, en vez de colectivos? Ella pensaba que estaba en sus últimas y que si la habían atrapado, era porque querían algo de ella.

En ningún momento, por muy lista que fuera, sopesó la idea de que fuera solo un daño colateral por las acciones de su hermano pequeño.

Aún llorando en aquella posición y tirando de las cadenas por mera impotencia, incluso sopesó la idea de decirle que estaba embarazada, pero… pensaría que estaría mintiendo sólo para darle pena, aunque no consiguiera nada.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Dom Sep 08, 2019 2:15 pm

Sentado en aquella vieja silla, la cual rechinaba con cada movimiento o cambio de postura que hacía, el brasileño trató de mostrar su cara menos amenazante para Angelica Edevane.

Si bien el apellido de aquella mujer no le inspiraba simpatía alguna, y se había sentido inclinado a pensar que tenía ante él otra purista más, lo que veía no se correspondía demasiado con esa imagen mental. ¿Que podía estar actuando, fingiéndose víctima inocente para obtener la simpatía de su captor? Perfectamente, y por ese mismo motivo Lohran no se dejó encandilar: no hizo ni siquiera el más mínimo amago de soltar las ataduras que inmovilizaban manos, brazos, pies, piernas y cuerpo de la pelirroja.

No obstante, su actitud distaba mucho de ser amenazante, a pesar de lo inexpresivo de su rostro. No quería darse permiso para sentir lástima de aquella mujer, por muchas dudas que se amontonasen en su interior.

—Cálmese.—Le dijo, por estúpido que pudiera sonar: era imposible que se calmara, desde luego, pero por lo menos esperaba que guardara silencio y le escuchase.—Le aseguro que no me he equivocado de persona: es usted Angelica Edevane, la bruja que estaba buscando. Pero no se equivoca en eso de que usted no ha hecho nada. Al menos, no a mí.—Le explicó Lohran, para luego ponerse en pie. La silla chirrió una vez más, casi a punto de desmoronarse.—Su hermano, en cambio, sí ha hecho algo. Ha hecho muchas cosas, de hecho.

El fugitivo recorrió lo que debía ser menos de metro y medio de oficina, y se detuvo frente al ventanal roto que daba a la fábrica. Ante sus ojos se presentaba un paisaje abrumador, con tecnología antigua abandonada a la inclemencia del paso del tiempo. Le pareció incluso ver partículas de polvo flotando en el aire, aunque muy posiblemente fueran imaginaciones suya: no había luz suficiente par apreciar las motas de polvo, y la presencia de polvo en el ambiente estaba poniendo esa idea en su cabeza.

—Su hermano me quitó a mi hermana, y en sus manos está solucionar este asunto antes de que sea tarde.—Le explicó, con una voz carente de emociones, la vista fija en el decadente escenario en que se encontraban.—Durante el tiempo que dure su cautiverio, nadie le va a hacer daño. Eso se lo puedo garantizar.—Con esa promesa, se dio la vuelta. Llegó a pensar en cerrar la boca, en guardarse para sí mismo la verdad, pero no tenía sentido.—Y si su hermano cumple mis exigencias, dentro de tres días volverá a estar usted en su casa. Si no...

No terminó la frase, pero estaba claro lo que quería decir. No permitió que un sólo asomo de duda asomase a su expresión, pero la sentía: todavía no creía ser capaz de cumplir su amenaza, pero una parte de sí mismo le decía que debía hacerlo, que si Edevane cometía el error de subestimarle, le costaría la vida de su hermana Angelica.

—Así que repito mi pregunta: ¿Necesita algo? ¿Agua, comida? Pida lo que sea y se hará lo que se pueda.—Volvió a decirle, mirándola con esa ausencia de emoción que, seguramente, daba más miedo que la mirada de un demente.
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Sáb Sep 14, 2019 2:55 am

¡Que se calmase, decía! ¡Sí, ya, claro, como si eso estuviera ahora mismo en su lista de opciones teniendo en cuenta en donde se encontraba y junto a quién se encontraba! Si no le está dando un ataque de ansiedad en ese momento era simplemente porque no la habían tratado del todo mal, dejando de lado el hecho de que la habían envenenado, metido en una ambulancia de mentira y atado a una camilla.

Se quedó en shock cuando dijo que sí que era a ella a quién buscaba, pero más todavía cuando le dijo que no estaba allí por nada que ella hubiera hecho, sino por algo que había hecho Ayax, su hermano.

Pudo haber sentido sorpresa, odio y rabia, pero… ¿de verdad le sorprendía? ¿De verdad le sorprendía que algo así pudiera pasar, teniendo en cuenta en los lagos turbios en los que se había metido su hermano últimamente? En realidad lo que más sintió fue pura decepción de que hubiera llegado tan lejos como para involucrar a su familia.

―¿Si no… qué?

Obviamente Angelica se quedó con esa parte, en donde el otro no quiso terminar la frase cuando estaba muy claro lo que quería llegar a decir. ¿Por qué no se lo decía? ¿Acaso se creía que era tan imbécil como para no verlo venir?

―Si mi hermano no cumple con tus exigencias, ¿me vas a matar? ¿Es eso? ¿¡Os empeñáis en acusar al resto de ser personas horribles por atacar y matar inocentes y tú es lo que vas a hacer conmigo!? ¿¡Vas a condenarme a mí por lo que ha hecho el idiota de mi hermano!? ―Le gritó, enfadada y afectada por la situación, hasta el punto de que se puso a llorar. ―¿Me vas a mantener aquí atada como un animal en el matadero, a la espera de que te canses de esperar y decidas acabar con mi vida? Gracias por ofrecerme comida, así podré al menos ser asesinada con la barriga llena. ―Sonó sarcástica y totalmente derrotada, como si allí no tuviera opción de hacer nada, sino no ser más que un peón más al que sacrificar en una guerra entre reyes.

No es que no confiase en que su hermano iba a hacer lo necesario para sacarla de allí, sino más bien que su momento actual no le dejaba pensar en que habría un final feliz. ¿En cuántas ocasiones algo así sale bien? Esas cosas sólo salían bien en las estúpidas películas que le gustaba ver a su marido, pero en al vida real, en Inglaterra, la sangre y la violencia iban por delante…

Tiró de las ataduras, para entonces girar la cabeza en dirección a donde no se encontraba Lohran. Notaba sus lágrimas cayendo por su mejilla, pensando que lo único de lo que se arrepentía era de que haberse casado con Mysha, no hubiera hecho que realmente dejase de ser una Edevane. Al contrario que Ayax, Angelica odiaba el valor que se le daba al apellido Edevane y todo lo que ello englobaba.

Quería tocarse la barriga, en un intento de proteger lo único que le acompañaba ahí dentro. Era increíble como siempre había retrasado el traer descendencia al mundo por la presión familiar, mientras que una vez que se quedó embarazada le parecía lo más maravilloso del mundo. ¿Y todo para qué? Para morir junto a su hijo no nato por una guerra que ni apoya, que ni libra y ni en la que es partícipe.

En esa guerra no había bandos buenos ni malos; todos habían sido corrompidos hasta tal punto que eran todos igual de enfermizos.


***

― …¿y qué es lo que vas a hacer? ―Se animó a preguntar Bruno, que era el único al que le salían palabras.

Maille y Eva estaban en shock, pero lejos de culpar a Ayax, sólo sentían gran preocupación por Angelica. Tal y cómo estaban las cosas, Ayax no había tenido la culpa de cumplir con su deber y atrapar a una enemiga de la ley, lo único que había traído sus consecuencias hasta un punto inesperado y peligroso para la familia Edevane.

―Sacaré a Prue Martins del Área-M.

―Te pueden meter en Azkaban por eso, Ayax. ―Daba igual que la sacase argumentando la cruda realidad, liberar a un preso para cedérselo a un radical no iba a ser aceptado por nadie. ―Tenemos que buscar otra solución, contratar alguna partida de búsqueda…

―Voy a sacar a Prue Martins del Área-M, Eva. Fingiré su muerte en el interior de las instalaciones y la sacaré con una poción multijugos. Ha sido todo este tiempo una paciente que ha estado alejada de grandes experimentos, por lo que ningún extirpador la echará de menos. ―A excepción, claro, que su propia extirpadora con la que había hecho ciertos arreglos a Níobe, pero precisamente esa estará hasta agradecida de ver hasta donde llega su pequeño experimento. ―No voy a perder el tiempo con partidas de búsquedas y arriesgarme a perder a Angie, ya habéis visto lo que tardaron en dar con los secuestrados el mes pasado…

―Dinos como te podemos ayudar ―dijo entonces su madre, parándose en mitad del salón y mirando a su hijo con muchísima seriedad.

Ayax asintió, teniendo muy claro lo que había que hacer: lo primero de todo era hablar con la extirpadora y luego ponerse manos a la obra lo antes posible.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Lun Sep 16, 2019 12:19 am

Cada paso en el camino, dependiendo de los ojos que lo observasen, convertía a Lohran un poco más en un villano.

No se engañaba a sí mismo: de ser un observador ajeno, de verse a sí mismo llevando a cabo aquellas acciones, también pensaría de esa manera. Quizás existiera algún punto de vista que permitiera justificar aquello, pero de haberlo, sería demasiado retorcido. Y precisamente a ese punto de vista retorcido tenía que aferrarse, si no quería volverse completamente loco o, lo que era peor, ceder a su propia humanidad.

Da igual lo que diga, pensó un Lohran de rostro inexpresivo. Este es el único camino posible para recuperar a mi hermana.

Sus palabras lo golpearon y, como todo en aquella situación, lo hicieron dudar. Sin embargo, mantuvo una mirada fría fija en la desesperada mujer, sin dejar que emoción alguna se trasluciese a su rostro. Tenía que ser el malo de aquella historia, si es que al final del día quería ganar.

—No sé si es usted religiosa o no, pero si lo es, le aconsejo que empiece a rezar para que su hermano cumpla con su parte.—Le dijo, dándose de nuevo la vuelta o mirando la desolada y polvorienta fábrica.—Y dé las gracias por tener una oportunidad de sobrevivir: los de su bando no se la dan a los míos. Y si nos la dan, generalmente solemos terminar encerrados para que experimenten con nosotros, igual que si fuéramos animales.—Lohran, que en ese momento sintió un arranque de rabia al pensar lo que familias como los Edevane habían logrado a costa del sufrimiento de otros, volvió la mirada por encima del hombro y lanzó un dardo venenoso.—¿Quiere darme pena por estar atada como un animal? Alégrese de que nadie vaya a hacerle daño hasta que no sea necesario.

Y sin mediar más palabra, ni ofrecer explicación alguna, Lohran echó a caminar en dirección a la puerta. De haber podido, habría dado un portazo al salir, pero la falta de puerta en sí se lo impidió. Caminó por la pasarela metálica en dirección a la escalera más cercana, con intención de alejarse lo más posible de aquel lugar.

Sus dos compañeros vigilarían a Angelica Edevane.

A la mañana siguiente...

Lohran apenas había podido pegar ojo. Lo había intentado, tendiéndose en uno de los catres que los fugitivos habían colocado en una de las habitaciones vacías de la fábrica, y si bien no había sido la cama más cómoda del mundo, poco o nada había tenido eso que ver en su vigilia.

Por un lado, esperaba la dichosa llamada de Ayax Edevane, a poder ser con buenas noticias; no se había producido.

Por el otro, su propia conciencia le tenía inquieto. Se sentía como un organismo que rechaza un miembro externo, siendo en su caso una idea externa que entraba en contradicción con todo aquello en lo que le habían enseñado a creer. Su familia le había inculcado una serie de valores, y con cada paso en aquella misión los estaba tirando por la borda.

¿Curiosamente? Los tiraba por la borda en base a uno de ellos: proteger a su familia al precio que fuese.

No creía que su madre estuviera pensando precisamente en aquello cuando le pidió que cuidara siempre de los suyos, pero tampoco creía que aquella mujer fuera capaz de concebir que sus hijos estarían nunca en una situación así. ¿Quién podría imaginar semejante mierda?

Con los ojos abiertos como platos y el sueño eludiéndole, Lohran había pasado varias horas tumbado en aquel catre, con los brazos flexionados bajo la cabeza; con los primeros rayos del sol, que se colaban a través de una sucia ventana enrejada que había en el cuarto, había optado por levantarse y buscar otro lugar donde matar el tiempo. Había paseado alrededor del complejo durante algunos minutos, mientras el sol terminaba de emerger del horizonte, y cuando se había cansado, se había dejado caer sentado en los peldaños metálicos de la entrada.

Fue allí dónde lo encontró Luciana.

—Tienes una pinta de mierda, tío.—Fue la primera y extremadamente amable cosa que Lucy le dijo, nada más aparecerse ante él.

—¿Qué haces tú aquí?—Preguntó Lohran, frunciendo el ceño. No le hacía mucha gracia mezclarla en aquello.

—Resulta que a Archie le gustan los videojuegos.—Archie era uno de sus compañeros, el mismo que había elaborado las runas protectoras que permitían a los radicales aparecerse en aquella localización, de otra forma protegida frente a dicha magia.—¿Te acuerdas de esa Game Boy que me compré por cuatro libras en un mercadillo callejero en Candem Town? Pues ya no la tengo.—Lucy se metió una mano en el bolsillo y sacó una piedrecita con una runa luminosa. Lohran suspiró.—La voy a echar de menos...

—Podrías haberla conservado: no quiero que estés aquí.—Respondió Lohran, poniéndose en pie y caminando hacia su hermana.—Este no es lugar para...

—¿...una cría?—Preguntó ella con cinismo, apartando la mano cuando vio a Lohran alzar la suya en dirección a la runa; volvió a guardársela en el bolsillo de los pantalones.—Prue también es mi hermana, y la quiero de vuelta tanto como tú. Y legalmente soy una adulta, aunque no haya podido terminar mis estudios. Así que no me vengas con esa mierda.

—Lucy… Ya hablamos de esto.

—No. Tú hablaste, y yo me tuve que callar. Pero en ningún momento estuve de acuerdo. Quiero participar en esto.

Lohran se llevó ambas manos a la cabeza, y comenzó a caminar sin ningún rumbo. Por si tuviera pocas preocupaciones en la cabeza, ahora se presentaba aquello. No le apetecía que su hermana de diecisiete años se mezclara en aquel asunto. No sólo no tenía las cualidades necesarias—no creía tenerlas ni siquiera él mismo—, sino que además, a pesar de su vocabulario soez, tenía un corazón todavía más grande que el de Lohran.

Si Lohran ya tenía dudas de ser capaz de llevar aquello a término, ¿cuántas no tendría ella?

—¿Pillaste a una de sus hermanas?—Preguntó Lucy, a lo que Lohran asintió con la cabeza, suspirando.—¿Dónde está? ¿Puedo verla?

Pensó en decirle que no, que lo mejor sería que se mantuviera alejada de todo aquello. Pero… ¿le iba a hacer caso? Seguramente no. Así que prefirió no pelear con ella.

—Arriba, en la garita de vigilancia. ¿Qué te parece si la convences para que coma algo? Seguro que a ti te hará más caso que a mí.
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Miér Sep 18, 2019 3:33 am

Angelica no era una persona propia para perder los papeles, solía destacar siempre por su gran porte, paciencia y tranquilidad. Sin embargo, no soportó que con el miedo que tenía en ese momento, lo irritada que estaba y su enfado con el mundo por estar en esa situación, su captor estuviese aconsejándola sobre lo que hacer o cómo sentirse. ¿Que rezase para que su hermano cumpliese con su parte? ¡Su hermano era imbécil por haberse metido en la filas de los mortífagos, pero no tenía ninguna duda de que haría lo imposible por sacarla de ahí! ¿Que diese las gracias por tener una oportunidad de sobrevivir? ¿Ese tío era idiota? De verdad, ¿ese tío era idiota?

Y ya cuando dijo que debía de alegrarse…

Quizás, en ese momento, salió la parte Edevane ruin que jamás había salido anteriormente a alguien como ella. Pero no, no iba a permitir que un hombre que le estaba arruinando la vida y ya le había dicho que la mataría en tres días si su hermano no aparecía, le dijera lo que debía de hacer o cómo debía de sentirse. Vio que el hombre se iba, pero no pudo reprimirse.

―¡No quiero darte pena! ―le respondió. ―¡Pero no quiero que te olvides de lo que me estás haciendo! ¡No te engañes pensando que me estás haciendo un favor o que eres una buena persona! ¡Eres tan monstruo como todos los que están peleando en esta maldita guerra!

No supo si le escuchó y lo cierto es que le dio igual. Después de gritar eso, volvió a caer en el pozo de la tristeza y la desesperación, volviendo al llanto. No podía sentirse más miserable: ¿cómo era posible que precisamente ella, que no tomaba partido, hubiese terminado así?

No comió absolutamente nada, pese a que los compañeros de Martins le habían ofrecido algo. Tampoco durmió nada, aunque en muchas ocasiones se la pudiera ver con los ojos cerrados, sólo por cansancio de estar mirando a aquel destrozado techo. Estaba en un lugar prácticamente a oscuras, pero aún así pudo ver a través de los huecos de las ventanas, tapados con trozos de maderas, como de la profunda y larga noche empezaba a salir el sol. Giró la cabeza hacia esa dirección, viendo las motas de polvo en suspensión por donde entraba un rayo de sol.

Se quedó allí observando aquel rayo, sin poder evitar pensar que podría ser de los últimos que pudiese ver en su vida. Pese a lo enfadada que pudiera estar con su hermano, confiaba en que haría lo necesario para sacarla de allí. Del que no confiaba era del que le había raptado.

Entonces escuchó unos pasos entrar en la sala, pero ni se giró en aquella dirección. No eran los pasos fuertes del secuestrador, ni tampoco los inseguros del tipo que le había intentando convencer de que comiese. Aquellos pasos eran diferentes. Igualmente no se giró para observar, sino que siguió mirando el rayo de sol.

Se estaba orinando muchísimo, estaba hambrienta y debían de haberle aparecido unas ojeras de no haber pegado ojo en toda la noche.

La figura de aquella chica terminó por colocarse justo en frente de la mirada de Angie, haciendo que dejase de ver el rayo de luz. Parecía una acción poética, sus enemigos quitándole la oportunidad de ver la luz del sol para siempre. Fue en ese momento cuando la Edevane alzó ligeramente la mirada, viendo allí a un rostro joven y desconocido. Era de tez oscura, igual que el secuestrador, por lo que quizás de manera un poco racista asumió que eran familiares. Sinceramente, en ese punto le daba igual saber quién era familiar de quién.

―¿Se me permite ir al baño o como voy a morir igualmente les da igual que me orine encima? ―preguntó, con voz apagada e irónica.

Ya no sabía si le dolía el vientre de aguantar las ganas de ir al baño, o del hambre que tenía.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Jue Sep 19, 2019 2:25 pm

Mientras Lohran Martins se dedicaba a matar el tiempo en los alrededores de la factoría abandonada, debatiéndose entre remordimientos de conciencia y la convicción de que más le valdría intentar tomarse alguna poción para dormir si quería estar en condiciones para hacer frente a Edevane, su hermanastra, Luciana Silva, caminaba en dirección a la garita en que estaba retenida la hermana del pelirrojo.

La mestiza entró sin decir palabra y encontró a la mujer observando la ventana entablada que daba al exterior, quizás añorando su libertad. Era eso lo que hacían los prisioneros, ¿no? Añorar su libertad.

Caminó hasta situarse delante de ella y se cruzó de brazos. Fue recibida con ironía, cosa que se imaginaba, lo cual la llevó a alzar ligeramente una de sus cejas. No es que Luciana sinitiese una gran empatía hacia los miembros de las familias abiertamente puristas, responsables de su situación actual, así que su reacción fue bastante fría.

—Buenos días a ti también.—Le dijo, también con ironía. Entonces, sin mediar palabra, quizás pecando de ingenua, la joven bruja alcanzó uno de los grilletes de cuero que mantenían las muñecas de Angelica Edevane firmemente sujetas a la camilla. Comenzó a desabrochar la resistente correa… y entonces se detuvo.—Si prometes que no me vas a atacar, te ayudo a llegar al baño. ¿Vas a atacarme?

La pregunta no dejaba de ser un tanto absurda, pues en caso de hacerlo, ¿para qué se lo iba a decir? ¿Para que se esperase el golpe o algo así? Absurdo, sin lugar a dudas. Sin embargo, la negativa de la mujer fue suficiente para ella: de todas formas, si la atacaba, no lograría escapar de allí.

Luciana le soltó el primer amarre y luego el segundo, dejando sus manos libres. Sin embargo, no liberó sus pies de inmediato; en su lugar, abandonó un momento la garita y regresó empujando una silla de ruedas que contaba con correajes similares. La detuvo junto a la camilla, y cuando Edevane la miró, se encogió de hombros.

—No soy tu carcelera, pero tampoco quiero que escapes.—Le dijo.—La vida de mi hermana depende de dos cosas: que tú sigas con vida, y que sigas aquí.—Y dicho esto, fue a soltarle las correas de los pies, para luego observarla de cerca mientras pasaba de la camilla a la silla.

Viendo la actitud pasiva de la mujer, quien quizás no se creía capaz de huir por sus propios medios, Luciana le hizo una concesión: únicamente le ató la mano derecha al reposabrazos, dejando el resto de extremidades libres. No podría soltarse aunque quisiera, y dudaba mucho que fuera a salir corriendo con una silla de ruedas a rastras… o a cortarse un brazo, de paso.

Utilizó la aparición para desplazarse al piso de abajo con silla y Edevane incluidos, y una vez allí, la empujó en dirección al cuarto de baño, un cuartucho a unos cinco metros de donde estaban. La silla de ruedas chirriaba a cada paso que daba en esa dirección.

—¿Crees que tu hermano hará lo que le pedimos?—Le preguntó de repente, rompiendo el incómodo silencio que reinaba entre ellas dos.—Ya me imagino que nuestra situación te importará una mierda, especialmente desde el momento en que te secuestramos, ¿pero pondrías tu vida en sus manos? ¿Crees que hará todo lo posible para salvarte?

Luciana Silva no era tan arisca como parecía, pero en muchas ocasiones le resultaba mucho más sencillo esconderse detrás de esa máscara de persona agresiva. Era como un escudo: en su corta vida, ya había tenido ocasión de conocer la traición, de ver cómo sus amigos se convertían en sus enemigos, y de perderlo casi todo.

—Si es así, no tienes de qué preocuparte: volverás con tu familia, y nosotros trataremos de recomponer lo que ha quedado de la nuestra.—Lo dijo sin acritud, por mucho que pudiera perfectamente recriminárselo. Aunque ella no fuera responsable directa de todo aquello, para Luciana eran todos iguales.
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Sáb Sep 21, 2019 2:10 am

¿De verdad le veía con cara de que iba a atacarla? Se negó, por supuesto, pero le pareció hasta innecesario. Ellos tenían varitas y Angelica era bien consciente que sin varita en mano sus posibilidades de victoria se reducían a cero. Podría ser muy diestra con la varita, pero sin ella no era ninguna amenaza. Y, sinceramente, no quería ganarse una paliza por pegar a nadie en vano. Por no hablar, por supuesto, de que Angelica no mataba ni a una mosca.

Frente a la hospitalidad de la chica, Angelica no hizo ningún movimiento agresivo, sino que cuando pudo, se irguió de la camilla sintiendo que sus músculos se quejaban como engranajes sin aceite, para bajar y sentarse en la silla de ruedas. La joven sólo le ató una de las manos, algo que agradeció para poder recuperar cierta movilidad en sus extremidades.

Aparecieron en otro lugar que evidentemente Angie no reconocía, pero al ver que no había demasiada diferencia con respecto al aspecto de donde se encontraba antes, no dijo nada hasta que la muchacha volvió a hablar.

El tono de la chica, pese a ser serio, sonaba conciliador, no como el del chico de ayer que no aportaba ni de lejos ningún tipo de confianza. Ese tono sí que daba pie a que Angelica quisiese decir algo que no fuera agresivo o defensivo. Sin embargo, en un principio no contestó, sino que esperó hasta que la chica le dijo que no tenía que preocuparse. Genial: ahora que le había dicho eso, ¡ya no estaba preocupada!

Tras coger aire por la nariz, habló:

―Pondría indudablemente mi vida en manos de mi hermano ―le dijo, con la mirada en su propios pies mientras la silla seguía chirriando y moviéndose. ―Sé que intentará por todos los medios hacer lo que le pidáis con tal de salvarme, pero sé que lo que le pedís no es fácil y no es que esté en su mano de lo que tiene que hacer.

El Área-M era un lugar demasiado bien protegido, por no hablar que encima Ayax todavía era un becario. No dudaba de la inteligencia de su hermano, pero poner en peligro su trabajo, al resto de su familia y todo lo que tenían por sacar a una presa de allí le parecía muy arriesgado y complicado. Sin embargo, lo que a Angelica le preocupaba de verdad era que no pudiera conseguirlo por mucho que lo intentase y que, además de ponerse en peligro, no consiguiese nada.

No quería morir y quería confiar en su hermano, ¿pero y si fallaba? ¿Y si las cosas no salían bien? ¿Y si esas últimas horas que le había dicho el hombre ayer eran sus últimas horas?  

―Puede tener su mejor intención e intentar sacar a vuestra hermana de ahí, pero puede fallar ―añadió, todavía ausente. ―Y en tal caso, da igual que lo haya intentado. La cosa es así, ¿no? Él os arrebata a una hermana y vosotros le arrebatáis una hermana. ―Hizo una pausa, antes de decir lo último: ―Puede sonar justo, pero no deja de ser un acto egoísta.

Porque eso era venganza, se mirase por donde se mirase y no había nada más egoísta que la propia venganza en donde quieres que hacer sufrir a otra persona sólo para intentar sentirte mejor, creyendo que has repartido la justicia merecida.

Justo se pararon frente al baño, pues Angie pudo ver el retrete en el interior. Alzó la mano atada, o al menos la movió todo lo posible para que se fijase en ella.

―¿Puede soltarme, por favor? No pretendo hacer ninguna locura, sólo no mancharme. ―Sonaba triste, pero es que era la pura realidad.

Angelica había adoptado una actitud pasiva y totalmente sumisa. Ella no quería hacer daño a nadie y de verdad que no tenía nada en contra de los Martins, a excepción de que la hubiesen amenazado con su vida. ¿Que ella hubiera actuado igual en su posición? En absoluto. No lo hubiera hecho, pero aún así podía entender qué era lo que movía a esa familia y que perder a un hermano era perder una parte de ti. Así que en ese momento lo único que podía hacer era rezar por su vida, convencerlos de que no merecía morir aunque Ayax fallase pero, sobre todo, confiar en su hermano.

Pese a la actitud pasiva y sumisa, se notaba sumamente irascible, por lo que que saltase a la mínima sería terriblemente factible, sobre todo añadiendo a la ecuación las hormonas a las que tan poco habituada estaba.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Dom Sep 22, 2019 1:27 am

Luciana empujó la silla a través del polvoriento suelo de la factoría, preguntándose igual que su hermano si lo que estaban haciendo era lo correcto. Podía asegurar que su difunta madre no les había educado así, y por mucho que les hubiera inculcado valores familiares muy fuertes, dudaba mucho que el secuestro estuviera contemplado dentro de dichos valores.

Si preguntaba era porque dudaba. Dudaba de lo que estaban haciendo allí, por encima de todo. Había mil y una formas de que aquello saliese mal y, a consecuencia, ya no ellos, sino los compañeros que les habían echado una mano, terminasen pagándolo.

La pregunta obtuvo respuesta: Edevane iba a hacer todo lo posible por recuperar a su hermana, lo que hiciese falta. Resultaba irónico que Lohran y él fuesen tan parecidos y, a la vez, tan diametralmente opuestos. De no existir el purismo, quizás, aquellos dos no se habrían convertido en enemigos. Pero allí estaban.

Tras escucharla en silencio, mientras la conducía a la puerta del cuarto de baño, Lucy reflexionó acerca de sus palabras. Pareció que no iba a decir absolutamente nada, pero en realidad estaba pensando cómo hacerlo.

Cuando creyó que tenía las palabras correctas, caminó alrededor de la silla para situarse frente a Angelica Edevane, y la miró a los ojos para hablarle.

—Vale. Me hago cargo: tu situación actual es una mierda. Y a lo mejor me equivoco, pero pareces mejor persona que tu hermano. Entiendo que todo esto da miedo y todo ese rollo, vale.—Se cruzó de brazos, suspirando y moviéndose inquieta.—Lo único que quiero decirte es que parece que ya te has rendido. No te rindas todavía, tía.—A Lucy no le hacía demasiada gracia la gente que, a la mínima de turno, ya estaba tirando la toalla. Si ella, a sus diecisiete años, había sido capaz de sobrevivir todo lo que había sobrevivido, otros podían pasar por mucho menos.—Tú… intenta mantenerte positiva. Déjame hablar con mi hermano y veremos cómo podemos solucionar esto, ¿te parece?

Y entonces, haciendo caso de la petición de Angelica, Luciana Silva soltó la única correa con que sujetaba a la prisionera a la silla de ruedas. Entonces, le ofreció ambas manos para ayudarla a ponerse en pie. Había elegido confiar en ella.

—No te molestes en tirar de la cadena.—Dijo, consciente de que en aquel lugar el agua corriente era un sueño, o bien un recuerdo del pasado más remoto.—Papel higiénico hay, y si fuera tú, pondría una buena capa sobre la taza. Ya sabes, por si acaso.—Y se encogió de hombros, soltándole las manos y abriéndole la puerta del primer cubículo.

Mientras Angelica hacía lo suyo allí dentro, con la puerta entreabierta, Luciana esperó apoyada en el marco. Le sorprendía que para entonces no hubiera aparecido nadie, preocupado por la ausencia de la prisionera, pero lo agradeció: a fin de cuentas, prefería estar a solas con ella.

—Cuando salgas, si te parece, podemos hablar de que comas algo...—Dejó caer, como sugerencia.—También podemos buscarte alguna forma de entretenimiento. ¿Qué te gusta hacer? En interiores, obviamente.

Cualquiera pensaría que intentaba ganarse su confianza, y sería una forma de pensamiento muy lógica dada la situación. Sin embargo, Luciana no disfrutaba con aquello, y lo único que quería era que todo terminase lo antes posible, de la manera más satisfactoria para ambas partes. Un pensamiento muy poco radical, ¿verdad?
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Mar Sep 24, 2019 1:43 am

Como si Angelica pudiera elegir cómo sentirse en una situación así, realmente… No es que ella tuviera ese poder en sí misma y, lo sentía por el optimismo de aquella chica tan simpática, pero eso no funcionaba con ella. No pensaba mantenerse positiva en una situación tan desfavorable y siendo presa de un grupo de personas que ya habían amenazado con matarla si las cosas salían de manera desafortunada. Su mente, tan arraigada a lo lógico, no quería apoyarse en un sentimiento de esperanza que en verdad no se sostenía en ninguna parte. Además, el hecho de estar embarazada y que su hijo también estuviese en peligro había hecho que todo le estuviese afectando muchísimo más.

Cuando la chica le ayudó a ponerse en pie, Angie la miró a los ojos. Dudaba mucho que encontrasen ‘UNA SOLUCIÓN’ a aquello, por lo que su mirada era bastante pasiva. Nadie capturaba a otro nadie si no tenía claro llegar al final y dudaba mucho que el hombre de ayer tuviese en mente cambiar de plan.

―Una no puede decidir cómo encontrarse. Si tú puedes, enhorabuena. ―Sopesó la idea de decirle que estaba embarazada después de lo que le había dicho, pero no lo hizo porque, ¿para qué?

Entró al interior del baño y, mientras orinaba, escuchó la voz de la chica al otro lado, ofreciéndole de nuevo la oportunidad de comer algo, como habían hecho los otros tipos. Lo cierto es que en ese momento estaba hambrienta y cuando llegas a ese punto, tenías que ser muy masoquista o suicida para negarte a algo de comida. Además, su instinto de supervivencia, así como el hecho de que no quería perder a su hijo por eso en el caso de que sobreviviese, la hicieron cambiar de opinión.

Vaciarse de tanta pis le había hecho tomarse esos largos segundos en pensar que quizás su actitud era cierto que no era la mejor, pero es que no podía sencillamente ser positiva y ya. No le salía. No habló mientras estaba en el interior del cubículo, sino que después de terminar, salió de allí.

―Leer, estudiar… ―Respondió, aportando algo más de lo que simplemente le preguntaban: ―Ayer tenía un bolso en donde tenía mis apuntes… Me ayudarían a no volverme loca aquí dentro.

Cualquiera diría que estudiar en una situación así no es que fuese demasiado propicio para despejar la mente, pero lo bueno que tenía Angie es que lo que estudiaba era su pasión, por lo que sumergirse en lo que realmente le gustaba sí que le haría pasar el tiempo más tranquilamente.

―Y comeré algo… ―Añadió, encogiéndose de hombros. ―Me da igual el qué, lo que haya.

Ahora mismo es que no le haría ascos ni a la comida más sosa del universo. ¡Ni siquiera a los guisantes, que nunca le habían gustado! Tenía hambre y hasta el plato de arroz blanco más triste del universo le parecería un manjar. Eso sí, le había entrado un gran antojo de tortitas, pero hasta ella sabía que eso era demasiado.

Angie volvió a sentarse en la silla de ruedas, obediente. Sus intenciones eran totalmente honestas: la Edevane era una ratilla de biblioteca, una mujer cuya mejor arma era la mente y que no quería poner en riesgo a lo único que quería proteger. Puso una de sus manos sobre su barriga, sin poder quitarse eso de la cabeza. ¿Cómo podía algo tan pequeño, de apenas tres meses de formación, hacer tanta mella en ella?

La actitud de la chica le había ayudado bastante, por lo que se lo hizo ver.

―Gracias ―dijo. Podría entenderse que se refería a que la hubiese dejado ir al baño, por lo que matizó: ―Por las formas y tu positivismo. Es muy raro que quién me ha secuestrado me anime a estar feliz ―confesó, seria, pese a que eso parecía casi una broma y había sonado hasta cómico.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Lohran Martins el Miér Sep 25, 2019 12:52 am

No, definitivamente, una persona no podía decidir conscientemente cómo se sentía con respecto a una situación, eso lo sabía cualquiera; sin embargo, y de eso Luciana entendía bastante, una persona sí podía escoger la forma en que hacía frente a una situación. Desde luego, no era su vida la que estaba amenazada, no en ese momento concreto, pero sí había estado en situaciones de mierda en que una actitud positiva la había ayudado, por lo menos, a no volverse loca.

Su respuesta a eso fue encogerse de hombros, para luego dedicarse a la tediosa labor de esperar a que Angelica terminase lo suyo en el cuarto de baño. Fue entonces cuando le propuso no sólo comer, sino hacer algo para mantener la cabeza ocupada.

—Se lo pediré a los otros.—Le dijo. Seguramente pondrían problemas, ¿pero qué daño iba a hacer dejar que leyese sus malditos apuntes? No estaba pidiendo una tarta con una lima escondida dentro, ni nada por el estilo.—No sé si podré conseguirte algún libro, además. ¿Te gusta algún género concreto?—Dudaba que por allí hubiera libros, pero se podía llegar de manera relativamente rápida a alguna librería donde conseguir algo decente.

Otro punto positivo de aquella situación: Angelica finalmente había aceptado comer algo. De eso seguro que tenían algo, y si no lo tenían, alguien saldría a comprar. Después de todo, si iban a echarse tres días allí, tendrían que comer.

Una vez Angelica volvió a salir, se sentó de nuevo en la silla, sin siquiera pedírselo. Lucy optó por no atarla esta vez. ¿De qué serviría? No iba a escaparse, ni mucho menos. Su actitud distaba mucho de alguien enfadado. Sólo parecía… triste.

—Bueno… créeme que, si mi madre me viera ahora mismo, no estaría demasiado orgullosa de mí. Así que supongo que yo tampoco debo sentirme demasiado orgullosa de mí misma.—Le respondió con sinceridad.—Y ya sé que te costará ver a mi hermano como otra cosa que tu secuestrador, pero te lo digo yo: se siente tan mal como yo por esto.—Aunque no podría asegurar aquello al cien por cien, a decir verdad.—Así que, de verdad: intenta mantener una actitud positiva. Pronto, tú estarás libre, nosotros tendremos a nuestra hermana de vuelta, y estaremos tan jodidos como estábamos al principio, pero al menos estaremos los tres juntos.

Y al decir aquello, Luciana no pudo evitar soltar una carcajada sarcástica. Y es que era cierto: aquello no iba a mejorar sus vidas, ni mucho menos; si acaso, dejaría una huella en la vida de Angelica.

—¿Y qué estudias?—Preguntó Luciana mientras comenzaba a empujar la silla fuera del cuarto de baño.—Yo echo de menos Hogwarts, o el recuerdo que tengo de Hogwarts, mejor dicho: parece ser que actualmente todo está muy jodido ahí dentro.

Aquella era su contribución para hacer sentir un poco mejor a Angelica: distraerla con charla banal serviría para que no pensase en la situación desastrosa en que estaba metida. No se sentía mejor consigo misma, pero… al menos no se sentiría tan mal como si simplemente la ignorase.

Sin embargo, Angelica apenas tuvo tiempo de responder cuando ambas mujeres escucharon un grito por encima de sus cabezas. Luciana se detuvo y miró en dirección a la pasarela que pendía sobre ellas. Allí, asomado a la barandilla, se encontraba uno de sus compañeros: Alden Rutherford, a quien Angelica reconocería como uno de los hombres en la falsa ambulancia, y uno de sus carceleros. Tenía cara de pocos amigos.

—¡Luciana! ¡¿Qué coño te crees que estás haciendo?!—Preguntó, pura rudeza y malas maneras.

—¡Cálmate, capullo!—Respondió la susodicha, frunciendo el ceño.—Sólo la he llevado al puto retrete.

Alden recorrió la pasarela a grandes zancadas, pisando tan fuerte que la estructura metálica se sacudía a su paso. Luciana temió que en algún momento se les cayese encima. No ocurrió, por suerte, pues el fugitivo se encaramó a la escalera más próxima y descendió igual de rápido. En cuanto sus pies tocaron el polvoriento suelo, se lanzó hacia ella con las mismas zancadas con que había recorrido la pasarela.

—¡Es una prisionera! ¡¿La estás llevando de paseo o algo por el estilo?!—Exigió saber el fugitivo, cuyas intenciones eran claras: pretendía inmovilizar a Angelica a la silla, y no pretendía hacerlo suavemente.

Dio dos pasos rápidos y se colocó por delante de ella, haciendo que Alden se detuviese.

—No es prisionera. Es mía y de mi hermano. Así que déjala en paz.—Le exigió la chica negra al enorme hombre blanco.

Dicho hombre blanco, sin ningún tipo de delicadeza, agarró el antebrazo de Lucy con una de sus enormes manos, zarandeándola. Sus ojos se desorbitaron por un momento, y la bruja temió que descargara su rabia sobre ella. Le habló en susurros, como si no quisiera que nadie más que ella lo escuchase.

—Cierra la puta boca, mocosa. No voy a permitir que una cría me dé órdenes, y mucho menos cuando no es una de los nuestros...—Alden apretó el puño que tenía libre. Estaba a punto de sacudirle un puñetazo, y ella lo sabía.

—¡¿Qué coño pasa aquí?!—Bramó entonces la voz de Lohran, al otro lado de la sala, haciendo que tanto Alden como Luciana se volviesen para mirarlo.—Si no quieres que te parta la mano, más te vale quitársela de encima a mi hermana, Alden.

La amenaza de Lohran fue firme, y por un momento, Alden lo miró con esos ojos desorbitados de antes. No soltó a Luciana hasta que, como golpeado por algún objeto pequeño que hubieran arrojado en su dirección, dio un respingo y parpadeó. Entonces, la miró con incredulidad, luego volvió a mirar a Lohran, para volver a mirar a Lucy y finalmente soltarla.

—Controla a tu puta hermana, Lohran.—Advirtió Alden, al tiempo que se marchaba, señalándola con un índice acusador.—¡Y dile que esa zorra pelirroja no está en un puto hotel!

Luciana, que no se había movido de delante de Angelica, temblaba. Estaba visiblemente nerviosa cuando Lohran caminó hacia ella, y no apartaba la mirada de Alden. No lo hizo hasta que vio al fugitivo desaparecer escaleras arriba. Su hermano puso una mano en su hombro, y ella dio un respingo, clavando en él una mirada desorbitada.

—¿Estás bien?—Preguntó con suavidad el brasileño, a lo que su hermana asintió con la cabeza.—Vamos a cambiar a la prisionera de sitio. No me fío de Alden.

—Se llama Angelica.—Corrigió Luciana.—Pero estoy de acuerdo: yo tampoco me fío de él.

Hasta ese momento, Lohran no había pensado en la posibilidad de que uno de sus propios compañeros pudiera suponer un problema tan grande. De hecho, antes de que Ayax Edevane tuviese ocasión de cumplir con su parte de aquel enfermizo trato, Alden Rutherford causaría problemas.

Mientras Luciana se giraba hacia Angelica y le preguntaba si estaba bien, Lohran pensaba una manera de evitar que una situación así pudiera repetirse. Tal vez se había equivocado al confiar en Alden para aquello...
Lohran Martins
Imagen Personalizada : The time of the reckoning [Ayax&Lohran] - Página 3 1VGtoSh
RP : 10
PB : Michael B. Jordan
Edad del pj : 30
Ocupación : Desempleado
Pureza de sangre : Sucia
Galeones : 500
Lealtad : Radicales
Patronus : Ninguno
RP Adicional : +2F
Mensajes : 194
Puntos : 156
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6246-lohran-martins http://www.expectopatronum-rpg.com/ http://www.expectopatronum-rpg.com/t6275-cronologia-de-lohran http://www.expectopatronum-rpg.com/
Lohran MartinsRadical

Ayax Edevane el Vie Sep 27, 2019 2:37 am

―Me gustan las novelas negras ―le respondió a su pregunta sin muchas dudas, llevaba ya muchos años leyendo como para saber que le encantaba, por encima de todo, ese tipo de novelas.

No creía realmente que le fueran a traer un libro y si lo hacían, seguramente ya le trajesen uno que ya había leído, pues Angelica leía mucho. Mucho, mucho. Prefería indudablemente sus apuntes, pues sabía que con eso podría despejarse más de lo que estaba viviendo en ese momento.

Pese al intento de Luciana en que Angie no viese tan mal a Lohran, no ocurrió un milagro. Vale que no le habían hecho nada, pero la actitud del radical el día anterior así como la seguridad en la que predijo su muerte… no es que le diese precisamente confianza, o que creyese que realmente se sentía mal por eso. Además, a la Edevane no se le podía pasar por la cabeza hacer algo por lo que pudiera sentirse mal, o por lo que no estuviera segura, mucho menos si al final estaba la posibilidad de matar a una persona.

Insistió de nuevo con lo de la actitud positiva, con que ella al final terminaría saliendo libre y nada ocurriría. Que lo repitiera tanto hacía contraste con cómo se sentía por la pesadumbre de creer que al final de todo eso iba a morir, así que quizás Luciana no lo estaba haciendo tan mal para que Angie, inconscientemente, adoptase una actitud un poquito más positiva. Mírala: si ya hasta había aceptado comer.

―Soy runóloga e historiadora ―respondió, para entonces  decirle lo importante: ―Pero ahora estoy haciendo un curso de arqueología. ―Todo estaba relacionado con la magia, pese a que gran parte del curso arqueológico tuviese que ver con cosas no tan mágicas.

Sin embargo, la conversación con Luciana, que había sido lo más normal hasta ahora en aquel lugar, se vio interrumpida por un hombre que si bien Angelica lo había visto anteriormente, no le había parecido tan agresivo ni tan imbécil. Le dio miedo su actitud, sobre todo porque el problema ahí no era Luciana, sino que lo era ella. ¿Y si le hacía algo? Él no le había prometido que no le iba a hacer nada, ¿y si él era el que castigaba a los fugitivos? ¿Y si a él le daba igual todo? Cuando vio como sujetó a Luciana, a punto estuvo de ponerse en pie y decir algo, pero el miedo la invadió.

Por primera vez se alegró de ver a Lohran aparecer, pues puso orden en toda aquella situación tan caótica y repentina, demostrando que era el líder. Lo cierto es que cuando aquel hombre se fue, sintió hasta pena de la situación, de que hubieran personas tan diferentes en una misma causa. Luciana sólo quería tratar como a una persona más a Angie, mientras que el otro hubiera contestado que ‘sí’ a lo de que se orinase encima.

Angelica no dijo nada, sólo asintió con la cabeza cuando Lohran le preguntó si estaba bien, pero de repente se sentía como el punto de discordia entre un grupo de fugitivos y eso… sinceramente, no le gustaba demasiado. No se había movido ni un poco: seguía sentada en la silla de ruedas, inmóvil. No quería que la atasen por ‘portarse mal’ por lo que estaba intentando portarse bien.


***

Terminaron por llevar de nuevo a Angelica a una zona segura, o al menos eso era lo que ellos creían. Ella, sin embargo, no podía dejar de temer el momento en el que Lohran y Luciana se fuesen a hacer vida normal sin cuidar de su secuestrada y, por alguna razón, aquel tipo volviese a hacerle cualquier cosa.

Luciana y Lohran parecían estar hablando de darle algo de comer a Angie, pero ésta solo podía pensar en lo que le preocupaba. Temía que aquel hombre tan agresivo volviese y le hiciera algo. Lohran y Luciana le habían prometido no hacerle nada y aún así tenía miedo de ellos, por lo que podéis haceros una idea de sus sentimientos ahora mismo con aquel hombre que había tratado de esa manera a lo que se supone que era un igual.

―¿Me vais a dejar sola como anoche? ―preguntó, asustada y medio ausente de la conversación que estaban teniendo los hermanos. ―¿Ese hombre... no me hará nada?

Sabía que como secuestrada poco tenía que decir al respecto. Lo normal era que la atasen a un poste y la dejasen ahí 'descansando' toda la noche, sin preocuparse por su salud, su estado o lo que sea. Y tampoco sabía cuánto de valiosa era ella o cuánto de buenas personas eran ellos. Sin embargo, ella aún así manifestó su miedo en voz alta porque Luciana le había hecho confiar un poco en la situación.
Ayax Edevane
Imagen Personalizada : Te guiño un ojo.
RP : 10
PB : Cameron Monaghan
Edad del pj : 23
Ocupación : Extirpador del Área-M
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 6.774
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : No
RP Adicional : 000
Mensajes : 417
Puntos : 325
http://www.expectopatronum-rpg.com/t6060-ficha-de-ayax-edevane http://www.expectopatronum-rpg.com/t6074-relaciones-de-ayax-edevane#89254 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6070-cronologia-de-ayax-edevane#89221 http://www.expectopatronum-rpg.com/t6069-correo-de-ayax-edevane#89220
Ayax EdevaneExtirpador

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 3 de 5. Precedente  1, 2, 3, 4, 5  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.