Situación Actual
21º-14º // 5 octubre luna llena
Entrevista
Administración
Últimos Mensajes
Awards
Edward W.Mejor PJ ♂
Abigail GreyMejor PJ ♀
Henry KerrMejor User
Zoe LevinsonMejor roler
Circe MasbecthMejor Mortifago
Fiona ShadowsOrden del Fenix
Alex & ZoeMejor dúol
Denzel S.Premio Admin
Afiliaciones
Hermanas [2/4]
Expectro PatronumExpectro Patronum
Directorios [8/8]
Élite [36/40]
1zp6r0z.jpgSaint Michel UniversitéMagic WordsBelovedHogwartsExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro PatronumExpectro Patronum
Redes Sociales
2añosonline

Trama Global: Banquete de Fin de Curso.

Albus Dumbledore el Lun Jun 30, 2014 8:30 pm


El curso había llegado a su fin  y como cada año, la tradición era convocar a todos y cada uno de los alumnos en un gran baquete que tenía lugar, como no podía ser de otra manera, en el Gran Comedor. La decoración de la sala, cambiante en cada una de las fiestas destacaba esta vez por los grandes estandartes que colgaban del techo, los cuáles una vez anunciado el ganador de la Copa de la Casa de ese año, se teñirían de los colores propios de la misma.

Albus Dumbledore esperaba ansioso aquel día. Los rincones de Hogwarts se llenaban de risas y de felicidad, de alumnos deseosos por empezar las vacaciones y a la misma vez orgullosos del esfuerzo realizado a lo largo del curso. Sin duda podía respirarse alegría en el ambiente y eso era lo que más le satisfacía como director de aquella gran escuela.

Una vez se hubieron reunido todos en sus respectivas mesas, Dumbledore se levantó de su asiento central en la gran y larga mesa de los docentes, acercándose con paso firme y tranquilo al esbelto atril colocado justo en frente. Miró unos segundos a su alrededor con una leve sonrisa en los labios y con ojos aniñados tras sus gafas de media luna, aclarándose la garganta segundos después para comenzar con su tradicional pero importante discurso.

Fueron más que suficientes dos meras palabras  con su grave voz para conseguir la total y completa atención de todos los allí presentes, que le miraban con ojos expectantes y nerviosos muchos de ellos. - Queridos alumnos. - Añadió una corta pausa más, para darle más emoción al asunto. - Como todos sabéis, el curso llega en este preciso momento a su fin. - Una tanda de aplausos animados siguió al comentario, siendo acallados por un leve gesto de parte del ilustre director. - Coincidiréis conmigo en que a pesar de ser un hecho algo triste, a todos, incluso a mí, nos vienen bien unas vacaciones de vez en cuando. - Su tono, aunque imponente como siempre, era jovial y cercano. - Ha sido un año lleno de experiencias y buenos momentos. Hemos podido contar con un profesorado exquisito y cualificado y sobretodo hemos entre todos aportado un granito de arena a vuestra enseñanza como futuros magos. Un granito de arena que espero sólo sea el comienzo de una gran montaña de arena repleta de buenos recuerdos y habilidades. Cabe decir que no podría estar más orgulloso del equipo y sobretodo de los alumnos que conforman esta Escuela. Así, espero fervientemente que penséis de la misma forma que yo y esteis ansiosos por volver el año que viene, con las pilas recargadas y más ganas aún de aprender. - Consciente de que su discurso se estaba alargando, Albus decidió entrar en materia. - A continuación, me dispondré a nombrar a todos aquellos alumnos que gracias a su incansable esfuerzo y dedicación pasarán de curso. - Éste volvió a la mesa y Severus Snape le tendió un pergamino donde figuraban todos y cada uno de los nombres.

- Veamos... La alumna que pasará a cuarto será Arianne Anderson. Los alumnos que pasarán a quinto son: Dannielle Maxwell, Fren Mathis y Amanda Rain. Del mismo modo, los que pasan a sexto son los siguientes: Damon Harrelson, Alexandre Höhner, Ophelia Winslow, Lluna Conde, Evan Miller y Sam Sullivan y por último, aquellos que pasan al último y más importante curso son: Ben Brown, Natalie Corvin, Matt Denbrough, Jason Mirchoff, Nora Jones y Luke Everdeen. Muchas felicidades a todos y que tengáis suerte el próximo año.

Esperó unos segundos para que todos pudieran digerir la información que acababa de dar para luego poner los brazos sobre el atril y sonreír abiertamente, consciente de lo único que quedaba por anunciar. - Sé perfectamente que lo que todos estáis deseando saber no es eso. - Albus saboreó el momento, notando cómo incluso dentro de él surgía una adrenalina bastante curiosa. - Muy bien, no os mantendré más en velo. Me congratula anunciar que la casa que este año se ha merecido con creces ganar la Copa de la Casa es... ¡HUFFLEPUFF! - La sala estalló en aplausos de euforia, más de unas mesas que de otras, pero incluso el mismo Albus Dumbledore aplaudió con énfasis, disponiéndose a cambiar un poco la decoración del lugar.

Con una ágil palmada que retumbó en toda la sala, los estandartes pasaron de ser de un color grisáceo a empañarse de un amarillo vivo y muy llamativo, proclamando a los Hufflepuff como los ganadores de la Copa de la Casa. Sin embargo, Albus Dumbledore añadió unas palabras más, como solía hacer cada año. - Y recordad, son nuestras elecciones las que muestran lo que somos, mucho más que nuestras habilidades. Y ahora... ¡A comer!

Moderador
Expecto Patronum


avatar
Imagen Personalizada :
RP : 17
PB : Michael Gambon.
Edad del pj :
Ocupación : Fugitivo
Pureza de sangre : Mestizo
Lealtad : Orden del Fénix.
Patronus : Fénix (Parlante)
Mensajes : 321
Puntos : 9
Ver perfil de usuario

Danielle J. Maxwell el Lun Jun 30, 2014 10:45 pm

Había aprobado todo y con ello había garantizado estar en quinto el próximo año, ese año tan estresante que todo el mundo odia. ¡TIMOS, allá voy! Debería ponerme a estudiar todos los días un poco, pero todos sabíamos que ni de coña. Iba a tocarme el ombligo todos los días y, como de costumbre, estudiaría días antes para poder sacarme las castañas del fuego. La verdad es que no iba a andar preocupándome de esas cosas, ya que me resultaba de lo más estresante solo pensar los exámenes que iba a tener que hacer.

Fui al banquete de final de curso vestida con el uniforme, ya que tenía todas las cosas metidas en mi baúl a excepción de la ropa que iba a utilizar para subirme al Expreso y volver a Londres y no quería llegar a mancharla ni nada por el estilo en el banquete. Así que fui con el uniforme, pero no me puse la túnica, ya que hacía un calor descomunal en el gran comedor cuando se hacían grandes ocasiones como estas. Aparecí sola por el gran portón y me dirigí a mi mesa, sentándome al lado de Fren. Aún no había salido la comida, por lo que Dumbledore no habría ni empezado a dar su discurso. Esperé pacientemente allí con mi amigo mientras hablábamos de lo GUAY que sería reírnos de los Slytherin por ganar la copa de la casa. Y es que nadie sabía quién iba a ganar, ya que la cosa estaba muy reñida entre Slytherin y Hufflepuff estos últimos meses.

Dumbledore comenzó a hablar pero a mí me daba pereza atender a todo lo que decía, por lo que me puse a jugar con mi tenedor. Atendí cuando empezó a decir la gente que subía de curso y se la choqué a Fren cuando nos nombró a ambos. Acto seguido, él se dio cuenta de que eso a nosotros no nos importaba y los grandes murmullos de todas las mesas anhelaban poner en ambiente el gran comedor del color de la casa ganadora. El director no tardó en llegar al tema y se me hizo eterna la espera, sin embargo, cuando gritó el nombre de Hufflepuff toda mi mesa se levantó de golpe y aquellos que tenían sombrero lo tiraron al aire, mientras que los demás gritábamos como unos auténticos locos. Todo el gran comedor aplaudí y aquello se bañó en estandartes amarillos. Más bonito…

Dumbledore hizo su magia y en cada mesa apareció una gran tanda de comida que no tardé en llevarme a la boca y empezar a devorar.

Aquella noche se nos permitía estar por todo el castillo a deshora como última noche de despedidas, por lo que mucha gente cogía comida y se iba de allí, vaciando el gran comedor. Así mismo, muchos Slytherin se iban con el rabo entre las piernas de lo más humillados. Y yo, desde mi asiento, me reía de ellos. En cierta ocasión vi a Damon y nuestras miradas se cruzaron. Alcé ambas cejas recordando la carta que me había escrito la noche anterior y, con un gesto de pique y sumamente chulesco me encogí de hombros, señalándole la hermosa bandera amarilla, precedida por un tejón, que estaba en medio del gran comedor.
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 18
Ocupación : Universitaria (Pociones)
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 36.370
Lealtad : Neutral
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1255
Puntos : 684
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t87-baul-de-danny-maxwell
Danielle J. MaxwellUniversitarios

Invitado el Lun Jun 30, 2014 11:46 pm

Era la gran fiesta del año. La de fin de curso. Y esa no me la perdía yo ni por todo el dinero del mundo. Tenía que ser una noche espectacular, y para hacerle justicia a la grandiosa noche que nos esperaba, me vestí de manera grandiosa. La verdad era que mi vestido resultaba de lo más simplón, pero al menos no llevaba el uniforme de la escuela. Dado que yo no tenía que hacer maleta porque mis cosas ya estaban en casa de Esther, pude darme el privilegio de vestirme un poco más elegante para la ocasión. Eso sí, con mi túnica. El vestido era amarillo chillón, que se notase la presencia de los Hufflepuff en el gran comedor. Habíamos luchado mucho por conseguir esa copa, nos la merecíamos, y si conseguíamos ganarla lo que traía debajo del vestido escandalizaría a muchos de los presentes...

Entré en las Gran Comedor, repleto de gente, y tomé mi asiento al lado de Danny. Ella venía un poco menos formal que yo, pero supuse que ella ya se había llevado todas sus cosas o ya estaban en su maleta. Podía haberme pedido un vestido, aunque le habría quedado un tanto grande. Le hice un gesto con la cabeza y sonreí cómplice. Al lado de Danny estaba Fren. También le sonreí y le hice un gesto amable con la mano. Ya podían estar preparados, estaba segura de que Hufflepuff ganaría la copa y Slytherin tendría que comerse los mocos. Como iba a disfrutar de la cara de idiota de Ophelia Winslow, era imaginármelo y salivaba como una perra delante de un chuletón.

Mientras Dumbledore hablaba, nadie parecia escucharle, pero los rostros se iluminaban ante los nombres de los graduados. Yo no estaba en esa lista, había pasado un par de meses enferma y por desgracia no había podido pasar de curso. Pero no pasaba nada, así podía disfrutar más tiempo de la buena compañía. Felicité a Danny y me incliné ligeramente sobre la mesa de manera expectativa. Miré a Luke Everdeen con una sonrisita malévola, él me entendía cuando le hacía ese tipo de señales. Luego me giré para mirar a Matt, que estaba en la mesa de Ravenclaw. No me estaba mirando, pero iba a alucinar en colores. Mi mirada pasaba por todos mis amigos repartidos por la sala, con mirada ansiosa y nerviosa. Estaban Sam, Evan, Alexandre, Lluna... hasta llegué a vislumbrar a Esther en la lejanía. Me iba a matar. Mientras, el barbas se hacía de rogar. ¡Ay que dijera ya Hufflepuff por favor!

Y el gran momento llegó.


¡HUFFLEPUFF!


Me quité los tacones rápidamente y mientras todos aplaudían me levanté sobre el banco y me subí a la mesa. -¡Lo hemos conseguido! -grité llena de emoción. -¡Ay que no me lo creo! -continué mientras todos me miraban con cara de querer encerrarme en un psiquiátrico. -¡Esto va por vosotros! ¡OS QUIERO! -y llena de emoción me levanté el vestido amarillo y dejé a la vista unas llamativas braguitas amarillas con el escudo de Hufflepuff. Las risas y los aplausos aumentaron y yo rapidamente me bajé el vestido. Todo el mundo me miraba y yo sonreía sonrojada. A veces se me iba un poco la pinza, pero que se le iba a hacer, yo era así.

Hecha semejante locura, me senté con tranquilidad a comer como todo el mundo. La mitad de la gente de mi casa parecía no creerselo. Pero así era. Miré a Esther de reojo y me dedicó una mirada asesina penetrante. Luego volví a mirar a Matt, esperaba que no se lo hubiese perdido. Brindé con mis compañeros y la mejor fiesta del año empezó, y no acabaría hasta que no saliera el sol.


BRAGAS:
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Jun 30, 2014 11:51 pm

Fin de curso, una gran cena en el comedor es lo que espera en este día en el que nos despedimos la mayoría hasta que empiece el siguiente curso y empecemos con otro festín, hay que ver lo que les gusta atiborrarnos a comida con cualquier excusa.

Como era normal, Dumbledore empezó a dar su discurso que daba fin al curso anunciando quien pasaria de curso y quien no, gracias al cielo conseguí aprobar pociones y he podido pasar de curso.

Danny que se había sentado a mi lado al escuchar nuestros nombres se giro hacia mi y levanto su mano, asi que la respondí chocandole los cinco.

Al rato la sala quedo en silencio.... Dumbledore iba a anunciar quien era la casa ganadora de la copa... de repente
toda la sala se baño en amarillo.

-Genial Danny, ¡hemos ganado!.- grite poniéndome en pie y empezando a saltar por toda la sala.
En ese momento vi a algunos Slytherin, y vi como agachaban la cabeza; aunque nunca me había gustado el sentirme superior por los males de otros, de repente se me ocurrió algo.

-Oye Danny.-dije acercándome a su oído.-qué te parece si nos acercamos a esos que tanto se han burlado siempre de nosotros y nos reímos un poco.

Tal como lo dije sali corriendo hacia la mesa de Slytherin, sabiendo que Danny me iba a seguir, en cuanto llegue a su altura grite sus nombres, alce una bandera de Hufflepuff y empece a cantar, sabiendo que Danny en cuanto llegara me seguiría.


We are the champions my friend
And we’ll keep on fighting till the end
We are the champions
We are the champions
No time for losers ‘cos We are the champions of the world


Cantaba con una sonrisa de oreja a oreja sabiendo que ellas no creian que fuesemos a ganar, y que siempre se estaban metiendo con nosotros por ser de Hufflepuff, así que se merecían saber lo orgulloso que estaba de mi casa y de haberles ganado.

Off: os dejo aqui el  
video:
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Jul 02, 2014 2:25 pm

A pesar de que aquella mañana me había levantado ansioso y motivado en partes iguales, no podía evitar tener un mal presentimiento en cuanto a la Copa de la Casa. Aquel curso había notado a mis compañeros de Slytherin algo gandules y pasotas. De hecho, ahora que lo pensaba detenidamente, había sido bastante más palpable la presencia de los tejones en las clases que las de mis propios compañeros. Solté un largo suspiro una vez había terminado de vestirme Tal que así , debido a aquellos negativos pensamientos y procurando ser optimista salí de la Sala Común de Slytherin con una amplia sonrisa, para luego, tras saludar a la mayoría, dirigirme al Gran Comedor junto a un par de compañeros.

Por norma general hubiera ido con alguna vestimenta algo más ordinaria, pero mi madre me sorprendió aquel año mandándome aquel conjunto, por lo que me vi casi obligado a usarlo aquella noche, lo que tampoco me preocupaba en exceso. La forma de vestirme no había sido nunca una gran obsesión para mí. Además, todo me quedaba como un guante, por qué negarlo.

Tras pocos minutos llegamos en masa al Comedor, donde ya estaban presentes la mayoría de alumnos del colegio, sobretodo los de Hufflepuff, cuya mesa estaba ya casi al completo. Era propio de los Slytherin hacernos esperar un poco.
Miré a ambos lados de la Sala, buscando a dos personas en concreto con las que me apetecía charlar aquella noche: O.Winslow y como no, Danny Maxwell. Como esperaba, ya que me había avisado, no había rastro de la primera, no obstante, era imposible no percatarse fácilmente de la presencia de mi eterna y más divertida rival. Le dediqué una de las sonrisas que sólo ella conocía y sin acercarme a hablar con ella me senté en la mesa de Slytherin, aún con la esperanza de que O. hubiera podido acudir a última hora.

Pasé el rato hablando con los dos amigos que tenía sentados a ambos lados, hasta que la voz del director hizo que paráramos al instante, fijando nuestras miradas en él. Al pobre hombre ya se le veía viejo, aunque no se podía negar que después de Voldemort era probablemente el mago más poderoso que había. No era de extrañar que Voldemort quisiera acabar con él cuanto antes.

El discurso transcurrió como todos los años. Comenzó elogiando a los alumnos y a los profesores para luego nombrar a aquellos que habían pasado de curso, entre los cuales, y no podía ser de otra forma, estaba yo. Algunos de mi casa me miraban para felicitarme, a lo que yo respondía con una sonrisa bastante sobrada, en señal de "era obvio". Entonces, llegó el momento que tanto estábamos esperando. El silencio y los nervios en el Gran Comedor se hicieron palpables. Sin embargo, el temido momento llegó, proclamando como ganadores a los malditos y asquerosos tejones.

Como era de esperar, aquella mesa había estallado en aplausos y vítores, pero yo me había limitado, como la mayoría de los Slytherin, a bajar la cabeza, fijando la vista en los cubiertos que había sobre la mesa. Aquello era indignante, ridículo y tremendamente triste. Una panda de tejones amarillos e insolentes habían ganado la copa por delante de nosotros y eso era algo que me iba a costar digerir. Al alzar la mirada pude ver los ojos burlones de Danny clavados en mí, lo que hizo que una rabia incontrolable y en cantidades sustanciosas se apoderara de mí, sentimiento que fue en aumento al ver la escenita que estaba montando Alice, haciendo que golpeara la mesa con ganas.  Fue Mathis el que consiguió acabar con mi paciencia, haciendo que me levantara de improviso y me colocara justo en frente de el mirándole con ojos amenazantes desde arriba, ya que era un poco más alto que él. "Malditos imbéciles..." El que estaba sentado a mi lado trató de calmarme poniendo una mano en mi hombro, pero era obvio que eso no iba a ser suficiente, aquello se había convertido en una pesadilla. - Déjame en paz. - Le ordené, zafándome de su mano.

Sin ánimo de meterme en demasiado problemas con los profesores por pegarle una paliza a aquel idiota apreté la mandíbula tratando de controlarme y volví a mi asiento. Mi idea era limitarme a comer algo en silencio y rápidamente para salir de allí lo antes posible, ya que no me veía capaz de aguantar a los tejones burlándose de nosotros por mucho más tiempo.
avatar
InvitadoInvitado

Danielle J. Maxwell el Jue Jul 03, 2014 1:46 pm

Que ganara Hufflepuff era toda una hazaña. ¿Hacía cuánto tiempo que no ganaba mi casa? Que yo recordase, nunca desde que estoy en Hogwarts, por lo que ya hacía más de cuatro años. Después de que toda nuestra mesa y algunos de las otras (menos los de Slytherin), se alegrasen por nosotros, muchos hicieron de las suyas. Por ejemplo, Alice fue la primera en levantarse, ponerse sobre la mesa y enseñar unas braguitas de color limón representando a su casa. Me partí a carcajada limpia hasta que Fren me interrumpió, dando una espectacular idea, por lo que me uní a él en aquel canto de victoria suprema.

Después de la euforia del momento, los profesores volvieron a calmar la hiperactividad de todos los alumnos para dar paso al banquete de fin de curso. El tiempo pasó realmente rápido en mi mesa, ya que yo por lo menos me lo había pasado hablando con todos, de lo guay que sería el verano y de lo guay que sería el próximo año al meternos con todos los Slytherin y alardear sobre que NOSOTROS, LOS TEJONES, ganamos a las serpientes. Iba a reírme mucho. Probablemente seré yo quien termine vomitando babosas, pero no importa, ahora tengo motivos para reírme de ellos y merecérmelo de verdad. No de gratis, como de normal.

Cuando me atiborré de comida, cogí una servilleta y me limpié la boca y las manos, dejándola a continuación como una bolita al lado de mi plato. Acto seguido, miro hacia la mesa de Slytherin. ¿Por qué miro tanto hacia la mesa de Slytherin, más concretamente hacia la ubicación de Damon Harrelson? No tenía ni idea, pero vi como éste se levantaba y se disponía a irse. Podía asegurar que odiaba a ese tío, pero en cierta manera me había quitado de encima a alguien que realmente me hacía mucho daño. Y a pesar de que sigue siendo un vil cojonero, iba a terminar echando de menos en verano esa altanera sonrisa de flipado que tiene. Si es que es un arrogante, no sé ni por qué me estoy acercando con brincos hacia él. Ni me despedí en mi mesa, pues tenía la intención de volver.

¡Damon! —llamé su atención en el Hall de la entrada antes de que siguiese con su camino, justo al salir del gran portón del comedor. Me pasé el pelo por detrás de la oreja y me quedé justo delante tras el resto de paso que me faltaba para alcanzarle—. ¿Cómo sienta la derrota, pequeña y segundona serpiente? —esbozo una amplia sonrisa traviesa— Es broma, hoy no te lo restregaré, tengo todo el próximo año para ello. —añadí nuevamente con el mismo tono travieso y esa sonrisa ladeada.

Era curioso, normalmente era él quién poseía esa sonrisa ladeada de seguridad, traviesa y malvada. En aquel preciso momento, justo en aquel segundo de ese último día en Hogwarts, era yo la que me sentía con seguridad para poder esbozarla.

Ayer debías de haberte de aburrido mucho por la noche como para mandarme una carta. Me conoces desde hace cuatro años y es la primera carta que me mandas. ¡Y para decirme que me echas en falta! —me acerqué a él acortando distancias y me puse de puntillas para llevar una mano a su frente para, fingidamente, tomarle la temperatura. Y digo fingidamente porque yo no entendía la capacidad de la gente para saber la temperatura corporal de otros sólo con tocar SU FRENTE CON LA MANO. Esa gente son x-men o algo—. No, no pareces tener fiebre...
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 18
Ocupación : Universitaria (Pociones)
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 36.370
Lealtad : Neutral
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1255
Puntos : 684
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t87-baul-de-danny-maxwell
Danielle J. MaxwellUniversitarios

Invitado el Vie Jul 04, 2014 9:29 pm

Definitivamente acudir a las fiestas del colegio no era el pasatiempo favorito del profesor de pociones, no obstante, estaba prácticamente obligado a acudir y más tratándose en primer lugar del Jefe de una de las Casas y en segundo lugar del banquete de Fin de Curso. Era una tediosa tarea que odiaba tener que llevar a cabo, pero lo mejor sería acudir, hacer acto de presencia y desaparecer de allí en cuanto tuviera la mínima oportunidad.

La velada dio comienzo como de costumbre. El director del colegio, Albus Dumbledore, dio paso al comienzo de la ceremonia con su usual discurso, siempre cargado de nostalgia y optimismo. Por su parte, Severus se limitaba, como el resto del equipo docente, a escucharle atentamente y a aplaudir cuando se daba la ocasión, solo que Snape trataba de evitar esto último. Siempre se le había caracterizado por eso. Era seco e inexpresivo como ningún otro y su semblante serio no desaparecía en casi ningún momento.

Sin embargo, sus rasgos faciales cambiaron un poco al escuchar quién había sido el ganador de la Copa de la Casa. Sus gestos se volvieron tensos y sus ojos negros demostraban una sensación de vergüenza mezclada con decepción. Que una casa como la de Hufflepuff hubiera conseguido sobrepasar a Slytherin era casi indigno, una prueba de que incluso los alumnos de su propia casa podían llegar a formar parte de la escoria de la escuela. Quiso levantarse e irse al ver la escena que estaban montando aquellos ineptos vestidos de amarillo chillón, de hecho, no le hubiera importado blandir su varita para darle su merecido a aquellos incompetentes ganadores, pero un gesto del Director hizo que sus nervios se calmaran, tratando simplemente de ignorar la situación. Ya tendría una larga charla con los alumnos de su casa en la que les dejaría bien claro que debían ganarse el respeto y la admiración que supuestamente merecían y tanto se preocupaban en alardear.

Así, compartió aquella suculenta cena con sus compañeros de mesa, aunque no tuviera mucho apetito, limitandose a compartir un par de palabras con algunos de ellos, esperando ansioso el momento en el que poder retirarse a sus aposentos y olvidar aquella desastrosa noche.
avatar
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Jul 07, 2014 2:30 am

Por suerte la cena había terminado antes de lo esperado, ya que en la mesa de Slytherin tampoco había mucho ánimo de celebrar nada,  por lo que pude encontrar rápidamente mi oportunidad para salir de allí pintando como alma que llevaba el diablo en dirección a mi habitación. Terminaría de preparar la maleta y me acostaría lo más temprano posible, tratando de olvidar aquella desastrosa noche.

Por supuesto, no todo iba a salir tan bien como estaba planeado en mi cabeza, pues una chica cuya voz conocía perfectamente me llamaba desde la lejanía y yo sabía sin lugar a dudas qué era lo que podía querer de mí en aquellos momentos "Lo que me faltaba". Traté de acelerar el ritmo e ignorarla por completo, pero ella también se había puesto el turbo y acabó por alcanzarme, haciendo que parara en seco y la mirara muy serio, sin un resquicio de diversión en mis facciones, pues, como era obvio, no me estaba divirtiendo lo más mínimo.

- Qué quieres. - Traté de sonar lo más antipático, cortante y seco posible, lo que no le impidió seguir con esa sonrisa arrogante que tanto me estaba molestando. -  Danny, te aseguro que no te conviene ponerme de mal humor hoy, es un consejo. - En ese momento intenté dar por zanjada la conversación, empujándola levemente hacia un lado para que me dejara pasar, no obstante, ella seguía valientemente en las suyas. Dejé que hablara y se desahogara, total, para una vez que hacen algo bien no iba a ser yo quien le rompiera las ilusiones, sin embargo, que me tocara la frente me hizo saltar de rabia, ya se estaba tomando tantas confianzas, por lo que la cogí de la muñeca y la acerqué a mí, haciendo que permaneciera de puntillas. - Escuchame maldito tejón. - Mi voz sonaba más oscura y amenazante que nunca. Sus palabras, su comportamiento y en general todas las miradas que los tejones nos habían estado dedicando durante la cena habían terminado por sacarme de mis casillas. - Que por un mero golpe de suerte hayáis ganado la Copa este año no quita que sigáis siendo la escoria del colegio. Y que os creáis los mejores por ese simple hecho hace que parezcáis más imbéciles todavía. - Le solté la muñeca, una vez había considerado que le había hecho bastante daño. - ¿Te ha quedado claro? Y ahora quítate de en medio, ya nos veremos las caras tu y yo el año que viene. - La amenazé, llevando mis dedos corazón y pulgar de la mano derecha a su frente y dándole un pequeño pero bastante molesto toque, considerándola con eso claramente inferior a mí, a la espera de que fuera más inteligente de lo que aparentaba y decidiera por su propia voluntad parar de tocar los cojones y dejarme pasar.
avatar
InvitadoInvitado

Danielle J. Maxwell el Lun Jul 07, 2014 3:24 am

Yo siempre había dicho que todos los Slytherin parecían tener un maldito palo metido por el culo y que por culpa de eso, tienen esa increíble cara de estreñimiento siempre y aversión por el mundo. Es que no me explico su actitud, no me explico por qué odian a las otras casas, por qué simplemente se pueden creer que alguien con una túnica de color verde puede llegar a ser mejor que una persona con túnica amarilla. ¿El color hace la persona? ¿La sangre hace la habilidad? ¡Maldita sea, un Slytherin puede ser un inútil y un Hufflepuff Ministro de Magia! ¡Cómo si no hubiera habido ya dos Hufflepuff gobernando el mundo mágico! Yo podría sacar de quicio a Damon con mi actitud, una actitud que pretendía picar, sí. Pero un pique amistoso, un pique que no lleva a amenazas, un maldito pique que iba a dejar pasar por el simple hecho de intentar fomentar nuestra asquerosa relación que se basa en un tira y jala. Pero parece ser que esto siempre va a ser así. Él podrá cabrearse por mi actitud, pero yo sin duda tengo motivos para cabrearme por la de él. Me sujetó de la mano y me hizo acercarme a él, alejándome del medio del Hall para quedarnos cerca de la escalera que bajaba a ambas salas comunes.

Aún cabreada casi me río, pero no lo hice por miedo, cuando dijo que creernos mejores por haber ganado aquello hacía que pareciésemos más imbéciles. ¿Pero él se ha visto? ¿Qué se cree mejor todos los días por llevar una serpiente bordada en su maldito uniforme? Será imbécil… No nos creemos mejores, nos creemos capaces de darle un jodido golpe en la cara a aquellos que nos tachan de inútiles.

Me amenazó y, por tanto, no dije absolutamente nada. Me había molestado todo lo que me había dicho y podría haberle contestado, pero mi muñeca estaba sufriendo y tenía miedo de que me siguiera haciendo daño, por lo que vi más lógico quedarme callada para que me dejase en paz. Me quedé quieta en mi lugar y vi cómo se alejaba de espaldas a mí, bajando las escaleras. En un acto de impulsividad, guiada por la pura rabia que sentía por ese Slytherin, bajé detrás de él las escaleras, yendo al pasillo de la cocina, es decir, el de mi sala común. Saqué mi varita en el último escalón y apunté a Damon. Que me castiguen una semana más en el castillo por esto, valdrá la pena.

¡Eh, tú, maldita serpiente!  —llamé su atención, llamándole igual que él me llamó a mí.

Desde que se dio la vuelta, no le dio tiempo a reaccionar, ya que mi varita cortó el aire de abajo a arriba y con un simple Levicorpus le levanté por un tobillo, dejándole boca abajo. Intentó sacar su varita, pero en vista de su poca maña y mi gran ventaja, se la quité rápidamente con un Expelliarmus antes de que pudiera hacer nada. El siguiente impulso del chico probablemente hubiera sido decirme todo lo que iba a lamentar haber hecho eso, pues siempre lo hace, pero no me importaba. Me acerqué a él y me puse justo delante, con mi rostro en frente del de él.

Te vas a estar callado mientras me escuchas porque eres un maldito maleducado clasista que odia sin motivo aparente a todo aquel que no lleve una maldita serpiente como emblema —le dije cabreada, con el ceño fruncido— Un golpe de suerte es que no te de la bludger, un golpe de suerte es adivinar una predicción en adivinación. Un maldito golpe de suerte es conseguir desarmar a un profesor. ¿Pero ganar la copa de la casa? Eres un engreído egocéntrico con serios problemas para aceptar la realidad. Ódianos, repúdianos, pero pequeño, no es un golpe de suerte estar por encima de Slytherin durante todo un año académico. Deja de buscar excusa para tu derrota y acepta que “la escoria” —hice comilla con los dedos— del colegio te ha hecho caca encima —le sujeté la nariz y moví su cabeza de un lado para otro, antes de darle un divertido, "cariñoso" e indoloro (por lo menos físicamente hablando) bofetón, en el cachete, tal que así—. Así que aprende a aceptar la realidad y con ello me refiero a aceptar que tú no eres el mejor y yo no soy “la escoria” del colegio, ya que tú estás ahí encima con el tobillo en alto y yo estoy aquí, dándote una charla de cómo debes comportarte. Eres un maleducado, un estúpido abusador y encima eres insoportable. Yo nunca te he hecho daño y tú no te lo piensas dos veces antes de hacérmelo. Eres un ser de lo más extraño, Damon, no quiero saber quién es capaz de soportar a alguien como tú —terminé por decir, quedándome MÁS AGUSTO que nunca. Como guindilla final hice lo que él me hizo a mí, ese gesto tan despreciable y odioso. Uní el dedo índice y pulgar y los dirigí a su frente, dándole un golpecito justo en el centro.

Retrocedí par de pasos hacia atrás sin dejar de mirarle y pensé tranquilamente mi siguiente movimiento, pues no hacía falta más que ver la mirada que me echaba Damon para saber que estaba realmente cabreado. Atraje su varita con la mía y la cogí en mi otra mano, acercándome a una gran pila de barriles que ocupaba casi toda la pared. Con un liberacorpus le liberé y cayó al suelo de cabeza y justo cuando se recompuso, no lo dudé dos veces.

Tragababosas —conjuré, haciendo que ni siquiera pudiera levantarse. Acto seguido tiré su varita detrás de los barriles, para que tuviera que buscarla. Con todo esto solo me estaba dando tiempo para huir de la escena, pues no quería sufrir la ira de Harrelson. Sólo quería darle una lección, ¿acaso sus padres no le dieron esa torta a los dos años para que el niño no se flipara? ¡A mi me la dieron y mira que bien salí! Cuando vomitó la primera babosa me dio hasta pena, pero se lo merecía, por todo lo que me había hecho, a mí y a los de todas las demás casa. Vi como Damon me miraba asqueado y decidí que ese sería el mejor momento para desaparecer hasta el próximo año de su vista. Alcé las manos en señal de inocencia—. Me ha quedado claro... Ya nos veremos las caras el próximo año —y le guiñé un ojo, antes de darme la vuelta para entrar a mi sala común a toda prisa.  

No iba a salir hasta tener un escuadrón de amigas a mi alrededor. Aquello había sido un acto de valentía y coraje mucho superior a mi media y no iba a echarlo todo a perder. Y ahora ya le había dado una razón a Damon Harrelson para odiarme. Por fin podría tener una excusa para ello.


OFF: Es todo pactado porque el querido (e iluso) user de Damon apostó con el user de Danny cierta cosa y PERDIÓ. Por lo que aquí está mi premio. Disfrútalo, mi serpiente favorita. Me he quedado más a gusto... Cool
avatar
Imagen Personalizada :
RP : 8
PB : Chloë Grace Moretz
Edad del pj : 18
Ocupación : Universitaria (Pociones)
Pureza de sangre : Mestiza
Galeones : 36.370
Lealtad : Neutral
Patronus : Ninguno
RP Adicional : 000
Mensajes : 1255
Puntos : 684
Ver perfil de usuario http://www.expectopatronum-rpg.com/t60-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t66-pequena-y-rebelde-huffle-relaciones-de-danny http://www.expectopatronum-rpg.com/t84-cronologia-de-danny-maxwell http://www.expectopatronum-rpg.com/t87-baul-de-danny-maxwell
Danielle J. MaxwellUniversitarios

Invitado el Lun Jul 21, 2014 8:23 pm

Pensaba que con aquello había sido suficiente, pero la verdad era que no podía estar más alejado de la realidad. Danny no me hizo caso, sino que al contrario sacó su varita amenazante y llamó mi atención desde mis espaldas. La miré con cara de "are you fuckin' kiddin me", ¿de verdad creía que en el caso de duelarse conmigo podría llegar a ganar? Pobre ilusa, la Copa se le había subido mucho a la cabeza. Por otra parte, a ninguno de los dos nos convenía hacer algo así teniendo en cuenta que era el último día del curso y que si nos pillaban ibamos a llevarnos una buena represalia, pero al parecer lo que le había dicho le había afectado tanto que no estaba dentro de sus planes bajar la varita, así que me resigné a la situación y me dispuse a sacar la mía. No obstante, en menos de 5 segundos Danny había conjurado un hechizo que había hecho que me quedara prácticamente boca abajo, luchando por sacar mi varita. Sin embargo, un expelliarmus muy traicionero me había dejado sin apenas ninguna esperanza para defenderme, por lo que me limité a mirarla muy enfadado como podía, ya que me estaba mareando por segundos. - ¡Bájame de aquí ahora mismo Maxwell, te lo advierto! - Le grité, mientras me hervía la sangre y no dejaba de pensar en pegarle una buena paliza.

Ella obvió mis palabras, comenzando a hablar e ignorándome por completo. ¿Pero qué demonios se había creía esta imbécil para hacerme esto? ¿De verdad creía que iba a ridiculizarme de este modo y luego se iba a largar de rositas? Lo único que estaba haciendo con sus palabras era cabrearme más y más y eso solo podía desembocar en una cosa: una venganza pura y dura. Me estaba quedando prácticamente traspuesto allí colgado, la sangre se me estaba subiendo a la cabeza y era cuestión de tiempo que me mareara del todo, era solo gracias a la rabia que tenía contenida que me mantenía consciente y despierto, mirándola a los ojos amenzante, como nunca antes lo había hecho. - Te mataré Danny, te mataré... - No dejaba de susurrar, mientras me sacudía en el aire inconscientemente. Podía gritar en cualquier momento y llamar la atención fácilmente de los profesores, pero en primer lugar eso conllevaría a que los alumnos también se enteraran y en segundo lugar no le iba a dar el gusto de que suplicara que me socorrieran.

Entonces, con un gesto bromista y una cachetada en mi mejilla, Danny cruzó la delgada línea entre la simple broma/venganza y el odio de verdad. Definitivamente se había pasado y en estos momentos no dudaría en herirla gravemente si conseguía bajar de allí, cosa que más valía que Danny evitara a toda costa si no quería pasarlo realmente mal. Me rendí levemente, dejando de moverme en el aire y mirando al suelo, mientras ella seguía con su monólogo por el cual pagaría el precio una vez estuviera en plenas facultades. "Sí, tu desahógate Maxwell, ya haré que te tragues tus palabras" A pesar de encontrarme realmente mal debido a aquella incómoda posición, una sonrisa chulesca y de superioridad se dibujó en mi rostro cuando me llamó maleducado, estúpido abusador e insoportable. - Me las vas a pagar Dannielle... - Susurré, para luego alzar la vista una vez más y decirle las últimas palabras a la cara. - Más te vale no volver el curso que viene, o si lo haces, que aprendas a esconderte realmente bien, porque en caso contrario voy a encontrarte y voy a hacer que te arrepientas de todo esto. - Había hecho un esfuerzo realmente grande para decir aquello y que se me entiendera, ya que sentía que me estaba desmayando.

No obstante, aquella imbécil no había tenido aún suficiente, sino que se alejó unos pasos de allí, "chica lista", y tras realizar un tragababosas tiró mi varita al otro lado de unos barriles, desapareciendo luego y dejándome de rodillas en medio del pasillo vomitando una babosa por segundo. No iba a dejar que tomara cartas en el asunto en ese momento, por lo que me había dejado completamente indefenso en aquel estado, pero no importaba, almacenaría este odio hasta el año que viene, eso solo haría que me las ingeniera para que sufriera de verdad. Por otra parte, pensaba que me iba a morir allí mismo, que no aguantaría aquella sensación por mucho tiempo. Traté de ir a por mi varita, pero no pude ni dar dos pasos antes de volver a caer al suelo y seguir expulsando aquellas asquerosas cosas por la boca. Estaba realmente asqueado, la cabeza y el estómago me daban vueltas y en aquel momento solo quería desplomarme allí mismo y dejar que las cosas sucedieran, con la esperanza de que aquel conjuro se pasara lo más rápido posible y de hecho eso fue lo que hice. Me tiré de golpe al suelo y me puse de lado, mientras seguía escupiendo babosas.

Una eternidad más tarde, pasó por allí un compañero de mi casa que al verme allí se alarmó y trató de pedir ayuda, pero me di cuenta a tiempo y con un gesto le ordené que no gritara y que se limitara a ayudarme a levantarme de allí. Lo único que me faltaba era que el Colegio entero me viera en aquellas condiciones. - Ayúdame joder, ayúdame. - Puse un brazo por encima de su cuello y le señalé el lugar donde estaba mi varita, acercándonos lentamente para recogerla y salir de allí lo antes posible ya que en breve terminaría el Banquete y todos tendrían que cruzar aquel pasillo.

Con su ayuda llegué a mi cuerto, pero aún seguía el efecto del hechizo, aunque dejé de vomitar de forma tan seguida. Aquella noche no dormí absolutamente nada, primero por mi estado y segundo porque no paraban de pasarme por la mente mil y una formas de vengarme por aquello. Esperaba fervientemente no tener que llevarlas a cabo y que Danny buscara alguna forma para no tener que verle el careto el próximo curso, pero estaba claro que si la veía llevaría todas y cada una de aquellas ideas a cabo, por las que tendría que pedirme perdón de rodillas.
avatar
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.