Situación Actual
7º a 10º
2 marzo ➟ luna llena
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Ideales | Myrtle Branford

Invitado el Miér Oct 12, 2016 8:02 pm

Una tarde oscura, nublada y lluviosa era la que nos ofrecía ese día que justamente tenía que ir a hacer algunas cosas. Había recibido una lechuza de cierto mago, el cual estaba al igual que yo queriéndose añadir a las filas del Señor tenebroso, tenía que ir pues era algo que no podía dejar pasar por ningún motivo. Había decidido ir hacia el callejón Knokturne a encontrarme con esta persona, llevé una túnica oscura y larga para tapar mi rostro, pues no es muy bien visto todo aquel que entra en estos sitios, y será aún más alarmante si ven que un empleado del ministerio lo hace.

El callejón Diagon estaba repleto de personas como todos los días, magos, brujas, duendes caminaban por todas partes, entraban en tiendas y compraban cosas que para ellos eran útiles. Al llegar a la orilla de la calle que me llevaría a aquel lugar siniestro, me aseguré que mi rostro fuera irreconocible. Estos tiempos eran muy peligrosos, aparentemente se respiraba paz, pero era algo que estaba a punto de finalizar, todo en aquel sitio como lo conocíamos estaba a punto de cambiar.

Lo único que quería era hacer feliz al Señor Tenebroso, unirme para lograr mi cometido que era llegar hasta ser un mago de su confianza, demostrarle que con todo mi ser lo único que quería era pagar el precio para hacerlo, no me importaba llevarme entre las patas a gente inocente, mejor aún, que fueran muggles, o descendientes de estos.. Son una escoria en la sociedad mágica, ni siquiera se les debería permitir entrar a Hogwarts, o cualquier instituto de magia..

Llegué al callejón donde se supone que me encontraría con aquella persona, espere en ese lugar, pues las indicaciones era que no me moviera de ahí. Pasaron los minutos y comencé a desesperarme, miré mi reloj del bolsillo y ya habían pasado 20 minutos. -Donde esta este idiota.. Dije desesperado..
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Oct 12, 2016 9:55 pm

¡Aquello era una catástrofe, un atentado contra la moda, contra mi fabulosidad! Aquel día, o mejor, aquella tarde, había tenido que prescindir del sus coloridos ropajes y de su magnifico pelo rojo cual atardecer para adentrarse en lo mas remoto del callejón Knockturn. Hacía ya mucho tiempo que me había prometido a mi misma no volver a pisar ese apestoso lugar infesto de rufianes y oscuridad, no obstante aquella tarde no había podido evitarlo, tenía asuntos de suma importancia que debía tratar. Los mortifagos se estaban reuniendo y tenía que saber para que. Aquello no era algo que supiera a ciencia exacta no obstante si yo misma desconfiaba de mis visiones ¿como esperaba que otros las creyesen? Fuera como fuese debía ir a investigar.

Como había dicho antes y todos en la comunidad mágica sabíamos, aquel lugar era es escondite favorito de brujas y magos oscuros carentes de buenas intenciones y como la oscuridad era algo que conjuntaba muy mal con todo el negro era el color predominante allí. -No puedo creer que vaya a usar mi mortaja antes de pasar a mejor vida... No puede dar suerte ninguna-. El negro no era para nada mi color a si es que mi traje funerario era de las únicas prendas que tenía con ese color, no había más opción.

-No, definitivamente este no es mi color-. Dije disgustada mientras me observaba en el espejo de mi dormitorio. Con los zapatos volví frente al espejo sosteniendo entre las manos una especie de velo que coloqué sobre mi cabeza. No ocultaba mi rostro, no obstante no era esa mi intención. En el camino hacia la puerta de la habitación cogí los guantes y cuando me los puse salí de este poniendo rumbo hacia mi destino.

Cuando llegué allí muchas miradas se clavaron en mi, muchas de las brujas intentaban agarrar mis brazos para llamar mi atención y ofrecerme productos oscuros que ni si quiera me molesté en rechazar, simplemente las ignoré ganándome todo tipo de maldiciones por parte de estas, no me importaba lo más mínimo. Mi fabulosidad se había desvanecido, me había convertido en una mujer de lo más común, no obstante había ganado belleza, lo reconocía, incluso había conseguido quitarme años de encima, era cosa del pelo negro y bien peinado. Los magos del lugar me observaban y hubiera apostado mi vestido de Balenciaga que me deseaban. Me perseguían de cerca, tanto que en ocasiones podía sentir su respiración en mi nuca. Llegué a temer por mi integridad, por mi vida.

De repente, al girar en uno de los callejones mas estrechos del lugar me topé con un hombre, encapuchado del cual no pude ver el rostro, no me hizo falta, sabía que había llegado a mi destino. Entonces el hombre habló, preguntó por un hombre de al parecer pocos reflejos mentales. Era mi oportunidad. -Querido, si le estás esperando a él... toma asiento, quizás te canses. Moisa Ohara, un placer-. Me presenté con total decisión estirando uno de mis brazos a modo de saludo.

Esperaba que no me reconociese, aunque era difícil dado a mi mala costumbre de no abandonar en exceso el castillo. Ademas, era buena actriz, Pedro Almodovar quiso contar conmigo para una de sus películas. Demasiado poco glamour para mi.
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Miér Oct 12, 2016 10:12 pm

Cada vez el pasar de los minutos me impacientaba, estaba esperando quizás a alguien que no llegaría y estaba un poco confundido, pensé que el ser mortifago no te daría aires de irresponsabilidad. Justo en estos tiempos era cuando mas debíamos de estar más comprometidos con la organización. Pero bueno, no me puedo quejar tanto, en estos momentos solo soy una sombra para ellos, un simple colaborador, una rata que les trae información y esas cosas.. Miré mi reloj de nuevo, y es entonces cuando mi mirada giró rápidamente ante la llegada de una mujer, al parecer de aspecto elegante, y hermosa. La miré detenidamente, y por unos instantes debajo de la túnica puse mi mano en el bolso de la varita.

Escuché sus palabras atentamente, mientras el frío de la noche inundaba el lugar, se respiraba un ambiente húmedo y helado. Pareciera que en esos lugares no existía ni una pizca de alegría pues era consumido por las paredes grises de adoquines de aquel lugar tan lúgubre. -Moisa, Ohara.. La miré extrañado, pues pensaba que se trataba de un mago, no de una bruja, estiré mi mano para saludarla como era debido y le bese su delicada mano. -Un placer, me llamo Aleksander Romanova.. Dije un poco perspicaz sin dar mi verdadero nombre, hasta no estar seguro de quien estaba frente a mi era digno de mi confianza..

-Recibí todas tus lechuzas y contactos, a decir verdad me impacienté no llegabas y sinceramente pensé que no vendrías. Le dije en un tono un poco desesperado, pues en aquellos lugares podría haber oídos por todas partes, y debíamos ser cuidadosos. -Dime, en estos tiempos de "paz pasajera", que hay de novedades por el mundo de los tenebrosos.. Dije sonriendo amablemente..-No pensé que una mujer tan bella esté involucrada en esto, a decir verdad, uno pensaría que cualquier maniático sería mortifago, menos usted bella dama.. Le sonreí pícaramente, sin dejar de pasar mi mirada por todo su cuerpo, no con los fines que cualquier hombre espera, si no, para observar a cada detalle la persona que tenía frente a mi, pues tenía que tener ciertas reglas de seguridad..

-Debemos comprometernos con el Señor tenebroso para exterminar a cualquier criatura que no sea digna de portar el nombre de mago o bruja, aquellos que traicionan la pureza de la sangre, y la manchan con aberraciones.. Dije en tono despectivo, esperando su respuesta, miraba su rostro con detenimiento y notaba un pequeño sonrojo, como si algo se le quisiera salir de sus labios...
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Jue Oct 13, 2016 7:15 pm

¿Como? La situación se había vuelto complicada. Mi intención desde un principio era camuflarme, integrarme y enterarme de todo lo que estos tuvieran que decir, no hacerme pasar por uno de los suyos. ¿Que podría hacer? La verdad es que aquello podría ser bueno, muy bueno, para mi si jugaba adecuadamente mis cartas. Tenía que ser cautelosa, un error podría convertir aquello en una tragedia para mi si teníamos en cuenta donde me encontraba. Aún no estaba lista para llevar mi mortaja eternamente.

-Romanova, precioso apellido. Una vez conocí a una mujer que llevaba ese apellido, encantadora hasta el final-. Era mentira, nunca había conocido a nadie con ese apellido, al menos siendo consciente de ello, pero necesitaba ganar tiempo, pensar que hacer, como manejar a aquel tipo que no me parecía muy avispado.

No me inspiraba confianza alguna, sus palabras parecían buscar desenmascararme, al menos eso me parecía a mi pero según dicen ''Más sabe el diablo por viejo que por diablo'', se tendría que esforzar un poco más si quería lograrlo. Quería lo mismo que yo, información sobre las novedades concernientes al señor tenebroso y todo lo relacionado con él, lo que me hizo pensar que aquello no serviría de nada, había llegado hasta allí para nada. Tenía que salir de allí cuanto antes si no conseguía sacar nada de Romanova. -Querido, no creo que sea buena idea hablar aquí. A pesar de ser el callejón Knockturn hay muchos ojos y oídos que si consiguen ver u oír algo nos perjudicaría enormemente no solo a nosotros, sino a nuestro querido... a nuestro querido señor tenebroso, ¿estás de acuerdo?-

Había flaqueado a la hora de mencionar a aquel mago oscuro al que tanto temían los magos y brujas de toda la comunidad, a excepción de unos pocos, los valientes, los que luchaban contra él y sus fuerzas, los miembros de la Orden del Fénix donde algún día entraría, estaba segura. No era momento de ponerse a divagar, el tiempo se estaba acabando y no tenía ni idea de como saldría de aquella situación tan engorrosa que se me había presentado, tampoco podía seguir ganando mas tiempo, tenía que actuar y rápido.

De repente mis pies comenzaron a moverse avanzando varios metros tras de Alek deteniéndome en seco. -Si quieres seguir con esta conversación, sigame, conozco sitios mas íntimos que este...- Dije con un tono suave antes de reanudar el paso. -Por cierto, gracias por el cumplido... le aseguro que no estoy en mis mejores momentos, aunque tal vez llegues a verme...- Volví a decir, esta vez con un tono coqueto sin detener mi avance hacía las entrañas de uno de los callejones más oscuros.

''Espero que siga donde la dejé, querida.''
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Vie Oct 14, 2016 5:46 am

Todo parecía ir un poco con cautela, tanto ella como yo estábamos intentando guardar la calma hasta el final, pues parecía que en estos tiempos hasta dentro de los mortífagos podíamos desconfiar. Intenté respirar a fondo sin dar indicios de nerviosismo, pues cada palabra que cruzábamos podía poner en riesgo cada información, persona y organización entera de magos tenebrosos. Era una mujer que destilaba belleza, pero belleza no era sinónimo de quietud, ni mansedumbre. No podíamos seguir conversando en aquel lugar, y sus palabras me lo confirmaron, teníamos que irnos de inmediato de ahí, pues cada segundo que pasaba eran aires de muerte entre nosotros.

Todo hiba bien, su propuesta de retirarnos de aquel lugar estaba más que acertada, a lo cual de inmadiato hiba a responder expresando mi acuerdo con aquello, pero fue ahí, donde más dude de ella. Cualquier mago tenebroso, por más bajo en rango que fuera jamás dudaría de mencionar aquel nombre que traería nuestra redención en el mundo mágico..-Cierto, nuestro Señor tenebroso pide que seamos cautelosos... Dije en tono misterioso, fue ahí donde de inmediato se me ocurrío la grandiosa idea de confrontarla con un método inaflible..

La seguí por las espaldas, el coqueteo en si ya se me hacía de más. Quizás pensó que con eso podría haberme olvidado de aquel pequeño detalle delatador, pero seguí el juego, pues tenía una as bajo la manga que estaría por usar. Caminamos por aquellos pasillos de adoquines estrechos, mientras más nos adentrábamos el número de personas que merodeaban por el lugar disminuía.

Llegamos a una pequeña plaza rodeada de muros adoquinados, con una fuente sin agua, y un jardín de maleza muerta que era el lugar indicado para sacar mi jugada, que delataría si se trataba de un impostor, o al contrario me confirmaría que efectivamente, estaba con una mortifaga.. -Enséñamela- Dije con voz ronca y lúgubre, un misterio y un viento helado sopló en aquel lugar. Saqué mi brazo de aquella túnica y con mi varita apunté hacia este, de inmediato el tatuaje de aquella calavera con una serpiente cobró vida, moviéndose y corroborando mi lealtad.

Spoiler:

Ideales | Myrtle Branford KuINzgJ

-Enséñame tu marca.. quiero verla- Dije insistiendo mirando con desesperación aguardando el momento en el que se vería expuesto aquella verdad que estaba buscando.
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Dom Oct 16, 2016 10:11 pm

Ya casi estábamos, solo un par de callejones más y llegaríamos donde había estado planeando llevar a aquel aspirante a mortifago desde el malentendido en el que pensó que yo era su contacto, la casa de la señorita Buloard. La señorita Buloard era la profesora de DCAO de la academia Beauxbatons en los años en los que yo estuve estudiando allí. Era alguien bastante peculiar y reservada como el que más, ademas, su trato con los alumnas, sobretodo con los de primer año no era el adecuado, lo puedo asegurar de primera mano, yo también pasé por esos primeros años. El caso es que en la academia no caía bien a nadie, no tenía trato alguno con profesoras ni con alumnas salvo con varias excepciones, dos alumnas de ultimo año con las que compartía una misteriosa e inquietante amistad. Todos, y yo la primera pensaba que esa ''amistad'' en realidad era algo más que amistad, otras sin embargo prefirieron aventurarse con acusaciones mucho más graves, hablaban de magia oscura, de relaciones con el señor tenebroso, decían que eran mortifagos. Claramente nadie sabía lo que pasaba de puertas para adentro a si es que ninguna de esas divagaciones fue afirmada ni desmentida hasta mucho tiempo después. Al final resultó que eran ambas cosas. Escalofriante. El caso es que esa profesora tenía una casa situada en lo más profundo del callejón Knockturn y ahora se encontraba abandonada, bueno, desde hacía mucho tiempo debido al asesinato de esta y de las dos alumnas.

Cuando llegamos a la plaza situada a escasos metros de nuestro destino los labios de Alek se abrieron dejando escapar su voz en un tono ronco y bastante lúgubre. ''Mierda'' Pensé al oír su petición. Siempre había pensado que la peor petición que podría salir de la boca de un hombre era la de matrimonio, sin embargo aquella era mucho peor. Me había pillado y la cosa pintaba muy mal, ¿como esperaba que le enseñase algo que no tengo? Hasta aquí había llegado mi carrera de actriz de reparto, había llegado el momento de decir la verdad y actuar.

En todo momento permanecí de espadas a él, sin embargo sabía exactamente lo que estaba haciendo, me estaba mostrando su marca, algo que no quería ver por nada de mundo, solo de pensar en ella todos los pelos de mi cuerpo se encrespaban. Lentamente comencé a caminar hacia la fuente sin agua y con la misma lentitud la rodeé hasta quedar frente a mi acompañante a una distancia bastante aceptable, entonces comencé a hablar. -¿Sabes? No era mi intención hacer así las cosas. Lo tenía todo planeado, tan solo tendría que infiltrarme en el callejón y reunir algo de información sobre vuestro señor y ese supuesto reclutamiento de secuaces, pero claro, como ibas a ser la excepción que confirma la regla de que todos los mortifagos son unos descerebrados y unos idiotas, tuviste que malinterpretar mis palabras y pensar que yo era quien te había mandado las cartas-. Mis manos fueron hasta mi cabeza, mas concretamente hasta el velo que intentaba ocultar mis rostro con nefastos resultados, lo cogí y con cuidado lo puse sobre la fuente, no quería estropear un accesorio de mi mortaja, no sin haberla lucido en mi velatorio.

-Antes me has dado tu opinión sobre los magos y brujas que traicionan la pureza de la sangre, bien, déjame darte la mía como mestiza que soy, como traidora-. Y sin decir nada más saqué mi varita apuntando a Alek con ella. Iba a probar por primera vez que tan fuerte era el poder de la oscuridad.
Anonymous
InvitadoInvitado

Maestro de Dados el Dom Oct 16, 2016 10:11 pm

El miembro 'Myrtle Brandford' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
Ideales | Myrtle Branford Sdado17
Maestro de Dados
Imagen Personalizada : Ideales | Myrtle Branford 1ggcHSD
RP : 0
Mensajes : 3787
Puntos : 1720
Maestro de DadosModerador

Invitado el Mar Oct 18, 2016 8:27 pm

Dentro de poco toda la situación entre nosotros comenzaba a ponerse tensa, lo podía sentir entre nuestra interacción, y algo ahí no me cuadraba intentando sacarle la información y todo lo que sabia. Probablemente me encontraba frente a una impostora, que sin dudas parecía serlo pero tenía que estar seguro. Llegamos a una pequeña plaza con la fuente en medio y ella lo rodeo situándose frente a mi, en ese momento pare en seco con la mano encima de mi varita, lista para usarla en cualquier momento. De pronto sus labios soltaron las palabras que tanto estaba esperando escuchar, no era algo a lo que temiera pero saber que era una traidora a la sangre me encrespaba todo.

-Veamos linda, sabes que tienes que huir en estos momentos. Dije con mi varita en la mano, listo para bloquear cualquier hechizo que me pudiera lanzar. -Eres una tonta si te quedas, sería una lastima que alguien tan hermosa como tu quedara muerta y tirada en el suelo. Dije quitándome de encima mi túnica para dejarla por un lado, quería que este momento quedara grabado entre nosotros.

-Sabes.. no me da miedo que sepas quien soy... es más, me emociona saber que cuando me veas tengas que esconderte como un ratón escurridizo. Dije levantando mi varita apuntando hacia ella tenía que ser demasiado astuto, algo tenía que lograr para desarmarla y sin lugar a dudas podría usar el encantamiento para desarmar, esperaba que así de esta manera pudiera lograr asustarla.

-¡Expeliarmus! Dije mientras un rayo azul salió disparado de mi varita.
Anonymous
InvitadoInvitado

Maestro de Dados el Mar Oct 18, 2016 8:27 pm

El miembro 'Alex Romanov' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
Ideales | Myrtle Branford Sdado18
Maestro de Dados
Imagen Personalizada : Ideales | Myrtle Branford 1ggcHSD
RP : 0
Mensajes : 3787
Puntos : 1720
Maestro de DadosModerador

Invitado el Dom Nov 27, 2016 6:50 am

Off: espero no me equivoque con la lanzada de dados, recibi tu mensaje.

Anonymous
InvitadoInvitado

Maestro de Dados el Dom Nov 27, 2016 6:50 am

El miembro 'Alex Romanov' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
Ideales | Myrtle Branford Sdado16
Maestro de Dados
Imagen Personalizada : Ideales | Myrtle Branford 1ggcHSD
RP : 0
Mensajes : 3787
Puntos : 1720
Maestro de DadosModerador

Invitado el Lun Nov 28, 2016 4:54 pm

Por un momento había llegado a pensar que cuando este, Alek, viese mi varita saldría huyendo de allí, no obstante no fue así, al contrario. Palabras cargadas de valentía y seguridad en su mismo salieron de entre sus labios. Parecía muy seguro de sí mismo hasta el punto de menospreciarme por el mero echo de ser mestiza, algo de lo mas habitual entre los de su calaña ya que despreciaban a todo aquel que tenía un mínimo atisbo de sangre muggle en sus venas, lo veían un delito, una traición, algo absurdo a mi parecer ya que tenía constancia de que muchos de ellos, de los mortifagos, eran como poco mestizos, aunque seguramente no irían aireándolo por ahí a los cuatro vientos.

Cuando sus labios se cerraron después de haber dicho todo lo que tenía que decir los míos se rasgaron dibujando una sádica sonrisa. La mano libre de varita viajó hasta mis labios y entonces reí emitiendo un ruido de lo más gracioso. Realmente aquel tío me había hecho gracia. Poco después retiré la mano mientras sin quitarle la vista de encima a Alek negaba con la cabeza aun riendo. -¿Sabes? Siempre me ha encantado recibir los halagos de los hombres, los envidiaba por poder admirar y piropear a alguien tan hermosa y fabulosa como yo, no obstante y sintiéndolo mucho no puedo aceptar los de alguien como tu, Alek, si es que de verdad te llamas así-. El ruido que mis tacones hacían al pisar sobre la piedra de aquella plaza abandonada retumbaba por la zona mientras paseaba alrededor de la fuente. -¿De verdad piensas que tienes oportunidad contra mi? Jovencito, posiblemente te doble en edad y en experiencia, no eres el primer necio que piensa que puede hacerme huir tan fácilmente, ese no es mi estilo y mucho menos morir, vamos, mírame, aún tengo que disfrutar-. Dije estirando los brazos y dando una vuelta sobre mi misma.

Entre tanto alardeo de mi fabulosidad un conjuro salió del extremo de la varita de Alek, Expelliarmus logrando que mi varita saliera despedida varios metros. -Vaya, eso si que no me lo esperaba...- Y sin decir nada más empecé a correr hacia donde esta había caído con la intención de recuperarla.


Última edición por Myrtle Brandford el Lun Nov 28, 2016 5:05 pm, editado 1 vez
Anonymous
InvitadoInvitado

Maestro de Dados el Lun Nov 28, 2016 4:54 pm

El miembro 'Myrtle Brandford' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados


'Dado de 20' :
Ideales | Myrtle Branford Sdado11
Maestro de Dados
Imagen Personalizada : Ideales | Myrtle Branford 1ggcHSD
RP : 0
Mensajes : 3787
Puntos : 1720
Maestro de DadosModerador

Invitado el Lun Nov 28, 2016 5:43 pm

La noche comenzaba a oscurecerse, de repente la luna tan grande en el cielo fue tapada con unas grandes nubes en el cielo. Miré a la mujer que tenía delante de mi, y simplemente el frío de la noche invadió el lugar parecía que la escena era prometedora, típica de un cuento o historia de terror y asesinato. Sonreí ante tal idea pues parecía que todo era una manera de complacerme en ese lugar, quería escuchar los gritos de suplica de aquella mujer que quería hacerse pasar por una  bruja, pues para estar investigándome era obvio que era de aquellos que odiaban nuestros ideales. Los débiles eran los que se unían a este tipo de movimientos.

Escuché atentamente las palabras de aquella mujer que estaba delante de mi, no pude evitar sonreír ante sus comentarios tan graciosos. Si la vejez trae consigo experiencia, pero también torpeza. -Creo que me subestimas bella dama.. Dije mientras veía volar su varita por los aires. -La juventud trae fuerza, agilidad, pero ¿por que no? también experiencia.. tu no me conoces.. Le dije mientras veía como desesperadamente intentaba buscar la varita, a lo cual no pude evitar soltar una enorme carcajada a modo de burla.

-Mírate, tirada por el suelo como un animal rastrero que busca desesperadamente como huir, o defenderse.. Caminé hacia a ella con la varita en mano, mis pasos eran seguros y firmes, quería intentar lograr terror en ella.

Su expresión era de desesperación, pero quería ver sus ojos aterrados. -Levántate ¡RÁPIDO!... Corrí y tome la varita antes, y la avente delante de ella. -¡Vamos, no voy a matar a alguien que no pueda defenderse!. Levante la varita y conjuré un CONFRINGO con magia no verbal, a lo cual salió disparado hacia la mestiza inmunda que tenía delante de mi.
Anonymous
InvitadoInvitado

Invitado el Lun Nov 28, 2016 5:44 pm

Aqtaque..
Anonymous
InvitadoInvitado

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.