Situación Actual
7º a 10º
2 marzo ➟ luna llena
Administración
Moderadores
Últimos Mensajes
¿Sabías que...?
Redes Sociales
2añosonline
Discord oficial

Dont let him die, please... [Ian]

Eris Masbecth el Lun Mar 06, 2017 10:00 am

Despacho de profesor de Pociones, tras la batalla contra el Masbetch.

La lucha por el poder había acabado, al menos por parte de Eris. Las cosas habían terminado con un suceso para nada esperado que derramaría sangre que no se debía haber derramado, la de su interior, la de su hijo. ¿Y cómo lo sabía? Se podía sentir en el bajo de su vientre, sin duda venía de ahí. Aquel dolor intenso lo único que hacía es que caminase tambaleándose por los pasillos, camino a su despacho con la finalidad de llegar a un lugar desde que encontrar una solución, un modo rápido de llegar a San Mungo, incapaz de presentarse allí por aparición sin más.

Estaba sola, y aquello era una de las cosas que más odiaba de aquel mundo. Todo por ser egoísta, cruel y cabezota. Sabía perfectamente que aquello se podía haber solucionado de un modo, pero no. Ella tenía que tener tanto el control que llegaba a ponerse en peligro sin necesidad alguna.

Por unos segundos casi caía inconsciente de toda la sangre que estaba perdiendo, la cual trataba de no fuera manchando todo el camino por el que iba colocando la mano entre sus piernas. Podría parecer asqueroso pero en situaciones como aquella era lo último que pensabas. Poner a salvo el bebé era lo importante, el resto quedaba en un segundo plano. Literalmente todo quedaría en un plano que no importaba. Algunos alumnos que se cruzaban con la mortífaga y máscara, huyeron a otra dirección pero apenas la profesora reaccionó a ellos. No les importaba en aquel momento.

Cuando llegó al despacho, tardó un poco en abrir la puerta y acabaría teniendo un pequeño tras pies hasta apoyarse en el escritorio con un gemido de dolor. No podía más. Justo en aquel momento mantenía los ojos cerrados para no marearse y cuando estuvo algo estable pudo abrirlos para observar una figura que jamás había deseado más encontrarse que en aquel momento. — Ian... Ayúdame... — Trató de hablar lo más claro para él, denotándose la agonía y quitándose la máscara para mostrar su rostro lleno de lágrimas. — Ayúdale... — Rogó mientras se retiraba la mano de entre sus piernas para mostrar la sangre que tenía de allí. Puede que fuera un niñato pero era el niñato que le había dado el regalo de tener aquella criatura en su interior, y aunque al principio fuera algo que odiase había encontrado en el bebé algo increíble.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Lun Mar 13, 2017 2:34 am

19 de diciembre del 2016. En Hogwarts. Caída la noche en medio de la batalla.

No sabía que cojones le había pasado como para que de repente cayese inconsciente, pero nada más despertarse gracias a Circe sin saber cuánto tiempo había pasado, se levantó con solo un objetivo: buscar a Eris. Circe e Ian habían ido juntos porque a pesar de que Circe se metiese con la inutilidad de Ian, en realidad si nadie le atacaba por la espalda a traición, era un buen duelista, aunque él era consciente de que Circe era mucho mejor. Así pues, cuando se fueron de la entrada de la Torre de Gryffindor, él le puso una excusa de mierda a Circe para poder ir a buscar a Eris.

A primera instancia no sabía dónde podría estar, pero después de mirar por los alrededores del aula de pociones, por el hall principal (el cual era un caos) y demás y no encontrar nada, decidió dirigirse al despacho de Eris como último recurso. Dudase que estuviese allí, pero lo que si esperaba es que tarde o temprano fuese. Sin embargo, a medida que bajaba las escaleras veía pequeñas manchas de sangre dirigiéndose precisamente al lugar que tenía como destino. Corrió entonces, entrando en el despacho al estar la puerta abierta y viendo una imagen que le rompió entero por dentro. Se quitó la máscara de la cara y la tiró al suelo, para dirigirse rápidamente hacia ella y sujetarla y poner la mano en el vientre de Eris con delicadeza.-Ehhh...-¿Iba a perder al bebé? ¿A su hijo? No podía ser. Intentó comportarse como una persona responsable, porque sin duda aquella situación le sobrepasaba. Lo peor de todo es que él sopesaba la posibilidad, pero no quería creer que pudiese hacerse realidad.-Tranquila.-Dijo entonces, sonriendo al ver su rostro.-¿Te duele? ¿Sientes algo?-En realidad lo que más ganas tenía de preguntarle es cómo había sucedido para ir a pegarle una paliza al responsable, pero era consciente de que no era el momento.-¿Te encuentras con fuerzas para una aparición? Aquí no te van a atender, hay que ir a San Mungo y ya.-Preguntó, con intención de aparecerse él desde que ella le diese el visto bueno. Era consciente de que San Mungo ahora mismo podría estar repleto de gente dada las circunstancias, pero no conocía a ninguna enfermera y pensaba mover cielo y tierra para que la atendiesen con prioridad sea donde sea.

Aquella situación parecía demasiado surrealista, pero era consciente de que era más real que nada, ya que por primera vez se sentía con un miedo increíble en el cuerpo. Eris le había negado cualquier tipo de intención de dejar que Ian le ayudase con el bebé, pero aún así él no se había dado por vencido. Y ahora, más que nunca, no quería ni que la madre de su hijo lo pasase mal y mucho menos por un riesgo que pudiese poner la vida del bebé en peligro. ¿Cómo era posible que una cosita tan pequeña en el vientre de Eris y que en realidad no quería, ahora le volviese loco? Ni él lo entendía.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Eris Masbecth el Lun Mar 13, 2017 9:54 am

Realmente aquello la estaba matando por dentro, dolía tanto que hasta le llegaba a marear. Ni si quiera quería mirar su mano llena de sangre. Simplemente se dejó ayudar por Ian, necesitaba y agradecía con todo su corazón que el menor estuviera allí en aquel instante. Claro que de algún modo se avergonzaba, se avergonzaba de que en aquel momento fuera él quien realmente demostrara de lo que estaba hecho y ella ahí tan débil. Ahora necesitaba su ayuda cuando en el pasado le había negado todo, realmente todo, lo que estuviera relacionado con el bebé. ¿Había cometido un error? Si, pero poco importaba en aquel momento, ahora lo importante era salir de allí para poder salvar al niño que tenían en común. Aquello era lo que de verdad importaba.

Buscó la tranquilidad en la mirada ajena pero solo encontró una sonrisa, lo cual le hizo agarrarle más fuerte de la ropa para mirarle con cierto enfado mientras apoyaba la mano sobre la ajena y que sujetaba el vientre con cuidado. — No es momento de gilipolleces, no quiero perderle. — Su voz, aunque entrecortada porque estaba ciertamente llorando por solo la idea de que muriese, se mostraba ciertamente enfadada por aquella sonrisa. Las hormonas comenzaban a jugar con ella, también había que decirlo. — No sé si aguantaremos a una aparición pero aguantaré lo que haga falta por él. — Acabó por abrazarse al contrario, en busca de estabilidad y sobretodo tranquilidad, cosas irónicas de la vida.

Fuera como fuese, esperaba que todo aquello acabase pronto, que llegasen a donde debían y que todo lo pasado no fuera más que una pesadilla que olvidar. Por suerte, Ian no tardaría en hacer caso de las palabras de la profesora de pociones y acabaría haciendo lo necesario para llevarla allí por aparición, cosa que nunca hubiera hecho ella por sí sola por muchos motivos, aunque dejaría que fuera él quien se encargase, ella no tenía fuerzas para hacerlo.

San Mungo, Sala de Espera.

Una vez ya en San Mungo, estaban más cerca de tratar de poner estable al bebé, aunque eso fuera la muerte de ella misma, estaba dispuesta.

Aun estaba apoyada en Ian, esperando que este le ayudase a caminar, porque después de la aparición no pudo evitar comenzar a gemir de dolor, dado que la tripa empezaba a sentirla más de la cuenta. — No, no puedo más... C-Corre... — Pidió desesperada, tratando de avanzar al menos hasta la sala de espera, donde había tantísima gente que resultaba complicado avanzar entre ellos. — L-Lo siento... — Susurró lo suficientemente audible para él, esperando que lo escuchara porque no estaba segura de si lo iba a lograr una segunda vez, pero lo decía de corazón. Sentía todo aquello y arreglaría como pudiese su error, si salía de todo esto.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Lun Mar 13, 2017 5:39 pm

Se auto-obligó respirar y tranquilizarse porque era consciente que aquella situación era una situación que le sobrepasaba y, por tanto, tenía que pensar dos veces antes de actuar si no quería cagarla bien cagada. Lo primero que supo que fue una cagada fue sonreír. ¿A quién se le ocurre sonreír? ¡Aquel no era momento para esbozar una sonrisa! Él tampoco sabía si una aparición conjunta iba a ser lo mejor para la situación, pero en Hogwarts ahora mismo no iban a conseguir nada y la única opción era ir a San Mungo y exigir a alguien experto en el tema.

Las barreras de limitación en Hogwarts habían caído, por lo que no tardó en sujetar a Eris por los brazos y mirarla a los ojos.-Prepárate.-Le avisó, unos segundos antes de realizar la aparición hacia San Mungo, más concretamente hacia la entrada el mismo, el único sitio que en ese momento Ian tenía bien nítido en su cabeza.

Al aparecer, mostró todo su interés en Eris para ver si estaba bien, o por lo menos igual que en su despacho. Al ver que todo parecía estar en su lugar, la sujetó, pasando la mano de ella por detrás de sus hombros mientras que él la pasaba por detrás de su cintura, para que así pudiese andar sin tantas dificultades. Escuchó su disculpa, pero en ese momento no la procesó. Ian, en el fondo, entendía el por qué de su decisión de apartarle, aunque no la compartiese lo más mínimo. Aunque en ese momento, simplemente estaba demasiado estresado intentando buscar un médico que ni se dio cuenta de la disculpa. Él caminó decidido por los pasillos, haciendo paso entre tanta gente para poder pasar entre la multitud sin que le importase lo más mínimo el hecho de que hubiese gente delante. Aquello era una urgencia suprema. No solo había una vida en juego, sino tres. La madre, el bebé y el/la subnormal que le había hecho a Eris, porque Ian se lo iba a cargar.-¡PASO, PASO! ¡DEJEN PASO, HOSTIAS!-Gritaba Ian a medida que se abría paso y empujaba a la gente para que nadie molestase a Eris.

Llegó hasta un sanador que recién acababa de atender allí, en medio de la sala de espera, a una mujer que tenía una herida en la mitad de la cara pero que, a simple vista, no era nada grave. Ian le sujetó del hombro y le dio la vuelta, quizás sin demasiado tacto. Pensó que si quería que le hiciesen caso, debía de comportarse a pesar de su desesperación.-Necesitamos ayuda.-Dijo, mirando entonces a Eris para que el médico se fijase en ella.-Está embarazada y está sangrando.-Quizás era redundante decir eso, pero quizás el pobre hombre estaba demasiado estresado como para darse cuenta rápidamente. En realidad Ian no sabía que le había pasado, así que si preguntaban, era cosa de Eris contestar.

-Puede perder el bebé.-Dijo horrorizado, ayudando a Eris por el otro lado.-Venid, acompañadme. Rápido.

Comenzó a caminar hacia una puerta que golpeó con su hombro y entró al interior, dando lugar a un gran y largo pasillo lleno de gente. Se abrió paso entre todos hasta llegar a una habitación a la derecha en donde había una enfermera dándole una medicina a una mujer que estaba inconsciente.-Sanadora, la necesito aquí.-Dijo el sanador mientras ayudaba a Eris a acostarse sobre una camilla.-Mujer embarazada con hemorragia. Hay que comprobar que el bebé sigue con vida, rápido.

La mujer entonces apareció con algunos utensilios que Ian no sabía para qué servían, colocándose al lado de la Masbecth con intención de tranquilizarla. Ian se había dejado la uña del dedo gordo de los nervios, por lo que también se acercó a escuchar esas palabras de tranquilidad, aunque a él no le sirvieron de mucho.

-Yo tengo que irme, hay muchos heridos. Te dejo esto a ti, que los he tenido que pasar corriendo debido a la gravedad.-Le dijo el médico a la sanadora con confianza. Luego miró a Eris e Ian.-Mucha suerte.-Porque a fin de cuentas, la suerte estaba echada.

El universitario sujetó la mano de Eris, dándole apoyo. La verdad es que nunca había sido muy bueno con las palabras, pero fuera lo que fuese lo que sucediese ahora, él iba a estar ahí.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Eris Masbecth el Sáb Mar 18, 2017 10:51 am

Que aquel chico al que una vez había rechazado estuviera haciendo tanto por ella, luchara tanto por el bebé y sobretodo no tuviera que pensar en ello, hacía que Eris sin duda se replantease tantas cosas que comenzaba a marearse mientras caminaba entre la gente, aquellas personas que habían sido víctimas de la guerra que aquel día se había acontecido. No podía evitar soltar unas pequeñas lágrimas que trataba de aguantar mientras Ian la cargaba con todas sus fuerzas e iba apartando a todo aquel que estaba en el camino para que ni si quiera la rozase. Todo aquello le hacía sentirse mal, aquella era la primera vez que se arrepentía de algo en su vida, que tenía remordimientos por haber hecho algo. No podía creerlo... No podía creer hasta donde estaba llegando la voluntad del joven, hasta donde estaba llegando la impresión del mismo sobre la profesora, quien quería morirse en aquel momento si con ello salvaba el bebé.

Apoyada en el castaño, sintió por unos segundos que sus piernas no iban a responder igual de bien que antes. — Por favor, no dejes que muera, no dejes que muera, no dejes que... — Repetía una y otra vez con una débil voz que podía ser muy poco audible, sin saber bien donde se encontraba en aquel instante.

No sabía donde estaba ni tampoco qué era lo que estaba pasando a su alrededor, comenzaba a perder demasiada sangre y no se podía permitir el lujo de abrir los ojos. Lo único a lo que llegó fue a distinguir dos voces, dos voces que hablaban de ella. ¿Qué dirían? No lo sabía porque había demasiado murmullo, demasiado. Después de aquello lo único que pudo hacer fue dejarse llevar por aquello que la estaba moviendo para acabar tumbada en lo que debía ser una camilla. Ya por aquel entonces estaba más que mareada, desorientada. Perdida. Lo único que le estaba dando fuerzas en aquel momento era la presencia de Ian, que intuía que debía ser aquella mano que sujetaba mientras que volvía a escuchar muchos ruidos a su alrededor, siendo movida ella misma para tratarla y sin ella saber nada de lo que estaba ocurriendo.

Poco después, Eris acabaría por soltar poco a poco la mano de Ian dado que no tenía fuerzas y su cuerpo se dejaría caer en la inconsciencia. Un mundo que parecía eterno, un mundo que parecía que no iba a salir de allí. Dentro de aquel mundo, alejado de la realidad, tenía miedo. Mucho miedo. No sabía si iba a volver a abrir los ojos. No sabía si iba poder ver a su hijo, o a Ian. Ya por esas alturas Ian se había ganado todo el respeto que había perdido en su día y todo el cariño que había estado cogiendo a su hijo. Tan solo por lo que estaba haciendo por ella, por aquello que jamás se hubiera imaginado. La había buscado, la había llevado allí y se estaba el jugando sus nervios solo por ella. Aquello era algo que Eris jamás olvidaría, se había ganado su corazón... Se había ganado a Eris.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Miér Mar 22, 2017 12:45 am

El universitario no iba a permitir que le hiciese perder el tiempo en la sala de urgencias teniendo en cuenta la magnitud del problema, por lo que iba con una mala hostia monumental que predestinaba un buen puñetazo al primer médico que le diese la espalda porque "otros" iban delante. Eris estaba a punto de perder el bebé como no se tomasen medidas, así que como alguien no le ayudase, todos iban a perder el puto hueso de la nariz a puñetazos.

Se estaba desesperando, sobre todo al escuchar de Eris la repetición continua que le alentaba a no dejar morir al bebé, como si él pudiese hacer algo más al respecto. Él repetía constantemente que no, que no iba a dejar que muriese. Lo menos que necesitaba Eris ahora eran más preocupaciones y él estaba intentando tranquilizarla en la medida de lo posible, ya que dudaba mucho que el hecho de que la madre estuviese desesperada ayudase.

Se dio prisa en ayudar al médico a llegar a una habitación en donde acostaron a Eris, quedándose a solas con una enfermera. Ian le sujetó la mano a la madre de su hijo, sobre todo porque parecía mareada e ida, posiblemente por la impresión y la sangre perdida—. ¿El bebé estará bien? —preguntó a la sanadora que parecía estarle ignorando—, ¿Y ella? ¿Ella estará bien? —añadió. No sabía cómo iban esas cosas, pero no era la primera vez que escuchaba que una madre moría al perder el bebé. ¡Y él no sabía nada y eso le estresaba!

Primero necesito examinarla, señor.

¿Pero cuántas probabilidades hay? ¿Lo ve usted muy mal? El bebé tiene casi seis meses, ¿es muy peligroso? ¿Influye en algo? —Continuó añadiendo preguntas, sofocando a la sanadora.

¿Es usted el padre? —preguntó molesta—, porque si lo es, debe callarse y dejar que haga mi trabajo porque entonces estará fomentando las probabilidades de perder a su bebé. Apártese y déjeme trabajar.

Uy, que mordaz. Ian se calló de repente y se mantuvo al lado de ella, quieto, observando el rostro de Eris mientras la enfermera le levantaba la camisa y procedía a hacerle una ecografía para ver cómo estaba el bebé y si le encontraba las constantes vitales. Él, mientras tanto, le apretó la mano y quiso hablar con ella, aunque en realidad no sabía qué decirle. Ahora mismo estaba demasiado preocupado por la posibilidad de que todo esto no hubiese servido para nada y que, después de tanto tiempo, tanta insistencia no hubiese sido más que una pérdida de tiempo.—¿Eris, me escuchas? —Tanteó el terreno al ver que tenía los ojos cerrados, sujetando una de sus manos con las dos de él—. Eris, mantente consciente. Todo irá bien. Ya verás. Saldremos de esta y podrás v...

La actividad cardíaca en el feto es muy, muy baja, está disminuyendo.

¿¡Perdona!? —exclamó Ian visiblemente preocupado y cabreado.

Voy a proceder a intentar restaurar su latido normal, pero eso podría salir muy mal. Si no lo hago, es muy probable que muera. La carga de un desfibrilador es demasiado para el bebé, lo haré con la varita —dijo la mujer, sacando la varita para apuntar al vientre de Eris y conjurar unas pequeñas cargas eléctricas que a la madre apenas le afectaron, pero en la pantalla de la ecografía podía verse el bebé recibiendo algunos espamos.

¿Y eso como funciona? ¿Ella va a estar bien? —preguntó.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Eris Masbecth el Mar Abr 18, 2017 3:11 pm

Realmente no se encontraba nada bien en aquel momento, ni si quiera ella era consciente de lo que estaba pasando. Desde que sus ojos se cerraron no supo nada de lo que estuvo pasando a su alrededor. No sabía si Ian seguía ahí, si su bebé estaba bien. No le importaba morir si con ello vivía su bebé, pero no fue capaz de pronunciar aquello mediante palabras. Sabía que Ian haría lo mejor por ese hijo por el que tanto había luchado, alguna parte de sí misma lo sabía. Cierto era que estaba dejando las decisiones en las manos de un crío, pues acababa de salir del cascaron casi. Esa era la visión de Eris, antes de que todo esto estuviera ocurriendo. Ian había demostrado tener la frialdad necesaria para controlar aquella situación e hizo mucho por ella al llevarla, y al cuidarla de todos los obstáculos. Suficiente para que no tuviera nada de que preocuparse.

Estará bien, pero ahora, si me disculpa, manténgase callado y después de todo esto le explicaremos la situación. ¿De acuerdo? — Volvió a hablar con rudeza mientras todos se ponían manos a la obra para recuperar los latidos del bebé y de la madre, hacer que recuperase sangre, y que perdiera menos. Estaban tratando de hacer todo lo que podían.

Fueron largas horas de intervención. Cuando parecía que se recuperaban, volvían a caer. La piel de Eris se volvía más pálida de lo normal, pero ya estaba sedada como para poder despertarse de aquel horror todavía. El bebé había sido salvado, se mantenía estable en el útero de su madre, por suerte. Sin embargo, la suerte de esta era menor que la del niño, sorprendentemente. Fue cuestión de un par de horas más para establecer aquella situación en un punto exacto donde todos estaban bien, aunque en riesgo todavía. No había nada seguro, y por ello debían dejarla ingresada para ver como avanzaba.

Cuando todo acabó, la enfermera que no paraba de intentar poner a Ian en su sitio, se acercó la mujer al universitario con un rostro bastante serio y exhausto. — Hemos hecho lo que hemos podido. Ambos están estables, pero lo que pase en adelante es cuestión de cómo se recupere el cuerpo de la madre y cómo evolucione el bebé. El reposo es primordial, y evitar todo el estrés posible. — Informó la sanadora lo más rápido que pudo.— Debo seguir atendiendo, disculpe. Puede pasar a verla pero tardará en despertarse. — Tras ello dejó al chico para marcharse a hacer aquello que dijo.

Pasada una hora, por fin la madre daría señales de vida. Eris poco a poco abría los ojos de manera muy débil y buscaba la figura de Ian en la habitación, a pesar de ver un tanto borroso en aquel momento. — ¿D-Donde estoy? ¿Y el bebé? — Preguntó como pudo, estaba cansada. Agotada emocional, física y mentalmente.— P-Por favor, Ian. ¿Estás ahí? — Añadiría, dejando cerrar los ojos al verse incapaz de adaptar la vista todavía. Tan solo necesitaba la voz y la mano de aquel chico para sentirse más tranquila. Saber que l bebé estaba bien, que no lo perderían. Sobretodo necesitaba saber que Ian estaba ahí, que no se había ido. Verdaderamente lo necesitaba, pero no era capaz de encontrar las palabras exactas para expresarlo ni tenía la energía para hacerlo.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Vie Abr 21, 2017 2:15 am

Aquello era demasiado para su body. En serio. Aún no había aceptado del todo que iba a ser padre, pero el hecho de ver cómo Eris podía perder en aquel momento al bebé, despertó en él todo el instinto protector que podría jamás sentir por alguien. Desde el primer momento la relación que había entre Eris e Ian era meramente cordial y un tanto juguetona, después del suceso del bebé se volvió una relación rencorosa y de hostilidad, ya que ella se negaba a aceptar a Ian. ¿Pero ahora? Estos meses en donde la insistencia de Ian había sido casi continua habían conseguido que incluso, al menos por parte del universitario, se convirtiese en la mujer más vulnerable frente a sus ojos. Sabía que Eris era una persona mucho más fuerte que él, pero Ian no podía verla de otra manera. Era la chica que tenía a un bebé en su interior, a SU bebé. Por eso mismo no paraba de intentar hacerse valer como un hombre frente a ella, de pedirle una oportunidad. Por esa razón Ian está ahora más que nunca en las filas de Lord Voldemort, con la única intención de ser un apoyo más y que ella pueda desentenderse, aunque sea un poco, de ese estrés; por eso ese día desde que había podido había ido hacia donde estaba ella, con el fin de que no sufriese ningún daño. Aunque por desgracia, a eso llegó tarde.

No sé, era extraño de explicar y nunca lo había hablado con nadie... pero sentía que Eris ahora mismo necesitaba a alguien que la ayudase a saber que no tiene que preocuparse de todo, que él estaba ahí para ella. Ian siempre había sido muy entregado a sus amigos y seres queridos y ahora mismo... aunque Eris fuese de otra familia, él la veía casi más cercana que cualquiera de su familia. No quería que sufriese y mucho menos que sufriese el bebé. Así que obediente (y demasiado nervioso con la vida) tuvo que aceptar las indicaciones del a enfermera y no molestar mediante la intervención, quedándose a un lado. En más de una ocasión quiso intervenir, pero se tragó su orgullo y sus gilipolleces para otro momento.

Cuando la sanadora terminó e informó a Ian, él tomó la inmediata decisión de quedarse. Su familia estaría echando fuego por las orejas por no saber dónde estaba Ian después de todo el revuelo que había habido en el Ministerio, Hogsmeade y Hogwarts, pero ahora mismo él no podía irse a ningún lado. La sanadora, después de limpiar con magia todo, se fue, dejando a Ian allí.

Se acercó a Eris y la miró con pasividad, soltando aire aliviado por las buenas noticias, aunque todavía notaba como el corazón le iba a mil por horas. Le apartó delicadamente el pelo de la cara y la colocó cómodamente para que descansara bien. Ian podía escuchar cómo en los pasillos la gente gritaba, hablaba y todo se volvía tremendamente caótico, él, sin embargo, se encontraba en un zen inexplicable después de tantos nervios. Aún allí, frente a Eris, colocó la mano suavemente sobre su vientre y cerró los ojos... Sonrió automáticamente cuando sintió al bebé dentro. Después de varios minutos tomó la decisión de sentarse en el sillón que estaba al lado de la camilla de Eris y no tardó en quedarse medianamente dormido.

Un rato después, la voz de la chica le despertó de la siesta, ya que no había podido quedarse totalmente dormido. Se levantó de golpe del sillón y se colocó al lado de la camilla, mirando a Eris.-¡Estoy!-Contestó, contento. Dio una zancada hasta la otra punta de la habitación y rellenó un vaso con agua de una jarra, para volver a donde estaba Eris y ayudarla a recomponerse para que se hidratase.-Estás en San Mungo, estás bien. ¿Te encuentras bien?-Preguntó, ayudándola.-Él está bien.-Dijo, esbozando una sonrisa feliz, mirando a su vientre para que se tranquilizase por el estado del bebé. Según la sanadora, lo importante era como evolucionase el estado de la madre; de ahí partiría la evolución del bebé.-Pero tú debes descansar lo mejor que puedas, ¿vale? Me lo ha dicho la sanadora, así que necesitas hacer que tu mente desconecte de todo tipo de estrés y me pidas todo lo que necesites para estar bien. TODO lo que necesites.-Recalcó.

Quizás había hablado muy rápido, pero no quería darle tiempo a estresarse por no saber donde estaba, no saber cómo estaba el bebé o cualquier otra cosa, así que soltó todo lo importante de golpe.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Eris Masbecth el Mar Mayo 16, 2017 8:44 am

El mundo le daba vueltas si intentaba abrir los ojos, para lo que veía prefirió volver a cerrarlos para así tratar además de mantener la calma lo mejor que supiera. Ahora misma necesitaba más que nunca el apoyo de Ian, de quien siempre había estado rechazando todo. Quizás cosas debieran ser así para que ambos supieran valorar lo que era la vida del pequeño retoño que tenían en común. Quizá todo fuera eso, un susto. Un susto que debía pasar para que ambos aprendieran a valorarse, el uno al otro. Eris no estaba segura de que Ian le hubiera valorado, por mucho que fuera la madre de su hijo. Sin embargo, todo aquello estaba cambiando con lo que estaba pasando aquel mismo día,en San Mungo. La visión de la profesora, sobre Ian, era otra. Seguía siendo un crío, un niñato, pero no era cualquiera. Ahora si que era el padre de su hijo.

Fue todo un alivio para ella, el escuchar la voz masculina que la trataba de calmar de todo mal que se le pudiera estar pasando por la cabeza, a la vez de ayudarla a beber. Todas sus palabras hicieron que se tranquilizara enormemente.No había preocupación en aquel momento, y de haberla sería el hecho de estar descansando. — Gracias,Ian. Gracias... — Aquella sería, posiblemente, la última vez que le dijera aquellas palabras, por el momento. — Sólo necesito que seas el padre de mi hijo, que estés ahí. —Aquello no se podía tomar como una confesión, sino quizá como una muestra de permitir a aquel joven ser el padre que había estado deseando ser. Todo aquello iba acompañando de un agarre de la mano ajena, con poca fuerza que tenía, y luego una sonrisa. Aun tenía los ojos cerrados pero sabía de donde venía la voz como para dirigir el rostro hacia aquel lado.

Las cosas aquel día, habían pasado demasiado rápido para ella, y seguramente para él. Un momento crítico de la vida de ambos que traería algo bueno, por sorpresa. Eris había retirado toda seriedad del rostro con él, había descubierto que no hay edad para ser padre y tampoco madurez, que todo se aprende con las experiencias. Eso era lo que iba a buscar por ahora: experiencias. No iba a permitir que todo esto le hiera una rancia, una vieja malhumorada como últimamente había sido. Aprendería a vivir la vida, orgullosa de sí misma porque nada malo era. Al fin y al cabo su hijo era sangre pura y sería algún día un gran mago. Eso la hizo sonreír más. — No volveré a negarte que veas a tu hijo, que lo sientas o simplemente que no seas su padre. — Dijo aquellas palabras con tranquilidad,habiendo recuperado un poco el aliento, notablemente. — ¿Quieres sentirlo? Se está moviendo. — Animó al chico, quien hasta el momento no había tenido la oportunidad de ello, y era algo realmente precioso como para no sentirlo nunca.

Se mueve mucho, es muy intranquilo. — Admitió y soltaría una ligera risa mientras abría los ojos para mirar al castaño con la sonrisa que se merecía. — ¿Lo sientes? Esto es nuestro hijo, algún día será el mejor mago. Sacará lo mejor de los dos. — Aquellas palabras era de una madre enamorada de su hijo, y orgullosa en cierto modo del hombre que le hizo tenerlo. No podía ver nada malo en aquel bebé, ahora no. Sin duda las cosas no habían salido como ella imaginó pero... ¿Y qué? La vida seguía, su bebé estaba nuevamente sano y ahora tenía un hombre que la ayudaría en lo necesario.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Lun Mayo 29, 2017 2:05 am

Sonrió ampliamente como si le hubiesen dado el mayor regalo que pudiesen darle en ese momento. ¡Eris no le estaba mandando a la mierda! ¡Le había dicho que quería que estuviera ahí! Se quedó sin palabras, sinceramente. Claro que era lo que buscaba, pero no pensó que en ese momento se lo dijera, ni mucho menos. De verdad que se esperaba que le pidiese cualquier otra cosa, pero no que le dijera aquello. Cuando Ian sonreía con sinceridad y amplitud, por norma general se le veía ese pequeño colmillo mal colocado que tenía, pues en aquel momento se le veía.-Claro.-Consiguió decir, para asegurarle de que obviamente iba a estar ahí siempre. ¡Faltaría menos! ¡Era su hijo! ¡Su primogénito! ¿Os podéis creer que todavía no se lo creía?

Las palabras de Eris le hicieron sentirse tremendamente feliz y, aunque nunca había sido un hombre de demasiadas palabras en estos momentos, su rostro lo reflejaba con evidencia. Nunca había pensado ser padre tan pronto, pero a decir verdad, desde que supo que había dejado embarazada a Eris, era consciente de que tenía una responsabilidad de la que hacerse cargo. Sí, desde siempre Ian fue un irresponsable, pero una cosa eran los estudios, las amistades que no importaban o incluso los problemas sociales... ¿Pero un hijo? Eso era otro tema. Tenía su sangre, tendría su genética. Tendría una mitad propia de Ian. ¿Acaso alguien podía en su sano juicio negarse a ello? Desde siempre el universitario tuvo claro que quería un hijo, quizás no tan pronto, obvio, pero al menos lo tenía en mente. Era una responsabilidad que si bien era demasiada para él en estos momentos, quería arriesgarse.

Le preguntó que si quería sentirlo y asintió como un niño pequeño, sin borrar la sonrisa del rostro. Iba a ser la primera vez que le tocaba el vientre a Eris, siendo ésta permisiva con él. Posó con suavidad sus dos manos en la barriga de la chica, acercándose entonces lo suficiente como si además de sentirlo, puede oírlo. Evidentemente no escuchó nada, pero si sintió algo. Se emocionó, ya que eso decía claramente que el bebé estaba bien.-Él está bien.-Añadió él, devolviéndole la sonrisa. Era cierto que si estaban en San Mungo era porque el bienestar tanto de ella como del bebé le preocupaban a Ian, pero sentir que el pequeño estaba perfecto le había reconfortado muchísimo. Sentía que había sido útil y que quizás, sin él, no lo estaría. Sonrió entonces finalmente a lo que dijo Eris.-Espero que saque lo mejor de los dos porque como saque lo peor de mí, tendremos un problema.-Quiso bromear con un guiño de lo más divertido.-Pero sí, lo será. No le voy a dejar ser tan burro como su padre, de eso puedes estar segura. Bastante tenemos con un Ian sobre la faz de la tierra.-Añadió, sin apartar las manos de su vientre a la espera de que volviese a golpear con esa adorable suavidad con la que lo hacía.-Desde que necesites algo, me avisas y llamo a la enfermera, ¿vale? Aún estarán liados con los demás heridos, pero yo me encargo.-Le dejó claro a la madre de su hijo, para luego mirarla con un gesto mucho más conciliador.-¿Qué pasó en Hogwarts, Eris? ¿Cómo acabaste así? Debería haber estado en un principio contigo... Mi idea era terminar pronto con mi cometido para buscarte, pero tuve un percance que me hizo tardar mucho más de lo esperado.-Que le atacaron por detrás los de su mismo bando, básicamente, aunque la versión de Ian es que le habían dejado K.O. los del bando enemigo, claro. Aunque mejor. No tenía ni ganas ni fuerzas de pelear contra Stella, pues no pensaba hacerle daño. Sólo esperaba que ella también estuviese bien.
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Eris Masbecth el Miér Mayo 31, 2017 9:28 am

Estaba realmente encandilada por todo lo que estaba ocurriendo en aquel momento. Debía admitir que en su visión de ella en San Mungo nunca se la imaginó con Ian a su lado, después de todo lo ocurrido en el pasado. Después de todo lo sufrido para que este no estuviera en su vida para que no se la complicara. Sin embargo, había entendido la necesidad de tenerlo a su lado. Su hijo le necesitaba, aquel día había sido su iluminación. El día en el que todo se arregló tras abrirse aquellos rotos más de la cuenta. Ahora todos estaban cosidos para comenzar una vida en la que ambos debían poner de su parte. Algo le decía que Ian iba a tener más facilidad en esto que la Masbecth, quien todavía tenía cosas de las que desconfiar. Desgraciadamente su punto de vista tampoco iba a cambiar de un momento a otro,solo que le daría una oportunidad para que cumpliera aquello que hablaba siempre, y en aquel momento.

Tú no eres el único con cosas malas, anda que si saca mi carácter... Va a ser complicado de manejar. Además, debo admitir que aquella imprudencia fue de los dos. Debo admitir que yo también a tu edad era un poco soltada, incluso hasta el momento en el que me enteré que estaba embarazada. — Le explicó con la finalidad de que se fueran conociendo de verdad. — No hasta tu nivel pero, oye, había que admitirlo.No te iba a dejar con la carga entera. — ¿Era Eris la que estaba hablando? Quizá la droga mágica que le habían dado para calmar los dolores, debía ser eso. Eris quería pensar que era aquello. — Esto nos va a ayudar a crecernos más como personas y a madurar, nos toca madurar, Ian. —Aquella era su visión, estaba claro que eso era a lo que te obligaba un bebé — Pero quizá si miramos nuestros fallos podamos enseñarle al pequeño que él debe evitarlo por su bien, pero juntos. — Entonces apoyó la mano sobre las ajenas, al menos la que estaba apoyada en la tripa en muestra de unión. Cierto era que lo que menos quería era que estuvieran ellos dos haciendo nada juntos, lo había estado repudiando hasta que le abrió los ojos al ver su nueva actitud. O más bien, al ver esa actitud que no quería reconocer por vergüenza de tener que reconocerlo luego a él como padre. Esa idea siempre le había aterrado.

Entonces le preguntó por lo ocurrido, algo que jamás olvidaría sin duda. — Odiseo, fue Odiseo. — Comenzó mientras se llevaba las manos a la cabeza para masajearse la sien en busca de la calma. Estaba orgullosa de su hermano, sin duda alguna. Había hecho lo que esperaba de él, o lo que quería que hiciera. Acabar con su paciencia para que por fin demostrara esa naturaleza que a todos los hermanos nos unía por apellido. — Le ataqué multiples veces, este trataba de proteger a una ... alumna. Le empujé a atacarme pero finalmente lo hizo hacia una zona que no me esperaba. Me lanzó un plato y me dio en la tripa, creo que no era su intencion darme en la tripa pero me acabó atacando. — Suspiró y sonrió ampliamente. — Es un Masbecth por mucho que quiera negarlo, estoy orgullosa de él, en cierto modo. Pero no se lo cuentes a nadie o me pondré bien de malas. ¿De acuerdo? — Le miró a los ojos, un poco seria y a la vez cómplice. Si se lo contaba era porque tenía la confianza de madre a padre, por algo debían comenzar.
Eris Masbecth
Imagen Personalizada : Dont let him die, please... [Ian] HBG34Ps
RP : 10
PB : Amber Heard
Edad del pj : 26
Ocupación : Pocionista en San Mungo
Pureza de sangre : Sangre Pura
Galeones : 4.323
Lealtad : Lord Voldemort
Patronus : Ninguno
RP Adicional : --
Mensajes : 218
Puntos : 120
https://www.expectopatronum-rpg.com/t3118-welcome-to-my-chaos-eris-masbecth-id https://www.expectopatronum-rpg.com/t6521-welcome-to-my-story-deris-rs#94631 https://www.expectopatronum-rpg.com/ https://www.expectopatronum-rpg.com/
Eris MasbecthInactivo

Ian Howells el Jue Jun 08, 2017 2:30 am

Too much stress for him. Al menos, escuchar a Eris decir todo aquello con la sinceridad con la que lo decía (lo cual le resultaba extraño sabiendo como solía ser), le tranquilizaba muchísimo. Ian era un cafre y un poco idiota, pero al menos tenía cosas buenas, aunque fuesen pocas. Con intentar que fueran esas cosas buenas las que tuviera el bebé, valdría la pena. Ella, por el contrario, a ojos de Ian tenía muchas más cosas buenas que malas, pues el carácter nunca lo vio como algo malo. Circe que tenía un carácter mucho peor era una mujer fuerte e independiente y si salía con ese carácter, Ian estaba más que satisfecho, sinceramente.

Sonrió divertido cuando la Masbecth confesó haber sido también una suelta, algo de lo que a Ian no le cabía la menor duda. Vale que Ian siempre había tenido predilección por las mujeres mayores que él, pero muy pocas caían ante sus "encantos" de joven atractivo. Si Eris había caído es porque algo de suelta tenía, además de muchos litros de alcohol en el cuerpo.-¿No hasta mi nivel? Yo soy un señor muy respetuoso y puro, no sé de que me hablas.-Respondió divertido.-De todas maneras eso ya da igual, lo que pasó pasó, fuera lo que fuéramos. El problema no fue que fuésemos unos sueltos o no, el problema es que nos cegó el alcohol y no tuvimos en cuenta lo verdaderamente importante, que era ponerse el maldito preservativo.-Apoyó su frente en la camilla y rió divertido.-Aunque si te digo la verdad, ahora que todo está bien... me arrepiento mucho menos. Fue una desgracia que al menos trajo algo bueno, ¿no? Imagínate que por no usar preservativo nos pegamos el sida en vez de tener un bebé. No sé tú, pero yo prefiero el bebé.-Menuda puta burrada. Soltó un bufido y sonrió.-Perdón, soy experto en soltar burradas en momentos así.

No se esperó su confesión. ¿En serio había sido Odiseo? ¿Su Odiseo? ¿Su querido y adorado Masbecth? Ahora mismo se sentía contrariado. Por una parte quería patear hasta la muerte al subnormal que le hubiera hecho eso a Eris, pero por otra parte... era Odiseo. Pero había que ser muy rastrero como para atacar al vientre a una embarazada, por muy mortífaga que fuera. Será cabrón. Eris le pidió que no dijera nada y él simplemente asintió. Se iba a ganar el odio absoluto de muchas personas (Circe) guardándole a Eris tantos secretos, pero ahora mismo no le cabía duda de que estaba haciendo lo correcto.-Entonces no quieres que le pegue una paliza, ¿no? Porque yo iba con intenciones aunque me cayese bien tu hermano. Fue lo primero que se me pasó por la cabeza al verte en tu despacho.-Le confesó, para luego acomodarse mejor y mirarla.-Aunque ahora mismo, hasta que la enfermera no te diga que estás totalmente fuera de peligro, de aquí no me muevo.-Sonrió cabezón y se apoyó hacia atrás en la silla, aunque todavía estuviese prácticamente al lado de la camilla.-Cualquier cosa que necesites me dices, que posiblemente nos peguemos aquí más tiempo del que quisiéramos con todos los heridos que hay...-Añadió finalmente, con intención de quedarse a su lado hasta que todo hubiese terminado. No sería ni el mejor padre ni el mejor compañero para criar a un hijo, pero al menos de Ian ibas a tener siempre sus mejores intenciones y lo mejor tanto para la madre, como para el pequeño en camino. ¡Algo bueno tenía que tener!
Ian Howells
Imagen Personalizada : ¿Quieres un besito volaooo?
RP : 8
PB : Trevor Wentworth
Edad del pj : 21
Ocupación : Tatuador
Pureza de sangre : Limpia
Galeones : 17.860
Lealtad : Págame.
Patronus : No tiene
RP Adicional : +2F
Mensajes : 1022
Puntos : 724
https://www.expectopatronum-rpg.com/t1174-ian-howells https://www.expectopatronum-rpg.com/t1177-what-about-a-drink-ian-s-relathionship https://www.expectopatronum-rpg.com/t1291-ian-howells-s-cr https://www.expectopatronum-rpg.com/t1192-correo-de-ian-howells#22200
Ian HowellsInactivo

Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.